<?xml version="1.0"?>
<?xml-stylesheet type="text/css" href="http://es.gospeltranslations.org/w/skins/common/feed.css?239"?>
<rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/">
	<channel>
		<title>El Pastor Temeroso - Historial de revisiones</title>
		<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Pastor_Temeroso&amp;action=history</link>
		<description>Historial de revisiones para esta página en el wiki</description>
		<language>es</language>
		<generator>MediaWiki 1.16alpha</generator>
		<lastBuildDate>Fri, 17 Apr 2026 03:09:57 GMT</lastBuildDate>
		<item>
			<title>Kathyyee: Protegió «El Pastor Temeroso» ([edit=sysop] (indefinido) [move=sysop] (indefinido))</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Pastor_Temeroso&amp;diff=8672&amp;oldid=prev</link>
			<description>&lt;p&gt;Protegió «&lt;a href=&quot;/wiki/El_Pastor_Temeroso&quot; title=&quot;El Pastor Temeroso&quot;&gt;El Pastor Temeroso&lt;/a&gt;» ([edit=sysop] (indefinido) [move=sysop] (indefinido))&lt;/p&gt;
&lt;table style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
		&lt;tr valign='top'&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;Revisión de 04:06 1 feb 2013&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;&lt;!-- diff generator: internal 2026-04-17 03:09:57 --&gt;
&lt;/table&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 01 Feb 2013 04:06:06 GMT</pubDate>			<dc:creator>Kathyyee</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Pastor_Temeroso</comments>		</item>
		<item>
			<title>Maokoto en 19:30 3 oct 2012</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Pastor_Temeroso&amp;diff=8149&amp;oldid=prev</link>
			<description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
		&lt;tr valign='top'&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;Revisión de 19:30 3 oct 2012&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 9:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 9:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Pastor, quizás estás pensando, &amp;quot;No creo que el miedo sea un problema significativo en mí&amp;quot;. Bueno, te pediría que tomes un tiempo para observarte a ti mismo a la luz de las siguientes preguntas. ¿Cuántos pastores viven en un estado constante de falta de descanso espiritual? ¿Cuántos de nosotros somos oprimidos por la inseguridad personal? ¿Cuántos de nosotros nos preguntamos en secreto dónde esta Dios y qué se supone que está haciendo? ¿Cuántos de nosotros está viviendo de manera auto-protectora, diciendo, &amp;quot;Me pasó una vez y no me volverá a pasar?&amp;quot; ¿Cuántos de nosotros tenemos miedo de admitir el fracaso? ¿Cuántos de nosotros no compartimos con nadie las luchas de fe que nos acechan? ¿Cuántos de nosotros fracasamos a la hora de ser francos y decisivos porque tenemos temor de lo que pasará si lo hacemos? ¿Cuántos de nosotros hemos encontrado la manera de escapar, formas de afrontar las cosas que no incluyen predicarnos el evangelio a nosotros mismos?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Pastor, quizás estás pensando, &amp;quot;No creo que el miedo sea un problema significativo en mí&amp;quot;. Bueno, te pediría que tomes un tiempo para observarte a ti mismo a la luz de las siguientes preguntas. ¿Cuántos pastores viven en un estado constante de falta de descanso espiritual? ¿Cuántos de nosotros somos oprimidos por la inseguridad personal? ¿Cuántos de nosotros nos preguntamos en secreto dónde esta Dios y qué se supone que está haciendo? ¿Cuántos de nosotros está viviendo de manera auto-protectora, diciendo, &amp;quot;Me pasó una vez y no me volverá a pasar?&amp;quot; ¿Cuántos de nosotros tenemos miedo de admitir el fracaso? ¿Cuántos de nosotros no compartimos con nadie las luchas de fe que nos acechan? ¿Cuántos de nosotros fracasamos a la hora de ser francos y decisivos porque tenemos temor de lo que pasará si lo hacemos? ¿Cuántos de nosotros hemos encontrado la manera de escapar, formas de afrontar las cosas que no incluyen predicarnos el evangelio a nosotros mismos?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros desearíamos lugares más fáciles para ministrar? ¿Cuántos de nosotros llevamos nuestras cargas a casa, convirtiendo nuestra paternidad en menos que graciosa y productiva? ¿Cuántos de nosotros nos hemos vuelto hábiles en escondernos, de forma que ni siquiera las personas más cercanas a nosotros sienten lo que está pasando a nivel de nuestros corazones? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos de compromiso alimentados por el temor del hombre? ¿Cuántos de nosotros hemos otorgado a determinadas personas demasiado poder e influencia sobre nosotros? ¿Cuántos de nosotros hemos dejado que el miedo nos haga demasiado opinantes, demasiado dominantes, y demasiado controladores? ¿Cuántos de nosotros dejamos que el miedo nos mantenga callados cuando deberíamos hablar, o nos &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;lleva &lt;/del&gt;a hablar cuando deberíamos permanecer callados? ¿Cuántos de nosotros trabajamos para reconvertir en actos de fe cosas que en realidad hemos hecho por miedo? ¿Cuántos de nosotros tendríamos que confesar que hay momentos en los que estamos más gobernados por un temor mundano, que por un temor de Dios? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos donde nos preocupamos más de ser aceptados o de que nuestro liderazgo sea validado, que de lo que hacemos acerca de ser bíblicos? ¿Cuántos de nosotros somos debilitados o paralizados por el temor al rechazo? ¿Cuántos de nosotros tenemos demasiado miedo como para confiar trozos vitales del ministerio de nuestras iglesias a otros? ¿Cuántos de nosotros tenemos miedo de examinar cuánto temor involucra y nos motiva? ¿Cuántos de nosotros?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros desearíamos lugares más fáciles para ministrar? ¿Cuántos de nosotros llevamos nuestras cargas a casa, convirtiendo nuestra paternidad en menos que graciosa y productiva? ¿Cuántos de nosotros nos hemos vuelto hábiles en escondernos, de forma que ni siquiera las personas más cercanas a nosotros sienten lo que está pasando a nivel de nuestros corazones? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos de compromiso alimentados por el temor del hombre? ¿Cuántos de nosotros hemos otorgado a determinadas personas demasiado poder e influencia sobre nosotros? ¿Cuántos de nosotros hemos dejado que el miedo nos haga demasiado opinantes, demasiado dominantes, y demasiado controladores? ¿Cuántos de nosotros dejamos que el miedo nos mantenga callados cuando deberíamos hablar, o nos &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;lleve &lt;/ins&gt;a hablar cuando deberíamos permanecer callados? ¿Cuántos de nosotros trabajamos para reconvertir en actos de fe cosas que en realidad hemos hecho por miedo? ¿Cuántos de nosotros tendríamos que confesar que hay momentos en los que estamos más gobernados por un temor mundano, que por un temor de Dios? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos donde nos preocupamos más de ser aceptados o de que nuestro liderazgo sea validado, que de lo que hacemos acerca de ser bíblicos? ¿Cuántos de nosotros somos debilitados o paralizados por el temor al rechazo? ¿Cuántos de nosotros tenemos demasiado miedo como para confiar trozos vitales del ministerio de nuestras iglesias a otros? ¿Cuántos de nosotros tenemos miedo de examinar cuánto temor involucra y nos motiva? ¿Cuántos de nosotros?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros buscamos diariamente la gracia que por sí sola tiene el poder de librarnos del temor y darnos fuerza para ser pastores de fe?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros buscamos diariamente la gracia que por sí sola tiene el poder de librarnos del temor y darnos fuerza para ser pastores de fe?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;!-- diff generator: internal 2026-04-17 03:09:57 --&gt;
&lt;/table&gt;</description>
			<pubDate>Wed, 03 Oct 2012 19:30:06 GMT</pubDate>			<dc:creator>Maokoto</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Pastor_Temeroso</comments>		</item>
		<item>
			<title>ATAPIA en 01:06 25 sep 2012</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Pastor_Temeroso&amp;diff=8084&amp;oldid=prev</link>
			<description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
