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		<title>El Graznido de los Cuervos - Historial de revisiones</title>
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		<description>Historial de revisiones para esta página en el wiki</description>
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			<title>Pcain en 16:20 9 mar 2011</title>
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&lt;a href=&quot;http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Graznido_de_los_Cuervos&amp;amp;diff=6096&amp;amp;oldid=6095&quot;&gt;Mostrar cambios&lt;/a&gt;</description>
			<pubDate>Wed, 09 Mar 2011 16:20:15 GMT</pubDate>			<dc:creator>Pcain</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Graznido_de_los_Cuervos</comments>		</item>
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			<title>Pcain: Página creada con '{{info|The Raven's Cry}}&lt;br&gt;  “El da a la bestia su mantenimiento, y a los hijos de los cuervos que claman.” Salmo 147: 9.  “El da su alimento al ganado y a la cría de lo...'</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Graznido_de_los_Cuervos&amp;diff=6095&amp;oldid=prev</link>
			<description>&lt;p&gt;Página creada con &amp;#39;{{info|The Raven&amp;#39;s Cry}}&amp;lt;br&amp;gt;  “El da a la bestia su mantenimiento, y a los hijos de los cuervos que claman.” Salmo 147: 9.  “El da su alimento al ganado y a la cría de lo...&amp;#39;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;b&gt;Página nueva&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;{{info|The Raven's Cry}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“El da a la bestia su mantenimiento, y a los hijos de los cuervos que&lt;br /&gt;
claman.” Salmo 147: 9.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“El da su alimento al ganado y a la cría de los cuervos cuando&lt;br /&gt;
chillan.” Salmo 147: 9. La Biblia de las Américas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Voy a dar comienzo a este sermón con una cita. Debo darles, en las&lt;br /&gt;
propias palabras de Caryl, su comentario sobre los cuervos. “Los&lt;br /&gt;
naturalistas nos informan que cuando el cuervo ha alimentado a sus&lt;br /&gt;
polluelos en el nido hasta que están bien emplumados y son capaces&lt;br /&gt;
de volar, entonces los arroja fuera del nido, y no les permite&lt;br /&gt;
permanecer allí, sino que los obliga a obtener su propio sustento.”&lt;br /&gt;
Ahora, cuando estas crías de los cuervos vuelan por primera vez lejos&lt;br /&gt;
del nido, y están poco enterados de los medios a su alcance para&lt;br /&gt;
proveerse de alimentos, entonces el Señor les da su alimento.&lt;br /&gt;
Algunas autoridades confiables nos informan que el cuervo es&lt;br /&gt;
maravillosamente estricto y severo en esto, pues tan pronto como&lt;br /&gt;
sus crías son capaces de valerse por sí mismas, no les proporciona&lt;br /&gt;
más su alimento. Sí, algunos afirman que los cuervos adultos no&lt;br /&gt;
permiten que los polluelos se queden en la misma región en la que&lt;br /&gt;
crecieron. Si es así, entonces tienen necesariamente que emigrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Decimos proverbialmente: ‘la necesidad hace trotar a la vieja&lt;br /&gt;
esposa’; y podríamos decir: ‘y hace trotar a los jóvenes también’. Ha&lt;br /&gt;
sido, y, posiblemente sea también la práctica de algunos padres para&lt;br /&gt;
con sus hijos que, tan pronto como pueden valerse por sí mismos y&lt;br /&gt;
son capaces de conseguir su pan de alguna manera, los echan fuera&lt;br /&gt;
de la casa, igual que el cuervo echa fuera del nido a sus crías.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, dice el Señor en el texto: “cuando las crías de los cuervos se&lt;br /&gt;
encuentran en ese aprieto, cuando son arrojadas del nido y&lt;br /&gt;
merodean por falta de comida, ¿quién les provee el alimento? ¿No&lt;br /&gt;
soy Yo quien lo hace? ¿No soy Yo, el que da el alimento a los cuervos adultos, quien también da a sus crías mientras están en el nido y&lt;br /&gt;
también cuando andan errantes por falta de comida?”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Salomón le indicó al perezoso que estudiara a la hormiga, y él mismo&lt;br /&gt;
aprendió lecciones de los conejos, de los galgos y de las arañas:&lt;br /&gt;
hemos de estar dispuestos a ser instruidos por cualquiera de las&lt;br /&gt;
criaturas de Dios, y nos aproximaremos esta noche al nido de los&lt;br /&gt;
cuervos para aprender como en una escuela.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para los puros nada es inmundo y para los sabios nada es trivial.&lt;br /&gt;
Dejemos que los supersticiosos teman al cuervo como a un ave de&lt;br /&gt;
mal agüero, y que los irreflexivos no vean nada sino algo alado de un&lt;br /&gt;
negro brillante, pero nosotros hemos de estar dispuestos a ver algo&lt;br /&gt;
más, y, sin duda, no nos quedaremos sin recompensa si somos&lt;br /&gt;
susceptibles de ser enseñados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El cuervo de Noé no le llevó de regreso una hoja de olivo, pero el&lt;br /&gt;
nuestro podría hacerlo esta noche; y podría llegar a suceder que los&lt;br /&gt;
cuervos nos traigan comida esta noche, igual que alimentaron a Elías&lt;br /&gt;
junto al arroyo de Querit. Nuestro bendito Señor extrajo una vez un&lt;br /&gt;
argumento muy potente de los cuervos, un argumento que tenía por&lt;br /&gt;
propósito consolar y alentar a aquellos de Sus siervos que estaban&lt;br /&gt;
oprimidos por ansiedades innecesarias en cuanto a sus&lt;br /&gt;
circunstancias temporales. A los tales les dijo: “Considerad los&lt;br /&gt;
cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni&lt;br /&gt;
granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las&lt;br /&gt;
aves?” Siguiendo la lógica del Maestro, –que todos ustedes&lt;br /&gt;
acordarán que debe de haber sido perfecta, pues Él no fue nunca&lt;br /&gt;
falso en sus razonamientos como tampoco lo fue en Sus&lt;br /&gt;
aseveraciones– voy a argumentar esta noche en este sentido:&lt;br /&gt;
Consideren a los cuervos cuando graznan; con notas ásperas,&lt;br /&gt;
inarticuladas y con chillidos hacen saber sus carencias, y su Padre&lt;br /&gt;
celestial responde a sus oración y les envía el alimento; ustedes,&lt;br /&gt;
también han comenzado a orar y a buscar Su favor; ¿no valen&lt;br /&gt;
ustedes más que ellos? Si Dios se preocupa por los cuervos, ¿no se&lt;br /&gt;
ocupará de ustedes? ¿No presta atención a los chillidos de los&lt;br /&gt;
cuervos sin emplumar cuando claman hambrientos a Él y esperan&lt;br /&gt;
ser alimentados? ¿No les provee alimento, pregunto, en respuesta a&lt;br /&gt;
sus clamores, y acaso no les responderá a ustedes, pobres hijos&lt;br /&gt;
