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		<title>Libros y Sermones BÃ­blicos - Contribuciones del usuario [es]</title>
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		<updated>2026-04-07T06:31:10Z</updated>
		<subtitle>De Libros y Sermones BÃ­blicos</subtitle>
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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Conv%C3%B3came_en_el_D%C3%ADa_de_la_Angustia_y_Yo_te_Librar%C3%A9</id>
		<title>Convócame en el Día de la Angustia y Yo te Libraré</title>
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				<updated>2016-03-11T02:25:29Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Call upon Me in the Day of Trouble and I Will Deliver You}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Salmo 50:1-15'''&amp;lt;br&amp;gt; El Poderoso Dios, el Señor, ha hablado&amp;lt;br&amp;gt; Y convocado a la tierra, desde el nacimiento del sol hasta su ocaso.&amp;lt;br&amp;gt; Desde Sión, perfección de la belleza, Dios ha resplandecido.&amp;lt;br&amp;gt; Que venga nuestro Dios y no calle; &amp;lt;br&amp;gt; El fuego consume delante de El &amp;lt;br&amp;gt; Y a su derredor hay gran tempestad.&amp;lt;br&amp;gt; El convocará a los cielos desde lo alto&amp;lt;br&amp;gt; Y a la tierra para juzgar a su pueblo&amp;lt;br&amp;gt; Y dice: “¡Juntadme a mis santos, &amp;lt;br&amp;gt; los que han hecho pacto con sacrificio!”&amp;lt;br&amp;gt; Y los cielos declaran su justicia,&amp;lt;br&amp;gt; Porque Dios mismo es el juez&amp;lt;br&amp;gt; “Oye, pueblo mío, y yo hablaré&amp;lt;br&amp;gt; Israel, yo testificaré contra ti&amp;lt;br&amp;gt; Yo soy Dios, tu Dios.&amp;lt;br&amp;gt; No te reprendo por tus sacrificios&amp;lt;br&amp;gt; Ni por tus holocaustos, que están continuamente delante de mi.&amp;lt;br&amp;gt; No tomaré novillo de tu casa&amp;lt;br&amp;gt; Ni machos cabríos de tus apriscos.&amp;lt;br&amp;gt; Porque mío es todo animal del bosque&amp;lt;br&amp;gt; Y el ganado sobre mil colinas&amp;lt;br&amp;gt; Toda ave de los montes conozco&amp;lt;br&amp;gt; Y mío es todo lo que en el campo se mueve.&amp;lt;br&amp;gt; Si yo tuviera hambre no te lo diría a ti&amp;lt;br&amp;gt; Porque mío es el mundo y todo lo que en él hay&amp;lt;br&amp;gt; ¿Acaso he de comer carne de toros &amp;lt;br&amp;gt; O beber sangre de machos cabríos?&amp;lt;br&amp;gt; Ofrece a Dios sacrificio de acción de gracias&amp;lt;br&amp;gt; Y cumple tus votos al Altísimo&amp;lt;br&amp;gt; E invócame en el día de la angustia&amp;lt;br&amp;gt; Yo te libraré y tú me honrarás”.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Este salmo es palabra del Señor sobre el punto de vista equivocado de Dios, que conduce a una manera equivocada de ofrecer sacrificios a Dios. Dice algo muy importante sobre como nuestra idea de Dios se relaciona con nuestro dinero y nuestro dar para la causa de Dios. Elegí este texto porque quería abordar la cuestión principal de nuestra condición financiera, es decir, la cuestión de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Nuestra Condición Financiera ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra condición financiera es esta: Nuestro compromiso de presupuesto para las misiones y el ministerio aquí este año es $1.064.000. Teniendo en cuenta los fieles que vienen a Bethlehem regularmente, ese compromiso costaría cerca de $19,23 por semana cada persona o $2,75 por día ($1,84 para los ministerios locales y $0.91 para las misiones). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto al domingo pasado, nos quedamos cortos en $160.000 en este presupuesto para dar. Por lo tanto, para alcanzar el presupuesto de este año necesitamos un promedio de $35.000 cada domingo por el resto del año. Esto significa que si todos los fieles que asisten regularmente dieran una parte igual, habría $362,50 que quedarían por cada uno para entregar este año. O $33 por semana por el resto de los 11 domingos. Si se agrega al objetivo de $10.000 por domingo para el nuevo santuario, lo que realmente necesitamos son $43 por semana de cada adulto que atiende regularmente, por el resto de este año. Esto asciende a un diezmo de un salario anual de $22.360 por persona. Con muchas esposas que se dedican a los quehaceres domésticos, con muchos jóvenes y estudiantes, con numerosas personas jubiladas, no sé si vamos a promediar $22.000 en salarios anuales o no. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Probablemente no. Lo cual significa al menos tres cosas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#1 Una es que comparado a otras iglesias ustedes están dando muy bien (¡un aumento del 64&amp;amp;nbsp;% más que hace dos años atrás a estas alturas!). &lt;br /&gt;
#La segunda cosa que significa es que alcanzar nuestros objetivos simplemente requerirá mucho más que dar el diezmo para muchos de nosotros. &lt;br /&gt;
#Tercera, Dios es la cuestión principal en este asunto. Nuestra escasez tiene que ver con nuestro punto de vista de Dios. Y si alcanzamos nuestros objetivos este año, va a tener que ver más con Dios que cualquier otra cosa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, pongamos nuestra atención en el Dios a quien pertenecemos y pertenecen todas las cosas que poseemos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El Escenario de la Sala de Justicia del Salmo 50 ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el Salmo 50, lo que tenemos es un escena en la sala de justicia. El techo de la sala de justicia es el Cielo y el piso es la tierra. Dios mismo es el juez. Versículo 4b: &amp;quot;Está allí para juzgar a su pueblo&amp;quot;; y el versículo 6b: “Dios mismo es juez”. Dios es secretario del juzgado. Versículo 5: Él llama a los acusados al banquillo: “Juntadme a mis santos”. Y Dios es testigo principal. Versículo 7: “Oye, pueblo mío, y yo hablaré; Israel yo testificaré contra ti”. Por lo tanto, de ese versículo se puede ver que los acusados en el juicio son el propio pueblo de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una vez que se estableció la escena (en los versículos 1-7), viene la acusación, la sentencia, los fundamentos o explicación de la acusación y la sentencia, el castigo establecido y la declaración del objetivo definitivo que el juez trata de lograr en este juicio. Avancemos sobre esto y luego nos enfocamos en las implicaciones prácticas para nosotros como iglesia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Acusación: Se está insultando a Cristo ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, la acusación: Versículo 8 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No se expone directamente, está implícito indirectamente: “No te reprendo por tus sacrificios; ni por tus holocaustos que están continuamente delante de mí”. Por consiguiente, la acusación no es que no cumplieron en dar sacrificios a Dios. La acusación es que están haciendo sacrificios con una mentalidad equivocada. Esto se ve en los versículos siguientes. El modo de pensar es que Dios, de alguna manera, necesita estos sacrificios…, que depende de su pueblo por su alimento, su satisfacción, su fortaleza. Esa es la acusación – sus sacrificios insultan a Dios como un Dios necesitado o dependiente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sentencia por este insulto está dado en el versículo 9: Dios dice: “No tomaré novillo de tu casa, ni machos cabríos de tus apriscos”. La sentencia es invalidar el sacrificio – declarar que no le complace. Es una sentencia devastadora. Básicamente dice que el centro de la práctica religiosa es vano y sin validez en tanto esta mentalidad prevalezca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; '''Dios Nunca Tiene Hambre''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego (en los versículos 10-13), vienen las razones, o la explicación por la acusación, y la sentencia. Este es el centro del texto. Esto es de una gran importancia porque revela quien es realmente Dios. Los fundamentos de la acusación tiene dos partes. Una parte dice (en el versículo 12) “Si yo tuviera hambre, no te lo diría a ti; porque mío es el mundo y todo lo que en él hay”. Y la otra parte dice (en el versículo 13): Por cierto, yo no tengo hambre: “¿Acaso he de comer sangre de toros o beber sangre de machos cabríos?”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, pueden ver más claramente aquí que la mentalidad insultante era la razón por la cual la gente estaba en juicio. Tenían un punto de vista de Dios que lo hacían dependiente de ellos. Equivocaban la noción religiosa en que sus presentes de alguna manera satisfacían las necesidades de Dios y que Él estaría perdido sin ellos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y su respuesta es decirles que no necesita sus sacrificios por dos razones. Una es que nunca tiene hambre y nunca come. Siempre se siente totalmente satisfecho con lo que es en sí mismo y lo que hace por su gloria. Su comida es hacer su voluntad (Juan 4:34). Dios es un océano infinito de provisión, no un bebedero con poca agua que necesite llenarse con las cubetas de nuestra provisión. Hechos 17:25 dice: “Dios no es servido por manos humanas, como si necesitara de algo, puesto que El da a todos vida y aliento y todas las cosas”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios Posee Todas las Cosas''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La otra razón por la cual no necesita nuestros sacrificios es que si alguna vez tuviera hambre, no tendría que depender de nosotros por sus comidas porque el posee todo. El versículo 12 dice esto en general: “Mío es el mundo y todo lo que en él hay”. Pero los versículos 10-11 lo dicen claramente con asombroso detalle para que no dejemos de percibir lo importante: &amp;quot;Porque mío es todo animal del bosque y el ganado sobre mil colinas; toda ave del aire conozco y mío es todo lo que en el campo se mueve&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo sustancial del salmo es que no hay excepciones: Dios posee todo. Estrictamente hablando, los seres humanos no poseen nada. Lo que llamamos propiedad en realidad es propiedad colectiva. Desde las aves del aire hasta los insectos del campo, desde las bestias del bosque hasta el ganado de los cerros – todo es de Dios. Con todo esto puede hacer lo que quiera. Para Dios es imposible robar, porque no hay nada que no posea. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lo que la Gente Olvidó''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto es lo que la gente había olvidado. Y de esa manera estaban insultando a Dios en el culto, al pensar que ellos ahora darían a DIOS algunas de SUS posesiones. No habían aprendido a cantar: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;Lo que te damos es todo tuyo&amp;lt;br&amp;gt; Lo que hemos recibido de tu mano&amp;lt;br&amp;gt; Todo lo que tenemos es solamente tuyo&amp;lt;br&amp;gt; Beneficiarios, oh Dios, de Ti.&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Ellos habían olvidado la verdad: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;De ti proceden todas las cosas &amp;lt;br&amp;gt; De todo lo recibido, Señor, nada es nuestro para darte&amp;lt;br&amp;gt; Y por tanto, hoy, con corazones agradecidos,&amp;lt;br&amp;gt; a todo lo que posees, ante Tus pies yacemos&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
==== La Corrección: Tres Cosas ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo siguiente, en el texto es la corrección en los versículos 14 y 15a. ¿Qué debemos hacer si hemos caído en esta mentalidad perversa que trata lo que poseemos como si fuera nuestro y no de Dios – que trata a Dios como si de alguna manera fuera pobre y deficiente sin nosotros? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los versículos 14 y 15a dice que hagamos tres cosas: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;Ofrece a Dios el sacrificio de acción de gracias&amp;lt;br&amp;gt; Y cumple tus votos al Altísimo&amp;lt;br&amp;gt; E invócame en el día de la angustia&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
'''1 Ofrece Sacrificios de Acción de Gracias''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta es una descripción de la manera de pensar corregida. Primero, cada sacrificio debe ser un sacrificio de acción de gracias, porque el verdadero dador en cada acto de mi dar es Dios. Si tengo algo para dar es porque pertenece a Dios y Él lo puso en mis manos. Si tengo la VOLUNTAD de dar es porque Dios la puso allí (1 Crónicas 29:14,28; Filipenses 2:13; Hebreos 13:21; 2 Corintios 8:1). Lo que damos es realmente lo que Dios nos da. Por consiguiente, TODO acto de dar debe ser un sacrifico de gratitud. Si no entendemos esto, ¿qué hacemos sino insultar a Dios? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2 Cumple tus Votos al Altísimo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, la mentalidad corregida cumple sus votos al Altísimo. Si quieren saber lo que es un voto miren el Salmo 66:13-14: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;Entraré en tu casa con holocaustos&amp;lt;br&amp;gt; A ti cumpliré mis votos&amp;lt;br&amp;gt; Los que pronunciaron mis labios&amp;lt;br&amp;gt; Y habló mi boca cuando yo estaba en angustia&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Un voto es una promesa que le hacemos a Dios cuando estamos angustiados. Hice un promesa una vez cuando era estudiante en la universidad. Dije: “Dios si tú me ayudas a salir adelante con esta plegaria pública en la capilla sin que mi voz se bloquee por los nervios, nunca más voy a rechazar una oportunidad de hablar por miedo”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cumplir un voto no es cumplir con un salario o un soborno. Es simplemente cumplir nuestra palabra. No es mentir. Es cuestión de fe. ¿Confían que Dios sea tan bueno y los ayude a ustedes en el cumplimiento del voto como lo fue en librarlos de la angustia? Por lo tanto, cumplir un voto honra a Dios como dueño de todas las cosas al mirar atrás en el tiempo cuando nos ayudó y al expresar la confianza que Él va a continuar haciéndolo en el cumplimiento del voto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3 Recurre a Dios en el Día de la Angustia''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La tercera cosa que la mentalidad corregida hace es recurrir a Dios en el día de la angustia (versículo 15a). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras, Dios no es el que está en problemas. Siempre está para salvar de los problemas. Dios no tiene hambre ni es pobre. Él es infinitamente capaz. Por lo tanto, la manera de no insultarlo es necesitarlo y pedirle ayuda. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es la mentalidad corregida: ser agradecido, cumplir los votos, pedirle ayuda. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El Objetivo del Juez: Nuestro Bien y Su Gloria ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente preguntamos ¿cuál es el objetivo principal del juez en esta sala de justicia? ¿Qué trata Dios de llevar a cabo en la vida de su pueblo? La última línea del versículo 15 nos da la respuesta: “Yo te libraré y tú me honrarás”. Quiere responder a esa demanda de ayuda para que ellos lo glorifiquen. Su objetivo es nuestro bien y su gloria. Nosotros obtenemos la salvación y Él la exaltación. Nosotros nos liberamos; Él es admirado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ese es el objetivo del salmo. Es el objetivo de nuestra iglesia. Y es el objetivo de Dios en todo lo que hace – satisfacer a su pueblo hambriento y glorificarse, quien nunca tiene hambre: “Yo te libraré y tú me honrarás”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco Aplicaciones para Nuestra Situación ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta es la lección que quiero aplicar para nosotros en la situación financiera de nuestros hogares y de nuestra iglesia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1 Vean a Dios como Magnífico''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tengan cuidado de la mentalidad que subestima e insulta a Dios. Dios es un volcán de poder, fuego, alegría y ayuda, absolutamente imbatible, infalible y constante. Nunca se cansa en lo más mínimo y es un omnipotente entusiasta sobre sus propósitos misericordiosos en nuestras vidas. Nunca dejen que un Dios débil, mezquino, avaro, cansado o aburrido entre en sus mentes. Él lo posee todo y le encanta glorificar su poder y su gracia al liberar a la gente que acude a Él .Vean a un Dios magnífico por el resto del año. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2 Crean en Su Promesa''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Crean en la promesa del versículo 15: “Invócame en el día de la angustia y yo te libraré”. ¡En el día de problemas financieros, confíen en Él! Recuerden que en este salmo, le está hablando a los que están en juicio en su sala de justicia por haberlo insultado. Hay esperanza incluso para estos – y para ustedes. Crean en Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3 Recurran al Señor''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siempre oren y no se desanimen. Esperen al Señor pacientemente. Llegará cuando es mejor para ustedes. Pídanle que puedan tener el dinero que necesitan, tener el trabajo que necesitan, tener el coraje que necesitan para dar lo que deben dar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4 Si Él los guía, Hagan una Promesa''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(No es requerido. Deuteronomio 23:21-23). Por ejemplo, supongan que el mecánico del auto los llama el jueves a la mañana y les dice: “Su auto necesita nuevo eje trasero y cojinetes del eje. Va a costar $750”. Ustedes se sobrecogen: “¿No hay otra manera?” “No, están deshechos”. “Bueno, está bien, hágalo”. El Espíritu Santo podría no guiarlos a pedir junto a sus esposas en el almuerzo: “Padre, por favor, haz que sea más barato de lo que el mecánico dijo” y hacer un voto: “Señor, si haces esto, daré al ministerio de la iglesia todo lo que ahorre en esta cuenta”. Esto nos pasó a Noel y a mí esta semana y hay un cheque de $222 en la ofrenda de esta mañana para alabar a Dios por su respuesta a la oración. De alguna manera vamos a poder vivir sin ese dinero para poder tener un auto que funcione. Podemos vivir también aquí sin eso por el bien del ministerio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''5 Glorifíquenlo con Todo el Corazón''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, cuando Dios, los libera, y también a esta iglesia, del día de la angustia, glorifíquenlo con todo el corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con un llamado a oración en las próximas 11 semanas. Me he sentido guiado durante algunas semanas a hacer un compromiso de oración por la fortaleza financiera de esta iglesia. Me gustaría contarles mi promesa e invitarlos a unirse mientras el Señor nos guía. Si el Señor quiere, voy a estar en la sala de oración todos los viernes de 6.30 a 7.00 am, desde ahora hasta fin de año, pidiendo al Señor por tres cosas: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Que no fallemos en ningún compromiso de nuestra misión y de nuestro ministerio. &lt;br /&gt;
#Que la elección del Señor para nuestro Ministro del Discipulado de Niños sea dada a conocer y convocada para Día de Acción de Gracias (Thanksgiving). &lt;br /&gt;
#Y que la gente pueda encontrar la salvación semanalmente mediante un testigo consagrado de nuestra iglesia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Hijitos,_Guardaos_de_los_%C3%ADdolos</id>
		<title>Hijitos, Guardaos de los ídolos</title>
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				<updated>2015-02-12T19:20:55Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hijitos, guardaos de los ídolos}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''1 Juan 5:18-21'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que aquel que nació de Dios lo guarda y el maligno no lo toca. Sabemos que somos de Dios y que todo el mundo yace bajo el poder del maligno. Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento, a fin de que conozcamos al que es verdadero y nosotros estamos en aquel que es verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna. Hijitos, guardaos de los ídolos.”&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
==== Una Manera Extraña de Terminar la Carta ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Hijitos, guardaos de los ídolos”. De qué manera extraña y peculiar Juan termina la carta. Es extraña por, al menos, un par de razones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Extraña Manera de Terminar con un Mandato''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, de todo es extraño terminar la carta con un mandato cuando está dirigida a generar seguridad. Uno pensaría que iba a terminar con una promesa jugosa y alentadora, pero en cambio les ordenó hacer algo a sus lectores. Esto se hace más complicado cuando nos damos cuenta de que, a través de esta carta, Juan insiste en la necesidad de obedecer los mandamientos como un prerrequisito para que tengamos vida eterna. Y ahora termina su carta con un mandato más para agregar a la lista. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Extraño Terminar con este Mandato Particular''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, no solo es extraño que termine la carta con un mandato, sino el hecho de que termine la carta con este mandato particular es especialmente desconcertante. “¡Hijitos, guardaos de los ídolos!”. ¿Por qué repentinamente toca este tema? El mandato aparece repentinamente. Parece haber aterrizado desde el espacio exterior en el lugar equivocado de nuestra Biblia. Si 1 Corintios terminara de esta manera no hubiera sido tan extraño, porque Pablo le dedica tres capítulos a temas relacionados con la idolatría. Pero, en los cinco capítulos y en los 104 versículos de 1 Juan, los cuales nos llevaron 20 semanas solo tratar una pequeña parte, la palabra “ídolo” ni siquiera ha aparecido una vez. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso, nuestra tarea esta mañana es tratar de ver por qué Juan concluye su carta de esta manera sorprendente. De todas las cosas con las que Juan podía haber dejado a sus lectores, ¿por qué quiere dejarnos con una advertencia contra la idolatría? Y mientras buscamos responder esta pregunta vamos a tener que definir de dónde provienen estos ídolos de los que tenemos que protegernos. Y de qué manera este mandato puede ser relevante en la Norteamérica del siglo veinte, donde los ídolos son cosa de la historia pasada, o ¿son historia pasada? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''La Idolatría en el Contexto Más Amplio de la Biblia ''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Empecemos por ver la idolatría en su contexto más amplio en la Biblia. Volvamos a Éxodo 20:3. Los Diez Mandamientos que Dios le dio a Moisés para la gente del pacto comienza y termina con un mandato contra la idolatría. “No habrá para ti otros dioses delante de mí, ni semejanza alguna de lo que está arriba en los cielos ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No los adorarás ni los servirás, porque yo, el Señor tu Dios, soy Dios celoso”. Luego, en el versículo 17, al final del Decálogo, nos dan este mandamiento: “No codiciarás la casa de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo ni su sierva, ni su computadora o su trabajo, o su apariencia o su inteligencia o sus vacaciones o su auto o su bicicleta o su ministerio o su salud o su novio o su elogio o nada que pertenezca a tu prójimo o a Dayton o a Iten Chevrolet”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón por la que digo que codiciar, como se menciona en mi versión amplificada de Éxodo 20:17, es idolatría se debe a que el Nuevo Testamento nos enseña que la codicia es idolatría. Y Efesios 5:5 dice: “Porque con certeza sabéis esto: que ningún inmoral, impuro o avaro que es idólatra tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== ¿Qué es Idolatría? ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué es entonces idolatría? Idolatría es valorar cualquier cosa o cualquier persona más que el único Dios verdadero. Un ídolo es una cosa o una persona que tiene un papel protagónico en nuestros afectos. Dios es celoso. Necesita tener un papel protagónico en nuestras vidas. Cualquier cosas que usurpe ese lugar es un ídolo, sea este una esposa, un hijo, un proyecto humanitario o pornografía o drogas o poder sobre los pobres o religión. Un ídolo es un sustituto de Dios. La arqueología limita los ídolos a estatuas de piedra; la teología bíblica enseña que la idolatría es cualquier cosa que toma el lugar de Dios en nuestras vidas. Cuando lo entendemos de esta manera, nos podemos dar cuenta que la idolatría no es historia antigua, sino que está viva y prospera en Norteamérica, mientras nos apresuramos hacia el siglo veintiuno. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto el mandato final de Juan, “Hijitos, guardaos de los ídolos”, tiene tanta relevancia para nuestros días como la tuvo para toda generación desde la creación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== ¿Por qué Concluir la Carta con esta Advertencia? ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora tenemos que plantear la pregunta: “Esta bien, Juan, nos damos cuenta que la idolatría es un tópico relevante, pero ¿por qué concluye su carta de esta manera?” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que nos da Juan es: Pueblo de Bethlehem he sido su instructor durante 20 semanas. Ustedes han sido una congregación atenta. Es sencillamente justo que les dé una prueba final. Por eso, concluí mi carta con un enigma: “Hijitos, guardaos de los ídolos”. Mi intención es que inicialmente se sientan perplejos para que piensen, investiguen y discutan hasta que el foco de luz se encienda. Y entonces verán como esto encaja. Y cuando lo entiendan van a querer obedecer. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Saber que Dios es Verdadero y Real ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bueno, al pensar, investigar y discutir, comencé a ver cosas que nunca antes había visto. Lo primero que vi fue tan obvio que no podía creer que no lo había visto antes. El versículo 21 no es impredecible. Sigue al versículo 20. La repetición de una palabra clave en el versículo 20 conduce naturalmente al mandato del versículo 21. “Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento a fin de que conozcamos al que es verdadero; y nosotros estamos en aquel que es verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna. Hijitos, guardaos de los ídolos”. Por supuesto, la palabra clave es “verdadero”. Verdadero en el sentido de “real”. El objetivo de la venida de Jesús al mundo, según el versículo 20, ocurrió para ayudarnos a entender que Dios es real, que realmente existe, que realmente es luz, que realmente es amor. Dios no es el producto de nuestra imaginación. Él es la realidad máxima de este mundo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Semillas de Dudas en El Mago de Oz''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La película El Mago de Oz casi destruyó mi fe cuando yo era un niño pequeño. O al menos abrió la puerta para dudar de la existencia de Dios por primera vez en mi vida. Un tornado llevó a Dorothy y a Totó a una tierra lejana llamada Oz. Les dijeron que la única esperanza de volver a su casa en Kansas era encontrarse cara a cara con el Mago de Oz. Por lo tanto, alentada por la esperanza, Dorothy emprendió viaje por la calle de baldosas amarillas hacia la Ciudad Esmeralda, evangelizando a lo largo del camino. El espantapájaros, el león y el hombre de hojalata se convirtieron y la acompañaron al palacio del Mago. Mientras miraba la película, también me convertí. Mis esperanzas se multiplicaron. Casi no podía esperar para ver al mago. Tenía grandes expectativas. Y en efecto cuando llegaron allí el mago de Oz era más impresionante de lo que podíamos haber imaginado. Su cara era más grande que la vida; su voz estridente resonaba fuera de las paredes del palacio. Pero, ¿saben lo que pasó entonces hacia el final de la película? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Totó deambula detrás de la cortina, la abre y revela la verdad detrás del Mago de Oz. El Mago de Oz era un engaño. Era un anciano generoso pero patético, sin ningún poder especial. Él simplemente proyectaba su cara sobre una pantalla gigante y amplificaba su voz. Lo que Dorothy, el espantapájaros, el león, el hombre de lata y yo habíamos esperado resultó no ser real. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como resultado de esta película, específicamente puedo recordar que me preguntaba, por primera vez en mi vida, si Dios era un engaño. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quizás mi cura, el Padre Winzerling, era un fraude, o tal vez también a él lo habían engañado. Quizás a alguna mente maestra se le ocurrió la religión y creó la Biblia para engañar a gente ingenua y desesperada. Tal vez Dios no era real. Tal vez realmente Dios no existía en absoluto, excepto los que podíamos inventar con nuestra imaginación. Qué pensamiento temible para que tenga un muchacho, religioso como yo. ¿Han tenido esos pensamientos alguna vez? ¿Se preguntan alguna vez ahora si Dios existe – quiero decir existe realmente? ¿Es real Dios o es algo elaborado por nuestra ilusión? ¿Estamos solo jugando aquí domingo tras domingo? A veces, aún desde que me he convertido en un cristiano, esos pensamientos vienen a mi mente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Jesús es la Evidencia de que Dios es Real''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cuál es la solución para esta duda? La respuesta del apóstol Juan es “Jesús”. Jesús es la evidencia de que Dios es real. Según el versículo 20, Jesús, el Hijo de Dios, “ha venido y nos ha dado entendimiento a fin de que conozcamos al que es verdadero”. En 4:7, 10 se nos dice que Dios, al mandar a Jesús para morir por nosotros, manifestó su amor por nosotros, es decir, hizo su amor real, concreto, tangible, inequívoco para aquellos que lo podían ver. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La realidad de Jesús nos garantiza la realidad de Dios. Es por eso que en toda su carta, Juan se preocupa para que sus lectores permanezcan fieles al Jesús real. Algunos falsos maestros enseñaban: “Jesús no es el Cristo”, 2:22, o “Jesús no ha venido realmente en carne”, pero Juan insistió en que Jesús vino en carne, que realmente es el Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Por qué Tenemos que Creer en Juan?''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Bueno, Juan, ¿por qué tenemos que creerle? Su respuesta serían los cuatro primeros versículos de la carta: “Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que han palpado nuestras manos acerca del verbo de vida - pues la vida ha sido manifestada y nosotros la hemos visto, damos testimonio y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó -; lo que hemos visto y oído os proclamamos también a vosotros”. Juan vio, oyó y tocó a Jesús antes de que muriera y después de que resucitara. Fue un testigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La realidad de Jesús demuestra la realidad del Padre y Él es nuestra conexión al Padre. El versículo 20 nos dice que estamos en Dios, que es verdadero al estar en su Hijo Jesucristo. El versículo 21 sigue: “Hijitos, guardaos de los ídolos”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El Objetivo de la Carta en Términos Negativos ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que hay otra razón por la que Juan quiere que sus lectores dejen la carta con el versículo 21 sonando en sus oídos. ¿Se acuerdan del problema que expusimos al principio? Repetidamente hemos dicho que el sentido de la carta de Juan es la seguridad de la vida eterna. Lo desconcertante acerca de la carta es que solo tenemos la seguridad de la vida eterna si obedecemos los mandatos de Dios. Por ejemplo, 3:14: “Nosotros sabemos que pasamos de muerte a vida (seguridad), porque amamos a los hermanos (condición). Ahora, Juan cierra la carta con un mandato – no amarnos unos a otros, lo cual podíamos haber esperado – sino que nos cuidemos de los ídolos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, al considerar este mandato, me quedó claro como todo se relaciona. Me pregunté. “¿Cuál es el equivalente positivo de cuidarse de los ídolos? Bueno, el versículo precedente sugiere la respuesta: “estamos en el Dios que es verdadero”. O usar la frase que aparece una y otra vez – al menos 11 veces a través de toda la carta – específicamente, “Permanecer en Dios/permanecer en Jesús”. Lo cual es virtualmente un sinónimo de otro concepto repetido frecuentemente, “el amor a Dios”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, en otras palabras, lo que Juan está haciendo cuando dice: “Hijitos, guardaos de los ídolos” es poner en desconcertantes términos negativos lo fundamental que ha estado afirmando a través de la carta, precisamente: “amen a Dios”, “permanezcan en Dios”, “estén en Él que es verdadero”. “Hijitos, guardaos de los ídolos”. “Hijitos, amen el único que es verdadero, permanezcan en Él”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Manera Perfecta de Terminar la Carta ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta es una manera perfecta de terminar la carta, en la cual el principal objetivo es la seguridad de la vida eterna condicionada por la obediencia. Porque el poder afianzado en la obediencia es amor por Dios. En 5:2, leemos: “En esto sabemos que amamos a los hijos de Dios: cuando amamos a Dios y guardamos sus mandamientos. Porque este es el amor de Dios: que guardemos sus mandamientos y sus mandamientos no son gravosos”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los mandamientos de Dios no son difíciles de obedecer si lo aman. Si se deleitan con sus promesas de hacerles el bien y confían que Él es real, genuino, entonces hacer lo que Él manda será lo único que van a querer a hacer. Porque confiamos que nunca nos mandará a hacer algo que nos destruya. Solo nos manda a hacer lo que es mejor para nosotros. Otro tema recurrente que teje su camino a través de las Escrituras, desde el Génesis hasta la Revelación, dice así: “Andad en todo el camino que el Señor, vuestro Dios, os ha mandado, a fin de que viváis y os vaya bien, y prolonguéis vuestros días en la tierra que vais a poseer” (Deuteronomio 5:33). Si aman a Dios, si confían que esto será bueno para ustedes, obedecer los mandamientos de Dios no será dificultoso, sino lo único que quieran hacer. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El Triple Objetivo de 1 Juan ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, el triple objetivo de 1 Juan puede resumirse así: Seguridad de vida eterna – basada en la obediencia – fortalecida por el amor a Dios. “Estas cosas os he escrito a vosotros, que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna” (5:13). “Sabemos que pasamos de muerte a vida porque amamos a nuestros hermanos (3:14). “En esto sabemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios y guardamos sus mandamientos. Porque este es el amor a Dios: que guardemos sus mandamientos, y sus mandamientos no son gravosos” (5:2-3). El triple objetivo de Juan es la seguridad de la vida eterna, condicionada por la obediencia y fortalecida por el amor a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Amor por Dios, lealtad a Dios y confianza en Dios es el motor de esta gran carta. Por eso, no sorprende después de todo que Juan dejara estas palabras sonando en los oídos de sus lectores: “Hijitos, guardaos de los ídolos…Hijitos, guardaos de los ídolos…Hijitos, guardaos de los ídolos”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== ¿Cómo nos Cuidamos de los Ídolos? ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo hacemos aquí en Bethlehem cuando se trata de obedecer este mandamiento fundamental? ¿Cómo hacemos, ustedes y yo, en la privacidad de nuestros corazones, cuando ningún otro ser humano nos está mirando? ¿Nos cuidamos de los ídolos? ¿Nos cuidamos de los sustitutos de Dios? ¿Hay algo o alguien que está tomando el lugar de Dios como papel protagónico de nuestras vidas? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Periódicamente, necesitamos hacer un inventario y apartar los dioses extraños que se han introducido en nuestros corazones. Por lo tanto, mientras finalizamos nuestro estudio de 20 semanas de 1 Juan, tenemos que preguntarnos ¿Cómo nos cuidamos de los ídolos, cómo alejamos a los dioses extraños que se han escabullido inesperadamente? La manera bíblica es concentrarnos en toda la capacidad del único verdadero Dios para suplir todas nuestras necesidades y la completa deficiencia de todos los dioses conflictivos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios Mismo es la Vida Eterna''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los versículos 18-20 del capítulo 5, Juan nos da tres incentivos para cuidarnos de los ídolos. Según el versículo 20, el único Dios verdadero, que conocemos como Jesús, no solo da vida eterna sino que Él mismo es la vida eterna. La vida eterna que Jesús nos ha prometido es nada menos que la íntima comunión personal con Dios para siempre – una comunión que comienza y se transforma en el aquí y ahora, y luego se extiende por siempre jamás, sin fin, ininterrumpida por la muerte. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Solo Aquellos que son de Dios son Liberados de la Sujeción del Maligno''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El incentivo en el versículo 19 es que solo aquellos que son del único Dios verdadero son liberados del poder del maligno. Hay un maligno, hermanos y hermanas, su nombre es Satanás. Él también es real. Está muy satisfecho de ser ignorado por la sofisticada Norteamérica, porque en la ignorancia Satanás los tiene bajo su poder. Pero, aquellos que son de Dios han sido “librados del dominio de las tinieblas y trasladados…al reino de su Hijo Amado” (Colosenses 1:13). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Jesús Protege a Aquellos que son Nacidos de Dios''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como aprendimos la semana pasada, el incentivo del versículo 18 es que Dios protege a aquellos que son nacidos de Dios del pecado mortal, de la persistente desobediencia no confesada. Jesús nos protege del maligno. Satanás puede tentarnos, pero no nos puede tocar. No puede infligir daño definitivo en aquellos que han nacido del único Dios verdadero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Incentivos Positivos y Negativos ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 2:15-17, Juan nos dice que nos cuidemos de los ídolos usando diferentes palabras. Escuchen los incentivos, tanto positivos como negativos: “No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo”, esto es, cuídense de los ídolos. “Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, la pasión de la carne, la pasión de los ojos y la arrogancia de la vida no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y también sus pasiones, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Bendiciones o Punzadas''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Repasando, toda la Biblia es una declaración de las bendiciones de alabanza al único Dios verdadero y una declaración de los dolores que inevitablemente se originan al sustituir a Dios por alguna cosa o por alguien. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escuchen el contraste en el Salmo 115:3-8: “Nuestro Dios está en el Cielo, Él hace lo que le place. Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de mano de hombre. Tienen boca y no hablan; tienen ojos y no ven; tienen oídos y no oyen; tienen nariz y no huelen; tienen manos y no palpan; tiene pies y no caminan…Oh Israel confía en el Señor, Él es [tu] ayuda y [tu] escudo”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''La Satisfacción de Nuestro Objetivo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si se sienten tentados de decir no a Dios y sí a algún placer fugaz – a algún ídolo - o si ya han pecado, permitan que esta letanía de las Escrituras los vuelva a atraer al verdadero Dios revelado en Jesús: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;Cruzad a la costa de Chipre y ved;&amp;lt;br&amp;gt; Y enviad gente a Cedar y observad atentamente&amp;lt;br&amp;gt; Y ved si ha habido cosa semejante&amp;lt;br&amp;gt; ¿Ha cambiado alguna nación sus dioses, aunque esos no son dioses?&amp;lt;br&amp;gt; Pues mi pueblo ha cambiado su gloria por lo que no aprovecha.&amp;lt;br&amp;gt; Espantaos, oh cielos, por esto y temblad, quedad en extremo desolados – dijo el Señor&amp;lt;br&amp;gt; Me han abandonado a mí frente de aguas vivas&amp;lt;br&amp;gt; Y han cavado para sí cisternas&amp;lt;br&amp;gt; Cisternas agrietadas que no retienen el agua (Jeremías 2:10-13)&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;Oh! Todos los sedientos venid a las aguas;&amp;lt;br&amp;gt; Y los que no tenéis dinero, venid, comprad y comed.&amp;lt;br&amp;gt; Venid comprad vino y leche, sin dinero y sin costo alguno&amp;lt;br&amp;gt; ¿Por qué gastáis dinero en lo que no es pan y vuestro salario en lo que no sacia?&amp;lt;br&amp;gt; Escuchadme atentamente y comed lo que es bueno&amp;lt;br&amp;gt; Y se deleitará vuestra alma en la abundancia.&amp;lt;br&amp;gt; Inclinad vuestro oído y venid a mí; escuchad y vivirá vuestra alma (Isaías 55:1-3).&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Y finalmente, Jesús dijo: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dará se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna (Juan 4:13-14).&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
¡Hijitos míos, cuidémonos de los ídolos! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Promesas_Liberadoras</id>
		<title>Promesas Liberadoras</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://es.gospeltranslations.org/wiki/Promesas_Liberadoras"/>
				<updated>2014-02-19T18:18:02Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Liberating Promises}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''2 Pedro 1:1-4'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;quot;Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo. A los que han recibido una fe como la nuestra, mediante la justicia de nuestro Dios y Salvador, Jesucristo: 2 Que la gracia y la paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios Y de Jesús Nuestro Señor. 3 Pues, su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de Aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medios de las cuales nos ha concedido sus preciosas y maravillosas promesas, a fin de que por ellas lleguéis a ser partícipes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción que hay en el mundo por causa de la concupiscencia.&amp;quot;&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Esta mañana vamos a comenzar con una serie de mensajes explicativos de la segunda epístola de Pedro. Mi objetivo será analizar este libro, versículo por versículo, explicando el significado y aplicándolo a nuestra vida de hoy. Mi primera convicción detrás de estas series es que la vida es corta y los sermones son pocos. Voy a hacer lo mejor que pueda para que mis palabras reflejen las palabras de Dios. Creo que la epístola es la Palabra de Dios para nosotros hoy. No quiero imitar a 2 Pedro y tomar el rol de apóstol. De una vez y para siempre, la fe ha sido dada finalmente a todos los santos y está contenida en un libro cuyo máximo autor es Dios. Solo quiero ayudarlos a entender la voz de Dios en ese libro. Mi segunda convicción es, que a través del conocimiento de la profundidad y riqueza de este libro, nos transformaremos moralmente y espiritualmente en este mundo y se nos dará la vida eterna. Esa es mi convicción, porque es lo que enseña la Palabra y es lo que he experimentado. Creo realmente que si colmamos nuestras mentes y nuestros corazones con la gloria y excelencia de Dios en las Escrituras, algún día habrá una explosión en Bethlehem: de adoración, amor entre unos y otros, compasión por el mundo y cosecha. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando comencemos, mi procedimiento no va a ser dar un resumen primero. Vamos a avanzar razonándolo, dejando que las piezas gradualmente constituyan una gran estructura coherente. De esta manera, dependerán menos de mí y más del texto mismo. (Por favor traigan sus Biblias). Cuando terminemos (cerca de diez mensajes), debemos tener la reflexión de esta carta arraigada y creciente en nuestras mentes y corazones. (Si tienen que faltar un domingo, espero que consigan un manuscrito o una grabación, para que todos podamos seguir desarrollándolos). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Comenzaremos entonces con el versículo 1: “Simón Pedro, siervo y apóstol de Jesucristo”. Desde tiempos remotos, ha habido controversia en cuanto a si Pedro escribió esta carta. Si tuviera una hora y media extra, me encantaría dar una disertación sobre la autoría y la data de esta carta. Pero, he decidido reservar las cuestiones más técnicas para artículos ocasionales en el periódico local Star Tribune y focalizarme en los sermones sobre los asuntos teológicos y éticos de la carta. Mi convicción es que, si bien Pedro puede no haberla escrito, al menos autorizó el escrito y le dio su aprobación. Puede, perfectamente, ser que Judas, el hermano del Señor, lo haya escrito, puesto que su pequeño libro se acerca mucho más al estilo, vocabulario y contenido de 2 Pedro que 1 Pedro (Más sobre esto en STAR). Si él lo escribió, lo hizo en nombre de Pedro, y no he visto ninguna razón convincente para dudar de que 1 Pedro tiene la voz y la autoridad del apóstol Pedro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Pedro: Siervo y Apóstol ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera en la que Pedro se presenta es importante: “siervo y apóstol de Jesucristo”. El término apóstol simboliza autoridad: él representa y habla por el Cristo vivo. En sí mismas, sus enseñanzas oficiales forman la base de la iglesia hasta la actualidad (Efesios 2:20). Pero, Pedro no está ansioso por presumir de esta autoridad. “Apóstol” es lo segundo, no lo primero. Está precedido y atenuado por “siervo” o “esclavo”. Había una gran diferencia de posición social entre un representante del Señor y su esclavo. Pedro se identifica como ambos, pero pone “esclavo” primero, y de esta manera muestra que no quiere usar su respetada posición como apóstol para dominar sobre los santos. Había hecho lo mismo en 1 Pedro 5:1, cuando se dirigió a los ancianos como “ancianos colegas” y Pablo lo hizo cuando dijo de su propia autoridad: “No es que nosotros queramos tener control de vuestra fe, sino que somos colaboradores con vosotros para vuestro gozo” (2 Corintios 1:24; 10:8; 13:10). Los apóstoles aprendieron de Jesús (Lucas 22:25-26): “Los reyes de los gentiles se enseñorean con ellos; y los que tienen autoridad sobre ellos son llamados bienhechores. Pero no es así con vosotros; antes, el mayor entre vosotros hágase como el menor, y el que dirige como el que sirve”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El mismo énfasis humilde continúa en la frase del versículo 1: “a los que han recibido una fe como la nuestra, mediante la justicia de nuestro Dios y Salvador, Jesucristo”. El objetivo de este versículo es poner a los lectores en el mismo plano espiritual que el apóstol. Lo más importante en la vida de todos es la fe y en esa calificación, Pedro está en el nivel de la iglesia. Pedro aprendió también esto de Jesús, quien le había dicho una vez a sus representantes, en Lucas 10:19-20: “Mirad, os he dado autoridad…Sin embargo, no os regocijéis en esto…sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos”. No importa cuánta autoridad Cristo le haya dado a un creyente, este no debe olvidar nunca que la gran alegría de su vida simplemente debe ser que se salva por la fe, como todos los otros santos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En esta segunda mitad del versículo 1, hay tres cosas que enfatizan la igualdad espiritual de todos los creyentes ante Dios. ''Primero'', la frase “una fe como la nuestra” o “como una valiosa fe”. ''Segundo'', la palabra “recibido”: “a los que han ''recibido'' una fe como la nuestra”. Se usa otras tres veces en el Nuevo Testamento, y en cada caso se refiere a recibir algo, no mediante esfuerzo o merecimiento, sino por suerte (Lucas 1:9; Juan 19:24; Hechos 1:17). Por eso, la palabra precisa que Pedro elige ilustra cuán fútil sería para cualquiera de nosotros jactarnos de nuestra fe. La recibimos por elección de Dios, no por nuestro esfuerzo previo. La ''tercera'' manera de enfatizar la calidad de los creyentes en la fe es puntualizar que lo que da valor y distinción a nuestra fe es la justicia de Cristo, no la nuestra. Dice que tenemos fe “en (o mediante) la justicia de nuestro Dios y Salvador, Jesucristo”. La frase puede significar que nuestra fe la recibimos “por su justicia” (como el medio), o que nuestra fe está “en su justicia” (como el objeto): En ambos casos, el efecto es enfatizar que la fidelidad inquebrantable de Cristo para ser justo es de lo que dependemos, no nuestra justicia. Por consiguiente, no presumamos de nuestra fe, porque la recibimos como un “regalo” y su fundamento no es nuestra justicia, sino la de Cristo, quien es nuestro Dios y Salvador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por consiguiente, todo en el versículo 1 es un círculo afectuoso de humildad y amor sobre esto. Pedro tiene autoridad, pero hace todo lo posible para ser presentado como un hermano y ser su servidor, en vez de tomar el control de ellos. Debemos tener en cuenta esto para nosotros mismos, no sea que nuestra posición se nos suba a la cabeza y olvidemos que somos esclavos tanto como pastores, tanto como diáconos, administradores, maestros, ejecutivos, doctores, abogados, comerciantes, supervisores, etc. Todos tenemos “una fe valiosa”, si realmente nuestra fe está en la justicia de Nuestro Dios y Salvador Jesucristo y no en la nuestra. Y otra razón por la que debemos recordar esta introducción sensible y humilde es que cuando lleguemos al capítulo 2, el tono cambiará radicalmente y Pedro se pondrá severo. Pero, no nos adelantemos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El Saludo de Pedro ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 2, Pedro saluda a sus lectores con una bendición: “Gracia y paz os sean multiplicados en el conocimiento de Dios y de Jesús, Nuestro Señor”. No es una simple fórmula introductoria. Es una declaración de lo que Pedro realmente quiere ver que suceda precisamente por esta carta. Podemos decir que este versículo no es algo vacío, porque la carta termina con el mismo tenor (3:18): “Creced en la gracia y el conocimiento de Nuestro Señor y Salvador, Jesucristo”. El describe la gracia y la paz (en el versículo 2) como algo que recibimos de Dios. No son nuestras por naturaleza o por derecho. Provienen de algo externo a nosotros y Pedro desea que lo recibamos en abundancia. Entonces, el anhelo de Pedro, y el mío ahora, es que todos abundemos en gracia – que Dios la ''multiplique'' en nosotros y que ''crezcamos'' en ella y que haya una gran paz (por dentro y por fuera). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, probablemente, lo más importante a tener en cuenta en el versículo 2 es que la gracia y la paz de Dios se multiplican ''en o mediante el conocimiento de Dios''. Pedro no puede pasar su segunda oración sin exponer una de sus convicciones más profundas: específicamente, que conocer a Dios es el medio por el cual su gracia y su paz resultan abundantes y poderosas en nuestras vidas. Si quieren disfrutar de la gracia de Dios y ser el aroma de su gracia en este mundo, tienen que hacer crecer el conocimiento de Él. La gracia no es un simple depósito. Es un poder que conduce a la piedad y a la vida eterna. Y donde languidece el conocimiento de la gloria y de la excelencia de Dios, la gracia no fluye. El canal del reservorio infinito de la gracia de Dios, dentro y a través de nuestras vidas, es el ''conocimiento de Dios''. No estudiamos las Escrituras porque nos gusta, sino porque el conocimiento de Dios proviene a través de las mismas y mediante esto la gracia y la paz se multiplican en nuestros corazones, en la iglesia y en el mundo. En los dos versículos siguientes de nuestro texto, Pedro amplía esta conexión entre el conocimiento de Dios y el poder de la gracia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículo 3: “Su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de Aquel que nos llamó por su gloria y excelencia”. Veámoslo en tres partes. Primero, el ''objetivo'' es que obtenemos vida y nos convertimos en gente piadosa; segundo, la ''fuente'' de esta vida y piedad es el poder divino; tercero, el ''medio'' por el cual este poder produce esta vida y esta piedad es mediante el conocimiento de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El Objetivo – Vida y Piedad ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, Pedro apunta a dos cosas: vida eterna y piedad; transformación moral y espiritual ahora y esperanza de vida en la era por venir. En el capítulo 2, vamos a encontrar lo profundamente preocupado que está con respecto a que algunos en la iglesia están viviendo vidas corruptas. Y hay una conexión cercana entre la piedad y la vida eterna. No se puede tener una si se rechaza la otra. Fíjense en 2:19,20. Él dice de los falsos maestros: “Les prometen libertad mientras que ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues uno es esclavo de aquello que le ha vencido. Porque si después de haber escapado de las contaminaciones del mundo por el conocimiento de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo, de nuevo son enredados en ellas y vencidos, su condición postrera viene a ser peor que la primera”. En otras palabras, si se rechaza el camino de la piedad también se rechaza la esperanza de vida eterna. Por lo tanto, Pedro nos prohíbe que convirtamos nuestra fe en una póliza de seguro contra incendio, para escapar del infierno mientras nuestras vidas permanecen sin cambiar. La esperanza de vida y el camino de la piedad están o se ubican juntas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Fuente - El Poder Divino ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, no están en nuestro poder el producir o lograr el camino de la piedad y la esperanza de vida. Por consiguiente, Pedro dice: “Su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne ( o conduce) a la vida y a la piedad”. Esta es una oración humilde. Cuando se trata de vida y de piedad, todo debe estar provisto para nosotros externamente. Por supuesto, esto no significa que seamos pasivos. Como Pedro dice: “Ocupaos en vuestra salvación…porque ''Dios'' es quien obra en vosotros” (Filipenses 2:12-13). Pero implica que nunca podríamos ser piadosos o lograr la vida eterna si no confiamos en el poder divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Necesitamos hacer una pausa y enfatizar esto. La fe cristiana no es simplemente un conjunto de doctrinas que hay que aceptar. Es un ''poder'' para experimentar. Es muy triste preguntarle a la gente si conocen al Señor y hacer que empiecen a nombrar las cosas que creen ''sobre'' el Señor. Hermanos y hermanas, conocer cosas ''sobre'' Jesucristo no va a salvar a nadie. Los demonios son los creyentes más ortodoxos bajo el Cielo. Es el ''poder'' divino el que salva. Si el poder de Dios no fluye en sus vidas y los hace piadosos, no pertenecen a Cristo. “Todos los que son guiados por el Espíritu Santo son hijos de Dios” (Romanos 8:14). La señal de condición de hijo es poder divino. Y la señal de poder es piedad, lo que significa amor por las cosas y caminar por el sendero de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y Pedro dice que el poder divino se nos ha concedido ¿Quiénes son “nosotros”? Versículo 1: “los que han recibido una fe como la nuestra” El poder se les da a aquellos que confían en la justicia de Dios. Pero, ¿cómo se experimenta este poder? ¿Cómo se activa en nuestras vidas? Esa es la tercer parte del versículo 3: “mediante el verdadero conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia”. Como en el versículo 2 la gracia se multiplica con el conocimiento de Dios, así en el versículo 3 el poder divino es concedido mediante el conocimiento de Dios. Esto nos da una buena definición de gracia. La gracia de Dios es un poder sin cargo, que obra en nosotros para nuestro bien. Y la manera en la que se activa en nuestro día a día es a través de nuestro conocimiento de Dios y un hecho sobre Dios en particular: que Él “nos llamó por su gloria y excelencia”. Este no es un mero hecho ''sobre'' Dios si se lo considera como concerniente a uno mismo. Es poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si son prisioneros de guerra en un campo de concentración y pierden la esperanza, y desesperados desechan su moralidad, se enteran que se está planeando un intercambio de prisioneros y ven que un guardia se acerca a la fila y señala a prisioneros individualmente, pidiéndoles que lo sigan. para obtener la libertad y estar con las familias, no es un simple factor de conocimiento cuando los señala y los llama. Es poder. El poder de la esperanza súbitamente se incrementa a través de sus cuerpos ''porque saben que han sido llamados.'' Por eso, cuando Pedro dice que el divino poder por la esperanza y piedad surge mediante el conocimiento de nuestro llamado a la gloria, podemos darnos cuenta lo que significa. Si pudiéramos ver la gloria y la excelencia de Dios y sabríamos que nuestro Creador se aproximó a nosotros y nos dijo: “Ustedes allí, vengan; les voy a mostrar mi gloria y darles la vida eterna para su gozo”, ¡significaría poder! El poder de la esperanza y el poder de la piedad. Lo saben por experiencia: cuando ven más claramente la gloria y la excelencia de Dios y saben que tienen su afecto, entonces es cuando tienen el poder de vivir como deben. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El medio – El Conocimiento de Dios ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y ahora, finalmente el versículo 4: “Por medio de las cuales nos ha concedido sus preciosas y maravillosas promesas, a fin de que por ellas lleguéis a ser partícipes de la naturaleza divina, habiendo escapado de la corrupción que hay en el mundo por causa de la concupiscencia”. Este versículo es una reafirmación del versículo 3. Se menciona el mismo punto, pero el “conocimiento” y la “piedad” del versículo 3 están interpretados para nosotros en el versículo 4. Se dice que el conocimiento que nos conduce a la vida y a la piedad es el conocimiento de las promesas inmensas y valiosas de Dios. Y así, aprendemos que el único conocimiento de Dios, que es portador del poder salvador, es un conocimiento prometedor. El conocimiento de la gloria y de la excelencia de Dios (en el versículo 3) da poder para la piedad solamente si este nos comunica la feliz promesa de que somos llamados e incluidos. Si después de una semana de lluvia un niño melancólico se despierta un sábado a la mañana y ve que la gloriosa luz del sol lo invita a jugar al aire libre, un nuevo poder fluye dentro de su espíritu; pero solamente si en realidad puede salir. Si estuviera enfermo y no podría jugar, la belleza del día y la diversión de sus amigos afuera podrían entristecerlo. El conocimiento de la gloria de Dios tiene que ser ''prometedor'' si transmite poder. Debemos saberlo y creer que ''nosotros'' estamos incluidos – que las promesas son ''nuestras'', que el llamado es para ''nosotros'' (cf. Efesios 1:19). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Noten que, así como en el versículo 3, el conocimiento de nuestro llamado a la gloria fortalece para la vida y la piedad, de la misma manera en el versículo 4, las promesas de Dios nos liberan de la corrupción y nos comparten la naturaleza divina. La piedad del versículo 3 se hace explícita negativamente y positivamente. Existen dos cosas que necesitamos por encima de todas las otras: 1) ser liberados del poder del pecado que corrompe y destruye nuestras vidas, y 2) estar unidos a Dios a su semejanza (Efesios 4:23). Y Dios nos enseña aquí lo que desesperadamente necesitamos saber: que esta liberación del pecado y la semejanza con Dios proviene de conocer y confiar en sus valiosas y grandes promesas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Prácticamente, creo que significa que, día a día, debemos ir a la Palabra de Dios y buscar las grandes promesas. Fijen en sus mentes una o dos, y manténgalas allí, delante de ustedes todo el día. Y úsenlas para vencer la tentación de pecar e incitarlos a actos osados de piedad y amor. Noten en la última parte del versículo 4 que la corrupción se origina “por la pasión”, “la lujuria” o “el deseo”. Esto significa que la batalla contra la corrupción se pelea en el campo de nuestros deseos o pasiones. El pecado ataca al reservarnos promesas para nuestra felicidad: si mienten en la declaración de ingresos, van a tener más dinero y ser más felices; si se divorcian, serán más felices; si presumen de ganar el partido, serán más felices; si no alteran la relación con su vecino por compartir a Cristo, van a ser más felices; etc. Y el pecado siempre ganará la batalla, a menos que tengamos el exquisito estímulo de las promesas de ''Dios'' claramente frente a nuestras narices. A no ser que empecemos nuestro día armados con una o dos grandes promesas valiosas, vamos a ser completamente vulnerables a la tentación. Pero, si tenemos delante de nuestros ojos las cosas extraordinarias que Dios nos ha prometido y la vida futura, su poder divino estará presente, escaparemos de la corrupción y nos adecuaremos a la imagen de su Hijo. Por lo tanto, les insto: busquen en este libro las promesas de Dios y cuélguenla como una zanahoria frente a sus ojos para que se alejen de la tentación del pecado y tengamos semejanza con Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podemos resumir esto primeros cuatro versículos de 2 Pedro con cuatro palabras: poder, promesas, práctica y posibilidad. El ''poder divino'' de Dios (v.3) fluye en nuestras vidas cuando conocemos (v.2) y confiamos en sus preciosas y grandes ''promesas'' (v.4). Y este poder que surge a través de estas promesas origina la ''práctica'' de la piedad (v.3) y la ''posibilidad'' de la vida eterna. ¡Oremos y comprometámonos otra vez a ver este poder! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Lenguaje_del_Cielo</id>
		<title>El Lenguaje del Cielo</title>
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				<updated>2014-02-05T18:36:28Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Sky Talk}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Salmos de Verano'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mensaje Vespertino del domingo &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Salmo 19 '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Los cielos proclaman la gloria de Dios&amp;lt;br&amp;gt; Y el firmamento anuncia la obra de sus manos&amp;lt;br&amp;gt; Día a día transmite el mensaje&amp;lt;br&amp;gt; Y noche a noche revela la sabiduría.&amp;lt;br&amp;gt; Sin hablar, sin pronunciar palabras, &amp;lt;br&amp;gt; Sin que se escuche su voz&amp;lt;br&amp;gt; Mas por toda la tierra resonó su pregón&amp;lt;br&amp;gt; Y hasta los confines del mundo sus palabras.&amp;lt;br&amp;gt; Allí puso una carpa para el sol&amp;lt;br&amp;gt; Y este, como un esposo que sale de su alcoba,&amp;lt;br&amp;gt; Se regocija cual héroe que recorre su camino.&amp;lt;br&amp;gt; Sale de un extremo de los cielos&amp;lt;br&amp;gt; Y su circuito llega hasta el otro extremo&amp;lt;br&amp;gt; Y no hay nada que eluda su calor. &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Los versículos 1-4 son muy diferentes de los versículos 5 y 6. En realidad, los versículos 5 y 6 son tan diferentes que me atrajeron de una forma irresistible, como para hacer algo aparte de explicarlo simplemente. Pero, nos estamos apresurando. Miremos primero los versículos 1-4, para ver si podemos profundizar el enfoque de la misión de David. Esto se aclaró totalmente para mí cuando detecté cuatro observaciones que hizo David. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Naturaleza Habla Constantemente  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1 Primero, del versículo 2: “Día a día transmite el mensaje, y noche a noche revela su sabiduría”. Simplemente, la observación es que el ''conocimiento'' proviene de la naturaleza, día y noche. En la noche, el cielo nocturno habla. Durante el día, habla el cielo diurno. O para ser más preciso, el mensaje ''fluye''. La naturaleza no susurra -- grita, y grita continuamente. Todos estábamos sorprendidos con cinerama cuando la pantalla curva daba esa impresión tan vívida. Y ahora se puede caminar por el Omni-teatro del Museo de Ciencia de St. Paul y oír todos los uuuuhs y ahhhhs, a medida que la gente se reclina y se ve envuelta en una pantalla abovedada, y luego una hora después, salen a una bóveda y a un drama tridimensional diez millones de veces más grande, más impredecible y lleno de suspenso, pero no se escucha exclamación alguna. ¿Por qué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Clyde Kilby, un profesor de literatura de Wheaton, dio esta respuesta: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:No hay manera de que la caída del hombre pueda sentirse con más fuerza que  simplemente el notar lo que todos hacemos con la primera nevada o los primeros brotes de primavera. El lunes, nos llenan de placer y de sentido y el martes, simplemente los ignoramos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Él piensa que la razón por la cual le prestamos poca atención al omni-teatro de Dios es porque somos criaturas inmorales y pecadoras. Y estoy de acuerdo, porque no puedo imaginar que los ángeles en el Cielo se cansen de la belleza de Dios o que Dios mismo se aburra de la belleza de su Hijo. En el Cielo hay una energía siempre renovada de percepción y gozo. Pero, el hombre pecador está plagado del proverbio “La confianza hace perder el respeto”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguramente, la redención significa que nos vamos a liberar de ese proverbio. Si no, no existiría el Cielo, sino un infierno de creciente desprecio. Y como nuestra redención ha comenzado en esta era, los cristianos tenemos que ver mejor, más que la gente en general, el conocimiento que fluye cada día y cada noche. Tenemos que ser la clase de personas que sale de la casa en la mañana con la misma sensación de suspenso y expectativa con la que entramos a ver un nuevo espectáculo en el Omni-teatro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Visual, No Verbal  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2 La segunda observación de David que quiero que veamos está en el versículo 3: “Sin hablar, sin pronunciar palabra, sin que se escuche su voz”. En otras palabras, el conocimiento que fluye día y noche es visual, no verbal. Sabemos, por el versículo 7 y los que siguen, que a David le encantaba la revelación verbal de Dios, por lo tanto no está menospreciando eso. Sino, que también se deleita en la revelación visual de Dios y la menciona primero porque se completa con la verbal y también porque aparece primero, no solo en el orden de la creación (Dios hizo las cosas para el hombre antes de hablarle), sino también en el orden de cada vida (un niño aprende mirando el mundo antes de que pueda entender el lenguaje). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la actualidad, nos dicen que vivimos en una era visual en vez de verbal. La gente necesita imágenes no conferencias. La televisión y el cine han conspirado para desencantarnos con el razonamiento y enamorarnos con películas. Esto es generalmente cierto, creo, pero en parte es engañoso. Han despertado nuestras mentes, pero no estoy seguro de que hayan fortalecido nuestros ojos. Que estemos condicionados a ansiar hacer algo no significa que seamos mejores en eso. Sin lugar a dudas, ansiamos y dependemos de lo visual, pero dudo que seamos mejores en observar que nuestros antepasados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al menos, hay dos maneras de ver: una es pasiva y la otra es activa. Ver de forma activa es interpretar lo que se mira, proyectándolo con nuestra mente para buscar el sentido – no necesariamente el sentido verbal – sino todo el patrón y el diseño que el artista (ya sea Dios o el hombre) planificó. Cuando los ojos expertos miran el Pablo en Prisión, de Rembrandt, ven más que lo que pueden ver los ojos que no están capacitados, porque estos últimos son activos e interpretan, mientras que los ojos inexpertos son pasivos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi sospecha es que la televisión en general no entrena el ver de manera activa, sino que incentiva el mirar pasivamente. Nadie va al Instituto de Arte de Minneapolis para mirar una pintura; uno va a ver, a observar, a examinar. Pero, uno va a la casa a mirar T.V. Por consiguiente, no me siento muy incentivado por nuestra cultura, porque aunque hoy dependemos de lo visual, no creo que visualmente seamos más agudos y perceptivos. Nuestra habilidad en ver de manera activa no es mejor, quizás sea más débil, que en los tiempos previos a la T.V. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La conclusión de esto es que todos tenemos un largo camino que recorrer para convertirnos en más expertos en notar la expresión sin voz de la naturaleza. Tenemos que ponernos en acción para formar los hábitos de ver activamente más que mirar pasivamente. Luego, más sobre cómo hacer esto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Disponible para Todos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3 La tercera observación que quiero que veamos está en el versículo 4: “Mas por toda la tierra resuena su pregón y hasta los confines del mundo sus palabras”. En otras palabras, el conocimiento sin voz, que fluye en días y noches, está disponible para todos los que en la tierra no son físicamente ciegos. Este no es un conocimiento privado o secreto. La luna que ven esta noche es la misma luna que brilla en Shanghái, Moscú o Londres. Y no solo eso, es la misma luna que Shakespeare miraba cuando escribió algunos de sus sonetos. La naturaleza es un lenguaje trans -geográfico y trans-temporal. El resultado de esto es que se puede hacer responsable a todos los hombres por reconocer la verdad de lo que la naturaleza comunica. ¿Qué comunica la naturaleza? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Haciendo Conocer la Gloria de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4 Esto nos lleva a la observación número 4, que se encuentra en el versículo 1: “Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos”. El conocimiento visual, sin voz, universalmente disponible, es que detrás de todo eso hay un Dios glorioso como hacedor del mundo. El mundo es la obra de sus manos y Él es glorioso. De esto aprendí tres cosas. Primero, la naturaleza nos debe llevar a creer en Dios y su gloria como creador, por consiguiente, todo hombre que pueda percibir la naturaleza es responsable de honrar a Dios y agradecerle. Romanos 1:19-20 dice: “Todo lo que se puede conocer acerca de Dios está ante ellos. Dios mismo se lo dio a conocer. Desde la creación del mundo, ya que su naturaleza invisible, concretamente su poder y su divinidad, se han visto con toda claridad a través de sus obras, de manera que no tienen excusa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si no tuviera el testimonio de las Escrituras y la evidencia histórica de la vida y resurrección de Jesús, no sé si la naturaleza sería un argumento suficiente para hacerme creer en Dios. Pero, creo que en mis momentos más lúcidos y racionales, la existencia de personas conscientes, la razón, y la existencia de un plan de la naturaleza tan complejo y ordenado podrían dar un testimonio abrumador de un creador personal y sensato detrás del universo. Tenemos que estar contentos de que tenemos la revelación histórica y verbal de Dios, porque la mayoría de nosotros seríamos demasiado tercos, creo, como para reconocer a Dios a través de la naturaleza solamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo segundo que me ha mostrado el versículo 1 es, que incluso aunque creamos en Dios, es la naturaleza la que nos posibilita conocer realmente algunos de sus atributos. C.S.Lewis (a quien todos ustedes deberían leer) lo dice de esta manera: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:“La naturaleza nunca me enseñó que existe un Dios de gloria y majestad infinitas. Tuve que aprenderlo de otras maneras. Pero, la naturaleza me dio un significado de la palabra gloria. Aún no sé dónde más podría haberlo encontrado. No veo (tampoco) como el “temor” de Dios pudo haber significado algo para mí, si no fuera por los esfuerzos mínimos y prudenciales para sentirme a salvo, y no hubiera visto nunca los desventurados barrancos y los peñascos inaccesibles”. (Los Cuatro Amores, Capítulo 2).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto a mí, creo que puedo decir que nunca sentí realmente lo que significaba amar a Dios hasta que tuve la experiencia de deleitarme con algún impresionante fenómeno natural – el cielo en la noche, una cascada en el bosque de una montaña y un amanecer a través de la bruma de los Montes Apalaches. Creo que la naturaleza es la preparatoria de nuestros afectos, preparándolos para agradarle a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo tercero que hizo para mí el versículo 1 es darme un sentido profundo de la eternidad de Dios. Si Dios hizo el universo, entonces hubo un tiempo en el que solo existía Dios. Eso en sí mismo, comienza a asombrar mi mente, estoy tentado de decir que, aparte de Dios, no existía nada. Pero, eso puede crear la imagen de un gran lugar con Dios solo en el medio. Pero, todo eso es equivocado. Alguna vez, únicamente Dios existía. Dios era todo lo que había. No había lugar para nada más, ni siquiera para la nada, porque todo lo que existía era Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, doy un paso más y me doy cuenta que este Dios nunca tuvo un comienzo. Nunca nació. El efecto que tiene en mí es hacerme temblar ante su naturaleza. Cada aspecto de nuestra naturaleza o personalidad se puede explicar como resultado de una característica genética o del medio ambiente o de una influencia espiritual. Uno se convierte en la persona que es. Crece, aprende, cambia y madura. Pero no Dios. Él es bueno, paciente, confiable, honesto, justo, misericordioso, pero nunca se convirtió en todo eso. Nunca aprendió nada de nadie, nunca creció, ni cambió, ni maduró. Simplemente, era lo que es desde la eternidad antes de la eternidad. Así de inimaginable como es, esto me dice: Él es seguro. Es una roca. No puede dejar de ser lo que ha sido desde toda la eternidad, porque no hay fuerzas que obren sobre Él que no tengan su origen definitivo en Él y estén limitadas por Él. Por eso, mi fe en el futuro de Dios se ve fortalecida enormemente, al considerar el hecho de que es el Creador eterno y glorioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En resumen, las observaciones en los versículos 1-4: 1) La naturaleza hace fluir el conocimiento día y noche (V. 2). 2) Este conocimiento no es verbal, sino visual (V.3). 3) Este conocimiento visual está disponible para que lo perciban todas las personas en todo el mundo, no solo para algunos. 4) El conocimiento importante es que Dios es el Creador glorioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Efusión del Gozo en Palabras  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, vamos a considerar los versículos 5 y 6 para buscar algo muy diferente. “Allí puso una carpa para el sol, y este, como un esposo que sale de su alcoba, se regocija cual héroe que recorre su camino. Sale de un extremo de los Cielos y su circuito llega hasta el otro extremo y no hay nada que eluda su calor”. ¿Qué está haciendo el salmista en estos dos versículos? Hace un tiempo, Noel me leyó una de las historietas de Doonesbury, de Gary Trudeau. En esta, había un sujeto que se había mudado a California y estaba tratando de adecuarse y aprender a hablar a la californiana. Entonces, me leyó algunas líneas de poesía: “Mi corazón escasamente puede contener la alegría de las cascadas, con la que la plateada luna creciente acuna las estrellas” Y el traductor de la forma de hablar californiana dijo: “Oh eso sería algo así como “¡Oh, guau, miren la luna!” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El corazón humano no se sentirá satisfecho con esa forma de hablar. El salmista vio la salida del sol y algo pasó dentro de él. La alegría tenía que manifestarse en palabras para que otros la disfrutaran, pero “¡Oh, guau, miren la luna”! no funcionaría. En vez, él encuentra una analogía. El sol naciente es como un esposo que sale de su alcoba camino a encontrar a su amada. Los versículos 5 y 6 se asemejan más que cualquier otra cosa en las Escrituras a lo que Wordsworth llamaba “la poderosa efusión del sentimiento espontáneo que se rememora en la serenidad”. Simplemente, son una expresión poética de la alegría que proviene de contemplar la creación de Dios. No enseñan; exultan. No informan tanto como deleitan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y lo mejor que se puede hacer con una poesía así es disfrutarla y copiarla tanto como nuestros débiles poderes nos permitan. Tal vez, lo mejor que puedo hacer, para honrar la intención de los versículos 5 y 6, es demostrar que yo también he tratado de encontrar las palabras de algunas de los deleites que he tenido en la creación de Dios. Quizás se entusiasmen. Una alegría que no se expresa probablemente es la mitad de intensa. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;EL REGALO DE LA NIEVE &amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El consejo traté de seguir&amp;lt;br&amp;gt; Que a mi esposa le di: &amp;lt;br&amp;gt; “No pises con todo el peso de tu cuerpo”,&amp;lt;br&amp;gt; Pero, por mi vida,&amp;lt;br&amp;gt; Permanecer sobre la nieve no pude&amp;lt;br&amp;gt; Cada cuatro o cinco pasos&amp;lt;br&amp;gt; La inestable capa de hielo se aplastaría&amp;lt;br&amp;gt; A medio camino, al suelo me caería&amp;lt;br&amp;gt; En casi un metro de nieve –&amp;lt;br&amp;gt; Como cuando uno sube una escalera&amp;lt;br&amp;gt; Y sin advertirlo un peldaño en el aire agrega. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pero en tal traspié hay un misterio&amp;lt;br&amp;gt; Si al misterio un corazón se da&amp;lt;br&amp;gt; En vez de a la queja&amp;lt;br&amp;gt; Con cada impacto, que extrañeza,&amp;lt;br&amp;gt; Echada hacia atrás tiene que estar mi cabeza&amp;lt;br&amp;gt; Para el cielo ver.&amp;lt;br&amp;gt; La nieve inestable al darme paso&amp;lt;br&amp;gt; Me haría enfrentar los cielos,&amp;lt;br&amp;gt; Me pregunto por qué.&amp;lt;br&amp;gt; En ese momento extraño lo consideré&amp;lt;br&amp;gt; Mi caída no atrajo mi atención;&amp;lt;br&amp;gt; Ahora, mi mente a suposiciones recurre: &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pudo ser…&amp;lt;br&amp;gt; ¿Existe la posibilidad&amp;lt;br&amp;gt; De que la nieve, conociendo los Cielos&amp;lt;br&amp;gt; Desde donde vino,&amp;lt;br&amp;gt; Y siendo tendida suavemente en la tierra&amp;lt;br&amp;gt; Para una vida corta y silenciosa,&amp;lt;br&amp;gt; Desee señalarme su hogar anterior&amp;lt;br&amp;gt; Donde alguna vez al caer conoció la libertad&amp;lt;br&amp;gt; Que yo nunca he conocido?&amp;lt;br&amp;gt; ¿Pudo haber conocido algo bueno&amp;lt;br&amp;gt; Que conmigo compartiría;&amp;lt;br&amp;gt; Que en su muerte bajo mis pies&amp;lt;br&amp;gt; Aún revelaría&amp;lt;br&amp;gt; Como si me amara más que a la vida&amp;amp;nbsp;? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Es más sabia que yo &amp;lt;br&amp;gt; Al saber que una caída es una muerte absoluta&amp;lt;br&amp;gt; A menos que uno regresase&amp;lt;br&amp;gt; A aquello de donde cayó?&amp;lt;br&amp;gt; ¿Y más buena&amp;lt;br&amp;gt; Que, como la maté, para poder enseñarme&amp;lt;br&amp;gt; La lección debe morir para que aprenda?&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Me equivoqué al llamarla nieve inestable:&amp;lt;br&amp;gt; ¿Debo asumir que las palabras de los muertos&amp;lt;br&amp;gt; Fluyen como las de los vivos tan fácilmente?&amp;lt;br&amp;gt; Su crisis fortuita no es dar paso simplemente.&amp;lt;br&amp;gt; Es una manera de dar.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
VERANO, 1968&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Yo era un agrimensor en esos días&amp;lt;br&amp;gt; En el verano del 68&amp;lt;br&amp;gt; Y las alegrías de la universidad estaban todavía&amp;lt;br&amp;gt; Tan vivas como el chochín &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que por entonces temprano me despertaba;&amp;lt;br&amp;gt; El seminario empezaría&amp;lt;br&amp;gt; Y el casamiento en diciembre,&amp;lt;br&amp;gt; Por lo tanto, mi trabajo aumentaría &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Suficiente para que comiencen dos.&amp;lt;br&amp;gt; Pero al rememorar esas semanas&amp;lt;br&amp;gt; De la universidad, no son los recuerdos&amp;lt;br&amp;gt; Que tenía, ni mi corazón &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que se llenaba de alegría, lo que complace actualmente.&amp;lt;br&amp;gt; No, brota ahora mi placer &amp;lt;br&amp;gt; De una imagen solitaria en mi mente&amp;lt;br&amp;gt; De un solo día extraño y de cómo &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El sol, el viento y la cultivada tierra&amp;lt;br&amp;gt; Conspiraban para conmover mi alma.&amp;lt;br&amp;gt; Era el límite, una vía férrea,&amp;lt;br&amp;gt; Del dominio de Wayne y de la granja. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Yo esperaba y la barra sostenía&amp;lt;br&amp;gt; Mientras Jim y él hacia la camioneta caminaban&amp;lt;br&amp;gt; Luego hasta el puente manejando llegarían&amp;lt;br&amp;gt; Para poder colocar el trípode &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y montar el arma para disparar con cuidado&amp;lt;br&amp;gt; El límite norte del granjero.&amp;lt;br&amp;gt; Allí estaba yo solo, parado&amp;lt;br&amp;gt; Entre las vías brillosas, mudo &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Mientras ellos estaban tendidos esperando de un cargamento el ruido:&amp;lt;br&amp;gt; Solo una interminable soledad &amp;lt;br&amp;gt; Hacia un elevado carril seguido&amp;lt;br&amp;gt; Que desplegaba sus vías rectas &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y del norte y del oeste se ocultaban;&amp;lt;br&amp;gt; Una soledad inmensa y elevada&amp;lt;br&amp;gt; Reconfortando la estrechez de mi alma que anhelaba&amp;lt;br&amp;gt; Expandirse. Un placer enorme sentí &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Por todas las formas, colores y movimientos&amp;lt;br&amp;gt; Que extendían mis ojos a través&amp;lt;br&amp;gt; De luminosos, térreos prados.&amp;lt;br&amp;gt; Una cuarta parte era un océano dorado &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
De flujo agitado y torrentoso&amp;lt;br&amp;gt; En variaciones centellantes de luz&amp;lt;br&amp;gt; Y oscuro. Al oeste, el otro,&amp;lt;br&amp;gt; Donde la familia reside &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
En medio de un bosquecillo de robles gigantescos &amp;lt;br&amp;gt; A lo largo de un sombreado arroyo: &amp;lt;br&amp;gt; Una ocupada familia de granjeros,&amp;lt;br&amp;gt; La clase de gente fuerte y bronceada &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que saben de los placeres de una noche de sosiego.&amp;lt;br&amp;gt; El área hacia el norte tenía relieve&amp;lt;br&amp;gt; Y separada estaba por un riachuelo&amp;lt;br&amp;gt; Que con su entretenido flujo alegraba &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Al formar dos pianos &amp;lt;br&amp;gt; De un extendido campo de frijoles &amp;lt;br&amp;gt; Cuyos acordes verdes y largos&amp;lt;br&amp;gt; Vibraban con una canción &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Sobre el gran músico Aeolos.&amp;lt;br&amp;gt; Los alegres campos y los bosquecillos poblados&amp;lt;br&amp;gt;Mi alma envolvían en calmos gozos&amp;lt;br&amp;gt; Y a mi cuerpo volvían trémulo. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que en soledad se estremecía,&amp;lt;br&amp;gt; Hasta que una bandera amarilla&amp;lt;br&amp;gt; Desde el puente distante de la férrea vía &amp;lt;br&amp;gt; Me anunciaba mi deber con una súbita &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Distracción, que me llamaba otra vez&amp;lt;br&amp;gt; A sostener derecha la barra&amp;lt;br&amp;gt; Y un buen agrimensor ser -&amp;lt;br&amp;gt; Como si no lo hubiera sido. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;CIÉNAGA&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
:Estas bellas formas&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Después de una larga ausencia para mí no han sido&amp;lt;br&amp;gt; Como un paisaje para un hombre ciego&amp;lt;br&amp;gt; Sino que a veces, en frías estancias y entre el rumor&amp;lt;br&amp;gt; De pueblos y ciudades, me han dado&amp;lt;br&amp;gt; Sensaciones dulces, en mis horas de hastío&amp;lt;br&amp;gt; Que sentía en el pecho y en la sangre…&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
William Wordsworth&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Tres arbolados valles confluyen, dos trayendo arroyos&amp;lt;br&amp;gt; El otro recibiendo a ambos; o debería decir&amp;lt;br&amp;gt; Mil años atrás dos arroyos&amp;lt;br&amp;gt; Convergían y fluían juntos&amp;lt;br&amp;gt; Y lentamente trajeron sus valles al lugar&amp;lt;br&amp;gt; Pequeños arroyos, pensé, que tengan unos peñascos así&amp;lt;br&amp;gt; En sus orillas; pero ni bien me senté y escuché,&amp;lt;br&amp;gt; El flujo constante parecía reírse&amp;lt;br&amp;gt; De mi incredulidad: la risa &amp;lt;br&amp;gt; Que siempre pasa, que siempre está presente, hacía eco&amp;lt;br&amp;gt; De un antiguo poder.&amp;lt;br&amp;gt; Las montañas que se alzaban de los arroyos convergentes&amp;lt;br&amp;gt; Encerraban una enredada depresión, la hondonada,&amp;lt;br&amp;gt; Donde acampamos, una cima se veía casi desolada&amp;lt;br&amp;gt; En donde el fuego había quitado la vida de la superficie,&amp;lt;br&amp;gt; Donde desérticos arbustos copiosos crecían&amp;lt;br&amp;gt; De raíces y semillas que no se habían quemado.&amp;lt;br&amp;gt; Nada crece en altura en las laderas de las montañas.&amp;lt;br&amp;gt; Pero, en el valle había árboles, y aquí,&amp;lt;br&amp;gt; Debajo de uno solitario montamos&amp;lt;br&amp;gt; Nuestra carpa. El valle y los cerros eran nuestros;&amp;lt;br&amp;gt; Lo que sentimos allí lo habíamos empezado a sentir:&amp;lt;br&amp;gt; Rodeados por los cerros, las horas se alargaban&amp;lt;br&amp;gt; Entre la primera luz de la mañana y &amp;lt;br&amp;gt; La salida del sol…&amp;lt;br&amp;gt; La niebla a primera hora de la mañana se mecía en los valles,&amp;lt;br&amp;gt; Desapareciendo lentamente con el sol naciente…&amp;lt;br&amp;gt; El sonido gélido de un arroyo en la mañana&amp;lt;br&amp;gt; Y el salpicar sobre la cara que se despierta…&amp;lt;br&amp;gt; Por dónde caminábamos el serpentear de los lagartos&amp;lt;br&amp;gt; Debajo de los pies…&amp;lt;br&amp;gt; La oscura y verde humedad de un viejo pozo de agua&amp;lt;br&amp;gt; Y una vieja bomba herrumbrosa, y un chorrito de agua&amp;lt;br&amp;gt; Tan marrón como la bomba, y las sonrisas de &amp;lt;br&amp;gt; “Deberíamos haber sabido”…&amp;lt;br&amp;gt; Y un pequeño retrete exterior o la naturaleza&amp;lt;br&amp;gt; Depende de que es lo más sensible:&amp;lt;br&amp;gt; La nariz o el orgullo…&amp;lt;br&amp;gt; El zumbido de cientos de abejas en un árbol&amp;lt;br&amp;gt; Como el sonido de millones en la ladera…&amp;lt;br&amp;gt; Con un inesperado sonido enfadado&amp;lt;br&amp;gt; Un inofensivo colibrí&amp;lt;br&amp;gt; Como un silenciador o un escarabajo gigante…&amp;lt;br&amp;gt; Moscas minúsculas y diminutos jejenes&amp;lt;br&amp;gt; Los que deben haber aprendido su oficio en el Otoño…&amp;lt;br&amp;gt; Pequeñas hojas delgadas de duras plantas desérticas&amp;lt;br&amp;gt; Y cerros amarillos y violetas… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Escalando…&amp;lt;br&amp;gt; El lento ascenso donde el viento,&amp;lt;br&amp;gt; Que alguna vez solo era placentero, comienza&amp;lt;br&amp;gt; A amenazar ligeramente el equilibrio de nuestro peso…&amp;lt;br&amp;gt; El temblor penetrante de nuestros músculos&amp;lt;br&amp;gt; Por el esfuerzo y la altura…&amp;lt;br&amp;gt; La repentina inutilidad &amp;lt;br&amp;gt; De un punto de apoyo resbaladizo o de una rama quebradiza…&amp;lt;br&amp;gt; El nudo en el estómago&amp;lt;br&amp;gt; Una debilidad totalmente única en nuestras rodillas&amp;lt;br&amp;gt; Al pisar cerca de un precipicio…&amp;lt;br&amp;gt; La cima: el aplauso inigualable de un corazón retumbante&amp;lt;br&amp;gt; Al pararme sobre el lugar angosto…&amp;lt;br&amp;gt; Las marcas de carbono en la cara de una amada &amp;lt;br&amp;gt; Al alcanzar la cima y mi mano…&amp;lt;br&amp;gt; La renovada sensación de primaveras anteriores&amp;lt;br&amp;gt; De sol ardiente y de brisa penetrante…&amp;lt;br&amp;gt; La modesta ilusión de distancia, cuando mi roca,&amp;lt;br&amp;gt; Que sin duda anhelaba el riachuelo que estaba abajo,&amp;lt;br&amp;gt; Se desploma desgraciadamente hacia la tierra&amp;lt;br&amp;gt; A mitad de camino bajando de la montaña…&amp;lt;br&amp;gt; Una comida de montaña de sándwiches de manteca de maní&amp;lt;br&amp;gt; Y un descanso apacible bajo el sol…&amp;lt;br&amp;gt; El descenso lento en el otro lado, y luego,&amp;lt;br&amp;gt; El orgullo temeroso y alegre de mirar con frecuencia&amp;lt;br&amp;gt; Al pico distante sobre el cual pondría mis pies… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El descubrimiento de un remanso fresco y continuo,&amp;lt;br&amp;gt; Entonces su cabello que caía y sus pantalones arremangados&amp;lt;br&amp;gt; Y los rojos y dolidos dedos de los pies en la arena del arroyo…&amp;lt;br&amp;gt; Los ojos titilantes de un niño&amp;lt;br&amp;gt; Quien con menos de un año&amp;lt;br&amp;gt; Se habría sentado en el remanso… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;El campamento, el descanso, y la caliente carne de res guisada&amp;lt;br&amp;gt; Cuando el fresco de la noche cierra un día de excursionismo…&amp;lt;br&amp;gt; Orando juntos desde el centro &amp;lt;br&amp;gt; De las ideas de Dios…&amp;lt;br&amp;gt; Jugando a quien encontrará&amp;lt;br&amp;gt; Las primeras cinco estrellas y poniendo como meta diez&amp;lt;br&amp;gt; Cuando perdí…&amp;lt;br&amp;gt; La llegada de la oscuridad y de los grillos,&amp;lt;br&amp;gt; Y nuestros cuerpos echándose a dormir…&amp;lt;br&amp;gt; Despertando a las tres con un cielo tan blanco de estrellas&amp;lt;br&amp;gt; Como para hacer que el corazón palpite más rápido…&amp;lt;br&amp;gt; El resbaladizo regreso en Paz.&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
==== Resoluciones de Clyde Kilby ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Voy a concluir leyendo once pasos prácticos que usó mi ex profesor Clyde Kilby, para mantenerse vivo en la belleza del mundo de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Al menos una vez al día miraré fijamente al cielo y recordaré que yo, una inconsciencia con una conciencia, estoy en un planeta, viajando en el espacio con cosas maravillosamente misteriosas alrededor y sobre mí. &lt;br /&gt;
#En vez de la idea acostumbrada de un cambio evolucionario, sin sentido e interminable, al cual no podemos agregar ni quitar, voy a suponer que el universo está guiado por una inteligencia superior, la cual, como dijo Aristóteles del drama griego, requiere un comienzo, un intermedio y un final. Creo que esto me va a salvar del escepticismo expresado por Bertrand Russel antes de su muerte, cuando dijo: “Hay oscuridad afuera y cuando muera habrá oscuridad adentro. No hay esplendor ni inmensidad en ningún lado, solo trivialidad por un momento, y luego nada”. &lt;br /&gt;
#No caeré en la falsedad de que este día, o cualquier otro día, son simplemente otras inciertas veinticuatro horas, lentas y pesadas, sino más bien un evento único, si así lo deseara, con potencialidades valiosas. No seré lo suficientemente tonto como para suponer que los problemas y el dolor son paréntesis totalmente malvados en mi existencia, sino probables escaleras para alcanzar la madurez moral y espiritual. &lt;br /&gt;
#No convertiré mi vida en una delgada línea recta que prefiere lo abstracto a la realidad. Sabré lo que estoy haciendo cuando considero de manera abstracta, lo cual, por supuesto, tendré que hacer con frecuencia. &lt;br /&gt;
#No menospreciaré mi propia singularidad por envidiar a otros. No voy a escudriñarme a mí mismo para descubrir a cuál categoría psicológica o social podría pertenecer. Principalmente, me olvidaré de mí mismo y haré mi trabajo. &lt;br /&gt;
#Abriré mis ojos y mis oídos. Una vez por día simplemente me quedaré mirando un árbol, una flor, una nube o una persona. Entonces, no me preocuparé en absoluto por preguntar qué son, sino simplemente sentirme contento porque existen. Con alegría, les dejaré ser el misterio de lo que Lewis llama su “divina, mágica, aterradora y exultante” existencia. &lt;br /&gt;
#A veces, rememoraré la frescura de la visión que tenía en mi niñez y trataré, al menos por un momento, ser, como en las palabras de Lewis Carroll, el “niño de la mente clara y de los asombrados ojos soñadores”. &lt;br /&gt;
#Seguiré el consejo de Darwin y recurriré a cosas creativas como la buena literatura y la buena música, preferentemente, como sugiere Lewis, un viejo libro y música atemporal. &lt;br /&gt;
#No permitiré que el ataque endemoniado de este siglo usurpe todas mis energías, en cambio, como sugirió Charles Williams “vivir el momento mismo”. Voy a tratar de vivir bien ahora, porque el único tiempo que existe es precisamente ahora. &lt;br /&gt;
#Aunque solo sea por un cambio de punto de vista, asumiré que mi ascendencia proviene de los Cielos más que de las cavernas. &lt;br /&gt;
#Aún si resulta que estoy equivocado, apostaré mi vida en la suposición de que este no es un mundo fatuo, ni es manejado por un propietario ausente, sino que hoy, este mismo día, se agrega alguna pincelada a este lienzo cósmico, que a su debido tiempo, voy a reconocer con alegría como una pincelada hecha por el Arquitecto que se llama a sí mismo Alfa y Omega.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Lenguaje_del_Cielo</id>
		<title>El Lenguaje del Cielo</title>
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				<updated>2014-02-04T20:02:59Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Sky Talk}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Salmos de Verano'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mensaje Vespertino del domingo &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Salmo 19 '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Los cielos proclaman la gloria de Dios&amp;lt;br&amp;gt; Y el firmamento anuncia la obra de sus manos&amp;lt;br&amp;gt; Día a día transmite el mensaje&amp;lt;br&amp;gt; Y noche a noche revela la sabiduría.&amp;lt;br&amp;gt; Sin hablar, sin pronunciar palabras, &amp;lt;br&amp;gt; Sin que se escuche su voz&amp;lt;br&amp;gt; Mas por toda la tierra resonó su pregón&amp;lt;br&amp;gt; Y hasta los confines del mundo sus palabras.&amp;lt;br&amp;gt; Allí puso una carpa para el sol&amp;lt;br&amp;gt; Y este, como un esposo que sale de su alcoba,&amp;lt;br&amp;gt; Se regocija cual héroe que recorre su camino.&amp;lt;br&amp;gt; Sale de un extremo de los cielos&amp;lt;br&amp;gt; Y su circuito llega hasta el otro extremo&amp;lt;br&amp;gt; Y no hay nada que eluda su calor. &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Los versículos 1-4 son muy diferentes de los versículos 5 y 6. En realidad, los versículos 5 y 6 son tan diferentes que me atrajeron de una forma irresistible, como para hacer algo aparte de explicarlo simplemente. Pero, nos estamos apresurando. Miremos primero los versículos 1-4, para ver si podemos profundizar el enfoque de la misión de David. Esto se aclaró totalmente para mí cuando detecté cuatro observaciones que hizo David. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Naturaleza Habla Constantemente  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1 Primero, del versículo 2: “Día a día transmite el mensaje, y noche a noche revela su sabiduría”. Simplemente, la observación es que el ''conocimiento'' proviene de la naturaleza, día y noche. En la noche, el cielo nocturno habla. Durante el día, habla el cielo diurno. O para ser más preciso, el mensaje ''fluye''. La naturaleza no susurra -- grita, y grita continuamente. Todos estábamos sorprendidos con cinerama cuando la pantalla curva daba esa impresión tan vívida. Y ahora se puede caminar por el Omni-teatro del Museo de Ciencia de St. Paul y oír todos los uuuuhs y ahhhhs, a medida que la gente se reclina y se ve envuelta en una pantalla abovedada, y luego una hora después, salen a una bóveda y a un drama tridimensional diez millones de veces más grande, más impredecible y lleno de suspenso, pero no se escucha exclamación alguna. ¿Por qué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Clyde Kilby, un profesor de literatura de Wheaton, dio esta respuesta: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:No hay manera de que la caída del hombre pueda sentirse con más fuerza que  simplemente el notar lo que todos hacemos con la primera nevada o los primeros brotes de primavera. El lunes, nos llenan de placer y de sentido y el martes, simplemente los ignoramos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Él piensa que la razón por la cual le prestamos poca atención al omni-teatro de Dios es porque somos criaturas inmorales y pecadoras. Y estoy de acuerdo, porque no puedo imaginar que los ángeles en el Cielo se cansen de la belleza de Dios o que Dios mismo se aburra de la belleza de su Hijo. En el Cielo hay una energía siempre renovada de percepción y gozo. Pero, el hombre pecador está plagado del proverbio “La confianza hace perder el respeto”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguramente, la redención significa que nos vamos a liberar de ese proverbio. Si no, no existiría el Cielo, sino un infierno de creciente desprecio. Y como nuestra redención ha comenzado en esta era, los cristianos tenemos que ver mejor, más que la gente en general, el conocimiento que fluye cada día y cada noche. Tenemos que ser la clase de personas que sale de la casa en la mañana con la misma sensación de suspenso y expectativa con la que entramos a ver un nuevo espectáculo en el Omni-teatro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Visual, No Verbal  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2 La segunda observación de David que quiero que veamos está en el versículo 3: “Sin hablar, sin pronunciar palabra, sin que se escuche su voz”. En otras palabras, el conocimiento que fluye día y noche es visual, no verbal. Sabemos, por el versículo 7 y los que siguen, que a David le encantaba la revelación verbal de Dios, por lo tanto no está menospreciando eso. Sino, que también se deleita en la revelación visual de Dios y la menciona primero porque se completa con la verbal y también porque aparece primero, no solo en el orden de la creación (Dios hizo las cosas para el hombre antes de hablarle), sino también en el orden de cada vida (un niño aprende mirando el mundo antes de que pueda entender el lenguaje). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la actualidad, nos dicen que vivimos en una era visual en vez de verbal. La gente necesita imágenes no conferencias. La televisión y el cine han conspirado para desencantarnos con el razonamiento y enamorarnos con películas. Esto es generalmente cierto, creo, pero en parte es engañoso. Han despertado nuestras mentes, pero no estoy seguro de que hayan fortalecido nuestros ojos. Que estemos condicionados a ansiar hacer algo no significa que seamos mejores en eso. Sin lugar a dudas, ansiamos y dependemos de lo visual, pero dudo que seamos mejores en observar que nuestros antepasados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al menos, hay dos maneras de ver: una es pasiva y la otra es activa. Ver de forma activa es interpretar lo que se mira, proyectándolo con nuestra mente para buscar el sentido – no necesariamente el sentido verbal – sino todo el patrón y el diseño que el artista (ya sea Dios o el hombre) planificó. Cuando los ojos expertos miran el Pablo en Prisión, de Rembrandt, ven más que lo que pueden ver los ojos que no están capacitados, porque estos últimos son activos e interpretan, mientras que los ojos inexpertos son pasivos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi sospecha es que la televisión en general no entrena el ver de manera activa, sino que incentiva el mirar pasivamente. Nadie va al Instituto de Arte de Minneapolis para mirar una pintura; uno va a ver, a observar, a examinar. Pero, uno va a la casa a mirar T.V. Por consiguiente, no me siento muy incentivado por nuestra cultura, porque aunque hoy dependemos de lo visual, no creo que visualmente seamos más agudos y perceptivos. Nuestra habilidad en ver de manera activa no es mejor, quizás sea más débil, que en los tiempos previos a la T.V. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La conclusión de esto es que todos tenemos un largo camino que recorrer para convertirnos en más expertos en notar la expresión sin voz de la naturaleza. Tenemos que ponernos en acción para formar los hábitos de ver activamente más que mirar pasivamente. Luego, más sobre cómo hacer esto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Disponible para Todos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3 La tercera observación que quiero que veamos está en el versículo 4: “Mas por toda la tierra resuena su pregón y hasta los confines del mundo sus palabras”. En otras palabras, el conocimiento sin voz, que fluye en días y noches, está disponible para todos los que en la tierra no son físicamente ciegos. Este no es un conocimiento privado o secreto. La luna que ven esta noche es la misma luna que brilla en Shanghái, Moscú o Londres. Y no solo eso, es la misma luna que Shakespeare miraba cuando escribió algunos de sus sonetos. La naturaleza es un lenguaje trans -geográfico y trans-temporal. El resultado de esto es que se puede hacer responsable a todos los hombres por reconocer la verdad de lo que la naturaleza comunica. ¿Qué comunica la naturaleza? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Haciendo Conocer la Gloria de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4 Esto nos lleva a la observación número 4, que se encuentra en el versículo 1: “Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos”. El conocimiento visual, sin voz, universalmente disponible, es que detrás de todo eso hay un Dios glorioso como hacedor del mundo. El mundo es la obra de sus manos y Él es glorioso. De esto aprendí tres cosas. Primero, la naturaleza nos debe llevar a creer en Dios y su gloria como creador, por consiguiente, todo hombre que pueda percibir la naturaleza es responsable de honrar a Dios y agradecerle. Romanos 1:19-20 dice: “Todo lo que se puede conocer acerca de Dios está ante ellos. Dios mismo se lo dio a conocer. Desde la creación del mundo, ya que su naturaleza invisible, concretamente su poder y su divinidad, se han visto con toda claridad a través de sus obras, de manera que no tienen excusa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si no tuviera el testimonio de las Escrituras y la evidencia histórica de la vida y resurrección de Jesús, no sé si la naturaleza sería un argumento suficiente para hacerme creer en Dios. Pero, creo que en mis momentos más lúcidos y racionales, la existencia de personas conscientes, la razón, y la existencia de un plan de la naturaleza tan complejo y ordenado podrían dar un testimonio abrumador de un creador personal y sensato detrás del universo. Tenemos que estar contentos de que tenemos la revelación histórica y verbal de Dios, porque la mayoría de nosotros seríamos demasiado tercos, creo, como para reconocer a Dios a través de la naturaleza solamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo segundo que me ha mostrado el versículo 1 es, que incluso aunque creamos en Dios, es la naturaleza la que nos posibilita conocer realmente algunos de sus atributos. C.S.Lewis (a quien todos ustedes deberían leer) lo dice de esta manera: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:“La naturaleza nunca me enseñó que existe un Dios de gloria y majestad infinitas. Tuve que aprenderlo de otras maneras. Pero, la naturaleza me dio un significado de la palabra gloria. Aún no sé dónde más podría haberlo encontrado. No veo (tampoco) como el “temor” de Dios pudo haber significado algo para mí, si no fuera por los esfuerzos mínimos y prudenciales para sentirme a salvo, y no hubiera visto nunca los desventurados barrancos y los peñascos inaccesibles”. (Los Cuatro Amores, Capítulo 2).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto a mí, creo que puedo decir que nunca sentí realmente lo que significaba amar a Dios hasta que tuve la experiencia de deleitarme con algún impresionante fenómeno natural – el cielo en la noche, una cascada en el bosque de una montaña y un amanecer a través de la bruma de los Montes Apalaches. Creo que la naturaleza es la preparatoria de nuestros afectos, preparándolos para agradarle a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo tercero que hizo para mí el versículo 1 es darme un sentido profundo de la eternidad de Dios. Si Dios hizo el universo, entonces hubo un tiempo en el que solo existía Dios. Eso en sí mismo, comienza a asombrar mi mente, estoy tentado de decir que, aparte de Dios, no existía nada. Pero, eso puede crear la imagen de un gran lugar con Dios solo en el medio. Pero, todo eso es equivocado. Alguna vez, únicamente Dios existía. Dios era todo lo que había. No había lugar para nada más, ni siquiera para la nada, porque todo lo que existía era Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, doy un paso más y me doy cuenta que este Dios nunca tuvo un comienzo. Nunca nació. El efecto que tiene en mí es hacerme temblar ante su naturaleza. Cada aspecto de nuestra naturaleza o personalidad se puede explicar como resultado de una característica genética o del medioambiente o de una influencia espiritual. Uno se convierte en la persona que es. Crece, aprende, cambia y madura. Pero no Dios. Él es bueno, paciente, confiable, honesto, justo, misericordioso, pero nunca se convirtió en todo eso. Nunca aprendió nada de nadie, nunca creció, ni cambió, ni maduró. Simplemente, era lo que es desde la eternidad antes de la eternidad. Así de inimaginable como es, esto me dice: Él es seguro. Es una roca. No puede dejar de ser lo que ha sido desde toda la eternidad, porque no hay fuerzas que obren sobre Él que no tengan su origen definitivo en Él y estén limitadas por Él. Por eso, mi fe en el futuro de Dios se ve fortalecida enormemente, al considerar el hecho de que es el Creador eterno y glorioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En resumen, las observaciones en los versículos 1-4: 1) La naturaleza hace fluir el conocimiento día y noche (V. 2). 2) Este conocimiento no es verbal, sino visual (V.3). 3) Este conocimiento visual está disponible para que lo perciban todas las personas en todo el mundo, no solo para algunos. 4) El conocimiento importante es que Dios es el Creador glorioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Efusión del Gozo en Palabras  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, vamos a considerar los versículos 5 y 6 para buscar algo muy diferente. “Allí puso una carpa para el sol, y este, como un esposo que sale de su alcoba, se regocija cual héroe que recorre su camino. Sale de un extremo de los Cielos y su circuito llega hasta el otro extremo y no hay nada que eluda su calor”. ¿Qué está haciendo el salmista en estos dos versículos? Hace un tiempo, Noel me leyó una de las historietas de Doonesbury, de Gary Trudeau. En esta, había un sujeto que se había mudado a California y estaba tratando de adecuarse y aprender a hablar a la californiana. Entonces, me leyó algunas líneas de poesía: “Mi corazón escasamente puede contener la alegría de las cascadas, con la que la plateada luna creciente acuna las estrellas” Y el traductor de la forma de hablar californiana dijo: “Oh eso sería algo así como “¡Oh, guau, miren la luna!” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El corazón humano no se sentirá satisfecho con esa forma de hablar. El salmista vio la salida del sol y algo pasó dentro de él. La alegría tenía que manifestarse en palabras para que otros la disfrutaran, pero “¡Oh, guau, miren la luna”! no funcionaría. En vez, él encuentra una analogía. El sol naciente es como un esposo que sale de su alcoba camino a encontrar a su amada. Los versículos 5 y 6 se asemejan más que cualquier otra cosa en las Escrituras a lo que Wordsworth llamaba “la poderosa efusión del sentimiento espontáneo que se rememora en la serenidad”. Simplemente, son una expresión poética de la alegría que proviene de contemplar la creación de Dios. No enseñan; exultan. No informan tanto como deleitan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y lo mejor que se puede hacer con una poesía así es disfrutarla y copiarla tanto como nuestros débiles poderes nos permitan. Tal vez, lo mejor que puedo hacer, para honrar la intención de los versículos 5 y 6, es demostrar que yo también he tratado de encontrar las palabras de algunas de los deleites que he tenido en la creación de Dios. Quizás se entusiasmen. Una alegría que no se expresa probablemente es la mitad de intensa. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;EL REGALO DE LA NIEVE &amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El consejo traté de seguir&amp;lt;br&amp;gt; Que a mi esposa le di: &amp;lt;br&amp;gt; “No pises con todo el peso de tu cuerpo”,&amp;lt;br&amp;gt; Pero, por mi vida,&amp;lt;br&amp;gt; Permanecer sobre la nieve no pude&amp;lt;br&amp;gt; Cada cuatro o cinco pasos&amp;lt;br&amp;gt; La inestable capa de hielo se aplastaría&amp;lt;br&amp;gt; A medio camino, al suelo me caería&amp;lt;br&amp;gt; En casi un metro de nieve –&amp;lt;br&amp;gt; Como cuando uno sube una escalera&amp;lt;br&amp;gt; Y sin advertirlo un peldaño en el aire agrega. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pero en tal traspié hay un misterio&amp;lt;br&amp;gt; Si al misterio un corazón se da&amp;lt;br&amp;gt; En vez de a la queja&amp;lt;br&amp;gt; Con cada impacto, que extrañeza,&amp;lt;br&amp;gt; Echada hacia atrás tiene que estar mi cabeza&amp;lt;br&amp;gt; Para el cielo ver.&amp;lt;br&amp;gt; La nieve inestable al darme paso&amp;lt;br&amp;gt; Me haría enfrentar los cielos,&amp;lt;br&amp;gt; Me pregunto por qué.&amp;lt;br&amp;gt; En ese momento extraño lo consideré&amp;lt;br&amp;gt; Mi caída no atrajo mi atención;&amp;lt;br&amp;gt; Ahora, mi mente a suposiciones recurre: &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pudo ser…&amp;lt;br&amp;gt; ¿Existe la posibilidad&amp;lt;br&amp;gt; De que la nieve, conociendo los Cielos&amp;lt;br&amp;gt; Desde donde vino,&amp;lt;br&amp;gt; Y siendo tendida suavemente en la tierra&amp;lt;br&amp;gt; Para una vida corta y silenciosa,&amp;lt;br&amp;gt; Desee señalarme su hogar anterior&amp;lt;br&amp;gt; Donde alguna vez al caer conoció la libertad&amp;lt;br&amp;gt; Que yo nunca he conocido?&amp;lt;br&amp;gt; ¿Pudo haber conocido algo bueno&amp;lt;br&amp;gt; Que conmigo compartiría;&amp;lt;br&amp;gt; Que en su muerte bajo mis pies&amp;lt;br&amp;gt; Aún revelaría&amp;lt;br&amp;gt; Como si me amara más que a la vida&amp;amp;nbsp;? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Es más sabia que yo &amp;lt;br&amp;gt; Al saber que una caída es una muerte absoluta&amp;lt;br&amp;gt; A menos que uno regresase&amp;lt;br&amp;gt; A aquello de donde cayó?&amp;lt;br&amp;gt; ¿Y más buena&amp;lt;br&amp;gt; Que, como la maté, para poder enseñarme&amp;lt;br&amp;gt; La lección debe morir para que aprenda?&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Me equivoqué al llamarla nieve inestable:&amp;lt;br&amp;gt; ¿Debo asumir que las palabras de los muertos&amp;lt;br&amp;gt; Fluyen como las de los vivos tan fácilmente?&amp;lt;br&amp;gt; Su crisis fortuita no es dar paso simplemente.&amp;lt;br&amp;gt; Es una manera de dar.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
VERANO, 1968&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Yo era un agrimensor en esos días&amp;lt;br&amp;gt; En el verano del 68&amp;lt;br&amp;gt; Y las alegrías de la universidad estaban todavía&amp;lt;br&amp;gt; Tan vivas como el chochín &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que por entonces temprano me despertaba;&amp;lt;br&amp;gt; El seminario empezaría&amp;lt;br&amp;gt; Y el casamiento en diciembre,&amp;lt;br&amp;gt; Por lo tanto, mi trabajo aumentaría &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Suficiente para que comiencen dos.&amp;lt;br&amp;gt; Pero al rememorar esas semanas&amp;lt;br&amp;gt; De la universidad, no son los recuerdos&amp;lt;br&amp;gt; Que tenía, ni mi corazón &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que se llenaba de alegría, lo que complace actualmente.&amp;lt;br&amp;gt; No, brota ahora mi placer &amp;lt;br&amp;gt; De una imagen solitaria en mi mente&amp;lt;br&amp;gt; De un solo día extraño y de cómo &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El sol, el viento y la cultivada tierra&amp;lt;br&amp;gt; Conspiraban para conmover mi alma.&amp;lt;br&amp;gt; Era el límite, una vía férrea,&amp;lt;br&amp;gt; Del dominio de Wayne y de la granja. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Yo esperaba y la barra sostenía&amp;lt;br&amp;gt; Mientras Jim y él hacia la camioneta caminaban&amp;lt;br&amp;gt; Luego hasta el puente manejando llegarían&amp;lt;br&amp;gt; Para poder colocar el trípode &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y montar el arma para disparar con cuidado&amp;lt;br&amp;gt; El límite norte del granjero.&amp;lt;br&amp;gt; Allí estaba yo solo, parado&amp;lt;br&amp;gt; Entre las vías brillosas, mudo &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Mientras ellos estaban tendidos esperando de un cargamento el ruido:&amp;lt;br&amp;gt; Solo una interminable soledad &amp;lt;br&amp;gt; Hacia un elevado carril seguido&amp;lt;br&amp;gt; Que desplegaba sus vías rectas &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y del norte y del oeste se ocultaban;&amp;lt;br&amp;gt; Una soledad inmensa y elevada&amp;lt;br&amp;gt; Reconfortando la estrechez de mi alma que anhelaba&amp;lt;br&amp;gt; Expandirse. Un placer enorme sentí &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Por todas las formas, colores y movimientos&amp;lt;br&amp;gt; Que extendían mis ojos a través&amp;lt;br&amp;gt; De luminosos, térreos prados.&amp;lt;br&amp;gt; Una cuarta parte era un océano dorado &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