		&lt;tr valign='top'&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;Revisión de 01:06 25 sep 2012&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 11:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 11:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros desearíamos lugares más fáciles para ministrar? ¿Cuántos de nosotros llevamos nuestras cargas a casa, convirtiendo nuestra paternidad en menos que graciosa y productiva? ¿Cuántos de nosotros nos hemos vuelto hábiles en escondernos, de forma que ni siquiera las personas más cercanas a nosotros sienten lo que está pasando a nivel de nuestros corazones? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos de compromiso alimentados por el temor del hombre? ¿Cuántos de nosotros hemos otorgado a determinadas personas demasiado poder e influencia sobre nosotros? ¿Cuántos de nosotros hemos dejado que el miedo nos haga demasiado opinantes, demasiado dominantes, y demasiado controladores? ¿Cuántos de nosotros dejamos que el miedo nos mantenga callados cuando deberíamos hablar, o nos lleva a hablar cuando deberíamos permanecer callados? ¿Cuántos de nosotros trabajamos para reconvertir en actos de fe cosas que en realidad hemos hecho por miedo? ¿Cuántos de nosotros tendríamos que confesar que hay momentos en los que estamos más gobernados por un temor mundano, que por un temor de Dios? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos donde nos preocupamos más de ser aceptados o de que nuestro liderazgo sea validado, que de lo que hacemos acerca de ser bíblicos? ¿Cuántos de nosotros somos debilitados o paralizados por el temor al rechazo? ¿Cuántos de nosotros tenemos demasiado miedo como para confiar trozos vitales del ministerio de nuestras iglesias a otros? ¿Cuántos de nosotros tenemos miedo de examinar cuánto temor involucra y nos motiva? ¿Cuántos de nosotros?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros desearíamos lugares más fáciles para ministrar? ¿Cuántos de nosotros llevamos nuestras cargas a casa, convirtiendo nuestra paternidad en menos que graciosa y productiva? ¿Cuántos de nosotros nos hemos vuelto hábiles en escondernos, de forma que ni siquiera las personas más cercanas a nosotros sienten lo que está pasando a nivel de nuestros corazones? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos de compromiso alimentados por el temor del hombre? ¿Cuántos de nosotros hemos otorgado a determinadas personas demasiado poder e influencia sobre nosotros? ¿Cuántos de nosotros hemos dejado que el miedo nos haga demasiado opinantes, demasiado dominantes, y demasiado controladores? ¿Cuántos de nosotros dejamos que el miedo nos mantenga callados cuando deberíamos hablar, o nos lleva a hablar cuando deberíamos permanecer callados? ¿Cuántos de nosotros trabajamos para reconvertir en actos de fe cosas que en realidad hemos hecho por miedo? ¿Cuántos de nosotros tendríamos que confesar que hay momentos en los que estamos más gobernados por un temor mundano, que por un temor de Dios? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos donde nos preocupamos más de ser aceptados o de que nuestro liderazgo sea validado, que de lo que hacemos acerca de ser bíblicos? ¿Cuántos de nosotros somos debilitados o paralizados por el temor al rechazo? ¿Cuántos de nosotros tenemos demasiado miedo como para confiar trozos vitales del ministerio de nuestras iglesias a otros? ¿Cuántos de nosotros tenemos miedo de examinar cuánto temor involucra y nos motiva? ¿Cuántos de nosotros?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros buscamos diariamente la gracia que por &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;si &lt;/del&gt;sola tiene el poder de librarnos del temor y darnos fuerza para ser pastores de fe?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros buscamos diariamente la gracia que por &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;sí &lt;/ins&gt;sola tiene el poder de librarnos del temor y darnos fuerza para ser pastores de fe?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;!-- diff generator: internal 2026-04-17 03:09:57 --&gt;
&lt;/table&gt;</description>
			<pubDate>Tue, 25 Sep 2012 01:06:18 GMT</pubDate>			<dc:creator>ATAPIA</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Pastor_Temeroso</comments>		</item>
		<item>
			<title>ATAPIA en 01:02 25 sep 2012</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Pastor_Temeroso&amp;diff=8083&amp;oldid=prev</link>
			<description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
		&lt;tr valign='top'&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;Revisión de 01:02 25 sep 2012&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 5:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 5:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, nadie en la congregación se percataba de ello. Cumplía con todos sus deberes públicos y desde la perspectiva de una persona que estaba en la banca de la iglesia, parecía hacerlo bien. Dirigía las reuniones que se le habían asignado y hacía su mejor esfuerzo para realizar el seguimiento del trabajo que llegaba a su escritorio. El problema era que no lo estaba haciendo bien. Había una creciente disparidad entre la persona pública y el hombre en privado. Había una creciente desconexión entre las declaraciones de fe que hacía al frente y el pensamiento que gobernaba su corazón. Llevaba consigo el sucio secreto que muchos pastores llevan; aquel que es tan difícil de admitir para un &amp;quot;hombre de fe&amp;quot;. El sucio secreto era que mucho de lo que hizo no lo hizo por fe, sino por miedo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, nadie en la congregación se percataba de ello. Cumplía con todos sus deberes públicos y desde la perspectiva de una persona que estaba en la banca de la iglesia, parecía hacerlo bien. Dirigía las reuniones que se le habían asignado y hacía su mejor esfuerzo para realizar el seguimiento del trabajo que llegaba a su escritorio. El problema era que no lo estaba haciendo bien. Había una creciente disparidad entre la persona pública y el hombre en privado. Había una creciente desconexión entre las declaraciones de fe que hacía al frente y el pensamiento que gobernaba su corazón. Llevaba consigo el sucio secreto que muchos pastores llevan; aquel que es tan difícil de admitir para un &amp;quot;hombre de fe&amp;quot;. El sucio secreto era que mucho de lo que hizo no lo hizo por fe, sino por miedo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Quizás este es un secreto del ministerio pastoral que se comparte con poca frecuencia; es decir, cuánto de él es impulsado no por la fe en las verdades del Evangelio y en la persona y la obra del Señor Jesucristo, sino dirigido por el miedo. Es muy tentador para el pastor cargar el bienestar de la iglesia &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;a &lt;/del&gt;sus hombros y cuando lo hace, acaba siendo afligido &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;e instigado &lt;/del&gt;por un &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;listado &lt;/del&gt;sin fin y siempre cambiante de &amp;quot;¿Qué pasaría si..?&amp;quot; Esto nunca conduce a una vida de descanso y gozo en el ministerio, sino más bien a un ministerio debilitado por metas irrealistas e inalcanzables, un sentimiento personal de fracaso y temor.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Quizás este es un secreto del ministerio pastoral que se comparte con poca frecuencia; es decir, cuánto de él es impulsado no por la fe en las verdades del Evangelio y en la persona y la obra del Señor Jesucristo, sino dirigido por el miedo. Es muy tentador para el pastor cargar el bienestar de la iglesia &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;en &lt;/ins&gt;sus hombros y cuando lo hace, acaba siendo afligido &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;y fustigado &lt;/ins&gt;por un &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;registro &lt;/ins&gt;sin fin y siempre cambiante de &amp;quot;¿Qué pasaría si..?&amp;quot; Esto nunca conduce a una vida de descanso y gozo en el ministerio, sino más bien a un ministerio debilitado por metas irrealistas e inalcanzables, un sentimiento personal de fracaso y temor.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Pastor, quizás estás pensando, &amp;quot;No creo que el miedo sea un problema significativo en mí&amp;quot;. Bueno, te pediría que tomes un tiempo para observarte a ti mismo a la luz de las siguientes preguntas. ¿Cuántos pastores viven en un estado constante de falta de descanso espiritual? ¿Cuántos de nosotros somos oprimidos por la inseguridad personal? ¿Cuántos de nosotros nos preguntamos en secreto dónde esta Dios y qué se supone que está haciendo? ¿Cuántos de nosotros está viviendo de manera auto-protectora, diciendo, &amp;quot;Me pasó una vez y no me volverá a pasar?&amp;quot; ¿Cuántos de nosotros tenemos miedo de admitir el fracaso? ¿Cuántos de nosotros no compartimos con nadie las luchas de fe que nos acechan? ¿Cuántos de nosotros fracasamos a la hora de ser francos y decisivos porque tenemos temor de lo que pasará si lo hacemos? ¿Cuántos de nosotros hemos encontrado la manera de escapar, formas de afrontar las cosas que no incluyen predicarnos el evangelio a nosotros mismos?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Pastor, quizás estás pensando, &amp;quot;No creo que el miedo sea un problema significativo en mí&amp;quot;. Bueno, te pediría que tomes un tiempo para observarte a ti mismo a la luz de las siguientes preguntas. ¿Cuántos pastores viven en un estado constante de falta de descanso espiritual? ¿Cuántos de nosotros somos oprimidos por la inseguridad personal? ¿Cuántos de nosotros nos preguntamos en secreto dónde esta Dios y qué se supone que está haciendo? ¿Cuántos de nosotros está viviendo de manera auto-protectora, diciendo, &amp;quot;Me pasó una vez y no me volverá a pasar?&amp;quot; ¿Cuántos de nosotros tenemos miedo de admitir el fracaso? ¿Cuántos de nosotros no compartimos con nadie las luchas de fe que nos acechan? ¿Cuántos de nosotros fracasamos a la hora de ser francos y decisivos porque tenemos temor de lo que pasará si lo hacemos? ¿Cuántos de nosotros hemos encontrado la manera de escapar, formas de afrontar las cosas que no incluyen predicarnos el evangelio a nosotros mismos?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;!-- diff generator: internal 2026-04-17 03:09:57 --&gt;
