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		<title>Aliéntese tu corazón - Historial de revisiones</title>
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		<description>Historial de revisiones para esta página en el wiki</description>
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			<title>Kathyyee: Página creada con '{{info|Let Your Heart Take Courage}}&lt;p&gt;Si consideramos todas las cosas a las que podríamos tenerles miedo, entenderíamos por qué “no temas” --de una u otra forma – es u...'</title>
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			<description>&lt;p&gt;Página creada con &amp;#39;{{info|Let Your Heart Take Courage}}&amp;lt;p&amp;gt;Si consideramos todas las cosas a las que podríamos tenerles miedo, entenderíamos por qué “no temas” --de una u otra forma – es u...&amp;#39;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;b&gt;Página nueva&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;{{info|Let Your Heart Take Courage}}&amp;lt;p&amp;gt;Si consideramos todas las cosas a las que podríamos tenerles miedo, entenderíamos por qué “no temas” --de una u otra forma – es uno de los mandatos más repetidos en las Escrituras. Dicho de manera positiva, Dios nos convoca a “ser fuertes y valientes” (Daniel 10:19).&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Pero, ¿cómo convertirnos en personas valientes?&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;A menudo, el miedo es nuestra respuesta natural. No tenemos que pensar en todas las razones por las que sentimos miedo; llega espontáneamente. Pero ser fuerte y valiente no es algo natural. Muchas veces tenemos que explorar las diferentes razones por las que debemos superar nuestros miedos con coraje. Dios nos convoca a armarnos de valor porque no es algo natural; tenemos que luchar por ello. Frente a todos los temores, incluyendo los internos, el coraje se construye.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;&amp;lt;strong&amp;gt;Estirpe del coraje divino&amp;lt;/strong&amp;gt;&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Las Sagradas Escrituras están llenas de hombres y mujeres de notable valentía.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Abraham demostró coraje al obedecer las instrucciones de Dios de abandonar Harán por una tierra que él le mostraría (Génesis 12: 1). Dejó todo lo que conocía, &amp;quot;y salió, sin saber adónde iba&amp;quot; (Hebreos 11: 8). Luego, muestra más coraje cuando al lado del monte Moriah se prepara obedientemente para sacrificar a su único hijo, el hijo de la promesa de Dios (Génesis 22; Hebreos 11: 17–19).&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Jacob mostró coraje al enfrentarse a un hermano que había prometido matarlo (Génesis 32–33). José dio muestras de valentía mientras estuvo en prisión por falsa acusación (Génesis 39–40), y cuando se enfrentó a Faraón qué quería que interpretara sus sueños (Génesis 41).&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Luego está Moisés que se enfrentó repetidamente a un Faraón hostil (Éxodo 5–12) y después dirigió a los hebreos recién liberados a través del Mar Rojo &amp;quot;como por tierra seca&amp;quot; (Hebreos 11:29).&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Está Gedeón que se enfrenta a un atosigante ejército madianita (Jueces 7). David que se enfrenta a un abrumador Goliat (1 Samuel 17). También Joab y Abisai enfrentando abrumadores ejércitos sirios y amonitas (2 Samuel 10: 11–12). Ester que enfrenta a un esposo de la realeza con el poder y el precedente comprobado de castigar a una reina que no está dispuesta a cumplir con sus obligaciones (Ester 4: 13–5: 2). Está Daniel que se enfrenta a un foso de leones (Daniel 6).&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Luego está Jesús, qué se enfrentó a una fuerza mucho mayor que todos los peligros anteriores juntos, de hecho mayor que la combinación de todos los peligros mortales que jamás persona haya vivido: la ira de Dios contra el pecado de la humanidad (Romanos 1: 18). Para que él viva con el conocimiento de este hecho que se avecina (Juan 12:27), camine deliberadamente hacia él (Lucas 9:51) y acepte de manera fiel y voluntaria sus horrores (Hebreos 12: 2), incluso cuando tuvo el poder de pararlo en cualquier momento (Mateo 26:53), requería gran valentía. &amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Estos santos bíblicos tuvieron que llenarse del valor que requerían sus acciones. Tomaron la acción que creían correcta, a pesar del miedo que experimentaron ante la idea de tomarla.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;&amp;lt;strong&amp;gt;¿Qué alimenta al coraje?&amp;lt;/strong&amp;gt;&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;¿Qué alimentó su coraje? La fe. El valor es un acto de fe, porque la persona valiente actúa de acuerdo con lo que &amp;lt;em&amp;gt;cree&amp;lt;/em&amp;gt; correcto a pesar de la amenaza de peligro real o aparente.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Uno no tiene que creer en el trino de Dios para actuar con valentía. La historia está llena de grandes actos de coraje por personas de otras religiones o no religiosas. Sus acciones fueron alimentadas por algún tipo de fe, porque &amp;lt;em&amp;gt;creían&amp;lt;/em&amp;gt; que resultarían en un bien mayor, o al menos, por conciencia y reputación, representando un bien moral más alto que la capitulación ante la alternativa del miedo.