trémulos de los hombres que buscan Su rostro y Su favor a través de&lt;br /&gt;
Cristo Jesús? Toda la predicación de esta noche consistirá&lt;br /&gt;
simplemente en elaborar sobre ese único pensamiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta noche, con la guía del Espíritu Santo, tendré por objetivo decir&lt;br /&gt;
algo a quienes han estado pidiendo misericordia pero que aún no la&lt;br /&gt;
han recibido; a quienes se han puesto de rodillas, tal vez durante&lt;br /&gt;
meses, elevando un clamor sumamente grande y amargo, pero&lt;br /&gt;
todavía no conocen la senda de la paz. Su pecado todavía cuelga&lt;br /&gt;
como rueda de molino alrededor de su cuello; se sientan en el valle&lt;br /&gt;
de sombra de muerte; ninguna luz les ha alumbrado y retuercen sus&lt;br /&gt;
manos y gimen diciendo: “¿Ha olvidado Dios ser clemente? ¿Ha&lt;br /&gt;
cerrado su oído contra las oraciones de las almas que le buscan? ¿Ya&lt;br /&gt;
no estará más atento a los clamores lastimeros de los pecadores?&lt;br /&gt;
¿Caerán al suelo las lágrimas de los penitentes y ya no le moverán a&lt;br /&gt;
compasión?”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También Satanás les está diciendo, queridos amigos que se&lt;br /&gt;
encuentran ahora en este estado mental, que Dios no les oirá nunca,&lt;br /&gt;
que les dejará clamar hasta que mueran, que se desvivirán en jadeos&lt;br /&gt;
y lágrimas, y que al final serán arrojados al lago de fuego. Yo anhelo&lt;br /&gt;
esta noche darles algún consuelo y ánimo. Quiero exhortarlos a&lt;br /&gt;
clamar todavía con mayor vehemencia; quiero que se acerquen a la&lt;br /&gt;
cruz y que se aferren a ella, y hagan votos de que nunca&lt;br /&gt;
abandonarán su sombra hasta encontrar la bendición que sus almas&lt;br /&gt;
ambicionan. Quiero moverlos, con la ayuda de Dios el Espíritu&lt;br /&gt;
Santo, al punto que digan en su interior, como la reina Ester:&lt;br /&gt;
“Entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco,&lt;br /&gt;
que perezca”; y que agreguen a ello el voto de Jacob: “¡No te dejaré,&lt;br /&gt;
si no me bendices!”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, aquí está la pregunta que tenemos entre manos: DIOS&lt;br /&gt;
OYE A LOS JÓVENES CUERVOS; Y ¿ACASO NO TE OIRÁ A TI?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1.''' Yo argumento que te oirá, primero, cuando recuerdo que ''es''&lt;br /&gt;
''solamente un cuervo el que clama, y que tú, en algunos sentidos,''&lt;br /&gt;
''eres mucho más que un cuervo.'' El cuervo es sólo un pobre pájaro&lt;br /&gt;
inmundo, cuya muerte instantánea no abriría ninguna penosa&lt;br /&gt;
brecha en la creación. Si se les retorciera mañana el cuello a miles de&lt;br /&gt;
cuervos, no creo que habría alguna aflicción o dolor vehemente en el&lt;br /&gt;
universo por causa de ellos; representarían simplemente un cierto&lt;br /&gt;
número de pobres pájaros muertos, y eso sería todo. ''Pero tú eres un''&lt;br /&gt;
''alma inmortal.'' El cuervo desaparece cuando termina su vida y, ya&lt;br /&gt;
no hay más cuervo; pero cuando pasa tu vida presente, tú no has&lt;br /&gt;
cesado de ser; acabas de ser botado al agua en el mar de la vida; sólo&lt;br /&gt;
has comenzado a vivir para siempre. Tú verás a los vetustos montes&lt;br /&gt;
de la tierra desmoronarse hasta convertirse en nada antes de que tu&lt;br /&gt;
espíritu inmortal expire; la luna habrá palidecido su débil luz, y los más potentes fuegos del sol habrán sido extinguidos y convertidos&lt;br /&gt;
perpetuas tinieblas, y, sin embargo, tu espíritu estará marchando&lt;br /&gt;
todavía en su curso eterno, un sempiterno curso de miseria, a menos&lt;br /&gt;
que Dios oiga tu clamor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“¡Oh, esa verdad inmensa,&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que este mortal, inmortalidad vestirá!&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
El pulso de la mente nunca cesará de vibrar;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Revivido por Dios, por siempre late,&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
¡Eterno como Su propia eternidad!&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Sobre los ángeles, o debajo de los demonios;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
A remontarse en gloria, o a descender en vergüenza:&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
La humanidad está destinada por irresistible sino.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Piensas, entonces, que Dios oirá al pobre pájaro que es y no es, y&lt;br /&gt;
que está aquí un momento y luego es borrado de la existencia, y no&lt;br /&gt;
te oirá a ti, un alma inmortal, cuya duración ha de ser co-igual con la&lt;br /&gt;
Suya propia? Pienso que seguramente ha de convencerte que si oye&lt;br /&gt;
al cuervo que muere, también oirá a un hombre que no muere. Los&lt;br /&gt;
antiguos decían que Júpiter no tenía tiempo de ocuparse de cosas&lt;br /&gt;
pequeñas, pero Jehová condesciende a cuidar a las más ínfimas de&lt;br /&gt;
Sus criaturas e incluso toma en cuenta los nidos de los pájaros; ¿no&lt;br /&gt;
cuidará misericordiosamente de los espíritus que son herederos de&lt;br /&gt;
una aterradora eternidad?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, nunca he sabido que los cuervos fueran hechos a imagen de&lt;br /&gt;
Dios; pero, ciertamente, encuentro que, por impura, deformada y&lt;br /&gt;
corrompida que sea nuestra raza, Dios dijo originalmente:&lt;br /&gt;
“Hagamos al hombre a nuestra imagen.” Hay algo acerca del hombre&lt;br /&gt;
que no puede encontrarse en las criaturas inferiores, las mejores y&lt;br /&gt;
las más nobles de las cuales están inconmensurablemente debajo del&lt;br /&gt;
más insignificante hijo de Adán.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un consejo fue celebrado en cuanto a la creación del hombre; y en su&lt;br /&gt;
mente, e incluso en la adaptación de su cuerpo para servicio de la&lt;br /&gt;
mente, hay un maravilloso despliegue de sabiduría del Altísimo.&lt;br /&gt;
Traigan aquí a los más deformes, oscuros y perversos seres de la raza&lt;br /&gt;
humana y, –aunque no me atrevería a adular moralmente a la&lt;br /&gt;
naturaleza humana– sin embargo, hay una dignidad en torno al&lt;br /&gt;
hecho de la condición humana que no ha de encontrarse en todas las&lt;br /&gt;
bestias del campo, sean las que sean. Behemot y leviatán son puestos&lt;br /&gt;
en sujeción bajo el pie del hombre. El águila no puede remontarse&lt;br /&gt;
tan alto como se remonta su alma, ni el león se alimenta con la carne&lt;br /&gt;
real que el espíritu del hombre ansía.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y, ¿piensas tú que Dios oye a una criatura tan baja y tan&lt;br /&gt;