&lt;/table&gt;</description>
			<pubDate>Tue, 25 Sep 2012 01:02:44 GMT</pubDate>			<dc:creator>ATAPIA</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Pastor_Temeroso</comments>		</item>
		<item>
			<title>ATAPIA en 00:54 25 sep 2012</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Pastor_Temeroso&amp;diff=8082&amp;oldid=prev</link>
			<description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
		&lt;tr valign='top'&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;Revisión de 00:54 25 sep 2012&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 1:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 1:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;{{info|The Fearful Pastor}}&amp;lt;br&amp;gt; &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;{{info|The Fearful Pastor}}&amp;lt;br&amp;gt; &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Se acostumbró a los malos hábitos de la incredulidad. &amp;quot;Sólo son mi manera de liberarme&amp;quot;, se decía a sí mismo. Llegó a la conclusión de que no se interponían en el camino de lo que había estado llamado a hacer. Siempre se decía a sí mismo que estaba trabajando duro y haciéndolo bien; pero no lo estaba haciendo bien. Tenía más noches sin dormir &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;de &lt;/del&gt;las que estaba dispuesto a admitir. Había ganado treinta libras durante los últimos años. Había insensibilizado su cerebro cada noche con horas y horas de vacía televisión o cultura popular de Internet. Había incurrido en más deudas que nunca antes en su vida. Su esposa habría dicho que se había vuelto cada vez más distante e irritable. En casa a menudo parecía ser un hombre sin gozo, abrumado. Sus hijos dirían que incluso cuando estaba presente, con frecuencia se mostraba distante. Temía a las reuniones y encontraba que se distraía fácilmente cuando necesitaba concentrarse al preparar su próximo sermón. La puerta a su oficina estaba cerrada más de lo que lo había estado antes y cada vez delegaba más de sus obligaciones a su Pastor Ejecutivo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Se acostumbró a los malos hábitos de la incredulidad. &amp;quot;Sólo son mi manera de liberarme&amp;quot;, se decía a sí mismo. Llegó a la conclusión de que no se interponían en el camino de lo que había estado llamado a hacer. Siempre se decía a sí mismo que estaba trabajando duro y haciéndolo bien; pero no lo estaba haciendo bien. Tenía más noches sin dormir &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;que &lt;/ins&gt;las que estaba dispuesto a admitir. Había ganado treinta libras durante los últimos años. Había insensibilizado su cerebro cada noche con horas y horas de vacía televisión o cultura popular de Internet. Había incurrido en más deudas que nunca antes en su vida. Su esposa habría dicho que se había vuelto cada vez más distante e irritable. En casa a menudo parecía ser un hombre sin gozo, abrumado. Sus hijos dirían que incluso cuando estaba presente, con frecuencia se mostraba distante. Temía a las reuniones y encontraba que se distraía fácilmente cuando necesitaba concentrarse al preparar su próximo sermón. La puerta a su oficina estaba cerrada más de lo que lo había estado antes&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;, &lt;/ins&gt;y cada vez delegaba más de sus obligaciones a su Pastor Ejecutivo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, nadie en la congregación se percataba de ello. Cumplía con todos sus deberes públicos y desde la perspectiva de una persona que estaba en la banca de la iglesia, parecía hacerlo bien. Dirigía las reuniones que se le habían asignado y hacía su mejor esfuerzo para realizar el seguimiento del trabajo que llegaba a su escritorio. El problema era que no lo estaba haciendo bien. Había una creciente disparidad entre la persona pública y el hombre en privado. Había una creciente desconexión entre las declaraciones de fe que hacía al frente y el pensamiento que gobernaba su corazón. Llevaba consigo el sucio secreto que muchos pastores llevan; aquel que es tan difícil de admitir para un &amp;quot;hombre de fe&amp;quot;. El sucio secreto era que mucho de lo que hizo no lo hizo por fe, sino por miedo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, nadie en la congregación se percataba de ello. Cumplía con todos sus deberes públicos y desde la perspectiva de una persona que estaba en la banca de la iglesia, parecía hacerlo bien. Dirigía las reuniones que se le habían asignado y hacía su mejor esfuerzo para realizar el seguimiento del trabajo que llegaba a su escritorio. El problema era que no lo estaba haciendo bien. Había una creciente disparidad entre la persona pública y el hombre en privado. Había una creciente desconexión entre las declaraciones de fe que hacía al frente y el pensamiento que gobernaba su corazón. Llevaba consigo el sucio secreto que muchos pastores llevan; aquel que es tan difícil de admitir para un &amp;quot;hombre de fe&amp;quot;. El sucio secreto era que mucho de lo que hizo no lo hizo por fe, sino por miedo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Quizás este es un secreto del ministerio pastoral que se comparte con poca frecuencia; es decir, cuánto de él es impulsado no por la fe en las verdades del Evangelio y en la persona y la obra del Señor Jesucristo, sino dirigido por el miedo. Es muy tentador para el pastor &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;cargarse &lt;/del&gt;el bienestar de la iglesia a &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;los &lt;/del&gt;hombros y cuando lo hace, acaba siendo &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;cargado y motivado &lt;/del&gt;por un &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;catálogo &lt;/del&gt;sin fin y siempre cambiante de &amp;quot;¿Qué pasaría si..?&amp;quot; Esto nunca conduce a una vida de descanso y gozo en el ministerio, sino más bien a un ministerio debilitado por metas irrealistas e inalcanzables, un sentimiento personal de fracaso y temor.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Quizás este es un secreto del ministerio pastoral que se comparte con poca frecuencia; es decir, cuánto de él es impulsado no por la fe en las verdades del Evangelio y en la persona y la obra del Señor Jesucristo, sino dirigido por el miedo. Es muy tentador para el pastor &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;cargar &lt;/ins&gt;el bienestar de la iglesia a &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;sus &lt;/ins&gt;hombros y cuando lo hace, acaba siendo &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;afligido e instigado &lt;/ins&gt;por un &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;listado &lt;/ins&gt;sin fin y siempre cambiante de &amp;quot;¿Qué pasaría si..?&amp;quot; Esto nunca conduce a una vida de descanso y gozo en el ministerio, sino más bien a un ministerio debilitado por metas irrealistas e inalcanzables, un sentimiento personal de fracaso y temor.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Pastor, quizás estás pensando, &amp;quot;No creo que el miedo sea un problema significativo en mí&amp;quot;. Bueno, te pediría que tomes un tiempo para observarte a ti mismo a la luz de las siguientes preguntas. ¿Cuántos pastores viven en un estado constante de falta de descanso espiritual? ¿Cuántos de nosotros somos oprimidos por la inseguridad personal? ¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;se pregunta &lt;/del&gt;en secreto &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;donde &lt;/del&gt;esta Dios y qué se supone que está haciendo? ¿Cuántos de nosotros está viviendo de manera auto-protectora, diciendo, &amp;quot;Me pasó una vez y no me volverá a pasar?&amp;quot; ¿Cuántos de nosotros tenemos miedo de admitir el fracaso? ¿Cuántos de nosotros no compartimos con nadie las luchas de fe que nos acechan? ¿Cuántos de nosotros fracasamos a la hora de ser francos y decisivos porque tenemos temor de lo que pasará si lo hacemos? ¿Cuántos de nosotros hemos encontrado la manera de escapar, formas de afrontar las cosas que no incluyen predicarnos el evangelio a nosotros mismos?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Pastor, quizás estás pensando, &amp;quot;No creo que el miedo sea un problema significativo en mí&amp;quot;. Bueno, te pediría que tomes un tiempo para observarte a ti mismo a la luz de las siguientes preguntas. ¿Cuántos pastores viven en un estado constante de falta de descanso espiritual? ¿Cuántos de nosotros somos oprimidos por la inseguridad personal? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;nos preguntamos &lt;/ins&gt;en secreto &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;dónde &lt;/ins&gt;esta Dios y qué se supone que está haciendo? ¿Cuántos de nosotros está viviendo de manera auto-protectora, diciendo, &amp;quot;Me pasó una vez y no me volverá a pasar?