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		<title>Libros y Sermones BÃ­blicos - Contribuciones del usuario [es]</title>
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		<subtitle>De Libros y Sermones BÃ­blicos</subtitle>
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		<title>Debes nacer de nuevo: Motivos para el desarrollo de esta serie y ¿hacia dónde nos dirigimos?</title>
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				<updated>2009-08-22T20:34:12Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | You Must Be Born Again: Why This Series and Where Are We Going?}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Juan 3:1-18 '''&amp;lt;br&amp;gt;Caída la noche, un dirigente judío llamado Nicodemo, miembro de la secta de los fariseos, fue a entrevistarse con Jesús. Le dijo: 2 Rabí, sabemos que Dios te ha enviado como maestro, porque nadie podría hacer las señales milagrosas que tú haces, si Dios no estuviera con él. 3 Jesús le respondió: &amp;quot;Con toda certeza te digo que quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios&amp;quot;. 4 Le preguntó Nicodemo: &amp;quot;¿Qué significa eso? ¿Cómo puede nacer de nuevo un hombre cuando ya es viejo? ¿Acaso puede entrar otra vez en el vientre de su madre y volver a nacer?&amp;quot;. 5 &amp;quot;Te aseguro&amp;quot;, contestó Jesús, &amp;quot;que no basta con nacer físicamente. Es menester nacer del agua y del Espíritu para entrar en el reino de Dios&amp;quot;. 6 Lo que nace del ser humano es vida humana; lo que nace del Espíritu de Dios es vida espiritualmente renovada. 7 No te sorprendas porque yo te haya dicho que os es necesario nacer de nuevo. 8 Esto es como el viento, que lo oyes soplar, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va tampoco sabemos cómo actúa el Espíritu en quienes nacen a la nueva vida que de él procede. 9 Nicodemo siguió preguntando: &amp;quot;¿Qué quieres decir con todo eso? &amp;quot; 10 Jesús prosiguió: &amp;quot;Tú, que eres un maestro de Israel, ¿no sabes de qué te estoy hablando? &amp;quot; 11 Pues te aseguro que hablo de cosas que conozco, y doy testimonio de las que he visto con mis propios ojos; sin embargo, no me creéis. 12 Pues si no sois capaces de creerme ni siquiera cuando me refiero a las cosas de este mundo, ¿cómo vais a creerme cuando me refiera a las celestiales? 13 Piensa que nadie ha subido al cielo, sino aquel que primero vino del cielo, esto es, el Hijo del hombre, cuyo lugar es el cielo. 14 Pero así como Moisés, en el desierto, levantó sobre un poste la serpiente de bronce para que viviesen los que estaban al borde de la muerte, así también el Hijo del hombre será levantado, 15 para que todo aquel que en él cree tenga vida eterna. 16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo único para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que, por medio de él, alcance el mundo la salvación. 18 Por eso, no hay condena eterna para quienes han depositado en el Hijo su esperanza de salvación; en cambio, quienes no creen en él ya están condenados, por no creer en el Hijo único de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;Si vais al &amp;lt;u&amp;gt;Barna Group &amp;lt;/u&amp;gt;online—una organización especializada en investigaciones y estadísticas religiosas—podréis leer cosas como esta: &amp;quot;Los cristianos nacidos de nuevo tienen tantas probabilidades de divorciarse como los no cristianos&amp;quot;. El mismo tipo de estadísticas proporciona Ron Sider en su libro ''&amp;lt;u&amp;gt;El Escándalo del la Conciencia Evangélica: ¿Por qué los cristianos viven igual que el resto del mundo?&amp;lt;/u&amp;gt;'' y por Mark Regnerus en su libro &amp;lt;u&amp;gt;''Fruto Prohibido: Sexo y religión en la vida de los adolescentes americanos''&amp;lt;/u&amp;gt;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''La Iglesia Americana no es tan diferente al resto del mundo '''&amp;lt;br&amp;gt;Lo que me llama la atención de esto es precisamente el término &amp;quot;nacido de nuevo&amp;quot;. El Barna Group en concreto lo utiliza en los informes de su investigación. De manera que lo titulan “''&amp;lt;u&amp;gt;Los cristianos nacidos de nuevo tienen tantas posibilidades de divorciarse como los no cristianos&amp;lt;/u&amp;gt;''.” Sider utiliza la palabra &amp;quot;evangelistas&amp;quot; pero señala el mismo tipo de asunto: &amp;quot;Sólo el 9 por ciento de evangelistas pagan el diezmo. De los 12.000 adolescentes que hicieron la promesa de esperar hasta estar casados, el 80% mantuvieron relaciones sexuales fuera del matrimonio en los 7 años siguientes. El 26% de los evangelistas tradicionales no piensan que el sexo pre marital es incorrecto. Hay más probabilidades de que los evangelistas blancos estén en contra de tener vecinos negros que los católicos y los protestantes en general&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt;En otras palabras, la iglesia evangelista en su conjunto en América aparentemente no es tan distinta al resto del mundo. Van a la iglesia los domingos y tienen un barniz de religión, pero su religión es realmente algo añadido sobre el mismo estilo de vida que tienen todos los demás, no un poder transformador radical. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Un error profundo '''&amp;lt;br&amp;gt;Ahora quiero decir alta y claramente que cuando el Barna Group utiliza el término &amp;quot;nacido de nuevo&amp;quot; para describir los practicantes americanos cuyos vidas apenas se pueden distinguir de las del resto del mundo, y que pecan tanto como los demás, y se sacrifican por los otros tan poco como el resto de la gente, y aceptan la injusticia tan fácilmente como cualquier otro, y que ansían posesiones con tanta avaricia como cualquiera, y disfrutan de diversiones que va en contra de Dios tanto como todos, cuando la palabra &amp;quot;nacido de nuevo&amp;quot; se usa para describir a estos devotos cristianos, el Barna Group está cometiendo un grave error. Ya que utilizan el término bíblico &amp;quot;nacido de nuevo&amp;quot; de una manera que resultaría imposible de reconocer para Jesús y los escritores bíblicos. &amp;lt;br&amp;gt;Esta es la manera en que los investigadores definieron &amp;quot;nacido de nuevo&amp;quot; en &amp;lt;u&amp;gt;su investigación&amp;lt;/u&amp;gt;: &amp;lt;br&amp;gt;Se definió a los &amp;quot;cristianos nacidos de nuevo&amp;quot; en estas investigaciones como la gente que dijo que habían hecho &amp;quot;un compromiso personal a Jesucristo que todavía es importante en sus vidas actualmente&amp;quot; y que también habían indicado que creían que al morir irían al Cielo porque habían confesado sus pecados y habían aceptado a Jesucristo como su salvador. A los que rellenaron estos cuestionarios no se les preguntó si se definían a ellos mismos como &amp;quot;nacidos de nuevo&amp;quot;. La clasificación de &amp;quot;nacido de nuevo&amp;quot; no depende de la afiliación o participación en una iglesia o en una denominación determinada. &amp;lt;br&amp;gt;Dicho de otro modo, en esta investigación, la palabra &amp;quot;nacido de nuevo&amp;quot; se refiere a gente que dice cosas. Ellos dicen: &amp;quot;Tengo un compromiso personal con Jesucristo. Es importante para mí&amp;quot;. Y también: &amp;quot;Creo que iré al Cielo cuando muera. He confesado mis pecados y he aceptado a Jesucristo como mi salvador&amp;quot;. Es entonces cuando el Barna Group cree en su palabra, los clasifica de acuerdo a la realidad infinitamente importante del nuevo nacimiento y blasfema contra esa realidad bíblica al decir que los corazones regenerados no tienen una mayor victoria sobre el pecado que los no regenerados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El Nuevo Testamento se mueve en la dirección contraria '''&amp;lt;br&amp;gt;No digo que su investigación esté equivocada. En apariencia, es fatalmente correcta. Tampoco digo que la iglesia no sea tan mundana como ellos dicen. Lo que digo es que los escritores del Nuevo Testamento piensan exactamente en la dirección opuesta cuando hablan de nacer de nuevo. En lugar de pasar de la profesión de fe, a la etiqueta de &amp;quot;nacido de nuevo&amp;quot;, a la mundanidad de estos llamados nacidos de nuevo, a la conclusión de que este nacimiento nuevo no cambia radicalmente a la gente, el Nuevo Testamento se mueve en la dirección contraria. Parte de la certeza absoluta de que este nuevo nacimiento cambia radicalmente a la gente, a la observación de que muchos cristianos practicantes (como dice el Barna Group) no han cambiado tanto, para alcanzar finalmente la conclusión de que no han nacido de nuevo. El Nuevo Testamento, a diferencia del Barna Group, no profana el nacimiento nuevo con la mundanería de cristianos americanos practicantes sin regenerar. &amp;lt;br&amp;gt;Por ejemplo, uno de los puntos principales de la primera carta de Juan es enfatizar esta verdad: &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;1 Juan 2:29: &amp;quot;Si sabéis que él es justo, entended igualmente que todo el que practica la justicia es nacido de él&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp; 1 Juan 3:9: &amp;quot;El que es nacido de Dios no persiste en la práctica del pecado, porque en él permanece la vida de Dios: no puede estar entregado al pecado, porque ha nacido de&amp;amp;nbsp;Dios&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 1 Juan 4:7: &amp;quot;Amados, ejercitémonos mutuamente en el amor fraternal, porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, da pruebas con ello de haber nacido de Dios y conocer a Dios&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 1 Juan 5:4: &amp;quot;Cualquiera que ha nacido de Dios vence al mundo; pero esta victoria únicamente puede obtenerse por la fe&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 1 Juan 5:18: &amp;quot;Sabemos que nadie nacido de Dios practica el pecado, porque Cristo, el Hijo de Dios, le protege y no permite que el maligno le toque&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;En las próximas semanas volveremos a leer textos como estos, según se va desarrollando esta serie. Como hay muchas preguntas a las que contestar, nos alejaremos sencillamente del perfeccionismo y nos enfrentaremos de manera realista con los fracasos de los cristianos auténticos. Pero de momento, ¿no es verdad que estas oraciones parecen estar escritas pensando en las mismas afirmaciones del Barna Group, que dicen que a la gente nacida de nuevo no se la puede distinguir moralmente del resto del mundo? La Biblia es profundamente consciente de la existencia de este tipo de gente en la iglesia. Y es por ello que se escribió la primera carta de Juan. Pero en lugar de seguir al Barna Group, la Biblia dice que la investigación no es para descubrir que la gente nacida de nuevo está impregnada de mundanería, sino para hacer evidente que la iglesia está calada de&amp;amp;nbsp;personas que no son nacidas de nuevo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''&amp;quot;Regeneración&amp;quot; '''&amp;lt;br&amp;gt;Hoy comenzamos una serie de mensajes acerca del nuevo nacimiento. ¿Qué nos enseña la Biblia al respecto? Otra palabra para este acontecimiento es &amp;quot;regeneración&amp;quot;. De vez en cuando es conveniente utilizar esta palabra. ¿Estaréis dispuestos a añadirla a vuestro vocabulario? Niños, ¿ayudaréis a vuestros padres en esto? Ellos probablemente nunca han utilizado esta palabra cuando se dirigen a vosotros, así que quizá no sepan lo que significa. ¿Se la diréis cuando lleguéis a casa? &amp;quot;Mamá, papá, ¿sabíais que &amp;quot;regeneración&amp;quot; significa nacer de nuevo? ¿y sabíais que esta palabra es la manera de describir a alguien que ha nacido de nuevo? Se dice, &amp;quot;esa persona se ha regenerado&amp;quot; &amp;quot;¿eso significa qué ha nacido de nuevo&amp;quot;? Si formáis a vuestros padres en esto, me servirá de gran ayuda. Así todos podemos utilizar las palabras de la misma manera y no nos confundiremos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''1) La profanación del término &amp;quot;Nacido de Nuevo&amp;quot;''' &amp;lt;br&amp;gt;El mensaje de hoy será un resumen a modo de introducción de la dirección que llevamos y su por qué. Ahora ya conocéis uno de los motivos por los que me quiero centrar en este asunto. El término ha sido profanado cuando se utiliza de la manera que lo ha hecho el Barna Group. Y, por supuesto, ese uso incorrecto de la palabra bíblica no es el único. El término hoy en día tan sólo significa que se le ha dado una segunda oportunidad a algo o a alguien. Así la internet nos cuenta que Cisco Systems, la empresa de comunicaciones, ha nacido de nuevo, el Movimiento Verde ha nacido de nuevo, los astilleros Davie en Montreal han nacido de nuevo, el West End en Boston ha nacido de nuevo, la comida kosher para los judíos ortodoxos ha nacido de nuevo y la lista continúa. De manera que no es una sorpresa el hecho de que tengamos que ir con cuidado cuando leemos que el 45% de los americanos afirma haber &amp;quot;nacido de nuevo&amp;quot; religiosamente. &amp;lt;br&amp;gt;Este término es muy precioso y crucial en la Biblia. Por ello espero poder asegurarme de que sabemos lo que Dios quiere decir cuando la Biblia utiliza este tipo de lenguaje. ¿Qué significa nacer de nuevo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''2) Quiero que sepáis lo que os ocurrió '''&amp;lt;br&amp;gt;Otra razón por la que estoy ansioso por centrarme en el nacimiento nuevo es la de ayudaros a saber lo que ocurrió exactamente cuando volvisteis a nacer. Es mucho más glorioso de lo que pensáis. Es incluso mucho más glorioso de lo que yo pienso. Es maravilloso, más allá de cualquier comprensión humana. Pero el misterio no es porque hay poca información en la Biblia. De hecho, hay mucha. Es porque aún cuando todo se ha comprendido, todavía hay más. Así es que espero que sepáis más y entendáis mejor lo que ocurrió cuando nacisteis de nuevo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''3) Quiero ayudar a la gente a que nazcan de nuevo '''&amp;lt;br&amp;gt;Otro motivo para el desarrollo de esta serie es que hay otros a los que quiero ayudar a que nazcan de nuevo. Quiero mostrarles lo que les debe ocurrir. Y con vuestras oraciones, me gustaría convertirme en el catalizador para que muchos otros sigan este proceso. El nuevo nacimiento, como veremos, no es trabajo del hombre. Vosotros no hacéis que ocurra, ni tampoco yo. Dios es el que hace que suceda. Nos sucede a nosotros, no por nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Nacer de nuevo ocurre a través del Evangelio.''' &amp;lt;br&amp;gt;Pero siempre sucede a través de la palabra de Dios. Escuchad la primera epístola de Pedro 1:23 y 1:25: &amp;quot;porque en vosotros se ha operado un nuevo nacimiento, que ya no es debido a una simiente corruptible, sino a la incorruptible y permanente palabra de Dios. . . . pero la palabra del Señor permanece para siempre. Esta palabra viva es el evangelio que os ha sido anunciado.&amp;quot; Así que, a pesar de que Dios es quien engendra a sus hijos, la semilla a través de la que lo hace es la palabra de Dios, el evangelio que predicamos. Por tanto rezad conmigo para que uno de los grandes efectos de esta serie sea ese milagro. Traed con vosotros a aquellos familiares y amigos que necesitan escuchar la necesidad de este nuevo nacimiento. Intentaré explicarlo claramente y mostrarlo con la Biblia, de manera que lo verán por ellos mismos. &amp;lt;br&amp;gt;Existen tres motivos por los cuales quiero que sepáis lo que os ocurrió al nacer de nuevo y que otros sepan lo que les sucederá a ellos. 1) Cuando verdaderamente nacéis de nuevo y crecéis en la gracia y sabiduría de lo que Dios ha hecho por vosotros, vuestra unión con Dios será dulce y vuestra seguridad en que Él es vuestro Padre será profunda. Quiero eso para vosotros. 2) Si Dios se sintiera complacido con este tipo de despertar de su iglesia, entonces el mundo conseguiría el auténtico amor, sacrificio y valor radicales de la iglesia y no por parte de estos falsos cristianos que viven igual que el resto del mundo. 3) Si realmente supierais lo que os ocurrió en vuestro nuevo nacimiento, atesoraríais a Dios, a su Espíritu, a su Hijo y a su palabra mucho más de lo que jamás habéis hecho. Y Él sería glorificado. Estas son algunas de las razones por las que nos centramos en el nuevo nacimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Preguntas cruciales acerca de ser nacido de nuevo '''&amp;lt;br&amp;gt;Hay muchas preguntas cruciales que nos haremos. Una es: ¿Qué es el nuevo nacimiento? O sea, ¿qué ocurre en realidad? ¿Cómo es? ¿Qué cambia? ¿Qué se convierte en realidad y no existía anteriormente? &amp;lt;br&amp;gt;Otra pregunta es: ¿Cómo se relaciona esto con otras cosas que la Biblia dice que Dios hace para atraernos a Él y salvarnos? Por ejemplo, qué relación hay entre nacer de nuevo y:&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; La llamada efectiva de Dios (&amp;quot;a los que llamó los declaró justos&amp;quot; Romanos 8:30) &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; La nueva creación (&amp;quot;Cuando alguien se convierte a Cristo, se transforma en una nueva criatura&amp;quot;, 2 Corintios 5:17), &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Dios nos trae hacia Cristo (&amp;quot;Nadie puede venir a mí, si el Padre, que me envió, no lo trae&amp;quot;, Juan 6:44),&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Dios da la gente a su Hijo (&amp;quot;Sin embargo, sabed que yo recibiré a todos los que el Padre me dé y vengan a mí&amp;quot; Juan 6:37), &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Dios abre el corazón de la gente (&amp;quot;le abrió el Señor el corazón para que prestara la mayor atención a lo que Pablo decía&amp;quot;, Hechos 16:14), &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Dios ilumina nuestros corazones (&amp;quot;Dios . . ha llenado de luz nuestro corazón para que podamos reconocer en el rostro de Jesucristo el esplendor de la propia gloria de Dios&amp;quot;, 2 Corintios 4:6),&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Dios nos saca el corazón de piedra y nos da uno de carne (&amp;quot;Sacaré el corazón de piedra de tu cuerpo y te daré uno de carne&amp;quot; Ezequiel 36:26), &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Dios nos da la vida (&amp;quot;a pesar de estar ya muertos a causa de los pecados, nos dio nueva vida juntamente con Cristo&amp;quot;, Efesios 2:5), &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Dios nos adopta en su familia (&amp;quot;Habéis recibido...el Espíritu mediante el cual, como hijos adoptados por Dios, podemos llamarle Padre&amp;quot;, Romanos 8:15). &amp;lt;br&amp;gt;¿Cómo se relaciona el acto de regeneración de Dios con todas estas maneras maravillosas de describir lo que sucedió cuando Él nos salvó? &amp;lt;br&amp;gt;Otra pregunta que nos haremos es: ¿Por qué es necesario el nuevo nacimiento? Jesús dijo a Nicodemo en Juan 3:7: &amp;quot;os es necesario nacer de nuevo&amp;quot;, no dijo: &amp;quot;lo sugiero&amp;quot;, o: &amp;quot;Tu vida mejoraría si tuvieses esta experiencia&amp;quot;. ¿Por qué &amp;quot;quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios&amp;quot; (Juan 3:3)? Esta es una de las razones principales para tratar este tema. Hasta que no nos demos cuenta de que debemos nacer de nuevo y los motivos para ello, probablemente no sabremos lo que realmente es nuestra condición sin la salvación. La mayor parte de la gente no sabe lo que les pasa. Una manera de ayudarles a realizar un diagnóstico verdadero, terrible y esperanzador, es mostrarles la clase de remedio que Dios ha proporcionado: el nuevo nacimiento. Si tuvierais una herida en el tobillo y el doctor, tras hacer sus pruebas, te dijera, &amp;quot;Tengo malas noticias: Debemos cortar la pierna por debajo de la rodilla&amp;quot;, la solución te diría más de la herida que cualquier otra palabra. Lo mismo ocurre con el remedio: &amp;quot;debes nacer de nuevo&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt;Otra pregunta a la que también nos enfrentaremos es como tiene lugar el nuevo nacimiento. Si es obra de Dios, que lo es, ¿cómo la experimentamos? ¿Hay algo que yo pueda hacer para que se produzca? &amp;lt;br&amp;gt;Y una última pregunta que también debemos responder es: ¿Cuáles son los efectos de nacer de nuevo? ¿Qué cambia? ¿Cómo es convertirse en una persona nacida de nuevo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Hay millones de personas en la iglesia que no han nacido de nuevo '''&amp;lt;br&amp;gt;Lo cual nos trae de vuelta al punto de partida, la afirmación de que los cristianos &amp;quot;nacidos de nuevo&amp;quot; tienen estilos de vida mundanos y en pecado que no se pueden distinguir de los que no han sido regenerados. No estoy de acuerdo. Primero Juan 5:4: &amp;quot;Cualquiera que ha nacido de Dios vence al mundo; pero esta victoria únicamente puede obtenerse por la fe&amp;quot;. Pero mi convicción no trae buenas nuevas para la Iglesia, ya que implica que hay millones de feligreses que no han nacido de nuevo. &amp;lt;br&amp;gt;Aquellos de vosotros que habéis nacido de nuevo, que tenéis al Espíritu Santo en vosotros, que amáis a Dios y os preocupáis por la gente perdida, ¿rezaréis conmigo para que el efecto de este mensaje despierte a los que están espiritualmente muertos, tanto los que nunca van a la iglesia, como los que han estado en ella todas sus vidas?&amp;amp;nbsp;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Adoren_al_Rey</id>
		<title>Adoren al Rey</title>
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				<updated>2009-08-22T20:33:50Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Worship the King}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué los estadounidenses están tan fascinados con la familia real británica? Aunque no me gusta aceptarlo, comparto este encanto. Aún puedo recordar la opulencia de la boda de Carlos y Diana. También puedo ver el lujoso auto arrugado en un túnel francés donde Diana falleció. Ahora enfoquémonos en los hijos de Diana, William y Harry. ¿Por qué existe este perdurable interés? Probablemente, sea nuestra obsesión con los “Estilos de vida de los ricos y famosos.” Pero con la “realeza”, no solamente es un asunto de dinero; ellos también son los representantes de mucha historia, tradición y magnificencia.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero para mí el aspecto más interesante de estos monarcas, es que ¡nadie tiene que obedecerles! Sus vidas tienen poca congruencia con sus títulos. La Reina, por ejemplo, no es realmente la “reina reinante.” Ellos juegan su papel en un gran escenario ante un público estupefacto. Este es el espectáculo original de TV sobre la realidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El concepto de “monarquía” es inaceptable para los democráticos, autónomos modernos. No aceptaríamos una monarquía, pero si tuviéramos que hacerlo, la “realeza” británica sería la ideal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cristo es una clase de monarca radicalmente diferente. Él realmente es el Rey— universal. Aún cuando, debemos preguntar, “¿Cuál es nuestra actitud fiel hacia ''Su'' monarquía?” Muchas personas intelectualmente están de acuerdo con la realidad de su Dominio — pero prácticamente no viven de esa forma. En la revista ''Tabletalk'', se expresa algo más sobre este tema: “¿Cómo refleja nuestra adoración la exaltación del Rey Jesús?” La tendencia de la adoración de la iglesia moderna le da importancia a esta pregunta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El sujeto de la adoración siempre debe empezar con Dios. La adoración se refiere principalmente a Dios. Esto es algo que entregamos a Dios. En los idiomas originales de Escritura, “adoración” tiene, casi uniformemente, el significado de reverencia, honra o servicio a Dios. Él es el punto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las personas modernas tienen la tendencia de adorar como si se tratara principalmente de nosotros o de lo que Dios nos da. El Señor se llena de alborozo al bendecir a sus hijos. Pero Dios busca creyentes que lo adoren a Él en el espíritu y en la verdad (Juan 4:23–24). Si tan sólo pudiéramos asimilar este principio: esa es precisamente la interpretación bíblica, adoración fiel, que Jesús bendice a Su pueblo. Los Creyentes tienen un vínculo primordial con el Cristo victorioso y reinante. Como lo expresa el cántico de alabanza antiguo, “Yo soy de Él y Él es mío.” Entre más nos concentremos en su sabiduría, poder y amor, más seguros estaremos. ¡Nos damos cuenta nuevamente que el Rey Jesús es capaz de cuidar nuestras diminutas vidas! Glorificar a Cristo es nuestra propia respuesta hacia Él y también fuente de comodidad y estímulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El reino de Jesús es universal y absoluto. Tú no lo eliges a Él ni validas su reino. Como tampoco Él es un Rey a quien tú puedas ignorar indefinidamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Filipenses 2:5–11 nos enseña que Cristo fue humillado al haber actuado como un ser humano y haber padecido la muerte. Pero luego Él fue gloriosamente exaltado por el Padre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La exaltación del Padre hacia el hijo nos debería motivar a exaltar a Cristo en la adoración. ¿Adoraremos a Cristo como su reinado es real? Muchos cristianos no lo harán. Al tratar de buscar paz interior a través de una clase de modelo “terapéutico” de adoración, ellos pierden la fuente más grande de paz: ¡el enfoque completo en nuestra unión vital con la victoria de nuestro Rey Jesús!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué le diría a un Rey soberano si estuvieras en su presencia? ¿Hablarías “una y otra vez” sobre tu mismo? ¡Por supuesto que no! Serías muy prudente al hablarle a Él sobre su grandeza. Tú ensalzarías sus atributos. Y hablarías de sus grandes realizaciones. Solamente después de esto, tú discutirías tu situación personal. El centro principal sería Él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De tal forma que en la actualidad, mucha adoración tiene importancia para ir ante el Rey Jesús y centrarnos en nosotros mismos y en nuestras necesidades. Esto se puede convertir en algo centrado en la persona. La adoración es como una terapia, arraigada en lo que yo recibo, más que en lo que yo entrego al Cristo exaltado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El difunto Dr. D. Martyn Lloyd-Jones solía decir que el propósito de la adoración y la predicación era “transmitir un sentido de Dios.” Si eso es verdad, es algo superior que adoremos, tanto en privado como en público, en una forma que transmita lo que Cristo realmente es.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como los redimidos, deberíamos desear profundamente aclamar la grandeza de Él. Deberíamos atemorizarnos con su esplendor y majestuosidad. Deberíamos reverenciarlo espiritualmente ante su autoridad y poder. Deberíamos regocijarnos en sus actos poderosos, porque la suma total es nuestra salvación. ¡Estas son las cosas que necesitamos para “seguir avanzando” en la adoración!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando esta exaltación sea prominente en nuestra adoración, algo pasa en nosotros. Adquirimos confianza y paz porque el Señor Cristo es nuestro Cristo. Nos volvemos más humildes ante su grandeza y más abiertos a su trabajo en nuestras vidas. Cuando el Señor sea más grande en nuestros ojos, nuestros problemas disminuirán. ¡Cada uno de nosotros necesita desesperadamente la exaltación de Cristo en la adoración!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No comparto que todo lo relacionado con adoración “contemporánea” es incorrecto. El beneficio de este movimiento ha sido el enfoque sobre la intimidad con Dios. ¿Pero debemos perder nuestro enfoque en la gloria del reinado de Cristo para obtener dicha intimidad? ¿Debemos perder la vista del trono para percibir su amor? ¡Que esto nunca pase! Nuestro Jesús, quién nos ama, debe ser adorado como el Rey exaltado. Cualquier cosa inferior es menor que la verdadera adoración Cristiana.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<title>Adoración: El Banquete del Hedonismo Cristiano</title>
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				<updated>2009-08-22T20:33:40Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Worship: The Feast of Christian Hedonism}}&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Salmos 63:5-6'''&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;5Como con médula y grosura está saciada mi alma; y con labios jubilosos te alaba mi boca. 6Cuando en mi lecho me acuerdo de ti, en ti medito durante las vigilias de la noche. &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
La rebeldía contra el hedonismo cristiano ha matado el espíritu de adoración en muchas iglesias. Cuando se tiene la idea de que los actos morales más sublimes deben estar libres del interés propio, entonces la adoración, que es uno de los más sublimes actos morales que un ser humano puede mostrar, se concibe simplemente como un deber; y cuando la adoración se reduce a un deber, deja de existir. Uno de los más grandes enemigos de la adoración en nuestras iglesias es nuestra propia virtud mal dirigida. Tenemos la vaga idea de que buscando nuestro propio placer es pecado y por eso la virtud en sí misma aprisiona el deseo de nuestro corazón y asfixia el espíritu de la adoración. ¿Para qué es la adoración? ¿Acaso no es nuestra jubilosa fiesta en el banquete de la gloria de Dios? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La adoración es un sentimiento interno y una acción externa que refleja la excelencia de Dios; y el sentimiento interno es la esencia, porque Jesús dijo, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este pueblo de labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, en vano me adoran. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La adoración es vana, vacía, nada, cuando el corazón está insensible; y creo que es posible describir la experiencia del corazón en la adoración. En general, hay tres maneras como el corazón puede responder en adoración a Dios, y usualmente se pueden sobreponer y coexistir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1) El corazón puede deleitarse en las riquezas de la gloria de Dios''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Como con médula y grosura está saciada mi alma; y con labios jubilosos te alaba mi boca. Cuando en mi lecho me acuerdo de ti, en ti medito durante las vigilias de la noche.” (Salmos 63:5-6) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2) El corazón puede anhelar que ese deleite sea más profundo, más intenso y más consistente.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente; ¿cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?” (Salmos 42:1-2) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3) El corazón puede arrepentirse con dolor cuando no siente el deleite en Dios, ni el anhelo de deleitarse en Dios.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Cuando mi corazón se llenó de amargura, y en mi interior sentía punzadas, entonces era yo torpe y sin entendimiento; era como una bestia delante de ti.” (Salmos 73:21-22) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por tanto, si no sientes deleite en las riquezas de la gloria de Dios, ni el anhelo de ver y conocer mejor a Dios, ni sientes dolor que tu anhelo y deleite sean tan pobres, entonces no estás adorando. ¿Acaso no es claro que una persona que piensa como una virtud vencer el interés propio y que piensa que es un vicio buscar nuestro propio placer, difícilmente tendrá la capacidad para adorar? Porque la adoración es la muestra de amor más hedonista de la vida y no debe ser arruinada por el mínimo pensamiento de desinterés. El gran impedimento para la adoración no es que somos personas buscadoras de placer, sino que estamos dispuestos a conformarnos con placeres que dan lástima. Jeremías lo pone de esta manera: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“¿Ha cambiado alguna nación sus dioses, aunque ésos no son dioses? Pues mi pueblo ha cambiado su gloria por lo que no aprovecha. Espantaos, oh cielos, por esto, y temblad, quedad en extremo desolados--declara el SEÑOR. Porque dos males ha hecho mi pueblo: me han abandonado a mí, fuente de aguas vivas, y han cavado para sí cisternas, cisternas agrietadas que no retienen el agua.”&amp;lt;br&amp;gt;(Jeremías 2:11-13) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La gran barrera que impide a uno alabar entre el pueblo de Dios no es que siempre buscamos nuestra propia satisfacción, sino que nuestra búsqueda es tan débil y sin entusiasmo que nos conformamos con cisternas rotas cuando hay una fuente a la vuelta de la esquina. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de mis más importantes tutores en el hedonismo cristiano ha sido C.S. Lewis. Recuerdo cuan grandioso fue el descubrimiento cuando leí en 1968 la primera página de su sermón, “El Peso de Gloria”. No es nada más de lo que Jeremías dijo, pero es más de esta época. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si preguntaras a 20 buenos hombres de hoy día cuál consideran como la mayor de las virtudes, diecinueve te responderían, la abnegación o desinterés propio. Pero si preguntaras a casi cualquiera de los grandes cristianos de la antigüedad te responderían, amor. ¿Ves que ha pasado? Un término positivo ha sido sustituido por uno negativo. El ideal negativo de la abnegación o desinterés propio sugiere principalmente, no el asegurar el bien de los demás, sino el poder vivir nosotros sin ese bien, como si la abstinencia y no su felicidad fuese lo importante. No pienso que esta sea la virtud del amor cristiano. El Nuevo Testamento nos habla mucho sobre el negarse a sí mismo, pero no como un fin en sí. Se nos dice que tenemos que negarnos a nosotros mismos y tomar nuestra cruz, para poder seguir a Jesús; y casi cada descripción de lo que finalmente encontraremos si así hacemos, contiene y apela al deseo. Si en muchas mentes modernas está la noción de que desear nuestro propio bien y sinceramente tener la esperanza de regocijo en él es malo, sostengo que esta idea se ha arrastrado sigilosamente de Kant y los estoicos y no es parte de la fe cristiana. Más aún, si consideramos las evidentes promesas de recompensa y la asombrosa naturaleza de las recompensas prometidas en el evangelio, parecería que nuestro Señor encuentra nuestros deseos, no demasiado fuertes, sino demasiado débiles. Somos criaturas sin entusiasmo jugueteando con bebidas y sexo cuando se nos ofrece gozo eterno, como cuando un niño ignorante quiere jugar con el lodo de la pocilga, porque no se imagina lo que se le ofrece, unas vacaciones en la playa. Somos muy fáciles de complacer. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿No es así? Nuestro deseo de felicidad es muy débil. Nos hemos conformado con una casa, con una familia, con algunos amigos, un trabajo, una televisión y microondas y PC, poder salir algunas noches a cenar y tomar vacaciones todos los años. Nos hemos acostumbrado a placeres tan pequeños, sin emoción, perecederos, inadecuados que nuestra capacidad de regocijarnos se ha marchitado, y por eso nuestra adoración se ha marchitado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero tengo un sueño para nuestra iglesia, y lo que el servicio de adoración podría ser si todos en ella fueran hedonistas cristianos. Yo sueño una hora cada semana, una hora totalmente diferente a las demás horas, es una cita corporativa cada semana con el Dios viviente. Un cuarto lleno de personas que desde el fondo de sus corazones dicen: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Cuando estaba en el desierto de Judá. Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua.” (Salmos 63:1) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sueño con una reunión de personas que aman la conversación de amistades cristianas, pero que por amor a la profundidad de esa misma conversación, la abandonan por una hora y durante el preludio del piano se inclinan en oración sincera para que el Espíritu de Dios descienda sobre nuestra adoración y sacuda este lugar con su poder. Sueño con familias de creyentes reunidas el domingo en la mañana genuinamente felices en Dios, como familias que están en su primer día de vacaciones, o alrededor de un gran pavo en el día de acción de gracias, o al lado de un árbol de navidad cuando se están repartiendo los regalos. Corazones libres para regocijarse, libres para decir “¡AMÉN!” cuando el coro nos lleva a Dios, o cuando la alabanza del piano entroniza al Rey de Reyes, o cuando los predicadores hablan alguna verdad incomparable del evangelio. Yo sueño una hora juntos, donde el rencor se desvanece y las viejas heridas irritadas se sanan con el calor del regocijo en el Señor. Una hora donde los santos abatidos absorben el poder y la fuerza del Señor para volver a trabajar renovados y fuertes para el lunes. Sueño con personas reunidas, hambrientas por escuchar la Palabra de Dios, y para hacer ruidos de júbilo al Dios de su salvación a son de cantos, órganos, pianos y trompetas, y flautas, cuerdas, címbalos y voces. Yo sueño una vez a la semana con ustedes, donde nos encontremos con Dios juntos en tan real y evidente manera que los visitantes entren y digan: “¡Ciertamente Dios está en este lugar!” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No es meramente un sueño. Es la voluntad de Dios para con nosotros y es lo que está sucediendo. Un hombre vino a verme la semana pasada, quién había visitado nuestro culto de adoración en la mañana un par de veces. Él dijo que sólo quería animarme a que me mantuviera así y salieron lágrimas de sus ojos y dijo: “Yo fui a mi casa y lloré porque nosotros no adoramos en mi iglesia de la manera que tú lo haces en la tuya.” Yo estaba sorprendido, porque yo sé cuanto camino aun nos queda por recorrer. Como recién convertido había sido nutrido en una iglesia muy informal, en una casa. Entonces dije: “Nuestro servicio debe parecerte rígido entonces, ya que todo es tan planificado”. Pero él dijo: “No, no. No es la forma o la estructura. Es que hay vida. El liderazgo y las personas están realmente encontrándose con Dios.” Y él esta correcto. Hay iglesias carismáticas muertas e iglesias litúrgicas vivas. La forma es sólo el camino para mantenernos a todos en la misma dirección; que la máquina de la adoración corra como una bala por los rieles, o que se detenga fría en la estación, depende de si somos hedonistas cristianos o no. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces ¿Qué podemos hacer para realizar este sueño en nuestra iglesia? Dos cosas: Una intelectual, la otra emocional. Tendremos que convencernos intelectualmente que las objeciones contra el hedonismo cristiano no son válidas, y tendremos que despertar nuevas y poderosas emociones en nuestros corazones para Dios. Permítame dar respuesta a cuatro objeciones al hedonismo cristiano relacionadas con la adoración. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Primero, hedonismo cristiano no significa que Dios se hace inferior para ayudarnos a conseguir placeres seculares. El placer que un hedonista cristiano busca es el placer que está en Dios mismo. Él es el fin de nuestra búsqueda de gozo, no el medio para algún otro fin. “Entraré al altar de Dios, al Dios de mi alegría y de mi gozo; te alabaré con arpa, oh Dios, Dios mío.” (Salmos 43:4). Él es nuestro máximo regocijo, no las calles de oro o una reunión con un pariente, u otra bendición en la tierra o el cielo. La semana pasada hablábamos sobre Hebreos 11:6 que no agradas a Dios a menos que tu vengas a él por recompensa, y hoy insisto otra vez, la recompensa es comunión con Dios mismo. &lt;br /&gt;
#Segundo, el hedonismo cristiano está conciente de que nuestra propia conciencia mata el gozo y por ende mata la adoración. Tan pronto como vuelves tus ojos a ti mismo y te das cuenta de que estás experimentando gozo, se va. El hedonismo cristiano sabe que el secreto del gozo es olvidarse de sí mismo. Sí, nosotros vamos al Instituto de Arte de Minneapolis para alegrarnos viendo las pinturas. Pero el consejo del hedonismo cristiano es: Mantén una completa atención en las pinturas y no a tus emociones, o arruinarás toda la experiencia. Por eso en nuestra adoración debemos estar radicalmente orientados a Dios, y no a nosotros mismos. &lt;br /&gt;
#Tercero, el hedonismo cristiano no hace un Dios del placer. Pero sí dice que ya has hecho un dios de cualquier otra cosa que te produzca más placer. &lt;br /&gt;
#Cuarto, el hedonismo cristiano no nos pone por encima de Dios cuando lo buscamos por interés propio. Un paciente no es mayor que su doctor porque él es el que viene a ser sanado. Un niño no es mayor que su papá cuando quiere divertirse jugando juntos. Supongan que en diciembre 21 yo le lleve a mi esposa 15 largas rosas rojas a la casa para celebrar nuestro aniversario, y cuando ella diga: “Son muy hermosas, Johnny, gracias” yo responda: “Ni lo menciones, es mi deber.” Con esa palabra, todos los valores morales desaparecen. Sí, es mi deber, pero a menos que yo sea movido por un espontáneo afecto hacia su persona, ella menospreciará el ejercicio de mi deber. Eso es lo que tiene que cambiar en nuestra adoración. Menospreciamos a Dios cuando sólo vamos tras los movimientos externos en nuestra adoración y no nos complacemos en Su persona. Exalto a mi esposa y no la menosprecio cuando yo le digo, “la razón por la que quiero salir a solas contigo esta noche es porque encuentro placer estando contigo.” El principal de los propósitos del hombre es glorificar a Dios disfrutando de Él para siempre, y si no disfrutamos de Él no le glorificamos. Por eso digo otra vez que mi sueño de que nuestra iglesia venga a ser un pueblo adorador sólo se hará realidad si nos convertimos en hedonistas cristianos que no nos conformamos con hacer pastel de lodo en las pocilgas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Espero que antes de terminar con esta serie estén convencidos de esto en sus mentes. Pero eso no será suficiente. Para llegar a ser verdaderos adoradores, nuevas y poderosas emociones deben ser despertadas en nuestros corazones para Dios. A menos que cultivemos el poder de las emociones e imaginaciones que recibimos de Dios, estas se apagarán y morirán y así también nuestra adoración. No dejemos que nos pase lo que le pasó a Charles Darwin. Cerca del final de su vida escribió su autobiografía para sus hijos, y expresó su lamento. Escribió: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“A los 30 años o más, la poesía en su diversidad... me dieron un gran placer... anteriormente las fotografías me produjeron placer considerable, y la música gran deleite. Pero ahora y desde hace años no puedo resistir leer una línea de poesía... también he perdido casi todo el sentido del gusto por las fotografías y la música... retengo algo de gusto por buenos paisajes, pero no me dan el exquisito deleite que sentía anteriormente... mi mente parece haberse convertido en una especie de máquina procesando leyes generales a partir de una colección de hechos.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hermanos y hermanas, ¡por favor no dejen que esto les pase! No dejen que su cristiandad sea la procesadora de leyes generales doctrinales a partir de una colección de hechos bíblicos. No dejen que su primer amor se enfríe. No dejen que su admiración y asombro como la de un niño muera. No dejen que el paisaje, la poesía y la música de la relación con Dios se marchiten y ya no signifique nada. Ustedes tienen una capacidad para regocijarse, la cual apenas conocen. Dios la sacará a relucir. Abran sus ojos a la gloria de Dios, está alrededor de ustedes. “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios despertará sus corazones si se lo piden y lo buscan como a un tesoro escondido. El lunes pasado en la noche estaba volando en un jet de regreso de Chicago. Estaba casi sólo en el avión, entonces me senté al lado de la ventana en la parte este. El piloto dijo que había una tormenta sobre el Lago Michigan y en Wisconsin, y que la esquivaría por el oeste. Me senté allí mirando fijamente en total tiniebla, cuando de repente todo el cielo estaba brillante con luz y una caverna de nubes blancas cayó a dos, tres, cuatro millas por debajo del avión y luego desapareció. Un segundo después un enorme túnel blanco de luz estalló de norte a sur a través del horizonte, y otra vez desvaneció en tiniebla. Muy pronto la luz era casi constante y volcanes de luz estallaban de las nubes en forma de barrancos detrás de montañas blancas. Me senté allí moviendo mi cabeza casi sin poder creer lo que veía. “Cristo, si esto es sólo la chispa cuando afilas tu espada, cómo será el día de tu advenimiento.” Y recordé la palabra de Dios que dice: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aun ahora cuando recuerdo ese paisaje, la palabra “gloria” está cargada de emoción para mí y agradezco a Dios que una y otra vez ha despertado mi corazón para desearle, para adorarle; y lo hará por ti si realmente quieres que lo haga. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
© Desiring God&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFPorque_es_importante_para_la_salud_de_la_iglesia_defender_la_direcci%C3%B3n_masculina%3F</id>
		<title>¿Porque es importante para la salud de la iglesia defender la dirección masculina?</title>
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				<updated>2009-08-22T20:33:17Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Why is Defending Male Headship Important for Church Health?}}''Bruce Ware es el decano asociado principal de la escuela de teología, y profesor de teología cristiana en el Seminario Teológico Bautista del Sur en Louisville, KY.'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El complementarismo, en una oración importante, es central y no periférico, principal y no secundario. El complementarismo es el punto de vista de que Dios creó al hombre y la mujer iguales en su dignidad esencial y su personalidad humana, pero diferentes aun en su función complementaria, con dirección masculina en el hogar y la creencia comunitaria siendo entendida como parte del diseño creado por Dios. Al alegar que el complementarismo es en algún sentido central y principal, por favor considere lo que estoy y no estoy alegando. No estoy diciendo que la enseñanza de las escrituras de que solo los hombres pueden ser ancianos en la iglesia, o tener la dirección masculina y la sumisión de la esposa en el hogar, es doctrinalmente esencial y principal. No, yo reservaría la primicia doctrinal para las creencias cristianas primordiales, tales como la naturaleza del trino Dios, la expiación sustitutiva, justificación por fe solamente, la resurrección de Cristo y el regreso físico y literal de Cristo a la tierra en un futuro, eso es, aquello que afecta la mismísima verdad del mismo evangelio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto no es para decir que el complementarismo entre hombres y mujeres no se relaciona en maneras importantes a estas doctrinas centrales. Efectivamente, la trinidad, por ejemplo, modela igualdad de esencia con diferencias de papel, cual igualdad y diferenciación son reflejo en el hombre como masculino y femenino. Y la expiación sustitutiva fue llevada a cabo por uno que libremente se sometió a la voluntad de su Padre, y así demostrar el gozo y la belleza de los dos, autoridad (el Padre que lo mando) y sumisión (el Hijo que fue obediente). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es por esto que creo fuertemente en acusar a evangélicos igualitarianos como herejes. Aunque yo creo que los igualitarianos erran grandemente en su rechazo de la igualdad de esencia masculina y femenina y diferencia de papel, mientras que ellos sostengan las creencias en las doctrinas centrales (como las mencionadas anteriormente), la diferencia aquí no es en sí una separación de lo ortodoxo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿En que sentido entonces es el complementarismo bíblico central y primario para la fe cristiana? Yo creo que esta doctrina es estratégicamente central en defender La fe cristiana dentro de una cultura lista para adoptar los valores y creencias hostiles, en vez de la convicción evangélica ortodoxa. Al examinar los puntos de precio en los cuales nuestra cultura pagana reciente trata cada vez mas de derrocar el cristianismo, es claro que la línea de batalla no es, hoy día, primordialmente doctrinal. De repente en los días de ascendencia liberal, este era el caso, pero no es así hoy día. Uno puede hasta ponerse a meditar en la nostalgia de los días de gloria cuando los argumentos eran hecho en tales casos tales como la existencia de Dios, el nacimiento virgen de Cristo, la realidad de la resurrección, la veracidad de las escrituras, y así otras mas. En cambio, hoy en día, las áreas más importantes en las cuales el cristianismo esta presionado a ajustarse, es en temas de género y sexualidad. Los posmodernos y relativistas éticos les importan poco las alegaciones acerca de las verdades doctrinales; esto ellos lo ven inocuo, arcaico, e irrelevante para la vida. Lo que a ellos le importa, y con ganas, es si sus agendas feminista y tergiversación sexual son toleradas, aprobadas, y expandidas cada vez mas en un paisaje neo-pagano. Por que esto es lo que más a ellos les importa, es precisamente aquí que el cristianismo es más vulnerable. Perder la batalla aquí es exponer la Iglesia a crecientes capas de partida. Y de seguro, no tardará mucho hasta que lo ético parta por igual (la Iglesia cediendo a la presión feminista para ordenar a mujeres, por ejemplo) y ceda salidas aun mas a doctrinas centrales (interrogando si las escrituras inherentes patriarcado, dan un fundamentalismo sin confianza, por ejemplo). Yo encuentro instructivo cuando Pablo advierte acerca de la partida de la fe en los últimos días, el enlista primero compromisos éticos y la cauterización de las conciencias así como el preludio de una mayor escala de apostasía doctrinal (1 Timoteo 4:1-5). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿No deberían los complementarianos y los igualitarianos simplemente ponerse de acuerdo para así estar en desacuerdo, para vivir y dejar vivir, como era? A un nivel, por supuesto que deberían. Como fue indicado anteriormente, el igualitarismo por si mismo no es una herejía. Aun así no debemos ser ingenuos acerca de la estrategia, exhortando a la iglesia por nuestra cultura secular elite y neo-pagana a irse lejos de unas guías bíblicas claras que se tenían hace mucho tiempo con respecto la masculinidad y la feminidad. Esta no es una materia de indiferencia. Hasta ya no ser que la iglesia siga de a lleno la agenda cultural en aceptar la incompetente y totalmente igualdad ministerial de práctica de mujeres con hombres, y al aprobar todas formas de expresiones sexuales como preferencias legítimamente iguales, no habrá ahí descanso para cristianos bíblicos, conservadores. De tal forma que para estar en “paz”, la tentación será de encuevarse. Cuando los insultos y las acusaciones calumniadoras se amontonen contra los cristianos conservadores, la presión estará en ellos para que se den por vencidos en los temas de genero y sexualidad. Después de todo, podemos pensar, que no hemos renunciado a nada central del evangelio. Pero lo que debe estar claro es que a medida que esto sucede, la iglesia establece un patrón de seguir la presión cultural y exhortar en contra de la autoridad clara de la palabra escrita de Dios. Cuando esto sucede, aunque los compromisos toman lugar en asuntos los cuales no son doctrinalmente centrales a la fe, la iglesia se convierte insensible al llamado radical de las escrituras y forma en cambio un paladar por elogios mundanos. Como Jesús enseñó, quien es fiel con poco, será fiel con mucho. Pero lo contrario también parece tener peso. Comprometerse en lo pequeño, hace camino para comprometerse en materias de más importancia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Complementarismo, entonces, es central y no periférico, primordial y secundario -no doctrinalmente pero estratégicamente. Donde la Iglesia esta llamada a resistir las presiones culturales y mantener su compromiso a lo que es la verdad contracultural revelada, para nosotros hoy en cuestiones de género y sexualidad. Que Dios nos de su gracia para creer, abrazar y practicar la sabia, clara, y buena enseñanza de la palabra inspirada por Dios. Nada mas servirá el bienestar de la Iglesia, y nada menos guiará, en tiempo, a su fallecimiento&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFPor_Qu%C3%A9_los_Grupos_Peque%C3%B1os%3F</id>
		<title>¿Por Qué los Grupos Pequeños?</title>
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				<updated>2009-08-22T20:33:07Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Why Small Groups?}}&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<title>¿Por Qué los Grupos Pequeños?/¿Por Qué los Grupos Pequeños?</title>
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Why Small Groups?/Why Small Groups?}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; “Vez, pero no observas,” dice Sherlock Colmes a su fiel amigo el Dr. Watson. “La distinción es clara. Por ejemplo, usted frecuentemente ha visto los escalones que suben del pasillo a este cuarto.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Frecuentemente.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“¿Qué tan frecuentemente?” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Pues, unos ciento y tantos veces.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Entonces, ¿cuantos hay?” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;¿Cuántos? No se.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“!Exactamente! No has observado. Sin embargo has visto. Es ese precisamente mi punto. Ahora, yo se que hay diecisiete escalones porque yo he visto y observado.”1 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si en algún momento usted ha leído cualquiera de los cuentos de detectives de Sir Arthur Conan Doyle, usted sabe que Sherlock Holmes a menudo reprimenda al Dr. Watson por su descuido. Pero Watson no era un tonto. Como es el caso conmigo, y probablemente usted, a él simplemente le hicieron falta esos dones marcados de Holmes de observación y deducción. Él podía ver las mismitas situaciones que Holmes sin notar los detalles importantes. Como dijo Holmes, Watson veía…pero no observaba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por cierto – si yo estuviera en el lugar de Watson, tal vez le hubiera respondido al detective famoso un poco diferente. Por lo menos hubiera sido tentado en responder, “¿Cuántos escalones? ¡A quien le importa! Nada más solucione el caso compadre.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Le importaba a Sherlock Holmes. La observación era una herramienta esencial en su carrera. Es esencial para nosotros también al examinar el tema de los grupos pequeños. Lo que pasa es que muchos de nosotros vemos los grupos pequeños como Watson veía los escalones. Vemos pero no observamos. Asistimos al grupo sin entender su propósito. No entendemos por qué existe nuestro grupo pequeño. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y si no sabemos el propósito de Dios por nuestros grupos pequeños, nunca lo vamos a lograr. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Son Fundamentales los Grupos Pequeños, Querido Watson  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde los 1970’s por lo menos, la iglesia en América se ha fascinado con los grupos pequeños. La mayoría de las iglesias por lo menos han experimentado con los grupos pequeños, y muchos todavía mantienen ministerios de grupos pequeños de varios tipos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, desde mi perspectiva limitada, unas cuantas de estas iglesias nunca han forjado un propósito claro ni metas bíblicas cuando inician sus grupos pequeños. Algunos sí lo hicieron y los elogio. Son estas iglesias, sin duda, que han tenido el mayor éxito con sus grupos pequeños. Pero otros iniciaron grupos simplemente porque era lo popular – la última tendencia de la iglesia. Obviamente, eso no es motivo suficiente. Tendencias actuales raramente proveen fundamentos fuertes para la iglesia. Un ministerio de grupos pequeños no será eficaz finalmente a menos que existe para lograr propósitos bíblicos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Momentos memorables en la historia de grupos pequeños'''&lt;br /&gt;
Con el deseo sincero de tener nuestro grupo pequeño evangelizar y alcanzar a gente, el año pasado se me ocurrió el “Desfile de Villancicos del Día de la Independencia.” Admito que la mayoría de la gente estaban un poco reacios (incluyendo mi esposa, que debería de haberme alertado), aunque a los niños les pareció muy buen idea. El día de la Independencia nos vestimos de los colores de la bandera con sombreritos y chalecos. Portando globos, marchamos por la vecindad regalando panfletos y parando en frente de casa para cantar canciones patrióticas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estaba tan orgulloso de mi idea creativa, que no noté las miradas que notó mi esposa y los demás miembros del grupo mientras caminábamos por la calle. No me sorprendería si, cuando me ven mis vecinos, todavía dicen, “¡Hay va ese hombre raro!”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-John Masanotti (Mesa, AZ)}}A causa de la carencia de propósito y mandato bíblico, muchos grupos pequeños han tropezado. Otros grupos han estado en una estado serio de desventaja por la falta de buenos recursos disponibles. No es exageración decir que la mayoría de los libros y guías más populares tratándose del tema de grupos pequeños están terriblemente deficientes en sana doctrina. No lo digo ligeramente. Los he revisado por años, y he encontrado un mayor énfasis en la psicología y sociología moderna, que en la teología bíblica y minuciosa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayoría de estos materiales son bien producidos. Aparecen varias preguntas e ilustraciones que despiertan el pensar. Sin duda los editores quieren ayudar a los cristianos crecer. Pero sin una presencia fuerte de contenido bíblico, estos materiales pudieran hasta impedir las intenciones de Dios para con nosotros como individuos y grupos. A pesar de estas preocupaciones, yo veo a los grupos pequeños como prioridad para cada cristiano y cada iglesia. ¿Por qué? Porque las escrituras constantemente subraya la centralidad de las relaciones. J.I. Packer esta de acuerdo: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No debemos pensar que nuestro comunión con otros cristianos es un lujo espiritual, una adición opcional a la disciplina del devocional privado. La&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Por_qu%C3%A9_memorizar_las_escrituras</id>
		<title>Por qué memorizar las escrituras</title>
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				<updated>2009-08-22T20:32:30Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Why Memorize Scripture?}}En primer lugar, algunos testimonios: Me enteré por terceros de que el Dr. Howard Hendricks del Seminario de Dallas, en una ocasión afirmó (y yo lo parafraseo) que si fuera por él, a todos los alumnos del Seminario Teológíco de Dallas se les debería exigir aprender mil versículos a la perfección antes de graduarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dallas Willard, profesor de filosofía en la Universidad del Sur de California, escribió: “Memorizar la Biblia es absolutamente fundamental para la formación espiritual. Si tuviera que escoger entre todas las disciplinas de la vida espiritual, escogería la memorización de la Biblia, porque es un medio fundamental para llenar nuestra mente con lo que ella necesita. Este libro de la ley no se apartará de tu boca. ¡Es allí donde lo necesitas! ¿Cómo llega a tu boca? A través de la memorización&amp;quot;. (“Spiritual Formation in Christ for the Whole Life and Whole Person” en ''Vocatio'', Vol. 12, Nº 2, Primavera de 2001, p. 7). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chuck Swindoll escribió: “En práctica, no conozco ninguna otra actividad más gratificante en la vida cristiana que la de memorizar las Escrituras. . . . ¡Ningún otro ejercicio paga mayores dividendos espirituales! Se fortalecerá tu vida de oración. Tu testimonio será más preciso y mucho más efectivo. Tus actitudes y perspectivas comenzarán a cambiar. Tu mente llegará a ser más alerta y atenta. Aumentará tu confianza y seguridad. Tu fe se consolidará” (''Growing Strong in the Seasons of Life'' [Grand Rapids: Zondervan, 1994], p. 61). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las razones por las que Martín Lutero llegó a su gran descubrimiento de la justificación sólo por la fe en la Biblia fue que desde temprana edad en el monasterio Agustino recíbió la influencia de Johann Staupitz, de quien aprendió a amar las escrituras. Lutero se devoró la Biblia en una época cuando otras personas estaban obteniendo doctorados en teología incluso sin haberla leído. Lutero dijo que su colega y profesor, Andreas Karlstadt, ni siquiera poseía una Biblia cuando obtuvo su doctorado en teología, y el mismo tampoco la poseía hasta muchos años después (Bucher, Richard. &amp;quot;Martin Luther's Love for the Bible&amp;quot;). Lutero conocía tanto la Biblia de memoria que cuando el Señor le abrió sus ojos para ver la verdad de la justificación en Romanos 1:17, dijo: “inmediatamente después, recorrí las Escrituras de memoria,” a fin de confirmar lo que había hallado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que, aquí tienen algunas razones de por qué tantas personas han visto a la memorización de la escritura como una parte tan esencial de la vida cristiana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Conformidad con Cristo'''&amp;lt;br&amp;gt;Pablo escribió “Así, todos nosotros,… somos transformados a su semejanza con más y más gloria” 2 Corintios 3:18) Si queremos ser transformados a la semejanza de Cristo, debemos fijar nuestra mirada en él. Esto pasa en la palabra. “… el SEÑOR siguió manifestándose en Siló; allí ''se revelaba'' a Samuel y le comunicaba ''su palabra''. (1 Samuel 3:21). Memorizar la Biblia hace que fijemos nuestra mirada en Jesús de manera más firme y clara. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Triunfo diario sobre el pecado'''&amp;lt;br&amp;gt;“¿Cómo puede el joven llevar una vida íntegra? Viviendo conforme a tu palabra. . . . En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti” (Salmos 119:9, 11). Pablo dijo que debemos “según el Espíritu, . . . dar muerte a los [malos] hábitos del cuerpo...” (Romanos 8:13). La única parte de la armadura que se usa para matar es la “espada del Espíritu”, que es la palabra de Dios. (Efesios 6:17). Cuando el pecado tienta al cuerpo para pecar, traemos a la memoria una palabra de las Escrituras que nos revela a Cristo, y eliminamos a la tentación mediante el mayor valor y belleza de Cristo por sobre lo que el pecado ofrece. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Triunfo diario sobre Satanás'''&amp;lt;br&amp;gt;Cuando Jesús fue tentado en el desierto por Satanás, le recitó las Escrituras de memoria y lo ahuyentó (Mateo 4:1- 11). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4. Consuelo y consejo para los seres queridos'''&amp;lt;br&amp;gt;Las ocasiones en que las personas necesitan que les impartas consuelo y consejo no siempre coinciden con las ocasiones en que tienes tu Biblia a mano. No sólo eso, sino que la misma palabra de Dios hablada espontáneamente desde tu corazón tiene un poder poco común. Proverbios 25:11 dice: “Como manzanas de oro con incrustaciones de plata son las palabras dichas a tiempo.” Esa es una manera preciosa de decir: ''Cuando el corazón lleno del amor de Dios puede inspirarse en la mente llena de la palabra de Dios, bendiciones oportunas fluyen de la boca.'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''5. Comunicación del evangelio a los no creyentes'''&amp;lt;br&amp;gt;Cuando no tenemos la Biblia a mano, surgen oportunidades de compartir el evangelio. Los versículos de la Biblia tienen su propio poder penetrante. Y cuando salen de tu corazón, así como del Libro, testificas que bien vale la pena aprenderlos. Tendríamos que ser capaces de resumir el evangelio bajo cuatro títulos principales: 1) la santidad/ley/gloria de Dios; 2) el pecado/rebelión/desobediencia del hombre; 3) La muerte de Cristo por los pecadores; 4) el regalo de la vida por medio de la fe. Aprende un verso o dos que se relacionen con cada título, y prepárate para compartirlos en todo momento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''6. Comunión con Dios en el deleite de Su persona y Sus caminos'''&amp;lt;br&amp;gt;La manera en que nos comunicamos con (esto es, comunion con) Dios es reflexionando sobre sus atributos y expresándole nuestro agradecimiento, admiración y amor; y deseando su ayuda para llevar una vida que refleje el valor de esos atributos. Por lo tanto, almacenar sus textos en nuestra mente nos ayuda a relacionarnos con Él tal y como Él es. Por ejemplo, imaginate ser capaz de recordar ésto durante el día: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;El Señor es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor. No sostiene para siempre su querella ni guarda rencor eternamente. No nos trata conforme a nuestros pecados ni nos paga según nuestras maldades. Tan grande es su amor por los que le temen como alto es el cielo sobre la tierra. Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones como lejos del oriente está el occidente. Tan compasivo es el Señor con los que le temen como lo es un padre con sus hijos. Él conoce nuestra condición; sabe que somos de barro. (Salmos 103:8-14)&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Usé la palabra “deleite” de manera intencional cuando dije, Comunión con Dios en el deleite de Su persona y Sus caminos. La mayoría de nosotros somos inválidos emocionales—en realidad, todos lo somos. No experimentamos a Dios con nuestro máximo potencial emocional. ¿Cómo cambiará eso? Una manera es memorizar las frases afectivas de la Biblia y pronunciarlas al Señor y entre nosotros hasta que se conviertan en parte de quienes somos. Por ejemplo, en Salmos 103:1, decimos, “Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre.” Para muchas personas, esa no es una frase natural. Pero si memorizamos ésto y otras frases afectivas de la Biblia, y las expresamos a menudo, pidiendo al Señor que haga que nuestra emoción sea real en nuestros corazones, realmente podemos cultivar esa frase y emoción. Llegará a ser parte de quienes somos. Seremos menos inválidos emocionales y más capaces de rendir debida alabanza y agradecimiento a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Existen otras razones para memorizar las Escrituras. Espero que las encuentres en la práctica real. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículos tomados de la Biblia Nueva versión internacional&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Por_Qu%C3%A9_Nos_Dice_Dios_que_Se_Regocija_En_Sus_Hijos</id>
		<title>Por Qué Nos Dice Dios que Se Regocija En Sus Hijos</title>
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				<updated>2009-08-22T20:32:20Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Why God Tells Us He Delights in His Children}}La pregunta no es si Dios se regocija en sus hijos. Él lo hace. La pregunta tiene dos aspectos: Primero, ¿qué ve Dios en nosotros que lo lleva a regocijarse? Y segundo, ¿Por qué nos dice que se regocija en nosotros? ¿Qué efecto desea Él que tenga? (Cuando digo “Dios”, quiero decir todo lo que Dios significa para nosotros en Cristo. Me refiero al Dios cristiano y trino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En primer lugar, observen algunos de los textos que hablan acerca del regocijo de Dios en su pueblo y&amp;amp;nbsp;su alabanza&amp;amp;nbsp;de ellos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Sofonías 3:17, “Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; ''se gozará sobre ti con alegría''.” &lt;br /&gt;
*Salmo 147:11, “''Se complace Jehová en los que le temen, y en los que esperan en su misericordia''.” &lt;br /&gt;
*1 Pedro 1:6-7, “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, ''sea hallada en alabanza, gloria y honra'' cuando sea manifestado Jesucristo.” &lt;br /&gt;
*Romanos 2:29, “sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; ''la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios''.” &lt;br /&gt;
*1 Corintios 4:5, “Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; ''y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios''.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para responder las preguntas antes mencionadas es necesario también ver la verdad la cual Dios nos ordena que nos regocijemos en Él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Salmo 37:4, “''Deléitate asimismo en Jehová'', y él te concederá las peticiones de tu corazón. &lt;br /&gt;
*Filipenses 4:4, “''Regocijaos en el Señor siempre''. Otra vez digo: ¡Regocijaos! &lt;br /&gt;
*Romanos 5:2, “por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y ''nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.''” &lt;br /&gt;
*Salmo 43:4, “Entraré al altar de Dios, Al ''Dios de mi alegría y de mi gozo''.” &lt;br /&gt;
*Salmo 70:4, “''Gócense y alégrense en ti'' todos los que te buscan, Y digan siempre los que aman tu salvación: Engrandecido sea Dios.” &lt;br /&gt;
*Salmo 63:3, “Porque mejor es tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nota: Estos últimos dos textos muestran algo crucial. Uno dice que cuando amas la salvación de Dios no dices generalmente, “¡la salvación de Dios es grandiosa!”; dices “¡Dios es grandioso!”. Y cuando experimentas el amor constante del Señor, no dices generalmente, “Mis labios alabarán tu amor constante.”, sino: “¡Mis labios te alabarán!”. En otras palabras, en todos estos textos&amp;amp;nbsp;el mandato&amp;amp;nbsp;consiste en gozarse en Dios mismo, y todas las demás bendiciones que disfrutamos nos conducirán a Dios como nuestra última y más completa satisfacción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, en respuesta a nuestra primera pregunta mi respuesta es: ''Fundamentalmente, lo que ve Dios en nosotros que lo lleva a regocijarse es el hecho de que nosotros nos regocijamos en Él.'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para llegar a este punto hay que decir lo obvio: Dios aprueba lo que es ''correcto''. Él se regocija en nuestra manera de pensar, sentir y hacer lo que es correcto. Por lo tanto, deberíamos preguntarnos, ¿Qué es lo correcto --&amp;amp;nbsp;en última instancia? ¿Qué hace que algo sea “correcto”? Mi respuesta es: “La Rectitud” significa&amp;amp;nbsp;''pensar, sentir y actuar de forma que exprese, en una proporción verdadera, el valor de lo que es más valioso'.'''''&amp;amp;nbsp;'''La rectitud es pensar, sentir y hacer lo que fluye de una percepción verdadera del supremo valor de Dios. Es ver verdaderamente, regocijarse debidamente, y mostrar constantemente en acción el valor infinito de Dios. Por lo tanto, hacemos lo correcto cuando ''comprendemos''&amp;amp;nbsp;la verdad del&amp;amp;nbsp;valor de Dios por lo que es, y ''sintiéndolo'' proporcionalmente a su supremacía universal, y actuando en formas que expresen el valor supremo de Dios. Ése es el significado de “lo correcto”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por consiguiente, cuando decimos que Dios se regocija en nuestra forma de pensar, sentir y hacer lo que es correcto, queremos decir que se regocija por cómo nosotros vemos, disfrutamos y mostramos Su propio valor supremo. Dios valora el hecho de que nosotros lo valoremos a Él y se goza al ver que nos gozamos en Él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora bien, la segunda pregunta que hicimos anteriormente fue: ¿Por qué Dios nos dice esto? ¿Deberíamos alegrarnos&amp;amp;nbsp;al&amp;amp;nbsp;oírlo? Sí, deberíamos estar contentos de oírlo. ¿Pero por qué? ¿Cuál es la esencia de nuestro gozo al oírlo? Es posible oírlo, y alegrarse de hacerlo, de tal manera que es devastadora. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El&amp;amp;nbsp;motivo apropiado&amp;amp;nbsp;para alegrarse en el hecho de que Dios se goza en nuestro gozo en Él es porque ''confirma que nuestro gozo en Dios es verdadero''''''.'''Esto fija nuestra mirada más firmemente en Él y hace que nuestro gozo en su belleza sea más grande. Pero existe una manera devastadora de responder al elogio de Dios hacia nosotros. ¿Qué si oímos la alabanza de Dios y nos alejamos de Su gozo para gozarnos en el gozo que Dios tiene por nosotros? ¿Qué si oímos su alabanza como un recordatorio de lo que realmente disfrutamos, es decir, que se nos preste mucha atención? ¿Qué si el aspecto primordial de aquello que nos hace felices no es Dios mismo, sino su atención, su alabanza? Si eso es lo primordial, entonces no nos estamos gozando en Dios, sino usando únicamente el gozo en Él con fin de obtener elogios. Eso seria devastador. Cuando el deleite de Dios en nosotros nos lleva a deleitarnos más en el deleite que El nos tiene, estamos dejando de hacer la misma cosa en que se goza Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La enseñanza de que Dios se goza en nosotros es muy peligrosa. Muy cierta, y muy peligrosa. La razón por la cual es muy peligrosa radica en que somos caídos, y el placer principal de nuestra naturaleza caída no es el sexo sino la autoexaltación. Nuestra naturaleza pecaminosa ama que la adoren por lo que somos y lo que hemos hecho. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El remedio para esto es no hacer que Dios sea el alabador, y pensar que todo está bien. Puede que todo no esté bien, sino que sea fatal. La alabanza de Dios hacia nosotros nos hará bien, si las oímos como confirmación que nuestro gozo realmente está en Él. La alabanza de Dios por nuestro gozo en Él tiene la intención de ayudarnos a continuar gozándonos en Él, y que no nos distraigamos por nada. Dios prohíbe que Su adoración hacia nuestro gozo en Él nos aleje de la acción de gozarnos en Él para gozarnos en el acto de ser adorados por Él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escúchenme bien. Nosotros ''nos gozamos'' en la alabanza de Dios hacia nosotros, pero no de la forma en que lo haría una mente carnal. La alabanza de Dios no es la parte más profunda de nuestro gozo. No deberíamos permitir que Su alabanza nos distraiga de la razón por la cual nos alaba – a saber, nuestro deleite en Él. ''Nos deleitamos en el hecho de que Dios se goza en nosotros ya que esto confirma y aumenta nuestra concentración en Él'', más que distraernos de Él. Aun su piadosa aprobación de nuestro gozo imperfecto en Él lo hace más hermoso en Él mismo. Aquellos que oigan las palabras, “Bien hecho, sirviente bueno y leal,” digan, “¡Cuán grande y misericordioso es nuestro Dios!” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La relación entre lo que he dicho aquí y la doctrina de justificación por la fe es que Dios mira a sus hijos a través de la óptica de la justicia imputada de Cristo. Esto significa dos cosas: una es que Dios nos considera perfectos en Cristo. La otra es que Él aun puede ver como nos esta transformando&amp;amp;nbsp;''prácticamente''&amp;amp;nbsp;a lo que ya somos&amp;amp;nbsp;''posiciónalmente''&amp;amp;nbsp;en Cristo. La óptica de la imputación asegura nuestro derecho invencible al lado de Dios. También garantiza el gozo de Dios en nuestro gozo imperfecto en Él. Eso significa que, aunque Dios nos considere perfectamente justos en Cristo, Él puede aun ver nuestro verdadero pecar como así también el fruto del Espíritu en nuestras vidas. Es por eso que Él se deleite en nosotros a niveles mayores o menores. Sabemos esto porque Él nos considera perfectamente rectos (Romanos 4:4-6) y nos disciplina en cuanto al pecado en nuestras vidas (1 Corintios 11:32). Por consiguiente, el gozo de Dios por el gozo que nosotros mostramos hacia Él varía en proporción a los afectos que hay en nuestro corazón, pero esto es posible solo porque Dios nos imputa la justicia perfecta de Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anhelando junto a ustedes gozarme firmemente en Dios, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pastor John&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFPor_qu%C3%A9_Inspir%C3%B3_Dios_Textos_Dif%C3%ADciles%3F</id>