insignificante como el cuervo y que, sin embargo, no te oirá a ti,&lt;br /&gt;
cuando tú eres uno de la raza que fue formada a Su propia imagen?&lt;br /&gt;
¡Oh, no pienses tan dura e insensatamente de Aquel cuyos caminos&lt;br /&gt;
son siempre iguales! Les voy a plantear esto. ¿Acaso la propia&lt;br /&gt;
naturaleza no enseña que el hombre ha de ser cuidado por encima de&lt;br /&gt;
las aves del cielo? Si ustedes oyeran los chillidos de los jóvenes&lt;br /&gt;
cuervos, tal vez podrían sentir la suficiente compasión por esos&lt;br /&gt;
pájaros para darles alimento, si supieran cómo alimentarlos; pero no&lt;br /&gt;
puedo creer que alguno de ustedes socorrería a los pájaros pero que&lt;br /&gt;
no vuele sobre las alas de la compasión al rescate de un infante que&lt;br /&gt;
perece, cuyos clamores pudiera oír provenientes del lugar donde fue&lt;br /&gt;
arrojado por el cruel descuido. Si en la quietud de la noche oyeras el&lt;br /&gt;
clamor lastimero de un hombre que expira en las calles por la&lt;br /&gt;
enfermedad, desprovisto de toda misericordia, ¿no te levantarías&lt;br /&gt;
para ayudarle? Estoy seguro de que le ayudarías, si eres alguien que&lt;br /&gt;
ayudaría a un cuervo. Si sientes alguna compasión por un cuervo,&lt;br /&gt;
con mayor razón tendrías piedad por un hombre. Yo sé que se&lt;br /&gt;
rumora que hay algunos simplones que se preocupan más por los&lt;br /&gt;
perros callejeros que por los hombres y mujeres sin hogar; y, sin&lt;br /&gt;
embargo, es mucho más probable que, aquellos que se conduelen de&lt;br /&gt;
los perros sean los que se preocupen más enternecidamente por los&lt;br /&gt;
hombres; de cualquier manera, debería presumir intensamente a&lt;br /&gt;
favor de ellos si necesitara ayuda. ¿Y no crees que Dios, el Ser&lt;br /&gt;
Omnisciente, si se preocupa por estos pájaros sin plumas que están&lt;br /&gt;
en el nido, no cuidará con seguridad de ti? Tu corazón dice: “Sí”;&lt;br /&gt;
entonces, a partir de ahora, responde a la incredulidad de tu corazón&lt;br /&gt;
volviendo su propio y justo razonamiento en contra ella.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero te oigo decir: “¡Ah!, el cuervo no es tan pecaminoso como yo;&lt;br /&gt;
podrá ser un pájaro inmundo, pero no puede ser tan inmundo como&lt;br /&gt;
yo lo soy moralmente; podrá ser negro en su tinte, pero yo soy negro&lt;br /&gt;
por el pecado; un cuervo no puede quebrantar el día domingo, no&lt;br /&gt;
puede jurar, no puede cometer adulterio; un cuervo no puede ser un&lt;br /&gt;
borracho; no puede contaminarse a sí mismo con vicios semejantes a&lt;br /&gt;
aquellos con los que yo estoy contaminado.” Yo sé todo eso, amigo, y&lt;br /&gt;
podría parecerte que eso hace tu caso más irremediable; pero yo no&lt;br /&gt;
creo que lo haga realmente. Sólo piensa un minuto en ello. ¿Qué&lt;br /&gt;
demuestra esto? Vamos, ''que tú eres una criatura capaz de pecar, y ,''&lt;br /&gt;
''consecuentemente, que tú eres un espíritu inteligente que vive en un''&lt;br /&gt;
''sentido en el que el cuervo no vive.'' Tú eres una criatura que se&lt;br /&gt;
mueve en el mundo del espíritu; tú perteneces al mundo de las&lt;br /&gt;
almas, en el que el cuervo no tiene ninguna porción. El cuervo no puede pecar, porque no tiene espíritu, ni alma; pero tú eres un&lt;br /&gt;
agente inteligente y tu alma es la parte más valiosa. Ahora, como el&lt;br /&gt;
alma es infinitamente más preciosa que el cuerpo, y como el cuervo&lt;br /&gt;
–hablo popularmente ahora– no es sino sólo cuerpo, mientras que&lt;br /&gt;
tú eres, evidentemente, así alma como cuerpo, pues de lo contrario&lt;br /&gt;
no serías capaz de pecar, yo veo inclusive algún rayo de luz en ese&lt;br /&gt;
negro pensamiento descorazonador. ¿Acaso Dios cuida la carne, y la&lt;br /&gt;
sangre, y los huesos y las negras plumas, y no cuidará tu razón, tu&lt;br /&gt;
voluntad, tu juicio, tu conciencia y tu alma inmortal? Oh, si sólo&lt;br /&gt;
pensaras en ello, deberías ver que no es posible que el chillido de un&lt;br /&gt;
cuervo logre la atención del oído de la benevolencia divina, y, sin&lt;br /&gt;
embargo, a pesar de tu oración, que seas despreciado y desatendido&lt;br /&gt;
por el Altísimo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“El insecto que con un ala insignificante,&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Sólo traspasa el rayo de un verano;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
La florecilla que el aliento de la primavera&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Despierta a la vida sólo medio día;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
La mínima mota, el cabello más tierno,&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Todos sienten el cuidado de nuestro Padre celestial.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguramente, entonces, Él tendrá respeto por el clamor de los&lt;br /&gt;
humildes y no rechazará su oración. Difícilmente puedo dejar este&lt;br /&gt;
punto sin señalar que la mención de un cuervo debería animar a un&lt;br /&gt;
pecador. Tal como escribe un antiguo autor: “Entre las aves no&lt;br /&gt;
menciona al halcón o al azor, que son altamente valorados y&lt;br /&gt;
alimentados por príncipes; ni al ruiseñor de dulce canto, o similares&lt;br /&gt;
aves canoras muy preciosas, que los hombres mantienen&lt;br /&gt;
selectamente y en quienes se deleitan abundantemente; sino elige&lt;br /&gt;
ese pájaro odioso y malicioso, al cuervo que grazna, que ningún&lt;br /&gt;
hombre valora excepto como ave que come la carroña que podría&lt;br /&gt;
serle molesta. Contemplen, entonces, y maravíllense ante la&lt;br /&gt;
providencia y amabilidad de Dios, que provee alimento para el&lt;br /&gt;
cuervo, una criatura de un tinte muy lúgubre y de un timbre muy&lt;br /&gt;
destemplado, una criatura que es muy odiosa para la mayoría de los&lt;br /&gt;
hombres, y ominosa para algunos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay una grandiosa providencia de Dios que es vista en la provisión&lt;br /&gt;
para la hormiga, que recoge su alimento en el verano; pero hay una&lt;br /&gt;
mayor provisión para el cuervo, que, aunque olvida proveerse o es&lt;br /&gt;
negligente para hacerlo, sin embargo, Dios provee y almacena para&lt;br /&gt;
él. Uno pensaría que el Señor podría decir de los cuervos: ‘que se las&lt;br /&gt;
arreglen por sí mismos o perezcan’; no, el Señor Dios no desprecia&lt;br /&gt;
ninguna obra de Sus manos; el cuervo recibió su ser de Dios, y, por tanto, el cuervo será provisto por Él; no solamente la blanca paloma&lt;br /&gt;
inocente, sino el repugnante cuervo reciben su alimento de Dios. Lo&lt;br /&gt;
cual demuestra claramente que la falta de excelencia en ti, negro&lt;br /&gt;