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Sin embargo, desde la perspectiva de Dios, &amp;quot;todo lo que no procede de fe [en él, el Dios real que existe] es pecado&amp;quot; (Romanos 14:23). Esa es la diferencia entre la fe que animó los valerosos actos de los santos bíblicos y la fe que incita los valientes actos de los no creyentes: en quien depositan su fe. La fe que no está enraizada en la realidad suprema, en última instancia, no es buena fe. Al final, es la falsa fe que inconscientemente ignora o conscientemente rechaza al Dios que es (Éxodo 3:14). Por tanto, el coraje que no se alimenta de la fe en la realidad suprema, en el fondo, no es buen coraje.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;&amp;lt;strong&amp;gt;Buen coraje&amp;lt;/strong&amp;gt;&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;¿Cómo es el buen coraje? Pablo lo ilustra de forma clara:&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;Así que somos siempre de buen coraje. Sabemos que mientras habitamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor (porque por fe andamos, no por vista). (2 Corintios 5: 6–7)&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;¿Qué alimenta el “buen coraje” según Pablo? La promesa de Dios de la vida eterna y la resurrección final para los que creen en Jesús (2 Corintios 4: 16–5: 5). Y ver esto a través de la fe (y no de los ojos) nos da el coraje para afrontar el miedo que produce la “decadencia” de nuestros cuerpos mortales y las diversas formas de “sufrimiento” que experimentamos en este mundo caído (2 Corintios 4: 16–17).&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;En otras palabras, el &amp;lt;em&amp;gt;buen coraje&amp;lt;/em&amp;gt; se alimenta de la fe en la realidad suprema: lo que Dios promete a su pueblo. Nos debieran &amp;lt;em&amp;gt;animar&amp;lt;/em&amp;gt; las promesas de Dios: de perdonar todos nuestros pecados (1 Juan 1: 9), de nunca desampararnos (Hebreos 13: 5), de hacer que la luz resplandeciera en las tinieblas (Salmo 112: 4), de proveer todo lo que necesitamos (Filipenses 4:19), de proveer una vía de escape en cada tentación (1 Corintios 10:13), de que todas las cosas, incluso las peores, cooperen para nuestro bien (Romanos 8:28), de provocar que venzamos a nuestros peores enemigos (Romanos 16:20), de hacernos vivir, aunque muramos (Juan 11:25), de algún día enjugar cada lágrima (Apocalipsis 21: 4), de darnos plenitud de gozo y deleites para siempre en su presencia, por su presencia (Salmo 16:11). Y muchas, muchas más promesas como esas.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;&amp;lt;strong&amp;gt;Aliéntese tu corazón&amp;lt;/strong&amp;gt;&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Como el coraje se alimenta de la fe, y la fe es creer en las promesas de Dios, o como mejor lo expresara John Piper, creer en todo lo que Dios promete ser para nosotros en Jesús (2 Corintios 1:20): el coraje bíblico, el &amp;quot;buen coraje&amp;quot; es el resultado de apropiarse de estas promesas. Hay que tener coraje.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Era esto exactamente lo que David estaba haciendo cuando, frente a un peligroso oponente escribió: &amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;He de ver la bondad del Señor&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
en la tierra de los vivos!&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Espera al Señor;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
esfuérzate y aliéntese tu corazón.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Espera al Señor! (Salmo 27: 13–14)&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;David expresó su añoranza por Dios (Salmo 27: 4), rogó por la ayuda de Dios (Salmo 27: 7–12), y se &amp;lt;em&amp;gt;animó&amp;lt;/em&amp;gt; al recordar cómo Dios había cumplido sus promesas y continuaría cumpliéndoselas a él (Salmo 27: 1–3, 5–6). Basado en lo que &amp;lt;em&amp;gt;creía&amp;lt;/em&amp;gt; (Salmo 27:13), se exhortó a sí mismo a &amp;quot;que [su] corazón se alentase&amp;quot; (Salmo 27:14). Por la fe, resistió la tentación de sobreestimar lo que lo amenazaba y subestimar el poder o la voluntad de Dios de cumplir sus promesas. Alentar su corazón significaba creer en las promesas de Dios.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;La valentía siempre se alimenta de la fe. El buen coraje se alimenta de la fe en el bien supremo del Dios verdadero y todo lo que él promete ser para nosotros en Jesús. Por tanto, debemos &amp;lt;em&amp;gt;llenarnos&amp;lt;/em&amp;gt; de buen coraje: hay que aferrarse a las verdaderas promesas dadas por el Dios real de modo que, una vez hecho todo, podamos mantenernos firmes en el día malo (Efesios 6:13). Pase lo que pase, sabemos que &amp;quot;veremos la bondad del Señor en la tierra [eterna] de los vivos&amp;quot; (Salmo 27:13).&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;p&amp;gt;Dado que todas las promesas de Dios son sí para nosotros en Jesús (2 Corintios 1:20), no debemos ser cobardes sino &amp;lt;em&amp;gt;dejar que se alienten nuestros corazones &amp;lt;/em&amp;gt;creyendo que lo que Dios ha prometido es sí para nosotros.&amp;lt;/p&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Wed, 22 Jul 2020 19:03:53 GMT</pubDate>			<dc:creator>Kathyyee</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Ali%C3%A9ntese_tu_coraz%C3%B3n</comments>		</item>
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