<?xml version="1.0"?>
<?xml-stylesheet type="text/css" href="http://es.gospeltranslations.org/w/skins/common/feed.css?239"?>
<rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/">
	<channel>
		<title>El Orgullo y La Humildad - Historial de revisiones</title>
		<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Orgullo_y_La_Humildad&amp;action=history</link>
		<description>Historial de revisiones para esta página en el wiki</description>
		<language>es</language>
		<generator>MediaWiki 1.16alpha</generator>
		<lastBuildDate>Mon, 04 May 2026 09:51:29 GMT</lastBuildDate>
		<item>
			<title>Kathyyee: Protegió «El Orgullo y La Humildad» ([edit=sysop] (indefinido) [move=sysop] (indefinido))</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Orgullo_y_La_Humildad&amp;diff=5015&amp;oldid=prev</link>
			<description>&lt;p&gt;Protegió «&lt;a href=&quot;/wiki/El_Orgullo_y_La_Humildad&quot; title=&quot;El Orgullo y La Humildad&quot;&gt;El Orgullo y La Humildad&lt;/a&gt;» ([edit=sysop] (indefinido) [move=sysop] (indefinido))&lt;/p&gt;
&lt;table style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
		&lt;tr valign='top'&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;Revisión de 17:15 12 oct 2010&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;&lt;!-- diff generator: internal 2026-05-04 09:51:29 --&gt;
&lt;/table&gt;</description>
			<pubDate>Tue, 12 Oct 2010 17:15:31 GMT</pubDate>			<dc:creator>Kathyyee</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Orgullo_y_La_Humildad</comments>		</item>
		<item>
			<title>PagePush: Automated: copied from main site</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Orgullo_y_La_Humildad&amp;diff=1934&amp;oldid=prev</link>
			<description>&lt;p&gt;Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;b&gt;Página nueva&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;{{ info | Pride &amp;amp; Humility}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El orgullo es la idolatría de&amp;amp;nbsp;uno mismo. La naturaleza del orgullo en competencia con Dios—el reemplazar&amp;amp;nbsp;a Dios con&amp;amp;nbsp;uno mismo—es la que ha causado que muchos pensadores cristianos consideren al orgullo como el gran pecado y el elemento fundamental de todos los pecados.&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;En la&amp;amp;nbsp;Biblia se&amp;amp;nbsp;sugiere enérgicamente que el orgullo fue el pecado principal de Satanás (1 Tim. 3:6), y que de ese orgullo vino toda manera de hostilidad hacia Dios y el hombre:&amp;amp;nbsp; los malos deseos, el odio, la crueldad y el engaño. &amp;amp;nbsp;De la misma manera, la caída del hombre ocurrió cuando Satanás lo persuadió de que pudiera quitarse&amp;amp;nbsp;las limitaciones humanas y ser “como Dios” (Gen. 3:5). &amp;amp;nbsp;De ese orgullo vino todo&amp;amp;nbsp;el resto de la maldad que los hombres hacen, dicen y piensan.&amp;amp;nbsp; Gran parte de&amp;amp;nbsp;esta maldad -si no toda- es motivada por el deseo de los hombres y las mujeres ya sea de servirse a sí mismos o de proteger su lugar&amp;amp;nbsp;en el&amp;amp;nbsp;centro de su existencia.&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;No es difícil entender&amp;amp;nbsp;los pecados de&amp;amp;nbsp;lujuria, codicia, ira o indiferencia hacia otros como la expresión de adoración a sí mismo. No es que una persona necesariamente niegue que Dios es&amp;amp;nbsp;inmensamente más grande que uno mismo, sino que reconocimientos de ese tipo no&amp;amp;nbsp;son suficiente&amp;amp;nbsp;para combatir la autoadmiración&amp;amp;nbsp;en el corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo peor en el pecado&amp;amp;nbsp;de orgullo consiste en&amp;amp;nbsp;su gran&amp;amp;nbsp;deshonestidad:&amp;amp;nbsp; construir una opinión de uno mismo haciendo caso omiso de los hechos.&amp;amp;nbsp; El orgullo, como lo presentó Aquinas, es una ofensa contra la razón. O, como dijera la&amp;amp;nbsp;Madre Teresa alguna vez, &amp;quot;Siempre me alegra que mis difamadores dijeran una mentira trivial sobre mí en lugar de toda la terrible verdad.&amp;quot;&amp;amp;nbsp; El testimonio de las eras cristianas es&amp;amp;nbsp;que los hombres y las mujeres más santas son indudablemente los&amp;amp;nbsp;más conscientes&amp;amp;nbsp;de la humillación que sufrirían si&amp;amp;nbsp;alguna vez otros descubrieran la enormidad de su fracaso moral. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Samuel Rutherford hablaba&amp;amp;nbsp;a un gran grupo de cristianos cuando escribió, “la desesperación casi podría ser disculpada si todos en la tierra vieran mi vida interior.”&amp;amp;nbsp; ¡Y William Law dijo que preferiría ser ahorcado y que su cuerpo fuera echado al pantano antes&amp;amp;nbsp;de permitir que alguien mirara dentro de su corazón!&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; La&amp;amp;nbsp;arrogancia más&amp;amp;nbsp;monumental del hombre es imaginar que una colección de deseos egoístas e indignos, como uno&amp;amp;nbsp;mismo, pertenezca al centro hasta de su propia vida.