		<title>¿Por qué Inspiró Dios Textos Difíciles?</title>
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				<updated>2009-08-22T20:32:06Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Why God Inspired Hard Texts}} &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Romanos 3:1-8''' &amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;1¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión? 2Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios. 3¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios? 4De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso; como está escrito: Para que seas justificado en tus palabras, Y venzas cuando fueres juzgado. 5Y si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será injusto Dios que da castigo? (Hablo como hombre.) 6En ninguna manera; de otro modo, ¿cómo juzgaría Dios al mundo? 7Pero si por mi mentira la verdad de Dios abundó para su gloria, ¿por qué aún soy juzgado como pecador? 8¿Y por qué no decir (como se nos calumnia, y como algunos, cuya condenación es justa, afirman que nosotros decimos): Hagamos males para que vengan bienes? &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
La semana pasada traté de guiarnos -a ustedes y a mí- a través de este texto y del argumento de Pablo. Tratamos de entrar en su mente y comprender sus razonamientos después de él. Escuchamos detrás de sus propias palabras las palabras de sus oponentes y como les respondió. Tratamos de ver como este párrafo se ajustaba al propósito principal de su carta. Así que no voy a repetir todo eso aquí en esta mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En vez de eso, quiero hacer algo que no he hecho antes, en los once meses que llevamos trabajando a través de esta carta. Quiero dar un paso atrás y preguntar: ¿Cuáles son algunas de las implicaciones (para la vida, la cultura, la historia, y para la adoración) del hecho real de que Dios le ha dado al cristianismo un libro y un texto como éste, que ha edificado a la iglesia? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El Cristianismo se Declara a través de un Libro, a través de Palabras  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es decir, ¿qué se desencadenó en el mundo por el hecho de que el cristianismo no solo declara la salvación de los pecados mediante la fe en Cristo, sino que también construye su mensaje, su ministerio, y misión basándose en un libro, la Biblia, y en libros de la Biblia como la carta a los Romanos, y el párrafos como Romanos 3:1-8? ¿Qué impulsos personales, culturales, e históricos se desencadenaron en el mundo cuando Dios inspiró a Pablo a escribir un párrafo como Romanos 3:1-8 en la forma en que lo hizo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora usted pude preguntar, ¿Por qué hace esta pregunta aquí? ¿No podía usted hacerla en cualquier otro párrafo del libro, o de la Biblia? ¿Qué le impulsa a hacer esa pregunta aquí? Existen al menos dos respuestas. Una es esta: encuentro este pasaje más o menos como el párrafo más difícil de lidiar de cualquiera de los existentes en esta carta. La dificultad para seguir los pensamientos en este párrafo es enorme. Acabo de escuchar un sermón sobre este texto escrito por ''Martín Lloyd-Jones ''hace cuarenta años en Londres. Él comentaba al principio que este es uno de los párrafos más difíciles no solo de Romanos, sino también de toda la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luché tan duro tratando de entender cómo funcionaba el argumento de Pablo aquí, y oré tan fervientemente para que Dios me diera luz y me protegiera de cometer un error, que me sentí forzado a preguntar, “Dios, ¿Qué significa esto, que hayas inspirado un párrafo así tan difícil en su Palabra? ¿Qué voy a aprender de esto?”. Alguien podría decir, la dificultad es problema de nosotros, no de Dios; si fuésemos más espirituales, y más dóciles, no encontraríamos la Palabra de Dios tan difícil (lo cual es cierto hasta un punto). Deben recordar, no obstante, que el apóstol Pedro dijo en su segunda carta, “nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada [no a nivel de conocimiento intelectual, ¡sino en sabiduría dada por Dios!], os ha escrito, 16casi en todas sus epístolas […] entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición” (2da de Pedro 3:15-16). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Note cuatro verdades simples y obvias: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1) Pablo escribió con sabiduría “que le fue dada”- y Pedro se refiere a sabiduría dada por Dios (como dice 1ra a los Corintios 2:13). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2) Por tanto, Pedro dice que las Escrituras de Pablo están en la categoría de las “otras Escrituras”, las escrituras de los apóstoles están en la misma categoría que las Escrituras inspiradas del Antiguo Testamento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3) Sin embargo, algunas cosas de las que escribió eran “difíciles de entender”. Dios, el comunicador perfecto (porque es perfecto en todos los sentidos), no hace que todo sea fácil cuando guía a un escritor en qué escribir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4) Este es un apóstol el que está hablando, no ''John Piper.'' Así que me siento en buena compañía cuando digo que Romanos 3:1-8 es un párrafo difícil de comprender. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, mi primera razón para retroceder y preguntar ¿qué desencadenó en el mundo un texto como este?, es que lo encontré muy difícil y que me sentí impulsado a preguntar qué podría estar tramando Dios al inspirar una línea de pensamientos tan difíciles. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi segunda razón para hacer esta pregunta aquí, es que existe una especie de justificación para ello en los versículos 1-2: “1¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión? 2Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios”. Si se detienen y reflexionan sobre esto, el versículo 2 nos insta a considerar cuál es el beneficio de que a alguien se le confíe la Palabra de Dios(¡la misma que nos fue confiada!). De modo que aquí, en el comienzo de una de las más difíciles “Palabras de Dios” en la Biblia, Dios nos recuerda que el que se nos haya confiado la Palabra de Dios en un libro (como lo fue con los judíos en el Antiguo Testamento) es algo grandioso. Tanto así que hasta el propio contexto me incita a preguntar: ¿Qué significa que Dios hable de esta manera? ¿Qué significa que Dios deba inspirar párrafos como este en su libro? ¿Qué desencadenó Dios en el mundo al edificar su iglesia sobre el fundamento de una Escritura como ésta (Efesio 2:20)? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Lo que Desencadenó Dios con una Palabra Como Cimiento  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permítanme mencionar cuatro resultados y luego balancearlos con el lado menos complejo del evangelio. Los cuatro resultados: desesperación, súplica, meditación, y educación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===== 1. Desesperación (Una sensación de total dependencia del permiso de Dios).  =====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veo esto en 1ra a los Corintios 2:14, “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente”. El hombre natural (todos nosotros sin el Espíritu obrando en sus vidas) debemos sentir desesperación ante la revelación de Dios. El hombre natural necesita la ayuda de Dios. Bien, lo mismo también es cierto para las personas espirituales (pero finitas, falibles, y pecadoras) como yo, cuando me encuentro con textos difíciles acerca de la palabra de Dios. Debo sentir desesperación (una desesperada dependencia de la ayuda de Dios). Eso es lo que Dios quiere que sintamos. Eso es algo que ha desencadenado al inspirar textos difíciles. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===== 2. Súplica (una oración a Dios por ayuda).  =====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto se deduce de la desesperación. Si depende de la ayuda de Dios para que le ayude a ver el significado de un texto, entonces clamará pidiéndole ayuda. Esto lo veo en el Salmo 119:18, “Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley”. Siete veces en el Salmo el cantor ora, “Enséñame tus estatutos” (119:12,26, 64, 68, 124, 135, 171). O, como dice el Salmo 25:5, “Encamíname en tu verdad, y enséñame”. Al inspirar algo difícil de entender, Dios ha desencadenado en el mundo desesperación, que produce súplica (un clamor a Dios pidiéndole ayuda). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===== 3. Meditación (un razonamiento profundo acerca de los textos Bíblicos).  =====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Usted podría pensar, ‘No, no, usted está confundido, Pastor John. Acaba de decir que Dios quiere que oremos pidiéndole su ayuda para entender, no que pensemos a nuestra manera para llegar a una solución’. Pero la respuesta a esa preocupación es: orar y razonar no son alternativas. Esto lo aprendí específicamente de 2da a Timoteo 2:7, donde Pablo le dice a Timoteo: “Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo”. Si, es el Señor quien da entendimiento. Pero lo hace a través del raciocinio que nos ha dado y el esfuerzo que hacemos, con la oración, para razonar profundamente acerca de lo que la Biblia dice. De modo que cuando Dios inspiró textos como Romanos 3:1-8, produjo en el mundo un impulso razonar profundamente. Junto a la desesperación y la súplica está la meditación. Lo que finalmente lleva a… &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===== 4. Educación (un entrenamiento a jóvenes y a adultos para que oren seriamente, lean bien, y razonen profundamente).  =====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si Dios ha inspirado un libro como cimiento de la fe cristiana, entonces, existe un impulso masivo desencadenado en el mundo para enseñar a las personas a leer. Y si Dios ordenó que algunos de esos preciosos y sagrados libros inspirados por Dios sean difíciles de entender, entonces no solo desencadenó en el mundo el impulso a enseñar a leer, sino también a pensar acerca de lo que leen -cómo leer cosas difíciles y entenderlas, y cómo utilizar la mente de forma rigurosa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo dijo a Timoteo en 2da a Timoteo 2:2, “Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”. Impártele entendimiento a otros, de forma tal que los capacite para enseñar a otros. En otras palabras, Las Escrituras de los apóstoles, especialmente las difíciles, desencadenan cadenas de educación. La educación está ayudando a las personas a entender algo que anteriormente no entendían. O más exactamente, la educación está ayudando a personas (jóvenes o ancianas) a aprender cómo adquirir un entendimiento que anteriormente no tenían. La educación está cultivando la vida de la mente para que sepa cómo crecer en un verdadero entendimiento. Ese impulso fue desencadenado por Dios al haber inspirado un libro con párrafos complejos y exigentes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Impacto Práctico de la Palabra como Cimiento  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El impacto personal, cultural e histórico de estos impulsos ha sido enorme durante los últimos 2000 años. En todos los lugares del mundo donde el cristianismo se ha difundido, se ha difundido la Biblia, y con ella, el impulso a traducirla a otros idiomas (con todas las disciplinas intelectuales que van con una traducción efectiva). Y junto a esto viene el impulso a cultivar un pueblo culto que pueda leer la nueva traducción. Con cada nueva generación, surge el impulso constante de enseñar a los jóvenes a leer, para que tengan acceso directo a la Palabra de Dios. Y con esto el impulso a fundar tanto escuelas como iglesias. Y con el tiempo, ya que traducir y leer la Biblia implica razonar profundamente acerca de muchos temas, surge la necesidad de un mayor aprendizaje, y las escuelas y universidades siguen en el despertar de una cultura que se fundamenta en conocer a Dios a través de su Palabra en un libro. Y en todo esto está presente el impulso a escribir análisis de estos textos difíciles, y así emerge el deseo a la erudición. Y con el tiempo surge el impulso a preservar estos valiosos análisis, y así emergen las bibliotecas y varios medios para copiar e imprimir. Y ya que la exactitud importa tanto al manejar textos sagrados y trasmitir preciosos análisis, una disciplina de exactitud y cuidado se desencadena en el cristianismo por los siglos. Y así continúa la cadena de enseñanza y educación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto es algo de lo que Dios desencadenó en el mundo al inspirar una Biblia con pasajes difíciles, como Romanos 3:1-8. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Equilibrada por Simplicidad  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora bien, anteriormente dije que quería equilibrar esto con otra clase de impulsos provenientes de la Biblia, que se derivan del lado menos complejo del evangelio. ¿Cómo haremos esto? Quizás ayude hacerlo así: considere que Dios es amor (1 Juan 4:8, 16), y que Dios es Dios (Isaías 45:22; 46:9). En la verdad de que Dios es Dios está implicado el hecho de que es quien es en todos sus gloriosos atributos y autosuficiencia. Pero en la verdad de que Dios es amor está implicado el hecho de que toda esta gloria está transformando nuestro camino para nuestro eterno disfrute. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora bien, estas dos verdades desencadenan mediante la Biblia impulsos muy diferentes. Y veremos que aquí se introduce un equilibrio, para que no hagamos del cristianismo un asunto elitista, que definitivamente no es. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Que Dios es amor desencadena el impulso de la simplicidad, y que Dios es Dios desencadena el impulso de la complejidad. &lt;br /&gt;
*Que Dios es amor desencadena el impulso de la accesibilidad, y que Dios es Dios desencadena el impulso de la profundidad. &lt;br /&gt;
*Que Dios es amor estimula un enfoque en las bases, y que Dios es Dios estimula un enfoque en la comprensión. Una dice, “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo” (Hechos 16:31). La otra dice, “No he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios” (Hechos 20:27). &lt;br /&gt;
*Que Dios es amor nos impulsa a estar seguros de que la verdad llega a todas las personas, y que Dios es Dios nos impulsa a estar seguros de que lo que llega a todas las personas es la verdad. &lt;br /&gt;
*Que Dios es amor desencadena el impulso hacia el compañerismo, y que Dios es Dios desencadena el impulso hacia la erudición. &lt;br /&gt;
*Que Dios es amor tiende a crear extrovertidos y evangelistas, y que Dios es Dios tiende a crear introvertidos y místicos. &lt;br /&gt;
*Que Dios es amor ayuda a fomentar las culturas folclóricas, y que Dios es Dios ayuda a fomentar culturas finas. Unas ideas que se revelan en la intimidad de Dios y cantan suavemente,&lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;Señor, tú eres más precioso que la plata.&amp;lt;br&amp;gt;Señor, tú eres mas costoso que el oro.&amp;lt;br&amp;gt;Señor, tú eres más hermoso que los diamantes,&amp;lt;br&amp;gt;Nada de lo que yo desee se compara contigo.&amp;lt;br&amp;gt;Más precioso que la Plata (&amp;quot;More Precious than Silver,&amp;quot; Lynn DeShazo, 1982, Integrity’s Hosanna! Music.) &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Otras culturas se muestran en la trascendente majestad de Dios y cantan con profunda exaltación, &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;Por encima, muy encima de tu pensamiento aparecerá su consejo,&amp;lt;br&amp;gt;Cuando haya culminado totalmente la obra.&amp;lt;br&amp;gt;Que originó tu innecesario temor.&amp;lt;br&amp;gt;Deja a su soberana voluntad&amp;lt;br&amp;gt;Decidir y mandar:&amp;lt;br&amp;gt;Porque lleno de asombro, reconocerás&amp;lt;br&amp;gt;Cuan sabia, y fuerte Su mano es.&amp;lt;br&amp;gt;‘Echa a los vientos el temor’ (&amp;quot;Give to the Winds Thy Fears,&amp;quot; Paul Gerhardt, 1653.) &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
==== ¿Pero por qué Separar la Complejidad y Simplicidad de Dios?  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguno de se está diciendo, no me gusta esta separación entre Dios es amor y Dios es Dios, entre la cultura folclórica y la fina, entre los evangelistas y los místicos, entre el compañerismo y la erudición, entre la accesibilidad y la profundidad, entre la simplicidad y la complejidad, bien, ¡BUENO! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Porque en mi mente cada una de estas cosas son preciosas, y ambos lados de estos pares son indispensable en el ministerio y misión de Cristo en el mundo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi oración para este sermón es esta: Primero, oro para que viendo estos diferentes impulsos en el cristianismo (y particularmente en la inspiración de una Biblia con cosas difíciles y sencillas) sea usted capaz de abrazar ambos impulsos. Si se inclina hacia uno de los lados (todos lo hacemos), oro para que sea respetuoso y afirmativo para con aquellos que se inclinan hacia el otro lado, de manera que se puedan ayudar mutuamente a abrazar todo lo que Dios quiere desencadenar con su Palabra en el mundo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y finalmente, a aquellos de entre ustedes que vinieron sin amor a Cristo en sus corazones, mi oración es que lo que hayan visto, tal vez elimine algunas de las caricaturas y estereotipos del cristianismo y la Biblia, y abran el camino para que puedan ver todo lo que Dios es en Cristo para ustedes, y crean en él.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFPor_qu%C3%A9_necesitamos_nacer_de_nuevo%3F_Segunda_Parte</id>
		<title>¿Por qué necesitamos nacer de nuevo? Segunda Parte</title>
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				<updated>2009-08-22T20:31:51Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Why Do We Need to Be Born Again? Part 2}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1 Juan 1:1-10''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que existía desde el principio de todas las cosas, lo que oímos, lo que vimos con nuestros propios ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos, eso es la Palabra de vida. 2 Porque la vida se ha manifestado, y nosotros la hemos visto y damos testimonio de ella. Por eso os proclamamos ahora la vida eterna, que estaba con el Padre y se nos manifestó. 3 Lo que hemos visto y oído os anunciamos, para que fraternalmente unidos con nosotros podáis también participar de la verdadera comunión que tenemos con el Padre y con su Hijo Jesucristo. 4 Todo esto os escribimos para que vuestra alegría sea completa. 5 El mensaje que él nos comunicó y ahora os transmitimos es este: Dios es luz y en él no existen las tinieblas. 6 De modo que si decimos que tenemos comunión con él, pero seguimos andando por las tenebrosas sendas del pecado, mentimos. En ese caso no actuamos con verdad. 7 Pero si andamos en la luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesús, el Hijo de Dios, nos limpia de todo pecado. 8 Si decimos que no cometemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no hay verdad en nosotros. 9 Pero si confesamos a Dios nuestros pecados, podemos estar seguros de que él, que es absolutamente fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad. 10 Si decimos que no hemos pecado, estamos dejando a Dios por mentiroso y no retenemos su mensaje en nuestro corazón. &amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;u&amp;gt;La semana pasada &amp;lt;/u&amp;gt;comenzamos nuestra respuesta a la pregunta ''¿Por qué debemos nacer de nuevo?'' con la lectura de Efesios 2:4-5: &amp;quot;Sin embargo, Dios es tan rico en misericordia y nos ha amado tanto que, a pesar de estar ya muertos a causa de los pecados, nos dio nueva vida juntamente con Cristo (¡sólo por la gracia de Dios somos salvos!)&amp;quot;. Y dije que “Dios nos dio nueva vida” significa, en esencia, lo mismo que nacer de nuevo. Y que las razones por la cuales lo necesitamos es que estamos muertos. “A pesar de estar ya muertos a causa de los pecados, nos dio nueva vida”. Esto es lo que nos hace falta, el milagro de la vida espiritual que se crea en nuestros corazones. La razón por la que lo necesitamos es que estamos espiritualmente muertos, o sea, que somos incapaces de sentir o entender la belleza y la valía de Cristo en sí mismo. Aquellos que no nacen de nuevo no pueden exclamar junto con Pablo: &amp;quot;Considero todo una pérdida por el valor insuperable de conocer a Jesucristo mi Señor&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt;A continuación comenzamos a analizar esta condición en la que nos encontramos, a la que llamamos muerte espiritual. Ya dije que iba a mencionar diez maneras diferentes de describir este estado con citas del Nuevo Testamento. La semana pasada vimos estas: &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 1. Estamos ya muertos a causa de los pecados (Efesios 2:5). &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 2. Nuestra naturaleza nos hace objeto de la ira de Dios (Efesios 2:3). &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 3. Amamos más las tinieblas que la luz (Juan 3:19-20).&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 4. Nuestros corazones son duros como una piedra (Ezequiel 36:26; Efesios 4:18). &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 5. No somos capaces de obedecer la ley de Dios o de agradarle (Romanos 8:7-8). &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 6. Somos incapaces de aceptar el evangelio (Efesios 4:18; 1 Corintios 2:14)). &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 7. No podemos acudir a Cristo o aceptarle como nuestro Señor (Juan 6:44, 65; 1 Corintios 12:3). &amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;'''Nuestra condición lejos del nuevo nacimiento''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora vamos a ver las tres descripciones restantes de nuestra condición lejos del nuevo nacimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''8. Lejos del nuevo nacimiento somos esclavos del pecado (Romanos 6:17).''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo celebra nuestra liberación de la esclavitud al pecado dándole gracias a Dios por ella. En Romanos 6:17 nos dice: “Pero gracias a Dios que, si bien antes erais esclavos del pecado, ahora estáis obedeciendo de corazón las enseñanzas que habéis recibido”. Hubo un tiempo en que amamos tanto al pecado que no podíamos dejarlo o matarlo. Pero algo sucedió: el nuevo nacimiento tuvo lugar. Dios fue el causante de nuestra vida espiritual nueva, de la naturaleza nueva que odia el pecado y ama la justicia. Así Pablo le da las gracias a Dios y no al hombre por esta gran liberación: “Dad gracias a Dios porque vosotros, que una vez fuisteis esclavos del pecado, ahora obedecéis desde el corazón”. Hasta que Dios nos despierta de nuestra muerte espiritual y nos da una vida que se alegra de matar el pecado y de santificarse, somos esclavos y no nos podemos liberar. Por esta razón es necesario nacer de nuevo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''9. Lejos del nuevo nacimiento somos esclavos de Satán (Efesios 2:1-2; 2 Timoteo 2:24-26).''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta es una de las consecuencias espantosas de la muerte espiritual, que sí responde al demonio. Está en perfecta sintonía con el diablo. Escuchad la manera en que Pablo describe nuestra muerte spiritual en Efesios 2:1-2: “Tiempo atrás, vosotros también estabais muertos a causa de vuestros delitos y pecados. En aquel entonces os dejabais arrastrar por las corrientes de este mundo, y ''obedecíais los dictados de ese príncipe que ejerce su poder en el aire ''y que actúa en el corazón de los que se rebelan contra el Señor. Dicho de otro modo, la marca de la persona sin regenerar es que sus deseos y elecciones “obedecen&amp;quot; a los dictados de ese príncipe que ejerce su poder en el aire. Los que no están regenerados se pueden burlar de la idea del diablo. Por supuesto, nada está tan de acuerdo con el padre de la mentira como la misma negación de su existencia. &amp;lt;br&amp;gt;Pero la esclavitud al demonio se menciona con mayor claridad en 2 Timoteo 2:24-26. Esto es un llamamiento para los ministros acerca de cómo liberar al pueblo de la esclavitud del diablo. “Un siervo del Señor no debe ser pendenciero, sino amable con todos y apto para instruir con paciencia a los demás. Corrige con sencillez a los que se oponen y contradicen; si les hablas con dulzura, con cortesía, quizá Dios les conceda que abandonen su error y lleguen al conocimiento de la verdad. Así podrán también escapar de los lazos con que el diablo, a su antojo, los tiene cautivos del pecado. &amp;lt;br&amp;gt;Cuando Pablo dice que: “quizá Dios les conceda que abandonen su error y lleguen al conocimiento de la verdad”, esto es lo que de hecho ocurre en al nacer de nuevo. Esta es la clave para liberar a la gente de la esclavitud al diablo. Dios les concede que abandonen su error, o sea, les despierta a la vida que es capaz de ver la fealdad y el peligro del pecado y la belleza y valía de Cristo, así como el carácter liberador de la verdad. Es como cuando alguien en la oscuridad acaricia un broche de marfil que cuelga de su cuello y cuando se enciende la luz espiritual se da cuenta de que no es un broche sino una cucaracha y la lanza a lo lejos. Así es como la gente se libera del demonio. Hasta que Dios hace el milagro del nuevo nacimiento, permanecemos esclavos del padre de la mentira porque nos gusta podernos creer cualquier cosa que nos complazca. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''10. Lejos del nuevo nacimiento el bien no reside en mí (Romanos 7:18).''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta es una afirmación ininteligible para los que están sin regenerar. Ellos saben perfectamente que hacen muchas cosas buenas y que podrían hacer muchas más cosas malas de las que llevan a cabo. Esta declaración, que el bien no está en nosotros antes de nacer de nuevo, no tiene sentido para ellos sin la convicción de que todo el bien que Dios ha hecho y mantiene se destruye si no se hace por de la gracia de Dios y para su gloria. Así, por supuesto, en este sentido la persona humana (el alma, la mente, el corazón, el cerebro, los ojos, las manos) y las estructuras sociales humanas (matrimonio, familia, gobierno, negocios) son todas buenas. Dios las creó, las organizó y las mantiene. Es correcto que existan. &amp;lt;br&amp;gt;Pero todas lo hacen por la gracia de Dios. Él nos ordena que le amemos con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con toda nuestra mente (Mateo 22:37). Nos ordena que utilicemos todo lo que Él ha hecho, por de Su gracia y para mostrar Su valía (1 Pedro 4:11). Cuando la gente utilice lo que Dios ha creado independientemente de Su gracia y sin querer mostrar Su valor, están prostituyendo la creación de Dios. Hacen de ello un instrumento de la incredulidad y lo destruyen. &amp;lt;br&amp;gt;Cuando Pablo dice en Romanos 7:18: “Ya sé que en mí, en mi naturaleza pecaminosa, lo que no reside es precisamente el bien” esta es la razón por la que añade “en mi naturaleza pecaminosa”. ''Hay'' algo bueno en Pablo tras el nuevo nacimiento. La fe es buena. El Espíritu Santo es bueno. La nueva naturaleza espiritual es buena. Desarrollar la santidad es bueno. Pero en su ''naturaleza pecaminosa'', o sea, la persona que él es por naturaleza lejos del nuevo nacimiento, no hay nada bueno. Todo lo bueno que se creó queda destruido al convertirse en el servidor de los intereses del hombre en lugar de los intereses de Dios. &amp;lt;br&amp;gt;Estas son las diez partes de nuestra condición lejos del nuevo nacimiento. Sin la regeneración, y utilizando las palabras de Pablo en Efesios 2:12, nos encontramos: “sin Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa; y por eso andabais perdidos en un mundo falto de esperanza y de Dios”. Esta es la razón por la que debemos nacer de nuevo. Sin ello nuestra condición no tiene remedio y no la podemos resolver con mejoras morales. El hombre muerto no puede mejorar. El hombre muerto necesita de una cosa en particular antes de que nada más pueda ocurrir. Necesita estar vivo. Debe nacer de nuevo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''La otra mitad de la pregunta''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta ahora sólo he formulado la mitad de la pregunta acerca del por qué. ''¿Por qué es necesario nacer de nuevo?'' Pero en realidad tiene dos significados. Este es al que hemos respondido: ¿Por qué no tengo vida espiritual y por qué no puedo conseguirla por mí mismo? Ya hemos contestado que somos rebeldes, egoístas, exigentes, duros y nos resistimos a los asuntos espirituales y somos incapaces de ver la belleza y la valía de Cristo, por tanto no podemos acudir a Él a por la vida. Por ello necesitamos el trabajo sobrenatural de Dios para que nos dé la vida. Necesitamos nacer de nuevo. Esta es la primera manera de contestar a la pregunta ''¿Por qué es necesario nacer de nuevo? &amp;lt;br&amp;gt;''Pero existe también otra. La pregunta también se refiere a: ¿''Para qué ''necesitáis nacer de nuevo? ¿Qué cosa os proporciona que os hace falta? ¿Qué es lo que no tenéis sin ello? La primera parte mira hacia el pasado y reflexiona sobre cuál es nuestra condición, que hace necesario el nacer de nuevo. La segunda manera de formular la pregunta mira hacia el futuro y pregunta lo que es necesario que suceda y sólo el nacer de nuevo puede proporcionar. Esto es lo que vamos a ver ahora. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''¿Qué es lo que no tenemos si no nacemos de nuevo?''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué necesitamos una vida espiritual nueva en conexión con Jesús? Una respuesta sería: porque estamos muertos. La otra: Porque sin esa vida no podríamos . . . ¿qué? Esto es lo que nos preguntamos ahora. ¿Qué es lo que no tenemos si no nacemos de nuevo? &amp;lt;br&amp;gt;Hoy intentaré responder a esto de manera resumida y la semana que viene lo explicaré más detenidamente y de manera más práctica. La próxima semana es el domingo antes de Navidad y he pensado utilizar la lectura de 1 Juan 3:8b: “Pero el Hijo de Dios vino a destruir las obras del diablo”. O sea, el motivo de la encarnación, de la Navidad, es destruir las obras del demonio. En ese contexto veréis la conexión entre la encarnación y la regeneración, o entre el nacer de nuevo y el nacimiento de Jesús. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''El reino de los cielos''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permitidme que os dé hoy un resumen de la respuesta: ¿Qué es lo que no tenemos si no nacemos de nuevo? La respuesta de Jesús es sencilla, radical y devastadora. &amp;quot;Con toda certeza te digo que quien no nazca de nuevo ''no podrá ver el reino de Dios''&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt;Si no nacemos de nuevo no veremos el reino de Dios. O sea, no iremos al cielo. Moriremos eternamente. ¿Qué es lo que no tenemos si no nacemos de nuevo? No tendremos nada bueno. Sólo sufrimiento eterno. &amp;lt;br&amp;gt;Pero es importante ver por qué ocurre esto. Necesitamos analizar cómo Dios nos salva a través del nuevo nacimiento, cómo nos hace llegar al reino. Necesitamos ver la conexión entre el nacer de nuevo y lo que Dios ha hecho para salvarnos mediante la muerte y resurrección de Jesús. Así que os voy a dar cinco respuestas que se interrelacionan, primero a modo de negación y, para concluir, de manera afirmativa. ¿Qué es lo que no tenemos si no nacemos de nuevo? Aquí tenemos un resumen: &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 1. Sin el nuevo nacimiento no tendremos fe para salvarnos sino sólo incredulidad (Juan 1:11-13; 1 Juan 5:1; Efesios 2:8-9; Filipenses 1:29; 1 Timoteo 1:14; 2 Timoteo 1:3). &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 2. Sin el nuevo nacimiento no tendremos justificación sino que tan sólo nos condenaremos (Romanos 8:1; 2 Corintios 5:21; Gálatas 2:17; Filipenses 3:9). &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 3. Sin el nuevo nacimiento no seremos hijos de Dios sino hijos del diablo (1 Juan 3:9-10).&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 4. Sin el nuevo nacimiento no podemos llevar con nosotros el fruto del Espíritu Santo sino sólo el fruto de la muerte (Romanos 6:20-21; 7:4-6; 15:16; 1 Corintios 1:2; 2 Corintios 5:17; Efesios 2:10; Gálatas 5:6; 2 Tesalonicenses 2:13; 1 Pedro 1:2; 1 Juan 3:14). &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 5. Sin el nuevo nacimiento no tendremos la felicidad eterna en la comunión con Dios sino el sufrimiento eterno con el demonio y sus ángeles (Mateo 25:41; Juan 3:3; Romanos 6:23; Apocalipsis 2:11; 20:15). &amp;lt;br&amp;gt;Para conocernos a nosotros mismo y para conocer la grandeza de Cristo y de nuestra salvación, debemos saber como el nuevo nacimiento está relacionado con estos cinco aspectos. Esto es lo que haremos en la próxima sesión. Pero permitidme concluir nombrándolas una vez más, esta vez de manera afirmativa y con la palabra de Dios. &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 1. Cuando Dios nos hace nacer de nuevo, se despierta la fe salvadora y nos reunimos con Cristo. 1 Juan 5:1: “Todo el que ''cree'' que Jesús es el Cristo, ''ha nacido ''de Dios”. No dice “nacerá” de Dios, sino “ha nacido” de Dios. Nuestra primera fe es un destello de la vida tras el nuevo nacimiento.&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;2. Cuando al nacer de nuevo se despierta la fe y nos unimos a Cristo, estamos justificados, o sea, se nos considera justos, a través de esta fe. Romanos 5:1: “Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”. El nuevo nacimiento despierta la fe, y la fe sigue el ejemplo de Cristo para ser justos y Dios nos acredita esta justicia sólo por Cristo y sólo a través de la fe. &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 3. Cuando el nuevo nacimiento despierta la fe y nos une a Cristo, se eliminan todas las dificultades legales para nuestra aceptación por Dios mediante la justificación. Y así Dios nos acepta en su familia y nos concede la forma de su Hijo. Juan 1:12: “Pero a todos los que la recibieron, a los que creen en su nombre, les concedió el privilegio de poder ser hechos hijos de Dios. En ellos tuvo lugar un nuevo nacimiento, no como resultado de la voluntad humana de engendrar hijos según nuestra naturaleza de carne y sangre, sino de la voluntad de Dios”. Nacemos de nuevo por Dios, no por la voluntad humana, y creemos en Cristo, lo recibimos y Dios nos convierte en sus herederos legítimos y sus hijos espirituales. &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 4. Cuando el nuevo nacimiento despierta la fe y nos reunimos con Cristo, y toda nuestra condena se sustituye por la justificación, y el Espíritu de la adopción habita en nuestras vidas, Él produce el fruto del amor. Gálatas 5:6: “Los que hemos recibido en Cristo la promesa de la vida eterna, no hemos de preocuparnos de si estamos o no circuncidados. Lo que a nosotros nos importa es la fe que actúa por medio del amor”. 1 Juan 3:14: “Nosotros, por el hecho de amar a los hermanos, sabemos que somos librados de la muerte, que hemos pasado de la muerte a la vida”. Donde se produce el nuevo nacimiento, existe el amor.&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; 5. Finalmente, cuando el nuevo nacimiento despierta la fe y nos une a Cristo, y nuestra rectitud libera el poder santificador del Espíritu Santo, nos encontramos en la recta final que nos lleva hasta el cielo. Y la cumbre de las alegrías del cielo será la comunión con Dios. “En esto consiste la vida eterna: en que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado a este mundo”. (Juan 17:13). La cima de la alegría de nuestra nueva vida el Dios mismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;Con toda certeza te digo que quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios. . . . No te sorprendas porque yo te haya dicho que os es necesario nacer de nuevo”.(Juan 3:3, 7). &amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFPor_qu%C3%A9_necesitamos_nacer_de_nuevo%3F</id>
		<title>¿Por qué necesitamos nacer de nuevo?</title>
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				<updated>2009-08-22T20:31:39Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Why Do We Need to Be Born Again? Part 1}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Efesios 2:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;Tiempo atrás, vosotros también estabais muertos a causa de vuestros delitos y pecados. 2 En aquel entonces os dejabais arrastrar por las corrientes de este mundo, y obedecíais los dictados de ese príncipe que ejerce su poder en el aire y que actúa en el corazón de los que se rebelan contra el Señor – 3 También nosotros éramos así en otro tiempo, de modo que nuestra conducta estaba dominada por deseos puramente humanos. Empujados por toda clase de pasiones y malos pensamientos, lo perverso de nuestra naturaleza nos hacía objeto de la ira de Dios, lo mismo que a todos los demás. 4 Sin embargo, Dios es tan rico en misericordia y nos ha amado tanto 5 que, a pesar de estar ya muertos a causa de los pecados, nos dio nueva vida juntamente con Cristo (¡sólo por la gracia de Dios somos salvos!); 6 y juntamente con él, nos resucitó, y también con Cristo Jesús nos hizo sentar en los cielos. 7 Así Dios, en épocas venideras, mostrará su gracia infinita en la obra que, en su misericordia para con nosotros, realizó por medio de Cristo Jesús. 8 Y pensad esto: que solamente por gracia sois salvos mediante la fe en Cristo. No lo sois por vuestros propios merecimientos, sino tan sólo como un don de Dios, 9 pues la salvación no se obtiene por la bondad de nuestras obras, para que nadie tenga de qué jactarse. 10 Porque nosotros somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para llevar a cabo las buenas obras que de antemano dispuso Dios que realizásemos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Uno de los mejores libros nunca escritos acerca de Dios, el llamado ''Institutos'' de Juan Calvino, comienza con la siguiente frase: “Casi toda la sabiduría que poseemos, y con esto nos referimos a la sabiduría verdadera y sensata, está formada por dos partes: el conocimiento de Dios y el de nosotros mismos”. Lo que necesitamos que se nos recuerde hoy en día no es que el conocimiento de Dios es difícil de entender y de adoptar (eso es más o menos evidente) sino que lo mismo ocurre con el conocimiento de nosotros mismos. De hecho, puede ser incluso más difícil; primero, porque para alcanzar el verdadero conocimiento de nosotros mismos debemos alcanzar el verdadero conocimiento de Dios, y, segundo, porque tendemos a pensar que nos conocemos, cuando en realidad, la profundidad de nuestra condición escapa nuestra comprensión sin la ayuda de Dios. ¿Quién puede conocer el corazón humano? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profeta Jeremías escribió: “Más engañoso que todo, es el corazón, y sin remedio; ¿quién lo comprenderá?” (Jeremías 17:9). David dijo en el Salmo 19:12: “¿Quién puede discernir sus propios errores? Absuélveme de los que me son ocultos”. Dicho de otro modo, nunca llegamos a entender completamente nuestra condición de pecadores. Si nuestro perdón dependiera de cuan plenamente conocemos nuestros propios pecados, sin duda pereceríamos. Nadie conoce el alcance de su capacidad para pecar. Es más profunda de lo que nadie puede saber. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero la Biblia no nos deja sin una ayuda para conocernos a nosotros mismos. El hecho de que no podamos saber el alcance ''pleno'' de nuestra capacidad para pecar no quiere decir que no podamos conocer esta capacidad en ''profundidad''. La Biblia proporciona un mensaje claro y devastador acerca del estado de nuestras propias almas. Y la razón de ello es para que sepamos lo que necesitamos y gritemos de alegría cuando Dios nos lo proporciona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''¿Por qué debemos nacer de nuevo?''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estamos tratando una serie sobre el nacer de nuevo. Hemos escuchado a Jesús decir en Juan 3:7: &amp;quot;Os es necesario nacer de nuevo&amp;quot;. Y en Juan 3:3: &amp;quot;Quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios&amp;quot;. En otras palabras, nacer de nuevo es infinitamente serio. El cielo y el infierno penden de un hilo. No veremos el reino de Dios a no ser que nazcamos de nuevo. Lo que nos preguntamos hoy es ¿Por qué? ¿Por qué es tan necesario? ¿Por qué no hay otro remedio que sea suficiente, como hacer borrón y cuenta nueva o mejorar moralmente o la auto disciplina? ¿Por qué es necesaria esta cosa tan radical, espiritual y sobrenatural llamada nacer de nuevo o regenerarse? Esa es la pregunta que intentaremos responder hoy y la semana que viene. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Diagnóstico: Estamos muertos''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El texto donde comenzamos es Efesios 2. Pablo dice dos veces, en los versículos 1 y 5, que estamos muertos a causa de nuestros delitos. Versículo 1: “''Vosotros estabais muertos ''a causa de vuestros delitos y pecados.” Versículos 4-5: “Sin embargo, Dios es tan rico en misericordia y nos ha amado tanto que, a pesar de estar ya muertos a causa de los pecados, nos dio nueva vida juntamente con Cristo (¡sólo por la gracia de Dios somos salvos!)&amp;quot;. Así Pablo nos describe como “muertos” dos veces. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Remedio: “Dios no da nueva vida”''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El remedio para esto lo encontramos en el versículo 5: “Dios no da nueva vida” Nunca viviréis la plenitud de la grandeza del amor de Dios por vosotros si no veis su amor en relación con vuestro estado de muerte anterior. Porque el versículo 4 dice que la grandeza de su amor se muestra precisamente en esto: a pesar de estar ya muertos, nos dio nueva vida. “Sin embargo, Dios es tan rico en misericordia y nos ha amado tanto que, a pesar de estar ya muertos a causa de los pecados, nos dio nueva vida juntamente con Cristo&amp;quot;. Debido a su gran amor por nosotros, nos dio nueva vida. Si no sabéis que estabais muertos, no conoceréis la plenitud del amor de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo asumo que este milagro, “nos dio nueva vida”, es virtualmente lo mismo que Jesús llama el nuevo nacimiento. No teníamos vida espiritual y entonces Dios nos elevó de ese estado de muerte espiritual. Y ahora estamos vivos. Esto es lo mismo que cuando Jesús dice que debemos nacer del Espíritu (Juan 3:5) y que “La vida que permanece procede del Espíritu” (Juan 6:63). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Amor de la nueva alianza''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces podemos decir que la tarea de regeneración, la del nacer de nuevo, la de recibir vida fluye de la riqueza de la misericordia de Dios y de la grandeza de su amor. “Sin embargo, Dios (1) ''es tan rico en misericordia ''y (2) ''nos ha amado tanto ''que, a pesar de estar ya muertos a causa de los pecados, nos dio nueva vida juntamente con Cristo&amp;quot;. Esto es el amor de la nueva alianza. La clase de amor que Dios tiene para su novia. Él la encuentra muerta (Ezequiel 16:4-8), y le da su Hijo para que muera por ella, y a continuación le da la vida a ella. Y se la queda para siempre. “Les doy vida eterna”, dice Jesús, “y jamás morirán ni habrá quien me las arrebate” (Juan 10:28). ¿Por qué es necesario el nuevo nacimiento? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que la pregunta es: ¿Qué significa esto? ¿Este estar muerto? El Nuevo Testamento nos proporciona al menos diez respuestas. Si las consideramos con sinceridad y oración, nos harán profundamente humildes y harán que nos maravillemos por el regalo del nuevo nacimiento. Por tanto mi objetivo es hablar acerca de siete de ellas hoy y de las otras tres en la próxima ocasión, junto con la pregunta más amplia: ¿realmente necesitamos cambiar? ¿No podemos ser sencillamente perdonados y justificados? ¿No nos ganaríamos el cielo con eso? Pero eso lo dejaremos para la próxima vez. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí están las siete explicaciones bíblicas de nuestra condición, lejos del nuevo nacimiento y de por qué este es tan importante. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''1. Lejos del nuevo nacimiento, estamos muertos a causa de nuestros delitos y pecados (Efesios 2:1-2).''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La muerte implica la ausencia de vida, pero no física o moralmente. Versículo 1: Nos “dejábamos arrastrar” por las corrientes de este mundo. Versículo 2: Nuestra conducta estaba dominada por “deseos” puramente humanos, y éramos “empujados por toda clase de pasiones y malos pensamientos”. Así que no estamos muertos en el sentido de que no podemos pecar, sino en el sentido de que no podemos ver o sentir la gloria de Cristo. Estamos espiritualmente muertos. No respondemos ni a Dios, ni a Cristo ni a la palabra. Ahora considerad como esto se despliega en otras nueve descripciones de nuestra condición antes de que nazcamos de nuevo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''2. Lejos del nuevo nacimiento, nuestra naturaleza nos hace objeto de la ira de Dios (Efesios 2:3).''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículo 3: “Nuestra naturaleza nos hacía objeto de la ira de Dios, lo mismo que a todos los demás”. La intención de esto es clarificar que nuestro problema no reside tan sólo en lo que hacemos sino en lo que somos. Lejos del nuevo nacimiento, yo soy mi propio problema. Vosotros no sois my mayor problema. Mis padres no fueron mi mayor problema. Mis enemigos no son mi mayor problema. Yo ''soy'' my mayor problema. No mis acciones, ni mi circunstancias, y tampoco la gente que tengo alrededor, sino mi naturaleza, ella es mi problema personal más profundo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo no tenía una naturaleza buena al principio, hice cosas malas y eso la convirtió en mala. “He aquí, yo nací en iniquidad, y en pecado me concibió mi madre” (Salmo 51:5). Esto es quien soy. Mi naturaleza es egoísta y egocéntrica, exigente y experta en hacerme sentir que otros son el problema. Si vuestra primera reacción a esta afirmación es “''Yo conozco a gente así''”, puede que estéis totalmente cegados por la falsedad de vuestro propio corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo describe nuestra naturaleza antes del nuevo nacimiento como “objetos de la ira de Dios”. En otras palabras, la ira de Dios nos pertenece de la misma manera que un padre le pertenece a los hijos. Nuestra naturaleza es tan rebelde, tan egoísta y tan cruel hacia la majestad de Dios, que su ira santa es una respuesta natural y correcta hacia nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''3. Lejos del nuevo nacimiento, amamos más las tinieblas y odiamos la luz (Juan 3:19-20).''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres ''amaron más las tinieblas ''que la luz, pues sus acciones eran malas. Porque todo el que hace lo malo ''odia la luz'', y no viene a la luz para que sus acciones no sean expuestas. (Juan 3:19-20) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las palabras de Jesús nos muestran aspectos de nuestra naturaleza lejos del nuevo nacimiento. No permanecemos neutrales cuando se acerca la luz espiritual, nos resistimos. Y no somos neutrales cuando nos envuelve la oscuridad espiritual, la adoptamos. Amor y odio permanecen activos en el corazón que no se ha regenerado. Y se mueven precisamente en las direcciones equivocadas, odiando lo que se debería amar y amando lo que se debería odiar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''4. Lejos del nuevo nacimiento, nuestros corazones son duros como la piedra (Ezequiel 36:26; Efesios 4:18).''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La semana pasada ya vimos en Ezequiel 36:26, cuando Dios dice: “Quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne”. Aquí, en Efesios 4:18, Pablo busca la evolución de nuestra condición a través de la oscuridad desde la ignorancia y a esta desde la dureza de corazón. “Con el entendimiento totalmente a oscuras. Por su ignorancia y por la dureza de su corazón permanecen alejados de la vida que Dios ofrece”. La raíz de nuestro problema no es la ignorancia. Hay algo más profundo. “Por su ignorancia y por la dureza de su corazón”. La nuestra es una ignorancia culpable, no una inocente. Se encuentra arraigada en nuestros corazones duros y que se resisten. Pablo dice en Romanos 1:18 que actuando injustamente ''impedimos'' que la verdad prevalezca. La ignorancia no es nuestro mayor problema. La dureza y la resistencia lo son. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''5. Lejos del nuevo nacimiento, somos incapaces de obedecer la ley de Dios o de agradarle (Romanos 8:7-8).''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Romanos 8:7, Pablo dice: “ya que la mente puesta en la carne [literalmente: la mente de la carne] es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo, y los que están en la carne no pueden agradar a Dios”. A partir del siguiente versículo podemos deducir lo que Pablo quiere decir con “la mente de la carne” y con “en la carne”. En el versículo 9 dice: “Sin embargo, vosotros no estáis en la carne sino en el Espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en vosotros”. En otras palabras, él compara aquellos que han nacido de nuevo y tienen el Espíritu con aquellos que no han nacido de nuevo y por tanto no tienen al Espíritu, sino sólo la carne. &amp;quot;Lo que nace del ser humano es vida humana; lo que nace del Espíritu de Dios es vida espiritualmente renovada&amp;quot; (Juan 3:5). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que quiere decir es que sin el Espíritu Santo, nuestras mentes se resisten tanto a la autoridad de Dios que no podremos someternos a Él. “La mente de la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo”. Y si no podemos someternos a Él, no podemos complacerle. “Y los que están en la carne no pueden agradar a Dios”. Eso es lo muertos, oscuros y duros que somos de cara a Dios hasta que Él nos hace nacer de nuevo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''6. Lejos del nuevo nacimiento, somos incapaces de aceptar la palabra de Dios (Efesios 4:18; 1 Corintios 2:14).''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1 Corintios 2:14, Pablo nos permite percibir brevemente las implicaciones que esta dureza y muerte tienen en cuanto a lo que no somos capaces de hacer. Él dice: “Para todo aquel que vive en su estado natural [o sea, la persona sin regenerar], las cosas que pertenecen al Espíritu de Dios no son sino insensatez y locura, y no puede entenderlas porque solamente son discernibles de manera espiritual.” El problema no es que las cosas de Dios sean superiores a su capacidad intelectual, sino que él las ve como insensatez y locura. “Las cosas que pertenecen al Espíritu de Dios no son sino insensatez y locura”. De hecho, son tan insensatas para él que ''no las puede entender''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En realidad este es un “no poder” moral y no físico. Cuando Pablo dice: “Para todo aquel que vive en su estado natural... no puede entenderlas”, lo que quiere decir es que el corazón se resiste tanto a recibirlas que la mente justifica esta rebelión al interpretarlas como insensatas. Esta rebelión es tan total que el corazón realmente no puede recibir las cosas del Espíritu. Esto es una incapacidad real. Pero esto no es una incapacidad por coacción. La persona sin regenerar ''no puede porque no quiere''. Su preferencia por el pecado es tan fuerte que no puede elegir el bien. Es una esclavitud real y atroz, pero no es una esclavitud inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''7. Lejos del nuevo nacimiento, no somos capaces de acudir a Cristo o de aceptarlo como nuestro Señor (Juan 6:44; 1 Corintios 12:3).''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1 Corintios 12:3, Pablo declara: “nadie dirá: Jesús es el Señor, si no es movido por el Espíritu Santo”. No quiere decir que un actor sobre el escenario o un hipócrita en una iglesia no pueda decir “Jesús es el Señor” sin el Espíritu Santo. Sino que nadie puede decirlo y realmente hacerlo en serio sin haber nacido del Espíritu. Es moralmente imposible para el corazón muerto, oscuro, duro y que se resiste celebrar que Jesús es el Señor en toda su vida sin haber nacido de nuevo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O, tal como dice Jesús tres veces en Juan 6, nadie puede venir a Él sino lo trae el Padre. Y cuando esa llamada lleva a una persona a vivir en contacto con Cristo, la llamamos nacer de nuevo. Versículo 37: “Yo recibiré a todos los que el Padre me ''dé'' y vengan a mí”. Versículo 44: “Nadie puede venir a mí, si el Padre, que me envió, no lo ''trae''”. Versículo 65: “Nadie puede venir a mí sino se lo ha ''concedido'' el Padre”. Todas estas tareas maravillosas de ''traer'', ''dar'' y ''conceder'' son la obra de Dios en la regeneración. Sin ellas no acudiremos a Cristo, porque no querremos acudir. Esto es lo que se tiene que cambiar al nacer de nuevo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Una respuesta personal y urgente''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay que decir mucho más acerca de por qué el nacer de nuevo es necesario, pero esto será suficiente para hoy. Para concluir regresaremos a las palabras sorprendentemente esperanzadoras de Efesios 2:4-5: “Sin embargo, Dios es tan rico en misericordia y nos ha amado tanto que, a pesar de estar ya muertos a causa de los pecados, nos dio nueva vida juntamente con Cristo (¡sólo por la gracia de Dios somos salvos!)&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Existen dos maneras de responder a esto:&amp;lt;br&amp;gt;Una es teórica e impersonal; la otra es personal y urgente. Una dice: ¿Cómo explicar esto y aquello? La otra dice: Dios me ha traído aquí hoy. Hoy Dios me ha hablado a través de estos textos. Hoy me parece necesitar desesperadamente la misericordia, el amor y la gracia de Dios y me resultan extremadamente bellos. Oh Dios, hoy, me entrego a tu gracia sublime que me ha traído aquí y me ha despertado, suavizado y abierto. Doy gracias a dios por la riqueza de su misericordia, la grandeza de su amor y el poder de su gracia. &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFQui%C3%A9n,_a_trav%C3%A9s_de_su_obediencia_y_muerte,_pone_de_manifiesto_que_Dios_est%C3%A1_completamente_por_nosotros%3F</id>
		<title>¿Quién, a través de su obediencia y muerte, pone de manifiesto que Dios está completamente por nosotros?</title>
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				<updated>2009-08-22T20:31:27Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Whose Obedience and Death Brings About The Fact that God Is Totally for Us?}}''Parte de la conclusión del nuevo libro'': El futuro de la justificación&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra única esperanza ante las demandas radicales de la vida cristiana es que Dios está completamente por nosotros, ahora y para siempre. Por consiguiente, Dios no ha decretado que la vida cristiana sea la base de nuestra esperanza de que Dios está por nosotros. Esa base es la muerte y justicia de Cristo, y se considera nuestra sólo por medio de la fe. Todo castigo que debiera haber caído sobre nosotros a causa de nuestro pecado, lo sufrió Cristo por nosotros en la cruz. Y toda obediencia que Dios requiere de nosotros, para que Él, como nuestro Padre, pudiera estar completa y eternamente por nosotros, y no en contra de nosotros, lo ha logrado Cristo, en nuestro lugar, por medio de su perfecta obediencia a Dios.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Ése'' castigo y&amp;amp;nbsp;''ésa'' obediencia (no toda obediencia) se han cumplido y quedan en el pasado. Nunca cambiarán. Nuestra unión con Cristo y el disfrute de estos beneficios han sido asegurados para siempre. Dios establece nuestra unión con Cristo sólo por medio de la fe. Esta unión nunca fallará, porque en Cristo, Dios está por nosotros, como un Padre omnipotente que sostiene nuestra fe y hace que todas las cosas ayuden para nuestro bien eterno. El único medio a través del cual Dios preserva nuestra unión con Cristo es la fe en Cristo—el acto estrictamente ''recibidora&amp;amp;nbsp;''del alma.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El Lugar de Nuestras Buenas Obras en los Propósitos de Dios&amp;lt;br&amp;gt;  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestras buenas obras de amor no causan ni aumentan que Dios sea para nosotros como un Padre comprometido a darnos gozo eterno en su presencia. Ese compromiso paternal de estar por nosotros de esta manera fue establecido una vez por siempre y para todos por medio de la fe y unión con el Hijo de Dios. En su Hijo, la perfección y el castigo que se requerían de nosotros pertenecen al pasado y son inmutables. Esta perfección y castigo fueron realizados por Cristo en su obediencia y muerte, no pueden ser cambiados ni aumentados en suficiencia y valor.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra relación con Dios es con Aquél que se ha hecho por nosotros como un Padre omnipotente comprometido a hacer que todas las cosas ayuden a bien para deleitarnos eternamente en Él. Esta relación fue establecida en el momento de nuestra justificación, cuando Dios quitó su ira justa de nosotros, y nos atribuyó la obediencia de su Hijo, considerándonos como justos en Cristo, y perdonando todos nuestros pecados, porque la pena de éstos fueran pagados en de la muerte de Jesús.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, la función de nuestra propia obediencia, que emana de la fe—es decir, nuestras buenas obras producidas como fruto del Espíritu Santo—es hacer manifiesto el valor de Cristo y Su obra sustitutoria en tomar nuestro castigo e imputarnos su justicia. El propósito de Dios en el universo no es sólo el ser infinitamente digno, sino ser ''manifestado'' como infinitamente digno. Nuestras obras de amor, que fluyen de la fe, son la manera en que la fe en Cristo muestra el valor del objecto de nuestra fe. Los sacrificios de amor por el bien de otros muestran el valor todo-satisfactorio de Cristo como Aquél cuya sangre y justicia establece el hecho de que Dios está siempre por nosotros.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos los beneficios de Cristo —todas las bendiciones que Dios nos da al estar por nosotros y no contra nosotros— se basan en la obra redentora de Cristo como nuestro Sustituto. Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Confiados de esto — que Dios es nuestro Padre omnipotente y que está comprometido a hacer que todas las cosas ayuden a bien para deleitarnos eternamente en Él — amaremos a otros. Dios ha diseñado y ordenado las cosas de tal manera que la fe invisible, la cual cree en Cristo como infinitamente digno, dé fruto a obras de amor que hacen que el valor de Cristo sea visible. Por lo tanto, nuestros sacrificios de amor no toman ninguna parte en establecer el hecho de que Dios está completamente por nosotros, ahora y para siempre. Es todo lo contrario: El hecho de que Dios está por nosotros establece nuestros sacrificios de amor. Si Él no estuviese completamente por nosotros, no perseveraríamos en la fe y por consiguiente no podríamos hacer sacrificios de amor.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestro modo de pensar acerca de nuestras buenas obras debe siempre de ser: Estas obras son el resultado de que Dios está completamente por nosotros. Éso es lo que la sangre y justicia de Cristo ha asegurado y garantizado para siempre. Por lo tanto, debemos resistir toda tendencia de pensar de nuestras obras como algo que establece o asegura el hecho de que Dios está siempre por nosotros. Es siempre lo contrario. Porque Él está por nosotros, Él sostiene nuestra fe. Y por medio de esa obra que sostiene nuestra fe, el Espíritu Santo produce el fruto de amor.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Evitar una doble tragedia&amp;lt;br&amp;gt;  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sería una doble tragedia el pensar que nuestras obras de amor aseguran el hecho de que Dios está completamente por nosotros. No solo enturbiaríamos la mera razón por cual existen estas obras—es decir, para mostrar la belleza y valor de Cristo, cuya sangre y justicia es la garantía única y auto-suficiente de que Dios está por nosotros —sino también estaríamos desacreditando la mismísima cosa que hace que las obras de amor sean posibles— es decir, la seguridad de que Dios está completamente por nosotros, de lo cual nace la libertad y el valor para hacer sacrificios de amor.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra obediencia no le&amp;amp;nbsp;''añade''a nada a la obediencia perfecta, bella y toda-suficiente de Cristo para asegurar la realidad de que Dios está por nosotros; sino que&amp;amp;nbsp;''manifiesta'' esa perfección y belleza y suficiencia absoluta. Nuestras obras de amor son tan necesarias como el propósito de Dios para glorificarse a sí mismo. Es decir, son necesarias porque Dios es ''justo''—el tiene un compromiso eterno e inquebrantable para hacer el máximo bien: hacer visible en el mundo el valor infinito de su Hijo.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Por_Qu%C3%A9_Orar</id>
		<title>Por Qué Orar</title>
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				<updated>2009-08-22T20:31:05Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | What to Pray For}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si eres como yo, de vez en cuando en tus oraciones necesitan salir de la rutina en que han caído. Usualmente usamos las mismas frases una y otra vez. Usualmente caemos en frases muy repetidas y gastadas. Caemos en un arquetipo de repetición mecánica. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El demonio odia las oraciones. Nuestra carne no la ama naturalmente. Po eso, no nace completo y apasionado desde el vientre de nuestro corazón. Toma una disciplina constantemente renovada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Años atrás, cuando escribí Deja que las Naciones sean Orgullosas, yo argumenté que la oración es un transceptor portátil en tiempos de guerra, no un intercomunicador doméstico. Dios es más como un comandante general que un mayordomo que espera para traerte una almohada en el estudio. Por supuesto, el es también Padre, Amante, Amigo, Doctor, Pastor, Ayudante, Rey, Salvador, Señor, Consejero. Pero en este caído “mundo lleno de demonios,” la oración funcionará mejor cuando mantengamos la frecuencia sintonizada al Comando Central en la lucha de fé. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso cuando escribí ese libro, acumulé en un lugar todas las cosas por las que la iglesia rezaba tempranamente. Lo imprimí yo mismo, y resultó ser uno de sacudones que yo necesitaba. Pensé que los encontrarías útiles. Puede que desees imprimirlo y guardarlo por algún tiempo en tu Biblia para guiarte en tus oraciones. &amp;lt;br&amp;gt;Es magnífico para darte confianza en tus oraciones, para saber que no eres extraño en tus oraciones. Rezar lo que el Nuevo Testamento reza es una manera segura y poderosa de orar. &amp;lt;br&amp;gt;La oración es todavía uno de los grandes y gloriosos misterios del universo – que El que lo sabe todo, El sabio, todo soberano Dios ordene que su mundo se maneje en respuesta a nuestras oraciones es asombroso. Pero eso es el uniforme testamento de las Escrituras. Dios escucha y responde las oraciones de su gente. O, no descuides esta impresionante manera de influenciar naciones y movimientos e instituciones, e iglesias y el corazón de las personas, el tuyo en especial. &amp;lt;br&amp;gt;Si deseas rezar por lo que la iglesia temprana rezaba. . . &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Reza que Dios exalte su nombre en el mundo. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Entonces ora así: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.” (Mateo 6:9) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por que Dios extienda su reino en el mundo. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Venga tu reino. Hágase tu voluntas, asi en la tierra como en el cielo. (Mateo 6:10) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Reza que el evangelio se extienda rápidamente y sea glorificado. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Finalmente, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor se extienda rápidamente y sea glorificada, así como sucedió también con vosotros. (2 Tesalonicenses 3:1) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Reza por la abundancia del Espiritu Santo. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? (Lucas 11:13; cf. Efesios 3:19) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Reza por que Dios reivindique a su pueblo en sus causas. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; ¿Y no hará Dios justicia a sus escogidos, que claman a El día y noche? (Lucas 18:7 rsv) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por que Dios salve a aquellos que son no creyentes. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Hermanos, el deseo de mi corazón y mi oración a Dios por ellos es para su salvación. (Romanos 10:1) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por que Dios dirija el uso de la espada. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Tomad . . también el YELMO DE LA SALVACION, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios, y ora en todo momento al Espíritu, con toda perseverancia y súplica. (Efesios 6:17-18)&amp;lt;br&amp;gt;'''Ora por determinación en manifiestos. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Orando en todo momento en el nombre del Espíritu. . . y orad por mí, para que me sea dada palabra al abrir mi boca, a fin de dar a conocer sin temor el misterio del evangelio (Efesios 6:18-19) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y ahora, Señor, considera sus amenazas, y permite que tus siervos hablen tu palabra con toda confianza. (Hechos 4:29) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por señales y prodigios. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y ahora, Señor, . . . permite que tus siervos hablen tu palabra con toda confianza. . . mientras extiendes tu mano para que se hagan curaciones, señales y prodigios mediante el nombre de tu santo siervo Jesús. (Hechos 4:29-30) &amp;lt;br&amp;gt;Elías era un hombre de pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviera, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia y la tierra produjo su fruto. (Santiago 5:17-18) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por la sanación de las heridas de camaradas. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Que ellos oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. y la oración de fe restaurará al enfermo, y el Señor lo levantará. (Santiago 5:14-15) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por la sanación de los incrédulos. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y sucedió que el padre de Publio yacía en cama, enfermo con fiebre y disentería. Y Pablo entró a ver lo, y después de orar puso las manos sobre él, y lo sanó. (Hechos 28:8) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por la expulsión de demonios. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y El les dijo: Esta clase con nada puede salir, sino con oración. (Marcos 9:29) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por la salvación milagrosa. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Así pues, Pedro era custodiado en la cárcel, pero la iglesia hacía oración ferviente a Dios por él. . . Al darse cuenta de [que había sido liberado], fue a la casa de María, la madre de Juan, llamado también Marcos, donde muchos estaban reunidos y oraban. (Hechos 12:5, 12) &amp;lt;br&amp;gt;Como a medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban himnos a Dios, y los presos los escuchaban. De repente se produjo un gran terremoto. (Hechos 16:25-26) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por la resurrección de los muertos. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Mas Pedro, haciendo salir a todos, se arrodilló y oró, y volviéndose al cadáver, dijo: Tabita, levántate. &amp;lt;br&amp;gt;Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó. (Hechos 9:40) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por que Dios le provea a sus tropas con indispensable. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Danos hoy el pan nuestro de cada día. (Mateo 6:11) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por la sabiduría estratégica. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Pero si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. (Santiago 1:5) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por que Dios establezca liderazgo en las afueras. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Después que les designaron ancianos en cada iglesia, habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído. (Hechos 14:23) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora que Dios envíe refuerzos. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;Por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. (Mateo 9:38) &amp;lt;br&amp;gt;Mientras ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado. Entonces, después de ayunar, orar y haber impuesto las manos sobre ellos, los enviaron. (Hechos 13:2-3) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por el éxito de los misionarios. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;Os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que os esforcéis juntamente conmigo en vuestras oraciones a Dios por mí, para que sea librado de los que son desobedientes en Judea, y que mi servicio a Jerusalén sea aceptable a los santos, (Romanos 15:30-31) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por la unidad y harmonía en los rangos. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Mas no ruego sólo por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno. Como tú, oh Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. (Juan 17:20-21) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por el fomento de la unión. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Según oramos intensamente de noche y de día que podamos ver vuestro rostro y que completemos lo que falta a vuestra fe? (1 Tesalonicenses 3:10) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por la mente de discernimiento. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;Y esto pido en oración: que vuestro amor abunde aún más y más en conocimiento verdadero y en todo discernimiento, a fin de que escojáis lo mejor, para que seáis puros e irreprensibles para el día de Cristo. (Filipenses 1:9-10) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por el conocimiento de su voluntad. '''&amp;lt;br&amp;gt;Por esta razón, también nosotros, desde el día que lo supimos, no hemos cesado de orar por vosotros y de rogar que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría y comprensión spiritual. (Colosenses 1:9) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por conocer mejor a Dios. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; [No hemos dejado de orar para que sigas] creciendo en el conocimiento de Dios. (Colosenses 1:10;) cf. Efesios 1:17) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por el poder de comprender el amor a Cristo. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Doblo mis rodillas ante el Padre. . . [que] seáis capaces de comprender con todos los santos cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa el conocimiento. (Efesios 3:14, 18-19) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ruega por un sentido de esperanza más profundo. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; No ceso de dar gracias por vosotros, haciendo mención de vosotros en mis oraciones. . . para que sepáis cuál es la esperanza de su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos (Efesios 1:16, 18) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por fuerza y paciencia. '''&amp;lt;br&amp;gt;[No hemos dejado de orar para que seais] fortalecidos con todo poder según la potencia de su gloria, para obtener toda perseverancia y paciencia, con gozo. (Colosenses 1:11;) cf. Efesios 3:16) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por un sentido de poder dentro de ellos. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; No ceso de dar gracias por vosotros, haciendo mención de vosotros en mis oraciones. . . Que podríais saber. . . y cuál es la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos. (Efesios 1:16, 18-19) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por que tu fe no se destruya.''' &amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Yo he rogado por ti para que tu fe no falle; y tú, una vez que hayas regresado, fortalece a tus hermanos. (Lucas 22:32) &amp;lt;br&amp;gt;Mas velad en todo tiempo, orando para que tengáis fuerza para escapar de todas estas cosas que están por suceder, y podáis estar en pie delante del Hijo del Hombre. (Lucas 21:36) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por una fe mayor. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Al instante el padre del muchacho gritó y dijo: Creo; ayúdame en mi incredulidad. (Marcos 9:24; cf. Efesios 3:17) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora para que no caigas en la tentación. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y no nos metas en tentación. (Mateo 6:13) &amp;lt;br&amp;gt;Mira y ora para que no caigas en la tentación. El espíritu está dispuesto, pero la carne es débil. (Mateo 26:41) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por que Dios complete tus buenas resoluciones. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Con este fin también nosotros oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os considere dignos de vuestro llamamiento y cumpla todo deseo de bondad y la obra de fe, con poder. (2 Tesalonicenses 1:11) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora para que hagas buenas obras. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; [No hemos dejado de orar ] para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, dando fruto en toda buena obra. (Colosenses 1:10) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por el perdón de tus pecados. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores. (Mateo 6:12) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ora por la protección del mal. '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Líbranos del mal. (Mateo 6:13)&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFCu%C3%A1l_es_Tu_%C3%9Anico_Consuelo%3F</id>