De flujo agitado y torrentoso&amp;lt;br&amp;gt; En variaciones centellantes de luz&amp;lt;br&amp;gt; Y oscuro. Al oeste, el otro,&amp;lt;br&amp;gt; Donde la familia reside &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
En medio de un bosquecillo de robles gigantescos &amp;lt;br&amp;gt; A lo largo de un sombreado arroyo: &amp;lt;br&amp;gt; Una ocupada familia de granjeros,&amp;lt;br&amp;gt; La clase de gente fuerte y bronceada &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que saben de los placeres de una noche de sosiego.&amp;lt;br&amp;gt; El área hacia el norte tenía relieve&amp;lt;br&amp;gt; Y separada estaba por un riachuelo&amp;lt;br&amp;gt; Que con su entretenido flujo alegraba &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Al formar dos pianos &amp;lt;br&amp;gt; De un extendido campo de frijoles &amp;lt;br&amp;gt; Cuyos acordes verdes y largos&amp;lt;br&amp;gt; Vibraban con una canción sobre &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El gran músico Aeolos.&amp;lt;br&amp;gt; Los alegres campos y los bosquecillos poblados&amp;lt;br&amp;gt; Envolvían mi alma en calmos gozos&amp;lt;br&amp;gt; Y a mi cuerpo volvían trémulo. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que en soledad se estremecía,&amp;lt;br&amp;gt; Hasta que una bandera amarilla&amp;lt;br&amp;gt; Desde el puente distante de la férrea vía &amp;lt;br&amp;gt; Me anunciaba mi deber con una súbita &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Distracción, que me llamaba otra vez&amp;lt;br&amp;gt; A sostener derecha la barra&amp;lt;br&amp;gt; Y un buen agrimensor ser -&amp;lt;br&amp;gt; Como si no lo hubiera sido. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;CIÉNAGA&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
:Estas bellas formas&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Después de una larga ausencia para mí no han sido&amp;lt;br&amp;gt; Como un paisaje para un hombre ciego&amp;lt;br&amp;gt; Sino que a veces, en frías estancias y entre el rumor&amp;lt;br&amp;gt; De pueblos y ciudades, me han dado&amp;lt;br&amp;gt; Sensaciones dulces, en mis horas de hastío&amp;lt;br&amp;gt; Que sentía en el pecho y en la sangre…&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
William Wordsworth&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Tres arbolados valles confluyen, dos trayendo arroyos&amp;lt;br&amp;gt; El otro recibiendo a ambos; o debería decir&amp;lt;br&amp;gt; Mil años atrás dos arroyos&amp;lt;br&amp;gt; Convergían y fluían juntos&amp;lt;br&amp;gt; Y lentamente trajeron sus valles al lugar&amp;lt;br&amp;gt; Pequeños arroyos, pensé, que tengan unos peñascos así&amp;lt;br&amp;gt; En sus orillas; pero ni bien me senté y escuché,&amp;lt;br&amp;gt; El flujo constante parecía reírse&amp;lt;br&amp;gt; De mi incredulidad: la risa &amp;lt;br&amp;gt; Que siempre pasa, que siempre está presente, hacía eco&amp;lt;br&amp;gt; De un antiguo poder.&amp;lt;br&amp;gt; Las montañas que se alzaban de los arroyos convergentes&amp;lt;br&amp;gt; Encerraban una enredada depresión, la hondonada,&amp;lt;br&amp;gt; Donde acampamos, una cima se veía casi desolada&amp;lt;br&amp;gt; En donde el fuego había quitado la vida de la superficie,&amp;lt;br&amp;gt; Donde desérticos arbustos copiosos crecían&amp;lt;br&amp;gt; De raíces y semillas que no se habían quemado.&amp;lt;br&amp;gt; Nada crece en altura en las laderas de las montañas.&amp;lt;br&amp;gt; Pero, en el valle había árboles, y aquí,&amp;lt;br&amp;gt; Debajo de uno solitario montamos&amp;lt;br&amp;gt; Nuestra carpa. El valle y los cerros eran nuestros;&amp;lt;br&amp;gt; Lo que sentimos allí lo habíamos empezado a sentir:&amp;lt;br&amp;gt; Rodeados por los cerros, las horas se alargaban&amp;lt;br&amp;gt; Entre la primera luz de la mañana y &amp;lt;br&amp;gt; La salida del sol…&amp;lt;br&amp;gt; La niebla a primera hora de la mañana se mecía en los valles,&amp;lt;br&amp;gt; Desapareciendo lentamente con el sol naciente…&amp;lt;br&amp;gt; El sonido gélido de un arroyo en la mañana&amp;lt;br&amp;gt; Y el salpicar sobre la cara que se despierta…&amp;lt;br&amp;gt; Por dónde caminábamos el serpentear de los lagartos&amp;lt;br&amp;gt; Debajo de los pies…&amp;lt;br&amp;gt; La oscura y verde humedad de un viejo pozo de agua&amp;lt;br&amp;gt; Y una vieja bomba herrumbrosa, y un chorrito de agua&amp;lt;br&amp;gt; Tan marrón como la bomba, y las sonrisas de &amp;lt;br&amp;gt; “Deberíamos haber sabido”…&amp;lt;br&amp;gt; Y un pequeño retrete exterior o la naturaleza&amp;lt;br&amp;gt; Depende de que es lo más sensible:&amp;lt;br&amp;gt; La nariz o el orgullo…&amp;lt;br&amp;gt; El zumbido de cientos de abejas en un árbol&amp;lt;br&amp;gt; Como el sonido de millones en la ladera…&amp;lt;br&amp;gt; Con un inesperado sonido enfadado&amp;lt;br&amp;gt; Un inofensivo colibrí&amp;lt;br&amp;gt; Como un silenciador o un escarabajo gigante…&amp;lt;br&amp;gt; Moscas minúsculas y diminutos jejenes&amp;lt;br&amp;gt; Los que deben haber aprendido su oficio en el Otoño…&amp;lt;br&amp;gt; Pequeñas hojas delgadas de duras plantas desérticas&amp;lt;br&amp;gt; Y cerros amarillos y violetas… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Escalando…&amp;lt;br&amp;gt; El lento ascenso donde el viento,&amp;lt;br&amp;gt; Que alguna vez solo era placentero, comienza&amp;lt;br&amp;gt; A amenazar ligeramente el equilibrio de nuestro peso…&amp;lt;br&amp;gt; El temblor penetrante de nuestros músculos&amp;lt;br&amp;gt; Por el esfuerzo y la altura…&amp;lt;br&amp;gt; La repentina inutilidad &amp;lt;br&amp;gt; De un punto de apoyo resbaladizo o de una rama quebradiza…&amp;lt;br&amp;gt; El nudo en el estómago&amp;lt;br&amp;gt; Una debilidad totalmente única en nuestras rodillas&amp;lt;br&amp;gt; Al pisar cerca de un precipicio…&amp;lt;br&amp;gt; La cima: el aplauso inigualable de un corazón retumbante&amp;lt;br&amp;gt; Al pararme sobre el lugar angosto…&amp;lt;br&amp;gt; Las marcas de carbono en la cara de una amada &amp;lt;br&amp;gt; Al alcanzar la cima y mi mano…&amp;lt;br&amp;gt; La renovada sensación de primaveras anteriores&amp;lt;br&amp;gt; De sol ardiente y de brisa penetrante…&amp;lt;br&amp;gt; La modesta ilusión de distancia, cuando mi roca,&amp;lt;br&amp;gt; Que sin duda anhelaba el riachuelo que estaba abajo,&amp;lt;br&amp;gt; Se desploma desgraciadamente hacia la tierra&amp;lt;br&amp;gt; A mitad de camino bajando de la montaña…&amp;lt;br&amp;gt; Una comida de montaña de sándwiches de manteca de maní&amp;lt;br&amp;gt; Y un descanso apacible bajo el sol…&amp;lt;br&amp;gt; El descenso lento en el otro lado, y luego,&amp;lt;br&amp;gt; El orgullo temeroso y alegre de mirar con frecuencia&amp;lt;br&amp;gt; Al pico distante sobre el cual pondría mis pies… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El descubrimiento de un remanso fresco y continuo,&amp;lt;br&amp;gt; Entonces su cabello que caía y sus pantalones arremangados&amp;lt;br&amp;gt; Y los rojos y dolidos dedos de los pies en la arena del arroyo…&amp;lt;br&amp;gt; Los ojos titilantes de un niño&amp;lt;br&amp;gt; Quien con menos de un año&amp;lt;br&amp;gt; Se habría sentado en el remanso… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;El campamento, el descanso, y la caliente carne de res guisada&amp;lt;br&amp;gt; Cuando el fresco de la noche cierra un día de excursionismo…&amp;lt;br&amp;gt; Orando juntos desde el centro &amp;lt;br&amp;gt; De las ideas de Dios…&amp;lt;br&amp;gt; Jugando a quien encontrará&amp;lt;br&amp;gt; Las primeras cinco estrellas y poniendo como meta diez&amp;lt;br&amp;gt; Cuando perdí…&amp;lt;br&amp;gt; La llegada de la oscuridad y de los grillos,&amp;lt;br&amp;gt; Y nuestros cuerpos echándose a dormir…&amp;lt;br&amp;gt; Despertando a las tres con un cielo tan blanco de estrellas&amp;lt;br&amp;gt; Como para hacer que el corazón palpite más rápido…&amp;lt;br&amp;gt; El resbaladizo regreso en Paz.&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
==== Resoluciones de Clyde Kilby ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Voy a concluir leyendo once pasos prácticos que usó mi ex profesor Clyde Kilby, para mantenerse vivo en la belleza del mundo de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Al menos una vez al día miraré fijamente al cielo y recordaré que yo, una inconsciencia con una conciencia, estoy en un planeta, viajando en el espacio con cosas maravillosamente misteriosas alrededor y sobre mí. &lt;br /&gt;
#En vez de la idea acostumbrada de un cambio evolucionario, sin sentido e interminable, al cual no podemos agregar ni quitar, voy a suponer que el universo está guiado por una inteligencia superior, la cual, como dijo Aristóteles del drama griego, requiere un comienzo, un intermedio y un final. Creo que esto me va a salvar del escepticismo expresado por Bertrand Russel antes de su muerte, cuando dijo: “Hay oscuridad afuera y cuando muera habrá oscuridad adentro. No hay esplendor ni inmensidad en ningún lado, solo trivialidad por un momento, y luego nada”. &lt;br /&gt;
#No caeré en la falsedad de que este día, o cualquier otro día, son simplemente otras inciertas veinticuatro horas, lentas y pesadas, sino más bien un evento único, si así lo deseara, con potencialidades valiosas. No seré lo suficientemente tonto como para suponer que los problemas y el dolor son paréntesis totalmente malvados en mi existencia, sino probables escaleras para alcanzar la madurez moral y espiritual. &lt;br /&gt;
#No convertiré mi vida en una delgada línea recta que prefiere lo abstracto a la realidad. Sabré lo que estoy haciendo cuando considero de manera abstracta, lo cual, por supuesto, tendré que hacer con frecuencia. &lt;br /&gt;
#No menospreciaré mi propia singularidad por envidiar a otros. No voy a escudriñarme a mí mismo para descubrir a cuál categoría psicológica o social podría pertenecer. Principalmente, me olvidaré de mí mismo y haré mi trabajo. &lt;br /&gt;
#Abriré mis ojos y mis oídos. Una vez por día simplemente me quedaré mirando un árbol, una flor, una nube o una persona. Entonces, no me preocuparé en absoluto por preguntar qué son, sino simplemente sentirme contento porque existen. Con alegría, les dejaré ser el misterio de lo que Lewis llama su “divina, mágica, aterradora y exultante” existencia. &lt;br /&gt;
#A veces, rememoraré la frescura de la visión que tenía en mi niñez y trataré, al menos por un momento, ser, como en las palabras de Lewis Carroll, el “niño de la mente clara y de los asombrados ojos soñadores”. &lt;br /&gt;
#Seguiré el consejo de Darwin y recurriré a cosas creativas como la buena literatura y la buena música, preferentemente, como sugiere Lewis, un viejo libro y música atemporal. &lt;br /&gt;
#No permitiré que el ataque endemoniado de este siglo usurpe todas mis energías, en cambio, como sugirió Charles Williams “vivir el momento mismo”. Voy a tratar de vivir bien ahora, porque el único tiempo que existe es precisamente ahora. &lt;br /&gt;
#Aunque solo sea por un cambio de punto de vista, asumiré que mi ascendencia proviene de los Cielos más que de las cavernas. &lt;br /&gt;
#Aún si resulta que estoy equivocado, apostaré mi vida en la suposición de que este no es un mundo fatuo, ni es manejado por un propietario ausente, sino que hoy, este mismo día, se agrega alguna pincelada a este lienzo cósmico, que a su debido tiempo, voy a reconocer con alegría como una pincelada hecha por el Arquitecto que se llama a sí mismo Alfa y Omega.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Lenguaje_del_Cielo</id>
		<title>El Lenguaje del Cielo</title>
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				<updated>2014-02-04T19:58:50Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Sky Talk}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Salmos de Verano'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mensaje Vespertino del domingo &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Salmo 19 '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Los cielos proclaman la gloria de Dios&amp;lt;br&amp;gt; Y el firmamento anuncia la obra de sus manos&amp;lt;br&amp;gt; Día a día transmite el mensaje&amp;lt;br&amp;gt; Y noche a noche revela la sabiduría.&amp;lt;br&amp;gt; Sin hablar, sin pronunciar palabras, &amp;lt;br&amp;gt; Sin que se escuche su voz&amp;lt;br&amp;gt; Mas por toda la tierra resonó su pregón&amp;lt;br&amp;gt; Y hasta los confines del mundo sus palabras.&amp;lt;br&amp;gt; Allí puso una carpa para el sol&amp;lt;br&amp;gt; Y este, como un esposo que sale de su alcoba,&amp;lt;br&amp;gt; Se regocija cual héroe que recorre su camino.&amp;lt;br&amp;gt; Sale de un extremo de los cielos&amp;lt;br&amp;gt; Y su circuito llega hasta el otro extremo&amp;lt;br&amp;gt; Y no hay nada que eluda su calor. &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Los versículos 1-4 son muy diferentes de los versículos 5 y 6. En realidad, los versículos 5 y 6 son tan diferentes que me atrajeron de una forma irresistible, como para hacer algo aparte de explicarlo simplemente. Pero, nos estamos apresurando. Miremos primero los versículos 1-4, para ver si podemos profundizar el enfoque de la misión de David. Esto se aclaró totalmente para mí cuando detecté cuatro observaciones que hizo David. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Naturaleza Habla Constantemente  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1 Primero, del versículo 2: “Día a día transmite el mensaje, y noche a noche revela su sabiduría”. Simplemente, la observación es que el ''conocimiento'' proviene de la naturaleza, día y noche. En la noche, el cielo nocturno habla. Durante el día, habla el cielo diurno. O para ser más preciso, el mensaje ''fluye''. La naturaleza no susurra -- grita, y grita continuamente. Todos estábamos sorprendidos con cinerama cuando la pantalla curva daba esa impresión tan vívida. Y ahora se puede caminar por el Omni-teatro del Museo de Ciencia de St. Paul y oír todos los uuuuhs y ahhhhs, a medida que la gente se reclina y se ve envuelta en una pantalla abovedada, y luego una hora después, salen a una bóveda y a un drama tridimensional diez millones de veces más grande, más impredecible y lleno de suspenso, pero no se escucha exclamación alguna. ¿Por qué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Clyde Kilby, un profesor de literatura de Wheaton, dio esta respuesta: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:No hay manera de que la caída del hombre pueda sentirse con más fuerza que  simplemente el notar lo que todos hacemos con la primera nevada o los primeros brotes de primavera. El lunes, nos llenan de placer y de sentido y el martes, simplemente los ignoramos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Él piensa que la razón por la cual le prestamos poca atención al omni-teatro de Dios es porque somos criaturas inmorales y pecadoras. Y estoy de acuerdo, porque no puedo imaginar que los ángeles en el Cielo se cansen de la belleza de Dios o que Dios mismo se aburra de la belleza de su Hijo. En el Cielo hay una energía siempre renovada de percepción y gozo. Pero, el hombre pecador está plagado del proverbio “La confianza hace perder el respeto”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguramente, la redención significa que nos vamos a liberar de ese proverbio. Si no, no existiría el Cielo, sino un infierno de creciente desprecio. Y como nuestra redención ha comenzado en esta era, los cristianos tenemos que ver mejor, más que la gente en general, el conocimiento que fluye cada día y cada noche. Tenemos que ser la clase de personas que sale de la casa en la mañana con la misma sensación de suspenso y expectativa con la que entramos a ver un nuevo espectáculo en el Omni-teatro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Visual, No Verbal  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2 La segunda observación de David que quiero que veamos está en el versículo 3: “Sin hablar, sin pronunciar palabra, sin que se escuche su voz”. En otras palabras, el conocimiento que fluye día y noche es visual, no verbal. Sabemos, por el versículo 7 y los que siguen, que a David le encantaba la revelación verbal de Dios, por lo tanto no está menospreciando eso. Sino, que también se deleita en la revelación visual de Dios y la menciona primero porque se completa con la verbal y también porque aparece primero, no solo en el orden de la creación (Dios hizo las cosas para el hombre antes de hablarle), sino también en el orden de cada vida (un niño aprende mirando el mundo antes de que pueda entender el lenguaje). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la actualidad, nos dicen que vivimos en una era visual en vez de verbal. La gente necesita imágenes no conferencias. La televisión y el cine han conspirado para desencantarnos con el razonamiento y enamorarnos con películas. Esto es generalmente cierto, creo, pero en parte es engañoso. Han despertado nuestras mentes, pero no estoy seguro de que hayan fortalecido nuestros ojos. Que estemos condicionados a ansiar hacer algo no significa que seamos mejores en eso. Sin lugar a dudas, ansiamos y dependemos de lo visual, pero dudo que seamos mejores en observar que nuestros antepasados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al menos, hay dos maneras de ver: una es pasiva y la otra es activa. Ver de forma activa es interpretar lo que se mira, proyectándolo con nuestra mente para buscar el sentido – no necesariamente el sentido verbal – sino todo el patrón y el diseño que el artista (ya sea Dios o el hombre) planificó. Cuando los ojos expertos miran el Pablo en Prisión, de Rembrandt, ven más que lo que pueden ver los ojos que no están capacitados, porque estos últimos son activos e interpretan, mientras que los ojos inexpertos son pasivos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi sospecha es que la televisión en general no entrena el ver de manera activa, sino que incentiva el mirar pasivamente. Nadie va al Instituto de Arte de Minneapolis para mirar una pintura; uno va a ver, a observar, a examinar. Pero, uno va a la casa a mirar T.V. Por consiguiente, no me siento muy incentivado por nuestra cultura, porque aunque hoy dependemos de lo visual, no creo que visualmente seamos más agudos y perceptivos. Nuestra habilidad en ver de manera activa no es mejor, quizás sea más débil, que en los tiempos previos a la T.V. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La conclusión de esto es que todos tenemos un largo camino que recorrer para convertirnos en más expertos en notar la expresión sin voz de la naturaleza. Tenemos que ponernos en acción para formar los hábitos de ver activamente más que mirar pasivamente. Luego, más sobre cómo hacer esto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Disponible para Todos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3 La tercera observación que quiero que veamos está en el versículo 4: “Mas por toda la tierra resuena su pregón y hasta los confines del mundo sus palabras”. En otras palabras, el conocimiento sin voz, que fluye en días y noches, está disponible para todos los que en la tierra no son físicamente ciegos. Este no es un conocimiento privado o secreto. La luna que ven esta noche es la misma luna que brilla en Shanghái, Moscú o Londres. Y no solo eso, es la misma luna que Shakespeare miraba cuando escribió algunos de sus sonetos. La naturaleza es un lenguaje trans -geográfico y trans-temporal. El resultado de esto es que se puede hacer responsable a todos los hombres por reconocer la verdad de lo que la naturaleza comunica. ¿Qué comunica la naturaleza? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Haciendo Conocer la Gloria de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4 Esto nos lleva a la observación número 4, que se encuentra en el versículo 1: “Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos”. El conocimiento visual, sin voz, universalmente disponible, es que detrás de todo eso hay un Dios glorioso como hacedor del mundo. El mundo es la obra de sus manos y Él es glorioso. De esto aprendí tres cosas. Primero, la naturaleza nos debe llevar a creer en Dios y su gloria como creador, por consiguiente, todo hombre que pueda percibir la naturaleza es responsable de honrar a Dios y agradecerle. Romanos 1:19-20 dice: “Todo lo que se puede conocer acerca de Dios está ante ellos. Dios mismo se lo dio a conocer. Desde la creación del mundo, ya que su naturaleza invisible, concretamente su poder y su divinidad, se han visto con toda claridad a través de sus obras, de manera que no tienen excusa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si no tuviera el testimonio de las Escrituras y la evidencia histórica de la vida y resurrección de Jesús, no sé si la naturaleza sería un argumento suficiente para hacerme creer en Dios. Pero, creo que en mis momentos más lúcidos y racionales, la existencia de personas conscientes, la razón, y la existencia de un plan de la naturaleza tan complejo y ordenado podrían dar un testimonio abrumador de un creador personal y sensato detrás del universo. Tenemos que estar contentos de que tenemos la revelación histórica y verbal de Dios, porque la mayoría de nosotros seríamos demasiado tercos, creo, como para reconocer a Dios a través de la naturaleza solamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo segundo que me ha mostrado el versículo 1 es, que incluso aunque creamos en Dios, es la naturaleza la que nos posibilita conocer realmente algunos de sus atributos. C.S.Lewis (a quien todos ustedes deberían leer) lo dice de esta manera: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:“La naturaleza nunca me enseñó que existe un Dios de gloria y majestad infinitas. Tuve que aprenderlo de otras maneras. Pero, la naturaleza me dio un significado de la palabra gloria. Aún no sé dónde más podría haberlo encontrado. No veo (tampoco) como el “temor” de Dios pudo haber significado algo para mí, si no fuera por los esfuerzos mínimos y prudenciales para sentirme a salvo, y no hubiera visto nunca los desventurados barrancos y los peñascos inaccesibles”. (Los Cuatro Amores, Capítulo 2).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto a mí, creo que puedo decir que nunca sentí realmente lo que significaba amar a Dios hasta que tuve la experiencia de deleitarme con algún impresionante fenómeno natural – el cielo en la noche, una cascada en el bosque de una montaña y un amanecer a través de la bruma de los Montes Apalaches. Creo que la naturaleza es la preparatoria de nuestros afectos, preparándolos para agradarle a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo tercero que hizo para mí el versículo 1 es darme un sentido profundo de la eternidad de Dios. Si Dios hizo el universo, entonces hubo un tiempo en el que solo existía Dios. Eso en sí mismo, comienza a asombrar mi mente, estoy tentado de decir que, aparte de Dios, no existía nada. Pero, eso puede crear la imagen de un gran lugar con Dios solo en el medio. Pero, todo eso es equivocado. Alguna vez, únicamente Dios existía. Dios era todo lo que había. No había lugar para nada más, ni siquiera para la nada, porque todo lo que existía era Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, doy un paso más y me doy cuenta que este Dios nunca tuvo un comienzo. Nunca nació. El efecto que tiene en mí es hacerme temblar ante su naturaleza. Cada aspecto de nuestra naturaleza o personalidad se puede explicar como resultado de una característica genética o del medioambiente o de una influencia espiritual. Uno se convierte en la persona que es. Crece, aprende, cambia y madura. Pero no Dios. Él es bueno, paciente, confiable, honesto, justo, misericordioso, pero nunca se convirtió en todo eso. Nunca aprendió nada de nadie, nunca creció, ni cambió, ni maduró. Simplemente, era lo que es desde la eternidad antes de la eternidad. Así de inimaginable como es, esto me dice: Él es seguro. Es una roca. No puede dejar de ser lo que ha sido desde toda la eternidad, porque no hay fuerzas que obren sobre Él que no tengan su origen definitivo en Él y estén limitadas por Él. Por eso, mi fe en el futuro de Dios se ve fortalecida enormemente, al considerar el hecho de que es el Creador eterno y glorioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En resumen, las observaciones en los versículos 1-4: 1) La naturaleza hace fluir el conocimiento día y noche (V. 2). 2) Este conocimiento no es verbal, sino visual (V.3). 3) Este conocimiento visual está disponible para que lo perciban todas las personas en todo el mundo, no solo para algunos. 4) El conocimiento importante es que Dios es el Creador glorioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Efusión del Gozo en Palabras  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, vamos a considerar los versículos 5 y 6 para buscar algo muy diferente. “Allí puso una carpa para el sol, y este, como un esposo que sale de su alcoba, se regocija cual héroe que recorre su camino. Sale de un extremo de los Cielos y su circuito llega hasta el otro extremo y no hay nada que eluda su calor”. ¿Qué está haciendo el salmista en estos dos versículos? Hace un tiempo, Noel me leyó una de las historietas de Doonesbury, de Gary Trudeau. En esta, había un sujeto que se había mudado a California y estaba tratando de adecuarse y aprender a hablar a la californiana. Entonces, me leyó algunas líneas de poesía: “Mi corazón escasamente puede contener la alegría de las cascadas, con la que la plateada luna creciente acuna las estrellas” Y el traductor de la forma de hablar californiana dijo: “Oh eso sería algo así como “¡Oh, guau, miren la luna!” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El corazón humano no se sentirá satisfecho con esa forma de hablar. El salmista vio la salida del sol y algo pasó dentro de él. La alegría tenía que manifestarse en palabras para que otros la disfrutaran, pero “¡Oh, guau, miren la luna”! no funcionaría. En vez, él encuentra una analogía. El sol naciente es como un esposo que sale de su alcoba camino a encontrar a su amada. Los versículos 5 y 6 se asemejan más que cualquier otra cosa en las Escrituras a lo que Wordsworth llamaba “la poderosa efusión del sentimiento espontáneo que se rememora en la serenidad”. Simplemente, son una expresión poética de la alegría que proviene de contemplar la creación de Dios. No enseñan; exultan. No informan tanto como deleitan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y lo mejor que se puede hacer con una poesía así es disfrutarla y copiarla tanto como nuestros débiles poderes nos permitan. Tal vez, lo mejor que puedo hacer, para honrar la intención de los versículos 5 y 6, es demostrar que yo también he tratado de encontrar las palabras de algunas de los deleites que he tenido en la creación de Dios. Quizás se entusiasmen. Una alegría que no se expresa probablemente es la mitad de intensa. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;EL REGALO DE LA NIEVE &amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El consejo traté de seguir&amp;lt;br&amp;gt; Que a mi esposa le di: &amp;lt;br&amp;gt; “No pises con todo el peso de tu cuerpo”,&amp;lt;br&amp;gt; Pero, por mi vida,&amp;lt;br&amp;gt; Permanecer sobre la nieve no pude&amp;lt;br&amp;gt; Cada cuatro o cinco pasos&amp;lt;br&amp;gt; La inestable capa de hielo se aplastaría&amp;lt;br&amp;gt; A medio camino, al suelo me caería&amp;lt;br&amp;gt; En casi un metro de nieve –&amp;lt;br&amp;gt; Como cuando uno sube una escalera&amp;lt;br&amp;gt; Y sin advertirlo un peldaño en el aire agrega. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pero en tal traspié hay un misterio&amp;lt;br&amp;gt; Si al misterio un corazón se da&amp;lt;br&amp;gt; En vez de a la queja&amp;lt;br&amp;gt; Con cada impacto, que extrañeza,&amp;lt;br&amp;gt; Echada hacia atrás tiene que estar mi cabeza&amp;lt;br&amp;gt; Para el cielo ver.&amp;lt;br&amp;gt; La nieve inestable al darme paso&amp;lt;br&amp;gt; Me haría enfrentar los cielos,&amp;lt;br&amp;gt; Me pregunto por qué.&amp;lt;br&amp;gt; En ese momento extraño lo consideré&amp;lt;br&amp;gt; Mi caída no atrajo mi atención;&amp;lt;br&amp;gt; Ahora, mi mente a suposiciones recurre: &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pudo ser…&amp;lt;br&amp;gt; ¿Existe la posibilidad&amp;lt;br&amp;gt; De que la nieve, conociendo los Cielos&amp;lt;br&amp;gt; Desde donde vino,&amp;lt;br&amp;gt; Y siendo tendida suavemente en la tierra&amp;lt;br&amp;gt; Para una vida corta y silenciosa,&amp;lt;br&amp;gt; Desee señalarme su hogar anterior&amp;lt;br&amp;gt; Donde alguna vez al caer conoció la libertad&amp;lt;br&amp;gt; Que yo nunca he conocido?&amp;lt;br&amp;gt; ¿Pudo haber conocido algo bueno&amp;lt;br&amp;gt; Que conmigo compartiría;&amp;lt;br&amp;gt; Que en su muerte bajo mis pies&amp;lt;br&amp;gt; Aún revelaría&amp;lt;br&amp;gt; Como si me amara más que a la vida&amp;amp;nbsp;? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Es más sabia que yo &amp;lt;br&amp;gt; Al saber que una caída es una muerte absoluta&amp;lt;br&amp;gt; A menos que uno regresase&amp;lt;br&amp;gt; A aquello de donde cayó?&amp;lt;br&amp;gt; ¿Y más buena&amp;lt;br&amp;gt; Que, como la maté, para poder enseñarme&amp;lt;br&amp;gt; La lección debe morir para que aprenda?&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Me equivoqué al llamarla nieve inestable:&amp;lt;br&amp;gt; ¿Debo asumir que las palabras de los muertos&amp;lt;br&amp;gt; Fluyen como las de los vivos tan fácilmente?&amp;lt;br&amp;gt; Su crisis fortuita no es dar paso simplemente.&amp;lt;br&amp;gt; Es una manera de dar.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
VERANO, 1968&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Yo era un agrimensor en esos días&amp;lt;br&amp;gt; En el verano del 68&amp;lt;br&amp;gt; Y las alegrías de la universidad estaban todavía&amp;lt;br&amp;gt; Tan vivas como el chochín &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que por entonces temprano me despertaba;&amp;lt;br&amp;gt; El seminario empezaría&amp;lt;br&amp;gt; Y el casamiento en diciembre,&amp;lt;br&amp;gt; Por lo tanto, mi trabajo aumentaría &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Suficiente para que comiencen dos.&amp;lt;br&amp;gt; Pero al rememorar esas semanas&amp;lt;br&amp;gt; De la universidad, no son los recuerdos&amp;lt;br&amp;gt; Que tenía, ni mi corazón &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que se llenaba de alegría, lo que complace actualmente.&amp;lt;br&amp;gt; No, brota ahora mi placer &amp;lt;br&amp;gt; De una imagen solitaria en mi mente&amp;lt;br&amp;gt; De un solo día extraño y de cómo &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El sol, el viento y la cultivada tierra&amp;lt;br&amp;gt; Conspiraban para conmover mi alma.&amp;lt;br&amp;gt; Era el límite, una vía férrea,&amp;lt;br&amp;gt; Del dominio de Wayne y de la granja. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Yo esperaba y la barra sostenía&amp;lt;br&amp;gt; Mientras Jim y él hacia la camioneta caminaban&amp;lt;br&amp;gt; Luego hasta el puente manejando llegarían&amp;lt;br&amp;gt; Para poder colocar el trípode &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y montar el arma para disparar con cuidado&amp;lt;br&amp;gt; El límite norte del granjero.&amp;lt;br&amp;gt; Allí estaba yo solo, parado&amp;lt;br&amp;gt; Entre las vías brillosas, mudo &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Mientras ellos estaban tendidos esperando de un cargamento el ruido:&amp;lt;br&amp;gt; Solo una interminable soledad &amp;lt;br&amp;gt; Hacia un elevado carril seguido&amp;lt;br&amp;gt; Que desplegaba sus vías rectas &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y del norte y del oeste se ocultaban;&amp;lt;br&amp;gt; Una soledad inmensa y elevada&amp;lt;br&amp;gt; Reconfortando la estrechez de mi alma que anhelaba&amp;lt;br&amp;gt; Expandirse. Un placer enorme sentí &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Por todas las formas, colores y movimientos&amp;lt;br&amp;gt; Que extendían mis ojos a través&amp;lt;br&amp;gt; De luminosos, térreos prados.&amp;lt;br&amp;gt; Una cuarta parte era un océano dorado &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
De flujo agitado y torrentoso&amp;lt;br&amp;gt; En variaciones centellantes de luz&amp;lt;br&amp;gt; Y oscuro. Al oeste, el otro,&amp;lt;br&amp;gt; Donde la familia reside &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
En medio de un bosquecillo de robles gigantescos &amp;lt;br&amp;gt; A lo largo de un arroyo sombreado: &amp;lt;br&amp;gt; Una ocupada familia de granjeros,&amp;lt;br&amp;gt; La clase de gente fuerte y bronceada &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que saben de los placeres de una noche de reposo.&amp;lt;br&amp;gt; El área hacia el norte tenía relieve&amp;lt;br&amp;gt; Y separada estaba por un arroyo&amp;lt;br&amp;gt; Que con su entretenido flujo alegraba &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Al formar dos pianos &amp;lt;br&amp;gt; De un extendido campo de frijoles &amp;lt;br&amp;gt; Cuyos acordes verdes y largos&amp;lt;br&amp;gt; Vibraban con una canción sobre &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El gran músico Aeolos.&amp;lt;br&amp;gt; Los alegres campos y los bosquecillos poblados&amp;lt;br&amp;gt; Envolvían mi alma en calmos gozos&amp;lt;br&amp;gt; Y a mi cuerpo volvían trémulo. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que en soledad se estremecía,&amp;lt;br&amp;gt; Hasta que una bandera amarilla&amp;lt;br&amp;gt; Desde el puente distante de la férrea vía &amp;lt;br&amp;gt; Me anunciaba mi deber con una súbita &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Distracción, que me llamaba otra vez&amp;lt;br&amp;gt; A sostener derecha la barra&amp;lt;br&amp;gt; Y un buen agrimensor ser -&amp;lt;br&amp;gt; Como si no lo hubiera sido. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;CIÉNAGA&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
:Estas bellas formas&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Después de una larga ausencia para mí no han sido&amp;lt;br&amp;gt; Como un paisaje para un hombre ciego&amp;lt;br&amp;gt; Sino que a veces, en frías estancias y entre el rumor&amp;lt;br&amp;gt; De pueblos y ciudades, me han dado&amp;lt;br&amp;gt; Sensaciones dulces, en mis horas de hastío&amp;lt;br&amp;gt; Que sentía en el pecho y en la sangre…&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
William Wordsworth&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Tres arbolados valles confluyen, dos trayendo arroyos&amp;lt;br&amp;gt; El otro recibiendo a ambos; o debería decir&amp;lt;br&amp;gt; Mil años atrás dos arroyos&amp;lt;br&amp;gt; Convergían y fluían juntos&amp;lt;br&amp;gt; Y lentamente trajeron sus valles al lugar&amp;lt;br&amp;gt; Pequeños arroyos, pensé, que tengan unos peñascos así&amp;lt;br&amp;gt; En sus orillas; pero ni bien me senté y escuché,&amp;lt;br&amp;gt; El flujo constante parecía reírse&amp;lt;br&amp;gt; De mi incredulidad: la risa &amp;lt;br&amp;gt; Que siempre pasa, que siempre está presente, hacía eco&amp;lt;br&amp;gt; De un antiguo poder.&amp;lt;br&amp;gt; Las montañas que se alzaban de los arroyos convergentes&amp;lt;br&amp;gt; Encerraban una enredada depresión, la hondonada,&amp;lt;br&amp;gt; Donde acampamos, una cima se veía casi desolada&amp;lt;br&amp;gt; En donde el fuego había quitado la vida de la superficie,&amp;lt;br&amp;gt; Donde desérticos arbustos copiosos crecían&amp;lt;br&amp;gt; De raíces y semillas que no se habían quemado.&amp;lt;br&amp;gt; Nada crece en altura en las laderas de las montañas.&amp;lt;br&amp;gt; Pero, en el valle había árboles, y aquí,&amp;lt;br&amp;gt; Debajo de uno solitario montamos&amp;lt;br&amp;gt; Nuestra carpa. El valle y los cerros eran nuestros;&amp;lt;br&amp;gt; Lo que sentimos allí lo habíamos empezado a sentir:&amp;lt;br&amp;gt; Rodeados por los cerros, las horas se alargaban&amp;lt;br&amp;gt; Entre la primera luz de la mañana y &amp;lt;br&amp;gt; La salida del sol…&amp;lt;br&amp;gt; La niebla a primera hora de la mañana se mecía en los valles,&amp;lt;br&amp;gt; Desapareciendo lentamente con el sol naciente…&amp;lt;br&amp;gt; El sonido gélido de un arroyo en la mañana&amp;lt;br&amp;gt; Y el salpicar sobre la cara que se despierta…&amp;lt;br&amp;gt; Por dónde caminábamos el serpentear de los lagartos&amp;lt;br&amp;gt; Debajo de los pies…&amp;lt;br&amp;gt; La oscura y verde humedad de un viejo pozo de agua&amp;lt;br&amp;gt; Y una vieja bomba herrumbrosa, y un chorrito de agua&amp;lt;br&amp;gt; Tan marrón como la bomba, y las sonrisas de &amp;lt;br&amp;gt; “Deberíamos haber sabido”…&amp;lt;br&amp;gt; Y un pequeño retrete exterior o la naturaleza&amp;lt;br&amp;gt; Depende de que es lo más sensible:&amp;lt;br&amp;gt; La nariz o el orgullo…&amp;lt;br&amp;gt; El zumbido de cientos de abejas en un árbol&amp;lt;br&amp;gt; Como el sonido de millones en la ladera…&amp;lt;br&amp;gt; Con un inesperado sonido enfadado&amp;lt;br&amp;gt; Un inofensivo colibrí&amp;lt;br&amp;gt; Como un silenciador o un escarabajo gigante…&amp;lt;br&amp;gt; Moscas minúsculas y diminutos jejenes&amp;lt;br&amp;gt; Los que deben haber aprendido su oficio en el Otoño…&amp;lt;br&amp;gt; Pequeñas hojas delgadas de duras plantas desérticas&amp;lt;br&amp;gt; Y cerros amarillos y violetas… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Escalando…&amp;lt;br&amp;gt; El lento ascenso donde el viento,&amp;lt;br&amp;gt; Que alguna vez solo era placentero, comienza&amp;lt;br&amp;gt; A amenazar ligeramente el equilibrio de nuestro peso…&amp;lt;br&amp;gt; El temblor penetrante de nuestros músculos&amp;lt;br&amp;gt; Por el esfuerzo y la altura…&amp;lt;br&amp;gt; La repentina inutilidad &amp;lt;br&amp;gt; De un punto de apoyo resbaladizo o de una rama quebradiza…&amp;lt;br&amp;gt; El nudo en el estómago&amp;lt;br&amp;gt; Una debilidad totalmente única en nuestras rodillas&amp;lt;br&amp;gt; Al pisar cerca de un precipicio…&amp;lt;br&amp;gt; La cima: el aplauso inigualable de un corazón retumbante&amp;lt;br&amp;gt; Al pararme sobre el lugar angosto…&amp;lt;br&amp;gt; Las marcas de carbono en la cara de una amada &amp;lt;br&amp;gt; Al alcanzar la cima y mi mano…&amp;lt;br&amp;gt; La renovada sensación de primaveras anteriores&amp;lt;br&amp;gt; De sol ardiente y de brisa penetrante…&amp;lt;br&amp;gt; La modesta ilusión de distancia, cuando mi roca,&amp;lt;br&amp;gt; Que sin duda anhelaba el riachuelo que estaba abajo,&amp;lt;br&amp;gt; Se desploma desgraciadamente hacia la tierra&amp;lt;br&amp;gt; A mitad de camino bajando de la montaña…&amp;lt;br&amp;gt; Una comida de montaña de sándwiches de manteca de maní&amp;lt;br&amp;gt; Y un descanso apacible bajo el sol…&amp;lt;br&amp;gt; El descenso lento en el otro lado, y luego,&amp;lt;br&amp;gt; El orgullo temeroso y alegre de mirar con frecuencia&amp;lt;br&amp;gt; Al pico distante sobre el cual pondría mis pies… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El descubrimiento de un remanso fresco y continuo,&amp;lt;br&amp;gt; Entonces su cabello que caía y sus pantalones arremangados&amp;lt;br&amp;gt; Y los rojos y dolidos dedos de los pies en la arena del arroyo…&amp;lt;br&amp;gt; Los ojos titilantes de un niño&amp;lt;br&amp;gt; Quien con menos de un año&amp;lt;br&amp;gt; Se habría sentado en el remanso… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;El campamento, el descanso, y la caliente carne de res guisada&amp;lt;br&amp;gt; Cuando el fresco de la noche cierra un día de excursionismo…&amp;lt;br&amp;gt; Orando juntos desde el centro &amp;lt;br&amp;gt; De las ideas de Dios…&amp;lt;br&amp;gt; Jugando a quien encontrará&amp;lt;br&amp;gt; Las primeras cinco estrellas y poniendo como meta diez&amp;lt;br&amp;gt; Cuando perdí…&amp;lt;br&amp;gt; La llegada de la oscuridad y de los grillos,&amp;lt;br&amp;gt; Y nuestros cuerpos echándose a dormir…&amp;lt;br&amp;gt; Despertando a las tres con un cielo tan blanco de estrellas&amp;lt;br&amp;gt; Como para hacer que el corazón palpite más rápido…&amp;lt;br&amp;gt; El resbaladizo regreso en Paz.&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
==== Resoluciones de Clyde Kilby ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Voy a concluir leyendo once pasos prácticos que usó mi ex profesor Clyde Kilby, para mantenerse vivo en la belleza del mundo de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Al menos una vez al día miraré fijamente al cielo y recordaré que yo, una inconsciencia con una conciencia, estoy en un planeta, viajando en el espacio con cosas maravillosamente misteriosas alrededor y sobre mí. &lt;br /&gt;
#En vez de la idea acostumbrada de un cambio evolucionario, sin sentido e interminable, al cual no podemos agregar ni quitar, voy a suponer que el universo está guiado por una inteligencia superior, la cual, como dijo Aristóteles del drama griego, requiere un comienzo, un intermedio y un final. Creo que esto me va a salvar del escepticismo expresado por Bertrand Russel antes de su muerte, cuando dijo: “Hay oscuridad afuera y cuando muera habrá oscuridad adentro. No hay esplendor ni inmensidad en ningún lado, solo trivialidad por un momento, y luego nada”. &lt;br /&gt;
#No caeré en la falsedad de que este día, o cualquier otro día, son simplemente otras inciertas veinticuatro horas, lentas y pesadas, sino más bien un evento único, si así lo deseara, con potencialidades valiosas. No seré lo suficientemente tonto como para suponer que los problemas y el dolor son paréntesis totalmente malvados en mi existencia, sino probables escaleras para alcanzar la madurez moral y espiritual. &lt;br /&gt;
#No convertiré mi vida en una delgada línea recta que prefiere lo abstracto a la realidad. Sabré lo que estoy haciendo cuando considero de manera abstracta, lo cual, por supuesto, tendré que hacer con frecuencia. &lt;br /&gt;
#No menospreciaré mi propia singularidad por envidiar a otros. No voy a escudriñarme a mí mismo para descubrir a cuál categoría psicológica o social podría pertenecer. Principalmente, me olvidaré de mí mismo y haré mi trabajo. &lt;br /&gt;
#Abriré mis ojos y mis oídos. Una vez por día simplemente me quedaré mirando un árbol, una flor, una nube o una persona. Entonces, no me preocuparé en absoluto por preguntar qué son, sino simplemente sentirme contento porque existen. Con alegría, les dejaré ser el misterio de lo que Lewis llama su “divina, mágica, aterradora y exultante” existencia. &lt;br /&gt;
#A veces, rememoraré la frescura de la visión que tenía en mi niñez y trataré, al menos por un momento, ser, como en las palabras de Lewis Carroll, el “niño de la mente clara y de los asombrados ojos soñadores”. &lt;br /&gt;
#Seguiré el consejo de Darwin y recurriré a cosas creativas como la buena literatura y la buena música, preferentemente, como sugiere Lewis, un viejo libro y música atemporal. &lt;br /&gt;
#No permitiré que el ataque endemoniado de este siglo usurpe todas mis energías, en cambio, como sugirió Charles Williams “vivir el momento mismo”. Voy a tratar de vivir bien ahora, porque el único tiempo que existe es precisamente ahora. &lt;br /&gt;
#Aunque solo sea por un cambio de punto de vista, asumiré que mi ascendencia proviene de los Cielos más que de las cavernas. &lt;br /&gt;
#Aún si resulta que estoy equivocado, apostaré mi vida en la suposición de que este no es un mundo fatuo, ni es manejado por un propietario ausente, sino que hoy, este mismo día, se agrega alguna pincelada a este lienzo cósmico, que a su debido tiempo, voy a reconocer con alegría como una pincelada hecha por el Arquitecto que se llama a sí mismo Alfa y Omega.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Lenguaje_del_Cielo</id>
		<title>El Lenguaje del Cielo</title>
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				<updated>2014-02-04T19:32:29Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Sky Talk}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Salmos de Verano'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mensaje Vespertino del domingo &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Salmo 19 '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Los cielos proclaman la gloria de Dios&amp;lt;br&amp;gt; Y el firmamento anuncia la obra de sus manos&amp;lt;br&amp;gt; Día a día transmite el mensaje&amp;lt;br&amp;gt; Y noche a noche revela la sabiduría.&amp;lt;br&amp;gt; Sin hablar, sin pronunciar palabras, &amp;lt;br&amp;gt; Sin que se escuche su voz&amp;lt;br&amp;gt; Mas por toda la tierra resonó su pregón&amp;lt;br&amp;gt; Y hasta los confines del mundo sus palabras.&amp;lt;br&amp;gt; Allí puso una carpa para el sol&amp;lt;br&amp;gt; Y este, como un esposo que sale de su alcoba,&amp;lt;br&amp;gt; Se regocija cual héroe que recorre su camino.&amp;lt;br&amp;gt; Sale de un extremo de los cielos&amp;lt;br&amp;gt; Y su circuito llega hasta el otro extremo&amp;lt;br&amp;gt; Y no hay nada que eluda su calor. &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Los versículos 1-4 son muy diferentes de los versículos 5 y 6. En realidad, los versículos 5 y 6 son tan diferentes que me atrajeron de una forma irresistible, como para hacer algo aparte de explicarlo simplemente. Pero, nos estamos apresurando. Miremos primero los versículos 1-4, para ver si podemos profundizar el enfoque de la misión de David. Esto se aclaró totalmente para mí cuando detecté cuatro observaciones que hizo David. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Naturaleza Habla Constantemente  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1 Primero, del versículo 2: “Día a día transmite el mensaje, y noche a noche revela su sabiduría”. Simplemente, la observación es que el ''conocimiento'' proviene de la naturaleza, día y noche. En la noche, el cielo nocturno habla. Durante el día, habla el cielo diurno. O para ser más preciso, el mensaje ''fluye''. La naturaleza no susurra -- grita, y grita continuamente. Todos estábamos sorprendidos con cinerama cuando la pantalla curva daba esa impresión tan vívida. Y ahora se puede caminar por el Omni-teatro del Museo de Ciencia de St. Paul y oír todos los uuuuhs y ahhhhs, a medida que la gente se reclina y se ve envuelta en una pantalla abovedada, y luego una hora después, salen a una bóveda y a un drama tridimensional diez millones de veces más grande, más impredecible y lleno de suspenso, pero no se escucha exclamación alguna. ¿Por qué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Clyde Kilby, un profesor de literatura de Wheaton, dio esta respuesta: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:No hay manera de que la caída del hombre pueda sentirse con más fuerza que  simplemente el notar lo que todos hacemos con la primera nevada o los primeros brotes de primavera. El lunes, nos llenan de placer y de sentido y el martes, simplemente los ignoramos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Él piensa que la razón por la cual le prestamos poca atención al omni-teatro de Dios es porque somos criaturas inmorales y pecadoras. Y estoy de acuerdo, porque no puedo imaginar que los ángeles en el Cielo se cansen de la belleza de Dios o que Dios mismo se aburra de la belleza de su Hijo. En el Cielo hay una energía siempre renovada de percepción y gozo. Pero, el hombre pecador está plagado del proverbio “La confianza hace perder el respeto”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguramente, la redención significa que nos vamos a liberar de ese proverbio. Si no, no existiría el Cielo, sino un infierno de creciente desprecio. Y como nuestra redención ha comenzado en esta era, los cristianos tenemos que ver mejor, más que la gente en general, el conocimiento que fluye cada día y cada noche. Tenemos que ser la clase de personas que sale de la casa en la mañana con la misma sensación de suspenso y expectativa con la que entramos a ver un nuevo espectáculo en el Omni-teatro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Visual, No Verbal  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2 La segunda observación de David que quiero que veamos está en el versículo 3: “Sin hablar, sin pronunciar palabra, sin que se escuche su voz”. En otras palabras, el conocimiento que fluye día y noche es visual, no verbal. Sabemos, por el versículo 7 y los que siguen, que a David le encantaba la revelación verbal de Dios, por lo tanto no está menospreciando eso. Sino, que también se deleita en la revelación visual de Dios y la menciona primero porque se completa con la verbal y también porque aparece primero, no solo en el orden de la creación (Dios hizo las cosas para el hombre antes de hablarle), sino también en el orden de cada vida (un niño aprende mirando el mundo antes de que pueda entender el lenguaje). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la actualidad, nos dicen que vivimos en una era visual en vez de verbal. La gente necesita imágenes no conferencias. La televisión y el cine han conspirado para desencantarnos con el razonamiento y enamorarnos con películas. Esto es generalmente cierto, creo, pero en parte es engañoso. Han despertado nuestras mentes, pero no estoy seguro de que hayan fortalecido nuestros ojos. Que estemos condicionados a ansiar hacer algo no significa que seamos mejores en eso. Sin lugar a dudas, ansiamos y dependemos de lo visual, pero dudo que seamos mejores en observar que nuestros antepasados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al menos, hay dos maneras de ver: una es pasiva y la otra es activa. Ver de forma activa es interpretar lo que se mira, proyectándolo con nuestra mente para buscar el sentido – no necesariamente el sentido verbal – sino todo el patrón y el diseño que el artista (ya sea Dios o el hombre) planificó. Cuando los ojos expertos miran el Pablo en Prisión, de Rembrandt, ven más que lo que pueden ver los ojos que no están capacitados, porque estos últimos son activos e interpretan, mientras que los ojos inexpertos son pasivos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi sospecha es que la televisión en general no entrena el ver de manera activa, sino que incentiva el mirar pasivamente. Nadie va al Instituto de Arte de Minneapolis para mirar una pintura; uno va a ver, a observar, a examinar. Pero, uno va a la casa a mirar T.V. Por consiguiente, no me siento muy incentivado por nuestra cultura, porque aunque hoy dependemos de lo visual, no creo que visualmente seamos más agudos y perceptivos. Nuestra habilidad en ver de manera activa no es mejor, quizás sea más débil, que en los tiempos previos a la T.V. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La conclusión de esto es que todos tenemos un largo camino que recorrer para convertirnos en más expertos en notar la expresión sin voz de la naturaleza. Tenemos que ponernos en acción para formar los hábitos de ver activamente más que mirar pasivamente. Luego, más sobre cómo hacer esto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Disponible para Todos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3 La tercera observación que quiero que veamos está en el versículo 4: “Mas por toda la tierra resuena su pregón y hasta los confines del mundo sus palabras”. En otras palabras, el conocimiento sin voz, que fluye en días y noches, está disponible para todos los que en la tierra no son físicamente ciegos. Este no es un conocimiento privado o secreto. La luna que ven esta noche es la misma luna que brilla en Shanghái, Moscú o Londres. Y no solo eso, es la misma luna que Shakespeare miraba cuando escribió algunos de sus sonetos. La naturaleza es un lenguaje trans -geográfico y trans-temporal. El resultado de esto es que se puede hacer responsable a todos los hombres por reconocer la verdad de lo que la naturaleza comunica. ¿Qué comunica la naturaleza? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Haciendo Conocer la Gloria de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4 Esto nos lleva a la observación número 4, que se encuentra en el versículo 1: “Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos”. El conocimiento visual, sin voz, universalmente disponible, es que detrás de todo eso hay un Dios glorioso como hacedor del mundo. El mundo es la obra de sus manos y Él es glorioso. De esto aprendí tres cosas. Primero, la naturaleza nos debe llevar a creer en Dios y su gloria como creador, por consiguiente, todo hombre que pueda percibir la naturaleza es responsable de honrar a Dios y agradecerle. Romanos 1:19-20 dice: “Todo lo que se puede conocer acerca de Dios está ante ellos. Dios mismo se lo dio a conocer. Desde la creación del mundo, ya que su naturaleza invisible, concretamente su poder y su divinidad, se han visto con toda claridad a través de sus obras, de manera que no tienen excusa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si no tuviera el testimonio de las Escrituras y la evidencia histórica de la vida y resurrección de Jesús, no sé si la naturaleza sería un argumento suficiente para hacerme creer en Dios. Pero, creo que en mis momentos más lúcidos y racionales, la existencia de personas conscientes, la razón, y la existencia de un plan de la naturaleza tan complejo y ordenado podrían dar un testimonio abrumador de un creador personal y sensato detrás del universo. Tenemos que estar contentos de que tenemos la revelación histórica y verbal de Dios, porque la mayoría de nosotros seríamos demasiado tercos, creo, como para reconocer a Dios a través de la naturaleza solamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo segundo que me ha mostrado el versículo 1 es, que incluso aunque creamos en Dios, es la naturaleza la que nos posibilita conocer realmente algunos de sus atributos. C.S.Lewis (a quien todos ustedes deberían leer) lo dice de esta manera: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:“La naturaleza nunca me enseñó que existe un Dios de gloria y majestad infinitas. Tuve que aprenderlo de otras maneras. Pero, la naturaleza me dio un significado de la palabra gloria. Aún no sé dónde más podría haberlo encontrado. No veo (tampoco) como el “temor” de Dios pudo haber significado algo para mí, si no fuera por los esfuerzos mínimos y prudenciales para sentirme a salvo, y no hubiera visto nunca los desventurados barrancos y los peñascos inaccesibles”. (Los Cuatro Amores, Capítulo 2).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto a mí, creo que puedo decir que nunca sentí realmente lo que significaba amar a Dios hasta que tuve la experiencia de deleitarme con algún impresionante fenómeno natural – el cielo en la noche, una cascada en el bosque de una montaña y un amanecer a través de la bruma de los Montes Apalaches. Creo que la naturaleza es la preparatoria de nuestros afectos, preparándolos para agradarle a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo tercero que hizo para mí el versículo 1 es darme un sentido profundo de la eternidad de Dios. Si Dios hizo el universo, entonces hubo un tiempo en el que solo existía Dios. Eso en sí mismo, comienza a asombrar mi mente, estoy tentado de decir que, aparte de Dios, no existía nada. Pero, eso puede crear la imagen de un gran lugar con Dios solo en el medio. Pero, todo eso es equivocado. Alguna vez, únicamente Dios existía. Dios era todo lo que había. No había lugar para nada más, ni siquiera para la nada, porque todo lo que existía era Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, doy un paso más y me doy cuenta que este Dios nunca tuvo un comienzo. Nunca nació. El efecto que tiene en mí es hacerme temblar ante su naturaleza. Cada aspecto de nuestra naturaleza o personalidad se puede explicar como resultado de una característica genética o del medioambiente o de una influencia espiritual. Uno se convierte en la persona que es. Crece, aprende, cambia y madura. Pero no Dios. Él es bueno, paciente, confiable, honesto, justo, misericordioso, pero nunca se convirtió en todo eso. Nunca aprendió nada de nadie, nunca creció, ni cambió, ni maduró. Simplemente, era lo que es desde la eternidad antes de la eternidad. Así de inimaginable como es, esto me dice: Él es seguro. Es una roca. No puede dejar de ser lo que ha sido desde toda la eternidad, porque no hay fuerzas que obren sobre Él que no tengan su origen definitivo en Él y estén limitadas por Él. Por eso, mi fe en el futuro de Dios se ve fortalecida enormemente, al considerar el hecho de que es el Creador eterno y glorioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En resumen, las observaciones en los versículos 1-4: 1) La naturaleza hace fluir el conocimiento día y noche (V. 2). 2) Este conocimiento no es verbal, sino visual (V.3). 3) Este conocimiento visual está disponible para que lo perciban todas las personas en todo el mundo, no solo para algunos. 4) El conocimiento importante es que Dios es el Creador glorioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Efusión del Gozo en Palabras  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, vamos a considerar los versículos 5 y 6 para buscar algo muy diferente. “Allí puso una carpa para el sol, y este, como un esposo que sale de su alcoba, se regocija cual héroe que recorre su camino. Sale de un extremo de los Cielos y su circuito llega hasta el otro extremo y no hay nada que eluda su calor”. ¿Qué está haciendo el salmista en estos dos versículos? Hace un tiempo, Noel me leyó una de las historietas de Doonesbury, de Gary Trudeau. En esta, había un sujeto que se había mudado a California y estaba tratando de adecuarse y aprender a hablar a la californiana. Entonces, me leyó algunas líneas de poesía: “Mi corazón escasamente puede contener la alegría de las cascadas, con la que la plateada luna creciente acuna las estrellas” Y el traductor de la forma de hablar californiana dijo: “Oh eso sería algo así como “¡Oh, guau, miren la luna!” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El corazón humano no se sentirá satisfecho con esa forma de hablar. El salmista vio la salida del sol y algo pasó dentro de él. La alegría tenía que manifestarse en palabras para que otros la disfrutaran, pero “¡Oh, guau, miren la luna”! no funcionaría. En vez, él encuentra una analogía. El sol naciente es como un esposo que sale de su alcoba camino a encontrar a su amada. Los versículos 5 y 6 se asemejan más que cualquier otra cosa en las Escrituras a lo que Wordsworth llamaba “la poderosa efusión del sentimiento espontáneo que se rememora en la serenidad”. Simplemente, son una expresión poética de la alegría que proviene de contemplar la creación de Dios. No enseñan; exultan. No informan tanto como deleitan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y lo mejor que se puede hacer con una poesía así es disfrutarla y copiarla tanto como nuestros débiles poderes nos permitan. Tal vez, lo mejor que puedo hacer, para honrar la intención de los versículos 5 y 6, es demostrar que yo también he tratado de encontrar las palabras de algunas de los deleites que he tenido en la creación de Dios. Quizás se entusiasmen. Una alegría que no se expresa probablemente es la mitad de intensa. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;EL REGALO DE LA NIEVE &amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El consejo traté de seguir&amp;lt;br&amp;gt; Que a mi esposa le di: &amp;lt;br&amp;gt; “No pises con todo el peso de tu cuerpo”,&amp;lt;br&amp;gt; Pero, por mi vida,&amp;lt;br&amp;gt; Permanecer sobre la nieve no pude&amp;lt;br&amp;gt; Cada cuatro o cinco pasos&amp;lt;br&amp;gt; La inestable capa de hielo se aplastaría&amp;lt;br&amp;gt; A medio camino, al suelo me caería&amp;lt;br&amp;gt; En casi un metro de nieve –&amp;lt;br&amp;gt; Como cuando uno sube una escalera&amp;lt;br&amp;gt; Y sin advertirlo un peldaño en el aire agrega. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pero en tal traspié hay un misterio&amp;lt;br&amp;gt; Si al misterio un corazón se da&amp;lt;br&amp;gt; En vez de a la queja&amp;lt;br&amp;gt; Con cada impacto, que extrañeza,&amp;lt;br&amp;gt; Echada hacia atrás tiene que estar mi cabeza&amp;lt;br&amp;gt; Para el cielo ver.&amp;lt;br&amp;gt; La nieve inestable al darme paso&amp;lt;br&amp;gt; Me haría enfrentar los cielos,&amp;lt;br&amp;gt; Me pregunto por qué.&amp;lt;br&amp;gt; En ese momento extraño lo consideré&amp;lt;br&amp;gt; Mi caída no atrajo mi atención;&amp;lt;br&amp;gt; Ahora, mi mente a suposiciones recurre: &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pudo ser…&amp;lt;br&amp;gt; ¿Existe la posibilidad&amp;lt;br&amp;gt; De que la nieve, conociendo los Cielos&amp;lt;br&amp;gt; Desde donde vino,&amp;lt;br&amp;gt; Y siendo tendida suavemente en la tierra&amp;lt;br&amp;gt; Para una vida corta y silenciosa,&amp;lt;br&amp;gt; Desee señalarme su hogar anterior&amp;lt;br&amp;gt; Donde alguna vez al caer conoció la libertad&amp;lt;br&amp;gt; Que yo nunca he conocido?&amp;lt;br&amp;gt; ¿Pudo haber conocido algo bueno&amp;lt;br&amp;gt; Que conmigo compartiría;&amp;lt;br&amp;gt; Que en su muerte bajo mis pies&amp;lt;br&amp;gt; Aún revelaría&amp;lt;br&amp;gt; Como si me amara más que a la vida&amp;amp;nbsp;? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Es más sabia que yo &amp;lt;br&amp;gt; Al saber que una caída es una muerte absoluta&amp;lt;br&amp;gt; A menos que uno regresase&amp;lt;br&amp;gt; A aquello de donde cayó?&amp;lt;br&amp;gt; ¿Y más buena&amp;lt;br&amp;gt; Que, como la maté, para poder enseñarme&amp;lt;br&amp;gt; La lección debe morir para que aprenda?&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Me equivoqué al llamarla nieve inestable:&amp;lt;br&amp;gt; ¿Debo asumir que las palabras de los muertos&amp;lt;br&amp;gt; Fluyen como las de los vivos tan fácilmente?&amp;lt;br&amp;gt; Su crisis fortuita no es dar paso simplemente.&amp;lt;br&amp;gt; Es una manera de dar.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
VERANO, 1968&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Yo era un agrimensor en esos días&amp;lt;br&amp;gt; En el verano del 68&amp;lt;br&amp;gt; Y las alegrías de la universidad estaban todavía&amp;lt;br&amp;gt; Tan vivas como el chochín &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que por entonces temprano me despertaba;&amp;lt;br&amp;gt; El seminario empezaría&amp;lt;br&amp;gt; Y el casamiento en diciembre,&amp;lt;br&amp;gt; Por lo tanto, mi trabajo aumentaría &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Suficiente para que comiencen dos.&amp;lt;br&amp;gt; Pero al rememorar esas semanas&amp;lt;br&amp;gt; De la universidad, no son los recuerdos&amp;lt;br&amp;gt; Que tenía, ni mi corazón &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que se llenaba de alegría, lo que complace actualmente.&amp;lt;br&amp;gt; No, brota ahora mi placer &amp;lt;br&amp;gt; De una imagen solitaria en mi mente&amp;lt;br&amp;gt; De un solo día extraño y de cómo &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El sol, el viento y la cultivada tierra&amp;lt;br&amp;gt; Conspiraban para conmover mi alma.&amp;lt;br&amp;gt; Era el límite, una vía férrea,&amp;lt;br&amp;gt; Del dominio de Wayne y de la granja. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Yo esperaba y la barra sostenía&amp;lt;br&amp;gt; Mientras Jim y él hacia la camioneta caminaban&amp;lt;br&amp;gt; Luego hasta el puente manejando llegarían&amp;lt;br&amp;gt; Para poder colocar el trípode &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y montar el arma para disparar con cuidado&amp;lt;br&amp;gt; El límite norte del granjero.&amp;lt;br&amp;gt; Allí estaba yo solo, parado&amp;lt;br&amp;gt; Entre las vías brillosas, mudo &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Mientras ellos estaban tendidos esperando de un cargamento el ruido:&amp;lt;br&amp;gt; Solo una interminable soledad &amp;lt;br&amp;gt; Hacia un elevado carril seguido&amp;lt;br&amp;gt; Que desplegaba sus vías rectas &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y del norte y del oeste se ocultaban;&amp;lt;br&amp;gt; Una soledad inmensa y elevada&amp;lt;br&amp;gt; Reconfortando la estrechez de mi alma que anhelaba&amp;lt;br&amp;gt; Expandirse. Un placer enorme sentí &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Por todas las formas, colores y movimientos&amp;lt;br&amp;gt; Que extendían mis ojos a través&amp;lt;br&amp;gt; De luminosos, térreos prados.&amp;lt;br&amp;gt; Una cuarta parte era un océano dorado &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
De flujo agitado y torrentoso&amp;lt;br&amp;gt; En variaciones centellantes de luz&amp;lt;br&amp;gt; Y oscuro. Al oeste, el otro,&amp;lt;br&amp;gt; Donde la familia reside &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
En medio de un bosquecillo un gigante roble &amp;lt;br&amp;gt; A lo largo de un arroyo sombreado: &amp;lt;br&amp;gt; Una familia granjera ocupada,&amp;lt;br&amp;gt; La clase de gente fuerte y bronceada &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que saben de los placeres de una noche de reposo.&amp;lt;br&amp;gt; El área hacia el norte tenía relieve&amp;lt;br&amp;gt; Y separada estaba por un arroyo&amp;lt;br&amp;gt; Que con su entretenido flujo alegraba &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Al formar dos pianos &amp;lt;br&amp;gt; De un extendido campo de frijoles &amp;lt;br&amp;gt; Cuyos acordes verdes y largos&amp;lt;br&amp;gt; Vibraban con una canción sobre &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El gran músico Aeolos.&amp;lt;br&amp;gt; Los alegres campos y los bosquecillos poblados&amp;lt;br&amp;gt; Envolvían mi alma en calmos gozos&amp;lt;br&amp;gt; Y a mi cuerpo volvían trémulo. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que en soledad se estremecía,&amp;lt;br&amp;gt; Hasta que una bandera amarilla&amp;lt;br&amp;gt; Desde el puente distante de la férrea vía &amp;lt;br&amp;gt; Me anunciaba mi deber con una súbita &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Distracción, que me llamaba otra vez&amp;lt;br&amp;gt; A sostener derecha la barra&amp;lt;br&amp;gt; Y un buen agrimensor ser -&amp;lt;br&amp;gt; Como si no lo hubiera sido. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;CIÉNAGA&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
:Estas bellas formas&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Después de una larga ausencia para mí no han sido&amp;lt;br&amp;gt; Como un paisaje para un hombre ciego&amp;lt;br&amp;gt; Sino que a veces, en frías estancias y entre el rumor&amp;lt;br&amp;gt; De pueblos y ciudades, me han dado&amp;lt;br&amp;gt; Sensaciones dulces, en mis horas de hastío&amp;lt;br&amp;gt; Que sentía en el pecho y en la sangre…&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
William Wordsworth&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Tres arbolados valles confluyen, dos trayendo arroyos&amp;lt;br&amp;gt; El otro recibiendo a ambos; o debería decir&amp;lt;br&amp;gt; Mil años atrás dos arroyos&amp;lt;br&amp;gt; Convergían y fluían juntos&amp;lt;br&amp;gt; Y lentamente trajeron sus valles al lugar&amp;lt;br&amp;gt; Pequeños arroyos, pensé, que tengan unos peñascos así&amp;lt;br&amp;gt; En sus orillas; pero ni bien me senté y escuché,&amp;lt;br&amp;gt; El flujo constante parecía reírse&amp;lt;br&amp;gt; De mi incredulidad: la risa &amp;lt;br&amp;gt; Que siempre pasa, que siempre está presente, hacía eco&amp;lt;br&amp;gt; De un antiguo poder.&amp;lt;br&amp;gt; Las montañas que se alzaban de los arroyos convergentes&amp;lt;br&amp;gt; Encerraban una enredada depresión, la hondonada,&amp;lt;br&amp;gt; Donde acampamos, una cima se veía casi desolada&amp;lt;br&amp;gt; En donde el fuego había quitado la vida de la superficie,&amp;lt;br&amp;gt; Donde desérticos arbustos copiosos crecían&amp;lt;br&amp;gt; De raíces y semillas que no se habían quemado.&amp;lt;br&amp;gt; Nada crece en altura en las laderas de las montañas.&amp;lt;br&amp;gt; Pero, en el valle había árboles, y aquí,&amp;lt;br&amp;gt; Debajo de uno solitario montamos&amp;lt;br&amp;gt; Nuestra carpa. El valle y los cerros eran nuestros;&amp;lt;br&amp;gt; Lo que sentimos allí lo habíamos empezado a sentir:&amp;lt;br&amp;gt; Rodeados por los cerros, las horas se alargaban&amp;lt;br&amp;gt; Entre la primera luz de la mañana y &amp;lt;br&amp;gt; La salida del sol…&amp;lt;br&amp;gt; La niebla a primera hora de la mañana se mecía en los valles,&amp;lt;br&amp;gt; Desapareciendo lentamente con el sol naciente…&amp;lt;br&amp;gt; El sonido gélido de un arroyo en la mañana&amp;lt;br&amp;gt; Y el salpicar sobre la cara que se despierta…&amp;lt;br&amp;gt; Por dónde caminábamos el serpentear de los lagartos&amp;lt;br&amp;gt; Debajo de los pies…&amp;lt;br&amp;gt; La oscura y verde humedad de un viejo pozo de agua&amp;lt;br&amp;gt; Y una vieja bomba herrumbrosa, y un chorrito de agua&amp;lt;br&amp;gt; Tan marrón como la bomba, y las sonrisas de &amp;lt;br&amp;gt; “Deberíamos haber sabido”…&amp;lt;br&amp;gt; Y un pequeño retrete exterior o la naturaleza&amp;lt;br&amp;gt; Depende de que es lo más sensible:&amp;lt;br&amp;gt; La nariz o el orgullo…&amp;lt;br&amp;gt; El zumbido de cientos de abejas en un árbol&amp;lt;br&amp;gt; Como el sonido de millones en la ladera…&amp;lt;br&amp;gt; Con un inesperado sonido enfadado&amp;lt;br&amp;gt; Un inofensivo colibrí&amp;lt;br&amp;gt; Como un silenciador o un escarabajo gigante…&amp;lt;br&amp;gt; Moscas minúsculas y diminutos jejenes&amp;lt;br&amp;gt; Los que deben haber aprendido su oficio en el Otoño…&amp;lt;br&amp;gt; Pequeñas hojas delgadas de duras plantas desérticas&amp;lt;br&amp;gt; Y cerros amarillos y violetas… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Escalando…&amp;lt;br&amp;gt; El lento ascenso donde el viento,&amp;lt;br&amp;gt; Que alguna vez solo era placentero, comienza&amp;lt;br&amp;gt; A amenazar ligeramente el equilibrio de nuestro peso…&amp;lt;br&amp;gt; El temblor penetrante de nuestros músculos&amp;lt;br&amp;gt; Por el esfuerzo y la altura…&amp;lt;br&amp;gt; La repentina inutilidad &amp;lt;br&amp;gt; De un punto de apoyo resbaladizo o de una rama quebradiza…&amp;lt;br&amp;gt; El nudo en el estómago&amp;lt;br&amp;gt; Una debilidad totalmente única en nuestras rodillas&amp;lt;br&amp;gt; Al pisar cerca de un precipicio…&amp;lt;br&amp;gt; La cima: el aplauso inigualable de un corazón retumbante&amp;lt;br&amp;gt; Al pararme sobre el lugar angosto…&amp;lt;br&amp;gt; Las marcas de carbono en la cara de una amada &amp;lt;br&amp;gt; Al alcanzar la cima y mi mano…&amp;lt;br&amp;gt; La renovada sensación de primaveras anteriores&amp;lt;br&amp;gt; De sol ardiente y de brisa penetrante…&amp;lt;br&amp;gt; La modesta ilusión de distancia, cuando mi roca,&amp;lt;br&amp;gt; Que sin duda anhelaba el riachuelo que estaba abajo,&amp;lt;br&amp;gt; Se desploma desgraciadamente hacia la tierra&amp;lt;br&amp;gt; A mitad de camino bajando de la montaña…&amp;lt;br&amp;gt; Una comida de montaña de sándwiches de manteca de maní&amp;lt;br&amp;gt; Y un descanso apacible bajo el sol…&amp;lt;br&amp;gt; El descenso lento en el otro lado, y luego,&amp;lt;br&amp;gt; El orgullo temeroso y alegre de mirar con frecuencia&amp;lt;br&amp;gt; Al pico distante sobre el cual pondría mis pies… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El descubrimiento de un remanso fresco y continuo,&amp;lt;br&amp;gt; Entonces su cabello que caía y sus pantalones arremangados&amp;lt;br&amp;gt; Y los rojos y dolidos dedos de los pies en la arena del arroyo…&amp;lt;br&amp;gt; Los ojos titilantes de un niño&amp;lt;br&amp;gt; Quien con menos de un año&amp;lt;br&amp;gt; Se habría sentado en el remanso… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;El campamento, el descanso, y la caliente carne de res guisada&amp;lt;br&amp;gt; Cuando el fresco de la noche cierra un día de excursionismo…&amp;lt;br&amp;gt; Orando juntos desde el centro &amp;lt;br&amp;gt; De las ideas de Dios…&amp;lt;br&amp;gt; Jugando a quien encontrará&amp;lt;br&amp;gt; Las primeras cinco estrellas y poniendo como meta diez&amp;lt;br&amp;gt; Cuando perdí…&amp;lt;br&amp;gt; La llegada de la oscuridad y de los grillos,&amp;lt;br&amp;gt; Y nuestros cuerpos echándose a dormir…&amp;lt;br&amp;gt; Despertando a las tres con un cielo tan blanco de estrellas&amp;lt;br&amp;gt; Como para hacer que el corazón palpite más rápido…&amp;lt;br&amp;gt; El resbaladizo regreso en Paz.&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
==== Resoluciones de Clyde Kilby ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Voy a concluir leyendo once pasos prácticos que usó mi ex profesor Clyde Kilby, para mantenerse vivo en la belleza del mundo de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Al menos una vez al día miraré fijamente al cielo y recordaré que yo, una inconsciencia con una conciencia, estoy en un planeta, viajando en el espacio con cosas maravillosamente misteriosas alrededor y sobre mí. &lt;br /&gt;
#En vez de la idea acostumbrada de un cambio evolucionario, sin sentido e interminable, al cual no podemos agregar ni quitar, voy a suponer que el universo está guiado por una inteligencia superior, la cual, como dijo Aristóteles del drama griego, requiere un comienzo, un intermedio y un final. Creo que esto me va a salvar del escepticismo expresado por Bertrand Russel antes de su muerte, cuando dijo: “Hay oscuridad afuera y cuando muera habrá oscuridad adentro. No hay esplendor ni inmensidad en ningún lado, solo trivialidad por un momento, y luego nada”. &lt;br /&gt;
#No caeré en la falsedad de que este día, o cualquier otro día, son simplemente otras inciertas veinticuatro horas, lentas y pesadas, sino más bien un evento único, si así lo deseara, con potencialidades valiosas. No seré lo suficientemente tonto como para suponer que los problemas y el dolor son paréntesis totalmente malvados en mi existencia, sino probables escaleras para alcanzar la madurez moral y espiritual. &lt;br /&gt;
#No convertiré mi vida en una delgada línea recta que prefiere lo abstracto a la realidad. Sabré lo que estoy haciendo cuando considero de manera abstracta, lo cual, por supuesto, tendré que hacer con frecuencia. &lt;br /&gt;
#No menospreciaré mi propia singularidad por envidiar a otros. No voy a escudriñarme a mí mismo para descubrir a cuál categoría psicológica o social podría pertenecer. Principalmente, me olvidaré de mí mismo y haré mi trabajo. &lt;br /&gt;
#Abriré mis ojos y mis oídos. Una vez por día simplemente me quedaré mirando un árbol, una flor, una nube o una persona. Entonces, no me preocuparé en absoluto por preguntar qué son, sino simplemente sentirme contento porque existen. Con alegría, les dejaré ser el misterio de lo que Lewis llama su “divina, mágica, aterradora y exultante” existencia. &lt;br /&gt;
#A veces, rememoraré la frescura de la visión que tenía en mi niñez y trataré, al menos por un momento, ser, como en las palabras de Lewis Carroll, el “niño de la mente clara y de los asombrados ojos soñadores”. &lt;br /&gt;
#Seguiré el consejo de Darwin y recurriré a cosas creativas como la buena literatura y la buena música, preferentemente, como sugiere Lewis, un viejo libro y música atemporal. &lt;br /&gt;
#No permitiré que el ataque endemoniado de este siglo usurpe todas mis energías, en cambio, como sugirió Charles Williams “vivir el momento mismo”. Voy a tratar de vivir bien ahora, porque el único tiempo que existe es precisamente ahora. &lt;br /&gt;
#Aunque solo sea por un cambio de punto de vista, asumiré que mi ascendencia proviene de los Cielos más que de las cavernas. &lt;br /&gt;
#Aún si resulta que estoy equivocado, apostaré mi vida en la suposición de que este no es un mundo fatuo, ni es manejado por un propietario ausente, sino que hoy, este mismo día, se agrega alguna pincelada a este lienzo cósmico, que a su debido tiempo, voy a reconocer con alegría como una pincelada hecha por el Arquitecto que se llama a sí mismo Alfa y Omega.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Lenguaje_del_Cielo</id>
		<title>El Lenguaje del Cielo</title>
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				<updated>2014-02-04T19:05:07Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Sky Talk}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Salmos de Verano'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mensaje Vespertino del domingo &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Salmo 19 '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Los cielos proclaman la gloria de Dios&amp;lt;br&amp;gt; Y el firmamento anuncia la obra de sus manos&amp;lt;br&amp;gt; Día a día transmite el mensaje&amp;lt;br&amp;gt; Y noche a noche revela la sabiduría.&amp;lt;br&amp;gt; Sin hablar, sin pronunciar palabras, &amp;lt;br&amp;gt; Sin que se escuche su voz&amp;lt;br&amp;gt; Mas por toda la tierra resonó su pregón&amp;lt;br&amp;gt; Y hasta los confines del mundo sus palabras.&amp;lt;br&amp;gt; Allí puso una carpa para el sol&amp;lt;br&amp;gt; Y este, como un esposo que sale de su alcoba,&amp;lt;br&amp;gt; Se regocija cual héroe que recorre su camino.&amp;lt;br&amp;gt; Sale de un extremo de los cielos&amp;lt;br&amp;gt; Y su circuito llega hasta el otro extremo&amp;lt;br&amp;gt; Y no hay nada que eluda su calor. &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Los versículos 1-4 son muy diferentes de los versículos 5 y 6. En realidad, los versículos 5 y 6 son tan diferentes que me atrajeron de una forma irresistible, como para hacer algo aparte de explicarlo simplemente. Pero, nos estamos apresurando. Miremos primero los versículos 1-4, para ver si podemos profundizar el enfoque de la misión de David. Esto se aclaró totalmente para mí cuando detecté cuatro observaciones que hizo David. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Naturaleza Habla Constantemente  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1 Primero, del versículo 2: “Día a día transmite el mensaje, y noche a noche revela su sabiduría”. Simplemente, la observación es que el ''conocimiento'' proviene de la naturaleza, día y noche. En la noche, el cielo nocturno habla. Durante el día, habla el cielo diurno. O para ser más preciso, el mensaje ''fluye''. La naturaleza no susurra -- grita, y grita continuamente. Todos estábamos sorprendidos con cinerama cuando la pantalla curva daba esa impresión tan vívida. Y ahora se puede caminar por el Omni-teatro del Museo de Ciencia de St. Paul y oír todos los uuuuhs y ahhhhs, a medida que la gente se reclina y se ve envuelta en una pantalla abovedada, y luego una hora después, salen a una bóveda y a un drama tridimensional diez millones de veces más grande, más impredecible y lleno de suspenso, pero no se escucha exclamación alguna. ¿Por qué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Clyde Kilby, un profesor de literatura de Wheaton, dio esta respuesta: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:No hay manera de que la caída del hombre pueda sentirse con más fuerza que  simplemente el notar lo que todos hacemos con la primera nevada o los primeros brotes de primavera. El lunes, nos llenan de placer y de sentido y el martes, simplemente los ignoramos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Él piensa que la razón por la cual le prestamos poca atención al omni-teatro de Dios es porque somos criaturas inmorales y pecadoras. Y estoy de acuerdo, porque no puedo imaginar que los ángeles en el Cielo se cansen de la belleza de Dios o que Dios mismo se aburra de la belleza de su Hijo. En el Cielo hay una energía siempre renovada de percepción y gozo. Pero, el hombre pecador está plagado del proverbio “La confianza hace perder el respeto”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguramente, la redención significa que nos vamos a liberar de ese proverbio. Si no, no existiría el Cielo, sino un infierno de creciente desprecio. Y como nuestra redención ha comenzado en esta era, los cristianos tenemos que ver mejor, más que la gente en general, el conocimiento que fluye cada día y cada noche. Tenemos que ser la clase de personas que sale de la casa en la mañana con la misma sensación de suspenso y expectativa con la que entramos a ver un nuevo espectáculo en el Omni-teatro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Visual, No Verbal  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2 La segunda observación de David que quiero que veamos está en el versículo 3: “Sin hablar, sin pronunciar palabra, sin que se escuche su voz”. En otras palabras, el conocimiento que fluye día y noche es visual, no verbal. Sabemos, por el versículo 7 y los que siguen, que a David le encantaba la revelación verbal de Dios, por lo tanto no está menospreciando eso. Sino, que también se deleita en la revelación visual de Dios y la menciona primero porque se completa con la verbal y también porque aparece primero, no solo en el orden de la creación (Dios hizo las cosas para el hombre antes de hablarle), sino también en el orden de cada vida (un niño aprende mirando el mundo antes de que pueda entender el lenguaje). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la actualidad, nos dicen que vivimos en una era visual en vez de verbal. La gente necesita imágenes no conferencias. La televisión y el cine han conspirado para desencantarnos con el razonamiento y enamorarnos con películas. Esto es generalmente cierto, creo, pero en parte es engañoso. Han despertado nuestras mentes, pero no estoy seguro de que hayan fortalecido nuestros ojos. Que estemos condicionados a ansiar hacer algo no significa que seamos mejores en eso. Sin lugar a dudas, ansiamos y dependemos de lo visual, pero dudo que seamos mejores en observar que nuestros antepasados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al menos, hay dos maneras de ver: una es pasiva y la otra es activa. Ver de forma activa es interpretar lo que se mira, proyectándolo con nuestra mente para buscar el sentido – no necesariamente el sentido verbal – sino todo el patrón y el diseño que el artista (ya sea Dios o el hombre) planificó. Cuando los ojos expertos miran el Pablo en Prisión, de Rembrandt, ven más que lo que pueden ver los ojos que no están capacitados, porque estos últimos son activos e interpretan, mientras que los ojos inexpertos son pasivos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi sospecha es que la televisión en general no entrena el ver de manera activa, sino que incentiva el mirar pasivamente. Nadie va al Instituto de Arte de Minneapolis para mirar una pintura; uno va a ver, a observar, a examinar. Pero, uno va a la casa a mirar T.V. Por consiguiente, no me siento muy incentivado por nuestra cultura, porque aunque hoy dependemos de lo visual, no creo que visualmente seamos más agudos y perceptivos. Nuestra habilidad en ver de manera activa no es mejor, quizás sea más débil, que en los tiempos previos a la T.V. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La conclusión de esto es que todos tenemos un largo camino que recorrer para convertirnos en más expertos en notar la expresión sin voz de la naturaleza. Tenemos que ponernos en acción para formar los hábitos de ver activamente más que mirar pasivamente. Luego, más sobre cómo hacer esto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Disponible para Todos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3 La tercera observación que quiero que veamos está en el versículo 4: “Mas por toda la tierra resuena su pregón y hasta los confines del mundo sus palabras”. En otras palabras, el conocimiento sin voz, que fluye en días y noches, está disponible para todos los que en la tierra no son físicamente ciegos. Este no es un conocimiento privado o secreto. La luna que ven esta noche es la misma luna que brilla en Shanghái, Moscú o Londres. Y no solo eso, es la misma luna que Shakespeare miraba cuando escribió algunos de sus sonetos. La naturaleza es un lenguaje trans -geográfico y trans-temporal. El resultado de esto es que se puede hacer responsable a todos los hombres por reconocer la verdad de lo que la naturaleza comunica. ¿Qué comunica la naturaleza? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Haciendo Conocer la Gloria de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4 Esto nos lleva a la observación número 4, que se encuentra en el versículo 1: “Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos”. El conocimiento visual, sin voz, universalmente disponible, es que detrás de todo eso hay un Dios glorioso como hacedor del mundo. El mundo es la obra de sus manos y Él es glorioso. De esto aprendí tres cosas. Primero, la naturaleza nos debe llevar a creer en Dios y su gloria como creador, por consiguiente, todo hombre que pueda percibir la naturaleza es responsable de honrar a Dios y agradecerle. Romanos 1:19-20 dice: “Todo lo que se puede conocer acerca de Dios está ante ellos. Dios mismo se lo dio a conocer. Desde la creación del mundo, ya que su naturaleza invisible, concretamente su poder y su divinidad, se han visto con toda claridad a través de sus obras, de manera que no tienen excusa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si no tuviera el testimonio de las Escrituras y la evidencia histórica de la vida y resurrección de Jesús, no sé si la naturaleza sería un argumento suficiente para hacerme creer en Dios. Pero, creo que en mis momentos más lúcidos y racionales, la existencia de personas conscientes, la razón, y la existencia de un plan de la naturaleza tan complejo y ordenado podrían dar un testimonio abrumador de un creador personal y sensato detrás del universo. Tenemos que estar contentos de que tenemos la revelación histórica y verbal de Dios, porque la mayoría de nosotros seríamos demasiado tercos, creo, como para reconocer a Dios a través de la naturaleza solamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo segundo que me ha mostrado el versículo 1 es, que incluso aunque creamos en Dios, es la naturaleza la que nos posibilita conocer realmente algunos de sus atributos. C.S.Lewis (a quien todos ustedes deberían leer) lo dice de esta manera: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:“La naturaleza nunca me enseñó que existe un Dios de gloria y majestad infinitas. Tuve que aprenderlo de otras maneras. Pero, la naturaleza me dio un significado de la palabra gloria. Aún no sé dónde más podría haberlo encontrado. No veo (tampoco) como el “temor” de Dios pudo haber significado algo para mí, si no fuera por los esfuerzos mínimos y prudenciales para sentirme a salvo, y no hubiera visto nunca los desventurados barrancos y los peñascos inaccesibles”. (Los Cuatro Amores, Capítulo 2).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto a mí, creo que puedo decir que nunca sentí realmente lo que significaba amar a Dios hasta que tuve la experiencia de deleitarme con algún impresionante fenómeno natural – el cielo en la noche, una cascada en el bosque de una montaña y un amanecer a través de la bruma de los Montes Apalaches. Creo que la naturaleza es la preparatoria de nuestros afectos, preparándolos para agradarle a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo tercero que hizo para mí el versículo 1 es darme un sentido profundo de la eternidad de Dios. Si Dios hizo el universo, entonces hubo un tiempo en el que solo existía Dios. Eso en sí mismo, comienza a asombrar mi mente, estoy tentado de decir que, aparte de Dios, no existía nada. Pero, eso puede crear la imagen de un gran lugar con Dios solo en el medio. Pero, todo eso es equivocado. Alguna vez, únicamente Dios existía. Dios era todo lo que había. No había lugar para nada más, ni siquiera para la nada, porque todo lo que existía era Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, doy un paso más y me doy cuenta que este Dios nunca tuvo un comienzo. Nunca nació. El efecto que tiene en mí es hacerme temblar ante su naturaleza. Cada aspecto de nuestra naturaleza o personalidad se puede explicar como resultado de una característica genética o del medioambiente o de una influencia espiritual. Uno se convierte en la persona que es. Crece, aprende, cambia y madura. Pero no Dios. Él es bueno, paciente, confiable, honesto, justo, misericordioso, pero nunca se convirtió en todo eso. Nunca aprendió nada de nadie, nunca creció, ni cambió, ni maduró. Simplemente, era lo que es desde la eternidad antes de la eternidad. Así de inimaginable como es, esto me dice: Él es seguro. Es una roca. No puede dejar de ser lo que ha sido desde toda la eternidad, porque no hay fuerzas que obren sobre Él que no tengan su origen definitivo en Él y estén limitadas por Él. Por eso, mi fe en el futuro de Dios se ve fortalecida enormemente, al considerar el hecho de que es el Creador eterno y glorioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En resumen, las observaciones en los versículos 1-4: 1) La naturaleza hace fluir el conocimiento día y noche (V. 2). 2) Este conocimiento no es verbal, sino visual (V.3). 3) Este conocimiento visual está disponible para que lo perciban todas las personas en todo el mundo, no solo para algunos. 4) El conocimiento importante es que Dios es el Creador glorioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Efusión del Gozo en Palabras  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, vamos a considerar los versículos 5 y 6 para buscar algo muy diferente. “Allí puso una carpa para el sol, y este, como un esposo que sale de su alcoba, se regocija cual héroe que recorre su camino. Sale de un extremo de los Cielos y su circuito llega hasta el otro extremo y no hay nada que eluda su calor”. ¿Qué está haciendo el salmista en estos dos versículos? Hace un tiempo, Noel me leyó una de las historietas de Doonesbury, de Gary Trudeau. En esta, había un sujeto que se había mudado a California y estaba tratando de adecuarse y aprender a hablar a la californiana. Entonces, me leyó algunas líneas de poesía: “Mi corazón escasamente puede contener la alegría de las cascadas, con la que la plateada luna creciente acuna las estrellas” Y el traductor de la forma de hablar californiana dijo: “Oh eso sería algo así como “¡Oh, guau, miren la luna!” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El corazón humano no se sentirá satisfecho con esa forma de hablar. El salmista vio la salida del sol y algo pasó dentro de él. La alegría tenía que manifestarse en palabras para que otros la disfrutaran, pero “¡Oh, guau, miren la luna”! no funcionaría. En vez, él encuentra una analogía. El sol naciente es como un esposo que sale de su alcoba camino a encontrar a su amada. Los versículos 5 y 6 se asemejan más que cualquier otra cosa en las Escrituras a lo que Wordsworth llamaba “la poderosa efusión del sentimiento espontáneo que se rememora en la serenidad”. Simplemente, son una expresión poética de la alegría que proviene de contemplar la creación de Dios. No enseñan; exultan. No informan tanto como deleitan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y lo mejor que se puede hacer con una poesía así es disfrutarla y copiarla tanto como nuestros débiles poderes nos permitan. Tal vez, lo mejor que puedo hacer, para honrar la intención de los versículos 5 y 6, es demostrar que yo también he tratado de encontrar las palabras de algunas de los deleites que he tenido en la creación de Dios. Quizás se entusiasmen. Una alegría que no se expresa probablemente es la mitad de intensa. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;EL REGALO DE LA NIEVE &amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El consejo traté de seguir&amp;lt;br&amp;gt; Que a mi esposa le di: &amp;lt;br&amp;gt; “No pises con todo el peso de tu cuerpo”,&amp;lt;br&amp;gt; Pero, por mi vida,&amp;lt;br&amp;gt; Permanecer sobre la nieve no pude&amp;lt;br&amp;gt; Cada cuatro o cinco pasos&amp;lt;br&amp;gt; La inestable capa de hielo se aplastaría&amp;lt;br&amp;gt; A medio camino, al suelo me caería&amp;lt;br&amp;gt; En casi un metro de nieve –&amp;lt;br&amp;gt; Como cuando uno sube una escalera&amp;lt;br&amp;gt; Y sin advertirlo un peldaño en el aire agrega. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pero en tal traspié hay un misterio&amp;lt;br&amp;gt; Si al misterio un corazón se da&amp;lt;br&amp;gt; En vez de a la queja&amp;lt;br&amp;gt; Con cada impacto, que extrañeza,&amp;lt;br&amp;gt; Echada hacia atrás tiene que estar mi cabeza&amp;lt;br&amp;gt; Para el cielo ver.&amp;lt;br&amp;gt; La nieve inestable al darme paso&amp;lt;br&amp;gt; Me haría enfrentar los cielos,&amp;lt;br&amp;gt; Me pregunto por qué.&amp;lt;br&amp;gt; En ese momento extraño lo consideré&amp;lt;br&amp;gt; Mi caída no atrajo mi atención;&amp;lt;br&amp;gt; Ahora, mi mente a suposiciones recurre: &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pudo ser…&amp;lt;br&amp;gt; ¿Existe la posibilidad&amp;lt;br&amp;gt; De que la nieve, conociendo los Cielos&amp;lt;br&amp;gt; Desde donde vino,&amp;lt;br&amp;gt; Y siendo tendida suavemente en la tierra&amp;lt;br&amp;gt; Para una vida corta y silenciosa,&amp;lt;br&amp;gt; Desee señalarme su hogar anterior&amp;lt;br&amp;gt; Donde alguna vez al caer conoció la libertad&amp;lt;br&amp;gt; Que yo nunca he conocido?&amp;lt;br&amp;gt; ¿Pudo haber conocido algo bueno&amp;lt;br&amp;gt; Que conmigo compartiría;&amp;lt;br&amp;gt; Que en su muerte bajo mis pies&amp;lt;br&amp;gt; Aún revelaría&amp;lt;br&amp;gt; Como si me amara más que a la vida&amp;amp;nbsp;? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Es más sabia que yo &amp;lt;br&amp;gt; Al saber que una caída es una muerte absoluta&amp;lt;br&amp;gt; A menos que uno regresase&amp;lt;br&amp;gt; A aquello de donde cayó?&amp;lt;br&amp;gt; ¿Y más buena&amp;lt;br&amp;gt; Que, como la maté, para poder enseñarme&amp;lt;br&amp;gt; La lección debe morir para que aprenda?&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Me equivoqué al llamarla nieve inestable:&amp;lt;br&amp;gt; ¿Debo asumir que las palabras de los muertos&amp;lt;br&amp;gt; Fluyen como las de los vivos tan fácilmente?&amp;lt;br&amp;gt; Su crisis fortuita no es dar paso simplemente.&amp;lt;br&amp;gt; Es una manera de dar.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
VERANO, 1968&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Yo era un agrimensor en esos días&amp;lt;br&amp;gt; En el verano del 68&amp;lt;br&amp;gt; Y las alegrías de la universidad estaban todavía&amp;lt;br&amp;gt; Tan vivas como el chochín &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que por entonces temprano me despertaba;&amp;lt;br&amp;gt; El seminario empezaría&amp;lt;br&amp;gt; Y el casamiento en diciembre,&amp;lt;br&amp;gt; Por lo tanto, mi trabajo aumentaría &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Suficiente para que comiencen dos.&amp;lt;br&amp;gt; Pero al rememorar esas semanas&amp;lt;br&amp;gt; De la universidad, no son los recuerdos&amp;lt;br&amp;gt; Que tenía, ni mi corazón &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que se llenaba de alegría, lo que complace actualmente.&amp;lt;br&amp;gt; No, brota ahora mi placer &amp;lt;br&amp;gt; De una imagen solitaria en mi mente&amp;lt;br&amp;gt; De un solo día extraño y de cómo &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El sol, el viento y la cultivada tierra&amp;lt;br&amp;gt; Conspiraban para conmover mi alma.&amp;lt;br&amp;gt; Era el límite, una vía férrea,&amp;lt;br&amp;gt; Del dominio de Wayne y de la granja. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Yo esperaba y la barra sostenía&amp;lt;br&amp;gt; Mientras Jim y él hacia la camioneta caminaban&amp;lt;br&amp;gt; Luego hasta el puente manejando llegarían&amp;lt;br&amp;gt; Para poder colocar el trípode &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y montar el arma para disparar con cuidado&amp;lt;br&amp;gt; El límite norte del granjero.&amp;lt;br&amp;gt; Allí estaba yo solo, parado&amp;lt;br&amp;gt; Entre las vías brillosas, mudo &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Mientras ellos estaban tendidos esperando de un cargamento el ruido:&amp;lt;br&amp;gt; Solo una interminable soledad &amp;lt;br&amp;gt; Hacia un elevado carril seguido&amp;lt;br&amp;gt; Que desplegaba sus vías rectas &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y del norte y del oeste se ocultaban;&amp;lt;br&amp;gt; Una soledad inmensa y elevada&amp;lt;br&amp;gt; Reconfortando la estrechez de mi alma que anhelaba&amp;lt;br&amp;gt; Expandirse. Un placer enorme sentí &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Por todas las formas, colores y movimientos&amp;lt;br&amp;gt; Que extendían mis ojos a través&amp;lt;br&amp;gt; De luminosos, térreos prados.&amp;lt;br&amp;gt; Una cuarta parte era un océano dorado &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
De flujo agitado y torrentoso&amp;lt;br&amp;gt; En variaciones centellantes de luz&amp;lt;br&amp;gt; Y oscuro. Al oeste, el otro,&amp;lt;br&amp;gt; Donde la familia reside &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
En medio de un bosquecillo un gigante roble ¿?&amp;lt;br&amp;gt; A lo largo de un arroyo sombreado: &amp;lt;br&amp;gt; Una familia granjera ocupada,&amp;lt;br&amp;gt; La clase de gente fuerte y bronceada &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que saben de los placeres de una noche de reposo.&amp;lt;br&amp;gt; El área hacia el norte tenía relieve&amp;lt;br&amp;gt; Y separada estaba por un arroyo&amp;lt;br&amp;gt; Que con su entretenido flujo alegraba &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Al formar dos pianos &amp;lt;br&amp;gt; De un extendido campo de frijoles &amp;lt;br&amp;gt; Cuyos acordes verdes y largos&amp;lt;br&amp;gt; Vibraban con una canción sobre &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El gran músico Aeolos.&amp;lt;br&amp;gt; Los alegres campos y los bosquecillos poblados&amp;lt;br&amp;gt; Envolvían mi alma en calmos gozos&amp;lt;br&amp;gt; Y a mi cuerpo volvían trémulo. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que en soledad se estremecía,&amp;lt;br&amp;gt; Hasta que una bandera amarilla&amp;lt;br&amp;gt; Desde el puente distante de la férrea vía &amp;lt;br&amp;gt; Me anunciaba mi deber con una súbita &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Distracción, que me llamaba otra vez&amp;lt;br&amp;gt; A sostener derecha la barra&amp;lt;br&amp;gt; Y un buen agrimensor ser -&amp;lt;br&amp;gt; Como si no lo hubiera sido. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;CIÉNAGA&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
:Estas bellas formas&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Después de una larga ausencia para mí no han sido&amp;lt;br&amp;gt; Como un paisaje para un hombre ciego&amp;lt;br&amp;gt; Sino que a veces, en frías estancias y entre el rumor&amp;lt;br&amp;gt; De pueblos y ciudades, me han dado&amp;lt;br&amp;gt; Sensaciones dulces, en mis horas de hastío&amp;lt;br&amp;gt; Que sentía en el pecho y en la sangre…&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
William Wordsworth&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Tres arbolados valles confluyen, dos trayendo arroyos&amp;lt;br&amp;gt; El otro recibiendo a ambos; o debería decir&amp;lt;br&amp;gt; Mil años atrás dos arroyos&amp;lt;br&amp;gt; Convergían y fluían juntos&amp;lt;br&amp;gt; Y lentamente trajeron sus valles al lugar&amp;lt;br&amp;gt; Pequeños arroyos, pensé, que tengan unos peñascos así&amp;lt;br&amp;gt; En sus orillas; pero ni bien me senté y escuché,&amp;lt;br&amp;gt; El flujo constante parecía reírse&amp;lt;br&amp;gt; De mi incredulidad: la risa &amp;lt;br&amp;gt; Que siempre pasa, que siempre está presente, hacía eco&amp;lt;br&amp;gt; De un antiguo poder.&amp;lt;br&amp;gt; Las montañas que se alzaban de los arroyos convergentes&amp;lt;br&amp;gt; Encerraban una enredada depresión, la hondonada,&amp;lt;br&amp;gt; Donde acampamos, una cima se veía casi desolada&amp;lt;br&amp;gt; En donde el fuego había quitado la vida de la superficie,&amp;lt;br&amp;gt; Donde desérticos arbustos copiosos crecían&amp;lt;br&amp;gt; De raíces y semillas que no se habían quemado.&amp;lt;br&amp;gt; Nada crece en altura en las laderas de las montañas.&amp;lt;br&amp;gt; Pero, en el valle había árboles, y aquí,&amp;lt;br&amp;gt; Debajo de uno solitario montamos&amp;lt;br&amp;gt; Nuestra carpa. El valle y los cerros eran nuestros;&amp;lt;br&amp;gt; Lo que sentimos allí lo habíamos empezado a sentir:&amp;lt;br&amp;gt; Rodeados por los cerros, las horas se alargaban&amp;lt;br&amp;gt; Entre la primera luz de la mañana y &amp;lt;br&amp;gt; La salida del sol…&amp;lt;br&amp;gt; La niebla a primera hora de la mañana se mecía en los valles,&amp;lt;br&amp;gt; Desapareciendo lentamente con el sol naciente…&amp;lt;br&amp;gt; El sonido gélido de un arroyo en la mañana&amp;lt;br&amp;gt; Y el salpicar sobre la cara que se despierta…&amp;lt;br&amp;gt; Por dónde caminábamos el serpentear de los lagartos&amp;lt;br&amp;gt; Debajo de los pies…&amp;lt;br&amp;gt; La oscura y verde humedad de un viejo pozo de agua&amp;lt;br&amp;gt; Y una vieja bomba herrumbrosa, y un chorrito de agua&amp;lt;br&amp;gt; Tan marrón como la bomba, y las sonrisas de &amp;lt;br&amp;gt; “Deberíamos haber sabido”…&amp;lt;br&amp;gt; Y un pequeño retrete exterior o la naturaleza&amp;lt;br&amp;gt; Depende de que es lo más sensible:&amp;lt;br&amp;gt; La nariz o el orgullo…&amp;lt;br&amp;gt; El zumbido de cientos de abejas en un árbol&amp;lt;br&amp;gt; Como el sonido de millones en la ladera…&amp;lt;br&amp;gt; Con un inesperado sonido enfadado&amp;lt;br&amp;gt; Un inofensivo colibrí&amp;lt;br&amp;gt; Como un silenciador o un escarabajo gigante…&amp;lt;br&amp;gt; Moscas minúsculas y diminutos jejenes&amp;lt;br&amp;gt; Los que deben haber aprendido su oficio en el Otoño…&amp;lt;br&amp;gt; Pequeñas hojas delgadas de duras plantas desérticas&amp;lt;br&amp;gt; Y cerros amarillos y violetas… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Escalando…&amp;lt;br&amp;gt; El lento ascenso donde el viento,&amp;lt;br&amp;gt; Que alguna vez solo era placentero, comienza&amp;lt;br&amp;gt; A amenazar ligeramente el equilibrio de nuestro peso…&amp;lt;br&amp;gt; El temblor penetrante de nuestros músculos&amp;lt;br&amp;gt; Por el esfuerzo y la altura…&amp;lt;br&amp;gt; La repentina inutilidad &amp;lt;br&amp;gt; De un punto de apoyo resbaladizo o de una rama quebradiza…&amp;lt;br&amp;gt; El nudo en el estómago&amp;lt;br&amp;gt; Una debilidad totalmente única en nuestras rodillas&amp;lt;br&amp;gt; Al pisar cerca de un precipicio…&amp;lt;br&amp;gt; La cima: el aplauso inigualable de un corazón retumbante&amp;lt;br&amp;gt; Al pararme sobre el lugar angosto…&amp;lt;br&amp;gt; Las marcas de carbono en la cara de una amada &amp;lt;br&amp;gt; Al alcanzar la cima y mi mano…&amp;lt;br&amp;gt; La renovada sensación de primaveras anteriores&amp;lt;br&amp;gt; De sol ardiente y de brisa penetrante…&amp;lt;br&amp;gt; La modesta ilusión de distancia, cuando mi roca,&amp;lt;br&amp;gt; Que sin duda anhelaba el riachuelo que estaba abajo,&amp;lt;br&amp;gt; Se desploma desgraciadamente hacia la tierra&amp;lt;br&amp;gt; A mitad de camino bajando de la montaña…&amp;lt;br&amp;gt; Una comida de montaña de sándwiches de manteca de maní&amp;lt;br&amp;gt; Y un descanso apacible bajo el sol…&amp;lt;br&amp;gt; El descenso lento en el otro lado, y luego,&amp;lt;br&amp;gt; El orgullo temeroso y alegre de mirar con frecuencia&amp;lt;br&amp;gt; Al pico distante sobre el cual pondría mis pies… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El descubrimiento de un remanso fresco y continuo,&amp;lt;br&amp;gt; Entonces su cabello que caía y sus pantalones arremangados&amp;lt;br&amp;gt; Y los rojos y dolidos dedos de los pies en la arena del arroyo…&amp;lt;br&amp;gt; Los ojos titilantes de un niño&amp;lt;br&amp;gt; Quien con menos de un año&amp;lt;br&amp;gt; Se habría sentado en el remanso… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;El campamento, el descanso, y la caliente carne de res guisada&amp;lt;br&amp;gt; Cuando el fresco de la noche cierra un día de excursionismo…&amp;lt;br&amp;gt; Orando juntos desde el centro &amp;lt;br&amp;gt; De las ideas de Dios…&amp;lt;br&amp;gt; Jugando a quien encontrará&amp;lt;br&amp;gt; Las primeras cinco estrellas y poniendo como meta diez&amp;lt;br&amp;gt; Cuando perdí…&amp;lt;br&amp;gt; La llegada de la oscuridad y de los grillos,&amp;lt;br&amp;gt; Y nuestros cuerpos echándose a dormir…&amp;lt;br&amp;gt; Despertando a las tres con un cielo tan blanco de estrellas&amp;lt;br&amp;gt; Como para hacer que el corazón palpite más rápido…&amp;lt;br&amp;gt; El resbaladizo regreso en Paz.&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
==== Resoluciones de Clyde Kilby ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Voy a concluir leyendo once pasos prácticos que usó mi ex profesor Clyde Kilby, para mantenerse vivo en la belleza del mundo de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Al menos una vez al día miraré fijamente al cielo y recordaré que yo, una inconsciencia con una conciencia, estoy en un planeta, viajando en el espacio con cosas maravillosamente misteriosas alrededor y sobre mí. &lt;br /&gt;
#En vez de la idea acostumbrada de un cambio evolucionario, sin sentido e interminable, al cual no podemos agregar ni quitar, voy a suponer que el universo está guiado por una inteligencia superior, la cual, como dijo Aristóteles del drama griego, requiere un comienzo, un intermedio y un final. Creo que esto me va a salvar del escepticismo expresado por Bertrand Russel antes de su muerte, cuando dijo: “Hay oscuridad afuera y cuando muera habrá oscuridad adentro. No hay esplendor ni inmensidad en ningún lado, solo trivialidad por un momento, y luego nada”. &lt;br /&gt;
#No caeré en la falsedad de que este día, o cualquier otro día, son simplemente otras inciertas veinticuatro horas, lentas y pesadas, sino más bien un evento único, si así lo deseara, con potencialidades valiosas. No seré lo suficientemente tonto como para suponer que los problemas y el dolor son paréntesis totalmente malvados en mi existencia, sino probables escaleras para alcanzar la madurez moral y espiritual. &lt;br /&gt;
#No convertiré mi vida en una delgada línea recta que prefiere lo abstracto a la realidad. Sabré lo que estoy haciendo cuando considero de manera abstracta, lo cual, por supuesto, tendré que hacer con frecuencia. &lt;br /&gt;
#No menospreciaré mi propia singularidad por envidiar a otros. No voy a escudriñarme a mí mismo para descubrir a cuál categoría psicológica o social podría pertenecer. Principalmente, me olvidaré de mí mismo y haré mi trabajo. &lt;br /&gt;
#Abriré mis ojos y mis oídos. Una vez por día simplemente me quedaré mirando un árbol, una flor, una nube o una persona. Entonces, no me preocuparé en absoluto por preguntar qué son, sino simplemente sentirme contento porque existen. Con alegría, les dejaré ser el misterio de lo que Lewis llama su “divina, mágica, aterradora y exultante” existencia. &lt;br /&gt;
#A veces, rememoraré la frescura de la visión que tenía en mi niñez y trataré, al menos por un momento, ser, como en las palabras de Lewis Carroll, el “niño de la mente clara y de los asombrados ojos soñadores”. &lt;br /&gt;
#Seguiré el consejo de Darwin y recurriré a cosas creativas como la buena literatura y la buena música, preferentemente, como sugiere Lewis, un viejo libro y música atemporal. &lt;br /&gt;
#No permitiré que el ataque endemoniado de este siglo usurpe todas mis energías, en cambio, como sugirió Charles Williams “vivir el momento mismo”. Voy a tratar de vivir bien ahora, porque el único tiempo que existe es precisamente ahora. &lt;br /&gt;
#Aunque solo sea por un cambio de punto de vista, asumiré que mi ascendencia proviene de los Cielos más que de las cavernas. &lt;br /&gt;
#Aún si resulta que estoy equivocado, apostaré mi vida en la suposición de que este no es un mundo fatuo, ni es manejado por un propietario ausente, sino que hoy, este mismo día, se agrega alguna pincelada a este lienzo cósmico, que a su debido tiempo, voy a reconocer con alegría como una pincelada hecha por el Arquitecto que se llama a sí mismo Alfa y Omega.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Lenguaje_del_Cielo</id>
		<title>El Lenguaje del Cielo</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Lenguaje_del_Cielo"/>