pecador semejante al cuervo, no impedirá que tu graznido sea oído&lt;br /&gt;
en el cielo. La sangre de Jesús quitará la indignidad y Él eliminará&lt;br /&gt;
por completo la corrupción. Únicamente cree en Jesucristo y&lt;br /&gt;
encontrarás la paz.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2 .''' Entonces, en siguiente lugar, ''hay mucha diferencia entre tu''&lt;br /&gt;
''clamor y el graznido de un cuervo.'' Cuando los jóvenes cuervos&lt;br /&gt;
chillan, yo supongo que difícilmente saben qué quieren. Tienen un&lt;br /&gt;
instinto natural que los lleva a chillar por la comida, pero su&lt;br /&gt;
graznido no expresa en sí mismo su necesidad. Pronto descubrirías,&lt;br /&gt;
supongo, que piden alimento; pero no tienen un lenguaje articulado;&lt;br /&gt;
no expresan ni siquiera una sola palabra; es sólo un graznido&lt;br /&gt;
constante y pedigüeño y eso es todo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero tú sí sabes qué es lo que necesitas, y aunque tus palabras sean&lt;br /&gt;
pocas, tu corazón conoce su propia amargura y su horrenda&lt;br /&gt;
turbación. Tus suspiros y tus gemidos tienen un obvio significado; tu&lt;br /&gt;
entendimiento está a la diestra de tu menesteroso corazón. Tú sabes&lt;br /&gt;
que necesitas paz y perdón; tú sabes que necesitas a Jesús, Su&lt;br /&gt;
preciosa sangre y Su perfecta justicia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, si Dios oye un clamor tan extraño, chillante y confuso como&lt;br /&gt;
el del cuervo, ¿no crees que oirá también la oración racional y&lt;br /&gt;
expresiva de una pobre alma necesitada y culpable que está&lt;br /&gt;
clamando a Él: “Dios, sé propicio a mí, pecador”? ¡Ciertamente tu&lt;br /&gt;
razón te dice que sí!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Además, ''las crías de los cuervos no pueden usar argumentos, pues&lt;br /&gt;
no tienen entendimiento.'' Ellos no pueden decir como tú:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Él sabe qué argumentos llevaría&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Para luchar con mi Dios,&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Yo pediría basándome en Su propia misericordia,&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y en la sangre de un Salvador.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ellos tienen un argumento, es decir, su tremenda necesidad que les&lt;br /&gt;
obliga a emitir un graznido, pero no pueden ir más allá de eso; e&lt;br /&gt;
incluso eso no pueden expresarlo en orden ni describirlo en un&lt;br /&gt;
lenguaje.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero tú tienes una multitud de argumentos listos a mano, y tú tienes&lt;br /&gt;
un entendimiento con el que ponerlos en un orden de batalla para&lt;br /&gt;
sitiar el trono de la gracia. Ciertamente, si la mera argumentación de&lt;br /&gt;
la inexpresada necesidad del cuervo prevalece con Dios, con mayor&lt;br /&gt;
razón prevalecerás tú con el Altísimo, si puede argumentar tu caso&lt;br /&gt;
delante de Él, y acercarte a Él con argumentos en tu boca. ¡Ven, tú&lt;br /&gt;
que estás desesperado, y prueba a mi Señor! ¡Te suplico que dejes&lt;br /&gt;
ahora que esa lúgubre cantinela ascienda a los oídos de la&lt;br /&gt;
misericordia! Abre ese corazón desbordante y derrámalo en&lt;br /&gt;
lágrimas, si acaso las palabras están más allá de tu poder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me temo, sin embargo, que un cuervo tiene a veces una gran ventaja&lt;br /&gt;
sobre algunos pecadores que buscan a Dios en oración, y consiste en&lt;br /&gt;
esto: ''los cuervos jóvenes son más vehementes acerca de su alimento''&lt;br /&gt;
''de lo que son algunos pecadores en cuanto a sus almas.'' Esto, sin&lt;br /&gt;
embargo, no es un desaliento para ti, sino más bien una razón de por&lt;br /&gt;
qué deberías ser más vehemente de lo que has sido hasta aquí.&lt;br /&gt;
Cuando los cuervos necesitan alimento, no cesan de graznar hasta&lt;br /&gt;
obtenerlo; no hay forma de tranquilizar a un joven cuervo&lt;br /&gt;
hambriento mientras su pico no se llene, y no hay tranquilidad para&lt;br /&gt;
un pecador, cuando es realmente sincero, hasta que llena su corazón&lt;br /&gt;
de la divina misericordia. ¡Yo quisiera que algunos de ustedes oraran&lt;br /&gt;
más vehementemente! “El reino de los cielos sufre violencia, y los&lt;br /&gt;
violentos lo arrebatan.” Un viejo puritano dijo: “La oración es un&lt;br /&gt;
cañón colocado ante las puertas del cielo para forzar sus puertas”:&lt;br /&gt;
has de tomar la ciudad por asalto si quieres poseerla. No viajarás al&lt;br /&gt;
cielo sobre una cama de plumas, debes ir en peregrinaje; no hay&lt;br /&gt;
forma de ir a la tierra de gloria mientras estás profundamente&lt;br /&gt;
dormido; los holgazanes soñadores habrán de despertarse en el&lt;br /&gt;
infierno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si Dios te ha hecho sentir en tu alma la necesidad de salvación,&lt;br /&gt;
clama como alguien que está despierto y vive; sé sincero; clama&lt;br /&gt;
fuerte; no te detengas; y entonces yo pienso que descubrirás que mi&lt;br /&gt;
argumento es muy convincente, que en todos sentidos una oración&lt;br /&gt;
razonable, argumentativa e inteligente tiene más probabilidad de&lt;br /&gt;
prevalecer con Dios que el mero ruido que constituyen los graznidos&lt;br /&gt;
y los chillidos del cuervo; y que si Él oye un graznido como el del&lt;br /&gt;
cuervo, es mucho más cierto que oirá tu clamor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3 .''' Recuerda que ''el tema de tu oración es más agradable al oído de''&lt;br /&gt;
''Dios que el graznido del cuervo pidiendo comida. Los jóvenes''&lt;br /&gt;
''cuervos sólo chillan por comida;'' dales un poco de carroña y&lt;br /&gt;
quedarán satisfechos. Tu clamor tiene que ser mucho más agradable para el oído de Dios, pues tú imploras el perdón por medio de la&lt;br /&gt;
sangre de Su amado Hijo. Para el Altísimo es una ocupación más&lt;br /&gt;
noble otorgar dones espirituales que naturales. Los torrentes de la&lt;br /&gt;
gracia fluyen desde las fuentes más altas. Yo sé que Él es tan&lt;br /&gt;
condescendiente que no se deshonra incluso cuando deja caer&lt;br /&gt;
comida en el pico de las crías de los cuervos; pero todavía hay más&lt;br /&gt;
dignidad en el trabajo de dar la paz y el perdón y la reconciliación a&lt;br /&gt;
los hijos de los hombres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El amor eterno estableció un camino de misericordia desde antes de&lt;br /&gt;
la fundación del mundo, y la infinita sabiduría está involucrada con&lt;br /&gt;
ilimitado poder para llevar a cabo el designio divino; seguramente el&lt;br /&gt;