		<title>¿Cuál es Tu Único Consuelo?</title>
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				<updated>2009-08-22T20:30:54Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | What is Your Only Comfort?}}De todos los catecismos de la era de la reforma, quizás ninguno es tan bien amado como el Catecismo de Heidelberg. En la pregunta y respuesta de apertura, se vuelve evidente el tono personal y distintivo del catecismo. &amp;quot;¿Cuál es tu único consuelo en la vida y en la muerte?&amp;quot; ésta no es una pregunta teórica. &amp;quot;¿Qué sería lo que se necesitaría si Dios fuera a consolar a los pecadores?&amp;quot; Más bien, es una pregunta muy práctica. &amp;quot;¿Cómo obtengo consuelo durante mi vida y después en mi muerte?&amp;quot;. La palabra principal en la pregunta de apertura es consuelo (en alemán trost). La palabra se refiere a nuestra seguridad y confianza en el trabajo final de Cristo. Este consuelo se extiende a toda la vida y hasta la hora de la muerte. Como uno de los autores del catecismo (Zacharius Ursinus) pone en su comentario sobre el catecismo, este consuelo supone &amp;quot;la seguridad de la remisión libre del pecado y de la reconciliación con Dios por y a causa de Cristo y una cierta esperanza de la vida eterna; impreso en el corazón por el Espíritu Santo por medio del evangelio, de tal manera que no dudamos sino que somos salvos para siempre, de acuerdo a la declaración del apóstol Pablo: ¿Quién nos separará del amor de Cristo?&amp;quot; Nota que el catecismo habla de nuestro &amp;quot;único&amp;quot; consuelo. No existe ningún otro consuelo y seguridad para encontrarnos lejos de Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como respuesta a la pregunta de apertura, el catecismo declara que &amp;quot;Yo, con mi alma y cuerpo, tanto en la vida como en la muerte&amp;quot;, tendré este consuelo. En un parafraseo de Romanos 14:7-8, se nos recuerda que el cuidado de Dios se extiende a nosotros durante el curso de nuestras vidas. Cristo ha eliminado la maldición; existe la seguridad de la salvación en esta vida y la resurrección de nuestros cuerpos al final de la era (ver Q&amp;amp;amp;A 57-58). Este conocimientos nos consuela ahora y nos prepara para lo que nos espere en el futuro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestro consuelo se deriva del hecho que &amp;quot;Yo no me pertenezco&amp;quot;. Estas palabras se tomaron de 1 Corintios 6:19-20: &amp;quot;No sois vuestros, porque comprados sois por precio. glorificad pues á Dios en vuestro cuerpo&amp;quot;. Somos de Cristo y Él hará con nosotros lo que desee. Este consuelo se basa en el hecho de que Dios es soberano y tiene le poder de hacer lo que ha prometido. Este hecho maravilloso se explica mejor en la siguiente parte de la respuesta. &amp;quot;Pero [yo] pertenezco a mi fiel Salvador Jesucristo&amp;quot;. El catecismo nos lleva lejos de nuestra fe (el subjetivo) a la obediencia de Cristo, mi &amp;quot;fiel&amp;quot; Salvador (el objetivo). Cristo cumplió toda rectitud y murió por nuestro pecado en la cruz por mi. Los detalles de la obediencia de Cristo se describen más detalladamente en la siguiente parte de la respuesta: &amp;quot;quien con SU sangre preciosa&amp;quot;. Estas palabras vienen de 1Pedro 1:18-19 &amp;quot;Sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra vana conversación, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata; sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación&amp;quot;. La muerte de Cristo es la única manera por la cual la culpa del pecado humano se puede eliminar (expiación) y la cólera de Dios se apartó (propiación). El catecismo nos recuerda que la base de nuestra salvación es el trabajo de Cristo por nosotros no nuestra fe o nuestro buen trabajo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después, la primera respuesta del catecismo nos dice que la muerte de Jesús radica en el corazón de esta salvación prometida porque Él &amp;quot;ha satisfecho completamente por todos mis pecados&amp;quot;. La muerte de Cristo por si misma satisface la justicia del Dios santo (Rom. 3:21–26). Ningún trabajo o ceremonia religiosa humana puede hacerlo. No solo eso, sino que Su muerte &amp;quot;me ha redimido de todo poder del diablo&amp;quot;. Este es un eco de 1 Juan 3:8: &amp;quot;Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo&amp;quot;. Satán ha sido expulsado del cielo para que ya no pueda acusarnos ante el juicio divino. La victoria de Cristo sobre él es evidente en la cruz (Co. 2:13-15). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El catecismo entonces declara que la verdad preciosa que nuestro aseguramiento de salvación y nuestra perseverancia en la fe son también el trabajo de Cristo. [Cristo] me preserva así que sin la voluntad de mi Padre en el cielo ningún cabello puede caer de mi cabeza&amp;quot;. Esto se tomó de Mateo 10:29-30: &amp;quot;No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae á tierra sin vuestro Padre. Pues aun vuestros cabellos están todos contados&amp;quot;. Para poseer el consuelo prometido en el Evangelio, necesito saber que el cuidado soberano de Dios se extiende a todos los aspectos de mi vida. Nada me pasa lejos de la voluntad de Dios. De hecho, &amp;quot;todo debe trabajar junto para mi salvación&amp;quot; (ver Rom. 8:28). Dios ha ordenado todas las cosas. Nos redime del pecado y al final, Dios lo convertirá en mi bien. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, aprendemos que este consuelo se vuelve mío a través del trabajo del Espíritu Santo. “Por qué, por su Espíritu Santo, Él también me asegura la vida eterna&amp;quot;. El Espíritu Santo es testigo de la verdad de la Palabra de Dios y confirma la promesa que me hizo Dios que Él salvará a todo aquél que confíe en Cristo. Este mismo Espíritu interior &amp;quot;me hace desear con todo mi corazón y estar listo de ahora en adelante para vivir en Él&amp;quot;. Es Dios quien verá Su buen trabajo hasta el final. Aquel que me justifica también me santifica. Él que empezó un buen trabajo en mi lo verá hasta el final. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Saber estas cosas me da un consuelo indescriptible en la vida y en la muerte.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFQu%C3%A9_es_Verdad%3F:_Integridad_Doctrinal</id>
		<title>¿Qué es Verdad?: Integridad Doctrinal</title>
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				<updated>2009-08-22T20:30:42Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | What is Truth: Doctrinal Integrity}}&amp;amp;nbsp;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la época actual de inconciencia general y desviación de la fe Cristiana ortodoxa, una de las mayores necesidades es el retorno a la integridad doctrinal. En particular, los hombres que hablan desde el púlpito sagrado, deben ser hombres que enseñen la verdad y nada más que la verdad sobre la Palabra de Dios. Una de las necesidades más apremiantes del mundo de las tinieblas, que está tan lleno de falsedad, es la clara declaración de la verdad de la Palabra de Dios. &amp;lt;br&amp;gt;Satanás tentó a Eva en el área de la integridad doctrinal. Se atrevió a acusar a Dios de falta de integridad. Con la caída del hombre, la continua tentación del mundo, de la carne, y del Demonio, es no ser tan honestos en nuestro diario vivir. Como dijo Jesús, El es la verdad y la vida, y por tanto el Evangelio involucra declarar la verdad en un mundo lleno de mentiras. Todos los cristianos al ser testigos de Cristo debemos declarar toda la verdad del Evangelio. &amp;lt;br&amp;gt;Todo conocimiento verdadero que se encuentra en el universo ha sido puesto ahí por Dios, el Creador. Dios es verdad. A la larga, toda la verdad reside en El. El es entonces, la fuente de toda verdad que encontramos en el mundo que El hizo. Entonces, cuando Dios dijo las primeras palabras del pacto a Adán, y le prohibió comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, estaba reafirmando la verdad. Satán abiertamente declara que esto es falso al tentar a Eva. Jesús, al dirigirse a los judíos no creyentes, dice que Satanás es el padre de la mentira: “Ustedes son de su padre, el diablo, cuyos deseos quieren cumplir. Desde el principio éste ha sido un asesino, y no se mantiene en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando miente, expresa su propia naturaleza, porque es un mentiroso. ¡Es el padre de la mentira! (Juan 8:44, NVI de principio a fin). Su incredulidad se basaba en el hecho de que sus corazones estaban llenos de pecado y no estaban regenerados. En otro versículo Jesús dice de si mismo que él es “el camino, la verdad y la vida: nadie viene al Padre sino por mi” (Juan 14:6). El estaba afirmando que desde que Satanás introdujo la falsedad, o la falta de integridad en el mundo, la cual Adán abrazó en su caída, una de las necesidades básicas del mundo es la reintroducción de la verdad en él. Jesús reafirmó que esto es lo que El estaba haciendo en el mundo, y que el único camino hacia la salvación es por medio de El, que es verdad en si mismo. Jesús dio testimonio de esto a Pilatos: “Eres tú quien dice que soy rey. Yo para esto nací, y para esto vine al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que está de parte de la verdad escucha mi voz”. (Juan 18:37). Pilatos cínicamente contestó, “¿Qué es la verdad?”, mostrándonos así su naturaleza no regenerada.&amp;lt;br&amp;gt;En el mismo Evangelio Jesús confió el ministerio que El recibió del Padre a sus discípulos. “Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad. Como tú me enviaste al mundo, yo los envío también al mundo. Y por ellos me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.” (Juan 17:17–19). Jesús está orando para que Dios aparte a sus discípulos “en la verdad” para que ellos puedan proclamar la verdad de Su Evangelio en este mundo de falsedad y tinieblas. &amp;lt;br&amp;gt;La gran comisión de Jesús a la Iglesia en Mateo 28 define la misión de la iglesia de una manera doble. En primer lugar, debe evangelizar a los que están perdidos, y así reunir a los elegidos dentro de la iglesia. En segundo lugar, debe enseñar a aquellos que están en la iglesia todas las cosas que han sido reveladas en las Escrituras. Cualquier otra cosa que la iglesia haga debe ser secundaria. Tanto la evangelización como la enseñanza a sus miembros son un llamado a la iglesia a mantener una integridad doctrinal. El no hacer esto es desobedecer al mandamiento que Cristo dio a la iglesia. &amp;lt;br&amp;gt;Con estos antecedentes, es obvio que Dios ha puesto sobre los ministros de la Palabra la absoluta necesidad de ser fieles y sinceros a la Palabra en sus prédicas y enseñanzas. La gran y pesada tarea que yace sobre todo hombre que predica la Palabra es la de convertirse en sinceros interpretes de la Palabra. Dado que la Palabra de Dios fue dada en Hebreo y Griego, los hombres deben ser capaces de manejar estos idiomas con destreza para poder comprender adecuadamente el texto que desean predicar a su congregación. En otras palabras, el requisito de integridad en el ministerio de la Palabra demanda el compromiso de parte del predicador de estudiar la Palabra en su idioma original. &amp;lt;br&amp;gt;Parte de una sincera interpretación de la Biblia involucra la comprensión de cómo ciertos textos encajan en el sistema de la verdad establecido en las Escrituras. Así, el ministro de la Palabra debe estar conciente del sistema de teología que se establece en la Biblia. El estudio de la historia de la iglesia revela que la iglesia medieval perdió en gran medida la verdad del Evangelio, ya que substituyó la enseñanza de la Palabra de Dios por las tradiciones de los hombres. &amp;lt;br&amp;gt;La Reforma trajo un compromiso renovado al principio de ''sola Scriptura''. El resultado fue el redescubrimiento del Evangelio por parte de la iglesia, a medida que buscaba ser reformada por la Palabra de Dios. Uno de los beneficios de la Reforma fue la destilación de los dogmas de la iglesia en varios credos o confesiones Reformados. Se produjeron alrededor de treinta confesiones, y uno de los puntos más notables es ver la unidad básica de estas confesiones. &amp;lt;br&amp;gt;Para poder preservar la integridad de las prédicas en estas iglesias, los ministros debían y aún deben subscribirse a la confesión de las iglesias a las que sirven. La forma de suscripción históricamente requerida en las iglesias Presbiterianas Estadounidenses, y aún requerida en ciertas denominaciones como la Iglesia Presbiteriana en Estados Unidos y la Iglesia Presbiteriana Ortodoxa es: “¿Recibes y adoptas la Confesión de Fe y el Catecismo de esta Iglesia, y aceptas que contiene el sistema de la doctrina que se enseña en las Sagradas Escrituras?” En otras palabras, la ordenanza afirma que la Confesión y el Catecismo de Westminster establecen lo que la persona cree que la Biblia enseña. Es responsabilidad de aquellos que hacen tal voto de subscripción ser fieles en sus prédicas y enseñanzas al proclamar toda la Palabra de Dios tal como está establecida en las Escrituras y como se entiende en los estándares de la iglesia. Al no hacer esto, está rompiendo con la integridad doctrinal que El Señor espera de sus servidores. &amp;lt;br&amp;gt;A menudo en nuestros esfuerzos de evangelización, tendemos a presionar para obtener una respuesta emocional, sin antes comunicar adecuadamente al individuo las grandes doctrinas de la fe Cristiana. Debemos reconocer que una adecuada respuesta del corazón o de la conciencia solo puede darse luego de que la verdad del Evangelio ha sido impartida al pecador. Es únicamente luego de que la verdad del Evangelio ha sido aprehendida, que puede ocurrir una genuina respuesta bíblica. Vemos así la necesidad de una integridad doctrinal de parte de todos los cristianos que serán testigos del Evangelio ante el mundo que nos rodea. &amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%22%C2%BFA_ti_qu%C3%A9%3F_%C2%A1T%C3%BA_s%C3%ADgueme!%22</id>
		<title>&quot;¿A ti qué? ¡Tú sígueme!&quot;</title>
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | What is That to You? You Follow Me!}}''Líberado de la comparación mediante palabras abruptas'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:'''Juan 21:18-22'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después de resucitar de entre los muertos Jesús le preguntó tres veces a Pedro si él lo amaba. En las tres ocasiones Pedro le contestó que ''sí''. Jesús entonces le dijo a Pedro cómo sería su muerte – aparentemente crucificado. Pedro&amp;amp;nbsp;tuvo curiosidad de&amp;amp;nbsp;cómo le iría a Juan. Asi que le preguntó a Jesús,&amp;amp;nbsp;“¿Y qué con éste hombre?” Jesús no le hizo caso a la pregunta y dijo: “¿A ti qué? ¡Tú sígueme!” Aquí está&amp;amp;nbsp;el intercambio&amp;amp;nbsp;en&amp;amp;nbsp;su totalidad: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;''“En verdad, en verdad te digo: cuando eras más joven te vestías y andabas por donde querías; pero cuando seas viejo extenderás las manos y otro te vestirá, y te llevará adonde no quieras. Esto dijo, dando a entender la clase de muerte con que Pedro glorificaría a Dios. Y habiendo dicho esto, le dijo: Sígueme. Pedro, volviéndose, vio que les seguía el discípulo a quien Jesús amaba, el que en la cena se había recostado sobre el pecho de Jesús y había dicho: Señor, ¿quién es el que te va a entregar? Entonces Pedro, al verlo, dijo a Jesús: Señor, ¿y éste, qué? Jesús le dijo: Si yo quiero que él se quede hasta que yo venga, ¿a ti, qué? Tú, sígueme”''&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Las palabras abruptas de Jesús - “¡No es asunto tuyo, sígueme!” – son música a mis oídos. Ellas me liberan del lazo deprimente de la comparación funesta. A veces, cuando escanéo los anuncios&amp;amp;nbsp;de 'Christianity Today' (todos los diez mil), me desanimo. No tanto como lo hacía hace veinticinco años, pero aún encuentro agobiante la avalancha de sugerencias ministeriales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Libro tras libro, conferencia tras conferencia, DVD tras DVD, - diciéndome cómo tener éxito en&amp;amp;nbsp;el ministerio. Y todos dándome sutilmente el mensaje de que no lo estoy haciendo bien. La adoración podría ser mejor. La predicación podría ser mejor. La evangelización podría ser mejor. La asistencia pastoral podría ser mejor. El ministerio juvenil podría ser mejor. Las misiones podrían ser mejor.&amp;amp;nbsp;!Esto es lo que funciona!&amp;amp;nbsp;!Compra esto!&amp;amp;nbsp;!Ve aquí!&amp;amp;nbsp;!Hazlo de esta manera! Y para añadir leña al fuego,&amp;amp;nbsp;!algunos de esos libros y conferencias son míos! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que me sentí alentado por las palabras abruptas de Jesús hacia mí (y hacia ti): &amp;quot;¿Y a ti qué? ¡Tú sígueme!&amp;quot; Pedro acababa de escuchar una palabra muy fuerte: Tú morirás - con mucho dolor. Y su primer pensamiento fue la comparación. ¿Y qué con Juan? Si yo tengo que sufrir, ¿sufrirá él también? Si mi ministerio va a terminar de esa forma, ¿cómo terminará el suyo? Si no llego a vivir una larga vida de ministerio fructífero, ¿llegará a hacerlo él? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De esa&amp;amp;nbsp;forma pensamos como pecadores. Comparar. Comparar. Comparar. Ansiamos saber en dónde estamos en comparación con otros. Hay algo de orgullo si podemos encontrar a alguien que sea menos efectivo que nosotros. ¡Ay! Aún recuerdo la pequeña nota que me dejó mi Asistente Residente en Elliot Hall durante mi último año en Wheaton: “Amar es&amp;amp;nbsp;dejar de comparar.” ¿Qué tiene que ver eso contigo, Piper? ¡Sígueme! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*¿A ti qué te importa que David Wells tenga tan amplio conocimiento de los efectos dominantes del postmodernismo? ¡Tú sígueme! &lt;br /&gt;
*¿A ti qué te importa que Voddie Baucham recite el Evangelio tan&amp;amp;nbsp;poderosamente ''sin usar&amp;amp;nbsp;notas?'' ¡Tú sígueme! &lt;br /&gt;
*¿A ti qué te importa que Tim Keller vea tan claramente las conexiones&amp;amp;nbsp;entre el Evangelio&amp;amp;nbsp;y la vida profesional? ¡Tú sígueme! &lt;br /&gt;
*¿A ti qué te importa que Mark Driscoll sepa al dedillo el lenguaje y la locura de la cultura pop? ¡Tú sígueme! &lt;br /&gt;
*¿A ti qué te importa que Don Carson lea quinientos libros al año y combine la perspicacia pastoral con la profundidad y exhaustividad de un erudito? ¡Tú sígueme!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa palabra&amp;amp;nbsp;causó en mí&amp;amp;nbsp;gran regocijo. Jesús no me juzga por mi superioridad o inferioridad respecto a otras personas. Ningún predicador. Ninguna iglesia. Ningún ministerio. Esos no son los estándares. Jesús tiene un trabajo para que yo haga (y uno diferente para ti). No es lo que le ha dado a otros a hacer. Hay gracia en hacerlo. ¿Confiaré en El por esa gracia y haré lo que me ha sido dado a hacer? Esa es la pregunta. ¡Oh! ¡La libertad que llega cuando Jesús nos fortalece! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Espero que encuentres el ánimo y la libertad hoy, cuando escuches a Jesús decir a todas tus comparaciones: ¿A ti qué? ¡Tú sígueme! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aprendiendo a caminar en libertad contigo, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pastor John&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Lo_Que_Nosotros_Creemos_De_La_Ca%C3%ADda</id>
		<title>Lo Que Nosotros Creemos De La Caída</title>
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				<updated>2009-08-22T20:30:11Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | What We Believe About the Fall}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Los Pecados del Hombre y su Separación de Dios'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Afirmación de la Fe por parte del anciano de la iglesia de Belén, Parte 5 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5.1 Creemos que, aunque Dios hizo rectos los hombres, el engaño sutil de Satanás les ha desviado de la palabra y sabiduría de Dios,&amp;lt;ref&amp;gt;Mira, sólo esto he hallado: que Dios hizo rectos a los hombres, pero ellos se buscaron muchas artimañas. (Eclesiastés 7:29)&amp;lt;/ref&amp;gt; y el hombre eligió tomar lo prohibido.&amp;lt;ref&amp;gt; Pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás. (Génesis 2:17) Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió. (Génesis 3:6)&amp;lt;/ref&amp;gt; Al hacer esto, el hombre declaró su independencia y desconfianza de su Creador misericordioso y bueno. Así es cómo los pecados de nuestros primeros padres les separaron de la comunión con Dios y les quitaron su inocencia original.&amp;lt;ref&amp;gt;Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales. Y oyeron al SEÑOR Dios que se paseaba en el huerto al fresco del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia del SEÑOR Dios entre los árboles del huerto. (Génesis 3:7-8) Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron. (Romanos 5:12) Ahora bien, si se predica que Cristo ha resucitado de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? (1 Corintios 15:21)&amp;lt;/ref&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5.2 Creemos que la caída de Adán, el primer hombre, se extendió a la caída de todos los hombres, de tal manera que la corrupción, culpa, muerte y condenación pertenecen a todos.&amp;lt;ref&amp;gt;Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron; pues antes de la ley había pecado en el mundo, pero el pecado no se imputa cuando no hay ley. Sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre los que no habían pecado con una transgresión semejante a la de Adán, el cual es figura del que había de venir. Pero no sucede con la dádiva como con la transgresión. Porque si por la transgresión de uno murieron los muchos, mucho más, la gracia de Dios y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo, abundaron para los muchos. Tampoco sucede con el don como con lo que vino por medio de aquel que pecó; porque ciertamente el juicio surgió a causa de una transgresión, resultando en condenación; pero la dádiva surgió a causa de muchas transgresiones resultando en justificación. Porque si por la transgresión de uno, por éste reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por medio de uno, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia. Así pues, tal como por una transgresión resultó la condenación de todos los hombres, así también por un acto de justicia resultó la justificación de vida para todos los hombres. Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos. (Romanos 5:12-19)&amp;lt;/ref&amp;gt; Así, todos los hombres son naturalmente corruptos,&amp;lt;ref&amp;gt; En los [pecados] anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. (Efesios 2:2-3)&amp;lt;/ref&amp;gt; escalivizados a los pecados,&amp;lt;ref&amp;gt;¿No sabéis que cuando os presentáis a alguno como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, ya sea del pecado para muerte, o de la obediencia para justicia?. …Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres en cuanto a la justicia. (Romanos 6:16, 20)&amp;lt;/ref&amp;gt; y no pueden&amp;lt;ref&amp;gt; Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque se disciernen espiritualmente. (1 Corintios 2:14) Ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo, y los que están en la carne no pueden agradar a Dios. (Romanos 8:7-8) Pero hasta el día de hoy el SEÑOR no os ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oír. (Deuteronomio 29:4)&amp;lt;/ref&amp;gt; complacer a Dios y superar sus preferencias a autogobernarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5.3 Creemos que Dios ha sometido la creación al vano,&amp;lt;ref&amp;gt; Porque la creación fue sometida a vanidad, no de su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sometió, en la esperanza. (Romanos 8:20)&amp;lt;/ref&amp;gt; y todos los humanos son justamente responsables de la desgracia de enfermedad,&amp;lt;ref&amp;gt;Y no sólo ella , sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, aun nosotros mismos gemimos en nuestro interior, aguardando ansiosamente la adopción como hijos, la redención de nuestro cuerpo. (Romanos 8:23)&amp;lt;/ref&amp;gt; decadencia,&amp;lt;ref&amp;gt;Por tanto no desfallecemos, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día. (2 Corintios 4:16)&amp;lt;/ref&amp;gt; desastre,&amp;lt;ref&amp;gt;¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Tal como está escrito: POR CAUSA TUYA SOMOS PUESTOS A MUERTE TODO EL DIA; SOMOS CONSIDERADOS COMO OVEJAS PARA EL MATADERO. (Romanos 8:35-36)&amp;lt;/ref&amp;gt; y pérdida.&amp;lt;ref&amp;gt;Pero no queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como lo hacen los demás que no tienen esperanza. (1 Tesalonicenses 4:13)&amp;lt;/ref&amp;gt; Así toda la desgracia y sufrimiento en el mundo es un eco y testigo de la maldad grande de la depravación del corazón del hombre; Dios nos da vida cada día, Dios nos da la oportunidad de empezar de nuevo y arrepentir.&amp;lt;ref&amp;gt;¿O tienes en poco las riquezas de su bondad, tolerancia y paciencia, ignorando que la bondad de Dios te guía al arrepentimiento?. (Romanos 2:4)&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFQu%C3%A9_Preguntas_Nos_Sugiere_un_Consejero_B%C3%ADblico_Que_Hagamos%3F</id>
		<title>¿Qué Preguntas Nos Sugiere un Consejero Bíblico Que Hagamos?</title>
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				<updated>2009-08-22T20:29:43Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | What Questions Does a Biblical Counselor Suggest We Ask}}Todos los ministerios vitales de la Palabra y el Espíritu llegan a una encrucijada: La verdad se encuentra con la verdad. El Redentor Divino se encuentra con la necesidad humana honesta. Así que, cuando dos (o más) personas se encuentran en un discipulado o en consejería pastoral, ellos tienen que poner sobre la mesa los elementos clave de ese conocimiento más profundo que cambia las vidas hoy y para siempre. Existe una relación de “tiempo real” entre Dios y todas Sus criaturas. Hoy algo está en juego, no importa que concienzudamente fieles o ciegamente desobedientes seamos. Si este es el caso, entonces dos preguntas claves deben entretejerse a través de todo lo que es dicho y hecho en el discipulado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Primero, ¿Qué está enfrentando en la vida ''esta'' persona?&amp;amp;nbsp;'''&amp;amp;nbsp; Dicho más deliberadamente, ¿Cuál es su mayor lucha y necesidad en ''este momento''? ¿Dónde enfrentará las decisiones más importantes de ''hoy''? En ese momento, en esa decisión, ¿qué hará usted? ¿Cómo tratará usted a la gente? ¿ En qué va a creer? ¿Dónde va a poner (o perder) su confianza? ¿ Qué va a querer? ¿Cómo va a reaccionar en esa circunstancia? Estas preguntas buscan las cuestiones de elección significativas y criticas en la vida cotidiana de una persona. “Cuando usted enfrente esa situación, a donde recurrirá? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Segundo, ¿qué dice el Señor que habla ''directamente'' a lo que usted está enfrentando?''' ¿Quién es El? ¿Qué está haciendo El? ¿Qué es lo que El promete? ¿Cuál es Su voluntad? Y, ¿Qué es lo que El le llama a usted a creer, necesitar, confiar, esperar y obedecer? Estas preguntas exploran las percepciones actuales de una persona del Dios que está presente y no está silencioso. ¿Es lo que dice y hace Dios inmediatamente pertinente o carece de importancia? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ambas preguntas nos ayudan a trabajar juntos en lo que cuenta. El ministerio está siempre en el negocio de ayudar a la gente a hacer conexiones que no han estado haciendo.&amp;amp;nbsp; Siempre está reinterpretando lo que está pasando, con el propósito de identificar las oportunidades redentoras en lo que parecen ser los mismos hábitos de siempre.&amp;amp;nbsp; Traza las anteriormente invisibles consecuencias prácticas de la vida en Cristo. Siempre está rehaciendo mentes, corazones y estilos de vida que están aun deformes. Estas preguntas le ayudaran a decir las palabras oportunas, significativas y apropiadas que ayudarán a la gente a transformar sus vidas con el objeto de ser discípulos de Jesús. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La primera pregunta nos ayuda a comprender la “etapa” (organizada providencialmente por el Viñador) donde el crecimiento (o endurecimiento) se lleva a cabo diariamente. Esto hace relevante al discipulado. De vez en cuando, hay un asunto “grande”, una vuelta en U enorme, una elección importante en la dirección que toma la vida. Pero normalmente, estos momentos decisivos ocurren en las pequeñas elecciones de la vida: Las palabras que decimos o no decimos, las actitudes que adoptamos o resistimos, las tareas que hacemos o denegamos, la manera en que amamos o ignoramos a otros, nuestras reacciones a algún problema típico. Si el amor es la fruta del Espíritu, lo necesitamos a Él en el acto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda pregunta nos ayuda a captar que es lo que esta persona comprende (o no comprende) acerca de Dios y como Él nos encuentra. Esto le permite al discipulado a edificar sobre y a fortificar lo que alguien ya sabe. (Pero, ¡qué fácilmente nos olvidamos, nos distraemos o le damos la espalda obstinadamente!) Entonces ustedes pueden añadir con juicio lo que alguien desconoce aun que puede hacer toda la diferencia. Muchas veces, la gente que ministramos ya &amp;quot;sabe&amp;quot; la verdad significativa, pero no la ''saben'' de la manera que puede cambiar sus vidas. El discipulado hace el trabajo duro de heñir lo que es verdadero a como realmente vivimos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ustedes harán estas dos preguntas en cientos de maneras distintas. Ellas son cosas que ustedes como ministros deben preguntar continuamente de todo lo que ven y escuchan ya sea que hagan la pregunta en voz alta o no. Ustedes están buscando los puntos de elección significativos, en tiempo real - hoy, esta semana, durante esta temporada en la vida de esta persona. Ustedes están buscando los lugares donde pueden decirle al otro: “''Aquí''es donde necesita ''ésta'' gracia y verdad.&amp;quot; Muchas veces le diré a alguien: “El Viñador utiliza tijeras para podar, no una motosierra. El no va a trabajar en todo al mismo tiempo. El no va a forzarlo a enfrentar todo tipo de problemas enseguida. El no va a cambiar todo dentro de usted o educarle en todo lo que se trata de El. Pero ''algo'' acerca de quien es El y lo que El le dice a usted hará una diferencia crítica en algún reto que usted está enfrentando ahorita. Al ministrar a otra persona, no estoy haciendo nada más que seguir el mismo tipo de interrogación y razonamiento que yo tambien necesito, y encuentro que el Ministro me lleva consigo. Dios se encuentra con usted en el lugar exacto donde usted está. De esto se tratan todas estas preguntas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sospecho que la mayoría de nuestros esfuerzos de ministrar hace mejor trabajo de educar a la gente en teología básica, conocimiento de la Biblia, principios de la ética Cristiana, las promesas de Dios, técnicas de ministerio y las disciplinas de la gracia, que en hacer las buenas preguntas causando que todas esas buenas enseñanzas brillen con relevancia. Yo he encontrado que este tipo de investigación es enormemente provechoso. Me ayuda a comprender mejor a la gente que Dios me ha llamado a servir (aun cuando me ayuda a mí a entenderme a mi mismo). Ayuda a otros a comprender mejor como Dios los encuentra en la vida real (aún cuando me ayuda a mí). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También es significativo como estas dos preguntas les ayudan a ustedes a comprender las Escrituras. Piensen en eso por un minuto. Ustedes deberían de hacer las mismas preguntas de la Biblia que hacen de las personas. Claro y ¿por qué no? La Biblia es acerca de la gente y problemas, y misericordias, y elecciones y luchas, y de la esperanza. Así que, pregunten a las Escrituras: ¿Qué estaban enfrentando esas gentes en aquellos tiempos? ¿Que escogió Dios para demostrarles y decirles al conocerlos? Las situaciones particulares y elecciones de hoy en día nunca son exactamente las mismas, pero siempre hay temas en común. Y aunque nuestro Dios salvador nunca trabaja dos veces en exactamente la misma manera. Él sigue siendo el mismo ayer, ahora y siempre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas dos preguntas les ayudan a captar como funcionan las Escrituras. La Palabra no es un libro de texto de verdades normativas y de silogismos. No funciona como un texto de teología sistemática, repleta de proposiciones abstractas y organizadas lógicamente. Y no es una tesorería de textos y versículos. Un estudio sobre el tema utilizando una concordancia no es a menudo la mejor manera de comprender algo bíblicamente. La Biblia no es un manual de instrucciones, un manual de auto-ayuda, o de lectura edificante. Las Escrituras no funcionan como algún manual lleno de principios abstractos, consejos, pasos, dichos y anécdotas animadoras. Más bien, la Palabra de Dios nos revela a la persona que es Dios, sus promesas, sus maneras, y su voluntad en acción sobre el “escenario” e “historia&amp;quot; de las vidas humanas reales. Nuestras dos preguntas nos afinan a eso; ellas surgen de afinarse a eso. En nuestro ministerio de ayudar a los discípulos, deberíamos de tratar de funcionar de la misma manera que funcionan las Escrituras. Estamos ministrando a los mismos tipos de personas que recibieron originalmente cualquier parte particular de la Palabra. Así que, ¡dejemos entrar al Dios viviente a los momentos cotidianos notables!&amp;amp;nbsp; Permítanme dar una resumen, y luego ilustrar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A cada instante, la Palabra de Dios demuestra a la gente enfrentando problemas particulares y puntos de elección. En medio de problemas y oportunidades en sus vidas, están tentados a creer en mentiras particulares, a escoger errores particulares, y a vivir en maneras desagradables, perversas y complicadas. (Esta es nuestra primera pregunta) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y las Escrituras muestran la brillante luz de vida del Señor, al Dios verdadero y viviente que, de manera redentora, entra a la condición humana y endereza los retuertos, hablando la sabiduría que necesitamos. (Esta es nuestra segunda pregunta) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y, en medio de todos los problemas y las oportunidades, las Escrituras muestran a algunas personas creyendo lo verdadero, escogiendo lo que es bueno, y viviendo en maneras que son sencillamente bellas. Gente enteramente al gusto de Dios. Ellos necesitan, buscan y recurren al Señor. Soberanamente, presenciamos al verdadero hombre enteramente al gusto del Señor, ese Señor brillante, el Verbo hecho carne, viviendo con nosotros, conmovido por nuestras flaquezas, lleno de gracia, verdad y gloria, amando a Dios y al prójimo. (Esta es la meta de nuestro discipulado) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consideren un ejemplo sencillo de como las Escrituras nos ministra en medio de lo que enfrentamos. ¿Alguna vez han enfrentado una situación amenazadora más honesta y maravillosamente que ésta? &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;''Ten piedad de mí, oh Dios, ten piedad de mí, porque en Ti se refugia mi alma; en la sombra de tus alas me ampararé hasta que la destrucción pase. Clamaré al Dios Altísimo, al Dios que todo lo hace para mí. El enviará desde los cielos y me salvará; El reprocha al que me pisotea. Dios enviará su misericordia y su verdad. (Salmo 57: 1-3)''&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Observen todos esos verbos activos. Ellos describen al Dios que yo necesito honestamente. (De nuevo nuestra segunda pregunta) ¿Están aprendiendo aquellas personas que ustedes ministran una relación tan directa con este Dios? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observen como luego procede el salmo. Un hombre describe gráficamente su experiencia de enfrentar una amenaza, y su intención es de evocar en ustedes esa misma experiencia, conectándola a lo que ustedes enfrentan. Imagínense a si mismos sintiéndose amenazados agudamente por personas con intenciones aniquiladoras, pisoteados y arrollados; acechados y rodeados por una manada de leones; yaciendo en la tierra indefensos entre depredadores que respiran fuego; asaltados por asesinos violentos cuyas bocas son lanzas, flechas y espadas; atrapados por gente que quiere dañarlos, que tienden una red y cavan una fosa para cazarlos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las palabras de la película''El Parque Jurásico'': “Se escaparon los velocirráptores”. Los terroristas están en su ciudad. Pero estas son sólo versiones extremas de la vida cotidiana en la selva humana. Chismosos y difamadores murmuran en su trabajo. Facciones brotan en su iglesia. Familiares manipulan, fastidian, mienten, traman y se agrupan en su contra para salirse con la suya. El otro conductor, agresivo y violento, le hace gestos y le dice obscenidades. Así que, ¿qué está enfrentando usted hoy? ¿Qué cosa le está amenazando? (Nuestra primera pregunta de nuevo) El Salmo hace la experiencia amenazadora escalofriantemente precisa, pero deja indefinidas las circunstancias precisas. Esto invita a los discípulos que introduzcan sus propios detalles personales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observen más aun, en medio de esta experiencia difícil y perturbadora, el asombroso fundamento del salmo: “Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios. Sea tu gloria sobre toda la tierra.” (Salmo 57:5) Es una maravilla. Aquí está la fe viviente a que aspira el discipulado verdadero. Intencionalmente puesto en medio de dificultades, esta es una manera totalmente distinta de ver a las cosas y responder. Estas oraciones son el eje donde gira todo lo que está en el salmo. Les garantizo a ustedes, la gente que ustedes ministran no piensan de esta manera muy a menudo. Ustedes y yo no pensamos de esta manera muy a menudo. La gente que se siente amenazada reacciona por lo general con temor, venganza o evasión. Se olvidan del Dios exaltado. El discipulado aspira a ayudar a que estas personas lo recuerden. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y finalmente, ¿alguna vez ha expresado alguien de esta manera la esencia de la dicha más honesta y maravillosamente? &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;''Firme está mi corazón, oh Dios, mi corazón está firme; ¡cantaré y entonaré salmos! ¡Despierta, gloria mía! ¡Despertad, arpa y lira! ¡A la aurora despertaré! Te alabaré entre los pueblos, Señor; Te cantaré alabanzas entre las naciones; Porque grande, hasta los cielos, es tu misericordia, y hasta el firmamento tu verdad. Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios. Sea tu gloria sobre toda la tierra.” (Salmo 57:7-11)''&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí en el escenario de los problemas reales y puntos de elección, hemos visto y escuchado como operan los dos medios principales de fe:&amp;amp;nbsp; La necesidad y la felicidad. Hemos presenciado a un discípulo, un portador de imagen, un hombre enteramente al gusto de Dios en medio de sus pensamientos, emociones y acciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tal fe viviente es la fuente de la meta final de nuestro discipulado: Todos los detalles prácticos y necesidades de la obediencia a Dios, amor, servicio, valor, resistencia divina a la maldad, y la misericordia. Nuestro discipulado aspira a estas acciones prácticas y bellas en el escenario de la vida real. El Salmo 57 no llega ahí. Es solo un video corto de la dimensión vertical operando entre los problemas de la vida. Pero establece la dimensión horizontal: Efesios 4; 1 Corintios 13; Romanos 12; 1 Pedro; Lucas 6:21-49; y el resto de la ética de Dios de la operación del amor práctico entre las adversidades. Esta es la recompensa; estas obediencias pequeñas, constructivas y de otra manera inexplicables son la recompensa. La fe trabaja a través del amor. Estos son los procedimientos para negociar el perdón, de hacer elecciones constructivas, de la buena comunicación, de la pacificación vigorosa, de la toma de decisiones sensatas, de la administración financiera y todo lo demás. Esta es “la imagen de Cristo” compenetrándose en el corazón de un discípulo y desarrollándose en la marcha del discípulo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas dos simples preguntas: '''¿Qué está enfrentando usted? ¿Cómo se enlaza Dios? -'''expresan la agenda fundamental de nuestro discipulado. Ellas establecen el llamado a la fe explicita y al amor explicito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''David Powlison''', M.Div., Ph.D. redacta The Journal of Biblical Counseling, aconseja y da clases en la Escuela de Consejería Bíblica en CCEF, y da clases de Teología Practica en el Seminario Teológico en Westminster. El ha escrito: ''Power Encounters: Reclaiming Spiritual Warfare, Competent to Counsel: The History of a Conservative Protestant Anti-Psychiatry Movement, Seeing with new Eyes: Counseling and the Human Condition through the Lens of Scripture''; y numerosos artículos sobre la consejería.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFCu%C3%A1l_Es_la_Voluntad_de_Dios_y_C%C3%B3mo_la_Hacemos%3F</id>
		<title>¿Cuál Es la Voluntad de Dios y Cómo la Hacemos?</title>
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				<updated>2009-08-22T20:29:30Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | What Is the Will of God and How Do We Know It?}} &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Romanos 12:1-2'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. 2Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El objetivo de Romanos 12:1-2 es que toda nuestra vida se vuelva “una adoración espiritual”. El versículo 1 dice: “[…] que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, ''que es'' vuestro culto racional”. El propósito de la vida humana, ante los ojos de Dios, es que refleje a Cristo tan valioso como realmente es. Adoración significa usar nuestras mentes, nuestros corazones, y nuestros cuerpos para expresar el valor de Dios y todo lo que él es para nosotros en Cristo Jesús. Hay una forma de vivir (una forma de amar) que refleja el valor de Cristo. Hay una forma de realizar nuestro trabajo de manera que exprese el verdadero valor de Dios. No poder encontrar esa forma de vivir puede significar que probablemente necesitemos cambiar de oficio. O puede significar que el versículo 2 no está ocurriendo como debiera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El versículo 2 es la respuesta de Pablo a cómo tornamos toda nuestra vida en una adoración. Necesitamos ser transformados. Necesitamos ser transformados no solo en nuestra conducta externa, sino también en la forma de sentir y de pensar (en nuestras mentes). “Transformaos mediante la renovación de vuestra mente” (versículo 2). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Convirtámonos en Lo Que Somos''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquellos que pertenecemos a Cristo Jesús ya somos nuevas criaturas en Cristo, compradas con su sangre: “si alguno está en Cristo, nueva criatura ''es''” (2da a los Corintios 5:17). Pero ahora debemos convertirnos en lo que somos. “Limpiad la levadura vieja para que seáis masa nueva, así como lo sois, sin levadura” (1ra a los Corintios 5:7). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Colosenses 3:10 nos dice: “Y os habéis vestido del nuevo ''hombre'', el cual se va renovando hacia un verdadero conocimiento, conforme a la imagen de aquel que lo creó”. En Cristo hemos sido ''renovados''; y ahora estamos siendo renovados día a día. Ese fue el tema que tratamos la semana pasada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora nos enfocaremos en la última parte del versículo 2, específicamente, en el objetivo de la mente renovada: “Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, [y aquí viene el objetivo] para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: ''lo que es bueno, aceptable y perfecto''”. Así que en nuestro enfoque del día de hoy está el término “voluntad de Dios”, y el tema de cómo la verificamos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Las Dos Voluntades de Dios''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la Biblia encontramos dos significados bien claros y diferentes para el termino “voluntad de Dios”. Necesitamos conocerlos para después decidir cuál de ellos está siendo usado aquí, en Romanos 12:2. Incluso, conocer las diferencias entre estos dos significados de “la voluntad de Dios” es importante para poder comprender una de las verdades más grandes y complejas de toda la Biblia, específicamente, que Dios es soberano por encima de todo y sin embargo no aprueba todo. Lo cual significa que Dios no aprueba todo lo que él mismo ordenó que ocurriera. Es decir, él censura algunos sucesos que él mismo origina Y ordena ciertos eventos que no aprueba. O para expresarlo de un modo más paradójico: En cierto sentido, Dios aprueba algunos eventos que, en otro sentido, no aprueba. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. La Voluntad de Dios Respecto a Su Decreto, o Respecto a Su Soberanía''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veamos el pasaje de las Escrituras que nos hace pensar de esta manera. Primero consideremos los pasajes que describen “la voluntad de Dios” como el control soberano de todo lo que ocurre. Uno de los pasajes más claros es el que relata la forma en que Jesús habló sobre la voluntad de Dios cuando estaba orando en Getsemaní. En Mateo 26:39 él dijo: &amp;quot;Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú quieras”. ¿A qué se refiere la voluntad de Dios en este versículo? Se refiere al soberano plan de Dios que tendría lugar unas horas después. Recordemos cómo dice Hechos 4:27-28: Porque en verdad, en esta ciudad se unieron tanto Herodes como Poncio Pilato, juntamente con los gentiles y los pueblos de Israel, contra tu santo siervo Jesús, a quien tú ungiste, 28para hacer cuanto tu mano y tu propósito habían predestinado que sucediera. De modo que “la voluntad de Dios” era que Jesús muriese. Este era su plan, su decreto. No había cambios, por lo que Jesús se inclinó y dijo: «Aquí está mi petición pero haz lo que sea mejor». Aquí tenemos la voluntad soberana de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no perdamos aquí el tema más esencial, que incluye los pecados del hombre. Herodes, Poncio Pilato, los soldados, los líderes judíos (todos pecaron al cumplir la voluntad de Dios respecto a que su Hijo fuere crucificado (Isaías 53:10). Así que tengamos bien claro lo siguiente: Es la voluntad de Dios que ocurran ciertos eventos que él aborrece. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí tenemos un ejemplo en 1ra de Pedro. En 1ra de Pedro 3:17 Pedro escribe: “Pues es mejor padecer por hacer el bien, si así es la voluntad de Dios, que por hacer el mal”. En otras palabras: «Puede ser la voluntad de Dios que los cristianos suframos por hacer el bien». Dios tiene en mente la persecución para los cristianos. Pero perseguir a los cristianos, quienes no merecen ser perseguidos, es pecado. De modo que, nuevamente, Dios desea que sucedan eventos en los que está incluido el pecado (“Es mejor padecer por hacer el bien, si así es la voluntad de Dios”). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Efesios 1:11 Pablo expone, a modo de resumen, una afirmación devastadora, sobre esta verdad. Él dice: “También hemos obtenido herencia habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad”. La voluntad de Dios es su gobierno soberano de todo lo que ocurre. Y hay muchos otros pasajes de la Biblia, que muestran que la providencia de Dios en el universo alcanza hasta los más pequeños detalles de la naturaleza, y de las decisiones humanas: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
''Mateo 10:29:'' “¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Y ''sin embargo'', ni uno de ellos caerá a tierra sin ''permitirlo'' vuestro Padre”.&amp;lt;br&amp;gt;''Proverbios 16:33:'' “La suerte se echa en el regazo, mas del Señor viene toda decisión”&amp;lt;br&amp;gt;''Proverbios 16:1:'' “Del hombre son los propósitos del corazón, mas del Señor es la respuesta de la lengua”.&amp;lt;br&amp;gt;''Proverbios 21:1:'' “Como canales de agua es el corazón del rey en la mano del Señor”.&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí tenemos el primer significado de la voluntad de Dios: ''Es el control soberano de Dios sobre toda su creación.'' Diremos que esta definición identifica su ''voluntad'' soberana o su ''voluntad decretada.'' Esta voluntad no puede ser quebrantada. Siempre se cumple. El actúa conforme a su voluntad en el ejército del cielo y entrelos habitantes de la tierra; nadie puede detener su mano, ni decirle: “¿Qué has hecho?” (Daniel 4:35). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. La Voluntad de Dios Respecto a Sus Mandamientos''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora bien, el otro significado de la “voluntad de Dios” en la Biblia se refiere a lo que llamamos sus mandamientos. La voluntad de Dios es lo que él nos manda a hacer. Esta es la voluntad de Dios que nosotros podemos desobedecer y dejar de hacer. La voluntad de Dios respecto a su decreto la cumplimos, creamos en ella o no. Pero respecto a sus mandamientos es posible que fallemos y no los cumplamos. Por ejemplo, Jesús dijo: “No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21). No todos hacen la voluntad de su Padre. ''Así lo dice Jesús: no todos entrarán en el reino de los cielos'' ¿Por qué? Porque no todos hacen la voluntad de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después, Pablo dice en 1ra a los Tesalonicenses 4:3: “Porque esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación; es decir, que os abstengáis de inmoralidad sexual”. Aquí tenemos un caso muy específico de lo que Dios nos ordena: santidad, santificación, pureza sexual. Aquí tenemos su voluntad en cuanto a sus mandamientos. Pero, ¡hay tantos que no la obedecen! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en 1ra a los Tesalonicenses 5:18, Pablo dice: “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús”. Aquí tenemos, nuevamente, un aspecto especifico de la voluntad de Dios respecto a sus mandamientos: dad gracias en todo. Pero muchos no cumplen esta voluntad de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un Ejemplo más: “Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él, ¿cómo puede morar el amor de Dios en él?” (1ra de Juan 2:17). No todos permanecen en el amor de Dios por siempre. Algunos lo hacen. Otros no ¿A qué se debe esta diferencia? A que algunos hacen la voluntad de Dios y otros no. La voluntad de Dios, en este sentido, no siempre se cumple. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, teniendo en cuenta estos y muchos otros pasajes de la Biblia, concluyo que hay dos formas de hablar acerca de la voluntad de Dios. Ambas son verdaderas e importantes, y para nosotros es esencial comprenderlas y creer en ellas. Por tanto, podríamos referirnos a la voluntad de Dios como: la ''voluntad'' decretada de Dios (o su voluntad soberana), o: la voluntad de sus mandamientos. La ''voluntad'' de sus decretos, siempre se cumple, ya sea que creamos en ella o no. La voluntad de sus mandamientos puede ser quebrantada, y ocurre todos los días. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lo Precioso de la Verdad de Dios''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de relacionar este tema con Romanos 12:2, permítanme comentarles acerca de lo preciosa que son estas dos verdades. Ambas corresponden a una necesidad profunda que todos tenemos cuando estamos profundamente heridos, o experimentamos una gran pérdida. Por un lado, necesitamos tener la seguridad de que Dios es quien tiene el control y que por tanto, es capaz de hacer que todo nuestro dolor obre para nuestro bien y para el bien de todos los que aman a Dios. Y por otro, necesitamos saber que Dios se identifica con nosotros y no se deleita en el pecado ni en el sufrimiento que este ocasiona. Estas dos necesidades humanas se corresponden con la voluntad de Dios decretada y con la voluntad de Dios respecto a sus mandamientos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ejemplo, si una persona fue terriblemente abusada en su niñez, y alguien nos p regunta: «&amp;amp;nbsp;¿Cree usted que fue voluntad de Dios que ocurriera ese incidente?» Entonces ahora podemos comprender con un sentido bíblico todo lo antes expuesto, y podemos dar una respuesta que no contradiga la Biblia. Podríamos decir: «No, no fue la voluntad de Dios; porque él manda que no seamos abusivos, sino que nos amemos los unos a los otros. El abuso quebrantó su mandamiento y por tanto provocó ira y dolor en su corazón (Marcos 3:5)». Pero en otro sentido, pudiéramos responder: «&amp;amp;nbsp;Sí, fue la voluntad de Dios (su voluntad soberana), porque hay cientos de formas en las que pudo detener aquel abuso. Pero por razones que todavía no logro comprender del todo, no lo hizo». &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y usted, en correspondencia a estas dos voluntades, necesita que se cumplan dos condiciones.: Una es un Dios que sea lo suficientemente fuerte y soberano como para convertir esta situación en un bien; y la otra es un Dios que sea capaz de identificarse con nosotros. Por un lado, Cristo es el Rey Supremo y Soberano, y nada ocurre sin su consentimiento (Mateo 28:18). Por otro lado, Cristo es nuestro Sumo Sacerdote y se identifica con nosotros en nuestras debilidades y en nuestro dolor (Hebreos 4:15). El Espíritu Santo, cuando quiere, nos conquista conjuntamente con nuestros pecados (Juan 1:13; Romanos 9:15-16); y cuando quiere, permite que lo apacigüemos, lo agraviemos, y que lo enojemos (Efesios 4:30; 1ra a los Tesalonicenses 5:19). Su voluntad soberana es invencible, y su voluntad respecto a sus mandamientos puede ser dolorosamente quebrantada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Necesitamos estas dos condiciones (estas dos interpretaciones de la voluntad de Dios) no solo para encontrarle sentido a la Biblia, sino también para aferrarnos firmemente a Dios en el sufrimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿A Cuál de Estas Dos Voluntades Está Haciendo Referencia Romanos 12:2?''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora bien, ¿a cuál de estas dos voluntades se refiere Pablo en Romanos 12:2 (“Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno, aceptable y perfecto”)? De seguro que la respuesta es que Pablo se refiere a ''la voluntad de Dios'' respecto a sus mandamientos. Hay, al menos, dos razones para esta respuesta: Una es que Dios no tiene la intención de que conozcamos mucho de su voluntad soberana antes de tiempo. “Las cosas secretas pertenecen al Señor nuestro Dios, mas las cosas reveladas nos pertenecen a nosotros” (Deuteronomio 29:29). Si queremos conocer los detalles futuros de la voluntad de Dios en cuanto a lo que él decreta, lo que deseamos no es una mente renovada, sino una bola de cristal; lo cual no se llama transformación ni obediencia, sino adivinación o pronóstico del futuro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La otra razón por la que digo que Romanos 12:2 se refiere a la voluntad de Dios respecto a sus mandamientos, es que la frase “para que verifiquéis” implica que primero debemos aprobar la voluntad de Dios, y después obedientemente hacerla. Pero de hecho, no debemos aprobar el pecado, ni practicarlo, aunque sea parte de la voluntad soberana de Dios. El significado de Romanos 12:2 (al que Pablo se refiere) aparece parafraseado, casi exactamente en Hebreos 5:14, donde dice: “Pero el alimento sólido es para los adultos, los cuales por la práctica tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal” (En Filipenses 1:9-11 también encontramos otra paráfrasis). Aquí está el objetivo de este versículo: no debemos escudriñar cuál es la voluntad secreta de Dios que él planea hacer, sino discernir cuál es la voluntad revelada de Dios que nosotros debemos cumplir. Tres Etapas para Conocer y Hacer la Voluntad Revelada de Dios &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay tres etapas en el hecho de conocer y hacer la voluntad revelada de Dios, o sea, lo que Dios nos manda hacer; y todas ellas requieren una mente renovada, con el discernimiento que mencionamos anteriormente, el cual es otorgado por el Espíritu Santo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Primera Etapa''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, la voluntad de Dios respecto a sus mandamientos está revelada con una autoridad suprema y decisiva, solo en la Biblia. Y necesitamos tener una mente renovada para comprender y aceptar lo que Dios ordena en las Escrituras. Sin una mente renovada, distorsionáremos las Escrituras para evitar sus radicales mandamientos acerca de la abnegación, el amor, la pureza, y la suprema satisfacción que solo hay en Cristo. La voluntad autoritaria de Dios respecto a sus mandamientos, se encuentra solamente en la Biblia. Pablo dice: “Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia” (2da de Timoteo 3:16). No solo es útil para preparar al hombre para algunas buenas obras sino “para toda buena obra”. ¡Cuánta energía, tiempo, y devoción debemos emplear, los cristianos, en la Palabra escrita De Dios! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Segunda Etapa'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda etapa de la voluntad de Dios respecto a sus mandamientos, es nuestra aplicación de la verdad bíblica a situaciones nuevas, que pueden o no aparecer referidas en la Biblia. La Biblia no nos dice con quién casarnos, o qué auto manejar, o si debemos adquirir una casa, o dónde pasar nuestras vacaciones, qué teléfono celular debemos comprar, o qué clase de jugo de naranja tomar. Y así, otras miles de decisiones que debemos tomar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que necesitamos tener es una mente renovada, que esté tan moldeada y que sea tan gobernada por la voluntad de Dios revelada en la Biblia, que seamos capaces de ver y valorar toda circunstancia relevante con la mente de Cristo; y discernir qué es lo que Dios nos está llamando a hacer. Esta actitud es muy diferente a estar constantemente tratando de escuchar la voz de Dios diciéndonos qué debemos hacer. Las personas que tratan de guiar sus vidas escuchando voces, no están en concordancia con Romanos 12:2. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Existe una enorme diferencia entre: ''orar y trabajar por una mete renovada que discierna cómo aplicar la Palabra de Dios'' (por un lado) ''y el hábito de pedirle a Dios que nos dé una nueva revelación sobre qué debemos hacer'' (por otro lado). La adivinación no requiere transformación. Lo que Dios quiere que tengamos es una mente renovada, una nueva forma de pensar y juzgar, y no simplemente información nueva. Su objetivo es que seamos transformados, santificados, libertados, por medio de la verdad de su Palabra revelada (Juan 8:32; 17:17). De modo que la segunda etapa de la voluntad Dios respecto a sus mandamientos, es el discernimiento necesario para aplicar las Escrituras a las nuevas situaciones de la vida, mediante una mente renovada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Tercera Etapa''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, la tercera etapa de la voluntad de Dios respecto a sus mandamientos se refiere a la gran mayoría de las veces que actuamos en la vida sin una reflexión consciente antes de actuar. Me arriesgaría a decir que un buen 95&amp;amp;nbsp;% de nuestro comportamiento no es premeditado. O sea, la mayoría de nuestros pensamientos, actos, y acciones son espontáneas. Son simplemente un desbordamiento de lo que tenemos dentro. Jesús dijo: “[…] Porque de la abundancia del corazón habla la boca.﻿ El hombre bueno de su buen tesoro saca cosas buenas; y el hombre malo de su mal tesoro saca cosas malas. Y yo os digo que de toda palabra vana que hablen los hombres, darán cuenta de ella en el día del juicio” (Mateo 12:34-36). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué hago referencia a esta parte de la voluntad de Dios en cuanto a los mandamientos? Por una razón. Porque Dios dice mandamientos tales como: «No se enoje. No sea orgulloso. No codicie. No esté ansioso. No sea celoso. No envidie». Y ninguna de esas acciones (la ira, el orgullo, la codicia, la ansiedad, los celos y la envidia) son premeditadas, simplemente salen del corazón sin reflexión o intención consciente. Y a causa de ellas, somos culpables. Esas acciones quebrantan la voluntad de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por tanto, ahora queda claro que tenemos una gran tarea en la vida cristiana: Ser transformados mediante la renovación de nuestras mentes. Necesitamos nuevos corazones y nuevas mentes. Hagamos que el árbol sea bueno, y sus frutos serán buenos (Mateo 12:33). Aquí tenemos el gran desafío. Dios nos está llamando a ser transformados de esa manera. No podemos lograrlo por nosotros mismos. Necesitamos a Cristo, quien murió por nuestros pecados. Y necesitamos al Espíritu Santo para que nos guíe a la verdad que exalta a Cristo, y para que obre en nosotros la humildad que nos permite aceptar esta verdad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entreguémonos a esta realidad. Sumerjámonos en la Palabra escrita de Dios; saturemos nuestras mentes en ella. Y oremos para que el Espíritu de Cristo nos haga tan nuevos que nuestro crecimiento sea bueno, agradable, y perfecto (para que sea conforme a la voluntad de Dios).&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFQu%C3%A9_ocurre_al_nacer_de_nuevo%3F_Segunda_Parte</id>
		<title>¿Qué ocurre al nacer de nuevo? Segunda Parte</title>