				<updated>2014-02-04T18:57:19Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Sky Talk}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Salmos de Verano'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mensaje Vespertino del domingo &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Salmo 19 '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Los cielos proclaman la gloria de Dios&amp;lt;br&amp;gt; Y el firmamento anuncia la obra de sus manos&amp;lt;br&amp;gt; Día a día transmite el mensaje&amp;lt;br&amp;gt; Y noche a noche revela la sabiduría.&amp;lt;br&amp;gt; Sin hablar, sin pronunciar palabras, &amp;lt;br&amp;gt; Sin que se escuche su voz&amp;lt;br&amp;gt; Mas por toda la tierra resonó su pregón&amp;lt;br&amp;gt; Y hasta los confines del mundo sus palabras.&amp;lt;br&amp;gt; Allí puso una carpa para el sol&amp;lt;br&amp;gt; Y este, como un esposo que sale de su alcoba,&amp;lt;br&amp;gt; Se regocija cual héroe que recorre su camino.&amp;lt;br&amp;gt; Sale de un extremo de los cielos&amp;lt;br&amp;gt; Y su circuito llega hasta el otro extremo&amp;lt;br&amp;gt; Y no hay nada que eluda su calor. &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Los versículos 1-4 son muy diferentes de los versículos 5 y 6. En realidad, los versículos 5 y 6 son tan diferentes que me atrajeron de una forma irresistible, como para hacer algo aparte de explicarlo simplemente. Pero, nos estamos apresurando. Miremos primero los versículos 1-4, para ver si podemos profundizar el enfoque de la misión de David. Esto se aclaró totalmente para mí cuando detecté cuatro observaciones que hizo David. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Naturaleza Habla Constantemente  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1 Primero, del versículo 2: “Día a día transmite el mensaje, y noche a noche revela su sabiduría”. Simplemente, la observación es que el ''conocimiento'' proviene de la naturaleza, día y noche. En la noche, el cielo nocturno habla. Durante el día, habla el cielo diurno. O para ser más preciso, el mensaje ''fluye''. La naturaleza no susurra -- grita, y grita continuamente. Todos estábamos sorprendidos con cinerama cuando la pantalla curva daba esa impresión tan vívida. Y ahora se puede caminar por el Omni-teatro del Museo de Ciencia de St. Paul y oír todos los uuuuhs y ahhhhs, a medida que la gente se reclina y se ve envuelta en una pantalla abovedada, y luego una hora después, salen a una bóveda y a un drama tridimensional diez millones de veces más grande, más impredecible y lleno de suspenso, pero no se escucha exclamación alguna. ¿Por qué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Clyde Kilby, un profesor de literatura de Wheaton, dio esta respuesta: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:No hay manera de que la caída del hombre pueda sentirse con más fuerza que  simplemente el notar lo que todos hacemos con la primera nevada o los primeros brotes de primavera. El lunes, nos llenan de placer y de sentido y el martes, simplemente los ignoramos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Él piensa que la razón por la cual le prestamos poca atención al omni-teatro de Dios es porque somos criaturas inmorales y pecadoras. Y estoy de acuerdo, porque no puedo imaginar que los ángeles en el Cielo se cansen de la belleza de Dios o que Dios mismo se aburra de la belleza de su Hijo. En el Cielo hay una energía siempre renovada de percepción y gozo. Pero, el hombre pecador está plagado del proverbio “La confianza hace perder el respeto”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguramente, la redención significa que nos vamos a liberar de ese proverbio. Si no, no existiría el Cielo, sino un infierno de creciente desprecio. Y como nuestra redención ha comenzado en esta era, los cristianos tenemos que ver mejor, más que la gente en general, el conocimiento que fluye cada día y cada noche. Tenemos que ser la clase de personas que sale de la casa en la mañana con la misma sensación de suspenso y expectativa con la que entramos a ver un nuevo espectáculo en el Omni-teatro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Visual, No Verbal  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2 La segunda observación de David que quiero que veamos está en el versículo 3: “Sin hablar, sin pronunciar palabra, sin que se escuche su voz”. En otras palabras, el conocimiento que fluye día y noche es visual, no verbal. Sabemos, por el versículo 7 y los que siguen, que a David le encantaba la revelación verbal de Dios, por lo tanto no está menospreciando eso. Sino, que también se deleita en la revelación visual de Dios y la menciona primero porque se completa con la verbal y también porque aparece primero, no solo en el orden de la creación (Dios hizo las cosas para el hombre antes de hablarle), sino también en el orden de cada vida (un niño aprende mirando el mundo antes de que pueda entender el lenguaje). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la actualidad, nos dicen que vivimos en una era visual en vez de verbal. La gente necesita imágenes no conferencias. La televisión y el cine han conspirado para desencantarnos con el razonamiento y enamorarnos con películas. Esto es generalmente cierto, creo, pero en parte es engañoso. Han despertado nuestras mentes, pero no estoy seguro de que hayan fortalecido nuestros ojos. Que estemos condicionados a ansiar hacer algo no significa que seamos mejores en eso. Sin lugar a dudas, ansiamos y dependemos de lo visual, pero dudo que seamos mejores en observar que nuestros antepasados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al menos, hay dos maneras de ver: una es pasiva y la otra es activa. Ver de forma activa es interpretar lo que se mira, proyectándolo con nuestra mente para buscar el sentido – no necesariamente el sentido verbal – sino todo el patrón y el diseño que el artista (ya sea Dios o el hombre) planificó. Cuando los ojos expertos miran el Pablo en Prisión, de Rembrandt, ven más que lo que pueden ver los ojos que no están capacitados, porque estos últimos son activos e interpretan, mientras que los ojos inexpertos son pasivos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi sospecha es que la televisión en general no entrena el ver de manera activa, sino que incentiva el mirar pasivamente. Nadie va al Instituto de Arte de Minneapolis para mirar una pintura; uno va a ver, a observar, a examinar. Pero, uno va a la casa a mirar T.V. Por consiguiente, no me siento muy incentivado por nuestra cultura, porque aunque hoy dependemos de lo visual, no creo que visualmente seamos más agudos y perceptivos. Nuestra habilidad en ver de manera activa no es mejor, quizás sea más débil, que en los tiempos previos a la T.V. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La conclusión de esto es que todos tenemos un largo camino que recorrer para convertirnos en más expertos en notar la expresión sin voz de la naturaleza. Tenemos que ponernos en acción para formar los hábitos de ver activamente más que mirar pasivamente. Luego, más sobre cómo hacer esto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Disponible para Todos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3 La tercera observación que quiero que veamos está en el versículo 4: “Mas por toda la tierra resuena su pregón y hasta los confines del mundo sus palabras”. En otras palabras, el conocimiento sin voz, que fluye en días y noches, está disponible para todos los que en la tierra no son físicamente ciegos. Este no es un conocimiento privado o secreto. La luna que ven esta noche es la misma luna que brilla en Shanghái, Moscú o Londres. Y no solo eso, es la misma luna que Shakespeare miraba cuando escribió algunos de sus sonetos. La naturaleza es un lenguaje trans -geográfico y trans-temporal. El resultado de esto es que se puede hacer responsable a todos los hombres por reconocer la verdad de lo que la naturaleza comunica. ¿Qué comunica la naturaleza? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Haciendo Conocer la Gloria de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4 Esto nos lleva a la observación número 4, que se encuentra en el versículo 1: “Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos”. El conocimiento visual, sin voz, universalmente disponible, es que detrás de todo eso hay un Dios glorioso como hacedor del mundo. El mundo es la obra de sus manos y Él es glorioso. De esto aprendí tres cosas. Primero, la naturaleza nos debe llevar a creer en Dios y su gloria como creador, por consiguiente, todo hombre que pueda percibir la naturaleza es responsable de honrar a Dios y agradecerle. Romanos 1:19-20 dice: “Todo lo que se puede conocer acerca de Dios está ante ellos. Dios mismo se lo dio a conocer. Desde la creación del mundo, ya que su naturaleza invisible, concretamente su poder y su divinidad, se han visto con toda claridad a través de sus obras, de manera que no tienen excusa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si no tuviera el testimonio de las Escrituras y la evidencia histórica de la vida y resurrección de Jesús, no sé si la naturaleza sería un argumento suficiente para hacerme creer en Dios. Pero, creo que en mis momentos más lúcidos y racionales, la existencia de personas conscientes, la razón, y la existencia de un plan de la naturaleza tan complejo y ordenado podrían dar un testimonio abrumador de un creador personal y sensato detrás del universo. Tenemos que estar contentos de que tenemos la revelación histórica y verbal de Dios, porque la mayoría de nosotros seríamos demasiado tercos, creo, como para reconocer a Dios a través de la naturaleza solamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo segundo que me ha mostrado el versículo 1 es, que incluso aunque creamos en Dios, es la naturaleza la que nos posibilita conocer realmente algunos de sus atributos. C.S.Lewis (a quien todos ustedes deberían leer) lo dice de esta manera: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:“La naturaleza nunca me enseñó que existe un Dios de gloria y majestad infinitas. Tuve que aprenderlo de otras maneras. Pero, la naturaleza me dio un significado de la palabra gloria. Aún no sé dónde más podría haberlo encontrado. No veo (tampoco) como el “temor” de Dios pudo haber significado algo para mí, si no fuera por los esfuerzos mínimos y prudenciales para sentirme a salvo, y no hubiera visto nunca los desventurados barrancos y los peñascos inaccesibles”. (Los Cuatro Amores, Capítulo 2).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto a mí, creo que puedo decir que nunca sentí realmente lo que significaba amar a Dios hasta que tuve la experiencia de deleitarme con algún impresionante fenómeno natural – el cielo en la noche, una cascada en el bosque de una montaña y un amanecer a través de la bruma de los Montes Apalaches. Creo que la naturaleza es la preparatoria de nuestros afectos, preparándolos para agradarle a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo tercero que hizo para mí el versículo 1 es darme un sentido profundo de la eternidad de Dios. Si Dios hizo el universo, entonces hubo un tiempo en el que solo existía Dios. Eso en sí mismo, comienza a asombrar mi mente, estoy tentado de decir que, aparte de Dios, no existía nada. Pero, eso puede crear la imagen de un gran lugar con Dios solo en el medio. Pero, todo eso es equivocado. Alguna vez, únicamente Dios existía. Dios era todo lo que había. No había lugar para nada más, ni siquiera para la nada, porque todo lo que existía era Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, doy un paso más y me doy cuenta que este Dios nunca tuvo un comienzo. Nunca nació. El efecto que tiene en mí es hacerme temblar ante su naturaleza. Cada aspecto de nuestra naturaleza o personalidad se puede explicar como resultado de una característica genética o del medioambiente o de una influencia espiritual. Uno se convierte en la persona que es. Crece, aprende, cambia y madura. Pero no Dios. Él es bueno, paciente, confiable, honesto, justo, misericordioso, pero nunca se convirtió en todo eso. Nunca aprendió nada de nadie, nunca creció, ni cambió, ni maduró. Simplemente, era lo que es desde la eternidad antes de la eternidad. Así de inimaginable como es, esto me dice: Él es seguro. Es una roca. No puede dejar de ser lo que ha sido desde toda la eternidad, porque no hay fuerzas que obren sobre Él que no tengan su origen definitivo en Él y estén limitadas por Él. Por eso, mi fe en el futuro de Dios se ve fortalecida enormemente, al considerar el hecho de que es el Creador eterno y glorioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En resumen, las observaciones en los versículos 1-4: 1) La naturaleza hace fluir el conocimiento día y noche (V. 2). 2) Este conocimiento no es verbal, sino visual (V.3). 3) Este conocimiento visual está disponible para que lo perciban todas las personas en todo el mundo, no solo para algunos. 4) El conocimiento importante es que Dios es el Creador glorioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Efusión del Gozo en Palabras  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, vamos a considerar los versículos 5 y 6 para buscar algo muy diferente. “Allí puso una carpa para el sol, y este, como un esposo que sale de su alcoba, se regocija cual héroe que recorre su camino. Sale de un extremo de los Cielos y su circuito llega hasta el otro extremo y no hay nada que eluda su calor”. ¿Qué está haciendo el salmista en estos dos versículos? Hace un tiempo, Noel me leyó una de las historietas de Doonesbury, de Gary Trudeau. En esta, había un sujeto que se había mudado a California y estaba tratando de adecuarse y aprender a hablar a la californiana. Entonces, me leyó algunas líneas de poesía: “Mi corazón escasamente puede contener la alegría de las cascadas, con la que la plateada luna creciente acuna las estrellas” Y el traductor de la forma de hablar californiana dijo: “Oh eso sería algo así como “¡Oh, guau, miren la luna!” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El corazón humano no se sentirá satisfecho con esa forma de hablar. El salmista vio la salida del sol y algo pasó dentro de él. La alegría tenía que manifestarse en palabras para que otros la disfrutaran, pero “¡Oh, guau, miren la luna”! no funcionaría. En vez, él encuentra una analogía. El sol naciente es como un esposo que sale de su alcoba camino a encontrar a su amada. Los versículos 5 y 6 se asemejan más que cualquier otra cosa en las Escrituras a lo que Wordsworth llamaba “la poderosa efusión del sentimiento espontáneo que se rememora en la serenidad”. Simplemente, son una expresión poética de la alegría que proviene de contemplar la creación de Dios. No enseñan; exultan. No informan tanto como deleitan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y lo mejor que se puede hacer con una poesía así es disfrutarla y copiarla tanto como nuestros débiles poderes nos permitan. Tal vez, lo mejor que puedo hacer, para honrar la intención de los versículos 5 y 6, es demostrar que yo también he tratado de encontrar las palabras de algunas de los deleites que he tenido en la creación de Dios. Quizás se entusiasmen. Una alegría que no se expresa probablemente es la mitad de intensa. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;EL REGALO DE LA NIEVE &amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El consejo traté de seguir&amp;lt;br&amp;gt; Que a mi esposa le di: &amp;lt;br&amp;gt; “No pises con todo el peso de tu cuerpo”,&amp;lt;br&amp;gt; Pero, por mi vida,&amp;lt;br&amp;gt; Permanecer sobre la nieve no pude&amp;lt;br&amp;gt; Cada cuatro o cinco pasos&amp;lt;br&amp;gt; La inestable capa de hielo se aplastaría&amp;lt;br&amp;gt; A medio camino, al suelo me caería&amp;lt;br&amp;gt; En casi un metro de nieve –&amp;lt;br&amp;gt; Como cuando uno sube una escalera&amp;lt;br&amp;gt; Y sin advertirlo un peldaño en el aire agrega. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pero en tal traspié hay un misterio&amp;lt;br&amp;gt; Si al misterio un corazón se da&amp;lt;br&amp;gt; En vez de a la queja&amp;lt;br&amp;gt; Con cada impacto, que extrañeza,&amp;lt;br&amp;gt; Echada hacia atrás tiene que estar mi cabeza&amp;lt;br&amp;gt; Para el cielo ver.&amp;lt;br&amp;gt; La nieve inestable al darme paso&amp;lt;br&amp;gt; Me haría enfrentar los cielos,&amp;lt;br&amp;gt; Me pregunto por qué.&amp;lt;br&amp;gt; En ese momento extraño lo consideré&amp;lt;br&amp;gt; Mi caída no atrajo mi atención;&amp;lt;br&amp;gt; Ahora, mi mente a suposiciones recurre: &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pudo ser…&amp;lt;br&amp;gt; ¿Existe la posibilidad&amp;lt;br&amp;gt; De que la nieve, conociendo los Cielos&amp;lt;br&amp;gt; Desde donde vino,&amp;lt;br&amp;gt; Y siendo tendida suavemente en la tierra&amp;lt;br&amp;gt; Para una vida corta y silenciosa,&amp;lt;br&amp;gt; Desee señalarme su hogar anterior&amp;lt;br&amp;gt; Donde alguna vez al caer conoció la libertad&amp;lt;br&amp;gt; Que yo nunca he conocido?&amp;lt;br&amp;gt; ¿Pudo haber conocido algo bueno&amp;lt;br&amp;gt; Que conmigo compartiría;&amp;lt;br&amp;gt; Que en su muerte bajo mis pies&amp;lt;br&amp;gt; Aún revelaría&amp;lt;br&amp;gt; Como si me amara más que a la vida&amp;amp;nbsp;? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Es más sabia que yo &amp;lt;br&amp;gt; Al saber que una caída es una muerte absoluta&amp;lt;br&amp;gt; A menos que uno regresase&amp;lt;br&amp;gt; A aquello de donde cayó?&amp;lt;br&amp;gt; ¿Y más buena&amp;lt;br&amp;gt; Que, como la maté, para poder enseñarme&amp;lt;br&amp;gt; La lección debe morir para que aprenda?&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Me equivoqué al llamarla nieve inestable:&amp;lt;br&amp;gt; ¿Debo asumir que las palabras de los muertos&amp;lt;br&amp;gt; Fluyen como las de los vivos tan fácilmente?&amp;lt;br&amp;gt; Su crisis fortuita no es dar paso simplemente.&amp;lt;br&amp;gt; Es una manera de dar.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
VERANO, 1968&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Yo era un agrimensor en esos días&amp;lt;br&amp;gt; En el verano del 68&amp;lt;br&amp;gt; Y las alegrías de la universidad estaban todavía&amp;lt;br&amp;gt; Tan vivas como el chochín &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que por entonces temprano me despertaba;&amp;lt;br&amp;gt; El seminario empezaría&amp;lt;br&amp;gt; Y el casamiento en diciembre,&amp;lt;br&amp;gt; Por lo tanto, mi trabajo aumentaría &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Suficiente para que comiencen dos.&amp;lt;br&amp;gt; Pero al rememorar esas semanas&amp;lt;br&amp;gt; De la universidad, no son los recuerdos&amp;lt;br&amp;gt; Que tenía, ni mi corazón &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que se llenaba de alegría, lo que complace actualmente.&amp;lt;br&amp;gt; No, brota ahora mi placer de&amp;lt;br&amp;gt; Una imagen solitaria en mi mente&amp;lt;br&amp;gt; De un solo día extraño y de cómo &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El sol, el viento y la cultivada tierra&amp;lt;br&amp;gt; Conspiraban para conmover mi alma.&amp;lt;br&amp;gt; Era el límite, una vía férrea,&amp;lt;br&amp;gt; Del dominio de Wayne y de la granja. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Yo esperaba y la barra sostenía&amp;lt;br&amp;gt; Mientras Jim y él hacia la camioneta caminaban&amp;lt;br&amp;gt; Luego hasta el puente manejando llegarían&amp;lt;br&amp;gt; Para poder colocar el trípode &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y montar el arma para disparar con cuidado&amp;lt;br&amp;gt; El límite norte del granjero.&amp;lt;br&amp;gt; Allí estaba yo solo, parado&amp;lt;br&amp;gt; Entre las vías brillosas, mudo &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Mientras ellos estaban tendidos esperando de un cargamento el ruido:&amp;lt;br&amp;gt; Solo una interminable soledad &amp;lt;br&amp;gt; Hacia un elevado carril seguido&amp;lt;br&amp;gt; Que desplegaba sus vías rectas &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y del norte y del oeste se ocultaban;&amp;lt;br&amp;gt; Una soledad inmensa y elevada&amp;lt;br&amp;gt; Reconfortando la estrechez de mi alma que anhelaba&amp;lt;br&amp;gt; Expandirse. Un placer enorme sentí &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Por todas las formas, colores y movimientos&amp;lt;br&amp;gt; Que extendían mis ojos a través&amp;lt;br&amp;gt; De luminosos, térreos prados.&amp;lt;br&amp;gt; Una cuarta parte era un océano dorado &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
De flujo agitado y torrentoso&amp;lt;br&amp;gt; En variaciones centellantes de luz&amp;lt;br&amp;gt; Y oscuro. Al oeste, el otro,&amp;lt;br&amp;gt; Donde la familia reside &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
En medio de un bosquecillo un gigante roble ¿?&amp;lt;br&amp;gt; A lo largo de un arroyo sombreado: &amp;lt;br&amp;gt; Una familia granjera ocupada,&amp;lt;br&amp;gt; La clase de gente fuerte y bronceada &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que saben de los placeres de una noche de reposo.&amp;lt;br&amp;gt; El área hacia el norte tenía relieve&amp;lt;br&amp;gt; Y separada estaba por un arroyo&amp;lt;br&amp;gt; Que con su entretenido flujo alegraba &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Al formar dos pianos &amp;lt;br&amp;gt; De un extendido campo de frijoles &amp;lt;br&amp;gt; Cuyos acordes verdes y largos&amp;lt;br&amp;gt; Vibraban con una canción sobre &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El gran músico Aeolos.&amp;lt;br&amp;gt; Los alegres campos y los bosquecillos poblados&amp;lt;br&amp;gt; Envolvían mi alma en calmos gozos&amp;lt;br&amp;gt; Y a mi cuerpo volvían trémulo. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que en soledad se estremecía,&amp;lt;br&amp;gt; Hasta que una bandera amarilla&amp;lt;br&amp;gt; Desde el puente distante de la férrea vía &amp;lt;br&amp;gt; Me anunciaba mi deber con una súbita &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Distracción, que me llamaba otra vez&amp;lt;br&amp;gt; A sostener derecha la barra&amp;lt;br&amp;gt; Y un buen agrimensor ser -&amp;lt;br&amp;gt; Como si no lo hubiera sido. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;CIÉNAGA&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
:Estas bellas formas&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Después de una larga ausencia para mí no han sido&amp;lt;br&amp;gt; Como un paisaje para un hombre ciego&amp;lt;br&amp;gt; Sino que a veces, en frías estancias y entre el rumor&amp;lt;br&amp;gt; De pueblos y ciudades, me han dado&amp;lt;br&amp;gt; Sensaciones dulces, en mis horas de hastío&amp;lt;br&amp;gt; Que sentía en el pecho y en la sangre…&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
William Wordsworth&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Tres arbolados valles confluyen, dos trayendo arroyos&amp;lt;br&amp;gt; El otro recibiendo a ambos; o debería decir&amp;lt;br&amp;gt; Mil años atrás dos arroyos&amp;lt;br&amp;gt; Convergían y fluían juntos&amp;lt;br&amp;gt; Y lentamente trajeron sus valles al lugar&amp;lt;br&amp;gt; Pequeños arroyos, pensé, que tengan unos peñascos así&amp;lt;br&amp;gt; En sus orillas; pero ni bien me senté y escuché,&amp;lt;br&amp;gt; El flujo constante parecía reírse&amp;lt;br&amp;gt; De mi incredulidad: la risa &amp;lt;br&amp;gt; Que siempre pasa, que siempre está presente, hacía eco&amp;lt;br&amp;gt; De un antiguo poder.&amp;lt;br&amp;gt; Las montañas que se alzaban de los arroyos convergentes&amp;lt;br&amp;gt; Encerraban una enredada depresión, la hondonada,&amp;lt;br&amp;gt; Donde acampamos, una cima se veía casi desolada&amp;lt;br&amp;gt; En donde el fuego había quitado la vida de la superficie,&amp;lt;br&amp;gt; Donde desérticos arbustos copiosos crecían&amp;lt;br&amp;gt; De raíces y semillas que no se habían quemado.&amp;lt;br&amp;gt; Nada crece en altura en las laderas de las montañas.&amp;lt;br&amp;gt; Pero, en el valle había árboles, y aquí,&amp;lt;br&amp;gt; Debajo de uno solitario montamos&amp;lt;br&amp;gt; Nuestra carpa. El valle y los cerros eran nuestros;&amp;lt;br&amp;gt; Lo que sentimos allí lo habíamos empezado a sentir:&amp;lt;br&amp;gt; Rodeados por los cerros, las horas se alargaban&amp;lt;br&amp;gt; Entre la primera luz de la mañana y &amp;lt;br&amp;gt; La salida del sol…&amp;lt;br&amp;gt; La niebla a primera hora de la mañana se mecía en los valles,&amp;lt;br&amp;gt; Desapareciendo lentamente con el sol naciente…&amp;lt;br&amp;gt; El sonido gélido de un arroyo en la mañana&amp;lt;br&amp;gt; Y el salpicar sobre la cara que se despierta…&amp;lt;br&amp;gt; Por dónde caminábamos el serpentear de los lagartos&amp;lt;br&amp;gt; Debajo de los pies…&amp;lt;br&amp;gt; La oscura y verde humedad de un viejo pozo de agua&amp;lt;br&amp;gt; Y una vieja bomba herrumbrosa, y un chorrito de agua&amp;lt;br&amp;gt; Tan marrón como la bomba, y las sonrisas de &amp;lt;br&amp;gt; “Deberíamos haber sabido”…&amp;lt;br&amp;gt; Y un pequeño retrete exterior o la naturaleza&amp;lt;br&amp;gt; Depende de que es lo más sensible:&amp;lt;br&amp;gt; La nariz o el orgullo…&amp;lt;br&amp;gt; El zumbido de cientos de abejas en un árbol&amp;lt;br&amp;gt; Como el sonido de millones en la ladera…&amp;lt;br&amp;gt; Con un inesperado sonido enfadado&amp;lt;br&amp;gt; Un inofensivo colibrí&amp;lt;br&amp;gt; Como un silenciador o un escarabajo gigante…&amp;lt;br&amp;gt; Moscas minúsculas y diminutos jejenes&amp;lt;br&amp;gt; Los que deben haber aprendido su oficio en el Otoño…&amp;lt;br&amp;gt; Pequeñas hojas delgadas de duras plantas desérticas&amp;lt;br&amp;gt; Y cerros amarillos y violetas… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Escalando…&amp;lt;br&amp;gt; El lento ascenso donde el viento,&amp;lt;br&amp;gt; Que alguna vez solo era placentero, comienza&amp;lt;br&amp;gt; A amenazar ligeramente el equilibrio de nuestro peso…&amp;lt;br&amp;gt; El temblor penetrante de nuestros músculos&amp;lt;br&amp;gt; Por el esfuerzo y la altura…&amp;lt;br&amp;gt; La repentina inutilidad &amp;lt;br&amp;gt; De un punto de apoyo resbaladizo o de una rama quebradiza…&amp;lt;br&amp;gt; El nudo en el estómago&amp;lt;br&amp;gt; Una debilidad totalmente única en nuestras rodillas&amp;lt;br&amp;gt; Al pisar cerca de un precipicio…&amp;lt;br&amp;gt; La cima: el aplauso inigualable de un corazón retumbante&amp;lt;br&amp;gt; Al pararme sobre el lugar angosto…&amp;lt;br&amp;gt; Las marcas de carbono en la cara de una amada &amp;lt;br&amp;gt; Al alcanzar la cima y mi mano…&amp;lt;br&amp;gt; La renovada sensación de primaveras anteriores&amp;lt;br&amp;gt; De sol ardiente y de brisa penetrante…&amp;lt;br&amp;gt; La modesta ilusión de distancia, cuando mi roca,&amp;lt;br&amp;gt; Que sin duda anhelaba el riachuelo que estaba abajo,&amp;lt;br&amp;gt; Se desploma desgraciadamente hacia la tierra&amp;lt;br&amp;gt; A mitad de camino bajando de la montaña…&amp;lt;br&amp;gt; Una comida de montaña de sándwiches de manteca de maní&amp;lt;br&amp;gt; Y un descanso apacible bajo el sol…&amp;lt;br&amp;gt; El descenso lento en el otro lado, y luego,&amp;lt;br&amp;gt; El orgullo temeroso y alegre de mirar con frecuencia&amp;lt;br&amp;gt; Al pico distante sobre el cual pondría mis pies… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El descubrimiento de un remanso fresco y continuo,&amp;lt;br&amp;gt; Entonces su cabello que caía y sus pantalones arremangados&amp;lt;br&amp;gt; Y los rojos y dolidos dedos de los pies en la arena del arroyo…&amp;lt;br&amp;gt; Los ojos titilantes de un niño&amp;lt;br&amp;gt; Quien con menos de un año&amp;lt;br&amp;gt; Se habría sentado en el remanso… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;El campamento, el descanso, y la caliente carne de res guisada&amp;lt;br&amp;gt; Cuando el fresco de la noche cierra un día de excursionismo…&amp;lt;br&amp;gt; Orando juntos desde el centro &amp;lt;br&amp;gt; De las ideas de Dios…&amp;lt;br&amp;gt; Jugando a quien encontrará&amp;lt;br&amp;gt; Las primeras cinco estrellas y poniendo como meta diez&amp;lt;br&amp;gt; Cuando perdí…&amp;lt;br&amp;gt; La llegada de la oscuridad y de los grillos,&amp;lt;br&amp;gt; Y nuestros cuerpos echándose a dormir…&amp;lt;br&amp;gt; Despertando a las tres con un cielo tan blanco de estrellas&amp;lt;br&amp;gt; Como para hacer que el corazón palpite más rápido…&amp;lt;br&amp;gt; El resbaladizo regreso en Paz.&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
==== Resoluciones de Clyde Kilby ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Voy a concluir leyendo once pasos prácticos que usó mi ex profesor Clyde Kilby, para mantenerse vivo en la belleza del mundo de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Al menos una vez al día miraré fijamente al cielo y recordaré que yo, una inconsciencia con una conciencia, estoy en un planeta, viajando en el espacio con cosas maravillosamente misteriosas alrededor y sobre mí. &lt;br /&gt;
#En vez de la idea acostumbrada de un cambio evolucionario, sin sentido e interminable, al cual no podemos agregar ni quitar, voy a suponer que el universo está guiado por una inteligencia superior, la cual, como dijo Aristóteles del drama griego, requiere un comienzo, un intermedio y un final. Creo que esto me va a salvar del escepticismo expresado por Bertrand Russel antes de su muerte, cuando dijo: “Hay oscuridad afuera y cuando muera habrá oscuridad adentro. No hay esplendor ni inmensidad en ningún lado, solo trivialidad por un momento, y luego nada”. &lt;br /&gt;
#No caeré en la falsedad de que este día, o cualquier otro día, son simplemente otras inciertas veinticuatro horas, lentas y pesadas, sino más bien un evento único, si así lo deseara, con potencialidades valiosas. No seré lo suficientemente tonto como para suponer que los problemas y el dolor son paréntesis totalmente malvados en mi existencia, sino probables escaleras para alcanzar la madurez moral y espiritual. &lt;br /&gt;
#No convertiré mi vida en una delgada línea recta que prefiere lo abstracto a la realidad. Sabré lo que estoy haciendo cuando considero de manera abstracta, lo cual, por supuesto, tendré que hacer con frecuencia. &lt;br /&gt;
#No menospreciaré mi propia singularidad por envidiar a otros. No voy a escudriñarme a mí mismo para descubrir a cuál categoría psicológica o social podría pertenecer. Principalmente, me olvidaré de mí mismo y haré mi trabajo. &lt;br /&gt;
#Abriré mis ojos y mis oídos. Una vez por día simplemente me quedaré mirando un árbol, una flor, una nube o una persona. Entonces, no me preocuparé en absoluto por preguntar qué son, sino simplemente sentirme contento porque existen. Con alegría, les dejaré ser el misterio de lo que Lewis llama su “divina, mágica, aterradora y exultante” existencia. &lt;br /&gt;
#A veces, rememoraré la frescura de la visión que tenía en mi niñez y trataré, al menos por un momento, ser, como en las palabras de Lewis Carroll, el “niño de la mente clara y de los asombrados ojos soñadores”. &lt;br /&gt;
#Seguiré el consejo de Darwin y recurriré a cosas creativas como la buena literatura y la buena música, preferentemente, como sugiere Lewis, un viejo libro y música atemporal. &lt;br /&gt;
#No permitiré que el ataque endemoniado de este siglo usurpe todas mis energías, en cambio, como sugirió Charles Williams “vivir el momento mismo”. Voy a tratar de vivir bien ahora, porque el único tiempo que existe es precisamente ahora. &lt;br /&gt;
#Aunque solo sea por un cambio de punto de vista, asumiré que mi ascendencia proviene de los Cielos más que de las cavernas. &lt;br /&gt;
#Aún si resulta que estoy equivocado, apostaré mi vida en la suposición de que este no es un mundo fatuo, ni es manejado por un propietario ausente, sino que hoy, este mismo día, se agrega alguna pincelada a este lienzo cósmico, que a su debido tiempo, voy a reconocer con alegría como una pincelada hecha por el Arquitecto que se llama a sí mismo Alfa y Omega.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Lenguaje_del_Cielo</id>
		<title>El Lenguaje del Cielo</title>
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				<updated>2014-02-04T17:56:28Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Sky Talk}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Salmos de Verano'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mensaje Vespertino del domingo &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Salmo 19 '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Los cielos proclaman la gloria de Dios&amp;lt;br&amp;gt; Y el firmamento anuncia la obra de sus manos&amp;lt;br&amp;gt; Día a día transmite el mensaje&amp;lt;br&amp;gt; Y noche a noche revela la sabiduría.&amp;lt;br&amp;gt; Sin hablar, sin pronunciar palabras, &amp;lt;br&amp;gt; Sin que se escuche su voz&amp;lt;br&amp;gt; Mas por toda la tierra resonó su pregón&amp;lt;br&amp;gt; Y hasta los confines del mundo sus palabras.&amp;lt;br&amp;gt; Allí puso una carpa para el sol&amp;lt;br&amp;gt; Y este, como un esposo que sale de su alcoba,&amp;lt;br&amp;gt; Se regocija cual héroe que recorre su camino.&amp;lt;br&amp;gt; Sale de un extremo de los cielos&amp;lt;br&amp;gt; Y su circuito llega hasta el otro extremo&amp;lt;br&amp;gt; Y no hay nada que eluda su calor. &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Los versículos 1-4 son muy diferentes de los versículos 5 y 6. En realidad, los versículos 5 y 6 son tan diferentes que me atrajeron de una forma irresistible, como para hacer algo aparte de explicarlo simplemente. Pero, nos estamos apresurando. Miremos primero los versículos 1-4, para ver si podemos profundizar el enfoque de la misión de David. Esto se aclaró totalmente para mí cuando detecté cuatro observaciones que hizo David. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Naturaleza Habla Constantemente  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1 Primero, del versículo 2: “Día a día transmite el mensaje, y noche a noche revela su sabiduría”. Simplemente, la observación es que el ''conocimiento'' proviene de la naturaleza, día y noche. En la noche, el cielo nocturno habla. Durante el día, habla el cielo diurno. O para ser más preciso, el mensaje ''fluye''. La naturaleza no susurra -- grita, y grita continuamente. Todos estábamos sorprendidos con cinerama cuando la pantalla curva daba esa impresión tan vívida. Y ahora se puede caminar por el Omni-teatro del Museo de Ciencia de St. Paul y oír todos los uuuuhs y ahhhhs, a medida que la gente se reclina y se ve envuelta en una pantalla abovedada, y luego una hora después, salen a una bóveda y a un drama tridimensional diez millones de veces más grande, más impredecible y lleno de suspenso, pero no se escucha exclamación alguna. ¿Por qué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Clyde Kilby, un profesor de literatura de Wheaton, dio esta respuesta: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:No hay manera de que la caída del hombre pueda sentirse con más fuerza que  simplemente el notar lo que todos hacemos con la primera nevada o los primeros brotes de primavera. El lunes, nos llenan de placer y de sentido y el martes, simplemente los ignoramos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Él piensa que la razón por la cual le prestamos poca atención al omni-teatro de Dios es porque somos criaturas inmorales y pecadoras. Y estoy de acuerdo, porque no puedo imaginar que los ángeles en el Cielo se cansen de la belleza de Dios o que Dios mismo se aburra de la belleza de su Hijo. En el Cielo hay una energía siempre renovada de percepción y gozo. Pero, el hombre pecador está plagado del proverbio “La confianza hace perder el respeto”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Seguramente, la redención significa que nos vamos a liberar de ese proverbio. Si no, no existiría el Cielo, sino un infierno de creciente desprecio. Y como nuestra redención ha comenzado en esta era, los cristianos tenemos que ver mejor, más que la gente en general, el conocimiento que fluye cada día y cada noche. Tenemos que ser la clase de personas que sale de la casa en la mañana con la misma sensación de suspenso y expectativa con la que entramos a ver un nuevo espectáculo en el Omni-teatro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Visual, No Verbal  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2 La segunda observación de David que quiero que veamos está en el versículo 3: “Sin hablar, sin pronunciar palabra, sin que se escuche su voz”. En otras palabras, el conocimiento que fluye día y noche es visual, no verbal. Sabemos, por el versículo 7 y los que siguen, que a David le encantaba la revelación verbal de Dios, por lo tanto no está menospreciando eso. Sino, que también se deleita en la revelación visual de Dios y la menciona primero porque se completa con la verbal y también porque aparece primero, no solo en el orden de la creación (Dios hizo las cosas para el hombre antes de hablarle), sino también en el orden de cada vida (un niño aprende mirando el mundo antes de que pueda entender el lenguaje). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la actualidad, nos dicen que vivimos en una era visual en vez de verbal. La gente necesita imágenes no conferencias. La televisión y el cine han conspirado para desencantarnos con el razonamiento y enamorarnos con películas. Esto es generalmente cierto, creo, pero en parte es engañoso. Han despertado nuestras mentes, pero no estoy seguro de que hayan fortalecido nuestros ojos. Que estemos condicionados a ansiar hacer algo no significa que seamos mejores en eso. Sin lugar a dudas, ansiamos y dependemos de lo visual, pero dudo que seamos mejores en observar que nuestros antepasados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al menos, hay dos maneras de ver: una es pasiva y la otra es activa. Ver de forma activa es interpretar lo que se mira, proyectándolo con nuestra mente para buscar el sentido – no necesariamente el sentido verbal – sino todo el patrón y el diseño que el artista (ya sea Dios o el hombre) planificó. Cuando los ojos expertos miran el Pablo en Prisión, de Rembrandt, ven más que lo que pueden ver los ojos que no están capacitados, porque estos últimos son activos e interpretan, mientras que los ojos inexpertos son pasivos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi sospecha es que la televisión en general no entrena el ver de manera activa, sino que incentiva el mirar pasivamente. Nadie va al Instituto de Arte de Minneapolis para mirar una pintura; uno va a ver, a observar, a examinar. Pero, uno va a la casa a mirar T.V. Por consiguiente, no me siento muy incentivado por nuestra cultura, porque aunque hoy dependemos de lo visual, no creo que visualmente seamos más agudos y perceptivos. Nuestra habilidad en ver de manera activa no es mejor, quizás sea más débil, que en los tiempos previos a la T.V. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La conclusión de esto es que todos tenemos un largo camino que recorrer para convertirnos en más expertos en notar la expresión sin voz de la naturaleza. Tenemos que ponernos en acción para formar los hábitos de ver activamente más que mirar pasivamente. Luego, más sobre cómo hacer esto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Disponible para Todos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3 La tercera observación que quiero que veamos está en el versículo 4: “Mas por toda la tierra resuena su pregón y hasta los confines del mundo sus palabras”. En otras palabras, el conocimiento sin voz, que fluye en días y noches, está disponible para todos los que en la tierra no son físicamente ciegos. Este no es un conocimiento privado o secreto. La luna que ven esta noche es la misma luna que brilla en Shanghái, Moscú o Londres. Y no solo eso, es la misma luna que Shakespeare miraba cuando escribió algunos de sus sonetos. La naturaleza es un lenguaje trans -geográfico y trans-temporal. El resultado de esto es que se puede hacer responsable a todos los hombres por reconocer la verdad de lo que la naturaleza comunica. ¿Qué comunica la naturaleza? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Haciendo Conocer la Gloria de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4 Esto nos lleva a la observación número 4, que se encuentra en el versículo 1: “Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos”. El conocimiento visual, sin voz, universalmente disponible, es que detrás de todo eso hay un Dios glorioso como hacedor del mundo. El mundo es la obra de sus manos y Él es glorioso. De esto aprendí tres cosas. Primero, la naturaleza nos debe llevar a creer en Dios y su gloria como creador, por consiguiente, todo hombre que pueda percibir la naturaleza es responsable de honrar a Dios y agradecerle. Romanos 1:19-20 dice: “Todo lo que se puede conocer acerca de Dios está ante ellos. Dios mismo se lo dio a conocer. Desde la creación del mundo, ya que su naturaleza invisible, concretamente su poder y su divinidad, se han visto con toda claridad a través de sus obras, de manera que no tienen excusa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si no tuviera el testimonio de las Escrituras y la evidencia histórica de la vida y resurrección de Jesús, no sé si la naturaleza sería un argumento suficiente para hacerme creer en Dios. Pero, creo que en mis momentos más lúcidos y racionales, la existencia de personas conscientes, la razón, y la existencia de un plan de la naturaleza tan complejo y ordenado podrían dar un testimonio abrumador de un creador personal y sensato detrás del universo. Tenemos que estar contentos de que tenemos la revelación histórica y verbal de Dios, porque la mayoría de nosotros seríamos demasiado tercos, creo, como para reconocer a Dios a través de la naturaleza solamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo segundo que me ha mostrado el versículo 1 es, que incluso aunque creamos en Dios, es la naturaleza la que nos posibilita conocer realmente algunos de sus atributos. C.S.Lewis (a quien todos ustedes deberían leer) lo dice de esta manera: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:“La naturaleza nunca me enseñó que existe un Dios de gloria y majestad infinitas. Tuve que aprenderlo de otras maneras. Pero, la naturaleza me dio un significado de la palabra gloria. Aún no sé dónde más podría haberlo encontrado. No veo (tampoco) como el “temor” de Dios pudo haber significado algo para mí, si no fuera por los esfuerzos mínimos y prudenciales para sentirme a salvo, y no hubiera visto nunca los desventurados barrancos y los peñascos inaccesibles”. (Los Cuatro Amores, Capítulo 2).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuanto a mí, creo que puedo decir que nunca sentí realmente lo que significaba amar a Dios hasta que tuve la experiencia de deleitarme con algún impresionante fenómeno natural – el cielo en la noche, una cascada en el bosque de una montaña y un amanecer a través de la bruma de los Montes Apalaches. Creo que la naturaleza es la preparatoria de nuestros afectos, preparándolos para agradarle a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo tercero que hizo para mí el versículo 1 es darme un sentido profundo de la eternidad de Dios. Si Dios hizo el universo, entonces hubo un tiempo en el que solo existía Dios. Eso en sí mismo, comienza a asombrar mi mente, estoy tentado de decir que, aparte de Dios, no existía nada. Pero, eso puede crear la imagen de un gran lugar con Dios solo en el medio. Pero, todo eso es equivocado. Alguna vez, únicamente Dios existía. Dios era todo lo que había. No había lugar para nada más, ni siquiera para la nada, porque todo lo que existía era Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, doy un paso más y me doy cuenta que este Dios nunca tuvo un comienzo. Nunca nació. El efecto que tiene en mí es hacerme temblar ante su naturaleza. Cada aspecto de nuestra naturaleza o personalidad se puede explicar como resultado de una característica genética o del medioambiente o de una influencia espiritual. Uno se convierte en la persona que es. Crece, aprende, cambia y madura. Pero no Dios. Él es bueno, paciente, confiable, honesto, justo, misericordioso, pero nunca se convirtió en todo eso. Nunca aprendió nada de nadie, nunca creció, ni cambió, ni maduró. Simplemente, era lo que es desde la eternidad antes de la eternidad. Así de inimaginable como es, esto me dice: Él es seguro. Es una roca. No puede dejar de ser lo que ha sido desde toda la eternidad, porque no hay fuerzas que obren sobre Él que no tengan su origen definitivo en Él y estén limitadas por Él. Por eso, mi fe en el futuro de Dios se ve fortalecida enormemente, al considerar el hecho de que es el Creador eterno y glorioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En resumen, las observaciones en los versículos 1-4: 1) La naturaleza hace fluir el conocimiento día y noche (V. 2). 2) Este conocimiento no es verbal, sino visual (V.3). 3) Este conocimiento visual está disponible para que lo perciban todas las personas en todo el mundo, no solo para algunos. 4) El conocimiento importante es que Dios es el Creador glorioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Efusión del Gozo en Palabras  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, vamos a considerar los versículos 5 y 6 para buscar algo muy diferente. “Allí puso una carpa para el sol, y este, como un esposo que sale de su alcoba, se regocija cual héroe que recorre su camino. Sale de un extremo de los Cielos y su circuito llega hasta el otro extremo y no hay nada que eluda su calor”. ¿Qué está haciendo el salmista en estos dos versículos? Hace un tiempo, Noel me leyó una de las historietas de Doonesbury, de Gary Trudeau. En esta, había un sujeto que se había mudado a California y estaba tratando de adecuarse y aprender a hablar a la californiana. Entonces, me leyó algunas líneas de poesía: “Mi corazón escasamente puede contener la alegría de las cascadas, con la que la plateada luna creciente acuna las estrellas” Y el traductor de la forma de hablar californiana dijo: “Oh eso sería algo así como “¡Oh, guau, miren la luna!” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El corazón humano no se sentirá satisfecho con esa forma de hablar. El salmista vio la salida del sol y algo pasó dentro de él. La alegría tenía que manifestarse en palabras para que otros la disfrutaran, pero “¡Oh, guau, miren la luna”! no funcionaría. En vez, él encuentra una analogía. El sol naciente es como un esposo que sale de su alcoba camino a encontrar a su amada. Los versículos 5 y 6 se asemejan más que cualquier otra cosa en las Escrituras a lo que Wordsworth llamaba “la poderosa efusión del sentimiento espontáneo que se rememora en la serenidad”. Simplemente, son una expresión poética de la alegría que proviene de contemplar la creación de Dios. No enseñan; exultan. No informan tanto como deleitan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y lo mejor que se puede hacer con una poesía así es disfrutarla y copiarla tanto como nuestros débiles poderes nos permitan. Tal vez, lo mejor que puedo hacer, para honrar la intención de los versículos 5 y 6, es demostrar que yo también he tratado de encontrar las palabras de algunas de los deleites que he tenido en la creación de Dios. Quizás se entusiasmen. Una alegría que no se expresa probablemente es la mitad de intensa. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;EL REGALO DE LA NIEVE &amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El consejo traté de seguir&amp;lt;br&amp;gt; Que a mi esposa le di: &amp;lt;br&amp;gt; “No pises con todo el peso de tu cuerpo”,&amp;lt;br&amp;gt; Pero, por mi vida,&amp;lt;br&amp;gt; Permanecer sobre la nieve no pude&amp;lt;br&amp;gt; Cada cuatro o cinco pasos&amp;lt;br&amp;gt; La inestable capa de hielo se aplastaría&amp;lt;br&amp;gt; A medio camino, al suelo me caería&amp;lt;br&amp;gt; En casi un metro de nieve –&amp;lt;br&amp;gt; Como cuando uno sube una escalera&amp;lt;br&amp;gt; Y sin advertirlo un peldaño en el aire agrega. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pero en tal traspié hay un misterio&amp;lt;br&amp;gt; Si al misterio un corazón se da&amp;lt;br&amp;gt; En vez de a la queja&amp;lt;br&amp;gt; Con cada impacto, que extrañeza,&amp;lt;br&amp;gt; Echada hacia atrás tiene que estar mi cabeza&amp;lt;br&amp;gt; Para el cielo ver.&amp;lt;br&amp;gt; La nieve inestable al darme paso&amp;lt;br&amp;gt; Me haría enfrentar los cielos,&amp;lt;br&amp;gt; Me pregunto por qué.&amp;lt;br&amp;gt; En ese momento extraño lo consideré&amp;lt;br&amp;gt; Mi caída no me atrajo mi atención;&amp;lt;br&amp;gt; Ahora, mi mente a suposiciones recurre: &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Pudo ser…&amp;lt;br&amp;gt; ¿Existe la posibilidad&amp;lt;br&amp;gt; De que la nieve, conociendo los Cielos&amp;lt;br&amp;gt; Desde donde vino,&amp;lt;br&amp;gt; Y siendo tendida suavemente en la tierra&amp;lt;br&amp;gt; Para una vida corta y silenciosa,&amp;lt;br&amp;gt; Desee señalarme su hogar anterior&amp;lt;br&amp;gt; Donde alguna vez al caer conoció la libertad&amp;lt;br&amp;gt; Que yo nunca he conocido?&amp;lt;br&amp;gt; ¿Pudo haber conocido algo bueno&amp;lt;br&amp;gt; Que conmigo compartiría;&amp;lt;br&amp;gt; Que en su muerte bajo mis pies&amp;lt;br&amp;gt; Aún revelaría&amp;lt;br&amp;gt; Como si me amara más que a la vida&amp;amp;nbsp;? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Es más sabia que yo &amp;lt;br&amp;gt; Al saber que una caída es una muerte absoluta&amp;lt;br&amp;gt; A menos que uno regresase&amp;lt;br&amp;gt; A aquello de donde cayó?&amp;lt;br&amp;gt; ¿Y más buena&amp;lt;br&amp;gt; Que, como la maté, para poder enseñarme&amp;lt;br&amp;gt; La lección debe morir para que aprenda?&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Me equivoqué al llamarla nieve inestable:&amp;lt;br&amp;gt; ¿Debo asumir que las palabras de los muertos&amp;lt;br&amp;gt; Fluyen como las de los vivos tan fácilmente?&amp;lt;br&amp;gt; Su crisis fortuita no es dar paso simplemente.&amp;lt;br&amp;gt; Es una manera de dar.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
VERANO, 1968&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Yo era un agrimensor en esos días&amp;lt;br&amp;gt; En el verano del 68&amp;lt;br&amp;gt; Y las alegrías de la universidad estaban todavía&amp;lt;br&amp;gt; Tan vivas como el chochín &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que por entonces temprano me despertaba;&amp;lt;br&amp;gt; El seminario empezaría&amp;lt;br&amp;gt; Y el casamiento en diciembre,&amp;lt;br&amp;gt; Por lo tanto, mi trabajo aumentaría &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Suficiente para que comiencen dos.&amp;lt;br&amp;gt; Pero al rememorar esas semanas&amp;lt;br&amp;gt; De la universidad, no son los recuerdos&amp;lt;br&amp;gt; Que tenía, ni mi corazón &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que se llenaba de alegría, lo que complace actualmente.&amp;lt;br&amp;gt; No, brota ahora mi placer de&amp;lt;br&amp;gt; Una imagen solitaria en mi mente&amp;lt;br&amp;gt; De un solo día extraño y de cómo &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El sol, el viento y la cultivada tierra&amp;lt;br&amp;gt; Conspiraban para conmover mi alma.&amp;lt;br&amp;gt; Era el límite, una vía férrea,&amp;lt;br&amp;gt; Del dominio de Wayne y de la granja. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Yo esperaba y la barra sostenía&amp;lt;br&amp;gt; Mientras Jim y él hacia la camioneta caminaban&amp;lt;br&amp;gt; Luego hasta el puente manejando llegarían&amp;lt;br&amp;gt; Para poder colocar el trípode &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y montar el arma para disparar con cuidado&amp;lt;br&amp;gt; El límite norte del granjero.&amp;lt;br&amp;gt; Allí estaba yo solo, parado&amp;lt;br&amp;gt; Entre las vías brillosas, mudo &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Mientras ellos estaban tendidos esperando de un cargamento el ruido:&amp;lt;br&amp;gt; Solo una interminable soledad &amp;lt;br&amp;gt; Hacia un elevado carril seguido&amp;lt;br&amp;gt; Que desplegaba sus vías rectas &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Y del norte y del oeste se ocultaban;&amp;lt;br&amp;gt; Una soledad inmensa y elevada&amp;lt;br&amp;gt; Reconfortando la estrechez de mi alma que anhelaba&amp;lt;br&amp;gt; Expandirse. Un placer enorme sentí &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Por todas las formas, colores y movimientos&amp;lt;br&amp;gt; Que extendían mis ojos a través&amp;lt;br&amp;gt; De luminosos, térreos prados.&amp;lt;br&amp;gt; Una cuarta parte era un océano dorado &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
De flujo agitado y torrentoso&amp;lt;br&amp;gt; En variaciones centellantes de luz&amp;lt;br&amp;gt; Y oscuro. Al oeste, el otro,&amp;lt;br&amp;gt; Donde la familia reside &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
En medio de un bosquecillo un gigante roble ¿?&amp;lt;br&amp;gt; A lo largo de un arroyo sombreado: &amp;lt;br&amp;gt; Una familia granjera ocupada,&amp;lt;br&amp;gt; La clase de gente fuerte y bronceada &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que saben de los placeres de una noche de reposo.&amp;lt;br&amp;gt; El área hacia el norte tenía relieve&amp;lt;br&amp;gt; Y separada estaba por un arroyo&amp;lt;br&amp;gt; Que con su entretenido flujo alegraba &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Al formar dos pianos &amp;lt;br&amp;gt; De un extendido campo de frijoles &amp;lt;br&amp;gt; Cuyos acordes verdes y largos&amp;lt;br&amp;gt; Vibraban con una canción sobre &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El gran músico Aeolos.&amp;lt;br&amp;gt; Los alegres campos y los bosquecillos poblados&amp;lt;br&amp;gt; Envolvían mi alma en calmos gozos&amp;lt;br&amp;gt; Y a mi cuerpo volvían trémulo. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Que en soledad se estremecía,&amp;lt;br&amp;gt; Hasta que una bandera amarilla&amp;lt;br&amp;gt; Desde el puente distante de la férrea vía &amp;lt;br&amp;gt; Me anunciaba mi deber con una súbita &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Distracción, que me llamaba otra vez&amp;lt;br&amp;gt; A sostener derecha la barra&amp;lt;br&amp;gt; Y un buen agrimensor ser -&amp;lt;br&amp;gt; Como si no lo hubiera sido. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;CIÉNAGA&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
:Estas bellas formas&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Después de una larga ausencia para mí no han sido&amp;lt;br&amp;gt; Como un paisaje para un hombre ciego&amp;lt;br&amp;gt; Sino que a veces, en frías estancias y entre el rumor&amp;lt;br&amp;gt; De pueblos y ciudades, me han dado&amp;lt;br&amp;gt; Sensaciones dulces, en mis horas de hastío&amp;lt;br&amp;gt; Que sentía en el pecho y en la sangre…&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
William Wordsworth&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Tres arbolados valles confluyen, dos trayendo arroyos&amp;lt;br&amp;gt; El otro recibiendo a ambos; o debería decir&amp;lt;br&amp;gt; Mil años atrás dos arroyos&amp;lt;br&amp;gt; Convergían y fluían juntos&amp;lt;br&amp;gt; Y lentamente trajeron sus valles al lugar&amp;lt;br&amp;gt; Pequeños arroyos, pensé, que tengan unos peñascos así&amp;lt;br&amp;gt; En sus orillas; pero ni bien me senté y escuché,&amp;lt;br&amp;gt; El flujo constante parecía reírse&amp;lt;br&amp;gt; De mi incredulidad: la risa &amp;lt;br&amp;gt; Que siempre pasa, que siempre está presente, hacía eco&amp;lt;br&amp;gt; De un antiguo poder.&amp;lt;br&amp;gt; Las montañas que se alzaban de los arroyos convergentes&amp;lt;br&amp;gt; Encerraban una enredada depresión, la hondonada,&amp;lt;br&amp;gt; Donde acampamos, una cima se veía casi desolada&amp;lt;br&amp;gt; En donde el fuego había quitado la vida de la superficie,&amp;lt;br&amp;gt; Donde desérticos arbustos copiosos crecían&amp;lt;br&amp;gt; De raíces y semillas que no se habían quemado.&amp;lt;br&amp;gt; Nada crece en altura en las laderas de las montañas.&amp;lt;br&amp;gt; Pero, en el valle había árboles, y aquí,&amp;lt;br&amp;gt; Debajo de uno solitario montamos&amp;lt;br&amp;gt; Nuestra carpa. El valle y los cerros eran nuestros;&amp;lt;br&amp;gt; Lo que sentimos allí lo habíamos empezado a sentir:&amp;lt;br&amp;gt; Rodeados por los cerros, las horas se alargaban&amp;lt;br&amp;gt; Entre la primera luz de la mañana y &amp;lt;br&amp;gt; La salida del sol…&amp;lt;br&amp;gt; La niebla a primera hora de la mañana se mecía en los valles,&amp;lt;br&amp;gt; Desapareciendo lentamente con el sol naciente…&amp;lt;br&amp;gt; El sonido gélido de un arroyo en la mañana&amp;lt;br&amp;gt; Y el salpicar sobre la cara que se despierta…&amp;lt;br&amp;gt; Por dónde caminábamos el serpentear de los lagartos&amp;lt;br&amp;gt; Debajo de los pies…&amp;lt;br&amp;gt; La oscura y verde humedad de un viejo pozo de agua&amp;lt;br&amp;gt; Y una vieja bomba herrumbrosa, y un chorrito de agua&amp;lt;br&amp;gt; Tan marrón como la bomba, y las sonrisas de &amp;lt;br&amp;gt; “Deberíamos haber sabido”…&amp;lt;br&amp;gt; Y un pequeño retrete exterior o la naturaleza&amp;lt;br&amp;gt; Depende de que es lo más sensible:&amp;lt;br&amp;gt; La nariz o el orgullo…&amp;lt;br&amp;gt; El zumbido de cientos de abejas en un árbol&amp;lt;br&amp;gt; Como el sonido de millones en la ladera…&amp;lt;br&amp;gt; Con un inesperado sonido enfadado&amp;lt;br&amp;gt; Un inofensivo colibrí&amp;lt;br&amp;gt; Como un silenciador o un escarabajo gigante…&amp;lt;br&amp;gt; Moscas minúsculas y diminutos jejenes&amp;lt;br&amp;gt; Los que deben haber aprendido su oficio en el Otoño…&amp;lt;br&amp;gt; Pequeñas hojas delgadas de duras plantas desérticas&amp;lt;br&amp;gt; Y cerros amarillos y violetas… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Escalando…&amp;lt;br&amp;gt; El lento ascenso donde el viento,&amp;lt;br&amp;gt; Que alguna vez solo era placentero, comienza&amp;lt;br&amp;gt; A amenazar ligeramente el equilibrio de nuestro peso…&amp;lt;br&amp;gt; El temblor penetrante de nuestros músculos&amp;lt;br&amp;gt; Por el esfuerzo y la altura…&amp;lt;br&amp;gt; La repentina inutilidad &amp;lt;br&amp;gt; De un punto de apoyo resbaladizo o de una rama quebradiza…&amp;lt;br&amp;gt; El nudo en el estómago&amp;lt;br&amp;gt; Una debilidad totalmente única en nuestras rodillas&amp;lt;br&amp;gt; Al pisar cerca de un precipicio…&amp;lt;br&amp;gt; La cima: el aplauso inigualable de un corazón retumbante&amp;lt;br&amp;gt; Al pararme sobre el lugar angosto…&amp;lt;br&amp;gt; Las marcas de carbono en la cara de una amada &amp;lt;br&amp;gt; Al alcanzar la cima y mi mano…&amp;lt;br&amp;gt; La renovada sensación de primaveras anteriores&amp;lt;br&amp;gt; De sol ardiente y de brisa penetrante…&amp;lt;br&amp;gt; La modesta ilusión de distancia, cuando mi roca,&amp;lt;br&amp;gt; Que sin duda anhelaba el riachuelo que estaba abajo,&amp;lt;br&amp;gt; Se desploma desgraciadamente hacia la tierra&amp;lt;br&amp;gt; A mitad de camino bajando de la montaña…&amp;lt;br&amp;gt; Una comida de montaña de sándwiches de manteca de maní&amp;lt;br&amp;gt; Y un descanso apacible bajo el sol…&amp;lt;br&amp;gt; El descenso lento en el otro lado, y luego,&amp;lt;br&amp;gt; El orgullo temeroso y alegre de mirar con frecuencia&amp;lt;br&amp;gt; Al pico distante sobre el cual pondría mis pies… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El descubrimiento de un remanso fresco y continuo,&amp;lt;br&amp;gt; Entonces su cabello que caía y sus pantalones arremangados&amp;lt;br&amp;gt; Y los rojos y dolidos dedos de los pies en la arena del arroyo…&amp;lt;br&amp;gt; Los ojos titilantes de un niño&amp;lt;br&amp;gt; Quien con menos de un año&amp;lt;br&amp;gt; Se habría sentado en el remanso… &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;El campamento, el descanso, y la caliente carne de res guisada&amp;lt;br&amp;gt; Cuando el fresco de la noche cierra un día de excursionismo…&amp;lt;br&amp;gt; Orando juntos desde el centro &amp;lt;br&amp;gt; De las ideas de Dios…&amp;lt;br&amp;gt; Jugando a quien encontrará&amp;lt;br&amp;gt; Las primeras cinco estrellas y poniendo como meta diez&amp;lt;br&amp;gt; Cuando perdí…&amp;lt;br&amp;gt; La llegada de la oscuridad y de los grillos,&amp;lt;br&amp;gt; Y nuestros cuerpos echándose a dormir…&amp;lt;br&amp;gt; Despertando a las tres con un cielo tan blanco de estrellas&amp;lt;br&amp;gt; Como para hacer que el corazón palpite más rápido…&amp;lt;br&amp;gt; El resbaladizo regreso en Paz.&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
==== Resoluciones de Clyde Kilby ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Voy a concluir leyendo once pasos prácticos que usó mi ex profesor Clyde Kilby, para mantenerse vivo en la belleza del mundo de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Al menos una vez al día miraré fijamente al cielo y recordaré que yo, una inconsciencia con una conciencia, estoy en un planeta, viajando en el espacio con cosas maravillosamente misteriosas alrededor y sobre mí. &lt;br /&gt;
#En vez de la idea acostumbrada de un cambio evolucionario, sin sentido e interminable, al cual no podemos agregar ni quitar, voy a suponer que el universo está guiado por una inteligencia superior, la cual, como dijo Aristóteles del drama griego, requiere un comienzo, un intermedio y un final. Creo que esto me va a salvar del escepticismo expresado por Bertrand Russel antes de su muerte, cuando dijo: “Hay oscuridad afuera y cuando muera habrá oscuridad adentro. No hay esplendor ni inmensidad en ningún lado, solo trivialidad por un momento, y luego nada”. &lt;br /&gt;
#No caeré en la falsedad de que este día, o cualquier otro día, son simplemente otras inciertas veinticuatro horas, lentas y pesadas, sino más bien un evento único, si así lo deseara, con potencialidades valiosas. No seré lo suficientemente tonto como para suponer que los problemas y el dolor son paréntesis totalmente malvados en mi existencia, sino probables escaleras para alcanzar la madurez moral y espiritual. &lt;br /&gt;
#No convertiré mi vida en una delgada línea recta que prefiere lo abstracto a la realidad. Sabré lo que estoy haciendo cuando considero de manera abstracta, lo cual, por supuesto, tendré que hacer con frecuencia. &lt;br /&gt;
#No menospreciaré mi propia singularidad por envidiar a otros. No voy a escudriñarme a mí mismo para descubrir a cuál categoría psicológica o social podría pertenecer. Principalmente, me olvidaré de mí mismo y haré mi trabajo. &lt;br /&gt;
#Abriré mis ojos y mis oídos. Una vez por día simplemente me quedaré mirando un árbol, una flor, una nube o una persona. Entonces, no me preocuparé en absoluto por preguntar qué son, sino simplemente sentirme contento porque existen. Con alegría, les dejaré ser el misterio de lo que Lewis llama su “divina, mágica, aterradora y exultante” existencia. &lt;br /&gt;
#A veces, rememoraré la frescura de la visión que tenía en mi niñez y trataré, al menos por un momento, ser, como en las palabras de Lewis Carroll, el “niño de la mente clara y de los asombrados ojos soñadores”. &lt;br /&gt;
#Seguiré el consejo de Darwin y recurriré a cosas creativas como la buena literatura y la buena música, preferentemente, como sugiere Lewis, un viejo libro y música atemporal. &lt;br /&gt;
#No permitiré que el ataque endemoniado de este siglo usurpe todas mis energías, en cambio, como sugirió Charles Williams “vivir el momento mismo”. Voy a tratar de vivir bien ahora, porque el único tiempo que existe es precisamente ahora. &lt;br /&gt;
#Aunque solo sea por un cambio de punto de vista, asumiré que mi ascendencia proviene de los Cielos más que de las cavernas. &lt;br /&gt;
#Aún si resulta que estoy equivocado, apostaré mi vida en la suposición de que este no es un mundo fatuo, ni es manejado por un propietario ausente, sino que hoy, este mismo día, se agrega alguna pincelada a este lienzo cósmico, que a su debido tiempo, voy a reconocer con alegría como una pincelada hecha por el Arquitecto que se llama a sí mismo Alfa y Omega.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Fortalecidos_para_Sufrir:_Cristo,_No%C3%A9_y_el_Bautismo</id>
		<title>Fortalecidos para Sufrir: Cristo, Noé y el Bautismo</title>
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				<updated>2013-08-09T12:12:27Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Strengthened to Suffer: Christ, Noah, and Baptism}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''1 Pedro 3:18-22'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, muerto en la carne, pero vivificado en el espíritu, en el cual, Él fue y predicó a los espíritus prisioneros, quienes en otro tiempo fueron desobedientes, cuando la paciencia de Dios esperaba en los días de Noé, durante la construcción del arca, en la cual unos pocos, es decir ocho personas, fueron salvadas a través del agua. Y correspondiendo a esto, el bautismo ahora os salva - no quitando la suciedad de la carne, sino como una petición a Dios de una conciencia buena - mediante la Resurrección de Cristo, quien está a la diestra de Dios, habiendo subido al cielo después de habérsele sometido los ángeles, las autoridades y las potestades.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
=== La Conexión con lo que Precede y con lo que Continúa ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para comprender todo lo que refiere este párrafo, tenemos que entender cómo se relaciona con lo que lo precede y con lo que le sigue. Justo antes, en el versículo 17, Pedro llama a los cristianos a sufrir si esa es la voluntad de Dios: “Es mejor padecer por hacer el bien, si así es la voluntad de Dios, que por hacer el mal.” A veces, es la voluntad de Dios que suframos por hacer el bien. No es fácil de entender. Necesitamos ayuda con esto. Necesitamos entendimiento, estímulo y esperanza, si es la voluntad de Dios que suframos por hacer el bien. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso, en el versículo 18, Pedro comienza este párrafo diciendo: “Porque también Cristo murió [padeció] por los pecados una sola vez…” La palabra “porque” nos muestra que Pedro está empezando a explicar por qué, a veces, es la voluntad de Dios que suframos por hacer el bien. Por lo cual, el párrafo comienza como una explicación o una razón del llamado a sufrir como cristianos por hacer el bien. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fíjense en la conexión entre el párrafo y lo que sigue en 4:1. La parte siguiente continúa así: “Por tanto, puesto que Cristo ha padecido en la carne, armaos también vosotros con el mismo propósito” - es decir, el propósito de sufrir por hacer el bien, como lo hizo Cristo. Por consiguiente, justo antes (en 3:17) y justo después del texto (en 4:17), el punto es: estén preparados para sufrir por hacer el bien, en caso de que sea la voluntad de Dios. Prepárense para ese propósito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Pedro nos está Preparando para Sufrir ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entre estos dos llamados a sufrir, está nuestro texto, versículos 18-22. Por lo tanto, el tema principal de estos versículos es ayudarnos a que estemos preparados para sufrir con Jesús por hacer el bien, no por hacer lo que está mal. Aunque en este versículo haya cosas enigmáticas, no debemos olvidar el punto principal – en este texto, la intención de Pedro es ayudarnos a armarnos en la fe para sufrir por el bien de Cristo y su reino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lo Normal en la Mayor Parte de la Historia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si esto les parece irrelevante, puede ser porque ustedes, como la mayoría de los norteamericanos, están separados del gran mundo más allá de nuestro pequeño país (cerca del 5% del total) y más allá de nuestra pequeña era americana (cerca del 5% de los últimos 6.000 años). Para la mayor parte del mundo y de la historia, ser cristiano no ha sido seguro. Stephen Neil dice, en su ''Historia de las Misiones Cristianas ''(p.43), que en los primeros tres siglos, cuando la iglesia se expandía como un fuego incontrolable: “Cada cristiano sabía, que tarde o temprano, tendría que dar testimonio de su fe a riesgo de costarle la vida”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Piensen en eso! Imaginen evangelizar en un marco donde no podían prometerle a la gente que las cosas mejorarían para ellos en la tierra, pero que si ellos creían en lo que les ofrecían, podrían poner en riesgo sus vidas. ¿Esto nos dice algo sobre nuestros mensajes y métodos evangélicos? Esto era normal en el contexto de esta carta, en la mayor parte del mundo y la mayoría de las veces, incluso lo es en la actualidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, hemos inventado nombres para los lugares en donde es peligroso ser cristiano. Los llamamos países “restrictivos”. Lo cual es realmente extraño. Nuestra falsa suposición, de que tener seguridad es algo normal, la usamos para determinar dónde puede avanzar la misión de la iglesia. Toda esta idea habría resultado incomprensible para Pedro y Pablo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lo Normal en la Mayor Parte del Mundo'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la actualidad, es normal sufrir por ser cristianos en la mayoría de los lugares. Estar seguros y ser respetados es la excepción, no la regla. Solo un ejemplo. Los misioneros evangelistas llegaron a Camboya en la década del 20. Cuando fueron expulsados, en 1965, había cerca de 600 creyentes. Entre 1965 y 1975, durante la guerra civil, la población cristiana subió a 90.000, aproximadamente. Fue una extraordinaria obra de Dios. Pero, cuando la organización guerrillera Khmer Rouge (los Jemeres Rojos) asumió el poder, y Pol Pot (su líder) desató su furia sobre la nación, la mayoría de estos cristianos murieron o huyeron del país. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta historia puede ser repetida cientos de veces, una y otra vez, en todo el mundo y a lo largo de los siglos. Es normal, no anormal, que los cristianos sean odiados. Jesús dijo algo contundente en Mateo 24:9: “Seréis odiados por todas las naciones por causa de mi nombre”. Acá hay una advertencia para nosotros en Estados Unidos. Tengo la impresión de que tenemos un modo implacable y revolucionario en Estados Unidos. La atmósfera parece ser de aspereza, rencor y perversa animosidad en la plaza pública – como si las elites liberales, humanísticas, seculares, culturales relativistas nos hubieran quitado nuestro mundo cristiano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que es el tiempo correcto para una dosis intensa de las enseñanzas de 1 Pedro – como en 4:12: “No os sorprendáis cuando el fuego de prueba caiga sobre vosotros, como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo”. Pedro desarrolla detalladamente esta carta para decirnos que somos extranjeros y expatriados acá y que NO es sorprendente ni anormal cuando los poderes culturales agravian al Cristianismo. “Si al dueño de la casa lo han llamado Belcebú, ¡cuánto más a los de su casa!” (Mateo 10:25). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En este texto de hoy – y en toda la carta – Pedro está poniendo énfasis en ayudarnos a estar preparados para sufrir, si esa fuera la voluntad de Dios. Con ese objetivo fueron escritos los versículos 18-22. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Cinco Maneras en las que Pedro nos Prepara para Sufrir ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Presten atención a las cinco maneras en las que Pedro nos fortalece para esa posibilidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Recuerden que Cristo sufrió''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, él insiste que no olvidemos que Cristo, nuestro gran Rey y Salvador, sufrió. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículos 17-18: “Pues es mejor padecer por hacer el bien, si esa es la voluntad de Dios, que por hacer el mal, PORQUE también Cristo sufrió”. A lo largo del Nuevo Testamento, la actitud del Cristianismo es: Nuestro Señor sufrió, nosotros vamos a imitarlo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tenemos a Pablo que dice: “Y conocerle a Él y la participación en sus padecimientos, llegando a ser como Él en su muerte” (Filipenses 3:10). A Hebreos que dice: “Padeció fuera de la puerta. Así pues, salgamos con Él fuera del campamento, cargando su oprobio” (13:12-13). A Jesús que dice: “Si alguno quiere venir en pos de mí, que renuncie a sí mismo, tome su cruz y me siga” (Marcos 8:34). Yo cargo la cruz; ustedes cargarán la cruz. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primer gran estímulo, para prepararnos para sufrir por hacer el bien, es que eso es lo que le pasó a Jesús, el hombre santo más grande, más amoroso, más bondadoso, más sincero que jamás haya existido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Cristo Triunfó y nos Llevó salvos a Dios''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pedro nos fortalece para sufrir al decirnos que Cristo ha triunfado sobre nuestro más grande enemigo y nos llevó salvos a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Alguien podría preguntar: “¿Por qué las personas se convertirían en cristianas, si lo que se les podía ofrecer era que las cosas en este mundo probablemente empeorarían para ellas y sus vidas estarían en riesgo?” La respuesta es que las mayores necesidades humanas no son vivir más o estar cómodo en la tierra. Las necesidades humanas más grandes son cómo hacer para que se nos perdonen los pecados y vencer nuestra separación de Dios, para vivir eternamente con felicidad en su presencia, en vez de vivir miserablemente en el infierno para siempre. Eso es mil veces más importante que vivir largo tiempo en la tierra y sentirse cómodos por un porcentaje inconmensurable de nuestra existencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto es lo que logra la muerte de Cristo. Versículo 18: “Porque Cristo también murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios”. Presten atención a cuatro cosas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Cristo murió “por los pecados”. Esto es lo que me separa de Dios. Esta es mi mayor necesidad. Estos son mis más grandes enemigos – no Satanás. Isaías 59:2: “Vuestras iniquidades han hecho separación entre vosotros y vuestro Dios”. Esto es muchísimo más aterrador que sufrir en bien de la rectitud – sufrir la ira de Dios porque mis pecados no han sido perdonados. Pero, Jesús murió “por los pecados”. Esto es lo más grandioso del mundo. No tengo que morir con mis pecados. Hay perdón. Esta es la razón por la que la gente creería en Jesús, aún si les costara la vida. &lt;br /&gt;
#Cristo murió, “el justo por los injustos”. Su muerte fue una sustitución. Él tomó mi lugar. Él soportó la ira y el castigo que yo merecía y lo hizo por mí. Su muerte fue totalmente inocente. Todo fue por los pecados de otros, no por los suyos. &lt;br /&gt;
#Cristo murió “una sola vez” – es decir, su muerte fue definitiva y lo satisfizo todo para llevar a cabo el perdón de todos los que creen en Él. No tiene que ofrecer otro sacrificio nunca más. Se terminó. Eso fue todo lo que era necesario para quitar la culpa de mis pecados. La deuda se pagó por completo. &lt;br /&gt;
#Todo esto me lleva a Dios. “Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el gran bienestar de los mártires y los cristianos que sufren. Nuestro peor enemigo – el pecado – ha sido derrotado. Y Jesús se aseguró que estuviéramos en casa a salvo con Dios. Nos llevó a Dios. Se eliminó la separación. Dios está cerca de nosotros y es para nosotros. Nuestras vidas están protegidas en Él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo nos ayuda esto a sufrir? Porque una de las terribles tentaciones del diablo, en el sufrimiento, es hacernos pensar que Dios nos ha abandonado. Lo que está diciendo aquí es: ¡El sufrimiento no es una señal de que Dios nos ha abandonado y se ha vuelto contra nosotros! Cristo ha cargado con nuestros pecados, padeció la ira de Dios y nos llevó salvos a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Recuerden los Tiempos de Noé''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La tercera manera en la que Pedro nos fortalece para el sufrimiento es con la situación en los tiempos de Noé. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después de referirse a Jesús vivificado en el espíritu (v.18), los versículos 19 y 20 dicen: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“En el cual (es decir, en el espíritu), Él (Jesús) también fue y predicó entre los encarcelados, 20 quienes en otro tiempo eran desobedientes cuando la paciencia de Dios esperaba en los días de Noé, durante la construcción del arca, en la cual unos pocos, es decir ocho personas, fueron salvadas por medio del agua.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Existe mucha controversia con respecto a qué se refiere esto. Les voy a decir lo que creo y cómo se relaciona con el punto principal. Creo que se refiere al tiempo en que la gente era desobediente en los días de Noé, burlándose de él porque era un hombre honrado, que obedecía a Dios (como en la situación de las vidas de los lectores de Pedro), y que Jesús, en el espíritu, fue enviado por Dios en esos días, para predicar a aquellas personas a través de Noé. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así como en 1:11, el Espíritu de Jesús estaba en los profetas del Antiguo Testamento, que predicaban su venida, por lo tanto, el Espíritu de Jesús estaba en Noé cuando predicaba a las personas desobedientes de su tiempo. AHORA, ellos están en prisión – es decir, en un lugar de tormento esperando el juicio final (Lucas 16:24). No tomo este versículo para referirme a la ida de Jesús al lugar de los muertos, para predicar a los espíritus allí – aunque mucha gente buena y sabia lo tome así. Una razón primordial es esta: si el argumento de Pedro es que Jesús fue a predicar a todos los muertos, ¿por qué diría que una vez ellos fueron desobedientes en los días de Noé? Había miles de millones de espíritus allí que no habían vivido en los tiempos de Noé. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso, creo que significa que Jesús fue a predicar en los días de Noé a quienes están AHORA prisioneros, esperando el juicio final, porque rechazaron esa predicación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay tres maneras en las que esto nos fortalece para sufrir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Una es que nos garantiza la grandeza de Cristo. Él no está limitado en espacio y tiempo. Estaba allí predicando hace miles de años y está aquí predicando hoy. Estará con ustedes, como dijo, hasta el fin del mundo – en China, Guinea, Congo, Bangkok, Kazakstán, Uzbekistán, Japón, Papúa Nueva Guinea, Siberia, Filipinas, Costa de Marfil, Austria, Chipre, Alemania y Minneapolis – donde sea que puedan sufrir, ahora y siempre. &lt;br /&gt;
#Segundo, es mejor obedecerlo y sufrir, que desobedecer y ser arrojados a la prisión del versículo 19. Eso es lo que pasó a los espíritus en los tiempos de Noé. Ellos pensaron que era absurdo hacer caso al llamado de Dios, como lo hizo Noé. Por lo tanto, permanecieron cómodos y moderadamente bien hasta que empezó a llover. Nuevamente, esta es la razón por la que se puede convertir a la gente con un mensaje que convoca al sufrimiento – es un sufrimiento que va mantenerlos fuera de la prisión eterna. &lt;br /&gt;
#Tercero, no es una desventaja para ustedes ser una pequeña minoría rechazada. Ese es el punto del versículo 20, donde dice que en el arca “unos pocos, es decir ocho personas, fueron salvadas a través del agua”. Debe haber parecido insignificante pertenecer a esa minoría tan pequeña. Pero, lo esencial es: si ustedes son una minoría con Dios, se salvarán y se revertirá la situación. Por eso, cuando llegue el momento del sufrimiento, no desperdicien su confianza, porque tiene una gran recompensa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4. Conocer el Significado del Bautismo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La cuarta manera, en la que Pedro nos fortalece para el sufrimiento, es describiendo el significado del Bautismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las inundaciones, que llevaron al juzgamiento del mundo en los días de Noé, le hacen recordar a Pedro el bautismo cristiano. Versículo 21: “Y correspondiendo a esto [la inundación], el bautismo ahora os salva - no quitando la suciedad de la carne, sino como una petición a Dios de una conciencia buena - mediante la Resurrección de Cristo”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 18 decía que Cristo murió por los pecados y nos llevó a Dios. En otras palabras Cristo nos salvó. Pero, la pregunta es ¿Quiénes son nosotros? ¿A quién salvó realmente la muerte de Cristo? Eso es lo que el versículo 21 responde: aquellos que están bautizados. Pero, Pedro sabe que esto se va a malentender si no lo califica. Por eso, cuando dice: “el Bautismo os salva”, agrega: “No quitando la suciedad de la carne, sino como una petición a Dios de una conciencia buena”. Virtualmente, esta es una definición del bautismo. Bautismo es una expresión exterior de una apelación a Dios, interior y espiritual, para la purificación. En otras palabras, el bautismo es una manera de decirle a Dios: “Confío en Ti, para que, para mí, la muerte de Jesús sea relevante por mis pecados, y para que me lleves, a través de la muerte y el juicio, a la vida nueva y eterna mediante la resurrección de Jesús”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El bautismo podía limpiar el cuerpo porque era por inmersión. Pero, no es por esto que él dice que salva. Salva por una razón: es una expresión de fe. Es una petición de fe. En Romanos 10:13, Pablo dice que todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo. El bautismo es todo un llamado. Es una petición al Señor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo nos fortalece esto para sufrir con Cristo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así: Cuando pasamos por el agua del bautismo, pasamos por la muerte y el juicio. Hemos sido enterrados con Cristo y hemos resucitado con él. Hemos pasado de la muerte a la vida. El juicio terminó. El sufrimiento que experimentamos no puede ser la condenación de Dios. Cristo ya lo ha experimentado por nosotros. Lo recibimos a través de la fe y expresamos nuestra fe por el bautismo. Este representa un recordatorio constante que se evitó el peor sufrimiento. Cristo lo sufrió por nosotros. Nunca tendremos que ir a juicio. Ahora no existe la condenación. Ya hemos pasado esa muerte en Cristo y resucitado en Él. Por consiguiente, nuestro sufrimiento actual no se debe a la ira de Dios, sino a la amorosa disciplina de nuestro Padre y la preparación para la gloria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''5. Recurran a Cristo, Quien está a la Diestra de Dios, Reinando sobre Todo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una última manera en la que Pedro nos fortalece para el sufrimiento: nos muestra que Cristo está a la diestra de Dios, reinando sobre los ángeles, las autoridades y los poderes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículo 22: “Quien está a la diestra de Dios, habiendo subido al cielo después de habérsele sometido los ángeles, las autoridades y las potestades”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tengan presente este pensamiento en preparación para el sufrimiento. Ningún demonio que acose, oprima, engañe y acuse es libre de hacer lo que quiere. Todos los ángeles, autoridades, poderes, demonios y Satanás mismo están sometidos a Jesucristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando al final de su carta (5: 8-9), Pedro dice que el diablo anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar y que resistamos firmes en la fe. Esta es la fe a la que se refiere. La fe en la que los ángeles, autoridades, poderes están sometidos a Jesús. Esto es con lo que reprendemos y resistimos al diablo: estamos sometidos a Jesús. Jesús reina a la diestra de Dios y ustedes están subordinados a Él. No pueden hacer nada sin su permiso. Son como un gato con cadena. No me pueden tocar a menos que Él lo permita. Y solo lo permitirá hasta el punto en que ese contacto sea para mi bien y para su gloria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Manténganse firmes como creyentes. Manténganse firmes en esta gran fe y hagan del propósito de Cristo un instrumento. El Hijo de Hombre no vino para que lo sirvan, sino para servir y dar su vida por muchos como rescate. Sigámoslo.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Siervos_de_Dios:_Libres_de_Todo_para_Honrar_Todo</id>
		<title>Siervos de Dios: Libres de Todo para Honrar Todo</title>
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				<updated>2013-06-19T19:24:57Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Slaves of God: Free from All to Honor All}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''1 Pedro 2: 13-17'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Someteos, para bien de Dios, a toda institución humana, ya sea al rey, como autoridad, o a los gobernadores, como enviados por él para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen el bien. Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis enmudecer la ignorancia de los hombres insensatos. Andad como libres, pero no uséis la libertad como pretexto para la maldad, sino empleadla como siervos de Dios. Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios, honrad al rey”.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Esta mañana, a través de este texto, Dios tiene algo que decirnos respecto a llamar a nuestro presidente “Willy, el hábil, y también acerca de Rush Limbaugh. Tiene algo que decir con respecto al espíritu de la prevalente rebelión antiautoritaria en nuestra sociedad y en la iglesia. Tiene algo que decir sobre los fundamentos morales de la guerra civil. Y, lo que es más importante, tiene algo que decir acerca de la manera que Dios se refiere a todas estas cosas y lo que significa ser un cristiano centrado en Dios, dentro de una cultura pagana o neo pagana. Tiene mucha relevancia para nosotros. Empecemos con lo más importante – lo central – y entonces encontrar el camino para llevar a cabo estas otras cuestiones útiles de la actual vida cristiana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Vivir para Dios  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante que hace este texto es relacionar con Dios toda nuestra vida social y política. La Biblia no es un libro sobre cómo desenvolverse en el mundo. Es un libro inspirado por Dios sobre cómo vivir para Dios. Me encanta esa frase: “vivir para Dios”. No es mía. Es de Pablo. En Gálatas 2:19, dijo: “Pues, mediante la ley, yo morí a la ley, a fin de vivir para Dios. El objetivo de la vida – incluyendo nuestra vida social y política – es vivir para Dios- Vivir con Dios como propósito definitivo. Vivir bajo su autoridad. Vivir de Él como vivimos del aire, la comida y el agua. Vivir por su buen honor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, lo más importante que hacen estos cinco versículos es poner nuestra vida social y política en relación con Dios, para que podamos vivir para Dios, aún en esta aparente parte secular de nuestras vidas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permítanme tomar cada versículo cómo está dispuesto y poner atención en esta protección de Dios de la que habla Pedro al tratar estos temas. Cada versículo menciona explícitamente a Dios, excepto uno (v.14) que está relacionado con la obra y el propósito de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== “Para bien del Señor”  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Empecemos con el versículo 13: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“Someteos, para bien del Señor, a toda institución humana, ya sea al rey, como autoridad (14a) o a los gobernadores”&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Qué Fundamenta Nuestra Sumisión''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La frase clave de este versículo es “para bien del Señor”. Si no entienden eso, no entienden lo más importante. Hay como una lealtad hacia las instituciones humanas, que no es para el bien del Señor, y que no es en lo que Pedro está interesado. Por fuera, puede parecerse a la sumisión cristiana, pero es radicalmente diferente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cristianos no se someten a las instituciones humanas simplemente porque tienen ganas, o porque tiene personalidades sumisas o porque las instituciones tienen poderes coercitivos. No nos consideramos a nosotros mismos primero para ver lo que queremos hacer, ni tampoco a la institución (como el gobierno) para ver si existen consecuencias por no someternos. Consideremos primero a Dios. Consultemos a Dios sobre la institución. Y sometámonos en su nombre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Por qué es Necesario Plantear este Tema ''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que hace que esta cuestión sea tan urgente, para que Pedro la mencione acá, es lo que ha dicho en los cuatro versículos previos. En el versículo 9, dice que los cristianos son “linaje escogido, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios”. En el versículo 10, dice que somos “el pueblo de Dios”. En el versículo 11, dice que, por lo tanto, somos extranjeros y peregrinos aquí, entre las instituciones sociales y políticas del mundo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todo eso conlleva a preguntarnos si, de alguna manera, tenemos cierta lealtad hacia las instituciones del mundo. Si somos una “nación santa” aparte, si somos “el pueblo de Dios” y si somos “extranjeros y peregrinos”, entonces quizás deberíamos retirarnos a nuestros propios guetos, comunidades y enclaves cristianos y no tener nada que ver con los poderes e instituciones del mundo. La respuesta de Pedro a esto es NO. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mientras estén en este mundo, son (en diferentes sentidos) ciudadanos de dos órdenes, dos sistemas. De este mundo, con sus instituciones necesarias y de la orden del reino de Dios con sus valores necesarios. No porque las dos órdenes tengan la misma autoridad, sino porque Dios es el soberano y propietario de las dos, y si pertenecen primero a Él y a su reino, los puede enviar al reino de este mundo para su bien, para sus propósitos, para su gloria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Un Acto de Tributo a la Suprema Autoridad de Dios''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De esta manera, la sumisión cristiana a las instituciones de este mundo se convierte en un acto de tributo a la autoridad de Dios sobre las instituciones del mundo. Se puede mirar a un rey o a un gobernador a los ojos y decir: “Me someto a ti, te honro – pero no por tu bien, te honro para bien de Dios. Te honro porque le perteneces a Dios y Él gobierna sobre ti, te ha elevado soberanamente por un tiempo limitado y te ha dado el liderazgo que tienes. Por su bien, por su gloria y por su legítima autoridad sobre ti, yo te honro.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, el versículo 13 subordina toda sumisión en la tierra a una sumisión superior a Dios cuando dice: “Someteos, para bien del Señor”. Mantenemos el límite de velocidad para bien de Dios, no porque podemos recibir una multa. Y todo nuestro manejo se convierte en un acto de veneración. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El Proyecto de Dios para el Gobierno  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siguiente…versículo 14 &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“[Sométanse a reyes y gobernadores] para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen el bien.”&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Es el único versículo que no menciona a Dios. Pero Él está aquí. Cuando Pedro nos dice que el objetivo de los reyes y los gobernadores es castigar el mal y alabar el bien, está expresando el propósito que Dios tiene para ellos. Lo vimos en Romanos 13:4, donde Pedro dice que la autoridad civil “es un ministro de Dios para bien… [Y] ministro es de Dios, un vengador que castiga al que practica lo malo”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por consiguiente, lo que expresa el versículo 14 no es necesariamente lo que Nerón y sus gobernadores provinciales pretenden. Expresa para qué proyectó Dios el gobierno. De hecho, Nerón decapitó a Pablo y crucificó a Pedro cabeza abajo. El objetivo apropiado de un gobierno es contener el río de maldad que fluye del corazón del hombre, para que no inunde de anarquía al mundo (como, por ejemplo, en Somalia y Ruanda). Los gobiernos no salvan, están para mantener el orden externo en un mundo rebosante de maldad, para que el mensaje salvador del evangelio funcione y triunfe por su propio poder. Por eso, en 1 Timoteo 2:1-4, Pedro nos insta a orar por los reyes y por todos los que tienen autoridad – porque Él desea que no se entorpezca el evangelio por algún disturbio, para que más personas se puedan salvar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La Voluntad de Dios  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siguiente… Versículo 15: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo el bien, hagáis enmudecer la ignorancia de los hombres insensatos.”&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
En una cultura pagana, nuestro comportamiento tiene que provenir de Dios (1 Pedro 4:2). Somos extranjeros y exiliados. Consultamos a nuestro Soberano acerca de cómo vivir. El nos dice lo que está bien y lo que está mal a través de este libro – nuestra carta estatutaria y constitución fundamentales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su propósito para nosotros – exactamente como lo era la semana pasada en el versículo 12 – es que vivamos por el resto de nuestra existencia una vida tan alegre, sacrificada, humilde y valiente, de bondad hacia los demás, que se pueda silenciar la difamación del Cristianismo. “Que haciendo el bien, hagáis enmudecer la ignorancia de los hombres insensatos.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De Dios obtenemos esta estrategia, la fuerza y la guía para vivir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Esclavos de Dios  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siguiente… Versículo 16: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“Andad como libres, pero no uséis la libertad como pretexto para la maldad, sino empleadla como siervos de Dios”.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Lo que este versículo nos enseña es que pertenecemos a Dios y no al gobierno norteamericano. Somos siervos de Dios, no del hombre (1 Corintios 7:22-23). No nos sometemos a las instituciones humanas como esclavos de esas instituciones, sino como libre pueblo de Dios. Nos sometemos en libertad para su bien. No en esclavitud por el bien del rey. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un sentido profundo, Dios nos ha transferido de esta era al reino de su Hijo. Hemos pasado de la muerte a la vida, Pero, luego por un tiempo, nos vuelve a mandar a esta época, por decirlo de alguna manera, no como alguna vez fuimos – como esclavos del pecado, la culpa y caprichos de esta era y sus instituciones – sino como personas libres, como extranjeros que vivimos de acuerdo a otros valores, estándares, objetivos y prioridades. Nos sometemos. Pero, nos sometemos libremente, no encogiéndonos de miedo ante las autoridades humanas, sino obedeciendo gustosamente a nuestro verdadero Rey – Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra entera predisposición a la libertad, la alegría, la valentía y la alteridad radical de este mundo se origina en nuestra pertenencia a Dios – que en un sentido es esclavitud (porque su autoridad sobre nosotros es absoluta), pero en otro sentido es libertad gloriosa (porque Él cambia nuestros corazones, para que amemos hacer los que nos manda a hacer). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como dijo '''Martín Lutero''' en su pequeño tratado llamado “La Libertad Cristiana”: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“El cristiano es libre señor de todas las cosas y no está sujeto a nadie. El cristiano es obediente servidor de todas las cosas y está subordinado a todos”.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
La clave de esa paradoja es Dios. Liberado por Dios de la esclavitud a todas las instituciones humanas y enviado por Dios libremente y sumisamente a esas instituciones - ¡para su bien! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La Progresión del Honor  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente…versículo 17: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios, honrad al rey”&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Creo que hay una progresión acá. Primero, den a todos los seres humanos (buenos y malos) el respeto y honor básicos. La manera en que respetan a un canalla como Judas va a ser diferente de la manera que respetan a un santo como Juan. Pero, hay una manera. La vamos a buscar y la vamos a encontrar. Probablemente, no va a significar que la palabra canalla debe dejar de existir. Pero, va a cambiar totalmente la manera en que la usan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, además de ese respeto y honor comunes por toda la humanidad, hay un amor especial para dar a los “hermanos”, es decir, a los compañeros cristianos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Asimismo, aparte de ese respeto común por todos y ese amor especial por los cristianos, hay un temor especial concerniente a Dios y a nadie más. No somos esclavos de los hombres y por lo tanto no tememos a los hombres. Los honramos libremente. Amamos libremente a los cristianos. Y reverenciamos a la autoridad absoluta de Dios con veneración. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios…” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, volviendo al honor básico – “Honrad al rey”, lo incluye en el honor y respeto otorgado a todos. No hay que temerle ni amarlo como amamos a los cristianos. Pero hay que honrarlo. Primero, está nuestra lealtad absoluta a Dios. Después, nuestro amor afectuoso por otros creyentes. Luego, nuestro honor hacia el rey y otros infieles. El rey no es Dios. Solo Dios es Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ese es el mensaje principal de este texto. Ahora, consideremos algunas de las implicaciones para nuestra vida actual. Mencioné cuatro al comienzo de este mensaje. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Cuatro Aplicaciones ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Honrar al Presidente''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, dije que el texto tenía algo que decir con respecto a llamar Willy, el hábil, al Presidente de los Estados Unidos. Ahora, que es casi obvio, estoy más en desacuerdo con este presidente que con cualquier otro en toda mi vida. El mes en el que fue investido prediqué un sermón pidiendo “''¿Cómo honran los cristianos que se oponen al aborto a un presidente que está a favor?''” No fue fácil entonces y desde entonces se ha vuelto más difícil. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, el hecho es que tenemos que encontrar una manera de expresar nuestra consternación por algunos de sus puntos de vista y su comportamiento, mientras que también tener un respeto básico por él como persona y por su cargo que está decretado por Dios. “Honrad a todos,… honrad al rey.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una manera de hacer esto es dejar que la tristeza atempere nuestra indignación. Esto no significa que solo hablarán cuando estén de acuerdo con él. Significa que cuando estén en desacuerdo, van a hacer que la seriedad social y moral del problema los proteja del cinismo barato, negligente e insolente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Rush Limbaugh''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto se relaciona directamente a la segunda implicación que mencioné al principio. El texto tiene algo que decir sobre Rush Limbaugh. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No voy a comentar sobre la política de Limbaugh. Pero, no puedo evitar pensar que este texto tiene relevancia en el espíritu que él trasmite. Quiero preguntarles ¿creen que su actitud, espíritu y estilo predominantes (y la palabra clave aquí es predominantes, porque puede existir un tiempo en que la sátira tenga un lugar en el foro público violento) son los que ustedes esperan que prevalezcan más en nuestro discurso social o en la vida de nuestra iglesia? ¿Es este el espíritu de alguien que honra a todos los hombres y de manera especial al rey – el presidente? ¿De un show a otro, la tristeza equilibra la indignación y el desprecio? ¿Hay condolencia por las terribles consecuencias? ¿Hay una sinceridad y preocupación francas que van más allá del cinismo? No estoy seguro respecto a la respuesta porque no he visto ni oído demasiado. Pero, estén alertas porque estas preguntas son importantes, no solo sus puntos de vista políticos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. La Rebelión Antiautoritaria''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tercero, dije que este texto tiene algo que decir acerca del espíritu de rebelión autoritaria que prevalece en nuestra sociedad y en la iglesia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En todos los seres humanos hay una aversión innata por la autoridad. Somos rebeldes por naturaleza. Adán y Eva eligieron comer el fruto prohibido para poder ser como Dios y determinar por sí mismos lo que era bueno y lo que era malo. Desde entonces, esa ha sido nuestra naturaleza también. Esto es de lo que necesitamos que nos salven la cruz de Cristo y el poder del Espíritu Santo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algunas culturas adoptan este espíritu rebelde más que otras. La nuestra lo hace intensamente. Manejando a través de Chicago, vi un cartel gigantesco que decía en uno de sus lados: “La imagen lo es todo”, y en el otro lado, con enormes letras rojas decía “Rebélense”. Los dos van codo a codo. Uno dice que la verdad y la realidad interior no tienen importancia. En realidad, que pueden no existir. Lo que interesa es lo que se puede obtener de acuerdo a la imagen que uno muestra. Por eso, continúa: “Rebélense” contra cualquiera que trata de limitarlos diciendo que hay un estándar para la vida interior – contra cualquiera que diga que la imagen no es todo. Especialmente, el cartel sugiere que se rebelen contra Dios, porque en los ojos de Dios la imagen no significa nada – excepto un celofán ultra fino envolviendo nada o a un adulto haciendo mohines porque se quedó en la etapa inmadura de los “terribles dos”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este texto, junto con toda la Biblia, nos convoca a ser humildes ante Dios primero, quien tiene autoridad y derechos absolutos sobre nosotros, como el alfarero sobre la arcilla, y después por su bien, ser humildes ante toda institución a la que Dios nos ordene hacerlo. En resumen, la única solución para la rebelión es la gracia de Dios, que nos hace sumisos ante la autoridad de Dios, para que podamos disfrutar de la hermandad de Dios, que todo lo satisface, y someternos en libertad a las instituciones designadas por Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4. Los Fundamentos Morales de la Ley Civil''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, dije que este texto tiene algo que decir con respecto a los fundamentos morales de la ley civil. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 14 dice que la autoridad civil existe para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen el bien. No puedo hacer justicia a tan importante cuestión. Pero, puedo hacer referencia. Lo que esto sugiere es que las realidades de lo malo y lo bueno son las bases de la ley. Si las autoridades civiles castigan lo malo y recompensan lo bueno, entonces lo malo y lo bueno tienen que existir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sugiero que una de nuestras tareas como cristianos – no la única, ni la principal – es seguir diciéndolo. Las leyes (y su aplicación adecuada) se basan en la realidad de lo bueno y lo malo. Si eliminamos lo bueno y lo malo, las leyes no tendrían fundamento, se derrumbarían y todo se convertiría en una anarquía. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No es nuestro trabajo salvar a Norteamérica de la anarquía. Nuestro trabajo es vivir para Dios en todo en la vida – incluyendo la parte política y social de la vida – para que otros se conviertan, se salven y lo glorifiquen. Pero, durante ese proceso se honra a los líderes, se elimina el cinismo del discurso civil, el espíritu rebelde se vuelve humilde y se refuerza el fundamento moral de la ley. Sucesivamente, esto revela, para aquellos que lo entienden, que vivir para Dios es bueno para el mundo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Siervos_de_Dios:_Libres_de_Todo_para_Honrar_Todo</id>
		<title>Siervos de Dios: Libres de Todo para Honrar Todo</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://es.gospeltranslations.org/wiki/Siervos_de_Dios:_Libres_de_Todo_para_Honrar_Todo"/>
				<updated>2013-06-19T18:27:00Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Slaves of God: Free from All to Honor All}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''1 Pedro 2: 13-17'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Someteos, para bien de Dios, a toda institución humana, ya sea al rey, como autoridad, o a los gobernadores, como enviados por él para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen el bien. Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis enmudecer la ignorancia de los hombres insensatos. Andad como libres, pero no uséis la libertad como pretexto para la maldad, sino empleadla como siervos de Dios. Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios, honrad al rey”.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Esta mañana, a través de este texto, Dios tiene algo que decirnos respecto a llamar a nuestro presidente “Willy, el hábil, y también acerca de Rush Limbaugh. Tiene algo que decir con respecto al espíritu de la prevalente rebelión antiautoritaria en nuestra sociedad y en la iglesia. Tiene algo que decir sobre los fundamentos morales de la guerra civil. Y, lo que es más importante, tiene algo que decir acerca de la manera que Dios se refiere a todas estas cosas y lo que significa ser un cristiano centrado en Dios, dentro de una cultura pagana o neo pagana. Tiene mucha relevancia para nosotros. Empecemos con lo más importante – lo central – y entonces encontrar el camino para llevar a cabo estas otras cuestiones útiles de la actual vida cristiana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Vivir para Dios  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante que hace este texto es relacionar con Dios toda nuestra vida social y política. La Biblia no es un libro sobre cómo desenvolverse en el mundo. Es un libro inspirado por Dios sobre cómo vivir para Dios. Me encanta esa frase: “vivir para Dios”. No es mía. Es de Pablo. En Gálatas 2:19, dijo: “Pues, mediante la ley, yo morí a la ley, a fin de vivir para Dios. El objetivo de la vida – incluyendo nuestra vida social y política – es vivir para Dios- Vivir con Dios como propósito definitivo. Vivir bajo su autoridad. Vivir de Él como vivimos del aire, la comida y el agua. Vivir por su buen honor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, lo más importante que hacen estos cinco versículos es poner nuestra vida social y política en relación con Dios, para que podamos vivir para Dios, aún en esta aparente parte secular de nuestras vidas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permítanme tomar cada versículo cómo está dispuesto y poner atención en esta protección de Dios de la que habla Pedro al tratar estos temas. Cada versículo menciona explícitamente a Dios, excepto uno (v.14) que está relacionado con la obra y el propósito de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== “Para bien del Señor”  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Empecemos con el versículo 13: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“Someteos, para bien del Señor, a toda institución humana, ya sea al rey, como autoridad (14a) o a los gobernadores”&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Qué Fundamenta Nuestra Sumisión''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La frase clave de este versículo es “para bien del Señor”. Si no entienden eso, no entienden lo más importante. Hay como una lealtad hacia las instituciones humanas, que no es para el bien del Señor, y que no es en lo que Pedro está interesado. Por fuera, puede parecerse a la sumisión cristiana, pero es radicalmente diferente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los cristianos no se someten a las instituciones humanas simplemente porque tienen ganas, o porque tiene personalidades sumisas o porque las instituciones tienen poderes coercitivos. No nos consideramos a nosotros mismos primero para ver lo que queremos hacer, ni tampoco a la institución (como el gobierno) para ver si existen consecuencias por no someternos. Consideremos primero a Dios. Consultemos a Dios sobre la institución. Y sometámonos en su nombre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Por qué es Necesario Plantear este Tema ''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que hace que esta cuestión sea tan urgente, para que Pedro la mencione acá, es lo que ha dicho en los cuatro versículos previos. En el versículo 9, dice que los cristianos son “linaje escogido, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios”. En el versículo 10, dice que somos “el pueblo de Dios”. En el versículo 11, dice que, por lo tanto, somos extranjeros y peregrinos aquí, entre las instituciones sociales y políticas del mundo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todo eso conlleva a preguntarnos si, de alguna manera, tenemos cierta lealtad hacia las instituciones del mundo. Si somos una “nación santa” aparte, si somos “el pueblo de Dios” y si somos “extranjeros y peregrinos”, entonces quizás deberíamos retirarnos a nuestros propios guetos, comunidades y enclaves cristianos y no tener nada que ver con los poderes e instituciones del mundo. La respuesta de Pedro a esto es NO. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mientras estén en este mundo, son (en diferentes sentidos) ciudadanos de dos órdenes, dos sistemas. De este mundo, con sus instituciones necesarias y de la orden del reino de Dios con sus valores necesarios. No porque las dos órdenes tengan la misma autoridad, sino porque Dios es el soberano y propietario de las dos, y si pertenecen primero a Él y a su reino, los puede enviar al reino de este mundo para su bien, para sus propósitos, para su gloria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Un Acto de Tributo a la Suprema Autoridad de Dios''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De esta manera, la sumisión cristiana a las instituciones de este mundo se convierte en un acto de tributo a la autoridad de Dios sobre las instituciones del mundo. Se puede mirar a un rey o a un gobernador a los ojos y decir: “Me someto a ti, te honro – pero no por tu bien, te honro para bien de Dios. Te honro porque le perteneces a Dios y Él gobierna sobre ti, te ha elevado soberanamente por un tiempo limitado y te ha dado el liderazgo que tienes. Por su bien, por su gloria y por su legítima autoridad sobre ti, yo te honro.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, el versículo 13 subordina toda sumisión en la tierra a una sumisión superior a Dios cuando dice: “Someteos, para bien del Señor”. Mantenemos el límite de velocidad para bien de Dios, no porque podemos recibir una multa. Y todo nuestro manejo se convierte en un acto de veneración. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El Proyecto de Dios para el Gobierno  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siguiente…versículo 14 &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“[Sométanse a reyes y gobernadores] para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen el bien.”&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Es el único versículo que no menciona a Dios. Pero Él está aquí. Cuando Pedro nos dice que el objetivo de los reyes y los gobernadores es castigar el mal y alabar el bien, está expresando el propósito que Dios tiene para ellos. Lo vimos en Romanos 13:4, donde Pedro dice que la autoridad civil “es un ministro de Dios para bien… [Y] ministro es de Dios, un vengador que castiga al que practica lo malo”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por consiguiente, lo que expresa el versículo 14 no es necesariamente lo que Nerón y sus gobernadores provinciales pretenden. Expresa para qué proyectó Dios el gobierno. De hecho, Nerón decapitó a Pablo y crucificó a Pedro cabeza abajo. El objetivo apropiado de un gobierno es contener el río de maldad que fluye del corazón del hombre, para que no inunde de anarquía al mundo (como, por ejemplo, en Somalia y Ruanda). Los gobiernos no salvan, están para mantener el orden externo en un mundo rebosante de maldad, para que el mensaje salvador del evangelio funcione y triunfe por su propio poder. Por eso, en 1 Timoteo 2:1-4, Pedro nos insta a orar por los reyes y por todos los que tienen autoridad – porque Él desea que no se entorpezca el evangelio por algún disturbio, para que más personas se puedan salvar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La Voluntad de Dios  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siguiente… Versículo 15: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo el bien, hagáis enmudecer la ignorancia de los hombres insensatos.”&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
En una cultura pagana, nuestro comportamiento tiene que provenir de Dios (1 Pedro 4:2). Somos extranjeros y exiliados. Consultamos a nuestro Soberano acerca de cómo vivir. El nos dice lo que está bien y lo que está mal a través de este libro – nuestra carta estatutaria y constitución fundamentales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su propósito para nosotros – exactamente como lo era la semana pasada en el versículo 12 – es que vivamos por el resto de nuestra existencia una vida tan alegre, sacrificada, humilde y valiente, de bondad hacia los demás, que se pueda silenciar la difamación del Cristianismo. “Que haciendo el bien, hagáis enmudecer la ignorancia de los hombres insensatos.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De Dios obtenemos esta estrategia, la fuerza y la guía para vivir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Esclavos de Dios  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siguiente… Versículo 16: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“Andad como libres, pero no uséis la libertad como pretexto para la maldad, sino empleadla como siervos de Dios”.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Lo que este versículo nos enseña es que pertenecemos a Dios y no al gobierno norteamericano. Somos siervos de Dios, no del hombre (1 Corintios 7:22-23). No nos sometemos a las instituciones humanas como esclavos de esas instituciones, sino como libre pueblo de Dios. Nos sometemos en libertad para su bien. No en esclavitud por el bien del rey. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un sentido profundo, Dios nos ha transferido de esta era al reino de su Hijo. Hemos pasado de la muerte a la vida, Pero, luego por un tiempo, nos vuelve a mandar a esta época, por decirlo de alguna manera, no como alguna vez fuimos – como esclavos del pecado, la culpa y caprichos de esta era y sus instituciones – sino como personas libres, como extranjeros que vivimos de acuerdo a otros valores, estándares, objetivos y prioridades. Nos sometemos. Pero, nos sometemos libremente, no encogiéndonos de miedo ante las autoridades humanas, sino obedeciendo gustosamente a nuestro verdadero Rey – Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra entera predisposición a la libertad, la alegría, la valentía y la alteridad radical de este mundo se origina en nuestra pertenencia a Dios – que en un sentido es esclavitud (porque su autoridad sobre nosotros es absoluta), pero en otro sentido es libertad gloriosa (porque Él cambia nuestros corazones, para que amemos hacer los que nos manda a hacer). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como dijo '''Martín Lutero''' en su pequeño tratado llamado “La Libertad Cristiana”: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“El cristiano es libre señor de todas las cosas y no está sujeto a nadie. El cristiano es obediente servidor de todas las cosas y está subordinado a todos”.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
La clave de esa paradoja es Dios. Liberado por Dios de la esclavitud a todas las instituciones humanas y enviado por Dios libremente y sumisamente a esas instituciones - ¡para su bien! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La Progresión del Honor  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente…versículo 17: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios, honrad al rey”&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Creo que hay una progresión acá. Primero, den a todos los seres humanos (buenos y malos) el respeto y honor básicos. La manera en que respetan a un canalla como Judas va a ser diferente de la manera que respetan a un santo como Juan. Pero, hay una manera. La vamos a buscar y la vamos a encontrar. Probablemente, no va a significar que la palabra canalla debe dejar de existir. Pero, va a cambiar totalmente la manera en que la usan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, además de ese respeto y honor comunes por toda la humanidad, hay un amor especial para dar a los “hermanos”, es decir, a los compañeros cristianos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Asimismo, aparte de ese respeto común por todos y ese amor especial por los cristianos, hay un temor especial concerniente a Dios y a nadie más. No somos esclavos de los hombres y por lo tanto no tememos a los hombres. Los honramos libremente. Amamos libremente a los cristianos. Y reverenciamos a la autoridad absoluta de Dios con veneración. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios…” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, volviendo al honor básico – “Honrad al rey”, lo incluye en el honor y respeto otorgado a todos. No hay que temerle ni amarlo como amamos a los cristianos. Pero hay que honrarlo. Primero, está nuestra lealtad absoluta a Dios. Después, nuestro amor afectuoso por otros creyentes. Luego, nuestro honor hacia el rey y otros infieles. El rey no es Dios. Solo Dios es Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ese es el mensaje principal de este texto. Ahora, consideremos algunas de las implicaciones para nuestra vida actual. Mencioné cuatro al comienzo de este mensaje. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Cuatro Aplicaciones ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Honrar al Presidente''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, dije que el texto tenía algo que decir con respecto a llamar Willy, el hábil, al Presidente de los Estados Unidos. Ahora, que es casi obvio, estoy más en desacuerdo con este presidente que con cualquier otro en toda mi vida. El mes en el que fue investido prediqué un sermón pidiendo “''¿Cómo honran los cristianos que se oponen al aborto a un presidente que está a favor?''” No fue fácil entonces y desde entonces se ha vuelto más difícil. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, el hecho es que tenemos que encontrar una manera de expresar nuestra consternación por algunos de sus puntos de vista y su comportamiento, mientras que también tener un respeto básico por él como persona y por su cargo que está decretado por Dios. “Honrad a todos,… honrad al rey.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una manera de hacer esto es dejar que la tristeza atempere nuestra indignación. Esto no significa que solo hablarán cuando estén de acuerdo con él. Significa que cuando estén en desacuerdo, van a hacer que la seriedad social y moral del problema los proteja del cinismo barato, negligente e insolente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Rush Limbaugh''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto se relaciona directamente a la segunda implicación que mencioné al principio. El texto tiene algo que decir sobre Rush Limbaugh. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No voy a comentar sobre la política de Limbaugh. Pero, no puedo evitar pensar que este texto tiene relevancia en el espíritu que él trasmite. Quiero preguntarles ¿creen que su actitud, espíritu y estilo predominantes (y la palabra clave aquí es predominantes, porque puede existir un tiempo en que la sátira tenga un lugar en el foro público violento) son los que ustedes esperan que prevalezcan más en nuestro discurso social o en la vida de nuestra iglesia? ¿Es este el espíritu de alguien que honra a todos los hombres y de manera especial al rey – el presidente? ¿De un show a otro, la tristeza equilibra la indignación y el desprecio? ¿Hay condolencia por las terribles consecuencias? ¿Hay una sinceridad y preocupación francas que van más allá del cinismo? No estoy seguro respecto a la respuesta porque no he visto ni oído demasiado. Pero, estén alertas porque estas preguntas son importantes, no solo sus puntos de vista políticos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. La Rebelión Antiautoritaria''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tercero, dije que este texto tiene algo que decir acerca del espíritu de rebelión autoritaria que prevalece en nuestra sociedad y en la iglesia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En todos los seres humanos hay una aversión innata por la autoridad. Somos rebeldes por naturaleza. Adán y Eva eligieron comer el fruto prohibido para poder ser como Dios y determinar por sí mismos lo que era bueno y lo que era malo. Desde entonces, esa ha sido nuestra naturaleza también. Esto es de lo que necesitamos que nos salven la cruz de Cristo y el poder del Espíritu Santo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algunas culturas adoptan este espíritu rebelde más que otras. La nuestra lo hace intensamente. Manejando a través de Chicago, vi un cartel gigantesco que decía en uno de sus lados: “La imagen lo es todo”, y en el otro lado, con enormes letras rojas decía “Rebélense”. Los dos van codo a codo. Uno dice que la verdad y la realidad interior no tienen importancia. En realidad, que pueden no existir. Lo que interesa es lo que se puede obtener de acuerdo a la imagen que uno muestra. Por eso, continúa: “Rebélense” contra cualquiera que trata de limitarlos diciendo que hay un estándar para la vida interior – cualquiera que dice que la imagen no es todo. Especialmente, sugiere que se rebelen contra Dios, porque en los ojos de Dios la imagen no significa nada – excepto un celofán ultra fino envolviendo nada o a un adulto haciendo mohines porque se quedó en la etapa inmadura de los “terribles dos”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este texto, junto con toda la Biblia, nos convoca a ser humildes ante Dios primero, quien tiene autoridad y derechos absolutos sobre nosotros, como el alfarero sobre la arcilla, y después por su bien, ser humildes ante toda institución a la que Dios nos ordene hacerlo. En resumen, la única solución para la rebelión es la gracia de Dios, que nos hace sumisos ante la autoridad de Dios, para que podamos disfrutar de la hermandad de Dios, que todo lo satisface, y someternos en libertad a las instituciones designadas por Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4. Los Fundamentos Morales de la Ley Civil''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, dije que este texto tiene algo que decir con respecto a los fundamentos morales de la ley civil. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 14 dice que la autoridad civil existe para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen el bien. No puedo hacer justicia a tan importante cuestión. Pero, puedo hacer referencia. Lo que esto sugiere es que las realidades de lo malo y lo bueno son las bases de la ley. Si las autoridades civiles castigan lo malo y recompensan lo bueno, entonces lo malo y lo bueno tienen que existir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sugiero que una de nuestras tareas como cristianos – no la única, ni la principal – es seguir diciéndolo. Las leyes (y su aplicación adecuada) se basan en la realidad de lo bueno y lo malo. Si eliminamos lo bueno y lo malo, las leyes no tendrían fundamento, se derrumbarían y todo se convertiría en una anarquía. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No es nuestro trabajo salvar a Norteamérica de la anarquía. Nuestro trabajo es vivir para Dios en todo en la vida – incluyendo la parte política y social de la vida – para que otros se conviertan, se salven y lo glorifiquen. Pero, durante ese proceso se honra a los líderes, se elimina el cinismo del discurso civil, el espíritu rebelde se vuelve humilde y se refuerza el fundamento moral de la ley. Sucesivamente, esto revela, para aquellos que lo entienden, que vivir para Dios es bueno para el mundo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Como_Casa_Espiritual_Para_Un_Sacerdocio_Santo</id>