&amp;quot; ¿Cuántos de nosotros tenemos miedo de admitir el fracaso? ¿Cuántos de nosotros no compartimos con nadie las luchas de fe que nos acechan? ¿Cuántos de nosotros fracasamos a la hora de ser francos y decisivos porque tenemos temor de lo que pasará si lo hacemos? ¿Cuántos de nosotros hemos encontrado la manera de escapar, formas de afrontar las cosas que no incluyen predicarnos el evangelio a nosotros mismos?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros desearíamos lugares más fáciles para ministrar? ¿Cuántos de nosotros llevamos nuestras cargas a casa, convirtiendo nuestra paternidad en menos que graciosa y productiva? ¿Cuántos de nosotros nos hemos vuelto hábiles en escondernos, de forma que ni siquiera las personas más cercanas a nosotros sienten lo que está pasando a nivel de nuestros corazones? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos de compromiso alimentados por el temor del hombre? ¿Cuántos de nosotros hemos otorgado a determinadas personas demasiado poder e influencia sobre nosotros? ¿Cuántos de nosotros hemos dejado que el miedo nos haga demasiado opinantes, demasiado dominantes, y demasiado controladores? ¿Cuántos de nosotros dejamos que el miedo nos mantenga callados cuando deberíamos hablar, o nos lleva a hablar cuando deberíamos permanecer callados? ¿Cuántos de nosotros trabajamos para reconvertir en actos de fe cosas que en realidad hemos hecho por miedo? ¿Cuántos de nosotros tendríamos que confesar que hay momentos en los que estamos más gobernados por un temor mundano que por un temor de Dios? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos donde nos preocupamos más de ser aceptados o de que nuestro liderazgo sea validado, que de lo que hacemos acerca de ser bíblicos? ¿Cuántos de nosotros somos debilitados o paralizados por el temor al rechazo? ¿Cuántos de nosotros tenemos demasiado miedo como para confiar trozos vitales del ministerio de nuestras iglesias a otros? ¿Cuántos de nosotros tenemos miedo de examinar cuánto temor involucra y nos motiva? ¿Cuántos de nosotros?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros desearíamos lugares más fáciles para ministrar? ¿Cuántos de nosotros llevamos nuestras cargas a casa, convirtiendo nuestra paternidad en menos que graciosa y productiva? ¿Cuántos de nosotros nos hemos vuelto hábiles en escondernos, de forma que ni siquiera las personas más cercanas a nosotros sienten lo que está pasando a nivel de nuestros corazones? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos de compromiso alimentados por el temor del hombre? ¿Cuántos de nosotros hemos otorgado a determinadas personas demasiado poder e influencia sobre nosotros? ¿Cuántos de nosotros hemos dejado que el miedo nos haga demasiado opinantes, demasiado dominantes, y demasiado controladores? ¿Cuántos de nosotros dejamos que el miedo nos mantenga callados cuando deberíamos hablar, o nos lleva a hablar cuando deberíamos permanecer callados? ¿Cuántos de nosotros trabajamos para reconvertir en actos de fe cosas que en realidad hemos hecho por miedo? ¿Cuántos de nosotros tendríamos que confesar que hay momentos en los que estamos más gobernados por un temor mundano&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;, &lt;/ins&gt;que por un temor de Dios? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos donde nos preocupamos más de ser aceptados o de que nuestro liderazgo sea validado, que de lo que hacemos acerca de ser bíblicos? ¿Cuántos de nosotros somos debilitados o paralizados por el temor al rechazo? ¿Cuántos de nosotros tenemos demasiado miedo como para confiar trozos vitales del ministerio de nuestras iglesias a otros? ¿Cuántos de nosotros tenemos miedo de examinar cuánto temor involucra y nos motiva? ¿Cuántos de nosotros?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros buscamos diariamente la gracia que por si sola tiene el poder de librarnos del temor y darnos fuerza para ser pastores de fe?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros buscamos diariamente la gracia que por si sola tiene el poder de librarnos del temor y darnos fuerza para ser pastores de fe?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;!-- diff generator: internal 2026-04-17 03:09:58 --&gt;
&lt;/table&gt;</description>
			<pubDate>Tue, 25 Sep 2012 00:54:00 GMT</pubDate>			<dc:creator>ATAPIA</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Pastor_Temeroso</comments>		</item>
		<item>
			<title>ATAPIA en 00:28 25 sep 2012</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Pastor_Temeroso&amp;diff=8081&amp;oldid=prev</link>
			<description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
		&lt;tr valign='top'&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;Revisión de 00:28 25 sep 2012&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 7:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 7:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Quizás este es un secreto del ministerio pastoral que se comparte con poca frecuencia; es decir, cuánto de él es impulsado no por la fe en las verdades del Evangelio y en la persona y la obra del Señor Jesucristo, sino dirigido por el miedo. Es muy tentador para el pastor cargarse el bienestar de la iglesia a los hombros y cuando lo hace, acaba siendo cargado y motivado por un catálogo sin fin y siempre cambiante de &amp;quot;¿Qué pasaría si..?&amp;quot; Esto nunca conduce a una vida de descanso y gozo en el ministerio, sino más bien a un ministerio debilitado por metas irrealistas e inalcanzables, un sentimiento personal de fracaso y temor.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Quizás este es un secreto del ministerio pastoral que se comparte con poca frecuencia; es decir, cuánto de él es impulsado no por la fe en las verdades del Evangelio y en la persona y la obra del Señor Jesucristo, sino dirigido por el miedo. Es muy tentador para el pastor cargarse el bienestar de la iglesia a los hombros y cuando lo hace, acaba siendo cargado y motivado por un catálogo sin fin y siempre cambiante de &amp;quot;¿Qué pasaría si..?&amp;quot; Esto nunca conduce a una vida de descanso y gozo en el ministerio, sino más bien a un ministerio debilitado por metas irrealistas e inalcanzables, un sentimiento personal de fracaso y temor.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Pastor, quizás estás pensando, &amp;quot;No creo que el miedo sea un problema significativo en mí&amp;quot;. Bueno, te pediría que tomes un tiempo para observarte a ti mismo a la luz de las siguientes preguntas. ¿Cuántos pastores viven en un estado constante de falta de descanso espiritual? ¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;son &lt;/del&gt;oprimidos por la inseguridad personal? ¿Cuántos de nosotros se &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;preguntan &lt;/del&gt;en secreto donde esta Dios y qué se supone que está haciendo? ¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;están &lt;/del&gt;viviendo de manera auto-protectora, diciendo, &amp;quot;Me pasó una vez y no me volverá a pasar?&amp;quot; ¿Cuántos de nosotros tenemos miedo de admitir el fracaso? ¿Cuántos de nosotros no compartimos con nadie las luchas de fe que nos acechan? ¿Cuántos de nosotros fracasamos a la hora de ser francos y decisivos porque tenemos temor de lo que pasará si lo hacemos? ¿Cuántos de nosotros hemos encontrado la manera de escapar, formas de afrontar las cosas que no incluyen predicarnos el evangelio a nosotros mismos?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Pastor, quizás estás pensando, &amp;quot;No creo que el miedo sea un problema significativo en mí&amp;quot;. Bueno, te pediría que tomes un tiempo para observarte a ti mismo a la luz de las siguientes preguntas. ¿Cuántos pastores viven en un estado constante de falta de descanso espiritual? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;somos &lt;/ins&gt;oprimidos por la inseguridad personal? ¿Cuántos de nosotros se &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;pregunta &lt;/ins&gt;en secreto donde esta Dios y qué se supone que está haciendo? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;está &lt;/ins&gt;viviendo de manera auto-protectora, diciendo, &amp;quot;Me pasó una vez y no me volverá a pasar?&amp;quot; ¿Cuántos de nosotros tenemos miedo de admitir el fracaso? ¿Cuántos de nosotros no compartimos con nadie las luchas de fe que nos acechan? ¿Cuántos de nosotros fracasamos a la hora de ser francos y decisivos porque tenemos temor de lo que pasará si lo hacemos? ¿Cuántos de nosotros hemos encontrado la manera de escapar, formas de afrontar las cosas que no incluyen predicarnos el evangelio a nosotros mismos?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros desearíamos lugares más fáciles para ministrar? ¿Cuántos de nosotros llevamos nuestras cargas a casa, convirtiendo nuestra paternidad en menos que graciosa y productiva? ¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;se han &lt;/del&gt;vuelto &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;habilidosos &lt;/del&gt;en &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;esconderse&lt;/del&gt;, de forma que ni siquiera las personas más cercanas a nosotros sienten lo que está pasando a nivel de nuestros corazones? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos de compromiso alimentados por el temor del hombre? ¿Cuántos de nosotros hemos otorgado a determinadas personas demasiado poder e influencia sobre nosotros? ¿Cuántos de nosotros hemos dejado que el miedo nos haga demasiado opinantes, demasiado dominantes, y demasiado controladores? ¿Cuántos de nosotros dejamos que el miedo nos mantenga callados cuando deberíamos hablar, o nos lleva a hablar cuando deberíamos permanecer callados? ¿Cuántos de nosotros trabajamos para reconvertir en actos de fe cosas que en realidad hemos hecho por miedo? ¿Cuántos de nosotros tendríamos que confesar que hay momentos en los que estamos más gobernados por un temor mundano que por un temor de Dios? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos donde nos preocupamos más de ser aceptados o de que nuestro liderazgo sea validado, que de lo que hacemos acerca de ser bíblicos? ¿Cuántos de nosotros somos debilitados o paralizados por el temor al rechazo? ¿Cuántos de nosotros tenemos demasiado miedo como para confiar trozos vitales del ministerio de nuestras iglesias a otros? ¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;tememos &lt;/del&gt;examinar cuánto &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;miedo nos atrapa &lt;/del&gt;y motiva? ¿Cuántos de nosotros?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros desearíamos lugares más fáciles para ministrar? ¿Cuántos de nosotros llevamos nuestras cargas a casa, convirtiendo nuestra paternidad en menos que graciosa y productiva? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;nos hemos &lt;/ins&gt;vuelto &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;hábiles &lt;/ins&gt;en &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;escondernos&lt;/ins&gt;, de forma que ni siquiera las personas más cercanas a nosotros sienten lo que está pasando a nivel de nuestros corazones? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos de compromiso alimentados por el temor del hombre? ¿Cuántos de nosotros hemos otorgado a determinadas personas demasiado poder e influencia sobre nosotros? ¿Cuántos de nosotros hemos dejado que el miedo nos haga demasiado opinantes, demasiado dominantes, y demasiado controladores? ¿Cuántos de nosotros dejamos que el miedo nos mantenga callados cuando deberíamos hablar, o nos lleva a hablar cuando deberíamos permanecer callados? ¿Cuántos de nosotros trabajamos para reconvertir en actos de fe cosas que en realidad hemos hecho por miedo? ¿Cuántos de nosotros tendríamos que confesar que hay momentos en los que estamos más gobernados por un temor mundano que por un temor de Dios? ¿Cuántos de nosotros tenemos momentos donde nos preocupamos más de ser aceptados o de que nuestro liderazgo sea validado, que de lo que hacemos acerca de ser bíblicos? ¿Cuántos de nosotros somos debilitados o paralizados por el temor al rechazo? ¿Cuántos de nosotros tenemos demasiado miedo como para confiar trozos vitales del ministerio de nuestras iglesias a otros? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;tenemos miedo de &lt;/ins&gt;examinar cuánto &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;temor involucra &lt;/ins&gt;y &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;nos &lt;/ins&gt;motiva? ¿Cuántos de nosotros?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros buscamos diariamente la gracia que por si sola tiene el poder de librarnos del temor y darnos fuerza para ser pastores de fe?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros buscamos diariamente la gracia que por si sola tiene el poder de librarnos del temor y darnos fuerza para ser pastores de fe?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;!-- diff generator: internal 2026-04-17 03:09:58 --&gt;
&lt;/table&gt;</description>
			<pubDate>Tue, 25 Sep 2012 00:28:46 GMT</pubDate>			<dc:creator>ATAPIA</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Pastor_Temeroso</comments>		</item>
		<item>
			<title>ATAPIA en 00:20 25 sep 2012</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Pastor_Temeroso&amp;diff=8080&amp;oldid=prev</link>
			<description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
		&lt;tr valign='top'&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;Revisión de 00:20 25 sep 2012&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 1:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 1:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;{{info|The Fearful Pastor}}&amp;lt;br&amp;gt; &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;{{info|The Fearful Pastor}}&amp;lt;br&amp;gt; &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Se acostumbró a los malos hábitos de la incredulidad. &amp;quot;Sólo son mi manera de liberarme&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;,&lt;/del&gt;&amp;quot; se decía a sí mismo. Llegó a la conclusión de que no se interponían en el camino de lo que había estado llamado a hacer. Siempre se decía a sí mismo que estaba trabajando duro y haciéndolo bien; pero no lo estaba haciendo bien. Tenía más noches sin dormir de las que estaba dispuesto a admitir. Había ganado treinta libras durante los últimos años. Había insensibilizado su cerebro cada noche con horas y horas de vacía televisión o cultura popular de Internet. Había incurrido en más deudas que nunca antes en su vida. Su esposa habría dicho que se había vuelto cada vez más distante e irritable. En casa a menudo parecía ser un hombre sin gozo, abrumado. Sus hijos dirían que incluso cuando estaba presente, con frecuencia se mostraba distante. Temía a las reuniones y encontraba que se distraía fácilmente cuando necesitaba concentrarse al preparar su próximo sermón. La puerta a su oficina estaba cerrada más de lo que lo había estado antes y cada vez delegaba más de sus obligaciones a su Pastor Ejecutivo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Se acostumbró a los malos hábitos de la incredulidad. &amp;quot;Sólo son mi manera de liberarme&amp;quot;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;, &lt;/ins&gt;se decía a sí mismo. Llegó a la conclusión de que no se interponían en el camino de lo que había estado llamado a hacer. Siempre se decía a sí mismo que estaba trabajando duro y haciéndolo bien; pero no lo estaba haciendo bien. Tenía más noches sin dormir de las que estaba dispuesto a admitir. Había ganado treinta libras durante los últimos años. Había insensibilizado su cerebro cada noche con horas y horas de vacía televisión o cultura popular de Internet. Había incurrido en más deudas que nunca antes en su vida. Su esposa habría dicho que se había vuelto cada vez más distante e irritable. En casa a menudo parecía ser un hombre sin gozo, abrumado. Sus hijos dirían que incluso cuando estaba presente, con frecuencia se mostraba distante. Temía a las reuniones y encontraba que se distraía fácilmente cuando necesitaba concentrarse al preparar su próximo sermón. La puerta a su oficina estaba cerrada más de lo que lo había estado antes y cada vez delegaba más de sus obligaciones a su Pastor Ejecutivo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, nadie en la congregación se percataba de ello. Cumplía con todos sus deberes públicos y desde la perspectiva de una persona que estaba en la banca de la iglesia, parecía hacerlo bien. Dirigía las reuniones que se le habían asignado y hacía su mejor esfuerzo para realizar el seguimiento del trabajo que llegaba a su escritorio. El problema era que no lo estaba haciendo bien. Había una creciente disparidad entre la persona pública y el hombre en privado. Había una creciente desconexión entre las declaraciones de fe que hacía al frente y el pensamiento que gobernaba su corazón. Llevaba consigo el sucio secreto que muchos pastores llevan; aquel que es tan difícil de admitir para un &amp;quot;hombre de fe&amp;quot;. El sucio secreto era que mucho de lo que hizo no lo hizo por fe, sino por miedo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, nadie en la congregación se percataba de ello. Cumplía con todos sus deberes públicos y desde la perspectiva de una persona que estaba en la banca de la iglesia, parecía hacerlo bien. Dirigía las reuniones que se le habían asignado y hacía su mejor esfuerzo para realizar el seguimiento del trabajo que llegaba a su escritorio. El problema era que no lo estaba haciendo bien. Había una creciente disparidad entre la persona pública y el hombre en privado. Había una creciente desconexión entre las declaraciones de fe que hacía al frente y el pensamiento que gobernaba su corazón. Llevaba consigo el sucio secreto que muchos pastores llevan; aquel que es tan difícil de admitir para un &amp;quot;hombre de fe&amp;quot;. El sucio secreto era que mucho de lo que hizo no lo hizo por fe, sino por miedo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;!-- diff generator: internal 2026-04-17 03:09:58 --&gt;
&lt;/table&gt;</description>
			<pubDate>Tue, 25 Sep 2012 00:20:25 GMT</pubDate>			<dc:creator>ATAPIA</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Pastor_Temeroso</comments>		</item>
		<item>
			<title>ATAPIA en 00:18 25 sep 2012</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Pastor_Temeroso&amp;diff=8079&amp;oldid=prev</link>
			<description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