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				<updated>2009-08-22T20:29:19Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | What Happens in the New Birth? Part 2}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Juan 3:1-10 '''&amp;lt;br&amp;gt;Caída la noche, un dirigente judío llamado Nicodemo, miembro de la secta de los fariseos, fue a entrevistarse con Jesús. 2 Le dijo: &amp;quot;Rabí, sabemos que Dios te ha enviado como maestro, porque nadie podría hacer las señales milagrosas que tú haces, si Dios no estuviera con él&amp;quot;. 3 Jesús le respondió: &amp;quot;Con toda certeza te digo que quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios&amp;quot;. 4 Le preguntó Nicodemo: &amp;quot;¿Qué significa eso? ¿Cómo puede nacer de nuevo un hombre cuando ya es viejo? ¿Acaso puede entrar otra vez en el vientre de su madre y volver a nacer?&amp;quot;. 5 Jesús le respondió: &amp;quot;Con toda certeza te digo que quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios&amp;quot;. 6 Lo que nace del ser humano es vida humana; lo que nace del Espíritu de Dios es vida espiritualmente renovada. 7 No te sorprendas porque yo te haya dicho que os es necesario nacer de nuevo. 8 Esto es como el viento, que lo oyes soplar, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va tampoco sabemos cómo actúa el Espíritu en quienes nacen a la nueva vida que de él procede&amp;quot;. 9 Nicodemo siguió preguntando: &amp;quot;¿Qué quieres decir con todo eso?&amp;quot; 10 Jesús prosiguió: &amp;quot;Tú, que eres un maestro de Israel, ¿no sabes de qué te estoy hablando? &amp;quot; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;Hoy completaremos el mensaje de la última sesión con respecto a lo que ocurre al nacer de nuevo. Jesús le dijo a Nicodemo en Juan 3:7: &amp;quot;No te sorprendas porque yo te haya dicho que os es necesario nacer de nuevo&amp;quot;. Y en el versículo tercero le dice a él, y a todos nosotros, que nuestras vidas eternas dependen de este nacer de nuevo: &amp;quot;Con toda certeza te digo que quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios&amp;quot;. Así que no estamos tratando algo marginal, opcional o superficial en la vida cristiana. El nuevo nacimiento no es como el maquillaje que los empleados de la funeraria utilizan para hacer que los cadáveres parezcan estar vivos. Es la creación de vida espiritual, no una imitación de la vida. &amp;lt;br&amp;gt;En la sesión anterior comenzamos a contestar a la pregunta ''¿Qué ocurre al nacer de nuevo?'' con dos afirmaciones: 1) No es la obtención de una religión nueva, sino de una vida nueva y 2) No es la declaración del aspecto sobrenatural de Jesús sino el experimentarlo por uno mismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Una vida nueva a través del Espíritu Santo'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;Nicodemo era un fariseo y por tanto era muy religioso. Pero no tenía vida espiritual y vio las obras sobrenaturales de Dios en Jesús, pero no experimentó ese trabajo sobrenatural en su propia persona. Uniendo esos dos aspectos por última vez, Jesús dijo que lo que Nicodemo necesitaba era una vida espiritual nueva conferida de manera sobrenatural por el Espíritu Santo. Lo que convierte a esta vida nueva en ''espiritual y sobrenatural ''es el hecho de ser la obra de Dios y del Espíritu. Es algo por encima de la vida natural de nuestros corazones físicos y nuestro cerebro. &amp;lt;br&amp;gt;En el versículo 6, Jesús dice: &amp;quot;Lo que nace del ser humano es vida humana; lo que nace del Espíritu de Dios es vida espiritualmente renovada&amp;quot;. La carne tiene un tipo de vida particular y cada ser humano es carne viva. Pero no todo ser humano es espíritu vivo. Para ello, o para tener vida espiritual, Jesús dice que debemos &amp;quot;nacer del Espíritu&amp;quot;. La carne genera un tipo de vida y el Espíritu produce otra diferente. Si no tenemos este segundo tipo, no veremos el reino de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Por el Espíritu Santo y en Jesús'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;Al concluir la sesión anterior, observamos dos cosas muy importantes: la relación del nacer de nuevo con Jesús y con la fe. Jesús dijo: &amp;quot;Yo soy el camino, la verdad y la vida&amp;quot; (Juan 14:6). El apóstol Juan dijo: &amp;quot;Dios nos ha concedido vida eterna, la vida que está en su Hijo. Por lo tanto, el que tiene al Hijo de Dios tiene en él la vida; el que no tiene al Hijo no tiene la vida&amp;quot; (1 Juan 5:11-12). Así que por una parte, la vida nueva que necesitamos está &amp;quot;en el Hijo&amp;quot;, Jesús es esa vida. Si le tenéis, tenéis también una vida espiritual nueva y eterna. Y por otra parte, en Juan 6:63, Jesús dice: &amp;quot;La vida que permanece procede del ''Espíritu''&amp;quot;. Es menester nacer del agua y del ''Espíritu'' para entrar en el reino de Dios (Juan 3:5). &amp;lt;br&amp;gt;Por lo tanto tenemos vida al estar conectados con el Hijo de Dios, que es nuestra vida, y ésta es el fruto de la intervención del Espíritu. Concluimos entonces que el trabajo del Espíritu en la regeneración es proporcionarnos una vida nueva al unirnos con Cristo. La manera en que Juan Calvino explica esto es: &amp;quot;El Espíritu Santo es el enlace por el cual Cristo nos une en efecto a Él&amp;quot; (''Institutos'', III, 1, 1). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Unidos a Jesús a través de la fe'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;Entonces así es cómo conectamos con la fe. Juan 20:31 dice: &amp;quot;Pero las que aquí se han narrado fueron escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, ''creyendo, tengáis vida ''por medio de Él”. Y 1 Juan 5:4 dice: &amp;quot;Cualquiera que ha ''nacido'' de Dios vence al mundo. Pero esta victoria únicamente puede obtenerse por la ''fe''&amp;quot;. Nacer de Dios es la clave para la victoria, así como la fe es también la clave para la victoria. Porque la fe es la manera en que experimentamos el nacer de Dios. Podemos resumir el mensaje de la semana pasada del siguiente modo: ''al nacer de nuevo, el Espíritu Santo nos da una nueva vida espiritual sobrenaturalmente y nos conecta con Jesucristo a través de la fe.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;'''Nacer de nuevo: Una creación nueva, no una mejora de la anterior'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;Con esto llegamos a la tercera manera de describir lo que ocurre al nacer de nuevo. No es la mejora de vuestra naturaleza humana anterior, sino la creación de una nueva, una que es realmente ''vosotros'', que es perdonada y limpia; una naturaleza que es realmente ''nueva'' y que se forma al llenarnos del Espíritu de Dios. &amp;lt;br&amp;gt;Os voy a mostrar una versión corta del proceso que seguí para llegar a esta conclusión. En Juan 3:5, Jesús le dijo a Nicodemo: &amp;quot;Con toda certeza te digo que es menester nacer del agua y del Espíritu para entrar en el reino de Dios.&amp;quot;. ¿Qué quiere decir con las palabras &amp;quot;del Agua y del &amp;quot;Espíritu&amp;quot;? Algunas iglesias creen que esto es una referencia al agua del bautismo, como la manera en que el Espíritu nos une a Cristo. Por ejemplo, hay &amp;lt;u&amp;gt;una página web &amp;lt;/u&amp;gt;que lo explica del siguiente modo: &amp;lt;br&amp;gt;El Bautismo Sagrado es la base de toda vida Cristiana, el pasaje a la vida en el Espíritu y la puerta que da acceso a los otros sacramentos. A través de él nos liberamos del pecado y volvemos a nacer como hijos de Dios; nos convertimos en miembros de Cristo, nos incorporamos a la Iglesia y nos hacemos miembros partícipes de su misión: &amp;quot;El Bautismo es el sacramento de regeneración a través del agua en la palabra&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt;A millones de personas les han enseñado que su bautismo les hizo nacer de nuevo. Si esto no fuera verdad, sería una tragedia a escala global. Yo no creo que sea verdad, pero entonces, ¿qué quería decir Jesús? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Por qué &amp;quot;agua&amp;quot; no se refiere al bautismo en Juan 3''' &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Vamos a ver una serie de razones por las que la mención del agua aquí no se refiere al bautismo Cristiano. Después, veremos a dónde nos lleva este contexto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''1) El resto del capítulo no vuelve a mencionar el bautismo '''&amp;lt;br&amp;gt;En primer lugar, si esto fuera una referencia al bautismo Cristiano y si fuera esencial para nacer de nuevo, parece extraño que no se vuelva a mencionar cuando Jesús nos habla en este capítulo acerca de cómo conseguir la vida eterna. Versículo 15: &amp;quot;Para que todo aquel que ''crea'' en él tenga vida eterna&amp;quot;. Versículo 16: &amp;quot;Para que todo aquel que ''crea'' en él no se pierda y tenga vida eterna&amp;quot;. Versículo 18: &amp;quot;Para que todo aquel que ''crea'' en él no se condene&amp;quot;. Parece extraño entonces que si el bautismo es una parte tan importante, no se vuelva a mencionar junto con la fe. &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2) El bautismo no concuerda con la analogía del viento '''&amp;lt;br&amp;gt;En segundo lugar, la analogía del viento en el versículo 8 parecería extraña si el nacer de nuevo estuviera ligado tan firmemente con el bautismo del agua. Jesús dice: &amp;quot;Esto es como el viento, que lo oyes soplar, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va tampoco sabemos cómo actúa el Espíritu en quienes nacen a la nueva vida que de él procede&amp;quot;. Esto parece indicar que Dios es tan libre como el viento para causar la regeneración. Pero si esto ocurriera cada vez que se rocía a un bebé agua, esa afirmación no sería verdadera. El viento estaría dominado por el sacramento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''3) El bautismo no concuerda con la recriminación de Jesús a Nicodemo '''&amp;lt;br&amp;gt;En tercer lugar, si Jesús se refiriera al bautismo cristiano, parecería extraño que le dijera a Nicodemo el fariseo, la frase del versículo 10: &amp;quot;Tú, que eres un maestro de Israel, ¿no sabes de qué te estoy hablando?&amp;quot; Esto tendría sentido si Jesús se estuviera refiriendo a alguna enseñanza del Viejo Testamento. Pero si habla del bautismo que llegará más adelante y toma significado de su vida y muerte, no tendría mucho sentido recriminar a Nicodemo que un maestro de Israel no comprendiera lo que Él estaba diciendo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''4) El agua y el Espíritu están unidos en las promesas del Nuevo Pacto '''&amp;lt;br&amp;gt;Finalmente, esa misma afirmación en el versículo 10 nos lleva al Viejo Testamento para mostrarnos algunos antecedentes y nos encontramos con que el agua y el espíritu están ligados fuertemente en las promesas del Nuevo Pacto, especialmente en Ezequiel 36. Observemos esto juntos. Este texto representa la base del resto de este mensaje. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''El agua y el Espíritu en Ezequiel 36''' &amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel profetizó lo que Dios haría por su pueblo cuando los volviera a traer de su exilio en Babilonia. Las implicaciones afectan no sólo al pueblo de Israel porque Jesús afirma que este nuevo pacto ha sido sellado con su sangre y en favor de todos los que confían en él (Lucas 22:20) Esta es una versión de las promesas del nuevo pacto como las que encontramos en Jeremías 31:31ff. Leámoslo juntos. Ezequiel 36:24-28: &amp;lt;br&amp;gt;Y yo os tomaré de las naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país. Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra. Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios. &amp;lt;br&amp;gt;Yo creo que éste es el pasaje que da lugar a las palabras de Jesús: &amp;quot;Es menester nacer del ''agua'' y del ''Espíritu'' para entrar en el reino de Dios&amp;quot;. ¿A quién dice: &amp;quot;vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios&amp;quot; (versículo 28)? Versículo 25: A quienes les dice: &amp;quot;Esparciré sobre vosotros ''agua'' limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias&amp;quot;. Y en el versículo 26: A quienes les dice: &amp;quot;Os daré corazón nuevo, y pondré ''espíritu'' nuevo dentro de vosotros&amp;quot;. En otras palabras, los que entrarán en Su reino son los que tienen una novedad que incluye una limpieza de lo anterior y una creación de lo nuevo. &amp;lt;br&amp;gt;Así es que mi conclusión es que &amp;quot;agua y Espíritu &amp;quot; se refieren a dos aspectos de nuestra novedad al nacer de nuevo. La razón por la cual ambos son importantes es esta: Cuando decimos que se nos da un corazón o un espíritu nuevo, no nos referimos a dejar de ser los seres humanos (el ser moralmente responsable) que siempre hemos sido. Yo era el ser humano individual llamado John Piper antes de nacer de nuevo y sigo siendo el mismo ser humano individual John Piper después de este nacimiento. Existe una continuidad. Esa es la razón por la que debe haber una limpieza. Si se eliminara completamente el viejo John Piper, los conceptos de perdón y limpieza serían irrelevantes. No habría nada del pasado que perdonar o limpiar. &amp;lt;br&amp;gt;Sabemos que la Biblia nos dice que nuestra vieja forma de ser fue clavada en la cruz (Romanos 6:6), que hemos muerto con Cristo (Colosenses 3:3), que nos debemos considerar muertos (Romanos 6:11) y que nos debemos despojar de esa vieja forma de ser (Efesios 4:22). Pero nada de eso significa que no se trate del mismo ser humano durante esta vida. Significa que había una naturaleza anterior, un carácter, principio o desviación viejos de los que hay que deshacerse. &amp;lt;br&amp;gt;Por tanto, la manera de pensar en este corazón, espíritu, naturaleza nuevos es que todavía sois vosotros y necesitáis ser perdonados y limpiados, por ello la referencia al agua. Mi culpa debe ser eliminada. Hacer esto con agua es una manera de visualizar este proceso. Jeremías 33:8 lo explica así: &amp;quot;Los limpiaré de toda la maldad que cometieron contra mí, y perdonaré todas las iniquidades con que pecaron contra mí y con las que se rebelaron contra mí&amp;quot;. La persona que somos, que continúa existiendo, debe ser perdonada y la culpa eliminada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''La necesidad de ser nuevo '''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero el perdón y la limpieza no son suficientes. Necesito ser nuevo. Necesito transformarme. Necesito vida. Necesito una nueva manera de ver, pensar y evaluar las cosas. Por ello Ezequiel habla de un corazón y un espíritu nuevo en los versículos 26 y 27: &amp;quot;Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi ''Espíritu'', y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt;Esta es mi interpretación de estos versículos: Para aclarar las cosas, el corazón de ''piedra'' se refiere al corazón muerto que no sentía ni respondía a la realidad espiritual - el que teníais antes de nacer de nuevo podía sentir. Podía responder con pasión y deseo a muchas cosas. Pero era como una piedra de cara a la belleza y a la verdad espiritual de Jesucristo y a la gloria de Dios en el camino hacia la santidad. Esto es lo que debe cambiar si queremos ver el reino de Dios. Por tanto, al nacer de nuevo, Dios saca ese corazón de piedra y lo sustituye por uno de ''carne''. La palabra carne no significa &amp;quot;sólo humano&amp;quot; como en Juan 3:6, sino que indica algo suave, viviente, que responde y siente, en lugar de una piedra sin vida. Al nacer de nuevo, nuestro aburrimiento muerto y pétreo con Cristo se sustituye por un corazón que siente espiritualmente el valor de Jesús. &amp;lt;br&amp;gt;Y cuando Ezequiel dice en los versículos 26 y 27: &amp;quot;pondré ''espíritu'' nuevo dentro de vosotros. . . . Y pondré dentro de vosotros mi ''Espíritu'', y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra&amp;quot;, pienso que habla de que al nacer de nuevo, Dios pone una vida espiritual, sobrenatural y viviente en nuestros corazones y esa vida nueva, el nuevo espíritu, es obra del mismo Espíritu Santo que da forma y carácter a nuestro nuevo corazón. &amp;lt;br&amp;gt;La imagen que tengo en mi mente es la de un corazón viviente, que responde, cálido y agradable al tacto, como un trozo de escayola, y el Espíritu Santo se aprieta contra él, dándole forma espiritual y moral de acuerdo con su propia forma. Siendo él mismo dentro de nosotros, nuestro corazón y mente adoptan su carácter, su espíritu (Efesios 4:23). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Recibidle como si fuera vuestro tesoro'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''&amp;lt;br&amp;gt;'''Miremos hacia atrás ahora y hagamos un resumen de las dos últimas semanas. ¿Qué ocurre al nacer de nuevo? al nacer de nuevo, el Espíritu Santo nos da una nueva vida espiritual sobrenaturalmente y nos conecta con Jesucristo a través de la fe. O dicho de otro modo, El Espíritu nos une a Cristo al limpiar nuestros pecados y sustituye nuestro corazón duro y que no responde por uno suave que valora a Jesús por encima de todo y que se transforma mediante la presencia del Espíritu en el tipo de corazón que ama llevar a cabo la voluntad de Dios (Ezequiel 36:27). &amp;lt;br&amp;gt;Al experimentar todo esto a través de la fe, os invito ahora, en nombre de Jesús y por el poder de su Espíritu, a que lo recibáis como un tesoro transformacional y perdonador de pecados en vuestra vida. &amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFQu%C3%A9_ocurre_al_nacer_de_nuevo%3F</id>
		<title>¿Qué ocurre al nacer de nuevo?</title>
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				<updated>2009-08-22T20:29:08Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | What Happens in the New Birth?}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Juan 3:1-10 &amp;lt;br&amp;gt;'''Caída la noche, un dirigente judío llamado Nicodemo, miembro de la secta de los fariseos, fue a entrevistarse con Jesús. 2 Le dijo: &amp;quot;Rabí, sabemos que Dios te ha enviado como maestro, porque nadie podría hacer las señales milagrosas que tú haces, si Dios no estuviera con él&amp;quot;. 3 Jesús le respondió: &amp;quot;Con toda certeza te digo que quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios&amp;quot;. 4 Le preguntó Nicodemo: &amp;quot;¿Qué significa eso? ¿Cómo puede nacer de nuevo un hombre cuando ya es viejo? ¿Acaso puede entrar otra vez en el vientre de su madre y volver a nacer?&amp;quot;. 5 Jesús le respondió: &amp;quot;Con toda certeza te digo que quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios&amp;quot;. 6 Lo que nace del ser humano es vida humana; lo que nace del Espíritu de Dios es vida espiritualmente renovada. 7 No te sorprendas porque yo te haya dicho que os es necesario nacer de nuevo. 8 Esto es como el viento, que lo oyes soplar, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va tampoco sabemos cómo actúa el Espíritu en quienes nacen a la nueva vida que de él procede. 9 Nicodemo siguió preguntando: &amp;quot;¿Qué quieres decir con todo eso?&amp;quot; 10 Jesús prosiguió: &amp;quot;Tú, que eres un maestro de Israel, ¿no sabes de qué te estoy hablando?&amp;quot; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;Hemos comenzado una serie de mensajes acerca del nuevo nacimiento. En Juan 3:3, Jesús le dijo a Nicodemo: &amp;quot;Con toda certeza te digo que quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios&amp;quot;. Cuando dijo esto, se dirigía a todos nosotros. Nicodemo no era un caso especial. Vosotros y yo debemos nacer de nuevo o de lo contrario no veremos el reino de Dios. Esto significa que no nos salvaremos; no seremos parte de la familia de Dios y no iremos al cielo, sino al infierno. &amp;lt;br&amp;gt;Nicodemo era uno de los fariseos, los líderes más religiosos entre los judíos. Jesús les dijo en Mateo 23:15 y 33: &amp;quot;¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas! Que recorréis mar y tierra por conseguir un prosélito, y una vez conseguido lo hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros mismos. . . . ¡Serpientes, hijos de víbora!, ¿cómo podréis escapar de la condenación del infierno?&amp;quot; Así que la serie que hemos comenzado no es un aspecto menor, sino central. La eternidad está en juego cuando hablamos acerca de nacer de nuevo. &amp;quot;Quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Nacer de Nuevo es Inquietante '''&amp;lt;br&amp;gt;En el primer mensaje durante la sesión anterior nos centramos en los motivos para desarrollar esta serie y el tipo de preguntas que nos haremos. La pregunta de hoy es: ¿Qué ocurre al nacer de nuevo? Antes de intentar contestar, permitidme mencionar una seria preocupación que tengo acerca de la manera en que se van a entender estos mensajes. Soy consciente de que esta serie de mensajes será inquietante para muchos de vosotros - así como las palabras de Jesús también lo son cada vez que las escuchamos, si nos las tomamos con seriedad. Existen al menos 3 razones que explican esto: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''1) Por nuestra condición desesperada '''&amp;lt;br&amp;gt;Las enseñanzas de Jesús sobre el nuevo nacimiento nos hacen enfrentarnos a nuestra condición espiritual, moral y legal desesperada por estar separada de la gracia regeneradora de Dios. Antes de nacer de nuevo, nos encontramos ''espiritualmente'' muertos. Somos ''moralmente'' egoístas y rebeldes. Y somos ''legalmente'' culpables ante las leyes de Dios y bajo su ira. Cuando Jesús nos dice que debemos nacer de nuevo, nos está diciendo que nuestra condición es desesperadamente indiferente, corrupta y culpable. Aparte de la gracia sublime en nuestras vidas, no nos gusta que nos digan esto de nosotros mismos. Y por tanto nos perturba cuando Jesús nos dice que tenemos que nacer de nuevo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''2) Porque no podemos provocar el nacer de nuevo '''&amp;lt;br&amp;gt;Las enseñanzas sobre el nacer de nuevo son inquietantes porque se refieren a algo que nos ocurre, no algo que nosotros causamos. Juan 1:13 destaca esto. Habla de los hijos de Dios como aquellos quienes &amp;quot;En ellos tuvo lugar un nuevo nacimiento, no como resultado de la voluntad humana de engendrar hijos según nuestra naturaleza de carne y sangre, sino de la voluntad de Dios&amp;quot;. Pedro enfatiza lo mismo: &amp;quot;Alabemos al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en su infinita misericordia, ''nos concedió el privilegio de nacer de nuevo''” (1 Pedro 1:3). Nosotros no provocamos el nacer de nuevo. Dios es el causante. Cualquier buena acción que realizamos es el ''resultado'' de nacer de nuevo y no la causa. Esto significa que el nuevo nacimiento no está en nuestras manos ni bajo nuestro control. Y así nos enfrenta con nuestra impotencia y absoluta dependencia de Alguien externo a nosotros mismos. &amp;lt;br&amp;gt;Esto es inquietante. Nos dicen que no veremos el reino de Dios si no nacemos de nuevo y también nos dicen que nosotros no lo podemos provocar. Esto nos alarma. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''3) Porque nos enfrentamos con la libertad absoluta de Dios '''&amp;lt;br&amp;gt;Finalmente, el tercer motivo por el cual las enseñanzas de Jesús acerca de nacer de nuevo son inquietantes es porque nos enfrentan a la libertad absoluta de Dios. Separados de Él, estamos espiritualmente muertos en nuestro egoísmo y rebelión. Nuestra naturaleza nos hace objeto de la ira de Dios (Efesios 2:3). En ellos se descubre la obra del Dios de este mundo, del diablo, que ha cegado el entendimiento de los incrédulos a fin de que no resplandezca para ellos la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la propia imagen de Dios (2 Corintios 2:3). Por tanto, si vamos a nacer de nuevo, dependerá en última instancia de Dios. Su decisión de darnos la vida no será una respuesta a lo que nuestros cadáveres espirituales hacen, sino que lo que nosotros hacemos será la respuesta a que Él nos dé la vida. Para la mayoría de la gente, al menos al principio, esto es una preocupación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''My esperanza: estabilizar y salvar, no sólo inquietar'''&amp;lt;br&amp;gt;Según empiezo esta serie, me doy cuenta de lo inquietante que pueden ser estas enseñanzas en el nuevo nacimiento. Y quiero ser muy cuidadoso, porque no quiero provocar una angustia innecesaria a las almas más sensibles. Ni quiero dar falsas esperanzas a aquellos que han confundido moralidad o religión con la vida espiritual. Os pido que roguéis por mí porque siento que estoy tomando almas eternas en mis manos en estos tiempos. Y a pesar de ello no tengo ningún poder en mi mismo para darles la vida. Pero Dios sí. Tengo todas las esperanzas en que Él hará tal como dijo en Efesios 2:4-5: &amp;quot;Sin embargo, Dios es tan rico en misericordia y nos ha amado tanto que, a pesar de estar ya muertos a causa de los pecados, nos dio nueva vida juntamente con Cristo (¡sólo por la gracia de Dios somos salvos!)&amp;quot;. A Dios le gusta aumentar las riquezas de su gracia proveedora de vida cuando Cristo es elevado en verdad. Esta es mi esperanza: que esta serie no sólo inquietará, sino que también estabilizará y salvará. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''¿Qué ocurre al nacer de nuevo? &amp;lt;br&amp;gt;'''Observemos ahora la pregunta: ¿Qué ocurre al nacer de nuevo? Intentaré responder a esto con tres afirmaciones. Veremos las dos primeras hoy y la tercera, si Dios quiere, la semana que viene. 1) Lo que ocurre al nacer de nuevo no es la obtención de una religión nueva sino una vida nueva. 2) Lo que ocurre al nacer de nuevo no es simplemente una declaración de la parte sobrenatural de Cristo, sino la experiencia de lo sobrenatural en vosotros mismos. 3) Lo que ocurre al nacer de nuevo no es la mejora de vuestra vieja naturaleza humana, sino la creación de una nueva, una que es realmente ''vosotros'', que es perdonada y limpia; una naturaleza que es realmente ''nueva'' y que se forma al llenarnos del Espíritu de Dios. Observémoslas una por una. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''1) Vida nueva, no religión nueva '''&amp;lt;br&amp;gt;Lo que ocurre al nacer de nuevo no es la obtención de una religión nueva sino una vida nueva. Leed conmigo los primeros tres versos de Juan 3: &amp;quot;Caída la noche, un dirigente judío llamado Nicodemo, miembro de la secta de los fariseos, fue a entrevistarse con Jesús. Le dijo: &amp;quot;Rabí, sabemos que Dios te ha enviado como maestro, porque nadie podría hacer las señales milagrosas que tú haces, si Dios no estuviera con él&amp;quot;. Jesús le respondió: &amp;quot;Con toda certeza te digo que quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt;Juan se asegura de que sepamos que Nicodemo es un fariseo y un líder de los judíos. Los fariseos eran el grupo religioso más riguroso de todos los judíos. Y Jesús le dice a él (en el versículo 3): &amp;quot;Con toda certeza te digo que quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios&amp;quot;. Incluso más personalmente en el versículo 7: &amp;quot;Debes nacer de nuevo&amp;quot;. De manera que uno de los puntos de Juan es: toda la religiosidad de Nicodemo, sus estudios fariseos extraordinarios, su disciplina y su vivir de acuerdo con las leyes no pueden sustituir la necesidad de nacer de nuevo. De hecho, todos estos aspectos pueden hacer más evidente esta necesidad. &amp;lt;br&amp;gt;Lo que Nicodemo, vosotros y yo necesitamos no es religión sino vida. El motivo de referirse al nacer de nuevo es que se trae una vida nueva a este mundo. Por una parte, Nicodemo está vivo, por supuesto. Él respira, piensa, siente, actúa, él es humano, creado a imagen de Dios. Pero evidentemente, Jesús piensa que está muerto, que no hay vida espiritual en él. Espiritualmente todavía no ha nacido. Necesita vida, no más actividades o fervor religioso, de eso ya tiene muchísimo. &amp;lt;br&amp;gt;¿Recordáis lo que dijo Jesús en Lucas 9:60 al hombre que quería retrasar el unirse a sus seguidores para poder enterrar a su padre? Jesús le contestó: &amp;quot;Deja que los muertos entierren a sus muertos&amp;quot;. Lo cual significa que hay personas muertas físicamente que necesitan ser enterradas. Y hay gente muerta espiritualmente que se puede dedicar a ello. Dicho de otro modo, Jesús hablaba de gente que camina aparentemente llena de vida pero que está muerta. En su parábola acerca del hijo pródigo, el Padre dice: &amp;quot;Este hijo mío estaba ''muerto'' y ha vuelto a vivir&amp;quot;. (Lucas 15:24). &amp;lt;br&amp;gt;Nicodemo no necesitaba religión sino vida, vida espiritual. Lo que ocurre al nacer de nuevo es que la vida que no existía previamente se convierte en una realidad. Una vida nueva se produce al nacer de nuevo. Esto no es una actividad religiosa, una disciplina o una decisión. Esto es la transformación de la vida en una realidad. Esta es la primera manera de describir lo que ocurre al nacer de nuevo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''2) No sólo habléis de lo sobrenatural, vividlo '''&amp;lt;br&amp;gt;Lo que ocurre al nacer de nuevo no es simplemente una declaración de la parte sobrenatural de Cristo, sino la experiencia de lo sobrenatural en vosotros mismos. En el versículo 2, Nicodemo dice: &amp;quot;Rabí, sabemos que Dios te ha enviado como maestro, porque nadie podría hacer las señales milagrosas que tú haces, si Dios no estuviera con él&amp;quot;. Dicho de otro modo, Nicodemo ve en Jesús una actividad divina auténtica y admite que Dios está con Él que realiza el trabajo de Dios. Jesús no responde a esto diciendo: &amp;quot;Ojalá todos en Palestina pudieran ver la verdad que tú ves en mi&amp;quot;. En su lugar, dice: &amp;quot;Debes nacer de nuevo o nunca verás el reino de Dios&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt;Ver signos y maravillas, asombrarse de ellos y dar crédito a la persona que realiza los milagros diciendo que están con Dios, no salva a nadie. Este es uno de los grandes peligros de los signos y las maravillas: no se necesita un corazón nuevo para asombrarse por ellos. La vieja naturaleza humana caída en desgracia es todo lo que se necesita para asombrarse por estas cosas. Y esa misma naturaleza la que está dispuesta a decir que el que ha hecho un milagro está con Dios. El demonio mismo sabe que Jesús es el Hijo de Dios y que hace milagros (Marcos 1:24). No, Nicodemo, verme como alguien que hace milagros enviado por Dios no es la llave al reino de Dios. &amp;quot;Con toda certeza te digo que quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt;En otras palabras, lo que importa no es la declaración de la parte sobrenatural de Cristo, sino la experiencia de lo sobrenatural en vosotros mismos. El nacer de nuevo no es natural, es sobrenatural. No se puede cuantificar por medio de cosas que se encuentran en este mundo. El versículo 6 destaca la naturaleza sobrenatural del nuevo nacimiento: &amp;quot;Lo que nace del ser humano es vida humana; lo que nace del Espíritu de Dios es vida espiritualmente renovada&amp;quot;. La carne es lo que somos por naturaleza. El Espíritu de Dios es la Persona sobrenatural que causa el nacer de nuevo. Jesús vuelve a decir en el versículo 8: &amp;quot;Esto es como el viento, que lo oyes soplar, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va tampoco sabemos cómo actúa el Espíritu en quienes nacen a la nueva vida que de él procede&amp;quot;. El Espíritu no es parte de este mundo natural, está por encima de la naturaleza, es sobrenatural. En efecto, él es Dios, él es la causa inmediata del nuevo nacimiento. &amp;lt;br&amp;gt;Así Jesús dice: Nicodemo, lo que ocurre al nacer de nuevo no es simplemente una declaración de la parte sobrenatural en mí, sino la experiencia de lo sobrenatural en ti mismo. Debes nacer de nuevo. No de manera natural metafórica sino de manera sobrenatural. Dios el Espíritu Santo debe venir sobre ti para crear la nueva vida. &amp;lt;br&amp;gt;La próxima vez observaremos las palabras en el versículo 5: &amp;quot;Con toda certeza te digo que quien no nazca del agua y del Espíritu no podrá ver el reino de Dios&amp;quot;. ¿Qué significan agua y Espíritu en este contexto? ¿Y cómo nos ayuda esto a entender lo que ocurre al nacer de nuevo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Jesús es vida '''&amp;lt;br&amp;gt;Pero hoy quiero terminar haciendo una conexión crucial entre el nacer de nuevo por el Espíritu y el alcanzar la vida eterna a través de la fe en Jesús. Hasta ahora hemos visto que lo que ocurre al nacer de nuevo es el trabajo espiritual del Espíritu Santo que convierte la vida espiritual en una realidad donde antes no existía. Jesús lo dice de nuevo en Juan 6:63: &amp;quot;La vida que permanece procede del espíritu; en cambio, lo que procede de la carne no aprovecha para nada&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt;Pero el evangelio de Juan también clarifica algo: Jesús es la vida que proporciona el Espíritu Santo. O podríamos decir: la vida espiritual que él da, sólo la da en conexión con Jesús. En la unión con Jesús es donde experimentamos la vida espiritual sobrenatural. Jesús dijo en Juan 14:6: &amp;quot;Yo soy el camino, la verdad y la ''vida''. Nadie puede ir al Padre, si no es por mí. En Juan 6:35, dijo: &amp;quot;Yo soy el pan de ''vida''&amp;quot; y en 20:31 Juan dice: &amp;quot;Pero las que aquí se han narrado fueron escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, ''tengáis vida por medio de él''&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''No hay vida sin Jesús &amp;lt;br&amp;gt;'''La vida espiritual no existe - ni la vida eterna - sin la conexión y la creencia en Jesús. En futuras sesiones hablaremos más acerca de la relación entre el nacer de nuevo y la fe en Jesús. Pero por ahora los podemos explicar del siguiente modo: En el nuevo nacimiento, el Espíritu Santo nos une a Cristo en una unión viva. Cristo es vida, es la vid de donde fluye la vida y nosotros somos las ramas (Juan 15:1ff). Lo que ocurre al nacer de nuevo es la creación sobrenatural de una vida espiritual nueva y esto se produce a través de la unión con Jesucristo. El Espíritu Santo nos introduce en esta conexión con Cristo, que es el camino, la verdad y la vida. Esa es la única realidad objetiva de lo que se produce al nacer de nuevo. &amp;lt;br&amp;gt;Y por nuestra parte - la manera en que experimentamos esto - es que la fe en Jesús se despierta en nuestros corazones. La vida espiritual y la fe en Jesús se unen. La vida nueva facilita la fe y como la vida espiritual siempre despierta la fe y se manifiesta a través de ella, no hay vida sin fe en Jesús. Por tanto, nunca debemos separar el nuevo nacimiento de la fe en Jesús. Por parte de Dios, nosotros nos unimos a Cristo al nacer de nuevo. Esto es lo que hace el Espíritu Santo. Por nuestra parte, experimentamos esta unión por medio de nuestra fe en Jesús. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;'''Nunca separéis el nacer de nuevo de la fe en Jesús &amp;lt;br&amp;gt;'''Escuchad como Juan los une el 1 Juan 5:4: &amp;quot;Cualquiera que ha nacido de Dios vence al mundo; pero esta victoria únicamente puede obtenerse por la fe&amp;quot;. Nacer de Dios es la clave para la victoria. La fe también es la clave para la victoria. Porque la fe es la manera en que experimentamos el nacer de Dios. &amp;lt;br&amp;gt;O escuchad lo que dice Juan en 1 Juan 5:11-12: &amp;quot;Y en esto consiste el testimonio: en que Dios nos ha concedido vida eterna, la vida que está en su Hijo. Por lo tanto, el que tiene al Hijo de Dios tiene en él la vida; el que no tiene al Hijo no tiene la vida&amp;quot;. Entonces cuando Jesús dice: &amp;quot;La vida que permanece procede del ''Espíritu''; en cambio, lo que procede de la carne no aprovecha para nada&amp;quot; (Juan 6:63), y cuando dice &amp;quot;debéis nacer del Espíritu&amp;quot; para tener vida, lo que quiere decir es que: al nacer de nuevo, el Espíritu Santo nos da una nueva vida espiritual sobrenaturalmente y nos conecta con Jesucristo a través de la fe. Ya que Jesús es vida. &amp;lt;br&amp;gt;Así que no separéis nunca estos dos aspectos de Jesús en Juan 3: &amp;quot;Con toda certeza te digo que quien no nazca de nuevo no podrá ver el reino de Dios&amp;quot; (versículo 3) y &amp;quot;El que cree en el Hijo tiene vida eterna&amp;quot; (versículo 36).&amp;amp;nbsp;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFQu%C3%A9_Diferencia_Hace%3F</id>
		<title>¿Qué Diferencia Hace?</title>
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				<updated>2009-08-22T20:28:57Z</updated>
		
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&lt;br /&gt;
Pocas doctrinas, si es que hay alguna, generan tanto debate y rencor entre los cristianos como la doctrina de la elección. Es una de esas doctrinas que divide a las personas de manera tan drástica que llegan a denominarla como tema de no tener fin, cuando se refieren a esta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La elección es también una doctrina acerca de cuales pocos se muestran indiferentes. Las pasiones se hinchan de lado y lado de la línea divisoria. Quienes se oponen, la ven como algo que denigra la importancia de la libertad humana y arroja una sombra oscura sobre la bondad de Dios. Los que la aceptan aman la seguridad y el confort que les ofrece, así como el triunfo de la gracia divina que manifiesta. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero bueno, si es tan divisiva, ¿por qué molestarnos con ella? Como alguien que tiene pasión por la doctrina, a menudo me pregunto: &amp;quot;¿Qué puede importar?&amp;quot; Estoy seguro de que Martín Lutero se hizo la misma pregunta varias veces. Tal vez por eso manifestó que la doctrina de la elección era el &amp;quot;corazón de la iglesia.&amp;quot; Es interesante el hecho que el cuerpo de Lutero apenas si estaba frío en la tumba cuando sus seguidores alteraron radicalmente, y suavizaron su opinión sobre las futuras generaciones de luteranos, creando así contienda en el corazón de su iglesia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La elección importa en primer lugar, porque se refiere al acto de la verdad de Dios. Si la opinión agustiniana de la elección es la opinión bíblica, y si la Biblia es verdad, entonces, esa doctrina de la elección es la verdad de Dios y todos los que son &amp;quot;de la verdad&amp;quot; tienen el deber de aceptar y proclamarla. Por otra parte, si la opinión agustiniana/reformada no es bíblica y/o no es cierta, distorsiona la verdad de Dios y debe ser repudiada y abandonada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En segundo lugar, la doctrina de la elección está vinculada a la garantía de nuestra salvación y por ella a nuestra santificación. Cuando Pedro enuncio las virtudes que marcan el progreso de nuestra santificación - una lista sorprendentemente similar a la de Pablo sobre los frutos del Espíritu - añadió: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;Por lo cual, hermanos, tanto mas procurad hacer firme vuestra vocación y elección; porque haciendo estas cosas, no caeréis jamás. Porque de esta manera os será otorgada, amplia y generosa entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Por esto, yo no dejare de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente.&amp;quot;(2 Pedro 1:10-12). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es un fuerte y sobrio llamado apostólico a la debida diligencia. Es diligencia con respecto a la elección. Cuando un cristiano comprende la elección, la acepta y adquiere la seguridad de contarse entre los elegidos, se aferra firmemente a la verdad de Dios – tan establecida en esta verdad que lo liberara de la propensión a caer. En la santidad, la confianza y el crecimiento espiritual, van de la mano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pedro refuerza este llamado más adelante, cuando declara que Dios no quiere que perezca ninguno (2 Pedro 3:9). &amp;quot;Ninguno&amp;quot; se refiere a la palabra &amp;quot;nosotros&amp;quot; como su antecedente, y el &amp;quot;nosotros&amp;quot;, a su vez, a aquellos a quienes se les habla en las epístolas de Pedro, es decir, los elegidos. Este versículo, lejos de perturbar o refutar la elección como afirman los enemigos de la elección, en realidad la confirma. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En tercer lugar, la doctrina de la elección reafirma la plena soberanía de Dios y descarta cualquier noción humanística o pagana de que la soberanía de Dios se ve limitada por la libertad humana. Tal opinión blasfema, coloca la Biblia al revés y hace que el hombre sea soberano en lugar de Dios. El punto de vista bíblico es que la libertad humana es real en la medida que se da, pero siempre está limitada por la soberanía de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cuarto lugar, la doctrina de la elección vuelve pedazos cualquier fundamento para el orgullo y merito humano. En esta doctrina, la gracia de la gracia se manifiesta plenamente como la criatura que se da cuenta de que no tiene nada de que presumir, porque su salvación es un don de gracia, sin mezcla alguna de merito humano o acción determinante. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por último, debido a las razones anteriormente mencionadas y otras no exploradas aquí, la excelencia y majestad de Dios son tan exaltadas que la criatura, por medio del Espíritu Santo, despertara a la verdadera adoración. Ahora honramos a Dios como Dios y le declaramos nuestro mayor agradecimiento.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFQu%C3%A9%3F_%C2%BFYo,_hostil_contra_Dios%3F</id>
		<title>¿Qué? ¿Yo, hostil contra Dios?</title>
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				<updated>2009-08-22T20:28:46Z</updated>
		
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&lt;div&gt;{{ info | What? Me Hostile to God?}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''La escritura de meditación:''' '''Colosenses 1:21-22''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;''Y ustedes también, aunque en otro tiempo estaban apartados y eran enemigos por tener la mente ocupada en las malas obras, ahora el ha reconciliado en su cuerpo físico por medio de la muerte, para presentarles santos, sin mancha e irreprensibles delante de él.&amp;quot;'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;Las mejores noticias en todo el mundo son, que el tiempo apartado del Señor ha terminado y que hemos reconciliados al Juez del universo. Dios ya no es contra nosotros pero por nosotros. El nos da un amor omnipotente que se fortalece el alma. Por esto, uno se llega a tener una vida totalmente libre y poderosa cuando el Ser más fuerte está protegiéndole. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por medio de la muerte de Cristo, Pablo explica que nosotros seriamos presentados al Señor “sin mancha e irreprensibles delante de él.” Estos son palabras espeluznantes en comparación con lo que somos realmente. Es casi demasiado bueno a ser la verdad. En realidad es muy difícil creerlo en la hora de morir. Pero deberíamos predicarnos que esta presentación sin macha delante del Señor no es porque tenemos vidas perfectas después de la conversión. Es porque “Dios creyó él que no Conoció pecado, por nosotros Dios le hizo pecado, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en él” (2 Corintios 5:21). Dios “ha hecho nuestra sabiduría —es decir, nuestra justificación, santificación y redención” (1 Corintios 1:30). La esperanza que tenemos ante de un Dios santo es solamente que el Jesús Cristo murió por nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero el completo mensaje de salvación de Paul no es una buena noticia para ellos que rechace lo que dice en los Colosenses 1:21. El dice “estaban apartados y eran enemigos por tener la mente.” ¿Cuantas personas sabes que confiese: “Tengo la mente ocupada en malas obras delante de Dios”? Esta forma de la introspección no es muy común. La gente muy pocas veces dice, “Odio a Dios.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;¿Entonces, que significa cuando Pablo dice que la gente tuvo “la mente ocupada en las malas obras” delante de Dios antes de ser convertido por la sangre de Jesús Cristo? Creo que quiere decir que la gente está en enemistad contra el Dios verdadero, pero al mismo tiempo la gente no se piensa en el Dios verdadero. Se imaginan que el Señor sea como lo que ellos le quisieran ser, y rara vez no piensan en la posibilidad de que serán castigados por El. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy recientemente todo parece mas claro en un artículo publicado en el Star Tribune (el 16 de junio del 1997, página A11). Stephanie Salter escribió sobre Elisabeth Kubler-Ross, que tuvo 71 años cuando cambió de opinión y contó al mundo que un buen Dios que tiene todo el control del mundo entero y que escucha a nuestras oraciones es “nada más que una broma”. No se crean en eso”. Salter estaba de acuerdo con ella y dijo que “si Dios trabajó en verdad, como Kübler-Ross antes ha creído, el Señor sería un hombre, malo, insignificante, obsesivo-compulsivo bárbaro. Ella imagina tal Dios y dice:&amp;lt;br&amp;gt;“Hoy voy a dar leucemia a seis bebes en Iowa, matar a 10,000 personas en Bangladesh usando un tifón y aumentar la tasa del cáncer de próstata en Australia a 11 porcentaje. Mientras tanto, porque me han preguntado tan amablemente, voy a disolver un tumor cerebral de una mujer en Londres, y desviar un terremoto de 8.3 lejos de Azores y permitir que la concursante de Suecia gane la Miss Universo.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con respeto a este Díos, Salter responde: “¿Bueno? ¿Infinito? Parece como Gerente de Infierno.” ¿Oyes un poquito de hostilidad en todo esto? “Whoa” dices tú, “¿No creo que vas a insinuar que esta descripción de Salter sobre el Señor es la verdad? ¿No? ¿Y que su hostilidad es el mismo tipo de hostilidad contra el Señor; el cual de que Pablo habla?” Nada en su descripción es la verdad. Esta descripción de la oración tan sarcástica (porque me han preguntado tan amablemente) es muy defectuosa. La Biblia enseña con mucha claridad que el poder soberano de Dios puede eliminar toda enfermedad y calamidad. “¿Quién ha dado la boca al hombre? ¿Quién hace al mudo y al sordo, al que ve con claridad y al que no puede ver? ¿No soy yo, Jehovah?” (Éxodo 4:11) “¿Ocurrirá en la ciudad alguna desgracia que el Señor no haya provocado?” (Amós 3:6) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces: aunque la Señora Salter da la impresión que Dios actúa sin sabiduría, justicia y amor, los hechos son reales y ella los odia. Creo que esto sea, lo que los humanos piensan es el Señor verdadero, aparte del trabajo sometido, humillante y instructivo del Espíritu Santo. Pablo dice que nosotros todos estuvimos hostiles con el Señor. En el fondo de nuestro corazón, odiamos el poder y la autoridad absoluta. Y la verdad maravillosa es que hemos recibido la salvación como resultado de la muerte de Jesús Cristo; El que ha conquistado nuestros corazones y nos hizo amar a El, que antes odiamos. Todavía, hay muchos que están aprendiendo como ser sin enemistad contra Dios. Parece muy bien que El es glorioso y tiene mucha paciencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Saboreando la supremacía de la gracia y poder del Señor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Pastor Juan''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Limpiado_por_gracia</id>
		<title>Limpiado por gracia</title>
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				<updated>2009-08-22T20:28:35Z</updated>
		
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&lt;div&gt;{{ info | Washed by Grace}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;La necesidad bíblica que tenemos de llevar una vida en santidad no ignora la gracia. Más bien, esta necesidad se basa directamente en el perdón obtenido por la gracia y pone de manifiesto el poder de la gracia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1ª de Corintios 15:10, Pablo dice: “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana; antes bien he trabajado mucho más que todos ellos, aunque no yo, sino la gracia de Dios en mí”. La gracia no es sólo el perdón que pasa por encima de nuestra maldad, sino el poder que produce la bondad en nosotros. Si Dios dice que esto es hecho por gracia, no estamos ignorando la gracia si estamos de acuerdo con Él. En realidad, todo lo contrario. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El mandamiento bíblico de llevar una vida en santidad no contradice que la justificación venga sólo por la fe. Todos los pecados del pueblo de Dios, pasados, presentes y futuros, son perdonados gracias a que Cristo murió una sola vez por todos nuestros pecados. Esta justificación fundada en la muerte de Cristo por nosotros es la base de la santificación, y no de otro modo. El único pecado contra el cual podemos luchar con éxito es un pecado perdonado. Sin la justificación realizada por Cristo una vez por todos los pecados, lo único que produce nuestro esfuerzo por conseguir la santidad es desesperación o autojustificación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El trabajo de Dios en la justificación no hace que el trabajo de Dios para la santificación sea opcional. La Biblia no dice que el perdón haga de la santidad una opción; en realidad, el perdón es lo que hace posible la santidad. El Dios que justifica también santifica. La fe que justifica también satisface: el corazón humano se sacia de Dios y se libera de los placeres engañosos del pecado. Por esta razón, la justificación y el proceso para la santificación siempre van juntos: los dos provienen de la misma fe. La perfección va a llegar al final de nuestros días cuando muramos o con la venida de Cristo, pero el esfuerzo por llevar una vida en santidad comienza con la primera semilla de mostaza de fe. Ésa es la naturaleza de la fe salvadora. Encuentra su gozo en Cristo y asimismo se desliga de los placeres que trae el pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1ª Tesalonicenses 5:23–24, Pablo dice: “Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y que todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará”. Ahora hay que fijarse en tres puntos: exhortaciones, oración, y promesa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''EXHORTACIONES'''. En los versículos [1ª Tesalonicenses] 14-22, Pablo acaba con una sucesión de exhortaciones. Dicha sucesión termina en el versículo 22: “absteneos de toda forma de mal”. Por eso sabemos que Dios usa exhortaciones y llamados para santificarnos. Dios no nos dice: “Yo soy el que te santifica, por eso no tengo nada que decirte&amp;quot;. Él no nos santifica de una manera simple y subconsciente. Él se ocupa de nuestros pensamientos y nuestros deseos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''ORACIÓN'''. En el versículo 23, Pablo pasa de ordenarnos o exhortarnos a ser santos, a pedirle a Dios que nos santifique: “Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y que todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”. Por tanto, Dios no solo usa mandamientos y llamados en la manera en la que Él nos santifica, sino también las oraciones de Su pueblo. Él no se ocupa sólo de tus pensamientos y motivaciones para santificarte, también se ocupa de los pensamientos y motivaciones de otras personas afín de que oren por ti. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''PROMESA'''. Después de ordenarnos en los versículos 14-22 que persigamos llevar una vida en santidad, y de orar en el versículo 23 para que Dios nos santificara, Pablo dice la frase definitiva en el versículo 24: “Fiel es el que os llama, el cual también lo hará”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un razonamiento humano equivocado piensa: “Bueno, Dios nos está ordenando que nos abstengamos de toda forma de mal, así que dependerá de nosotros que seamos santos&amp;quot;, o &amp;quot;bueno, Pablo está orando para que Dios me santifique, así que depende de que Dios responda o no a la oración de Pablo”. Todo esto es una manera equivocada de pensar y no es lo que el texto nos está diciendo. Una manera correcta de pensar nos lleva al versículo 24 y es: ¡La fidelidad de Dios junto con Su llamado demuestra que Él lo hará! “Fiel es el que os llama, el cual también lo hará&amp;quot;. ¿Y qué es “lo”? &amp;quot;Lo&amp;quot; es lo que Pablo ha ordenado y por lo que ha estado orando, en otras palabras, la santificación. Dios lo hará. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Vamos a confiar en Él por la gracia por la que nuestros pecados son perdonados o también por la gracia para hacernos progresar a la hora de vencer nuestros pecados? Piensa en esta pregunta durante un momento mientras seguimos reflexionando sobre esta idea. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si prestas atención al versículo 23, puede que te hagas la misma pregunta que yo: cuando Pablo está orando para que Dios nos santifique y nos preserve irreprensibles “para la venida de nuestro Señor Jesucristo”, ¿se refiere a que Dios nos transformará en un abrir y cerrar de ojos cuando Jesús vuelva? ¿O a que Él trabajará ahora en nosotros para que seamos santos con la venida de Jesús? ¿Los versículos 23 y 24 son una oración y una promesa de lo que Dios hará de una sola vez con la venida de Jesús? ¿O son una oración y una promesa de lo que Dios va a hacer ahora en la vida de los creyentes para prepararlos a estar en santidad para ese día? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos versículos son una oración y una promesa de que lo que hay que hacer, Dios lo va a hacer ahora. Y afirmo esto porque la santificación normalmente hace referencia al proceso para hacernos santos en este momento, además de que el paralelismo en 1ª Tesalonicenses 3:12-13 muestra que esto es lo que Pablo quiere decir: “y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos, como también nosotros lo hacemos para con vosotros a fin de que Él afirme vuestros corazones irreprensibles en santidad [por lo que Pablo ora en 5:23] delante de nuestro Dios y Padre, en la venida de nuestro Señor Jesús [la misma frase que en 5:23] con todos sus santos”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo está orando para que Dios obre algo que nos haga crecer y abundar en amor. Y el objetivo de esta obra constante en nosotros ahora, es que cuando llegue el final podamos presentarnos ante Dios en santidad, porque el amor es la esencia de la santidad del ser humano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primera de Tesalonicenses 5:23-24 nos enseña verdaderamente que Dios es el único que puede santificar en este momento. Lo hace mediante exhortaciones y llamados que apelan a nuestros pensamientos y a nuestros deseos. Lo hace mediante la oración. No obstante, sea como sea, tarde lo que tarde y por imperfectos que nos podamos sentir, lo único que importa es que Dios lo hace. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, ¿cómo puede ser que la fidelidad de Dios lo comprometa a santificarnos? La clave es la conexión existente entre los demás elementos para nuestra salvación y el trabajo de santificación de Dios. Esto se ve claramente en 5:24 donde Pablo dice: “Fiel es el que os llama, el cual también lo hará”. Es como si Pablo dijera: &amp;quot;¡Te ha llamado! ¿No te das cuenta? ¡Te ha llamado! Y si Él te ha llamado, entonces Él te santificará. Eso es Su fidelidad. ¿No lo entiendes?”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y tú te rascas la cabeza y preguntas: ¿Por qué el hecho de que Él nos ha llamado implica que tenga que santificarnos?” Y Pablo responde: “Porque Su propósito cuando te llamó era que pudieses ser santo. La santidad es el propósito imbatible de Dios cuando te llamó. Estaría siendo infiel a Su propósito si sólo te llamase y no te santificase. Eso es lo que os repetía en 1 Tesalonicenses 4:7: &amp;quot;Porque Dios no nos ha llamado a impureza, sino a santificación”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Paso tras paso en tu camino hacia la salvación está basado en la seguridad sobre todos los pasos que diste anteriormente. Tu santificación está basada y garantizada por tu llamado. Tu llamado está basado en la muerte de Cristo por los pecadores. La muerte de Cristo se basa en la predestinación y la predestinación se basa en la elección. Una vez que te sientes atrapado por la graciosa, maravillosa y ecuánime salvación forjada por Dios, sabes que eres amado por un amor que es salvador, santificador, que te llama, te asombra, te predestina, te elije, que es perpetuo y omnipotente. Y proclamas: &amp;quot;Dios es fiel. ¡Él lo hará!”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no solamente el propósito de Dios al elegirte era tu santidad. Efesios 1:4 dice: “[Dios] según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él (cf. 2ª Ts. 2:13). Tu santidad es tan cierta como tu elección. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No solamente el propósito de Dios al predestinarte era tu santidad. Romanos 8:29a: “Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo”. Que seamos cada día más parecidos a Jesús es tan cierto como el propósito de Dios en la predestinación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No solamente el propósito de Dios con la muerte de su Hijo era tu santidad. Efesios 5:25b-26a dice: “Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella para que pudiera santificarla” (versión acotada). Que seas santo es tan cierto como el propósito imbatible de Dios con la muerte de Su Hijo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al elegirte, al predestinarte, al morir por ti y al llamarte, Su propósito era tu santidad. Y por eso podemos decir como Pablo en 1 Tesalonicenses 5:24 que no solo “Fiel es el que os llama, el cual también lo hará” sino que además “Fiel es el que os elije, el cual también lo hará. Fiel es el que te predestinó, el cual también lo hará. Fiel es el que envió a Su Hijo para morir por ti, el cual también lo hará&amp;quot;. ¿Cuál es el propósito final? “para alabanza de la gloria de su gracia” (Ef. 1:6).&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Unidad,_Dios,_y_T%C3%BA</id>
		<title>Unidad, Dios, y Tú</title>
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				<updated>2009-08-22T20:28:22Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Unity, God, and You}}''Pero no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. (Juan 17:20-23).'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Jesús ha rogado por la unidad de Su iglesia –y con agradecimiento, Él sigue rogando! Una de sus suplicas y deseos mas serios para cualquier iglesia local es su unificación. Claro, que todos estaremos de acuerdo que quisiéramos ser solo una. ¿Pero por qué Jesús quiere que estemos unidos? ¿Que motiva a Jesús buscar la unidad de la iglesia local? ¿Es únicamente para nuestro beneficio? Según Juan 17, Jesús ruega por nuestra unidad porque la unidad de nuestra iglesia local está diseñada para que refleje el diseño de la unidad que Dios goza entre las diferentes personas de la Trinidad. Él quiere que seamos un cuerpo variado de creyentes, que seamos uno, lo mismo que Él, una Tri-nidad variada, es uno. Jesús es la cabeza de la iglesia, y Él se propone que mostremos y gocemos el tipo de unidad que dice cosas verdaderas y bellas sobre la unidad de nuestro Dios tres-en-uno. Esto es en gran parte como Jesús quiere que la iglesia local represente a Dios—y no podemos evitar representarlo. Si somos parte de una iglesia, entonces somos parte del cuerpo de Cristo. Nuestra iglesia o está diciendo cosas reales sobre la unidad de la Divinidad, o estamos distorsionando a Dios como de alguna forma dividido dentro de Él Mismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos contribuimos ya sea como espíritus de unidad o de división. Nuestro comportamiento, nuestras palabras, nuestras prioridades, nuestras actitudes, nuestras respuestas emocionales, hasta nuestros pensamientos y motivos, todos contribuyen a la representación de nuestra iglesia de la unidad de Dios. ¡Cuánto condena este pensamiento! Cada vez que reacciono con enojo o con frustración pecaminosa, cada vez que respondo con palabras de sarcasmo o abrigo amargura en mi corazón, cada vez que chismorreo, cada vez que me motiva el egoísmo o el orgullo, no estoy solamente afectando mi propio testimonio. Estoy afectando la unidad y el testimonio de la iglesia, que directamente afecta el testimonio de Él Mismo Dios. Lo mismo sucede con el matrimonio. El matrimonio es un retrato de la relación entre Cristo y Su iglesia (Efesios 5:22-29). El diseño de mi amor por mi mujer es que refleje el amor alentador, apreciado, sacrificante de Cristo por Su iglesia. Entonces ya sea que quiera admitirlo o no, todos mis comportamientos, pensamientos, actitudes, cariños, palabras, motivos, y reacciones hacia mi mujer dicen algo sobre la relación de Cristo con la iglesia. Estoy diciendo algo verdadero, o algo falso. Y cada vez que peco contra mi esposa en cualesquiera de esas formas, he dicho algo falso sobre la forma en que Cristo ama y trata Su preciada Novia. Cuando estamos unidos como una iglesia local, estamos diciendo cosas verdaderas sobre las relaciones entre el Padre, el Hijo y el Espíritu. Cuando pensamos, sentimos, actuamos, y reaccionamos en formas que promovemos la unidad, decimos cosas verdaderas sobre la unidad de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y de acuerdo con Jesús, la unidad de nuestras iglesias es también la mejor herramienta evangélica que tenemos. Él quiere que seamos “perfectos [o maduros] en unidad, para que el mundo pueda saber que Tú Me enviaste, y los amaste, al igual que me has amado”. Dios ha diseñado la unidad en la iglesia local para que funcione como un imán que atraiga tanto a los creyentes como a los no creyentes. Cuando estamos unidos como una iglesia local, nuestras relaciones del uno con el otro comienzan a decir mucho al mundo observador. El amor, la falta de egoísmo y la humildad y la paciencia que caracterizan las relaciones unidas comienzan a decir al mundo que Dios envió a Jesús, y que Dios nos ama, Su Novia. En cambio, cuando permitimos que predominen las divisiones insignificantes entre nosotros, nos convertimos en ineficaces a nivel evangelizador ya que el testimonio colectivo de nuestra iglesia dice cosas falsas sobre Dios. La unidad de la iglesia local es el programa de evangelización de Dios. Si queremos ver que el Espíritu Santo utilice nuestras iglesias locales para producir conversos, entonces debemos todos trabajar duro y trabajar juntos para promover y preservar la unidad de nuestra iglesia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús nos demuestra con el ejemplo de Juan 17 que para obtener unidad necesitamos la oración. ¡No podemos simplemente esperar disfrutar de la unidad si no estamos orando por ella! Si Jesús tuvo que orar por ella, entonces de seguros nosotros tenemos que hacer lo mismo. Amigo, ¿cuándo fue la última vez que oraste por la unidad de tu iglesia? Te reto a que hagas de esta tu petición diaria. Ruega por que tu iglesia pueda ser unificada, y ruega por que Dios te revele como puedes mejor promover la unidad entre tu iglesia local de acuerdo a como pienses, hables, sientas, y reacciones. Todos podemos crecer en este aspecto. Todos luchamos a veces con sentimientos desagradables hacia otros, o reaccionamos con palabras rudas, o al ser demasiado críticos, o quejándonos, o al ser muy orgullosos para admitir que nos equivocamos. Todos somos pecadores que necesitamos gracia, compasión y perdón—tanto de parte de Dios como también de parte de cada uno de nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no somos nuestros dueños. No nos representamos solamente a nosotros mismos, o nuestras propias opiniones y deseos. Jesús nos ha comprado al precio de Su propia sangre. Le pertenecemos. Nos posee. Nos ha creado para Su gloria, y nos ha comprado con Su sangre para que Lo podamos representar bien frente al mundo. Resolvamos juntos glorificar a Dios en nuestras iglesias locales, al hablar, sentir, pensar, y actuar de forma que promovamos la unidad de la iglesia; y roguemos que a medida que lo hagamos, Dios esté satisfecho de hacer de nuestra unidad una herramienta efectiva para la conversión de los no creyentes.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_ocaso_de_los_%C3%ADdolos</id>
		<title>El ocaso de los ídolos</title>
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				<updated>2009-08-22T20:28:12Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Twilight of the Idols}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Friedrich Nietzsche, filósofo del siglo XIX, es conocido por su declaración “Dios ha muerto”. Este breve dictamen no da cuenta de la historia completa. Según Nietzsche, la causa del fallecimiento de Dios fue la compasión. Dijo: “Dios está muerto; murió de piedad”. Pero antes de que Dios, que era el Dios del Judeo-Cristianismo, pereciera, Nietzsche dijo que existía una multitud de deidades, tales como las que residían en el Monte Olimpo. Es decir que, en un tiempo, hubo una pluralidad de dioses. Todo los demás dioses desaparecieron cuando, un día, el Dios judío, Yahweh, se puso de pie en la reunión y dijo: &amp;quot;No tendrás otros dioses delante de mí”. Al escuchar esto, siguiendo el resumen satírico de Nietzsche, el resto de los dioses y diosas murieron. Murieron de risa. &amp;lt;br&amp;gt;En nuestro tiempo, en el que predomina el pluralismo en la cultura, puede hallarse tanta hostilidad hacia la idea de un Dios único como en la sátira de Nietzsche. Sin embargo hoy, la repugnancia hacia el monoteísmo no es un asunto gracioso. En la cultura del pluralismo, la virtud principal es la tolerancia, esto es, la idea de que todas las visiones religiosas deben ser toleradas, todas las perspectivas políticas deben ser toleradas. Lo único que no puede ser tolerado es la afirmación de exclusividad. Existe una antipatía intrínseca, inherente, a todas las aserciones de exclusividad. Decir que existe un solo Dios, es repulsivo para los pluralistas. Decir que un Dios no se ha revelado a sí mismo en una pluralidad de avatares a lo largo de la historia, es también repugnante. Un único Dios con un solo Hijo, es una deidad que genera desde ofensas hasta perjuicios, al proclamar un hijo exclusivo. No puede existir sólo un Mediador entre el hombre y Dios. Según los pluralistas actuales, debería haber varios. Igualmente, entre los pluralistas, también es una perogrullada la idea de que si hay un camino hacia Dios, entonces debe haber muchos caminos hacia Dios, y ciertamente, no puede aceptarse que haya uno solo. Las afirmaciones de exclusividad del cristianismo en términos de Dios, en términos de Cristo, en términos de la salvación, no pueden coexistir pacíficamente con los pluralistas. &amp;lt;br&amp;gt;Además de la pregunta acerca de la existencia de Dios y su Hijo, y sobre la particular manera de salvación, también existe un rechazo a cualquier afirmación sobre la posesión de una fuente única de revelación divina. En el tiempo de la Reforma, fueron afirmadas las llamadas ''solas ''de la Reforma. Se decía que la justificación es por la sola fe (''sola Fide)'', que es solo por Cristo (''solus Christus''), que es solo por la gracia (''sola Gratia''), y que es solo por la gloria de Dios (''soli Deo Gloria''). Pero quizás, el precepto de ''sola Scriptura'', es el más repugnante para los pluralistas. La idea de ''sola Scriptura'' se refiere a la existencia una sola fuente escrita de revelación divina, que nunca puede ser ubicada en el mismo nivel que las declaraciones confesionales, los credos, o las tradiciones eclesiásticas. Solo la Escritura tiene la autoridad para limitar la conceincia, justamente porque sólo la Escritura es la revelación de Dios todopoderoso. Para el pluralismo, son muchas las implicaciones de ''sola Scriptura''. La siguiente, no es la menor de ellas: este principio conlleva una negación fundamental del carácter revelador de todos los libros de cualquier religión. Un partidario de ''sola Scriptura'' no cree que la palabra de Dios se encuentre en la Biblia y en el Libro de Mormón, en la Biblia y en el Corán, en la Biblia y en los Upanishads, en la Biblia y en el Bhagavad Gita; mas aún, la fe cristiana se basa en la afirmación acerca de la singularidad y exclusividad de que la Biblia, y sólo la Biblia, revela la palabra escrita de Dios.&amp;amp;nbsp; &amp;lt;br&amp;gt;El lema de los Estados Unidos es e pluribus unum. Sin embargo, desde el surgimiento de la ideología del pluralismo, el verdadero Unum de ese lema ha sido arrancado desde sus raíces. Lo que mueve al pluralismo es el antecedente filosófico del relativismo. Toda verdad es relativa; por lo tanto, una idea o fuente únicas, no pueden ser vistas como portadoras de ningún tipo de supremacía. La idea de la igual tolerancia bajo la ley de todas las religiones, ha sido incorporada en nuestro sistema legal. En el pensamiento de la gente, el pasar de igual tolerancia ante la ley a igual validación, no es más que un pequeño paso. El principio de que todas las religiones deberían ser tratadas de la misma manera ante la ley y que deberían gozar de iguales derechos, no implica, necesariamente, la inferencia de que entonces, todas las religiones son válidas. Hasta un examen somero y comparativo de las religiones del mundo, deja ver puntos radicalmente contradictorios entre ellas, y a menos que uno esté preparado para afirmar la verdad equivalente de las contradicciones, uno debe ser capaz de rechazar esta aserción errónea. &amp;lt;br&amp;gt;Lamentablemente, con una filosofía del relativismo y una filosofía del pluralismo, la ciencia de la lógica no interesa. La lógica es acompañada a la puerta y echada enérgicamente fuera de la casa hacia la calle. No hay espacio para la lógica en ningún sistema de pluralismo y relativismo. En efecto, es inapropiado llamar a cualquiera de ellos un sistema, ya que es la idea de una perspectiva consistente y coherente sobre la verdad, lo que es inaceptable para los pluralistas. El hecho de que la gente rechace las afirmaciones sobre una verdad exclusiva no invalida esas aseveraciones. Es el deber del cristiano el mantener firme la singularidad de Dios y Cristo, y no comprometerse con los partidarios del pluralismo.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Amor_Verdadero</id>
		<title>Amor Verdadero</title>
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				<updated>2009-08-22T20:28:01Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | True Love}}¨Todo lo que necesitas es amor¨, esto cantaban los Beatles. Si hubiesen cantado sobre el amor de Dios, la declaración contendría un granito de verdad. Pero lo que la cultura popular suele denominar amor, no es en absoluto un amor auténtico: es un fraude total. Lejos de ser “todo lo que necesitas” es algo que debes evitar a toda costa. &amp;lt;br&amp;gt;El apóstol Pablo trata el mismo tema en Efesios 5: 1-3. Pablo escribió: ¨Sed, pues, imitadores de Dios, como hijos amados. Y caminad en el amor, como también Cristo nos amó, y se entregó por nosotros, en ofrenda y sacrificio flagrantes a Dios. Pero toda inmoralidad sexual, impureza o avaricia, no deben ser nombradas entre vosotros, como es propio de los santos¨. &amp;lt;br&amp;gt;La sencilla orden del verso 2 (¨Y andad en amor, como también Cristo nos amó¨) resume toda la obligación moral del hombre cristiano. Después de todo, el amor de Dios es el principio único y primordial que define completamente el deber del cristiano. ¨Todo lo que necesitas¨ es este tipo de amor. Romanos 13:8-10 dice, ¨El que ama a su prójimo, ha cumplido la ley. Los mandamientos se resumen en estas palabras: Amarás a tu prójimo; así que el amor es el cumplimiento de la ley¨. Gálatas 5:14 se hace eco de esta misma verdad: ¨Toda la ley se cumple en una sola palabra: amarás a tu prójimo como a ti mismo¨. De la misma manera Jesús enseñó que todas las leyes y profetas penden de dos principios básicos sobre el amor, como se explica en el primero y segundo mandamiento (Mat. 22: 38-40). En otras palabras, ¨el amor… es el vínculo con la perfección¨ (Col. 3:14NKJV). &amp;lt;br&amp;gt;Cuando el apóstol Pablo nos ordena caminar con amor, el contexto revela este concepto en términos positivos, al decirnos que seamos benignos unos con otros, misericordiosos, y nos perdonemos los unos a los otros (Ef. 4:32). El modelo de este amor desinteresado es Cristo, quien nos dio su vida para salvar a su pueblo del pecado. ¨No hay amor más grande que éste, que el que ofrece su vida por sus amigos¨ (Juan 15:13). Y ¨si Dios nos amó así, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. (1 Juan 4:11). &amp;lt;br&amp;gt;En otras palabras, el amor verdadero es siempre un sacrificio, una entrega, es misericordioso, compasivo, comprensivo, amable, generoso y paciente. Estas y muchas otras cualidades positivas y benévolas son las que las Escrituras asocian con el amor divino (Ver 1 Cor. 13:4-8). &amp;lt;br&amp;gt;Pero fijaos en el lado negativo, reflejado asimismo en el contexto de Efesios 5. La persona que verdaderamente ama a otros como Cristo nos ama debe rechazar todo tipo de amor falso. El apóstol Pablo nombra algunas des estas falsificaciones satánicas. Éstas incluyen la inmoralidad, la impureza y la codicia. El pasaje continúa: ¨ Que no exista la suciedad, las habladurías, ni las bromas pesadas fuera de lugar, y en vez de esto demos las gracias. Pues puedes estar seguro de que, todo aquél que es sexualmente sucio, impuro o codicioso(es decir, un idólatra) no tiene cabida en el reino de Cristo y de Dios. No dejes que nadie te mienta con palabras vacías, porque por estas cosas la ira de Dios cae sobre los hijos desobedientes. Así que no te asocies con ellos ¨ (VV. 4-7). &amp;lt;br&amp;gt;En nuestra generación la inmoralidad es el sustituto preferido del amor. El apóstol Pablo usa el término griego ''porneia'', el cual incluye todo tipo de pecado sexual. La cultura popular intenta desesperadamente difuminar la línea que separa el amor verdadero de la pasión inmoral. Pero dicha inmoralidad es una perversión total del amor verdadero, pues busca la auto gratificación, en lugar del bien de los demás. &amp;lt;br&amp;gt;La impureza es otra perversión diabólica del amor. Aquí Pablo emplea el término griego ''akatharsia'', el cual se refiere a todo tipo de suciedad e impureza. Específicamente, Pablo tiene en mente ¨la suciedad¨, ¨las habladurias¨ y ¨las bromas pesadas¨ que son las características particulares del compañerismo malvado. Este tipo de camaredería no tiene nada que ver con el amor verdadero, y el apóstol afirma llanamente que no tiene lugar en el camino del cristiano.&amp;lt;br&amp;gt;La codicia es otra corrupción del amor que se origina en el deseo narcisista de auto gratificación. Es justo lo contrario del ejemplo que dio Cristo cuando ¨se entregó a Sí Mismo por nosotros¨ (v.2). En el Verso 5 Pablo iguala la codicia con la idolatría. Una vez más esto no tiene lugar en el camino del hombre cristiano, y según el Verso 5, la persona que es culpable de tal pecado, ¨No tiene lugar en el reino de Cristo y de Dios”.&amp;lt;br&amp;gt;Tales pecados, como afirma Pablo, “ni siquiera deben ser nombrados entre vosotros, como es propio de los santos”(V.3). Con aquellos que practican estas cosas, nos dice, ¨No os relacionéis¨ (V.7).&amp;lt;br&amp;gt;En otras palabras, no estamos demostrando el amor verdadero a menos que seamos intolerantes con todas las perversiones populares del amor. &amp;lt;br&amp;gt;Estos días la mayoría de las charlas sobre el amor ignoran este principio. ¨El Amor¨ se ha vuelto a definir como una amplia tolerancia hacia el pecado, abrazando el bien y el mal por igual. Esto no es amor, es apatía. &amp;lt;br&amp;gt;El amor de Dios no es así en absoluto. Recordad, la manifestación suprema del amor de Dios es la Cruz, donde Cristo ¨Nos amó y se entregó por nosotros, una ofrenda y un sacrificio flagrantes a Dios (V.2). Aunque las Escrituras nos explican el amor de Dios en términos de sacrificio, expiación de los pecados y propiciación: ¨En esto reside el amor, no en que hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su hijo para que fuese la propiciación por nuestros pecados¨ (1 Juan 4:10). En otras palabras, Cristo se convirtió en un Sacrificio para desviar la ira de un dios ofendido. Lejos de perdonar nuestros pecados con una tolerancia benigna, Dios dio a su hijo como ofrenda por el pecado, para satisfacer su propia ira y justicia en la salvación de los pecadores. &amp;lt;br&amp;gt;Esto es el corazón del Evangelio. Dios manifiesta su amor de una manera que confirma su santidad, justicia y misericordia sin compromiso. El amor verdadero ¨no se regocija en hacer el mal, sino que se regocija en la verdad¨ (1 Cor. 13:6). Éste es el tipo de amor en el que se nos anima a caminar. Es un amor que primero es puro, y luego pacífico.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Amor_nos_Transforma</id>
		<title>El Amor nos Transforma</title>