		<title>Como Casa Espiritual Para Un Sacerdocio Santo</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://es.gospeltranslations.org/wiki/Como_Casa_Espiritual_Para_Un_Sacerdocio_Santo"/>
				<updated>2012-09-27T19:49:14Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Becoming a Spiritual House and Holy Priesthood}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''1 Pedro 2:4-8''' &amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“Y viniendo a Él como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y valiosa a los ojos de Dios, también vosotros, como piedras vivas, estáis siendo edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, por medio de Jesucristo, que sean agradables a Dios. Pues, esto se encuentra en la Escritura: ´Mirad, pongo en Sion una piedra escogida, una piedra angular valiosa y el que crea en ella no será decepcionado´. Este valor inapreciable es, pues, para vosotros los que creéis; pero para los que no creen ´La piedra que desecharon los constructores, esa, en piedra angular se ha convertido´ y en ´Piedra de tropiezo y roca de escándalo´; pues ellos tropiezan porque son desobedientes a la palabra y para ese destino también estaban designados.” &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Mientras buscaba en el Señor lo que nosotros, como personas, necesitaríamos de Dios esta mañana, me pareció que justo el siguiente pasaje programado de 1 Pedro es precisamente lo que necesitamos. No es lo único que necesitamos. Pero, sí lo necesitamos. Y lo necesitamos muchísimo. La Palabra se refiere a cómo ofrecer sacrificios espirituales que sean agradables a Dios. Nos vamos a concentrar en los versículos 4-5. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Cómo los Sacrificios Espirituales se Convierten en Agradables a Dios  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En estos versículos, fíjense que hay seis fases en la manera en que Dios logra que los sacrificios espirituales sean aceptables para Él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Jesucristo, la Piedra Viva''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero. En el versículo 4, está Jesucristo, la Piedra viva. Pedro lo llama piedra a causa de las profecías del Viejo Testamento: “Mirad, pongo por fundamento en Sion una piedra” (Isaías 28:16). “La piedra que desecharon los edificadores ha llegado a ser la piedra principal del ángulo” (Salmos 118:22). Vamos a volver sobre esto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Aquellos que lo Anhelan Vienen a Él''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo. En el versículo 4, aquellos que han probado la benignidad del Señor (recuerden el versículo 3 que vimos hace tres semanas) – aquellos que han probado que el Señor es benigno y ahora lo anhelan como los bebés desean la leche – ellos ahora (versículo 4) vienen a Él: “Y viniendo a Él como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida [=elegida] y preciosa a los ojos de Dios”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Conformados como Piedras Vivas''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tercero. El resultado de este venir a Él es que somos conformados como piedras vivas, para utilizarlas en un edificio espiritual. Versículo 5: “También vosotros, como piedras vivas, estáis siendo edificados”. El contacto con la Piedra Viva nos da vida y nos acondiciona para ocupar nuestro lugar en su plan arquitectónico. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4. Estamos Edificados Como una Casa Espiritual''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuatro. Cuando nos acercamos a la Piedra Viva y estamos conformados nosotros mismos como piedras vivas, se nos edifica como “casa espiritual. Cristo es el constructor. Construye a cada cristiano en un templo espiritual. Es espiritual porque alberga al Espíritu Santo. “¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros?” (1 Corintios 3:16). Este contexto se refiere a la iglesia local, no a las personas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta ahora, lo que vemos es que Dios instala esta piedra, Jesucristo, en Sion, es decir, en Jerusalén y los hombres lo rechazan - lo crucifican – pero Dios ha elegido esta piedra, lo considera infinitamente valioso, lo resucita de entre los muertos, lo convierte en una piedra permanentemente viva y le da el lugar de más alto honor como piedra angular. Todo esto hasta el final, para que Cristo pudiera reunir a un pueblo que estuviera vivo como Él e hiciera un templo, una iglesia – una morada eterna para el Espíritu de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''5. Somos un Sacerdocio Santo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quinto. La grandeza de la realidad derriba la imaginación. No solo somos piedras vivas, que están siendo edificadas como casas espirituales para que Dios habite, también somos un “sacerdocio santo”. En otras palabras, no somos simplemente el edificio pasivo donde habita Dios; somos también los participantes activos en el culto. Y no solamente participantes, sino una clase especial de participantes, los sacerdotes. Todos ustedes. Esta es la gran enseñanza sobre “el sacerdocio de todos los creyentes”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos nosotros – laicos y pastores – somos los sacerdotes de esta nueva casa espiritual y ahora nuestro privilegio como sacerdotes es acercarnos a Dios con sacrificios espirituales. En el Antiguo Testamento, los sacerdotes llevaban los sacrificios al tabernáculo. Pero ahora la iglesia cristiana reemplaza al tabernáculo. Jesucristo y su sangre derramada reemplazan al altar expiatorio. Ustedes, aquellos que creen en Cristo, reemplazan a los sacerdotes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''6. Los Sacrificios Espirituales se Ofrecen a Dios a través de Cristo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sexto. El objetivo de todo esto es que se ofrezcan sacrificios espirituales, que sean agradables a Dios, por medio de Jesucristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Asegúrense que Jesús obtenga lo que se merece correctamente. El propósito de Dios es que le ofrezcamos sacrificios espirituales (en un minuto vamos a hablar de lo que eso significa). Solo lo podemos hacer “a través de Jesucristo”. Jesús es la Piedra Viva. Todo depende de nuestro acercamiento a la Piedra Viva. Si no vamos a Jesucristo, la Piedra Viva, entonces no tenemos vida, no somos edificados como una casa espiritual, no nos convertimos en un sacerdocio santo y no ofreceremos sacrificios espirituales. Absolutamente todo depende de Jesús y de conectarnos con Jesús – acercarnos a Jesús. Por eso es que Pedro finaliza el versículo 5 con las palabras: &amp;quot;para ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios, por medio de Jesucristo”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Jesús es Infinitamente Valioso  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto debe hacernos amar a Jesucristo con todo nuestro corazón. Él es el único camino a Dios. Él es la única manera de estar vivos para siempre. Él es la única forma de que Dios more en nosotros. Él es el único camino para hacer algo que sea agradable a Dios. Esta es la razón por la que el versículo 7 dice que Él es valioso, preciado, para los que creemos. Sí, infinitamente valioso. No hay valor más grande en el universo que Jesús. Para nosotros, Él significa más que cualquier cosa o cualquier persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Piensen en toda la gente alrededor del mundo que sabe que hay un Dios. La naturaleza declara su gloria y sus propias conciencias les dicen que debe de ser así. Pero, no saben cómo hacer algo que sea enteramente agradable a este Dios – porque ellos no conocen a Jesús. Ellos prueban rituales, disciplinas, sacrificios, votos, reliquias y virtudes – pero todo es en vano. Porque Dios dice (al final del versículo 5) lo sacrificios que son agradables para Él son “a través de Jesucristo”. No mediante el esfuerzo, él mérito o el logro humano. Sino “a través de Jesucristo”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso es que Pablo dijo en Romanos 15:18: “No me atreveré a hablar de nada, sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para nuestros corazones, el valor inapreciable de Cristo es este: por medio de Él conocemos a Dios, nos acercamos a Dios, experimentamos la presencia de Dios y ofrecemos sacrificios agradables a Dios. Sin Él todo es lejanía, oscuridad e ira. Cristo es valioso, muy valioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Qué son Estos Sacrificios Espirituales?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos sobre algunas de estas seis fases y examinémoslas otra vez. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué son estos sacrificios espirituales que ofrecemos a Dios a través de Jesucristo? (v.5b). Si ese es el objetivo de todo lo demás, debe ser muy importante, ¿Qué es? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cuerpos''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Romanos 12:1, Pablo dice que debemos presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, agradable a Dios, lo cual es nuestro culto espiritual. Eso significa, creo yo, que todo lo que hacen con sus cuerpos tiene que ser hecho como una alabanza a Dios. Si comen, beben, martillan clavos, manejan un auto, preparan una comida, programan una computadora, leen un libro, lanzan una pelota de básquet o remiendan una camisa – todo lo que hagan con sus cuerpos, háganlo para gloria de Dios (1 Corintios 10:31). Entonces, eso va a ser el culto espiritual de ustedes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Alabanza y Gratitud''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O, podría incluir cantar o decir palabras de alabanza como en Hebreos 13:15: “Ofrezcamos continuamente un sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de los labios que expresan gratitud a su nombre”. Por lo tanto, los sacrificios espirituales son las alabanzas y la gratitud del pueblo de Dios, ya sea individualmente o en el grupo de culto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Actos de Amor''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O, podría incluir actos de amor, como dar o compartir. Por ejemplo, en Filipenses 4:18, Pablo recibe obsequios de respaldo de la iglesia filipense y dice: “He recibido de Epafrodito todo lo que habéis enviado: como fragante aroma, sacrificio agradable, grato a Dios”. Y en Hebreos 13:16 dice: “No os olvidéis de hacer el bien y de la ayuda mutua, porque con tales sacrificios se agrada a Dios”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Qué Hacemos Desde, a Través y Para Cristo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, ¿qué son los sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo? Son las acciones que realizan, las palabras que dicen, las canciones que cantan – cuando lo hacen espiritualmente. Es decir, cuando lo hacen confiando en el poder del Espíritu, de acuerdo con la voluntad del Espíritu y por una manifestación del Espíritu – que es una manifestación de Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Qué Debemos Preguntarnos Sobre Nuestro Culto''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta es claramente una expresión para nosotros sobre nuestro culto aquí en Bethlehem. ¿Es espiritual? ¿Son espirituales los sacrificios que ofrecemos? ¿Somos líderes en el culto espiritual? ¿Cantamos en el poder del Espíritu, de acuerdo a la voluntad del Espíritu y como una manifestación del Espíritu de Cristo? ¿Predico confiando en el poder del Espíritu, de acuerdo a la voluntad del Espíritu y como una manifestación del Espíritu de Cristo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Es espiritual nuestro culto? Si no lo es, no es agradable a Dios. Si lo es, Él lo va a aceptar, no porque este sea perfecto – nunca lo va a ser en esta época – mucho menos si es refinado o bien elaborado, sino porque se origina “a través de Jesucristo”. Los sacrificios espirituales son sacrificios que provienen de Cristo, a través de Cristo y para Cristo. Reciben el poder del Espíritu de Cristo, se fundamentan en la Palabra de Cristo y su objetivo es la gloria de Cristo. Y solo fluyen de un corazón entregado a su poder, a su Palabra y a su gloria. Esa es la única clase de culto que Dios acepta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Solo un Sacerdocio Santo puede Ofrecer Sacrificios Espirituales  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al volver a examinar las seis fases, la segunda de ellas es que estos sacrificios espirituales son ofrecidos por un sacerdocio santo. No es el personal pastoral, no son los clérigos, no es el coro, son ustedes, el pueblo. Fíjense en el versículo 9: “Vosotros sois linaje escogido, sacerdocio real”. Esto significa que todos ustedes tienen acceso a Dios por medio de Jesucristo. No llevan sus sacrificios al sacerdote y miran mientras él lo lleva al altar o al tabernáculo de reunión con Dios. Dios los convoca a todos a acercarse al altar y al trono y a hacer sus sacrificios personales, tanto en su vida personal como en el culto colectivo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y por consiguiente, tienen que ser santos (1:15). Deben estar reservados para Dios. Purificados por la sangre de Cristo mediante la fe y dedicados a oponerse al pecado en sus vidas, incansablemente e implacablemente. Si una de sus manos es causa de pecado, córtensela. Si sus ojos son causa de pecado, arránquenselos. Son sacerdotes para Dios. Son parte de un equipo de culto, llamado “el sacerdocio santo”. Sin esta santidad forjada por Dios, no podemos ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El Sacerdocio Santo también es una Casa Espiritual ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tercero. Este sacerdocio santo es también una “casa espiritual”. Todos ustedes son piedras vivas edificadas por Dios como una casa espiritual, es decir, un templo hecho para la presencia de un Dios santo. Escuchen como Pedro dice esto en Efesios 2:19-22 &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“Sois…de la familia de Dios…siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular, en quien todo el edificio, bien conformado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor, en quien también vosotros sois edificados juntamente, para morada de Dios en el Espíritu”&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Lo principal aquí es que. como iglesia. somos designados por Cristo a ser una morada colectiva de Dios en el Espíritu. Es cierto que cada uno de nosotros es un templo del Espíritu Santo (1Corintios 6:19). Pero, hay más que debemos conocer y disfrutar de Dios que lo que cualquiera puede conocer en soledad. Estamos bien conformados, dice Pablo, para ser el templo y la morada de Dios por medio de su Espíritu. Hay una presencia, un poder y una manifestación del Espíritu de Dios, destinados a que se conozcan en esta reunión de culto y que no conocemos en ningún otro momento estando solos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No somos solamente piedras vivas aisladas. El versículo 5 dice, somos edificados (por Cristo – “Yo edificaré mi iglesia”) como una casa espiritual. Las piedras están destinadas a concordar de tal manera en esta casa llamada Bethlehem, que se origina algo íntegro, algo más que una colección de individuos – un templo, una morada de Dios por medio de su Espíritu. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Oh, estoy tan entusiasmado por ver que eso suceda más que nunca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿De qué Manera Estamos siendo Edificados Como una Casa Espiritual? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para este fin, voy a retomar la estrategia en la que se centra Pedro para que esto suceda. En el versículo 4, él dice: “ Y viniendo a Él [Cristo] como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y valiosa a los ojos de Dios, también vosotros, como piedras vivas, estáis siendo edificados” ¿De qué manera estamos siendo edificados como una casa espiritual? Acercándonos a Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tengan cuidado acá. No se refiere a la conversión – ese ir a Cristo inicial, aunque es asombrosamente importante, y ruego que esta mañana algunos lo puedan hacer por primera vez. Se refiere al acercamiento a Cristo diario, hora a hora, como a una Persona viva y poderosa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Noten que el versículo 4 surge del versículo 3 y se vuelve a referir a este con las palabras “a él”. Versículo 4: “Viniendo a ÉL” - ¿a quién? A aquél cuya benignidad habéis probado – cuán bueno es. Esto nos ayuda a poder entender bien lo que significa “venir a Cristo”. El versículo 3 es un incentivo en dos direcciones. Motiva al versículo 2 y al 4. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si han probado la benignidad del Señor – entonces (v.2) deseen la Palabra de Cristo como los bebés desean la leche. Si han probado la benignidad del Señor – entonces (v.4) acérquense a Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Acercase a Cristo es lo que hacen cuando desean su Palabra, de la misma manera que un bebé desea la leche y al anhelarla llegan a ella, se alimentan de ella y encuentran a Cristo en ella. “Se sacian de la abundancia de Tu casa y Tu les das de beber del río de Tus delicias” (Salmos 36:8). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si vamos a ser un templo espiritual para la presencia de Dios, si vamos a ser un sacerdocio santo y si vamos a ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios, entonces debemos acercarnos a Cristo día a día, hora a hora. Debemos probar su benignidad alimentándonos de su Palabra – sus promesas, sus mandamientos, sus enseñanzas, sus advertencias – hasta que estemos tan llenos de Él para que su Palabra more entre nosotros abundantemente, cuando nos enseñemos y reprendamos unos a otros, con agradecimiento a Dios en nuestros corazones.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Para_que_nada_sea_obst%C3%A1culo_de_vuestras_oraciones</id>
		<title>Para que nada sea obstáculo de vuestras oraciones</title>
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				<updated>2012-08-29T21:02:46Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|That Your Prayers May Not Be Hindered}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''1 Pedro 3:7'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Vosotros, maridos, igualmente convivid de manera comprensiva con vuestras esposas, como con un vaso más frágil, puesto que es mujer, respetándola como coheredera de la gracia de la vida, para que nada sea obstáculo de vuestras oraciones.”&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
=== Las Palabras de Pedro sobre la Oración  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En su primera carta – en la que estuvimos concentrándonos desde septiembre último – Pedro menciona la oración tres veces. Lo que es notable con respecto a estas tres instancias es que hay algo en común a cada una de ellas. Se las voy a leer y vean si pueden detectar la trama común que hay entre ellas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''La Primera Mención''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, Pedro le habla a los esposos sobre la oración y la relación con sus esposas (3:7): &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Vosotros, maridos, igualmente convivid con vuestras esposas como con un vaso más frágil, puesto que es mujer, respetándola como coheredera de la gracia de la vida, para que nada sea obstáculo de vuestras oraciones”&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
'''La Segunda Mención''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, en el siguiente párrafo, (v.8), Pedro le habla a todos los creyentes acerca de ser fraternales, compasivos y humildes y, (v.9), sobre no devolver mal por mal, sino bendecir. Luego, para respaldar estas tres exhortaciones, cita Salmos 34 en los versículos 10-12: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Pues, el que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua del mal y sus labios no hablen engaño. Apártese del mal y haga el bien; busque la paz y sígala. Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones, pero el rostro del Señor está contra los que hacen el mal.”&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
'''La Tercera Mención''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tercero, En 1 Pedro 4:7, él dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed pues sensatos y sobrios de espíritu para la oración” [literalmente: por el bien de las oraciones].&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
'''¿Cuál es la Trama Común?''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cuál es la inusual trama común que hay entre estas tres referencias de la oración? Lo que me impactó es que las tres no nos enseñan que la oración nos ayuda a vivir correctamente, sino que vivir de manera correcta nos ayuda a orar. Es verdad que la oración es una de las maneras que Dios ha designado para ayudarnos a vivir de la manera que debemos (Colosenses 1:9-10). Pero, en cada uno de estos textos, Pedro enfatiza que es cierto de la manera contraria: Dios ha designado para nosotros una manera de vivir que nos ayudará a orar. Hay formas de vivir que obstaculizan las oraciones y hay una forma de vivir que ayuda a orar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== '''Vivir Correctamente nos Ayuda en Nuestra Oración'''  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observemos nuevamente estas similitudes y pregúntense ustedes ahora: Qué nos está diciendo Pedro sobre cómo ayuda a orar la forma en que vivimos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cómo Viven los Maridos con sus Esposas''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 3:7, la primera nos habla a los maridos sobre una forma de vivir con nuestras esposas que puede obstaculizar nuestras plegarias y una manera de vivir con nuestras esposas que va a ayudar a nuestras oraciones. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Vosotros, maridos, igualmente convivid de manera comprensiva con vuestras esposas, como con un vaso más frágil, puesto que es mujer, respetándola como coheredera de la gracia de la vida, para que nada sea obstáculo de vuestras oraciones.”&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Si quieren que sus oraciones reciban ayuda y no que sean obstaculizadas, tienen que vivir de cierta manera con sus esposas. Tienen que hacer un esfuerzo para entenderla y conocer sus necesidades. Tiene que haber una preocupación especial por su fragilidad y por lo que necesita especialmente de ustedes. Tiene que existir un reconocimiento de que ella es coheredera de la gracia de la vida y que es un otorgamiento honorífico adicional, más que de poca importancia o degradante. Cuando nosotros, maridos, vivimos así (de manera comprensiva, con cariño tierno y respeto) nuestras oraciones no van a verse obstaculizadas. Si no vivimos así, nuestras oraciones encontrarán obstáculos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta es la manera que lo expresa un buen comentario: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;Tan interesado está Dios que los maridos cristianos vivan con sus esposas de una manera comprensiva y cariñosa, que “interrumpe” su relación con ellos cuando no lo hacen. Ningún esposo cristiano debe dar por sentado que va a conseguir algún bien espiritual en su vida sin un ministerio de oración efectivo. Ningún esposo puede esperar una vida de oración efectiva a menos que viva con su esposa de una “manera comprensiva, respetándola”. La voluntad de Dios es que se tomen el tiempo para desarrollar y mantener un buen matrimonio; sirve a Dios; es una actividad espiritual que complace a sus ojos. (Wayne Grudem, 1 Pedro, p.146).&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Hay una forma de vivir con nuestras esposas que obstaculiza nuestras oraciones y arruina el impacto espiritual en nosotros. Y hay una manera de vivir con nuestras esposas que libera nuestras oraciones y ayuda a fortalecer el impacto espiritual. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cómo Viven Todos los Creyentes''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, Pedro continúa en los versículos 8 y 9 para convocarnos a todos, no solo a los esposos, a ser comprensivos, fraternales, bondadosos y humildes, y también a no devolver mal por mal, sino a bendecir a aquellos que no son buenos con nosotros. Luego, nos da el motivo por el cual debemos vivir de esa manera. Es una cita de Salmos 34, y en el versículo 12 el motivo llega al punto culminante con la misma clase de argumento que en 3:7, es decir, las oraciones encuentran obstáculos si ustedes no viven así. Dios tiene una actitud abierta especial para las oraciones de aquellos que buscan la paz, cuyas palabras son puras y que no usan la astucia (engaño). Versículo 12: “Los ojos del Señor están sobre los justos y sus oídos atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está en contra de aquellos que hacen el mal”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios escucha las plegarias de aquellos que viven así: mantengan su lengua lejos del mal, absténganse del engaño, busquen la paz, hagan el bien. Acá Pedro nuevamente nos dice cómo prevenir que nuestras oraciones se vean obstaculizadas. Es lo mismo que Jesús estuvo enseñando en la Oración del Señor cuando nos dijo que oráramos: “Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los nos ofenden” (Mateo 6:12). No perdonar a los que se arrepienten va a bloquear nuestras oraciones. Ese también es el punto de Pedro. Hay una forma de vivir que obstaculiza nuestras oraciones y una forma de vivir que ayuda a nuestras oraciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Esfuerzos Especiales que Podemos Hacer''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tercero, en 4:7 él dice que hay esfuerzos especiales que podemos hacer para que nuestras oraciones puedan recibir ayuda y no encuentren obstáculos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El fin de todas las cosas está por llegar; por consiguiente, sean juiciosos y sobrios por el bien de las oraciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dos cosas: primero, sean juiciosos por el bien de sus oraciones; segundo, sean sobrios por el bien de sus oraciones. En otras palabras, existe una forma de pensar y de vivir que va a obstaculizar sus oraciones y existe una forma de pensar y de vivir que va a ayudar a sus oraciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La Verdad en Estos Textos  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En estos textos, hay una doctrina – una verdad bíblica – que podemos afirmar con una gran confianza: los cristianos debemos esforzarnos para vivir de una manera que no obstaculice nuestras plegarias. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta tiene tres partes: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Implica que las oraciones pueden ser obstaculizadas. Nuestra vida de oración puede verse obstruida, bloqueada. &lt;br /&gt;
#Frecuentemente, lo que bloquea la oración es nuestra vida- nuestra manera de vivir, la forma en que nos relacionamos con las esposas, los maridos, los niños, los padres, los colegas o los vecinos. &lt;br /&gt;
#Disponer la manera de orar a Dios involucra un esfuerzo consciente. En cada uno de estos textos, Pedro nos dice que resolvamos hacer algo para que nuestras nada sea obstáculo en nuestras oraciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras, una vida de oración libre, abierta, verdadera y satisfactoria no es automática. No sucede cuando están pasivos. Si así fuera, estos tres textos no tendrían sentido. En 1994, la vida de oración de ustedes depende, en parte – mediante Dios y su gracia que lo hace posible (1 Corintios 15:19) – de cómo eligen vivir en sus hogares, en el trabajo y en la vida privada en soledad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, otra manera de expresar la doctrina, que hemos visto en estos versículos, sería: hagan lo que tienen que hacer para que sus oraciones no sean obstaculizadas. Mientras predico, tomen ahora mismo la resolución en sus corazones de no permanecer pasivos con respecto a la vida de oración este año; de tomar una serie de medidas para corregirlas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Por qué es importante?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Les voy a hacer una pregunta que podría incrementar el incentivo para hacerlo. ¿Por qué es importante que no haya obstáculos en sus oraciones? Hay muchas respuestas tremendamente importantes para contestar esta pregunta. '''La semana próxima''', hablaremos sobre una que relaciona la pequeñez de sus vidas con la grandeza del Cielo y el fin del mundo. Pero, hoy les voy a dar una respuesta que se aproxima a mi propia experiencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tienen que evitar que sus oraciones encuentren obstáculos porque cuando los encuentran, significa que no están conectados con Dios, y Dios mismo parece distante e irreal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para un no creyente que nunca ha recorrido un camino personal y pacífico con Dios, eso no sería inusual. A menos que el Espíritu Santo esté obrando en sus vidas, están insensibilizados a ese respecto. Pero, para una persona que ha conocido a Dios, lo ha amado, ha probado la dulzura de su paz, su amistad y el sentido de ser correcto con Él, nada es más aterrador que la creciente impresión que Dios no está más allí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Despertarse a la mañana o ir a dormir a la noche, estar tendido mirando el techo y presentir: “No es real. Él no me escucha.” &lt;br /&gt;
*Sentir que en sus mentes todo está aflojándose y no pueden mantenerlo lo suficientemente sujeto para concentrarse en cualquier cosa, ni que hablar en Dios. Hay una agitación y un movimiento de inestabilidad inquietos. &lt;br /&gt;
*Tratar de formular una plegaria y sentir que es absolutamente fingida porque la mente está tan llena de cosas terrenales, sentimientos mundanos y deseos carnales que una comunión dulce, confidente y apacible con Dios en la oración parece casi tan imposible como volar a la luna.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas son experiencias atemorizantes para un cristiano que ha conocido la paz con Dios y una comunión con Él sin obstáculos. Por eso, digo que Pedro quiere evitarles eso. Yo quiero evitarles eso. Yo mismo quiero evitarlo a cualquier precio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Decidan Tomar Seriamente las Enseñanzas de Pedro  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pedro nos dice: esfuércense por vivir de una manera que no obstaculice sus oraciones (Noten: lo dice casi sin mencionar que este no es un esfuerzo para ganar la paga de Dios, sino un esfuerzo para seguir la prescripción amorosa de nuestro Buen Doctor porque confiamos en Él). En esta mañana resuelvan que, durante la Semana de Oración, van a tomar seriamente sus enseñanzas y buscar lo que sea necesario para desbloquear sus oraciones y liberarlas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Puede ser que necesiten hacer cambios en sus hogares. Nada es más importante que desbloquear el flujo y el poder de las oraciones que se ven obstruidas en el hogar. &lt;br /&gt;
*Puede ser que necesiten hacer cambios en el vasto círculo de relaciones en las que hay rencor y engaño. &lt;br /&gt;
*O puede ser que tenga que ocurrir un simple despertar relacionado con el modelo de oración en sus vidas. Cuando Pedro dice en 4:7: “Sean juiciosos y sobrios de espíritu por el bien de las oraciones”, quiere decir que hay disciplinas de la mente y del espíritu que pueden conservar desbloqueada la oración en sus vidas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que a esto es lo que Dios quiere que escuchen de este mensaje en esta mañana: hagan de la Semana de la Oración 1994 una semana con una sensatez nueva y consciente respecto a lo que obstaculiza la oración en sus vidas y una semana de sobriedad de espíritu respecto a la oración. Mente sana. Espíritu sobrio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Jesús no le da un beso a una Esposa Ebria''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús no le da un beso a una esposa ebria. La puede sacar de la calle y volverla a la cama. Puede ser absolutamente paciente con ella,servirle café caliente y ofrecerle un nuevo comienzo. Pero no besaría a una esposa ebria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué quiero decir? Quiero decir que cuando la novia de Cristo, la iglesia, está ebria del mundo, puede recurrir a Él con un breve beso de oración, pero su aliento expresa tanta mundanidad que Él voltea la cara. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Nadie llega a la Sobriedad sin Esfuerzo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Sean sobrios por el bien de sus oraciones”, dice Pedro. Pero, ¿quién se vuelve sobrio sin esfuerzo? Nadie llega a la sobriedad sin esfuerzo. Ni a la sobriedad física ni a la espiritual. La sobriedad tiene lugar cuando comenzamos a usar el buen juicio respecto a nuestras vidas. Buen juicio sobre qué hacemos con nuestro tiempo. Buen juicio acerca del clima espiritual de nuestros hogares. Buen juicio sobre la mundanidad de nuestro tiempo libre. Buen juicio con respecto a la música que escuchamos, las películas que vamos a ver, la televisión que miramos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nadie se vuelve sobrio sin dar pasos intencionales para sacar las botellas de la mundanidad de los estantes, de la alacena, de la casa. Cuando eso sucede, entonces el aliento espiritual comienza a ser más limpio y el beso de la oración no encuentra obstáculos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ayudarse Unos a Otros con Este Fin''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay tantas maneras en las que podemos ayudarnos unos a otros en este aspecto. Hay tantas cosas que Dios les ha enseñado a algunos de ustedes últimamente, varios de ustedes me dieron algunos ejemplos. Esta noche, quiero que nos enseñemos, exhortemos, alentemos y, si es necesario, reprendamos unos a otros. Los invito, esta tarde, a orar sobre lo que Dios querría que nos dijeran esta noche. También les invito a compartir sus cuestionamientos y sus luchas. Necesitamos escuchar acerca de la verdadera batalla que están confrontando. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Voy a compartir con ustedes algunas cosas que me ayudaron en la lucha por orar sin obstáculos. Espero profundamente que lo que digan esta noche sea lo que Dios utiliza más. Oren. Vengan. Hablen desde la debilidad o la fuerza. Alguien aquí va a estar necesitando exactamente lo que Dios los incita a decir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/C%C3%B3mo_los_Extranjeros_Mantienen_la_Identidad_de_su_Tierra_Natal</id>
		<title>Cómo los Extranjeros Mantienen la Identidad de su Tierra Natal</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://es.gospeltranslations.org/wiki/C%C3%B3mo_los_Extranjeros_Mantienen_la_Identidad_de_su_Tierra_Natal"/>
				<updated>2012-05-22T23:52:37Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|How Aliens Keep the Identity of Their Homeland}} &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''1 Pedro 1: 1-2; 4:7-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Pedro, apóstol de Jesucristo. A aquellos que residen como extranjeros, dispersos en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, elegidos según el previo conocimiento de Dios Padre , por la obra santificadora del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre: Que la gracia y la paz os sean multiplicadas”. &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
'''Los Cristianos son Extranjeros en el Mundo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La semana pasada vimos que los cristianos son extranjeros en el mundo. Versículo 1 “Pedro, apóstol de Jesucristo, a aquellos que residen como extranjeros…”. Nuestro primer y fundamental ciudadano está en los cielos, no en Estados Unidos. Nuestra primera y fundamental constitución es la Biblia, no la Constitución de Estados Unidos, nuestro primer y principal Comandante en Jefe es Jesucristo, no el presidente Clinton y los anhelos que dominan nuestro corazón no son los tesoros y tributos del mundo, sino el reino de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Somos extranjeros. El idioma, los valores, las costumbres y las expectativas de este mundo nos parecen extraños. Nos ha ocurrido algo realmente fundamental. Pedro dice en el versículo 3: Nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva – para otro mundo, otra existencia grandiosa. Pablo lo expresa de esta manera: “Habéis muerto y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, nuestra vida, se manifieste entonces vosotros también os manifestaréis con Él en gloria” (Colosenses 3:3-4). Jesús nos llamó a vivir como extranjeros – para concentrar nuestras mentes en prioridades completamente diferentes a las que tienen las naciones. Mateo 6:31-33: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;31“No os preocupéis diciendo: ¿Qué comeremos? o ¿Qué beberemos? o ¿Con qué nos vestiremos? 32 Porque los gentiles buscan ansiosamente todas esas cosas [esa es la forma que vive la gente cuya ciudadanía está en este mundo]; vuestro Padre sabe que necesitáis todas esas cosas. 33 Pero, buscad primero su reino y su justicia, y todas esas cosas os serán añadidas”. &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Dios le proveerá lo que necesitan en la tierra extranjera del mundo si orientan su vida hacia el reino de Dios, sus valores, objetivos y rectitud. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Vivir como Extranjeros es Absolutamente Necesario''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Somos extranjeros. Vivir como extranjeros es absolutamente necesario. Oh, qué tragedia cuando un extranjero se enamora del mundo. En Colosenses y Filemón, Pablo se refiere a Demas, su compañero de trabajo junto con Lucas y Marcos. Pero, en la última carta en 2 Timoteo 4:10, él escribió estas palabras terribles: “Demas, habiendo amado este mundo presente, me ha abandonado y se ha ido a Tesalónica”. Es una gran tragedia cuando un creyente confeso abandona su fe y esperanza en el mundo futuro, renuncia a su ciudadanía allí, y vive para “el mundo presente”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando creyentes confesos se encuentran absorbidos por el mundo y renuncian a seguir la constitución del reino, a amar al Rey y a anhelar el reino, entonces no se justifica que piensen que van a heredar el reino. “Ellos salieron de entre nosotros”, dijo Juan (1 Juan 2:19), “pero en realidad no eran de nosotros. Porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Vivir como extranjeros en este mundo es el único camino al cielo. Si eligen a este mundo como su hogar y a amar las cosas del mundo, perecerán con el mundo. Juan dijo: “El mundo pasa y también sus pasiones, pero el que hace la voluntad de Dios permanecerá para siempre” (1 Juan 2:17). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo Mantenemos nuestra Identidad de Extranjeros?''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La pregunta sobre cómo mantenemos nuestra identidad como extranjeros no es una pregunta vana. Es absolutamente importante. Nuestro destino eterno depende de ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta mañana, mi objetivo es fomentar en ustedes el uso de los medios que Dios proveyó, para que mantengan la identidad en un mundo que constantemente los presiona para moldearlos su manera. Más específicamente, espero motivarlos para que consideren seriamente ofrecerse a un pequeño grupo por los próximos nueve meses, como una manera que Dios les ha designado para su enorme bien, como su extranjero en este mundo. Para hacer esto, centro la atención en 1 Pedro 4:7-10, donde Pedro nos enseña algunas estrategias indispensables para mantener nuestra identidad de extranjeros. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
7 “Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed pues prudentes y de espíritu sobrio para la oración. 8 Sobre todo sed fervientes en vuestro amor los unos por los otros, pues el amor cubre multitud de pecados. 9 Sed hospitalarios los unos para con los otros, sin quejarse. 10 Según cada uno ha recibido un don especial, úsenlo sirviéndoos los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios”.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Hay cuatro estrategias en estos versículos para mantener la identidad de extranjeros. Lo que quiero exponer es que cada uno de estos cuatro casos de estrategia que Pedro da, funciona mejor en cierta clase de unión con otros creyentes – cierta clase de grupo pequeño. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Sobriedad en la Oración'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La primera estrategia para no ser absorbidos por esta era – especialmente porque el fin de esta era ha empezado con la llegada del Mesías – es ser “prudentes y de espíritu sobrio” con la perspectiva de volver a estar en contacto con el rey extranjero en la patria del cielo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El Poder Embriagador del Mundo'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Literalmente, las palabras significan “estar en sano juicio” y “estar sobrio”. Hay algo en esta época y en el mundo de hoy que tiende a volverlos locos y los emborracha. Todas las semanas, hablo con gente ebria. Una cosa queda clara. Es casi imposible conectarlos con la realidad. Lo mismo pasa cuando se beben el mundo. Los saca del contacto con la realidad de las cosas espirituales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo una cosa los hará una persona de oración – una persona conectada con la realidad – específicamente, que recobre la sobriedad después del adictivo y embriagador poder mundano. Si están borrachos de mundanidad y solo pueden pensar en los placeres del mundo, entonces no le van a tomar el gusto al cielo ni al deseo de orar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Qué se puede hacer para prevenir esa embriaguez?'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Les pregunto ¿qué se puede hacer por una persona que está por abandonar el sentido común de inclinación espiritual y entregarse al estupor mundano? La respuesta es intervenir. Es lo que se hace con un alcohólico dentro de una familia que se deteriora. Reunirse con él y decirle: No. Te estás destruyendo y nos estás destruyendo a nosotros. Lo vemos, aunque tú no lo veas, y te amamos demasiado para dejar que esto pase. Tienes que buscar ayuda. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cuál es la ayuda? ¿Lo mandan solo a la jungla por un año? No. Lo unen a un grupo pequeño. No es mi intención decir que pequeños grupos son los grupos de Alcohólicos Anónimos. Mi intención es demostrar que nos necesitamos unos a otros si queremos escapar de los efectos embriagadores del mundo y ser extranjeros sobrios en un mundo ebrio, insensible e indiferente respecto a las cosas de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo van a Obedecer lo que Dice el Versículo 7?'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo van a obedecer lo que dice el versículo 7 este otoño? ¿Qué pasos van a seguir para mantener sus mentes en sano juicio y sus corazones sobrios, para que no se deslicen gradualmente en la sutil falsa ilusión mental, que es lo que realmente importa en este mundo, y así, entonces, perder la identidad de extranjeros? Si en este otoño, muestran lentamente las señales de incursionar en los placeres psicotrópicos de este mundo, ¿quién va a estar lo suficientemente cerca como para descubrirlo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Les insto a considerar que los pequeños grupos en Bethlehem son para eso. Están destinados a combatir los efectos sigilosos, embriagadores, psicotrópicos y engañosos de este mundo que ignora a Dios. Están destinados a ser sacudones reiterados de la realidad. Sesiones repetidas de terapia de la realidad. Se pretende que sean sesiones bisemanales donde las primeras etapas de la adicción al mundo puedan ser detectadas, enfrentadas con amor y curadas con la Palabra de Dios y el poder del Espíritu. Esa es la estrategia del versículo 7 para no perder la identidad de extranjeros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Fervor en el Amor'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 8 se concentra en la necesidad de amor que todos tenemos. Pedro dice: “Sobre todo, sed fervientes en vuestro amor los unos por los otros, pues el amor cubre una multitud de pecados”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ámense los Unos a los Otros con un Amor Especial'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los extranjeros no son perfectos. El estrés de vivir en una tierra extranjera puede causar que digamos y hagamos cosas de las cuales nos arrepentimos. Cosas que hieren y que aún destruyen las relaciones valiosas que necesitamos tanto como extranjeros. Estas cosas tienen que tomarse en cuenta y ser perdonadas si juntos vamos a vivir una vida tolerable como extranjeros en un mundo hostil. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso Pedro nos convoca a amarnos los unos a los otros. Y dejar que el amor cubra la ofensa que puede arruinar la camaradería, que es lo que mantiene junta a la comunidad extranjera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es verdad que tenemos que amar a nuestros enemigos y a todos en el mundo. Es cierto que tenemos que amar de una manera especial a todos los camaradas extranjeros. Pero, en el versículo 8, parece que Pedro nos convoca a algo muy especial. Que se siente de manera ferviente, seria, fuerte, ardiente y sólida. No solo un compromiso de amor con aquellos que no nos gustan, sino un afecto sincero para con aquellos en los que hemos llegado a confiar y valorar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cuál es Vuestra Estrategia para Obedecer esto?'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Este otoño, cuál es la estrategia que tienen para llevar a cabo esto? ¿Cómo van a ser más fervientes en su amor por otros peregrinos en el camino por este mundo extranjero? Quiero sugerirles esta respuesta: Planeen reunirse y avivar la llama de su amor en un grupo pequeño y en las relaciones que se originan, con preocupación y atención intencionadas. El amor no se hace ferviente y sincero a través del abandono y la distancia. La amistad, la confianza y el afecto crecen como consecuencia del tiempo compartido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué lloramos cuando un miembro de la familia muere, pero no cuando muere un miembro de la iglesia al que no conocemos? Está relacionado directamente con el tiempo que compartimos juntos. El tiempo que pasamos juntos entreteje juntas nuestras vidas, de manera que lo que hiere a uno también hiere al otro. En este otoño, Dios los convoca a cultivar esa clase de amor con algunas personas. ¿Quiénes serán? Esa es la estrategia del versículo 8 para que no pierdan su identidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Abrir el Hogar Alegremente'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La estrategia del versículo 9 es ésta: “Practiquen las hospitalidad sin quejarse”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Una Mandato Simple y Práctico'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras, en una tierra ajena, los extranjeros necesitan reunirse en las casas de cada uno. No es extraordinario que en un libro tan importante y espiritual como 1 Pedro, leamos el mandato simple y práctico: abran sus casas los unos a los otros y no se quejen por el fastidio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuánto más extranjeros nos sentimos en este mundo, esto se torna más importante. Sin la camaradería que experimentamos en un hogar cristiano amigo, es muy difícil sobrevivir a la enajenación por parte de los demás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo van hacer de sus casas un refugio para otros?'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué planes tienen este otoño para hacer que sus casas sea un refugio donde los extranjeros puedan encontrar recreación y estímulo a lo largo del camino peregrino en este mundo? Esta es la manera en la que la trabajan la mayoría de nuestros pequeños grupos. Distintas personas abren sus casas o apartamentos. Algo sucede cuando uno entra a la casa de otro. Es como si la casa fuera una entrada al corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4. Usar nuestros Dones para el Bienestar de Otros'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, la estrategia del versículo 10, para mantener la identidad como extranjeros, es el uso de nuestros dones para suministrar la gracia de Dios a los demás: “Como cada uno ha recibido un don especial, úsenlo sirviéndoos los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La obra más importante del ministerio en Bethlehem no la hago yo, ni el personal, ni los mayores. La hace la gente. Este texto dice que “cada uno”- presten atención - “cada uno” ha recibido un don. La función de ese don es muy simple: está destinado al servicio o ministerio, eso significa que es un instrumento, una vía, un canal o un vehículo para que la gracia de Dios llegue a los demás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta es la razón por la que los grupos pequeños son tan importantes. El ministerio principal de la iglesia es ser intermediario entre Dios y su pueblo. No dejen de lado esto. Es absolutamente importante y está tan claro en este texto. Todos tienen dones. Son llamados a servir con estos dones. Esto significa dejar que la gracia de Dios llegue a través de sus dones exclusivos. Este es el gran desafío y emoción de los pequeños grupos. ¿Cómo será la gracia de Dios esta noche cuando nos reunamos? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Resumen ''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, aquí están. Cuatro estrategias para mantener la identidad de extranjeros intacta: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
#Sobriedad en la Oración &lt;br /&gt;
#Fervor en el Amor &lt;br /&gt;
#Abrir el Hogar Alegremente &lt;br /&gt;
#Dejar que la gracia de Dios fluya hacia los otros a través de sus dones&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad</id>
		<title>Agar y la Esclavitud Versus Sara y la Libertad</title>
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				<updated>2011-11-29T17:57:37Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hagar and Slavery Vs. Sarah and Freedom}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
==== Gálatas 4:21:31  ====&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“Decidme, los que deseáis estar bajo la ley, ¿no entienden la ley? Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero, el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa. Esto contiene una alegoría, pues estas mujeres representan dos pactos; uno procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar; Agar está en el Monte Sinaí en Arabia y corresponde a la Jerusalén actual, porque está en esclavitud con sus hijos. Pero la otra Jerusalén, la de arriba, es libre y es nuestra madre. Porque está escrito: &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
´Regocijate,oh estéril, tú que no concibes &amp;lt;br&amp;gt; Prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto &amp;lt;br&amp;gt; Porque más son los hijos de la mujer abandonada &amp;lt;br&amp;gt; Que los de la que tiene marido´ &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Así como entonces, el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora. ¿Pero, qué dice la Escritura?: ´Echa afuera a la esclava y a su hijo, pues el hijo de la esclava no será heredero con el hijo de la mujer libre´. Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre.” &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
La alegoría de Agar y Sara se escribió para persuadirnos (junto con los gálatas) a no obedecer a los judaizantes y ser esclavos como Agar e Ismael, sino a seguir el ejemplo de Sara e Isaac para ser libres. Quiero comenzar con una definición de la libertad, que creo que está implícita acá. Luego vamos a analizar todo este simbolismo y aprender cómo tener libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Libertad Plena  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La libertad plena se alcanza cuando ni la falta de oportunidad, ni la falta de habilidad, ni la falta de deseo evitan que hagamos lo que nos hace más felices por miles de años. Para ser felices en el sentido máximo, tenemos que tener ''la'' ''oportunidad'', ''la habilidad ''y ''el deseo ''de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Otra forma de decirlo es que hay cuatro clases de libertad, o mejor, cuatro etapas de libertad en el camino a la libertad plena que todos anhelamos: ''libertad de oportunidad ''para hacer lo que podemos, ''libertad de habilidad ''para hacer lo que deseamos y ''libertad de deseo ''para hacer lo que nos traerá una ''alegría interminable''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ejemplo, tomemos el salto en esquí. Supongamos que están en camino al aeropuerto para el primer salto verdadero, pero su auto golpea contra un hoyo en el pavimento en Hiawatha, debido a un reventón y chocan contra un poste telefónico. No se sienten libres para saltar, tengan o no la habilidad de hacerlo, porque pierden la oportunidad mientras esperan la grúa de remolque. Les falta la libertad de oportunidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O supongan que pueden llegar al aeropuerto pero no tienen ninguna habilidad en absoluto – nunca aprendieron salto en esquí ni saben cómo funciona un paracaídas. La oportunidad está allí, pero no tienen la libertad de habilidad – son esclavos de su propia falta de conocimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero supongan que llegan al aeropuerto, concurrieron a la escuela, se entrenaron, tienen la habilidad necesaria y despegan para hacer su primer salto. Pero cuando miran hacia abajo se desvanece el deseo de hacerlo y un miedo enorme se instala en su lugar. Tienen la oportunidad, la habilidad y el conocimiento, pero no tienen la libertad de deseo. ''Lo interesante sobre la libertad de deseo es que podrían saltar sin desearlo'', ''pero no sería un acto libre''. Por ejemplo, pueden sentirse tan avergonzados frente a su instructor (o a su novia) que el deseo de no sentirse así supera al deseo de no saltar. Por lo tanto saltan. Pero la experiencia emocional no es lo que llamamos libertad. Actúan bajo limitaciones externas incómodas. Son como Herodes cuando su hijastra le pidió la cabeza de Juan, el Bautista. Él no quería matar a Juan, pero menos aún quería sentirse avergonzado ante sus invitados. Entonces actuó, pero no con libertad de deseo. Tenemos libertad de deseo cuando hacemos lo que nos gusta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es la manera en la que muchos cristianos profesos tratan de observar los mandamientos de Cristo. No les da placer hacerlo, pero sienten algunas limitaciones incómodas, como presiones sociales, miedo al infierno o el deseo de impresionar a alguien. Experimentan impulsos externos de obediencia, pero el deseo que sienten en sus corazones se concentra en otro lado. No disfrutan de la libertad de deseo que nos da Cristo cuando toma forma en el corazón (Gálatas 4:19). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay un último requisito para llegar a la libertad plena. Supongan que llegan al aeropuerto sin ningún problema, poseen todo el conocimiento necesario, ven los pequeños grupos de silos, los graneros, las casas de campo y están ansiosos por saltar. Tienen la libertad de oportunidad, de habilidad y de deseo. Entonces saltan. Cuando van descendiendo libremente, algo desconocido para ustedes, el paracaídas falla y no se abre. ¿Se sienten libres? En tres sentidos, sí, pero en ese cuarto sentido crítico, no. Lo que están haciendo tan alegremente, tan libremente los va a matar. Lo sepan o no, son esclavos de la destrucción. Habría sido una burla exultarse en la libertad de una caída estimulante si sabían que los llevaría a la destrucción. Para sentirse totalmente libres, no es suficiente tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de actuar. Los actos que desean y realizan tienen que conducirlos a la vida, en realidad, a la vida eterna, no a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una persona cristiana joven es ingenuo envidiar la tan llamada libertad de aquellos que se lanzan a través de la ventana del pecado, por un tiempo de regocijo en salto libre al sexo, a la codicia, a las drogas o al lujo. Van a morir como una exhalación, pero los que hacen la voluntad del Señor van a permanecer para siempre (1 Juan 2:17). La verdadera libertad no es solo la oportunidad y la libertad de hacer lo que desean. Es la oportunidad, habilidad y el deseo de hacer lo que los hará felices por miles de años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En consecuencia, los verdaderos cristianos son las personas más libres del mundo. En Gálatas, Pablo pelea con todas sus fuerzas para demostrar lo que significa realmente la enseñanza de los judaizantes: esclavitud. Para Pablo, la experiencia de la libertad no es glasé sobre la torta del Cristianismo. La libertad en Cristo es el Cristianismo. Es una cuestión de eternidad. Ese es el primer punto de la alegoría. Veamos si podemos entenderlo y fortalecer nuestra posición con respecto a la libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Lo que la Ley Enseña sobre la Libertad  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 21, Pablo simplemente dice que aquellos que vuelven a la ley de Moisés, como si fuera un trabajo para ganarse el salario de la bendición de Dios, deben escuchar lo que dice la ley. Observen bien, no sea que algo que Pablo o yo hayamos dicho suene anti semítico. Pablo solo quiere enseñar cosas que contiene la Biblia judía. El problema que tiene con los judaizantes no es que ellos son judíos, sino que no son lo suficientemente judíos. Pablo mismo era judío y nunca fue leal a la ley. ¿Qué enseña la ley sobre la libertad? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículo 22 y 23: “Está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. Volvamos a Génesis 15 y recordémonos lo que le pasó a Abraham y a Sara. En Génesis 15:1-6, Abraham está abatido porque él y Sara no tiene hijos ni herederos, para cumplir las promesas de convertirse en una gran nación (12:2), solamente a Eliezer, el esclavo. En el versículo 4, Dios dice: “Tu heredero no será este, sino uno que saldrá de tus entrañas” La intención de Dios era darle un hijo y heredero a Abraham, aunque, humanamente, parecía imposible, para que Abraham confiara únicamente en Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en Génesis 16, la fe de Abraham y Sara se debilitan por un tiempo e idean un plan por el cual van a usar sus propios recursos para ayudar a Dios a cumplir su promesa. Sara le da su sierva Agar a Abraham para que conciba un hijo con ella (16:2). En Génesis 16:15 dice: “Agar le dio un hijo a Abraham; y Abraham le puso el nombre de Ismael al hijo que Agar le había dado”. En Gálatas 4:23, cuando Pablo dice que Ismael nació “según la carne”, significa que fue el producto de la confianza en sí mismo. Abraham dejó de confiar en el poder de Dios de cumplir su palabra; en cambio confió en su propio poder e ingenio para tener un hijo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Génesis 17:16, catorce años después, Dios le dice a Abraham que su mujer Sara tendrá un hijo. La intención de Dios es cumplir su promesa de una manera que elimine toda causa de jactancia. Los versículos 17- 19 dicen: “Abraham se postró sobre su rostro, se rió y se dijo a sí mismo: ¿A un hombre de cien años le nacerá un hijo? ¿Y Sara que tiene noventa años concebirá?´ Y dijo Abraham a Dios: ¡Ojalá que Ismael viva en tu presencia! Pero Dios dijo: ´No, Sara, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás el nombre de Isaac. Estableceré mi pacto con él, un pacto eterno, para su descendencia´”. Dios rechaza el fruto que produjo Abraham por su cuenta y nuevamente le promete, que a pesar de su edad, tendrá un hijo con su esposa. En Génesis 21:1 dice: “Entonces el Señor visitó a Sara, como había dicho, e hizo el Señor por Sara lo que había prometido”. Isaac no nació según la carne, porque su nacimiento fue el resultado de la intervención sobrenatural de Dios en cumplimiento de su promesa. Abraham había aprendido la lección: la única respuesta aceptable a la promesa misericordiosa de Dios es confiar en esa promesa, no en las obras de la carne que, con nuestros esfuerzos, derriban la bendición de Dios. Gálatas 4:23 resume la historia: “El hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La alegoría de Abraham y Sara  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 24 dice que Pablo considera que hay una alegoría en estos acontecimientos, es decir, los ve como representaciones pertinentes a algo más que su significado literal. No creo que Pablo expresara que el significado original de Génesis hacía referencia al monte Sinaí o a Jerusalén. Creo que diría que la verdad implícita en las historias de Agar y Sara es la misma verdad de lo que podemos ver en lo que sucedió en el monte Sinaí y continúa pasando en Jerusalén en la actualidad. Por lo tanto, es completamente justificable usar esas historias del Génesis para simbolizar e ilustrar los acontecimientos posteriores. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según el versículo 24, Agar y Sara representan dos pactos. Primero, centró su atención en Agar y dijo: “Uno (pacto) procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar. Agar está en el monte Sinaí en Arabia y ella corresponde a la Jerusalén actual, pues está en esclavitud con sus hijos.” La pregunta clave es: ¿Cómo es que Agar, su aventura con Abraham y el hijo de ambos, Ismael, son como el pacto del monte Sinaí – la entrega de la ley a través de Moisés? Hay dos similitudes por lo menos. El nacimiento de Ismael es “según la carne” (v23). Agar y Abraham trataron de obtener la bendición prometida por Dios mediante su propio poder, sin confiar en la providencia sobrenatural de Dios. Eso es justamente lo que pasó cuando se entregó la ley en el monte Sinaí. En vez de tener humildad y confiar en que Dios los ayudaría a obedecer sus mandatos, Israel dice con convicción: “Haremos todo lo que el Señor ha dicho” (Éxodo 24:3; Deuteronomio 5:27). Pero sus corazones no confiaban en Cristo (Hebreos 4:2) ni dependían verdaderamente de Él (Deuteronomio 5:29). Como Agar y Abraham, ellos dependían de sus propios recursos. Así como Ismael nació según la carne, la ley que se ofrecía no fue recibida porque “se debilitó por la carne” (como dice Romanos (8:3). Todo lo que Agar y Abraham crearon fue un hijo que no sería el heredero. Todo lo que Israel produjo, cuando trataron de observar la ley por cuenta propia, fue un legalismo que no heredaría nada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva a la segunda similitud entre Agar y el monte Sinaí – ambos engendraron hijos para la esclavitud. El versículo 24 dice que el pacto que Agar representa procede del monte Sinaí, que “engendra hijos para ser esclavos”. Como Ismael no fue aceptado como heredero no era mejor que su madre, que era esclava. Cuando los israelitas tomaron la ley en sus manos, sin confiar en la providencia misericordiosa de Dios, se convirtieron en esclavos ya que no tenían libertad de llevar a cabo la ley desde el corazón y porque su incredulidad los encierra en la desobediencia y los excluye de la herencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A fin de actualizar la alegoría, al final del versículo 25 Pablo dice: “Corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos”. Este es un ataque directo a los judaizantes que habían llegado de Jerusalén (cf. 2:12). Son hijos de Jerusalén, son esclavos de la ley y de las fuerzas demoníacas del mundo (4:3-8). Pueden darse cuenta de la posición de Pablo: no sigan a estos falsos maestros – ellos les pueden mostrar cómo convertirse en hijos de Abraham, pero ¡cuidado! Con ellos serán un Ismael, no un Isaac. Un esclavo, no un heredero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 26, Pablo vuelca su atención en la segunda mitad de la alegoría – Sara y su hijo, Isaac. Deja de lado cualquier mención referente al pacto (Abrahámico), directamente se refiere a lo actual: “Pero, la Jerusalén de arriba es libre y es nuestra madre”. Él compara la Jerusalén actual, del versículo 25, con la “Jerusalén de arriba” del versículo 26. Lo que quiere decir cuando se refiere a la Jerusalén de arriba, se puede observar en Colosenses 3:1-3: “Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios”. La Jerusalén de arriba representa la morada de Dios. Nuestra vida y nuestra libertad emanan de Él; nuestras vidas ya están aseguradas en los registros de ciudadanos de esa ciudad. Sara representa a esa ciudad porque dio a luz a Isaac, no por confiar en sí misma, sino por obra de Dios, desde arriba, en cumplimiento de su promesa. Por lo tanto, hablando espiritualmente, ella es la madre de todos los cristianos – de las personas cuyas vidas no son simplemente el producto de sus recursos humanos, sino de la obra sobrenatural de Dios en sus corazones. En el versículo 28, Pablo dice: “Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa”. Nuestra vida auténtica no es como la de Ismael, que procede simplemente de la obra del hombre. Nuestra auténtica vida se debe a la obra de Dios en nosotros, en cumplimiento de su promesa de hacer para él un pueblo (Génesis 12:1-3) y poner su Espíritu dentro de ellos (Ezequiel 36:27) y escribir su Ley en sus corazones (Jeremías 31:33). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto se confirma por la diferencia que se manifiesta en el versículo 29, que dice: “Pero, así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora.” Recuerden que, en el versículo 23, la diferencia era entre el que nació según la carne y el que nació en virtud de la promesa. Observen que, en el versículo 29. la misma diferencia es entre el que nació según la carne y el que ''nació según el Espíritu''. “Nació según el Espíritu” es intercambiable con “nació en virtud de la promesa”. Esto confirma que, en el versículo 28, “hijos de la promesa” se refiere a las personas cuya vida interior es la obra del Espíritu de Dios en cumplimiento de su promesa. La diferencia entre los que son como Ismael y los que son como Isaac es la obra del Espíritu de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 30 nos asegura que no los que son como Ismael – no los judaizantes- sino los que son como Isaac heredarán la bendición de Abraham, aunque sean perseguidos. Finalmente en el versículo 31, Pablo concluye que nosotros - es decir, los que vivimos teniendo fe en el Hijo de Dios y no confiamos en lo que podemos lograr por nuestra cuenta - no pertenecemos a la categoría de esclavos, sino a la de las personas libres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Libertad de los Hijos de la Promesa  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos vuelve a llevar a nuestra definición de libertad. Libertad es lo que tenemos cuando hay oportunidad, habilidad y deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Seguramente todos quieren tener esta libertad plena – tener la ocasión y la habilidad de hacer lo que les encanta hacer, para vivir en un gozo perfecto para siempre. Si eso es lo que quieren, entonces este texto es muy importante para ustedes, porque Pablo dice que los que son como Ismael no poseen esa libertad, pero los que son como Isaac sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué los que son como Ismael no son libres? No son libres porque no sienten el deseo de confiar en las promesas de Dios. No tienen deseos de mostrar su propia iniciativa. No es que deseen rechazar a Dios. Simplemente quieren que Él se adapte a las condiciones de ellos. Abraham y Agar querían la bendición de Dios, pero no bajo las condiciones de Él. Los judaizantes también querían la bendición de Dios, pero no bajo condiciones de Él. En todas las épocas, los que son como Ismael confían en los recursos humanos y no desean sentirse como hijos que necesitan un padre o como pacientes que necesitan un doctor. Los que son como Ismael creen que uno puede superarse. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;Cristo me ama bien lo sé&amp;lt;br&amp;gt; Su Palabra me hace ver&amp;lt;br&amp;gt; Que los niños son de aquél&amp;lt;br&amp;gt; Quien es nuestro amigo fiel &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Cuando se trata de la fe salvadora, los que son como Ismael carecen del deseo de libertad. No la quieren. Por lo tanto, también carecen de la libertad de la vida eterna, porque nadie que prefiera vivir confiando en su propio esfuerzo más que en Dios se va a salvar e ir al cielo. Aún más, la dureza de corazón que rechaza depender de Dios como si fuera un niño, también va a oscurecer el entendimiento. Cada uno de nosotros sabe que lo más común es usar la mente para justificar nuestros deseos. En consecuencia, los deseos profundamente equivocados van a llevar a la mente por mal camino, hasta que ''sea capaz ''de entender lo que es correcto. Por lo tanto los que son como Ismael no son libres, porque no confían en la gracia soberana de Dios; y por eso les falta la libertad de habilidad para entender la voluntad de Dios y finalmente, les falta la libertad del gozo eterno, porque la vida que eligieron los conduce a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero nosotros, hermanos y hermanas, somos hijos de la promesa como Isaac (Gálatas 4:28). Nacimos del Espíritu Santo. La esencia del Cristianismo es el milagro del nacimiento nuevo. La característica de los que somos como Isaac es que nos convertimos, cambiamos, transformamos el centro de nuestras vidas, para sentir el deseo de confiar en la gracia soberana de Dios. Deseamos convertirnos en niños pequeños y recibir el poder, la sabiduría y la santidad de nuestro Padre Todopoderoso. Odiamos las tendencias que permanecen en nosotros: ser orgullosos y confiar en nosotros mismos o en otros en vez de confiar en Dios. Nuestro placer está en la ley del Señor y nuestro más selecto alimento es hacer su voluntad al confiar en su poder. Esto es lo que significa nacer según el Espíritu. Esto es lo que significa decir no soy yo el que vive sino que Cristo vive en mí (Gálatas 2:20). Su pasión se convierte en nuestra pasión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto los que somos como Isaac tenemos la libertad de deseo. No trabajamos servilmente bajo el peso de tener que hacer lo que no deseamos. Somos libres de hacer para siempre en perfecto gozo los que nos encanta hacer. Pues Cristo hizo que podamos renacer por medio del Espíritu de su Hijo y forma nuestros deseos según su voluntad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Para tener libertad Cristo nos hizo libres, por tanto, permaneced firmes y no os sometáis otra vez al yugo de la esclavitud.”&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad</id>
		<title>Agar y la Esclavitud Versus Sara y la Libertad</title>
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				<updated>2011-11-28T19:43:25Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hagar and Slavery Vs. Sarah and Freedom}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
==== Gálatas 4:21:31  ====&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“Decidme, los que deseáis estar bajo la ley, ¿no entienden la ley? Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero, el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa. Esto contiene una alegoría, pues estas mujeres representan dos pactos; uno procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar; Agar está en el Monte Sinaí en Arabia y corresponde a la Jerusalén actual, porque está en esclavitud con sus hijos. Pero la otra Jerusalén, la de arriba, es libre y es nuestra madre. Porque está escrito: &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
´Regocijate,oh estéril, tú que no concibes &amp;lt;br&amp;gt; Prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto &amp;lt;br&amp;gt; Porque más son los hijos de la mujer abandonada &amp;lt;br&amp;gt; Que los de la que tiene marido´ &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Así como entonces, el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora. ¿Pero, qué dice la Escritura?: ´Echa afuera a la esclava y a su hijo, pues el hijo de la esclava no será heredero con el hijo de la mujer libre´. Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre.” &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
La alegoría de Agar y Sara se escribió para persuadirnos (junto con los gálatas) a no obedecer a los judaizantes y ser esclavos como Agar e Ismael, sino a seguir el ejemplo de Sara e Isaac para ser libres. Quiero comenzar con una definición de la libertad, que creo que está implícita acá. Luego vamos a analizar todo este simbolismo y aprender cómo tener libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Libertad Plena  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La libertad plena se alcanza cuando ni la falta de oportunidad, ni la falta de habilidad, ni la falta de deseo evitan que hagamos lo que nos hace más felices por miles de años. Para ser felices en el sentido máximo, tenemos que tener ''la'' ''oportunidad'', ''la habilidad ''y ''el deseo ''de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Otra forma de decirlo es que hay cuatro clases de libertad, o mejor, cuatro etapas de libertad en el camino a la libertad plena que todos anhelamos: ''libertad de oportunidad ''para hacer lo que podemos, ''libertad de habilidad ''para hacer lo que deseamos y ''libertad de deseo ''para hacer lo que nos traerá una ''alegría interminable''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ejemplo, tomemos el salto en esquí. Supongamos que están en camino al aeropuerto para el primer salto verdadero, pero su auto golpea contra un hoyo en el pavimento en Hiawatha, debido a un reventón y chocan contra un poste telefónico. No se sienten libres para saltar, tengan o no la habilidad de hacerlo, porque pierden la oportunidad mientras esperan la grúa de remolque. Les falta la libertad de oportunidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O supongan que pueden llegar al aeropuerto pero no tienen ninguna habilidad en absoluto – nunca aprendieron salto en esquí ni saben cómo funciona un paracaídas. La oportunidad está allí, pero no tienen la libertad de habilidad – son esclavos de su propia falta de conocimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero supongan que llegan al aeropuerto, concurrieron a la escuela, se entrenaron, tienen la habilidad necesaria y despegan para hacer su primer salto. Pero cuando miran hacia abajo se desvanece el deseo de hacerlo y un miedo enorme se instala en su lugar. Tienen la oportunidad, la habilidad y el conocimiento, pero no tienen la libertad de deseo. ''Lo interesante sobre la libertad de deseo es que podrían saltar sin desearlo'', ''pero no sería un acto libre''. Por ejemplo, pueden sentirse tan avergonzados frente a su instructor (o a su novia) que el deseo de no sentirse así supera al deseo de no saltar. Por lo tanto saltan. Pero la experiencia emocional no es lo que llamamos libertad. Actúan bajo limitaciones externas incómodas. Son como Herodes cuando su hijastra le pidió la cabeza de Juan, el Bautista. Él no quería matar a Juan, pero menos aún quería sentirse avergonzado ante sus invitados. Entonces actuó, pero no con libertad de deseo. Tenemos libertad de deseo cuando hacemos lo que nos gusta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es la manera en la que muchos cristianos profesos tratan de observar los mandamientos de Cristo. No les da placer hacerlo, pero sienten algunas limitaciones incómodas, como presiones sociales, miedo al infierno o el deseo de impresionar a alguien. Experimentan impulsos externos de obediencia, pero el deseo que sienten en sus corazones se concentra en otro lado. No disfrutan de la libertad de deseo que nos da Cristo cuando toma forma en el corazón (Gálatas 4:19). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay un último requisito para llegar a la libertad plena. Supongan que llegan al aeropuerto sin ningún problema, poseen todo el conocimiento necesario, ven los pequeños grupos de silos, los graneros, las casas de campo y están ansiosos por saltar. Tienen la libertad de oportunidad, de habilidad y de deseo. Entonces saltan. Cuando van descendiendo libremente, algo desconocido para ustedes, el paracaídas falla y no se abre. ¿Se sienten libres? En tres sentidos, sí, pero en ese cuarto sentido crítico, no. Lo que están haciendo tan alegremente, tan libremente los va a matar. Lo sepan o no, son esclavos de la destrucción. Habría sido una burla exultarse en la libertad de una caída estimulante si sabían que los llevaría a la destrucción. Para sentirse totalmente libres, no es suficiente tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de actuar. Los actos que desean y realizan tienen que conducirlos a la vida, en realidad, a la vida eterna, no a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una persona cristiana joven es ingenuo envidiar la tan llamada libertad de aquellos que se lanzan a través de la ventana del pecado, por un tiempo de regocijo en salto libre al sexo, a la codicia, a las drogas o al lujo. Van a morir como una exhalación, pero los que hacen la voluntad del Señor van a permanecer para siempre (1 Juan 2:17). La verdadera libertad no es solo la oportunidad y la libertad de hacer lo que desean. Es la oportunidad, habilidad y el deseo de hacer lo que los hará felices por miles de años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En consecuencia, los verdaderos cristianos son las personas más libres del mundo. En Gálatas, Pablo pelea con todas sus fuerzas para demostrar lo que significa realmente la enseñanza de los judaizantes: esclavitud. Para Pablo, la experiencia de la libertad no es glasé sobre la torta del Cristianismo. La libertad en Cristo es el Cristianismo. Es una cuestión de eternidad. Ese es el primer punto de la alegoría. Veamos si podemos entenderlo y fortalecer nuestra posición con respecto a la libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Lo que la Ley Enseña sobre la Libertad  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 21, Pablo simplemente dice que aquellos que vuelven a la ley de Moisés, como si fuera un trabajo para ganarse el salario de la bendición de Dios, deben escuchar lo que dice la ley. Observen bien, no sea que algo que Pablo o yo hayamos dicho suene anti semítico. Pablo solo quiere enseñar cosas que contiene la Biblia judía. El problema que tiene con los judaizantes no es que ellos son judíos, sino que no son lo suficientemente judíos. Pablo mismo era judío y nunca fue leal a la ley. ¿Qué enseña la ley sobre la libertad? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículo 22 y 23: “Está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. Volvamos a Génesis 15 y recordémonos lo que le pasó a Abraham y a Sara. En Génesis 15:1-6, Abraham está abatido porque él y Sara no tiene hijos ni herederos, para cumplir las promesas de convertirse en una gran nación (12:2), solamente a Eliezer, el esclavo. En el versículo 4, Dios dice: “Tu heredero no será este, sino uno que saldrá de tus entrañas” La intención de Dios era darle un hijo y heredero a Abraham, aunque, humanamente, parecía imposible, para que Abraham confiara únicamente en Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en Génesis 16, la fe de Abraham y Sara se debilitan por un tiempo e idean un plan por el cual van a usar sus propios recursos para ayudar a Dios a cumplir su promesa. Sara le da su sierva Agar a Abraham para que conciba un hijo con ella (16:2). En Génesis 16:15 dice: “Agar le dio un hijo a Abraham; y Abraham le puso el nombre de Ismael al hijo que Agar le había dado”. En Gálatas 4:23, cuando Pablo dice que Ismael nació “según la carne”, significa que fue el producto de la confianza en sí mismo. Abraham dejó de confiar en el poder de Dios de cumplir su palabra; en cambio confió en su propio poder e ingenio para tener un hijo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Génesis 17:16, catorce años después, Dios le dice a Abraham que su mujer Sara tendrá un hijo. La intención de Dios es cumplir su promesa de una manera que elimine toda causa de jactancia. Los versículos 17- 19 dicen: “Abraham se postró sobre su rostro, se rió y se dijo a sí mismo: ¿A un hombre de cien años le nacerá un hijo? ¿Y Sara que tiene noventa años concebirá?´ Y dijo Abraham a Dios: ¡Ojalá que Ismael viva en tu presencia! Pero Dios dijo: ´No, Sara, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás el nombre de Isaac. Estableceré mi pacto con él, un pacto eterno, para su descendencia´”. Dios rechaza el fruto que produjo Abraham por su cuenta y nuevamente le promete, que a pesar de su edad, tendrá un hijo con su esposa. En Génesis 21:1 dice: “Entonces el Señor visitó a Sara, como había dicho, e hizo el Señor por Sara lo que había prometido”. Isaac no nació según la carne, porque su nacimiento fue el resultado de la intervención sobrenatural de Dios en cumplimiento de su promesa. Abraham había aprendido la lección: la única respuesta aceptable a la promesa misericordiosa de Dios es confiar en esa promesa, no en las obras de la carne que, con nuestros esfuerzos, derriban la bendición de Dios. Gálatas 4:23 resume la historia: “El hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La alegoría de Abraham y Sara  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 24 dice que Pablo considera que hay una alegoría en estos acontecimientos, es decir, los ve como representaciones pertinentes a algo más que su significado literal. No creo que Pablo expresara que el significado original de Génesis hacía referencia al monte Sinaí o a Jerusalén. Creo que diría que la verdad implícita en las historias de Agar y Sara es la misma verdad de lo que podemos ver en lo que sucedió en el monte Sinaí y continúa pasando en Jerusalén en la actualidad. Por lo tanto, es completamente justificable usar esas historias del Génesis para simbolizar e ilustrar los acontecimientos posteriores. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según el versículo 24, Agar y Sara representan dos pactos. Primero, centró su atención en Agar y dijo: “Uno (pacto) procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar. Agar está en el monte Sinaí en Arabia y ella corresponde a la Jerusalén actual, pues está en esclavitud con sus hijos.” La pregunta clave es: ¿Cómo es que Agar, su aventura con Abraham y el hijo de ambos, Ismael, son como el pacto del monte Sinaí – la entrega de la ley a través de Moisés? Hay dos similitudes por lo menos. El nacimiento de Ismael es “según la carne” (v23). Agar y Abraham trataron de obtener la bendición prometida por Dios mediante su propio poder, sin confiar en la providencia sobrenatural de Dios. Eso es justamente lo que pasó cuando se entregó la ley en el monte Sinaí. En vez de tener humildad y confiar en que Dios los ayudaría a obedecer sus mandatos, Israel dice con convicción: “Haremos todo lo que el Señor ha dicho” (Éxodo 24:3; Deuteronomio 5:27). Pero sus corazones no confiaban en Cristo (Hebreos 4:2) ni dependían verdaderamente de Él (Deuteronomio 5:29). Como Agar y Abraham, ellos dependían de sus propios recursos. Así como Ismael nació según la carne, la ley que se ofrecía no fue recibida porque “se debilitó por la carne” (como dice Romanos (8:3). Todo lo que Agar y Abraham crearon fue un hijo que no sería el heredero. Todo lo que Israel produjo, cuando trataron de observar la ley por cuenta propia, fue un legalismo que no heredaría nada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva a la segunda similitud entre Agar y el monte Sinaí – ambos engendraron hijos para la esclavitud. El versículo 24 dice que el pacto que Agar representa procede del monte Sinaí, que “engendra hijos para ser esclavos”. Como Ismael no fue aceptado como heredero no era mejor que su madre, que era esclava. Cuando los israelitas tomaron la ley en sus manos, sin confiar en la providencia misericordiosa de Dios, se convirtieron en esclavos ya que no tenían libertad de llevar a cabo la ley desde el corazón y porque su incredulidad los encierra en la desobediencia y los excluye de la herencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A fin de actualizar la alegoría, al final del versículo 25 Pablo dice: “Corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos”. Este es un ataque directo a los judaizantes que habían llegado de Jerusalén (cf. 2:12). Son hijos de Jerusalén, son esclavos de la ley y de las fuerzas demoníacas del mundo (4:3-8). Pueden darse cuenta de la posición de Pablo: no sigan a estos falsos maestros – ellos les pueden mostrar cómo convertirse en hijos de Abraham, pero ¡cuidado! Con ellos serán un Ismael, no un Isaac. Un esclavo, no un heredero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 26, Pablo vuelca su atención en la segunda mitad de la alegoría – Sara y su hijo, Isaac. Deja de lado cualquier mención referente al pacto (Abrahámico), directamente se refiere a lo actual: “Pero, la Jerusalén de arriba es libre y es nuestra madre”. Él compara la Jerusalén actual, del versículo 25, con la “Jerusalén de arriba” del versículo 26. Lo que quiere decir cuando se refiere a la Jerusalén de arriba, se puede observar en Colosenses 3:1-3: “Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios”. La Jerusalén de arriba representa la morada de Dios. Nuestra vida y nuestra libertad emanan de Él; nuestras vidas ya están aseguradas en los registros de ciudadanos de esa ciudad. Sara representa a esa ciudad porque dio a luz a Isaac, no por confiar en sí misma, sino por obra de Dios, desde arriba, en cumplimiento de su promesa. Por lo tanto, hablando espiritualmente, ella es la madre de todos los cristianos – de las personas cuyas vidas no son simplemente el producto de sus recursos humanos, sino de la obra sobrenatural de Dios en sus corazones. En el versículo 28, Pablo dice: “Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa”. Nuestra vida auténtica no es como la de Ismael, que procede simplemente de la obra del hombre. Nuestra auténtica vida se debe a la obra de Dios en nosotros, en cumplimiento de su promesa de hacer para él un pueblo (Génesis 12:1-3) y poner su Espíritu dentro de ellos (Ezequiel 36:27) y escribir su Ley en sus corazones (Jeremías 31:33). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto se confirma por la diferencia que se manifiesta en el versículo 29, que dice: “Pero, así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora.” Recuerden que, en el versículo 23, la diferencia era entre el que nació según la carne y el que nació en virtud de la promesa. Observen que, en el versículo 29. la misma diferencia es entre el que nació según la carne y el que ''nació según el Espíritu''. “Nació según el Espíritu” es intercambiable con “nació en virtud de la promesa”. Esto confirma que, en el versículo 28, “hijos de la promesa” se refiere a las personas cuya vida interior es la obra del Espíritu de Dios en cumplimiento de su promesa. La diferencia entre los que son como Ismael y los que son como Isaac es la obra del Espíritu de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 30 nos asegura que no los que son como Ismael – no los judaizantes- sino los que son como Isaac heredarán la bendición de Abraham, aunque sean perseguidos. Finalmente en el versículo 31, Pablo concluye que nosotros - es decir, los que vivimos teniendo fe en el Hijo de Dios y no confiamos en lo que podemos lograr por nuestra cuenta - no pertenecemos a la categoría de esclavos, sino a la de las personas libres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Libertad de los Hijos de la Promesa  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos vuelve a llevar a nuestra definición de libertad. Libertad es lo que tenemos cuando hay oportunidad, habilidad y deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Seguramente todos quieren tener esta libertad plena – tener la ocasión y la habilidad de hacer lo que les encanta hacer, para vivir en un gozo perfecto para siempre. Si eso es lo que quieren, entonces este texto es muy importante para ustedes, porque Pablo dice que los que son como Ismael no poseen esa libertad, pero los que son como Isaac sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué los que son como Ismael no son libres? No son libres porque no sienten el deseo de confiar en las promesas de Dios. No tienen deseos de mostrar su propia iniciativa. No es que deseen rechazar a Dios. Simplemente quieren que Él se adapte a las condiciones de ellos. Abraham y Agar querían la bendición de Dios, pero no bajo las condiciones de Él. Los judaizantes también querían la bendición de Dios, pero no bajo condiciones de Él. En todas las épocas, los que son como Ismael confían en los recursos humanos y no desean sentirse como hijos que necesitan un padre o como pacientes que necesitan un doctor. Los que son como Ismael creen que uno puede superarse. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;Cristo me ama bien lo sé&amp;lt;br&amp;gt; Su Palabra me hace ver&amp;lt;br&amp;gt; Que los niños son de aquél&amp;lt;br&amp;gt; Quien es nuestro amigo fiel &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Cuando se trata de la fe salvadora, los que son como Ismael carecen del deseo de libertad. No la quieren. Por lo tanto, también carecen de la libertad de la vida eterna, porque nadie que prefiera vivir confiando en su propio esfuerzo más que en Dios se va a salvar e ir al cielo. Aún más, la dureza de corazón que rechaza depender de Dios como si fuera un niño, también va a oscurecer el entendimiento. Cada uno de nosotros sabe que lo más común es usar la mente para justificar nuestros deseos. En consecuencia, los deseos profundamente equivocados van a llevar a la mente por mal camino, hasta que ''sea capaz ''de entender lo que es correcto. Por lo tanto los que son como Ismael no son libres, porque no confían en la gracia soberana de Dios; y por eso les falta la libertad de habilidad para entender la voluntad de Dios y finalmente, les falta la libertad del gozo eterno, porque la vida que eligieron los conduce a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero nosotros, hermanos y hermanas, somos hijos de la promesa como Isaac (Gálatas 4:28). Nacimos del Espíritu Santo. La esencia del Cristianismo es el milagro del nacimiento nuevo. La característica de los que somos como Isaac es que nos convertimos, cambiamos, transformamos el centro de nuestras vidas, para sentir el deseo de confiar en la gracia soberana de Dios. Deseamos convertirnos en niños pequeños y recibir el poder, la sabiduría y la santidad de nuestro Padre Todopoderoso. Odiamos las tendencias que permanecen en nosotros: ser orgullosos y confiar en nosotros mismos o en otros en vez de confiar en Dios. Nuestro placer está en la ley del Señor y nuestro más selecto alimento es hacer su voluntad al confiar en su poder. Esto es lo que significa nacer según el Espíritu. Esto es lo que significa decir no soy yo el que vive sino que Cristo vive en mí (Gálatas 2:20). Su pasión se convierte en nuestra pasión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto los que somos como Isaac tenemos la libertad de deseo. No trabajamos servilmente bajo el peso de tener que hacer lo que no deseamos. Somos libres de hacer para siempre en perfecto gozo los que nos encanta hacer. Pues Cristo hizo que podamos renacer por medio del Espíritu de su Hijo y forma nuestros deseos según su voluntad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Para la libertad Cristo nos hizo libres, por tanto permaneced firmes y no os sometáis otra vez al yugo de la esclavitud.”&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad</id>
		<title>Agar y la Esclavitud Versus Sara y la Libertad</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad"/>
				<updated>2011-11-28T17:10:42Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hagar and Slavery Vs. Sarah and Freedom}}&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por John Piper sobre La Libertad Cristiana &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parte de la Serie Broken by His Cross and Healed by His Spirit &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Gálatas 4:21:31  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Decidme, los que deseáis estar bajo la ley, ¿no entienden la ley? Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero, el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa. Esto contiene una alegoría, pues estas mujeres representan dos pactos; uno procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar; Agar está en el Monte Sinaí en Arabia y corresponde a la Jerusalén actual, porque está en esclavitud con sus hijos. Pero la otra Jerusalén, la de arriba, es libre y es nuestra madre. Porque está escrito: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 ´Regocijate,oh estéril, tú que no concibes&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Porque más son los hijos de la mujer abandonada &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que los de la que tiene marido´ &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Así como entonces, el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora. ¿Pero, qué dice la Escritura?: ´Echa afuera a la esclava y a su hijo, pues el hijo de la esclava no será heredero con el hijo de la mujer libre´. Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La alegoría de Agar y Sara se escribió para persuadirnos (junto con los gálatas) a no obedecer a los judaizantes y ser esclavos como Agar e Ismael, sino a seguir el ejemplo de Sara e Isaac para ser libres. Quiero comenzar con una definición de la libertad, que creo que está implícita acá. Luego vamos a analizar todo este simbolismo y aprender cómo tener libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Libertad Plena  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 La libertad plena se alcanza cuando ni la falta de oportunidad, ni la falta de habilidad, ni la falta de deseo evitan que hagamos lo que nos hace más felices por miles de años. Para ser felices en el sentido máximo, tenemos que tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Otra forma de decirlo es que hay cuatro clases de libertad, o mejor, cuatro etapas de libertad en el camino a la libertad plena que todos anhelamos: libertad de oportunidad para hacer lo que podemos, libertad de habilidad para hacer lo que deseamos y libertad de deseo para hacer lo que nos traerá una alegría interminable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Por ejemplo, tomemos el salto en esquí. Supongamos que están en camino al aeropuerto para el primer salto verdadero, pero su auto golpea contra un hoyo en el pavimento en Hiawatha, debido a un reventón y chocan contra un poste telefónico. No se sienten libres para saltar,  tengan o no la habilidad de hacerlo, porque pierden la oportunidad mientras esperan la grúa de remolque. Les falta la libertad de oportunidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O supongan que pueden llegar al aeropuerto pero no tienen ninguna habilidad en absoluto – nunca aprendieron salto en esquí ni saben cómo funciona un paracaídas. La oportunidad está allí, pero no tienen la libertad de habilidad – son esclavos de su propia falta de conocimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Pero supongan que llegan al aeropuerto, concurrieron a la escuela, se entrenaron, tienen la habilidad necesaria y despegan para hacer su primer salto. Pero cuando miran hacia abajo se desvanece el deseo de hacerlo y un miedo enorme se instala en su lugar. Tienen la oportunidad, la habilidad y el conocimiento, pero no tienen la libertad de deseo. Lo interesante sobre la libertad de deseo es que podrían saltar sin desearlo, pero no sería un acto libre. Por ejemplo, pueden sentirse tan avergonzados frente a su instructor (o a su novia) que el deseo de no sentirse así supera al deseo de no saltar. Por lo tanto saltan. Pero la experiencia emocional no es lo que llamamos libertad. Actúan bajo limitaciones externas incómodas. Son como Herodes cuando su hijastra le pidió la cabeza de Juan, el Bautista. Él no quería matar a Juan, pero menos aún quería sentirse avergonzado ante sus invitados. Entonces actuó, pero no con libertad de deseo. Tenemos libertad de deseo cuando hacemos lo que nos gusta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es la manera en la que muchos cristianos profesos tratan de observar los mandamientos de Cristo. No les da placer hacerlo, pero sienten algunas limitaciones incómodas, como presiones sociales, miedo al infierno o el deseo de impresionar a alguien. Experimentan impulsos externos de obediencia, pero el deseo que sienten en sus corazones se concentra en otro lado. No disfrutan de la libertad de deseo que nos da Cristo cuando toma forma en el corazón (Gálatas 4:19). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay un último requisito para llegar a la libertad plena. Supongan que llegan al aeropuerto sin ningún problema, poseen todo el conocimiento necesario, ven los pequeños grupos de silos, los graneros, las casas de campo y están ansiosos por saltar. Tienen la libertad de oportunidad, de habilidad y de deseo. Entonces saltan. Cuando van descendiendo libremente, algo desconocido para ustedes, el paracaídas falla y no se abre. ¿Se sienten libres? En tres sentidos, sí, pero en ese cuarto sentido crítico, no. Lo que están haciendo tan alegremente, tan libremente los va a matar. Lo sepan o no, son esclavos de la destrucción. Habría sido una burla exultarse en la libertad de una caída estimulante si sabían que los llevaría a la destrucción. Para sentirse totalmente libres, no es suficiente tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de actuar. Los actos que desean y realizan tienen que conducirlos a la vida, en realidad, a la vida eterna, no a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una persona cristiana joven es ingenuo envidiar la tan llamada libertad de aquellos que se lanzan a través de la ventana del pecado, por un tiempo de regocijo en salto libre al sexo, a la codicia, a las drogas o al lujo. Van a morir como una exhalación, pero los que hacen la voluntad del Señor van a permanecer para siempre (1 Juan 2:17). La verdadera libertad no es solo la oportunidad y la libertad de hacer lo que desean. Es la oportunidad, habilidad y el deseo de hacer lo que los hará felices por miles de años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En consecuencia, los verdaderos cristianos son las personas más libres del mundo. En Gálatas, Pablo pelea con todas sus fuerzas para demostrar lo que significa realmente la enseñanza de los judaizantes: esclavitud. Para Pablo, la experiencia de la libertad no es glasé sobre la torta del Cristianismo. La libertad en Cristo es el Cristianismo. Es una cuestión de eternidad. Ese es el primer punto de la alegoría. Veamos si podemos entenderlo y fortalecer nuestra posición con respecto a la libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Lo que la Ley Enseña sobre la Libertad  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 21, Pablo simplemente dice que aquellos que vuelven a la ley de Moisés, como si fuera un trabajo para ganarse el salario de la bendición de Dios, deben escuchar lo que dice la ley. Observen bien, no sea que algo que Pablo o yo hayamos dicho suene anti semítico. Pablo solo quiere enseñar cosas que contiene la Biblia judía. El problema que tiene con los judaizantes no es que ellos son judíos, sino que no son lo suficientemente judíos. Pablo mismo era judío y nunca fue leal a la ley. ¿Qué enseña la ley sobre la libertad? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículo 22 y 23: “Está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. Volvamos a Génesis 15 y recordémonos lo que le pasó a Abraham y a Sara. En Génesis 15:1-6, Abraham está abatido porque él y Sara no tiene hijos ni herederos, para cumplir las promesas de convertirse en una gran nación (12:2), solamente a Eliezer, el esclavo. En el versículo 4, Dios dice: “Tu heredero no será este, sino uno que saldrá de tus entrañas” La intención de Dios era darle un hijo y heredero a Abraham, aunque, humanamente, parecía imposible, para que Abraham confiara únicamente en Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en Génesis 16, la fe de Abraham y Sara se debilitan por un tiempo e idean un plan por el cual van a usar sus propios recursos para ayudar a Dios a cumplir su promesa. Sara le da su sierva Agar a Abraham para que conciba un hijo con ella (16:2). En Génesis 16:15 dice: “Agar le dio un hijo a Abraham; y Abraham le puso el nombre de Ismael al hijo que Agar le había dado”. En Gálatas 4:23, cuando Pablo dice que Ismael nació “según la carne”, significa que fue el producto de la confianza en sí mismo. Abraham dejó de confiar en el poder de Dios de cumplir su palabra; en cambio confió en su propio poder e ingenio para tener un hijo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 En Génesis 17:16, catorce años después, Dios le dice a Abraham que su mujer Sara tendrá un hijo. La intención de Dios es cumplir su promesa de una manera que elimine toda causa de jactancia. Los versículos 17- 19 dicen: “Abraham se postró sobre su rostro, se rió y se dijo a sí mismo: ¿A un hombre de cien años le nacerá un hijo? ¿Y Sara que tiene noventa años concebirá?´ Y  dijo Abraham a Dios: ¡Ojalá que Ismael viva en tu presencia! Pero Dios dijo: ´No, Sara, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás el nombre de Isaac. Estableceré mi pacto con él, un pacto eterno, para su descendencia´”. Dios rechaza el fruto que produjo Abraham por su cuenta y nuevamente le promete, que a pesar de su edad, tendrá un hijo con su esposa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Génesis 21:1 dice: “Entonces el Señor visitó a Sara, como había dicho, e hizo el Señor por Sara lo que había prometido”. Isaac no nació según la carne, porque su nacimiento fue el resultado de la intervención sobrenatural de Dios en cumplimiento de su promesa. Abraham había aprendido la lección: la única respuesta aceptable a la promesa misericordiosa de Dios es confiar en esa promesa, no en las obras de la carne que, con nuestros esfuerzos, derriban la bendición de Dios. Gálatas 4:23 resume la historia: “El hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La alegoría de Abraham y Sara  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 24 dice que Pablo considera que hay una alegoría en estos acontecimientos, es decir, los ve como representaciones pertinentes a algo más que su significado literal. No creo que Pablo expresara que el significado original de Génesis hacía referencia al monte Sinaí o a Jerusalén. Creo que diría que la verdad implícita en las historias de Agar y Sara es la misma verdad de lo que podemos ver en lo que sucedió en el monte Sinaí y continúa pasando en Jerusalén en la actualidad. Por lo tanto, es completamente justificable usar esas historias del Génesis para simbolizar e ilustrar los acontecimientos posteriores. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según el versículo 24, Agar y Sara representan dos pactos. Primero, centró su atención en Agar y dijo: “Uno (pacto) procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar. Agar está en el monte Sinaí en Arabia y ella corresponde a la Jerusalén actual, pues está en esclavitud con sus hijos.” La pregunta clave es: ¿Cómo es que Agar, su aventura con Abraham y el hijo de ambos, Ismael, son como el pacto del monte Sinaí – la entrega de la ley a través de Moisés? Hay dos similitudes por lo menos. El nacimiento de Ismael es “según la carne” (v23). Agar y Abraham trataron de obtener la bendición prometida por Dios mediante su propio poder, sin confiar en la providencia sobrenatural de Dios. Eso es justamente lo que pasó cuando se entregó la ley en el monte Sinaí. En vez de tener humildad y confiar en que Dios los ayudaría a obedecer sus mandatos, Israel dice con convicción: “Haremos todo lo que el Señor ha dicho” (Éxodo 24:3; Deuteronomio 5:27). Pero sus corazones no confiaban en Cristo (Hebreos 4:2) ni dependían verdaderamente de Él (Deuteronomio 5:29). Como Agar y Abraham, ellos dependían de sus propios recursos. Así como Ismael nació según la carne, la ley que se ofrecía no fue recibida porque “se debilitó por la carne” (como dice Romanos (8:3). Todo lo que Agar y Abraham crearon fue un hijo que no sería el heredero. Todo lo que Israel produjo, cuando trataron de observar la ley por cuenta propia, fue un legalismo que no heredaría nada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva a la segunda similitud entre Agar y el monte Sinaí – ambos engendraron hijos para la esclavitud. El versículo 24 dice que el pacto que Agar representa procede del monte Sinaí, que “engendra hijos para ser esclavos”. Como Ismael no fue aceptado como heredero no era mejor que su madre, que era esclava. Cuando los israelitas tomaron la ley en sus manos, sin confiar en la providencia misericordiosa de Dios, se convirtieron en esclavos ya que no tenían libertad de llevar a cabo la ley desde el corazón y porque su incredulidad los encierra en la desobediencia y los excluye de la herencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A fin de actualizar la alegoría, al final del versículo 25 Pablo dice: “Corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos”. Este es un ataque directo a los judaizantes que habían llegado de Jerusalén (cf. 2:12). Son hijos de Jerusalén, son esclavos de la ley y de las fuerzas demoníacas del mundo (4:3-8). Pueden darse cuenta de la posición de Pablo: no sigan a estos falsos maestros – ellos les pueden mostrar cómo convertirse en hijos de Abraham, pero ¡cuidado! Con ellos serán un Ismael, no un Isaac. Un esclavo, no un heredero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 26, Pablo vuelca su atención en la segunda mitad de la alegoría – Sara y su hijo, Isaac. Deja de lado cualquier mención referente al pacto (Abrahámico), directamente se refiere a lo actual: “Pero, la Jerusalén de arriba es libre y es nuestra madre”. Él compara la Jerusalén actual, del versículo 25, con la “Jerusalén de arriba” del versículo 26. Lo que quiere decir cuando se refiere a la Jerusalén de arriba, se puede observar en Colosenses 3:1-3: “Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios”. La Jerusalén de arriba representa la morada de Dios. Nuestra vida y nuestra libertad emanan de Él; nuestras vidas ya están aseguradas en los registros de ciudadanos de esa ciudad. Sara representa a esa ciudad porque dio a luz a Isaac, no por confiar en sí misma, sino por obra de Dios, desde arriba, en cumplimiento de su promesa. Por lo tanto, hablando espiritualmente, ella es la madre de todos los cristianos – de las personas cuyas vidas no son simplemente el producto de sus recursos humanos, sino de la obra sobrenatural de Dios en sus corazones. En el versículo 28, Pablo dice: “Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa”. Nuestra vida auténtica no es como la de Ismael, que procede simplemente de la obra del hombre. Nuestra auténtica vida se debe a la obra de Dios en nosotros, en cumplimiento de su promesa de hacer para él un pueblo (Génesis 12:1-3) y poner su Espíritu dentro de ellos (Ezequiel 36:27) y escribir su Ley en sus corazones (Jeremías 31:33). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto se confirma por la diferencia que se manifiesta en el versículo 29, que dice: “Pero, así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora.” Recuerden que, en el versículo 23, la diferencia era entre el que nació según la carne y el que nació en virtud de la promesa. Observen que, en el versículo 29. la misma diferencia es entre el que nació según la carne y el que ''nació según el Espíritu''. “Nació según el Espíritu” es intercambiable con “nació en virtud de la promesa”. Esto confirma que, en el versículo 28, “hijos de la promesa” se refiere a las personas cuya vida interior es la obra del Espíritu de Dios en cumplimiento de su promesa. La diferencia entre los que son como Ismael y los que son como Isaac es la obra del Espíritu de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 30 nos asegura que no los que son como Ismael – no los judaizantes- sino los que son como Isaac heredarán la bendición de Abraham, aunque sean perseguidos. Finalmente en el versículo 31, Pablo concluye que nosotros - es decir, los que vivimos teniendo fe en el Hijo de Dios y no confiamos en lo que podemos lograr por nuestra cuenta - no pertenecemos a la categoría de esclavos, sino a la de las personas libres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Libertad de los Hijos de la Promesa  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos vuelve a llevar a nuestra definición de libertad. Libertad es lo que tenemos cuando hay oportunidad, habilidad y deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Seguramente todos quieren tener esta libertad plena – tener la ocasión y la habilidad de hacer lo que les encanta hacer, para vivir en un gozo perfecto para siempre. Si eso es lo que quieren, entonces este texto es muy importante para ustedes, porque Pablo dice que los que son como Ismael no poseen esa libertad, pero los que son como Isaac sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué los que son como Ismael no son libres? No son libres porque no sienten el deseo de confiar en las promesas de Dios. No tienen deseos de mostrar su propia iniciativa. No es que deseen rechazar a Dios. Simplemente quieren que Él se adapte a las condiciones de ellos. Abraham y Agar querían la bendición de Dios, pero no bajo las condiciones de Él. Los judaizantes también querían la bendición de Dios, pero no bajo condiciones de Él. En todas las épocas, los que son como Ismael confían en los recursos humanos y no desean sentirse como hijos que necesitan un padre o como pacientes que necesitan un doctor. Los que son como Ismael creen que uno puede superarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cristo me ama bien lo sé &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su Palabra me hace ver &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que los niños son de aquél &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quien es nuestro amigo fiel &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se trata de la fe salvadora, los que son como Ismael carecen del deseo de libertad. No la quieren. Por lo tanto, también carecen de la libertad de la vida eterna, porque nadie que prefiera vivir confiando en su propio esfuerzo más que en Dios se va a salvar e ir al cielo. Aún más, la dureza de corazón que rechaza depender de Dios como si fuera un niño, también va a oscurecer el entendimiento. Cada uno de nosotros sabe que lo más común es usar la mente para justificar nuestros deseos. En consecuencia, los deseos profundamente equivocados van a llevar a la mente por mal camino, hasta que ''sea capaz ''de entender lo que es correcto. Por lo tanto los que son como Ismael no son libres, porque no confían en la gracia soberana de Dios; y por eso les falta la libertad de habilidad para entender la voluntad de Dios y finalmente, les falta la libertad del gozo eterno, porque la vida que eligieron los conduce a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero nosotros, hermanos y hermanas, somos hijos de la promesa como Isaac (Gálatas 4:28). Nacimos del Espíritu Santo. La esencia del Cristianismo es el milagro del nacimiento nuevo. La característica de los que somos como Isaac es que nos convertimos, cambiamos, transformamos el centro de nuestras vidas, para sentir el deseo de confiar en la gracia soberana de Dios. Deseamos convertirnos en niños pequeños y recibir el poder, la sabiduría y la santidad de nuestro Padre Todopoderoso. Odiamos las tendencias que permanecen en nosotros: ser orgullosos y confiar en nosotros mismos o en otros en vez de confiar en Dios. Nuestro placer está en la ley del Señor y nuestro más selecto alimento es hacer su voluntad al confiar en su poder. Esto es lo que significa nacer según el Espíritu. Esto es lo que significa decir no soy yo el que vive sino que Cristo vive en mí (Gálatas 2:20). Su pasión se convierte en nuestra pasión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto los que somos como Isaac tenemos la libertad de deseo. No trabajamos servilmente bajo el peso de tener que hacer lo que no deseamos. Somos libres de hacer para siempre en perfecto gozo los que nos encanta hacer. Pues Cristo hizo que podamos renacer por medio del Espíritu de su Hijo y forma nuestros deseos según su voluntad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Para la libertad Cristo nos hizo libres, por tanto permaneced firmes y no os sometáis otra vez al yugo de la esclavitud.”&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad</id>