		&lt;tr valign='top'&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;Revisión de 00:18 25 sep 2012&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 7:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 7:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Quizás este es un secreto del ministerio pastoral que se comparte con poca frecuencia; es decir, cuánto de él es impulsado no por la fe en las verdades del Evangelio y en la persona y la obra del Señor Jesucristo, sino dirigido por el miedo. Es muy tentador para el pastor cargarse el bienestar de la iglesia a los hombros y cuando lo hace, acaba siendo cargado y motivado por un catálogo sin fin y siempre cambiante de &amp;quot;¿Qué pasaría si..?&amp;quot; Esto nunca conduce a una vida de descanso y gozo en el ministerio, sino más bien a un ministerio debilitado por metas irrealistas e inalcanzables, un sentimiento personal de fracaso y temor.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Quizás este es un secreto del ministerio pastoral que se comparte con poca frecuencia; es decir, cuánto de él es impulsado no por la fe en las verdades del Evangelio y en la persona y la obra del Señor Jesucristo, sino dirigido por el miedo. Es muy tentador para el pastor cargarse el bienestar de la iglesia a los hombros y cuando lo hace, acaba siendo cargado y motivado por un catálogo sin fin y siempre cambiante de &amp;quot;¿Qué pasaría si..?&amp;quot; Esto nunca conduce a una vida de descanso y gozo en el ministerio, sino más bien a un ministerio debilitado por metas irrealistas e inalcanzables, un sentimiento personal de fracaso y temor.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Pastor, quizás estás pensando, &amp;quot;No creo que el miedo sea un problema significativo en mí&amp;quot;. Bueno, te pediría que tomes un tiempo para observarte a ti mismo a la luz de las siguientes preguntas. ¿Cuántos pastores viven en un estado constante de falta de descanso espiritual? ¿Cuántos de nosotros son oprimidos por la inseguridad personal? ¿Cuántos de nosotros se preguntan en secreto donde esta Dios y qué se supone que está haciendo? ¿Cuántos de nosotros están viviendo de manera auto-protectora, diciendo, &amp;quot;Me pasó una vez y no me volverá a pasar?&amp;quot; ¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;están preocupados en &lt;/del&gt;admitir el fracaso? ¿Cuántos de nosotros no &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;comparten &lt;/del&gt;con nadie las luchas de fe que nos &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;oprimen&lt;/del&gt;? ¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;fracasan &lt;/del&gt;a la hora de ser francos y decisivos porque tenemos temor de lo que pasará si lo hacemos? ¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;encuentran formas &lt;/del&gt;de escapar, formas de afrontar las cosas que no incluyen predicarnos el evangelio a nosotros mismos?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Pastor, quizás estás pensando, &amp;quot;No creo que el miedo sea un problema significativo en mí&amp;quot;. Bueno, te pediría que tomes un tiempo para observarte a ti mismo a la luz de las siguientes preguntas. ¿Cuántos pastores viven en un estado constante de falta de descanso espiritual? ¿Cuántos de nosotros son oprimidos por la inseguridad personal? ¿Cuántos de nosotros se preguntan en secreto donde esta Dios y qué se supone que está haciendo? ¿Cuántos de nosotros están viviendo de manera auto-protectora, diciendo, &amp;quot;Me pasó una vez y no me volverá a pasar?&amp;quot; ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;tenemos miedo de &lt;/ins&gt;admitir el fracaso? ¿Cuántos de nosotros no &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;compartimos &lt;/ins&gt;con nadie las luchas de fe que nos &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;acechan&lt;/ins&gt;? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;fracasamos &lt;/ins&gt;a la hora de ser francos y decisivos porque tenemos temor de lo que pasará si lo hacemos? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;hemos encontrado la manera &lt;/ins&gt;de escapar, formas de afrontar las cosas que no incluyen predicarnos el evangelio a nosotros mismos?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;desearían &lt;/del&gt;lugares más fáciles para ministrar?¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;llevan sus &lt;/del&gt;cargas a casa, convirtiendo nuestra paternidad en menos que graciosa y productiva?¿Cuántos de nosotros se han vuelto habilidosos en esconderse, de forma que ni siquiera las personas más cercanas a nosotros sienten lo que está pasando &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;en el &lt;/del&gt;nivel de nuestros corazones?¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;tienen &lt;/del&gt;momentos de compromiso alimentados por el temor del hombre?¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;han dado &lt;/del&gt;a determinadas personas demasiado poder e influencia sobre nosotros?¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;han &lt;/del&gt;dejado que el miedo nos haga demasiado opinantes, demasiado dominantes, y demasiado controladores?¿Cuántos de nosotros dejamos que el miedo nos mantenga callados cuando deberíamos hablar, o nos &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;lleve &lt;/del&gt;a hablar cuando deberíamos permanecer callados?¿Cuántos de nosotros trabajamos para reconvertir en actos de fe cosas que en realidad hemos hecho por miedo?¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;tendrían &lt;/del&gt;que confesar que hay momentos en los que estamos más gobernados por un temor mundano que por un temor de Dios?¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;tienen &lt;/del&gt;momentos donde nos preocupamos más de ser aceptados o de que nuestro liderazgo sea validado que de lo que hacemos acerca de ser bíblicos?¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;son &lt;/del&gt;debilitados o paralizados por el temor al rechazo?¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;tienen &lt;/del&gt;demasiado miedo como para confiar trozos vitales del ministerio de nuestras iglesias a otros?¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;temen &lt;/del&gt;examinar cuánto miedo nos atrapa y motiva?¿Cuántos de nosotros?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;desearíamos &lt;/ins&gt;lugares más fáciles para ministrar? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;llevamos nuestras &lt;/ins&gt;cargas a casa, convirtiendo nuestra paternidad en menos que graciosa y productiva? ¿Cuántos de nosotros se han vuelto habilidosos en esconderse, de forma que ni siquiera las personas más cercanas a nosotros sienten lo que está pasando &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;a &lt;/ins&gt;nivel de nuestros corazones? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;tenemos &lt;/ins&gt;momentos de compromiso alimentados por el temor del hombre? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;hemos otorgado &lt;/ins&gt;a determinadas personas demasiado poder e influencia sobre nosotros? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;hemos &lt;/ins&gt;dejado que el miedo nos haga demasiado opinantes, demasiado dominantes, y demasiado controladores? ¿Cuántos de nosotros dejamos que el miedo nos mantenga callados cuando deberíamos hablar, o nos &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;lleva &lt;/ins&gt;a hablar cuando deberíamos permanecer callados? ¿Cuántos de nosotros trabajamos para reconvertir en actos de fe cosas que en realidad hemos hecho por miedo? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;tendríamos &lt;/ins&gt;que confesar que hay momentos en los que estamos más gobernados por un temor mundano que por un temor de Dios? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;tenemos &lt;/ins&gt;momentos donde nos preocupamos más de ser aceptados o de que nuestro liderazgo sea validado&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;, &lt;/ins&gt;que de lo que hacemos acerca de ser bíblicos? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;somos &lt;/ins&gt;debilitados o paralizados por el temor al rechazo? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;tenemos &lt;/ins&gt;demasiado miedo como para confiar trozos vitales del ministerio de nuestras iglesias a otros? ¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;tememos &lt;/ins&gt;examinar cuánto miedo nos atrapa y motiva? ¿Cuántos de nosotros?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;buscan &lt;/del&gt;diariamente la gracia que por si sola tiene el poder de librarnos del temor y darnos fuerza para ser pastores de fe?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;buscamos &lt;/ins&gt;diariamente la gracia que por si sola tiene el poder de librarnos del temor y darnos fuerza para ser pastores de fe?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;!-- diff generator: internal 2026-04-17 03:09:58 --&gt;
&lt;/table&gt;</description>
			<pubDate>Tue, 25 Sep 2012 00:18:09 GMT</pubDate>			<dc:creator>ATAPIA</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Pastor_Temeroso</comments>		</item>
		<item>
			<title>ATAPIA en 00:03 25 sep 2012</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Pastor_Temeroso&amp;diff=8078&amp;oldid=prev</link>
			<description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