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				<updated>2009-08-22T20:27:52Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Transforming Love}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un padre profundamente angustiado estuvo sentado durante dos semanas en una UCI pediátrica, viendo cómo su hijo de tres años moría lentamente. Durante esas dos semanas leyó, curiosamente, un libro sobre el Evangelio. Más tarde, me escribió: “Quería decirte que el Evangelio es verdaderamente para la vida real”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me quedé perplejo con su afirmación. ¿Cómo pudo un libro sobre el Evangelio ayudar a este padre en esos momentos de profunda tragedia? Yo habría pensado que un libro acerca de la confianza en Dios en los momentos de adversidad le hubiera sido de mayor ayuda. Pero, ¿un libro sobre el Evangelio? ¿Cómo puede ayudar en un momento así? Estuve considerando esta pregunta durante varias semanas. Finalmente, un día mientras preparaba un mensaje acerca del amor de Dios, la respuesta vino a mí. En el Evangelio, este padre vio el amor de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El apóstol Juan escribió: “En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros: en que Dios ha enviado a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de Él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados” (1 Juan 1, 4:9-10). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A menudo suelo decir: “Si quieres ver el amor de Dios, mira primero a la Cruz”, porque esa es la demostración suprema de Su amor. Fue a la cruz donde Dios envió a Su único Hijo para ser la propiciación por nuestros pecados. Propiciación, a pesar de ser una buena palabra bíblica, rara vez es comprendida por los Cristianos de hoy en día. Quizás la mejor manera de entenderla es pensar que es el acto de Jesús soportando en la Cruz el peso completo de la justa y santa ira de Dios, que deberíamos haber soportado nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos merecemos la ira de Dios por nuestro pecado – no sólo por el pecado en los días en los que no creíamos sino también por los que cometemos ahora que creemos. Pero si hemos confiado en Cristo, nunca beberemos ni una gota de la copa de la ira de Dios. Jesús bebió la copa por nosotros, como nuestro sustituto. Y Juan nos dice que Dios, en Su amor, envío a Jesús para que lo hiciera por nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Fundamentalmente, existen dos ocasiones en las que los Cristianos comprometidos tienden a dudar del amor de Dios. La más común es cuando por algún motivo, somos completamente conscientes de que estamos pecando. Puede tratarse de alguna forma de pecado constante en nuestras vidas o quizá, el conjunto de todos los pecados de nuestra existencia. En momentos así solemos pensar: “¿Cómo es posible que Dios ame a alguien tan pecador como yo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cualquier caso, debemos volver la mirada otra vez hacia la Cruz y ver a Jesús soportando esos mismos pecados que nos hacen sentir tan culpables. Y después, hemos de recordar que “Al que no conoció pecado, [Dios] le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él” (2 Corintios 5:21). Dios tomó nuestro pecado (incluso el que provoca un malestar inmediato) e hizo que Cristo cargara con él, y Él en su justicia perfecta nos dio justicia a nosotros. Dios no hizo esto porque fuéramos dignos de ser amados, sino por su único y auto-generado amor. Como Juan decía en el párrafo anterior “no es que nosotros hayamos amado a Dios, sino que Él nos amó a nosotros”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda ocasión más común que nos tienta a dudar del amor de Dios, se da en momentos de adversidad. Podemos pensar: “Si Dios me amara de verdad, Él no permitiría que esto me ocurriera”. En esos momentos de duda debemos mirar de nuevo hacia la Cruz y ver a Dios entregando a Su Hijo para morir en nuestro lugar (Romanos 8:32). Después de todo, fue en ese contexto en el que Pablo preguntó: “¿Quién nos separará del amor de Cristo?”. Y unas pocas frases después, responde a su propia pregunta con la contundente afirmación de que “ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro”. (Romanos 8:35-39). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El gran puritano John Owen escribió una vez: “La pena más grande y la mayor carga que puedes darle al Padre, la mayor muestra de ingratitud es no creer que Él te quiere”. Hubiéramos esperado quizá que Owen dijera que la pena más grande que puedes darle al Padre es cometer algún pecado desmesurado que deshonre Su nombre. Ciertamente, el pecado entristece a Dios, pero Owen nos dice que dudar de Su amor, lo entristece todavía más. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso, cuando estés tentado de cuestionar el amor de Dios, bien por tu pecado o por las circunstancias difíciles en las que te encuentres, mira hacia la Cruz, y recuerda que en la Cruz demostró Dios su amor hacia ti, más allá de cualquier duda. Es más, no esperes a que lleguen esos momentos difíciles. Vuelve la mirada hacia la Cruz cada día durante un rato para fortalecerte contra esos momentos de duda y desaliento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, por gloriosa que sea la verdad del amor de Dios hacia nosotros, Juan no nos dice simplemente que nos gocemos de ese amor de manera exclusiva. Por el contrario, nos dice directamente: “Amados, si Dios así nos amó, también nosotros debemos amarnos unos a otros” (1 Juan 4:11). La implicación de esto no es, únicamente que debemos amarnos los unos a los otros porque Dios nos amó, sino que debemos amar a los demás del mismo modo que Dios nos amó a nosotros. Es decir, que si Dios nos ama a pesar de nuestro pecado y cualidad intrínseca de no amarnos, nosotros debemos amar a los demás, con todos sus defectos. Eso no significa que debamos ignorar el pecado en la vida de los demás, sino que cuando ese pecado esté dirigido hacia nosotros, perdonemos como Dios nos perdonó en Cristo (Efesios 4:32). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Creo que la mayor demostración de nuestro amor hacia los demás es la predisposición a perdonarnos basándonos en el perdón que recibimos de Dios. La parábola de Jesús de los dos deudores (Mateo 18:21-35) es muy instructiva en este asunto. El primer sirviente le debía a su amo 10.000 talentos, el equivalente a 200.000 años de sueldo para un trabajador corriente, una suma imposible de devolver. El segundo sirviente le debía al primero 100 dinares, el equivalente a un tercio del sueldo de un año. En sí, no era una suma insignificante; la mayoría de nosotros no querríamos contraer una deuda equivalente a un tercio de nuestro salario anual, pero comparado con 200.000 años, un tercio es insignificante. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El mensaje de la parábola es que cada uno de nosotros es el primer sirviente. Nuestra deuda con Dios, como consecuencia de nuestro pecado, es enorme, una cantidad imposible de pagar. En comparación, la deuda por el pecado de otra persona hacia mí, aunque sea en sí misma significativa, no es nada comparada con mi deuda con Dios. Por ello, cuando alguien peca contra mí sea de manera real o sólo desde mi perspectiva, intento responder: “pero Padre, yo soy el sirviente que debe 10.000 talentos”. Eso me ayuda a ver el pecado de la otra persona desde una perspectiva adecuada, y me permite perdonar de manera libre, incluso como Dios me ha perdonado a mí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los lectores de Tabletalk están familiarizados hasta cierto punto con 1 Corintios 13, el clásico pasaje sobre el amor. Pero, ¿alguna vez os habéis dado cuenta de cuántos de los términos descriptivos del amor en los versos 4-7 tienen que ver con el perdón o la tolerancia? El amor es, ante todo, paciente, y se expresa mediante la tolerancia y el perdón (ver Colosenses 3:12-13). No es irritable o resentido. Por eso, el amor soporta todas las cosas y permanece ante todas las cosas. Son maneras diferentes de expresar la misma idea: perdón y tolerancia. Y debemos perdonar como Dios nos perdonó a nosotros en Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por supuesto, hay más en el amor, ya sea el de Dios o el nuestro, que en el perdón. Dios ha prometido no desampararnos nunca (Hebreos 13:5), satisfacer todas nuestras necesidades (Filipenses 4:19), y hacer que todas las cosas cooperen para nuestro propio bien (Romanos 8:28). Incluso ha dicho que la disciplina que Él nos impone de vez en cuando es un signo de Su amor, porque su finalidad es hacernos participar más y más de Su santidad (Hebreos 12:5-11). De manera similar, debemos amarnos los unos a los otros en el Cuerpo de Cristo con amor fraternal (Romanos 12:10). Esto significa que cuidemos los unos de los otros, nos animemos los unos a los otros, recemos los unos por los otros y, como es adecuado, nos ayudemos los unos a los otros materialmente (1 Juan 3:16-18). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Obviamente, nunca podremos amarnos los unos a los otros de la misma manera, o en la misma medida en la que Dios nos ama. Podemos perdonar, pero nunca podremos expiar los pecados de los demás. Y Dios es soberano en Su amor. Él tiene el poder de expresar Su amor hasta el máximo grado de Su propósito. Nosotros no podemos hacerlo. A menudo, nuestro deseo excede a nuestra habilidad de expresar nuestro amor de una manera tangible. Pero no debemos nunca perder de vista Su amor por nosotros, ya sea como base de nuestra relación con los demás o con Él. Juan dijo: “Nosotros amamos, porque El nos amó primero” (1 Juan 4:19). Fijaos que el objeto de nuestro amor no está definido. ¿Juan nos dice que amemos a Dios, o los unos a los otros? El contexto sugiere que es los unos a los otros. Pero creo que es posible que el Espíritu Santo guiara a Juan a dejar el objeto de nuestro amor ambiguo porque los dos son verdad. Sólo podremos amar a Dios mientras nos gocemos en Su amor por nosotros. Y sólo podremos amarnos los unos a los otros mientras sigamos teniendo en cuenta el amor infinito de Dios hacia nosotros. Amados, amémonos los unos a los otros porque ese amor es de Dios.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Tres_Escuelas</id>
		<title>Tres Escuelas</title>
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				<updated>2009-08-22T20:27:36Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Three Schools}} El filósofo francés Blaise Pascal describió al hombre como una criatura de profunda paradoja, puesto que los seres humanos son criaturas capaces de la más alta grandeza y la miseria más baja, a menudo simultáneamente pero no en la misma relación, por supuesto. Parte de nuestra grandeza reside en nuestra capacidad de contemplarnos a nosotros mismos. Si los animales son conscientes de sí mismos en el sentido de que pueden reflexionar sobre sus orígenes y destinos, o meditar sobre su lugar en el gran plan del universo, es un punto debatido. Sin embargo, lo que tiene poco espacio para el debate es que el hombre tiene una capacidad compleja y superior de hacer esto. Este don de la contemplación tiene un incoveniente: el dolor. Nuestra miseria se ve a menudo reforzada por nuestra capacidad para contemplar una vida mejor de la que actualmente disfrutamos. Frecuentemente esta miseria está acompañada por la conciencia de que somos incapaces de obtener o lograr la vida ideal. De este conocimiento es del que se nutren nuestros sueños y pesadillas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podemos gozar de buena salud, pero no de una salud perfecta. Podemos imaginar la vida sin dolores y molestias, caries dentales y enfermedades que nos incapacitan, pero nadie ha encontrado aún la manera de garantizar tal libertad física. Todos nos enfrentamos a la certeza de la agonía y la muerte. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El hombre pobre puede soñar con riquezas incalculables, pero se siente frustrado cuando la lotería le pasa de largo. Incluso el hombre rico puede contemplar una mayor abundancia de riquezas, pero mientras que la abundancia tiene un límite, nuestro anhelo es ilimitado. &amp;lt;br&amp;gt;Enfermos o sanos, pobres o ricos, con éxito o sin éxito, podemos sentirnos acosados por el problema desconcertante de que la vida nos podría proporcionar un estado mejor del que disfrutamos actualmente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La vía de escape bíblica que nos libra de la frustración perpetua por el incumplimiento de tales sueños, de dichas aspiraciones no logradas, y de tales esperanzas hechas trizas, es la virtud espiritual de la satisfacción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Encontramos un modelo de la virtud del contentamiento&amp;amp;nbsp;en la declaración del apóstol Pablo en Filipenses 4:11, “No lo digo porque sufra escasez, pues he aprendido a estar contento cualquiera que sea mi situación.” Cuando Pablo utiliza la palabra &amp;quot;contento&amp;quot; usa la palabra griega ''autarkes'', lo que significa &amp;quot;auto-suficiente,&amp;quot; es decir, &amp;quot;co-independiente de las circunstancias,&amp;quot; (véase también 2 Cor. 9:8). La palabra que utiliza Pablo tiene como origen la palabra griega ''ataraxia'', que ha sido aplicada a la marca de un tranquilizante moderno. Sócrates habló del concepto cuando se le formuló la pregunta, &amp;quot;¿Quién es el más rico?&amp;quot; Y respondió: &amp;quot;El que se contenta con menos, puesto que la ''ataraxia'' es la riqueza de la naturaleza.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Nuevo Testamento menciona dos escuelas de ideas filosóficas que estaban de moda durante los tiempos apostólicos. Estas fueron las escuelas del epicureísmo y el estoicismo, cuyos representantes se encontró Pablo en el Areópago de Atenas. A pesar de que estas escuelas diferían notablemente en relación a la cosmología y la metafísica, compartían un objetivo común práctico de la vida: la búsqueda de la ''ataraxia''. Los estoicos entendían esto en términos de lo que ellos llamaban &amp;quot;imperturbabilidad.&amp;quot; Ellos construían un tipo de determinismo material por el cual el ser humano no tiene poder alguno sobre sus circunstancias. La vida simplemente &amp;quot;transcurre&amp;quot; a través de causas externas fijas. Nuestras circunstancias son el resultado de lo que nos sucede ''a ''nosotros. El único ámbito en el que uno tiene un control significativo es en el escenario interno de nuestra actitud personal. El estoicismo indica que lo que sí podemos controlar es cómo nos sentimos acerca de lo que nos sucede. El objetivo del estoicismo era intentar llegar a un estado de imperturbabilidad a fin de que, pasase lo que pasase externamente, la persona mantuviese una paz interna que lo dejase sin preocupaciones. Esta es la actitud de mantenerse impasible; actitud clásica del estoicismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otra parte, los epicúreos eran más proactivos en su búsqueda de la ''ataraxia'', puesto que intentaban maximizar el placer y minimizar el dolor. Eran hedonistas refinados que buscaban un equilibrio adecuado entre el placer y el dolor. Sin embargo, nunca se solucionó la &amp;quot;paradoja hedonista,&amp;quot; que decretó que uno fracasa si no llega a obtener el placer que busca pero, por el contrario, uno se aburre si llega a obtener el placer que busca. Así que, en términos que se anticipan a la paradoja de Pascal, uno se quedaba en un estado de frustración o de aburrimiento, ninguno de los cuales captura el concepto de satisfacción de la ''ataraxia''. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El parecer de Pablo sobre&amp;amp;nbsp;el contentamiento&amp;amp;nbsp;difiere radicalmente del estoicismo o el epicureísmo. Pablo, en 1 Corintios 15, rehuye el credo que reza, &amp;quot;Comamos y bebamos, pues mañana moriremos.&amp;quot; Este parecer hedonista que se trató en el libro de Eclesiastés es un parecer de pesimismo supremo que no tenía lugar en la teología de Pablo, sobre todo en lo que respecta a la resurrección. &amp;lt;br&amp;gt;De la misma manera, Pablo rechaza rotundamente la resignación pasiva de la postura del estoicismo. Pablo no cree que nuestras circunstancias estén determinadas por fuerzas ciegas e impersonales. Pablo no dio cuerda al fatalismo o a la determinación mecanicista. Fue un activista que persiguió sus metas y nos animó a trabajar en nuestra salvación con temor y reverencia. No abogó por un quietismo que declaraba: “Ponte en manos de Dios.&amp;quot; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El contentamiento del que hablaba Pablo no es el de “quédate tranquilo en Zión”, por el cual una complacencia irreligiosa deja al alma moribunda y al espíritu inerte. Pablo nunca se “contentó” con dormirse en los laureles o con relajar su entusiasmo por el ministerio. &amp;lt;br&amp;gt;En incontables ocasiones Pablo expresó su descontento y su insatisfacción tanto por los errores, vicios y defectos de la Iglesia como por sus propias deficiencias. Había muchas tareas por terminar y problemas que solucionar en su propia vida y en el ministerio que requerían un fervoroso esfuerzo de su parte. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su contentamiento estaba dirigido&amp;amp;nbsp;hacia su situación personal o hacia el estado de su condición humana. Pablo amplió su definición del contentamiento al escribir, &amp;quot; Sé cómo vivir en la escasez, y sé cómo vivir en la abundancia. En todas partes y en todas las cosas he aprendido tanto a estar lleno como a tener hambre, a vivir en la riqueza y a padecer necesidad” (Filipenses 4:12). &amp;lt;br&amp;gt;Aquí nos damos cuenta que Pablo habla de aprender y conocer. La satisfacción de la que Pablo gozaba era una condición ''aprendida''. Él ''aprendió ''el secreto o el misterio del contentamiento. Este secreto se nos revela en parte en su siguiente declaración, &amp;quot;Todo lo puedo en Él que me fortalece.&amp;quot;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El contentamiento&amp;amp;nbsp;de Pablo se basaba en su unión mística con Cristo y en su teología. Para el apóstol, la teología no era una disciplina abstracta al margen de las cuestiones urgentes de la vida cotidiana. En cierto sentido su teología era la vida misma, o la clave para entender la vida misma. El contentamiento o la satisfacción de Pablo con su estado o condición de vida descansaban sobre su conocimiento del carácter de Dios y su conocimiento de la manera en que obra Dios. La suya no era una ''ataraxia'' basada en la resignación pasiva a las fuerzas impersonales de la naturaleza. La suya era una alegría basada en el conocimiento de que sus pasos y su condición humana estaban determinados por el Señor. Quizás su descubrimiento del contentamiento bíblico&amp;amp;nbsp;fue, más que ninguna otra cosa, su comprensión de la providencia de Dios. Él comprendió que todo don bueno y perfecto viene de Dios, y que todas las cosas funcionan bien para los que aman a Dios y son llamados según Su voluntad. Pablo entendió que si sufría escasez estaba cumpliendo la voluntad de Dios, y si nadaba en la abundancia también estaba cumpliendo la voluntad de Dios. Para Pablo la clave de su alegría continua era una cuestión de sumisión a la voluntad divina. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En nuestras vidas parcialmente santificadas, se esconde la tentación irreligiosa de suponer que Dios nos debe una condición más favorable de la que actualmente disfrutamos. Tal es la miseria del pecado, cuya mezquindad es derrotada por el triunfo de la gracia salvadora y providencial de Dios. Es precisamente en esta gracia donde se haya la satisfacción cristiana.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Reflexi%C3%B3n_Sobre_el_Pedido_de_Jes%C3%BAs_de_Arrepentirnos</id>
		<title>Reflexión Sobre el Pedido de Jesús de Arrepentirnos</title>
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Thoughts on Jesus' Demand to Repent}}''Cartas desde Cambridge #2'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como parte de mi sabático en Cambridge, Inglaterra, estoy trabajando en un libro con el título tentativo de ''Lo que Jesús pide al Mundo''. El pedido de arrepentirnos es lo más esencial del mensaje de Jesús. Es igualmente esencial, y casi sinónimo del mandato “Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:7). Algo que me ocupa en este momento es demostrar que el arrepentimiento en el mensaje de Jesús no se trata de un cambio en el comportamiento, sino de un cambio interno que da lugar a un nuevo comportamiento centrado en Dios y exaltador de Cristo. A continuación algunas ideas que ayudarán a aclarar el significado del arrepentimiento. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;''Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17)''&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;''No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento. (Lucas 5:32)''&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;''Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar. (Mateo 12:41)''&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;''Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. (Lucas 13:3, 5)''&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
El primer pedido del ministerio público de Jesús fue, “Arrepentíos.” El dio este mandato indiscriminadamente a todos quienes le escucharan. Es un llamado a un cambio interior radical hacia Dios y el hombre.&amp;amp;lt;/blockquote&amp;amp;gt; Dos cosas nos muestran que el arrepentimiento es un cambio interno de la mente y del corazón, más que el simple dolor por el pecado o el simple perfeccionamiento del comportamiento. Antes que nada, el significado de la palabra griega (metanoeo), en español “arrepentíos”, apunta en esta dirección. Está formada de dos partes: meta y noeo. La segunda parte (noeo) se refiere a la mente y sus pensamientos, percepciones, disposiciones y propósitos. La primera parte (meta) es un prefijo que generalmente significa movimiento o cambio.1 Así, el significado básico del arrepentimiento es el experimentar un cambio de las percepciones, disposiciones y propósitos de la mente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro factor que apunta a este significado de arrepentimiento es la forma en que Lucas 3:8 describe la relación entre el arrepentimiento y el nuevo comportamiento. Dice así, “Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento.” Y luego da algunos ejemplos de los frutos: “Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo.” (Lucas 3:11). Esto significa que el arrepentimiento es lo que sucede dentro de nosotros que da fruto a un nuevo comportamiento. El arrepentimiento no son los nuevos actos, sino el cambio interno que da como fruto actos nuevos. Jesús pide que vivamos este cambio interno. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Porqué? Su respuesta es que somos pecadores. “No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.” (Lucas 5:32). Cómo veía Jesús el pecado? En la parábola del hijo pródigo, Jesús describe el pecado del hijo así: “y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente… [y] consumiendo [sus bienes] con prostitutas” (Lucas 15:13, 30). Pero cuando el hijo pródigo se arrepiente dice, “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. No soy digno de ser llamado tu hijo.” Es decir que desperdiciar tu vida viviéndola perdidamente y con prostitutas no solo lastima a los humanos; también es una ofensa contra el cielo—es decir, contra Dios. Esta es la naturaleza esencial del pecado. Es una agresión a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Vemos esto de nuevo en la forma en que Jesús enseñó a sus discípulos a orar. Les dijo que recen así: “Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden” (Lucas 11:4). En otras palabras, los pecados que Dios perdona se comparan con los que otras personas cometen contra nosotros, y éstos se llaman deudas. Así, Jesús veía el pecado como algo que deshonra a Dios y nos pone en deuda para restaurar el honor divino que hemos difamado con nuestro comportamiento o actitudes, desvalorando a Dios. Esta deuda es pagada por el mismo Jesús. “El hijo del hombre vino. . . para dar su vida en rescate por muchos.” (Marcos 10:45). Pero para que podamos disfrutar de este regalo debemos arrepentirnos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Arrepentirse significa experimentar un cambio de mente que nos haga ver a Dios como verdadero y hermoso, y digno de toda nuestra alabanza y obediencia. Este cambio de mente abarca igualmente a Jesús. Sabemos esto porque Jesús dijo, “Si Dios fuese vuestro Padre, me amaríais, porque yo vengo de Dios.” Ver a Dios con una nueva mentalidad incluye ver a Jesús con una nueva mentalidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nadie está excluido del pedido que Jesús hace de arrepentirse. El lo dijo bien claro cuando un grupo de gente vino a él con la noticia de dos calamidades. Gente inocente había muerto en la masacre de Pilatos y en la caída de la torre de Siloé (Lucas 13:1-4). Jesús aprovechó la ocasión para advertir a quienes traían la noticia: “Antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente” (Lucas 13:5). En otras palabras, no pienses que las calamidades significan que algunas personas son pecadoras y necesitan arrepentirse y otras no. Todos necesitan arrepentimiento. Al igual que todos necesitan nacer de nuevo porque “Lo que es nacido de la carne, carne es.” (Juan 3:6), así, todos deben arrepentirse porque todos son pecadores. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Jesús dijo, “No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento” (Lucas 5:32), no quiso decir que algunas personas son tan buenas que no necesitan arrepentirse. Quiso decir que algunas personas piensan que lo son (Lucas 18:9), y otros ya se han arrepentido y han aclarado las cosas con Dios. Por ejemplo, el deseo del joven rico “por justificarse” (Lucas 10:29) mientras “el cobrador de impuestos. . . se golpea el pecho, diciendo, ‘Dios, ten piedad de mi, soy pecador!’ [y] se fue a su casa justificado [por Dios!]” (Lucas 18:13-14). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así, nadie está excluido. Todos necesitamos arrepentirnos. Y la necesidad es urgente. Jesús dijo, “Antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente.” Qué quiso decir con pereceréis? Quiso decir que el juicio final de Dios caerá sobre aquellos que no se arrepientan. “Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar” (Mateo 12:41). Jesús, el Hijo de Dios, está advirtiendo a la gente sobre el juicio que vendrá, y ofrece liberarnos de él si nos arrepentimos. De lo contrario, Jesús tiene tres palabras para nosotros, “Ay de ti!” (Mateo 11:21). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es por esto que su pedido de arrepentimiento es parte del mensaje central que dice que el Reino de Dios está cerca. “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.” (Marcos 1:15). El Evangelio—la buena nueva—es que la ley de Dios ha llegado en Jesús para salvar a los pecadores antes de su segunda venida en el día del juicio. De manera que el pedido de arrepentirnos se basa en la oferta de la gracia para perdonar, y en la advertencia de que un día aquellos que rechazan la oferta perecerán en el juicio de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después de resucitar de entre los muertos, Jesús se aseguró de que sus apóstoles continuaran con su llamado al arrepentimiento en todo el mundo. El dijo, “Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día, y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén” (Lucas 24:46-47). De manera que el pedido de Jesús de arrepentirnos llega a todas las naciones. Llega a nosotros, quienquiera que seamos, y donde quiera que estemos, y nos reclama. Este es el pedido de Jesús para todas las almas: arrepentíos. Tengan un cambio interno profundo. Remplacen todas las percepciones, disposiciones y propósitos que deshonran a Dios, que subestiman a Cristo, por unas que atesoren a Dios y exalten a Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por Cristo y su renio, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pastor John&amp;lt;br&amp;gt;________________________________________&amp;lt;br&amp;gt;1 Por ejemplo meta es usado como prefijo en la palabra metabaino (transferir o cambiar de un sitio a otro), ''metaballo''(cambiar la forma de pensar), ''metago''(llevar o mover de un sitio a otro), ''metatithemi''(transportar de un sitio a otro, poner en otro lugar, transferir), ''metamorphoo''(cambiar de manera visible para los otros, ser transfigurado), ''metastrepho''(causar un cambio en el estado o condición, cambiar, alterar), ''metaschematizo''(cambiar la forma de algo, transformar, cambiar), etc. &amp;lt;br&amp;gt;________________________________________ &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[Category:Unformatted]]&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/PENSAMIENTOS_PARA_HOMBRES_J%C3%93VENES</id>
		<title>PENSAMIENTOS PARA HOMBRES JÓVENES</title>
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Thoughts for Young Men}}&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/PENSAMIENTOS_PARA_HOMBRES_J%C3%93VENES/Reglas_especiales_para_los_j%C3%B3venes</id>
		<title>PENSAMIENTOS PARA HOMBRES JÓVENES/Reglas especiales para los jóvenes</title>
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				<updated>2009-08-22T20:26:56Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Thoughts for Young Men/Special Rules for Young Men}}En último lugar, presentaré algunas reglas de conducta específicas que aconsejo firmemente sigan los jóvenes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1. Resuelve de inmediato que, con la ayuda de Dios, renunciarás a todos y a cada uno de tus pecados de los que tienes conciencia por más pequeños que sean.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Analiza tu interior. Examina tu propio corazón. ¿Ves allí algún hábito o costumbre que sabes que es malo a la vista de Dios? Y si lo ves, no demores ni un momento en atacarlo. Resuelve inmediatamente dejarlo a un lado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nada oscurece tanto los ojos de la mente, y endurece tanto la conciencia, como un ''pecado que uno se permite''. Quizá sea muy pe-queño, pero eso no lo hace menos peligroso. Un agujerito hundirá todo un gran barco, y una chispa pequeña encenderá un gran incen-dio. De la misma manera, un pequeño pecado que uno se permite arruinará un alma inmortal. Sigue mi consejo, y nunca aceptes un pecado pequeño. Dios mandó a Israel que matasen a todos los cananeos, tanto los grandes como los chicos. Actúa bajo el mismo prin-cipio, y no le muestres misericordia a un pecado pequeño. Bien dice el libro de los Cantares: “Cazadnos las zorras, las zorras ''peque-ñas'', que echan a perder las viñas” (Cantares 2:15). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Puedes estar seguro de que ningún hombre perverso, quiso ser tan perverso al principio. Pero empezó permitiéndose una ''pequeña ''transgresión que lo llevó a una más grande, y esa a su tiempo produjo otra aún más grande, y por fin terminó siendo el miserable que ahora es. Cuando Hazael escuchó de boca de Elías los horrible actos que cometería en el futuro, le respondió con asombro: “¿Qué es tu siervo, este perro, para que haga tan grandes cosas?” (2 Reyes 8:13). Pero dejó que el pecado se arraigara en su corazón, y al final hizo todas las cosas que Elías había predicho. Joven, resiste el pecado en sus comienzos. Tal vez parezca pequeño e insignificante, pero haz caso de lo que digo: No lo aceptes, no dejes que more quieta y tranquila en tu corazón. “La madre de las travesuras,” dice un antiguo proverbio, “no es más grande que el ala de un mosquito”. No hay nada más minúsculo que la punta de una aguja pero cuando hace su agujero en la tela, se lleva detrás de ella todo el hilo. Recuerda las palabras del Apóstol, “un poco de levadura leuda toda la masa” (1 Corintios 5:6). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muchos jóvenes podrían decirte con tristeza y vergüenza que pueden rastrear su ruina de todos sus sueños del futuro al punto del cual te hablo, el de darle paso al pecado en sus comienzos. Comenzaron teniendo hábitos de falsedad, y deshonestidad en las cosas pequeñas que se arraigaron en ellos. Paso a paso, fueron de mal en peor, hasta que hicieron cosas que antes no hubieran creído posible, hasta que al fin perdieron su lugar, perdieron su integridad, perdieron su consuelo, y casi perdieron su alma. Permitieron una ranura en la pared de su conciencia, porque parecía muy pequeña, y cuando la permitieron, esa ranura se fue haciendo más grande cada día, has-ta que, a la larga, se desplomó toda la pared. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda esto especialmente en lo que concierne a la ''verdad y honestidad''. Sé consciente de las cosas minúsculas. “El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel” (Lucas 16:10). No importa lo que diga el mundo, la realidad es que no hay pecados peque-ños. Todo gran edificio consiste de partes pequeñas; la primera piedra es tan importante como todas las demás. Todos los hábitos se forman con una secuencia de actos más pequeños y el primer acto pequeño tiene tremenda consecuencias. El hacha de la fábula le rogó a los árboles que sólo la dejaran cortar un trozo pequeño de madera para hacerse un mango. Y prometió nunca más molestarlos. La dejaron hacerlo, y muy pronto los cortó a todos. El mal sólo quiere que lo dejes introducir en tu corazón el gajito de pecado peque-ñito, y, si se lo permites, muy pronto serás todo suyo. Es un dicho muy sabio el de William Bridge&amp;amp;nbsp;: “No hay nada pequeño entre no-sotros y Dios, porque Dios es un Dios infinito”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos maneras de bajar de la cúpula de una iglesia; una es de un salto, y la otra es bajar por los escalones: pero ambas te lleva-rán abajo. Así también hay dos maneras de ir al infierno; uno es caminar hacia él con los ojos abiertos, y muy pocos hacen eso; el otro es bajar por los escalones de pequeños pecados, y me temo que esta manera es muy común. Empieza con unos cuantos pecaditos, y muy pronto querrás más. Aun el pagano Juvenal reconocía: “¿Quién se ha conformado jamás con solo un pecado?” Y siendo así, si vas por ese rumbo, irás de mal en peor. Bien describió Jeremy Taylor el progreso del pecado en el hombre: “Primero lo asusta, des-pués le resulta placentero, después fácil, y luego deleitoso, luego frecuente, después habitual, y finalmente ¡confirmado! Después el hombre es impenitente, después obstinado, luego resuelve nunca arrepentirse, y finalmente es condenado”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, para no llegar a esto, recuerda la regla que te doy este día: Resuelve de inmediato renunciar a cada uno de los pecados que conoces en ti. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2. Resuelve que, con la ayuda de Dios, evitarás todo lo que pueda ser ocasión para pecar.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es un excelente dicho el del buen Obispo Hall&amp;amp;nbsp;: “Aquel que quiere estar a salvo de hacer el mal, para evitarlo, debe mantenerse a mucha distancia de las ocasiones que lo pueden hacer caer”. Hay una antigua fábula de una mariposa que le preguntó al búho cómo podía estar a salvo del fuego que había chamuscado sus alas. El búho, como respuesta, la aconsejó que ni siquiera mirara su humo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No es suficiente que determinemos no cometer pecado, debemos cuidadosamente mantenernos a una buena distancia de todo lo que nos podría aproximar a él. Usando esta prueba tenemos que juzgar cómo usamos nuestro tiempo: los libros que leemos, las fami-lias que visitamos, la compañía que mantenemos. No nos debemos contentar con decir: “No hay nada realmente malo en esto”. Debe-mos ir más allá y decir: “¿Hay algo en esto que pueda hacerme pecar?” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda bien que por esto, el ''ocio'' debe ser evitado. No es que el no hacer nada sea en sí tan perverso, sino que brinda la oportu-nidad para pensar pensamientos malos y fantasías vanas, es la puerta abierta para que el diablo entre y quite la buena semilla. Esto es lo que debes temer. Si David no hubiera dado ocasión al diablo por estar de ocioso en su terraza en Jerusalén, probablemente nunca hubiera visto a Betsabé, ni hubiera hecho matar a Urías. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es por esto, también, que las ''diversiones mundanas'' son tan censurables. Puede ser dificultoso, en ciertos casos, demostrar que son, en sí mismas, realmente incorrectas y contrarias a lo que enseña la Biblia. Pero no es dificultoso demostrar que la ''tendencia'' de casi todas es muy dañina para el alma. Siembran las semillas de una mentalidad mundana y sensual. Son totalmente contrarias a la vida de fe. Promueven una obsesión malsana y antinatural por lo que sea excitante. Alimentan la lascivia de la carne, la lascivia de los ojos y la vanidad. Oscurecen la vista del cielo y de la eternidad, y le dan un color falso a las cosas del tiempo. Indisponen el corazón contra la oración personal y la lectura de la Biblia, y apagan la comunión con Dios. El que se mezcla con ellas da a Satanás la ventaja. Cada uno tiene una batalla que pelear, y si le da al enemigo la ventaja del sol, el viento a favor y el terreno, sería verdaderamente raro si no fuera continuamente vencido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, esfuérzate en todo lo que de ti dependa para mantenerte alejado de todo lo que pudiera ser perjudicial para tu alma. Nunca ayudes al diablo. Las gentes podrán decir que eres demasiado escrupuloso, demasiado exigente, te preguntarán que qué tiene de malo tal o cual cosa. Pero no les escuches. Es peligroso andar jugando con herramientas filosas, pero más peligroso aún es andar jugando con tu alma inmortal. El que quiere estar a salvo no debe jugar con el peligro. Debe considerar su corazón como el cartucho de pólvo-ra, y tener cautela de no acercarse a ninguna chispa de tentación que le sea posible evitar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿De qué vale orar, “no nos dejes caer en tentación”, si tú mismo no te cuidas de no correr a ella; y orar “guárdanos del mal”, si no muestras el deseo de mantenerte fuera de su camino? Sigue el ejemplo de José. No sólo rechazó las invitaciones indecentes de su ama, sino que mostró prudencia en rehusar de plano “estar con ella” (Génesis 39:10). Apégate al consejo de Salomón, no sólo de no ir “por la vereda de los impíos” sino que “déjala, no pases por ella; apártate de ella, pasa” (Proverbios 4:14, 15). No meramente no seas bo-rracho sino que “no ''mires'' al vino cuando rojea” (Proverbios 23:31). Los hombres que tomaban voto nazareno en Israel no sólo no tomaban vino sino que se abstenían de las uvas. Hay que vivir “''aborreciendo'' lo malo,” dice Pablo a los Romanos (Romanos 12:9). No meramente que no hagas lo malo, “''huye también de las pasiones juveniles''” escribe a Timoteo: aléjate de ellas lo más lejos posible (2 Timoteo 2:22) ¡Ay, qué necesarias son tales advertencias! Dina tuvo que salir entre los perversos siquemitas para comprobar los malos caminos de ellos, y, por hacerlo, perdió su integridad. Lot tuvo que tender sus tiendas cerca de la pecaminosa Sodoma, y terminó per-diendo todo menos su vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, sé sabio a tiempo. No intentes siempre ver lo cerca al enemigo que tu alma pueda estar, y todavía escapar de él. Mantenlo lejos. Esfuérzate por mantenerte lo más lejos posible de la tentación, y esto será una gran ayuda para mantenerte limpio de pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 3. Además, resuelve nunca olvidar la omnipresencia de Dios.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Dios te ve! En todos lados: en cada casa, en cada prado, en cada cuarto, en cada compañía, solo o con una multitud, la vista de Dios siempre esta puesta en ti. “Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando a los malos y a los buenos” (Proverbios 15:3). Y son ojos que ven los corazones así como también las acciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esfuérzate, te lo ruego, a comprender esta realidad. Reconoce que estás tratando con un Dios que todo lo ve, un Dios que nunca cabecea ni duerme, un Dios que entiende tus pensamientos mucho antes que tú, y con quien la noche brilla como el día. Podrás dejar la casa de tu padre e irte, como el hijo prodigo, a un país lejano, y creer que nadie ve tu conducta; pero la mirada y el oído de Dios están allí antes que tú. Podrás engañar a tus padres o patrones; podrás decirles mentiras, y aparentar ser alguien delante de ellos, y ser otro a sus espaldas, pero no puedes engañar a Dios. Él te conoce totalmente. Escuchó lo que dijiste cuando venías aquí hoy. Sabe lo que estás pensando en este minuto. Ha tomado lo más secreto de tu pecado, lo ha expuesto a la luz de su rostro, y, si no te arrepientes, un día será expuesto ante el mundo para tu vergüenza. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Qué poco se siente realmente esto! ¡Cuántas cosas hace el hombre continuamente que no haría si pensara que lo están viendo! ¡Cuántas cosas se maquinan en los oscuros rincones de la imaginación, las cuales nunca soportarían la luz del día! Sí, los hombres tienen pensamientos en privado y hablan en privado y cometen acciones en privado, que los harían avergonzar y sonrojar si se expu-sieran ante el mundo. El sonido de pasos cercanos ha detenido a muchos de realizar actos de maldad. Un tocar a la puerta ha causado que muchas obras perversas sean apresuradamente suspendidas, y rápidamente puestas a un lado. ¡Pero que miserable insensatez es todo esto! Hay un Testigo que todo lo ve donde quiera que vayamos. Ponle candado a la puerta, cierra las cortinas, apaga la luz; no importa, es lo mismo. Dios está en todas partes. No puedes dejarlo afuera, ni impedir que vea. “Y no hay cosa creada que no sea mani-fiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:13). El joven José sabía bien esto cuando su patrona quiso tentarlo. No había nadie en la casa que los viera, ningún testigo que pudiera delatarlo, pero José vivía consciente de aquel que es invisible. “¿Cómo, pues, haría yo este grande mal,” dijo él, “y pecaría contra Dios?” (Génesis 39:9). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, te pido que leas el Salmo 139, y te aconsejo a ti y a todos los jóvenes que lo memoricen. Úsalo como la prueba para todos tus tratos en este mundo: pregúntate a ti mismo frecuentemente: “¿Recuerdo que Dios me ve?” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Vive sabiendo que estás a la vista de Dios. Esto es lo que Abraham hizo, caminó ''delante'' de él. Esto es lo que Enoc hizo, caminó ''con'' él. Esto es lo que será en el cielo, la eterna presencia de Dios. No ''hagas'' nada que no quieras que vea Dios. No ''digas'' nada que no quieras que oiga Dios. No ''escribas'' nada que no quieras que Dios lea. No vayas a ningún lado donde no te gustaría que Dios te encon-trara. No ''leas'' ningún libro que no te gustaría que Dios te dijera: “Muéstramelo”. Nunca pases tu tiempo de tal manera que no te gusta-ría que Dios te preguntara: “¿Qué estás haciendo?” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 4. Sé diligente en el uso de todos los medios públicos de gracia .  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Medios de gracia'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con esto me refiero a que asistas regularmente a la casa de Dios cuando está abierta para la oración y la predicación, y siempre que te sea posible asistir. Sé consecuente en mantener santo el día del Señor, y determina que el día que le pertenece a Dios entre los siete de la semana, será de aquí en adelante dado a su legítimo dueño. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No quiero dejar una falsa impresión en tu mente. No te retires diciendo que dije que ir a los cultos es el todo de la religión. Yo no digo tal cosa. No tengo ningún deseo de verte crecer formalista y fariseo. Si crees que el mero hecho de llevar tu cuerpo a cierta casa, a cierta hora, cierto día de la semana, te hará cristiano, y que te preparará para encontrarte con Dios, te digo de plano que te engañas miserablemente. Todos los cultos sin que el corazón rinda culto a Dios son sin provecho y vanos. Sólo son verdaderos adoradores aquellos que “adoran al Padre en espíritu y en verdad” (Juan 4:23). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero los medios de gracia no deben ser despreciados porque no salven. El oro no es comida, no lo puedes comer, pero no por eso dirás que no sirve, y lo echarás a la basura. El bienestar de tu alma eterna ciertamente no depende de los medios de gracia, pero es cierto y seguro que, por lo general, sin ellos tu alma no andará bien. Dios ''podría'' llevar al cielo en un carro de fuego a todos aquellos quienes son salvos, como lo hizo con Elías, pero no lo hace. ''Podría'' enseñarnos a todos por visiones, sueños e intervenciones milagro-sas, sin requerir que leamos o pensemos por nosotros mismos, pero no lo hace. ¿Y por qué no? Porque es un Dios que obra por sus medios, y es su ley y voluntad que en todos los tratos del hombre con él, se usen los medios de gracia. Sólo un necio o un aficionado pensaría en construir una casa sin usar escaleras o andamios, y de igual manera, ningún hombre sabio despreciará los medios públicos de gracia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me detengo más en este punto porque Satanás se esforzará intensamente por llenar tu mente con argumentos en contra de los me-dios de gracia. Te hará pensar en el número de personas que los usan y no son mejores por ello. “Mira eso,” susurrará, “¿acaso no ob-servas que los que van a la iglesia no son mejores que los que no van?” Pero no dejes que esto influya sobre ti. Nunca es justo discutir en contra de algo porque sea usado incorrectamente. No se puede decir que los medios de gracia no hagan bien porque muchos los atienden y no sacan ningún provecho de ellos. Un medicamento no puede ser despreciado porque algunos lo toman y no se recuperan. Nadie pensaría en dejar de comer porque algunos escogen comer y beber impropiamente, y, como resultado, se enferman. El valor de los medios de gracia, como otras cosas, depende mucho del espíritu con que los usamos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Predicación del evangelio'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me detengo también en este punto, por la fuerte preocupación que siento que cada joven escuche regularmente la predicación del evangelio de Cristo. No tengo palabras para decirte lo importante que creo que esto es. Por la bendición de Dios, el ministerio del evangelio puede ser el medio de convertir tu alma, de guiarte al conocimiento salvador de Cristo, de hacerte un hijo de Dios de hecho y en verdad. Esto sería realmente motivo de eterno agradecimiento. Esto sería un acontecimiento del cual los ángeles se regocijarían. Pero aun si éste no fuera el caso, hay una influencia y un poder ''restrictivos'' en el ministerio del evangelio, bajo los cuales deseo fervo-rosamente que cada joven viva. Hay miles que han sido guardados del mal, aunque no los ha vuelto hacia Dios. La predicación del evangelio los ha hecho mucho mejores miembros de la sociedad, aunque todavía no los ha hecho verdaderos cristianos. Hay un cierto tipo de poder misterioso en la predicación fiel del evangelio que actúa inconscientemente en las multitudes que escuchan, sin recibirlo en sus corazones. Escuchar la condenación del pecado y la proclamación de la santidad; escuchar que se exalta a Cristo y que se de-nuncian las obras del diablo; escuchar la descripción del reino de los cielos y sus bendiciones y la de la vaciedad del mundo; escuchar esto semana tras semana, domingo tras domingo, rara vez deja de tener un efecto positivo sobre el alma. Se hace mucho más difícil después darse a cualquier exceso o libertinaje. Actúa como un control saludable en el corazón del hombre. Esto, yo creo, es un modo como la promesa de Dios se cumple: “Así será mí palabra que sale de mi boca: no volverá a mi vacía,” (Isaías 55:11). Hay mucha ver-dad en el fuerte dicho de Whitefield: “El evangelio previene que muchos lleguen a la cárcel y a la horca, si es que no previene que lleguen al infierno”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''El día del Señor'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quiero aquí mencionar otro punto muy relacionado con este tema. No dejes que nada te tiente a no observar el día de reposo . Te lo subrayo para que no lo olvides. Dedica conscientemente todo el día del Señor a Dios. Va aumentando un espíritu de no tener en cuenta este día santo, y sobre todo entre los jóvenes. Pasear, ir de visitas los domingos, hacer excursiones domingueras es cada vez más común y está haciendo un daño infinito a las almas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, sé celoso de este punto. Ya sea que vives en la ciudad o el campo, sé firme; resuelve no profanar el día del Señor. No dejes que el argumento lógico de que es “necesario relajar tu cuerpo,” no dejes que el ejemplo de todos los que te rodean, no dejes que la invitación de tus amigos, no dejes que nada de esto te lleve a no cumplir esta regla establecida: que ''el día del Señor será dado a Dios.'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si dejas de cuidar el día del Señor, al final dejarás de cuidar tu alma. Los pasos que llevan a esta conclusión son fáciles y regula-res. Empieza por no honrar el día de Dios, y muy pronto dejarás de honrar la casa de Dios; deja de honrar la casa de Dios, y pronto dejarás de honrar el libro de Dios; deja de honrar el libro de Dios, y pronto dejarás de honrar a Dios en todo. Cuando alguien pone el fundamento de ''no tener domingo'', no nos sorprenda que termine con una lápida que diga No tenía Dios. Es interesante la observación acerca del Juez Hale&amp;amp;nbsp;: “De todas las personas convictas de un crimen capital cuando era juez, encontró sólo unos pocos que, al pre-guntarles, no admitían que habían empezado su carrera de iniquidad descuidando el día del Señor”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, quizás andes entre compañeros quienes olvidan el honor que se merece el día del Señor; pero tú, determina, con la ayuda de Dios, que siempre lo recordarás para santificarlo. Hónralo asistiendo regularmente a un lugar donde se predique el evangelio. Esta-blécete bajo un fiel ministerio, y cuando lo hayas hecho, nunca dejes que tu lugar en la iglesia esté vacío. Créeme, si así lo haces, des-cubrirás que serás objeto constante de una bendición especial: “Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra” (Isaías 58:13, 14). Y una cosa es muy segura, tu sentir en cuanto al día del Señor siempre será una prueba y un criterio para determinar tu aptitud para el cielo. Los domingos son una muestra o un fragmento del cielo. El que los encuentra gravosos y no un privilegio puede estar seguro de que su corazón necesita un poderoso cambio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 5. Determina que no importa donde te encuentres, vas a orar.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La oración es el aliento mismo de la vida del alma del hombre. Sin ella, aunque creamos tener vida y nos contamos entre los cris-tianos, estamos muertos en la vista de Dios. Sentir que tenemos que implorar a Dios misericordia y paz es una señal de gracia. Y el hábito de presentarle los anhelos de nuestra alma es evidencia de que contamos con el Espíritu de adopción. Y la oración es la manera establecida para satisfacer nuestras necesidades espirituales. Abre la fuente de riquezas y haz que fluyan. Si no tenemos, es por que no pedimos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La oración es la manera de conseguir el derramamiento del Espíritu en nuestro corazón. Jesús ha prometido el Santo Espíritu, el Consolador. Él esta listo para descender con todos sus regalos preciosos, a renovar, santificar, purificar, fortalecer, animar, alentar, iluminar, enseñar, dirigir, guiar a toda verdad. Pero espera que se los pidamos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y aquí, lo digo con tristeza, es donde los hombres quedan tan cortos. Encontramos muy pocos que verdaderamente oran: muchos doblan sus rodillas, y quizás digan oraciones memorizadas, pero pocos son los que oran, pocos los que claman a Dios, pocos los que buscan y quieren encontrar, pocos los que ruegan como si tuvieran hambre y sed, pocos los que luchan, pocos los que perseveran pi-diendo intensamente a Dios una respuesta, pocos los que no lo dejan descansar, pocos los que continúan orando, pocos los que hacen guardia por medio de la oración, pocos los que oran sin cesar, y no desmayan. ¡Sí, pocos oran! Es una de esas cosas que se da por sen-tado, pero muy rara vez se practica. Algo que concierne a todos, pero de hecho nadie la lleva a cabo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, créeme, si tu alma va a ser salva, debes orar. Dios no tiene hijos tontos. Si vas ha resistir el mundo, la carne y el diablo, tienes que orar. En vano buscarás fuerza en la hora de la prueba, si no la has buscado ya. Quizás te veas obligado a estar entre los que nunca lo hacen; quizás tienes que dormir en el mismo cuarto con alguien que nunca le pide nada de Dios; pero, sea como fuere, sigue mi consejo: tú tienes que orar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que puedes tener problemas para hacerlo: dificultades en relación con la oportunidad, el momento y el lugar donde orar. Y no me atrevo a ponerte reglas positivas en detalles como estos. Lo dejo a tu propio criterio. Debes ser guiado por las circunstancias. Nuestro Señor Jesús Cristo oró en una montaña. Isaac oraba en los campos. Ezequías volvía su rostro a la pared cuando se acostaba en su cama. Daniel oraba a la orilla de un río. Pedro, el apóstol, en el tejado. He sabido de jóvenes que oran en establos y en los fardos de heno. Lo único que te insto es esto: tú tienes que saber qué es “entrar a tu aposento” (Mateo 6:6). Debes tener un momento establecido para hablar con Dios cara a cara. Debes tener cada día tus momentos de oración. ''Tienes que orar''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin esto, todo consejo y advertencia es inútil. Esta es la pieza de armadura espiritual que Pablo menciona último en su lista en Efesios 6, pero en verdad es la primera en valor e importancia. Es esta la carne que debes comer diariamente, si es que vas a viajar seguro por el desierto de la vida. Es sólo con el poder de la oración que proseguirás hacia el monte de Dios. He escuchado decir que los fabricantes que afilan las agujas en Sheffield a veces usan una pieza magnética en la boca mientras trabajan, la cual atrapa toda las partículas finitas que vuelan a su alrededor, y previene que entren en sus pulmones, salvando, de este modo, sus vidas. La oración es esa pieza magnética en la boca que debes usar continuamente, para estar a salvo en el ambiente contaminado de este mundo pecami-noso. ''Tienes que orar.'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, puedes estar seguro de que no hay mejor manera de usar el tiempo que de rodillas. Haz tiempo para esto, no importa qué empleo tengas. Piensa en lo que dijo David, el rey de Israel: “Tarde y mañana y a medio día oraré y clamaré; y él oirá mi voz” (Salmo 55:17). Piensa en Daniel. Tenia toda la administración del reino en sus manos, y, sin embargo, oraba tres veces al día. Allí radicaba el secreto de su seguridad en la malvada Babilonia. Piensa en Salomón. Empezó su reinado con una oración pidiendo ayuda, y por ello gozó de gran prosperidad. Piensa en Nehemías. Podía encontrar tiempo para orar a su Dios del cielo aun cuando estaba parado en la presencia de su amo Artajerjes. Piensa en los ejemplos que estos hombres piadosos te han dejado, y decídete a imitarlos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Quiera el Señor darte el espíritu de gracia y de suplicación! “A lo menos desde ahora, ¿no me llamarías a mí, Padre mío, guiador de mi juventud?” (Jeremías 3:4). Feliz consentiría yo que todo el resto de este discurso se olvidara, si tan solo quedara grabada en tu corazón esta doctrina de la importancia de la oración. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Preguntas de estudio  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Resuelve de inmediato que renunciarás a todos los pecados de los que tienes conciencia por más pequeños que sean'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1. ¿Por qué es tan importante no ignorar ni un solo pecado por más pequeño que sea? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2. Haz una lista de la progresión del pecado en el hombre, según Jeremy Taylor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3. ¿Y tú? Lo más honestamente que puedas, contesta acerca del pecado más grande en tu vida:&amp;lt;br&amp;gt; a. ¿En qué etapa de la progresión estás?&amp;lt;br&amp;gt; b. ¿Qué harás diferente en relación con él? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Resuelve que evitarás todo lo que pueda ser ocasión para pecar'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4. “No es suficiente que determinemos no cometer pecado, debemos cuidadosamente mantenernos a una buena distancia de todo lo que nos podría aproximar a él”. ¿Por qué es cierto esto? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5. Describe brevemente por qué las dos áreas mencionadas deben ser evitadas.&amp;lt;br&amp;gt; a. ocio&amp;lt;br&amp;gt; b. diversiones mundanas &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Resuelve nunca olvidar la omnipresencia de Dios'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
6. De los versículos citados en los primeros dos párrafos de esta sección, escribe la referencia y el punto clave de los que más te llaman la atención. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
7. ¿Y tú? ¿Hasta qué grado crees que esto es cierto: que Dios ve todo lo que haces y oye todo lo que piensas? ¿Por qué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
8. Lee el Salmo 139.&amp;lt;br&amp;gt; a. ¿Crees que es valioso para ti en lo personal?&amp;lt;br&amp;gt; b. ¿Te comprometes a memorizarlo? (De ser así, ¡comienza hoy!) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Sé diligente en el uso de todos los medios públicos de gracia'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
9.a. ¿Qué quiere decir “medios de gracia?&amp;lt;br&amp;gt; b. Nombra las dos gracias que el autor recomienda en esta sección. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''La oración y la lectura y el estudio de la Biblia son otros medios de gracia.'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
10. Satanás argumentará que muchos que se ocupan de los medios de gracia no son mejores que los que no se ocupan.&amp;lt;br&amp;gt; a. ¿Por qué es particularmente convincente este argumento?&amp;lt;br&amp;gt; b. ¿Por qué es un argumento falso? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
11. ¿Por qué es tan importante asistir a los cultos públicos y predicar la Palabra de Dios? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
12. ¿Por qué es importante mantener santo el Día del Señor? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Determina que no importa dónde te encuentres, vas a orar'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
13. ¿Cuáles son los beneficios de orar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
14. ¿Cuáles son las consecuencias negativas de la falta de oración? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
15. ¿Y tú? David, Daniel, Salomón y Nehemías son mencionados como buenos ejemplos de personas que oraban. ¿Cuál te parece de más significación, y por qué?&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<title>PENSAMIENTOS PARA HOMBRES JÓVENES/Razones para Exhortar a Los Jóvenes</title>
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Thoughts for Young Men/Reasons for Exhorting Young Men}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando San Pablo escribió su epístola a Tito acerca de su deber como pastor, mencionó a los jóvenes, como una clase que reque-ría especial atención. Después de haber hablado de hombres y mujeres ancianas y de mujeres jóvenes, agrega este piadoso consejo: “Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes” (Tito 2:6). Voy a seguir el consejo del Apóstol. Me propongo ofrecer algunas palabras cariñosas de exhortación a los varones jóvenes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo mismo me estoy haciendo viejo, pero hay unas cuantas cosas que recuerdo muy bien de mi juventud. Recuerdo vívidamente los gozos, temores, las tristezas, esperanzas, tentaciones y dificultades, las decisiones equivocadas y los sentimientos mal fundados, los errores y las aspiraciones que rodean y acompañan la vida del joven. Si puedo decir algo para mantener a algún joven en el camino correcto y protegerlo de las faltas y los pecados, los cuales pueden dañar sus perspectivas en el tiempo y la eternidad, estaré muy agra-decido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me propongo hacer cuatro cosas: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Mencionaré algunas ''razones'' generales por las cuales los jóvenes necesitan ser exhortados. &lt;br /&gt;
#Haré notar algunos ''peligros'' especiales contra los cuales los jóvenes necesitan ser advertidos. &lt;br /&gt;
#Daré algunos ''consejos'' generales que ruego a los jóvenes reciban. &lt;br /&gt;
#Y estableceré algunas ''reglas de conducta ''especiales que aconsejo encarecidamente a los jóvenes seguir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En cada uno de estos cuatro puntos, tengo algo que decir, y oro a Dios que lo que diga sea de bien para alguna alma.&amp;lt;br&amp;gt;En primer lugar, ¿cuales son las razones generales por las cuales los jóvenes necesitan exhortaciones especiales? Mencionaré va-rias en orden.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== ''En primer lugar, el doloroso hecho de que son pocos los jóvenes, en cualquier parte, que parecen tener algo de religión.''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hablo sin hacer excepciones; lo digo de todos. De alta o baja posición, ricos o pobres, inteligentes o ingenuos, letrados o iletra-dos, del campo o la ciudad—no hay ninguna diferencia. Tiemblo al observar que muy pocos jóvenes son guiados por el Espíritu San-to,—que muy pocos están en ese camino angosto que guía a la vida,—que muy pocos ponen sus afectos (tesoros) en las cosas de arriba,—que muy pocos toman la cruz y siguen a Cristo. Lo digo con mucho pesar; pero sabe Dios que digo la verdad.&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jóvenes, ustedes son un sector grande e importante en la población de este país; ¿pero dónde y en que condición se encuentran sus almas inmortales? ¡Ay!, ¡No importa a dónde busquemos la respuesta, la conclusión será siempre la misma! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Preguntemos a cualquier fiel ministro del evangelio, y notemos lo que nos contesta. ¿Cuántos son los jóvenes solteros con los que puede contar para que participen de la Cena del Señor? ¿Quiénes son los más reacios a los medios de gracia, los más irregulares en asistir a los cultos del domingo, los más difíciles de atraer a las reuniones de oración entre semana, los más desatentos durante la pre-dicación? ¿Qué parte de su congregación le causa más ansiedad? ¿Quiénes son los que le producen la mayor intranquilidad? ¿Quiénes en su rebaño son los más difíciles de manejar, los que con más frecuencia necesitan advertencias y reprensiones, los que le ocasionan las mayores tristezas e inquietudes, los que le mantienen en constante temor por el estado de sus almas y que parecen ser más imposi-bles de alcanzar? Podemos estar seguros de que la respuesta siempre será: “''los jóvenes''”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Preguntemos a los padres de familia en cualquier parte, y notemos lo que generalmente contestan. ¿Quiénes en su familia les dan más dolores de cabeza y problemas? ¿Quiénes son los que necesitan más vigilancia y los exasperan y los decepcionan con más fre-cuencia? ¿Quiénes son los primeros que se desvían del camino recto, y los últimos en recordar las advertencias y los buenos consejos? ¿Quiénes son los más difíciles de controlar? ¿Quiénes son los que con mayor frecuencia cometen pecados notorios, deshonran el nom-bre que llevan, hacen infelices a sus amigos, amargan la vejez de sus familiares, y hacen que con dolor vayan a su sepultura? Podemos estar seguros de que la respuesta generalmente será: “''los jóvenes''”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Preguntemos a los magistrados y oficiales de justicia, y notemos qué contestan. ¿Quiénes son los que más frecuentan los bares? ¿Quiénes son los que menos respetan el día de reposo? ¿Quiénes son los que forman las pandillas que son un flagelo para la sociedad? ¿Quiénes son los que con mayor frecuencia son arrestados por borrachos, infracciones al orden público, pleitos, robos, asaltos y deli-tos similares? ¿Quiénes llenan las cárceles y penitenciarias? ¿Cuál es el sector que más requiere constante vigilancia? Podemos estar seguros de que la respuesta será: “''los jóvenes''”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Consideremos ahora la clase alta, y notemos lo que reportan. En una familia los hijos siempre están malgastando tiempo, salud, y dinero en egocéntricas búsquedas de placeres. En otra familia, los hijos no siguen ninguna profesión y desperdician los años más pre-ciados de sus vidas sin hacer nada. En otra, siguen una profesión por decir que la tienen, pero sin dar ninguna atención a lo que ella exige. En otra, los jóvenes siempre andan en malas compañías, malgastando dinero en apuestas, acumulando deudas y causando conti-nuamente ansiedad a los que realmente los quieren. ¡Ay! ¡El rango, los títulos, los bienes, y la educación no previenen tales cosas! A decir verdad, muchos padres preocupados, madres con el corazón quebrantado y hermanas afligidas, podrían contar anécdotas tristes acerca de ellos. Muchas familias que tienen todo lo que este mundo ofrece tienen un familiar cuyo nombre nunca se menciona—o quizás sólo se menciona con pesar o vergüenza—un hijo, un hermano, un primo, un sobrino que hace lo que quiere y causa tristeza a todos los que lo conocen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muy raramente se encuentra a una familia rica que no tenga espinas en la carne, algo que trastorne su felicidad, que sea constante motivo de dolor y preocupación. Y las más de las veces, ¿no es cierto que son “''los jóvenes''”? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y que diremos de estas cosas? Son la realidad, la realidad palpable, la realidad que encontramos por todos lados, una realidad que no podemos negar. ¡Qué terrible es pensar que cada vez que me encuentro con un joven, probablemente me hallo ante un enemigo de Dios que viaja por el camino ancho que lleva a la destrucción, no apto para el cielo! De seguro que con tal realidad ante mí, ya no te sorprendas de que quiero exhortarte, y tendrás que admitir que tengo razón al hacerlo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== ''En segundo lugar, al igual que como todos los demás, el joven tendrá que enfrentar la muerte y el juicio, aunque casi todos parecen olvidarlo.''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, está establecido que mueras una sola vez; no importa lo saludable que estés, el día de tu muerte puede estar cerca. Veo a jóvenes al igual que ancianos enfermos. Entierro cuerpos jóvenes al igual que envejecidos. Leo los nombres de personas no mucho mayores que tú en las lápidas de los cementerios. Aprendo de los libros que con excepción de ancianos e infantes, mueren más perso-nas entre los 13 y 23 años que en ninguna otra etapa de la vida. Y sin embargo, tú vives como si estuvieses seguro de no morir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Piensas que quizás te ocuparás de estas cosas ''mañana''? Recuerda las palabras de Salomón: “No te jactes del día de mañana; por-que no sabes que dará de sí el día” (Proverbios 27:1). Arquías, tirano de Tebas, en medio de un banquete recibió una carta que le im-ploraron leyera porque era muy importante. “¡Dejemos para mañana los asuntos serios!” exclamó a la vez que ponía la carta debajo de un cojín. Al rato, entraron en la sala varios que habían tramado matarlo, y lo degollaron. La carta que no leyó contenía el aviso del complot con todos sus detalles. Mañana es el día de Satanás, pero el día de hoy es de Dios. A Satanás no le importa lo espiritual que sean tus intenciones, siempre y cuando les dejes para ''mañana''. ¡Oh, no le des lugar al diablo en esto! Contéstale: “¡No, Satanás! Será hoy, hoy”. No todos los hombres viven hasta ser patriarcas como Isaac y Jacob. Muchos hijos mueren antes que sus padres. David tuvo que llorar la muerte de dos de sus mejores hijos; Job perdió a sus diez hijos en un día. Tu suerte quizás sea como la de uno de ellos, y cuando viene la muerte, será en vano hablar del mañana, tendrás que partir ya. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Estas pensando que más adelante llegarás a ''una etapa más conveniente ''para atender estos asuntos? Así lo creyeron Félix y los atenienses a quienes Pablo predicó; pero esa etapa nunca llegó. El infierno está pavimentado con tales ilusiones. Mejor es asegurarte de las cosas mientras puedes. No dejes nada de lo eterno sin resolver. No te arriesgues cuando lo que está en juego es tu alma. Créeme, la salvación de un alma no es cosa fácil. Todos necesitamos una “ grande” salvación, seamos ancianos o jóvenes; todos necesitamos nacer de nuevo, todos necesitamos ser lavados en la sangre de Cristo, todos necesitamos ser santificados por el Espíritu. Feliz es el hombre que no deja estos asuntos en la incertidumbre, y no descansa hasta que tiene en su interior el testimonio del Espíritu de que es hijo de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, tu tiempo es corto. Tus días son pocos—una sombra, un vapor, un cuento que pronto se acaba. Tu cuerpo no es de bronce. “Los muchachos” dice Isaías, “se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen” (Isaías 40:30). Puedes perder la salud en un instan-te: sólo basta una caída, una fiebre, una inflamación, un vaso sanguíneo roto para que los gusanos se alimenten de ti. No hay más que un paso entre ti y la muerte. Esta noche quizás tu alma sea requerida de ti. Eres rápido en el camino de este mundo, y rápidamente te irás. Toda tu vida es una incertidumbre, pero tu muerte y el juicio sí son seguros. Tú también tendrás que oír la trompeta del Arcángel, y presentarte ante el gran trono blanco, tú también obedecerás a la orden, que Jerónimo decía siempre timbraba en sus oídos: “Levan-taos muertos, y venid al juicio”. “Seguramente vengo aprisa,” es la declaración del Juez mismo. Por eso, no me atrevo a dejar de ex-hortarte, ni puedo dejar de hacerlo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Oh que tomaras a pecho las palabras del Predicador!: “Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios” (Eclesiastés 11:9). ¡Es increíble que ante tal perspectiva alguien pudiera descuidar este asunto y despreocuparse de él! Ciertamente que no hay peor loco que el se conforma con vivir sin prepararse para la muerte. Ciertamente que la incredulidad del hombre es lo más sorprendente en este mundo. La profecía más clara en la Biblia comienza bien con estas palabras, “¿Quien ha creído a nuestro anun-cio?” (Isaías 53:1). Bien dice el Señor Jesús: “Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿hallará fe en la tierra?” (Lucas 18:8). Joven, me temo que esta sea la declaración de muchos como tú ante el tribunal celestial: “Ellos no creen”. Y me temo que tengas que dejar apre-suradamente este mundo, y despertarte para descubrir demasiado tarde, que la muerte y el juicio son una realidad. Me temo todo esto, y por lo tanto te exhorto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== ''Lo que los jóvenes lleguen a ser, con toda probabilidad, dependerá de lo que son ahora, pero ellos parecen olvidar-lo.''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La juventud es la semilla de lo que llegará a ser la madurez, la etapa de moldear en el breve espacio de la vida humana, el mo-mento decisivo en la historia de la mente del hombre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por el retoño juzgamos el árbol, por la flor juzgamos la fruta, por la primavera juzgamos la cosecha, por la mañana juzgamos có-mo será el día—y por el carácter del joven, por lo regular podemos juzgar cómo será cuando sea adulto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, no te engañes. No pienses que puedes servir a tus concupiscencias y placeres primero, y luego ir y servir a Dios con facili-dad después. No pienses que puedes vivir con Esaú, y luego morir con Jacob. Es una burla tratar con Dios y tu alma en tal modo. Es una burla terrible suponer que puedes dar la flor de tu juventud y fuerza al mundo y al diablo; y después conformar al Rey de reyes con los desperdicios y sobras de tu corazón—con los restos y despojos de tus fuerzas. Es una burla terrible, y a tu pesar encontrarás que es imposible hacerlo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me atrevo a decir que estás confiando en un ''arrepentimiento tardío''. No sabes lo que haces. No estás teniendo en cuenta a Dios. El arrepentimiento y la fe son dones de Dios, y dones que él frecuentemente niega cuando se los han rechazado durante demasiado tiempo. Admito que el arrepentimiento genuino nunca es demasiado tarde, sin embargo te advierto al mismo tiempo que el arrepenti-miento tardío muy rara vez es auténtico. Y admito que un ladrón se convirtió en su última hora para que nadie pierda la esperanza; pero al mismo tiempo te advierto que sólo uno se convirtió así y nadie suponga que puede hacer lo mismo. Admito que está escrito, que Jesús puede “salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios” (Hebreos 7:25). Pero te advierto que el mismo Espíritu es-cribió también: “Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, extendí mi mano, y no hubo quien atendiese. También yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis” (Proverbios 1:24 y 26). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Créeme que no te será tan fácil acercarte a Dios sólo cuando a ti te plazca. Es cierto lo que ha dicho el Arzobispo Leighton: “El camino del pecado es cuesta abajo; y nadie puede frenarlo cuando se le da la gana”. Los deseos santos y las convicciones serias no son como el siervo del centurión, que van y vienen según el deseo de éste; si no que son más bien como el unicornio del que habla el libro de Job: no obedecerán tu voz, ni atenderán a tus mandatos. Se dice del famoso general Aníbal, que cuando pudo haber tomado Roma, hizo guerra contra ella, pero ''no la quiso tomar''; y más adelante, cuando quiso tomarla, ''no la tomó porque no pudo''. Cuidado, que no te suceda algo similar con respecto a la vida eterna. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué digo esto? Lo digo sabiendo lo que es la ''fuerza de la costumbre''. Lo digo porque la experiencia me indica que el corazón de una persona muy raramente cambia si no cambia desde joven. Rara vez se convierte alguien en su vejez. Los hábitos tienen raíces muy profundas. El pecado, una vez que ya lo has dejado arraigarse en ti, no se desarraigará porque meramente lo desees. Las costum-bres llegan a ser parte de tu naturaleza, y te encadenan con cadenas triples que no se pueden romper fácilmente. Bueno dice el profeta, “¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habituados a hacer mal?” (Jeremías 13:23). Los hábitos son como piedras que ruedan cuesta abajo, cuanto más ruedan, más rápido e incontrolable es su curso. Los hábitos, como los árboles, se fortalecen con los años. Un muchacho puede doblar un cedro cuando es un retoño, pero cien hom-bres no lo podrán sacar de raíz cuando sea un árbol ya maduro. Un niño puede vadear el río Thames en su fuente, pero el barco más grande del mundo puede flotar en el cuándo se acerca al océano. Lo mismo sucede con los hábitos: cuánto más viejos más fuertes, cuanto más tiempo nos han dominado, más difícil es librarnos de ellos. Crecen a medida que crecemos nosotros y se fortalecen con nuestras fuerzas. La costumbre es la nodriza del pecado. Cada nuevo acto de pecado disminuye el temor y el remordimiento, endurece nuestro corazón, insensibiliza nuestra conciencia e incrementa nuestras inclinaciones perversas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, quizás pienses que pongo demasiado énfasis en este punto. Si tú vieras a hombres viejos como yo los he visto, a un paso de la tumba, sin sentimientos, marchitos, endurecidos, muertos, fríos, ásperos como una piedra de pulir, no lo pensarías. Créeme, no te puedes quedar inactivo en lo que concierne a tu alma. Las costumbres, sean buenas o malas, se van cimentando diariamente en tu co-razón. Cada día, o te estás acercando a Dios o alejándote de él. Cada año que continuas impenitente, la pared divisoria entre tú y el cielo se hace más alta y gruesa, y el abismo para cruzar se hace más profundo y ancho. ¡Oh, teme al endurecimiento que viene con pecar constantemente! Hoy es el momento propicio. Mira que tu vuelo no sea en el invierno de tus días. Si no buscas al Señor cuando joven, la fuerza de la costumbre es tal que probablemente nunca lo busques. Esto es lo que temo, y por lo tanto te exhorto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== ''El diablo pone especial cuidado en destruir el alma del joven, y parece ser que éste ni cuenta se da.''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Satán sabe muy bien que tú serás la siguiente generación, por lo tanto emplea todas sus artimañas para hacerte suyo. Y no te deja-ré ignorante en cuanto a sus estratagemas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tú eres el que él escoge para prodigarte sus mejores tentaciones. Extiende su red con el mayor cuidado para atrapar tu corazón. Despliega sus mercaderías ante tus ojos con la mayor astucia para que compres su veneno endulzado, y comas sus reposterías maldi-tas. Tú eres el objeto de su ataque. Quiera el Señor reprenderlo, y librarte de sus manos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, cuídate de no caer en su red. Tratará de arrojar polvo en tus ojos para impedir que veas cómo son verdaderamente las co-sas. Quiere hacerte creer que el mal es bien, y el bien es mal. Pintará, dará lustre, y vestirá el pecado para que te enamores de él. De-formará, calumniará y ridiculizará la verdadera religión, para que la desprecies. Exaltará los placeres de la maldad, pero esconderá de ti su aguijón. Levantará delante de tus ojos la cruz y su sufrimiento, pero mantendrá fuera de la vista la corona de la vida eterna. Te prometerá todo, como le prometió a Cristo, con la condición de que le sirvas a él. Aun te ayudará a practicar una forma de religión, siempre que dejes a un lado el poder de ella. Te dirá al principio de tu vida, es ''demasiado temprano ''para servir a Dios; y al final de tu vida, te dirá que es ''demasiado tarde''. ¡Oh, no te dejes engañar! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Poco sabes del peligro que corres en manos de este enemigo; y es justamente esta ignorancia que me hace temer por ti. Eres como un ciego, caminando entre hoyos y escollos; no ves los peligros que te acechan a tu alrededor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tu enemigo es ''poderoso''. La Biblia lo llama “el príncipe de este mundo” (Juan 14:30). Se opuso a nuestro Señor Jesús Cristo a lo largo de su ministerio. Tentó a Adán y Eva que comiesen de la fruta prohibida, e introdujo en el mundo el pecado y la muerte. Tentó aun a David, el hombre a quien Dios amó, y ocasionó que el resto de sus días estuvieran llenos de dolor. Aun tentó a Pedro, el apóstol escogido, e hizo que negara a su Señor. ¡Ten por seguro que es un enemigo que no puedes subestimar! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tu enemigo es ''inquieto''. Nunca duerme. Siempre está como león rugiente buscando a quien devorar. Va y viene por toda la tierra. Quizás seas tú descuidado con tu alma; pero él no. La quiere para hacerla desgraciada, como lo es él, y hará todo lo posible para con-seguirla. ¡Ten por seguro que es un enemigo que no puedes subestimar! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tu enemigo es ''engañoso''. Por casi seis mil años ha estado leyendo un libro, y ese libro es el Corazón del hombre. Ya lo debe co-nocer muy bien, y, efectivamente, lo conoce bien: todas sus debilidades, todos sus engaños, todos sus vicios. Y tiene un depósito lleno de tentaciones para hacerle daño. Nunca podrás ir a un lugar donde no te encuentre. Vete a la ciudad, y allí te hallará. Vete al desierto, y allí estará también. Siéntate entre borrachos y parranderos, y estará allí para ayudar. Escucha una predicación, y estará allí para dis-traerte. ¡Ten por seguro que es un enemigo que no puedes subestimar! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, este enemigo esta trabajando arduamente para destruirte, aunque no lo percibas. Tú eres el premio por el cual está luchan-do de un modo especial. Él sabe que serás la bendición o la maldición del día, y está tratando arduamente de apoderarse de tu corazón en tu juventud para que puedas ayudarle más y más a adelantar su reinado. Bien sabe que echarte a perder ahora en tus años tiernos es el modo más seguro de estropearte el resto de la vida. ¡Oh, quiera el Señor abrirte los ojos, como abrió los del siervo de Elías en Do-tán! ¡Oh, que pudieras ver lo que Satán trama contra ti! Debo advertirte. Debo exhortarte. Ya sea que me escuches o no, no me atrevo a dejar de exhortarte, y no puedo dejar de hacerlo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== ''Los jóvenes necesitan exhortación para ahorrarles sufrimientos y para que empiecen a servir a Dios ya.''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pecado es la madre de los pesares, y ningún pecado parece causar al hombre tantas desgracias y sufrimientos como los pecados de su juventud. Las acciones necias que hizo, el tiempo que perdió, los errores que cometió, las malas compañías con que se juntó, el daño que se causó a sí mismo tanto a su cuerpo como a su alma, las oportunidades de felicidad que despreció, las ocasiones de ser útil que desaprovechó; todas estas cosas causan frecuentemente la amargura que siente en su conciencia el anciano, empaña el atardecer de sus días, y llena las últimas horas de su vida con vergüenza y auto reproche. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algunos podrían contarte de su ''pérdida'' de salud prematura ocasionada por los pecados de su juventud. La enfermedad hace doler sus miembros, y vivir es un cansancio. Sus músculos se han debilitado tanto que un insecto parece una carga pesada. Sus ojos se han oscurecido prematuramente, y han perdido la fuerza que tenían. El sol de su salud se ha puesto cuando aún es de día, y lloran por su cuerpo consumido. Créeme que esta es una copa amarga para beber. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otros podrían contarte cosas tristes de las ''consecuencias de su holgazanería''. Desaprovecharon las grandes oportunidades de aprender. No adquirieron sabiduría durante el tiempo cuando sus mentes mejor podían recibirla, y su memoria tenía la capacidad de retenerla. Y ahora es demasiado tarde, no tienen tiempo para sentarse y aprender. Ahora si tuvieran el tiempo, ya no tienen la misma capacidad de hacerlo. El tiempo perdido jamás se redime. Y esto también es una copa amarga de beber. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otros podrían contarte de algún grave ''error de tomar una decisión equivocada'', por lo cual sufrieron las consecuencias por el re-sto de sus vidas. Quisieron salirse con la suya. No escucharon los buenos consejos. Entablaron una relación que fue la ruina de su feli-cidad. Por ejemplo, escogieron una profesión para la cual eran totalmente ineptos. Y ahora se dan cuenta de ello. Pero sus ojos se abrieron cuando ya no pueden corregir el error. ¡Oh, esta también es una copa amarga de beber! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven querido, cómo anhelo que conozcas únicamente la satisfacción de una conciencia que no está cargada con una lista larga de pecados juveniles. Pues éstas son las heridas que hieren en lo más profundo. Éstas son las flechas que matan el espíritu del hombre. Éstas son la dureza que penetra el alma. Sé misericordioso contigo mismo. Busca a Dios en tu juventud y te ahorrarás muchas lágri-mas de amargura. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta es la verdad que parece haber sentido Job. Dice: “¿Porque escribes contra mí amarguras, y me haces cargo de los pecados de mi juventud?” (Job 13:26). Y también su amigo Sofar, hablando de los malvados dice: “Sus huesos están llenos de su juventud, más con él en el polvo yacerán” (Job 20:11). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