		<title>Agar y la Esclavitud Versus Sara y la Libertad</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad"/>
				<updated>2011-11-28T17:09:00Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hagar and Slavery Vs. Sarah and Freedom}}&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por John Piper sobre La Libertad Cristiana &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parte de la Serie Broken by His Cross and Healed by His Spirit &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Gálatas 4:21:31  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Decidme, los que deseáis estar bajo la ley, ¿no entienden la ley? Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero, el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa. Esto contiene una alegoría, pues estas mujeres representan dos pactos; uno procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar; Agar está en el Monte Sinaí en Arabia y corresponde a la Jerusalén actual, porque está en esclavitud con sus hijos. Pero la otra Jerusalén, la de arriba, es libre y es nuestra madre. Porque está escrito: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 ´Regocíjate, oh estéril, tú que no concibes&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Porque más son los hijos de la mujer abandonada &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que los de la que tiene marido´ &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Así como entonces, el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora. ¿Pero, qué dice la Escritura?: ´Echa afuera a la esclava y a su hijo, pues el hijo de la esclava no será heredero con el hijo de la mujer libre´. Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La alegoría de Agar y Sara se escribió para persuadirnos (junto con los gálatas) a no obedecer a los judaizantes y ser esclavos como Agar e Ismael, sino a seguir el ejemplo de Sara e Isaac para ser libres. Quiero comenzar con una definición de la libertad, que creo que está implícita acá. Luego vamos a analizar todo este simbolismo y aprender cómo tener libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Libertad Plena  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 La libertad plena se alcanza cuando ni la falta de oportunidad, ni la falta de habilidad, ni la falta de deseo evitan que hagamos lo que nos hace más felices por miles de años. Para ser felices en el sentido máximo, tenemos que tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Otra forma de decirlo es que hay cuatro clases de libertad, o mejor, cuatro etapas de libertad en el camino a la libertad plena que todos anhelamos: libertad de oportunidad para hacer lo que podemos, libertad de habilidad para hacer lo que deseamos y libertad de deseo para hacer lo que nos traerá una alegría interminable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Por ejemplo, tomemos el salto en esquí. Supongamos que están en camino al aeropuerto para el primer salto verdadero, pero su auto golpea contra un hoyo en el pavimento en Hiawatha, debido a un reventón y chocan contra un poste telefónico. No se sienten libres para saltar,  tengan o no la habilidad de hacerlo, porque pierden la oportunidad mientras esperan la grúa de remolque. Les falta la libertad de oportunidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O supongan que pueden llegar al aeropuerto pero no tienen ninguna habilidad en absoluto – nunca aprendieron salto en esquí ni saben cómo funciona un paracaídas. La oportunidad está allí, pero no tienen la libertad de habilidad – son esclavos de su propia falta de conocimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Pero supongan que llegan al aeropuerto, concurrieron a la escuela, se entrenaron, tienen la habilidad necesaria y despegan para hacer su primer salto. Pero cuando miran hacia abajo se desvanece el deseo de hacerlo y un miedo enorme se instala en su lugar. Tienen la oportunidad, la habilidad y el conocimiento, pero no tienen la libertad de deseo. Lo interesante sobre la libertad de deseo es que podrían saltar sin desearlo, pero no sería un acto libre. Por ejemplo, pueden sentirse tan avergonzados frente a su instructor (o a su novia) que el deseo de no sentirse así supera al deseo de no saltar. Por lo tanto saltan. Pero la experiencia emocional no es lo que llamamos libertad. Actúan bajo limitaciones externas incómodas. Son como Herodes cuando su hijastra le pidió la cabeza de Juan, el Bautista. Él no quería matar a Juan, pero menos aún quería sentirse avergonzado ante sus invitados. Entonces actuó, pero no con libertad de deseo. Tenemos libertad de deseo cuando hacemos lo que nos gusta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es la manera en la que muchos cristianos profesos tratan de observar los mandamientos de Cristo. No les da placer hacerlo, pero sienten algunas limitaciones incómodas, como presiones sociales, miedo al infierno o el deseo de impresionar a alguien. Experimentan impulsos externos de obediencia, pero el deseo que sienten en sus corazones se concentra en otro lado. No disfrutan de la libertad de deseo que nos da Cristo cuando toma forma en el corazón (Gálatas 4:19). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay un último requisito para llegar a la libertad plena. Supongan que llegan al aeropuerto sin ningún problema, poseen todo el conocimiento necesario, ven los pequeños grupos de silos, los graneros, las casas de campo y están ansiosos por saltar. Tienen la libertad de oportunidad, de habilidad y de deseo. Entonces saltan. Cuando van descendiendo libremente, algo desconocido para ustedes, el paracaídas falla y no se abre. ¿Se sienten libres? En tres sentidos, sí, pero en ese cuarto sentido crítico, no. Lo que están haciendo tan alegremente, tan libremente los va a matar. Lo sepan o no, son esclavos de la destrucción. Habría sido una burla exultarse en la libertad de una caída estimulante si sabían que los llevaría a la destrucción. Para sentirse totalmente libres, no es suficiente tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de actuar. Los actos que desean y realizan tienen que conducirlos a la vida, en realidad, a la vida eterna, no a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una persona cristiana joven es ingenuo envidiar la tan llamada libertad de aquellos que se lanzan a través de la ventana del pecado, por un tiempo de regocijo en salto libre al sexo, a la codicia, a las drogas o al lujo. Van a morir como una exhalación, pero los que hacen la voluntad del Señor van a permanecer para siempre (1 Juan 2:17). La verdadera libertad no es solo la oportunidad y la libertad de hacer lo que desean. Es la oportunidad, habilidad y el deseo de hacer lo que los hará felices por miles de años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En consecuencia, los verdaderos cristianos son las personas más libres del mundo. En Gálatas, Pablo pelea con todas sus fuerzas para demostrar lo que significa realmente la enseñanza de los judaizantes: esclavitud. Para Pablo, la experiencia de la libertad no es glasé sobre la torta del Cristianismo. La libertad en Cristo es el Cristianismo. Es una cuestión de eternidad. Ese es el primer punto de la alegoría. Veamos si podemos entenderlo y fortalecer nuestra posición con respecto a la libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Lo que la Ley Enseña sobre la Libertad  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 21, Pablo simplemente dice que aquellos que vuelven a la ley de Moisés, como si fuera un trabajo para ganarse el salario de la bendición de Dios, deben escuchar lo que dice la ley. Observen bien, no sea que algo que Pablo o yo hayamos dicho suene anti semítico. Pablo solo quiere enseñar cosas que contiene la Biblia judía. El problema que tiene con los judaizantes no es que ellos son judíos, sino que no son lo suficientemente judíos. Pablo mismo era judío y nunca fue leal a la ley. ¿Qué enseña la ley sobre la libertad? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículo 22 y 23: “Está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. Volvamos a Génesis 15 y recordémonos lo que le pasó a Abraham y a Sara. En Génesis 15:1-6, Abraham está abatido porque él y Sara no tiene hijos ni herederos, para cumplir las promesas de convertirse en una gran nación (12:2), solamente a Eliezer, el esclavo. En el versículo 4, Dios dice: “Tu heredero no será este, sino uno que saldrá de tus entrañas” La intención de Dios era darle un hijo y heredero a Abraham, aunque, humanamente, parecía imposible, para que Abraham confiara únicamente en Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en Génesis 16, la fe de Abraham y Sara se debilitan por un tiempo e idean un plan por el cual van a usar sus propios recursos para ayudar a Dios a cumplir su promesa. Sara le da su sierva Agar a Abraham para que conciba un hijo con ella (16:2). En Génesis 16:15 dice: “Agar le dio un hijo a Abraham; y Abraham le puso el nombre de Ismael al hijo que Agar le había dado”. En Gálatas 4:23, cuando Pablo dice que Ismael nació “según la carne”, significa que fue el producto de la confianza en sí mismo. Abraham dejó de confiar en el poder de Dios de cumplir su palabra; en cambio confió en su propio poder e ingenio para tener un hijo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 En Génesis 17:16, catorce años después, Dios le dice a Abraham que su mujer Sara tendrá un hijo. La intención de Dios es cumplir su promesa de una manera que elimine toda causa de jactancia. Los versículos 17- 19 dicen: “Abraham se postró sobre su rostro, se rió y se dijo a sí mismo: ¿A un hombre de cien años le nacerá un hijo? ¿Y Sara que tiene noventa años concebirá?´ Y  dijo Abraham a Dios: ¡Ojalá que Ismael viva en tu presencia! Pero Dios dijo: ´No, Sara, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás el nombre de Isaac. Estableceré mi pacto con él, un pacto eterno, para su descendencia´”. Dios rechaza el fruto que produjo Abraham por su cuenta y nuevamente le promete, que a pesar de su edad, tendrá un hijo con su esposa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Génesis 21:1 dice: “Entonces el Señor visitó a Sara, como había dicho, e hizo el Señor por Sara lo que había prometido”. Isaac no nació según la carne, porque su nacimiento fue el resultado de la intervención sobrenatural de Dios en cumplimiento de su promesa. Abraham había aprendido la lección: la única respuesta aceptable a la promesa misericordiosa de Dios es confiar en esa promesa, no en las obras de la carne que, con nuestros esfuerzos, derriban la bendición de Dios. Gálatas 4:23 resume la historia: “El hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La alegoría de Abraham y Sara  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 24 dice que Pablo considera que hay una alegoría en estos acontecimientos, es decir, los ve como representaciones pertinentes a algo más que su significado literal. No creo que Pablo expresara que el significado original de Génesis hacía referencia al monte Sinaí o a Jerusalén. Creo que diría que la verdad implícita en las historias de Agar y Sara es la misma verdad de lo que podemos ver en lo que sucedió en el monte Sinaí y continúa pasando en Jerusalén en la actualidad. Por lo tanto, es completamente justificable usar esas historias del Génesis para simbolizar e ilustrar los acontecimientos posteriores. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según el versículo 24, Agar y Sara representan dos pactos. Primero, centró su atención en Agar y dijo: “Uno (pacto) procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar. Agar está en el monte Sinaí en Arabia y ella corresponde a la Jerusalén actual, pues está en esclavitud con sus hijos.” La pregunta clave es: ¿Cómo es que Agar, su aventura con Abraham y el hijo de ambos, Ismael, son como el pacto del monte Sinaí – la entrega de la ley a través de Moisés? Hay dos similitudes por lo menos. El nacimiento de Ismael es “según la carne” (v23). Agar y Abraham trataron de obtener la bendición prometida por Dios mediante su propio poder, sin confiar en la providencia sobrenatural de Dios. Eso es justamente lo que pasó cuando se entregó la ley en el monte Sinaí. En vez de tener humildad y confiar en que Dios los ayudaría a obedecer sus mandatos, Israel dice con convicción: “Haremos todo lo que el Señor ha dicho” (Éxodo 24:3; Deuteronomio 5:27). Pero sus corazones no confiaban en Cristo (Hebreos 4:2) ni dependían verdaderamente de Él (Deuteronomio 5:29). Como Agar y Abraham, ellos dependían de sus propios recursos. Así como Ismael nació según la carne, la ley que se ofrecía no fue recibida porque “se debilitó por la carne” (como dice Romanos (8:3). Todo lo que Agar y Abraham crearon fue un hijo que no sería el heredero. Todo lo que Israel produjo, cuando trataron de observar la ley por cuenta propia, fue un legalismo que no heredaría nada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva a la segunda similitud entre Agar y el monte Sinaí – ambos engendraron hijos para la esclavitud. El versículo 24 dice que el pacto que Agar representa procede del monte Sinaí, que “engendra hijos para ser esclavos”. Como Ismael no fue aceptado como heredero no era mejor que su madre, que era esclava. Cuando los israelitas tomaron la ley en sus manos, sin confiar en la providencia misericordiosa de Dios, se convirtieron en esclavos ya que no tenían libertad de llevar a cabo la ley desde el corazón y porque su incredulidad los encierra en la desobediencia y los excluye de la herencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A fin de actualizar la alegoría, al final del versículo 25 Pablo dice: “Corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos”. Este es un ataque directo a los judaizantes que habían llegado de Jerusalén (cf. 2:12). Son hijos de Jerusalén, son esclavos de la ley y de las fuerzas demoníacas del mundo (4:3-8). Pueden darse cuenta de la posición de Pablo: no sigan a estos falsos maestros – ellos les pueden mostrar cómo convertirse en hijos de Abraham, pero ¡cuidado! Con ellos serán un Ismael, no un Isaac. Un esclavo, no un heredero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 26, Pablo vuelca su atención en la segunda mitad de la alegoría – Sara y su hijo, Isaac. Deja de lado cualquier mención referente al pacto (Abrahámico), directamente se refiere a lo actual: “Pero, la Jerusalén de arriba es libre y es nuestra madre”. Él compara la Jerusalén actual, del versículo 25, con la “Jerusalén de arriba” del versículo 26. Lo que quiere decir cuando se refiere a la Jerusalén de arriba, se puede observar en Colosenses 3:1-3: “Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios”. La Jerusalén de arriba representa la morada de Dios. Nuestra vida y nuestra libertad emanan de Él; nuestras vidas ya están aseguradas en los registros de ciudadanos de esa ciudad. Sara representa a esa ciudad porque dio a luz a Isaac, no por confiar en sí misma, sino por obra de Dios, desde arriba, en cumplimiento de su promesa. Por lo tanto, hablando espiritualmente, ella es la madre de todos los cristianos – de las personas cuyas vidas no son simplemente el producto de sus recursos humanos, sino de la obra sobrenatural de Dios en sus corazones. En el versículo 28, Pablo dice: “Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa”. Nuestra vida auténtica no es como la de Ismael, que procede simplemente de la obra del hombre. Nuestra auténtica vida se debe a la obra de Dios en nosotros, en cumplimiento de su promesa de hacer para él un pueblo (Génesis 12:1-3) y poner su Espíritu dentro de ellos (Ezequiel 36:27) y escribir su Ley en sus corazones (Jeremías 31:33). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto se confirma por la diferencia que se manifiesta en el versículo 29, que dice: “Pero, así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora.” Recuerden que, en el versículo 23, la diferencia era entre el que nació según la carne y el que nació en virtud de la promesa. Observen que, en el versículo 29. la misma diferencia es entre el que nació según la carne y el que ''nació según el Espíritu''. “Nació según el Espíritu” es intercambiable con “nació en virtud de la promesa”. Esto confirma que, en el versículo 28, “hijos de la promesa” se refiere a las personas cuya vida interior es la obra del Espíritu de Dios en cumplimiento de su promesa. La diferencia entre los que son como Ismael y los que son como Isaac es la obra del Espíritu de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 30 nos asegura que no los que son como Ismael – no los judaizantes- sino los que son como Isaac heredarán la bendición de Abraham, aunque sean perseguidos. Finalmente en el versículo 31, Pablo concluye que nosotros - es decir, los que vivimos teniendo fe en el Hijo de Dios y no confiamos en lo que podemos lograr por nuestra cuenta - no pertenecemos a la categoría de esclavos, sino a la de las personas libres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Libertad de los Hijos de la Promesa  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos vuelve a llevar a nuestra definición de libertad. Libertad es lo que tenemos cuando hay oportunidad, habilidad y deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Seguramente todos quieren tener esta libertad plena – tener la ocasión y la habilidad de hacer lo que les encanta hacer, para vivir en un gozo perfecto para siempre. Si eso es lo que quieren, entonces este texto es muy importante para ustedes, porque Pablo dice que los que son como Ismael no poseen esa libertad, pero los que son como Isaac sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué los que son como Ismael no son libres? No son libres porque no sienten el deseo de confiar en las promesas de Dios. No tienen deseos de mostrar su propia iniciativa. No es que deseen rechazar a Dios. Simplemente quieren que Él se adapte a las condiciones de ellos. Abraham y Agar querían la bendición de Dios, pero no bajo las condiciones de Él. Los judaizantes también querían la bendición de Dios, pero no bajo condiciones de Él. En todas las épocas, los que son como Ismael confían en los recursos humanos y no desean sentirse como hijos que necesitan un padre o como pacientes que necesitan un doctor. Los que son como Ismael creen que uno puede superarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cristo me ama bien lo sé &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su Palabra me hace ver &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que los niños son de aquél &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quien es nuestro amigo fiel &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se trata de la fe salvadora, los que son como Ismael carecen del deseo de libertad. No la quieren. Por lo tanto, también carecen de la libertad de la vida eterna, porque nadie que prefiera vivir confiando en su propio esfuerzo más que en Dios se va a salvar e ir al cielo. Aún más, la dureza de corazón que rechaza depender de Dios como si fuera un niño, también va a oscurecer el entendimiento. Cada uno de nosotros sabe que lo más común es usar la mente para justificar nuestros deseos. En consecuencia, los deseos profundamente equivocados van a llevar a la mente por mal camino, hasta que ''sea capaz ''de entender lo que es correcto. Por lo tanto los que son como Ismael no son libres, porque no confían en la gracia soberana de Dios; y por eso les falta la libertad de habilidad para entender la voluntad de Dios y finalmente, les falta la libertad del gozo eterno, porque la vida que eligieron los conduce a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero nosotros, hermanos y hermanas, somos hijos de la promesa como Isaac (Gálatas 4:28). Nacimos del Espíritu Santo. La esencia del Cristianismo es el milagro del nacimiento nuevo. La característica de los que somos como Isaac es que nos convertimos, cambiamos, transformamos el centro de nuestras vidas, para sentir el deseo de confiar en la gracia soberana de Dios. Deseamos convertirnos en niños pequeños y recibir el poder, la sabiduría y la santidad de nuestro Padre Todopoderoso. Odiamos las tendencias que permanecen en nosotros: ser orgullosos y confiar en nosotros mismos o en otros en vez de confiar en Dios. Nuestro placer está en la ley del Señor y nuestro más selecto alimento es hacer su voluntad al confiar en su poder. Esto es lo que significa nacer según el Espíritu. Esto es lo que significa decir no soy yo el que vive sino que Cristo vive en mí (Gálatas 2:20). Su pasión se convierte en nuestra pasión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto los que somos como Isaac tenemos la libertad de deseo. No trabajamos servilmente bajo el peso de tener que hacer lo que no deseamos. Somos libres de hacer para siempre en perfecto gozo los que nos encanta hacer. Pues Cristo hizo que podamos renacer por medio del Espíritu de su Hijo y forma nuestros deseos según su voluntad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Para la libertad Cristo nos hizo libres, por tanto permaneced firmes y no os sometáis otra vez al yugo de la esclavitud.”&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

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		<title>Agar y la Esclavitud Versus Sara y la Libertad</title>
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				<updated>2011-11-28T17:01:07Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hagar and Slavery Vs. Sarah and Freedom}}&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por John Piper sobre La Libertad Cristiana &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parte de la Serie Broken by His Cross and Healed by His Spirit &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Gálatas 4:21:31  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Decidme, los que deseáis estar bajo la ley, ¿no entienden la ley? Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero, el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa. Esto contiene una alegoría, pues estas mujeres representan dos pactos; uno procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar; Agar está en el Monte Sinaí en Arabia y corresponde a la Jerusalén actual, porque está en esclavitud con sus hijos. Pero la otra Jerusalén, la de arriba, es libre y es nuestra madre. Porque está escrito: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 ´Regocíjate, oh estéril, tú que no concibes&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto Porque más son los hijos de la mujer abandonada Que los de la que tiene marido´ &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Así como entonces, el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora. ¿Pero, qué dice la Escritura?: ´Echa afuera a la esclava y a su hijo, pues el hijo de la esclava no será heredero con el hijo de la mujer libre´. Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La alegoría de Agar y Sara se escribió para persuadirnos (junto con los gálatas) a no obedecer a los judaizantes y ser esclavos como Agar e Ismael, sino a seguir el ejemplo de Sara e Isaac para ser libres. Quiero comenzar con una definición de la libertad, que creo que está implícita acá. Luego vamos a analizar todo este simbolismo y aprender cómo tener libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Libertad Plena  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 La libertad plena se alcanza cuando ni la falta de oportunidad, ni la falta de habilidad, ni la falta de deseo evitan que hagamos lo que nos hace más felices por miles de años. Para ser felices en el sentido máximo, tenemos que tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Otra forma de decirlo es que hay cuatro clases de libertad, o mejor, cuatro etapas de libertad en el camino a la libertad plena que todos anhelamos: libertad de oportunidad para hacer lo que podemos, libertad de habilidad para hacer lo que deseamos y libertad de deseo para hacer lo que nos traerá una alegría interminable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Por ejemplo, tomemos el salto en esquí. Supongamos que están en camino al aeropuerto para el primer salto verdadero, pero su auto golpea contra un hoyo en el pavimento en Hiawatha, debido a un reventón y chocan contra un poste telefónico. No se sienten libres para saltar,  tengan o no la habilidad de hacerlo, porque pierden la oportunidad mientras esperan la grúa de remolque. Les falta la libertad de oportunidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O supongan que pueden llegar al aeropuerto pero no tienen ninguna habilidad en absoluto – nunca aprendieron salto en esquí ni saben cómo funciona un paracaídas. La oportunidad está allí, pero no tienen la libertad de habilidad – son esclavos de su propia falta de conocimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Pero supongan que llegan al aeropuerto, concurrieron a la escuela, se entrenaron, tienen la habilidad necesaria y despegan para hacer su primer salto. Pero cuando miran hacia abajo se desvanece el deseo de hacerlo y un miedo enorme se instala en su lugar. Tienen la oportunidad, la habilidad y el conocimiento, pero no tienen la libertad de deseo. Lo interesante sobre la libertad de deseo es que podrían saltar sin desearlo, pero no sería un acto libre. Por ejemplo, pueden sentirse tan avergonzados frente a su instructor (o a su novia) que el deseo de no sentirse así supera al deseo de no saltar. Por lo tanto saltan. Pero la experiencia emocional no es lo que llamamos libertad. Actúan bajo limitaciones externas incómodas. Son como Herodes cuando su hijastra le pidió la cabeza de Juan, el Bautista. Él no quería matar a Juan, pero menos aún quería sentirse avergonzado ante sus invitados. Entonces actuó, pero no con libertad de deseo. Tenemos libertad de deseo cuando hacemos lo que nos gusta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es la manera en la que muchos cristianos profesos tratan de observar los mandamientos de Cristo. No les da placer hacerlo, pero sienten algunas limitaciones incómodas, como presiones sociales, miedo al infierno o el deseo de impresionar a alguien. Experimentan impulsos externos de obediencia, pero el deseo que sienten en sus corazones se concentra en otro lado. No disfrutan de la libertad de deseo que nos da Cristo cuando toma forma en el corazón (Gálatas 4:19). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay un último requisito para llegar a la libertad plena. Supongan que llegan al aeropuerto sin ningún problema, poseen todo el conocimiento necesario, ven los pequeños grupos de silos, los graneros, las casas de campo y están ansiosos por saltar. Tienen la libertad de oportunidad, de habilidad y de deseo. Entonces saltan. Cuando van descendiendo libremente, algo desconocido para ustedes, el paracaídas falla y no se abre. ¿Se sienten libres? En tres sentidos, sí, pero en ese cuarto sentido crítico, no. Lo que están haciendo tan alegremente, tan libremente los va a matar. Lo sepan o no, son esclavos de la destrucción. Habría sido una burla exultarse en la libertad de una caída estimulante si sabían que los llevaría a la destrucción. Para sentirse totalmente libres, no es suficiente tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de actuar. Los actos que desean y realizan tienen que conducirlos a la vida, en realidad, a la vida eterna, no a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una persona cristiana joven es ingenuo envidiar la tan llamada libertad de aquellos que se lanzan a través de la ventana del pecado, por un tiempo de regocijo en salto libre al sexo, a la codicia, a las drogas o al lujo. Van a morir como una exhalación, pero los que hacen la voluntad del Señor van a permanecer para siempre (1 Juan 2:17). La verdadera libertad no es solo la oportunidad y la libertad de hacer lo que desean. Es la oportunidad, habilidad y el deseo de hacer lo que los hará felices por miles de años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En consecuencia, los verdaderos cristianos son las personas más libres del mundo. En Gálatas, Pablo pelea con todas sus fuerzas para demostrar lo que significa realmente la enseñanza de los judaizantes: esclavitud. Para Pablo, la experiencia de la libertad no es glasé sobre la torta del Cristianismo. La libertad en Cristo es el Cristianismo. Es una cuestión de eternidad. Ese es el primer punto de la alegoría. Veamos si podemos entenderlo y fortalecer nuestra posición con respecto a la libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Lo que la Ley Enseña sobre la Libertad  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 21, Pablo simplemente dice que aquellos que vuelven a la ley de Moisés, como si fuera un trabajo para ganarse el salario de la bendición de Dios, deben escuchar lo que dice la ley. Observen bien, no sea que algo que Pablo o yo hayamos dicho suene anti semítico. Pablo solo quiere enseñar cosas que contiene la Biblia judía. El problema que tiene con los judaizantes no es que ellos son judíos, sino que no son lo suficientemente judíos. Pablo mismo era judío y nunca fue leal a la ley. ¿Qué enseña la ley sobre la libertad? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículo 22 y 23: “Está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. Volvamos a Génesis 15 y recordémonos lo que le pasó a Abraham y a Sara. En Génesis 15:1-6, Abraham está abatido porque él y Sara no tiene hijos ni herederos, para cumplir las promesas de convertirse en una gran nación (12:2), solamente a Eliezer, el esclavo. En el versículo 4, Dios dice: “Tu heredero no será este, sino uno que saldrá de tus entrañas” La intención de Dios era darle un hijo y heredero a Abraham, aunque, humanamente, parecía imposible, para que Abraham confiara únicamente en Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en Génesis 16, la fe de Abraham y Sara se debilitan por un tiempo e idean un plan por el cual van a usar sus propios recursos para ayudar a Dios a cumplir su promesa. Sara le da su sierva Agar a Abraham para que conciba un hijo con ella (16:2). En Génesis 16:15 dice: “Agar le dio un hijo a Abraham; y Abraham le puso el nombre de Ismael al hijo que Agar le había dado”. En Gálatas 4:23, cuando Pablo dice que Ismael nació “según la carne”, significa que fue el producto de la confianza en sí mismo. Abraham dejó de confiar en el poder de Dios de cumplir su palabra; en cambio confió en su propio poder e ingenio para tener un hijo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 En Génesis 17:16, catorce años después, Dios le dice a Abraham que su mujer Sara tendrá un hijo. La intención de Dios es cumplir su promesa de una manera que elimine toda causa de jactancia. Los versículos 17- 19 dicen: “Abraham se postró sobre su rostro, se rió y se dijo a sí mismo: ¿A un hombre de cien años le nacerá un hijo? ¿Y Sara que tiene noventa años concebirá?´ Y  dijo Abraham a Dios: ¡Ojalá que Ismael viva en tu presencia! Pero Dios dijo: ´No, Sara, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás el nombre de Isaac. Estableceré mi pacto con él, un pacto eterno, para su descendencia´”. Dios rechaza el fruto que produjo Abraham por su cuenta y nuevamente le promete, que a pesar de su edad, tendrá un hijo con su esposa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Génesis 21:1 dice: “Entonces el Señor visitó a Sara, como había dicho, e hizo el Señor por Sara lo que había prometido”. Isaac no nació según la carne, porque su nacimiento fue el resultado de la intervención sobrenatural de Dios en cumplimiento de su promesa. Abraham había aprendido la lección: la única respuesta aceptable a la promesa misericordiosa de Dios es confiar en esa promesa, no en las obras de la carne que, con nuestros esfuerzos, derriban la bendición de Dios. Gálatas 4:23 resume la historia: “El hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La alegoría de Abraham y Sara  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 24 dice que Pablo considera que hay una alegoría en estos acontecimientos, es decir, los ve como representaciones pertinentes a algo más que su significado literal. No creo que Pablo expresara que el significado original de Génesis hacía referencia al monte Sinaí o a Jerusalén. Creo que diría que la verdad implícita en las historias de Agar y Sara es la misma verdad de lo que podemos ver en lo que sucedió en el monte Sinaí y continúa pasando en Jerusalén en la actualidad. Por lo tanto, es completamente justificable usar esas historias del Génesis para simbolizar e ilustrar los acontecimientos posteriores. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según el versículo 24, Agar y Sara representan dos pactos. Primero, centró su atención en Agar y dijo: “Uno (pacto) procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar. Agar está en el monte Sinaí en Arabia y ella corresponde a la Jerusalén actual, pues está en esclavitud con sus hijos.” La pregunta clave es: ¿Cómo es que Agar, su aventura con Abraham y el hijo de ambos, Ismael, son como el pacto del monte Sinaí – la entrega de la ley a través de Moisés? Hay dos similitudes por lo menos. El nacimiento de Ismael es “según la carne” (v23). Agar y Abraham trataron de obtener la bendición prometida por Dios mediante su propio poder, sin confiar en la providencia sobrenatural de Dios. Eso es justamente lo que pasó cuando se entregó la ley en el monte Sinaí. En vez de tener humildad y confiar en que Dios los ayudaría a obedecer sus mandatos, Israel dice con convicción: “Haremos todo lo que el Señor ha dicho” (Éxodo 24:3; Deuteronomio 5:27). Pero sus corazones no confiaban en Cristo (Hebreos 4:2) ni dependían verdaderamente de Él (Deuteronomio 5:29). Como Agar y Abraham, ellos dependían de sus propios recursos. Así como Ismael nació según la carne, la ley que se ofrecía no fue recibida porque “se debilitó por la carne” (como dice Romanos (8:3). Todo lo que Agar y Abraham crearon fue un hijo que no sería el heredero. Todo lo que Israel produjo, cuando trataron de observar la ley por cuenta propia, fue un legalismo que no heredaría nada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva a la segunda similitud entre Agar y el monte Sinaí – ambos engendraron hijos para la esclavitud. El versículo 24 dice que el pacto que Agar representa procede del monte Sinaí, que “engendra hijos para ser esclavos”. Como Ismael no fue aceptado como heredero no era mejor que su madre, que era esclava. Cuando los israelitas tomaron la ley en sus manos, sin confiar en la providencia misericordiosa de Dios, se convirtieron en esclavos ya que no tenían libertad de llevar a cabo la ley desde el corazón y porque su incredulidad los encierra en la desobediencia y los excluye de la herencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A fin de actualizar la alegoría, al final del versículo 25 Pablo dice: “Corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos”. Este es un ataque directo a los judaizantes que habían llegado de Jerusalén (cf. 2:12). Son hijos de Jerusalén, son esclavos de la ley y de las fuerzas demoníacas del mundo (4:3-8). Pueden darse cuenta de la posición de Pablo: no sigan a estos falsos maestros – ellos les pueden mostrar cómo convertirse en hijos de Abraham, pero ¡cuidado! Con ellos serán un Ismael, no un Isaac. Un esclavo, no un heredero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 26, Pablo vuelca su atención en la segunda mitad de la alegoría – Sara y su hijo, Isaac. Deja de lado cualquier mención referente al pacto (Abrahámico), directamente se refiere a lo actual: “Pero, la Jerusalén de arriba es libre y es nuestra madre”. Él compara la Jerusalén actual, del versículo 25, con la “Jerusalén de arriba” del versículo 26. Lo que quiere decir cuando se refiere a la Jerusalén de arriba, se puede observar en Colosenses 3:1-3: “Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios”. La Jerusalén de arriba representa la morada de Dios. Nuestra vida y nuestra libertad emanan de Él; nuestras vidas ya están aseguradas en los registros de ciudadanos de esa ciudad. Sara representa a esa ciudad porque dio a luz a Isaac, no por confiar en sí misma, sino por obra de Dios, desde arriba, en cumplimiento de su promesa. Por lo tanto, hablando espiritualmente, ella es la madre de todos los cristianos – de las personas cuyas vidas no son simplemente el producto de sus recursos humanos, sino de la obra sobrenatural de Dios en sus corazones. En el versículo 28, Pablo dice: “Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa”. Nuestra vida auténtica no es como la de Ismael, que procede simplemente de la obra del hombre. Nuestra auténtica vida se debe a la obra de Dios en nosotros, en cumplimiento de su promesa de hacer para él un pueblo (Génesis 12:1-3) y poner su Espíritu dentro de ellos (Ezequiel 36:27) y escribir su Ley en sus corazones (Jeremías 31:33). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto se confirma por la diferencia que se manifiesta en el versículo 29, que dice: “Pero, así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora.” Recuerden que, en el versículo 23, la diferencia era entre el que nació según la carne y el que nació en virtud de la promesa. Observen que, en el versículo 29. la misma diferencia es entre el que nació según la carne y el que ''nació según el Espíritu''. “Nació según el Espíritu” es intercambiable con “nació en virtud de la promesa”. Esto confirma que, en el versículo 28, “hijos de la promesa” se refiere a las personas cuya vida interior es la obra del Espíritu de Dios en cumplimiento de su promesa. La diferencia entre los que son como Ismael y los que son como Isaac es la obra del Espíritu de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 30 nos asegura que no los que son como Ismael – no los judaizantes- sino los que son como Isaac heredarán la bendición de Abraham, aunque sean perseguidos. Finalmente en el versículo 31, Pablo concluye que nosotros - es decir, los que vivimos teniendo fe en el Hijo de Dios y no confiamos en lo que podemos lograr por nuestra cuenta - no pertenecemos a la categoría de esclavos, sino a la de las personas libres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Libertad de los Hijos de la Promesa  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos vuelve a llevar a nuestra definición de libertad. Libertad es lo que tenemos cuando hay oportunidad, habilidad y deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Seguramente todos quieren tener esta libertad plena – tener la ocasión y la habilidad de hacer lo que les encanta hacer, para vivir en un gozo perfecto para siempre. Si eso es lo que quieren, entonces este texto es muy importante para ustedes, porque Pablo dice que los que son como Ismael no poseen esa libertad, pero los que son como Isaac sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué los que son como Ismael no son libres? No son libres porque no sienten el deseo de confiar en las promesas de Dios. No tienen deseos de mostrar su propia iniciativa. No es que deseen rechazar a Dios. Simplemente quieren que Él se adapte a las condiciones de ellos. Abraham y Agar querían la bendición de Dios, pero no bajo las condiciones de Él. Los judaizantes también querían la bendición de Dios, pero no bajo condiciones de Él. En todas las épocas, los que son como Ismael confían en los recursos humanos y no desean sentirse como hijos que necesitan un padre o como pacientes que necesitan un doctor. Los que son como Ismael creen que uno puede superarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cristo me ama bien lo sé Su Palabra me hace ver Que los niños son de aquél Quien es nuestro amigo fiel &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se trata de la fe salvadora, los que son como Ismael carecen del deseo de libertad. No la quieren. Por lo tanto, también carecen de la libertad de la vida eterna, porque nadie que prefiera vivir confiando en su propio esfuerzo más que en Dios se va a salvar e ir al cielo. Aún más, la dureza de corazón que rechaza depender de Dios como si fuera un niño, también va a oscurecer el entendimiento. Cada uno de nosotros sabe que lo más común es usar la mente para justificar nuestros deseos. En consecuencia, los deseos profundamente equivocados van a llevar a la mente por mal camino, hasta que ''sea capaz ''de entender lo que es correcto. Por lo tanto los que son como Ismael no son libres, porque no confían en la gracia soberana de Dios; y por eso les falta la libertad de habilidad para entender la voluntad de Dios y finalmente, les falta la libertad del gozo eterno, porque la vida que eligieron los conduce a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero nosotros, hermanos y hermanas, somos hijos de la promesa como Isaac (Gálatas 4:28). Nacimos del Espíritu Santo. La esencia del Cristianismo es el milagro del nacimiento nuevo. La característica de los que somos como Isaac es que nos convertimos, cambiamos, transformamos el centro de nuestras vidas, para sentir el deseo de confiar en la gracia soberana de Dios. Deseamos convertirnos en niños pequeños y recibir el poder, la sabiduría y la santidad de nuestro Padre Todopoderoso. Odiamos las tendencias que permanecen en nosotros: ser orgullosos y confiar en nosotros mismos o en otros en vez de confiar en Dios. Nuestro placer está en la ley del Señor y nuestro más selecto alimento es hacer su voluntad al confiar en su poder. Esto es lo que significa nacer según el Espíritu. Esto es lo que significa decir no soy yo el que vive sino que Cristo vive en mí (Gálatas 2:20). Su pasión se convierte en nuestra pasión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto los que somos como Isaac tenemos la libertad de deseo. No trabajamos servilmente bajo el peso de tener que hacer lo que no deseamos. Somos libres de hacer para siempre en perfecto gozo los que nos encanta hacer. Pues Cristo hizo que podamos renacer por medio del Espíritu de su Hijo y forma nuestros deseos según su voluntad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Para la libertad Cristo nos hizo libres, por tanto permaneced firmes y no os sometáis otra vez al yugo de la esclavitud.”&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad</id>
		<title>Agar y la Esclavitud Versus Sara y la Libertad</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad"/>
				<updated>2011-11-28T16:47:26Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hagar and Slavery Vs. Sarah and Freedom}}&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por John Piper sobre La Libertad Cristiana &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parte de la Serie Broken by His Cross and Healed by His Spirit &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Gálatas 4:21:31  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Decidme, los que deseáis estar bajo la ley, ¿no entienden la ley? Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero, el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa. Esto contiene una alegoría, pues estas mujeres representan dos pactos; uno procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar; Agar está en el Monte Sinaí en Arabia y corresponde a la Jerusalén actual, porque está en esclavitud con sus hijos. Pero la otra Jerusalén, la de arriba, es libre y es nuestra madre. Porque está escrito: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 ´Regocíjate, oh estéril, tú que no concibes&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto Porque más son los hijos de la mujer abandonada Que los de la que tiene marido´ &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Así como entonces, el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora. ¿Pero, qué dice la Escritura?: ´Echa afuera a la esclava y a su hijo, pues el hijo de la esclava no será heredero con el hijo de la mujer libre´. Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La alegoría de Agar y Sara se escribió para persuadirnos (junto con los gálatas) a no obedecer a los judaizantes y ser esclavos como Agar e Ismael, sino a seguir el ejemplo de Sara e Isaac para ser libres. Quiero comenzar con una definición de la libertad, que creo que está implícita acá. Luego vamos a analizar todo este simbolismo y aprender cómo tener libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Libertad Plena  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 La libertad plena se alcanza cuando ni la falta de oportunidad, ni la falta de habilidad, ni la falta de deseo evitan que hagamos lo que nos hace más felices por miles de años. Para ser felices en el sentido máximo, tenemos que tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Otra forma de decirlo es que hay cuatro clases de libertad, o mejor, cuatro etapas de libertad en el camino a la libertad plena que todos anhelamos: libertad de oportunidad para hacer lo que podemos, libertad de habilidad para hacer lo que deseamos y libertad de deseo para hacer lo que nos traerá una alegría interminable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Por ejemplo, tomemos el salto en esquí. Supongamos que están en camino al aeropuerto para el primer salto verdadero, pero su auto golpea contra un hoyo en el pavimento en Hiawatha, debido a un reventón y chocan contra un poste telefónico. No se sienten libres para saltar,  tengan o no la habilidad de hacerlo, porque pierden la oportunidad mientras esperan la grúa de remolque. Les falta la libertad de oportunidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O supongan que pueden llegar al aeropuerto pero no tienen ninguna habilidad en absoluto – nunca aprendieron salto en esquí ni saben cómo funciona un paracaídas. La oportunidad está allí, pero no tienen la libertad de habilidad – son esclavos de su propia falta de conocimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Pero supongan que llegan al aeropuerto, concurrieron a la escuela, se entrenaron, tienen la habilidad necesaria y despegan para hacer su primer salto. Pero cuando miran hacia abajo se desvanece el deseo de hacerlo y un miedo enorme se instala en su lugar. Tienen la oportunidad, la habilidad y el conocimiento, pero no tienen la libertad de deseo. Lo interesante sobre la libertad de deseo es que podrían saltar sin desearlo, pero no sería un acto libre. Por ejemplo, pueden sentirse tan avergonzados frente a su instructor (o a su novia) que el deseo de no sentirse así supera al deseo de no saltar. Por lo tanto saltan. Pero la experiencia emocional no es lo que llamamos libertad. Actúan bajo limitaciones externas incómodas. Son como Herodes cuando su hijastra le pidió la cabeza de Juan, el Bautista. Él no quería matar a Juan, pero menos aún quería sentirse avergonzado ante sus invitados. Entonces actuó, pero no con libertad de deseo. Tenemos libertad de deseo cuando hacemos lo que nos gusta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es la manera en la que muchos cristianos profesos tratan de observar los mandamientos de Cristo. No les da placer hacerlo, pero sienten algunas limitaciones incómodas, como presiones sociales, miedo al infierno o el deseo de impresionar a alguien. Experimentan impulsos externos de obediencia, pero el deseo que sienten en sus corazones se concentra en otro lado. No disfrutan de la libertad de deseo que nos da Cristo cuando toma forma en el corazón (Gálatas 4:19). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay un último requisito para llegar a la libertad plena. Supongan que llegan al aeropuerto sin ningún problema, poseen todo el conocimiento necesario, ven los pequeños grupos de silos, los graneros, las casas de campo y están ansiosos por saltar. Tienen la libertad de oportunidad, de habilidad y de deseo. Entonces saltan. Cuando van descendiendo libremente, algo desconocido para ustedes, el paracaídas falla y no se abre. ¿Se sienten libres? En tres sentidos, sí, pero en ese cuarto sentido crítico, no. Lo que están haciendo tan alegremente, tan libremente los va a matar. Lo sepan o no, son esclavos de la destrucción. Habría sido una burla exultarse en la libertad de una caída estimulante si sabían que los llevaría a la destrucción. Para sentirse totalmente libres, no es suficiente tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de actuar. Los actos que desean y realizan tienen que conducirlos a la vida, en realidad, a la vida eterna, no a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una persona cristiana joven es ingenuo envidiar la tan llamada libertad de aquellos que se lanzan a través de la ventana del pecado, por un tiempo de regocijo en salto libre al sexo, a la codicia, a las drogas o al lujo. Van a morir como una exhalación, pero los que hacen la voluntad del Señor van a permanecer para siempre (1 Juan 2:17). La verdadera libertad no es solo la oportunidad y la libertad de hacer lo que desean. Es la oportunidad, habilidad y el deseo de hacer lo que los hará felices por miles de años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En consecuencia, los verdaderos cristianos son las personas más libres del mundo. En Gálatas, Pablo pelea con todas sus fuerzas para demostrar lo que significa realmente la enseñanza de los judaizantes: esclavitud. Para Pablo, la experiencia de la libertad no es glasé sobre la torta del Cristianismo. La libertad en Cristo es el Cristianismo. Es una cuestión de eternidad. Ese es el primer punto de la alegoría. Veamos si podemos entenderlo y fortalecer nuestra posición con respecto a la libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Lo que la Ley Enseña sobre la Libertad  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 21, Pablo simplemente dice que aquellos que vuelven a la ley de Moisés, como si fuera un trabajo para ganarse el salario de la bendición de Dios, deben escuchar lo que dice la ley. Observen bien, no sea que algo que Pablo o yo hayamos dicho suene anti semítico. Pablo solo quiere enseñar cosas que contiene la Biblia judía. El problema que tiene con los judaizantes no es que ellos son judíos, sino que no son lo suficientemente judíos. Pablo mismo era judío y nunca fue leal a la ley. ¿Qué enseña la ley sobre la libertad? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículo 22 y 23: “Está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. Volvamos a Génesis 15 y recordémonos lo que le pasó a Abraham y a Sara. En Génesis 15:1-6, Abraham está abatido porque él y Sara no tiene hijos ni herederos, para cumplir las promesas de convertirse en una gran nación (12:2), solamente a Eliezer, el esclavo. En el versículo 4, Dios dice: “Tu heredero no será este, sino uno que saldrá de tus entrañas” La intención de Dios era darle un hijo y heredero a Abraham, aunque, humanamente, parecía imposible, para que Abraham confiara únicamente en Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en Génesis 16, la fe de Abraham y Sara se debilitan por un tiempo e idean un plan por el cual van a usar sus propios recursos para ayudar a Dios a cumplir su promesa. Sara le da su sierva Agar a Abraham para que conciba un hijo con ella (16:2). En Génesis 16:15 dice: “Agar le dio un hijo a Abraham; y Abraham le puso el nombre de Ismael al hijo que Agar le había dado”. En Gálatas 4:23, cuando Pablo dice que Ismael nació “según la carne”, significa que fue el producto de la confianza en sí mismo. Abraham dejó de confiar en el poder de Dios de cumplir su palabra; en cambio confió en su propio poder e ingenio para tener un hijo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 En Génesis 17:16, catorce años después, Dios le dice a Abraham que su mujer Sara tendrá un hijo. La intención de Dios es cumplir su promesa de una manera que elimine toda causa de jactancia. Los versículos 17- 19 dicen: “Abraham se postró sobre su rostro, se rió y se dijo a sí mismo: ¿A un hombre de cien años le nacerá un hijo? ¿Y Sara que tiene noventa años concebirá?´ Y  dijo Abraham a Dios: ¡Ojalá que Ismael viva en tu presencia! Pero Dios dijo: ´No, Sara, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás el nombre de Isaac. Estableceré mi pacto con él, un pacto eterno, para su descendencia´”. Dios rechaza el fruto que produjo Abraham por su cuenta y nuevamente le promete, que a pesar de su edad, tendrá un hijo con su esposa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Génesis 21:1 dice: “Entonces el Señor visitó a Sara, como había dicho, e hizo el Señor por Sara lo que había prometido”. Isaac no nació según la carne, porque su nacimiento fue el resultado de la intervención sobrenatural de Dios en cumplimiento de su promesa. Abraham había aprendido la lección: la única respuesta aceptable a la promesa misericordiosa de Dios es confiar en esa promesa, no en las obras de la carne que, con nuestros esfuerzos, derriban la bendición de Dios. Gálatas 4:23 resume la historia: “El hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La alegoría de Abraham y Sara  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 24 dice que Pablo considera que hay una alegoría en estos acontecimientos, es decir, los ve como representaciones pertinentes a algo más que su significado literal. No creo que Pablo expresara que el significado original de Génesis hacía referencia al monte Sinaí o a Jerusalén. Creo que diría que la verdad implícita en las historias de Agar y Sara es la misma verdad de lo que podemos ver en lo que sucedió en el monte Sinaí y continúa pasando en Jerusalén en la actualidad. Por lo tanto, es completamente justificable usar esas historias del Génesis para simbolizar e ilustrar los acontecimientos posteriores. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según el versículo 24, Agar y Sara representan dos pactos. Primero, centró su atención en Agar y dijo: “Uno (pacto) procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar. Agar está en el monte Sinaí en Arabia y ella corresponde a la Jerusalén actual, pues está en esclavitud con sus hijos.” La pregunta clave es: ¿Cómo es que Agar, su aventura con Abraham y el hijo de ambos, Ismael, son como el pacto del monte Sinaí – la entrega de la ley a través de Moisés? Hay dos similitudes por lo menos. El nacimiento de Ismael es “según la carne” (v23). Agar y Abraham trataron de obtener la bendición prometida por Dios mediante su propio poder, sin confiar en la providencia sobrenatural de Dios. Eso es justamente lo que pasó cuando se entregó la ley en el monte Sinaí. En vez de tener humildad y confiar en que Dios los ayudaría a obedecer sus mandatos, Israel dice con convicción: “Haremos todo lo que el Señor ha dicho” (Éxodo 24:3; Deuteronomio 5:27). Pero sus corazones no confiaban en Cristo (Hebreos 4:2) ni dependían verdaderamente de Él (Deuteronomio 5:29). Como Agar y Abraham, ellos dependían de sus propios recursos. Así como Ismael nació según la carne, la ley que se ofrecía no fue recibida porque “se debilitó por la carne” (como dice Romanos (8:3). Todo lo que Agar y Abraham crearon fue un hijo que no sería el heredero. Todo lo que Israel produjo, cuando trataron de observar la ley por cuenta propia, fue un legalismo que no heredaría nada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva a la segunda similitud entre Agar y el monte Sinaí – ambos engendraron hijos para la esclavitud. El versículo 24 dice que el pacto que Agar representa procede del monte Sinaí, que “engendra hijos para ser esclavos”. Como Ismael no fue aceptado como heredero no era mejor que su madre, que era esclava. Cuando los israelitas tomaron la ley en sus manos, sin confiar en la providencia misericordiosa de Dios, se convirtieron en esclavos ya que no tenían libertad de llevar a cabo la ley desde el corazón y porque su incredulidad los encierra en la desobediencia y los excluye de la herencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A fin de actualizar la alegoría, al final del versículo 25 Pablo dice: “Corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos”. Este es un ataque directo a los judaizantes que habían llegado de Jerusalén (cf. 2:12). Son hijos de Jerusalén, son esclavos de la ley y de las fuerzas demoníacas del mundo (4:3-8). Pueden darse cuenta de la posición de Pablo: no sigan a estos falsos maestros – ellos les pueden mostrar cómo convertirse en hijos de Abraham, pero ¡cuidado! Con ellos serán un Ismael, no un Isaac. Un esclavo, no un heredero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 26, Pablo vuelca su atención en la segunda mitad de la alegoría – Sara y su hijo, Isaac. Deja de lado cualquier mención referente al pacto (Abrahámico), directamente se refiere a lo actual: “Pero, la Jerusalén de arriba es libre y es nuestra madre”. Él compara la Jerusalén actual, del versículo 25, con la “Jerusalén de arriba” del versículo 26. Lo que quiere decir cuando se refiere a la Jerusalén de arriba, se puede observar en Colosenses 3:1-3: “Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios”. La Jerusalén de arriba representa la morada de Dios. Nuestra vida y nuestra libertad emanan de Él; nuestras vidas ya están aseguradas en los registros de ciudadanos de esa ciudad. Sara representa a esa ciudad porque dio a luz a Isaac, no por confiar en sí misma, sino por obra de Dios, desde arriba, en cumplimiento de su promesa. Por lo tanto, hablando espiritualmente, ella es la madre de todos los cristianos – de las personas cuyas vidas no son simplemente el producto de sus recursos humanos, sino de la obra sobrenatural de Dios en sus corazones. En el versículo 28, Pablo dice: “Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa”. Nuestra vida auténtica no es como la de Ismael, que procede simplemente de la obra del hombre. Nuestra auténtica vida se debe a la obra de Dios en nosotros, en cumplimiento de su promesa de hacer para él un pueblo (Génesis 12:1-3) y poner su Espíritu dentro de ellos (Ezequiel 36:27) y escribir su Ley en sus corazones (Jeremías 31:33). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto se confirma por la diferencia que se manifiesta en el versículo 29, que dice: “Pero, así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora.” Recuerden que, en el versículo 23, la diferencia era entre el que nació según la carne y el que nació en virtud de la promesa. Observen que, en el versículo 29. la misma diferencia es entre el que nació según la carne y el que nació según el Espíritu. “Nació según el Espíritu” es intercambiable con “nació en virtud de la promesa”. Esto confirma que, en el versículo 28, “hijos de la promesa” se refiere a las personas cuya vida interior es la obra del Espíritu de Dios en cumplimiento de su promesa. La diferencia entre los que son como Ismael y los que son como Isaac es la obra del Espíritu de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 30 nos asegura que no los que son como Ismael – no los judaizantes- sino los que son como Isaac heredarán la bendición de Abraham, aunque sean perseguidos. Finalmente en el versículo 31, Pablo concluye que nosotros - es decir, los que vivimos teniendo fe en el Hijo de Dios y no confiamos en lo que podemos lograr por nuestra cuenta - no pertenecemos a la categoría de esclavos, sino a la de las personas libres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Libertad de los Hijos de la Promesa  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos vuelve a llevar a nuestra definición de libertad. Libertad es lo que tenemos cuando hay oportunidad, habilidad y deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Seguramente todos quieren tener esta libertad plena – tener la ocasión y la habilidad de hacer lo que les encanta hacer, para vivir en un gozo perfecto para siempre. Si eso es lo que quieren, entonces este texto es muy importante para ustedes, porque Pablo dice que los que son como Ismael no poseen esa libertad, pero los que son como Isaac sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué los que son como Ismael no son libres? No son libres porque no sienten el deseo de confiar en las promesas de Dios. No tienen deseos de mostrar su propia iniciativa. No es que deseen rechazar a Dios. Simplemente quieren que Él se adapte a las condiciones de ellos. Abraham y Agar querían la bendición de Dios, pero no bajo las condiciones de Él. Los judaizantes también querían la bendición de Dios, pero no bajo condiciones de Él. En todas las épocas, los que son como Ismael confían en los recursos humanos y no desean sentirse como hijos que necesitan un padre o como pacientes que necesitan un doctor. Los que son como Ismael creen que uno puede superarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cristo me ama bien lo sé Su Palabra me hace ver Que los niños son de aquél Quien es nuestro amigo fiel &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se trata de la fe salvadora, los que son como Ismael carecen del deseo de libertad. No la quieren. Por lo tanto, también carecen de la libertad de la vida eterna, porque nadie que prefiera vivir confiando en su propio esfuerzo más que en Dios se va a salvar e ir al cielo. Aún más, la dureza de corazón que rechaza depender de Dios como si fuera un niño, también va a oscurecer el entendimiento. Cada uno de nosotros sabe que lo más común es usar la mente para justificar nuestros deseos. En consecuencia, los deseos profundamente equivocados van a llevar a la mente por mal camino, hasta que sea capaz de entender lo que es correcto. Por lo tanto los que son como Ismael no son libres, porque no confían en la gracia soberana de Dios; y por eso les falta la libertad de habilidad para entender la voluntad de Dios y finalmente, les falta la libertad del gozo eterno, porque la vida que eligieron los conduce a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero nosotros, hermanos y hermanas, somos hijos de la promesa como Isaac (Gálatas 4:28). Nacimos del Espíritu Santo. La esencia del Cristianismo es el milagro del nacimiento nuevo. La característica de los que somos como Isaac es que nos convertimos, cambiamos, transformamos el centro de nuestras vidas, para sentir el deseo de confiar en la gracia soberana de Dios. Deseamos convertirnos en niños pequeños y recibir el poder, la sabiduría y la santidad de nuestro Padre Todopoderoso. Odiamos las tendencias que permanecen en nosotros: ser orgullosos y confiar en nosotros mismos o en otros en vez de confiar en Dios. Nuestro placer está en la ley del Señor y nuestro más selecto alimento es hacer su voluntad al confiar en su poder. Esto es lo que significa nacer según el Espíritu. Esto es lo que significa decir no soy yo el que vive sino que Cristo vive en mí (Gálatas 2:20). Su pasión se convierte en nuestra pasión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto los que somos como Isaac tenemos la libertad de deseo. No trabajamos servilmente bajo el peso de tener que hacer lo que no deseamos. Somos libres de hacer para siempre en perfecto gozo los que nos encanta hacer. Pues Cristo hizo que podamos renacer por medio del Espíritu de su Hijo y forma nuestros deseos según su voluntad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Para la libertad Cristo nos hizo libres, por tanto permaneced firmes y no os sometáis otra vez al yugo de la esclavitud.”&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad</id>
		<title>Agar y la Esclavitud Versus Sara y la Libertad</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad"/>
				<updated>2011-11-28T16:46:11Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hagar and Slavery Vs. Sarah and Freedom}}&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por John Piper sobre La Libertad Cristiana &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parte de la Serie Broken by His Cross and Healed by His Spirit &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Gálatas 4:21:31  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Decidme, los que deseáis estar bajo la ley, ¿no entienden la ley? Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero, el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa. Esto contiene una alegoría, pues estas mujeres representan dos pactos; uno procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar; Agar está en el Monte Sinaí en Arabia y corresponde a la Jerusalén actual, porque está en esclavitud con sus hijos. Pero la otra Jerusalén, la de arriba, es libre y es nuestra madre. Porque está escrito: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 ´Regocíjate, oh estéril, tú que no concibes&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto Porque más son los hijos de la mujer abandonada Que los de la que tiene marido´ &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Así como entonces, el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora. ¿Pero, qué dice la Escritura?: ´Echa afuera a la esclava y a su hijo, pues el hijo de la esclava no será heredero con el hijo de la mujer libre´. Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La alegoría de Agar y Sara se escribió para persuadirnos (junto con los gálatas) a no obedecer a los judaizantes y ser esclavos como Agar e Ismael, sino a seguir el ejemplo de Sara e Isaac para ser libres. Quiero comenzar con una definición de la libertad, que creo que está implícita acá. Luego vamos a analizar todo este simbolismo y aprender cómo tener libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Libertad Plena &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 La libertad plena se alcanza cuando ni la falta de oportunidad, ni la falta de habilidad, ni la falta de deseo evitan que hagamos lo que nos hace más felices por miles de años. Para ser felices en el sentido máximo, tenemos que tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Otra forma de decirlo es que hay cuatro clases de libertad, o mejor, cuatro etapas de libertad en el camino a la libertad plena que todos anhelamos: libertad de oportunidad para hacer lo que podemos, libertad de habilidad para hacer lo que deseamos y libertad de deseo para hacer lo que nos traerá una alegría interminable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Por ejemplo, tomemos el salto en esquí. Supongamos que están en camino al aeropuerto para el primer salto verdadero, pero su auto golpea contra un hoyo en el pavimento en Hiawatha, debido a un reventón y chocan contra un poste telefónico. No se sienten libres para saltar,  tengan o no la habilidad de hacerlo, porque pierden la oportunidad mientras esperan la grúa de remolque. Les falta la libertad de oportunidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O supongan que pueden llegar al aeropuerto pero no tienen ninguna habilidad en absoluto – nunca aprendieron salto en esquí ni saben cómo funciona un paracaídas. La oportunidad está allí, pero no tienen la libertad de habilidad – son esclavos de su propia falta de conocimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Pero supongan que llegan al aeropuerto, concurrieron a la escuela, se entrenaron, tienen la habilidad necesaria y despegan para hacer su primer salto. Pero cuando miran hacia abajo se desvanece el deseo de hacerlo y un miedo enorme se instala en su lugar. Tienen la oportunidad, la habilidad y el conocimiento, pero no tienen la libertad de deseo. Lo interesante sobre la libertad de deseo es que podrían saltar sin desearlo, pero no sería un acto libre. Por ejemplo, pueden sentirse tan avergonzados frente a su instructor (o a su novia) que el deseo de no sentirse así supera al deseo de no saltar. Por lo tanto saltan. Pero la experiencia emocional no es lo que llamamos libertad. Actúan bajo limitaciones externas incómodas. Son como Herodes cuando su hijastra le pidió la cabeza de Juan, el Bautista. Él no quería matar a Juan, pero menos aún quería sentirse avergonzado ante sus invitados. Entonces actuó, pero no con libertad de deseo. Tenemos libertad de deseo cuando hacemos lo que nos gusta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es la manera en la que muchos cristianos profesos tratan de observar los mandamientos de Cristo. No les da placer hacerlo, pero sienten algunas limitaciones incómodas, como presiones sociales, miedo al infierno o el deseo de impresionar a alguien. Experimentan impulsos externos de obediencia, pero el deseo que sienten en sus corazones se concentra en otro lado. No disfrutan de la libertad de deseo que nos da Cristo cuando toma forma en el corazón (Gálatas 4:19). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay un último requisito para llegar a la libertad plena. Supongan que llegan al aeropuerto sin ningún problema, poseen todo el conocimiento necesario, ven los pequeños grupos de silos, los graneros, las casas de campo y están ansiosos por saltar. Tienen la libertad de oportunidad, de habilidad y de deseo. Entonces saltan. Cuando van descendiendo libremente, algo desconocido para ustedes, el paracaídas falla y no se abre. ¿Se sienten libres? En tres sentidos, sí, pero en ese cuarto sentido crítico, no. Lo que están haciendo tan alegremente, tan libremente los va a matar. Lo sepan o no, son esclavos de la destrucción. Habría sido una burla exultarse en la libertad de una caída estimulante si sabían que los llevaría a la destrucción. Para sentirse totalmente libres, no es suficiente tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de actuar. Los actos que desean y realizan tienen que conducirlos a la vida, en realidad, a la vida eterna, no a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una persona cristiana joven es ingenuo envidiar la tan llamada libertad de aquellos que se lanzan a través de la ventana del pecado, por un tiempo de regocijo en salto libre al sexo, a la codicia, a las drogas o al lujo. Van a morir como una exhalación, pero los que hacen la voluntad del Señor van a permanecer para siempre (1 Juan 2:17). La verdadera libertad no es solo la oportunidad y la libertad de hacer lo que desean. Es la oportunidad, habilidad y el deseo de hacer lo que los hará felices por miles de años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En consecuencia, los verdaderos cristianos son las personas más libres del mundo. En Gálatas, Pablo pelea con todas sus fuerzas para demostrar lo que significa realmente la enseñanza de los judaizantes: esclavitud. Para Pablo, la experiencia de la libertad no es glasé sobre la torta del Cristianismo. La libertad en Cristo es el Cristianismo. Es una cuestión de eternidad. Ese es el primer punto de la alegoría. Veamos si podemos entenderlo y fortalecer nuestra posición con respecto a la libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Lo que la Ley Enseña sobre la Libertad  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 21, Pablo simplemente dice que aquellos que vuelven a la ley de Moisés, como si fuera un trabajo para ganarse el salario de la bendición de Dios, deben escuchar lo que dice la ley. Observen bien, no sea que algo que Pablo o yo hayamos dicho suene anti semítico. Pablo solo quiere enseñar cosas que contiene la Biblia judía. El problema que tiene con los judaizantes no es que ellos son judíos, sino que no son lo suficientemente judíos. Pablo mismo era judío y nunca fue leal a la ley. ¿Qué enseña la ley sobre la libertad? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículo 22 y 23: “Está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. Volvamos a Génesis 15 y recordémonos lo que le pasó a Abraham y a Sara. En Génesis 15:1-6, Abraham está abatido porque él y Sara no tiene hijos ni herederos, para cumplir las promesas de convertirse en una gran nación (12:2), solamente a Eliezer, el esclavo. En el versículo 4, Dios dice: “Tu heredero no será este, sino uno que saldrá de tus entrañas” La intención de Dios era darle un hijo y heredero a Abraham, aunque, humanamente, parecía imposible, para que Abraham confiara únicamente en Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en Génesis 16, la fe de Abraham y Sara se debilitan por un tiempo e idean un plan por el cual van a usar sus propios recursos para ayudar a Dios a cumplir su promesa. Sara le da su sierva Agar a Abraham para que conciba un hijo con ella (16:2). En Génesis 16:15 dice: “Agar le dio un hijo a Abraham; y Abraham le puso el nombre de Ismael al hijo que Agar le había dado”. En Gálatas 4:23, cuando Pablo dice que Ismael nació “según la carne”, significa que fue el producto de la confianza en sí mismo. Abraham dejó de confiar en el poder de Dios de cumplir su palabra; en cambio confió en su propio poder e ingenio para tener un hijo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 En Génesis 17:16, catorce años después, Dios le dice a Abraham que su mujer Sara tendrá un hijo. La intención de Dios es cumplir su promesa de una manera que elimine toda causa de jactancia. Los versículos 17- 19 dicen: “Abraham se postró sobre su rostro, se rió y se dijo a sí mismo: ¿A un hombre de cien años le nacerá un hijo? ¿Y Sara que tiene noventa años concebirá?´ Y  dijo Abraham a Dios: ¡Ojalá que Ismael viva en tu presencia! Pero Dios dijo: ´No, Sara, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás el nombre de Isaac. Estableceré mi pacto con él, un pacto eterno, para su descendencia´”. Dios rechaza el fruto que produjo Abraham por su cuenta y nuevamente le promete, que a pesar de su edad, tendrá un hijo con su esposa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Génesis 21:1 dice: “Entonces el Señor visitó a Sara, como había dicho, e hizo el Señor por Sara lo que había prometido”. Isaac no nació según la carne, porque su nacimiento fue el resultado de la intervención sobrenatural de Dios en cumplimiento de su promesa. Abraham había aprendido la lección: la única respuesta aceptable a la promesa misericordiosa de Dios es confiar en esa promesa, no en las obras de la carne que, con nuestros esfuerzos, derriban la bendición de Dios. Gálatas 4:23 resume la historia: “El hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La alegoría de Abraham y Sara  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 24 dice que Pablo considera que hay una alegoría en estos acontecimientos, es decir, los ve como representaciones pertinentes a algo más que su significado literal. No creo que Pablo expresara que el significado original de Génesis hacía referencia al monte Sinaí o a Jerusalén. Creo que diría que la verdad implícita en las historias de Agar y Sara es la misma verdad de lo que podemos ver en lo que sucedió en el monte Sinaí y continúa pasando en Jerusalén en la actualidad. Por lo tanto, es completamente justificable usar esas historias del Génesis para simbolizar e ilustrar los acontecimientos posteriores. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según el versículo 24, Agar y Sara representan dos pactos. Primero, centró su atención en Agar y dijo: “Uno (pacto) procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar. Agar está en el monte Sinaí en Arabia y ella corresponde a la Jerusalén actual, pues está en esclavitud con sus hijos.” La pregunta clave es: ¿Cómo es que Agar, su aventura con Abraham y el hijo de ambos, Ismael, son como el pacto del monte Sinaí – la entrega de la ley a través de Moisés? Hay dos similitudes por lo menos. El nacimiento de Ismael es “según la carne” (v23). Agar y Abraham trataron de obtener la bendición prometida por Dios mediante su propio poder, sin confiar en la providencia sobrenatural de Dios. Eso es justamente lo que pasó cuando se entregó la ley en el monte Sinaí. En vez de tener humildad y confiar en que Dios los ayudaría a obedecer sus mandatos, Israel dice con convicción: “Haremos todo lo que el Señor ha dicho” (Éxodo 24:3; Deuteronomio 5:27). Pero sus corazones no confiaban en Cristo (Hebreos 4:2) ni dependían verdaderamente de Él (Deuteronomio 5:29). Como Agar y Abraham, ellos dependían de sus propios recursos. Así como Ismael nació según la carne, la ley que se ofrecía no fue recibida porque “se debilitó por la carne” (como dice Romanos (8:3). Todo lo que Agar y Abraham crearon fue un hijo que no sería el heredero. Todo lo que Israel produjo, cuando trataron de observar la ley por cuenta propia, fue un legalismo que no heredaría nada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva a la segunda similitud entre Agar y el monte Sinaí – ambos engendraron hijos para la esclavitud. El versículo 24 dice que el pacto que Agar representa procede del monte Sinaí, que “engendra hijos para ser esclavos”. Como Ismael no fue aceptado como heredero no era mejor que su madre, que era esclava. Cuando los israelitas tomaron la ley en sus manos, sin confiar en la providencia misericordiosa de Dios, se convirtieron en esclavos ya que no tenían libertad de llevar a cabo la ley desde el corazón y porque su incredulidad los encierra en la desobediencia y los excluye de la herencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A fin de actualizar la alegoría, al final del versículo 25 Pablo dice: “Corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos”. Este es un ataque directo a los judaizantes que habían llegado de Jerusalén (cf. 2:12). Son hijos de Jerusalén, son esclavos de la ley y de las fuerzas demoníacas del mundo (4:3-8). Pueden darse cuenta de la posición de Pablo: no sigan a estos falsos maestros – ellos les pueden mostrar cómo convertirse en hijos de Abraham, pero ¡cuidado! Con ellos serán un Ismael, no un Isaac. Un esclavo, no un heredero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 26, Pablo vuelca su atención en la segunda mitad de la alegoría – Sara y su hijo, Isaac. Deja de lado cualquier mención referente al pacto (Abrahámico), directamente se refiere a lo actual: “Pero, la Jerusalén de arriba es libre y es nuestra madre”. Él compara la Jerusalén actual, del versículo 25, con la “Jerusalén de arriba” del versículo 26. Lo que quiere decir cuando se refiere a la Jerusalén de arriba, se puede observar en Colosenses 3:1-3: “Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios”. La Jerusalén de arriba representa la morada de Dios. Nuestra vida y nuestra libertad emanan de Él; nuestras vidas ya están aseguradas en los registros de ciudadanos de esa ciudad. Sara representa a esa ciudad porque dio a luz a Isaac, no por confiar en sí misma, sino por obra de Dios, desde arriba, en cumplimiento de su promesa. Por lo tanto, hablando espiritualmente, ella es la madre de todos los cristianos – de las personas cuyas vidas no son simplemente el producto de sus recursos humanos, sino de la obra sobrenatural de Dios en sus corazones. En el versículo 28, Pablo dice: “Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa”. Nuestra vida auténtica no es como la de Ismael, que procede simplemente de la obra del hombre. Nuestra auténtica vida se debe a la obra de Dios en nosotros, en cumplimiento de su promesa de hacer para él un pueblo (Génesis 12:1-3) y poner su Espíritu dentro de ellos (Ezequiel 36:27) y escribir su Ley en sus corazones (Jeremías 31:33). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto se confirma por la diferencia que se manifiesta en el versículo 29, que dice: “Pero, así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora.” Recuerden que, en el versículo 23, la diferencia era entre el que nació según la carne y el que nació en virtud de la promesa. Observen que, en el versículo 29. la misma diferencia es entre el que nació según la carne y el que nació según el Espíritu. “Nació según el Espíritu” es intercambiable con “nació en virtud de la promesa”. Esto confirma que, en el versículo 28, “hijos de la promesa” se refiere a las personas cuya vida interior es la obra del Espíritu de Dios en cumplimiento de su promesa. La diferencia entre los que son como Ismael y los que son como Isaac es la obra del Espíritu de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 30 nos asegura que no los que son como Ismael – no los judaizantes- sino los que son como Isaac heredarán la bendición de Abraham, aunque sean perseguidos. Finalmente en el versículo 31, Pablo concluye que nosotros - es decir, los que vivimos teniendo fe en el Hijo de Dios y no confiamos en lo que podemos lograr por nuestra cuenta - no pertenecemos a la categoría de esclavos, sino a la de las personas libres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Libertad de los Hijos de la Promesa  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos vuelve a llevar a nuestra definición de libertad. Libertad es lo que tenemos cuando hay oportunidad, habilidad y deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Seguramente todos quieren tener esta libertad plena – tener la ocasión y la habilidad de hacer lo que les encanta hacer, para vivir en un gozo perfecto para siempre. Si eso es lo que quieren, entonces este texto es muy importante para ustedes, porque Pablo dice que los que son como Ismael no poseen esa libertad, pero los que son como Isaac sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué los que son como Ismael no son libres? No son libres porque no sienten el deseo de confiar en las promesas de Dios. No tienen deseos de mostrar su propia iniciativa. No es que deseen rechazar a Dios. Simplemente quieren que Él se adapte a las condiciones de ellos. Abraham y Agar querían la bendición de Dios, pero no bajo las condiciones de Él. Los judaizantes también querían la bendición de Dios, pero no bajo condiciones de Él. En todas las épocas, los que son como Ismael confían en los recursos humanos y no desean sentirse como hijos que necesitan un padre o como pacientes que necesitan un doctor. Los que son como Ismael creen que uno puede superarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cristo me ama bien lo sé Su Palabra me hace ver Que los niños son de aquél Quien es nuestro amigo fiel &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se trata de la fe salvadora, los que son como Ismael carecen del deseo de libertad. No la quieren. Por lo tanto, también carecen de la libertad de la vida eterna, porque nadie que prefiera vivir confiando en su propio esfuerzo más que en Dios se va a salvar e ir al cielo. Aún más, la dureza de corazón que rechaza depender de Dios como si fuera un niño, también va a oscurecer el entendimiento. Cada uno de nosotros sabe que lo más común es usar la mente para justificar nuestros deseos. En consecuencia, los deseos profundamente equivocados van a llevar a la mente por mal camino, hasta que sea capaz de entender lo que es correcto. Por lo tanto los que son como Ismael no son libres, porque no confían en la gracia soberana de Dios; y por eso les falta la libertad de habilidad para entender la voluntad de Dios y finalmente, les falta la libertad del gozo eterno, porque la vida que eligieron los conduce a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero nosotros, hermanos y hermanas, somos hijos de la promesa como Isaac (Gálatas 4:28). Nacimos del Espíritu Santo. La esencia del Cristianismo es el milagro del nacimiento nuevo. La característica de los que somos como Isaac es que nos convertimos, cambiamos, transformamos el centro de nuestras vidas, para sentir el deseo de confiar en la gracia soberana de Dios. Deseamos convertirnos en niños pequeños y recibir el poder, la sabiduría y la santidad de nuestro Padre Todopoderoso. Odiamos las tendencias que permanecen en nosotros: ser orgullosos y confiar en nosotros mismos o en otros en vez de confiar en Dios. Nuestro placer está en la ley del Señor y nuestro más selecto alimento es hacer su voluntad al confiar en su poder. Esto es lo que significa nacer según el Espíritu. Esto es lo que significa decir no soy yo el que vive sino que Cristo vive en mí (Gálatas 2:20). Su pasión se convierte en nuestra pasión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto los que somos como Isaac tenemos la libertad de deseo. No trabajamos servilmente bajo el peso de tener que hacer lo que no deseamos. Somos libres de hacer para siempre en perfecto gozo los que nos encanta hacer. Pues Cristo hizo que podamos renacer por medio del Espíritu de su Hijo y forma nuestros deseos según su voluntad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Para la libertad Cristo nos hizo libres, por tanto permaneced firmes y no os sometáis otra vez al yugo de la esclavitud.”&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad</id>
		<title>Agar y la Esclavitud Versus Sara y la Libertad</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad"/>
				<updated>2011-11-28T16:44:31Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hagar and Slavery Vs. Sarah and Freedom}}&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por John Piper sobre La Libertad Cristiana &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parte de la Serie Broken by His Cross and Healed by His Spirit &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gálatas 4:21:31 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Decidme, los que deseáis estar bajo la ley, ¿no entienden la ley? Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero, el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa. Esto contiene una alegoría, pues estas mujeres representan dos pactos; uno procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar; Agar está en el Monte Sinaí en Arabia y corresponde a la Jerusalén actual, porque está en esclavitud con sus hijos. Pero la otra Jerusalén, la de arriba, es libre y es nuestra madre. Porque está escrito: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 ´Regocíjate, oh estéril, tú que no concibes&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto &lt;br /&gt;
Porque más son los hijos de la mujer abandonada &lt;br /&gt;
Que los de la que tiene marido´ &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Así como entonces, el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora. ¿Pero, qué dice la Escritura?: ´Echa afuera a la esclava y a su hijo, pues el hijo de la esclava no será heredero con el hijo de la mujer libre´. Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La alegoría de Agar y Sara se escribió para persuadirnos (junto con los gálatas) a no obedecer a los judaizantes y ser esclavos como Agar e Ismael, sino a seguir el ejemplo de Sara e Isaac para ser libres. Quiero comenzar con una definición de la libertad, que creo que está implícita acá. Luego vamos a analizar todo este simbolismo y aprender cómo tener libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Libertad Plena &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 La libertad plena se alcanza cuando ni la falta de oportunidad, ni la falta de habilidad, ni la falta de deseo evitan que hagamos lo que nos hace más felices por miles de años. Para ser felices en el sentido máximo, tenemos que tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Otra forma de decirlo es que hay cuatro clases de libertad, o mejor, cuatro etapas de libertad en el camino a la libertad plena que todos anhelamos: libertad de oportunidad para hacer lo que podemos, libertad de habilidad para hacer lo que deseamos y libertad de deseo para hacer lo que nos traerá una alegría interminable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Por ejemplo, tomemos el salto en esquí. Supongamos que están en camino al aeropuerto para el primer salto verdadero, pero su auto golpea contra un hoyo en el pavimento en Hiawatha, debido a un reventón y chocan contra un poste telefónico. No se sienten libres para saltar,  tengan o no la habilidad de hacerlo, porque pierden la oportunidad mientras esperan la grúa de remolque. Les falta la libertad de oportunidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O supongan que pueden llegar al aeropuerto pero no tienen ninguna habilidad en absoluto – nunca aprendieron salto en esquí ni saben cómo funciona un paracaídas. La oportunidad está allí, pero no tienen la libertad de habilidad – son esclavos de su propia falta de conocimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Pero supongan que llegan al aeropuerto, concurrieron a la escuela, se entrenaron, tienen la habilidad necesaria y despegan para hacer su primer salto. Pero cuando miran hacia abajo se desvanece el deseo de hacerlo y un miedo enorme se instala en su lugar. Tienen la oportunidad, la habilidad y el conocimiento, pero no tienen la libertad de deseo. Lo interesante sobre la libertad de deseo es que podrían saltar sin desearlo, pero no sería un acto libre. Por ejemplo, pueden sentirse tan avergonzados frente a su instructor (o a su novia) que el deseo de no sentirse así supera al deseo de no saltar. Por lo tanto saltan. Pero la experiencia emocional no es lo que llamamos libertad. Actúan bajo limitaciones externas incómodas. Son como Herodes cuando su hijastra le pidió la cabeza de Juan, el Bautista. Él no quería matar a Juan, pero menos aún quería sentirse avergonzado ante sus invitados. Entonces actuó, pero no con libertad de deseo. Tenemos libertad de deseo cuando hacemos lo que nos gusta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es la manera en la que muchos cristianos profesos tratan de observar los mandamientos de Cristo. No les da placer hacerlo, pero sienten algunas limitaciones incómodas, como presiones sociales, miedo al infierno o el deseo de impresionar a alguien. Experimentan impulsos externos de obediencia, pero el deseo que sienten en sus corazones se concentra en otro lado. No disfrutan de la libertad de deseo que nos da Cristo cuando toma forma en el corazón (Gálatas 4:19). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay un último requisito para llegar a la libertad plena. Supongan que llegan al aeropuerto sin ningún problema, poseen todo el conocimiento necesario, ven los pequeños grupos de silos, los graneros, las casas de campo y están ansiosos por saltar. Tienen la libertad de oportunidad, de habilidad y de deseo. Entonces saltan. Cuando van descendiendo libremente, algo desconocido para ustedes, el paracaídas falla y no se abre. ¿Se sienten libres? En tres sentidos, sí, pero en ese cuarto sentido crítico, no. Lo que están haciendo tan alegremente, tan libremente los va a matar. Lo sepan o no, son esclavos de la destrucción. Habría sido una burla exultarse en la libertad de una caída estimulante si sabían que los llevaría a la destrucción. Para sentirse totalmente libres, no es suficiente tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de actuar. Los actos que desean y realizan tienen que conducirlos a la vida, en realidad, a la vida eterna, no a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una persona cristiana joven es ingenuo envidiar la tan llamada libertad de aquellos que se lanzan a través de la ventana del pecado, por un tiempo de regocijo en salto libre al sexo, a la codicia, a las drogas o al lujo. Van a morir como una exhalación, pero los que hacen la voluntad del Señor van a permanecer para siempre (1 Juan 2:17). La verdadera libertad no es solo la oportunidad y la libertad de hacer lo que desean. Es la oportunidad, habilidad y el deseo de hacer lo que los hará felices por miles de años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En consecuencia, los verdaderos cristianos son las personas más libres del mundo. En Gálatas, Pablo pelea con todas sus fuerzas para demostrar lo que significa realmente la enseñanza de los judaizantes: esclavitud. Para Pablo, la experiencia de la libertad no es glasé sobre la torta del Cristianismo. La libertad en Cristo es el Cristianismo. Es una cuestión de eternidad. Ese es el primer punto de la alegoría. Veamos si podemos entenderlo y fortalecer nuestra posición con respecto a la libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que la Ley Enseña sobre la Libertad &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 21, Pablo simplemente dice que aquellos que vuelven a la ley de Moisés, como si fuera un trabajo para ganarse el salario de la bendición de Dios, deben escuchar lo que dice la ley. Observen bien, no sea que algo que Pablo o yo hayamos dicho suene anti semítico. Pablo solo quiere enseñar cosas que contiene la Biblia judía. El problema que tiene con los judaizantes no es que ellos son judíos, sino que no son lo suficientemente judíos. Pablo mismo era judío y nunca fue leal a la ley. ¿Qué enseña la ley sobre la libertad? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículo 22 y 23: “Está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. Volvamos a Génesis 15 y recordémonos lo que le pasó a Abraham y a Sara. En Génesis 15:1-6, Abraham está abatido porque él y Sara no tiene hijos ni herederos, para cumplir las promesas de convertirse en una gran nación (12:2), solamente a Eliezer, el esclavo. En el versículo 4, Dios dice: “Tu heredero no será este, sino uno que saldrá de tus entrañas” La intención de Dios era darle un hijo y heredero a Abraham, aunque, humanamente, parecía imposible, para que Abraham confiara únicamente en Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en Génesis 16, la fe de Abraham y Sara se debilitan por un tiempo e idean un plan por el cual van a usar sus propios recursos para ayudar a Dios a cumplir su promesa. Sara le da su sierva Agar a Abraham para que conciba un hijo con ella (16:2). En Génesis 16:15 dice: “Agar le dio un hijo a Abraham; y Abraham le puso el nombre de Ismael al hijo que Agar le había dado”. En Gálatas 4:23, cuando Pablo dice que Ismael nació “según la carne”, significa que fue el producto de la confianza en sí mismo. Abraham dejó de confiar en el poder de Dios de cumplir su palabra; en cambio confió en su propio poder e ingenio para tener un hijo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 En Génesis 17:16, catorce años después, Dios le dice a Abraham que su mujer Sara tendrá un hijo. La intención de Dios es cumplir su promesa de una manera que elimine toda causa de jactancia. Los versículos 17- 19 dicen: “Abraham se postró sobre su rostro, se rió y se dijo a sí mismo: ¿A un hombre de cien años le nacerá un hijo? ¿Y Sara que tiene noventa años concebirá?´ Y  dijo Abraham a Dios: ¡Ojalá que Ismael viva en tu presencia! Pero Dios dijo: ´No, Sara, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás el nombre de Isaac. Estableceré mi pacto con él, un pacto eterno, para su descendencia´”. Dios rechaza el fruto que produjo Abraham por su cuenta y nuevamente le promete, que a pesar de su edad, tendrá un hijo con su esposa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Génesis 21:1 dice: “Entonces el Señor visitó a Sara, como había dicho, e hizo el Señor por Sara lo que había prometido”. Isaac no nació según la carne, porque su nacimiento fue el resultado de la intervención sobrenatural de Dios en cumplimiento de su promesa. Abraham había aprendido la lección: la única respuesta aceptable a la promesa misericordiosa de Dios es confiar en esa promesa, no en las obras de la carne que, con nuestros esfuerzos, derriban la bendición de Dios. Gálatas 4:23 resume la historia: “El hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La alegoría de Abraham y Sara &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 24 dice que Pablo considera que hay una alegoría en estos acontecimientos, es decir, los ve como representaciones pertinentes a algo más que su significado literal. No creo que Pablo expresara que el significado original de Génesis hacía referencia al monte Sinaí o a Jerusalén. Creo que diría que la verdad implícita en las historias de Agar y Sara es la misma verdad de lo que podemos ver en lo que sucedió en el monte Sinaí y continúa pasando en Jerusalén en la actualidad. Por lo tanto, es completamente justificable usar esas historias del Génesis para simbolizar e ilustrar los acontecimientos posteriores. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según el versículo 24, Agar y Sara representan dos pactos. Primero, centró su atención en Agar y dijo: “Uno (pacto) procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar. Agar está en el monte Sinaí en Arabia y ella corresponde a la Jerusalén actual, pues está en esclavitud con sus hijos.” La pregunta clave es: ¿Cómo es que Agar, su aventura con Abraham y el hijo de ambos, Ismael, son como el pacto del monte Sinaí – la entrega de la ley a través de Moisés? Hay dos similitudes por lo menos. El nacimiento de Ismael es “según la carne” (v23). Agar y Abraham trataron de obtener la bendición prometida por Dios mediante su propio poder, sin confiar en la providencia sobrenatural de Dios. Eso es justamente lo que pasó cuando se entregó la ley en el monte Sinaí. En vez de tener humildad y confiar en que Dios los ayudaría a obedecer sus mandatos, Israel dice con convicción: “Haremos todo lo que el Señor ha dicho” (Éxodo 24:3; Deuteronomio 5:27). Pero sus corazones no confiaban en Cristo (Hebreos 4:2) ni dependían verdaderamente de Él (Deuteronomio 5:29). Como Agar y Abraham, ellos dependían de sus propios recursos. Así como Ismael nació según la carne, la ley que se ofrecía no fue recibida porque “se debilitó por la carne” (como dice Romanos (8:3). Todo lo que Agar y Abraham crearon fue un hijo que no sería el heredero. Todo lo que Israel produjo, cuando trataron de observar la ley por cuenta propia, fue un legalismo que no heredaría nada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva a la segunda similitud entre Agar y el monte Sinaí – ambos engendraron hijos para la esclavitud. El versículo 24 dice que el pacto que Agar representa procede del monte Sinaí, que “engendra hijos para ser esclavos”. Como Ismael no fue aceptado como heredero no era mejor que su madre, que era esclava. Cuando los israelitas tomaron la ley en sus manos, sin confiar en la providencia misericordiosa de Dios, se convirtieron en esclavos ya que no tenían libertad de llevar a cabo la ley desde el corazón y porque su incredulidad los encierra en la desobediencia y los excluye de la herencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A fin de actualizar la alegoría, al final del versículo 25 Pablo dice: “Corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos”. Este es un ataque directo a los judaizantes que habían llegado de Jerusalén (cf. 2:12). Son hijos de Jerusalén, son esclavos de la ley y de las fuerzas demoníacas del mundo (4:3-8). Pueden darse cuenta de la posición de Pablo: no sigan a estos falsos maestros – ellos les pueden mostrar cómo convertirse en hijos de Abraham, pero ¡cuidado! Con ellos serán un Ismael, no un Isaac. Un esclavo, no un heredero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 26, Pablo vuelca su atención en la segunda mitad de la alegoría – Sara y su hijo, Isaac. Deja de lado cualquier mención referente al pacto (Abrahámico), directamente se refiere a lo actual: “Pero, la Jerusalén de arriba es libre y es nuestra madre”. Él compara la Jerusalén actual, del versículo 25, con la “Jerusalén de arriba” del versículo 26. Lo que quiere decir cuando se refiere a la Jerusalén de arriba, se puede observar en Colosenses 3:1-3: “Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios”. La Jerusalén de arriba representa la morada de Dios. Nuestra vida y nuestra libertad emanan de Él; nuestras vidas ya están aseguradas en los registros de ciudadanos de esa ciudad. Sara representa a esa ciudad porque dio a luz a Isaac, no por confiar en sí misma, sino por obra de Dios, desde arriba, en cumplimiento de su promesa. Por lo tanto, hablando espiritualmente, ella es la madre de todos los cristianos – de las personas cuyas vidas no son simplemente el producto de sus recursos humanos, sino de la obra sobrenatural de Dios en sus corazones. En el versículo 28, Pablo dice: “Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa”. Nuestra vida auténtica no es como la de Ismael, que procede simplemente de la obra del hombre. Nuestra auténtica vida se debe a la obra de Dios en nosotros, en cumplimiento de su promesa de hacer para él un pueblo (Génesis 12:1-3) y poner su Espíritu dentro de ellos (Ezequiel 36:27) y escribir su Ley en sus corazones (Jeremías 31:33). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto se confirma por la diferencia que se manifiesta en el versículo 29, que dice: “Pero, así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora.” Recuerden que, en el versículo 23, la diferencia era entre el que nació según la carne y el que nació en virtud de la promesa. Observen que, en el versículo 29. la misma diferencia es entre el que nació según la carne y el que nació según el Espíritu. “Nació según el Espíritu” es intercambiable con “nació en virtud de la promesa”. Esto confirma que, en el versículo 28, “hijos de la promesa” se refiere a las personas cuya vida interior es la obra del Espíritu de Dios en cumplimiento de su promesa. La diferencia entre los que son como Ismael y los que son como Isaac es la obra del Espíritu de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 30 nos asegura que no los que son como Ismael – no los judaizantes- sino los que son como Isaac heredarán la bendición de Abraham, aunque sean perseguidos. Finalmente en el versículo 31, Pablo concluye que nosotros - es decir, los que vivimos teniendo fe en el Hijo de Dios y no confiamos en lo que podemos lograr por nuestra cuenta - no pertenecemos a la categoría de esclavos, sino a la de las personas libres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Libertad de los Hijos de la Promesa &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos vuelve a llevar a nuestra definición de libertad. Libertad es lo que tenemos cuando hay oportunidad, habilidad y deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Seguramente todos quieren tener esta libertad plena – tener la ocasión y la habilidad de hacer lo que les encanta hacer, para vivir en un gozo perfecto para siempre. Si eso es lo que quieren, entonces este texto es muy importante para ustedes, porque Pablo dice que los que son como Ismael no poseen esa libertad, pero los que son como Isaac sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué los que son como Ismael no son libres? No son libres porque no sienten el deseo de confiar en las promesas de Dios. No tienen deseos de mostrar su propia iniciativa. No es que deseen rechazar a Dios. Simplemente quieren que Él se adapte a las condiciones de ellos. Abraham y Agar querían la bendición de Dios, pero no bajo las condiciones de Él. Los judaizantes también querían la bendición de Dios, pero no bajo condiciones de Él. En todas las épocas, los que son como Ismael confían en los recursos humanos y no desean sentirse como hijos que necesitan un padre o como pacientes que necesitan un doctor. Los que son como Ismael creen que uno puede superarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cristo me ama bien lo sé &lt;br /&gt;
Su Palabra me hace ver &lt;br /&gt;
Que los niños son de aquél &lt;br /&gt;
Quien es nuestro amigo fiel &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se trata de la fe salvadora, los que son como Ismael carecen del deseo de libertad. No la quieren. Por lo tanto, también carecen de la libertad de la vida eterna, porque nadie que prefiera vivir confiando en su propio esfuerzo más que en Dios se va a salvar e ir al cielo. Aún más, la dureza de corazón que rechaza depender de Dios como si fuera un niño, también va a oscurecer el entendimiento. Cada uno de nosotros sabe que lo más común es usar la mente para justificar nuestros deseos. En consecuencia, los deseos profundamente equivocados van a llevar a la mente por mal camino, hasta que sea capaz de entender lo que es correcto. Por lo tanto los que son como Ismael no son libres, porque no confían en la gracia soberana de Dios; y por eso les falta la libertad de habilidad para entender la voluntad de Dios y finalmente, les falta la libertad del gozo eterno, porque la vida que eligieron los conduce a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero nosotros, hermanos y hermanas, somos hijos de la promesa como Isaac (Gálatas 4:28). Nacimos del Espíritu Santo. La esencia del Cristianismo es el milagro del nacimiento nuevo. La característica de los que somos como Isaac es que nos convertimos, cambiamos, transformamos el centro de nuestras vidas, para sentir el deseo de confiar en la gracia soberana de Dios. Deseamos convertirnos en niños pequeños y recibir el poder, la sabiduría y la santidad de nuestro Padre Todopoderoso. Odiamos las tendencias que permanecen en nosotros: ser orgullosos y confiar en nosotros mismos o en otros en vez de confiar en Dios. Nuestro placer está en la ley del Señor y nuestro más selecto alimento es hacer su voluntad al confiar en su poder. Esto es lo que significa nacer según el Espíritu. Esto es lo que significa decir no soy yo el que vive sino que Cristo vive en mí (Gálatas 2:20). Su pasión se convierte en nuestra pasión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto los que somos como Isaac tenemos la libertad de deseo. No trabajamos servilmente bajo el peso de tener que hacer lo que no deseamos. Somos libres de hacer para siempre en perfecto gozo los que nos encanta hacer. Pues Cristo hizo que podamos renacer por medio del Espíritu de su Hijo y forma nuestros deseos según su voluntad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Para la libertad Cristo nos hizo libres, por tanto permaneced firmes y no os sometáis otra vez al yugo de la esclavitud.”&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad</id>
		<title>Agar y la Esclavitud Versus Sara y la Libertad</title>
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				<updated>2011-11-28T16:42:47Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hagar and Slavery Vs. Sarah and Freedom}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por John Piper sobre La Libertad Cristiana &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parte de la Serie Broken by His Cross and Healed by His Spirit &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gálatas 4:21:31 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Decidme, los que deseáis estar bajo la ley, ¿no entienden la ley? Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero, el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa. Esto contiene una alegoría, pues estas mujeres representan dos pactos; uno procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar; Agar está en el Monte Sinaí en Arabia y corresponde a la Jerusalén actual, porque está en esclavitud con sus hijos. Pero la otra Jerusalén, la de arriba, es libre y es nuestra madre. Porque está escrito: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 ´Regocíjate, oh estéril, tú que no concibes&lt;br /&gt;
Prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto &lt;br /&gt;
Porque más son los hijos de la mujer abandonada &lt;br /&gt;