Señor ha de sentir mucho placer al salvar a los hijos de los hombres.&lt;br /&gt;
Si a Dios le agrada proveer a la bestia del campo, ¿no piensas que Él&lt;br /&gt;
se deleita mucho más en proveer a Su propio hijo? Pienso que te&lt;br /&gt;
parecería un empleo más agradable enseñar a tus propios hijos que&lt;br /&gt;
simplemente alimentar a tu becerro, o esparcir cebada entre las aves&lt;br /&gt;
a la puerta del establo, porque en el primer trabajo habría algo más&lt;br /&gt;
noble, que convoca más plenamente todos tus poderes y exterioriza&lt;br /&gt;
tu yo interno. No estoy haciendo aquí simples conjeturas. Está&lt;br /&gt;
escrito: “Se deleita en misericordia”. Cuando Dios usa Su poder, no&lt;br /&gt;
puede estar triste, pues es un Dios feliz; pero si fuera posible tal cosa&lt;br /&gt;
como que la Infinita Deidad fuera más feliz en un momento que en&lt;br /&gt;
otro, es cuando perdona a los pecadores por medio de la preciosa&lt;br /&gt;
sangre de Jesús.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Ah!, pecador, cuando clamas a Dios le das la oportunidad de hacer&lt;br /&gt;
lo que más ama, pues Él se deleita en perdonar, en apretujar a Su&lt;br /&gt;
Efraín contra Su pecho, en decir de Su hijo pródigo: “Este mi hijo&lt;br /&gt;
muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.” Esto es&lt;br /&gt;
más consolador para el corazón del Padre que alimentar al becerro&lt;br /&gt;
gordo, o cuidar los millares de animales en los collados. Queridos&lt;br /&gt;
amigos, ya que ustedes están pidiendo algo que honra mucho más a&lt;br /&gt;
Dios cuando lo da, que el mero don del alimento a los cuervos, yo&lt;br /&gt;
pienso que se asesta esta noche un golpe muy potente de mi martillo&lt;br /&gt;
argumentativo para hacer pedazos su incredulidad. ¡Que Dios el&lt;br /&gt;
Espíritu Santo, el verdadero Consolador, obre en ustedes&lt;br /&gt;
poderosamente! Ciertamente el Dios que da el alimento a los cuervos&lt;br /&gt;
no les negará la paz y el perdón a los pecadores que buscan.&lt;br /&gt;
¡Pruébenlo! ¡Pruébenlo en este momento! ¡No, no se muevan!&lt;br /&gt;
Pruébenle ''ahora.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4 .''' No debemos demorarnos en ninguno de los puntos ya que el&lt;br /&gt;
tema completo es muy prolífico. Hay otra fuente de consuelo para ustedes, es decir, que ''a los cuervos no se les manda clamar en''&lt;br /&gt;
''ninguna parte. Cuando claman su petición no cuenta con ninguna''&lt;br /&gt;
''garantía de alguna exhortación específica proveniente de la boca''&lt;br /&gt;
''Divina, mientras que ustedes tienen una garantía derivada de las''&lt;br /&gt;
''exhortaciones Divinas de aproximarse al trono de Dios en oración.''&lt;br /&gt;
Si un hombre rico abriera su casa a aquellas personas que no fueron&lt;br /&gt;
invitadas, ciertamente recibiría a aquellos que ''fueron'' invitados. Los&lt;br /&gt;
cuervos vienen sin ser invitados, y, sin embargo, no son enviados de&lt;br /&gt;
regreso sin respuesta; tú vienes como huésped invitado y convidado;&lt;br /&gt;
¿cómo pudieras ser rechazado? ¿Piensas que no eres convidado?&lt;br /&gt;
Escucha esto: “''Todo aquel'' que invocare el nombre del Señor, será&lt;br /&gt;
salvo.” “Invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me&lt;br /&gt;
honrarás.” “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda&lt;br /&gt;
criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no&lt;br /&gt;
creyere será condenado.” “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo.”&lt;br /&gt;
“Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de&lt;br /&gt;
Jesucristo.” Estas son exhortaciones dadas sin ninguna limitación en&lt;br /&gt;
cuanto al carácter. Te invitan libremente; es más, te ordenan venir.&lt;br /&gt;
¡Oh!, después de todo esto, ¿puedes pensar que Dios te va a&lt;br /&gt;
menospreciar? La ventana está abierta, el cuervo entra volando, y el&lt;br /&gt;
Dios de la misericordia no lo obliga a salir; la puerta está abierta, y la&lt;br /&gt;
palabra de la promesa te invita a venir; no pienses que Él te&lt;br /&gt;
rechazará, sino que debes creer más bien que Él “te aceptará y te&lt;br /&gt;
amará de pura gracia”, y entonces, tú le ofrecerás la ofrenda de tus&lt;br /&gt;
labios.” ¡De cualquier manera pruébale! ¡Pruébale ahora mismo!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''5.''' Además, hay otro argumento que es muchísimo más poderoso&lt;br /&gt;
todavía. ''El chillido de un joven cuervo no es sino el clamor natural''&lt;br /&gt;
''de una criatura, pero tu clamor, si es sincero, es el resultado de una''&lt;br /&gt;
''obra de gracia en tu corazón.'' Cuando el cuervo clama al cielo no es&lt;br /&gt;
nada sino el propio ser del cuervo el que clama; pero cuando tú&lt;br /&gt;
clamas: “Dios, sé propicio a mí, pecador”, quien clama en ti es Dios&lt;br /&gt;
el Espíritu Santo. Es la nueva vida que Dios te ha dado la que clama&lt;br /&gt;
a la fuente de donde provino para tener mayor comunión y&lt;br /&gt;
comunicación con su grandioso Original. Se necesita a Dios mismo&lt;br /&gt;
para poner a un hombre a orar en sinceridad y en verdad. Nosotros&lt;br /&gt;
podemos, si lo consideramos correcto, enseñar a nuestros hijos a&lt;br /&gt;
“decir sus oraciones”, pero no podemos enseñarles a “orar”. Tú&lt;br /&gt;
puedes hacer un “libro de oración”, pero no puedes poner un grano&lt;br /&gt;
de “oración” dentro de un libro, pues es un asunto demasiado&lt;br /&gt;
espiritual para ser encerrado entre las hojas. Tal vez, algunos de&lt;br /&gt;
ustedes puedan “leer oraciones” en familia; no voy a denunciar esa&lt;br /&gt;
práctica, pero voy a decir al menos esto al respecto: podrían leer esas&lt;br /&gt;
“oraciones” durante setenta años, y, sin embargo, podrían no haber orado ni una sola vez, pues la oración es algo muy diferente de las&lt;br /&gt;
simples palabras. La verdadera oración es el comercio del alma con&lt;br /&gt;
Dios, y el corazón nunca llega al comercio espiritual con los puertos&lt;br /&gt;
del cielo hasta que Dios el Espíritu Santo hace soplar el viento en las&lt;br /&gt;
velas y acelera al barco para que llegue a su abrigo. “Os es necesario&lt;br /&gt;
nacer de nuevo”. Si hay una oración real en tu corazón, aunque&lt;br /&gt;
pudieras desconocer el secreto, Dios el Espíritu Santo está allí.&lt;br /&gt;
Ahora, si Él oye clamores que no vienen de Él mismo, ¡cuánto más&lt;br /&gt;
oirá aquellos que sí provienen de Él! Quizás ustedes mismos han&lt;br /&gt;
estado rompiéndose la cabeza procurando saber si su clamor es&lt;br /&gt;
natural o espiritual. Esto pudiera parecer muy importante, y, sin&lt;br /&gt;
duda, lo es; pero independientemente de que tu clamor sea de una u&lt;br /&gt;
otra naturaleza, continúa todavía buscando al Señor. Posiblemente&lt;br /&gt;