David también parece haberlo sentido cuando le dijo al Señor: “De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuer-des” (Salmo 25:7). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Beza, el gran reformador sueco, lo sintió tan intensamente que lo menciona en su testamento diciendo que fue una misericordia especial que, por la gracia de Dios, fuera llamado a apartarse del mundo a la edad de dieciséis años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si les preguntaras ahora a los creyentes, creo que todos te dirán lo mismo. “¡Ojalá pudiera vivir mi juventud de nuevo!” “¡Ojalá hubiera vivido el principio de mi vida en una manera mejor! ¡Ojalá no hubiera formado malos hábitos en la primavera de mis años!” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, si puedo, quiero ahorrarte este pesar. El infierno mismo es una verdad que muchos conocen cuando ya es demasiado tarde. Sé sabio a tiempo. Lo que en la juventud siembras, en la vejez cegarás. No le des la época más preciosa de tu vida a lo que no te con-fortará en tu final. Mejor siembra en rectitud: cultiva la tierra fértil, no siembres entre espinas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quizá el pecado no tiente tu mano o tu lengua ahora, pero puedes estar seguro de que el pecado y tú se encontrarán tarde o tem-prano, te guste o no. Las heridas viejas frecuentemente duelen y causan molestias mucho después que han sanado y sólo se nota la cicatriz; lo mismo puede suceder con tus pecados. Se han encontrado huellas de animales en la superficie de las piedras que una vez fueron arena mojada, miles de años después de que el animal que las hizo ha dejado de ser, lo mismo puede suceder con tus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“La experiencia,” dice el proverbio, “es una escuela muy costosa, pero los necios no aprenden en otra”. Quiero que escapes las desgracias de tener que aprender en esa escuela. Quiero evitar las desdichas que los pecados juveniles causan. Esta es la última razón por lo cual te exhorto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== ''Preguntas de estudio''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Razones para exhortar a los jóvenes'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{CenterInsert|Nota: A lo largo de este estudio no te limites a copiar las palabras del texto; en cambio, escribe en tus propias palabras lo que el autor quiere expresar con lo que escribió.}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Son pocos los jóvenes que parecen tener algo de religión'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
a. Psalm 119:9&amp;lt;br&amp;gt;b. Proverbs 13:13''&amp;lt;br&amp;gt;'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1. El autor pregunta a cuatro diferentes grupos acerca de sus preocupaciones por la condición de sus jóvenes. ¿Cuáles son las principales preocupaciones de cada grupo?&amp;lt;br&amp;gt;a. Ministros del evangelio&amp;lt;br&amp;gt;b. Padres de familia&amp;lt;br&amp;gt;c. Magistrados&amp;lt;br&amp;gt;d. La clase alta&amp;lt;br&amp;gt;e. ''¿Y tú?'' ¿Las preocupaciones de cuál grupo se asemejan más a las tuyas? ¿De qué manera te describen a ti esas preocupaciones?&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''El joven tendrá que enfrentar la muerte y el juicio&amp;lt;br&amp;gt;''2. ¿Por qué tiende la gente a dejar las cosas serias para “mañana”, y después nunca se ocupan de ellas?&amp;lt;br&amp;gt;3. ¿Cuál es la respuesta para estas tentaciones de posponer el cumplimiento de nuestras responsabilidades?&amp;lt;br&amp;gt;4. ¿Y tú? “Ciertamente que no hay peor loco que el se conforma con vivir sin prepararse para la muerte”&amp;lt;br&amp;gt;a. ¿Coincides o no con este pensamiento? ¿Por qué?&amp;lt;br&amp;gt;b. ¿Estás preparado para morir? ¿Por qué?&amp;lt;br&amp;gt;''Lo que los jóvenes lleguen a ser dependerá de lo que son ahora''&amp;lt;br&amp;gt;5. ¿Por qué es rara la vez que alguien se convierte en su vejez?&amp;lt;br&amp;gt;6. ¿Cómo dificulta la “fuerza de la costumbre” el que alguien acepte a Cristo si ha vivido en el mundo más años?&amp;lt;br&amp;gt;''El diablo usa especial cuidado en destruir el alma del joven''&amp;lt;br&amp;gt;7. Resume brevemente la estrategia que usa Satanás para llevar al joven por mal camino.&amp;lt;br&amp;gt;8. Satanás es retratado como poderoso, inquieto y engañoso. Describe brevemente lo que cada uno de estos adjetivos significa y por qué la característica es peligrosa para el joven. Incluye la referencia bíblica de estos versículos que te parezcan especialmente útiles para ti.&amp;lt;br&amp;gt;a. poderoso&amp;lt;br&amp;gt;b. inquieto&amp;lt;br&amp;gt;c. engañoso&amp;lt;br&amp;gt;9. ''¿Y tú?'' ¿Crees que existe el diablo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Los jóvenes necesitan ser exhortados para ahorrarles sufrimientos&amp;lt;br&amp;gt;''10. ¿Y tú? El autor lista cuatro áreas que pueden causar sufrimientos en el futuro: Pérdida de la salud por los pecados de la juventud, las consecuencias de la holgazanería, el error de tomar una decisión equivocada y los propios pecados juveniles.&amp;lt;br&amp;gt;a. ¿Cuál de estas áreas crees que te pueden causar mayor sufrimiento en el futuro?&amp;lt;br&amp;gt;b. Explica brevemente por qué escogiste esa área.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/PENSAMIENTOS_PARA_HOMBRES_J%C3%93VENES/Consejos_generales_para_los_j%C3%B3venes</id>
		<title>PENSAMIENTOS PARA HOMBRES JÓVENES/Consejos generales para los jóvenes</title>
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				<updated>2009-08-22T20:26:20Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Thoughts for Young Men/General Counsels to Young Men}}En tercer lugar, deseo dar algunos consejos generales a los jóvenes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1. Trata de adquirir una visión clara de la maldad del pecado.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, si supieras qué es el pecado, y lo que el pecado ha hecho, no pensarías que la manera como te exhorto es extraña. No lo ves como verdaderamente es, tus ojos están naturalmente ciegos a su culpa y peligro, y por lo tanto no entiendes por qué insisto tanto con-tigo. ¡Oh, no dejes que el diablo consiga persuadirte que el pecado es algo sin importancia! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Piensa por un momento ''lo que la Biblia dice acerca del pecado'': cómo mora naturalmente en el corazón de todo hombre y mujer ( Eclesiastés 7:20 y Romanos 3:23), cómo contamina nuestros pensamientos, palabras y acciones, y lo hace continuamente (Génesis 6:5; Mateo 15:19), cómo nos hace culpables a todos y abominables a los ojos de un Dios santo (Isaías 64:6; Habacuc 1:13), cómo nos deja totalmente sin esperanza de salvación, si tratamos de hacerlo por nuestra propia cuenta (Salmo 143:2; Romanos 3:20), cómo el fruto en este mundo es la vergüenza, y su paga en el mundo venidero es la muerte (Romanos 6:21, 23). Piensa calmadamente en todo esto. Te digo este día, no es más triste estar muriendo de tuberculosis y no saberlo, que ser un hombre vivo, y no saberlo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Piensa ''qué terrible cambio ha obrado el pecado'' en la naturaleza de todos nosotros. El hombre ya no es lo que era cuando Dios lo formó del polvo de la tierra. Salió de la mano del Dios recto y sin pecado (Eclesiastés 7:29). En el día de su creación, como todo lo demás, “era bueno” (Génesis 1:31). ¿Y que es el hombre hoy? Una criatura caída, en ruina, un ser que muestra las marcas de corrup-ción por todos lados, con su corazón como el de Nabucodonosor, degradado y mundano, mirando hacia abajo y no hacia arriba, sus afectos como una casa desordenada, sin señor, llena de extravagancia y confusión, su entendimiento como una lámpara que se ha aflo-jado de su casquillo, impotente para guiar, sin distinguir el bien del mal, su voluntad como un barco sin timón, llevado de aquí y para allá por toda suerte de deseos, y constante únicamente en escoger cualquier camino menos el de Dios. ¡Ay, qué ruina es el hombre, comparado a lo que hubiera podido ser! Muy bien entenderemos comparaciones como ceguedad, sordera, enfermedad, sueño, muerte, cuando el Espíritu nos muestra lo que es el hombre. Y, recuerda, el hombre es como es, porque el pecado lo hizo así. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Piensa también, ''lo que costó la expiación del pecado'' y proveer un perdón para los pecadores. El Hijo de Dios tuvo que venir al mundo y tomar nuestra naturaleza, para poder pagar el precio de nuestra redención y librarnos de la maldición de una ley quebrantada. Aquel que era en el principio con el Padre, y por quien todas las cosas fueron hechas, debía sufrir por el pecado, el Justo por el injusto debía morir la muerte del malhechor, antes de que cualquier camino al cielo pudiera ser abierto a cualquier alma. Mira al Señor Jesu-cristo rechazado y despreciado de los hombres, azotado, injuriado e insultado; obsérvalo sangrando en la Cruz del Calvario; oye su grito de agonía, “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Fíjate cómo el sol se oscureció, y las rocas se partieron al ver-lo; y luego considera, joven, cuánta es la maldad y la culpabilidad del pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También piensa en ''lo que ha hecho el pecado'' ya sobre la tierra. Piensa en cómo echó del Edén a Adán y Eva, fue el motivo del diluvio que arrasó con el mundo de la antigüedad, causó que descendiera fuego sobre Sodoma y Gomorra, ahogó las huestes del fa-raón en el Mar Rojo, destruyó las siete naciones malvadas de Canaán y esparció las doce tribus de Israel sobre toda la faz de la tierra. El pecado solo causó todo esto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Piensa, además, en todo ''el sufrimiento y el dolor que el pecado ha causado'', y sigue causando hasta el día de hoy. Dolor, enfer-medades y muertes, contiendas, pleitos y divisiones, envidia, celos y malicia, engaños, fraudes y estafas, violencia, opresión y robos, egoísmo, crueldad e ingratitud; todos estos son frutos del pecado. El pecado es el padre de todos ellos. El pecado es lo que ha amarga-do y echado a perder el rostro de la creación de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, considera estas cosas, y te darás cuenta por qué predicamos como lo hacemos. De seguro que sin tan sólo pensaras en ellas, romperías con el pecado para siempre, ¿Jugarías con veneno? ¿Bromearías con el infierno? ¿Tomarías una braza encendida en tus manos? ¿Protegerías a tu enemigo mortal en tu seno? ¿Seguirías viviendo como si no te importara para nada si tus pecados son perdo-nados o no, o si el pecado tiene dominio sobre ti, o tú sobre el pecado? ¡Por favor, despierta y siente la pecaminosidad del pecado y su peligro! Recuerda las palabras de Salomón “Los necios,” nadie más que los necios “se mofan del pecado” (Proverbios 14:9). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escucha, pues, lo que te pido este día: Ora a Dios pidiéndole que te enseñe la verdadera maldad del pecado. Si quieres salvar tu alma, levántate y ora. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2. Además, ocúpate de conocer a nuestro Señor Jesucristo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto, ciertamente, es lo principal en la religión. Esta es la piedra angular de la cristiandad. Hasta que lo conozcas, mis adverten-cias y consejos serán inútiles, y tus esfuerzos, cualesquiera que sean, serán en vano. Un reloj sin el muelle mayor es inservible tal co-mo lo es una religión sin Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no me mal entiendas. No es meramente conocer el nombre de Cristo a lo que me refiero, es conocer su misericordia, gracia, y poder; es conocerle a él no sólo por el oír sino por la experiencia de tu corazón. Quiero que lo conozcas por fe; quiero que, como dice Pablo, conozcas “el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte” (Filipenses 3:10). Quiero que puedas decir de él, él es mi paz y mi fuerza, mi vida y mi consolación, mi Médico y mi Pastor, mi Sal-vador y mi Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué subrayo tanto esto? Lo hago porque sólo en Cristo habita “toda plenitud” (Colosenses 1:19), porque sólo en él hay pro-visión plena de todo lo que requerimos para satisfacer las necesidades de nuestra alma. Nosotros solos somos todos pobres, criaturas vacías, vacías de justicia y paz, vacías de fuerzas y consuelo, vacías de valentía y paciencia, vacías del poder para ponernos en pie y seguir adelante, o de progresar en este mundo malo. Es sólo en Cristo que podemos encontrar gracia, paz, sabiduría, rectitud, santifi-cación, y redención. Es sólo en la proporción que vivimos en él que podemos llegar a ser cristianos fuertes. Sólo cuando el yo no es nada y Cristo es el todo de nuestra confianza, lograremos grandes realizaciones. Sólo entonces estaremos armados para la batalla de la vida, y vencerla. Sólo entonces estaremos armados para la jornada cotidiana, y saldremos adelantes. Vivir en Cristo, valernos total-mente de Cristo, hacer todo en la fuerza de Cristo, mirar constantemente a Cristo, éste es el verdadero secreto de la prosperidad espiri-tual. Dice Pablo “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, te presento hoy a Cristo Jesús como el ''tesoro de tu alma''; y te invito a que empieces por acudir a él si quieres correr para llegar a la meta. Deja que este sea tu primer paso: acudir a Cristo. ¿Quieres consultar a tus amigos? Él es el mejor amigo: “Y amigo hay mas unido que un hermano”(Proverbios 18:24). ¿Te sientes indigno por tus pecados? No temas: Su sangre limpia todo pecado. Dice el Señor: “Si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, ven-drán a ser como blanca lana”(Isaías 1:18). ¿Te sientes débil y sin poder para seguirle? No temas: Él te dará el poder para ser hijo de Dios. Él te dará el Santo Espíritu que morará en ti, y te sellará pare sí. Te dará un corazón nuevo, pondrá dentro de ti un nuevo espíri-tu. ¿Estás perturbado o abrumado con males extraños? No temas. No hay espíritu malo que Jesús no pueda echar fuera, no hay enfer-medad del alma que no pueda sanar. ¿Tienes dudas o temores? Échalas fuera: “Venid a mí,” dice, “al que a mí viene, no le echo fuera”. Él conoce bien el corazón de cada joven. Conoce tus problemas y tus tentaciones, tus dificultades y tus adversidades. En los días de su carne, Jesús fue como tú, un joven de Nazaret. Conoce por experiencia la mente del joven. Él puede sentir tus males, pues él también sufrió, siendo tentado. Ciertamente no tienes excusa si huyes de un Salvador y Amigo como este. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Escucha el pedido que te hago este día: Si amas la vida, ocúpate de conocer a Cristo Jesús. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 3. Nunca olvides que nada es tan importante como tu alma.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tu alma es eterna. Vivirá para siempre. El mundo y todo lo que hay en él pasarán; no obstante lo firme, sólido, hermoso, tan bien ordenado que es, el mundo llegará a su final. “Y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas” (2 Pedro 3:10). Las obras de los estadistas, escritores, pintores, arquitectos duran poco. Tu alma las sobrevivirá a todas. La voz del ángel proclamará un día cuando “el tiempo no sería más” (Apocalipsis 10:6), pero eso jamás se dirá de tu alma. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Intenta, te ruego, comprender que tu alma es lo único por lo cual vale la pena vivir. Es la parte de ti que siempre debes considerar primero. Ningún lugar, ningún empleo es bueno para ti si lastima el alma. No amigo, ningún compañero merece tu confianza si toma a la ligera las preocupaciones de tu alma. El hombre que daña tu persona, tu propiedad, tu carácter, te hace sólo daño temporal. El ene-migo verdadero es el que obra para dañar el alma. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Piensa por un momento por qué fuiste enviado al mundo. No sólo para comer y beber, ni para entregarte a los deseos de la carne, ni sólo para vestir tu cuerpo y darte gustos, sin importar a dónde te lleven, no sólo para trabajar, dormir, reír, hablar, divertirte, y no pensar en ninguna otra cosa más que el presente. ¡No! Fuiste creado para algo más alto y mejor que esto. Fuiste puesto para capacitar-te para la eternidad. Tu cuerpo sólo tiene la intención de ser la casa para tu espíritu inmortal. Hacer que tu alma sea el siervo de tu cuerpo es una afrenta a Dios como muchos la hacen, en lugar de hacer que el cuerpo sea el servidor del alma como es el propósito de Dios. Nuestro catecismo empieza con una pregunta y una respuesta: “¿Cuál es el fin principal del hombre?” “Glorificar a Dios y dis-frutar plenamente de él para siempre”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, Dios no hace acepción de personas. No le importa si tienes la mejor ropa, bienes, rango o posición. El no ve con los ojos del hombre. El santo más pobre que haya muerto en un asilo de pobres es más noble en sus ojos que el hombre rico y pecador que haya muerto en un palacio. Dios no ve riquezas, títulos, educación, belleza, ni ninguna cosa semejante. Lo único que Dios ve es el alma inmortal. Mide a cada uno de acuerdo con una sola norma, una medida, una prueba, un criterio que es: ''el estado de su alma''. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No te olvides esto. Piensa a la mañana, al mediodía y a la noche en los intereses de tu alma. Levántate cada día deseando hacer lo bueno. Acuéstate cada noche preguntándote si lo lograste. Recuerda a Zeuxis, el ilustre pintor del mundo antiguo. Cuando le pregun-taban por qué trabajaba tan intensamente y se esforzaba hasta la exageración para hacer cada cuadro, simplemente contestaba: “Pinto para la eternidad”. No te dé vergüenza ser como él. Pon el alma inmortal delante de los ojos de tu mente y cuando te pregunten por qué vives así, contéstales en el mismo espíritu de él: “Vivo para mi alma”. Créeme, el día viene pronto cuando el alma será lo único en que el hombre pensará, y la única pregunta importante será: “''Mi alma ¿está perdida o salva?''” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 4. Recuerda que es posible ser joven y servir a Dios.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me temo que los lazos de Satán te acechan especialmente porque eres joven. Temo que llene tu mente con la idea equivocada de que es imposible ser un verdadero cristiano en la juventud. He visto a muchos caer en este engaño. He escuchado decir: “Usted espera demasiado cuando exige que el joven sea tan religioso. La juventud no es la etapa para tomar la vida tan en serio. Nuestros deseos son fuertes y nunca ha sido la intención que los reprimamos como usted quiere que lo hagamos. La intención de Dios es que los disfrute-mos. Más adelante habrá tiempo para la religión”. Y este tipo de razonamiento encuentra apoyo en el mundo. El mundo está listo para encogerse de hombros ante los pecados juveniles. El mundo parece pensar que es natural que los jóvenes disfruten su juventud. Da por sentado que la gente joven ''no es'' religiosa, y que no es posible que sigan a Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, te hago esta simple pregunta: ¿Dónde en la Palabra de Dios dice semejante cosa? ¿Dónde está el capítulo o el versículo de la Biblia que apoye este razonamiento del mundo? ¿Acaso no habla la Biblia a jóvenes y ancianos por igual? ¿No es pecado, el pecado cometido ya sea a los veinticinco años o a los cincuenta? ¿A quién se le podría ocurrir la excusa tonta el Día del Juicio: “Sé que pequé, pero en aquel entonces yo era joven”? Muestra tu sentido común, te lo ruego, y déjate de excusas vanas. Tú eres responsable ante Dios, y tienes que rendirle cuentas de tu conducta desde el momento mismo que pudiste discernir entre el bien y el mal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé bien que hay muchas dificultades en el camino del joven, lo admito completamente. Pero siempre hay dificultades en el cami-no de hacer el bien. La senda al cielo siempre es estrecha, seamos jóvenes o viejos. Hay dificultades, pero Dios te dará gracia para vencerlas. Dios no es un amo enérgico. El no hará como el faraón que exigía que los esclavos hicieran ladrillos con paja sin haber pa-ja. El se encargará de que el camino del deber nunca sea imposible. Nunca dio mandamientos al ser humano sin darle el poder para cumplirlos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dificultades, pero muchos hombres jóvenes las vencieron, y tú también debes vencerlas. Moisés fue un joven con pasiones como las tuyas, pero veamos lo que las Escrituras dicen de él: “Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija del Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón” (Hebreos 11:24-26). Da-niel era joven cuando empezó a servir a Dios en Babilonia donde estaba rodeado de tentaciones de todo tipo. Tenia pocos de su lado y muchos en contra. Sin embargo la vida de Daniel fue tan pura y consecuente que aun sus enemigos no pudieron hallar culpa en él, excepto “en relación con la ley de su Dios” (Daniel 6:5). Y estos no son casos solitarios. Hay una nube de testigos que podría nom-brar. Pero me falta el tiempo para contarte del joven Isaac, el joven José, el joven Josué, el joven Samuel, el joven David, el joven Salomón, el joven Abisai, el joven Abdías, el joven Josías y el joven Timoteo. Estos no fueron ángeles sino hombres con corazones como el tuyo. Ellos también enfrentaron obstáculos con los cuales tuvieron que luchar, deseos que controlar, tentaciones que sufrir, responsabilidades difíciles de cumplir, como cualquier joven. Pero siendo lo jóvenes que eran, a todos les fue posible servir a Dios. ¿Acaso no se levantarán en juicio y te condenarán si persistes en decir que es imposible hacerlo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, ''esfuérzate'' por servir a Dios. Resiste al diablo cuando susurra diciendo que es imposible. Inténtalo, y el Señor Dios de las promesas te dará fuerzas en tus intentos. A él le encanta ir al encuentro de los que se esfuerzan por acercarse a él. Él se acercará a ti y te dará el poder que sientes que necesitas. Sé como el hombre que el Peregrino, en el libro de Bunyan, vio en la casa del Intérprete, sé claro al decir, “Asienta mi nombre”. Las siguientes palabras de nuestro Señor son verdad, aunque frecuentemente las oigo repetidas por los duros de corazón: “Pedid, y se os dará; buscad y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mateo 7:7). Las dificultades que parecen montañas se derretirán como la nieve en la primavera. Los obstáculos que parecían gigantes en la distancia se achicarán hasta conver-tirse en nada cuando los encares. Verás que el león que temías en el camino resultará estar encadenado. Si los hombres creyesen más en las promesas, nunca le tendrían miedo a lo que tienen que enfrentar. Pero recuerda mi pequeño consejo, y cuando Satanás diga: “No puedes ser cristiano mientras eres joven,” contéstale, “Vete, Satanás; con la ayuda de Dios ''lo intentaré''”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 5. Determina que la Biblia será tu guía y consejera toda tu vida.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Biblia es la providencia misericordiosa de Dios para el alma del pecador, el mapa que tiene que usar para elegir el rumbo de su vida si quiere alcanzar la vida eterna. Contiene una abundancia de todo lo que necesitamos saber para tener paz, santidad y felicidad. El joven que quiera empezar su vida bien, escuche lo que dijo David: “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra” (Salmo 119:9). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, te encomiendo que te acostumbres a leer la Biblia, y no dejes esa costumbre. No dejes que la risa de los compañeros, ni las costumbres malas de la familia con que vives, te impida hacerlo. Determina no sólo que ''tendrás'' una Biblia, sino que también te toma-rás el tiempo para ''leerla''. No dejes que nadie te persuada que es sólo un libro para los ancianos y las ancianas de la escuela dominical. Es el libro del cual el rey David obtuvo sabiduría y entendimiento. Es el libro que el joven Timoteo conoció desde su niñez. Nunca te dé vergüenza leerla. No menosprecies la palabra (Proverbios 13:13). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Léela ''con un espíritu de oración'' para que la gracia del Espíritu te haga entenderla. El obispo Beveridge dice bien: “Sería más fácil que uno leyera las letras de las Escritura sin ojos, que entender sin su gracia el espíritu de esas letras”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Léela ''reverentemente'', como la Palabra de Dios, y no la del hombre, creyendo implícitamente que lo que aprueba es correcto, y lo que condena es malo. Puedes estar seguro de que cualquier doctrina que no pasa la prueba de las Escrituras es falsa. Esto te ayudará a no ser llevado de aquí para allá por las peligrosas opiniones de estos últimos días. Puedes estar muy seguro de que cualquier ''práctica'' en tu vida que es contraria a las Escrituras, es pecaminosa y debes renunciar a ella. Esto contestará muchas preguntas de tu conciencia y aclarará muchas de tus dudas. Recuerda con qué actitud tan diferente leían dos reyes de Judá la Palabra de Dios: El rey Joacim orde-nó que se la leyeran y en cuanto le habían “leído tres o cuatro planas, lo rasgó el rey con un cortaplumas de escriba, y lo echó en el fuego que había en el brasero” (Jeremías 36:23). ¿Y por qué? Porque su corazón se rebeló contra ella, y estaba resuelto a no obedecer-la. El rey Josías la leyó, y al momento rasgó sus vestidos y clamó al Señor (2 Crónicas 34:19). ¿Y por qué? Porque su corazón fue dócil y obediente. Estaba listo para hacer cualquier cosa que la Palabra de Dios le mostrara que debía hacer. ¡Ojalá hagas lo que hizo Josías y no lo que hizo Joacim! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y ''léela regularmente''. Esta es la única forma de hacerte “fuerte en las Escrituras”. Un vistazo aquí y allá en la Biblia de cuando en cuando muy poco bien hace. De esa manera nunca te familiarizarás con los tesoros que se encuentran en ella, ni tampoco sentirás la espada del Espíritu en tu mano en la hora de conflicto. Pero si llenas tu mente con las Escrituras, como resultado de leerlas diligente-mente, muy pronto descubrirás su valor y su poder. Pensarás en los versículos apropiados en el momento de tentación. Los manda-mientos te vendrán a la mente en temporadas de dudas. Recordarás las promesas en tiempos de desaliento. Y experimentarás de este modo la verdad de las palabras de David: “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti” (Salmo 119:11), y las de Salomón: “Te guiarán cuando andes; cuando duermas te guardarán; hablarán contigo cuando despiertes” (Proverbios 6:22). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Me detengo más en estas cosas porque en esta época se lee mucho. Se publican muchos libros, aunque muy pocos de ellos son realmente provechosos. Parece haber una pasión por la literatura barata. Abundan los periódicos de todo tipo, y el tono de algunos de los de mayor circulación muestra el mal gusto de esta época. En medio del peligroso diluvio de lecturas peligrosas, yo defiendo el libro de mi Señor, y te insto a no olvidar el libro del alma. No dejes que los periódicos, las novelas y las lecturas románticas dominen tus horas de lecturas mientras los profetas y apóstoles yacen olvidados. No dejes que lo excitante y licencioso acapare tu atención, mientras que lo que edifica y santifica no encuentra lugar en tu mente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, da a la Biblia el honor debido cada día de tu vida. Y sea lo que fuere que lees, lee la Biblia primero. También ten cuidado de los malos libros. Hay muchos en la actualidad. Cuidado con lo que lees. Sospecho que de esta manera las almas sufren más daño de lo que se imagina posible la gente. Adjudícale un valor a los libros según la proporción en que coinciden con las Escrituras. Los que más coinciden con ella son los mejores, y los que menos coinciden con ella, y son contrarios a ella, son los peores. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 6. Nunca te hagas muy amigo de alguien que no es amigo de Dios.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entiéndeme, no estoy hablando de ''conocidos''. No estoy diciendo que no debes tener nada que ver con alguien que no es un verda-dero cristiano. Tomar tal postura no es posible ni deseable en este mundo. Ser cristiano no requiere que nadie sea descortés. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero sí te aconsejo que tengas mucho cuidado cómo escoges tus ''amigos''. No brindes tu amistad a alguien sólo porque es inteligen-te, agradable, de buena casta, popular y bondadoso. Todas estas cosas serán muy buenas, pero no lo es todo. Nunca te satisfagas con la amistad de alguien que no es útil a tu alma. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Créeme, no subestimes la importancia de este consejo. Es imposible decir los daños causados por andar con compañeros y amigos inconversos. El diablo tiene pocas cosas mejores que esto para arruinar el alma del hombre. Dale esta ayuda, y le importará muy poco qué otra armadura tienes para protegerte contra él. Satanás sabe muy bien que tu buena educación, tu buena moralidad, los sermones, los libros, tu hogar cristiano, las cartas de tus padres, de poco te valdrán si te juntas con amigos inconversos. Puede que resistas mu-chas tentaciones directas, que no caigas en trampas comunes, pero empieza a andar con malas compañías, y con esto, él quedará satis-fecho. 2 Samuel 13 contiene la horrible y malvada conducta del príncipe Amnón con Tamar, y encontramos al principio del relato estas palabras: “Y Amnón tenía un amigo que se llamaba Jonadab… hombre muy astuto” (2 Samuel 13:3). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda que todos somos criaturas que imitamos: el precepto podrá enseñarnos, pero es el ejemplo lo que seguimos. Esto se aplica a todos nosotros. Siempre estamos dispuestos a adoptar los modos o las costumbres de aquellos con quienes vivimos, y cuanto más los queremos, más dispuestos estamos. Sin que nos demos cuenta, influyen sobre nuestros gustos y opiniones. Gradualmente abandonamos lo que a ellos no les gusta y adoptamos lo que a ellos les gusta, para quedar bien con ellos. Y lo peor de todo es que adoptamos sus malas costumbres mucho más pronto que sus costumbres buenas y sanas. La salud, desgraciadamente, no es contagio-sa, pero muchas enfermedades lo son. Es mucho más fácil contagiarnos un resfrío que contagiarle a otro felicidad. Y de la misma ma-nera, es más fácil debilitar la fe de alguno con nuestra actitud que hacerla crecer. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, te pido que atiendas mi consejo. Antes de dejar que alguien sea tu constante compañero, antes de que te acostumbres a contarle todo, a recurrir a él con todos tus problemas y todas tus alegrías, piensa en lo que he estado diciendo. Y pregúntate: “¿Será ésta una amistad provechosa para mí o no?” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres” (1 Corintios 15:33). Quisiera que este texto estuviera es-crito en tu corazón con la misma claridad con que está escrita en la Biblia.. Los buenos amigos son una de nuestras más grande bendi-ciones. Pueden impedirnos que caigamos en muchos males, impulsarnos en nuestro curso, dar un consejo en el momento preciso, impulsarnos hacia arriba y adelante. Pero un mal amigo es positivamente una mala influencia, un peso que continuamente nos jala hacia abajo, y nos encadena a este mundo. Frecuenta la compañía de alguien que no es del Señor, y lo más probable es que terminarás como él. Esa es la consecuencia general de tales amistades. Los buenos descienden al nivel de los malos, pero los malos no suben al nivel de los buenos. Aun una piedra se rompe con un continuo goteo de agua. El conocido proverbio dice la verdad: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Enfatizo mucho este punto porque tiene que ver, más de lo que parece a primera vista, con tus perspectivas en la vida. Si te casas, es más probable que escojas una mujer entre las conocidas por los amigos con quienes andas. Si Jeroboam, hijo de Josafat, no hubiera entablado una amistad con la familia de Acab, lo más seguro es que no se hubiera casado con la hija de Acab. ¿Y quien puede estimar la importancia de escoger correctamente nuestra pareja matrimonial? Es un paso que según un dicho antiguo: “O hace al hombre o lo deshace”. Tu felicidad en esta vida y la siguiente puede depender de ello. Tu esposa ayuda a tu alma o la daña: no hay una opción in-termedia. Avivará la llama de la religión en tu corazón, o aventará agua helada en esa llama y la apagará. Ella será alas o cadenas, las riendas o las espuelas a tu cristiandad, según sea su carácter. Aquel que encuentra una buena esposa “encuentra verdaderamente cosa buena,” pero si quieres encontrar una buena, ten cuidado cómo escoges tus amigos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Me preguntas qué clase de amigos debes escoger? Escoge amigos que beneficien tu alma, amigos que realmente puedas respetar, amigos que quisieras tener junto a ti en tu lecho de muerte, amigos que viven la Biblia y no tienen miedo de hablar de ella contigo, amigos de los cuales no te avergonzarás cuando venga Cristo, y llegue el Día del Juicio. Sigue el ejemplo que el salmista te muestra cuando dice: “Compañero soy yo de todos los que te temen y guardan tus mandamientos” (Salmo 119:63). Y recuerda las palabras de Salomón: “El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado” (Proverbios 13:20). Dalo por hecho que andar en malas compañías en tu vida ahora es la manera segura de conseguir peores compañías en la vida venidera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Preguntas de estudio  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Trata de adquirir una visión clara de la maldad del pecado'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1. De la lista de lo que la Biblia dice acerca del pecado, ¿cuál punto se destaca como extremadamente importante? ¿Por qué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2. ¿Qué “terrible cambio” ha obrado el pecado en nuestra naturaleza? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3. ¿Cuál fue el costo de la expiación del pecado? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4. Da un resumen de lo que el pecado ha hecho en la tierra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5. ¿Y tú? a. ¿Coincides en que el pecado es la causa de tal sufrimiento y dolor? ¿Por qué?&amp;lt;br&amp;gt; b. Si el pecado es la causa, ¿cuál es la única respuesta realista al pecado? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ocúpate de conocer al Señor Jesucristo &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
6. El autor dice que lo principal en la religión no es meramente conocer el nombre de Cristo. En cambio, ¿qué es lo prin-cipal? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
7. ¿Por qué el autor subraya tanto esto? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
8. ¿Cuáles son algunas de las razones algunos pueden dar para no acudir a Cristo? ¿Cuál es la respuesta de la Biblia a cada una? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nunca olvides que nada es tan importante como tu alma &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
9. ¿Por qué no hay nada tan importante como tu alma? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
10. ¿Para qué fuiste enviado al mundo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
11. ¿Cuál es el fin principal del hombre? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
12. ¿Qué es lo único que Dios ve cuando mira al hombre? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
13. ¿Y tú? ¿Cuál es la condición de tu alma? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda que es posible ser joven y servir a Dios &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
14.a. ¿Por qué piensan algunos que no es posible ser joven y también servir a Dios?&amp;lt;br&amp;gt; b. ¿Apoya la Biblia ese concepto? (Si te parece que sí, cita por favor capítulo y versículo.) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
15. ¿Cuál es el punto clave de 1 Corintios 10:13? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{CenterInsert|Nota: Al decir punto clave queremos decir: “Punto” –no te limites a copiar las palabras impresas; “clave” –la frase en el versículo que se relaciona con el tema que estamos tratando. Escribe en tus propias palabras lo que significa el versículo, el significado básico de las palabras (una paráfrasis).}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
16.a. Haz una lista de los jóvenes mencionados en la Biblia que nos sirven de ejemplo.&amp;lt;br&amp;gt; b. Por favor comprométete a estudiar acerca de uno de ellos. ¿Cuál escogiste? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
17. ¿Qué debes decirle a Satanás la próxima vez que diga: “No puedes ser cristiano mientras seas joven”? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Determina que la Biblia será tu guía y consejera &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
18. ¿Cuál es el punto clave de cada uno de los siguientes pasajes?&amp;lt;br&amp;gt; a. Salmo 119:9&amp;lt;br&amp;gt; b. Proverbios 13:13 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
19. El autor nos aconseja leer la Palabra de tres maneras. Describe brevemente por qué cada una es importante. a. Léela la con espíritu de oración&amp;lt;br&amp;gt; b. Léela reverentemente&amp;lt;br&amp;gt; c. Léela regularmente &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Nunca te hagas muy amigo de alguien que no es amigo de Dios'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
20. ¿De qué maneras nos dañan las amistades inconversas? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
21. ¿Cómo es que los buenos amigos “son una de nuestras más grandes bendiciones”? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
22. ¿Qué tipos de amigos debes elegir? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/PENSAMIENTOS_PARA_HOMBRES_J%C3%93VENES/Peligros_para_los_j%C3%B3venes</id>
		<title>PENSAMIENTOS PARA HOMBRES JÓVENES/Peligros para los jóvenes</title>
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				<updated>2009-08-22T20:26:09Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Thoughts for Young Men/Dangers to Young Men}}En segundo lugar, hay peligros específicos contra los cuales se necesita advertir a los jóvenes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== '''1. Un peligro para los jóvenes es el orgullo.'''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé muy bien que todas las almas están en tremendo peligro. Sean ancianos o jóvenes, todos tienen una carrera que correr, una ba-talla que pelear, un corazón que mortificar, un mundo que vencer, un cuerpo que mantener, un diablo que resistir. Y bien podríamos preguntar, ¿quién puede hacer todas estas cosas? Aun así, cada edad y condición tiene sus peligros y tentaciones particulares, y es me-jor conocerlos. Hombre prevenido vale por dos... y ya está armado para la lucha. Ojalá pueda persuadirte de estar en guardia contra estos peligros que voy a mencionar. Si lo logro, estoy seguro que le estaré haciendo un gran favor a tu alma. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El orgullo es el pecado más antiguo del mundo. Es más, antecedió al mundo. Satán y sus ángeles cayeron por orgullo. No estuvie-ron satisfechos con su primer estado. Y fue así que el orgullo dio al infierno sus primeros habitantes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El orgullo fue lo que sacó a Adán del paraíso. No estuvo contento con el lugar que Dios le había asignado. Trató de elevarse a sí mismo, y cayó. Y fue así que, por orgullo, hizo su entrada el pecado, el sufrimiento y la muerte. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El orgullo se asienta en el corazón de todos nosotros por naturaleza. Nacimos ya orgullosos. El orgullo nos hace confiar en noso-tros mismos, haciéndonos creer que somos suficientemente buenos así como estamos, tapa nuestros oídos para que no escuchemos consejo, nos impulsa a rechazar el evangelio de Cristo, a andar por nuestro propio camino. Pero el orgullo nunca reina con más poder que cuando reina en el corazón de un joven. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Qué frecuente es ver a jóvenes testarudos, altaneros e impacientes cuando alguien quiere darles consejos! ¡Son frecuentemente groseros y descorteses con todos los que los rodean, pues piensan que no son valorizados y honrados como lo merecen! ¡Con cuánta frecuencia ni se detienen para escuchar lo que un adulto les sugiere! Se creen que lo saben todo, y, por eso, son muy engreídos. Consi-deran que los mayores, especialmente los de su parentela, son estúpidos, aburridos y atrasados. No quieren ni creen necesitar que les enseñen o instruyan. Según ellos, lo entienden todo. El mero hecho de que les hablen los pone de mal humor. Como los potros, no soportan el menor control. Quieren ser independientes y salirse con la suya. Parece que piensan como los que menciona Job, “Cierta-mente vosotros sois el pueblo, y con vosotros morirá la sabiduría” (Job 12:2). Y todo esto es orgullo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así era Roboam, quien rechazó el consejo de los ancianos con experiencia que sirvieron a su padre, y siguió el consejo de los jó-venes de su generación. Vivió para cosechar la consecuencia de su necedad. Y hay muchos como él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así era el hijo prodigo en la parábola, que se encaprichó que quería su porción de los bienes que heredaría de su padre, y se fue a vivir su vida. No pudo conformarse con vivir tranquilamente bajo el techo de su padre, sino que se fue a un país lejano para ser su propio señor. Como el niño pequeño que deja la mano de su madre y camina solo, muy pronto tuvo que pagar su necedad. Pensó con más prudencia sólo cuando tuvo que comer las sobras de los alimentos de los cerdos. Pero hay muchos como él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, te ruego encarecidamente que te cuides del orgullo. Se dice que hay dos cosas muy raras en el mundo: una es un joven humilde, y la otra es un anciano que siente contentamiento. Me temo que este dicho sea muy cierto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No seas orgulloso de tus propias habilidades, de tus propias fuerzas, de tu propio conocimiento, de tu apariencia, de tu astucia. No seas orgulloso de ti mismo, y de ninguno de tus dones. Todo eso viene de no conocerse uno mismo y de no conocer el mundo. A me-dida que vas madurando y más ves, menos razones encontrarás para ser orgulloso. La ignorancia y la inexperiencia son el pedestal del orgullo; quítale el pedestal, y el orgullo pronto caerá. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda con cuánta frecuencia la Biblia nos presenta la excelencia de un espíritu humilde. Con cuánta frecuencia nos advierte: “No tenga más alto concepto de sí que el que debe tener” (Romanos 12:3). Qué claro nos dice: “Y si alguno se imagina que sabe algo, aun no sabe nada como debe saberlo” (1 Corintios 8:2). Qué estricto es el mandamiento “¡Vestíos, pues..., de humildad!” (Colosenses 3:12). Y otra vez, “revestíos de humildad” (1 Pedro 5:5). ¡Ay, este es un vestido del cual muchos no parecen si quiera tener un harapo! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Piensa en el gran ejemplo que nuestro Señor Jesús Cristo nos dejó al respecto. Les lavó los pies a sus discípulos diciendo: “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis” (Juan 13:15). Está escrito “que por amor de vosotros se hizo pobre, siendo rico” (2 Corintios 8:9). Y también: “Se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hom-bres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo” (Filipenses 2:7, 8). Ciertamente que ser orgulloso es ser más como el diablo y el Adán caído, que como Cristo. Ciertamente que nunca puede uno ser malo y de espíritu corrupto si es como él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Piensa en el hombre más sabio que existió. Me refiero a Salomón. Fíjate que habla de sí mismo como “joven pequeño,” como uno que “no sabía como entrar o salir” ni valerse por sí mismo (1 Reyes 3:7, 8). El suyo era un espíritu muy diferente al de su hermano Absalón, quien se creía capaz de hacer cualquier cosa: “¡Quién me pusiera por juez en la tierra, para que viniesen a mí todos los que tienen pleito o negocio, que yo les haría justicia!” (2 Samuel 15:4).Y el suyo era un espíritu muy diferente al de su hermano Adonías quien “se rebeló, diciendo: Yo reinaré” (1 Reyes 1:5). La humildad fue el principio de la sabiduría de Salomón. Lo escribe como su propia experiencia. “¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él” (Proverbios 26:12). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, toma en serio los pasajes que aquí se citan. No confíes en tu propia prudencia. Deja de pensar que siempre tienes razón y que los demás están equivocados. Desconfía de tu propia opinión cuando ves que es contraria a la de tus mayores, y especialmente a la de tus padres. La edad da la experiencia, y por lo tanto merece respeto. Es la característica de la sabiduría de Eliú, en el libro de Job, que “había esperado a Job en la disputa, porque los otros eran más viejos que él” (Job 32:4). Y después dijo: “Yo soy joven, y vosotros ancianos; por tanto, he tenido miedo, y he temido declararos mi opinión. Yo decía: Los días hablarán, y la muchedumbre de años de-clarará sabiduría” (Job 32:6, 7). La modestia y el silencio son gracias hermosas en el joven. Nunca te avergüences de ser un aprendiz: Jesús era uno a los doce años; cuando lo encontraron en el templo, estaba sentado “en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles” (Lucas 2:46). Los hombres más sabios te dirán que siempre están aprendiendo, y los llena de humildad comprobar lo poco que saben. El renombrado Isaac Newton solía decir que se sentía que no era mucho mejor que un niñito que había recogido unas cuantas piedras preciosas en la costa de un océano de sabiduría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, si quieres ser sabio, si quieres ser feliz, recuerda la advertencia que te doy: Cuidado con el orgullo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2. Otro peligro para los jóvenes es el amor del placer.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La juventud es cuando nuestras pasiones son más fuertes, y como niños descontrolados, clamamos por conseguir lo que quere-mos. La juventud es por lo general cuando tenemos más salud y fuerzas; la muerte nos parece muy lejana, y disfrutar de la vida parece ser lo único que importa. La juventud es el tiempo cuando la mayoría tenemos muy pocas preocupaciones o ansiedades que nos moles-ten. Y todas estas cosas conducen a los jóvenes a pensar exclusivamente en divertirse. “Sirvo sólo a mis deseos y placeres,” es la ver-dadera respuesta que muchos jóvenes deberían dar sí se les preguntara: “¿De quién eres siervo tú?” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, tiempo me faltaría para decirte todos los frutos que este amor al placer produce, y en todas las maneras que daña. ¿Por qué hablar de parrandas, fiestas, borracheras, apuestas, ir al teatro, bailes y tales cosas? Muy pocos pueden decir que no saben al menos algo de esto por amarga experiencia. Todas las cosas que dan un sentir de excitación por un rato, todas las cosas que impiden pensar y mantienen a la mente en un torbellino, todo lo que complace los sentidos y gratifica la carne; todas estas cosas son las que tienen po-der tremendo en nuestras vidas, y deben su poder al amor del placer. Ponte en guardia. No seas como aquellos que describe Pablo: “amadores de los deleites más que de Dios” (2 Timoteo 3:4). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda lo que digo: lo que mata el alma es dedicarse a los placeres terrenales. No hay camino más seguro para terminar con una conciencia destruida y un corazón endurecido que darle vía libre a los deseos de la carne y la mente. Parece no ser nada al principio pero a la larga se sufren las consecuencias.. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considera lo que Pedro aconseja: Que “os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma” (1 Pedro 2:11). Destru-yen la paz del alma, quebrantan su fuerza, llevándola al cautiverio, y haciéndola su esclava. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considera lo que dice Pablo: “Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros” (Colosenses 3:5). “Pero los que son de Cristo han cruci-ficado la carne con sus pasiones y deseos” (Gálatas 5:24). “Sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre” (1 Corintios 9:27). Una vez fue el cuerpo la perfecta mansión del alma; pero ahora es corrupto y desordenado, y necesita ser vigilado constantemente. Es una carga para el alma, no una ayuda; un estorbo, no un colaborador. Puede ser un útil servidor, pero siempre será señor malo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considera otra vez las palabras de Pablo: “Vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne” (Romanos 13:14). “Estas” dice Leighton, “son las palabras que, al leerlas San Agustín, lo transformó de un joven libertino en un siervo fiel de Jesucristo”. Joven, deseo que éste sea tu caso también. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda una vez más: Si te dedicas a los placeres terrenales, encontrarás que todos ellos son vacíos, insatisfactorios y vanos. Como las langostas en la visión de Apocalipsis, parecen tener coronas en sus cabezas, pero comprobarás, como las mismas langostas, tienen aguijones, verdaderos aguijones, en sus colas. No todo lo que brilla es oro. No todo lo que es bueno es dulce. No todo lo que da placer momentáneo es verdadero placer. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ve y llénate de placeres terrenales si quieres; pero descubrirás que nunca satisfarán tu corazón. Siempre habrá una voz dentro gri-tando como el caballo en Proverbios “¡Dame, Dame!” Hay en él un lugar vacío que sólo Dios puede llenar. Por experiencia descubri-rás, como Salomón, que los placeres terrenales son sólo vana apariencia, vanidad y aflicción de espíritu, sepulcros blanqueados, bonitos a la vista por fuera, llenos de huesos y corrupción por dentro. Sé sabio a tiempo. Mejor que escribas un rótulo que diga “Vene-no” en todos esos placeres terrenales. Aun el más legal de ellos debe ser usado con moderación. Todos ellos son destructores del alma si les das tu corazón. “El placer,” dice además comentando sobre la segunda epístola de Pedro, “debe tener garantía que será sin peca-do; luego, que su ''medida'' será sin exceso”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y aquí quiero advertir a todos los jóvenes que recuerden el séptimo mandamiento: que tengan cuidado con la fornicación y el adulterio, y toda clase de impurezas. Me temo que nunca se habla lo suficiente de esta parte de la ley de Dios. Pero cuando veo cómo los profetas y apóstoles manejaron este tema, cuando observo la manera abierta en que los reformadores de nuestra iglesia los denun-ciaron, cuando veo el número de jóvenes que siguen las huellas de Rubén, Ofni, Fineas y Amnón—no puedo, con limpia conciencia, guardar silencio. Y dudo mucho que el mundo sea mejor por el silencio excesivo que prevalece sobre este mandamiento. Por mi parte creo que sería una falsedad y una cortesía nada bíblica, hablarle a los jóvenes y no tocar lo que es especialmente ''“el pecado del joven”.'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quebrantar el séptimo mandamiento es el pecado que sobrepasa a todos los demás. Como dice Oseas: “Fornicación, vino y mosto quitan el juicio” (Oseas 4:11). Es el pecado que deja cicatrices más profundas en el alma que ningún otro pecado que comete el hom-bre. Es el pecado que degolló a miles de todas las edades, y que ha vencido a no pocos de los santos de Dios en el pasado. Lot, Sansón y David son pruebas que hacen temer. Es el pecado del cual el hombre se atreve a sonreír, y lo quiere suavizar con nombres tales co-mo ''desliz, inestabilidad, extravío, irregularidad''. Pero este es el pecado del cual el diablo se regocija pues él es “el espíritu sucio”; y es el pecado particular que Dios aborrece, y declara que lo “juzgará” (Hebreos 13:4). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, huye “de la fornicación” (1 Corintios 6:18) si amas la vida. “Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia” (Efesios 5:6). Huye de la ocasión, de la compañía que te arrastra a ella, de los lugares en los cuales puedes ser tentado a cometerla. Lee lo que nuestro Señor dice con respecto a ella en Mateo 5:28. Sé como el san-to Job que dijo: “Hice pacto con mis ojos” (Job 31:1). Evita ''hablar'' de ella. Es algo que ni debes mencionar. No se puede tocar el be-tún y no ensuciarse. Evita los ''pensamientos'' de ella; resístelos, mortifícalos, ora en contra de ellos, haz cualquier sacrificio que sea necesario para no ceder. La imaginación es la incubadora donde este pecado con demasiada frecuencia se empolla. Vigila tus pensa-mientos, y podrás estar seguro de tus acciones. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considera las advertencias que te he estado dando. Aunque olvides todo lo demás, no olvides esto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 3. Otro peligro para los jóvenes es la irreflexión y la desconsideración.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La falta de reflexión es una razón por la cual miles de almas son arrojadas fuera para siempre. Los hombres no consideran, no mi-ran hacia el futuro, no miran a su alrededor, no reflexionan sobre cuál será el final al cual los llevará si siguen el rumbo del presente, ni sobre las consecuencias seguras de sus caminos actuales, y al final despiertan para comprobar que van a la condenación por falta de reflexión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, ninguno corre más peligro que tú. Sabes poco de los peligros a tu alrededor, y por lo tanto no prestas atención por dónde caminas. No quieres la molestia de pensar sobria y silenciosamente, y por lo tanto tomas decisiones equivocadas y corres hacia la amargura. El joven Esaú sintió que tenía que tener el potaje de su hermano, y para obtenerlo, vendió su primogenitura. Nunca ''pensó'' cuánto la desearía en el futuro. Los jóvenes Simeón y Leví sentían que tenían que vengar a su hermana Dina, y mataron a los varones de Siquem; y nunca ''consideraron'' cuántos problemas y aflicciones le causarían a su padre Jacob y a su casa. Job parece haber temido de un modo especial a esta falta de reflexión por parte sus hijos: pues está escrito que cuando hacían fiesta, y “habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacia to-dos los días” (Job 1:5). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Créeme que este mundo no es un mundo en el cual podremos hacer el bien si no reflexionamos, y mucho menos hacer el bien en los asuntos del alma. “No reflexiones” susurra Satán. Él sabe que el corazón inconverso es como un libro de cuentas de un comercian-te deshonesto: no aguanta una inspección a fondo. “Considera tus caminos” dice la Palabra de Dios, haz una pausa y piensa, reflexiona y sé sabio. Muy bien dice el proverbio español: “La prisa viene del diablo”. Así como los hombres se casan de prisa y al tiempo se arrepienten, también cometen errores con respecto a su alma en un minuto, y luego sufren por años. Así como un mal siervo hace algo malo y luego dice, “Nunca lo pensé,” también los jóvenes corren al pecado y dicen: “¡No parecía pecado!” ¿Qué te crees? El pecado no se te va a acercar y decir: “Yo soy el pecado”. Haría muy poco daño si así lo hiciese. El pecado siempre parece “bueno, divertido y deseable,” en el momento de cometerlo. ¡Oh, adquiere sabiduría, obtén discernimiento! Recuerda las palabras de Salomón: “Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos” (Proverbios 4:26). Es un dicho sabio el de Lord Bacon: “No hagas nada apresu-radamente. Espera un poco porque llegarás al final más rápido”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Algunos, me atrevo a decir, objetarán diciendo que lo que pido es excesivo, que la juventud no es la época de la vida para ser se-rios y reflexivos. Y yo contesto, al contrario, poco peligro hay de que se practique demasiado hoy día. Es muy común hablar tonteras, bromear y divertirse hasta el exceso. Sin duda hay tiempo para todo, pero ser siempre frívolo y superficial no es de sabios. ¿Qué dice el más sabio de los hombres? “Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete; porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo pondrá en su corazón. Mejor es el pesar que la risa; porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón. El corazón de los sabios está en la casa del luto; mas el corazón de los insensatos, en la casa en que hay alegría” (Eclesiastés 7:2-4). El comenta-rista Matthew Henry cuenta un relato acerca de un gran estadista, el secretario Walsingham, de la época de la reina Elizabeth, quien se retiró de la vida pública en sus últimos días y se dedicó a reflexionar seriamente. Sus alegres compañeros de antes vinieron a visi-tarle y le dijeron que se estaba convirtiendo en un melancólico. A lo que respondió él: “No. Soy serio porque todo es serio a mi alre-dedor. Dios es serio cuando nos observa. Cristo es serio cuando intercede por mí. El Espíritu es serio en su trato con nosotros. La verdad de Dios es seria. Nuestros enemigos son serios en su empeño por arruinarnos. Los pobres pecadores perdidos están serios en el infierno. ¿Y por qué entonces no hemos de ser ustedes y yo serios también?” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Oh, joven, aprende a ser un pensador! Aprende a considerar lo que estás haciendo, y hacia dónde estás yendo. Haz tiempo para reflexionar con calma. Ten comunión con tu propio corazón y haya en ti quietud. Recuerda mi advertencia: No te pierdas por el mero hecho de no querer reflexionar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 4. Otro peligro para los jóvenes es despreciar la religión.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es también un especial peligro. Siempre observo que, de todos, los jóvenes son los que tienen menos respeto por la religión. Nadie, como ellos, se ocupan tan mal de los medios de gracia. Nadie participa tan poco en nuestros cultos. Cuando están presentes, usan muy poco la Biblia y los libros de oración. Cantan muy poco y muy poco escuchan la predicación. Nadie, tanto como los jóve-nes, falta a las reuniones de oración, a las conferencias y a todos estas actividades entre semana que ayudan al alma. Los jóvenes pare-cen pensar que no necesitan estas cosas, que quizás sean buenas para las mujeres y los ancianos, pero no para ellos. Les da vergüenza que alguien piense que les importa su alma; hasta podríamos decir que parece como si para ellos fuera una deshonra ir al cielo. Y esto es ''despreciar la religión''; este es el mismo espíritu que hizo que los jóvenes de Betel se burlaran de Elías. Y de este espíritu les digo a los jóvenes: ¡Cuidado! Si vale la pena tener religión, vale la pena ser sincero en cuanto a ella. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Despreciar las cosas santas es ir camino a la infidelidad. Cuando alguien hace una broma o se burla de cualquier parte de la cris-tiandad, no me sorprende enterarme después de que en realidad no resultó ser un creyente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, ¿realmente has tomado tu decisión en cuanto a esto? ¿Haz mirado bien el abismo que tienes delante de ti, si persistes en despreciar la religión? Me vienen a la mente las palabras de David: “Dijo ''el necio'' en su corazón: No hay Dios” (Salmo 14:1). ¡El ne-cio, y ningún otro más que el necio! ¡Él lo ''dijo'', pero nunca lo comprobó! Recuerda, si hay un libro que ha dado pruebas de ser verdad de principio a fin, por todo tipo de evidencias, ese libro es la Biblia. Ha desafiado todos los ataques de todos sus enemigos y de aque-llos que sólo se ocupan de encontrar errores. “Es acrisolada la palabra de Jehová” (Salmo 18:30). Ha sido puesta a prueba en todos los aspectos, y cuanto más la ponen a prueba, más evidente ha comprobado ser la palabra de Dios mismo. ¿En que creerías si no crees la Biblia? La única otra opción es creer algo ridículo y absurdo. Puedes estar seguro de que nadie es tan totalmente incrédulo como el que niega que la Biblia es la palabra de Dios; y si es la palabra de Dios, cuidado que no la desprecies. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los hombres podrán decirte que hay dificultades en la Biblia, cosas difíciles de entender. No sería el libro de Dios si no las hubie-ra. ¿Y qué si las hay? No desprecies las medicinas porque no puedes explicar todo lo que el doctor hace gracias a ellas. Pero, digan lo que quieran los hombres, lo que es necesario para ser salvos es claro como la luz del día. Puedes estar muy seguro de esto: las perso-nas no rechazan la Biblia porque no la entienden. Al contrario, la entienden demasiado bien: entienden que testifica en contra de su pecado y los cita a juicio. Tratan de creer que es falsa e inútil, porque no quieren reconocer que sea verdad. “Una vida mala,” dijo él celebre Lord Rochester, poniendo una mano sobre la Biblia, “una vida mala es la única gran objeción a este libro”. “Los hombres cuestionan la verdad del cristianismo,” dice South, “porque detestan tener que practicarlo”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, ¿cuándo falló Dios y no cumplió su palabra? Nunca. Lo que ha dicho, siempre ha hecho; y lo que ha prometido, siempre lo ha cumplido. ¿Acaso no cumplió su palabra mandando el diluvio? ¿Falló en lo que dijo que haría con Sodoma y Gomorra? No. ¿Ha fallado con respecto a los judíos hasta este momento? No. Nunca ha fallado, ha cumplido su palabra. Ten cuidado, que no seas hallado entre aquellos a quienes Dios desprecia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nunca te rías de la religión. Nunca bromees con las cosas santas. Nunca te burles de quienes son serios y sinceros en los asuntos concernientes a sus almas. El tiempo puede llegar cuando se cuentan entre los felices aquellos de quienes te burlaste, entonces, tu risa se convertirá en llanto y tus burlas en pesares. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 5. Otro peligro para los jóvenes es el temor a la opinión ajena.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“El temor del hombre” verdaderamente “pondrá lazo” (Proverbios 29:25). Es terrible observar el poder que tiene sobre la mayoría de las mentes, y especialmente sobre las mentes de los jóvenes. Muy pocos parecen tener su propia opinión, o pensar por sí mismos. Como pescados muertos son arrastrados por la corriente. Lo que los demás piensan que es bueno, ellos también piensan que lo es; y lo que los demás llaman malo, ellos también llaman malo. Hay muy pocos pensadores originales en el mundo. La mayoría de los hom-bres son como ovejas: siguen al líder. Si fuera la moda del día ser romanista, serían romanistas, si lo fuera ser mahometano, serían mahometanos. Temen mucho la idea de ir en contra de la corriente del día. En una palabra, la opinión del día se convierte en su reli-gión, su creencia, su Biblia y su Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El solo pensar “¿qué dirán o que pensarán mis amigos de mí?” destruye muchas buenas intenciones. El temor de ser observado, ridiculizado y de ser objeto de las burlas, impide la formación de muchos buenos hábitos. Hay muchas Biblias que pudieran ser leídas este mismo día si sus dueños se atrevieran. Saben que deberían leerlas, pero tienen miedo: “¿Qué dirá la gente?” Hay rodillas que se doblarían en oración esta misma noche, pero el temor a los demás se lo impide: “¿Que diría mi esposa, mi hermano, mi amigo, mi compañero, si me viera orando?” ¡Ay, qué esclavitud tan miserable es ésta, y no obstante, tan común! “Porque temí al pueblo,” dijo Saúl a Samuel cuando quebrantó el mandamiento del Señor (1 Samuel 15:24). “Tengo temor de los judíos” dijo Sedequías, el rey re-belde de Judá; y por su temor, desobedeció el consejo que Jeremías le dio (Jeremías 38:19). Herodes tuvo miedo de lo que pensarían sus invitados, así que hizo lo que lo hizo “excesivamente triste”: decapitó a Juan el Bautista. Pilato temió ofender a los judíos, así que hizo lo que su conciencia le decía que era injusto: entregó a Jesús para ser crucificado. ¿Si esto no es esclavitud, entonces qué es? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, quiero que todos los jóvenes estén libres de esta esclavitud. Quiero que a ninguno de ustedes les importe la opinión ajena cuando el camino del deber es claro. Créeme, es grandioso poder decir: “¡No!” Este era el punto débil del buen rey Josafat, cedió fá-cilmente en sus tratos con el rey Acab, y, por ello, se acarreó muchos problemas (1 Reyes 22:4). Aprende a decir “No”. No dejes que el temor de no parecer simpático te impida hacer lo que debes. Cuando los pecadores te insisten, di decisivamente: “Yo no consentiré” (Proverbios 1:10). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considera únicamente lo ''irrazonable'' que es el temor al hombre. ¡Qué poco dura la hostilidad del hombre, y qué poco daño te puede hacer! “¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno? Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió lo cielos y fundó la tierra” (Isaías 51:12, 13). ¡Y qué ''ingrato'' es este temor! Nadie tendrá mejor opinión de ti gracias a él. El mundo siempre respeta a aquellos que actúan valientemente para Dios. ¡Quiebra estas ataduras y arroja lejos de ti estas cadenas! Nunca te avergüences de dejar que los demás vean que quieres ir al cielo. No pienses que es una ver-güenza demostrar que eres un siervo de Dios. Nunca tengas miedo de hacer lo que es correcto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recuerda las palabras del Señor Jesucristo: “No temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno”(Mateo 10:28). Trata de complacer sólo a Dios, y él pronto hará que los demás estén complacidos contigo. “Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él” (Proverbios 16:7). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, sé valiente. No te importe lo que el mundo dice o piensa: tú no estarás en el mundo siempre. ¿Puede el hombre salvar tu alma? No. ¿Será el hombre tu juez en el gran y temible día de rendir cuentas? No. ¿Puede el hombre dar una conciencia limpia en la vida, una buena esperanza en la muerte, una buena respuesta en la mañana de resurrección? ¡No! ¡No! ¡No! El hombre no puede hacer nada de esto. Entonces, “No temáis afrenta de hombre, ni desmayéis por sus ultrajes. Porque como a vestidura los comerá polilla, co-mo a lana los comerá gusano” (Isaías 51:7, 8). Me viene a la mente el dicho del buen Coronel Gardiner&amp;amp;nbsp;: “Temo a Dios, y por lo tanto no temo a nadie más”. Ve y sé como él. Tales son las advertencias que te doy. Tómalas en serio. Vale la pena reflexionar en ellas. Me equivoco por mucho si no las nece-sitas mucho. Quiera el Señor que no te las haya dado en vano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Preguntas de estudio Peligros para los jóvenes  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''El orgullo'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1. ¿Dónde se asienta el orgullo por naturaleza? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2. ¿Y tú? En el párrafo que comienza “Qué frecuente es ver a jóvenes testarudos”, el autor da muchas buenas descrip-ciones de la conducta orgullosa.&amp;lt;br&amp;gt; a. Para ti, ¿qué frase se destaca como la más importante?&amp;lt;br&amp;gt; b. Haz una lista de las frases usadas que también te describen a ti. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3.a. El autor menciona cinco cosas de las cuales no debes “ser orgulloso”. ¿Cuáles son?&amp;lt;br&amp;gt; b. El autor dice que “todo eso viene” ¿de qué?&amp;lt;br&amp;gt; c. Explica en tus propias palabras lo que el autor quiere decir con esto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4. Escribe el punto clave de cada uno de los siguientes versículos como se usan en esta sección.&amp;lt;br&amp;gt; a. Rom. 12:3&amp;lt;br&amp;gt; b. 1 Cor. 8:2&amp;lt;br&amp;gt; c. Col. 3:12&amp;lt;br&amp;gt; d. 1 P. 5:5 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{CenterInsert|Nota: Al decir punto clave queremos decir: “Punto” –no te limites a copiar las palabras impresas; “clave” –la frase en el versículo que se relaciona con el tema que estamos tratando. Escribe en tus propias palabras lo que significa el versículo, el significado básico de las palabras (una paráfrasis).}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5. Brevemente, describe cómo Jesucristo fue para nosotros un modelo de humildad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