		&lt;tr valign='top'&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;Revisión de 00:03 25 sep 2012&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 5:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 5:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, nadie en la congregación se percataba de ello. Cumplía con todos sus deberes públicos y desde la perspectiva de una persona que estaba en la banca de la iglesia, parecía hacerlo bien. Dirigía las reuniones que se le habían asignado y hacía su mejor esfuerzo para realizar el seguimiento del trabajo que llegaba a su escritorio. El problema era que no lo estaba haciendo bien. Había una creciente disparidad entre la persona pública y el hombre en privado. Había una creciente desconexión entre las declaraciones de fe que hacía al frente y el pensamiento que gobernaba su corazón. Llevaba consigo el sucio secreto que muchos pastores llevan; aquel que es tan difícil de admitir para un &amp;quot;hombre de fe&amp;quot;. El sucio secreto era que mucho de lo que hizo no lo hizo por fe, sino por miedo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Sin embargo, nadie en la congregación se percataba de ello. Cumplía con todos sus deberes públicos y desde la perspectiva de una persona que estaba en la banca de la iglesia, parecía hacerlo bien. Dirigía las reuniones que se le habían asignado y hacía su mejor esfuerzo para realizar el seguimiento del trabajo que llegaba a su escritorio. El problema era que no lo estaba haciendo bien. Había una creciente disparidad entre la persona pública y el hombre en privado. Había una creciente desconexión entre las declaraciones de fe que hacía al frente y el pensamiento que gobernaba su corazón. Llevaba consigo el sucio secreto que muchos pastores llevan; aquel que es tan difícil de admitir para un &amp;quot;hombre de fe&amp;quot;. El sucio secreto era que mucho de lo que hizo no lo hizo por fe, sino por miedo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Quizás este es un secreto del ministerio pastoral que se comparte con poca frecuencia; es decir, cuánto es &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;dirigido &lt;/del&gt;no por la fe en las verdades del Evangelio y en la persona y la obra del Señor Jesucristo, sino dirigido por el miedo. Es muy tentador para el pastor cargarse el bienestar de la iglesia a los hombros y cuando lo hace, acaba siendo cargado y motivado por un catálogo sin fin y siempre cambiante de &amp;quot;¿Qué pasaría si..?&amp;quot; Esto nunca conduce a una vida de descanso y gozo en el ministerio, sino más bien a un ministerio debilitado por metas irrealistas &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;y no alcanzadas&lt;/del&gt;, un sentimiento personal de fracaso y temor.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Quizás este es un secreto del ministerio pastoral que se comparte con poca frecuencia; es decir, cuánto &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;de él &lt;/ins&gt;es &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;impulsado &lt;/ins&gt;no por la fe en las verdades del Evangelio y en la persona y la obra del Señor Jesucristo, sino dirigido por el miedo. Es muy tentador para el pastor cargarse el bienestar de la iglesia a los hombros y cuando lo hace, acaba siendo cargado y motivado por un catálogo sin fin y siempre cambiante de &amp;quot;¿Qué pasaría si..?&amp;quot; Esto nunca conduce a una vida de descanso y gozo en el ministerio, sino más bien a un ministerio debilitado por metas irrealistas &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;e inalcanzables&lt;/ins&gt;, un sentimiento personal de fracaso y temor.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Pastor, quizás estás pensando, &amp;quot;No creo que el miedo sea un problema significativo en mí&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;.&lt;/del&gt;&amp;quot; Bueno, te pediría que tomes un tiempo para observarte a ti mismo a la luz de las siguientes preguntas. ¿Cuántos pastores viven en un estado constante de falta de descanso espiritual?¿Cuántos de nosotros son oprimidos por la inseguridad personal?¿Cuántos de nosotros se preguntan en secreto donde esta Dios y qué se supone que está haciendo?¿Cuántos de nosotros están viviendo de manera auto-protectora, diciendo, &amp;quot;Me pasó una vez y no me volverá a pasar?&amp;quot; ¿Cuántos de nosotros están preocupados &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;de &lt;/del&gt;admitir el fracaso?¿Cuántos de nosotros no comparten con nadie las luchas de fe que nos oprimen?¿Cuántos de nosotros fracasan a la hora de ser francos y decisivos porque tenemos temor de lo que pasará si lo hacemos?¿Cuántos de nosotros encuentran formas de escapar, formas de afrontar las cosas que no incluyen predicarnos el evangelio a nosotros mismos?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Pastor, quizás estás pensando, &amp;quot;No creo que el miedo sea un problema significativo en mí&amp;quot;&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;. &lt;/ins&gt;Bueno, te pediría que tomes un tiempo para observarte a ti mismo a la luz de las siguientes preguntas. ¿Cuántos pastores viven en un estado constante de falta de descanso espiritual? ¿Cuántos de nosotros son oprimidos por la inseguridad personal? ¿Cuántos de nosotros se preguntan en secreto donde esta Dios y qué se supone que está haciendo? ¿Cuántos de nosotros están viviendo de manera auto-protectora, diciendo, &amp;quot;Me pasó una vez y no me volverá a pasar?&amp;quot; ¿Cuántos de nosotros están preocupados &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;en &lt;/ins&gt;admitir el fracaso? ¿Cuántos de nosotros no comparten con nadie las luchas de fe que nos oprimen? ¿Cuántos de nosotros fracasan a la hora de ser francos y decisivos porque tenemos temor de lo que pasará si lo hacemos? ¿Cuántos de nosotros encuentran formas de escapar, formas de afrontar las cosas que no incluyen predicarnos el evangelio a nosotros mismos?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros desearían lugares más fáciles para ministrar?¿Cuántos de nosotros llevan sus cargas a casa, convirtiendo nuestra paternidad en menos que graciosa y productiva?¿Cuántos de nosotros se han vuelto habilidosos en esconderse, de forma que ni siquiera las personas más cercanas a nosotros sienten lo que está pasando en el nivel de nuestros corazones?¿Cuántos de nosotros tienen momentos de compromiso alimentados por el temor del hombre?¿Cuántos de nosotros han dado a determinadas personas demasiado poder e influencia sobre nosotros?¿Cuántos de nosotros han dejado que el miedo nos haga demasiado opinantes, demasiado dominantes, y demasiado controladores?¿Cuántos de nosotros dejamos que el miedo nos mantenga callados cuando deberíamos hablar, o nos lleve a hablar cuando deberíamos permanecer callados?¿Cuántos de nosotros trabajamos para reconvertir en actos de fe cosas que en realidad hemos hecho por miedo?¿Cuántos de nosotros tendrían que confesar que hay momentos en los que estamos más gobernados por un temor mundano que por un temor de Dios?¿Cuántos de nosotros tienen momentos donde nos preocupamos más de ser aceptados o de que nuestro liderazgo sea validado que de lo que hacemos acerca de ser bíblicos?¿Cuántos de nosotros son debilitados o paralizados por el temor al rechazo?¿Cuántos de nosotros tienen demasiado miedo como para confiar trozos vitales del ministerio de nuestras iglesias a otros?¿Cuántos de nosotros temen examinar cuánto miedo nos atrapa y motiva?¿Cuántos de nosotros?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros desearían lugares más fáciles para ministrar?¿Cuántos de nosotros llevan sus cargas a casa, convirtiendo nuestra paternidad en menos que graciosa y productiva?¿Cuántos de nosotros se han vuelto habilidosos en esconderse, de forma que ni siquiera las personas más cercanas a nosotros sienten lo que está pasando en el nivel de nuestros corazones?¿Cuántos de nosotros tienen momentos de compromiso alimentados por el temor del hombre?¿Cuántos de nosotros han dado a determinadas personas demasiado poder e influencia sobre nosotros?¿Cuántos de nosotros han dejado que el miedo nos haga demasiado opinantes, demasiado dominantes, y demasiado controladores?¿Cuántos de nosotros dejamos que el miedo nos mantenga callados cuando deberíamos hablar, o nos lleve a hablar cuando deberíamos permanecer callados?¿Cuántos de nosotros trabajamos para reconvertir en actos de fe cosas que en realidad hemos hecho por miedo?¿Cuántos de nosotros tendrían que confesar que hay momentos en los que estamos más gobernados por un temor mundano que por un temor de Dios?¿Cuántos de nosotros tienen momentos donde nos preocupamos más de ser aceptados o de que nuestro liderazgo sea validado que de lo que hacemos acerca de ser bíblicos?¿Cuántos de nosotros son debilitados o paralizados por el temor al rechazo?¿Cuántos de nosotros tienen demasiado miedo como para confiar trozos vitales del ministerio de nuestras iglesias a otros?¿Cuántos de nosotros temen examinar cuánto miedo nos atrapa y motiva?¿Cuántos de nosotros?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros buscan diariamente la gracia que por si sola tiene el poder de librarnos del temor y darnos fuerza para ser pastores de fe?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;¿Cuántos de nosotros buscan diariamente la gracia que por si sola tiene el poder de librarnos del temor y darnos fuerza para ser pastores de fe?&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;!-- diff generator: internal 2026-04-17 03:09:58 --&gt;