dudes de que los clamores naturales sean escuchados por Dios;&lt;br /&gt;
permíteme asegurarte que lo son.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerdo haber dicho en una ocasión algo sobre este tema, en un&lt;br /&gt;
cierto lugar de adoración ultra calvinista. En aquel momento estaba&lt;br /&gt;
predicando a unos niños, y los exhortaba a orar, y sucedió que dije&lt;br /&gt;
que mucho antes de cualquier conversión real mía, yo había orado&lt;br /&gt;
pidiendo misericordias comunes y que Dios había escuchado mis&lt;br /&gt;
oraciones. Esto no les gustó a mis buenos hermanos de esa escuela&lt;br /&gt;
superfina; y, después, todos me rodearon supuestamente para saber&lt;br /&gt;
qué había querido decir yo, pero realmente lo hicieron para poner&lt;br /&gt;
reparos y objetar lo dicho de conformidad a su naturaleza e&lt;br /&gt;
inclinación. “¡Me rodearon como abejas; sí, como abejas me&lt;br /&gt;
rodearon!” Después de un rato, tal como me lo esperaba, cayeron en&lt;br /&gt;
su diversión usual de poner apodos. Comenzaron a decir que yo era&lt;br /&gt;
un arminiano muy degradado; y dijeron otra expresión con la que se&lt;br /&gt;
dignaron honrarme, con el título de “fullerismo”, (combinación de&lt;br /&gt;
calvinismo y arminianismo), un título, a propósito, tan honorable,&lt;br /&gt;
que pude haberles agradecido de corazón por anexarlo a lo que yo&lt;br /&gt;
había expresado. Pero decir que Dios ha de oír la oración de los&lt;br /&gt;
hombres naturales fue algo peor que arminianismo, si, en verdad,&lt;br /&gt;
pudiera haber algo peor para ellos. Ellos citaron ese pasaje&lt;br /&gt;
falsificado “La oración de los impíos es abominación a Jehová”, a lo&lt;br /&gt;
que yo prontamente respondí pidiéndoles que me encontraran ese&lt;br /&gt;
texto en la Palabra de Dios, pues yo me aventuraba a aseverar que el&lt;br /&gt;
diablo era el autor de ese dicho, y que no se encontraba para nada en&lt;br /&gt;
la Biblia. “El ''sacrificio'' de los impíos es abominación a Jehová” ''está''&lt;br /&gt;
en la Biblia, pero eso es algo muy diferente a “''la oración'' de los&lt;br /&gt;
impíos”; y, además, hay una decidida diferencia entre la palabra&lt;br /&gt;
impío cuyo significado se pretende allí, y el hombre natural acerca&lt;br /&gt;
del cual teníamos la controversia. Yo no creo que algún hombre que comienza a orar en cualquier sentido, pueda ser considerado como&lt;br /&gt;
que está completamente entre ''“los impíos”'' en quienes pensaba&lt;br /&gt;
Salomón, y ciertamente no está entre aquellos que apartan su oído&lt;br /&gt;
de oír la ley, de quienes está escrito que su oración es una&lt;br /&gt;
abominación. Pero ellos replican: “bien, pero, ¿cómo puede ser que&lt;br /&gt;
Dios oiga una oración natural?” Y, mientras hice una pausa&lt;br /&gt;
momentánea, una anciana cubierta con una capa roja se abrió paso a&lt;br /&gt;
través del pequeño círculo que me rodeaba, y les dijo de una manera&lt;br /&gt;
muy enérgica, como la madre en Israel que era: “¿Por qué hacen esta&lt;br /&gt;
pregunta, olvidando lo que el propio Dios ha dicho? ¿Qué es esto que&lt;br /&gt;
dicen, que Dios no oye la oración natural? Vamos, ¿acaso no oye a&lt;br /&gt;
los jóvenes cuervos cuando claman a Él, y piensas tú que ofrecen&lt;br /&gt;
oraciones espirituales?” Al instante, los hombres de guerra se&lt;br /&gt;
batieron en retirada; ninguna derrota fue más completa; y por una&lt;br /&gt;
vez en su vida deben de haber sentido que les era posible estar&lt;br /&gt;
errados.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguramente, hermanos, esto puede alentarlos y consolarlos ''a&lt;br /&gt;
ustedes.'' No voy a ponerles justo ahora la tarea de descubrir si sus&lt;br /&gt;
oraciones son naturales o espirituales, si vienen del Espíritu de Dios&lt;br /&gt;
o no, porque eso podría, tal vez, desconcertarlos; si la oración&lt;br /&gt;
procede de su propio corazón, nosotros sabemos cómo llegó allí,&lt;br /&gt;
aunque ustedes no lo sepan. Dios oye a los cuervos, y yo creo, en&lt;br /&gt;
verdad, que Él les oirá, y yo creo, además, –aunque ahora no quiero&lt;br /&gt;
plantear esta pregunta en su corazón– que Él oye su oración, porque&lt;br /&gt;
–aunque ustedes tal vez no lo sepan– hay una obra secreta del&lt;br /&gt;
Espíritu de Dios que está teniendo lugar dentro de ustedes y que les&lt;br /&gt;
está enseñando a orar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''6 .''' Pero tengo argumentos más poderosos, y más cercanos al&lt;br /&gt;
blanco. ''Cuando los jóvenes cuervos chillan, chillan solos, pero''&lt;br /&gt;
''cuando tú oras tienes a Uno más poderoso que tú que ora contigo.''&lt;br /&gt;
Oye a aquel pecador que clama: “Dios, sé propicio a mí, pecador”.&lt;br /&gt;
¡Escucha atentamente! ¿Oyes ese otro clamor que se eleva&lt;br /&gt;
juntamente con el del pecador? No, ''tú'' no lo oyes, porque tus oídos&lt;br /&gt;
son sordos y pesados, pero Dios sí lo oye. Hay otra voz, mucho más&lt;br /&gt;
fuerte y dulce que la primera, y mucho más prevaleciente, que se&lt;br /&gt;
está remontando al mismo tiempo y que está implorando: “Padre,&lt;br /&gt;
perdónalos por causa de mi preciosa sangre.” El eco del susurro del&lt;br /&gt;
pecador es tan majestuoso como el estallido del trueno. Nunca un&lt;br /&gt;
pecador ora verdaderamente sin que Cristo ore al mismo tiempo. Tú&lt;br /&gt;
no puedes verle ni oírle, pero Jesús nunca sacude las profundidades&lt;br /&gt;
de tu alma por Su Espíritu sin que Su alma sea sacudida también. ¡Oh, pecador!, tu oración, cuando llega delante de Dios, es algo muy&lt;br /&gt;
diferente de lo que es cuando sale de ti.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algunas veces, la gente pobre se acerca a nosotros con peticiones que&lt;br /&gt;
desean enviar a alguna Compañía o a algún gran Personaje. Traen la&lt;br /&gt;
petición y nos piden que la presentemos por ellos. Contiene muchos&lt;br /&gt;
errores de ortografía, y está escrita muy extrañamente, y a duras&lt;br /&gt;
penas podemos descifrar su significado; pero todavía hay lo&lt;br /&gt;
suficiente para dejarnos saber qué es lo que quieren. Ante todo&lt;br /&gt;
hacemos una copia fiel para ellos, y luego, habiendo expresado su&lt;br /&gt;
caso, ponemos nuestro propio nombre abajo, y si despertamos algún&lt;br /&gt;
interés, por supuesto que obtienen lo que desean a través del poder&lt;br /&gt;
del nombre firmado al pie de la petición. Esto es justo lo que el&lt;br /&gt;
Señor Jesucristo hace con nuestras pobres oraciones. Hace una&lt;br /&gt;
copia fiel de ellas, las sella con el sello de Su propia sangre&lt;br /&gt;
expiadora, pone Su propio nombre al pie, y así se remontan al trono&lt;br /&gt;
de Dios. Es ''tu'' oración, pero, ¡oh!, es ''Su'' oración también, y es por eso&lt;br /&gt;