6. ¿Cómo fue la actitud de Salomón distinta a la de sus hermanos Absalón y Adonías? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
7. ¿En el libro de Job ¿cómo demostró Eliú sabiduría? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
8. El autor da varias exhortaciones sabias al final de esta sección. Para ti ¿cuál se destaca como la más importante? ¿Por qué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*“No confíes en tu propia prudencia” &lt;br /&gt;
*“Deja de pensar que siempre tienes razón y que los demás están equivocados”. &lt;br /&gt;
*“Desconfía de tu propia opinión cuando ves que es contraria a la de tus mayores, y especialmente a la de tus padres”. &lt;br /&gt;
*“La edad da la experiencia, y por lo tanto merece respeto”. &lt;br /&gt;
*“La modestia y el silencio son gracias hermosas en el joven”. &lt;br /&gt;
*“Nunca te avergüences de ser un aprendiz”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Por favor ten en cuenta que ser aprendiz significa decir en algunas ocasiones “No lo sé”. ¡El orgullo es lo único que siempre tiene una res-puesta!'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''El amor al placer'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
9. Se mencionan tres cosas que “deben su poder al amor del placer”. ¿Cuáles son? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
10. Primera Pedro 2:11 nos dice “los deseos carnales... batallan contra el alma” ¿De qué maneras “batallan” contra el alma los deseos carnales? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
11. De ser “la perfecta mansión del alma” ¿qué ha pasado a ser el cuerpo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
12. El placer debe tener garantía que será sin pecado; luego, que su medida será sin exceso”. Explica brevemente lo que esto significa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
13. El autor nos exhorta: Huye “de la fornicación”. ¿De qué tres aspectos de la fornicación [impureza, inmoralidad] nos indica “huir”? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Irreflexión y desconsideración'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
14. ¿Por qué el joven corre más peligro de ser irreflexivo y desconsiderado que otros? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
15. ¿Por qué son la irreflexión y desconsideración un peligro en este mundo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
16. ¿Es el placer continuo en la juventud algo que debe ser tolerado como normal en esa etapa de la vida? ¿Por qué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Menospreciar la religión'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
17. ¿Cuáles son los “medios de gracia” [medios por los cuales el Espíritu Santo fortalece nuestra fe] listados aquí? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
18. ¿De qué maneras es como un necio el que desprecia la religión? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
19.a. Si ignoras los medios de gracia de Dios, ¿qué puedes esperar de Dios?&amp;lt;br&amp;gt; b. ''¿Y tú?'' ¿Hasta qué grado has ignorado los medios de gracia? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''El temor a la opinión ajena'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
20. ¿Qué es presión de los pares (“el temor a la opinión ajena”)? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
21. ¿Cómo debes responder cuando enfrentas la presión de caer en una mala conducta? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
22. ¿Por qué es la presión de los pares sin validez e irrazonable? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
23. ¿Y tú? ¿Qué papel ha jugado la presión de tus pares en tu vida?&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/PENSAMIENTOS_PARA_HOMBRES_J%C3%93VENES/Conclusi%C3%B3n</id>
		<title>PENSAMIENTOS PARA HOMBRES JÓVENES/Conclusión</title>
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Thoughts for Young Men/Conclusion}}'''''¿Son ciertas estas cosas?''''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y ahora me apresuro hacia una conclusión. He dicho cosas que quizás a muchos no les ha gustado, y ni tampoco hayan aceptado; pero, si este es tu caso, apelo a tu conciencia, porque ''¿acaso no son ciertas? '' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, tú tienes una conciencia, como cada uno de nosotros. Está corrupta y arruinada por la caída. En un rincón de cada corazón hay un testigo de Dios, un testigo que nos condena cuando hacemos algo malo, y aprueba cuando hacemos algo bueno. A ese testigo apelo hoy, y le pregunto: ''¿Acaso no son ciertas las cosas que he estado diciendo?'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Vete ahora, joven, decidido desde este día a recordar a tu Creador en los días de tu juventud, antes de que el día de gracia pase, antes de que tu conciencia se haya endurecido por la edad, y muerto por haberla pisoteado tantas veces, mientras tienes fuerzas, tiem-po y oportunidades. Ve y únete al Señor en un pacto eternal que nunca será olvidado. El Espíritu no siempre contenderá contigo. La voz de la conciencia se irá debilitando año tras año mientras sigas acallándola. Los atenienses le dijeron a Pablo: “Ya te oiremos acer-ca de esto otra vez” (Hechos 17:32). Pero ya le habían oído por la ultima vez. Apresúrate, no te tardes. No titubees ni vaciles más. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''Consuelo para otros''''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Piensa en el indescriptible ''consuelo que darás a tus padres'', tus familiares, tus amigos, si sigues mis consejos. Han invertido tiempo, dinero y salud para criarte, y llegaras a ser lo que eres. Ciertamente ellos merecen ciertas consideraciones de tu parte. ¿Quién puede medir el gozo y la felicidad que puede ocasionar la gente joven en los que le rodean? ¿Quién puede medir la ansiedad y el dolor que causan los hijos como Esaú, y Hofni, Fineas y Absalón? Tuvo razón Salomón cuando dijo: “El hijo sabio alegra al padre, pero el hijo necio es tristeza de su madre” (Proverbios 10:1). ¡Por favor, considera todas estas cosas y dale a Dios tu corazón! Que no sea di-cho de ti al final, como se dice de muchos: “Tu juventud fue un error tras otro, tu madurez pura lucha, y tu vejez pura lamentación”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''Instrumento para bien''''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Piensa en el instrumento para bien que puedes ser en el mundo''. Casi todos los santos eminentes de Dios buscaron al Señor en su juventud. Moisés, Samuel, David, Daniel, todos sirvieron a Dios desde su mocedad. Parece que Dios se deleita en honrar de modo especial a sus siervos jóvenes. ¿Qué podríamos esperar si los jóvenes en nuestros días se consagraran a Dios en la primavera de sus vidas? Se necesitan obreros en casi toda buena causa, pero no se hallan. Existe toda clase de recursos para esparcir la verdad, pero no hay manos para usarlos. Es más fácil adquirir dinero que obreros para hacer el bien. Se necesitan pastores para nuevas iglesias, se ne-cesitan misioneros para nuevos campos, se necesitan visitadores para vecindarios descuidados, se necesitan maestros para nuevas es-cuelas, muchas buenas causas están detenidas por falta de obreros. Escasean mucho los hombres consagrados, fieles, y dignos de confianza para ocupar puestos como estos que he mencionado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, ''Dios te necesita en su obra''. Esta es una era especial de actividad. Nos estamos librando de nuestro pasado egoísmo. Los hombres ya no duermen el sueño de apatía e indiferencia hacia los demás, como sus padres lo hicieron. Empiezan a tener vergüenza de pensar como Caín: “¿Soy yo guardador de mi hermano?’. Ante ti se abre un amplio campo para ser útil, sólo falta que estés dispuesto a entrar en él. La cosecha es abundante, pero los obreros son pocos. Sé fiel en realizar buenas obras. Ven a ayudar a tu Señor en su lucha contra el poderoso Satanás. Esto es, en cierto modo, imitar a Dios, no sólo ser bueno, sino hacer el bien (Salmo 119:68). Esta es la manera de seguir los pasos de tu Señor y Salvador: “Éste anduvo haciendo bien” (Hechos 10:38). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto es vivir como David; “porque a la verdad David, habiendo servido a su propia generación según la voluntad de Dios, dur-mió” (Hechos 13:36). ¿Y quién puede dudar que este es el camino que más le conviene al alma inmortal? ¿A quien no le gustaría dejar este mundo como Josías, que fue lamentado por todos, en lugar de partir como Jeroboam, “sin que lo desearan más” ( 2 Crónicas 21:20 )? ¿Es mejor ser inútil, frívolo, estorbo inútil en la tierra, vivir para tu cuerpo, tu egoísmo, tus deseos, tu orgullo, o vivir dedica-do a la gloriosa causa de ser útil a tus semejantes? Ser como Wilberforce o el Señor Shaftesbury, una bendición a tu país y al mun-do; ser como Howard, el amigo de los prisioneros y cautivos; ser como Schwartz, el padre espiritual de cientos de almas inmortales en tierras ajenas o ser como aquel hombre de Dios, Roberto M’Cheyne, una luz refulgente, una epístola de Cristo, conocido y leído por todos los hombres, el vivificador de todo corazón cristiano que cruza tu camino. ¿Quién puede dudar la respuesta, ni siquiera por un instante? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Joven, considera tus responsabilidades. Piensa en la facultad y el privilegio de hacer el bien. Decide este día ser útil. Entrega en este mismo instante tu corazón a Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''Felicidad para tu alma''''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ultimo, pienso en la ''felicidad'' que tendrás en tu propia alma si sirves a Dios, felicidad en el camino mientras viajas a través de la vida, y felicidad al final, cuando la jornada termine. Créeme, puedes haber oído lo contrario, pero puedes estar seguro de que hay una recompensa para los justos aun en este mundo. La santidad incluye una promesa para esta vida, al igual que para la venidera. Sen-tir que Dios es tu amigo te da una paz firme. Hay una satisfacción en saber que no importa lo indigno que seas, estás completo en Cris-to, que tienes una porción permanente, que has escogido aquella parte buena que no te será quitada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“De sus caminos será hastiado el necio de corazón, pero el hombre de bien estará contento del suyo” (Proverbios 14:14). El cami-no del hombre mundano se entenebrece más y más cada año que vive. El camino del cristiano es una luz brillante que alumbra más y más hasta el fin. Su sol apenas está saliendo cuando el de los impíos se está poniendo para siempre. Todas sus mejores cosas están empezando a florecer para siempre, cuando al mundano se le están resbalando todas de las manos, desapareciendo para siempre. Jo-ven, todo esto es verdad. Acepta mis palabras de exhortación. Convéncete. Toma la cruz. Sigue a Cristo. Entrégate a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''''Preguntas de estudio''''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''¿Son ciertas estas cosas?'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1. ¿Cuál es el peligro de demorar en acudir al Señor en tu juventud? Consuelo para otros &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2. ¿Cómo puedes ser un consuelo para tus padres? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Instrumentos para bien'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3. ¿Y tú? ¿Te consideras útil en las manos del Señor o egoísta? ¿Cuál es la evidencia de esto? Felicidad para tu propia alma &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4. ¿Cuáles son los dos lugares donde los justos pueden esperar recibir una recompensa? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5. ¿Y tú? ¿Cuál es tu propia respuesta a las exhortaciones finales del autor: “Convéncete; toma la cruz; entrégate a Dios”? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''¿Y tú?'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
6. Opcional Si decidiste memorizar el Salmo 139 en la lección 4...&amp;lt;br&amp;gt; a. ¿Cuántos versículos has memorizado hasta ahora?&amp;lt;br&amp;gt; b. Por favor escríbelos de memoria lo mejor que puedas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
7. Por favor repasa todas las lecciones de Pensamientos para hombres jóvenes.&amp;lt;br&amp;gt; a. En general, ¿qué has aprendido de este estudio?&amp;lt;br&amp;gt; b. ¿Cómo ha cambiado tu comprensión de tus propias responsabilidades?&amp;lt;br&amp;gt; c. ¿Cómo será distinta tu vida?&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Pensamientos_a_los_Sesenta_Acerca_de_las_Emociones_del_Tercer_Campus_y_de_1_Corintios_15:58</id>
		<title>Pensamientos a los Sesenta Acerca de las Emociones del Tercer Campus y de 1 Corintios 15:58</title>
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				<updated>2009-08-22T20:25:36Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Thoughts at Sixty on Third Campus Thrills and 1 Corinthians 15:58}}Es bueno llegar a la edad de sesenta.&amp;amp;nbsp; El panorama de la vida desde la perspectiva de seis décadas está llena de esperanza y no es lanzada a cualquier lugar por emociones instantáneas. Hemos visto demasiados momentos exuberantes y los movimientos que van y vienen. No es que seamos cínicos o prejuiciosos. Nos encanta entusiasmarnos con una vida fresca y triunfos misericordiosos. Pero nuestra fortaleza no proviene de estos momentos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hubo épocas en que así la obtuvimos. Fue muy costoso. Había mucho más desánimo y más depresión que ahora. Todo eso es ahora balastro en nuestros barcos pequeños, y los vientos no nos voltean tanto como lo hacían antes. Ahora esperamos las tormentas con una mayor ecuanimidad, la cual viene con la edad. La lección apostólica introductoria, “Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios&amp;quot; (Hechos 14:22), ha llegado a ser algo normal y establecido, para nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;A los setenta y un años, Joseph Gurney le preguntó a su amigo Charles Simeon cómo había soportado tanta persecución y sobrevivido toda la oposición en sus cuarenta y nueve años como pastor en La Santísima Trinidad (Holy Trinity), en Cambridge. Y contestó asi: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;Mi amado hermano, un poco de sufrimiento por amor a Cristo, no nos debe de&amp;amp;nbsp;importar. Cuando estoy pasando a través de un cerco, si mi cabeza y mis hombros pasan libremente, puedo soportar el aguijonazo en mis piernas. Regocijémonos con el recuerdo de que nuestra santa Cabeza ha superado todo Su sufrimiento y ha triunfado sobre la muerte. Sigámosle pacientemente; pronto seremos partícipes de Su victoria. (H.C.G. Moule, ''Charles Simeon'', [London: Inter-Varsity, 1948], 155f.)&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Esa es la perspectiva del sufrimiento experimentado: A cuarenta y nueve años de pruebas se le llama “un poco de sufrimiento.” Y la entrada a la victoria final, dice él, será “pronto.” Mientras tanto, estos problemas no deberían importarnos. Aceptaremos todo momento placentero con gratitud. Pero no lo usaremos para argumentar que el momento siguiente también debería ser agradable. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hemos pasado a través de tantos cambios. Enfermedad y salud, crecimiento y descenso, alabanza y criticismo, amistad y traición, gratitud y olvido, prosperidad y necesidad, entusiasmo y aburrimiento, guerra y paz, temor y seguridad, claridad y confusión, armonía y tensión, sueños y ruinas, fátiga y energía, duda y certidumbre. Todo esto solía ser acompañado de euforia y devastación en exceso. Pero ya no es así. Placentero, si. Doloroso, si. Pero no tan amenazante como antes. Y no tan vehemente. Cada vez más, nos encantan los&amp;amp;nbsp;cantos suecos&amp;amp;nbsp;de Karolina W. Sandell-Berg: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;''Aquel cuyo corazón es bondadoso más allá de toda medida&amp;lt;br&amp;gt;Le da a cada día lo que El estima&amp;amp;nbsp;ser mejor — &amp;lt;br&amp;gt;Entrañablemente, es parte del dolor y placer de la vida, &amp;lt;br&amp;gt;Entremezclando el afán con la paz y el descanso mejor —&amp;lt;br&amp;gt;''(Día a Día) &amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;''Aunque Él dé o tome, &amp;lt;br&amp;gt;Dios nunca olvida a Sus Hijos; &amp;lt;br&amp;gt;Su único propósito es solamente &amp;lt;br&amp;gt;Conservarlos santos y puros. &amp;lt;br&amp;gt;''(“Hijos del Padre Celestial”), (“Children of the Heavenly Father”))&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Ya no buscamos las soluciones rápidas. Miramos a la larga.&amp;amp;nbsp; Dios nos llamará a dar cuentas de la fidelidad y no del éxito.&amp;amp;nbsp; &amp;quot;Una larga obediencia en la misma dirección&amp;quot; (como dice Eugene Peterson) ha venido a ser nuestra pasión. No deslizándonos.&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;No arrancando y luego cayendo en las barrancas de lujurias desganadas. No adquiriendo un Vehículo de Recreación y cambiándonos a la Florida para broncear nuestra piel arrugada sino volteando nuestro rostro para unirnos a Jesús en el camino del Calvario.&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin prisa. Sin retroceder. “Id y decid a aquella zorra; He aquí, echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mañana, y al tercer día termino mi obra” (Lucas 13:32). Jesús llegó a la cruz y al cielo en el tiempo perfecto—Su tiempo. “Nadie me quita la vida. Yo mismo la pongo.” Él encontró la paz para terminar la carrera. Fue entonces cuando Él fijó los tiempos. Él los fija ahora mismo.&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;''Él conoce el tiempo para el gozo y verdaderamente''&amp;lt;br&amp;gt;''Lo enviará cuando vea que es apropiado,''''''&amp;lt;br&amp;gt;'''''Cuando os haya probado y depurado debidamente,''&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;''Y os haya encontrado libres de todo engaño inadecuado.&amp;lt;br&amp;gt;Él viene a ti inadvertidamente&amp;lt;br&amp;gt;Y te hace&amp;amp;nbsp;reconocer su amor y cuidado&amp;lt;br&amp;gt;'''''&amp;lt;b&amp;gt;(George Neumark, “Si tan sólo permites que Dios te guíe” , (“If Thou But Suffer God to Guide Thee”))&amp;lt;/b&amp;gt;'''&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Sesenta es una edad buena para encontrar tu ritmo en el maratón llamado &amp;quot;la vida&amp;quot;. Ir de bajada es agradable. Pero hemos cubierto lo suficiente del trayecto para saber que: No cuentes con el vuelo de la bajada para llegar a la cima de la próxima subida. Justo cuando pensamos que hemos remontado la colina, una montaña aparece&amp;amp;nbsp;frente a nosotros. Tenemos que sonreír y tomar la mano del desalentado y decir calmadamente, “Y con mi Dios asaltaré muros” (Salmos 18:29). &amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Todo esto para decir, estoy profundamente agradecido con Dios por un&amp;amp;nbsp;fuerte comienzo del proyecto ‘South Site’, el Domingo pasado. Le doy gracias a Dios por Rick Melson y David Livingston y un pequeño ejército de voluntarios que se encargaron de mil detalles.&amp;amp;nbsp;Le&amp;amp;nbsp;doy gracias a Dios por las lágrimas y oraciones después de los servicios—algunos por el arrepentimiento y otros por el dulce regreso a casa. Este fue un gran fin de semana para nosotros. &amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Pero nuestra perseverancia y nuestro gozo perdurable en el trabajo de servir a Cristo en Belén no está basado en la emoción&amp;amp;nbsp;de las novedades porque lo nuevo un día será viejo, la magnitud de los números porque los números un día serán&amp;amp;nbsp;pequeños, el placer de los buenos compañeros porque un día estaremos solos, la condenación de otros porque el día del criticismo vendrá, la recompensa monetaria porque un día se desvanecerá como la hierba, el entusiasmo de las grandes emociones porque las bajas emocionales vendrán. &amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;No. &amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Dios mediante,&amp;amp;nbsp;resistiremos y floreceremos en estos últimos días&amp;amp;nbsp;muy calmada, firme y gozosamente porque sabemos que en el Señor nuestra obra no es en vano. “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que nuestro trabajo en el Señor no es en vano&amp;quot; (1 Corintios 15:58). Aspirando a estar firme por gracia, &amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;Pastor John'''&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<title>Esta Gran Salvación</title>
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | This Great Salvation}}&lt;/div&gt;</summary>
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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esta_Gran_Salvaci%C3%B3n/Esta_Gran_Salvaci%C3%B3n</id>
		<title>Esta Gran Salvación/Esta Gran Salvación</title>
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | This Great Salvation/This Great Salvation}}La semana antes de mi proyectada conferencia en un retiro matrimonial, mi esposa Carolyn mencionó una deficiencia específica en nuestra relación. En realidad, se trataba de mi egoísmo. Estaba cada día más absorto con mis estudios y había fallado en tener un tiempo de comunicación efectiva con ella. Sin embargo, sentía tanta presión por terminar los preparativos para el retiro y el mensaje del siguiente domingo que no respondí ni cambié. Pensé que tenía una excusa legítima. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en Hebreos 10:19-24. '''¿Qué es lo que nos da la confianza de estar parados ante la santa presencia de Dios?}}Pero en medio de mis preparativos, mientras desarrollaba el tema de que el egoísmo era un problema básico en muchos matrimonios, sentí que el Espíritu Santo me daba un golpe con toda la fuerza de la profecía de Natán al Rey David: “¡Tú eres ese hombre!” Mi culpa era evidente. Así que llamé inmediatamente a Carolyn para pedirle perdón. Tal como lo esperaba, ella me perdonó de inmediato. (Estar casada conmigo le ha dado mucha práctica en eso.) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero al reanudar mis estudios, experimenté la dolorosa y muy conocida realidad de la acusación. Un insistente pensamiento interrumpió mis esfuerzos: “¿Qué te califica para enseñar sobre la intimidad matrimonial en vista del hecho de que has pisoteado lo que vas a enseñar? ¡Lo pisoteaste aún mientras lo ''preparabas!''” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert| “Un sabio ha dicho que nuestra vida cristiana es como un taburete de tres patas. Las patas son la doctrina, la experiencia, y la práctica. En años recientes muchos cristianos no han mantenido juntas estas tres patas&amp;lt;ref&amp;gt;Sinclair Ferguson, ''The Christian Life: A Doctrinal Introduction'' (Carlisle, PA: The Banner of Truth Trust, 1989), p. ix.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt;'''- J.I. Packer'''}}No tuve ningún problema en identificar de dónde provenía la culpa que amenazaba paralizarme. El desafío era, ¿cómo podía deshacerme de ese sentimiento de culpabilidad? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro escenario se me había presentado una o dos semanas antes. Al parecer, varios de los artefactos eléctricos de casa habían conspirado en averiarse simultáneamente. (¿Te has dado cuenta que siempre sucede eso? ¿Por qué es que las cosas no pueden averiarse individualmente, en una secuencia manejable?) Se averió la aspiradora. Se averió el microondas - un gran desastre en mi hogar. Se me hace difícil esperar 15 ''segundos'' para que el microondas caliente mi comida, ¿cómo puedo esperar 15 minutos por el horno? ¡De ninguna manera! Además, nos pareció que la máquina de la calefacción no funcionaba bien cuando recibimos la cuenta eléctrica con el doble del cobro normal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Para más estudio: '''Si alguna vez alguien tuvo el derecho de quejarse por las dificultades de la vida, fue Job. Has un contraste entre la actitud de Job antes de su revelación de la soberanía de Dios (Job 19:1-21) y después (Job 42:1-6).}}Me encontré con una sorpresa final antes de que termine la semana. Carolyn se había levantado temprano para ir a trotar. Después de haber salido de la casa, regresó y preguntó con mucha calma: “¿Dónde está el automóvil?” Yo simplemente la miré, sin estar seguro de cómo contestar. ''¿Dónde está el automóvil?'', pensé. ''Está en la entrada del garaje. Ahí es donde estacionamos los automóviles.'' Pero no estaba ahí. Esperé 45 minutos antes de notificar a las autoridades, esperando que uno de mis amigos llamara y confesara que nos jugaba una broma pesada. El teléfono nunca sonó. Más tarde ese día la policía encontró mi automóvil abandonado a varios kilómetros de distancia, intacto con excepción de las ruedas. ¡Nuestro automóvil fue robado frente a nuestra propia casa! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|&amp;lt;big&amp;gt;1&amp;lt;/big&amp;gt;Para cada una de las siguientes preguntas, pon una “X” en la parte de la escala que refleja con más certeza tu condición presente.&lt;br /&gt;
*¿Te sientes seguro–no sólo te das cuenta, sino que te sientes consistentemente seguro–del amor de Dios hacia ti? ¿Te admiras de la gracia de Dios? &lt;br /&gt;
&amp;lt;-No-------Poco-------Si-&amp;gt;&lt;br /&gt;
* ¿Puedes típicamente resistir las dudas y la depresión en medio de las pruebas?&lt;br /&gt;
&amp;lt;-No-------Poco-------Si-&amp;gt;}}¿Cómo hemos de responder a ese molestoso sentimiento de culpa (acusación), combinado con circunstancias difíciles y confusas (adversidad)? Tú quizás hayas experimentado cosas parecidas, o quizás más serias. Muy frecuentemente nos damos más cuenta de las acusaciones que de la gracia de Dios; nos sentimos aturdidos, hasta amargados durante la adversidad en vez de sentirnos seguros de la soberanía de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de proceder con este capítulo, por favor toma un momento ahora para leer Romanos 8:28-39. Tan increíble como parezca, un sólido entendimiento de las verdades que contienen estos doce versículos te permitirá responder con un convincente “¡Sí!” a cada una de las preguntas en el cuadro a la izquierda. No existe una respuesta más eficaz a la acusación y la adversidad que ésta magnífica sección de las Escrituras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Sabias?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dos de los versículos en nuestro pasaje de Romanos muy bien podrían encontrarse en cualquier lista de secciones “más citadas” de la Biblia: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo a su propósito. (v. 28) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué diremos frente a esto? Si Dios está de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra? (v. 31) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permíteme presentar algo para tu consideración. Yo creo que muy frecuentemente tratamos de exhortarnos y animarnos unos a otros con estos versículos sin entender el contenido de los dos versículos del medio. Es inútil tratar, pues a menos que comprendamos el contexto que ofrecen los versículos 29 y 30 no podremos apreciar totalmente las promesas en los versículos 28 y 31 y en el pasaje que los sigue. Examina detenidamente estos dos versículos esenciales: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Porque a los que Dios conoció de antemano, también los ''predestinó ''a ser transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. A los que predestinó, también los llamó; a los que ''llamó, ''también los ''justificó; ''y a los que justificó, también los ''glorificó. ''(v. 29-30) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Has oído el dicho, ‘la ignorancia es la madre de la superstición’. Desafortunadamente, la teología de muchos es la cristalización de la ignorancia más que la sistematización de la revelación de Dios. Vagan en la oscuridad teológica, formulando doctrinas que pertenecen al mundo de los hechiceros. Por lo tanto, cuando se nos pregunte ‘¿por qué teología?’ es necesario que digamos algo más de que todos tienen una teología.  Debemos distinguir entre la teología correcta y la teología incorrecta. Pues la teología es como la espina dorsal. La teología correcta te hará caminar derecho y bien. La teología incorrecta te hará jorobado y te paralizará&amp;lt;ref&amp;gt;James Cantelon, ''Theology for Non-Theologians'' (New York: Macmillan Publishing, 1988), p. 6.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt;'''- James Cantelon'''}}Si hubieras llegado a mi casa el día que me robaron el automóvil y que mi microondas se averió, me hubieras aconsejado legítimamente que creyera que “Dios dispone todas las cosas para el bien”. Yo espero que hubiera respondido a esta verdad bíblica. Así mismo, tu podrías haberme exhortado a que rechazara el sentimiento de culpa que permaneció después de haber pedido perdón a Carolyn al recordarme que “si Dios está de nuestra parte, ¿quién puede estar en contra nuestra? ¿Quién acusará a los que Dios ha escogido? Dios es el que justifica”. De nuevo, no hubiera podido haber negado la certeza de esta verdad. Pero si no se entienden dentro del contexto, estas promesas no pueden hacer nada más que efectuar un cambio o alivio temporal. Su eficacia está limitada hasta que comprendamos las doctrinas que contienen los versículos 29 y 30. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Para más estudio: '''¿Cómo pudo el hombre que pasó por las experiencias que se encuentran en 2 Corintios 11:23-33 escribir Romanos 15:13?}}Al leer Romanos 8:28-39 vemos claramente que Pablo estaba convencido de las cosas que escribió. Él ''sabía'' que Dios dispone todas las cosas para el bien de su vida, a pesar de las pruebas y sufrimientos de naturaleza que jamás experimentaremos nosotros. (Pablo definía “bien” no en términos de placer y prosperidad personal, sino conforme la imagen de Cristo.) El ''sabía'' que Dios lo había justificado aún cuando experimentaba acusación. El ''sabía ''que nada–ni la adversidad, la tribulación, la acusación, la persecución demoníaca, la muerte misma–podría separarlo del amor de Cristo (v. 35). ¿Qué le daba tal confianza y seguridad? Era su íntima familiaridad con estas cinco importantes doctrinas: conocimiento de antemano, predestinación, llamado, justificación, y glorificación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|&amp;lt;big&amp;gt;2&amp;lt;/big&amp;gt;¿Cuál de las siguientes situaciones sería la que más sacudiría tu confianza en el amor o el carácter de Dios? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Grandes problemas financieros&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Diagnosis de cáncer&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Muerte repentina de un amigo íntimo o miembro de familia&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desempleo por tiempo indefinido&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pensar en el infierno&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Otro___________________}}Ese mismo grado de convicción y fe te llenará al meditar en el contenido de los versículos 29 y 30. Cuando vengan las acusaciones tu podrás responder con confianza: ''“Dios es el que justifica”.'' Podrás decir con toda certeza: ''“Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman”, ''aún cuando estés experimentando circunstancias que parecen confusas, aturdidoras, y hasta contradictorias a lo que deseas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo basaba su confianza en las cinco doctrinas que cita Romanos 8:29-30: conocimiento de antemano, predestinación (o elección), llamado, justificación, y glorificación. En estas palabras tenemos una descripción del plan soberano y redentor de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“La convicción de que la doctrina cristiana es importante para la vida cristiana es uno de los puntos de crecimiento más importantes en la vida cristiana&amp;lt;ref&amp;gt;Sinclair Ferguson, ''The Christian Life'', p. 2.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt;'''- Sinclair Ferguson'''}}Si lees cuidadosamente, notarás que Pablo usa el pasado pretérito en la lista de estas doctrinas (ej., “a los que predestinó, también los llamó”). No hay nada indeciso ni especulativo en estas declaraciones. Todo aspecto del plan redentor de Dios se menciona como si ya se hubiera cumplido en nuestra vida. Esa es la eterna perspectiva, según lo ha notado el conocedor de la Biblia F.F. Bruce: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El conocer de antemano y predestinar pertenecen al eterno consejo de Dios; el llamado y la justificación han sucedido en la experiencia de su pueblo; pero la gloria, en lo que concierne a su experiencia, está en el futuro. Entonces ¿por qué Pablo usa el mismo tiempo pasado para esto que usa para los otros hechos de Dios? Quizás está imitando el uso hebreo del ‘pasado profético,’ en el que un evento predicho se toma como tan seguro que se describe como si ya hubiera ocurrido. Como asunto de historia, el pueblo de Dios todavía no ha sido glorificado. Pero en cuanto al decreto divino, su gloria ha sido determinada desde la eternidad.&amp;lt;ref&amp;gt;F.F. Bruce, ''Tyndale New Testament Commentaries—Romans'' (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1983), pp. 177–78.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Hebreos 11:1. '''¿Mides tu justificación a base de tu emoción y experiencia personal o de la promesa de Dios? }}Yo tuve una experiencia hace varios años que quizás ayude a clarificar todo esto. Como procedente de la zona de Washington, D.C. y ávido aficionado a los deportes, yo tenía más que un ligero interés en el partido de fútbol americano del Superbowl de 1988 entre los “Redskins” de Washington y los “Broncos” de Denver. También era un tanto cínico con respecto a la habilidad de los Redskins para desempeñarse bien bajo presión–especialmente después de ver al jugador de los Broncos, John Elway, dar un touchdown (similar a un gol en fútbol) de 80 yardas en la primera jugada. Pasé la primera parte del partido en cierto grado de tormento, el cuerpo contorsionado con cada jugada como si mis espasmos involuntarios y nerviosos pudieran mejorar el desempeño de los Redskins. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Poco después, los Redskins recuperaron el partido cuando Doug Williams lanzó cuatro ''touchdowns'' como nadie jamás lo había hecho antes. Poco a poco mi cinismo desapareció y el equipo pasó a ganar convincentemente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Jamás se puede lograr desafiar su soberanía. El está a cargo. Da miedo, pero también nos da un profundo sentido de seguridad. El nos cuida&amp;lt;ref&amp;gt;James Cantelon, ''Theology for Non-Theologians'', p. 101.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt;'''- James Cantelon'''}}Lo interesante es la manera en que miré el partido mientras se desarrollaba y la manera en que miré la grabación del partido en video. La segunda vez fue muy diferente. Yo estaba relajado. Estaba disfrutando lo que comía. Yo ''sabía'' cuál sería el resultado antes de comenzar a mirar el partido. No importaba cuánto celebraran los aficionados de los Broncos el rápido ''touchdown'' de Elway, yo sabía que en pocos minutos comenzaría la dominación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cuál es el punto? Dios conoce tan bien el futuro como nosotros el pasado. El quiere impartir esa certeza y seguridad en nosotros aquí en el presente. El quiere que nosotros ''sepamos'' que hemos sido justificados, que sepamos que el dispone todas las cosas para el bien, que ''sepamos'' que nada puede apartarnos del amor de Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Lo sabes tú? ¿Tienes la misma seguridad que tenía Pablo? ¿O acaso todavía dudas del plan o la providencia de Dios? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios quiere que nosotros acojamos y gocemos de su plan de redención como un hecho cumplido en nuestra vida. Aunque es cierto que nuestra glorificación todavía no ha sucedido–eso no pasará hasta que Jesús vuelva y recibamos un cuerpo nuevo. Pero nosotros debemos vivir en lo bueno de este plan que se nos presenta y que comienza en la eternidad pasada y se extiende hasta la eternidad futura. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Isaías 6:1-7. '''¿Qué hizo que Isaías clamara: “¡Ay de mí!”? ¿Alguna vez te has visto de la manera en que se vio él?}}El impacto en nosotros en el presente es que podemos vivir con certeza y estar seguros de que el que comenzó tan buena obra en nosotros la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús. Cuando entiendes lo que es el conocimiento de antemano (aún al pequeño grado que es posible), cuando captas lo que es la elección, cuando aprecias el llamado, cuando te beneficias de la justificación, cuando anticipas la glorificación, entonces te das cuenta de que Dios está totalmente y obviamente de tu parte. ¡Nada te puede separar del amor de Jesucristo! Y aunque tu microondas se descomponga mañana o desaparezca tu automóvil, puedes saber con certeza que Dios dispone todas las cosas para tu bien porque amas a Dios y has sido llamado de acuerdo a su propósito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por el resto de nuestra vida y por toda la eternidad nos maravillaremos de estos aspectos del carácter y el plan de Dios. ¡Cuán indignos somos de su conocimiento de antemano, su predestinación, su llamado, su justificación, y su glorificación! Aunque todo se podrá entender mejor una vez que seamos glorificados con él, no estaremos menos maravillados de nuestra gran salvación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no esperemos hasta el final de la vida. Explorar nuestra gran salvación ahora hará una gran diferencia en la manera en que respondemos a la acusación y la adversidad mientras cumplimos con el propósito de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El Poder de la Teología  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Para más estudio: '''Los cristianos auténticos constantemente serán ridiculizados y recibirán oposición de parte de su sociedad. Refuérzate leyendo Juan 15:20-21 y 2 Timoteo 3:12.}}Ocurre una transición crucial en Romanos 8:31. Pablo pregunta: “¿Qué diremos frente a esto?” Resulta que Pablo tiene mucho que decir en los próximos nueve versículos. Y una vez que nos familiaricemos con el conocimiento de antemano, con la predestinación, con el llamado, con la justificación, y con la glorificación, podremos responder a esta gran salvación con la misma intensa convicción de Pablo. Considera esto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios está de nuestra parte (v. 31).''' ¿Podría ser cierto esto? Si comenzaste este capítulo inseguro de la predisposición de Dios, no lo dudes más. El está de tu parte. El ha demostrado eso convincentemente, como veremos dentro de unos cuantos párrafos. La base para entender si Dios está de nuestra parte o no, no es subjetiva. Nuestro estado emocional no tiene importancia. El hecho objetivo y eterno del asunto es que Dios está de nuestra parte. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Quién puede estar en contra nuestra (v. 31)?''' )? Esta promesa podría fácilmente ser malinterpretada. Pablo no dice que nadie jamás se opondrá a ti. De hecho, ¡tanto él como Jesús garantizaron todo lo contrario! Sin embargo, nadie que esté en tu contra triunfará al final porque Dios está de tu parte. Ningún adversario puede desafiar con éxito la soberanía de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“A veces Dios permite que la gente nos trate injustamente. A veces hasta permite que sus acciones afecten seriamente nuestra carrera o nuestro futuro, visto desde un plano humano. Pero Dios nunca permite que la gente tome decisiones acerca de nosotros que debiliten el plan que él tiene para nosotros. Dios está de nuestra parte, nosotros somos sus hijos, él se deleita en nosotros (Sof. 3:17). Podemos tomar esto como una verdad fundamental: Dios jamás permitirá que se haga algo contra ti que no sea según la voluntad de él para ti. Y su voluntad siempre es para nuestro bien&amp;lt;ref&amp;gt;Jerry Bridges, ''Trusting God [Confiando en Dios Aunque la Vida Duela]'' (Colorado Springs, CO: NavPress, 1988), p. 71.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt;'''- Jerry Bridges'''}}Considera las implicaciones de esta declaración. Quizás estés en una situación de trabajo en la que tu jefe parece tener algo personal contra ti. Quizás él hasta ha promovido a otros sin tomar en cuenta el hecho de que tú eras el más calificado. Esa puede ser una prueba muy difícil. Entonces, ¿qué puedes hacer en esa situación? Podrías comenzar a buscar otro trabajo, o ir a casa y aliviar tu tensión observando los peces tropicales en la pecera por un rato. Pero hay una manera mejor: Recuérdate que el Dios soberano está de tu parte. No importa lo que haga tu jefe, el Dios Todopoderoso está de tu parte y su propósito para tu vida no será frustrado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si puedes comprender esto, te garantizo que mañana irás a tu trabajo con una actitud diferente. ¡En vez de resentirte o resistir a tu jefe, te sentirás motivado a servirlo! Una transformación tan dramática sólo puede ocurrir si es que tú has comprendido lo que es el conocimiento de antemano, la predestinación, el llamado, la justificación, y la glorificación. Un correcto entendimiento de las doctrinas de la gracia cambiará para siempre la forma en que ves y respondes a las circunstancias. En vez de vengarte de tus adversarios, podrás amarlos, orar por ellos, y servirlos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ni siquiera Satanás puede lograr oponerse a nosotros. Después de todo, tendemos a exagerar su poder y autoridad. Debemos estar conscientes de él y guardar cierto grado de respeto a sus artimañas, pero él es un ser creado. El no puede hacer nada sin obtener el permiso de Dios. Y escucha bien, Dios no es indiferente a tu situación. El te ha escogido. El te conoce por nombre. El está de tu parte. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Para más estudio: '''¿Cómo debemos responder a los sentimientos y pensamientos (incluyendo las acusaciones) que contradicen las promesas de la Palabra de Dios? (Lee 2 Corintios 10:4-5)}}'''Dios entregó a su propio Hijo por nosotros (v. 32).''' Si necesitas prueba de que Dios está de tu parte, sólo mira a la Cruz. No puedo imaginarme el dolor que habrá sentido el Padre cuando oyó a Jesús clamar: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” El desamparó a su propio Hijo para que nosotros podamos conocerlo como Padre y no seamos desamparados jamás. ¿Qué más demostración necesitamos? Esa sangrienta figura colgó ahí en la Cruz para hacer esta eterna proclamación: “¡YO ESTOY DE TU PARTE!” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|&amp;lt;big&amp;gt;3&amp;lt;/big&amp;gt;Usando la traducción NVI de la Biblia, completa los espacios en blanco de Apocalipsis 12:10: “Han llegado ya la __________ y el __________ y el __________ de nuestro Dios; ha llegado ya la autoridad de su _________. Porque ha sido ___________ el ________ de nuestros hermanos, el que nos ___________ ____ y ______ delante de nuestro ________”.}}'''Nadie puede acusar a los que Dios ha escogido (v. 33).''' Puede ser que estés entre los que saben lo que es el tormento de la acusación. Los pecados y fracasos pasados te vienen a la mente implacablemente. No importa cuántas veces confieses tu pecado, el recuerdo de lo que has hecho siempre regresa. Pero el versículo 33 es una declaración legalmente obligatoria: “¿Quién acusará a los que Dios ha escogido? Dios es el que justifica”. El santo y justo Juez de todos ha pronunciado un veredicto que no puede ser revocado. El ha declarado que por el sacrificio expiatorio de su Hijo, tu estás ahora justificado ante él. Cada vez que oigas acusaciones, afirma y declara que has sido justificado por la obra consumada de Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en 1 Corintios 15:3. '''¿Qué significado conectó Pablo a la crucifixión al presentar el evangelio?}}'''¿Quién condenara (v. 34)?''' Aunque estar libre de las acusaciones demoníacas es importante, el hecho de que Dios mismo no nos condenará es de mucha mayor importancia. En ese día cuando toda rodilla se doblará ante el trono del juicio de Cristo, una innumerable multitud oirá las horrendas, irreversibles palabras: “Jamás los conocí. Apártense de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles”. Dios no quiere decir esto a nadie. El ha puesto la Cruz justo en medio de nuestro camino para que no tengamos que oír esas aterradoras palabras. Pero los que neciamente la han pasado de lado, los que se han negado a someterse a ella, serán sentenciados al tormento eterno. Pero debido a que tú has recibido el sacrificio expiatorio de Cristo, nadie puede lograr acusarte–no sólo en esta vida sino en ese crítico momento cuando estés ante el trono del juicio de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“La justificación tiene implicaciones escatológicas. Quiere decir que el veredicto que Dios pronunciará sobre nosotros en el Día del Juicio ha sido traído al presente. Por lo tanto no es necesario que temamos el Día del Juicio; nosotros los que creemos en Cristo ya hemos pasado de la muerte a la vida&amp;lt;ref&amp;gt;Anthony Hoekema, ''Saved By Grace'' (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1989) p. 177.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt; '''- Anthony Hoekema'''}}No hay ninguna otra manera más eficaz de luchar contra la condenación que concentrarse en la Cruz. Si a ti te falta seguridad o aceptación, llena tus pensamientos, tu corazón y tu alabanza con la Cruz de Jesucristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|&amp;lt;big&amp;gt;4&amp;lt;/big&amp;gt;Escribe el problema o situación que más te preocupa en este momento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿No te anima saber que Jesús está orando por tus necesidades en este preciso momento?}}'''Jesús intercede por nosotros (v. 34). ''' Además del hecho maravilloso de que estuvo dispuesto a morir, nuestro Señor ora por nosotros desde su puesto de autoridad a la diestra del Padre. El no está esperando pasivamente hasta el fin de los tiempos, consultando su reloj de vez en cuando. Ni tampoco está solamente descansando y recibiendo el sacrificio de nuestra alabanza y nuestro servicio. Durante toda tu vida, el intercede por ti–mencionándote por nombre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿No te anima saber que Jesús mismo está orando por tus necesidades en este preciso momento? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Nada nos apartará del amor de Cristo (v. 35-39).''' Cuando Pablo dice que nada, él quiere decir nada. La tribulación. La angustia. La persecución. El hambre. El peligro. La muerte. Ninguno de éstos puede interponerse entre nosotros y el amor de nuestro Señor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor (Ro. 8:38-39). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Nada en las dimensiones del espacio (ni lo alto, ni lo profundo) o en el transcurso del tiempo (ni lo presente, ni lo por venir), nada en todo el universo de Dios (ni cosa alguna en la creación) puede separar a los hijos de Dios del amor de su Padre, asegurado para ellos en Cristo&amp;lt;ref&amp;gt;F.F. Bruce, ''Tyndale New Testament Commentaries—Romans'', p. 181.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt;'''- F.F. Bruce'''}}Cuando nos asedia la acusación o nos persigue la adversidad, puede que nos sintamos separados del amor de Dios, como si el nos hubiera abandonado. Un entendimiento de lo que es el conocimiento de antemano, la predestinación, el llamado, la justificación, y la glorificación nos libra de la noción no-bíblica e inútil dependencia de nuestras fluctuantes emociones del momento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Conozco a un hombre en Inglaterra que pudo haber reaccionado a sus circunstancias culpando a Dios. Conocí a Henry años atrás en una conferencia. El es un respetado maestro de la Biblia y autor en Inglaterra y es un hombre de carácter probado. En el curso de nuestra relación a través de los años me he sentido impresionado con la bondad y solicitud que demuestra consistentemente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Filipenses 1:21. '''¿Cómo se compara esta opinión de la muerte con la opinión del mundo?}}Durante una reciente visita a Inglaterra supe que la esposa de Henry tenía una seria enfermedad y que no se esperaba que viviera más de seis meses. Me sorprendí al verlos presentes en la conferencia. Todavía más sorprendente fue el gozo tan evidente en sus rostros. Casi era increíble la forma en que ministraban a los demás. En vez de aislarse en la autocompasión, seguían sirviendo normalmente. Me sentí profundamente afectado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Henry y yo nos encontramos en el desayuno una mañana durante la conferencia. “C.J.”, me dijo, “estoy seguro de que ya sabes lo que le sucede a mi esposa. He buscado a Dios, yo lo he visto sanar a muchas personas, pero no tengo palabra de que ella será sanada”. Yo no sabía qué decir. Pensaba: ''¿Cómo puedo responder? La próxima vez que lo vea, su esposa ya no estará con él. '' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Resultó que no fue necesario que dijera nada, porque durante los próximos 15 minutos Henry compartió conmigo una valiosa lección de las Escrituras y de la historia de la Iglesia sobre el tema de la muerte. Citó a Charles Spurgeon, quien indicó estar más consciente de la gloria de Dios al estar al lado de un santo al borde de la muerte. También citó esta declaración de John Wesley de una generación anterior: “Nuestra gente muere bien”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Entonces, ¿qué opina el cristiano de la muerte? Aprende a verla desde su perspectiva apropiada. No la ignora leve y superficialmente. Ni tampoco permite que su vida se paralice con el temor a ella. Reconoce que la muerte es un enemigo, pero se regocija en la seguridad de que ni la muerte puede separarlo del amor de Cristo”.&amp;lt;ref&amp;gt;Sinclair Ferguson, ''The Christian Life'', p. 187.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt; '''- Sinclair Ferguson'''}}El pesar de Henry era evidente. No trataba de esconder su dolor. Pero él estaba convencido de que la muerte no podía separarlos, ni a él ni a su esposa, del amor de Jesucristo. Décadas de estudio y de impartir enseñanza sobre las grandes verdades del conocimiento de antemano, la predestinación, el llamado, la justificación, y la glorificación los habían convencido de la soberanía y del amor de Dios. No temían. Estaban firmes. Cuando Henry se puso de pie y se alejó yo le comenté a un amigo: “Ese es el poder del entendimiento de la doctrina de la gracia que cambia la vida de una persona y la sostiene en medio de la adversidad”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otro punto de la conferencia me encontraba de pie detrás de Henry mientras él alababa a Dios. Se dio la vuelta y me dijo: “Estoy revisando mi colección de libros y tengo algunos libros seleccionados para ciertos hombres que quiero pasar a otras generaciones. Te voy a mandar un libro”. Henry no sólo estaba preparado para la muerte de su esposa, sino que se estaba ocupando en preparar a la próxima generación de líderes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Don’t feel sorry for him. I was the one all broken up inside. There he was, worshiping with a soft smile on his face. Why wasn’t he bitter, depressed, complaining, or withdrawn? How could he minister joy to people in the midst of such deep, personal sorrow? Because Romans 8:38-39 was engraved on his heart: He knew that nothing could separate him from the love of Christ. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No le tengas lástima. Yo era el que estaba quebrantado por dentro. Ahí estaba él, alabando con una tierna sonrisa en su rostro. ¿Por qué no estaba amargado, deprimido, quejándose, o retraído? ¿Cómo podía él suministrar gozo a las personas en medio de un dolor tan profundo, tan personal? Porque Romanos 8:38-39 estaba grabado en su corazón: El sabía que nada podría apartarlo del amor de Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A medida que las verdades sobre esta gran salvación penetren tu corazón, el resultado será una habilidad para responder a la acusación y a la adversidad al saber y declarar que si Dios está de tu parte nadie podrá lograr oponerse a ti, que él te ha justificado, y que nada puede apartarte de su amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si este libro tratara de explorar todas las cinco doctrinas que se subrayan en este primer capítulo–el conocimiento de antemano, la predestinación, el llamado, la justificación, y la glorificación–tendría varios cientos de páginas más. (En realidad, ¡todavía estaríamos en el proceso de escribirlo!) Hemos optado por usar los próximos seis estudios para concentrarnos en una sola: la magnífica doctrina de la justificación por fe. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Discusión en Grupo  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#¿Cuál es tu temor más grande? &lt;br /&gt;
#Un entendimiento de nuestra gran salvación es el remedio perfecto para dos males comunes. ¿Cuáles son estos males? (Página 4) &lt;br /&gt;
#¿Alguna vez has culpado a Dios cuando algo resultó mal? &lt;br /&gt;
#¿Cómo manejas la ansiedad y la presión? &lt;br /&gt;
#¿Hay algún área en tu vida en que Satanás te acusa constantemente? &lt;br /&gt;
#Vuelve a ver la historia del partido del Superbowl en la página 5. ¿Cómo afecta esto tu entendimiento de Romanos 8:29-30? &lt;br /&gt;
#¿Cómo respondiste a la pregunta #4 en la página 9? &lt;br /&gt;
#Es demasiado fácil mantener la teología bajo llave en nuestro cerebro en vez de dejar que influencie nuestro comportamiento. &lt;br /&gt;
#¿Qué efecto tendrá este capítulo en tu vida diaria?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Lectura Recomendada  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''God’s Words: Studies of Key Bible Themes'' por J.I. Packer (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1981) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''El Progreso del Peregrino'' por John Bunyan &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Romans'' por John Stott (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1995) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Still Sovereign'' por Thomas R. Schreiner and Bruce A. Ware, eds. (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 2000) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Referencias  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esta_Gran_Salvaci%C3%B3n/La_Ira_De_Dios</id>
		<title>Esta Gran Salvación/La Ira De Dios</title>
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				<updated>2009-08-22T20:24:58Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | This Great Salvation/The Wrath of God}}Un tema muy popular en la literatura cristiana de hoy es la “auto-estima”. En contraste, el tema del pecado frecuentemente se pasa por alto, o hasta es desafiado directamente. Llamar al pecado rebelión contra Dios es algo “superficial y un insulto al ser humano”, escribe un autor cristiano. A pesar de que aprecio la sinceridad de este individuo, me preocupa profundamente la perspectiva que él y muchos otros defienden. No es bíblica. Obstruye nuestro entendimiento de la seriedad del pecado, la realidad de la ira y la necesidad de la Cruz. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Para más estudio:''' Adopta una ''correcta'' consideración de tu propia imagen (y rompe tu auto-estima) al repasar 1 Reyes 8:46, Jeremías 17:9, Romanos 3:10-18, 23, y 1 Juan 1:8.}}Jesús no fue a la Cruz para librarnos de la baja auto-estima, sino de algo mucho más serio: De la ira de Dios y de la presencia, el poder, y la paga del pecado (en donde el orgullo o demasiada auto-estima, tiene un lugar inmenso en nuestra vida). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para entender cuán asombrosa es la gracia debemos entender la seriedad del pecado. Para apreciar el amor de Dios es necesario que entendamos su ira. Aunque no es nada bonito, una evaluación realista de nuestra propia pecaminosidad, y de sus horribles consecuencias, es un paso esencial en nuestra exploración de la doctrina de la justificación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|Si te hubieras nombrado a ti mismo como el director de la campaña política de Jesús para “Mesías ‘32 A.C.”, ¿Cuál de los siguientes discursos editarías?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ “Si alguno viene a mí y no sacrifica el amor a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aún a su propia vida, no puede ser mi discípulo” (Lc. 14:26)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ “Nadie que mire atrás después de poner la mano en arado es apto para el reino de Dios” (Lc. 9:62)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ “Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias” (Mt. 5:11)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ “Deja que los muertos entierren a sus propios muertos, pero tú ve y proclama el reino de Dios” (Lc. 9:60)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ De hecho, le resulta más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios” (Mt. 19:24)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ “No crean que he venido a traer paz a la tierra. No vine a traer paz sino espada” (Mt. 10:34)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ “Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Si alguien te obliga a llevarle la carga un kilómetro, llévasela dos” (Mt. 5:39,41)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(¿Te alegra saber que Jesús no era un político?)}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Un Vistazo en el Espejo Retrovisor  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!” (2 Co. 5:17). Meditar en el milagro de nuestra regeneración nos da verdadera causa para regocijarnos. Pero a menos que de vez en cuando veamos por el espejo retrovisor y nos recordemos de lo que éramos antes de que Dios en su misericordia nos regenerara, nuestra celebración será superficial. Como dijo una vez Martín Lutero: “La persona debe confrontar a su propia pecaminosidad en todas sus profundidades devastadoras antes de poder disfrutar del gozo de la salvación.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En un versículo corto Pablo resume la enemistad que existía entre nosotros y Dios antes de la conversión: “En otro tiempo ustedes, por su actitud y sus malas acciones, estaban alejados de Dios y eran sus enemigos” (Col. 1:21) La absoluta necesidad y los extraordinarios beneficios de la justificación deben poder verse claramente a medida que examinamos este versículo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Alejados de Dios.''' Pablo expande esta descripción en su carta a la iglesia de los efesios: “Recuerden que en ese entonces ustedes estaban separados de Cristo…ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo” (Ef. 2:12). Estábamos alejados de Dios sin ninguna sensibilidad acerca de la realidad del pecado. Como ha declarado Peter T. O’Brien, estábamos “constante y persistentemente fuera de armonía con Dios.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;One&amp;quot;&amp;gt;Peter T. O’Brien, ''Word Biblical Commentary—Colossians, Philemon'' (Waco, TX: Word Publishing Co., 1982), p. 66.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en Romanos 1:28-32.''' Este pasaje no se refiere a un grupo selecto de los peores pecadores del mundo, sino que describe el estado natural de toda persona que no ha sido regenerada. Ve también Efesios 2:1-3.}}Claro que dudo que estuvieras “constante y persistentemente” ''consciente'' de tu separación en ese entonces. Antes de convertirme, yo no me daba cuenta alguna de mi separación de Dios. Estaba dedicado ávidamente a la vida fiestera, gozaba de los placeres pasajeros del pecado. Tenía muy poco conocimiento de Dios, y no tenía ningún interés en El. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ya sea que estemos conscientes o no de la separación en ese momento, las Escrituras declaran que todo individuo tiene una desesperante necesidad de ser reconciliado con Dios. Nuestra separación era absoluta. Si no hubiera sido por la misericordiosa intervención de Dios, hubiéramos sido separados de El por toda la eternidad. No había nada que pudiéramos hacer para alterar ese estado de alejamiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Tenemos una extraña ilusión de que con el tiempo se cancela el pecado. He oído a otros y me he oído a mí mismo volver a contar las crueldades y falsedades cometidas en mi niñez como si no importaran ahora, y hasta lo hacemos riendo, pero el pasar del tiempo no afecta en nada a la realidad ni a la culpabilidad del pecado.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Two&amp;quot;&amp;gt;Bruce Milne, ''Know the Truth'' (Leicester, England: InterVarsity Press, 1982), p. 154.&amp;lt;/ref&amp;gt; – C.S. Lewis}}'''Enemigos en nuestra mente.''' Un rumor constante y popular ha estado circulando por varios miles de años que dice que el hombre es esencialmente bueno. Claro que cometemos errores, pero por lo general somos personas bastante decentes. Cualquiera que cree en ese mito no está poniendo atención. Como lo expresa Pablo tan claramente a los colosenses, no éramos aliados de Dios, ni siquiera observadores neutrales. R.C. Lucas dice que éramos “antagonistas, no simplemente apáticos”.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Three&amp;quot;&amp;gt;R.C. Lucas, ''The Message of Colossians and Philemon'' (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1980), p. 61.&amp;lt;/ref&amp;gt;&amp;amp;nbsp;El teólogo Anthony Hoekema establece muy bien el punto en esta declaración: “Por lo tanto el pecado es fundamentalmente oposición a Dios, rebelión contra Dios, que se enraíza en el odio hacia Dios.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Four&amp;quot;&amp;gt;Anthony Hoekema, ''Saved by Grace'' (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Co., 1989), p.47&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de tu conversión odiabas a Dios. Yo también. No te halagues ni te engañes a ti mismo al alentar cualquier pensamiento contrario. No apreciarás el hecho de que ahora lo amas si no te das cuenta de que antes lo odiabas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Para más estudio:''' Lee Romanos 1:18-21.  ¿Pueden ser acusados de ser enemigos de Dios, los que nunca han escuchado el evangelio ni han leído la Biblia?}}'''La maldad en nuestro comportamiento.''' Asociamos la palabra “perversidad” con la clase de atrocidades que podrían cometer Saddam Hussein o Adolfo Hitler. Pero cualquier cosa que desafía o rechaza la autoridad de Dios es perversidad. Pecar quiere decir desafiar o desobedecer la ley moral de Dios. Puede incluir los motivos, las actitudes o el comportamiento. Desde la perspectiva de Dios, aún nuestro “mejor” comportamiento es hasta cierto grado perverso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El momento en que cometemos un pecado, éste pasa al pasado inalterable. Nuestro registro esta manchado permanentemente. Y éste registro será revisado por Dios Todopoderoso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|Enumera una o dos cosas que hiciste antes de ser cristiano que consideres como algo bueno.  Después lee Salmos 14:2,3 e Isaías 64:6, y resume brevemente la perspectiva que Dios tiene de tus hechos buenos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
}}“En un momento u otro”, dice R.C. Sproul, “todos hemos sido acosados por el sobrio pensamiento de que un día cada uno de nosotros estará ante la presencia de Dios para ser juzgado. El temor que surge de dicha posibilidad emana de nuestra consciencia de que, basados en nuestro propio mérito, jamás oiremos el veredicto de ‘no es culpable’”.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Five&amp;quot;&amp;gt;From a tape by R.C. Sproul titled “Saved from the Wrath to Come” (Lake Mary, FL: Ligonier Ministries, 1991).&amp;lt;/ref&amp;gt; Nuestro pasado nos acusará por haber asaltado directamente, una y otra vez, la autoridad de Dios. No tendremos excusa. Y aunque es misericordioso, Dios en su justicia no pasará por alto ni ignorará nuestra rebelión. El nos hará responsables. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Estas tan familiarizado con tu estado de nueva creación que te has olvidado de que estabas apartado de Cristo? Meditar en nuestro pecado y en la ira de Dios no nos llevará a la condenación; más bien, nos llevará a una apreciación intensa de lo que Jesús logró en la Cruz. Si nunca te has sentido impresionado por tu propia indignidad, dudo que comprendas o aprecies lo suficiente la gracia de Dios. Respetuosamente dudaría de que siquiera lo conozcas a El un poco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Atascado en la Era de Piedra  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|“Cualquier infracción de la ley moral equivale a un asalto directo a Dios. El momento en que la cometemos, se convierte en parte integral de todo el movimiento de resistencia que, al afirmar su deidad, está obligado a reconocer y oponer.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Six&amp;quot;&amp;gt;Bruce Milne, ''Know the Truth'', p. 154.&amp;lt;/ref&amp;gt; – Bruce Milne}}La ira de Dios no es un tema de conversación de moda entre esta generación de optimistas “baby boomers” (los que nacieron durante los veinte años después de la segunda guerra mundial), quienes están obsesionados con mejorarse a sí mismos. Todavía no he visto a Oprah Winfrey dedicar tiempo en su programa al tema de la ira de Dios. Nuestra cultura no la toma en serio. Se ve como una noción primitiva. Pero lo que aterra es el hecho de que la Iglesia, con tanta frecuencia, se relaciona al tema de forma parecida. En muchas iglesias nunca se menciona la ira de Dios. Muchos teólogos la descartan. Sintiéndonos avergonzados por conceptos tan anticuados como el del infierno y el tormento, les quitamos importancia y dudamos de su existencia. El resultado más común es un énfasis exagerado en el amor de Dios sin un énfasis correspondiente en su santidad y su ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en Romanos 11:22.''' ¿Puedes aceptar el hecho de que Dios tiene rasgos tan contrastantes? ¿Cómo demuestra El cada una de estas características?}}Al tratar toda medida para encubrir este rasgo “vergonzoso” del carácter de Dios, hemos comunicado este mensaje a nuestra cultura: Dios es infinitamente comprensivo, compasivo, paciente, y sentimental. ¡Dios es amable! Dios es como un Mr. Rogers cósmico, siempre listo para saludarnos con una sonrisa calurosa y una palabra agradable. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|Cada una de las siguientes citas bíblicas describe un aspecto particular del tormento en el infierno. En el espacio al lado de cada versículo, escribe la condición que revela cada uno.&lt;br /&gt;