Que los de la que tiene marido´ &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Así como entonces, el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora. ¿Pero, qué dice la Escritura?: ´Echa afuera a la esclava y a su hijo, pues el hijo de la esclava no será heredero con el hijo de la mujer libre´. Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La alegoría de Agar y Sara se escribió para persuadirnos (junto con los gálatas) a no obedecer a los judaizantes y ser esclavos como Agar e Ismael, sino a seguir el ejemplo de Sara e Isaac para ser libres. Quiero comenzar con una definición de la libertad, que creo que está implícita acá. Luego vamos a analizar todo este simbolismo y aprender cómo tener libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Libertad Plena &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 La libertad plena se alcanza cuando ni la falta de oportunidad, ni la falta de habilidad, ni la falta de deseo evitan que hagamos lo que nos hace más felices por miles de años. Para ser felices en el sentido máximo, tenemos que tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Otra forma de decirlo es que hay cuatro clases de libertad, o mejor, cuatro etapas de libertad en el camino a la libertad plena que todos anhelamos: libertad de oportunidad para hacer lo que podemos, libertad de habilidad para hacer lo que deseamos y libertad de deseo para hacer lo que nos traerá una alegría interminable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Por ejemplo, tomemos el salto en esquí. Supongamos que están en camino al aeropuerto para el primer salto verdadero, pero su auto golpea contra un hoyo en el pavimento en Hiawatha, debido a un reventón y chocan contra un poste telefónico. No se sienten libres para saltar,  tengan o no la habilidad de hacerlo, porque pierden la oportunidad mientras esperan la grúa de remolque. Les falta la libertad de oportunidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O supongan que pueden llegar al aeropuerto pero no tienen ninguna habilidad en absoluto – nunca aprendieron salto en esquí ni saben cómo funciona un paracaídas. La oportunidad está allí, pero no tienen la libertad de habilidad – son esclavos de su propia falta de conocimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Pero supongan que llegan al aeropuerto, concurrieron a la escuela, se entrenaron, tienen la habilidad necesaria y despegan para hacer su primer salto. Pero cuando miran hacia abajo se desvanece el deseo de hacerlo y un miedo enorme se instala en su lugar. Tienen la oportunidad, la habilidad y el conocimiento, pero no tienen la libertad de deseo. Lo interesante sobre la libertad de deseo es que podrían saltar sin desearlo, pero no sería un acto libre. Por ejemplo, pueden sentirse tan avergonzados frente a su instructor (o a su novia) que el deseo de no sentirse así supera al deseo de no saltar. Por lo tanto saltan. Pero la experiencia emocional no es lo que llamamos libertad. Actúan bajo limitaciones externas incómodas. Son como Herodes cuando su hijastra le pidió la cabeza de Juan, el Bautista. Él no quería matar a Juan, pero menos aún quería sentirse avergonzado ante sus invitados. Entonces actuó, pero no con libertad de deseo. Tenemos libertad de deseo cuando hacemos lo que nos gusta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es la manera en la que muchos cristianos profesos tratan de observar los mandamientos de Cristo. No les da placer hacerlo, pero sienten algunas limitaciones incómodas, como presiones sociales, miedo al infierno o el deseo de impresionar a alguien. Experimentan impulsos externos de obediencia, pero el deseo que sienten en sus corazones se concentra en otro lado. No disfrutan de la libertad de deseo que nos da Cristo cuando toma forma en el corazón (Gálatas 4:19). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay un último requisito para llegar a la libertad plena. Supongan que llegan al aeropuerto sin ningún problema, poseen todo el conocimiento necesario, ven los pequeños grupos de silos, los graneros, las casas de campo y están ansiosos por saltar. Tienen la libertad de oportunidad, de habilidad y de deseo. Entonces saltan. Cuando van descendiendo libremente, algo desconocido para ustedes, el paracaídas falla y no se abre. ¿Se sienten libres? En tres sentidos, sí, pero en ese cuarto sentido crítico, no. Lo que están haciendo tan alegremente, tan libremente los va a matar. Lo sepan o no, son esclavos de la destrucción. Habría sido una burla exultarse en la libertad de una caída estimulante si sabían que los llevaría a la destrucción. Para sentirse totalmente libres, no es suficiente tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de actuar. Los actos que desean y realizan tienen que conducirlos a la vida, en realidad, a la vida eterna, no a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una persona cristiana joven es ingenuo envidiar la tan llamada libertad de aquellos que se lanzan a través de la ventana del pecado, por un tiempo de regocijo en salto libre al sexo, a la codicia, a las drogas o al lujo. Van a morir como una exhalación, pero los que hacen la voluntad del Señor van a permanecer para siempre (1 Juan 2:17). La verdadera libertad no es solo la oportunidad y la libertad de hacer lo que desean. Es la oportunidad, habilidad y el deseo de hacer lo que los hará felices por miles de años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En consecuencia, los verdaderos cristianos son las personas más libres del mundo. En Gálatas, Pablo pelea con todas sus fuerzas para demostrar lo que significa realmente la enseñanza de los judaizantes: esclavitud. Para Pablo, la experiencia de la libertad no es glasé sobre la torta del Cristianismo. La libertad en Cristo es el Cristianismo. Es una cuestión de eternidad. Ese es el primer punto de la alegoría. Veamos si podemos entenderlo y fortalecer nuestra posición con respecto a la libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que la Ley Enseña sobre la Libertad &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 21, Pablo simplemente dice que aquellos que vuelven a la ley de Moisés, como si fuera un trabajo para ganarse el salario de la bendición de Dios, deben escuchar lo que dice la ley. Observen bien, no sea que algo que Pablo o yo hayamos dicho suene anti semítico. Pablo solo quiere enseñar cosas que contiene la Biblia judía. El problema que tiene con los judaizantes no es que ellos son judíos, sino que no son lo suficientemente judíos. Pablo mismo era judío y nunca fue leal a la ley. ¿Qué enseña la ley sobre la libertad? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículo 22 y 23: “Está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. Volvamos a Génesis 15 y recordémonos lo que le pasó a Abraham y a Sara. En Génesis 15:1-6, Abraham está abatido porque él y Sara no tiene hijos ni herederos, para cumplir las promesas de convertirse en una gran nación (12:2), solamente a Eliezer, el esclavo. En el versículo 4, Dios dice: “Tu heredero no será este, sino uno que saldrá de tus entrañas” La intención de Dios era darle un hijo y heredero a Abraham, aunque, humanamente, parecía imposible, para que Abraham confiara únicamente en Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en Génesis 16, la fe de Abraham y Sara se debilitan por un tiempo e idean un plan por el cual van a usar sus propios recursos para ayudar a Dios a cumplir su promesa. Sara le da su sierva Agar a Abraham para que conciba un hijo con ella (16:2). En Génesis 16:15 dice: “Agar le dio un hijo a Abraham; y Abraham le puso el nombre de Ismael al hijo que Agar le había dado”. En Gálatas 4:23, cuando Pablo dice que Ismael nació “según la carne”, significa que fue el producto de la confianza en sí mismo. Abraham dejó de confiar en el poder de Dios de cumplir su palabra; en cambio confió en su propio poder e ingenio para tener un hijo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 En Génesis 17:16, catorce años después, Dios le dice a Abraham que su mujer Sara tendrá un hijo. La intención de Dios es cumplir su promesa de una manera que elimine toda causa de jactancia. Los versículos 17- 19 dicen: “Abraham se postró sobre su rostro, se rió y se dijo a sí mismo: ¿A un hombre de cien años le nacerá un hijo? ¿Y Sara que tiene noventa años concebirá?´ Y  dijo Abraham a Dios: ¡Ojalá que Ismael viva en tu presencia! Pero Dios dijo: ´No, Sara, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás el nombre de Isaac. Estableceré mi pacto con él, un pacto eterno, para su descendencia´”. Dios rechaza el fruto que produjo Abraham por su cuenta y nuevamente le promete, que a pesar de su edad, tendrá un hijo con su esposa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Génesis 21:1 dice: “Entonces el Señor visitó a Sara, como había dicho, e hizo el Señor por Sara lo que había prometido”. Isaac no nació según la carne, porque su nacimiento fue el resultado de la intervención sobrenatural de Dios en cumplimiento de su promesa. Abraham había aprendido la lección: la única respuesta aceptable a la promesa misericordiosa de Dios es confiar en esa promesa, no en las obras de la carne que, con nuestros esfuerzos, derriban la bendición de Dios. Gálatas 4:23 resume la historia: “El hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La alegoría de Abraham y Sara &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 24 dice que Pablo considera que hay una alegoría en estos acontecimientos, es decir, los ve como representaciones pertinentes a algo más que su significado literal. No creo que Pablo expresara que el significado original de Génesis hacía referencia al monte Sinaí o a Jerusalén. Creo que diría que la verdad implícita en las historias de Agar y Sara es la misma verdad de lo que podemos ver en lo que sucedió en el monte Sinaí y continúa pasando en Jerusalén en la actualidad. Por lo tanto, es completamente justificable usar esas historias del Génesis para simbolizar e ilustrar los acontecimientos posteriores. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según el versículo 24, Agar y Sara representan dos pactos. Primero, centró su atención en Agar y dijo: “Uno (pacto) procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar. Agar está en el monte Sinaí en Arabia y ella corresponde a la Jerusalén actual, pues está en esclavitud con sus hijos.” La pregunta clave es: ¿Cómo es que Agar, su aventura con Abraham y el hijo de ambos, Ismael, son como el pacto del monte Sinaí – la entrega de la ley a través de Moisés? Hay dos similitudes por lo menos. El nacimiento de Ismael es “según la carne” (v23). Agar y Abraham trataron de obtener la bendición prometida por Dios mediante su propio poder, sin confiar en la providencia sobrenatural de Dios. Eso es justamente lo que pasó cuando se entregó la ley en el monte Sinaí. En vez de tener humildad y confiar en que Dios los ayudaría a obedecer sus mandatos, Israel dice con convicción: “Haremos todo lo que el Señor ha dicho” (Éxodo 24:3; Deuteronomio 5:27). Pero sus corazones no confiaban en Cristo (Hebreos 4:2) ni dependían verdaderamente de Él (Deuteronomio 5:29). Como Agar y Abraham, ellos dependían de sus propios recursos. Así como Ismael nació según la carne, la ley que se ofrecía no fue recibida porque “se debilitó por la carne” (como dice Romanos (8:3). Todo lo que Agar y Abraham crearon fue un hijo que no sería el heredero. Todo lo que Israel produjo, cuando trataron de observar la ley por cuenta propia, fue un legalismo que no heredaría nada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva a la segunda similitud entre Agar y el monte Sinaí – ambos engendraron hijos para la esclavitud. El versículo 24 dice que el pacto que Agar representa procede del monte Sinaí, que “engendra hijos para ser esclavos”. Como Ismael no fue aceptado como heredero no era mejor que su madre, que era esclava. Cuando los israelitas tomaron la ley en sus manos, sin confiar en la providencia misericordiosa de Dios, se convirtieron en esclavos ya que no tenían libertad de llevar a cabo la ley desde el corazón y porque su incredulidad los encierra en la desobediencia y los excluye de la herencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A fin de actualizar la alegoría, al final del versículo 25 Pablo dice: “Corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos”. Este es un ataque directo a los judaizantes que habían llegado de Jerusalén (cf. 2:12). Son hijos de Jerusalén, son esclavos de la ley y de las fuerzas demoníacas del mundo (4:3-8). Pueden darse cuenta de la posición de Pablo: no sigan a estos falsos maestros – ellos les pueden mostrar cómo convertirse en hijos de Abraham, pero ¡cuidado! Con ellos serán un Ismael, no un Isaac. Un esclavo, no un heredero. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 26, Pablo vuelca su atención en la segunda mitad de la alegoría – Sara y su hijo, Isaac. Deja de lado cualquier mención referente al pacto (Abrahámico), directamente se refiere a lo actual: “Pero, la Jerusalén de arriba es libre y es nuestra madre”. Él compara la Jerusalén actual, del versículo 25, con la “Jerusalén de arriba” del versículo 26. Lo que quiere decir cuando se refiere a la Jerusalén de arriba, se puede observar en Colosenses 3:1-3: “Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios”. La Jerusalén de arriba representa la morada de Dios. Nuestra vida y nuestra libertad emanan de Él; nuestras vidas ya están aseguradas en los registros de ciudadanos de esa ciudad. Sara representa a esa ciudad porque dio a luz a Isaac, no por confiar en sí misma, sino por obra de Dios, desde arriba, en cumplimiento de su promesa. Por lo tanto, hablando espiritualmente, ella es la madre de todos los cristianos – de las personas cuyas vidas no son simplemente el producto de sus recursos humanos, sino de la obra sobrenatural de Dios en sus corazones. En el versículo 28, Pablo dice: “Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa”. Nuestra vida auténtica no es como la de Ismael, que procede simplemente de la obra del hombre. Nuestra auténtica vida se debe a la obra de Dios en nosotros, en cumplimiento de su promesa de hacer para él un pueblo (Génesis 12:1-3) y poner su Espíritu dentro de ellos (Ezequiel 36:27) y escribir su Ley en sus corazones (Jeremías 31:33). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto se confirma por la diferencia que se manifiesta en el versículo 29, que dice: “Pero, así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora.” Recuerden que, en el versículo 23, la diferencia era entre el que nació según la carne y el que nació en virtud de la promesa. Observen que, en el versículo 29. la misma diferencia es entre el que nació según la carne y el que nació según el Espíritu. “Nació según el Espíritu” es intercambiable con “nació en virtud de la promesa”. Esto confirma que, en el versículo 28, “hijos de la promesa” se refiere a las personas cuya vida interior es la obra del Espíritu de Dios en cumplimiento de su promesa. La diferencia entre los que son como Ismael y los que son como Isaac es la obra del Espíritu de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 30 nos asegura que no los que son como Ismael – no los judaizantes- sino los que son como Isaac heredarán la bendición de Abraham, aunque sean perseguidos. Finalmente en el versículo 31, Pablo concluye que nosotros - es decir, los que vivimos teniendo fe en el Hijo de Dios y no confiamos en lo que podemos lograr por nuestra cuenta - no pertenecemos a la categoría de esclavos, sino a la de las personas libres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Libertad de los Hijos de la Promesa &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos vuelve a llevar a nuestra definición de libertad. Libertad es lo que tenemos cuando hay oportunidad, habilidad y deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Seguramente todos quieren tener esta libertad plena – tener la ocasión y la habilidad de hacer lo que les encanta hacer, para vivir en un gozo perfecto para siempre. Si eso es lo que quieren, entonces este texto es muy importante para ustedes, porque Pablo dice que los que son como Ismael no poseen esa libertad, pero los que son como Isaac sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué los que son como Ismael no son libres? No son libres porque no sienten el deseo de confiar en las promesas de Dios. No tienen deseos de mostrar su propia iniciativa. No es que deseen rechazar a Dios. Simplemente quieren que Él se adapte a las condiciones de ellos. Abraham y Agar querían la bendición de Dios, pero no bajo las condiciones de Él. Los judaizantes también querían la bendición de Dios, pero no bajo condiciones de Él. En todas las épocas, los que son como Ismael confían en los recursos humanos y no desean sentirse como hijos que necesitan un padre o como pacientes que necesitan un doctor. Los que son como Ismael creen que uno puede superarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cristo me ama bien lo sé &lt;br /&gt;
Su Palabra me hace ver &lt;br /&gt;
Que los niños son de aquél &lt;br /&gt;
Quien es nuestro amigo fiel &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se trata de la fe salvadora, los que son como Ismael carecen del deseo de libertad. No la quieren. Por lo tanto, también carecen de la libertad de la vida eterna, porque nadie que prefiera vivir confiando en su propio esfuerzo más que en Dios se va a salvar e ir al cielo. Aún más, la dureza de corazón que rechaza depender de Dios como si fuera un niño, también va a oscurecer el entendimiento. Cada uno de nosotros sabe que lo más común es usar la mente para justificar nuestros deseos. En consecuencia, los deseos profundamente equivocados van a llevar a la mente por mal camino, hasta que sea capaz de entender lo que es correcto. Por lo tanto los que son como Ismael no son libres, porque no confían en la gracia soberana de Dios; y por eso les falta la libertad de habilidad para entender la voluntad de Dios y finalmente, les falta la libertad del gozo eterno, porque la vida que eligieron los conduce a la destrucción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero nosotros, hermanos y hermanas, somos hijos de la promesa como Isaac (Gálatas 4:28). Nacimos del Espíritu Santo. La esencia del Cristianismo es el milagro del nacimiento nuevo. La característica de los que somos como Isaac es que nos convertimos, cambiamos, transformamos el centro de nuestras vidas, para sentir el deseo de confiar en la gracia soberana de Dios. Deseamos convertirnos en niños pequeños y recibir el poder, la sabiduría y la santidad de nuestro Padre Todopoderoso. Odiamos las tendencias que permanecen en nosotros: ser orgullosos y confiar en nosotros mismos o en otros en vez de confiar en Dios. Nuestro placer está en la ley del Señor y nuestro más selecto alimento es hacer su voluntad al confiar en su poder. Esto es lo que significa nacer según el Espíritu. Esto es lo que significa decir no soy yo el que vive sino que Cristo vive en mí (Gálatas 2:20). Su pasión se convierte en nuestra pasión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto los que somos como Isaac tenemos la libertad de deseo. No trabajamos servilmente bajo el peso de tener que hacer lo que no deseamos. Somos libres de hacer para siempre en perfecto gozo los que nos encanta hacer. Pues Cristo hizo que podamos renacer por medio del Espíritu de su Hijo y forma nuestros deseos según su voluntad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Para la libertad Cristo nos hizo libres, por tanto permaneced firmes y no os sometáis otra vez al yugo de la esclavitud.”&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad</id>
		<title>Agar y la Esclavitud Versus Sara y la Libertad</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad"/>
				<updated>2011-11-28T16:14:54Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hagar and Slavery Vs. Sarah and Freedom}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por John Piper sobre La Libertad Cristiana&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parte de la Serie Broken by His Cross and Healed by His Spirit&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gálatas 4:21:31&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Decidme, los que deseáis estar bajo la ley, ¿no entienden la ley? Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava  y otro de una mujer libre. Pero, el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa. Esto contiene una alegoría, pues estas mujeres representan dos pactos; uno procede del monte Sinaí,  que engendra hijos para ser esclavos; está representado por  Agar; Agar está en el Monte Sinaí en Arabia y corresponde a la Jerusalén actual, porque está en esclavitud con sus hijos. Pero la otra Jerusalén, la de arriba, es libre y es nuestra madre. Porque está escrito:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 ´Regocíjate, oh estéril, tú que no concibes&lt;br /&gt;
Prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto&lt;br /&gt;
Porque más son los hijos de la mujer abandonada&lt;br /&gt;
Que los de la que tiene marido´&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Así como entonces, el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora. ¿Pero, qué dice la Escritura?: ´Echa afuera a la esclava y a su hijo, pues el hijo de la esclava no será heredero con el hijo de la mujer libre´. Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La alegoría de Agar y Sara se escribió para persuadirnos (junto con los gálatas) a no obedecer a los judaizantes  y ser esclavos como Agar e Ismael, sino a seguir el ejemplo de Sara e Isaac para ser libres. Quiero comenzar con una definición de la libertad, que creo que está implícita acá. Luego vamos a analizar todo este simbolismo y aprender cómo tener libertad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Libertad Plena&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 La libertad plena se alcanza cuando ni la falta de oportunidad, ni la falta de habilidad, ni la falta de deseo evitan que hagamos lo que nos hace más felices por miles de años. Para ser felices en el sentido máximo, tenemos que tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Otra forma de decirlo es que hay cuatro clases de libertad, o mejor, cuatro etapas de libertad en el camino a la libertad plena que todos anhelamos: libertad de oportunidad para hacer lo que podemos, libertad de habilidad para hacer lo que deseamos y libertad de deseo para hacer lo que nos traerá una alegría interminable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Por ejemplo, tomemos el salto en esquí. Supongamos que están en camino al aeropuerto para el primer salto verdadero, pero su auto golpea contra un hoyo en el pavimento en Hiawatha, debido a un reventón y chocan contra un poste telefónico. No se sienten libres para saltar,  tengan o no la habilidad de hacerlo, porque pierden la oportunidad mientras esperan la grúa de remolque. Les falta la libertad de oportunidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O supongan que pueden llegar al aeropuerto pero no tienen ninguna habilidad en absoluto – nunca aprendieron salto en esquí ni saben cómo funciona un paracaídas. La oportunidad está allí, pero no tienen la libertad de habilidad – son esclavos de su propia falta de conocimiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Pero supongan que llegan al aeropuerto, concurrieron a la escuela, se entrenaron, tienen la habilidad necesaria y despegan para hacer su primer salto. Pero cuando miran hacia abajo se desvanece el deseo de hacerlo y un miedo enorme se instala en su lugar. Tienen la oportunidad, la habilidad y el conocimiento, pero no tienen la libertad de deseo. Lo interesante sobre la libertad de deseo es que podrían saltar sin desearlo, pero no sería un acto libre. Por ejemplo, pueden sentirse tan avergonzados frente a su instructor (o a su novia) que el deseo de no sentirse así supera al deseo de no saltar. Por lo tanto saltan. Pero la experiencia emocional no es lo que llamamos libertad. Actúan bajo limitaciones externas incómodas. Son como Herodes cuando su hijastra le pidió la cabeza de Juan, el Bautista. Él no quería matar a Juan, pero menos aún quería sentirse avergonzado ante sus invitados. Entonces actuó, pero no con libertad de deseo. Tenemos libertad de deseo cuando hacemos lo que nos gusta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es la manera en la que muchos cristianos profesos tratan de observar los mandamientos de Cristo. No les da placer hacerlo, pero sienten algunas limitaciones incómodas, como presiones sociales, miedo al infierno o el deseo de impresionar a alguien. Experimentan impulsos externos de obediencia, pero el deseo que sienten en sus corazones se concentra en otro lado. No disfrutan de la libertad de deseo que nos da Cristo cuando toma forma en el corazón (Gálatas 4:19).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay un último requisito para llegar a la libertad plena. Supongan que llegan al aeropuerto sin ningún problema, poseen todo el conocimiento necesario, ven los pequeños  grupos de silos, los graneros, las casas de campo y están ansiosos por saltar. Tienen  la libertad de oportunidad, de habilidad y de deseo. Entonces saltan. Cuando van descendiendo libremente, algo desconocido para ustedes, el paracaídas falla y no se abre. ¿Se sienten libres? En tres sentidos, sí, pero en ese cuarto sentido crítico, no. Lo que están haciendo tan alegremente, tan libremente los va a matar. Lo sepan o no, son esclavos de la destrucción. Habría sido una burla exultarse en la libertad de una caída estimulante si sabían que los llevaría a la destrucción. Para sentirse totalmente libres, no es suficiente tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de actuar. Los actos que desean y realizan tienen que conducirlos a la vida, en realidad, a la vida eterna, no a la destrucción.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una persona cristiana joven es ingenuo envidiar la tan llamada libertad de aquellos que se lanzan a través de la ventana del pecado, por un tiempo de regocijo en salto libre al sexo, a la codicia, a las drogas o al lujo. Van a morir como una exhalación, pero los que hacen la voluntad del Señor van a permanecer para siempre (1 Juan 2:17). La verdadera libertad no es solo la oportunidad y la libertad de hacer lo que desean. Es la oportunidad, habilidad y el deseo de hacer lo que los hará felices por miles de años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En consecuencia, los verdaderos cristianos son las personas más libres del mundo. En Gálatas, Pablo pelea con todas sus fuerzas para demostrar lo que significa realmente la enseñanza de los judaizantes: esclavitud. Para Pablo, la experiencia de la libertad no es glasé sobre la torta del Cristianismo. La libertad en Cristo es el Cristianismo. Es una cuestión de eternidad. Ese es el primer punto de la alegoría. Veamos si podemos entenderlo y fortalecer nuestra posición con respecto a la libertad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que la Ley Enseña sobre la Libertad&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 21, Pablo simplemente dice que aquellos que vuelven a la ley de Moisés, como si fuera un trabajo para ganarse el salario de la bendición de Dios, deben escuchar lo que dice la ley. Observen bien, no sea que algo que Pablo o yo hayamos dicho suene anti semítico. Pablo solo quiere enseñar cosas que contiene la Biblia judía. El problema que tiene con los judaizantes no es que ellos son judíos, sino que no son lo suficientemente judíos. Pablo mismo era judío y nunca fue leal a la ley. ¿Qué enseña la ley sobre la libertad?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículo 22 y 23: “Está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava y otro de una mujer libre. Pero el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”. Volvamos a Génesis 15 y recordémonos lo que le pasó a Abraham y a Sara. En Génesis 15:1-6, Abraham está abatido porque él y Sara no tiene hijos ni herederos, para cumplir las promesas de convertirse en una gran nación (12:2), solamente a Eliezer, el esclavo. En el versículo 4, Dios dice: “Tu heredero no será este, sino uno que saldrá de tus entrañas” La intención de Dios era darle un hijo y heredero a Abraham, aunque, humanamente, parecía imposible, para que Abraham confiara únicamente en Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en Génesis 16, la fe de Abraham y Sara se debilitan por un tiempo e idean un plan por el cual van a usar sus propios recursos para ayudar a Dios a cumplir su promesa. Sara le da su sierva Agar a Abraham para que conciba un hijo con ella (16:2). En Génesis 16:15 dice: “Agar le dio un hijo a Abraham; y  Abraham le puso el nombre de Ismael al hijo que Agar le había dado”. En Gálatas 4:23, cuando Pablo dice que Ismael nació “según la carne”, significa que fue el producto de la confianza en sí mismo. Abraham dejó de confiar en el poder de Dios de cumplir su palabra; en cambio confió en su propio poder e ingenio para tener un hijo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 En Génesis 17:16, catorce años después, Dios le dice a Abraham que su mujer Sara tendrá un hijo. La intención de Dios es cumplir su promesa de una manera que elimine toda causa de jactancia. Los versículos 17- 19 dicen: “Abraham se postró sobre su rostro, se rió y se dijo a sí mismo: ¿A un hombre de cien años le nacerá un hijo? ¿Y Sara que tiene noventa años concebirá?´ Y  dijo Abraham a Dios: ¡Ojalá que Ismael viva en tu presencia! Pero Dios dijo: ´No, Sara, tu mujer, te dará un hijo y le pondrás el nombre de Isaac. Estableceré mi pacto con él, un pacto eterno, para su descendencia´”. Dios rechaza el fruto que produjo Abraham por su cuenta y nuevamente le promete, que a pesar de su edad, tendrá un hijo con su esposa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Génesis 21:1 dice: “Entonces el Señor visitó a Sara, como había dicho, e hizo el Señor por Sara lo que había prometido”. Isaac no nació según la carne, porque su nacimiento fue el resultado de la intervención sobrenatural de Dios en cumplimiento de su promesa. Abraham había aprendido la lección: la única respuesta aceptable a la promesa misericordiosa de Dios es confiar en esa promesa, no en las obras de la carne que, con nuestros esfuerzos, derriban la bendición de Dios. Gálatas 4:23 resume la historia: “El hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La alegoría de Abraham y Sara&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 24 dice que Pablo considera que hay una alegoría en estos acontecimientos, es decir, los ve como representaciones pertinentes a algo más que su significado literal. No creo que Pablo expresara que el significado original de Génesis hacía referencia al monte Sinaí o a Jerusalén. Creo que diría que la verdad implícita en las historias de Agar y Sara es la misma verdad de lo que podemos ver en lo que sucedió en el monte Sinaí y continúa pasando en Jerusalén en la actualidad. Por lo tanto, es completamente justificable usar esas historias del Génesis para simbolizar e ilustrar los acontecimientos posteriores.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según el versículo 24, Agar y Sara representan dos pactos. Primero, centró su atención en Agar y dijo: “Uno (pacto) procede del monte Sinaí, que engendra hijos para ser esclavos; está representado por Agar. Agar está en el monte Sinaí en Arabia y ella corresponde a la Jerusalén actual, pues está en esclavitud con sus hijos.” La pregunta clave es: ¿Cómo es que Agar, su aventura con Abraham y el hijo de ambos, Ismael, son como el pacto del monte Sinaí – la entrega de la ley a través de Moisés? Hay dos similitudes por lo menos. El nacimiento de Ismael es “según la carne” (v23). Agar y Abraham trataron de obtener la bendición prometida por Dios mediante su propio poder, sin confiar en la providencia sobrenatural de Dios. Eso es justamente lo que pasó cuando se entregó la ley en el monte Sinaí. En vez de tener humildad y confiar en que Dios los ayudaría a obedecer sus mandatos, Israel dice con convicción: “Haremos todo lo que el Señor ha dicho” (Éxodo 24:3; Deuteronomio 5:27). Pero sus corazones no confiaban en Cristo (Hebreos 4:2) ni dependían verdaderamente de Él (Deuteronomio 5:29). Como Agar y Abraham, ellos dependían de sus propios recursos. Así como Ismael nació según la carne, la ley que se ofrecía no fue recibida porque “se debilitó por la carne” (como dice Romanos (8:3). Todo lo que Agar y Abraham crearon fue un hijo que no sería el heredero. Todo lo que Israel produjo, cuando trataron de observar la ley por cuenta propia, fue un legalismo que no heredaría nada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva a la segunda similitud entre Agar y el monte Sinaí – ambos engendraron hijos para la esclavitud. El versículo 24 dice que el pacto que Agar representa procede del monte Sinaí, que “engendra hijos para ser esclavos”. Como Ismael no fue aceptado como heredero no era mejor que su madre, que era esclava. Cuando los israelitas tomaron la ley en sus manos, sin confiar en la providencia misericordiosa de Dios, se convirtieron en esclavos ya que no tenían libertad de llevar a cabo la ley desde el corazón y porque su incredulidad los encierra en la desobediencia y los excluye de la herencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A fin de actualizar la alegoría, al final del versículo 25 Pablo dice: “Corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos”. Este es un ataque directo a los judaizantes que habían llegado de Jerusalén (cf. 2:12). Son hijos de Jerusalén, son esclavos de la ley y de las fuerzas demoníacas del mundo (4:3-8). Pueden darse cuenta de la posición de Pablo: no sigan a estos falsos maestros – ellos les pueden mostrar cómo convertirse en hijos de Abraham, pero ¡cuidado! Con ellos serán un Ismael, no un Isaac. Un esclavo, no un heredero.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 26, Pablo vuelca su atención en la segunda mitad de la alegoría – Sara y su hijo, Isaac. Deja de lado cualquier mención referente al pacto (Abrahámico), directamente se refiere a lo actual: “Pero, la Jerusalén de arriba es libre y es nuestra madre”. Él compara la Jerusalén actual, del versículo 25, con la “Jerusalén de arriba” del versículo 26. Lo que quiere decir cuando se refiere a la Jerusalén de arriba, se puede observar en Colosenses 3:1-3: “Si habéis, pues, resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto y vuestra vida está oculta con Cristo en Dios”. La Jerusalén de arriba representa la morada de Dios. Nuestra vida y nuestra libertad emanan de Él; nuestras vidas ya están aseguradas en los registros de ciudadanos de esa ciudad. Sara representa a esa ciudad porque dio a luz a Isaac, no por confiar en sí misma, sino por obra de Dios, desde arriba, en cumplimiento de su promesa. Por lo tanto, hablando espiritualmente, ella es la madre de todos los cristianos – de las personas cuyas vidas no son simplemente el producto de sus recursos humanos, sino de la obra sobrenatural de Dios en sus corazones. En el versículo 28, Pablo dice: “Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa”. Nuestra vida auténtica no es como la de Ismael, que procede simplemente de la obra del hombre. Nuestra auténtica vida se debe a la obra de Dios en nosotros, en cumplimiento de su promesa de hacer para él un pueblo (Génesis 12:1-3) y poner su Espíritu dentro de ellos (Ezequiel 36:27) y escribir su Ley en sus corazones (Jeremías 31:33).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto se confirma por la diferencia que se manifiesta en el versículo 29, que dice: “Pero, así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora.” Recuerden que, en el versículo 23, la diferencia era entre el que nació según la carne y el que nació en virtud de la promesa. Observen que, en el versículo 29. la misma diferencia es entre el que nació según la carne y el que nació según el Espíritu. “Nació según el Espíritu” es intercambiable con “nació en virtud de la promesa”. Esto confirma que, en el versículo 28,  “hijos de la promesa” se refiere a las personas cuya vida interior es la obra del Espíritu de Dios en cumplimiento de su promesa. La diferencia entre los que son como Ismael y los que son como Isaac es la obra del Espíritu de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 30 nos asegura que no los que son como Ismael – no los judaizantes- sino los que son como Isaac heredarán la bendición de Abraham, aunque sean perseguidos. Finalmente en el versículo 31, Pablo concluye que nosotros -  es decir, los que vivimos teniendo fe en el Hijo de Dios y no confiamos en lo que podemos lograr por nuestra cuenta -  no pertenecemos a la categoría de esclavos, sino a la de las personas libres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Libertad de los Hijos de la Promesa&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos vuelve a llevar a nuestra definición de libertad. Libertad es lo que tenemos cuando hay oportunidad, habilidad y deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Seguramente todos quieren tener esta libertad plena – tener la ocasión y la habilidad de hacer lo que les encanta hacer, para vivir en un gozo perfecto para siempre. Si eso es lo que quieren, entonces este texto es muy importante para ustedes, porque Pablo dice que los que son como Ismael no poseen esa libertad, pero los que son como Isaac sí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué los que son como Ismael no son libres? No son libres porque no sienten el deseo de confiar en las promesas de Dios. No tienen deseos de mostrar su propia iniciativa. No es que deseen rechazar a Dios. Simplemente quieren que Él se adapte a las condiciones de ellos. Abraham y Agar querían la bendición de Dios, pero no bajo las condiciones de Él. Los judaizantes también querían la bendición de Dios, pero no bajo condiciones de Él. En todas las épocas, los que son como Ismael confían en los recursos humanos y no desean sentirse como hijos que necesitan un padre o como pacientes que necesitan un doctor. Los que son como Ismael creen que uno puede superarse.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cristo me ama bien lo sé&lt;br /&gt;
Su Palabra me hace ver&lt;br /&gt;
Que los niños son de aquél&lt;br /&gt;
Quien es nuestro amigo fiel&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se trata de la fe salvadora, los que son como Ismael carecen del deseo de libertad. No la quieren. Por lo tanto, también carecen de la libertad de la vida eterna, porque nadie que prefiera vivir confiando en su propio esfuerzo más que en Dios se va a salvar e ir al cielo. Aún más, la dureza de corazón que rechaza depender de Dios como si fuera un niño, también va a oscurecer el entendimiento. Cada uno de nosotros sabe que lo más común es usar la mente para justificar nuestros deseos. En consecuencia, los deseos profundamente equivocados  van a llevar a la mente por mal camino, hasta que sea capaz de entender lo que es correcto. Por lo tanto los que son como Ismael no son libres, porque no confían en la gracia soberana de Dios; y por eso les falta la libertad de habilidad para entender la voluntad de Dios y finalmente, les falta la libertad del gozo eterno, porque la vida que eligieron los conduce a la destrucción.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero nosotros, hermanos y hermanas, somos hijos de la promesa como Isaac (Gálatas 4:28). Nacimos del Espíritu Santo. La esencia del Cristianismo es el milagro del nacimiento nuevo. La característica de los que somos como Isaac es que nos convertimos, cambiamos, transformamos  el centro de nuestras vidas, para sentir el deseo de confiar en la gracia soberana de Dios. Deseamos convertirnos en niños pequeños y recibir el poder, la sabiduría y la santidad de nuestro Padre Todopoderoso. Odiamos las tendencias que permanecen en nosotros: ser orgullosos y confiar en nosotros mismos o en otros en vez de confiar en Dios. Nuestro placer está en la ley del Señor y nuestro más selecto alimento es hacer su voluntad al confiar en su poder. Esto es lo que significa nacer según el Espíritu. Esto es lo que significa decir no soy yo el que vive sino que Cristo vive en mí (Gálatas 2:20). Su pasión se convierte en nuestra pasión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto los que somos como Isaac tenemos la libertad de deseo. No trabajamos servilmente bajo el peso de tener que hacer lo que no deseamos. Somos libres de hacer para siempre en perfecto gozo los que nos encanta hacer. Pues Cristo hizo que podamos renacer por medio del Espíritu de su Hijo y forma nuestros deseos según su voluntad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Para la libertad Cristo nos hizo libres, por tanto permaneced firmes y no os sometáis otra vez al yugo de la esclavitud.”&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Agar_y_la_Esclavitud_Versus_Sara_y_la_Libertad</id>
		<title>Agar y la Esclavitud Versus Sara y la Libertad</title>
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				<updated>2011-11-28T15:56:27Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hagar and Slavery Vs. Sarah and Freedom}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por John Piper sobre La Libertad Cristiana&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parte de la Serie Broken by His Cross and Healed by His Spirit&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gálatas 4:21:31&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Decidme, los que deseáis estar bajo la ley, ¿no entienden la ley? Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de una esclava  y otro de una mujer libre. Pero, el hijo de la esclava nació según la carne y el hijo de la mujer libre nació en virtud de la promesa. Esto contiene una alegoría, pues estas mujeres representan dos pactos; uno procede del monte Sinaí,  que engendra hijos para ser esclavos; está representado por  Agar; Agar está en el Monte Sinaí en Arabia y corresponde a la Jerusalén actual, porque está en esclavitud con sus hijos. Pero la otra Jerusalén, la de arriba, es libre y es nuestra madre. Porque está escrito:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 ´Regocíjate, oh estéril, tú que no concibes&lt;br /&gt;
Prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto&lt;br /&gt;
Porque más son los hijos de la mujer abandonada&lt;br /&gt;
Que los de la que tiene marido´&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa. Así como entonces, el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora. ¿Pero, qué dice la Escritura?: ´Echa afuera a la esclava y a su hijo, pues el hijo de la esclava no será heredero con el hijo de la mujer libre´. Por lo tanto, hermanos, no somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La alegoría de Agar y Sara se escribió para persuadirnos (junto con los gálatas) a no obedecer a los judaizantes  y ser esclavos como Agar e Ismael, sino a seguir el ejemplo de Sara e Isaac para ser libres. Quiero comenzar con una definición de la libertad, que creo que está implícita acá. Luego vamos a analizar todo este simbolismo y aprender cómo tener libertad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Libertad Plena&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 La libertad plena se alcanza cuando ni la falta de oportunidad, ni la falta de habilidad, ni la falta de deseo evitan que hagamos lo que nos hace más felices por miles de años. Para ser felices en el sentido máximo, tenemos que tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de hacer lo que nos hace felices por miles de años. Otra forma de decirlo es que hay cuatro clases de libertad, o mejor, cuatro etapas de libertad en el camino a la libertad plena que todos anhelamos: libertad de oportunidad para hacer lo que podemos, libertad de habilidad para hacer lo que deseamos y libertad de deseo para hacer lo que nos traerá una alegría interminable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Por ejemplo, tomemos el salto en esquí. Supongamos que están en camino al aeropuerto para el primer salto verdadero, pero su auto golpea contra un hoyo en el pavimento en Hiawatha, debido a un reventón y chocan contra un poste telefónico. No se sienten libres para saltar,  tengan o no la habilidad de hacerlo, porque pierden la oportunidad mientras esperan la grúa de remolque. Les falta la libertad de oportunidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O supongan que pueden llegar al aeropuerto pero no tienen ninguna habilidad en absoluto – nunca aprendieron salto en esquí ni saben cómo funciona un paracaídas. La oportunidad está allí, pero no tienen la libertad de habilidad – son esclavos de su propia falta de conocimiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 Pero supongan que llegan al aeropuerto, concurrieron a la escuela, se entrenaron, tienen la habilidad necesaria y despegan para hacer su primer salto. Pero cuando miran hacia abajo se desvanece el deseo de hacerlo y un miedo enorme se instala en su lugar. Tienen la oportunidad, la habilidad y el conocimiento, pero no tienen la libertad de deseo. Lo interesante sobre la libertad de deseo es que podrían saltar sin desearlo, pero no sería un acto libre. Por ejemplo, pueden sentirse tan avergonzados frente a su instructor (o a su novia) que el deseo de no sentirse así supera al deseo de no saltar. Por lo tanto saltan. Pero la experiencia emocional no es lo que llamamos libertad. Actúan bajo limitaciones externas incómodas. Son como Herodes cuando su hijastra le pidió la cabeza de Juan, el Bautista. Él no quería matar a Juan, pero menos aún quería sentirse avergonzado ante sus invitados. Entonces actuó, pero no con libertad de deseo. Tenemos libertad de deseo cuando hacemos lo que nos gusta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es la manera en la que muchos cristianos profesos tratan de observar los mandamientos de Cristo. No les da placer hacerlo, pero sienten algunas limitaciones incómodas, como presiones sociales, miedo al infierno o el deseo de impresionar a alguien. Experimentan impulsos externos de obediencia, pero el deseo que sienten en sus corazones se concentra en otro lado. No disfrutan de la libertad de deseo que nos da Cristo cuando toma forma en el corazón (Gálatas 4:19).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay un último requisito para llegar a la libertad plena. Supongan que llegan al aeropuerto sin ningún problema, poseen todo el conocimiento necesario, ven los pequeños  grupos de silos, los graneros, las casas de campo y están ansiosos por saltar. Tienen  la libertad de oportunidad, de habilidad y de deseo. Entonces saltan. Cuando van descendiendo libremente, algo desconocido para ustedes, el paracaídas falla y no se abre. ¿Se sienten libres? En tres sentidos, sí, pero en ese cuarto sentido crítico, no. Lo que están haciendo tan alegremente, tan libremente los va a matar. Lo sepan o no, son esclavos de la destrucción. Habría sido una burla exultarse en la libertad de una caída estimulante si sabían que los llevaría a la destrucción. Para sentirse totalmente libres, no es suficiente tener la oportunidad, la habilidad y el deseo de actuar. Los actos que desean y realizan tienen que conducirlos a la vida, en realidad, a la vida eterna, no a la destrucción.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para una persona cristiana joven es ingenuo envidiar la tan llamada libertad de aquellos que se lanzan a través de la ventana del pecado, por un tiempo de regocijo en salto libre al sexo, a la codicia, a las drogas o al lujo. Van a morir como una exhalación, pero los que hacen la voluntad del Señor van a permanecer para siempre (1 Juan 2:17). La verdadera libertad no es solo la oportunidad y la libertad de hacer lo que desean. Es la oportunidad, habilidad y el deseo de hacer lo que los hará felices por miles de años.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En consecuencia, los verdaderos cristianos son las personas más libres del mundo. En Gálatas, Pablo pelea con todas sus fuerzas para demostrar lo que significa realmente la enseñanza de los judaizantes: esclavitud. Para Pablo, la experiencia de la libertad no es glasé sobre la torta del Cristianismo. La libertad en Cristo es el Cristianismo. Es una cuestión de eternidad. Ese es el primer punto de la alegoría. Veamos si podemos entenderlo y fortalecer nuestra posición con respecto a la libertad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que la Ley Enseña sobre la Libertad&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%A1Oh,_qu%C3%A9_Cristo_se_forme_en_Vosotros!</id>
		<title>¡Oh, qué Cristo se forme en Vosotros!</title>
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				<updated>2011-11-15T00:56:46Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|O, That Christ Would Be Formed in You!}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== '''&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Gálatas 4:12-20'''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;“Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros. Ningún agravio me habéis hecho; pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me despreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues testigo soy a favor vuestro de que, de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubierais dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad? Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos a fin de que mostréis celo por ellos. Es bueno mostrar celo con buena intención siempre y no sólo cuando yo estoy presente entre vosotros. Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros, quisiera estar presente ahora y cambiar mi tono, pues perplejo estoy en cuanto a vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón fundamental por la que la fe cristiana encuentra oposición en el mundo y también resistencia en nuestro corazones es que la verdadera fe salvadora implica siempre una reforma en nuestro corazón y en nuestra mente, para que no seamos nosotros los que vivimos sino que sea Cristo el que vive en nosotros. En el corazón humano hay un sentimiento de amor intenso y profundo por elogiar a los hombres. Tan naturalmente como las manzanas caen del árbol, los seres humanos gravitan hacia las ideas y las acciones que los hacen sentirse importantes y se resisten a las ideas y a las acciones que los hacen sentir insignificantes. En consecuencia, además de la gracia poderosa de Dios que nos ayuda a superar nuestra disposición natural al orgullo, siempre nos resistimos a la llegada de la fe a nuestras vidas, porque por la fe, Cristo tiene un control tan dominante de nuestras vidas y nos reforma tanto a su imagen, que no podemos presumir más de nada bueno que hacemos. No resulta muy atractivo para la mente humana verse transformado por Cristo de tal manera que le demos todo el mérito a Él por todo lo bueno que hacemos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; '''Satisfacer el Orgullo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; Este es el obstáculo más importante de la fe cristiana – que es lo que Jesús quería decir, en Juan 5:44, cuando expresó: “¿Cómo podéis creer cuando recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único?”. Nos encanta elogiar a los hombres y eso hace difícil que confiemos en Cristo, porque el objetivo de Cristo es eliminar todo motivo de jactancia en nosotros y ponerlo todo en Dios (1 Corintios 1:29-31; Efesios 2:8-9; Gálatas 6:14). Él lo hizo una vez al llevar a cabo nuestra redención en la cruz sin nuestra ayuda; y continúa haciéndolo al aplicar esa redención en nuestros corazones sin nuestra ayuda. Por su gracia soberana, Cristo pagó la deuda que teníamos con Dios y por su gracia soberana está formando nuestras vidas a su imagen, para que podamos decir con el salmista (115:1): “No a nosotros Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria”. La fe salvadora es un descanso en ese trabajo soberano del Señor, en el pasado, en el presente y en el futuro, que le otorga toda la gloria a Dios (1 Pedro 4:10-11). Por lo tanto, en un sentido. la fe salvadora es lo más fácil del mundo – tan fácil como ser arcilla en las manos del alfarero. Pero, en otro sentido. es lo más difícil del mundo, porque la arcilla humana odia que Cristo la moldee y la forme para que Él se lleve toda la gloria por habernos convertido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, no es sorprendente que los judaizantes encuentren un punto de apoyo para sus falsas enseñanzas en los corazones de los nuevos gálatas convertidos, de la misma manera que en la actualidad, toda clase de cultos y modas pasajeras egocéntricas son capaces de ganar un punto de apoyo en la iglesia. Las enseñanzas de los judaizantes no se oponían al orgullo que quedaba en los cristianos creyentes. Estas satisfacían ese orgullo. Ellos decían, cambien de la fe a las obras; dejen el motor estimulador del Espíritu Santo y pongan a funcionar los esfuerzos de su carne (Gálatas 3:1-5). Proponían la ley como un medio de disfrutar del orgullo propio de una manera moralmente aceptable. Sus enseñanzas no eran tan esenciales y humildes como eran las de Pablo. Eran muy atractivas para los que querían ser religiosos y morales pero no querían convertirse en masilla en las manos de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''No Nosotros, sino Cristo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; En Gálatas 4:12-21, Pablo continúa sus esfuerzo por rescatar a los Gálatas del evangelio falso de los judaizantes. El punto principal del párrafo se encuentra en los versículos 12 y 19. El versículo 12 dice: “Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros” Era una ironía terrible para Pablo, un judío, convertirse en un gentil, por así decirlo, para ganar a los gálatas gentiles (1 Corintios 9:21). Pero, ahora ellos estaban tratando de convertirse en judíos, para ganarse el favor de Dios. En el versículo 12, Pablo les recuerda a los gálatas, que el mismo hecho por el cual él no depende de las características judías, debe hacerlos abandonar a los judaizantes y convertirse en lo que él es – libre en Cristo. Ese es el punto principal: sean libres como yo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 19 lo explica de una manera tal que demuestra porqué ser libre de la ley no tiene como resultado la glorificación de sí mismo por ausencia de ley: “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. En el versículo 12, cuando Pablo dice: “Haceos como yo” significa “Permitan que Cristo tome forma en vosotros”. La evidencia de esto se encuentra en Gálatas 2:20, donde Pablo nos explica cómo es su propia vida: “Con Cristo he sido crucificado y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que vivo ahora en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Lo que está claro en este versículo es que cuando Pablo dice: “Haceos como yo” quiere decir: “Mueran como yo he muerto y vivan con fe en el Hijo de Dios, para que sea Su vida dentro de ustedes la que los moldee y los forme”. Todo el ministerio de Pablo fue como una madre con dolores de parto – el sufrió los dolores del parto para dar nacimiento a personas en las cuales Cristo estaba tomando forma en sus vidas. “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Este es el punto principal del párrafo: “Haceos como yo: dejen que Cristo tome forma en vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este mensaje era diametralmente opuesto a las enseñanzas de los judaizantes. Lo podemos apreciar al comparar los versículos 17 y 19. Pablo descubre que los judaizantes tienen una intención, que no sorprende dada su teología de las obras.”Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos, a fin de que mostréis celo por ellos”. Pablo dice que en esencia, los judaizantes están motivados por el amor al elogio humano. Quieren que se interesen por ellos, que se los necesite, que se dependa de ellos. Para conseguir esta clase de atención egocéntrica, le dicen a los gálatas que los van a excluir de la bendición final de Dios, si no aceptan lo que les enseñan acerca de las obras. Por lo tanto, cada gálata gentil que se rinde y se circuncida, con la esperanza de acumular puntos con Dios, es otro paso más en el orgullo profundo de los judaizantes. Eso es lo que Gálatas 6:13 quiere decir cuando expresa: “Porque ni aún los mismos que son circuncidados guardan la ley, mas ellos desean haceros circuncidar para gloriarse en vuestra carne”. La misma teología que propagan se origina en el orgullo, ya que insta a depender en parte de Dios y en parte de uno mismo, y, por lo tanto, es inevitable que esa intención de propagar esa teología se base en el orgullo, es decir, el deseo de que se interesen por ellos. Una teología que aumenta el ego y, en consecuencia, nos sirve para satisfacer nuestro deseo de ser elogiados, seguramente se propagará, independientemente de esa misma intención. Ese es el punto del versículo 17. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Comparemos esto con la esencia del mensaje de Pablo en el versículo 19 – su deseo no es que se interesen por él sino por Cristo. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! (cf.1:10) ¿Qué es esta experiencia de la que Pablo habla? En la actualidad se habla mucho, especialmente en los campus de los seminarios, de “formación espiritual”. Estoy completamente de acuerdo, siempre que signifique la formación de Cristo en el creyente. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! La búsqueda bíblica para la formación espiritual está relacionada con ser formados desde adentro por la presencia del Cristo viviente de tal manera, que ya no estamos más “adaptados a este mundo, sino transformados mediante la renovación de nuestra mente (Romanos 12: 1-2); estar moldeados de tal manera por unirnos a él que “la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo” (2 Corintios 4:10); estar tan formados y dominados por Cristo para decir como Pablo, después de una vida de esfuerzo: “No era yo, sino la gracia de Dios en mí” (1 Corintios 15:10). No soy más yo el que vive, sino que es Cristo quien vive en mí” (Gálatas 2:20). “No me atreveré a hablar de nada, sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí” (Romanos 15:18). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No se necesita ser un genio para entenderlo, cuando Cristo moldea y forma nuestra vida interior a su propia imagen, nuestra liberación de la ley difícilmente va a resultar en un permiso de auto-alabanza por ausencia de ley. Por el contrario, es el poder de Cristo viviendo, reinando y formándose dentro de nosotros que nos libera para regocijarnos en la voluntad de Dios. Nos liberamos del agobio de la ley cuando recibimos el poder para realizarlo desde adentro. Y eso sucede cuando Cristo está en nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cómo se Forma Cristo en Nosotros''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo sucede esto? ¿Bajo qué condiciones sucede? La respuesta se evidencia al conectar tres versículos. Primero, relacionen 4:19 con 4:6. El versículo 19 dice que Cristo debe formarse en nosotros. El versículo 6 dice que Cristo llega a nosotros por medio de su Espíritu: “Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones”. Luego relacionen 4:6 a 3:5. Pablo dice que “aquel que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o por escuchar con fe?”. En otras palabras, la entrega continua del Espíritu de Cristo y de su obra milagrosa sucede mediante la fe. Entonces, la respuesta a la pregunta ¿Cómo se forma Cristo en nosotros?, es: mediante la fe. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es muy simple: el Hijo de Dios llega y modela nuestro interior si confiamos que lo va a hacer. El Hijo toma forma en aquellos que se entregan a Él. Cristo se forma en las vidas de los que abandonan toda forma de vida propia. Cristo toma forma en una vida que está dispuesta a convertirse en masilla en las manos de Dios. Cristo prensa la forma de su rostro en la arcilla de nuestra alma, cuando dejamos de ser inflexibles y resistentes y cuando sacamos nuestras manos aficionadas y admitimos que nos somos tan buenos artesanos como Él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Acá podemos ver claramente lo que es la fe. La fe es la seguridad de que lo que Dios hará en ustedes, cuando Cristo se forme en sus vidas, es inmensamente preferible a lo que pueden hacer de ustedes mismos. Fe es la confianza, de que la manifestación de la obra de Cristo en sus vidas, es más maravillosa que todos los elogios que puedan recibir por ser “artífices de sus éxitos”. La fe es un remanso feliz en la completa suficiencia de lo que Cristo hizo en la cruz, de lo que hace ahora en nuestros corazones y lo que promete hacer por nosotros para siempre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Queda claro que el mensaje de Pablo es contrario al de los judaizantes. El mensaje de ellos satisface nuestro orgullo natural – nuestro deseo de ser “nuestros propios artífices” para obtener nosotros la gloria. El mensaje de Pablo nos priva de todo orgullo cuando dice que debemos ser personas “hechas por Cristo”, que recibimos la gloria para Dios al confiar que Él nos moldea cada día. No se glorifica a Dios con los estéticos y técnicos logros forjados por uno mismo. Se lo glorifica cuando nos alejamos de nosotros mismos y confiamos en Él como niños pequeños para que haga su voluntad. Esta es la mejor noticia del mundo, porque nos abre el camino de la salvación a los más simples y débiles de todos nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El Evangelio al Principio''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al tratar de persuadir a los Gálatas, de que esto realmente es una buena noticia y que no tenían que abandonarla para seguir a los judaizantes, Pablo les recuerda lo valioso que era para ellos el evangelio al principio. Observen los versículos 12b-16: “Ningún agravio me habéis hecho, pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me depreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues, testigo soy a favor vuestro de que de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubieras dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad?”. A todos sus argumentos bíblicos y teológicos, sobre la razón por la cual no deben seguir a los judaizantes sino mantener la fe en el evangelio, en el capítulo 3, Pablo le añade un argumento basado en su experiencia. De hecho, él dice: ¿Se acuerdan que mis planes para seguir avanzando se interrumpieron a causa de ese ataque terrible que tuve en mis ojos – cómo estaban rojos, infectados y llenos de pus? Tenían toda la razón para cambiar de canal y ver otro predicador más atrayente. Mi enfermedad fue una prueba para ustedes. Mi mensaje no vino bien empaquetado. Pero no me agraviaron, no me despreciaron, me recibieron como un ángel; vieron que Cristo estaba en mí, se hubieran arrancado los ojos y me los hubieran dado. ¿Por qué? ¡Porque vieron la belleza y la verdad del evangelio! Los persuadió. Los dejó satisfechos. ¡Fue tan valioso que me hubieran dado sus ojos para que el mensaje continuara – sus ojos! ¡Sus ojos! ¿Es el mensaje de los judaizantes más valioso, más válido realmente? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo debe haber pensado que si les podía recordar solamente lo poderoso y bello que les resultó el evangelio al principio, habrían dejado de sentirse atraídos por el evangelio falso de los judaizantes. Tal vez esta sea la manera en la tengo que concluir hoy. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para algunos de ustedes, estos son justamente los días en los que, por primera vez, la belleza del evangelio de la gracia comienza a brillar en el horizonte de sus almas. Pero, otros vuelven sus miradas meses, años o décadas atrás, a una era dorada de fe en la que Cristo tomaba forma en sus vidas poderosamente. Algo cambió. Algo se ha instalado en el mundo y el sentimiento vehemente de ser un extranjero o un exiliado en el mundo ha perdido intensidad. Las poderosas fuerzas modeladoras de sus vidas no provienen de Cristo dentro de ellos, sino de afuera, del mundo. En esta mañana, la palabra de aliento y de consejo es: el Espíritu del Cristo viviente puede volver a inundarnos hoy. Pablo no habría escrito esta carta si no hubiera habido esperanza para los gálatas. Por eso, les insto, saquen sus manos aficionadas de la arcilla de sus vidas y entréguense a las manos soberanas de Dios. Rechacen el elogio a los hombres y todos los esfuerzos por lograrlo. Vuelvan sus corazones a Cristo y digan: No soy yo, Tú te apropiaste de mí; perdóname; toma forma en mí. No a mí, Oh Señor, sino da gloria a tu nombre. Amén. (Salmos 115:1). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%A1Oh,_qu%C3%A9_Cristo_se_forme_en_Vosotros!</id>
		<title>¡Oh, qué Cristo se forme en Vosotros!</title>
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&lt;div&gt;{{info|O, That Christ Would Be Formed in You!}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros. Ningún agravio me habéis hecho; pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me despreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues testigo soy a favor vuestro de que, de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubierais dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad? Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos a fin de que mostréis celo por ellos. Es bueno mostrar celo con buena intención siempre y no sólo cuando yo estoy presente entre vosotros. Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros, quisiera estar presente ahora y cambiar mi tono, pues perplejo estoy en cuanto a vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón fundamental por la que la fe cristiana encuentra oposición en el mundo y también resistencia en nuestro corazones es que la verdadera fe salvadora implica siempre una reforma en nuestro corazón y en nuestra mente, para que no seamos nosotros los que vivimos sino que sea Cristo el que vive en nosotros. En el corazón humano hay un sentimiento de amor intenso y profundo por elogiar a los hombres. Tan naturalmente como las manzanas caen del árbol, los seres humanos gravitan hacia las ideas y las acciones que los hacen sentirse importantes y se resisten a las ideas y a las acciones que los hacen sentir insignificantes. En consecuencia, además de la gracia poderosa de Dios que nos ayuda a superar nuestra disposición natural al orgullo, siempre nos resistimos a la llegada de la fe a nuestras vidas, porque por la fe, Cristo tiene un control tan dominante de nuestras vidas y nos reforma tanto a su imagen, que no podemos presumir más de nada bueno que hacemos. No resulta muy atractivo para la mente humana verse transformado por Cristo de tal manera que le demos todo el mérito a Él por todo lo bueno que hacemos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; '''Satisfacer el Orgullo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; Este es el obstáculo más importante de la fe cristiana – que es lo que Jesús quería decir, en Juan 5:44, cuando expresó: “¿Cómo podéis creer cuando recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único?”. Nos encanta elogiar a los hombres y eso hace difícil que confiemos en Cristo, porque el objetivo de Cristo es eliminar todo motivo de jactancia en nosotros y ponerlo todo en Dios (1 Corintios 1:29-31; Efesios 2:8-9; Gálatas 6:14). Él lo hizo una vez al llevar a cabo nuestra redención en la cruz sin nuestra ayuda; y continúa haciéndolo al aplicar esa redención en nuestros corazones sin nuestra ayuda. Por su gracia soberana, Cristo pagó la deuda que teníamos con Dios y por su gracia soberana está formando nuestras vidas a su imagen, para que podamos decir con el salmista (115:1): “No a nosotros Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria”. La fe salvadora es un descanso en ese trabajo soberano del Señor, en el pasado, en el presente y en el futuro, que le otorga toda la gloria a Dios (1 Pedro 4:10-11). Por lo tanto, en un sentido. la fe salvadora es lo más fácil del mundo – tan fácil como ser arcilla en las manos del alfarero. Pero, en otro sentido. es lo más difícil del mundo, porque la arcilla humana odia que Cristo la moldee y la forme para que Él se lleve toda la gloria por habernos convertido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, no es sorprendente que los judaizantes encuentren un punto de apoyo para sus falsas enseñanzas en los corazones de los nuevos gálatas convertidos, de la misma manera que en la actualidad, toda clase de cultos y modas pasajeras egocéntricas son capaces de ganar un punto de apoyo en la iglesia. Las enseñanzas de los judaizantes no se oponían al orgullo que quedaba en los cristianos creyentes. Estas satisfacían ese orgullo. Ellos decían, cambien de la fe a las obras; dejen el motor estimulador del Espíritu Santo y pongan a funcionar los esfuerzos de su carne (Gálatas 3:1-5). Proponían la ley como un medio de disfrutar del orgullo propio de una manera moralmente aceptable. Sus enseñanzas no eran tan esenciales y humildes como eran las de Pablo. Eran muy atractivas para los que querían ser religiosos y morales pero no querían convertirse en masilla en las manos de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''No Nosotros, sino Cristo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; En Gálatas 4:12-21, Pablo continúa sus esfuerzo por rescatar a los Gálatas del evangelio falso de los judaizantes. El punto principal del párrafo se encuentra en los versículos 12 y 19. El versículo 12 dice: “Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros” Era una ironía terrible para Pablo, un judío, convertirse en un gentil, por así decirlo, para ganar a los gálatas gentiles (1 Corintios 9:21). Pero, ahora ellos estaban tratando de convertirse en judíos, para ganarse el favor de Dios. En el versículo 12, Pablo les recuerda a los gálatas, que el mismo hecho por el cual él no depende de las características judías, debe hacerlos abandonar a los judaizantes y convertirse en lo que él es – libre en Cristo. Ese es el punto principal: sean libres como yo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 19 lo explica de una manera tal que demuestra porqué ser libre de la ley no tiene como resultado la glorificación de sí mismo por ausencia de ley: “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. En el versículo 12, cuando Pablo dice: “Haceos como yo” significa “Permitan que Cristo tome forma en vosotros”. La evidencia de esto se encuentra en Gálatas 2:20, donde Pablo nos explica cómo es su propia vida: “Con Cristo he sido crucificado y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que vivo ahora en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Lo que está claro en este versículo es que cuando Pablo dice: “Haceos como yo” quiere decir: “Mueran como yo he muerto y vivan con fe en el Hijo de Dios, para que sea Su vida dentro de ustedes la que los moldee y los forme”. Todo el ministerio de Pablo fue como una madre con dolores de parto – el sufrió los dolores del parto para dar nacimiento a personas en las cuales Cristo estaba tomando forma en sus vidas. “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Este es el punto principal del párrafo: “Haceos como yo: dejen que Cristo tome forma en vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este mensaje era diametralmente opuesto a las enseñanzas de los judaizantes. Lo podemos apreciar al comparar los versículos 17 y 19. Pablo descubre que los judaizantes tienen una intención, que no sorprende dada su teología de las obras.”Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos, a fin de que mostréis celo por ellos”. Pablo dice que en esencia, los judaizantes están motivados por el amor al elogio humano. Quieren que se interesen por ellos, que se los necesite, que se dependa de ellos. Para conseguir esta clase de atención egocéntrica, le dicen a los gálatas que los van a excluir de la bendición final de Dios, si no aceptan lo que les enseñan acerca de las obras. Por lo tanto, cada gálata gentil que se rinde y se circuncida, con la esperanza de acumular puntos con Dios, es otro paso más en el orgullo profundo de los judaizantes. Eso es lo que Gálatas 6:13 quiere decir cuando expresa: “Porque ni aún los mismos que son circuncidados guardan la ley, mas ellos desean haceros circuncidar para gloriarse en vuestra carne”. La misma teología que propagan se origina en el orgullo, ya que insta a depender en parte de Dios y en parte de uno mismo, y, por lo tanto, es inevitable que esa intención de propagar esa teología se base en el orgullo, es decir, el deseo de que se interesen por ellos. Una teología que aumenta el ego y, en consecuencia, nos sirve para satisfacer nuestro deseo de ser elogiados, seguramente se propagará, independientemente de esa misma intención. Ese es el punto del versículo 17. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Comparemos esto con la esencia del mensaje de Pablo en el versículo 19 – su deseo no es que se interesen por él sino por Cristo. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! (cf.1:10) ¿Qué es esta experiencia de la que Pablo habla? En la actualidad se habla mucho, especialmente en los campus de los seminarios, de “formación espiritual”. Estoy completamente de acuerdo, siempre que signifique la formación de Cristo en el creyente. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! La búsqueda bíblica para la formación espiritual está relacionada con ser formados desde adentro por la presencia del Cristo viviente de tal manera, que ya no estamos más “adaptados a este mundo, sino transformados mediante la renovación de nuestra mente (Romanos 12: 1-2); estar moldeados de tal manera por unirnos a él que “la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo” (2 Corintios 4:10); estar tan formados y dominados por Cristo para decir como Pablo, después de una vida de esfuerzo: “No era yo, sino la gracia de Dios en mí” (1 Corintios 15:10). No soy más yo el que vive, sino que es Cristo quien vive en mí” (Gálatas 2:20). “No me atreveré a hablar de nada, sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí” (Romanos 15:18). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No se necesita ser un genio para entenderlo, cuando Cristo moldea y forma nuestra vida interior a su propia imagen, nuestra liberación de la ley difícilmente va a resultar en un permiso de auto-alabanza por ausencia de ley. Por el contrario, es el poder de Cristo viviendo, reinando y formándose dentro de nosotros que nos libera para regocijarnos en la voluntad de Dios. Nos liberamos del agobio de la ley cuando recibimos el poder para realizarlo desde adentro. Y eso sucede cuando Cristo está en nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cómo se Forma Cristo en Nosotros''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo sucede esto? ¿Bajo qué condiciones sucede? La respuesta se evidencia al conectar tres versículos. Primero, relacionen 4:19 con 4:6. El versículo 19 dice que Cristo debe formarse en nosotros. El versículo 6 dice que Cristo llega a nosotros por medio de su Espíritu: “Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones”. Luego relacionen 4:6 a 3:5. Pablo dice que “aquel que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o por escuchar con fe?”. En otras palabras, la entrega continua del Espíritu de Cristo y de su obra milagrosa sucede mediante la fe. Entonces, la respuesta a la pregunta ¿Cómo se forma Cristo en nosotros?, es: mediante la fe. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es muy simple: el Hijo de Dios llega y modela nuestro interior si confiamos que lo va a hacer. El Hijo toma forma en aquellos que se entregan a Él. Cristo se forma en las vidas de los que abandonan toda forma de vida propia. Cristo toma forma en una vida que está dispuesta a convertirse en masilla en las manos de Dios. Cristo prensa la forma de su rostro en la arcilla de nuestra alma, cuando dejamos de ser inflexibles y resistentes y cuando sacamos nuestras manos aficionadas y admitimos que nos somos tan buenos artesanos como Él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Acá podemos ver claramente lo que es la fe. La fe es la seguridad de que lo que Dios hará en ustedes, cuando Cristo se forme en sus vidas, es inmensamente preferible a lo que pueden hacer de ustedes mismos. Fe es la confianza, de que la manifestación de la obra de Cristo en sus vidas, es más maravillosa que todos los elogios que puedan recibir por ser “artífices de sus éxitos”. La fe es un remanso feliz en la completa suficiencia de lo que Cristo hizo en la cruz, de lo que hace ahora en nuestros corazones y lo que promete hacer por nosotros para siempre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Queda claro que el mensaje de Pablo es contrario al de los judaizantes. El mensaje de ellos satisface nuestro orgullo natural – nuestro deseo de ser “nuestros propios artífices” para obtener nosotros la gloria. El mensaje de Pablo nos priva de todo orgullo cuando dice que debemos ser personas “hechas por Cristo”, que recibimos la gloria para Dios al confiar que Él nos moldea cada día. No se glorifica a Dios con los estéticos y técnicos logros forjados por uno mismo. Se lo glorifica cuando nos alejamos de nosotros mismos y confiamos en Él como niños pequeños para que haga su voluntad. Esta es la mejor noticia del mundo, porque nos abre el camino de la salvación a los más simples y débiles de todos nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El Evangelio al Principio''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al tratar de persuadir a los Gálatas, de que esto realmente es una buena noticia y que no tenían que abandonarla para seguir a los judaizantes, Pablo les recuerda lo valioso que era para ellos el evangelio al principio. Observen los versículos 12b-16: “Ningún agravio me habéis hecho, pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me depreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues, testigo soy a favor vuestro de que de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubieras dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad?”. A todos sus argumentos bíblicos y teológicos, sobre la razón por la cual no deben seguir a los judaizantes sino mantener la fe en el evangelio, en el capítulo 3, Pablo le añade un argumento basado en su experiencia. De hecho, él dice: ¿Se acuerdan que mis planes para seguir avanzando se interrumpieron a causa de ese ataque terrible que tuve en mis ojos – cómo estaban rojos, infectados y llenos de pus? Tenían toda la razón para cambiar de canal y ver otro predicador más atrayente. Mi enfermedad fue una prueba para ustedes. Mi mensaje no vino bien empaquetado. Pero no me agraviaron, no me despreciaron, me recibieron como un ángel; vieron que Cristo estaba en mí, se hubieran arrancado los ojos y me los hubieran dado. ¿Por qué? ¡Porque vieron la belleza y la verdad del evangelio! Los persuadió. Los dejó satisfechos. ¡Fue tan valioso que me hubieran dado sus ojos para que el mensaje continuara – sus ojos! ¡Sus ojos! ¿Es el mensaje de los judaizantes más valioso, más válido realmente? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo debe haber pensado que si les podía recordar solamente lo poderoso y bello que les resultó el evangelio al principio, habrían dejado de sentirse atraídos por el evangelio falso de los judaizantes. Tal vez esta sea la manera en la tengo que concluir hoy. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para algunos de ustedes, estos son justamente los días en los que, por primera vez, la belleza del evangelio de la gracia comienza a brillar en el horizonte de sus almas. Pero, otros vuelven sus miradas meses, años o décadas atrás, a una era dorada de fe en la que Cristo tomaba forma en sus vidas poderosamente. Algo cambió. Algo se ha instalado en el mundo y el sentimiento vehemente de ser un extranjero o un exiliado en el mundo ha perdido intensidad. Las poderosas fuerzas modeladoras de sus vidas no provienen de Cristo dentro de ellos, sino de afuera, del mundo. En esta mañana, la palabra de aliento y de consejo es: el Espíritu del Cristo viviente puede volver a inundarnos hoy. Pablo no habría escrito esta carta si no hubiera habido esperanza para los gálatas. Por eso, les insto, saquen sus manos aficionadas de la arcilla de sus vidas y entréguense a las manos soberanas de Dios. Rechacen el elogio a los hombres y todos los esfuerzos por lograrlo. Vuelvan sus corazones a Cristo y digan: No soy yo, Tú te apropiaste de mí; perdóname; toma forma en mí. No a mí, Oh Señor, sino da gloria a tu nombre. Amén. (Salmos 115:1). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%A1Oh,_qu%C3%A9_Cristo_se_forme_en_Vosotros!</id>
		<title>¡Oh, qué Cristo se forme en Vosotros!</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%A1Oh,_qu%C3%A9_Cristo_se_forme_en_Vosotros!"/>
				<updated>2011-11-15T00:44:54Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|O, That Christ Would Be Formed in You!}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Gálatas 4:12-20 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros. Ningún agravio me habéis hecho; pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me despreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues testigo soy a favor vuestro de que, de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubierais dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad? Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos a fin de que mostréis celo por ellos. Es bueno mostrar celo con buena intención siempre y no sólo cuando yo estoy presente entre vosotros. Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros, quisiera estar presente ahora y cambiar mi tono, pues perplejo estoy en cuanto a vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón fundamental por la que la fe cristiana encuentra oposición en el mundo y también resistencia en nuestro corazones es que la verdadera fe salvadora implica siempre una reforma en nuestro corazón y en nuestra mente, para que no seamos nosotros los que vivimos sino que sea Cristo el que vive en nosotros. En el corazón humano hay un sentimiento de amor intenso y profundo por elogiar a los hombres. Tan naturalmente como las manzanas caen del árbol, los seres humanos gravitan hacia las ideas y las acciones que los hacen sentirse importantes y se resisten a las ideas y a las acciones que los hacen sentir insignificantes. En consecuencia, además de la gracia poderosa de Dios que nos ayuda a superar nuestra disposición natural al orgullo, siempre nos resistimos a la llegada de la fe a nuestras vidas, porque por la fe, Cristo tiene un control tan dominante de nuestras vidas y nos reforma tanto a su imagen, que no podemos presumir más de nada bueno que hacemos. No resulta muy atractivo para la mente humana verse transformado por Cristo de tal manera que le demos todo el mérito a Él por todo lo bueno que hacemos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Satisfacer el Orgullo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el obstáculo más importante de la fe cristiana – que es lo que Jesús quería decir, en Juan 5:44, cuando expresó: “¿Cómo podéis creer cuando recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único?”. Nos encanta elogiar a los hombres y eso hace difícil que confiemos en Cristo, porque el objetivo de Cristo es eliminar todo motivo de jactancia en nosotros y ponerlo todo en Dios (1 Corintios 1:29-31; Efesios 2:8-9; Gálatas 6:14). Él lo hizo una vez al llevar a cabo nuestra redención en la cruz sin nuestra ayuda; y continúa haciéndolo al aplicar esa redención en nuestros corazones sin nuestra ayuda. Por su gracia soberana, Cristo pagó la deuda que teníamos con Dios y por su gracia soberana está formando nuestras vidas a su imagen, para que podamos decir con el salmista (115:1): “No a nosotros Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria”. La fe salvadora es un descanso en ese trabajo soberano del Señor, en el pasado, en el presente y en el futuro, que le otorga toda la gloria a Dios (1 Pedro 4:10-11). Por lo tanto, en un sentido. la fe salvadora es lo más fácil del mundo – tan fácil como ser arcilla en las manos del alfarero. Pero, en otro sentido. es lo más difícil del mundo, porque la arcilla humana odia que Cristo la moldee y la forme para que Él se lleve toda la gloria por habernos convertido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, no es sorprendente que los judaizantes encuentren un punto de apoyo para sus falsas enseñanzas en los corazones de los nuevos gálatas convertidos, de la misma manera que en la actualidad, toda clase de cultos y modas pasajeras egocéntricas son capaces de ganar un punto de apoyo en la iglesia. Las enseñanzas de los judaizantes no se oponían al orgullo que quedaba en los cristianos creyentes. Estas satisfacían ese orgullo. Ellos decían, cambien de la fe a las obras; dejen el motor estimulador del Espíritu Santo y pongan a funcionar los esfuerzos de su carne (Gálatas 3:1-5). Proponían la ley como un medio de disfrutar del orgullo propio de una manera moralmente aceptable. Sus enseñanzas no eran tan esenciales y humildes como eran las de Pablo. Eran muy atractivas para los que querían ser religiosos y morales pero no querían convertirse en masilla en las manos de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''' No Nosotros, sino Cristo'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Gálatas 4:12-21, Pablo continúa sus esfuerzo por rescatar a los Gálatas del evangelio falso de los judaizantes. El punto principal del párrafo se encuentra en los versículos 12 y 19. El versículo 12 dice: “Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros” Era una ironía terrible para Pablo, un judío, convertirse en un gentil, por así decirlo, para ganar a los gálatas gentiles (1 Corintios 9:21). Pero, ahora ellos estaban tratando de convertirse en judíos, para ganarse el favor de Dios. En el versículo 12, Pablo les recuerda a los gálatas, que el mismo hecho por el cual él no depende de las características judías, debe hacerlos abandonar a los judaizantes y convertirse en lo que él es – libre en Cristo. Ese es el punto principal: sean libres como yo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 19 lo explica de una manera tal que demuestra porqué ser libre de la ley no tiene como resultado la glorificación de sí mismo por ausencia de ley: “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. En el versículo 12, cuando Pablo dice: “Haceos como yo” significa “Permitan que Cristo tome forma en vosotros”. La evidencia de esto se encuentra en Gálatas 2:20, donde Pablo nos explica cómo es su propia vida: “Con Cristo he sido crucificado y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que vivo ahora en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Lo que está claro en este versículo es que cuando Pablo dice: “Haceos como yo” quiere decir: “Mueran como yo he muerto y vivan con fe en el Hijo de Dios, para que sea Su vida dentro de ustedes la que los moldee y los forme”. Todo el ministerio de Pablo fue como una madre con dolores de parto – el sufrió los dolores del parto para dar nacimiento a personas en las cuales Cristo estaba tomando forma en sus vidas. “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Este es el punto principal del párrafo: “Haceos como yo: dejen que Cristo tome forma en vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este mensaje era diametralmente opuesto a las enseñanzas de los judaizantes. Lo podemos apreciar al comparar los versículos 17 y 19. Pablo descubre que los judaizantes tienen una intención, que no sorprende dada su teología de las obras.”Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos, a fin de que mostréis celo por ellos”. Pablo dice que en esencia, los judaizantes están motivados por el amor al elogio humano. Quieren que se interesen por ellos, que se los necesite, que se dependa de ellos. Para conseguir esta clase de atención egocéntrica, le dicen a los gálatas que los van a excluir de la bendición final de Dios, si no aceptan lo que les enseñan acerca de las obras. Por lo tanto, cada gálata gentil que se rinde y se circuncida, con la esperanza de acumular puntos con Dios, es otro paso más en el orgullo profundo de los judaizantes. Eso es lo que Gálatas 6:13 quiere decir cuando expresa: “Porque ni aún los mismos que son circuncidados guardan la ley, mas ellos desean haceros circuncidar para gloriarse en vuestra carne”. La misma teología que propagan se origina en el orgullo, ya que insta a depender en parte de Dios y en parte de uno mismo, y, por lo tanto, es inevitable que esa intención de propagar esa teología se base en el orgullo, es decir, el deseo de que se interesen por ellos. Una teología que aumenta el ego y, en consecuencia, nos sirve para satisfacer nuestro deseo de ser elogiados, seguramente se propagará, independientemente de esa misma intención. Ese es el punto del versículo 17. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Comparemos esto con la esencia del mensaje de Pablo en el versículo 19 – su deseo no es que se interesen por él sino por Cristo. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! (cf.1:10) ¿Qué es esta experiencia de la que Pablo habla? En la actualidad se habla mucho, especialmente en los campus de los seminarios, de “formación espiritual”. Estoy completamente de acuerdo, siempre que signifique la formación de Cristo en el creyente. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! La búsqueda bíblica para la formación espiritual está relacionada con ser formados desde adentro por la presencia del Cristo viviente de tal manera, que ya no estamos más “adaptados a este mundo, sino transformados mediante la renovación de nuestra mente (Romanos 12: 1-2); estar moldeados de tal manera por unirnos a él que “la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo” (2 Corintios 4:10); estar tan formados y dominados por Cristo para decir como Pablo, después de una vida de esfuerzo: “No era yo, sino la gracia de Dios en mí” (1 Corintios 15:10). No soy más yo el que vive, sino que es Cristo quien vive en mí” (Gálatas 2:20). “No me atreveré a hablar de nada, sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí” (Romanos 15:18). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No se necesita ser un genio para entenderlo, cuando Cristo moldea y forma nuestra vida interior a su propia imagen, nuestra liberación de la ley difícilmente va a resultar en un permiso de auto-alabanza por ausencia de ley. Por el contrario, es el poder de Cristo viviendo, reinando y formándose dentro de nosotros que nos libera para regocijarnos en la voluntad de Dios. Nos liberamos del agobio de la ley cuando recibimos el poder para realizarlo desde adentro. Y eso sucede cuando Cristo está en nosotros. &lt;br /&gt;
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'''Cómo se Forma Cristo en Nosotros''' &lt;br /&gt;
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¿Cómo sucede esto? ¿Bajo qué condiciones sucede? La respuesta se evidencia al conectar tres versículos. Primero, relacionen 4:19 con 4:6. El versículo 19 dice que Cristo debe formarse en nosotros. El versículo 6 dice que Cristo llega a nosotros por medio de su Espíritu: “Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones”. Luego relacionen 4:6 a 3:5. Pablo dice que “aquel que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o por escuchar con fe?”. En otras palabras, la entrega continua del Espíritu de Cristo y de su obra milagrosa sucede mediante la fe. Entonces, la respuesta a la pregunta ¿Cómo se forma Cristo en nosotros?, es: mediante la fe. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es muy simple: el Hijo de Dios llega y modela nuestro interior si confiamos que lo va a hacer. El Hijo toma forma en aquellos que se entregan a Él. Cristo se forma en las vidas de los que abandonan toda forma de vida propia. Cristo toma forma en una vida que está dispuesta a convertirse en masilla en las manos de Dios. Cristo prensa la forma de su rostro en la arcilla de nuestra alma, cuando dejamos de ser inflexibles y resistentes y cuando sacamos nuestras manos aficionadas y admitimos que nos somos tan buenos artesanos como Él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Acá podemos ver claramente lo que es la fe. La fe es la seguridad de que lo que Dios hará en ustedes, cuando Cristo se forme en sus vidas, es inmensamente preferible a lo que pueden hacer de ustedes mismos. Fe es la confianza, de que la manifestación de la obra de Cristo en sus vidas, es más maravillosa que todos los elogios que puedan recibir por ser “artífices de sus éxitos”. La fe es un remanso feliz en la completa suficiencia de lo que Cristo hizo en la cruz, de lo que hace ahora en nuestros corazones y lo que promete hacer por nosotros para siempre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Queda claro que el mensaje de Pablo es contrario al de los judaizantes. El mensaje de ellos satisface nuestro orgullo natural – nuestro deseo de ser “nuestros propios artífices” para obtener nosotros la gloria. El mensaje de Pablo nos priva de todo orgullo cuando dice que debemos ser personas “hechas por Cristo”, que recibimos la gloria para Dios al confiar que Él nos moldea cada día. No se glorifica a Dios con los estéticos y técnicos logros forjados por uno mismo. Se lo glorifica cuando nos alejamos de nosotros mismos y confiamos en Él como niños pequeños para que haga su voluntad. Esta es la mejor noticia del mundo, porque nos abre el camino de la salvación a los más simples y débiles de todos nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El Evangelio al Principio''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al tratar de persuadir a los Gálatas, de que esto realmente es una buena noticia y que no tenían que abandonarla para seguir a los judaizantes, Pablo les recuerda lo valioso que era para ellos el evangelio al principio. Observen los versículos 12b-16: “Ningún agravio me habéis hecho, pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me depreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues, testigo soy a favor vuestro de que de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubieras dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad?”. A todos sus argumentos bíblicos y teológicos, sobre la razón por la cual no deben seguir a los judaizantes sino mantener la fe en el evangelio, en el capítulo 3, Pablo le añade un argumento basado en su experiencia. De hecho, él dice: ¿Se acuerdan que mis planes para seguir avanzando se interrumpieron a causa de ese ataque terrible que tuve en mis ojos – cómo estaban rojos, infectados y llenos de pus? Tenían toda la razón para cambiar de canal y ver otro predicador más atrayente. Mi enfermedad fue una prueba para ustedes. Mi mensaje no vino bien empaquetado. Pero no me agraviaron, no me despreciaron, me recibieron como un ángel; vieron que Cristo estaba en mí, se hubieran arrancado los ojos y me los hubieran dado. ¿Por qué? ¡Porque vieron la belleza y la verdad del evangelio! Los persuadió. Los dejó satisfechos. ¡Fue tan valioso que me hubieran dado sus ojos para que el mensaje continuara – sus ojos! ¡Sus ojos! ¿Es el mensaje de los judaizantes más valioso, más válido realmente? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo debe haber pensado que si les podía recordar solamente lo poderoso y bello que les resultó el evangelio al principio, habrían dejado de sentirse atraídos por el evangelio falso de los judaizantes. Tal vez esta sea la manera en la tengo que concluir hoy. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para algunos de ustedes, estos son justamente los días en los que, por primera vez, la belleza del evangelio de la gracia comienza a brillar en el horizonte de sus almas. Pero, otros vuelven sus miradas meses, años o décadas atrás, a una era dorada de fe en la que Cristo tomaba forma en sus vidas poderosamente. Algo cambió. Algo se ha instalado en el mundo y el sentimiento vehemente de ser un extranjero o un exiliado en el mundo ha perdido intensidad. Las poderosas fuerzas modeladoras de sus vidas no provienen de Cristo dentro de ellos, sino de afuera, del mundo. En esta mañana, la palabra de aliento y de consejo es: el Espíritu del Cristo viviente puede volver a inundarnos hoy. Pablo no habría escrito esta carta si no hubiera habido esperanza para los gálatas. Por eso, les insto, saquen sus manos aficionadas de la arcilla de sus vidas y entréguense a las manos soberanas de Dios. Rechacen el elogio a los hombres y todos los esfuerzos por lograrlo. Vuelvan sus corazones a Cristo y digan: No soy yo, Tú te apropiaste de mí; perdóname; toma forma en mí. No a mí, Oh Señor, sino da gloria a tu nombre. Amén. (Salmos 115:1). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
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&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%A1Oh,_qu%C3%A9_Cristo_se_forme_en_Vosotros!</id>
		<title>¡Oh, qué Cristo se forme en Vosotros!</title>
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				<updated>2011-11-15T00:42:17Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|O, That Christ Would Be Formed in You!}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros. Ningún agravio me habéis hecho; pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me despreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues testigo soy a favor vuestro de que, de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubierais dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad? Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos a fin de que mostréis celo por ellos. Es bueno mostrar celo con buena intención siempre y no sólo cuando yo estoy presente entre vosotros. Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros, quisiera estar presente ahora y cambiar mi tono, pues perplejo estoy en cuanto a vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón fundamental por la que la fe cristiana encuentra oposición en el mundo y también resistencia en nuestro corazones es que la verdadera fe salvadora implica siempre una reforma en nuestro corazón y en nuestra mente, para que no seamos nosotros los que vivimos sino que sea Cristo el que vive en nosotros. En el corazón humano hay un sentimiento de amor intenso y profundo por elogiar a los hombres. Tan naturalmente como las manzanas caen del árbol, los seres humanos gravitan hacia las ideas y las acciones que los hacen sentirse importantes y se resisten a las ideas y a las acciones que los hacen sentir insignificantes. En consecuencia, además de la gracia poderosa de Dios que nos ayuda a superar nuestra disposición natural al orgullo, siempre nos resistimos a la llegada de la fe a nuestras vidas, porque por la fe, Cristo tiene un control tan dominante de nuestras vidas y nos reforma tanto a su imagen, que no podemos presumir más de nada bueno que hacemos. No resulta muy atractivo para la mente humana verse transformado por Cristo de tal manera que le demos todo el mérito a Él por todo lo bueno que hacemos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Satisfacer el Orgullo''' &lt;br /&gt;
Este es el obstáculo más importante de la fe cristiana – que es lo que Jesús quería decir, en Juan 5:44, cuando expresó: “¿Cómo podéis creer cuando recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único?”. Nos encanta elogiar a los hombres y eso hace difícil que confiemos en Cristo, porque el objetivo de Cristo es eliminar todo motivo de jactancia en nosotros y ponerlo todo en Dios (1 Corintios 1:29-31; Efesios 2:8-9; Gálatas 6:14). Él lo hizo una vez al llevar a cabo nuestra redención en la cruz sin nuestra ayuda; y continúa haciéndolo al aplicar esa redención en nuestros corazones sin nuestra ayuda. Por su gracia soberana, Cristo pagó la deuda que teníamos con Dios y por su gracia soberana está formando nuestras vidas a su imagen, para que podamos decir con el salmista (115:1): “No a nosotros Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria”. La fe salvadora es un descanso en ese trabajo soberano del Señor, en el pasado, en el presente y en el futuro, que le otorga toda la gloria a Dios (1 Pedro 4:10-11). Por lo tanto, en un sentido. la fe salvadora es lo más fácil del mundo – tan fácil como ser arcilla en las manos del alfarero. Pero, en otro sentido. es lo más difícil del mundo, porque la arcilla humana odia que Cristo la moldee y la forme para que Él se lleve toda la gloria por habernos convertido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, no es sorprendente que los judaizantes encuentren un punto de apoyo para sus falsas enseñanzas en los corazones de los nuevos gálatas convertidos, de la misma manera que en la actualidad, toda clase de cultos y modas pasajeras egocéntricas son capaces de ganar un punto de apoyo en la iglesia. Las enseñanzas de los judaizantes no se oponían al orgullo que quedaba en los cristianos creyentes. Estas satisfacían ese orgullo. Ellos decían, cambien de la fe a las obras; dejen el motor estimulador del Espíritu Santo y pongan a funcionar los esfuerzos de su carne (Gálatas 3:1-5). Proponían la ley como un medio de disfrutar del orgullo propio de una manera moralmente aceptable. Sus enseñanzas no eran tan esenciales y humildes como eran las de Pablo. Eran muy atractivas para los que querían ser religiosos y morales pero no querían convertirse en masilla en las manos de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''' No Nosotros, sino Cristo'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Gálatas 4:12-21, Pablo continúa sus esfuerzo por rescatar a los Gálatas del evangelio falso de los judaizantes. El punto principal del párrafo se encuentra en los versículos 12 y 19. El versículo 12 dice: “Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros” Era una ironía terrible para Pablo, un judío, convertirse en un gentil, por así decirlo, para ganar a los gálatas gentiles (1 Corintios 9:21). Pero, ahora ellos estaban tratando de convertirse en judíos, para ganarse el favor de Dios. En el versículo 12, Pablo les recuerda a los gálatas, que el mismo hecho por el cual él no depende de las características judías, debe hacerlos abandonar a los judaizantes y convertirse en lo que él es – libre en Cristo. Ese es el punto principal: sean libres como yo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 19 lo explica de una manera tal que demuestra porqué ser libre de la ley no tiene como resultado la glorificación de sí mismo por ausencia de ley: “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. En el versículo 12, cuando Pablo dice: “Haceos como yo” significa “Permitan que Cristo tome forma en vosotros”. La evidencia de esto se encuentra en Gálatas 2:20, donde Pablo nos explica cómo es su propia vida: “Con Cristo he sido crucificado y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que vivo ahora en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Lo que está claro en este versículo es que cuando Pablo dice: “Haceos como yo” quiere decir: “Mueran como yo he muerto y vivan con fe en el Hijo de Dios, para que sea Su vida dentro de ustedes la que los moldee y los forme”. Todo el ministerio de Pablo fue como una madre con dolores de parto – el sufrió los dolores del parto para dar nacimiento a personas en las cuales Cristo estaba tomando forma en sus vidas. “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Este es el punto principal del párrafo: “Haceos como yo: dejen que Cristo tome forma en vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este mensaje era diametralmente opuesto a las enseñanzas de los judaizantes. Lo podemos apreciar al comparar los versículos 17 y 19. Pablo descubre que los judaizantes tienen una intención, que no sorprende dada su teología de las obras.”Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos, a fin de que mostréis celo por ellos”. Pablo dice que en esencia, los judaizantes están motivados por el amor al elogio humano. Quieren que se interesen por ellos, que se los necesite, que se dependa de ellos. Para conseguir esta clase de atención egocéntrica, le dicen a los gálatas que los van a excluir de la bendición final de Dios, si no aceptan lo que les enseñan acerca de las obras. Por lo tanto, cada gálata gentil que se rinde y se circuncida, con la esperanza de acumular puntos con Dios, es otro paso más en el orgullo profundo de los judaizantes. Eso es lo que Gálatas 6:13 quiere decir cuando expresa: “Porque ni aún los mismos que son circuncidados guardan la ley, mas ellos desean haceros circuncidar para gloriarse en vuestra carne”. La misma teología que propagan se origina en el orgullo, ya que insta a depender en parte de Dios y en parte de uno mismo, y, por lo tanto, es inevitable que esa intención de propagar esa teología se base en el orgullo, es decir, el deseo de que se interesen por ellos. Una teología que aumenta el ego y, en consecuencia, nos sirve para satisfacer nuestro deseo de ser elogiados, seguramente se propagará, independientemente de esa misma intención. Ese es el punto del versículo 17. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Comparemos esto con la esencia del mensaje de Pablo en el versículo 19 – su deseo no es que se interesen por él sino por Cristo. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! (cf.1:10) ¿Qué es esta experiencia de la que Pablo habla? En la actualidad se habla mucho, especialmente en los campus de los seminarios, de “formación espiritual”. Estoy completamente de acuerdo, siempre que signifique la formación de Cristo en el creyente. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! La búsqueda bíblica para la formación espiritual está relacionada con ser formados desde adentro por la presencia del Cristo viviente de tal manera, que ya no estamos más “adaptados a este mundo, sino transformados mediante la renovación de nuestra mente (Romanos 12: 1-2); estar moldeados de tal manera por unirnos a él que “la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo” (2 Corintios 4:10); estar tan formados y dominados por Cristo para decir como Pablo, después de una vida de esfuerzo: “No era yo, sino la gracia de Dios en mí” (1 Corintios 15:10). No soy más yo el que vive, sino que es Cristo quien vive en mí” (Gálatas 2:20). “No me atreveré a hablar de nada, sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí” (Romanos 15:18). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No se necesita ser un genio para entenderlo, cuando Cristo moldea y forma nuestra vida interior a su propia imagen, nuestra liberación de la ley difícilmente va a resultar en un permiso de auto-alabanza por ausencia de ley. Por el contrario, es el poder de Cristo viviendo, reinando y formándose dentro de nosotros que nos libera para regocijarnos en la voluntad de Dios. Nos liberamos del agobio de la ley cuando recibimos el poder para realizarlo desde adentro. Y eso sucede cuando Cristo está en nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cómo se Forma Cristo en Nosotros''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo sucede esto? ¿Bajo qué condiciones sucede? La respuesta se evidencia al conectar tres versículos. Primero, relacionen 4:19 con 4:6. El versículo 19 dice que Cristo debe formarse en nosotros. El versículo 6 dice que Cristo llega a nosotros por medio de su Espíritu: “Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones”. Luego relacionen 4:6 a 3:5. Pablo dice que “aquel que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o por escuchar con fe?”. En otras palabras, la entrega continua del Espíritu de Cristo y de su obra milagrosa sucede mediante la fe. Entonces, la respuesta a la pregunta ¿Cómo se forma Cristo en nosotros?, es: mediante la fe. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es muy simple: el Hijo de Dios llega y modela nuestro interior si confiamos que lo va a hacer. El Hijo toma forma en aquellos que se entregan a Él. Cristo se forma en las vidas de los que abandonan toda forma de vida propia. Cristo toma forma en una vida que está dispuesta a convertirse en masilla en las manos de Dios. Cristo prensa la forma de su rostro en la arcilla de nuestra alma, cuando dejamos de ser inflexibles y resistentes y cuando sacamos nuestras manos aficionadas y admitimos que nos somos tan buenos artesanos como Él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Acá podemos ver claramente lo que es la fe. La fe es la seguridad de que lo que Dios hará en ustedes, cuando Cristo se forme en sus vidas, es inmensamente preferible a lo que pueden hacer de ustedes mismos. Fe es la confianza, de que la manifestación de la obra de Cristo en sus vidas, es más maravillosa que todos los elogios que puedan recibir por ser “artífices de sus éxitos”. La fe es un remanso feliz en la completa suficiencia de lo que Cristo hizo en la cruz, de lo que hace ahora en nuestros corazones y lo que promete hacer por nosotros para siempre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Queda claro que el mensaje de Pablo es contrario al de los judaizantes. El mensaje de ellos satisface nuestro orgullo natural – nuestro deseo de ser “nuestros propios artífices” para obtener nosotros la gloria. El mensaje de Pablo nos priva de todo orgullo cuando dice que debemos ser personas “hechas por Cristo”, que recibimos la gloria para Dios al confiar que Él nos moldea cada día. No se glorifica a Dios con los estéticos y técnicos logros forjados por uno mismo. Se lo glorifica cuando nos alejamos de nosotros mismos y confiamos en Él como niños pequeños para que haga su voluntad. Esta es la mejor noticia del mundo, porque nos abre el camino de la salvación a los más simples y débiles de todos nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El Evangelio al Principio''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al tratar de persuadir a los Gálatas, de que esto realmente es una buena noticia y que no tenían que abandonarla para seguir a los judaizantes, Pablo les recuerda lo valioso que era para ellos el evangelio al principio. Observen los versículos 12b-16: “Ningún agravio me habéis hecho, pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me depreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues, testigo soy a favor vuestro de que de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubieras dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad?”. A todos sus argumentos bíblicos y teológicos, sobre la razón por la cual no deben seguir a los judaizantes sino mantener la fe en el evangelio, en el capítulo 3, Pablo le añade un argumento basado en su experiencia. De hecho, él dice: ¿Se acuerdan que mis planes para seguir avanzando se interrumpieron a causa de ese ataque terrible que tuve en mis ojos – cómo estaban rojos, infectados y llenos de pus? Tenían toda la razón para cambiar de canal y ver otro predicador más atrayente. Mi enfermedad fue una prueba para ustedes. Mi mensaje no vino bien empaquetado. Pero no me agraviaron, no me despreciaron, me recibieron como un ángel; vieron que Cristo estaba en mí, se hubieran arrancado los ojos y me los hubieran dado. ¿Por qué? ¡Porque vieron la belleza y la verdad del evangelio! Los persuadió. Los dejó satisfechos. ¡Fue tan valioso que me hubieran dado sus ojos para que el mensaje continuara – sus ojos! ¡Sus ojos! ¿Es el mensaje de los judaizantes más valioso, más válido realmente? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo debe haber pensado que si les podía recordar solamente lo poderoso y bello que les resultó el evangelio al principio, habrían dejado de sentirse atraídos por el evangelio falso de los judaizantes. Tal vez esta sea la manera en la tengo que concluir hoy. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para algunos de ustedes, estos son justamente los días en los que, por primera vez, la belleza del evangelio de la gracia comienza a brillar en el horizonte de sus almas. Pero, otros vuelven sus miradas meses, años o décadas atrás, a una era dorada de fe en la que Cristo tomaba forma en sus vidas poderosamente. Algo cambió. Algo se ha instalado en el mundo y el sentimiento vehemente de ser un extranjero o un exiliado en el mundo ha perdido intensidad. Las poderosas fuerzas modeladoras de sus vidas no provienen de Cristo dentro de ellos, sino de afuera, del mundo. En esta mañana, la palabra de aliento y de consejo es: el Espíritu del Cristo viviente puede volver a inundarnos hoy. Pablo no habría escrito esta carta si no hubiera habido esperanza para los gálatas. Por eso, les insto, saquen sus manos aficionadas de la arcilla de sus vidas y entréguense a las manos soberanas de Dios. Rechacen el elogio a los hombres y todos los esfuerzos por lograrlo. Vuelvan sus corazones a Cristo y digan: No soy yo, Tú te apropiaste de mí; perdóname; toma forma en mí. No a mí, Oh Señor, sino da gloria a tu nombre. Amén. (Salmos 115:1). &lt;br /&gt;
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		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%A1Oh,_qu%C3%A9_Cristo_se_forme_en_Vosotros!</id>
		<title>¡Oh, qué Cristo se forme en Vosotros!</title>
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				<updated>2011-11-15T00:32:13Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
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“Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros. Ningún agravio me habéis hecho; pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me despreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues testigo soy a favor vuestro de que, de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubierais dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad? Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos a fin de que mostréis celo por ellos. Es bueno mostrar celo con buena intención siempre y no sólo cuando yo estoy presente entre vosotros. Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros, quisiera estar presente ahora y cambiar mi tono, pues perplejo estoy en cuanto a vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón fundamental por la que la fe cristiana encuentra oposición en el mundo y también resistencia en nuestro corazones es que la verdadera fe salvadora implica siempre una reforma en nuestro corazón y en nuestra mente, para que no seamos nosotros los que vivimos sino que sea Cristo el que vive en nosotros. En el corazón humano hay un sentimiento de amor intenso y profundo por elogiar a los hombres. Tan naturalmente como las manzanas caen del árbol, los seres humanos gravitan hacia las ideas y las acciones que los hacen sentirse importantes y se resisten a las ideas y a las acciones que los hacen sentir insignificantes. En consecuencia, además de la gracia poderosa de Dios que nos ayuda a superar nuestra disposición natural al orgullo, siempre nos resistimos a la llegada de la fe a nuestras vidas, porque por la fe, Cristo tiene un control tan dominante de nuestras vidas y nos reforma tanto a su imagen, que no podemos presumir más de nada bueno que hacemos. No resulta muy atractivo para la mente humana verse transformado por Cristo de tal manera que le demos todo el mérito a Él por todo lo bueno que hacemos. &lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
''''''Satisfacer el Orgullo'''''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el obstáculo más importante de la fe cristiana – que es lo que Jesús quería decir, en Juan 5:44, cuando expresó: “¿Cómo podéis creer cuando recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único?”. Nos encanta elogiar a los hombres y eso hace difícil que confiemos en Cristo, porque el objetivo de Cristo es eliminar todo motivo de jactancia en nosotros y ponerlo todo en Dios (1 Corintios 1:29-31; Efesios 2:8-9; Gálatas 6:14). Él lo hizo una vez al llevar a cabo nuestra redención en la cruz sin nuestra ayuda; y continúa haciéndolo al aplicar esa redención en nuestros corazones sin nuestra ayuda. Por su gracia soberana, Cristo pagó la deuda que teníamos con Dios y por su gracia soberana está formando nuestras vidas a su imagen, para que podamos decir con el salmista (115:1): “No a nosotros Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria”. La fe salvadora es un descanso en ese trabajo soberano del Señor, en el pasado, en el presente y en el futuro, que le otorga toda la gloria a Dios (1 Pedro 4:10-11). Por lo tanto, en un sentido. la fe salvadora es lo más fácil del mundo – tan fácil como ser arcilla en las manos del alfarero. Pero, en otro sentido. es lo más difícil del mundo, porque la arcilla humana odia que Cristo la moldee y la forme para que Él se lleve toda la gloria por habernos convertido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, no es sorprendente que los judaizantes encuentren un punto de apoyo para sus falsas enseñanzas en los corazones de los nuevos gálatas convertidos, de la misma manera que en la actualidad, toda clase de cultos y modas pasajeras egocéntricas son capaces de ganar un punto de apoyo en la iglesia. Las enseñanzas de los judaizantes no se oponían al orgullo que quedaba en los cristianos creyentes. Estas satisfacían ese orgullo. Ellos decían, cambien de la fe a las obras; dejen el motor estimulador del Espíritu Santo y pongan a funcionar los esfuerzos de su carne (Gálatas 3:1-5). Proponían la ley como un medio de disfrutar del orgullo propio de una manera moralmente aceptable. Sus enseñanzas no eran tan esenciales y humildes como eran las de Pablo. Eran muy atractivas para los que querían ser religiosos y morales pero no querían convertirse en masilla en las manos de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 '''No Nosotros, sino Cristo'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Gálatas 4:12-21, Pablo continúa sus esfuerzo por rescatar a los Gálatas del evangelio falso de los judaizantes. El punto principal del párrafo se encuentra en los versículos 12 y 19. El versículo 12 dice: “Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros” Era una ironía terrible para Pablo, un judío, convertirse en un gentil, por así decirlo, para ganar a los gálatas gentiles (1 Corintios 9:21). Pero, ahora ellos estaban tratando de convertirse en judíos, para ganarse el favor de Dios. En el versículo 12, Pablo les recuerda a los gálatas, que el mismo hecho por el cual él no depende de las características judías, debe hacerlos abandonar a los judaizantes y convertirse en lo que él es – libre en Cristo. Ese es el punto principal: sean libres como yo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 19 lo explica de una manera tal que demuestra porqué ser libre de la ley no tiene como resultado la glorificación de sí mismo por ausencia de ley: “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. En el versículo 12, cuando Pablo dice: “Haceos como yo” significa “Permitan que Cristo tome forma en vosotros”. La evidencia de esto se encuentra en Gálatas 2:20, donde Pablo nos explica cómo es su propia vida: “Con Cristo he sido crucificado y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que vivo ahora en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Lo que está claro en este versículo es que cuando Pablo dice: “Haceos como yo” quiere decir: “Mueran como yo he muerto y vivan con fe en el Hijo de Dios, para que sea Su vida dentro de ustedes la que los moldee y los forme”. Todo el ministerio de Pablo fue como una madre con dolores de parto – el sufrió los dolores del parto para dar nacimiento a personas en las cuales Cristo estaba tomando forma en sus vidas. “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Este es el punto principal del párrafo: “Haceos como yo: dejen que Cristo tome forma en vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este mensaje era diametralmente opuesto a las enseñanzas de los judaizantes. Lo podemos apreciar al comparar los versículos 17 y 19. Pablo descubre que los judaizantes tienen una intención, que no sorprende dada su teología de las obras.”Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos, a fin de que mostréis celo por ellos”. Pablo dice que en esencia, los judaizantes están motivados por el amor al elogio humano. Quieren que se interesen por ellos, que se los necesite, que se dependa de ellos. Para conseguir esta clase de atención egocéntrica, le dicen a los gálatas que los van a excluir de la bendición final de Dios, si no aceptan lo que les enseñan acerca de las obras. Por lo tanto, cada gálata gentil que se rinde y se circuncida, con la esperanza de acumular puntos con Dios, es otro paso más en el orgullo profundo de los judaizantes. Eso es lo que Gálatas 6:13 quiere decir cuando expresa: “Porque ni aún los mismos que son circuncidados guardan la ley, mas ellos desean haceros circuncidar para gloriarse en vuestra carne”. La misma teología que propagan se origina en el orgullo, ya que insta a depender en parte de Dios y en parte de uno mismo, y, por lo tanto, es inevitable que esa intención de propagar esa teología se base en el orgullo, es decir, el deseo de que se interesen por ellos. Una teología que aumenta el ego y, en consecuencia, nos sirve para satisfacer nuestro deseo de ser elogiados, seguramente se propagará, independientemente de esa misma intención. Ese es el punto del versículo 17. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Comparemos esto con la esencia del mensaje de Pablo en el versículo 19 – su deseo no es que se interesen por él sino por Cristo. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! (cf.1:10) ¿Qué es esta experiencia de la que Pablo habla? En la actualidad se habla mucho, especialmente en los campus de los seminarios, de “formación espiritual”. Estoy completamente de acuerdo, siempre que signifique la formación de Cristo en el creyente. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! La búsqueda bíblica para la formación espiritual está relacionada con ser formados desde adentro por la presencia del Cristo viviente de tal manera, que ya no estamos más “adaptados a este mundo, sino transformados mediante la renovación de nuestra mente (Romanos 12: 1-2); estar moldeados de tal manera por unirnos a él que “la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo” (2 Corintios 4:10); estar tan formados y dominados por Cristo para decir como Pablo, después de una vida de esfuerzo: “No era yo, sino la gracia de Dios en mí” (1 Corintios 15:10). No soy más yo el que vive, sino que es Cristo quien vive en mí” (Gálatas 2:20). “No me atreveré a hablar de nada, sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí” (Romanos 15:18). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No se necesita ser un genio para entenderlo, cuando Cristo moldea y forma nuestra vida interior a su propia imagen, nuestra liberación de la ley difícilmente va a resultar en un permiso de auto-alabanza por ausencia de ley. Por el contrario, es el poder de Cristo viviendo, reinando y formándose dentro de nosotros que nos libera para regocijarnos en la voluntad de Dios. Nos liberamos del agobio de la ley cuando recibimos el poder para realizarlo desde adentro. Y eso sucede cuando Cristo está en nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cómo se Forma Cristo en Nosotros ¿Cómo sucede esto? ¿Bajo qué condiciones sucede? La respuesta se evidencia al conectar tres versículos. Primero, relacionen 4:19 con 4:6. El versículo 19 dice que Cristo debe formarse en nosotros. El versículo 6 dice que Cristo llega a nosotros por medio de su Espíritu: “Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones”. Luego relacionen 4:6 a 3:5. Pablo dice que “aquel que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o por escuchar con fe?”. En otras palabras, la entrega continua del Espíritu de Cristo y de su obra milagrosa sucede mediante la fe. Entonces, la respuesta a la pregunta ¿Cómo se forma Cristo en nosotros?, es: mediante la fe. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es muy simple: el Hijo de Dios llega y modela nuestro interior si confiamos que lo va a hacer. El Hijo toma forma en aquellos que se entregan a Él. Cristo se forma en las vidas de los que abandonan toda forma de vida propia. Cristo toma forma en una vida que está dispuesta a convertirse en masilla en las manos de Dios. Cristo prensa la forma de su rostro en la arcilla de nuestra alma, cuando dejamos de ser inflexibles y resistentes y cuando sacamos nuestras manos aficionadas y admitimos que nos somos tan buenos artesanos como Él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Acá podemos ver claramente lo que es la fe. La fe es la seguridad de que lo que Dios hará en ustedes, cuando Cristo se forme en sus vidas, es inmensamente preferible a lo que pueden hacer de ustedes mismos. Fe es la confianza, de que la manifestación de la obra de Cristo en sus vidas, es más maravillosa que todos los elogios que puedan recibir por ser “artífices de sus éxitos”. La fe es un remanso feliz en la completa suficiencia de lo que Cristo hizo en la cruz, de lo que hace ahora en nuestros corazones y lo que promete hacer por nosotros para siempre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Queda claro que el mensaje de Pablo es contrario al de los judaizantes. El mensaje de ellos satisface nuestro orgullo natural – nuestro deseo de ser “nuestros propios artífices” para obtener nosotros la gloria. El mensaje de Pablo nos priva de todo orgullo cuando dice que debemos ser personas “hechas por Cristo”, que recibimos la gloria para Dios al confiar que Él nos moldea cada día. No se glorifica a Dios con los estéticos y técnicos logros forjados por uno mismo. Se lo glorifica cuando nos alejamos de nosotros mismos y confiamos en Él como niños pequeños para que haga su voluntad. Esta es la mejor noticia del mundo, porque nos abre el camino de la salvación a los más simples y débiles de todos nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Evangelio al Principio &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al tratar de persuadir a los Gálatas, de que esto realmente es una buena noticia y que no tenían que abandonarla para seguir a los judaizantes, Pablo les recuerda lo valioso que era para ellos el evangelio al principio. Observen los versículos 12b-16: “Ningún agravio me habéis hecho, pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me depreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues, testigo soy a favor vuestro de que de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubieras dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad?”. A todos sus argumentos bíblicos y teológicos, sobre la razón por la cual no deben seguir a los judaizantes sino mantener la fe en el evangelio, en el capítulo 3, Pablo le añade un argumento basado en su experiencia. De hecho, él dice: ¿Se acuerdan que mis planes para seguir avanzando se interrumpieron a causa de ese ataque terrible que tuve en mis ojos – cómo estaban rojos, infectados y llenos de pus? Tenían toda la razón para cambiar de canal y ver otro predicador más atrayente. Mi enfermedad fue una prueba para ustedes. Mi mensaje no vino bien empaquetado. Pero no me agraviaron, no me despreciaron, me recibieron como un ángel; vieron que Cristo estaba en mí, se hubieran arrancado los ojos y me los hubieran dado. ¿Por qué? ¡Porque vieron la belleza y la verdad del evangelio! Los persuadió. Los dejó satisfechos. ¡Fue tan valioso que me hubieran dado sus ojos para que el mensaje continuara – sus ojos! ¡Sus ojos! ¿Es el mensaje de los judaizantes más valioso, más válido realmente? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo debe haber pensado que si les podía recordar solamente lo poderoso y bello que les resultó el evangelio al principio, habrían dejado de sentirse atraídos por el evangelio falso de los judaizantes. Tal vez esta sea la manera en la tengo que concluir hoy. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para algunos de ustedes, estos son justamente los días en los que, por primera vez, la belleza del evangelio de la gracia comienza a brillar en el horizonte de sus almas. Pero, otros vuelven sus miradas meses, años o décadas atrás, a una era dorada de fe en la que Cristo tomaba forma en sus vidas poderosamente. Algo cambió. Algo se ha instalado en el mundo y el sentimiento vehemente de ser un extranjero o un exiliado en el mundo ha perdido intensidad. Las poderosas fuerzas modeladoras de sus vidas no provienen de Cristo dentro de ellos, sino de afuera, del mundo. En esta mañana, la palabra de aliento y de consejo es: el Espíritu del Cristo viviente puede volver a inundarnos hoy. Pablo no habría escrito esta carta si no hubiera habido esperanza para los gálatas. Por eso, les insto, saquen sus manos aficionadas de la arcilla de sus vidas y entréguense a las manos soberanas de Dios. Rechacen el elogio a los hombres y todos los esfuerzos por lograrlo. Vuelvan sus corazones a Cristo y digan: No soy yo, Tú te apropiaste de mí; perdóname; toma forma en mí. No a mí, Oh Señor, sino da gloria a tu nombre. Amén. (Salmos 115:1). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