que prevalece.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, este es un argumento demoledor: si los cuervos prevalecen&lt;br /&gt;
cuando claman completamente solos, si sus pobres graznidos les&lt;br /&gt;
traen lo que quieren por sí solos, cuánto más prevalecerán las&lt;br /&gt;
peticiones quejumbrosas del pobre pecador trémulo que dice: “por&lt;br /&gt;
Jesucristo nuestro Señor”, y que puede enlazar todas sus propias&lt;br /&gt;
peticiones con el bendito argumento: “El Señor Jesucristo lo merece;&lt;br /&gt;
oh Señor, otórgamelo por Su causa.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo en verdad confío que estos buscadores a quienes me he estado&lt;br /&gt;
dirigiendo, que han estado clamando por tanto tiempo y que, sin&lt;br /&gt;
embargo, tienen miedo de no ser escuchados nunca, no tengan que&lt;br /&gt;
esperar más tiempo, sino que reciban pronto una benevolente&lt;br /&gt;
respuesta de paz; y si ellos no reciben todavía el deseo de sus&lt;br /&gt;
corazones, yo espero que sean animados a perseverar hasta que&lt;br /&gt;
amanezca el día de gracia. ''Tú tienes una promesa que los cuervos no''&lt;br /&gt;
''tienen,'' y eso constituiría otro argumento si el tiempo nos permitiera&lt;br /&gt;
reflexionar sobre eso. ¡Hombre trémulo, puesto que tienes una&lt;br /&gt;
promesa como argumento, no dudes nunca de que saldrás victorioso&lt;br /&gt;
ante el trono de la gracia!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y ahora, para concluir, déjenme decirle al pecador: SI HAS&lt;br /&gt;
CLAMADO SIN ÉXITO, CONTINÚA CLAMANDO. “Vuelve siete&lt;br /&gt;
veces”, ay, y setenta veces siete. Recuerda que la misericordia de&lt;br /&gt;
Dios en Cristo Jesús es tu única esperanza; aférrate a ella, como&lt;br /&gt;
alguien que se está ahogando se aferra a la única cuerda a su alcance. Si tú pereces orando por misericordia por medio de la preciosa&lt;br /&gt;
sangre, serías el primero que hubiere perecido así. Continúa&lt;br /&gt;
clamando; sólo continúa clamando; pero, ¡oh!, cree también; pues la&lt;br /&gt;
fe trae la estrella de la mañana y el amanecer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando, Betty, la esposa de John Ryland estaba en su lecho de&lt;br /&gt;
muerte, tenía una gran turbación de mente, aunque había sido&lt;br /&gt;
cristiana por muchos años. Su esposo le preguntó, de esta extraña&lt;br /&gt;
aunque sabia manera: “Bien, Betty, ¿qué te aflige?” “¡Oh, John, me&lt;br /&gt;
estoy muriendo y no tengo esperanza, John!” “Pero, querida,&lt;br /&gt;
¿adónde vas entonces?” “¡Me voy a ir al infierno!” “Bien”, dijo él,&lt;br /&gt;
encubriendo su profunda angustia con su humor usual y con la&lt;br /&gt;
intención de dar un golpe que diera con seguridad en la cabeza del&lt;br /&gt;
clavo y ahuyentara de inmediato sus dudas: “¿qué intentas hacer&lt;br /&gt;
cuando llegues allá, Betty?” La buena mujer no pudo dar una&lt;br /&gt;
respuesta, y el señor Ryland continuó preguntándole: “¿piensas que&lt;br /&gt;
vas a orar cuando llegues allí?” “¡Oh, John,” –respondió ella– “yo&lt;br /&gt;
oraría en cualquier lugar; no puedo dejar de orar!” “Bien, entonces”,&lt;br /&gt;
–dijo él– “dirán allí, ‘Betty Ryland está orando aquí; ''sáquenla de''&lt;br /&gt;
''aquí;'' no aceptaremos que alguien ore aquí; ''¡sáquenla de aquí!’”'' Esta&lt;br /&gt;
extraña forma de expresarlo iluminó su alma, y ella vio de inmediato&lt;br /&gt;
lo absurdo de la propia sospecha de un alma que busca a Cristo, y,&lt;br /&gt;
sin embargo, es arrojado para siempre de Su presencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Continúa clamando, alma; continúa clamando! Mientras el niño&lt;br /&gt;
pueda gritar, vive; mientras tú puedas asediar el trono de la&lt;br /&gt;
misericordia, hay esperanza para ti: pero oye a la vez que clamas, y&lt;br /&gt;
cree en lo que oyes, pues la paz se obtiene por creer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quédense todavía por unos momentos, puesto que tengo algo&lt;br /&gt;
más que decir. ''¿Es posible que pudieras haber obtenido ya la''&lt;br /&gt;
''propia bendición por la que estás clamando?'' “Oh”, –dices tú– “yo&lt;br /&gt;
no pediría por algo que ya poseo; si yo supiera que lo tengo, dejaría&lt;br /&gt;
de clamar, y comenzaría a alabar y a bendecir a Dios.” Ahora, yo no&lt;br /&gt;
sé si todos ustedes, buscadores, se encuentran en un estado tan&lt;br /&gt;
seguro, pero estoy persuadido de que hay algunas almas buscadoras&lt;br /&gt;
que han recibido la misericordia por la que han estado pidiendo. El&lt;br /&gt;
Señor, en lugar de decirles esta noche: “Buscad mi rostro”, está&lt;br /&gt;
diciendo: “¿Por qué clamas a mí? En tiempo aceptable te oí, y en el&lt;br /&gt;
día de salvación te ayudé; Yo deshice como una nube tus rebeliones,&lt;br /&gt;
y como niebla tus pecados; Yo te he salvado; Tú eres mío; Yo te he&lt;br /&gt;
limpiado de todos tus pecados; sigue tu camino y regocíjate.” En tal&lt;br /&gt;
caso, la alabanza creyente es más conveniente que la oración&lt;br /&gt;
agonizante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Oh”, –dices– “pero no es probable que alcance la misericordia&lt;br /&gt;
mientras estoy buscándola todavía.” Bien, yo no lo sé. La&lt;br /&gt;
misericordia cae a veces en un ataque de desvanecimiento afuera de&lt;br /&gt;
la puerta; ¿no es posible que sea llevada adentro mientras se&lt;br /&gt;
encuentra desvanecida, y que ella piense todo el tiempo que todavía&lt;br /&gt;
está afuera? Ella todavía puede oír al perro que está ladrando; pero,&lt;br /&gt;
ah, pobre alma, cuando vuelva en sí, descubrirá que está dentro de la&lt;br /&gt;
puerta angosta y que está a salvo. De igual manera, algunos de&lt;br /&gt;
ustedes podrían haber caído en un desvanecimiento de desaliento&lt;br /&gt;
justo cuando están viniendo a Cristo. Si es así, que la gracia soberana&lt;br /&gt;
los restaure, y, tal vez, yo pueda ser esta noche el instrumento de que&lt;br /&gt;
se haga.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué es lo que estás buscando? Algunos de ustedes están esperando&lt;br /&gt;
ver deslumbrantes visiones, pero espero que no sean gratificados&lt;br /&gt;
nunca, pues no valen nada. Todas las visiones del mundo desde los&lt;br /&gt;
días de los milagros, puestas juntas, son sólo meros sueños después&lt;br /&gt;
de todo, y los sueños sólo son vanidad. La gente cena muy&lt;br /&gt;
opíparamente y entonces sueña; es la indigestión, o una mórbida&lt;br /&gt;
actividad del cerebro, y eso es todo. Si esa fuera toda la evidencia que&lt;br /&gt;
tienes de la conversión, harías bien en dudar de ella: te pido que no&lt;br /&gt;
te quedes satisfecho nunca con eso; es sólo mísera basura para que&lt;br /&gt;