&lt;/table&gt;</description>
			<pubDate>Tue, 25 Sep 2012 00:03:10 GMT</pubDate>			<dc:creator>ATAPIA</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Pastor_Temeroso</comments>		</item>
		<item>
			<title>ATAPIA en 02:32 24 sep 2012</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/w/index.php?title=El_Pastor_Temeroso&amp;diff=8076&amp;oldid=prev</link>
			<description>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;
&lt;table style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
			&lt;col class='diff-marker' /&gt;
			&lt;col class='diff-content' /&gt;
		&lt;tr valign='top'&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;← Revisión anterior&lt;/td&gt;
		&lt;td colspan='2' style=&quot;background-color: white; color:black;&quot;&gt;Revisión de 02:32 24 sep 2012&lt;/td&gt;
		&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 1:&lt;/td&gt;
&lt;td colspan=&quot;2&quot; class=&quot;diff-lineno&quot;&gt;Línea 1:&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;{{info|The Fearful Pastor}}&amp;lt;br&amp;gt; &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;{{info|The Fearful Pastor}}&amp;lt;br&amp;gt; &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Se acostumbró a los malos hábitos de la incredulidad. &amp;quot;Sólo son mi manera de liberarme,&amp;quot; se decía a sí mismo. Llegó a la conclusión de que no se interponían en el camino de lo que había estado llamado a hacer. &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Seguía diciéndose &lt;/del&gt;que estaba trabajando duro y haciéndolo bien; pero no lo estaba haciendo bien. Tenía más noches sin &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;sueño &lt;/del&gt;de las que &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;quería &lt;/del&gt;admitir. Había ganado treinta libras durante los últimos años. Había insensibilizado su cerebro cada noche con horas y horas de vacía televisión o cultura popular de Internet. Había incurrido en más deudas que nunca antes en su vida. Su esposa &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;diría &lt;/del&gt;que se había vuelto cada vez más distante e irritable. En casa a menudo parecía un hombre sin gozo, &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;sobrecargado&lt;/del&gt;. Sus hijos dirían que incluso cuando estaba presente, con frecuencia &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;era &lt;/del&gt;distante. Temía a las reuniones y encontraba que se distraía fácilmente cuando necesitaba concentrarse &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;en &lt;/del&gt;preparar su próximo sermón. La puerta a su oficina estaba cerrada más de lo que lo había estado antes y cada vez delegaba más de sus obligaciones a su Pastor Ejecutivo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Se acostumbró a los malos hábitos de la incredulidad. &amp;quot;Sólo son mi manera de liberarme,&amp;quot; se decía a sí mismo. Llegó a la conclusión de que no se interponían en el camino de lo que había estado llamado a hacer. &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Siempre se decía a sí mismo &lt;/ins&gt;que estaba trabajando duro y haciéndolo bien; pero no lo estaba haciendo bien. Tenía más noches sin &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;dormir &lt;/ins&gt;de las que &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;estaba dispuesto a &lt;/ins&gt;admitir. Había ganado treinta libras durante los últimos años. Había insensibilizado su cerebro cada noche con horas y horas de vacía televisión o cultura popular de Internet. Había incurrido en más deudas que nunca antes en su vida. Su esposa &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;habría dicho &lt;/ins&gt;que se había vuelto cada vez más distante e irritable. En casa a menudo parecía &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;ser &lt;/ins&gt;un hombre sin gozo, &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;abrumado&lt;/ins&gt;. Sus hijos dirían que incluso cuando estaba presente, con frecuencia &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;se mostraba &lt;/ins&gt;distante. Temía a las reuniones y encontraba que se distraía fácilmente cuando necesitaba concentrarse &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;al &lt;/ins&gt;preparar su próximo sermón. La puerta a su oficina estaba cerrada más de lo que lo había estado antes y cada vez delegaba más de sus obligaciones a su Pastor Ejecutivo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Sin embargo nadie en la congregación se percataba de ello. Cumplía con todos sus deberes públicos y desde la perspectiva de una persona que estaba en la &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;silla&lt;/del&gt;, parecía hacerlo bien. Dirigía las reuniones que se le habían asignado y &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;daba &lt;/del&gt;su mejor esfuerzo para &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;hacer &lt;/del&gt;el trabajo &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;de continuidad &lt;/del&gt;que llegaba a su escritorio. El problema era que no lo estaba haciendo bien. Había una creciente disparidad entre la persona pública y el hombre en privado. Había una &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;desconexión &lt;/del&gt;creciente entre las &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;sentencias &lt;/del&gt;de fe que hacía al frente y el pensamiento que gobernaba su corazón. Llevaba consigo el sucio secreto que muchos pastores llevan; aquel que es tan difícil de admitir para un &amp;quot;hombre de fe &amp;quot;. El sucio secreto era que mucho de lo que &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;hacía&amp;nbsp; &lt;/del&gt;no lo &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;hacía &lt;/del&gt;por fe, sino por miedo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Sin embargo&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;, &lt;/ins&gt;nadie en la congregación se percataba de ello. Cumplía con todos sus deberes públicos y desde la perspectiva de una persona que estaba en la &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;banca de la iglesia&lt;/ins&gt;, parecía hacerlo bien. Dirigía las reuniones que se le habían asignado y &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;hacía &lt;/ins&gt;su mejor esfuerzo para &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;realizar &lt;/ins&gt;el &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;seguimiento del &lt;/ins&gt;trabajo que llegaba a su escritorio. El problema era que no lo estaba haciendo bien. Había una creciente disparidad entre la persona pública y el hombre en privado. Había una creciente &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;desconexión &lt;/ins&gt;entre las &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;declaraciones &lt;/ins&gt;de fe que hacía al frente y el pensamiento que gobernaba su corazón. Llevaba consigo el sucio secreto que muchos pastores llevan; aquel que es tan difícil de admitir para un &amp;quot;hombre de fe&amp;quot;. El sucio secreto era que mucho de lo que &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;hizo &lt;/ins&gt;no lo &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;hizo &lt;/ins&gt;por fe, sino por miedo.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Quizás este es un secreto del ministerio pastoral que se comparte con poca frecuencia; es decir, cuánto es dirigido no por la fe en las verdades del Evangelio y en la persona y la obra del Señor Jesucristo, sino dirigido por el miedo. Es muy tentador para el pastor cargarse el bienestar de la iglesia a los hombros y cuando lo hace, acaba siendo cargado y motivado por un catálogo sin fin y siempre cambiante de &amp;quot;¿Qué pasaría si..?&amp;quot; Esto nunca conduce a una vida de descanso y gozo en el ministerio, sino más bien a un ministerio debilitado por metas irrealistas y no alcanzadas, un sentimiento personal de fracaso y temor.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Quizás este es un secreto del ministerio pastoral que se comparte con poca frecuencia; es decir, cuánto es dirigido no por la fe en las verdades del Evangelio y en la persona y la obra del Señor Jesucristo, sino dirigido por el miedo. Es muy tentador para el pastor cargarse el bienestar de la iglesia a los hombros y cuando lo hace, acaba siendo cargado y motivado por un catálogo sin fin y siempre cambiante de &amp;quot;¿Qué pasaría si..?&amp;quot; Esto nunca conduce a una vida de descanso y gozo en el ministerio, sino más bien a un ministerio debilitado por metas irrealistas y no alcanzadas, un sentimiento personal de fracaso y temor.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;!-- diff generator: internal 2026-04-17 03:09:58 --&gt;
&lt;/table&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 24 Sep 2012 02:32:13 GMT</pubDate>			<dc:creator>ATAPIA</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Pastor_Temeroso</comments>		</item>
	</channel>
</rss>