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&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%A1Oh,_qu%C3%A9_Cristo_se_forme_en_Vosotros!</id>
		<title>¡Oh, qué Cristo se forme en Vosotros!</title>
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				<updated>2011-11-15T00:29:08Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|O, That Christ Would Be Formed in You!}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros. Ningún agravio me habéis hecho; pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me despreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues testigo soy a favor vuestro de que, de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubierais dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad? Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos a fin de que mostréis celo por ellos. Es bueno mostrar celo con buena intención siempre y no sólo cuando yo estoy presente entre vosotros. Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros, quisiera estar presente ahora y cambiar mi tono, pues perplejo estoy en cuanto a vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón fundamental por la que la fe cristiana encuentra oposición en el mundo y también resistencia en nuestro corazones es que la verdadera fe salvadora implica siempre una reforma en nuestro corazón y en nuestra mente, para que no seamos nosotros los que vivimos sino que sea Cristo el que vive en nosotros. En el corazón humano hay un sentimiento de amor intenso y profundo por elogiar a los hombres. Tan naturalmente como las manzanas caen del árbol, los seres humanos gravitan hacia las ideas y las acciones que los hacen sentirse importantes y se resisten a las ideas y a las acciones que los hacen sentir insignificantes. En consecuencia, además de la gracia poderosa de Dios que nos ayuda a superar nuestra disposición natural al orgullo, siempre nos resistimos a la llegada de la fe a nuestras vidas, porque por la fe, Cristo tiene un control tan dominante de nuestras vidas y nos reforma tanto a su imagen, que no podemos presumir más de nada bueno que hacemos. No resulta muy atractivo para la mente humana verse transformado por Cristo de tal manera que le demos todo el mérito a Él por todo lo bueno que hacemos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Satisfacer el Orgullo &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el obstáculo más importante de la fe cristiana – que es lo que Jesús quería decir, en Juan 5:44, cuando expresó: “¿Cómo podéis creer cuando recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único?”. Nos encanta elogiar a los hombres y eso hace difícil que confiemos en Cristo, porque el objetivo de Cristo es eliminar todo motivo de jactancia en nosotros y ponerlo todo en Dios (1 Corintios 1:29-31; Efesios 2:8-9; Gálatas 6:14). Él lo hizo una vez al llevar a cabo nuestra redención en la cruz sin nuestra ayuda; y continúa haciéndolo al aplicar esa redención en nuestros corazones sin nuestra ayuda. Por su gracia soberana, Cristo pagó la deuda que teníamos con Dios y por su gracia soberana está formando nuestras vidas a su imagen, para que podamos decir con el salmista (115:1): “No a nosotros Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria”. La fe salvadora es un descanso en ese trabajo soberano del Señor, en el pasado, en el presente y en el futuro, que le otorga toda la gloria a Dios (1 Pedro 4:10-11). Por lo tanto, en un sentido. la fe salvadora es lo más fácil del mundo – tan fácil como ser arcilla en las manos del alfarero. Pero, en otro sentido. es lo más difícil del mundo, porque la arcilla humana odia que Cristo la moldee y la forme para que Él se lleve toda la gloria por habernos convertido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, no es sorprendente que los judaizantes encuentren un punto de apoyo para sus falsas enseñanzas en los corazones de los nuevos gálatas convertidos, de la misma manera que en la actualidad, toda clase de cultos y modas pasajeras egocéntricas son capaces de ganar un punto de apoyo en la iglesia. Las enseñanzas de los judaizantes no se oponían al orgullo que quedaba en los cristianos creyentes. Estas satisfacían ese orgullo. Ellos decían, cambien de la fe a las obras; dejen el motor estimulador del Espíritu Santo y pongan a funcionar los esfuerzos de su carne (Gálatas 3:1-5). Proponían la ley como un medio de disfrutar del orgullo propio de una manera moralmente aceptable. Sus enseñanzas no eran tan esenciales y humildes como eran las de Pablo. Eran muy atractivas para los que querían ser religiosos y morales pero no querían convertirse en masilla en las manos de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 '''No Nosotros, sino Cristo'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Gálatas 4:12-21, Pablo continúa sus esfuerzo por rescatar a los Gálatas del evangelio falso de los judaizantes. El punto principal del párrafo se encuentra en los versículos 12 y 19. El versículo 12 dice: “Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros” Era una ironía terrible para Pablo, un judío, convertirse en un gentil, por así decirlo, para ganar a los gálatas gentiles (1 Corintios 9:21). Pero, ahora ellos estaban tratando de convertirse en judíos, para ganarse el favor de Dios. En el versículo 12, Pablo les recuerda a los gálatas, que el mismo hecho por el cual él no depende de las características judías, debe hacerlos abandonar a los judaizantes y convertirse en lo que él es – libre en Cristo. Ese es el punto principal: sean libres como yo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 19 lo explica de una manera tal que demuestra porqué ser libre de la ley no tiene como resultado la glorificación de sí mismo por ausencia de ley: “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. En el versículo 12, cuando Pablo dice: “Haceos como yo” significa “Permitan que Cristo tome forma en vosotros”. La evidencia de esto se encuentra en Gálatas 2:20, donde Pablo nos explica cómo es su propia vida: “Con Cristo he sido crucificado y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que vivo ahora en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Lo que está claro en este versículo es que cuando Pablo dice: “Haceos como yo” quiere decir: “Mueran como yo he muerto y vivan con fe en el Hijo de Dios, para que sea Su vida dentro de ustedes la que los moldee y los forme”. Todo el ministerio de Pablo fue como una madre con dolores de parto – el sufrió los dolores del parto para dar nacimiento a personas en las cuales Cristo estaba tomando forma en sus vidas. “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Este es el punto principal del párrafo: “Haceos como yo: dejen que Cristo tome forma en vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este mensaje era diametralmente opuesto a las enseñanzas de los judaizantes. Lo podemos apreciar al comparar los versículos 17 y 19. Pablo descubre que los judaizantes tienen una intención, que no sorprende dada su teología de las obras.”Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos, a fin de que mostréis celo por ellos”. Pablo dice que en esencia, los judaizantes están motivados por el amor al elogio humano. Quieren que se interesen por ellos, que se los necesite, que se dependa de ellos. Para conseguir esta clase de atención egocéntrica, le dicen a los gálatas que los van a excluir de la bendición final de Dios, si no aceptan lo que les enseñan acerca de las obras. Por lo tanto, cada gálata gentil que se rinde y se circuncida, con la esperanza de acumular puntos con Dios, es otro paso más en el orgullo profundo de los judaizantes. Eso es lo que Gálatas 6:13 quiere decir cuando expresa: “Porque ni aún los mismos que son circuncidados guardan la ley, mas ellos desean haceros circuncidar para gloriarse en vuestra carne”. La misma teología que propagan se origina en el orgullo, ya que insta a depender en parte de Dios y en parte de uno mismo, y, por lo tanto, es inevitable que esa intención de propagar esa teología se base en el orgullo, es decir, el deseo de que se interesen por ellos. Una teología que aumenta el ego y, en consecuencia, nos sirve para satisfacer nuestro deseo de ser elogiados, seguramente se propagará, independientemente de esa misma intención. Ese es el punto del versículo 17. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Comparemos esto con la esencia del mensaje de Pablo en el versículo 19 – su deseo no es que se interesen por él sino por Cristo. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! (cf.1:10) ¿Qué es esta experiencia de la que Pablo habla? En la actualidad se habla mucho, especialmente en los campus de los seminarios, de “formación espiritual”. Estoy completamente de acuerdo, siempre que signifique la formación de Cristo en el creyente. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! La búsqueda bíblica para la formación espiritual está relacionada con ser formados desde adentro por la presencia del Cristo viviente de tal manera, que ya no estamos más “adaptados a este mundo, sino transformados mediante la renovación de nuestra mente (Romanos 12: 1-2); estar moldeados de tal manera por unirnos a él que “la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo” (2 Corintios 4:10); estar tan formados y dominados por Cristo para decir como Pablo, después de una vida de esfuerzo: “No era yo, sino la gracia de Dios en mí” (1 Corintios 15:10). No soy más yo el que vive, sino que es Cristo quien vive en mí” (Gálatas 2:20). “No me atreveré a hablar de nada, sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí” (Romanos 15:18). &lt;br /&gt;
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No se necesita ser un genio para entenderlo, cuando Cristo moldea y forma nuestra vida interior a su propia imagen, nuestra liberación de la ley difícilmente va a resultar en un permiso de auto-alabanza por ausencia de ley. Por el contrario, es el poder de Cristo viviendo, reinando y formándose dentro de nosotros que nos libera para regocijarnos en la voluntad de Dios. Nos liberamos del agobio de la ley cuando recibimos el poder para realizarlo desde adentro. Y eso sucede cuando Cristo está en nosotros. &lt;br /&gt;
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Cómo se Forma Cristo en Nosotros ¿Cómo sucede esto? ¿Bajo qué condiciones sucede? La respuesta se evidencia al conectar tres versículos. Primero, relacionen 4:19 con 4:6. El versículo 19 dice que Cristo debe formarse en nosotros. El versículo 6 dice que Cristo llega a nosotros por medio de su Espíritu: “Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones”. Luego relacionen 4:6 a 3:5. Pablo dice que “aquel que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o por escuchar con fe?”. En otras palabras, la entrega continua del Espíritu de Cristo y de su obra milagrosa sucede mediante la fe. Entonces, la respuesta a la pregunta ¿Cómo se forma Cristo en nosotros?, es: mediante la fe. &lt;br /&gt;
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Es muy simple: el Hijo de Dios llega y modela nuestro interior si confiamos que lo va a hacer. El Hijo toma forma en aquellos que se entregan a Él. Cristo se forma en las vidas de los que abandonan toda forma de vida propia. Cristo toma forma en una vida que está dispuesta a convertirse en masilla en las manos de Dios. Cristo prensa la forma de su rostro en la arcilla de nuestra alma, cuando dejamos de ser inflexibles y resistentes y cuando sacamos nuestras manos aficionadas y admitimos que nos somos tan buenos artesanos como Él. &lt;br /&gt;
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Acá podemos ver claramente lo que es la fe. La fe es la seguridad de que lo que Dios hará en ustedes, cuando Cristo se forme en sus vidas, es inmensamente preferible a lo que pueden hacer de ustedes mismos. Fe es la confianza, de que la manifestación de la obra de Cristo en sus vidas, es más maravillosa que todos los elogios que puedan recibir por ser “artífices de sus éxitos”. La fe es un remanso feliz en la completa suficiencia de lo que Cristo hizo en la cruz, de lo que hace ahora en nuestros corazones y lo que promete hacer por nosotros para siempre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Queda claro que el mensaje de Pablo es contrario al de los judaizantes. El mensaje de ellos satisface nuestro orgullo natural – nuestro deseo de ser “nuestros propios artífices” para obtener nosotros la gloria. El mensaje de Pablo nos priva de todo orgullo cuando dice que debemos ser personas “hechas por Cristo”, que recibimos la gloria para Dios al confiar que Él nos moldea cada día. No se glorifica a Dios con los estéticos y técnicos logros forjados por uno mismo. Se lo glorifica cuando nos alejamos de nosotros mismos y confiamos en Él como niños pequeños para que haga su voluntad. Esta es la mejor noticia del mundo, porque nos abre el camino de la salvación a los más simples y débiles de todos nosotros. &lt;br /&gt;
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El Evangelio al Principio &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al tratar de persuadir a los Gálatas, de que esto realmente es una buena noticia y que no tenían que abandonarla para seguir a los judaizantes, Pablo les recuerda lo valioso que era para ellos el evangelio al principio. Observen los versículos 12b-16: “Ningún agravio me habéis hecho, pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me depreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues, testigo soy a favor vuestro de que de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubieras dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad?”. A todos sus argumentos bíblicos y teológicos, sobre la razón por la cual no deben seguir a los judaizantes sino mantener la fe en el evangelio, en el capítulo 3, Pablo le añade un argumento basado en su experiencia. De hecho, él dice: ¿Se acuerdan que mis planes para seguir avanzando se interrumpieron a causa de ese ataque terrible que tuve en mis ojos – cómo estaban rojos, infectados y llenos de pus? Tenían toda la razón para cambiar de canal y ver otro predicador más atrayente. Mi enfermedad fue una prueba para ustedes. Mi mensaje no vino bien empaquetado. Pero no me agraviaron, no me despreciaron, me recibieron como un ángel; vieron que Cristo estaba en mí, se hubieran arrancado los ojos y me los hubieran dado. ¿Por qué? ¡Porque vieron la belleza y la verdad del evangelio! Los persuadió. Los dejó satisfechos. ¡Fue tan valioso que me hubieran dado sus ojos para que el mensaje continuara – sus ojos! ¡Sus ojos! ¿Es el mensaje de los judaizantes más valioso, más válido realmente? &lt;br /&gt;
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Pablo debe haber pensado que si les podía recordar solamente lo poderoso y bello que les resultó el evangelio al principio, habrían dejado de sentirse atraídos por el evangelio falso de los judaizantes. Tal vez esta sea la manera en la tengo que concluir hoy. &lt;br /&gt;
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Para algunos de ustedes, estos son justamente los días en los que, por primera vez, la belleza del evangelio de la gracia comienza a brillar en el horizonte de sus almas. Pero, otros vuelven sus miradas meses, años o décadas atrás, a una era dorada de fe en la que Cristo tomaba forma en sus vidas poderosamente. Algo cambió. Algo se ha instalado en el mundo y el sentimiento vehemente de ser un extranjero o un exiliado en el mundo ha perdido intensidad. Las poderosas fuerzas modeladoras de sus vidas no provienen de Cristo dentro de ellos, sino de afuera, del mundo. En esta mañana, la palabra de aliento y de consejo es: el Espíritu del Cristo viviente puede volver a inundarnos hoy. Pablo no habría escrito esta carta si no hubiera habido esperanza para los gálatas. Por eso, les insto, saquen sus manos aficionadas de la arcilla de sus vidas y entréguense a las manos soberanas de Dios. Rechacen el elogio a los hombres y todos los esfuerzos por lograrlo. Vuelvan sus corazones a Cristo y digan: No soy yo, Tú te apropiaste de mí; perdóname; toma forma en mí. No a mí, Oh Señor, sino da gloria a tu nombre. Amén. (Salmos 115:1). &lt;br /&gt;
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		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

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“Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros. Ningún agravio me habéis hecho; pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me despreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues testigo soy a favor vuestro de que, de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubierais dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad? Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos a fin de que mostréis celo por ellos. Es bueno mostrar celo con buena intención siempre y no sólo cuando yo estoy presente entre vosotros. Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros, quisiera estar presente ahora y cambiar mi tono, pues perplejo estoy en cuanto a vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón fundamental por la que la fe cristiana encuentra oposición en el mundo y también resistencia en nuestro corazones es que la verdadera fe salvadora implica siempre una reforma en nuestro corazón y en nuestra mente, para que no seamos nosotros los que vivimos sino que sea Cristo el que vive en nosotros. En el corazón humano hay un sentimiento de amor intenso y profundo por elogiar a los hombres. Tan naturalmente como las manzanas caen del árbol, los seres humanos gravitan hacia las ideas y las acciones que los hacen sentirse importantes y se resisten a las ideas y a las acciones que los hacen sentir insignificantes. En consecuencia, además de la gracia poderosa de Dios que nos ayuda a superar nuestra disposición natural al orgullo, siempre nos resistimos a la llegada de la fe a nuestras vidas, porque por la fe, Cristo tiene un control tan dominante de nuestras vidas y nos reforma tanto a su imagen, que no podemos presumir más de nada bueno que hacemos. No resulta muy atractivo para la mente humana verse transformado por Cristo de tal manera que le demos todo el mérito a Él por todo lo bueno que hacemos. &lt;br /&gt;
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Satisfacer el Orgullo &lt;br /&gt;
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Este es el obstáculo más importante de la fe cristiana – que es lo que Jesús quería decir, en Juan 5:44, cuando expresó: “¿Cómo podéis creer cuando recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único?”. Nos encanta elogiar a los hombres y eso hace difícil que confiemos en Cristo, porque el objetivo de Cristo es eliminar todo motivo de jactancia en nosotros y ponerlo todo en Dios (1 Corintios 1:29-31; Efesios 2:8-9; Gálatas 6:14). Él lo hizo una vez al llevar a cabo nuestra redención en la cruz sin nuestra ayuda; y continúa haciéndolo al aplicar esa redención en nuestros corazones sin nuestra ayuda. Por su gracia soberana, Cristo pagó la deuda que teníamos con Dios y por su gracia soberana está formando nuestras vidas a su imagen, para que podamos decir con el salmista (115:1): “No a nosotros Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria”. La fe salvadora es un descanso en ese trabajo soberano del Señor, en el pasado, en el presente y en el futuro, que le otorga toda la gloria a Dios (1 Pedro 4:10-11). Por lo tanto, en un sentido. la fe salvadora es lo más fácil del mundo – tan fácil como ser arcilla en las manos del alfarero. Pero, en otro sentido. es lo más difícil del mundo, porque la arcilla humana odia que Cristo la moldee y la forme para que Él se lleve toda la gloria por habernos convertido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, no es sorprendente que los judaizantes encuentren un punto de apoyo para sus falsas enseñanzas en los corazones de los nuevos gálatas convertidos, de la misma manera que en la actualidad, toda clase de cultos y modas pasajeras egocéntricas son capaces de ganar un punto de apoyo en la iglesia. Las enseñanzas de los judaizantes no se oponían al orgullo que quedaba en los cristianos creyentes. Estas satisfacían ese orgullo. Ellos decían, cambien de la fe a las obras; dejen el motor estimulador del Espíritu Santo y pongan a funcionar los esfuerzos de su carne (Gálatas 3:1-5). Proponían la ley como un medio de disfrutar del orgullo propio de una manera moralmente aceptable. Sus enseñanzas no eran tan esenciales y humildes como eran las de Pablo. Eran muy atractivas para los que querían ser religiosos y morales pero no querían convertirse en masilla en las manos de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
 '''No Nosotros, sino Cristo'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Gálatas 4:12-21, Pablo continúa sus esfuerzo por rescatar a los Gálatas del evangelio falso de los judaizantes. El punto principal del párrafo se encuentra en los versículos 12 y 19. El versículo 12 dice: “Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros” Era una ironía terrible para Pablo, un judío, convertirse en un gentil, por así decirlo, para ganar a los gálatas gentiles (1 Corintios 9:21). Pero, ahora ellos estaban tratando de convertirse en judíos, para ganarse el favor de Dios. En el versículo 12, Pablo les recuerda a los gálatas, que el mismo hecho por el cual él no depende de las características judías, debe hacerlos abandonar a los judaizantes y convertirse en lo que él es – libre en Cristo. Ese es el punto principal: sean libres como yo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 19 lo explica de una manera tal que demuestra porqué ser libre de la ley no tiene como resultado la glorificación de sí mismo por ausencia de ley: “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. En el versículo 12, cuando Pablo dice: “Haceos como yo” significa “Permitan que Cristo tome forma en vosotros”. La evidencia de esto se encuentra en Gálatas 2:20, donde Pablo nos explica cómo es su propia vida: “Con Cristo he sido crucificado y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que vivo ahora en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Lo que está claro en este versículo es que cuando Pablo dice: “Haceos como yo” quiere decir: “Mueran como yo he muerto y vivan con fe en el Hijo de Dios, para que sea Su vida dentro de ustedes la que los moldee y los forme”. Todo el ministerio de Pablo fue como una madre con dolores de parto – el sufrió los dolores del parto para dar nacimiento a personas en las cuales Cristo estaba tomando forma en sus vidas. “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Este es el punto principal del párrafo: “Haceos como yo: dejen que Cristo tome forma en vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este mensaje era diametralmente opuesto a las enseñanzas de los judaizantes. Lo podemos apreciar al comparar los versículos 17 y 19. Pablo descubre que los judaizantes tienen una intención, que no sorprende dada su teología de las obras.”Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos, a fin de que mostréis celo por ellos”. Pablo dice que en esencia, los judaizantes están motivados por el amor al elogio humano. Quieren que se interesen por ellos, que se los necesite, que se dependa de ellos. Para conseguir esta clase de atención egocéntrica, le dicen a los gálatas que los van a excluir de la bendición final de Dios, si no aceptan lo que les enseñan acerca de las obras. Por lo tanto, cada gálata gentil que se rinde y se circuncida, con la esperanza de acumular puntos con Dios, es otro paso más en el orgullo profundo de los judaizantes. Eso es lo que Gálatas 6:13 quiere decir cuando expresa: “Porque ni aún los mismos que son circuncidados guardan la ley, mas ellos desean haceros circuncidar para gloriarse en vuestra carne”. La misma teología que propagan se origina en el orgullo, ya que insta a depender en parte de Dios y en parte de uno mismo, y, por lo tanto, es inevitable que esa intención de propagar esa teología se base en el orgullo, es decir, el deseo de que se interesen por ellos. Una teología que aumenta el ego y, en consecuencia, nos sirve para satisfacer nuestro deseo de ser elogiados, seguramente se propagará, independientemente de esa misma intención. Ese es el punto del versículo 17. Comparemos esto con la esencia del mensaje de Pablo en el versículo 19 – su deseo no es que se interesen por él sino por Cristo. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! (cf.1:10) ¿Qué es esta experiencia de la que Pablo habla? En la actualidad se habla mucho, especialmente en los campus de los seminarios, de “formación espiritual”. Estoy completamente de acuerdo, siempre que signifique la formación de Cristo en el creyente. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! La búsqueda bíblica para la formación espiritual está relacionada con ser formados desde adentro por la presencia del Cristo viviente de tal manera, que ya no estamos más “adaptados a este mundo, sino transformados mediante la renovación de nuestra mente (Romanos 12: 1-2); estar moldeados de tal manera por unirnos a él que “la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo” (2 Corintios 4:10); estar tan formados y dominados por Cristo para decir como Pablo, después de una vida de esfuerzo: “No era yo, sino la gracia de Dios en mí” (1 Corintios 15:10). No soy más yo el que vive, sino que es Cristo quien vive en mí” (Gálatas 2:20). “No me atreveré a hablar de nada, sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí” (Romanos 15:18). No se necesita ser un genio para entenderlo, cuando Cristo moldea y forma nuestra vida interior a su propia imagen, nuestra liberación de la ley difícilmente va a resultar en un permiso de auto-alabanza por ausencia de ley. Por el contrario, es el poder de Cristo viviendo, reinando y formándose dentro de nosotros que nos libera para regocijarnos en la voluntad de Dios. Nos liberamos del agobio de la ley cuando recibimos el poder para realizarlo desde adentro. Y eso sucede cuando Cristo está en nosotros. Cómo se Forma Cristo en Nosotros ¿Cómo sucede esto? ¿Bajo qué condiciones sucede? La respuesta se evidencia al conectar tres versículos. Primero, relacionen 4:19 con 4:6. El versículo 19 dice que Cristo debe formarse en nosotros. El versículo 6 dice que Cristo llega a nosotros por medio de su Espíritu: “Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones”. Luego relacionen 4:6 a 3:5. Pablo dice que “aquel que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o por escuchar con fe?”. En otras palabras, la entrega continua del Espíritu de Cristo y de su obra milagrosa sucede mediante la fe. Entonces, la respuesta a la pregunta ¿Cómo se forma Cristo en nosotros?, es: mediante la fe. Es muy simple: el Hijo de Dios llega y modela nuestro interior si confiamos que lo va a hacer. El Hijo toma forma en aquellos que se entregan a Él. Cristo se forma en las vidas de los que abandonan toda forma de vida propia. Cristo toma forma en una vida que está dispuesta a convertirse en masilla en las manos de Dios. Cristo prensa la forma de su rostro en la arcilla de nuestra alma, cuando dejamos de ser inflexibles y resistentes y cuando sacamos nuestras manos aficionadas y admitimos que nos somos tan buenos artesanos como Él. Acá podemos ver claramente lo que es la fe. La fe es la seguridad de que lo que Dios hará en ustedes, cuando Cristo se forme en sus vidas, es inmensamente preferible a lo que pueden hacer de ustedes mismos. Fe es la confianza, de que la manifestación de la obra de Cristo en sus vidas, es más maravillosa que todos los elogios que puedan recibir por ser “artífices de sus éxitos”. La fe es un remanso feliz en la completa suficiencia de lo que Cristo hizo en la cruz, de lo que hace ahora en nuestros corazones y lo que promete hacer por nosotros para siempre. Queda claro que el mensaje de Pablo es contrario al de los judaizantes. El mensaje de ellos satisface nuestro orgullo natural – nuestro deseo de ser “nuestros propios artífices” para obtener nosotros la gloria. El mensaje de Pablo nos priva de todo orgullo cuando dice que debemos ser personas “hechas por Cristo”, que recibimos la gloria para Dios al confiar que Él nos moldea cada día. No se glorifica a Dios con los estéticos y técnicos logros forjados por uno mismo. Se lo glorifica cuando nos alejamos de nosotros mismos y confiamos en Él como niños pequeños para que haga su voluntad. Esta es la mejor noticia del mundo, porque nos abre el camino de la salvación a los más simples y débiles de todos nosotros. El Evangelio al Principio Al tratar de persuadir a los Gálatas, de que esto realmente es una buena noticia y que no tenían que abandonarla para seguir a los judaizantes, Pablo les recuerda lo valioso que era para ellos el evangelio al principio. Observen los versículos 12b-16: “Ningún agravio me habéis hecho, pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me depreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues, testigo soy a favor vuestro de que de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubieras dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad?”. A todos sus argumentos bíblicos y teológicos, sobre la razón por la cual no deben seguir a los judaizantes sino mantener la fe en el evangelio, en el capítulo 3, Pablo le añade un argumento basado en su experiencia. De hecho, él dice: ¿Se acuerdan que mis planes para seguir avanzando se interrumpieron a causa de ese ataque terrible que tuve en mis ojos – cómo estaban rojos, infectados y llenos de pus? Tenían toda la razón para cambiar de canal y ver otro predicador más atrayente. Mi enfermedad fue una prueba para ustedes. Mi mensaje no vino bien empaquetado. Pero no me agraviaron, no me despreciaron, me recibieron como un ángel; vieron que Cristo estaba en mí, se hubieran arrancado los ojos y me los hubieran dado. ¿Por qué? ¡Porque vieron la belleza y la verdad del evangelio! Los persuadió. Los dejó satisfechos. ¡Fue tan valioso que me hubieran dado sus ojos para que el mensaje continuara – sus ojos! ¡Sus ojos! ¿Es el mensaje de los judaizantes más valioso, más válido realmente? Pablo debe haber pensado que si les podía recordar solamente lo poderoso y bello que les resultó el evangelio al principio, habrían dejado de sentirse atraídos por el evangelio falso de los judaizantes. Tal vez esta sea la manera en la tengo que concluir hoy. Para algunos de ustedes, estos son justamente los días en los que, por primera vez, la belleza del evangelio de la gracia comienza a brillar en el horizonte de sus almas. Pero, otros vuelven sus miradas meses, años o décadas atrás, a una era dorada de fe en la que Cristo tomaba forma en sus vidas poderosamente. Algo cambió. Algo se ha instalado en el mundo y el sentimiento vehemente de ser un extranjero o un exiliado en el mundo ha perdido intensidad. Las poderosas fuerzas modeladoras de sus vidas no provienen de Cristo dentro de ellos, sino de afuera, del mundo. En esta mañana, la palabra de aliento y de consejo es: el Espíritu del Cristo viviente puede volver a inundarnos hoy. Pablo no habría escrito esta carta si no hubiera habido esperanza para los gálatas. Por eso, les insto, saquen sus manos aficionadas de la arcilla de sus vidas y entréguense a las manos soberanas de Dios. Rechacen el elogio a los hombres y todos los esfuerzos por lograrlo. Vuelvan sus corazones a Cristo y digan: No soy yo, Tú te apropiaste de mí; perdóname; toma forma en mí. No a mí, Oh Señor, sino da gloria a tu nombre. Amén. (Salmos 115:1). &lt;br /&gt;
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&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%A1Oh,_qu%C3%A9_Cristo_se_forme_en_Vosotros!</id>
		<title>¡Oh, qué Cristo se forme en Vosotros!</title>
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				<updated>2011-11-15T00:21:36Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|O, That Christ Would Be Formed in You!}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
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“Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros. Ningún agravio me habéis hecho; pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me despreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues testigo soy a favor vuestro de que, de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubierais dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad? Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos a fin de que mostréis celo por ellos. Es bueno mostrar celo con buena intención siempre y no sólo cuando yo estoy presente entre vosotros. Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros, quisiera estar presente ahora y cambiar mi tono, pues perplejo estoy en cuanto a vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón fundamental por la que la fe cristiana encuentra oposición en el mundo y también resistencia en nuestro corazones es que la verdadera fe salvadora implica siempre una reforma en nuestro corazón y en nuestra mente, para que no seamos nosotros los que vivimos sino que sea Cristo el que vive en nosotros. En el corazón humano hay un sentimiento de amor intenso y profundo por elogiar a los hombres. Tan naturalmente como las manzanas caen del árbol, los seres humanos gravitan hacia las ideas y las acciones que los hacen sentirse importantes y se resisten a las ideas y a las acciones que los hacen sentir insignificantes. En consecuencia, además de la gracia poderosa de Dios que nos ayuda a superar nuestra disposición natural al orgullo, siempre nos resistimos a la llegada de la fe a nuestras vidas, porque por la fe, Cristo tiene un control tan dominante de nuestras vidas y nos reforma tanto a su imagen, que no podemos presumir más de nada bueno que hacemos. No resulta muy atractivo para la mente humana verse transformado por Cristo de tal manera que le demos todo el mérito a Él por todo lo bueno que hacemos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Satisfacer el Orgullo &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el obstáculo más importante de la fe cristiana – que es lo que Jesús quería decir, en Juan 5:44, cuando expresó: “¿Cómo podéis creer cuando recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único?”. Nos encanta elogiar a los hombres y eso hace difícil que confiemos en Cristo, porque el objetivo de Cristo es eliminar todo motivo de jactancia en nosotros y ponerlo todo en Dios (1 Corintios 1:29-31; Efesios 2:8-9; Gálatas 6:14). Él lo hizo una vez al llevar a cabo nuestra redención en la cruz sin nuestra ayuda; y continúa haciéndolo al aplicar esa redención en nuestros corazones sin nuestra ayuda. Por su gracia soberana, Cristo pagó la deuda que teníamos con Dios y por su gracia soberana está formando nuestras vidas a su imagen, para que podamos decir con el salmista (115:1): “No a nosotros Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria”. La fe salvadora es un descanso en ese trabajo soberano del Señor, en el pasado, en el presente y en el futuro, que le otorga toda la gloria a Dios (1 Pedro 4:10-11). Por lo tanto, en un sentido. la fe salvadora es lo más fácil del mundo – tan fácil como ser arcilla en las manos del alfarero. Pero, en otro sentido. es lo más difícil del mundo, porque la arcilla humana odia que Cristo la moldee y la forme para que Él se lleve toda la gloria por habernos convertido. &lt;br /&gt;
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Entonces, no es sorprendente que los judaizantes encuentren un punto de apoyo para sus falsas enseñanzas en los corazones de los nuevos gálatas convertidos, de la misma manera que en la actualidad, toda clase de cultos y modas pasajeras egocéntricas son capaces de ganar un punto de apoyo en la iglesia. Las enseñanzas de los judaizantes no se oponían al orgullo que quedaba en los cristianos creyentes. Estas satisfacían ese orgullo. Ellos decían, cambien de la fe a las obras; dejen el motor estimulador del Espíritu Santo y pongan a funcionar los esfuerzos de su carne (Gálatas 3:1-5). Proponían la ley como un medio de disfrutar del orgullo propio de una manera moralmente aceptable. Sus enseñanzas no eran tan esenciales y humildes como eran las de Pablo. Eran muy atractivas para los que querían ser religiosos y morales pero no querían convertirse en masilla en las manos de Dios. &lt;br /&gt;
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 '''No Nosotros, sino Cristo'''&lt;br /&gt;
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En Gálatas 4:12-21, Pablo continúa sus esfuerzo por rescatar a los Gálatas del evangelio falso de los judaizantes. El punto principal del párrafo se encuentra en los versículos 12 y 19. El versículo 12 dice: “Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros” Era una ironía terrible para Pablo, un judío, convertirse en un gentil, por así decirlo, para ganar a los gálatas gentiles (1 Corintios 9:21). Pero, ahora ellos estaban tratando de convertirse en judíos, para ganarse el favor de Dios. En el versículo 12, Pablo les recuerda a los gálatas, que el mismo hecho por el cual él no depende de las características judías, debe hacerlos abandonar a los judaizantes y convertirse en lo que él es – libre en Cristo. Ese es el punto principal: sean libres como yo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 19 lo explica de una manera tal que demuestra porqué ser libre de la ley no tiene como resultado la glorificación de sí mismo por ausencia de ley: “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. En el versículo 12, cuando Pablo dice: “Haceos como yo” significa “Permitan que Cristo tome forma en vosotros”. La evidencia de esto se encuentra en Gálatas 2:20, donde Pablo nos explica cómo es su propia vida: “Con Cristo he sido crucificado y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que vivo ahora en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Lo que está claro en este versículo es que cuando Pablo dice: “Haceos como yo” quiere decir: “Mueran como yo he muerto y vivan con fe en el Hijo de Dios, para que sea Su vida dentro de ustedes la que los moldee y los forme”. Todo el ministerio de Pablo fue como una madre con dolores de parto – el sufrió los dolores del parto para dar nacimiento a personas en las cuales Cristo estaba tomando forma en sus vidas. “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Este es el punto principal del párrafo: “Haceos como yo: dejen que Cristo tome forma en vosotros”. Este mensaje era diametralmente opuesto a las enseñanzas de los judaizantes. Lo podemos apreciar al comparar los versículos 17 y 19. Pablo descubre que los judaizantes tienen una intención, que no sorprende dada su teología de las obras.”Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos, a fin de que mostréis celo por ellos”. Pablo dice que en esencia, los judaizantes están motivados por el amor al elogio humano. Quieren que se interesen por ellos, que se los necesite, que se dependa de ellos. Para conseguir esta clase de atención egocéntrica, le dicen a los gálatas que los van a excluir de la bendición final de Dios, si no aceptan lo que les enseñan acerca de las obras. Por lo tanto, cada gálata gentil que se rinde y se circuncida, con la esperanza de acumular puntos con Dios, es otro paso más en el orgullo profundo de los judaizantes. Eso es lo que Gálatas 6:13 quiere decir cuando expresa: “Porque ni aún los mismos que son circuncidados guardan la ley, mas ellos desean haceros circuncidar para gloriarse en vuestra carne”. La misma teología que propagan se origina en el orgullo, ya que insta a depender en parte de Dios y en parte de uno mismo, y, por lo tanto, es inevitable que esa intención de propagar esa teología se base en el orgullo, es decir, el deseo de que se interesen por ellos. Una teología que aumenta el ego y, en consecuencia, nos sirve para satisfacer nuestro deseo de ser elogiados, seguramente se propagará, independientemente de esa misma intención. Ese es el punto del versículo 17. Comparemos esto con la esencia del mensaje de Pablo en el versículo 19 – su deseo no es que se interesen por él sino por Cristo. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! (cf.1:10) ¿Qué es esta experiencia de la que Pablo habla? En la actualidad se habla mucho, especialmente en los campus de los seminarios, de “formación espiritual”. Estoy completamente de acuerdo, siempre que signifique la formación de Cristo en el creyente. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! La búsqueda bíblica para la formación espiritual está relacionada con ser formados desde adentro por la presencia del Cristo viviente de tal manera, que ya no estamos más “adaptados a este mundo, sino transformados mediante la renovación de nuestra mente (Romanos 12: 1-2); estar moldeados de tal manera por unirnos a él que “la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo” (2 Corintios 4:10); estar tan formados y dominados por Cristo para decir como Pablo, después de una vida de esfuerzo: “No era yo, sino la gracia de Dios en mí” (1 Corintios 15:10). No soy más yo el que vive, sino que es Cristo quien vive en mí” (Gálatas 2:20). “No me atreveré a hablar de nada, sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí” (Romanos 15:18). No se necesita ser un genio para entenderlo, cuando Cristo moldea y forma nuestra vida interior a su propia imagen, nuestra liberación de la ley difícilmente va a resultar en un permiso de auto-alabanza por ausencia de ley. Por el contrario, es el poder de Cristo viviendo, reinando y formándose dentro de nosotros que nos libera para regocijarnos en la voluntad de Dios. Nos liberamos del agobio de la ley cuando recibimos el poder para realizarlo desde adentro. Y eso sucede cuando Cristo está en nosotros. Cómo se Forma Cristo en Nosotros ¿Cómo sucede esto? ¿Bajo qué condiciones sucede? La respuesta se evidencia al conectar tres versículos. Primero, relacionen 4:19 con 4:6. El versículo 19 dice que Cristo debe formarse en nosotros. El versículo 6 dice que Cristo llega a nosotros por medio de su Espíritu: “Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones”. Luego relacionen 4:6 a 3:5. Pablo dice que “aquel que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o por escuchar con fe?”. En otras palabras, la entrega continua del Espíritu de Cristo y de su obra milagrosa sucede mediante la fe. Entonces, la respuesta a la pregunta ¿Cómo se forma Cristo en nosotros?, es: mediante la fe. Es muy simple: el Hijo de Dios llega y modela nuestro interior si confiamos que lo va a hacer. El Hijo toma forma en aquellos que se entregan a Él. Cristo se forma en las vidas de los que abandonan toda forma de vida propia. Cristo toma forma en una vida que está dispuesta a convertirse en masilla en las manos de Dios. Cristo prensa la forma de su rostro en la arcilla de nuestra alma, cuando dejamos de ser inflexibles y resistentes y cuando sacamos nuestras manos aficionadas y admitimos que nos somos tan buenos artesanos como Él. Acá podemos ver claramente lo que es la fe. La fe es la seguridad de que lo que Dios hará en ustedes, cuando Cristo se forme en sus vidas, es inmensamente preferible a lo que pueden hacer de ustedes mismos. Fe es la confianza, de que la manifestación de la obra de Cristo en sus vidas, es más maravillosa que todos los elogios que puedan recibir por ser “artífices de sus éxitos”. La fe es un remanso feliz en la completa suficiencia de lo que Cristo hizo en la cruz, de lo que hace ahora en nuestros corazones y lo que promete hacer por nosotros para siempre. Queda claro que el mensaje de Pablo es contrario al de los judaizantes. El mensaje de ellos satisface nuestro orgullo natural – nuestro deseo de ser “nuestros propios artífices” para obtener nosotros la gloria. El mensaje de Pablo nos priva de todo orgullo cuando dice que debemos ser personas “hechas por Cristo”, que recibimos la gloria para Dios al confiar que Él nos moldea cada día. No se glorifica a Dios con los estéticos y técnicos logros forjados por uno mismo. Se lo glorifica cuando nos alejamos de nosotros mismos y confiamos en Él como niños pequeños para que haga su voluntad. Esta es la mejor noticia del mundo, porque nos abre el camino de la salvación a los más simples y débiles de todos nosotros. El Evangelio al Principio Al tratar de persuadir a los Gálatas, de que esto realmente es una buena noticia y que no tenían que abandonarla para seguir a los judaizantes, Pablo les recuerda lo valioso que era para ellos el evangelio al principio. Observen los versículos 12b-16: “Ningún agravio me habéis hecho, pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me depreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues, testigo soy a favor vuestro de que de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubieras dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad?”. A todos sus argumentos bíblicos y teológicos, sobre la razón por la cual no deben seguir a los judaizantes sino mantener la fe en el evangelio, en el capítulo 3, Pablo le añade un argumento basado en su experiencia. De hecho, él dice: ¿Se acuerdan que mis planes para seguir avanzando se interrumpieron a causa de ese ataque terrible que tuve en mis ojos – cómo estaban rojos, infectados y llenos de pus? Tenían toda la razón para cambiar de canal y ver otro predicador más atrayente. Mi enfermedad fue una prueba para ustedes. Mi mensaje no vino bien empaquetado. Pero no me agraviaron, no me despreciaron, me recibieron como un ángel; vieron que Cristo estaba en mí, se hubieran arrancado los ojos y me los hubieran dado. ¿Por qué? ¡Porque vieron la belleza y la verdad del evangelio! Los persuadió. Los dejó satisfechos. ¡Fue tan valioso que me hubieran dado sus ojos para que el mensaje continuara – sus ojos! ¡Sus ojos! ¿Es el mensaje de los judaizantes más valioso, más válido realmente? Pablo debe haber pensado que si les podía recordar solamente lo poderoso y bello que les resultó el evangelio al principio, habrían dejado de sentirse atraídos por el evangelio falso de los judaizantes. Tal vez esta sea la manera en la tengo que concluir hoy. Para algunos de ustedes, estos son justamente los días en los que, por primera vez, la belleza del evangelio de la gracia comienza a brillar en el horizonte de sus almas. Pero, otros vuelven sus miradas meses, años o décadas atrás, a una era dorada de fe en la que Cristo tomaba forma en sus vidas poderosamente. Algo cambió. Algo se ha instalado en el mundo y el sentimiento vehemente de ser un extranjero o un exiliado en el mundo ha perdido intensidad. Las poderosas fuerzas modeladoras de sus vidas no provienen de Cristo dentro de ellos, sino de afuera, del mundo. En esta mañana, la palabra de aliento y de consejo es: el Espíritu del Cristo viviente puede volver a inundarnos hoy. Pablo no habría escrito esta carta si no hubiera habido esperanza para los gálatas. Por eso, les insto, saquen sus manos aficionadas de la arcilla de sus vidas y entréguense a las manos soberanas de Dios. Rechacen el elogio a los hombres y todos los esfuerzos por lograrlo. Vuelvan sus corazones a Cristo y digan: No soy yo, Tú te apropiaste de mí; perdóname; toma forma en mí. No a mí, Oh Señor, sino da gloria a tu nombre. Amén. (Salmos 115:1). &lt;br /&gt;
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		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%A1Oh,_qu%C3%A9_Cristo_se_forme_en_Vosotros!</id>
		<title>¡Oh, qué Cristo se forme en Vosotros!</title>
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		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;Por John Piper sobre Santificación y Crecimiento &lt;br /&gt;
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Parte de la Serie Gálatas: Broken by His Cross and Healed by His Spirit &lt;br /&gt;
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“Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros. Ningún agravio me habéis hecho; pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me despreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues testigo soy a favor vuestro de que, de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubierais dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad? Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos a fin de que mostréis celo por ellos. Es bueno mostrar celo con buena intención siempre y no sólo cuando yo estoy presente entre vosotros. Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros, quisiera estar presente ahora y cambiar mi tono, pues perplejo estoy en cuanto a vosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón fundamental por la que la fe cristiana encuentra oposición en el mundo y también resistencia en nuestro corazones es que la verdadera fe salvadora implica siempre una reforma en nuestro corazón y en nuestra mente, para que no seamos nosotros los que vivimos sino que sea Cristo el que vive en nosotros. En el corazón humano hay un sentimiento de amor intenso y profundo por elogiar a los hombres. Tan naturalmente como las manzanas caen del árbol, los seres humanos gravitan hacia las ideas y las acciones que los hacen sentirse importantes y se resisten a las ideas y a las acciones que los hacen sentir insignificantes. En consecuencia, además de la gracia poderosa de Dios que nos ayuda a superar nuestra disposición natural al orgullo, siempre nos resistimos a la llegada de la fe a nuestras vidas, porque por la fe, Cristo tiene un control tan dominante de nuestras vidas y nos reforma tanto a su imagen, que no podemos presumir más de nada bueno que hacemos. No resulta muy atractivo para la mente humana verse transformado por Cristo de tal manera que le demos todo el mérito a Él por todo lo bueno que hacemos. Satisfacer el Orgullo Este es el obstáculo más importante de la fe cristiana – que es lo que Jesús quería decir, en Juan 5:44, cuando expresó: “¿Cómo podéis creer cuando recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único?”. Nos encanta elogiar a los hombres y eso hace difícil que confiemos en Cristo, porque el objetivo de Cristo es eliminar todo motivo de jactancia en nosotros y ponerlo todo en Dios (1 Corintios 1:29-31; Efesios 2:8-9; Gálatas 6:14). Él lo hizo una vez al llevar a cabo nuestra redención en la cruz sin nuestra ayuda; y continúa haciéndolo al aplicar esa redención en nuestros corazones sin nuestra ayuda. Por su gracia soberana, Cristo pagó la deuda que teníamos con Dios y por su gracia soberana está formando nuestras vidas a su imagen, para que podamos decir con el salmista (115:1): “No a nosotros Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria”. La fe salvadora es un descanso en ese trabajo soberano del Señor, en el pasado, en el presente y en el futuro, que le otorga toda la gloria a Dios (1 Pedro 4:10-11). Por lo tanto, en un sentido. la fe salvadora es lo más fácil del mundo – tan fácil como ser arcilla en las manos del alfarero. Pero, en otro sentido. es lo más difícil del mundo, porque la arcilla humana odia que Cristo la moldee y la forme para que Él se lleve toda la gloria por habernos convertido. Entonces, no es sorprendente que los judaizantes encuentren un punto de apoyo para sus falsas enseñanzas en los corazones de los nuevos gálatas convertidos, de la misma manera que en la actualidad, toda clase de cultos y modas pasajeras egocéntricas son capaces de ganar un punto de apoyo en la iglesia. Las enseñanzas de los judaizantes no se oponían al orgullo que quedaba en los cristianos creyentes. Estas satisfacían ese orgullo. Ellos decían, cambien de la fe a las obras; dejen el motor estimulador del Espíritu Santo y pongan a funcionar los esfuerzos de su carne (Gálatas 3:1-5). Proponían la ley como un medio de disfrutar del orgullo propio de una manera moralmente aceptable. Sus enseñanzas no eran tan esenciales y humildes como eran las de Pablo. Eran muy atractivas para los que querían ser religiosos y morales pero no querían convertirse en masilla en las manos de Dios. &lt;br /&gt;
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 '''No Nosotros, sino Cristo'''&lt;br /&gt;
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En Gálatas 4:12-21, Pablo continúa sus esfuerzo por rescatar a los Gálatas del evangelio falso de los judaizantes. El punto principal del párrafo se encuentra en los versículos 12 y 19. El versículo 12 dice: “Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros” Era una ironía terrible para Pablo, un judío, convertirse en un gentil, por así decirlo, para ganar a los gálatas gentiles (1 Corintios 9:21). Pero, ahora ellos estaban tratando de convertirse en judíos, para ganarse el favor de Dios. En el versículo 12, Pablo les recuerda a los gálatas, que el mismo hecho por el cual él no depende de las características judías, debe hacerlos abandonar a los judaizantes y convertirse en lo que él es – libre en Cristo. Ese es el punto principal: sean libres como yo El versículo 19 lo explica de una manera tal que demuestra porqué ser libre de la ley no tiene como resultado la glorificación de sí mismo por ausencia de ley: “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. En el versículo 12, cuando Pablo dice: “Haceos como yo” significa “Permitan que Cristo tome forma en vosotros”. &lt;br /&gt;
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La evidencia de esto se encuentra en Gálatas 2:20, donde Pablo nos explica cómo es su propia vida: “Con Cristo he sido crucificado y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que vivo ahora en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Lo que está claro en este versículo es que cuando Pablo dice: “Haceos como yo” quiere decir: “Mueran como yo he muerto y vivan con fe en el Hijo de Dios, para que sea Su vida dentro de ustedes la que los moldee y los forme”. Todo el ministerio de Pablo fue como una madre con dolores de parto – el sufrió los dolores del parto para dar nacimiento a personas en las cuales Cristo estaba tomando forma en sus vidas. “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Este es el punto principal del párrafo: “Haceos como yo: dejen que Cristo tome forma en vosotros”. Este mensaje era diametralmente opuesto a las enseñanzas de los judaizantes. Lo podemos apreciar al comparar los versículos 17 y 19. Pablo descubre que los judaizantes tienen una intención, que no sorprende dada su teología de las obras.”Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos, a fin de que mostréis celo por ellos”. Pablo dice que en esencia, los judaizantes están motivados por el amor al elogio humano. Quieren que se interesen por ellos, que se los necesite, que se dependa de ellos. Para conseguir esta clase de atención egocéntrica, le dicen a los gálatas que los van a excluir de la bendición final de Dios, si no aceptan lo que les enseñan acerca de las obras. Por lo tanto, cada gálata gentil que se rinde y se circuncida, con la esperanza de acumular puntos con Dios, es otro paso más en el orgullo profundo de los judaizantes. Eso es lo que Gálatas 6:13 quiere decir cuando expresa: “Porque ni aún los mismos que son circuncidados guardan la ley, mas ellos desean haceros circuncidar para gloriarse en vuestra carne”. La misma teología que propagan se origina en el orgullo, ya que insta a depender en parte de Dios y en parte de uno mismo, y, por lo tanto, es inevitable que esa intención de propagar esa teología se base en el orgullo, es decir, el deseo de que se interesen por ellos. Una teología que aumenta el ego y, en consecuencia, nos sirve para satisfacer nuestro deseo de ser elogiados, seguramente se propagará, independientemente de esa misma intención. Ese es el punto del versículo 17. Comparemos esto con la esencia del mensaje de Pablo en el versículo 19 – su deseo no es que se interesen por él sino por Cristo. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! (cf.1:10) ¿Qué es esta experiencia de la que Pablo habla? En la actualidad se habla mucho, especialmente en los campus de los seminarios, de “formación espiritual”. Estoy completamente de acuerdo, siempre que signifique la formación de Cristo en el creyente. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! La búsqueda bíblica para la formación espiritual está relacionada con ser formados desde adentro por la presencia del Cristo viviente de tal manera, que ya no estamos más “adaptados a este mundo, sino transformados mediante la renovación de nuestra mente (Romanos 12: 1-2); estar moldeados de tal manera por unirnos a él que “la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo” (2 Corintios 4:10); estar tan formados y dominados por Cristo para decir como Pablo, después de una vida de esfuerzo: “No era yo, sino la gracia de Dios en mí” (1 Corintios 15:10). No soy más yo el que vive, sino que es Cristo quien vive en mí” (Gálatas 2:20). “No me atreveré a hablar de nada, sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí” (Romanos 15:18). No se necesita ser un genio para entenderlo, cuando Cristo moldea y forma nuestra vida interior a su propia imagen, nuestra liberación de la ley difícilmente va a resultar en un permiso de auto-alabanza por ausencia de ley. Por el contrario, es el poder de Cristo viviendo, reinando y formándose dentro de nosotros que nos libera para regocijarnos en la voluntad de Dios. Nos liberamos del agobio de la ley cuando recibimos el poder para realizarlo desde adentro. Y eso sucede cuando Cristo está en nosotros. Cómo se Forma Cristo en Nosotros ¿Cómo sucede esto? ¿Bajo qué condiciones sucede? La respuesta se evidencia al conectar tres versículos. Primero, relacionen 4:19 con 4:6. El versículo 19 dice que Cristo debe formarse en nosotros. El versículo 6 dice que Cristo llega a nosotros por medio de su Espíritu: “Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones”. Luego relacionen 4:6 a 3:5. Pablo dice que “aquel que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o por escuchar con fe?”. En otras palabras, la entrega continua del Espíritu de Cristo y de su obra milagrosa sucede mediante la fe. Entonces, la respuesta a la pregunta ¿Cómo se forma Cristo en nosotros?, es: mediante la fe. Es muy simple: el Hijo de Dios llega y modela nuestro interior si confiamos que lo va a hacer. El Hijo toma forma en aquellos que se entregan a Él. Cristo se forma en las vidas de los que abandonan toda forma de vida propia. Cristo toma forma en una vida que está dispuesta a convertirse en masilla en las manos de Dios. Cristo prensa la forma de su rostro en la arcilla de nuestra alma, cuando dejamos de ser inflexibles y resistentes y cuando sacamos nuestras manos aficionadas y admitimos que nos somos tan buenos artesanos como Él. Acá podemos ver claramente lo que es la fe. La fe es la seguridad de que lo que Dios hará en ustedes, cuando Cristo se forme en sus vidas, es inmensamente preferible a lo que pueden hacer de ustedes mismos. Fe es la confianza, de que la manifestación de la obra de Cristo en sus vidas, es más maravillosa que todos los elogios que puedan recibir por ser “artífices de sus éxitos”. La fe es un remanso feliz en la completa suficiencia de lo que Cristo hizo en la cruz, de lo que hace ahora en nuestros corazones y lo que promete hacer por nosotros para siempre. Queda claro que el mensaje de Pablo es contrario al de los judaizantes. El mensaje de ellos satisface nuestro orgullo natural – nuestro deseo de ser “nuestros propios artífices” para obtener nosotros la gloria. El mensaje de Pablo nos priva de todo orgullo cuando dice que debemos ser personas “hechas por Cristo”, que recibimos la gloria para Dios al confiar que Él nos moldea cada día. No se glorifica a Dios con los estéticos y técnicos logros forjados por uno mismo. Se lo glorifica cuando nos alejamos de nosotros mismos y confiamos en Él como niños pequeños para que haga su voluntad. Esta es la mejor noticia del mundo, porque nos abre el camino de la salvación a los más simples y débiles de todos nosotros. El Evangelio al Principio Al tratar de persuadir a los Gálatas, de que esto realmente es una buena noticia y que no tenían que abandonarla para seguir a los judaizantes, Pablo les recuerda lo valioso que era para ellos el evangelio al principio. Observen los versículos 12b-16: “Ningún agravio me habéis hecho, pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me depreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues, testigo soy a favor vuestro de que de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubieras dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad?”. A todos sus argumentos bíblicos y teológicos, sobre la razón por la cual no deben seguir a los judaizantes sino mantener la fe en el evangelio, en el capítulo 3, Pablo le añade un argumento basado en su experiencia. De hecho, él dice: ¿Se acuerdan que mis planes para seguir avanzando se interrumpieron a causa de ese ataque terrible que tuve en mis ojos – cómo estaban rojos, infectados y llenos de pus? Tenían toda la razón para cambiar de canal y ver otro predicador más atrayente. Mi enfermedad fue una prueba para ustedes. Mi mensaje no vino bien empaquetado. Pero no me agraviaron, no me despreciaron, me recibieron como un ángel; vieron que Cristo estaba en mí, se hubieran arrancado los ojos y me los hubieran dado. ¿Por qué? ¡Porque vieron la belleza y la verdad del evangelio! Los persuadió. Los dejó satisfechos. ¡Fue tan valioso que me hubieran dado sus ojos para que el mensaje continuara – sus ojos! ¡Sus ojos! ¿Es el mensaje de los judaizantes más valioso, más válido realmente? Pablo debe haber pensado que si les podía recordar solamente lo poderoso y bello que les resultó el evangelio al principio, habrían dejado de sentirse atraídos por el evangelio falso de los judaizantes. Tal vez esta sea la manera en la tengo que concluir hoy. Para algunos de ustedes, estos son justamente los días en los que, por primera vez, la belleza del evangelio de la gracia comienza a brillar en el horizonte de sus almas. Pero, otros vuelven sus miradas meses, años o décadas atrás, a una era dorada de fe en la que Cristo tomaba forma en sus vidas poderosamente. Algo cambió. Algo se ha instalado en el mundo y el sentimiento vehemente de ser un extranjero o un exiliado en el mundo ha perdido intensidad. Las poderosas fuerzas modeladoras de sus vidas no provienen de Cristo dentro de ellos, sino de afuera, del mundo. En esta mañana, la palabra de aliento y de consejo es: el Espíritu del Cristo viviente puede volver a inundarnos hoy. Pablo no habría escrito esta carta si no hubiera habido esperanza para los gálatas. Por eso, les insto, saquen sus manos aficionadas de la arcilla de sus vidas y entréguense a las manos soberanas de Dios. Rechacen el elogio a los hombres y todos los esfuerzos por lograrlo. Vuelvan sus corazones a Cristo y digan: No soy yo, Tú te apropiaste de mí; perdóname; toma forma en mí. No a mí, Oh Señor, sino da gloria a tu nombre. Amén. (Salmos 115:1). &lt;br /&gt;
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		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%A1Oh,_qu%C3%A9_Cristo_se_forme_en_Vosotros!</id>
		<title>¡Oh, qué Cristo se forme en Vosotros!</title>
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				<updated>2011-11-14T18:16:49Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
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&lt;div&gt;Por John Piper sobre Santificación y Crecimiento &lt;br /&gt;
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“Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros. Ningún agravio me habéis hecho; pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me despreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues testigo soy a favor vuestro de que, de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubierais dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad? Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos a fin de que mostréis celo por ellos. Es bueno mostrar celo con buena intención siempre y no sólo cuando yo estoy presente entre vosotros. Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros, quisiera estar presente ahora y cambiar mi tono, pues perplejo estoy en cuanto a vosotros”. La razón fundamental por la que la fe cristiana encuentra oposición en el mundo y también resistencia en nuestro corazones es que la verdadera fe salvadora implica siempre una reforma en nuestro corazón y en nuestra mente, para que no seamos nosotros los que vivimos sino que sea Cristo el que vive en nosotros. En el corazón humano hay un sentimiento de amor intenso y profundo por elogiar a los hombres. Tan naturalmente como las manzanas caen del árbol, los seres humanos gravitan hacia las ideas y las acciones que los hacen sentirse importantes y se resisten a las ideas y a las acciones que los hacen sentir insignificantes. En consecuencia, además de la gracia poderosa de Dios que nos ayuda a superar nuestra disposición natural al orgullo, siempre nos resistimos a la llegada de la fe a nuestras vidas, porque por la fe, Cristo tiene un control tan dominante de nuestras vidas y nos reforma tanto a su imagen, que no podemos presumir más de nada bueno que hacemos. No resulta muy atractivo para la mente humana verse transformado por Cristo de tal manera que le demos todo el mérito a Él por todo lo bueno que hacemos. Satisfacer el Orgullo Este es el obstáculo más importante de la fe cristiana – que es lo que Jesús quería decir, en Juan 5:44, cuando expresó: “¿Cómo podéis creer cuando recibís gloria los unos de los otros y no buscáis la gloria que viene del Dios único?”. Nos encanta elogiar a los hombres y eso hace difícil que confiemos en Cristo, porque el objetivo de Cristo es eliminar todo motivo de jactancia en nosotros y ponerlo todo en Dios (1 Corintios 1:29-31; Efesios 2:8-9; Gálatas 6:14). Él lo hizo una vez al llevar a cabo nuestra redención en la cruz sin nuestra ayuda; y continúa haciéndolo al aplicar esa redención en nuestros corazones sin nuestra ayuda. Por su gracia soberana, Cristo pagó la deuda que teníamos con Dios y por su gracia soberana está formando nuestras vidas a su imagen, para que podamos decir con el salmista (115:1): “No a nosotros Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria”. La fe salvadora es un descanso en ese trabajo soberano del Señor, en el pasado, en el presente y en el futuro, que le otorga toda la gloria a Dios (1 Pedro 4:10-11). Por lo tanto, en un sentido. la fe salvadora es lo más fácil del mundo – tan fácil como ser arcilla en las manos del alfarero. Pero, en otro sentido. es lo más difícil del mundo, porque la arcilla humana odia que Cristo la moldee y la forme para que Él se lleve toda la gloria por habernos convertido. Entonces, no es sorprendente que los judaizantes encuentren un punto de apoyo para sus falsas enseñanzas en los corazones de los nuevos gálatas convertidos, de la misma manera que en la actualidad, toda clase de cultos y modas pasajeras egocéntricas son capaces de ganar un punto de apoyo en la iglesia. Las enseñanzas de los judaizantes no se oponían al orgullo que quedaba en los cristianos creyentes. Estas satisfacían ese orgullo. Ellos decían, cambien de la fe a las obras; dejen el motor estimulador del Espíritu Santo y pongan a funcionar los esfuerzos de su carne (Gálatas 3:1-5). Proponían la ley como un medio de disfrutar del orgullo propio de una manera moralmente aceptable. Sus enseñanzas no eran tan esenciales y humildes como eran las de Pablo. Eran muy atractivas para los que querían ser religiosos y morales pero no querían convertirse en masilla en las manos de Dios. &lt;br /&gt;
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En Gálatas 4:12-21, Pablo continúa sus esfuerzo por rescatar a los Gálatas del evangelio falso de los judaizantes. El punto principal del párrafo se encuentra en los versículos 12 y 19. El versículo 12 dice: “Os ruego, hermanos, haceos como yo, pues yo también me he hecho como vosotros” Era una ironía terrible para Pablo, un judío, convertirse en un gentil, por así decirlo, para ganar a los gálatas gentiles (1 Corintios 9:21). Pero, ahora ellos estaban tratando de convertirse en judíos, para ganarse el favor de Dios. En el versículo 12, Pablo les recuerda a los gálatas, que el mismo hecho por el cual él no depende de las características judías, debe hacerlos abandonar a los judaizantes y convertirse en lo que él es – libre en Cristo. Ese es el punto principal: sean libres como yo El versículo 19 lo explica de una manera tal que demuestra porqué ser libre de la ley no tiene como resultado la glorificación de sí mismo por ausencia de ley: “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. En el versículo 12, cuando Pablo dice: “Haceos como yo” significa “Permitan que Cristo tome forma en vosotros”. La evidencia de esto se encuentra en Gálatas 2:20, donde Pablo nos explica cómo es su propia vida: “Con Cristo he sido crucificado y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que vivo ahora en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”. Lo que está claro en este versículo es que cuando Pablo dice: “Haceos como yo” quiere decir: “Mueran como yo he muerto y vivan con fe en el Hijo de Dios, para que sea Su vida dentro de ustedes la que los moldee y los forme”. Todo el ministerio de Pablo fue como una madre con dolores de parto – el sufrió los dolores del parto para dar nacimiento a personas en las cuales Cristo estaba tomando forma en sus vidas. “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en vosotros”. Este es el punto principal del párrafo: “Haceos como yo: dejen que Cristo tome forma en vosotros”. Este mensaje era diametralmente opuesto a las enseñanzas de los judaizantes. Lo podemos apreciar al comparar los versículos 17 y 19. Pablo descubre que los judaizantes tienen una intención, que no sorprende dada su teología de las obras.”Ellos os tienen celo, no con buena intención, sino que quieren excluirlos, a fin de que mostréis celo por ellos”. Pablo dice que en esencia, los judaizantes están motivados por el amor al elogio humano. Quieren que se interesen por ellos, que se los necesite, que se dependa de ellos. Para conseguir esta clase de atención egocéntrica, le dicen a los gálatas que los van a excluir de la bendición final de Dios, si no aceptan lo que les enseñan acerca de las obras. Por lo tanto, cada gálata gentil que se rinde y se circuncida, con la esperanza de acumular puntos con Dios, es otro paso más en el orgullo profundo de los judaizantes. Eso es lo que Gálatas 6:13 quiere decir cuando expresa: “Porque ni aún los mismos que son circuncidados guardan la ley, mas ellos desean haceros circuncidar para gloriarse en vuestra carne”. La misma teología que propagan se origina en el orgullo, ya que insta a depender en parte de Dios y en parte de uno mismo, y, por lo tanto, es inevitable que esa intención de propagar esa teología se base en el orgullo, es decir, el deseo de que se interesen por ellos. Una teología que aumenta el ego y, en consecuencia, nos sirve para satisfacer nuestro deseo de ser elogiados, seguramente se propagará, independientemente de esa misma intención. Ese es el punto del versículo 17. Comparemos esto con la esencia del mensaje de Pablo en el versículo 19 – su deseo no es que se interesen por él sino por Cristo. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! (cf.1:10) ¿Qué es esta experiencia de la que Pablo habla? En la actualidad se habla mucho, especialmente en los campus de los seminarios, de “formación espiritual”. Estoy completamente de acuerdo, siempre que signifique la formación de Cristo en el creyente. ¡Oh, qué Cristo se forme en vosotros! La búsqueda bíblica para la formación espiritual está relacionada con ser formados desde adentro por la presencia del Cristo viviente de tal manera, que ya no estamos más “adaptados a este mundo, sino transformados mediante la renovación de nuestra mente (Romanos 12: 1-2); estar moldeados de tal manera por unirnos a él que “la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo” (2 Corintios 4:10); estar tan formados y dominados por Cristo para decir como Pablo, después de una vida de esfuerzo: “No era yo, sino la gracia de Dios en mí” (1 Corintios 15:10). No soy más yo el que vive, sino que es Cristo quien vive en mí” (Gálatas 2:20). “No me atreveré a hablar de nada, sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí” (Romanos 15:18). No se necesita ser un genio para entenderlo, cuando Cristo moldea y forma nuestra vida interior a su propia imagen, nuestra liberación de la ley difícilmente va a resultar en un permiso de auto-alabanza por ausencia de ley. Por el contrario, es el poder de Cristo viviendo, reinando y formándose dentro de nosotros que nos libera para regocijarnos en la voluntad de Dios. Nos liberamos del agobio de la ley cuando recibimos el poder para realizarlo desde adentro. Y eso sucede cuando Cristo está en nosotros. Cómo se Forma Cristo en Nosotros ¿Cómo sucede esto? ¿Bajo qué condiciones sucede? La respuesta se evidencia al conectar tres versículos. Primero, relacionen 4:19 con 4:6. El versículo 19 dice que Cristo debe formarse en nosotros. El versículo 6 dice que Cristo llega a nosotros por medio de su Espíritu: “Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones”. Luego relacionen 4:6 a 3:5. Pablo dice que “aquel que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o por escuchar con fe?”. En otras palabras, la entrega continua del Espíritu de Cristo y de su obra milagrosa sucede mediante la fe. Entonces, la respuesta a la pregunta ¿Cómo se forma Cristo en nosotros?, es: mediante la fe. Es muy simple: el Hijo de Dios llega y modela nuestro interior si confiamos que lo va a hacer. El Hijo toma forma en aquellos que se entregan a Él. Cristo se forma en las vidas de los que abandonan toda forma de vida propia. Cristo toma forma en una vida que está dispuesta a convertirse en masilla en las manos de Dios. Cristo prensa la forma de su rostro en la arcilla de nuestra alma, cuando dejamos de ser inflexibles y resistentes y cuando sacamos nuestras manos aficionadas y admitimos que nos somos tan buenos artesanos como Él. Acá podemos ver claramente lo que es la fe. La fe es la seguridad de que lo que Dios hará en ustedes, cuando Cristo se forme en sus vidas, es inmensamente preferible a lo que pueden hacer de ustedes mismos. Fe es la confianza, de que la manifestación de la obra de Cristo en sus vidas, es más maravillosa que todos los elogios que puedan recibir por ser “artífices de sus éxitos”. La fe es un remanso feliz en la completa suficiencia de lo que Cristo hizo en la cruz, de lo que hace ahora en nuestros corazones y lo que promete hacer por nosotros para siempre. Queda claro que el mensaje de Pablo es contrario al de los judaizantes. El mensaje de ellos satisface nuestro orgullo natural – nuestro deseo de ser “nuestros propios artífices” para obtener nosotros la gloria. El mensaje de Pablo nos priva de todo orgullo cuando dice que debemos ser personas “hechas por Cristo”, que recibimos la gloria para Dios al confiar que Él nos moldea cada día. No se glorifica a Dios con los estéticos y técnicos logros forjados por uno mismo. Se lo glorifica cuando nos alejamos de nosotros mismos y confiamos en Él como niños pequeños para que haga su voluntad. Esta es la mejor noticia del mundo, porque nos abre el camino de la salvación a los más simples y débiles de todos nosotros. El Evangelio al Principio Al tratar de persuadir a los Gálatas, de que esto realmente es una buena noticia y que no tenían que abandonarla para seguir a los judaizantes, Pablo les recuerda lo valioso que era para ellos el evangelio al principio. Observen los versículos 12b-16: “Ningún agravio me habéis hecho, pero sabéis que fue por causa de una enfermedad física que os anuncié el evangelio la primera vez; y aunque para vosotros mi condición física fue una prueba, no me depreciasteis ni me rechazasteis, sino que me recibisteis como un ángel de Dios, como a Cristo Jesús mismo. ¿Dónde está, pues, aquel sentido de bendición que tuvisteis? Pues, testigo soy a favor vuestro de que de ser posible, os hubierais sacado los ojos y me los hubieras dado. ¿Me he vuelto, por tanto, vuestro enemigo al deciros la verdad?”. A todos sus argumentos bíblicos y teológicos, sobre la razón por la cual no deben seguir a los judaizantes sino mantener la fe en el evangelio, en el capítulo 3, Pablo le añade un argumento basado en su experiencia. De hecho, él dice: ¿Se acuerdan que mis planes para seguir avanzando se interrumpieron a causa de ese ataque terrible que tuve en mis ojos – cómo estaban rojos, infectados y llenos de pus? Tenían toda la razón para cambiar de canal y ver otro predicador más atrayente. Mi enfermedad fue una prueba para ustedes. Mi mensaje no vino bien empaquetado. Pero no me agraviaron, no me despreciaron, me recibieron como un ángel; vieron que Cristo estaba en mí, se hubieran arrancado los ojos y me los hubieran dado. ¿Por qué? ¡Porque vieron la belleza y la verdad del evangelio! Los persuadió. Los dejó satisfechos. ¡Fue tan valioso que me hubieran dado sus ojos para que el mensaje continuara – sus ojos! ¡Sus ojos! ¿Es el mensaje de los judaizantes más valioso, más válido realmente? Pablo debe haber pensado que si les podía recordar solamente lo poderoso y bello que les resultó el evangelio al principio, habrían dejado de sentirse atraídos por el evangelio falso de los judaizantes. Tal vez esta sea la manera en la tengo que concluir hoy. Para algunos de ustedes, estos son justamente los días en los que, por primera vez, la belleza del evangelio de la gracia comienza a brillar en el horizonte de sus almas. Pero, otros vuelven sus miradas meses, años o décadas atrás, a una era dorada de fe en la que Cristo tomaba forma en sus vidas poderosamente. Algo cambió. Algo se ha instalado en el mundo y el sentimiento vehemente de ser un extranjero o un exiliado en el mundo ha perdido intensidad. Las poderosas fuerzas modeladoras de sus vidas no provienen de Cristo dentro de ellos, sino de afuera, del mundo. En esta mañana, la palabra de aliento y de consejo es: el Espíritu del Cristo viviente puede volver a inundarnos hoy. Pablo no habría escrito esta carta si no hubiera habido esperanza para los gálatas. Por eso, les insto, saquen sus manos aficionadas de la arcilla de sus vidas y entréguense a las manos soberanas de Dios. Rechacen el elogio a los hombres y todos los esfuerzos por lograrlo. Vuelvan sus corazones a Cristo y digan: No soy yo, Tú te apropiaste de mí; perdóname; toma forma en mí. No a mí, Oh Señor, sino da gloria a tu nombre. Amén. (Salmos 115:1). &lt;br /&gt;
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&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Si_Pertenec%C3%A9is_a_Cristo,_sois_Herederos_de_la_Promesa</id>
		<title>Si Pertenecéis a Cristo, sois Herederos de la Promesa</title>
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				<updated>2011-11-01T18:44:39Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|If You Are Christ's, You Are Heirs of the Promise}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Gálatas 3:23-29'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Antes de que llegara la ley, estábamos confinados bajo la ley, recluidos hasta que la fe fuera revelada. De manera que la ley fuera nuestro custodio hasta que Cristo llegara, a fin de que seamos justificados por la fe. Pero, ahora que ha llegado la fe, ya no estamos bajo custodio, porque todos sois hijos de Dios, mediante la fe en Cristo Jesús. Pues todos los que fuisteis bautizados en Cristo, de Cristo os habéis revestido. No hay judío ni griego, no hay esclavo ni hombre libre, no hay hombre ni mujer porque todos sois uno en Cristo. Y si pertenecéis a Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa”. &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
En Gálatas 3:23-29, hay cuatro aspectos para considerar en la reflexión de Pablo. Primero: Antes de que la fe llegara, Israel se encontraba confinado bajo la ley, que funcionaba como un custodio (tutor o institutriz) el cual controlaba y guiaba, pero que no podía otorgar la herencia (3:18). Segundo: Con la llegada de Cristo se originó un gran movimiento de fe. Tercero: Siempre que hombres y mujeres se unen a Cristo por medio de la fe (simbolizada en el bautismo) son justificados y se convierten en hijos de Dios y herederos de su promesa a Abraham. Cuarto: Por lo tanto, nosotros, que pertenecemos a Dios, no estamos más bajo la ley. Vamos a tratar de entender cada uno de estos puntos del párrafo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Confinados bajo la ley  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primer punto está relacionado con los versículos 23 y 24: “Antes de que llegara la fe, estábamos confinados bajo la ley, recluidos hasta que la fe fuera revelada. De manera que la ley fuera nuestro custodio hasta que Cristo llegara”. La palabra custodio se refiere a un sirviente de la familia responsable de cuidar al hijo, desde que nacía hasta que entraba en la adultez. Controlaba su comportamiento hasta que tuviera la madurez suficiente para hacer lo que era correcto, sin restricciones externas. El “custodio”, “tutor” o “maestro” no tiene el poder de cambiar el corazón del niño, ni puede otorgarle su herencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así funcionaba la ley para Israel. Proporcionaba orientación y limitación. Indicaba la manera en la que un jovencito maduro debía comportarse. Pero no le podía dar a Israel un corazón nuevo ni tampoco la herencia. De acuerdo a Hebreos 4:2, la ley no benefició a Israel, porque había fe. La fe es la característica de la madurez que la ley prescribía, y por eso la ley mantuvo restringida a Israel hasta que la fe se manifestara. La ley instruyó a la joven Israel la manera de vivir una vida de fe en las promesas misericordiosas de Dios (cf. Éxodo 14:31, Números 14:11; 20:12; Deuteronomio 1:32; 8:17; 9:23; 28:52; 32:37) pero la respuesta en general era una rebelión adolescente. Generalmente, las personas en Israel, no trataban de ser humildes y por lo tanto la ley funcionaba para exponer los pecados de Israel y controlarlos, hasta el día en que Dios comenzara a quitarles la ceguera y les diera un corazón para que confiaran en Él (Jeremías 24:7). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en la actualidad la ley funciona de esa manera. Si no sentimos en nuestro corazón que confiamos en Dios y en su misericordia, la ley nos va a resultar como una tarea rigurosa, desagradable y tediosa que nos da una maestra severa. Pero si confiamos en Dios y en su misericordia, entonces vamos a considerar la ley como una prescripción médica, necesaria y apropiada, que nos recomienda un doctor apreciado y sabio. Lo que significa la ley para nosotros depende de cómo somos con el que nos proporcionó la ley. 1 Juan 5:3 dice: “Esto es el amor a Dios: que guardemos sus mandamientos. Sus mandamientos no son una carga”. Sin embargo, en general, para Israel la ley era una tarea rigurosa para poder obtener sus bendiciones porque no tenían fe. (Había excepciones obvias como las que se describen en Salmos 1). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La llegada de la fe  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo punto en la reflexión de Pablo es que la fe finalmente llega. Su llegada es simultánea a la llegada de Cristo. Versículo 25: “''Ahora que ha llegado la fe'', ya no estamos bajo custodio” ¿Qué significa “ha llegado la fe”? No creo que quiera decir que en Israel evitaban tener fe antes de la llegada de Cristo. Abraham creyó (Gálatas 3:6). Y Salmos 32 describe a un hombre a quien el Señor lo consideró recto por la fe, independientemente de las obras (Romanos 4:6-8). Hebreos 11 proporciona un salón de la fama de ''creyentes'' de la época de la ley. Por lo tanto, Pablo no quiere decir que, antes de la llegada de Cristo, nadie tenía fe o que eran justificados mediante las obras. Había creyentes que eran justificados por su fe desde el principio, 7000, dice Pablo, en los tiempos de Elías (Romanos 11:4). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que, cuando dice “la fe ha llegado”, Pablo quiere significar que, por la gracia de Dios, se origina un período en la historia redentora en el cual un gran número de personas, especialmente los gentiles, responden con su fe a la Palabra de Dios. “La fe ha llegado” significa que, por sobre todo, esa es la característica de los miembros de un gran movimiento – ''confían ''en la misericordia de Dios, como niños pequeños. Cuando se predicaba la ley, había muy poca fe. Pero cuando el evangelio se predica, muchos creen y se salvan. El movimiento se extendió por todo el mundo. La causa de esto no fue porque la ley le enseñaba a los hombres a ganarse la salvación, mientras que el evangelio la ofrecía libremente por tener fe. No; ambos, la ley y el evangelio ofrecen libremente la salvación por la fe y los dos describen la obediencia que muestra la genuinidad de esa fe. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón por la cual la ley generalmente confinaba a la gente bajo el pecado, mientras que el evangelio se gana la fe de un gran número de personas, es que la predicación del evangelio está acompañada por el trabajo poderoso del Espíritu Santo para abrir el corazón de los oyentes (Actos 16:14; 2 Corintios 4:6). “La fe ha llegado” significa que Dios está cumpliendo las promesas, que se mencionan en Ezequiel 36:26-27, de darles un nuevo corazón (Jeremías 24:7; Deuteronomio 30:6). Si Dios, además del evangelio de Cristo, no nos hubiera dado el Espíritu Santo para que abra nuestros corazones y los llene de nuestro arrepentimiento, el evangelio nos habría confinado bajo pecado como lo hizo la ley. Pero ese no era el plan de Dios. Todos los que vivimos con fe en el Hijo de Dios, somos la evidencia viva de que, por la gracia soberana y eficaz del Espíritu Santo “la fe ha llegado” - incluso a nosotros y habita en nuestros corazones y nos renueva. Si conocemos la dureza de nuestro propio corazón, sin incluir la gracia renovadora, tenemos que agradecer todos los días a Dios por ser creyentes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Unidos a Cristo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El tercer punto del texto es que la fe de Cristo nos une a Él, de tal manera que todos los dones que nos da se convierten en nuestros. El jueves pasado, llevé a mi familia a ver ''El regreso del Corcel negro''. Un muchacho llamado Alec Ramsey viaja escondido en un avión a Norteamérica para tratar de recuperar su caballo. Empieza a cruzar el desierto, luego le comentan sobre los miembros de una tribu que podían salvar su vida y su misión. Se enteró que tenían un sentido del honor tan alto, que si cualquiera decía que quería ser su huésped, arriesgarían sus vidas y sus posesiones por esa persona. Aunque Alec no tenía absolutamente nada de dinero y no podía pagar por protección y ayuda, recibió, sin embargo, la protección y la ayuda de ellos en dos oportunidades, simplemente por manifestar su necesidad y su deseo de ser su huésped. Apeló al ''honor de ellos'', no al ''valor de su dinero''. Y lo salvaron. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo mismo sucede con Cristo. Si se encomiendan a Cristo y le dicen que quieren ser su huésped eterno, usar sus vestimentas y aceptar sus costumbres no puede rechazarlos, su honor está en juego. Habrán honrado tanto su valor y su honestidad que se negaría a rechazarlos. Por consiguiente, todo lo que Él tiene es de ustedes. Lo principal en el versículo 24 es la justificación – es decir la absolución de toda culpa, el perdón de todos los pecados. El versículo 26 habla sobre la filiación. Pertenecer a Cristo es ser hijo de Dios con todos los privilegios estupendos que esa relación implica. El versículo 29 es otra forma de expresarlo: “Si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa”. Ser la descendencia de Abraham y ser hijo de Dios es prácticamente lo mismo en el pensamiento de Pablo. Se convierten en las dos cosas cuando se encomiendan a Cristo y dicen “Quiero ser tu huésped”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las cosas más maravillosas en la casa de Cristo, donde los huéspedes se vuelven miembros de la familia, es que nuestra condición racial, social y sexual no nos hace ni más ni menos hijos y herederos. Versículo 28: “No hay judío ni griego, no hay esclavo ni libre, no hay hombre ni mujer, porque todos sois uno en Cristo Jesús”. Pobre del huésped presuntuoso que cree que, por su condición de judío, de persona libre o por su masculinidad, se gana la admisión en la casa del Señor o se merece una parte mayor de la herencia. Efesios 2:19 dice que los judíos y los gentiles que pertenecen a Cristo “son conciudadanos. . . y miembros de la familia de Dios”. Efesios 6:9 dice que amos y esclavos tienen un solo Señor que está en el cielo y es imparcial. 1 Pedro 3:7 dice que maridos y esposas son coherederos de la gracia de la vida en Cristo. Cuando Cristo nos admite bajo su protección y su cuidado solamente porque tenemos fe (“¿Puedo ser tu huésped?”), se elimina cualquier motivo posible de jactancia, ya sea racial, social o sexual. Todos dependemos absolutamente del honor de Cristo, no del valor de nuestras características. Y nada es más seguro que el honor de Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== No más Custodio  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, el cuarto punto es simplemente esto: No estamos más bajo un custodio, la ley. La semana próxima vamos a hablar más sobre este tema, pero hoy solamente les quiero decir que “estar bajo custodio” o “bajo la ley” significan que nos sentimos oprimidos por la exigencia de Dios cuando no tenemos poder para cumplirla. O nos rebelamos o tratamos constantemente de observarla con nuestro propio esfuerzo. En cualquiera de los dos casos “la letra mata”, 2 Corintios 3:6. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero esa no es más nuestra relación con la ley. No estamos más bajo su poder, tratando desesperadamente de subir para llegar al cielo. Para nosotros la escalera de la ley se cayó y se convirtió en un carril de alegre obediencia. Estamos sobre él, no nos resulta más una carga mortal. ¿Qué pasó? La respuesta está en Gálatas 5:18: “Si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley”. El Espíritu transforma tanto nuestras vidas al confiar en las promesas de Dios (Gálatas 3:5), que amamos lo que Dios ama y odiamos lo que Dios odia. Por lo tanto, la ley no es más una carga sino una montaña rusa de alegría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta mañana, mi plegaria es que la mayoría de nosotros aprendamos a descansar en el vagón de primera clase de la gracia y disfrutemos del itinerario del Señor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Si_Pertenec%C3%A9is_a_Cristo,_sois_Herederos_de_la_Promesa</id>
		<title>Si Pertenecéis a Cristo, sois Herederos de la Promesa</title>
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				<updated>2011-11-01T18:42:20Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|If You Are Christ's, You Are Heirs of the Promise}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Gálatas 3:23-29'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Antes de que llegara la ley, estábamos confinados bajo la ley, recluidos hasta que la fe fuera revelada. De manera que la ley fuera nuestro custodio hasta que Cristo llegara, a fin de que seamos justificados por la fe. Pero, ahora que ha llegado la fe, ya no estamos bajo custodio, porque todos sois hijos de Dios, mediante la fe en Cristo Jesús. Pues todos los que fuisteis bautizados en Cristo, de Cristo os habéis revestido. No hay judío ni griego, no hay esclavo ni hombre libre, no hay hombre ni mujer porque todos sois uno en Cristo. Y si pertenecéis a Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa”. &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
En Gálatas 3:23-29, hay cuatro aspectos para considerar en la reflexión de Pablo. Primero: Antes de que la fe llegara, Israel se encontraba confinado bajo la ley, que funcionaba como un custodio (tutor o institutriz) el cual controlaba y guiaba, pero que no podía otorgar la herencia (3:18). Segundo: Con la llegada de Cristo se originó un gran movimiento de fe. Tercero: Siempre que hombres y mujeres se unen a Cristo por medio de la fe (simbolizada en el bautismo) son justificados y se convierten en hijos de Dios y herederos de su promesa a Abraham. Cuarto: Por lo tanto, nosotros, que pertenecemos a Dios, no estamos más bajo la ley. Vamos a tratar de entender cada uno de estos puntos del párrafo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Confinados bajo la ley  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primer punto está relacionado con los versículos 23 y 24: “Antes de que llegara la fe, estábamos confinados bajo la ley, recluidos hasta que la fe fuera revelada. De manera que la ley fuera nuestro custodio hasta que Cristo llegara”. La palabra custodio se refiere a un sirviente de la familia responsable de cuidar al hijo, desde que nacía hasta que entraba en la adultez. Controlaba su comportamiento hasta que tuviera la madurez suficiente para hacer lo que era correcto, sin restricciones externas. El “custodio”, “tutor” o “maestro” no tiene el poder de cambiar el corazón del niño, ni puede otorgarle su herencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así funcionaba la ley para Israel. Proporcionaba orientación y limitación. Indicaba la manera en la que un jovencito maduro debía comportarse. Pero no le podía dar a Israel un corazón nuevo ni tampoco la herencia. De acuerdo a Hebreos 4:2, la ley no benefició a Israel, porque había fe. La fe es la característica de la madurez que la ley prescribía, y por eso la ley mantuvo restringida a Israel hasta que la fe se manifestara. La ley instruyó a la joven Israel la manera de vivir una vida de fe en las promesas misericordiosas de Dios (cf. Éxodo 14:31, Números 14:11; 20:12; Deuteronomio 1:32; 8:17; 9:23; 28:52; 32:37) pero la respuesta en general era una rebelión adolescente. Generalmente, las personas en Israel, no trataban de ser humildes y por lo tanto la ley funcionaba para exponer los pecados de Israel y controlarlos, hasta el día en que Dios comenzara a quitarles la ceguera y les diera un corazón para que confiaran en Él (Jeremías 24:7). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También en la actualidad la ley funciona de esa manera. Si no sentimos en nuestro corazón que confiamos en Dios y en su misericordia, la ley nos va a resultar como una tarea rigurosa, desagradable y tediosa que nos da una maestra severa. Pero si confiamos en Dios y en su misericordia, entonces vamos a considerar la ley como una prescripción médica, necesaria y apropiada, que nos recomienda un doctor apreciado y sabio. Lo que significa la ley para nosotros depende de cómo somos con el que nos proporcionó la ley. 1 Juan 5:3 dice: “Esto es el amor a Dios: que guardemos sus mandamientos. Sus mandamientos no son una carga”. Sin embargo, en general, para Israel la ley era una tarea rigurosa para poder obtener sus bendiciones porque no tenían fe. (Había excepciones obvias como las que se describen en Salmos 1). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La llegada de la fe  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo punto en la reflexión de Pablo es que la fe finalmente llega. Su llegada es simultánea a la llegada de Cristo. Versículo 25: “''Ahora que ha llegado la fe'', ya no estamos bajo custodio” ¿Qué significa “ha llegado la fe”? No creo que quiera decir que en Israel evitaban tener fe antes de la llegada de Cristo. Abraham creyó (Gálatas 3:6). Y Salmos 32 describe a un hombre a quien el Señor lo consideró recto por la fe, independientemente de las obras (Romanos 4:6-8). Hebreos 11 proporciona un salón de la fama de ''creyentes'' de la época de la ley. Por lo tanto, Pablo no quiere decir que, antes de la llegada de Cristo, nadie tenía fe o que eran justificados mediante las obras. Había creyentes que eran justificados por su fe desde el principio, 7000, dice Pablo, en los tiempos de Elías (Romanos 11:4). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que, cuando dice “la fe ha llegado”, Pablo quiere significar que, por la gracia de Dios, se origina un período en la historia redentora en el cual un gran número de personas, especialmente los gentiles, responden con su fe a la Palabra de Dios. “La fe ha llegado” significa que, por sobre todo, esa es la característica de los miembros de un gran movimiento – ''confían ''en la misericordia de Dios, como niños pequeños. Cuando se predicaba la ley, había muy poca fe. Pero cuando el evangelio se predica, muchos creen y se salvan. El movimiento se extendió por todo el mundo. La causa de esto no fue porque la ley le enseñaba a los hombres a ganarse la salvación, mientras que el evangelio la ofrecía libremente por tener fe. No; ambos, la ley y el evangelio ofrecen libremente la salvación por la fe y los dos describen la obediencia que muestra la genuinidad de esa fe. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón por la cual la ley generalmente confinaba a la gente bajo el pecado, mientras que el evangelio se gana la fe de un gran número de personas, es que la predicación del evangelio está acompañada por el trabajo poderoso del Espíritu Santo para abrir el corazón de los oyentes (Actos 16:14; 2 Corintios 4:6). “La fe ha llegado” significa que Dios está cumpliendo las promesas, que se mencionan en Ezequiel 36:26-27, de darles un nuevo corazón (Jeremías 24:7; Deuteronomio 30:6). Si Dios, además del evangelio, no nos hubiera dado el Espíritu Santo para que abra nuestros corazones y los llene de nuestro arrepentimiento, el evangelio nos habría confinado bajo pecado como lo hizo la ley. Pero ese no era el plan de Dios. Todos los que vivimos con fe en el Hijo de Dios, somos la evidencia viva de que, por la gracia soberana y eficaz del Espíritu Santo “la fe ha llegado” - incluso a nosotros y habita en nuestros corazones y nos renueva. Si conocemos la dureza de nuestro propio corazón, sin incluir la gracia renovadora, tenemos que agradecer todos los días a Dios por ser creyentes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Unidos a Cristo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El tercer punto del texto es que la fe de Cristo nos une a Él, de tal manera que todos los dones que nos da se convierten en nuestros. El jueves pasado, llevé a mi familia a ver ''El regreso del Corcel negro''. Un muchacho llamado Alec Ramsey viaja escondido en un avión a Norteamérica para tratar de recuperar su caballo. Empieza a cruzar el desierto, luego le comentan sobre los miembros de una tribu que podían salvar su vida y su misión. Se enteró que tenían un sentido del honor tan alto, que si cualquiera decía que quería ser su huésped, arriesgarían sus vidas y sus posesiones por esa persona. Aunque Alec no tenía absolutamente nada de dinero y no podía pagar por protección y ayuda, recibió, sin embargo, la protección y la ayuda de ellos en dos oportunidades, simplemente por manifestar su necesidad y su deseo de ser su huésped. Apeló al ''honor de ellos'', no al ''valor de su dinero''. Y lo salvaron. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo mismo sucede con Cristo. Si se encomiendan a Cristo y le dicen que quieren ser su huésped eterno, usar sus vestimentas y aceptar sus costumbres no puede rechazarlos, su honor está en juego. Habrán honrado tanto su valor y su honestidad que se negaría a rechazarlos. Por consiguiente, todo lo que Él tiene es de ustedes. Lo principal en el versículo 24 es la justificación – es decir la absolución de toda culpa, el perdón de todos los pecados. El versículo 26 habla sobre la filiación. Pertenecer a Cristo es ser hijo de Dios con todos los privilegios estupendos que esa relación implica. El versículo 29 es otra forma de expresarlo: “Si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa”. Ser la descendencia de Abraham y ser hijo de Dios es prácticamente lo mismo en el pensamiento de Pablo. Se convierten en las dos cosas cuando se encomiendan a Cristo y dicen “Quiero ser tu huésped”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las cosas más maravillosas en la casa de Cristo, donde los huéspedes se vuelven miembros de la familia, es que nuestra condición racial, social y sexual no nos hace ni más ni menos hijos y herederos. Versículo 28: “No hay judío ni griego, no hay esclavo ni libre, no hay hombre ni mujer, porque todos sois uno en Cristo Jesús”. Pobre del huésped presuntuoso que cree que, por su condición de judío, de persona libre o por su masculinidad, se gana la admisión en la casa del Señor o se merece una parte mayor de la herencia. Efesios 2:19 dice que los judíos y los gentiles que pertenecen a Cristo “son conciudadanos. . . y miembros de la familia de Dios”. Efesios 6:9 dice que amos y esclavos tienen un solo Señor que está en el cielo y es imparcial. 1 Pedro 3:7 dice que maridos y esposas son coherederos de la gracia de la vida en Cristo. Cuando Cristo nos admite bajo su protección y su cuidado solamente porque tenemos fe (“¿Puedo ser tu huésped?”), se elimina cualquier motivo posible de jactancia, ya sea racial, social o sexual. Todos dependemos absolutamente del honor de Cristo, no del valor de nuestras características. Y nada es más seguro que el honor de Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== No más Custodio  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, el cuarto punto es simplemente esto: No estamos más bajo un custodio, la ley. La semana próxima vamos a hablar más sobre este tema, pero hoy solamente les quiero decir que “estar bajo custodio” o “bajo la ley” significan que nos sentimos oprimidos por la exigencia de Dios cuando no tenemos poder para cumplirla. O nos rebelamos o tratamos constantemente de observarla con nuestro propio esfuerzo. En cualquiera de los dos casos “la letra mata”, 2 Corintios 3:6. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero esa no es más nuestra relación con la ley. No estamos más bajo su poder, tratando desesperadamente de subir para llegar al cielo. Para nosotros la escalera de la ley se cayó y se convirtió en un carril de alegre obediencia. Estamos sobre él, no nos resulta más una carga mortal. ¿Qué pasó? La respuesta está en Gálatas 5:18: “Si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley”. El Espíritu transforma tanto nuestras vidas al confiar en las promesas de Dios (Gálatas 3:5), que amamos lo que Dios ama y odiamos lo que Dios odia. Por lo tanto, la ley no es más una carga sino una montaña rusa de alegría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta mañana, mi plegaria es que la mayoría de nosotros aprendamos a descansar en el vagón de primera clase de la gracia y disfrutemos del itinerario del Señor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/La_Ley_No_Anula_la_Promesa</id>
		<title>La Ley No Anula la Promesa</title>
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				<updated>2011-10-11T18:29:57Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Law Does Not Annul the Promise}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Gálatas 3:15-18'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Hermanos, quiero darles un ejemplo de la vida cotidiana: cuando un hombre hace su testamento, una vez ratificado nadie lo invalida ni le añade condiciones. Ahora bien, las promesas fueron hechas a Abraham y su descendencia. No dice: “A sus descendientes” como refiriéndose a muchos, sino más bien a uno: “a tu descendencia”, es decir a Cristo. Lo que digo es esto: La Ley, que vino cuatrocientos treinta años más tarde, no invalida un testamento ratificado anteriormente por Dios, como para anular la promesa. Porque si la herencia depende de la ley, ya no depende de una promesa. Y en realidad, Dios se la concedió a Abraham por medio de una promesa. &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