construyas tu esperanza eterna sobre eso. Tal vez estés esperando&lt;br /&gt;
sentimientos muy extraños, sin llegar al punto de un choque&lt;br /&gt;
eléctrico, pero algo muy singular y peculiar. Créeme que no necesitas&lt;br /&gt;
sentir nunca las extrañas mociones que valoras tan altamente. Todos&lt;br /&gt;
esos extraños sentimientos de los que hablan algunas personas en&lt;br /&gt;
conexión con la conversión, pueden ser o no pueden ser de algún&lt;br /&gt;
bien para ellos, pero estoy seguro que realmente no tienen nada que&lt;br /&gt;
ver con la conversión como para ser necesaria a ella en absoluto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Te haré una o dos preguntas. ¿Crees tú mismo que eres un pecador?&lt;br /&gt;
“Sí”, –dices–. Pero suponiendo que suprimo esa palabra, “pecador”:&lt;br /&gt;
¿quieres decir que tú crees que has quebrantado la ley de Dios, que&lt;br /&gt;
eres un ofensor bueno-para-nada en contra del gobierno de Dios?&lt;br /&gt;
¿Crees que has quebrantado en tu corazón, de cualquier manera,&lt;br /&gt;
todos los mandamientos, y que mereces consiguientemente el&lt;br /&gt;
castigo? “Sí”, respondes. No sólo creo eso, sino que lo siento: es una&lt;br /&gt;
carga que llevo conmigo diariamente.” Ahora preguntaré algo más:&lt;br /&gt;
¿crees que el Señor Jesucristo puede quitar todo tu pecado? Sí, tú&lt;br /&gt;
crees en verdad eso. Entonces, ¿puedes confiar en que Él te salva?&lt;br /&gt;
Tú necesitas la salvación; tú no puedes salvarte a ti mismo; ¿puedes&lt;br /&gt;
confiar en que ''Él'' te salve? “Sí”, –dices– “ya confío”. Bien, mi querido amigo, si realmente confías en Jesús, es seguro que eres salvo, pues&lt;br /&gt;
tienes la única evidencia de salvación que es consistente con&lt;br /&gt;
cualquiera de nosotros. Hay otras evidencias que se dan&lt;br /&gt;
posteriormente, tal como la santidad y las gracias del Espíritu, pero&lt;br /&gt;
la única evidencia que es consistente con la de los mejores hombres&lt;br /&gt;
es esta:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Nada en mis manos traigo,&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Simplemente a Tu cruz me aferro.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Puedes usar el verso de Juanito el buhonero:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;Soy un pobre pecador, y nada más,&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pero Jesucristo es mi Todo en todo&amp;quot;?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo espero que ustedes avancen muy pronto muchísimo más en&lt;br /&gt;
algunos de estos puntos por su cuenta, pero no quiero que avancen&lt;br /&gt;
ni una pulgada más allá en relación a la base de su evidencia y la&lt;br /&gt;
razón de su esperanza. Sólo deténganse allí, y ahora, si miran lejos&lt;br /&gt;
de todo lo que está dentro de ustedes o fuera de ustedes y miran a&lt;br /&gt;
Cristo, y confían en Sus sufrimientos en el Calvario y en toda Su obra&lt;br /&gt;
expiatoria como la base de su aceptación ante Dios, ''ustedes son''&lt;br /&gt;
''salvos.'' No necesitan nada más; ustedes ''han'' pasado de muerte a&lt;br /&gt;
vida. “El que en él cree, no es condenado.” “El que cree en el Hijo&lt;br /&gt;
tiene vida eterna.” Si yo fuera a encontrarme en breve con un ángel&lt;br /&gt;
en aquel pasillo al momento de entrar en la sacristía, y me dijera:&lt;br /&gt;
“Charles Spurgeon, he venido del cielo para decirte que eres&lt;br /&gt;
perdonado”, yo le respondería: “yo sé ''eso'' sin que tengas que decirme&lt;br /&gt;
nada al respecto; lo sé sobre la base de una autoridad&lt;br /&gt;
sustancialmente mayor que la tuya”. Y si me preguntase cómo lo&lt;br /&gt;
sabía, yo le respondería: “la palabra de Dios es mejor para mí que la&lt;br /&gt;
palabra de un ángel, y ''Él'' lo ha dicho: ‘El que en él cree, no es&lt;br /&gt;
condenado’. Yo creo verdaderamente en Él, y, por tanto, no soy&lt;br /&gt;
condenado, y lo sé sin necesidad de que un ángel me lo diga.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ustedes que están turbados, no estén en busca de los ángeles, y de&lt;br /&gt;
señales, y de evidencias y de signos. Si ustedes se apoyan en la obra&lt;br /&gt;
terminada de Jesús ya tienen la mejor evidencia de su salvación en el&lt;br /&gt;
mundo; tienen la palabra de Dios para ello; ¿qué más se necesita?&lt;br /&gt;
¿No pueden aceptar la palabra de Dios? Ustedes pueden aceptar la&lt;br /&gt;
palabra de sus padres; pueden aceptar la palabra de su madre; ¿por&lt;br /&gt;
qué no podrían aceptar la palabra de Dios? ¡Oh, qué corazones tan&lt;br /&gt;
rastreros debemos de tener para desconfiar de Dios mismo! Tal vez&lt;br /&gt;
digas que no harías una cosa así. ¡Oh, pero en verdad dudas de Dios, si no confías en Cristo!; pues “el que no cree a Dios, le ha hecho&lt;br /&gt;
mentiroso”. Si no confías en Cristo, en efecto dices que Dios es un&lt;br /&gt;
mentiroso. Tú no querrías decir eso, ¿no es cierto?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Oh, confía en la veracidad de Dios! ¡Que el Espíritu de Dios los&lt;br /&gt;
constriña a creer en la misericordia del Padre, en el poder de la&lt;br /&gt;
sangre del Hijo, y en la disposición del Espíritu Santo, para traer al&lt;br /&gt;
pecador a Sí! Vamos, mis queridos oyentes, únanse en oración&lt;br /&gt;
conmigo para que puedan ser conducidos por la gracia a ver en Jesús&lt;br /&gt;
todo lo que necesitan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''“La oración'' es un poder de la criatura, su propio aliento y ser;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
''La oración'' es la llave de oro que puede abrir la ventanilla de la&lt;br /&gt;
misericordia;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
''La oración'' es el sonido mágico que le dice al destino: así sea;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
''La oración'' es el delgado nervio que mueve los músculos de la&lt;br /&gt;
Omnipotencia.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
''Por esa razón, ora,'' oh criatura, y encomienda tu ser y tus&lt;br /&gt;
necesidades a la ''oración,''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
La cura de todos los cuidados, la grandiosa panacea de todos los&lt;br /&gt;
dolores,&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
La destructora de la duda, el remedio de la ruina, el antídoto de&lt;br /&gt;
todas las ansiedades.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Porción de la Escritura leída antes del sermón: Salmo 147.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Wed, 09 Mar 2011 16:17:45 GMT</pubDate>			<dc:creator>Pcain</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Graznido_de_los_Cuervos</comments>		</item>
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