&amp;amp;nbsp; La naturaleza maliciosa del orgullo hace que los hombres y las mujeres rara vez aprecien cuán orgullosos/as son; y&amp;amp;nbsp;la influencia&amp;amp;nbsp;del poder del orgullo sobre el corazón es&amp;amp;nbsp;tal&amp;amp;nbsp;que aún los movimientos más puros del alma cristiana son profundamente afectados por éste. &amp;amp;nbsp;En efecto, es posible para uno estar orgulloso de sus propias confesiones de pecado&amp;amp;nbsp;y de su falta de mérito, o felicitarse en privado por su&amp;amp;nbsp;&amp;quot;quebrantamiento.&amp;quot; &amp;amp;nbsp;Como bien sabe cualquier persona que ha luchado contra el orgullo, uno de los efectos más siniestros de éste&amp;amp;nbsp;es que nos adormece el sentimiento de aprecio por la bondad y la misericordia de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Claro que un cristiano nunca diría que merece la salvación; hasta&amp;amp;nbsp;quizá nunca pensaría en ella.&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;Pero la dificultad que tiene&amp;amp;nbsp;todo cristiano en estar y&amp;amp;nbsp;permancer sinceramente&amp;amp;nbsp;admirado y&amp;amp;nbsp;quebrantado por la gracia de Dios en su vida es&amp;amp;nbsp;suficiente evidencia&amp;amp;nbsp;del orgullo que todavía llena&amp;amp;nbsp;su corazón. Tenemos&amp;amp;nbsp;tan buena opinión de nosotros mismos&amp;amp;nbsp;que es muy difícil pensar que Dios no la tiene también. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El poder y la prevalencia del orgullo como el pecado principal del corazón humano&amp;amp;nbsp;explica el enfoque&amp;amp;nbsp;en la abnegación y la humildad de las enseñanzas bíblicas para la vida cristiana.&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;Charles Simeon llama a esto&amp;amp;nbsp;“creciendo&amp;amp;nbsp;hacia abajo.” No es&amp;amp;nbsp;mucho decir, como dijera Augustín (Cartas, 118), que la humildad es la primera, la segunda y la tercera&amp;amp;nbsp;parte de la piedad.&amp;amp;nbsp; Dijo que si la humildad no precediera, acompañara y siguiera cada acción que hacemos, no sería un buen trabajo. &amp;amp;nbsp;Pablo dijo que es en vivir para Dios y para los otros en lugar de para nosotros mismos--la definición más simple de la humildad en la Biblia--que somos más como Jesucristo (Fil. 2:3-4).&amp;amp;nbsp; Si alguien tan digno de la adoración de todos dedicó su vida a la vida de otros,&amp;amp;nbsp;¿cuánto más&amp;amp;nbsp;nosotros,&amp;amp;nbsp;pecadores salvos por&amp;amp;nbsp;gracia, deberíamos alegremente vivir&amp;amp;nbsp;vidas de servidores?&amp;amp;nbsp; Y nuestras vidas no pueden ser respuestas adecuadas a la gracia de Dios si no vivimos, en comportamiento y corazón, como los que saben muy bien que no tenemos nada que no recibimos de Él (1 Cor. 4:7). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero matar el orgullo es un trabajo muy&amp;amp;nbsp;duro y&amp;amp;nbsp;toma toda la vida. &amp;amp;nbsp;No recibimos ayuda alguna&amp;amp;nbsp;por parte de nuestra cultura. &amp;amp;nbsp;El tema del orgullo es de poco interés a las industrias de autoayuda y psicología moderna; y felicitarse a sí mismo ha llegado a ser una modalidad artística aceptada en la época del &amp;quot;baile de touchdown.&amp;quot;&amp;amp;nbsp; Hoy en día, probablemente&amp;amp;nbsp;se piensa que la baja autoestima es un problema mucho más serio que el orgullo. &amp;amp;nbsp;Pero&amp;amp;nbsp;los devotos siempre han sabido que la bondad verdadera requiere matar el orgullo propio; y éstos aprendieron muy&amp;amp;nbsp;pronto que no había una manera suave de hacerlo.&amp;amp;nbsp; Tenían que cortarlo a pedazos hasta que muriera. Un buen hombre tras otro se ha&amp;amp;nbsp;instruído bien&amp;amp;nbsp;en&amp;amp;nbsp;las siguientes&amp;amp;nbsp;palabras o palabras similares: “No hablar de&amp;amp;nbsp;mí mismo”; “Desear pasar desapercibido”; y “Señor, líbrame del deseo de reivindicarme.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se dice que una vez que Francisco de Asís llegó a ser un figura célebre y el objeto de constante adulación,&amp;amp;nbsp;él nombró a otro monje para que le hiciera acordar de sus fracasos y de lo poco que merecía los elogios que recibía.&amp;amp;nbsp; Existen&amp;amp;nbsp;varias razones para confesar nuestros pecados&amp;amp;nbsp;unos a otros&amp;amp;nbsp;constantemente, pero la mortificación de nuestro orgullo es la razón más importante de todas.&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;Dura tarea;&amp;amp;nbsp;pero el altruismo de los que son&amp;amp;nbsp;verdaderamente humildes es una de las cosas más hermosas en el mundo y uno de los honores más grandes que podemos&amp;amp;nbsp;rendir a nuestro Salvador.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sat, 22 Aug 2009 20:02:06 GMT</pubDate>			<dc:creator>PagePush</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Orgullo_y_La_Humildad</comments>		</item>
	</channel>
</rss>