==== Teología y Práctica  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Que tengan o no paciencia de prestar atención a Gálatas 3:15-18 por media hora depende en gran medida de la manera en que viven. Este texto no contiene nada práctico de manera directa. Está relacionado con el contenido teológico del pacto de Abraham y la relación histórica y teológica entre ese pacto y la ley de Moisés, que se originó cuatrocientos treinta años después. Si desarrollan sus vidas basándose en pastillas de energía espiritual, que les proporcionen una carga emocional inmediata y una guía práctica específica, entonces los próximos treinta minutos les van a resultar difíciles. Pero si viven la vida tratando de profundizar y comprender lo que Dios dice en las Escrituras, van a poder disfrutar de la teología de Pablo en estos versículos y procurar ampliar y corregir (si es necesario) el fundamento teológico de sus vidas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dije que este texto no es práctico ''en forma directa''. Pero hay implicancias profundas para la práctica, como veremos; pero conocerlas y experimentarlas requiere de un proceso de reflexión. Las implicancias, por las cuales debemos ser y hacer, no residen en lo superficial. Espero y oro para que en Bethlehem no seamos tan inmaduros e impacientes de considerar inútiles a estos textos. Espero que entendamos que, cuando textos como estos se arraigan en nuestro entendimiento, llegamos a ser como los árboles vigorosos que crecen al lado de los arroyos, cuyas hojas no se marchitan, a los cuales las falsas enseñanzas no los derriban y que siguen produciendo frutos cuando las plantas débiles se han secado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== No Vivan de Acuerdo a las Obras según la Ley sino Teniendo Fe en Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para entender lo que Pablo expone en Gálatas 3:15-18, tenemos que retroceder y seguir su línea de pensamiento hasta este punto en el capítulo 3. Primero, en 3:1-5, Pablo deja bien en claro que tenemos que seguir ejecutando con precisión los mismos principios con los que dimos el golpe de salida. Si recibimos el Espíritu de Dios por medio de la fe en Cristo al principio, no mediante las obras según la ley, entonces la única manera de seguir recibiendo el poder del Espíritu es por medio de la fe, no por obrar según la ley. Algunos de los miembros de las iglesias de Galacia habían sido hechizados, para que creyeran que tenían que empezar la vida Cristiana a través de la fe, pero realizarse a sí mismos mediante las obras. El Espíritu es algo así como un cohete acelerador para ayudarnos a seguir, pero luego nuestros propios motores empiezan a funcionar y la carne completa lo que el Espíritu empezó. Pablo dice: ¡No! Eso nulifica la gracia y deshonra a Cristo. No solo la justificación sino también la ''santificación'' se logran mediante la fe, no por las obras, para que ninguno haga alarde. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, en 3:6-9, Pablo reafirma sus ideas aún más dando el ejemplo de Abraham, al enseñar que la única manera de ser hijo de Abraham es por medio de la misma fe que él tuvo. La bendición que recibió Abraham les llega a quienes confían en las promesas de Dios, como hizo Abraham, y no a los que demuestran sus méritos obrando según la ley. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tercero, en 3:10-14 Pablo dice lo mismo de un modo diferente. Dice que si alguien se involucra en las obras según la ley está bajo maldición (3:10). Cualquiera que tome el carril indulgente de la ley, por el cual la locomotora del Espíritu nos conduce a la gloria en el vagón de primera clase de la fe, y levanta ese carril para transformarlo en una escalera para subir al cielo mediante obras según la ley –entonces la persona que hace eso con la ley de Dios está bajo la propia maldición de la ley (2:18). Porque ese mal uso de la ley (legalismo) no se basa en la fe; la ley de Moisés enseñaba a tener fe y condenaba el orgullo por las obras. Aunque todos estamos bajo maldición por el pecado del orgullo, Cristo vino precisamente a redimirnos de la maldición de la ley (3:13). Se convirtió en maldición por nosotros. En el versículo 14, el resultado es que en vez de una maldición heredamos la misma bendición que Abraham, es decir, recibimos el Espíritu cuando confiamos en Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras, hasta ahora, en los tres párrafos del capítulo 3, el punto había sido que no se puede ser un cristiano completo y santificado, no se puede llegar a ser hijo de Abraham, no se puede gozar la promesa del Espíritu si se vive “obrando de acuerdo a la ley”, en vez de hacerlo por la fe en el Hijo de Dios (2:20). El esfuerzo puesto en observar la ley, como un medio de complacer a Dios o a los hombres para obtener la bendición, es una transgresión a la ley misma (2:18) y pone a una persona bajo la maldición de la ley (3:10). Por lo tanto, los judaizantes están equivocados al enseñarles a los gálatas cristianos a complementar la fe con obras según la ley; y en este libro, Pablo pone todo su esfuerzo en curar a los cristianos de ese legalismo fatal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Objeción de los Judaizantes y la Respuesta de Pablo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 3:15-18, Pablo se enfrenta con una posible objeción que los judaizantes tenían sobre su posición. Es posible que hayan dicho algo así: “Bueno Pablo, no estamos de acuerdo contigo respecto a Abraham, creemos que fueron sus obras lo que lo hicieron digno de la bendición prometida. Pero consideremos lo que tú señalas: que Abraham fue justificado por su fe. Talvez esa era la manera que Dios quería ''empezar'' la historia de Israel. Sin embargo, no hay manera de evadir el hecho de que, 430 años después de Abraham, Dios creyera necesario agregar la ley que le manifestó a Moisés en el Monte Sinaí. Si la ley, con sus más de 600 mandamientos, no nos enseña que recibimos la herencia por las obras, ¿qué nos enseña? Cuando les decimos a los gálatas creyentes que comenzaron con fe, que luego tienen que completar su santificación obrando según la ley, estamos haciendo lo mismo que hizo Dios. Le dio a nuestra gente la promesa de Abraham, que, según lo que tú dices, la recibieron por la fe, y luego le agregó la ley para dejar en claro cuál era nuestra parte en este proceso. El curso de la historia de la redención nos demuestra que nuestra herencia nos llega por obrar según la ley. Porque otra cosa más Dios habría agregado una ley 430 años después, sino para dejar bien en claro que debemos ir más allá de tu punto de vista con respecto a Abraham y esforzarnos para que podamos ganar nuestro derecho a la herencia”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 3: 15-18, Pablo argumenta lo contrario a esta clase de pensamiento. Noten que el versículo 19 comienza: ¿Entonces para qué fue dada la ley? Esto confirma que en los versículos 15-18, Pablo echa por tierra la explicación de porqué fue dada la ley, es decir, la que sugirieron los judaizantes. Luego en el versículo 19ff, explica porqué ''él'' cree que se agregó la ley (ver el mensaje de la semana próxima). Pero en 3:15-18, el punto es negativo. No, están muy equivocados; no se agregó la ley para enseñarle a Israel una forma diferente de ganar la herencia. La ley (como dice 3:21) no es contra las promesas en absoluto. Veamos cómo lo explica Pablo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Analogía Humana  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 15, Pablo comienza con una analogía: “Hermanos, quiero darles un ejemplo de la vida cotidiana: cuando un hombre hace su testamento, una vez ratificado nadie lo invalida ni le añade condiciones”. Por supuesto, a nosotros nos parece incorrecto porque podemos cambiar nuestro testamento y agregarle codicilos. Pero había leyes romanas, griegas y judías para las cuales está declaración habría sido muy precisa. Lo importante es que eran (y son) testamentos, disposiciones sobre la propiedad, acuerdos sobre herencias o juramentos, que no se podían cancelar o cambiar por medio de agregados. Pablo lo presenta como una ilustración, para que la ley mosaica ''no'' se interprete como una anulación o alteración de los términos del pacto de Abraham. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 17 podemos ver la aplicación de la analogía: “Lo que digo es esto: La ley, que se originó cuatrocientos treinta años más tarde (es decir, después de la promesa hecha a Abraham), no invalida un pacto ratificado anteriormente por Dios, como para anular la promesa”. Pablo está de acuerdo con los judaizantes en que fue Dios quien le hizo la promesa a Abraham y fue el mismo Dios quien les otorgó la ley a sus descendientes. Él está de acuerdo que tanto en el pacto abrahámico como en el mosaico se ofrece la bendición a Israel bajo ciertas condiciones (Génesis 12:1-3; Éxodo 20:24; Deuteronomio 7:12-13; 30:16-20). Pablo no les va a permitir a los judaizantes que digan que él afirma que la manera en la que Dios ofrendó su bendición a Israel por medio de Abraham y la manera en que lo hizo a través de Moisés eran diferentes. Si, en la ley, Dios les dijera a los hombres que ganen su camino a la bendición por las obras, se invalidaría el pacto con Abraham. Si Dios agregara estipulaciones para que la gente pudiera suplementar su fe con el esfuerzo propio, se anula la promesa a Abraham. Pues los pactos de Dios con Abraham demostraban que la bendición divina se concede voluntariamente solo a los que tienen fe (3:7-9) y no a los que tratan de ganarla obrando según la ley. Si él hubiera enseñado algo contrario a esto, su integridad hubiera estado en peligro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Relación entre los Pactos Abrahámico y Mosaico  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Entonces, qué es la ley? Fundamentalmente, la ley es una reafirmación del pacto abrahámico en un estado nuevo dentro de la historia de la redención. No es una anulación o una alteración básica. En ambos pactos el único camino para lograr la bendición de Dios es confiar en él por su gracia. En los dos pactos la bendición final depende de ''una vida de fe'', no de un simple acto de fe. O, para decirlo de otro modo: en ambos pactos la promesa de la bendición de Dios se recibe por la gracia mediante la fe; no se ''gana''. Pero en los dos pactos, la fe salvadora repercute en el poder de Dios de tal manera que la obediencia da resultado. Esta obediencia es una prolongación de la fe salvadora, tan necesaria que en los dos pactos la obediencia a Dios es una condición para la salvación final. No “las obras legalistas”, sino “la obediencia de la fe”, mediante el poder que nos da el Espíritu. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quiero demostrarles que la obediencia a Dios es una condición para heredar la salvación, tanto en el pacto abrahámico como en el mosaico. En Génesis 22:16-18, Dios le dice a Abraham después que le mostró su obediencia al ofrecer a Isaac: “''Por cuanto'' has hecho esto…multiplicaré en gran manera tu descendencia como las estrellas del cielo…y en tu simiente serán bendecidas todas las naciones de la tierra, porque has obedecido mi voz”. En Génesis 26:4-5, Dios le dice a Isaac: “Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo…y en tu simiente serán bendecidas todas las naciones de la tierra, ''porque Abraham me obedeció y observó mi ordenanza, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes''. En Génesis 18:19, Dios dice: “Porque yo lo he escogido (a Abraham) para que mande a sus hijos…que guarden el camino del Señor haciendo justicia, ''para que el Señor cumpla en Abraham todo lo que le prometió''”. Está claro que el pacto con Abraham no era incondicional como muchos dijeron. La bendición final de Dios depende de la obediencia, no de las obras según la ley – obras que pretenden ganar la bendición de Dios. La obediencia de la cual depende la salvación es simplemente la forma de actuar de una persona que confía realmente en las promesas de Dios. Tal obediencia significa meramente ''vivir con fe'' en el poder y el amor de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si la ley se originó 430 años después, es un error creer que cualquier cambio fundamental se hizo bajo las estipulaciones del pacto de Dios con Israel. Por supuesto, se creó un elaborado sistema de sacrificio que antes no existía. Básicamente los mandatos de la ley eran un resumen general de lo que sería la vida de fe en la teocracia. Sería un error terrible creer que lo que la ley mosaica enseñaba era contrario al pacto abrahámico y que era una especie de intervalo entre Abraham y Cristo, durante el cual Dios instruyó a los hombres para que trataran de ganar su salvación por medio de obras. Moisés mismo consideró la ley simplemente como una reafirmación de las condiciones del pacto abrahámico. En el Deuteronomio 7:12-13, él dice: “''Porque si escuchas estas leyes'', las observas y las practicas, el Señor tu Dios mantendrá su pacto contigo y la fidelidad que juró a tus padres, Él te amará, te bendecirá y te multiplicará” (Cf. 30:16-20; 8:18; 4:31).Para Moisés, el pacto llevado a cabo en el Monte Sinaí era una reafirmación y especificación detallada del pacto hecho con Abraham. La fe, que se evidencia en su fruto, era el requerimiento de ambos pactos (Éxodo 14:31; Números 14:11; 20:21; Deuteronomio 1:32). Pablo estaba completamente seguro al decir que la ley, que llegó 430 años después, no anuló o alteró básicamente el pacto ratificado con Abraham. Los dos concuerdan perfectamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cristo, la descendencia en singular  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quedan dos versículos para discernir: 16 y 18. Los dejé para el final porque creo que el versículo 16 es la clave para entender el versículo 18. Analicemos el versículo 16 primero; Es un versículo desconcertante: “Ahora bien, las promesas fueron hechas a Abraham y a su descendencia”. No dice ´a los descendientes´, refiriéndose a muchos, sino a uno: ´A tu descendencia´, que es Cristo”. El punto principal de este versículo es que Cristo es ''la'' simiente o ''el'' descendiente de Abraham. Cristo tiene el derecho de ser llamado la descendencia (simiente) de Abraham por cuatro razones: 1) Es judío, en el estricto sentido físico, y puede relacionar su parentesco con Abraham. 2) Vivió una vida de fe, la cual, según 3:7, les da el derecho a algunos judíos, no a todos, de ser hijos de Abraham. 3) La muerte y resurrección de Cristo, como Hijo de Dios, significó la ''expiación'' de los pecados y ''el logro'' de todas las bendiciones prometidas a los descendientes de Abraham. 4) Cualquier judío o gentil puede convertirse en un verdadero hijo de Abraham y heredero de las promesas al pertenecerle a Él. Gálatas 4:29 dice: “Si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa”. Por lo tanto, si nos convertimos en hijos de Abraham y herederos de la promesa al pertenecer a Cristo únicamente, es fácil darse cuenta porqué Pablo consideró a Cristo como ''descendencia final y decisiva'', en quien se hicieron todas las promesas y quien aseguró ciertamente el cumplimiento de todas ellas para nuestro bien. La cuestión del versículo 16 es que la promesa de la herencia hecha a Abraham y su descendencia se cumple solo en Cristo, con su muerte y resurrección. Esto es muy importante para poder entender el versículo 18. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de analizar el versículo 18, hay que aclarar que se justifica que Pablo diga que la palabra “descendencia” en el Antiguo Testamento, como está en singular (no plural), se puede considerar correspondiente a Cristo. Nos puede parecer extraño, porque sabemos que descendencia es una palabra relativa a un grupo de personas y se refiere a más de un individuo. ¿Cómo puede Pablo basar algo en su singularidad? ¿No es como decir que cuando uno se refiere a Twin dice el equipo de béisbol, en vez de equipos, porque puede haber solo una persona en el equipo (pues es una palabra singular)? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos observaciones que nos van a ayudar a conocer cómo pensaba Pablo. 1) Él sabía que la palabra descendencia (simiente) en su forma singular se refería a muchas personas. En Romanos 4:18; 9:7, usa el singular al referirse a muchos. No es un error ingenuo. Lo hace conscientemente. 2) En Génesis 21:12, la palabra “descendencia” no se refiere a todos los hijos de Abraham, sino a Isaac (no Ismael) por quien fue hecha la promesa: “Por Isaac será llamada tu descendencia”. Pablo cita esto en Romanos 9:7 y luego dice “Esto es, no son los hijos de la carne los que son hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son considerados como la simiente (o la descendencia)”. En otras palabras, cuando Génesis 21:12 se refiere a Isaac como la “descendencia” (simiente), no a Ismael, simplemente porque es hijo de la promesa, Pablo detecta un propósito divino de elección que culminaría en el Mesías. No significa atribuirle otro significado al texto del Antiguo Testamento. Pablo dice que cuando se entiende la palabra “descendencia” (o simiente) en el contexto del Antiguo Testamento (Génesis 21:12) y se considera que representa a una descendencia unificada y limitada, no a todos los descendientes de Abraham, y luego, de otra Escritura, se aprende que hay un Mesías que vendrá y será la descendencia de Abraham para cumplir las promesas, es adecuado decir que la promesa de Dios, hecha a una descendencia unificada y limitada de Abraham, debe de referirse a Cristo, de una manera especial y única. Desde la perspectiva de la última revelación de Pablo, la promesa a Abraham y a su descendencia con toda seguridad se cumplió solamente en Cristo, que murió (como dice 3:14) para que los gentiles recibieran la bendición de Abraham. Como dije antes, el punto principal del versículo 16 es que la herencia prometida (el Espíritu Santo, la salvación) se recibe solo por medio de Jesucristo. Él es la promesa sin la cual nadie puede lograr la herencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Herencia y la Promesa de Cristo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora podemos finalmente entender el versículo 18. En la primera mitad del versículo 18 no hay verbos y dudo que los verbos en tiempo presente, suministrados por la Nueva Versión Standard (y otras) sean lo mejor. Yo traduciría: “Si la herencia hubiera dependido de la ley, ya no dependería más de la promesa, pero Dios se la concedió a Abraham por medio de una promesa”. El versículo 16 fue escrito para ayudarnos a conocer la promesa a la que se refería el versículo 18, es decir, la promesa de Cristo. El versículo 18 quiere decir: “Si la herencia (la salvación) depende de la ley (meramente observando los mandamientos de Moisés) entonces la forma de salvarse no sería mediante el Cristo prometido. Si la herencia ya se hubiera logrado, no se habría necesitado a Cristo. Pero Dios le concedió la herencia (la salvación) a Abraham por medio de una promesa, es decir, el Cristo (como es evidente en el versículo 16). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que se asemeja más a 2:21 es 3:18: “No hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano”. Esto es lo mismo que decir: Si la herencia se hubiera basado en la observancia de la ley, entonces no se habría basado en el Cristo prometido y su venida a este mundo y su muerte habrían sido en vano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En resumen, para concluir, los judaizantes parecen decir: “Bien Pablo, asumamos que Dios comenzó a negociar con Israel al hacer una promesa y convocarlos a la fe. No puedes negar que después de 430 años era necesario establecer la ley para Israel. Hay que asumir que lo más natural, aún cuando uno comience con fe en una promesa, tiene que realizarse y perfeccionarse poniendo su voluntad y su esfuerzo en observar la ley y mostrarse digno de la herencia prometida. Por lo tanto, Pablo, simplemente estamos tratando de que tus conversos pongan en práctica en sus vidas lo que Dios hizo en la historia de la redención: empezar con la fe puesta en la promesa, pero luego agregar sus obras a las de Dios al observar la ley para llegar a ser dignos de la bendición. Habiendo comenzado por el Espíritu, debes concluir por la carne”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta de Pablo, en Gálatas 3:15-18, es ésta: (v.15) Entre Dios y los hombres hay pactos inalterables. Dios hizo un pacto con Abraham y su descendencia. El pacto era que la herencia de salvación la recibiría la simiente, que es fundamentalmente el Cristo y los que permanecen en Él, no todos los descendientes de Abraham. ¡No hay herencia sin Cristo! Dada la naturaleza de Dios y su pacto, ninguna estipulación posterior podía anularlo o invalidar la promesa. Por consiguiente, (v. 17) en la ley (que fue dada 430 años después) Dios no agrega nada nuevo a la herencia. Él no dice: “Antes les enseñé a que confiaran en mí, ahora les enseño a trabajar para mí; antes les enseñé a confiar en la gracia, ahora les enseño a ganarse el mérito; antes les enseñé a alabarme siendo como niños; ahora les enseño a alabarse a sí mismos a través del legalismo”. ¡NO! Dios no contradice su pacto de esta manera. No encomienda maneras opuestas de salvación. Si Dios hubiera establecido la herencia sobre otras condiciones y enseñado a ganarse la salvación, se habría opuesto a la promesa, anulado la gracia, promovido el orgullo y eliminado el obstáculo de la cruz. La ley es santa, justa y buena, no nos enseña a participar de la herejía gálata, el legalismo. Nos enseña la obediencia que viene de la fe y que sitúa al pacto abrahámico en una nueva etapa de la historia redentora.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Cristo_nos_Redimi%C3%B3_de_la_Maldici%C3%B3n_de_la_Ley</id>
		<title>Cristo nos Redimió de la Maldición de la Ley</title>
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				<updated>2011-09-28T17:28:10Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Christ Redeemed Us from the Curse of the Law}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Gálatas 3:10-14'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Porque todos los que confían en las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: ´''Maldito aquel que no cumple con todas las cosas escritas en el libro de la ley''´. Es evidente que nadie es justificado ante Dios por la ley, porque *el justo vivirá por la fe*. Sin embargo, la ley no se basa en la fe; al contrario ´''el que las observa vivirá por ellas''´. Cristo nos redimió de la maldición de la ley haciéndose él mismo maldición por nosotros,-- porque escrito está: ´''Maldito todo el que cuelga de un madero''”--, a fin de que la bendición de Abraham llegara a los gentiles en Cristo Jesús, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe”.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
En el versículo 10, cuando Pablo dice:” todos los que confían en las obras de la ley están bajo ''maldición''”, nos hace acordar a 1:7-8 donde dice: “Hay algunos que perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Pero si aún nosotros o un ángel del cielo os anunciaran otro evangelio contrario al que os hemos anunciado, sea anatema”. Evidentemente, Pablo creía que existía una enseñanza en las iglesias de Galacia que era tan destructiva para la gente y tan deshonrosa para Dios que merecía una maldición divina. Era una enseñanza que no se propagó por medio de humanistas seculares de Atenas, sino por temor a Dios de parte de los miembros de las iglesias judío-cristianas de Jerusalén. La razón por la cual el libro de los Gálatas tiene ese mensaje de cambio de vida tan importante radica en que la maldición de Dios no es para los extranjeros ateos o agnósticos, sino para cristianos profesos que tratan de servir a Dios de una manera que minimiza su gracia y cultiva el orgullo de ellos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El Peligro de las Falsas Promesas  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gálatas implica la advertencia de Dios sobre el peligro constante de falsas promesas al cual estamos expuestos. Satanás trabaja continuamente para tentarnos a pensar y sentir de esa manera porque usamos el lenguaje de Dios, vamos a la iglesia, oramos en el momento de la comida y evitamos pecados graves, por consiguiente estamos bajo la bendición de Dios. El libro de los Gálatas se relaciona con un grupo de personas (llamados judaizantes) que hacen todas esas cosas y están bajo la maldición de Dios. Ninguno de nosotros debemos estar de acuerdo tan fácilmente con el análisis que hace este libro. La bendición y la maldición divina son la cuestión. La línea divisoria entre estas dos no está entre la gente que pertenece a la iglesia y la que no, ni tampoco entre aquellos que llaman a Jesús “Señor” y aquellos que no. Por una parte, se encuentra entre los que han sido crucificados con Cristo y que aún en la pobreza viven con una confianza continua en el Cristo vivo, y, por otra parte, los que realmente nunca se apartaron de la confianza en sí mismos y cuyas actividades religiosas, aunque “morales” en intensas, son un ejercicio absoluto de auto reforma. El primer grupo se glorifica en la cruz de Cristo únicamente, por la que renunció a todo menos a Dios. Pero el otro grupo, exalta los poderos y potenciales de su ego y minimiza la gracia de Dios (2:21) y la cruz de Cristo (5:11). El primer grupo de miembros de la iglesia goza del beneficio de la bendición que Dios prometió a Abraham y sus descendientes; el otro grupo de miembros de la iglesia está bajo la maldición divina. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, la manera de escuchar el mensaje de Gálatas 3:10-14 es en un espíritu de autoexamen serio. 2 Corintios 13-5 dice: “Poneos a prueba para ver si estáis en la fe; examinaos a vosotros mismos. Deberíais reconocer que Cristo Jesús está en vosotros, a menos que en verdad no paséis la prueba”. Siempre que la Palabra de Dios se predique fielmente, reciben un modelo por el cual se pueden poner a prueba a ustedes mismos. Esto puede reafirmar la realidad de la obra de Cristo en sus vidas y hacerlos regocijar con un poder nuevo. O puede remorder sus conciencias y hacer que oren y se arrepientan. Pero Dios prohíbe que encasillen este mensaje de Gálatas como concerniente a los que no creen o al grado de bendición que recibirán en el cielo. Este mensaje está escrito para la iglesia y la cuestión es la línea divisoria entre la bendición y la maldición divinas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gálatas 3:10-14 da tres afirmaciones de suma importancia que tienen que ser tan trascendentales para nosotros como lo sería si escuchamos por un altoparlante que Rusia lanzó 80 cabezas de misiles nucleares hacia este país. La primera afirmación es el versículo 10: “Aquellos que confían en las obras de la ley están bajo maldición”. La segunda es el versículo 13: “Cristo nos redimió de la maldición de la ley”. La tercera, en el versículo 14, muestra el objetivo y el resultado de la segunda: “para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe”. Tratemos de entenderlas, una por una, y aplicarlas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== &amp;quot;Las Obras de la Ley&amp;quot;  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primera. “Aquellos que dependen de las obras de la ley están bajo maldición”. Lo opuesto a maldición es bendición. Esto está claro en los versículos 13 y 14 donde dice que Cristo mismo se convirtió en ''maldición'' por nosotros para que recibiéramos la misma ''bendición'' que Abraham. Puesto que la bendición (según el versículo 14) es el Espíritu Santo, la maldición debe de ser, al menos, la ausencia del Espíritu Santo. Por consiguiente, cuando el versículo 10 dice que “aquellos que dependen de las obras de la ley están bajo maldición” significa que no recibieron el Espíritu Santo (como dice 3:5). Eso significa que están separados de Dios y que su ira permanece sobre ellos. Entonces pueden darse cuenta qué importante es evitar ser alguien que depende de las obras de la ley. ¿Qué significa esto? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No existe una palabra griega para legalismo. Cuando Pablo se refiere al mal uso legal de la enseñanza de Moisés, tiene que usar el término “ley” y confiar que el contexto va a aclarar el significado, “mal uso de la ley”, o tiene que usar una frase como “obras de la ley”, lo cual, para él siempre tiene un sentido legalista negativo. Sabemos por el contexto de 2:18 que Pablo distingue las enseñanzas de Moisés con lo que enseñaban los judaizantes. Hay una diferencia entre la ley que Dios pretende y la ley como legalismo. Se acordarán de 2:12, en donde Pedro, que había comido con los gentiles, se apartó de ellos por la presión de los judaizantes. Se había liberado de las leyes sobre alimentos, pero luego comenzó a observarlas nuevamente; para los gentiles, cumplir las leyes también significaba ser un verdadero cristiano. Pablo lo consideró en desacuerdo con el evangelio (2:14) y contrario a la ley. En 2:18 dijo:”si reedifico lo que en otro tiempo destruí, yo mismo resulto transgresor”. Es decir, si dejamos de depender de “las obras según la ley” para mostrar que somos dignos de Dios, pero luego comenzamos nuevamente a hacer uso de la ley de esa manera, nos convertimos en transgresores. ¿''De qué''? ¡De la ley! La ley misma condena el uso de sus mandatos como un modo de probar que somos dignos de Dios y tratar de ganarnos su bendición. Pablo usa la frase “obras de la ley” para referirse a este mal uso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, en 3:10 la frase “las obras de la ley” no se refiere a la obediencia por medio de la fe, sino a la autonomía en la obediencia que es lo opuesto a la fe. Esa es la razón por la que “las obras de la ley” contrasta con “la fe” en el versículo 5: “Aquel que os entrega el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace ''por las obras de la ley'' o por escuchar con ''fe''? “Las obras según la ley” no son las “buenas obras” que un cristiano hace confiando en el poder del Espíritu Santo. Son el producto de la independencia para demostrar su virtud a los hombres y a Dios. Por eso la frase “las obras de la ley” es sinónimo de legalismo. Como vimos en 2:18, la misma ley mosaica condena el legalismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Recuerdan la ilustración de las vías de ferrocarril que se levantaban como una escalera al cielo? Dios nos otorgó la ley para mostrarnos la ruta al cielo, por la cual el motor del Espíritu nos lleva si nos unimos a él por la fe. Pero los judaizantes y muchas personas religiosas en la actualidad, que no entienden nada sobre vivir en unión con Cristo, tomaron las vías del ferrocarril, las levantaron y las convirtieron en una escalera por la cual podían subir al cielo por su propia iniciativa moral. Dondequiera que eso pase, existe el legalismo o como dice Pablo, “las obras de la ley”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Fe frente a las “Obras de la Ley”  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veamos lo que el versículo 10 está tratando de hacernos entender. En los versículos 1- 5, los judaizantes les habían dicho a los gálatas cristianos que estaba bien comenzar la vida cristiana a través de la fe, pero luego tenían que obrar por sí mismos. Comiencen por la fe en el poder del Espíritu, pero luego tienen que realizarse obrando según el poder de la carne. La respuesta de Pablo es que no se puede hacer. El Dios que continúa otorgando el Espíritu y haciendo milagros entre los creyentes, lo hace solo porque tienen fe, no porque obran según la ley. El versículo 10 lo confirma con estas crudas palabras: Si empiezan con fe y luego se vuelcan a “las obras de la ley” están bajo maldición. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Presten mucha atención. La maldición a la que se refiere el versículo 10 no es porque ''fracasan'' al hacer las obras según la ley, sino porque las ''hacen''. El consejo de los judaizantes de suplementar la fe con “las obras de la ley” tiene un efecto opuesto al que se pretende – trae una maldición, no una bendición. Cuando Pedro comenzó a ''observar'' las leyes sobre alimentos, Pablo le dijo que eso estaba en desacuerdo con el evangelio y transgredía la ley. En 2:3, cuando los judaizantes quisieron ''cumplir'' el mandato y circuncidar a Tito, Pablo dijo que la verdad del evangelio residía en comprometerse. El problema con los judaizantes no era su fracaso en cumplir los minuciosos estatutos de la ley, el problema era que no habían entendido la importante advertencia de la ley, es decir, que sin un corazón nuevo (Deuteronomio 30:6-7), sin que Dios lo haga posible (Deuteronomio 4:30-31; 5:29; 29:4) y sin fe (Éxodo 14:31; Números 14:11; 20:21; Deuteronomio 1:32) todo el empeño puesto en obedecer la ley sería simplemente un esfuerzo legalista de la carne. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== “Las Obras de la Ley” y La Maldición de la Ley  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si me siguieron hasta aquí, van a poder continuar hasta el versículo 12. Les voy a sugerir una interpretación de estos versículos que no es común y les va a exigir un poco de esfuerzo seguirla. Si hubiera alguna manera de poder hacerlo más simple, créanme que lo haría. La interpretación común de los versículos 10-12 dice que Pablo confronta la ley mosaica con la fe y que puesto que nadie observa la ley mosaica correctamente, todos están bajo maldición. Lo que yo entiendo es que Pablo no confronta la fe con la ley mosaica, sino con el legalismo y que, precisamente, la misma ley mosaica manifiesta una maldición sobre ese legalismo. En los versículos 11 y 12, la palabra “ley” no se refiere a los principios de Moisés, sino a que los judaizantes transformaron la ley en legalismo. Voy a parafrasearlo para que reflexionen y luego seguir con la segunda afirmación de suma importancia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(10) Aquellos que dejan de vivir enteramente por la fe y se dedican a observar la ley con intensidad para ganarse la máxima gracia de Dios están bajo la maldición de la ley. Pues, en Deuteronomio 27:26 dice que malditos serán los que tratan de observar la ley pero dejan de lado las enseñanzas sobre los males que ocasiona la confianza en sí mismo y el legalismo (No hacen ''todo'' lo que está escrito en la ley, dejan de lado los asuntos que tienen más peso como la fe – como dijo Jesús). (11) Evidentemente está claro que la justificación no se puede lograr nunca a través del legalismo (“ley” en el sentido distorsionado) porque Habacuc 2:4 deja claro que la fe, que significa lo contrario del orgullo del legalismo, es lo que hace justa a una persona ante Dios. (12) Pero el legalismo (no la ley mosaica), no tiene sus raíces en la fe, por el contrario, se origina en el eslogan de los judaizantes de Levítico 18:5 “Aquel que los cumple, por ellos vivirá” por lo cual ''ellos'' querían decir (lo contrario a la intención de Dios) “Si esperan alcanzar la vida, además de la fe con la que comenzaron, tienen que agregar el esfuerzo de su propia carne”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si interpretan estos versículos en la forma habitual y dejan que el versículo 12 enseñe que la ley mosaica no está basada en la fe, entonces parecería que hay contradicciones importantes en las enseñanzas de Pablo. Porque en Romanos 3:31, él dijo que no se anulaba sino que se establecía la ley por medio de la fe. Y en Romanos 9:32 dijo que la ley estaba destinada que se observe a través de la fe no de las obras. Me parece que nosotros respetamos mejor los contextos más aproximados y los más distantes de Gálatas 3:11 y 12 al referirnos al legalismo y no a la ley como nos la enseñó Moisés. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primer punto de este pasaje es éste: las personas “buenas, honradas y religiosas, que no fueron crucificadas con Cristo y que no tienen su Espíritu dándoles el poder de la humildad, del gozo y del amor por medio de la fe, con frecuencia van a la iglesia, adoptan las doctrinas y se comprometen a obrar para Dios bajo el poder de la carne; por consiguiente, se encuentran bajo la maldición de la ley misma. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cristo el Portador de la Maldición  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda afirmación de suma importancia es el versículo 13: “Cristo nos redimió de la maldición de la ley”. Pablo sabía que estuvo bajo maldición por todos los años que había dedicado al cumplimiento de la ley. En Filipenses 3:6, dijo que desde la perspectiva legal había sido libre de culpa. Se destacó de todos sus contemporáneos en su celo por la ley (Gálatas 1:14). Pero no conocía la primera cosa sobre la obediencia que viene de la fe al confiar en el Espíritu Santo. (No conocía ROCOA en su corazón). Por eso estaba bajo maldición junto con sus congéneres, quienes se esforzaban en “establecer su propia justicia” (Romanos 10:3). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué esperanza hay cuando se trata de sobornar a Dios con virtudes lastimosas? ¿O cuando se ha insultado al todopoderoso Creador al exaltarse a uno mismo para hacer un trueque con Él: la moralidad a cambio de su misericordia? Ninguna esperanza en absoluto, a menos que, en su extraordinario amor, Dios esté dispuesto a cambiar la sentencia de muerte. La esencia del evangelio es que Cristo, que no conoce pecado, se identificó con el pecado para que fuéramos justificados por Dios (2 Corintios 5:21). Jesús no era culpable del legalismo en absoluto. Confió en su Padre completamente y vivió en el poder del Espíritu. Cumplió la ley perfectamente, porque sabía que la ley en su origen enseñaba que la fe es obra del amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, cuando Él experimentó en la cruz la maldición de la ley no fue por su culpa sino por la nuestra. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“Ciertamente, Él soportaba ''nuestros'' sufrimientos y cargaba con ''nuestras'' dolencias y nosotros lo considerábamos golpeado, herido por Dios y humillado. Pero, Él fue herido por ''nuestras'' transgresiones y lacerado por ''nuestras'' iniquidades. Por nuestra paz e integridad el castigo cayó sobre Él y fuimos sanados por sus heridas. Todos nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino, pero el Señor hizo que cayera sobre Él la iniquidad de todos ''nosotros''” (Isaías 53:4-6).&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
La buena noticia para los que están bajo la maldición de Dios por los pecados de independencia moral (y esto nos concierne a todos en un momento u otro) es que “Dios está en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo”. Hay una salida si dejamos de confiar en nosotros mismos y nos entregamos a Cristo y confiamos en Él mientras vivimos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Alcanzar la Promesa  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La última afirmación de suma importancia está en el versículo 14 que dice que el objetivo de Dios de ofrecer a Cristo como un sustituto de salvación era que “en Cristo Jesús la bendición de Abraham llegara a los gentiles, para que pudiéramos recibir la promesa del Espíritu mediante la fe”. Pablo concibe la bendición de Abraham resumida en el Espíritu Santo y (como dice el versículo 5) el ''Espíritu'' se recibe mediante la ''fe''. Cuando uno deja de aferrarse a los deseos propios de auto exaltación y busca la justicia y la fuerza de la gracia de Dios, entonces puede sentir el poder del Espíritu Santo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La conexión entre los versículos 13 y 14 nos enseña que la muerte de Jesús por nosotros nos dio el derecho de recibir el don incomparable del Espíritu; y nos muestra que la única manera de recibirlo es dejar de aferrarnos a nosotros mismos para entregarnos a Cristo crucificado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué hace Pablo en el capítulo 3? Les suplica a los gálatas cristianos tratando de persuadirlos para que no se dejen hechizar por los judaizantes, que pretenden que complementen la vida de fe con las obras de la carne. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley o por escuchar con fe?... ¿Habiendo comenzado por el Espíritu vais a concluir por la carne?... Aquel que os concedió el Espíritu y obra milagros entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley o porque escucharon con fe?...No son los que hacen obras, sino los que tienen fe quienes son hijos de Abraham y heredan la bendición que él recibió. Los que se dedican a obrar según la ley están bajo maldición. La ley misma lo declara. La muerte de Cristo por nosotros es nuestra única y todopoderosa esperanza de escapar a la ira de Dios. Y por esto, Él está dispuesto a honrarnos con su Espíritu cuando nos arrepentimos y dejamos de confiar en nosotros mismos para poner toda nuestra confianza en Él, es decir, cuando crucificamos la manera antigua del esfuerzo legal y vivimos con la fe puesta en el Hijo de Dios, quien nos amó y se entregó por nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El Camino de la Bendición o el Camino de la Maldición  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Voy a terminar considerando el camino de la bendición (v. 14) y el camino de la maldición (v.10). Lo que lleva a estar bajo una o la otra no es tanto lo que se hace sino el espíritu con el que se lo hace. La circuncisión puede ser una “obra según la ley” o un acto de amor que fluye de la fe. Someterse a ciertas restricciones en la comida puede ser una “obra según la ley” o un libre acto de amor que proviene de la fe. Enseñar en la Escuela del Domingo, predicar, participar de las protestas en contra del aborto, unirse a las manifestaciones por el cese nuclear, involucrarse en el programa “foodshare”, el trabajo propio – todo esto ''pueden'' ser “obras según la ley” que realizamos en nuestro esfuerzo por obtener la gracia de Dios, o pueden hacerse con humilde confianza en la fuerza que Dios nos da libremente, para que todo sea hecho en su gloria. La decisión con respecto a la bendición o a la maldición reside en ''cómo'' uno observa las reglas y quién se lleva el mérito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La semana pasada, cuando me estaba preparando para la entrevista con Dick Pomerantz, la mayor batalla a la que me enfrenté no fue esforzarme en estudiar lo que me podía preguntar, tanto como fuera posible. La mayor batalla fue la lucha de la fe. ¿''Creí'' realmente que con la muerte de Jesús se eliminó mi maldición, para que pudiera decir como en las Escrituras “¿Qué podrá hacerme el hombre?” (Hebreos 13:6; Romanos 8:31-34) ¿Creí realmente que la muerte de Jesús es la promesa de Dios de no negar nada que sea bueno a aquellos que confían en Él (Salmos 84:11; Romanos 8:32) ¿''Creí'' realmente que todas las cosas funcionan para mi bien (Romanos 8:28) ¿''Confié'' realmente en el consejo de Cristo cuando dijo:”No os preocupéis de antemano por lo que vais a decir, sino que hablad lo que os sea dado en aquella hora, porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo” (Marcos 13:11). Esta es la pelea diaria en la vida cristiana; todos los días el trabajo más importante es evitar que sus actividades se conviertan en obras según la ley y vivir con fe en el Hijo de Dios, que nos amó y se entregó para redimirnos de la maldición del legalismo.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Cristo_nos_Redimi%C3%B3_de_la_Maldici%C3%B3n_de_la_Ley</id>
		<title>Cristo nos Redimió de la Maldición de la Ley</title>
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				<updated>2011-09-28T17:21:47Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Christ Redeemed Us from the Curse of the Law}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Gálatas 3:10-14'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Porque todos los que confían en las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: ´''Maldito aquel que no cumple con todas las cosas escritas en el libro de la ley''´. Es evidente que nadie es justificado ante Dios por la ley, porque *el justo vivirá por la fe*. Sin embargo, la ley no se basa en la fe; al contrario ´''el que las observa vivirá por ellas''´. Cristo nos redimió de la maldición de la ley haciéndose él mismo maldición por nosotros,-- porque escrito está: ´''Maldito todo el que cuelga de un madero''”--, a fin de que la bendición de Abraham llegara a los gentiles en Cristo Jesús, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe”.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
En el versículo 10, cuando Pablo dice:” todos los que confían en las obras de la ley están bajo ''maldición''”, nos hace acordar a 1:7-8 donde dice: “Hay algunos que perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Pero si aún nosotros o un ángel del cielo os anunciaran otro evangelio contrario al que os hemos anunciado, sea anatema”. Evidentemente, Pablo creía que existía una enseñanza en las iglesias de Galacia que era tan destructiva para la gente y tan deshonrosa para Dios que merecía una maldición divina. Era una enseñanza que no se propagó por medio de humanistas seculares de Atenas, sino por temor a Dios de parte de los miembros de las iglesias judío-cristianas de Jerusalén. La razón por la cual el libro de los Gálatas tiene ese mensaje de cambio de vida tan importante radica en que la maldición de Dios no es para los extranjeros ateos o agnósticos, sino para cristianos profesos que tratan de servir a Dios de una manera que minimiza su gracia y cultiva el orgullo de ellos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El Peligro de las Falsas Promesas  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gálatas implica la advertencia de Dios sobre el peligro constante de falsas promesas al cual estamos expuestos. Satanás trabaja continuamente para tentarnos a pensar y sentir de esa manera porque usamos el lenguaje de Dios, vamos a la iglesia, oramos en el momento de la comida y evitamos pecados graves, por consiguiente estamos bajo la bendición de Dios. El libro de los Gálatas se relaciona con un grupo de personas (llamados judaizantes) que hacen todas esas cosas y están bajo la maldición de Dios. Ninguno de nosotros debemos estar de acuerdo tan fácilmente con el análisis que hace este libro. La bendición y la maldición divina son la cuestión. La línea divisoria entre estas dos no está entre la gente que pertenece a la iglesia y la que no, ni tampoco entre aquellos que llaman a Jesús “Señor” y aquellos que no. Por una parte, se encuentra entre los que han sido crucificados con Cristo y que aún en la pobreza viven con una confianza continua en el Cristo vivo, y, por otra parte, los que realmente nunca se apartaron de la confianza en sí mismos y cuyas actividades religiosas, aunque “morales” en intensas, son un ejercicio absoluto de auto reforma. El primer grupo se glorifica en la cruz de Cristo únicamente, por la que renunció a todo menos a Dios. Pero el otro grupo, exalta los poderos y potenciales de su ego y minimiza la gracia de Dios (2:21) y la cruz de Cristo (5:11). El primer grupo de miembros de la iglesia goza del beneficio de la bendición que Dios prometió a Abraham y sus descendientes; el otro grupo de miembros de la iglesia está bajo la maldición divina. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, la manera de escuchar el mensaje de Gálatas 3:10-14 es en un espíritu de autoexamen serio. 2 Corintios 13-5 dice: “Poneos a prueba para ver si estáis en la fe; examinaos a vosotros mismos. Deberíais reconocer que Cristo Jesús está en vosotros, a menos que en verdad no paséis la prueba”. Siempre que la Palabra de Dios se predique fielmente, reciben un modelo por el cual se pueden poner a prueba a ustedes mismos. Esto puede reafirmar la realidad de la obra de Cristo en sus vidas y hacerlos regocijar con un poder nuevo. O puede remorder sus conciencias y hacer que oren y se arrepientan. Pero Dios prohíbe que encasillen este mensaje de Gálatas como concerniente a los que no creen o al grado de bendición que recibirán en el cielo. Este mensaje está escrito para la iglesia y la cuestión es la línea divisoria entre la bendición y la maldición divinas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Gálatas 3:10-14 da tres afirmaciones de suma importancia que tienen que ser tan trascendentales para nosotros como lo sería si escuchamos por un altoparlante que Rusia lanzó 80 cabezas de misiles nucleares hacia este país. La primera afirmación es el versículo 10: “Aquellos que confían en las obras de la ley están bajo maldición”. La segunda es el versículo 13: “Cristo nos redimió de la maldición de la ley”. La tercera, en el versículo 14, muestra el objetivo y el resultado de la segunda: “para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe”. Tratemos de entenderlas, una por una, y aplicarlas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== &amp;quot;Las Obras de la Ley&amp;quot;  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primera. “Aquellos que dependen de las obras de la ley están bajo maldición”. Lo opuesto a maldición es bendición. Esto está claro en los versículos 13 y 14 donde dice que Cristo mismo se convirtió en ''maldición'' por nosotros para que recibiéramos la misma ''bendición'' que Abraham. Puesto que la bendición (según el versículo 14) es el Espíritu Santo, la maldición debe de ser, al menos, la ausencia del Espíritu Santo. Por consiguiente, cuando el versículo 10 dice que “aquellos que dependen de las obras de la ley están bajo maldición” significa que no recibieron el Espíritu Santo (como dice 3:5). Eso significa que están separados de Dios y que su ira permanece sobre ellos. Entonces pueden darse cuenta qué importante es evitar ser alguien que depende de las obras de la ley. ¿Qué significa esto? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No existe una palabra griega para legalismo. Cuando Pablo se refiere al mal uso legal de la enseñanza de Moisés, tiene que usar el término “ley” y confiar que el contexto va a aclarar el significado, “mal uso de la ley”, o tiene que usar una frase como “obras de la ley”, lo cual, para él siempre tiene un sentido legalista negativo. Sabemos por el contexto de 2:18 que Pablo distingue las enseñanzas de Moisés con lo que enseñaban los judaizantes. Hay una diferencia entre la ley que Dios pretende y la ley como legalismo. Se acordarán de 2:12, en donde Pedro, que había comido con los gentiles, se apartó de ellos por la presión de los judaizantes. Se había liberado de las leyes sobre alimentos, pero luego comenzó a observarlas nuevamente; para los gentiles, cumplir las leyes también significaba ser un verdadero cristiano. Pablo lo consideró en desacuerdo con el evangelio (2:14) y contrario a la ley. En 2:18 dijo:”si reedifico lo que en otro tiempo destruí, yo mismo resulto transgresor”. Es decir, si dejamos de depender de “las obras según la ley” para mostrar que somos dignos de Dios, pero luego comenzamos nuevamente a hacer uso de la ley de esa manera, nos convertimos en transgresores. ¿''De qué''? ¡De la ley! La ley misma condena el uso de sus mandatos como un modo de probar que somos dignos de Dios y tratar de ganarnos su bendición. Pablo usa la frase “obras de la ley” para referirse a este mal uso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, en 3:10 la frase “las obras de la ley” no se refiere a la obediencia por medio de la fe, sino a la autonomía en la obediencia que es lo opuesto a la fe. Esa es la razón por la que “las obras de la ley” contrasta con “la fe” en el versículo 5: “Aquel que os entrega el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace ''por las obras de la ley'' o por escuchar con ''fe''? “Las obras según la ley” no son las “buenas obras” que un cristiano hace confiando en el poder del Espíritu Santo. Son el producto de la independencia para demostrar su virtud a los hombres y a Dios. Por eso la frase “las obras de la ley” es sinónimo de legalismo. Como vimos en 2:18, la misma ley mosaica condena el legalismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Recuerdan la ilustración de las vías de ferrocarril que se levantaban como una escalera al cielo? Dios nos otorgó la ley para mostrarnos la ruta al cielo, por la cual el motor del Espíritu nos lleva si nos unimos él por la fe. Pero los judaizantes y muchas personas religiosas en la actualidad, que no entienden nada sobre vivir en unión con Cristo, tomaron las vías del ferrocarril, las levantaron y las convirtieron en una escalera por la cual podían subir al cielo por su propia iniciativa moral. Dondequiera que eso pase, existe el legalismo o como dice Pablo, “las obras de la ley”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Fe frente a las “Obras de la Ley”  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veamos lo que el versículo 10 está tratando de hacernos entender. En los versículos 1- 5, los judaizantes les habían dicho a los gálatas cristianos que estaba bien comenzar la vida cristiana a través de la fe, pero luego tenían que obrar por sí mismos. Comiencen por la fe en el poder del Espíritu, pero luego tienen que realizarse obrando según el poder de la carne. La respuesta de Pablo es que no se puede hacer. El Dios que continúa otorgando el Espíritu y haciendo milagros entre los creyentes, lo hace solo porque tienen fe, no porque obran según la ley. El versículo 10 lo confirma con estas crudas palabras: Si empiezan con fe y luego se vuelcan a “las obras de la ley” están bajo maldición. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Presten mucha atención. La maldición a la que se refiere el versículo 10 no es porque ''fracasan'' al hacer las obras de la ley, sino porque las ''hacen''. El consejo de los judaizantes de suplementar la fe con “las obras de la ley” tiene un efecto opuesto al que se pretende – trae una maldición, no una bendición. Cuando Pedro comenzó a ''observar'' las leyes sobre alimentos, Pablo le dijo que eso estaba en desacuerdo con el evangelio y transgredía la ley. En 2:3, cuando los judaizantes quisieron ''cumplir'' el mandato y circuncidar a Tito, Pablo dijo que la verdad del evangelio residía en comprometerse. El problema con los judaizantes no era su fracaso en cumplir los minuciosos estatutos de la ley, el problema era que no habían entendido la importante advertencia de la ley, es decir, que sin un corazón nuevo (Deuteronomio 30:6-7), sin que Dios lo haga posible (Deuteronomio 4:30-31; 5:29; 29:4) y sin fe (Éxodo 14:31; Números 14:11; 20:21; Deuteronomio 1:32) todo el empeño puesto en obedecer la ley sería simplemente un esfuerzo legalista de la carne. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== “Las Obras de la Ley” y La Maldición de la Ley  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si me siguieron hasta aquí, van a poder continuar hasta el versículo 12. Les voy a sugerir una interpretación de estos versículos que no es común y les va a exigir un poco de esfuerzo seguirla. Si hubiera alguna manera de poder hacerlo más simple, créanme que lo haría. La interpretación común de los versículos 10-12 dice que Pablo confronta la ley mosaica con la fe y que puesto que nadie observa la ley mosaica correctamente, todos están bajo maldición. Lo que yo entiendo es que Pablo no confronta la fe con la ley mosaica, sino con el legalismo y que, precisamente, la misma ley mosaica manifiesta una maldición sobre ese legalismo. En los versículos 11 y 12, la palabra “ley” no se refiere a los principios de Moisés, sino a que los judaizantes transformaron la ley en legalismo. Voy a parafrasearlo para que reflexionen y luego seguir con la segunda afirmación de suma importancia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(10) Aquellos que dejan de vivir enteramente por la fe y se dedican a observar la ley con intensidad para ganarse la máxima gracia de Dios están bajo la maldición de la ley. Pues, en Deuteronomio 27:26 dice que malditos serán los que tratan de observar la ley pero dejan de lado las enseñanzas sobre los males que ocasiona la confianza en sí mismo y el legalismo (No hacen ''todo'' lo que está escrito en la ley, dejan de lado los asuntos que tienen más peso como la fe – como dijo Jesús). (11) Evidentemente está claro que la justificación no se puede lograr nunca a través del legalismo (“ley” en el sentido distorsionado) porque Habacuc 2:4 deja claro que la fe, que significa lo contrario del orgullo del legalismo, es lo que hace justa a una persona ante Dios. (12) Pero el legalismo (no la ley mosaica), no tiene sus raíces en la fe, por el contrario, se origina en el eslogan de los judaizantes de Levítico 18:5 “Aquel que los cumple, por ellos vivirá” por lo cual ''ellos'' querían decir (lo contrario a la intención de Dios) “Si esperan alcanzar la vida, además de la fe con la que comenzaron, tienen que agregar el esfuerzo de su propia carne”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si interpretan estos versículos en la forma habitual y dejan que el versículo 12 enseñe que la ley mosaica no está basada en la fe, entonces parecería que hay contradicciones importantes en las enseñanzas de Pablo. Porque en Romanos 3:31, él dijo que no se anulaba sino que se establecía la ley por medio de la fe. Y en Romanos 9:32 dijo que la ley estaba destinada que se observe a través de la fe no de las obras. Me parece que nosotros respetamos mejor los contextos más aproximados y los más distantes de Gálatas 3:11 y 12 al referirnos al legalismo y no a la ley como nos la enseñó Moisés. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primer punto de este pasaje es éste: las personas “buenas, honradas y religiosas, que no fueron crucificadas con Cristo y que no tienen su Espíritu dándoles el poder de la humildad, del gozo y del amor por medio de la fe, con frecuencia van a la iglesia, adoptan las doctrinas y se comprometen a obrar para Dios bajo el poder de la carne; por consiguiente, se encuentran bajo la maldición de la ley misma. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cristo el Portador de la Maldición  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda afirmación de suma importancia es el versículo 13: “Cristo nos redimió de la maldición de la ley”. Pablo sabía que estuvo bajo maldición por todos los años que había dedicado al cumplimiento de la ley. En Filipenses 3:6, dijo que desde la perspectiva legal había sido libre de culpa. Se destacó de todos sus contemporáneos en su celo por la ley (Gálatas 1:14). Pero no conocía la primera cosa sobre la obediencia que viene de la fe al confiar en el Espíritu Santo. (No conocía ROCOA en su corazón). Por eso estaba bajo maldición junto con sus congéneres, quienes se esforzaban en “establecer su propia justicia” (Romanos 10:3). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué esperanza hay cuando se trata de sobornar a Dios con virtudes lastimosas? ¿O cuando se ha insultado al todopoderoso Creador al exaltarse a uno mismo para hacer un trueque con Él: la moralidad a cambio de su misericordia? Ninguna esperanza en absoluto, a menos que, en su extraordinario amor, Dios esté dispuesto a cambiar la sentencia de muerte. La esencia del evangelio es que Cristo, que no conoce pecado, se identificó con el pecado para que fuéramos justificados por Dios (2 Corintios 5:21). Jesús no era culpable del legalismo en absoluto. Confió en su Padre completamente y vivió en el poder del Espíritu. Cumplió la ley perfectamente, porque sabía que la ley en su origen enseñaba que la fe es obra del amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, cuando Él experimentó en la cruz la maldición de la ley no fue por su culpa sino por la nuestra. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
“Ciertamente, Él soportaba ''nuestros'' sufrimientos y cargaba con ''nuestras'' dolencias y nosotros lo considerábamos golpeado, herido por Dios y humillado. Pero, Él fue herido por ''nuestras'' transgresiones y lacerado por ''nuestras'' iniquidades. Por nuestra paz e integridad el castigo cayó sobre Él y fuimos sanados por sus heridas. Todos nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino, pero el Señor hizo que cayera sobre Él la iniquidad de todos ''nosotros''” (Isaías 53:4-6).&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
La buena noticia para los que están bajo la maldición de Dios por los pecados de independencia moral (y esto nos concierne a todos en un momento u otro) es que “Dios está en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo”. Hay una salida si dejamos de confiar en nosotros mismos y nos entregamos a Cristo y confiamos en Él mientras vivimos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Alcanzar la Promesa  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La última afirmación de suma importancia está en el versículo 14 que dice que el objetivo de Dios de ofrecer a Cristo como un sustituto de salvación era que “en Cristo Jesús la bendición de Abraham llegara a los gentiles, para que pudiéramos recibir la promesa del Espíritu mediante la fe”. Pablo concibe la bendición de Abraham resumida en el Espíritu Santo y (como dice el versículo 5) el ''Espíritu'' se recibe mediante la ''fe''. Cuando uno deja de aferrarse a los deseos propios de auto exaltación y busca la justicia y la fuerza de la gracia de Dios, entonces puede sentir el poder del Espíritu Santo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La conexión entre los versículos 13 y 14 nos enseña que la muerte de Jesús por nosotros nos dio el derecho de recibir el don incomparable del Espíritu; y nos muestra que la única manera de recibirlo es dejar de aferrarnos a nosotros mismos para entregarnos a Cristo crucificado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué hace Pablo en el capítulo 3? Les suplica a los gálatas cristianos tratando de persuadirlos para que no se dejen hechizar por los judaizantes, que pretenden que complementen la vida de fe con las obras de la carne. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley o por escuchar con fe?... ¿Habiendo comenzado por el Espíritu vais a concluir por la carne?... Aquel que os concedió el Espíritu y obra milagros entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley o porque escucharon con fe?...No son los que hacen obras, sino los que tienen fe quienes son hijos de Abraham y heredan la bendición que él recibió. Los que se dedican a obrar según la ley están bajo maldición. La ley misma lo declara. La muerte de Cristo por nosotros es nuestra única y todopoderosa esperanza de escapar a la ira de Dios. Y por esto, Él está dispuesto a honrarnos con su Espíritu cuando nos arrepentimos y dejamos de confiar en nosotros mismos para poner toda nuestra confianza en Él, es decir, cuando crucificamos la manera antigua del esfuerzo legal y vivimos con la fe puesta en el Hijo de Dios, quien nos amó y se entregó por nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El Camino de la Bendición o el Camino de la Maldición  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Voy a terminar considerando el camino de la bendición (v. 14) y el camino de la maldición (v.10). Lo que lleva a estar bajo una o la otra no es tanto lo que se hace sino el espíritu con el que se lo hace. La circuncisión puede ser una “obra según la ley” o un acto de amor que fluye de la fe. Someterse a ciertas restricciones en la comida puede ser una “obra según la ley” o un libre acto de amor que proviene de la fe. Enseñar en la Escuela del Domingo, predicar, participar de las protestas en contra del aborto, unirse a las manifestaciones por el cese nuclear, involucrarse en el programa “foodshare”, el trabajo propio – todo esto ''pueden'' ser “obras según la ley” que realizamos en nuestro esfuerzo por obtener la gracia de Dios, o pueden hacerse con humilde confianza en la fuerza que Dios nos da libremente, para que todo sea hecho en su gloria. La decisión con respecto a la bendición o a la maldición reside en ''cómo'' uno observa las reglas y quién se lleva el mérito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La semana pasada, cuando me estaba preparando para la entrevista con Dick Pomerantz, la mayor batalla a la que me enfrenté no fue esforzarme en estudiar lo que me podía preguntar, tanto como fuera posible. La mayor batalla fue la lucha de la fe. ¿''Creí'' realmente que con la muerte de Jesús se eliminó mi maldición, para que pudiera decir como en las Escrituras “¿Qué podrá hacerme el hombre?” (Hebreos 13:6; Romanos 8:31-34) ¿Creí realmente que la muerte de Jesús es la promesa de Dios de no negar nada que sea bueno a aquellos que confían en Él (Salmos 84:11; Romanos 8:32) ¿''Creí'' realmente que todas las cosas funcionan para mi bien (Romanos 8:28) ¿''Confié'' realmente en el consejo de Cristo cuando dijo:”No os preocupéis de antemano por lo que vais a decir, sino que hablad lo que os sea dado en aquella hora, porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo” (Marcos 13:11). Esta es la pelea diaria en la vida cristiana; todos los días el trabajo más importante es evitar que sus actividades se conviertan en obras según la ley y vivir con fe en el Hijo de Dios, que nos amó y se entregó para redimirnos de la maldición del legalismo.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFSe_Puede_Empezar_por_el_Esp%C3%ADritu_y_Concluir_por_la_carne%3F</id>
		<title>¿Se Puede Empezar por el Espíritu y Concluir por la carne?</title>
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				<updated>2011-09-16T11:13:10Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Can You Begin by the Spirit and Be Completed by the Flesh?}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; '''Gálatas 3:1-5'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;¡Oh Gálatas insensatos! ¿Quién os ha fascinado a vosotros, ante quienes Jesucristo fue presentado públicamente como crucificado? Esto es lo único que quiero averiguar de vosotros: ¿recibisteis el Espíritu por las obras de la ley o por escuchar con fe? ¿Tan insensatos sois? Habiendo comenzado por el Espíritu, ¿vais a terminar ahora por la carne? ¿Habéis padecido tantas cosas en vano? ¡Si es que en realidad fue en vano! Aquel que os prodiga el Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o porque ha escuchado con fe?&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Aprendimos al menos cuatro cosas de los capítulos 1 y 2, que debemos tener en cuenta al comenzar el contenido principal de la carta. 1) Hay falsos predicadores en las iglesias de Galacia anunciando lo que Pablo llama un evangelio diferente (1:6), el cual no es evangelio en absoluto 2) Los oponentes de Pablo desacreditan su mensaje al negar la autoridad de Pablo como apóstol. Dicen que no recibió su apostolado y su evangelio de la fuente original y que las verdaderas autoridades son los apóstoles de Jerusalén. 3) Pablo establece, a través de sus informes históricos, que su evangelio y su autoridad no provienen de hombre alguno sino de una revelación de Jesucristo; y no solo eso, sino que hay una profunda unidad en la teología y en la fe entre Pablo y los apóstoles de Jerusalén, a pesar de ser independientes. 4) La manera en la que Pablo defiende su autoridad y su evangelio demuestra la clase de enseñanzas falsas que amenazan las iglesias de Galacia. Parece que un grupo judío de cristianos profesos, que declaran tener a Jacobo de su parte (2:12), enseñan que no es suficiente confiar en Cristo para obtener la justicia. Contar únicamente con la fe es convertirse en “gentiles pecadores” y hacer de Cristo un ministro del pecado (2:17) – decían ellos. Por lo tanto la fe debe complementarse con “obras de la ley”. Confiar en lo que Cristo hizo por vosotros tiene que complementarse con lo que vosotros podéis hacer por Cristo. La obra de Dios más vuestras obras es igual a la justificación. Por lo tanto, los judaizantes obligaban a circuncidarse (2:3), a observar las restricciones sobre los alimentos (2:12,13), a observar las fiestas y los días sagrados (4:10) y al menos daban a entender que por medio de estas obras, los gálatas podían aportar su parte para negociar la justificación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En lo que concierne a Pablo, sobornar con esta mezcla de fe y obras es anular la gracia de Dios (2:21), es falta de coincidencia con la verdad del evangelio (2:14) y es eliminar el obstáculo de la cruz. Aunque parezca cercano a la verdad, aunque parezca ligado a los apóstoles, es otro evangelio, que no es evangelio (1:7) y aquellos que lo siguen serán maldecidos y separados de Cristo (1:8-9) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== “Lo Importante no es cómo das el tiro de salida, sino cómo llegas”  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La importancia y la relevancia de esta cuestión aumenta mientras nos adentramos en Gálatas 3:1-5. Porque allí está clarísimo que la herejía de los judaizantes no está tan relacionada con la manera en que se comienza la vida cristiana, sino como se vive y como se termina. Cualquiera que dice: “Se que comencé la vida cristiana solamente por medio de la fe, por lo tanto las advertencias hechas a los gálatas no están destinadas a mí”—esa persona no entendió el libro, especialmente 3:1-5. Como mi papá me decía siempre cuando, jugando al golf, con mi primer tiro lo desplazaba 45 metros del punto de salida: “No se trata de cómo das el tiro de salida, sino de cómo llegas”. Y tenía razón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 3:1-5, Pablo hace lo mismo que hizo Pedro con los gálatas en 2:11, 14ff. Los confronta de lleno con su insensatez y la falta de coherencia de sus comportamientos. Los judaizantes estaban empezando a absorberlos y Pablo les demuestra que sus actos se contradicen con la obra de Cristo en la cruz y con la obra del Espíritu en sus vidas. Veamos como lo hace. Si quieren conocer el punto principal de antemano, está expresado en 5:5. Gálatas 3:1-5 es una serie de preguntas retóricas que no expresan el punto de Pablo. Pero, 5:5 sí lo hace: “A través del Espíritu, por la fe, aguardamos la esperanza de justicia”. La esperanza y la confianza de todo cristiano es que, al final del mundo, cuando se encuentre ante el Juez del universo, el veredicto que escuchará es: “justo”. Y el punto de este versículo es que la única manera de oír ese veredicto es esperarlo por medio del Espíritu, no de la carne, y por la fe, no por las obras. Ese es la cuestión principal de 3:1-5, en realidad, de todo el libro. Por lo tanto, prestemos atención a 3:1-5 y dejemos que el Señor nos enseñe a vivir mediante el Espíritu por la fe, para que no vivamos mediante la carne por las obras. Pues, como Pablo dice, en Romanos 8:13, “Los que viven conforme a la carne, habrán de morir”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Los Gálatas Insensatos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dos veces Pablo llama insensatos a los gálatas. Versículo 1: “Oh, gálatas insensatos”; y el versículo 3: “¿Tan insensatos sois? La siguiente frase en el versículo 1 explica lo que Pablo quiere decir al llamarlos insensatos: “¿Quién os ha fascinado a vosotros?”. Se refiere a que ellos están actuando como si alguien los hubiera hechizado. Parece como si estuvieran hipnotizados. Se muestran irracionales, fuera de contacto con la realidad, mentalmente ebrios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Voy a extraer dos conclusiones secundarias de estas palabras. Primero, nunca olviden que la gente que vive en un mundo de ensueño es la gente que no tiene en cuenta a Cristo. El verdadero cuento de hadas no es la encarnación, muerte y resurrección de Cristo, sino la fantasía de la impiedad. Los que no creen en los demonios son los que están gravemente hechizados. El sedante del secularismo causa el estupor más engañoso del mundo. Si Cristo es verdadero, no son sus seguidores los que son insensatos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo. Aunque los gálatas están, por decirlo así, hechizados, fuera de la realidad y son irracionales, Pablo les escribe una carta muy sensata y rigurosamente argumentada, para romper el hechizo. Algunos dicen: “Si están muertos en sus pecados” (Efesios 2:1) “y cegados por el dios de este mundo” (2 Corintios 4:4), no hay motivo para hacerlos entrar en razón. Solo el Espíritu Santo puede abrirles los ojos”. Durante seis capítulos, Pablo trata de razonar con personas tan engañadas que las llama hechizadas. La razón es que el Espíritu Santo no funciona en el vacío. Usa la Palabra para romper el hechizo de confusión y de incredulidad. No dejen que la irracionalidad de sus amistades les haga abandonar la riqueza del evangelio. Dios les concede el arrepentimiento que conduce a la verdad y así poder escaparse del lazo del diablo (2 Timoteo 2:25-26). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Contradecir la Obra de Cristo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante que hace Pablo es ayudar a los gálatas a darse cuenta del motivo por el cual sus acciones son tan insensatas. Las dos razones que da son: contradicen la obra de Cristo en la cruz y contradicen la obra del Espíritu en sus vidas. El versículo 1 dice: “¡Oh gálatas insensatos! ¿Quién os ha fascinado a vosotros, ante quienes Jesucristo fue presentado como crucificado?”. Pablo no podía creer que alguien, a pesar de haber visto en el evangelio que Cristo fue crucificado, aún se sintiera atrapado por el legalismo. La muerte de Cristo por nuestros pecados nos muestra que estamos completamente perdidos y que no podemos hacer ningún aporte para obtener nuestra salvación. El obstáculo de la cruz, que hace que eso sea tan ofensivo, significa que estamos indefensos (Romanos 5:6) y no podemos hacer nada para aumentar nuestra justificación o santificación. En gálatas 5:11, Pablo dice: “Si predico la circuncisión……el obstáculo de la cruz se habría eliminado”. Si creen que por circuncidarse o hacer cualquier obra de la ley (ofrendar el diezmo, ir a la iglesia, enseñar en la escuela del domingo) podemos sumar a la obra de Cristo, entonces estamos hechizados y no entendemos el evangelio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La muerte de Cristo por nuestros pecados no solo nos muestra que estamos completamente perdidos, sino también que la expiación de nuestros pecados, que Dios concibió en Cristo, es absolutamente suficiente. La muerte de Cristo es la sentencia de muerte para nuestro orgullo, pero también el nacimiento de nuestra esperanza. El hecho de que la muerte del Hijo de Dios se llevó a cabo para la expiación de mis pecados debe cerrar mi boca para siempre y terminar con mi vida. Pero esto no es menos importante que el Hijo de Dios, que me amó y dio su vida por mí (2:20), despierte en mí una vida de esperanza y fe. La cruz mata mi independencia, la confianza en mí mismo y mi rebeldía; y la cruz acelera un nuevo ser en mí que vive solo por la fe en la suficiencia absoluta de Cristo y no tiene ninguna expectativa de poder o virtud en sí mismo. Por consiguiente, cuando nosotros o los gálatas seguimos a los judaizantes y erigimos la ley como una escalera al cielo, en la que demostramos nuestra contribución de voluntad y esfuerzo, anulamos la gracia de Dios (2:21), eliminamos el obstáculo de la cruz (5:11) y demostramos que estamos hechizados y somos insensatos (3:1,3) Esas es la ''primera ''explicación que Pablo da de porqué la manera de actuar de los gálatas es tan insensata: contradice la obra de Cristo en la cruz. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Contradecir la Obra del Espíritu  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda razón que Pablo da acerca de la insensatez de los gálatas es que sus actos se contradicen con la obra del Espíritu en sus vidas. Algunos de ustedes expresaron un interés especial en saber más sobre el significado práctico de gálatas 2:20: “No soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí, y la vida que ahora vivo en la carne la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó por mí”. Gálatas 3:2-5 son un comentario sobre este versículo, solo que en vez de hablar de Cristo en nosotros, Pablo habla del Espíritu. La experiencia es la misma, porque 4:6 dice que el Espíritu que Dios manda es el Espíritu de su Hijo. Cristo y el Espíritu son uno solo. Cristo viene a nosotros en su Espíritu. Por eso, tengan en mente 2:20 mientras analizamos 3:2-5. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo comienza mostrándoles cómo sus actos contradicen la obra del Espíritu, al recordarles como recibieron el Espíritu al comienzo de sus vidas cristianas. Versículo 2: “Quiero averiguar de vosotros: ¿recibisteis el Espíritu por las obras de la ley o por escuchar con fe?” Este versículo plantea tres preguntas: 1) ¿Cuál es la relación entre convertirse en cristiano y recibir el Espíritu? 2) ¿Cuál es la prueba de que el Espíritu está presente en sus vidas? ¿Cómo reciben el Espíritu? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Convertirse en Cristiano y Recibir el Espíritu  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1) La respuesta a la primera pregunta es que convertirse en cristiano ''significa ''recibir el Espíritu de Cristo. En este versículo, Pablo asume que todos los cristianos recibieron el Espíritu. No es algo que sucede después. Romanos 8:9 lo aclara muy bien: “El que no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo”. Es imposible pensar que el Cristianismo es simplemente un cambio de creencias y un cambio de estado ante Dios. Convertirse en cristiano implica siempre que Cristo mora y obra en el creyente. Como dice 2:20, el antiguo ser muere con Cristo y es Cristo resucitado quien vive en su lugar. Como cristiano no somos más nosotros mismos, fuimos redimidos por Cristo y poseídos por su Espíritu. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Evidencia de la Presencia del Espíritu  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2) ¿Cuál es la prueba de la presencia del Espíritu en nuestras vidas? El Nuevo Testamento nos da tres clases de evidencias, las cuales se mencionan en Gálatas. La primera se menciona en el versículo 5: “Aquel que os prodiga el Espíritu y hace milagros entre vosotros, ¿lo hace por las obras de ley o porque ha escuchado con fe?”. Una prueba a la cual los gálatas podían apuntar era que Dios hacía milagros entre ellos a través del Espíritu. Eso se refiere a las señales milagrosas que Jesús hizo, puesto que el lenguaje que se usa es parecido al que describe los milagros de Jesús en Mateo 14:2 y el legado de dones en 1 Corintios 12:6. En otras palabras, las obras poderosas como curaciones, exorcismos y la significativa alteración de las circunstancias mediante la oración- todo esto les dio a los gálatas creyentes la prueba de que el Espíritu inundó sus vidas. Pablo es consciente de que los milagros físicos no verifican la obra del Espíritu de Dios, ya que Satanás puede producir señales poderosas y prodigios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es importante que consideremos la segunda prueba de la presencia del Espíritu en la vida cristiana, es decir, la seguridad profunda que Dios es nuestro Padre y nosotros somos sus hijos. Gálatas 4:6 dice: “Y porque sois hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, clamando ¡Abba! ¡Padre!”. Cuando nuestro corazón clama sinceramente que Dios es nuestro amado Padre, es la prueba de que el Espíritu de filiación está en nosotros. En Romanos 8:15-16, Pablo lo refiere así: “Habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba! ¡Padre!. El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios”. Por lo tanto, la segunda evidencia de la presencia del Espíritu es la seguridad de sentir que Dios es nuestro Padre y que somos herederos de la gloria junto con Cristo. (Consulten también 1 Corintios 12:3: “Ninguno puede decir: ´Jesús es el Señor´, excepto por el Espíritu Santo”). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aún la certeza puede resultar engañosa. Jesús nos cuenta sobre personas que sentían que eran sus discípulos, pero que no serían admitidos en el cielo porque no habían cambiado su forma de vivir (Mateo 7:21-23). La tercera evidencia de la presencia del Espíritu es un estímulo genuino de amor. Gálatas 5:22 dice: “El fruto del Espíritu es amor”. Lo fundamental de la evidencia del Espíritu es la prueba de amor. Para muchos de nosotros hay una combinación de estas y otras evidencias (como el gozo en la tribulación, 1 Tesalonicenses 1:6; y el valor en el testimonio, Hechos 4:31), que indican la realidad del Espíritu en nuestras vidas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cómo se Recibe el Espíritu  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3) La tercera pregunta que plantea el versículo 2 (y la respuesta) es cómo se recibe el Espíritu. “¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley o por escuchar con fe?”. Respuesta: Por escuchar con fe. Pablo les pregunta: ¿Recuerdan aquellos tiempos en que predicaba en las sinagogas y en las calles? Les hacía comprender que, según las Escrituras del Antiguo Testamento, Jesús era el Cristo; les demostraba que todos son pecadores, que este Jesús murió por los pecados y resucitó, que cualquiera que confiara en Él podía obtener perdón y esperanza… y mientras escuchaban mi mensaje tenían fe. No la planearon, no la forzaron. Llegó a ustedes como llega la luz a una ciudad oscura, y con ella- no se puede saber si antes o después- llegó el Espíritu. Sienten que sus corazones claman “Abba” “Padre” (Gálatas 4:6), y “Jesús es el Señor” (1 Corintios 12:3). No hicieron ninguna obra. Sino que se obró en ustedes. La Palabra de Dios, “más cortante que cualquier espada de doble filo” (Hebreos 4:12), corta todas sus defensas y deja al descubierto todas sus necesidades y la providencia de Dios. “La luz del evangelio de la gloria de Cristo” desplazó a la oscuridad de la incredulidad. Se sentían tan indefensos como un niño pequeño, a pesar de estar absolutamente seguros en el amor de Jesús. Él había llegado a ustedes por la Palabra, la Palabra produjo fe, la rebelión del antiguo ser murió y el Espíritu de Cristo se estableció en sus corazones. Gálatas, ustedes no recibieron el Espíritu ni se convirtieron en cristianos por hacer obras para Dios. Recibieron el Espíritu cuando Dios obró en ustedes. Como dice Santiago 1:18 “En el ejercicio de su voluntad, Él nos hizo nacer por la palabra de la verdad” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 2 es el primer paso para demostrar que los hechos de los gálatas contradicen la obra del Espíritu en sus vidas. Pablo les recordaba como ''comenzaron ''sus vidas cristianas. Como segundo paso, Pablo les dice, en el versículo 3, tienen que ''continuar ''de la misma manera que empezaron ¿Tan insensatos sois? Habiendo comenzado por el Espíritu, ¿vais a terminar (o concluir) ahora por la carne?”. La conclusión es clara: no se puede realizar. Aunque traten, convertirán su vida cristiana en una catástrofe (Romanos 8:13). Por lo tanto tenemos que tener muy claro lo que los gálatas estaban por hacer para que lo evitemos como si fuera una plaga. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El Espíritu o la Carne  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Noten el cambio de terminología entre los versículos 2 y 3. En el versículo 2 la diferencia se encuentra entre las ''obras ''de la ley y el escuchar con ''fe''. En el versículo 3, la diferencia es entre comenzar por el ''Espíritu ''y tratar de concluir por la ''carne''. Hemos hablado sobre el Espíritu. Pero, ¿qué significa esta “carne”? No es algo físico. Es el antiguo “yo”, el cual aprecia la independencia y la seguridad en sí mismo. Romanos 8:7 dice: “La mente puesta en la carne es enemiga de Dios, pues no se sujeta a la ley de Dios, porque ni siquiera puede hacerlo” La carne es el ser autónomo tan seducido por su poder personal y su autonomía que no puede ni se somete a la autoridad absoluta de Dios. Pero no piensen que la carne se muestra siempre malvada. En su forma ''irreligiosa'', la carne hace alarde de su insubordinación a Dios con la inmoralidad, la idolatría, la envidia, embriaguez y cosas por el estilo, como dice Pablo en Gálatas 5:19, donde describe las obras de la carne. Pero en su forma ''religiosa'', la sutileza de la insubordinación y autonomía se puede manifestar en el desarrollo de una filosofía cristiana que incentiva a la gente, que comienza con fe, a crecer mediante las obras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Examinen el versículo 3 con mucha atención. No está dirigido a aquellos que van a empezar su vida cristiana. Está escrito para nosotros, que empezamos hace tiempo y ahora nos encontramos en el grave peligro de tratar de vivir la vida cristiana de una manera que nulifica la gracia y conduce a la destrucción. El punto de este versículo es que debemos continuar en la vida cristiana de la misma manera en que empezamos. Si comenzamos por la obra del Espíritu, debemos continuar confiando en el Espíritu. La esencia de la herejía gálata es enseñar que se comienza la vida cristiana por medio de la fe y luego se desarrolla por las obras, es decir, recurriendo a los poderes propios para contribuir a la propia salvación. Una forma de herejía moderna es: “Dios ayuda al que se ayuda a sí mismo”. Si creen en eso como una manera de avanzar en la vida cristiana, anteponen las obras de la ley en lugar de la fe. La fe es la única respuesta a la Palabra de Dios, que hace lugar para que el Espíritu obre en nosotros y a través de nosotros. Por otra parte, la carne es el ego rebelde e independiente, que en las personas religiosas responde a la Palabra de Dios sin poner confianza en el Espíritu, sino en sí mismo. Esto puede ocasionar una moralidad muy rigurosa, pero anula la gracia y elimina el obstáculo de la cruz. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Espero que puedan comprender que lo que distingue a un cristiano no es cuánto progresa en la santificación, sino ''en lo que confía para llegar allí''. ¿Se esfuerzan para obtener la santificación mediante las obras? ¿O por obtenerla mediante la fe? (Observen bien, la cuestión en el versículo 3 es cómo llegamos, esto es, a la santificación ¿Avanzan en la vida de amor mediante el poder del Espíritu? ¿O tratan de amar por el poder de la carne, es decir, por sus obras? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Consejo Práctico  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Voy a terminar describiendo, de un modo práctico, cómo vivo mi vida cristiana de manera que puedo decir “no soy yo, sino Cristo”, no es mediante la carne sino por el Espíritu. Uso un acrónimo: ROCOA. Comienzo mi día con esto y lo practico cuando tengo que hacer algún esfuerzo para hacer lo correcto. El objetivo de esta manera de pensar y de sentir es que se convierte tanto en parte de mí mismo que todo en la vida lo enfoco así. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''“R”''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Reconozco ''que separado de Cristo no puedo hacer nada que tenga valor eterno (Juan 15:5). ''Reconozco ''lo que dice Pablo en Romanos 7:18 “Se que en mí, es decir en mi carne, no habita nada bueno”. ''Reconozco ''que el antiguo “yo”, al que le encantaba negar este hecho, fue crucificado con Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''“O”''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Oro''. ''Oro'', como lo hace Pablo en 1 Tesalonicenses 3:12, para que Cristo haga abundar en mí el amor. ''Oro ''para que la gracia reine en mi vida por medio de la justicia (Romanos 5: 21) ''Oro ''para que Dios produzca en mí la obediencia que me pide (Hebreos 13:21; 2 Tesalonicenses 1:11). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''“C”''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Confío''. Esta es la clave, porque Gálatas 3:5 dice: “Aquel que los dota del Espíritu y hace milagros entre vosotros ¿lo hace por las obras de la ley o por que escuchan con fe?”. En otras palabras, la continua obra del Espíritu que hace posible que amemos como debemos, solo sucede si ''confiamos ''en las promesas de Dios (Gálatas 5.6). Por lo tanto, me aferro a una promesa por medio de la fe, como Isaías 41:10: “No temas porque yo estoy contigo; no te desalientes porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, te sostendré con la diestra de mi justicia”. ''Confío ''en que cuando obro, no seré yo sino el poder de Cristo en mí y yo aferrándome a él solamente con la fe. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''“O”''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Obro ''en obediencia a la Palabra de Dios. Hay un mundo de diferencia entre esa manera de obrar y lo que Pablo llama obrar según la ley. Reconocer que estoy indefenso, orar para que me conceda el poder divino, confiar en que Cristo es mi ayuda y es mi fuerza – todo esto transforma mi manera de ''obrar ''para que esta sea fruto del Espíritu y no de la carne. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''“A”''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, cuando ya lo he hecho y el día termina, ''agradezco ''a Dios por todo lo bueno que pudo acontecer en mi vida (Colosenses 1:3-5). Le ''agradezco ''por vencer, en cierta medida, mi egoísmo y mi orgullo. A Él pertenece la gloria (1 Pedro 4:11). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
ROCOA: R- ''Reconozcan ''su incapacidad de hacer el bien por sí mismos. O- ''Oren ''para obtener el poder divino. C- ''Confíen ''en las promesas de Dios de darles fe, fuerza y guiarlos. O- ''Obren ''en obediencia a la Palabra de Dios. A- ''Agradezcan ''a Dios por todo lo bueno que reciben. Si piensan que esto les hace sentir que Dios es mucho más importante que ustedes mismos, entonces les insto a que contrasten lo que ustedes declaran con el testimonio de Pablo en 1 Corintios 15:10, que dice: “He trabajado mucho más que todos ellos, ''aunque no yo'', sino la ''gracia de Dios'' en mí”. Y en Romanos 15:18 “No me atreveré a hablar de nada sino de lo que ''Cristo ''ha hecho en mí”. Por consiguiente, volvemos al punto principal de 3:1-5, referido en 5:5. A través del ''Espíritu ''(no de la carne) por la ''fe ''(no por las obras), tenemos esperanza en la justicia. Solo cuando eso es verdadero podemos decir: “Estoy convencido de que el que comenzó en mí la buena obra, él (¡y solo él! la irá completando hasta el día de Cristo Jesús (Filipenses 1:6). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Cu%C3%A1ndo_No_Debemos_Creer_en_un_%C3%81ngel</id>
		<title>Cuándo No Debemos Creer en un Ángel</title>
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				<updated>2011-07-18T18:10:54Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|When Not to Believe an Angel}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Gálatas 1:6-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Me maravilla que hayáis abandonado tan pronto al que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente – que en realidad no es otro evangelio, sólo que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Pero, si aún nosotros o un ángel del cielo os anunciáramos otro evangelio contrario al que os hemos anunciado, sea anatema. Como hemos dicho antes, también repito ahora: Si alguno os anuncia un evangelio contrario al que recibisteis, sea anatema. ¿Busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres no sería siervo de Cristo”.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
La verdad que subyace en este pasaje es que hay un solo evangelio. Hay tres manifestaciones que se desarrollan a partir de esta verdad, es trascendental que las escuchemos y que creamos en ellas, porque nada las ha cambiado desde los tiempos de Pablo hasta la actualidad. La ''primera'' es que sorprende cuando una persona escucha el evangelio y cree, pero después se aparta de él (1:6-7). La ''segunda ''es que el que rechaza el evangelio es condenado por Dios, ya sea un ángel o un apóstol (1:8,9). La ''tercera ''es que el siervo del evangelio busca agradar únicamente a Dios, no a los hombres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Hay un solo Evangelio  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El texto no define al evangelio, lo que lo define es el resto del libro. Por lo tanto no nos concentraremos en su contenido sino en su trascendencia. En primer lugar, la verdad fundamental de este pasaje. Hay un solo evangelio. En el versículo 6, Pablo dice que los Gálatas se están alejando para seguir un “evangelio diferente”. En el versículo 7, Pablo corrige una falsa impresión. No quiso decir que hay varios evangelios posibles y que ellos simplemente eligieron uno entre las diferentes opciones. En el versículo 7, dice precisamente: “En realidad no es otro evangelio, sólo que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio”. Este versículo es muy claro: ''No hay otro evangelio ''que no sea el que él les predicó y el cual recibieron. Como los versículos 6 y 7 lo aclaran, hay quienes presentan sus ideas como evangelios, pero esas son perversiones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las consecuencias de este texto son muy importantes para nuestro tiempo. El texto es una negación radical y directa de un pluralismo que dice que todos tomamos diferentes caminos que nos conducen al cielo, pero que nuestro punto de llegada es el mismo. Hay formas populares de este universalismo, hay formas técnicas y académicas, pero no hay un universalismo bíblico – es decir, no hay una enseñanza bíblica que establezca que una persona que rechaza el evangelio se pueda salvar. Además del Cristianismo, hay otras religiones, además de Jesucristo hay otros líderes, pero no hay otro evangelio, no hay otras buenas nuevas de salvación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que hace tan poderosa a esa verdad fundamental en este texto es que ese “evangelio diferente” en las iglesias de Galacia no era una religión de otra región. Era una falsificación cercana a lo real. El versículo 7 manifiesta que los que pervertían el evangelio eran cristianos creyentes. Probablemente, pertenecían a la iglesia de Jerusalén y conocían a sus líderes (2:12). Este “evangelio diferente” no era de la clase del budismo, hinduismo o islamismo. Era una distorsión interna. Lo promovieron los hombres que se llamaban a sí mismos “hermanos” cristianos (2:4) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otra consecuencia de los versículos 6 y 7 es que la madurez doctrinal no es un lujo para Bethlehem. Es una necesidad. Si un “evangelio diferente”, que no es evangelio sino solo una deformación, puede originarse dentro de la iglesia debemos tener el propósito de ser rigurosos y sagaces en nuestro conocimiento doctrinal. En 1 Corintios 14:20, Pablo dijo: “Hermanos, no sean como niños para juzgar; séanlo para la malicia, pero juzguen como personas maduras”. Gálatas es uno de los mejores libros de la Biblia para ayudarnos a refinar y clarificar lo que significa la esencia del evangelio, la cual no se puede reemplazar ni alterar. Hay un modelo trágico en las iglesias y en la historia. La renovación irrumpe en una iglesia o una era a través de encuentros nuevos con el evangelio y el Espíritu. Los corazones se colman del amor de Cristo y las palabras rebozan de alabanzas. Se genera preocupación por el evangelismo y la justicia. En todas las inspiraciones gloriosas del corazón se origina una avidez por el perfeccionamiento doctrinal. Una doctrina clara requiere del pensamiento y el pensamiento es el enemigo del sentimiento, por lo tanto se lo rechaza. Se ha extendido el sentido de que el Espíritu Santo protegerá a la iglesia de todo error, por lo tanto, se considera que el estudio y el pensamiento afectan la alegría y la fe. Lo que resulta de esto es que, durante una generación, surgen personas cuya comprensión de las enseñanzas bíblicas es tan confusa e imprecisa, que son blancos fáciles para la herejía en Galacia. Esto se origina justamente entre ellos. En Hechos 20:30, Pablo le dijo a los ancianos de Éfeso: “De entre vosotros mismos se levantarán algunos hablando cosas perversas para arrastrar a los discípulos tras ellos”. En el versículo 27, dice que él cumplió en prepararlos “al declararles todo el propósito de Dios”. Espero poder decir lo mismo de Bethlehem algún día. “No rehuí declarar a vosotros todo el propósito de Dios”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La verdad fundamental del pasaje (Gálatas 1: 6-10) es que no hay otro evangelio. Las dos consecuencias que tenemos que entender son que el universalismo está equivocado (no hay muchos caminos que llevan al cielo, solamente hay uno) y que el cuidado riguroso por la claridad y la fidelidad doctrinal es fundamental en el largo camino de la vida de la iglesia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Apartarse es Sorprendente  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La primera de estas tres afirmaciones, que surgen de esta verdad fundamental, es que resulta sorprendente que una persona primero crea en un evangelio y luego se aleje de él. En el versículo 6 Pablo dice: “Me maravillo que abandonéis tan pronto al que os llamó, por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente”. En este versículo se encuentran dos razones implícitas de porqué es sorprendente que se vuelvan a otro evangelio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La primera razón: se alejan del llamado de Dios. “Abandonáis al que os llamó”. No es solo una doctrina o una idea lo que rechazan. No sean víctimas del concepto por el cual la inquietud por la doctrina es impersonal. El evangelio es la buena nueva ''más personal'' del llamado de Dios. Si siguen un evangelio diferente, se apartan de Dios, y eso es sorprendente. La segunda razón por la cual seguir otro evangelio resulta sorprendente es porque significa apartarse de la gracia. En Gálatas 5:4, Pablo describe lo que está pasando de esta manera: “De Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído”. Simplemente, Pablo está anonadado porque, poco después de su magnífica descripción de la crucifixión de Cristo por los pecados que habían cometido, ellos siguieron otro evangelio. En 3:1, él dice: “¡Oh, Gálatas insensatos! ¿Quién os ha fascinado a vosotros, ante quienes Jesucristo fue presentado públicamente como crucificado?”. Pueden imaginarse a Pablo de vuelta en Antioquía, escuchando atónito los informes sobre las iglesias de Galacia que se apartan de Dios y de la gracia de Cristo, tomándose la cabeza con las manos y preguntándose si su trabajo fue en vano. Sorprendía en ese entonces y sorprende hoy que cualquiera que escuche la mejor noticia del mundo (Dios nos ofrece esperanza y perdón plenos y sin límites) se vuelva a otro evangelio, que ''no es evangelio en absoluto''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El rechazo conduce a la condenación de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda afirmación que surge de la verdad fundamental que establece que no hay otro evangelio es que ''el rechazo del evangelio pone a una persona bajo la condenación de Dios.'' Los versículos 8 y 9 dicen: “Si aún nosotros o un ángel del cielo, os anunciara otro evangelio contrario al que os hemos anunciado, sea anatema. Como hemos dicho antes, también repito ahora, si algunos os anuncia un evangelio contrario al que recibisteis, sea anatema”. La palabra que se repite es anatema (condenado). Cuando a una persona se la considera anatema, se la separa de Cristo (Romanos 9:3) y se la condena al castigo eterno. En 2 Tesalonicenses 1:9, Pablo dice que aquellos que no obedecen el evangelio de Nuestro Señor Jesús “sufrirán el castigo de la destrucción eterna, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder”.''Cuando una persona rechaza el evangelio, que es el legado sin límites y misericordioso del perdón de Dios y su reinado, permanece bajo la condenación divina por sus pecados – la perspectiva aterradora de un tormento que no tiene fin.'' La razón por la cual dije que esta condenación permanece en aquel que rechaza el evangelio y no solo en los falsos maestros, de los que hablan estos versículos, es porque Pablo usa la misma palabra en 1 Corintios 16:22. “Si alguno no ama al Señor, que sea anatema”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo no considera al evangelio como un algodón de azúcar. No ofrece sonrisas empalagosas para la polémica y dice: “A cada uno lo suyo”. Para Pablo, el evangelio de Cristo es el punto en el cual la impresionante vida de Dios toca la vida de este vil mundo de pecado. Cuando esa oferta de gracia eterna dirigida a criaturas que no lo merecen absolutamente, como nosotros, se rechaza o se pervierte para satisfacer nuestro orgullo, alguien, en algún lugar, debe estar enfurecido por este crimen abominable. Tenemos que meditar mucho sobre el horror que significa rechazar el evangelio. Satanás hace todo lo posible en la televisión y en la radio para crear en nosotros una mente tan trivial, tan banal, tan insignificante y tan mundana que nos encontramos incapaces de darnos cuenta lo aterradora que es la palabra ''anatema''. Tenemos que resguardarnos del entretenimiento que nos bombardea con la negación de la eternidad. Tenemos que cultivar una imaginación infantil y pura que escuche la palabra ''anatema ''de la misma manera que un niño, por primera vez, escucha el estruendo de un trueno, siente un terremoto o experimenta una tormenta en el mar. La Biblia no nos revela la condenación eterna de Dios de una manera que nos aburra y demos vuelta la página. La ira de Dios se revela para sacudir a los no creyentes y sacarlos de su estupor, alejar la arrogancia del camino de los cristianos y despojarlos de su orgullosa manera de hablar. No traten los versículos 8 y 9 superficialmente tan aprisa. Hay mucho que queda allí de humildad, de aleccionador y santificante. Mediten estas cosas con tranquilidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Buscar Complacer a Dios, no a los Hombres  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, la tercera afirmación que surge de la verdad fundamental que hay un solo evangelio es que el siervo del evangelio busca complacer a Dios, no a los hombres. Versículo 10: “¿Busco ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O me esfuerzo por agradar a los hombres? Si yo todavía estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo”. En los versículos 8 y 9 Pablo había dicho algo que no le haría ganar muchos amigos. A la mayoría no le agrada escuchar a alguien hablar de condenación eterna. En el versículo 10, Pablo da cuenta de la razón por la cual está dispuesto a hablar de esa manera. La razón es que en su lista de prioridades, lo primero es servir a Cristo y no agradar a la gente. Cuando se pervierte el evangelio hay dos cosas que están en cuestión: Una es la gloria de Cristo y la otra es la salvación de los pecadores. Si se desvía el evangelio, se deshonra la absoluta suficiencia de la obra de Cristo y se obstruye el camino de los pecadores a la salvación. Por consiguiente, para servir a Cristo – acrecentar su gloria y lograr su propósito de salvación- Pablo tiene que oponerse a la perversión del evangelio con toda su fuerza, le guste o no a la gente. Para la gloria de Cristo (6:14) y por el bien de aquellos que aún creen en el evangelio (2:5), Pablo está dispuesto a hablar de una verdad desagradable. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La lección que debemos aprender del versículo 10, ''no ''es que cuanto más se desagrada a la gente más espiritual se es. Enajenar a la gente, nunca fue el objetivo de Pablo. Por el contrario, en 1 Corintios 10:31f, dice: “Hacedlo todo para la gloria de Dios. No seáis motivo de tropiezo ni a judíos, ni a griegos, ni a la iglesia de Dios, así como también yo procuro agradar a todos en todo, no buscando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos”- En Romanos, 15:2f, él dice: “Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno para su edificación; pues ni Cristo se agradó a sí mismo, como está escrito: ´Los vituperios de los que te injuriaban cayeron sobre mí’”. En otras palabras, ''es bueno agradar a la gente siempre que sea un medio para su salvación, su edificación y para la gloria de Dios''. Esto requiere un corazón de una sabiduría espiritual profunda para saber cuándo enojarse y decir: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos!”, y cuando llorar y decir: “Jerusalén, Jerusalén, cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta a sus pollitos bajo sus alas, y no quisiste”. “Qué vuestra conversación sea siempre con gracia, sazonada como sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada persona” (Colosenses 4:6). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para mí, la consecuencia más apasionante del versículo 10 es esta: La plenitud del señorío de Dios es gloriosamente liberadora: Me libera de la preocupación de agradar a las personas aquí y allá. Trae unidad e integridad a mi vida. Cuando se vive para agradar solo a una persona, todo lo que uno hace está integrado porque se relaciona con una persona. ¿Voy a ver esta película? ¿Leo este libro? ¿Compro esto? ¿Acepto este trabajo? ¿Salgo en esta fecha? ¿Me caso con esta persona? Qué liberación se siente al saber que hay solo una persona a quien agradar en cada decisión de la vida –Jesús. A veces, agradarle a Él, le va a agradar a otros. Otras veces no, y eso va a doler. Pero la alegría profunda de una vida resuelta vale la pena. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para resumir: La verdad fundamental de este pasaje es que el evangelio es uno y solo uno. Por lo tanto, resulta sorprendente alejarse de él – alejarse del llamado de ''Dios ''y alejarse de la ''gracia ''en Cristo. No solo es sorprendente, es trágico – porque la persona que rechaza el evangelio es anatema, condenada y apartada de Dios. Pero, por otro lado, si aceptan el único evangelio verdadero, no solo Dios perdona todos sus pecados, sino que sus vidas se colman de una apasionante unidad, integridad y libertad porque solo hay una persona a la cual agradar, Jesucristo, y Él únicamente desea lo mejor para ustedes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Edificar_nuestras_vidas_en_la_Biblia</id>
		<title>Edificar nuestras vidas en la Biblia</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://es.gospeltranslations.org/wiki/Edificar_nuestras_vidas_en_la_Biblia"/>
				<updated>2011-06-01T18:29:42Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;Mdelc: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Building Our Lives on the Bible}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Educación para la Exultación: Por medio de la Palabra'' &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''2 Timoteo 3:10-17'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Pero tú has seguido mi enseñanza, mi conducta, mi propósito, mi fe, mi paciencia, mi amor, mi perseverancia, 11 persecuciones y sufrimientos, como los que me acaecieron en Antioquía, en Iconio y en Listra. ¡Qué persecuciones sufrí y el Señor me rescató de todas! 12 En verdad, todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús serán perseguidos. 13 Pero los hombres malos e impostores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. 14 Tú, sin embargo, persiste en las cosas que has aprendido y de las cuales te convenciste, sabiendo de quienes las has aprendido. 15 Y que desde la niñez has conocido las Escrituras, las cuales te pueden dar la sabiduría que conduce a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. 16 Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia. 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para toda buena obra.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
==== La Gente del Libro  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En estas series de &amp;lt;u&amp;gt;'''Educación para la Exultación'''&amp;lt;/u&amp;gt; nos concentramos en Dios, en Cristo, en la cruz y en la fe en Cristo, que surge por lo que escuchamos. El paso siguiente es concentrarnos en lo que escuchamos, es decir, en la Palabra de Dios, la Biblia. En sus carpetas de tres aros, escribí un párrafo que coincide con este mensaje, para mostrarles lo importante que es este tema: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Somos la gente del libro. Conocemos a Dios por medio del Libro. Nos encontramos con Cristo en el Libro. Descubrimos la cruz en el Libro. Las gloriosas verdades del Libro iluminan nuestra fe y nuestro amor. Experimentamos la divina majestad de la Palabra y estamos convencidos que el Libro es la infalible revelación escrita inspirada por Dios. Por lo tanto, todo lo que el Libro nos enseña tiene importancia. La doctrina es importante para el culto de adoración, para la vida y para la misión. La educación para la exultación es educación imbuida de la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quiero mostrarles como se origina esa convicción. En 2 Timoteo 3: 10-11, Pablo le recuerda a Timoteo sus sufrimientos por Cristo y como Cristo lo rescató una y otra vez. Versículo 11: Has seguido “mis persecuciones y sufrimientos, como los que me acaecieron en Antioquía, en Iconio y en Listra; ¡qué persecuciones sufría y el Señor me rescató de todas!”. En el versículo 12, Pablo cambia de su experiencia personal a una exposición general acerca de la persecución. “En verdad todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús, serán perseguidos”. Esto significa una preparación seria para Timoteo. “Timoteo, si sigues mi ejemplo y persistes en tener una devoción extrema, sufrirás”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en el versículo 13, Pablo le advierte a Timoteo que no piense en abandonar la devoción para escaparse de las persecuciones. Pablo dice: “Pero los hombres malos y los impostores [lo opuesto a los devotos] irán de mal en peor, engañando y siendo engañados”. Por lo tanto, no sigas ese camino, Timoteo. Es mejor que te persigan por tu devoción que pasarlo bien engañado por el diablo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== No avances – No continúes  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el versículo 14 Pablo vuelve a ser positivo: “Tú, sin embargo, persiste en las cosas que has aprendido y de las cuales te has convencido (aún si sufres persecuciones). Quiero que noten la diferencia entre los versículos 13 y 14, en el sentido que es más obvio en el idioma original que en inglés. Si lo examinan cuidadosamente lo pueden ver. En el versículo 13 los hombres malos, dice, “van de mal en peor”. La palabra “van” se refiere a “avanzar” o “continuar”, y en este caso es de mal en peor. En el versículo 14, Pablo le dice a Timoteo “Tú, sin embargo, persiste en las cosas que has aprendido”. La palabra “persistir” es lo opuesto a “avanzar” o “continuar”; se refiere a “mantenerse”, “permanecer”, “quedarse”. “Tú, Timoteo, no avances, no continúes, permanece, mantente quédate, persiste en las cosas que has aprendido”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la Cristiandad hay una tendencia conservadora – una tendencia a conservar: a mantenerse, quedarse, permanecer. ¡No obstante, tengan cuidado acá! También hay una tendencia liberal en la Cristiandad – una tendencia a liberarse de las tradiciones humanas, a ser radical, a correr riesgos por Dios, a hacer cambios y a someterse únicamente a Dios como nuestra autoridad definitiva, no al hombre. Aquí Pablo enfatiza la tendencia conservadora. Entonces, tenemos que preguntarnos: ¿Conservar qué? ¿Mantenerse en qué? ¿Quedarse con qué? ¿Permanecer en qué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 14 dice: “Persiste en las cosas que has aprendido” ¿Pero, qué significa eso? ¿Cualquier cosa, todo lo que han aprendieron? No. Los versículos 14b y 15 nos dicen lo que Pablo tenía en mente:…” sabiendo de quienes las has aprendido y que desde la niñez conoces los escritos sagrados…” Ahí está: los “escritos sagrados” – Las Sagradas Escrituras – eso es en lo que él debe persistir. No olviden esto. No continúen con otra cosa. No avancen con otra cosa. No piensen que la “Palabra de Dios” es un material escolar de gramática mientras que otra cosa (digamos, filosofía, ciencia o tecnología) se relaciona con estudios superiores o cursos de postgrado. No dejen los “escritos sagrados”. Persistan en ellos, consérvenlos, manténgalos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es la Palabra de Dios para nosotros al emprender Educación para la Exultación. Bethlehem “persiste en las cosas que has aprendido y de las que te has convencido…los escritos sagrados”. – la Palabra de Dios, la Biblia. No avancen. No continúen. No sigan con otra cosa. Persistan en esto. Permanezcan en esto. Manténganse en esto. Este tipo de conservadurismo los hará más radicales, más contraculturales, más arriesgados, lo más libres posible en Cristo. Si dejan la Palabra, finalmente, se adaptarán al mundo – al espíritu de esta era. Esto puede parecerles liberador por un tiempo. Sin embargo, los hará esclavos de cada moda que pasa – y pasan cada vez más rápido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por consiguiente, esta es la Palabra de Dios en esta perspectiva de Educación para la Exultación: Continúen con absoluta fidelidad a la verdad invariable de la Palabra de Dios, la Biblia. Quédense ahí. Permanezcan ahí. Formen ministerios para niños, ministerios para jóvenes, ministerios para adultos basados en la Biblia. Desarrollen estrategias que establece la iglesia, instituyan familias y matrimonios, dirijan encuentros de ancianos por medio de la Biblia. Y cualquier otra cosa que hagan. John Piper, únicamente predica la Palabra de Dios, la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Imbuidos de la Palabra - ¿Por qué?  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando pienso qué podría decirles para elevar su sentido de compromiso en esta idea de Educación para la Exultación – la idea de crecer sin avanzar - una de las cosas fundamentales que quisiera decir es: Toda nuestra educación y toda nuestra exultación no solo estarán edificadas en la Biblia, sino que estarán imbuidas de ella. Si fuera uno de ustedes, esto es lo que querría oír de mis líderes: No vamos a “avanzar”, no vamos a “continuar”, no vamos a “seguir” con algo más actualizado o más moderno. Vamos a “persistir”, “quedarnos”, “permanecer” en las cosas que nos enseñaron – la Palabra de Dios, la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es muy importante para ustedes escucharlo y creerlo. Queremos que confíen. Y sin esto, no lo vamos a conseguir: no vamos a persistir en las escrituras sagradas, la Palabra de Dios, la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== ¿Por qué Pablo nos habla así a Timoteo y a nosotros?  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo le da dos razones diferentes a Timoteo para “persistir en las cosas que has aprendido…los escritos sagrados”. Una de ellas tiene que ver con las cualidades de las personas que le enseñaron las Sagradas Escrituras. Y la otra tiene que ver con el efecto provechoso de las Sagradas Escrituras. Se podría decir que Pablo le recuerda a Timoteo como conoció las Escrituras y el efecto que tendrían en él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Las Cualidades de sus Maestros'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, Pablo le dice a Timoteo que se acuerde de las cualidades de las personas que le enseñaron las Escrituras. Versículo 14b: “… sabiendo de quiénes las has aprendido y que desde la niñez has conocido las Sagradas Escrituras”. Recuerda, Timoteo, quien ten enseñó a apreciar las Escrituras y te mostró lo que había en ellas. ¿Por qué tiene que recordarlo? Porque eso será una confirmación continua de que debe amar esas escrituras y “persistir en” ellas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué tiene Pablo en mente? ¿Quién le enseñó a Timoteo las Escrituras? El versículo 15 nos da la clave cuando dice: “Desde la niñez has conocido los escritos sagrados”. ¿Quién le enseñó a Timoteo estas escrituras en su niñez? No fue su padre. Hechos 16 nos dice que Timoteo era “hijo de una mujer judía creyente, pero su padre era griego”. Fue su madre quien le enseñó las Escrituras. Y no solamente su madre, sino también su abuela. En 2 Timoteo 1:5 Pablo dice: “Porque tengo presente la fe sincera que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy seguro que reside en ti también”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo pensó en esas dos personas cuando dijo en 3:14: “Persiste en estas cosas…sabiendo de quienes las has aprendido”. En otras palabras, una de las razones por la que Timoteo tenía que aferrarse firmemente a las Escrituras, se debía a que su madre y su abuela eran la clase de creyentes, que con el ejemplo de sus vidas, le daban una fuerte credibilidad a lo que le habían enseñado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay otra parte importante en nuestra perspectiva de Educación para la Exultación. El objetivo es ser el tipo de iglesia que forma esa clase de padres y abuelos, que forma esa clase de jóvenes – esos que tienen la fuerza moral para mantenerse firmes en la Palabra de Dios, no importa lo que pase. No voy a seguir con esto ahora, porque dentro de tres semanas voy a dedicar enteramente mi mensaje al tema de la crianza de los niños y la enseñanza de la generación siguiente. Por ahora, sepan esto: Educación para la Exultación significa que queremos que nuestros hijos y nuestros jóvenes sigan con la Biblia, persistan en la Biblia y permanezcan en la Biblia todas sus vidas. Este texto nos enseña que una parte trascendental de la permanencia firme a la Palabra, depende de la fe y de la vida que los padres tienen y también de las que nosotros tenemos como iglesia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa es una de las razones por la que Timoteo debe persistir en las cosas que aprendió – los escritos sagrados, las Escrituras. La otra razón tiene que ver con el efecto eficaz de las Escrituras – lo que nada, excepto las Escrituras, puede hacer por él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. El Efecto Beneficioso de la Palabra'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué significa esto? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 15b nos da la respuesta y los versículos 16 y 17 explican las razones. El versículo 15 dice: Recuerda, Timoteo, “que desde la niñez has conocido los escrituras sagradas, las cuales te pueden dar la sabiduría que conduce a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús”. No dejes de lado las Escrituras, Timoteo, no avances, no continúes con otra cosa, porque las Escrituras “te pueden dar la sabiduría que conduce a la salvación mediante la fe en Jesucristo”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No hay salvación del pecado, de la culpa, de la condenación y del infierno si no es por la fe en Jesucristo (Hechos 4:12; Romanos 10: 13-17; 1 Juan 5:12). Y no hay ninguna autoridad que no sean las Escrituras para mostrarnos quién es Cristo y transmitirnos su Palabra. Por lo tanto, niños no abandonen la Biblia. Jóvenes, no abandonen la Biblia. Mamás y papás no descuiden la Biblia. Personas solteras, no ignoren la Biblia. Bajo la autoridad de Dios, los “escritos sagrados”, las Sagradas Escrituras, son el tesoro más grande del mundo. Solamente las Escrituras nos enseñan que la salvación es a través de Cristo. ¡No descuiden este Libro! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué las Escrituras tienen este poder? Los versículos 16 y 17 nos dan la respuesta: “Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, preparado para toda buena obra”. La respuesta básica es que la Biblia es la Palabra de Dios inspirada. Inspirada significa “infundida por Dios” Dios supervisó los escritos de estos libros. Él sustentó a los escritores. Pedro dice (2 Pedro 1:21), las palabras que escribieron son Sus palabras y allí se encuentra el propósito de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De todas las cosas maravillosas que se podrían decir acerca de esta verdad – que las Escrituras fueron infundidas por Dios- voy a decir una, ya que es relevante a nuestras series sobre la Educación para la Exultación: El origen y poder divino de la Biblia reside en que nos “prepara para toda buena obra”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== ¿Por qué es tan importante para el objetivo de Exultación en Dios?  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Porque Jesús dijo, Mateo 5:16: “Así brille vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”. El objetivo de las buenas obras es que la gente se exulte en nuestro Padre en el cielo. Por eso, si vamos a realizar la Educación para esta Exultación, entonces el objetico de nuestra enseñanza es preparar a la gente para estas buenas obras. ¿Cómo haremos eso? 2 Timoteo 3: 16-17 dice: “la Escritura está inspirada por Dios y útil…”, para que, por la Palabra, todos puedan ser “perfectos, preparados para toda buena obra”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si queremos realizar Educación para la Exultación, debemos permanecer, seguir, persistir en los escritos sagrados, la Palabra de Dios, la Biblia. Qué Dios nos conceda la gracia de aferrarnos a este ancla de verdad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>Mdelc</name></author>	</entry>

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