Ejemplo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Job 18:17-19 ''Totalmente despreciable''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Judas 13 __________________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Apocalipsis 21:8 ____________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Lucas 16:24 _______________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Mateo 22:13 ________________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Apocalipsis 14:11 ____________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Daniel 12:2 _________________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(Las respuestas se encuentran impresas al final de la página 43.)}}Debido a que se nos hace difícil reconciliar la ira con nuestra percepción de un Dios amoroso, la Iglesia y la presente cultura han buscado crear a un Dios a su propia imagen. Pero las Escrituras no piden disculpas con respecto a la ira de Dios. De hecho, A.W. Pink nota que hay más referencias a la ira de Dios en la Biblia que a su amor. Probablemente no tenemos muchos de estos pasajes subrayados, pero quizás deberíamos tenerlos. Es necesario que prestemos serio estudio a la ira de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“El mito más destructivo de la religión americana del siglo veinte es. . . que no hay ira en Dios. Nada promueve más la impiedad que ese mito.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Seven&amp;quot;&amp;gt;From a tape by R.C. Sproul titled “The Innocent Native in Africa,” from the series ''Objections Answered'' (Lake Mary, FL: Ligonier Ministries).&amp;lt;/ref&amp;gt; – R.C. Sproul}}Pablo y otros escritores bíblicos no tenían inhibición alguna al expresar la ira de Dios. ¿Por qué? Porque sabían que entender la solución de la justificación comienza con entender la realidad de la ira de Dios. A menos que te des cuenta de la certidumbre de la ira, no entenderás la necesidad de la justificación. Sin la ira, la misericordia no tiene ningún significado. Sin la ira, la gracia es innecesaria. Sin la ira, no se tiene ningún evangelio. Sin la ira, jamás sentirás la necesidad de ser justificado ante el Dios Todopoderoso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Para más estudio:''' Para ver lo que la Biblia dice sobre el infierno, ve Mateo 3:12, 5:22, y 26:41, Marcos 9:47-49, Lucas 3:17, y 2 Pedro 2:4.}}Es difícil comunicar efectivamente el tema de la ira de Dios. Algunas personas parecen disfrutar el describir los horrores que le esperan al pecador no arrepentido. Esa no es la actitud de Dios, y no debe ser la nuestra. Probablemente tu periódico local y las noticias por las cadenas de televisión no van a investigar el tema de la ira – por lo menos no de una manera bíblica – de modo que examinemos lo que las Escrituras tienen que decir acerca de este tema. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Cuando el Pecado y la Santidad Chocan  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los medios noticieros apodaron a Jack Kevorkian el “Doctor Muerte” por usar un aparato para ayudar a las personas a suicidarse. No puedo olvidar el momento que vi un corto de video que muestra a Kevorkian y a dos mujeres justo antes de que ellas se quitaran la vida. Estas señoras tenían una calma muy rara. Mientras hablaban de su deseo de acabar con su vida, yo sentí gran pena y un sentimiento de horror. No tenían idea de lo que les esperaba más allá de la muerte. No dispuestas a enfrentar la enfermedad que afligía sus cuerpos, sin darse cuenta sometían sus almas a la ira de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ira de Dios es real. Es terrible. Cuando su santidad y nuestro pecado chocan, el resultado inevitable es la ira, que J.I. Packer describe como “la acción resuelta de Dios para castigar el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios no es indulgente, ni tampoco simplemente se indigna por nuestro pecado. Su ira hace que las novelas de terror de Stephen King parezcan cuentos de cuna. Entre más lo llegas a conocer, más aumenta tu temor a El. Y eso es bueno. Si esta generación fuera a hacer un rápido estudio sobre el temor a Dios, nuestra superficial opinión del pecado se profundizaría inmediatamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|“En parte, el hecho de que no creemos que el pecado provoca la ira de Dios se debe a que el pecado no provoca nuestra propia ira.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Eight&amp;quot;&amp;gt;John R.W. Stott, ''The Cross of Christ'' (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1986), p. 109.&amp;lt;/ref&amp;gt; – R.W. Dale}}El profeta Habacuc dice de Dios: “Son tan puros tus ojos que no puedes ver el mal; no te es posible contemplar el sufrimiento” (Hab. 1:13). Al expresar el juicio pendiente de Dios contra Nínive, Nahúm profetizó: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en Exodo 20:18-20.''' Moisés describe el temor a Dios como algo bueno, pero anima al pueblo a que no tengan miedo de Dios. ¿Puedes ver la diferencia?}}“El SEÑOR es un Dios celoso y vengador. ¡SEÑOR de la venganza, SEÑOR de la ira! El SEÑOR se venga de sus adversarios; es implacable con sus enemigos. El SEÑOR es lento para la ira, imponente en su fuerza. El SEÑOR no deja a nadie sin castigo. . . &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Quién podrá enfrentarse a su indignación? ¿Quién resistirá el ardor de su ira? Su furor se derrama como fuego; ante él se resquebrajan las rocas. Bueno es el SEÑOR; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían. Pero destruirá a Nínive con una inundación arrasadora; ¡aun en las tinieblas perseguirá a sus enemigos!” (Nah. 1:2-3,6-8) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ira de Dios no estaba reservada solo para Nínive. Aunque El demuestra increíble paciencia y es “lento para la ira”, nuestros pecados igual provocan su ira. Si rechazamos la bondad de Dios que ha sido ofrecida a través de la persona y la obra consumada de Jesucristo, un día experimentaremos su severidad, y no tendremos a nadie más que culpar sino a nosotros mismos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en Salmos 78:38,39.''' Lo que nos debe sorprender de Dios no es que El tenga ira, sino que con tanta frecuencia, El se refrena en descargar esa ira.}}Dios no comunica su ira sólo por medio de unos cuantos profetas menores en ciertas breves y oscuras secciones del Antiguo Testamento. Pablo escribe en el primer capítulo de Romanos: “Ciertamente, la ira de Dios viene revelándose desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los seres humanos, que con su maldad obstruyen la verdad” (v. 18). La ira de Dios era una presente realidad en los días de Pablo, y también lo es en los nuestros. No es necesario que te preguntes si un día América será juzgada. América ''ya está'' experimentando la ira de Dios. Cuando los individuos llaman al mal bien y al bien mal, cuando la vida inmoral e idólatra se convierte en la norma, ten por seguro que estas son manifestaciones de la ira. Una de las formas de juicio más eficaces y horribles ocurre cuando Dios deja de intervenir a nuestro favor. El simplemente se retira y dice en efecto: “Yo les dejaré a su propio cuidado y les permitiré experimentar las consecuencias de su rebelión.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios no tiene que destruirnos directamente; lo único que tiene que hacer es quitar su mano y nosotros nos destruimos a nosotros mismos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ira de Dios no es como la ira del hombre. El no tiene un mal genio. Esto no se trata de un entrenador de baloncesto mal disciplinado que despliega una rabieta al lado de la cancha. La ira de Dios es justa. No es ni arbitraria ni impredecible. Más bien, es una premeditada y medida reacción a nuestra impiedad y a nuestra maldad. Esas cosas enojan a Dios. ¡Y El lo expresará! ¡Los que reciben la ira de Dios la merecen! No tienen a nadie más que culpar sino a sí mismos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quizás estés pensando: “Ese que estas describiendo no es mi Dios”, pero este es el Dios revelado en la Biblia. Aunque raramente se habla de ello entre los cristianos de hoy, la ira y la justicia son parte de su carácter. Su ira es totalmente apropiada, ya que si no se enojara por el pecado no podría ser moralmente perfecto. La ira de Dios es tan real como su amor, y ese hecho pone al que no es regenerado en un estado serio y desesperante. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Antes de concluir esta sección, permíteme introducir un punto final. ¿Cuál fue el propósito principal de la Cruz? Solo éste: Fue ahí que Jesús satisfizo la feroz y santa ira del Dios Todopoderoso que de otra manera nosotros hubiéramos experimentado. La acumulada y justificada ira de Dios cayó, con todo su poder y severidad, no sobre nosotros que la merecemos, sino sobre su Hijo. Jesús no solo nos salvó de nuestro pecado, El nos salvó de Dios mismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“No sólo hay una oposición malvada del pecador hacia Dios, sino una santa oposición de Dios hacia el pecador.” – Charles Hodge}}“Eramos por naturaleza objeto de la ira de Dios”, escribió Pablo (Ef. 2:3). Dios pudo y debió habernos juzgado por nuestra rebelión contra su mando. En vez de eso, extendió su gracia. En la Cruz, El encontró una manera de reconciliar su perfecta justicia y su perfecta misericordia. El mismo que se oponía a nosotros cuando estábamos en nuestro pecado murió en nuestro lugar para que nosotros, sus enemigos, pudiéramos ser adoptados en su familia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonathan Edwards fue una fuerza instrumental que impulsó el primer Gran Despertar de América a mediados del siglo dieciocho. Quizás se lo conoce mejor por un mensaje que predicó titulado “Pecadores en las manos de un Dios enfurecido”. Según testigos oculares, varios miembros de la congregación de Edwards fueron afectados tan dramáticamente por el mensaje que se agarraron de sus asientos, cayeron de rodillas, y clamaron en angustia ante la posibilidad de su propia condenación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|Respuestas: Jud. 13 (oscuridad absoluta), Ap. 21:8 (fuego y ardor), Lc. 16:24 (sed), Mt. 22:13 (llanto/crujir de dientes), Ap. 14:11 (falta de sueño), Dn. 12:2 (vergüenza y desprecio)}}Este no fue un discurso típico de “fuego y azufre”. Por lo que tengo entendido, los oyentes no fueron influenciados por un golpe con los puños en el púlpito ni por alaridos y ojos desorbitados, porque no hubo nada de eso, Edwards leyó el mensaje con una voz monótona. Y aunque sí pintó un vívido cuadro de la ira divina, dio énfasis principalmente a las manos de Dios llenas de gracia, pues como Edwards muy bien se daba cuenta, cuando nos encontramos con la realidad de la ira, recibimos un nuevo deseo y apreciación por la gracia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La ira de Dios es real, aterrorizante, inevitable. Pero sus manos traspasadas por los clavos están abiertas y llenas de misericordia. Todos los que se humillan maravillados ante la Cruz serán exentos de la ira que vendrá. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Necesidades No Percibidas  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hace poco, una encuesta nacional de Gallup reveló que un mayor número de americanos se consideran haber sido “nacidos de nuevo”. Pero es un poco prematuro comenzar a celebrar, porque el impacto de la Iglesia en esta cultura no marcha con las estadísticas. Si el porcentaje de los americanos que se dicen ser cristianos fueran auténticos discípulos de Jesucristo, nuestra sociedad experimentaría una reforma radical. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Nuestro énfasis evangélico en la expiación es peligroso si llegamos a él demasiado rápido. Aprendemos a apreciar el acceso a Dios que Cristo ha logrado por nosotros sólo después de haber visto primero la inaccesibilidad de Dios para el pecador. Podemos clamar auténticamente ‘aleluya’ sólo después de haber clamado primero ‘ay de mí, que estoy perdido’.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Nine&amp;quot;&amp;gt;Ibid.&amp;lt;/ref&amp;gt; – John Stott}}Este problema se aumenta cuando la gente que supuestamente se está convirtiendo no tiene ninguna consciencia del pecado. En vez de confrontar a individuos con la realidad de la ira de Dios, el evangelismo se ha degenerado a un trabajo de venta. En vez de clarificar el horror de la condición pecaminosa del hombre y su desesperante necesidad de Cristo, el evangelio ha sido reempacado como un vistoso conjunto de beneficios dirigido a ciertas “necesidades percibidas”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero guiar a la gente a la conversión sin primero exponerla a la magnitud de su propio pecado y a la ira de Dios, es verdaderamente es una terrible perdida. Innumerables convertidos llegan muy pronto a la solución sin realmente comprender cuál es el problema. No se dan cuenta de cómo han violado la perfecta ley de Dios y no sienten la justificada ira de Dios en sus vidas. Como resultado, debido a que no se han imaginado lo que es la asombrosa gracia del Dios Todopoderoso, terminan inseguros de su amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Para más estudio:''' Lee el texto del mensaje pentecostal de Pedro que resultó en 3.000 conversiones &amp;amp;nbsp;(Hch. 2:14-41). Nota en particular los versículos 23, 36, y 40. ¿ Podría la vida de Pedro considerarse “sensible al buscador”?}}No gozarás en describir la ira de Dios a los demás, ni tampoco ellos gozarán. ¿A quién le gusta que se le diga que es un pecador que odia a Dios? Es mucho más fácil concentrarse exclusivamente en el amor de Dios. Sin embargo, el evangelio está incompleto sin un énfasis en la ira, pues esto es lo que pone el amor de Dios en perspectiva. Todos estábamos alejados de El, éramos enemigos en nuestra mente, caracterizados por el comportamiento pecaminoso, y éramos objetos de la ira. El tenía todo el derecho de fulminarnos sin dar ninguna explicación ni pedir disculpas. Pero al contrario, El entregó a su único Hijo amado para padecer el juicio en nuestro lugar. Jamás apreciaremos la necesidad absoluta de la justificación aparte de una revelación de la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“En el mundo de hoy hay poco énfasis en la doctrina bíblica del pecado. Pero una persona con un sentido superficial del pecado y de la ira de Dios contra el pecado no sentirá la necesidad ni comprenderá la doctrina bíblica de la justificación.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Ten&amp;quot;&amp;gt;Anthony Hoekema, ''Saved by Grace'' (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans, 1989), p. 153.&amp;lt;/ref&amp;gt; – Anthony Hoekema}}Debemos volver a una presentación bíblica del evangelio, y a una respuesta bíblica a él. Debemos hacer que la gente se dé cuenta de su necesidad más seria y significante, una necesidad que ellos quizás ni sientan: Ser librados de la ira justificada de Dios. Debemos recordarles (y recordarnos a nosotros mismos) que aunque su ira tarda, es segura. Debemos explicar que, como la Biblia dice claramente, “¡Terrible cosa es caer en las manos del Dios vivo!” (He. 10:31). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en 2 Tesalonicenses 1:5-9.''' ¿Qué es lo más sobresaliente para ti en esta vívida descripción del juicio?}}Al leer el mensaje de Jonathan Edwards me encontré pensando ¡Con razón hubo un avivamiento! Con razón el poder de Dios acompañó esta enseñanza. Con razón hubo convicción sin precedente durante esos tiempos. Sin disminuir la soberana presencia del Espíritu Santo que hizo tan fructífero al Gran Despertar, yo sometería que el contenido de la predica tuvo mucho que ver con ello también. Cuando la Iglesia vuelva a dar igual peso a la ira y a la misericordia en su proclamación del evangelio, entonces los individuos se convertirán con un profundo aprecio por la gracia. En vez de mezclarse con la cultura, se distinguirán como radicalmente diferentes. Podrán relacionarse a ella, pero ya no la reflejarán. Más bien, gracias a una conversión auténtica, reflejarán más y más el carácter de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Jamás Pierdas el Contacto  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El teólogo R.C. Sproul describe un interesante encuentro que él tuvo con un creyente fanático pero que carecía de tacto. El hombre de repente le enfrentó un día mientras caminaba por un campo universitario. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-¿Eres salvo?- demandó el hombre sin ni siquiera presentarse. Sproul se sobresaltó y se sintió un poco ofendido por la forma en que el hombre se había dirigido a él. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-¿Salvo de qué?- le contestó. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora era el supuesto evangelista el que se sobresaltó. Se sintió confundido y no pudo dar una respuesta específica. Probablemente se alejó sintiendo la necesidad de un mayor estudio bíblico. . . y una necesidad de elegir con más cuidado a sus blancos de evangelismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Salvo” es una palabra muy conocida en nuestro vocabulario cristiano, pero la pregunta de Sproul merece una respuesta atenta: ¿De qué hemos sido salvos? A este punto del capítulo quizás ya hayas anticipado la respuesta. No hemos sido salvos de la baja auto-estima. Hemos sido salvos “del castigo venidero” (1 Ts. 1:10). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“El amor divino triunfó sobre la ira divina por medio del sacrificio divino.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Eleven&amp;quot;&amp;gt;John R.W. Stott, ''The Cross of Christ'', p. 159.&amp;lt;/ref&amp;gt; – John Stott}}Nuestra ignorancia de la ira no es pura coincidencia. Yo creo que evitamos el tema porque nos hace sentir temerosos y condenados. Hay verdad en eso, debemos sentirnos temerosos porque merecemos ser condenados. Pero un estudio de la ira nos lleva a un entendimiento de la gracia y a una libertad de la condenación. Tanto como merecíamos la condenación eterna, ¡Dios nos salvó de su ira y nos reconcilió consigo mismo! El repasar y revisar tu pasado no te arrastrará a un foso de desolada introspección. Al contrario, elevará a nuevas alturas tu entendimiento de Dios y su misericordia. Comprenderás la grandeza del amor de Dios en una dimensión que jamás has tenido antes. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Salmos 103:1-18.''' Nada provoca más la adoración que cuando nos damos cuenta de que Dios “no nos trata conforme a nuestros pecados ni nos paga según nuestras maldades”.}}En su comentario de nuestro pasaje bíblico en Colosenses, Peter O’Brien dice de la iglesia en Colosas: “La gravedad de su anterior condición sirve para magnificar la maravilla de la misericordia de Dios. El pasado no se recuerda porque el énfasis le cae a él, sino para llamar la atención hacia la acción poderosa de Dios. . . a favor del lector.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Twelve&amp;quot;&amp;gt;Peter T. O’Brien, ''Word Commentary—Colossians, Philemon,'' p. 66.&amp;lt;/ref&amp;gt; No recordamos el pasado para poder permanecer en él, miramos atrás para que la acción poderosa de Dios a favor nuestro por medio de la obra justificadora de su Hijo pueda transformar nuestras vidas de una forma dramática que El determina. Ese fue el caso de Pablo. El nunca perdió el contacto con su pasado. Es más, mire el beneficio que obtuvo al hacer un poco de retrospección: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. Pero precisamente por eso Dios fue misericordioso conmigo, a fin de que en mí, el peor de los pecadores, pudiera Cristo Jesús mostrar su infinita bondad. Así vengo a ser ejemplo para los que, creyendo en él, recibirán la vida eterna. Por tanto, al Rey eterno, inmortal, invisible, al único Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén (1 Ti. 1:15-17). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|La gloria del evangelio es esto: Aquel del cual necesitamos ser salvados es el que nos salva. – R.C. Sproul}}¿Al mirar atrás, se puso Pablo en un estado de depresión? No, provocó un arranque espontáneo de adoración por la maravilla de la gracia de Dios. “En otro tiempo ustedes, por su actitud y sus malas acciones, estaban alejados de Dios”, escribió Pablo, “y eran sus enemigos.” Luego usa una de las palabras más pequeñas pero más bellas de la Biblia: “'''Pero''' ahora Dios, a fin de presentarlos santos, intachables e irreprochables delante de él, los ha reconciliado en el cuerpo mortal de Cristo mediante su muerte” (Col. 1:21,22). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En vez de dejarnos en nuestro estado sin esperanza, desamparos, desesperados, Dios nos reconcilió por medio de Jesús para que pudiéramos estar ante su presencia sin mancha y libres de acusación, en una sola palabra, justificados. Nos merecíamos el tormento eterno del infierno. Pero El nos dio la vida eterna por medio de su Hijo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿No son esas buenas noticias? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Discusión en Grupo  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1. ¿Afectó tu auto-estima este capítulo? ¿La imagen de ti mismo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2. “Antes de tu conversión odiabas a Dios”, dice el autor (página 39). ¿Estás de acuerdo o no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3. Un ateo del siglo diecinueve, el Coronel Robert Ingersoll dijo una vez: “La idea del infierno nació de la venganza y la brutalidad por un lado, y de la cobardía por otro. . . yo no tengo ningún respeto por ningún ser humano que crea en él. . . no me gusta esta doctrina, la odio, la aborrezco, desafío esta doctrina.” Si tuviera la oportunidad, ¿Cómo contestarías al Coronel Ingersoll? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4. Según el autor, ¿cuál es el ingrediente que falta en el evangelismo contemporáneo? (Página 44) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5. ¿Es posible temer a Dios sin tenerle miedo? Explica tu respuesta &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
6. ¿Cómo se distingue la ira de Dios de la nuestra? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
7. En la página 44 el autor escribe: “Innumerables convertidos llegan muy pronto a la solución sin realmente comprender cuál es el problema”. ¿Qué es lo que él quiere decir? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
8. ¿Por qué Dios manda al infierno a los pecadores cuando podría demostrar misericordia al perdonarlos? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
9. ¿Cómo puede un conocimiento de la ira de Dios profundizar nuestro sentido de seguridad en su amor? ¿Fue esa tu experiencia en este capítulo?&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Lectura Recomendada  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Knowing God'' por J.I. Packer (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1973) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''The Atonement'' por Leon Morris (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1984) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''The Holiness of God'' por R.C. Sproul (Wheaton, IL: Tyndale House Publishers, 1985) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esta_Gran_Salvaci%C3%B3n/La_Santidad_De_Dios</id>
		<title>Esta Gran Salvación/La Santidad De Dios</title>
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				<updated>2009-08-22T20:24:46Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | This Great Salvation/The Holiness of God}}Me sentía muy exuberante al entrar a la reunión esa noche. Cuando se apareció un buen amigo, le grité desde el otro lado del salón: ¡Ven acá, en el nombre de Jesús!” Momentos después otro joven calmadamente me llevó a un lado y me expresó su inquietud porque yo había tratado el nombre de Jesús muy ligeramente. Me sonrojé avergonzado y murmuré entre dientes: “Gracias por decírmelo”. Era evidente que él se preocupaba por mi persona. Yo también sabía que él tenía razón, y que él demostraba más respeto por el honor de Dios del que yo había demostrado. Aunque ciertamente no tuve la intención de causar ningún daño, me di cuenta por este incidente de que había tomado demasiada confianza con el nombre del Señor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo no había comenzado así. En el momento de mi conversión tres años antes, me había maravillado del poder de Dios para cambiar mi vida. Las reuniones llenas de su presencia y las respuestas extraordinarias a la oración me habían convencido de la realidad del Espíritu Santo y del amor de Jesucristo. ¿Quién más podía haber vencido tan totalmente la depresión y la desesperanza que me consumían? Pero a medida que la intensidad de esos primeros meses se apaciguó gradualmente a una fe más consistente, algo más se había infiltrado. La majestuosa grandeza de Dios estaba siendo corroída por una creciente familiaridad. Ya era hora de volver a considerar la santidad de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en 1 Crónicas 16:23-36. '''¿Ves algún sentido de pesadumbre espiritual en la actitud de David hacia la santidad de Dios?}}Santidad. La palabra en sí evoca imágenes de monjes malhumorados en monasterios descoloridos que comen alimentos insípidos y llevan una vida sin gozo. O quizás caras largas, vestidos largos y listas largas de “cosas que no se deben hacer”. Pero ¿qué de la hermosura? ¿Nos hace pensar la palabra santidad en la hermosura? Quizás no. Sin embargo la hermosura es una cualidad frecuentemente asociada con la santidad de Dios. En los Salmos se nos exhorta a adorar al Señor “en la hermosura de la santidad” (Sal. 29:2; 96:9 RV). Se dice que la santidad hace resaltar la apariencia del templo de Dios para siempre: “Dignos de confianza son, Señor, tus estatutos; ¡la santidad es para siempre el adorno de tu casa!” (Sal. 93:5). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de la consideración clara y positiva que tiene la Biblia hacia la santidad, la mayoría de nosotros la igualamos con la pesadez. Con sólo oír esa palabra nuestra mente se mueve hacia lo que percibimos que son nuestras responsabilidades como cristianos. Pero cualquier entendimiento correcto de lo que es la santidad debe trazarse hasta la fuente de toda santidad–a Dios mismo. Y cuando contemplamos la santidad de Dios, no estamos tratando con la responsabilidad humana sino con el atributo de Dios más atractivo e impresionante. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El teólogo Stephen Charnock señala que entre las varias cualidades de Dios, hay algunas que preferimos por la bendición que recibimos inmediatamente de ellas. Por ejemplo, preferimos cantar de la misericordia del Señor antes que pensar en su justicia y su ira. Nos inclinamos más a meditar en un Salvador amoroso que a considerar a un Dios celoso. Pero hay ciertos atributos divinos en los que Dios mismo se deleita porque expresan tan perfectamente su excelencia. La santidad es uno de esos atributos.&amp;lt;ref&amp;gt;Stephen Charnock, ''The Existence and Attributes of God, Vol. II'' (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1979 reprint), p. 112.&amp;lt;/ref&amp;gt; Esos seres celestiales misteriosos, los serafines y los cuatro seres vivientes, saben que la santidad de Dios debe ser enfatizada. Piensa en ellos. Ellos moran en su presencia y tienen una vista sin obstrucción de la realidad (mientras que nosotros vemos oscuramente como por un espejo). Si alguien sabía algo, eran ellos. Así que, una y otra vez, día y noche, jamás cesan de clamar, “Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso” (Is 6:3, Ap. 4:8). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Holiness differs from God’s other perfections in that it spreads itself throughout all the other attributes. Thus his love is a ''holy'' love, his justice a ''holy'' justice, and so forth. If God’s attributes could be thought of as the various facets of a diamond, then holiness would be the combined brightness of those facets shining out in radiant glory. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Supersticiones Religiosas  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en Mateo 5:17-20. '''¿Crees que esto podría explicar porqué el Nuevo Testamento contiene casi 90 referencias al libro de Levítico?}}Las Escrituras tienen mucho que decir sobre la santidad. El primer libro de la Biblia, Génesis, hace un bosquejo de la caída del hombre. Luego Exodo, con el cordero pascual como su imagen central, muestra su recuperación. Después viene el libro de Levítico. Ah, Levítico–ese libro en el que tantos aspirantes estudiosos de la Biblia se han atascado en su intento anual de leer toda la Biblia. Sin embargo este libro es crucial para nuestra comprensión de lo que es la santidad. Levítico también emite una luz importante sobre el sacrificio expiatorio de nuestro Señor Jesucristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|&amp;quot;It is always necessary to remind ourselves of the grandeur of this absolute moral perfection, which encircles the Divine Person. Without it, true worship would degenerate and man would become presumptuous&amp;lt;ref&amp;gt;T.C. Hammond, ''In Understanding Be Men'' (London, England: InterVarsity Fellowship, 1938).&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt; '''- T.C. Hammond'''}}En el libro de Levítico, Dios enseña al hombre cómo acercarse a El en adoración. El libro se concentra principalmente en los diferentes sacrificios que Dios exigía para que su pueblo pudiera ''estar bien ''ante El, y luego las diferentes celebraciones que Dios ordenó para que pudieran ''permanecer bien'' ante El.&amp;lt;ref&amp;gt;Henrietta Mears, ''What the Bible Is All About'' (Ventura, CA: Regal Books, 1983), p. 51.&amp;lt;/ref&amp;gt; 2 Tan confuso e irrelevante como nos parezca a nosotros hoy este elaborado sistema de sacrificios, Dios lo instituyó para instruir a su pueblo sobre la profunda verdad de que ''él es santo.'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La palabra santidad implica una separación de todo lo que es impuro.&amp;lt;ref&amp;gt;Ibid., p. 58.&amp;lt;/ref&amp;gt; Dios es diferente de nosotros. El ''no es ''como nosotros. Aunque esto parezca elemental, es necesario declararlo debido a las nociones actuales de la “Nueva Era” sobre los poderes que habitan en nosotros y una supuesta inherente divinidad de la humanidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En las Escrituras, las cosas ordinarias que Dios toca se hacen extraordinarias. Por ejemplo, por ser un lugar de revelación divina, el área alrededor de la zarza que ardía fue designada como tierra santa y fue adecuado que Moisés se quitara las sandalias en reverencia a Dios. O considera los utensilios que se usaban en el servicio del tabernáculo y del templo. Tampoco eran ordinarios. Eran santos. También lo eran las asambleas santas, los altares santos, el aceite del ungimiento santo, y los días santos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué los hacía santos? Un Dios santo. Dios eligió cosas comunes y las hizo especiales al separarlas para propósitos santos, específicamente para comunicar a su pueblo el hecho de que ''el'' es santo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Para más estudio: '''Los fariseos llevaron la superstición religiosa hasta el extremo, como se ve en Mateo 23:16-22. ¿Elogió Jesús su comportamiento?}}Desafortunadamente, muchas personas no ven este punto y terminan en la superstición religiosa. Una vez recibí una llamada tarde por la noche de una anciana pidiéndome que me reuniera con ella para orar. Ella insistió que no podía esperar y que debíamos encontrarnos en “la casa de Dios”. Yo le sugerí que, considerando la hora, un lugar público sería más apropiado que el edificio vacío de la iglesia, pero ella siguió insistiendo en que nos reuniéramos en “la casa de Dios”. Esta estimada señora había caído en el error de atribuir a un lugar cierta cualidad especial que sólo pertenece a Dios. Ella no se daba cuenta de que en esta era del Nuevo Testamento ningún lugar es santo en sí–ni siquiera la “Tierra Santa”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El profeta Jeremías, consciente de una actitud similar en su pueblo, escribió: “No confíen en esas palabras engañosas que repiten: ‘¡Éste es el templo del Señor, el templo del Señor, el templo del Señor!’” (Jer. 7:4). A pesar de su reverencia hacia la estructura física del templo, los israelitas que seguían repitiendo “El templo del Señor” lamentablemente tenían el corazón muy lejos del Señor del templo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|&amp;lt;big&amp;gt;1&amp;lt;/big&amp;gt; Los siguientes pasajes bíblicos demuestran tres casos en los que la reverencia hacia algún artefacto, rito o edificio religioso dañó la relación del pueblo con Dios. Debajo de cada referencia, resume brevemente el problema.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Números 21:6-9; 2 Reyes 18:1-4&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Lucas 13:10-16&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Marcos 13:1-2; Mateo 26:59-62; Mateo 12:3-6}}Yo veo que sucede lo mismo cuando las parejas que no son salvas y no tienen ningún interés en seguir a Jesucristo, consideran absolutamente esencial casarse en una iglesia. ¿Qué más puede ser esto sino una superstición de que de alguna manera su matrimonio será bendecido si tiene lugar en un edificio “santo”? El dar indebido énfasis a los edificios o a las ceremonias o a los artefactos religiosos no hace nada para rendir honor y respeto a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios, en las Escrituras, sí apartó ciertas cosas para uso especial, pero tenía un propósito en hacerlo–enseñarnos que él es santo y que se le debe tener respeto. Así que, por esta razón usar cosas santas de una manera profana o común era ofensivo a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en 1 Samuel 6:19-20. '''¿Es tu admiración a Dios igual a la que experimentaron los hombres de Bet Semes?}}El quinto capítulo de Daniel cuenta la conocida historia de la escritura en la pared, cuando Dios inscribió su juicio divino contra el rey de Babilonia. ¿Qué provocó su ira? Belsasar había profanado lo que Dios había declarado santo, como cuenta Daniel: “Le llevaron las copas, y en ellas bebieron el rey y sus nobles, junto con sus esposas y concubinas. Ya borrachos, se deshacían en alabanzas a los dioses de oro, plata, bronce, hierro, madera y piedra” (Dn. 5:3-4). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Daniel fue llamado para descifrar la misteriosa escritura, tomó la oportunidad para reprender rotundamente al rey. Sus palabras finales resumen el pecado de Belsasar: “No ha honrado al Dios en cuyas manos se hallan la vida y las acciones de Su Majestad” (Dn. 5:23). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La falta de Belsasar al no honrar las cosas de Dios equivalía a la falta de no dar honra a Dios; su blasfemia le costó la vida. Incidentes como este se encuentran por toda la Biblia para advertir sobre lo que puede suceder cuando alguien decide tener en poco las cosas de Dios. Ya sea inmediatamente o al final de los tiempos, el juicio por los pecados contra la santidad de Dios será llevado a cabo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El “Factor de la Desintegración”  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es muy diferente a nosotros. Aunque fuimos creados a su imagen, sus pensamientos y sus caminos sobrepasan de tal manera a los nuestros que Isaías los compara a la distancia entre los cielos y la tierra (Is. 55:8-9). Esto no podría estar más claro que cuando se refiere a su excelencia moral. Como lo expresó el profeta Habacuc: “Son tan puros tus ojos que no puedes ver el mal; no te es posible contemplar el sufrimiento” (Hab. 1:13). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|“¡Cuán lentos somos para creer en Dios como Dios, soberano, que todo lo ve y es todopoderoso! ¡Cómo menospreciamos la majestad de nuestro Señor y Salvador Jesucristo! Lo que necesitamos es ‘esperar en Jehová’ meditando en su majestad, hasta que nuestra fortaleza sea renovada al ser escritas estas cosas en nuestro corazón&amp;lt;ref&amp;gt;J.I. Packer, ''Knowing God'' (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1973), p. 79.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt; '''- J.I. Packer'''}}La pureza absoluta de Dios va más allá de la simple ausencia del pecado. Es una expresión positiva de su bondad, no sólo de la ausencia del pecado. Todos hemos conocido a personas cuyo carácter resplandece mucho más que el nuestro hasta el punto de hacernos sentir pequeños y manchados a comparación. Tengo un amigo que, antes de afeitarse la barba parecía una combinación de Abraham Lincoln y Jesús (al menos como lo representan en las ilustraciones contemporáneas). Su parecido no es sólo en la apariencia física. Su bondad y su sabiduría apacible son verdaderamente excepcionales. Aunque lo angustiaría saber esto, estar cerca de él me hace pensar en mi propio egoísmo. Si las comparaciones humanas pueden hacernos sentir tan bajos, ¡imagínate la incomodidad que sentiríamos ante la presencia de un Dios santo! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Para más estudio: '''Si deseas una nueva revelación del poder soberano de Dios y su santidad, haz este estudio abreviado de la palabra “temblar”–Éxodo 15:13-16; Job 9:4-6; Salmos 99:1-3; Isaías 64:1-4; Jeremías 23:9; Ezequiel 38:20-23; Joel 3:16; Habacuc 3:6.}}Esto es exactamente lo que le sucedió a Pedro. Jesús asombró a Pedro un día cuando le dio una pesca milagrosa. Pero en vez de regocijarse por la gran pesca, todo lo que Pedro pudo ver fue su propia pecaminosidad. Al estar frente a la santidad de Jesús, Pedro se vio a sí mismo como en realidad era, y esa realidad era devastadora. “Simón Pedro cayó de rodillas delante de Jesús y le dijo: ¡Apártate de mí, Señor; soy un pecador!” (Lc. 5:8). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No pasó mucho tiempo antes de que Pedro perdiera vista de la santidad del Señor, como vemos cuatro capítulos después en el monte de la transfiguración. Este sublime incidente reveló la visita de dos de las personas más renombradas del pasado de Israel, Moisés y Elías. Además de eso, un Jesús transfigurado resplandeció como relámpago. Sin embargo Pedro, en vez de caer postrado ante el Señor como lo había hecho anteriormente, parecía indiferente a lo que estaba sucediendo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|&amp;lt;big&amp;gt;2&amp;lt;/big&amp;gt; Lee la descripción que hace Juan de Jesucristo en Apocalipsis 1:10-16. ¿Qué detalles encuentras más vívidos? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
}}Se puso hablador y sugirió que quizás podían construir albergues temporales para todos. Fue entonces que Dios el Padre personalmente intervino. “[Pedro] Estaba hablando todavía cuando apareció una nube que los envolvió, de modo que se asustaron. Entonces salió de la nube una voz que dijo: ‘Este es mi Hijo, mi escogido; escúchenlo’” (Lc. 9:34-35). Esto parece haber tenido un efecto en Pedro y los otros que los puso sobrios, pues como indica Mateo: “Al oír esto, los discípulos se postraron sobre su rostro, aterrorizados” (Mt. 17:6). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Cuando el juicio divino [de Dios] cayó sobre Nadab o Uzías, la reacción fue una de conmoción e indignación. Hemos llegado a esperar que Dios sea misericordioso. Después de eso el próximo paso es fácil: Lo exigimos. Cuando no llega pronto, nuestra primera reacción es enojarnos contra Dios, junto con la protesta: “No es justo”. Pronto olvidamos que con nuestro primer pecado hemos renunciado a todos los derechos del don de la vida. El hecho que respiro esta mañana es un acto de misericordia divina. Dios no me debe nada a mí. Yo le debo todo a El&amp;lt;ref&amp;gt;R.C. Sproul, ''The Holiness of God'' (Wheaton, IL: Tyndale House Publishers, 1985), p. 164.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt; '''- R.C. Sproul'''}}El profeta Isaías tuvo una experiencia dramática que lo marcó para siempre. Tuvo una visión del “Señor excelso y sublime, sentado en un trono; las orlas de su manto llenaban el templo” (Is. 6:1). En esta visión, seres angelicales declaraban la asombrosa santidad de Dios. “Al sonido de sus voces, se estremecieron los umbrales de las puertas y el templo se llenó de humo” (v. 4). Totalmente deshecho por la maravillosa demostración, Isaías respondió de la única forma apropiada: “¡Ay de mí, que estoy perdido! Soy un hombre de labios impuros y vivo en medio de un pueblo de labios blasfemos, ¡y no obstante mis ojos han visto al Rey, al Señor Todopoderoso!” (v. 5). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Para más estudio: '''Los siguientes pasajes revelan encuentros con ángeles–Números 22:21-31; Jueces 6:20-23; Mateo 28:2-4; Lucas 2:8-10.}}Algunos han llamado la experiencia de Isaías el “factor de la desintegración”. R.C. Sproul escribe: “Por primera vez en su vida Isaías comprendió de verdad quién era Dios. Al mismo instante, por primera vez Isaías comprendió de verdad quién era Isaías”.&amp;lt;ref&amp;gt;Ibid., pp. 45–46.&amp;lt;/ref&amp;gt; Si la palabra “íntegro” quiere decir entero, desintegración quiere decir ser dividido en partes. La mayoría de nosotros estamos tratando de “ordenar” nuestras vidas. Y aunque nos estemos desmoronando, por lo menos podríamos parecer estar “enteros”. Entonces, es muy inquietante estar en la presencia de Dios y deshacerse por completo al descubrir la profundidad de nuestra propia pecaminosidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Cómo Acercarnos a un Dios Santo  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al principio, la consciencia de la pecaminosidad produce en la persona una aversión hacia Dios. En casi todos los relatos bíblicos de visitas angelicales, los individuos caen aterrorizados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Dios es el único consuelo, El también es el terror supremo: Lo que más necesitamos y de lo que más queremos escondernos. . . Algunas personas hablan como si encontrarse con la mirada de la bondad absoluta sería algo divertido. Necesitan volver a pensarlo. Todavía están sólo jugando con la religión&amp;lt;Ref&amp;gt;C.S. Lewis, ''Mere Christianity'' (New York: Macmillan Publishing Co., Inc., 1943), p. 38.&amp;lt;/Ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt; '''- C.S. Lewis'''}}¿Cuánto más los que ven a Dios en su impresionante santidad? Los israelitas que se pararon ante el Monte Sinaí mientras éste temblaba con la santa presencia de Dios, le rogaron a Moisés que fuera su intermediario, su mediador. Moisés les recordó esto: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando ustedes oyeron la voz que salía de la oscuridad, mientras la montaña ardía en llamas, todos los jefes de sus tribus y sus ancianos vinieron a mí y me dijeron: “El Señor nuestro Dios nos ha mostrado su gloria y su majestad, y hemos oído su voz que salía del fuego. Hoy hemos visto que un simple mortal puede seguir con vida aunque Dios hable con él. Pero, ¿por qué tenemos que morir? Este gran fuego nos consumirá, y moriremos, si seguimos oyendo la voz del SEÑOR nuestro Dios. Pues ¿qué mortal ha oído jamás la voz del Dios viviente hablarle desde el fuego, como la hemos oído nosotros, y ha vivido para contarlo? Acércate tú al SEÑOR nuestro Dios, y escucha todo lo que él te diga. Repítenos luego todo lo que te comunique, y nosotros escucharemos y obedeceremos” (Dt. 5:23-27). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|En Las Crónicas de Narnia, el autor C.S. Lewis usa al noble león Aslan para representar a Jesús. En un punto un personaje dice de Aslan: “No es como si fuera un león domado”.&amp;lt;ref&amp;gt;C.S. Lewis, ''The Voyage of the “Dawn Treader”'' (New York: Macmillan Publishing Co., Inc., 1952), p. 138.&amp;lt;/ref&amp;gt; ¿Puedes pensar en cualquier ejemplo de la Biblia o de tu propia interacción con Dios que demuestra que El no está “domado”?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
}}Una vez oí a John Wimber referirse a las personas que no quieren tener una relación con Dios porque lo consideran algo muy peligroso. Prefieren una relación con el cristianismo o con la iglesia. Aunque este es sin duda el caso de algunos, el verdadero cristiano tiene el deseo de ser santo. El sabe que sólo los puros de corazón verán a Dios (Mt. 5:8), y añora esa pureza que le permitirá contemplar a su Señor. Para el cristiano que está madurando, una consciencia de la santidad de Dios le da seguridad del amor de Dios. Se da cuenta de que a pesar de la santidad de Dios y de su propia pecaminosidad, el Señor es paciente con él. El se merece juicio, pero en vez de eso recibe misericordias que son nuevas cada mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Verdaderamente podríamos considerar nuestros intentos de vivir la vida cristiana como algo débil, pero si tenemos un deseo de santidad podemos recibir ánimo. Dios es el que pone ese deseo y es El el que lo hará realidad. Pero ¿cómo? ¿Cómo cumpliremos con el mandamiento aparentemente imposible de Dios, “Sean santos, porque yo soy santo” (1 P. 1:16)? ¿Cómo podemos acercarnos “Al único y bendito Soberano, Rey de reyes y Señor de señores, al único inmortal, ''que vive en luz inaccesible, ''a quien nadie ha visto ni puede ver, a él sea el honor y el poder eternamente. Amén” (1 Ti. 6:15,16, énfasis nuestro)? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en Hebreos 10:19-23. '''¿Cómo ha escrito de nuevo nuestro Sumo Sacerdote la ley sobre entrar en el lugar santísimo?}}Debemos acercarnos con reverencia, como se demuestra vívidamente a través del ministerio de los sacerdotes del Antiguo Testamento. Para que el sacerdote se pudiera acercar a Dios, tenía que observar regulaciones estrictamente prescritas. No podía entrar al lugar santísimo según su propia voluntad. El sumo sacerdote entraba en el lugar santísimo sólo un día al año en el Día de la Expiación. Primero tenía que ofrecer un sacrificio para sí mismo, la sangre le servía como recordatorio de su pecaminosidad y de la santidad de Dios. Luego tenía que llevar vestiduras especiales. En las orlas del manto se alternaban granadas y campanillas de oro que sonarían para comprobar que todavía estaba vivo, que no había muerto ante la santidad de Dios. Según la tradición, se ataba al sacerdote una cuerda para que los otros sacerdotes lo sacaran sin tener que entrar, en caso que muriera ante la presencia de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|“Oh pecador, ¿puedes dar una razón por la que, desde que te levantaste de la cama esta mañana, Dios no te ha fulminado?&amp;lt;ref&amp;gt;Jonathan Edwards, “Sinners In the Hands of An Angry God.”&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt; '''- Jonathan Edwards'''}}Estas elaboradas precauciones eran una advertencia clara: No tengan en poco la santidad de Dios. Los hijos de Aarón, Nadab y Abiú, aprendieron esa lección duramente. Cuando estos sacerdotes probaron una nueva manera de quemar el incienso ante Jehová, “salió de la presencia del SEÑOR un fuego que los consumió, y murieron ante él” (Lv. 10:2). (No es necesario decir que fue la última vez que hicieron algo novedoso.) En la sobriedad de ese momento Moisés le recordó a Aarón las palabras del Señor: “De esto hablaba el SEÑOR cuando dijo: ‘Entre los que se acercan a mí manifestaré mi santidad, y ante todo el pueblo manifestaré mi gloria’” (Lv. 10:3). Ningún pasaje refleja mejor la revelación central del Antiguo Testamento que el resumen que hace Salomón: “El temor del SEÑOR es el principio del conocimiento” (Pr. 1:7). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La reverencia es esencial, pero nunca llegaríamos ni cerca de la santa presencia de Dios si no fuera por nuestro mediador, Jesucristo mismo. Un mediador es uno que cierra la brecha entre dos grupos opuestos. Nuestro pecado nos ha alejado de Dios y lo ha enojado. Pero no lo ha hecho dejar de amarnos. Su santidad de ninguna manera implica poca disposición de su parte para recibirnos. Al contrario, El tomó la iniciativa al mandar a su Hijo para quitar nuestro pecado, para que en Cristo pudiéramos llegar ante su presencia y gozar de El para siempre. Pablo explicó a los corintios: “En Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo” (2 Co. 5:19). Jesucristo, como nuestro mediador, sufrió la paga de nuestra desobediencia para poder hacer posible la reconciliación. Pero la salvación era el deseo colectivo y el esfuerzo cooperativo del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“La santidad de Dios nos enseña que hay sólo una manera de tratar con el pecado -radical, seria, dolorosa y constantemente. Si no vives así, no vives ante la presencia del Santo de Israel&amp;lt;ref&amp;gt;Sinclair Ferguson, ''A Heart for God'' (Colorado Springs, CO: NavPress, 1985), p. 130.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt; '''- Sinclair Ferguson'''}}Permíteme ofrecer un último pensamiento sobre el sacerdocio del Antiguo Testamento. Era responsabilidad del sacerdote mediar entre Dios y el pueblo. En cada hombrera de la vestidura del sacerdote había una piedra de ónice grabada con los nombres de seis de las tribus de Israel. En el pectoral de la vestidura había doce piedras preciosas diferentes, una por cada una de las doce tribus. Al entrar en el lugar santísimo, el sacerdote simbólicamente llevaba al pueblo de Dios sobre sus hombros y en su corazón. Por supuesto que en los tiempos del Nuevo Testamento Jesús es nuestro Sumo Sacerdote. Tan grande es su amor por nosotros que también nos lleva en sus hombros, llevando así nuestras cargas, y como nuestro amigo compasivo, nos mantiene cerca de su corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Isaías 57:15. '''¿Por qué escogería nuestro santo Dios la segunda habitación que se menciona en este versículo?}}Conocer a Jesús como nuestro mediador nos permite ver a Dios no sólo como fuego consumidor sino como un Padre con el que hemos sido reconciliados.&amp;lt;ref&amp;gt;J.C. Ryle, ''Expository Thoughts on the Gospels: Luke'' (Hertfordshire, England: Evangelical Press, 1879, 1985), p. 71.&amp;lt;/ref&amp;gt; Debemos aplicarnos para conocer y apreciar este vital ministerio de nuestro Señor Jesús. Comprender el significado de su sacerdocio provocará sincera gratitud y una mayor consciencia de todo lo que Dios ha hecho por nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Nuestra Participación  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las promesas más asombrosas de todas las Escrituras es la seguridad de que participaremos de la santidad de Dios: “En efecto, nuestro padres nos disciplinaban por un breve tiempo, como mejor les parecía; pero Dios lo hace para nuestro bien, a fin de que participemos de su santidad” (He. 12:10). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en 2 Corintios 7:1. '''¿Cuál es nuestro motivo para ir en pos de la santidad? ¿Cuál es nuestro método?}}Cuando damos una consideración seria a la santidad de nuestro Señor, nos parece increíble que podamos experimentar cierta medida de ella. Pero eso es lo que este pasaje de Hebreos declara claramente. Tan seguro como Dios disciplina a sus hijos (y el pasaje no deja ninguna duda de eso), gozaremos de una porción de su santidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|“La santidad no es una experiencia; es la reintegración de nuestro carácter, la reconstrucción de una ruina. Es mano de obra experta, un proyecto de largo tiempo, que exige todo lo que Dios nos ha dado para la vida y la santidad&amp;lt;ref&amp;gt;Sinclair Ferguson, ''A Heart for God'', p. 129.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt; '''- Sinclair Ferguson'''}}Que esta promesa tenga que ver con la disciplina, no es algo que nos debe disuadir. La disciplina es el método probado de Dios para perfeccionar a sus hijos, y su disciplina requiere de nuestra activa participación. El capítulo doce de Hebreos hace un llamado a la activa participación de nuestra parte. Fíjate en el lenguaje alentador que emplea el escritor: “Despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia” (v. 1). . . “corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante” (v. 1). . . “En la lucha que ustedes libran contra el pecado” (v. 4). . . “Lo que soportan es para su disciplina” (v. 7). . . “renueven las fuerzas de sus manos cansadas y de sus rodillas debilitadas” (v. 12). . . “Busquen la paz con todos, y la santidad, ''sin la cual nadie verá al Señor” ''(v. 14, énfasis nuestro). La disciplina de nuestro Padre puede ser dolorosa por un tiempo, pero nos prepara para estar por la eternidad con un Dios santo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|&amp;lt;big&amp;gt;4&amp;lt;/big&amp;gt;Todas las disciplinas espirituales que se encuentran en la siguiente lista pueden ayudarte a crecer en la santidad personal. Marca la disciplina en la que eres más deficiente.&lt;br /&gt;
•	Estudio bíblico&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Oración&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Rendición de cuentas&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Adoración&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Ayuno&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Quietud/Reposo}}Jacob era un hombre que ciertamente pasó por muchas dificultades, muchas de ellas se las ocasionó él mismo. Pero al final de su vida ya no era Jacob. Su nombre era Israel. En su camino hubo un cambio de nombre y también un cambio de carácter. Cojeaba al caminar, se apoyaba de su bastón, y adoraba a Dios como el Santo de Israel (He. 11:21). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jeremías dijo: “El gran amor del SEÑOR nunca se acaba, y su compasión jamás se agota” (Lm. 3:22). No merecemos mejor trato del que recibieron Nadab y Abiú. Pero lejos de ser consumidos, nos encontramos siendo el objeto del amor divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quizás en ninguna parte esto esté más claramente ilustrado que en las circunstancias que rodearon la conversión de Saulo de Tarso. El era un celoso perseguidor de la iglesia primitiva, responsable por la muerte de muchos hombres y mujeres que eran seguidores de Jesucristo. Mientras Saulo iba en un viaje oficial a Damasco para sacar y castigar a los cristianos, el mismo Señor intervino dramáticamente y puso un alto a sus actividades. Al volver a contar el incidente al rey Agripa años más tarde, Pablo dijo: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“A eso del mediodía, oh rey, mientras iba por el camino, vi una luz del cielo, más refulgente que el sol, que con su resplandor nos envolvió a mí y a mis acompañantes. Todos caímos al suelo, y yo oí una voz que me decía en arameo: ‘Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? ¿Qué sacas con darte cabezazos contra la pared?’ Entonces pregunté: ‘¿Quién eres, Señor?’ Yo soy Jesús, a quien tú persigues – me contestó el Señor - . Ahora, ponte en pie y escúchame. Me he aparecido a ti con el fin de designarte siervo y testigo de lo que has visto de mí y de lo que te voy a revelar” (Hch. 26:13-16). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''For Further Study:'''&amp;lt;br&amp;gt;Read how Aaron led the Israelites in idolatry while Moses was meeting with God (Ex 32:1-10, 19-28). Contrast that with God’s eventual consecration of Aaron as high priest (Ex 39:27-31, 40:12-16). Did Aaron get what he deserved?}}Es algo fascinante que Saulo saliera vivo de este encuentro. Dios pudo haber sido completamente justificado al destruirlo ahí mismo en el camino a Damasco. Pero en vez de recibir justicia a manos del Santo a quien perseguía, Saulo experimentó el gran amor y aceptación de Dios. Hasta recibió una comisión para servir como embajador de Aquel a quien se había opuesto con tanta vehemencia. ¡Qué gracia tan asombrosa! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La santidad de Dios verdaderamente lo aparta de nosotros, tan lejos como los cielos están de la tierra. Pero gracias a Dios que no le ha impedido extender su mano y convertir a los Jacobos en Israeles y a los Saulos en Pablos. Nuestros nombres quizás no cambien nunca, pero nuestra transformación interna está garantizada cuando nos encontramos con la santidad de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Discusión en Grupo  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#¿Cómo definirías la blasfemia? Da ejemplos de cómo los cristianos, y también los no cristianos, blasfeman contra Dios. &lt;br /&gt;
#Según el autor, ¿por qué consagró Dios tantas cosas como santas en el Antiguo Testamento? &lt;br /&gt;
#3. De todos los discípulos, Juan era el más íntimo del Señor. En vista de eso, ¿qué es lo significante de la reacción de Juan a su visión de Jesús en Apocalipsis 1:10-17? &lt;br /&gt;
#¿ Ha hecho la santidad de Dios que experimentes personalmente el “factor de la desintegración”? (Página 29) &lt;br /&gt;
#¿Cuáles de los atributos de Dios encuentras más atractivos? ¿Más intimidantes? &lt;br /&gt;
#¿Qué tipos de comportamiento podrían indicar que el cristiano tiene demasiada familiaridad con Dios? &lt;br /&gt;
#¿Crees que es ''justo ''que Dios ejecute a las personas? &lt;br /&gt;
#¿Cuál disciplina espiritual escogiste en la Pregunta 4 de este capítulo? ¿Cómo podrías desarrollar esa disciplina? &lt;br /&gt;
#What level of holiness can we expect in this life? &lt;br /&gt;
#¿Qué nivel de santidad podemos esperar en esta vida?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Lectura Recomendada  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Holiness'' por J.C. Ryle (Hertfordshire, England: Evangelical Press, 1979. Originally published in 1879.) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''The Holiness of God'' por R.C. Sproul (Wheaton, IL: Tyndale House Publishers, 1985) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''The Knowledge of the Holy'' por A.W. Tozer (Camp Hill, PA: Christian Publications, Inc., 1978) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Referencias  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esta_Gran_Salvaci%C3%B3n/Los_Frutos_de_la_Justificacion_(II)</id>
		<title>Esta Gran Salvación/Los Frutos de la Justificacion (II)</title>
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				<updated>2009-08-22T20:24:33Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | This Great Salvation/The Fruits of Justification (II)}}En el capítulo anterior hablamos brevemente de la relación especial de la que ahora gozamos. Hablo del hecho de que Dios se ha convertido en nuestro Padre. ¿Recuerdas a nuestro amigo que miraba tristemente por la ventana de su celda abierta? Si tan solo él pudiera darse la vuelta vería más que una puerta abierta. Vería a un Padre que lo espera para recibirlo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Puedo recordar vívidamente un sábado por la mañana con mi padre. Los dos nos encontrábamos sentados a la mesa de la cocina cuando sonó el teléfono. Yo era un joven en ese entonces y estaba apartado de Dios. Al contestar el teléfono, se me heló la sangre. El que llamaba se identificó como un detective del Departamento de Policía del Condado de Montgomery, Estación Glenmont. En palabras policíacas, me informó que me habían observado usando una sustancia controlada (marihuana) en una residencia en particular la noche anterior (lo cual era cierto). Me informó que iba ha ser arrestado y me pidió que me entregara. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi padre podía ver, por mi expresión, que sucedía algo muy malo. “¡¿Qué pasa?!” preguntó. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo sólo pude contestar vagamente, “Me agarraron.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que siguió fueron carcajadas al otro lado de la línea. Unos “amigos” míos me estaban jugando una broma pesada. El tonto infractor de la ley también era un tonto ingenuo. No se me había ocurrido que la policía no arresta a las personas por teléfono. Como cortesía, lo hacen en persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque jamás olvidaré esa broma pesada, lo que más me impresionó fue la reacción de mi Papá. El pudo haberme regañado por ser la desgracia que ciertamente yo era. Pero lo primero que hizo fue afirmar su amor y apoyo. Eso me afectó profundamente. No tengo ninguna duda de que, de ser posible, Papá hubiera tomado mi lugar y mi castigo. Su lealtad era lo contrario de lo que yo merecía. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Tú nos has creado para Ti mismo, oh Dios, y nuestro corazón está inquieto hasta que encuentra su descanso en Ti.” – Agustín}}Jesús contó una historia de otro hijo necio que, después de exigir egoísta y prematuramente su parte de la herencia de la familia, prosiguió a malgastarla. Cuando finalmente se le acabaron todos los recursos, el hijo pródigo decidió regresar a la casa de su padre y pedir la oportunidad, no de ser restituido como hijo, sino de ser empleado como siervo. “Papá, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco que se me llame tu hijo; trátame como si fuera uno de tus jornaleros” (Lc. 15:18-19). El padre tenía todo el derecho de ridiculizar y rechazar al hijo; el sólo aceptarlo como trabajador hubiera sido una señal de verdadera generosidad. Pero al contrario, él esperaba ansiosamente su regreso, y recibió a su hijo con regalos y un banquete. La misericordia de Dios se presenta en esta historia como el padre colma de regalos a su hijo con amor, perdón, y aceptación – algo muy distinto a lo que el hijo esperaba o merecía. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Juan 8:1-11.''' ¿Qué castigo merecía esta mujer por su pecado? ¿Qué recibió?}}Hasta aquí, nuestro estudio de la justificación ha rendido evidencia indiscutible de que ésta en realidad, es una gran salvación. Hemos aprendido a cómo combatir la influencia persistente de la acusación y la adversidad. Hemos navegado los temas serios de nuestro propio pecado, de la santidad y la ira de Dios. Hemos examinado mas de cerca a la Cruz, en la que nuestro Salvador padeció la condena que nosotros merecíamos, para que podamos ser justificados ante Dios. En ella El obtuvo para nosotros paz con Aquel que había sido el objeto de nuestra hostilidad; el perdón de Aquel contra el que habíamos pecado; y una unión con El que nos da poder en nuestra lucha contra el mal. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora concluimos con dos aspectos finales de nuestra herencia en Cristo: la adopción y la esperanza de una gloria futura. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Revelando al Padre  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y los somos! El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo conoció a él. Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios, pero todavía no se ha manifestado lo que habremos de ser. Sabemos, sin embargo, que cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es.” – Juan el Apóstol}}La teología Bíblica nos enseña a esperar una revelación progresiva en la Escritura.&amp;lt;ref name=&amp;quot;One&amp;quot;&amp;gt; Edmund P. Clowney, ''Preaching and Biblical Theology'' (Phillipsburg, NJ: Presbyterian and Reformed Publishing Company, 1961), p. 15. &amp;lt;/ref&amp;gt; Por ejemplo, el misterioso mensaje de Génesis 3 sobre la simiente de una mujer que hiere la cabeza de una serpiente, se hace claro y evidente en la declaración del Nuevo Testamento de la crucifixión y posteriormente la resurrección de Jesús. De forma parecida, el Antiguo Testamento sólo nos da los bosquejos más generales de algo que es una revelación central en el Nuevo Testamento: la paternidad de Dios. Para estar seguros, hay pasajes que se refieren a Israel como el hijo primogénito de Dios y también otras pequeñas indicaciones de esta verdad. Pero aún la idea se refiere regularmente a un sentido nacionalista. El es el Padre de la nación de Israel, no de los individuos. Primordialmente, el Antiguo Testamento presenta a Dios no como nuestro Padre, sino como un Rey grandioso y santo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por supuesto que Dios siempre ha sido Padre, y Jesucristo siempre ha sido Dios el Hijo. Pero era necesario que Jesús viniera y nos revelara a Dios como Padre porque, como explica Juan en su evangelio, El era el único capacitado para hacerlo: “A Dios nadie lo ha visto nunca; el Hijo unigénito, que es Dios y que vive en unión íntima con el Padre, nos lo ha dado a conocer” (Jn. 1:18). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Juan 17:25-26.'''¿Qué propósito tenía Jesús al dar a conocer al Padre?}}En este versículo, “dado a conocer” en el griego, es la palabra de la que se deriva “exégesis”. “Exégesis” quiere decir explicar o repasar los hechos sobre algo. Por ejemplo, hacer exégesis de un pasaje de la Escritura es enseñarlo de una manera que revela su significado. Jesús, quien está al lado del Padre, un lugar de intimidad y ternura, está en la posición perfecta para conocerlo completamente. Y una parte importante del ministerio de Jesús es dárnoslo a conocer. El impartió muy bien esa verdad a sus discípulos, y los evangelios siguen impartiéndola a nosotros hoy. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|Tu iglesia se siente orientada a alcanzar una tribu en una isla remota en el Sur del Pacífico. Debido a que tú eres el único que habla el dialecto polines, te encuentras descendiendo en paracaídas a un campo rodeado de aldeanos curiosos. ¿Cuáles son los primeros atributos de Dios (por ejemplo, su poder o su bondad) que tú “darias a conocer” (exégesis) a esta tribu?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• ___________________________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• ___________________________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• ___________________________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• ___________________________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• ___________________________________}}Cada vez que Jesús se refería a Dios como su Padre, hacía lo que en ese tiempo era una declaración revolucionaria. No todos lo apreciaban. Los fariseos en particular se molestaban porque Jesús, al hablar de Dios como su Padre, él insinuaba que era igual a Dios. Pero el versículo anterior hace claro que Jesús tenía el derecho de “dar a conocer” al Padre (hacer exégesis). Ciertamente, hubiera sido imposible para El no hacerlo. Por el hecho de que era de la misma esencia del el Padre y del Espíritu, Jesús manifestó la identidad de Dios al revelarse a sí mismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este último punto merece que salgamos por una breve tangente. ¿Cuál es la relación entre Dios el Padre y Dios el Hijo? Agustín, el teólogo con más influencia de la Iglesia primitiva, clasifica en tres grupos la enseñanza de la Escritura sobre los diferentes aspectos de esta relación: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Los versículos que revelan que Jesús es inferior a su Padre por su encarnación. El voluntariamente se despojó de su gloria (Fil. 2:5-8) y nació como bebé. Consecuentemente experimentó hambre, sed, fatiga, y otras debilidades que su Padre jamás ha conocido. En su condición humana Jesús sabía que su Padre era más grande, y estuvo dispuesto a buscar y someterse a la dirección de su Padre. Encontramos otro claro ejemplo de esto en el Getsemaní: “Yendo un poco más allá, se postró sobre su rostro y oró: ‘Padre mío, si es posible, no me hagas beber este trago amargo. Pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú’” (Mt. 26:39). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Los versículos que enseñan que Jesús, desde el principio del mundo, era uno con el Padre pero era distinto a El. “En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios” (Jn. 1:1). “Pero de ti, Belén Efrata, pequeña entre los clanes de Judá, saldrá el que gobernará a Israel; sus orígenes se remontan hasta la antigüedad,desde los dias de la eternidad” (Mi. 5:2). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Los versículos que muestran que el Padre y el Hijo no son Dioses separados, sino que son de una misma esencia. “El Padre y yo somos uno” (Jn. 10:30).&amp;lt;ref name=&amp;quot;Two&amp;quot;&amp;gt;Gordon R. Lewis, ''Confronting the Cults'' (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1966), p. 25.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Para más estudio:'''Lee Deuteronomio 6:4 y comprenderás por qué los fariseos acusaron a Jesús de blasfemia cuando dijo que Dios era su padre. ¿Qué versículos puedes encontrar en el Nuevo Testamento que imparten luz a la Trinidad?}}¿Quieres conocer al Padre? Mira a Jesús. La noche de la última cena Felipe dijo: “-Señor. . .muéstranos al Padre y con eso nos basta.” Jesús le dijo: “El que me ha visto a mí, ''ha'' visto al Padre” (Jn. 14:8-9, énfasis nuestro). ¿Quieres conocer los caminos del Padre? Mira a Jesús. “Ciertamente les aseguro que el hijo no puede hacer nada por su propia cuenta, sino solamente lo que ve que su padre hace, porque cualquier cosa que hace el padre, la hace también el hijo” (Jn. 5:19). ¿Quieres aumentar tu conocimiento del Padre? Mira a Jesús. “El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es” (Heb. 1:3). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús redefinió nuestra relación con Dios. En un momento privado con sus discípulos poco antes de su muerte, Jesús dijo: “Ya no los llamo siervos, porque el siervo no está al tanto de lo que hace su amo; los he llamado amigos, porque todo lo que a mi Padre le oí decir se lo he dado a conocer a ustedes” (Jn. 15:15). Por medio de la enseñanza de la Ley, el pueblo judío aprendió a reverenciar a un severo y distante Amo. Por medio de la vida y muerte de Jesús hemos sido reconciliados a un amoroso e íntimo Padre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Adopción: Nuestro Antídoto para La Angustia  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“¿Qué es un cristiano? La pregunta puede ser contestada de muchas maneras, pero la respuesta más significativa que conozco es que un cristiano es uno que tiene a Dios por Padre.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Three&amp;quot;&amp;gt;J.I. Packer, ''Knowing God'' (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1973), p. 181.&amp;lt;/ref&amp;gt; – J.I. Packer}}Esta relación única entre Dios y todos los que han sido justificados se explica en la doctrina de la adopción, a la que también nos referimos como un “status de hijo”. Señala nuestro lugar como hijos de Dios y se refiere al medio por el que nos hacemos sus hijos. Ser adoptado a la familia de Dios toma lugar no por nacimiento, sino por renacimiento. Ocurre no por maduración, sino por regeneración. No es natural, es sobrenatural.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Four&amp;quot;&amp;gt;Ibid.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La adopción es un regalo de gracia que se hace nuestro al recibir a Jesucristo. “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios” (Jn. 1:12). Toma nota de la condición: Dios no es el padre universal de toda la humanidad. Esa es una noción presuntuosa y humanística. Dios es el ''creador'' de todos, pero es el Padre sólo de los que han recibido a Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La palabra “adopción” se encuentra en la Biblia usada exclusivamente en las escrituras de Pablo. Habiendo crecido en Tarso, él estaría familiarizado con la costumbre según existía en el imperio romano. La adopción en ese entonces era diferente de nuestro concepto presente en por lo menos dos puntos importantes. Primero, los griegos y los romanos adoptaban a los adultos, no a los infantes. En vez de ser entregado para adopción, un bebé despreciado (casi siempre una niña) típicamente era desechado y se le dejaba a la intemperie para que muriera. La documentación de esos tiempos refleja la realidad de esta práctica inhumana con un tono escalofriante y cruel. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, debido a que éste era primordialmente un arreglo legal, la adopción en el mundo Gentil carecía del caluroso amor sin egoísmo con el que la asociamos hoy. Era algo pragmático – una transacción de negocios. Si a alguien le faltaba un heredero, adoptaba a un varón mayor de edad para pasarle la herencia y los bienes de la familia. La adopción servía como una forma de seguro social. Según un comentarista, “El hijo adoptado pasaba inmediatamente a recibir los derechos del padre y se encargaba de los ingresos asignados para mantener a este y a su familia hasta el fin de sus vidas. . .Entonces, la adopción era una manera de asegurarse en la vejez.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Five&amp;quot;&amp;gt;W. v. Martitz, ''Theological Dictionary of the New Testament, Vol. VIII,'' G. Kittle and G. Friedrich, Eds. (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1972), p. 398.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque Pablo sin duda, se daba cuenta del modelo de adopción romano, es más probable que su conocimiento de la historia del Antiguo Testamento y del pueblo judío formara su perspectiva sobre la adopción. Aunque la palabra “adopción” nunca aparece en el Antiguo Testamento, el concepto ciertamente sí ocurre. Y es ahí que encontramos la bondad, el gozo, y el amor de sacrificio que nosotros (junto con Pablo) relacionamos con la adopción. William Hendriksen escribe, “Cuán totalmente diferente (del modelo romano) es la naturaleza de la adopción según se practicaba en el Antiguo Testamento. . .¿Acaso la hija del Faraón no ‘adoptó’ a Moisés (Ex. 2:10), aunque era, hablando humanamente, sólo un niño indefenso? ¿Acaso Mardoqueo no crió a su prima, una ''niña'' llamada Ester (Est. 2:7)?”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Six&amp;quot;&amp;gt; William Hendrikson, ''New Testament Commentary, Romans - Chapters 1–8'' (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1980), p. 259.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frecuentemente, las escrituras de Pablo emplean palabras del lenguaje común y les imparten un profundo significado espiritual. Hendriksen sugiere que su referencia a la adopción sigue ese patrón: “Cuando en Romanos 8:15 y en Gálatas 4:5 Pablo usa la palabra “adopción”, la ''palabra'' y el ''término legal'' fueron prestados de la práctica romana, pero no la ''esencia'' de la revelación divina en el Antiguo Testamento.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Seven&amp;quot;&amp;gt;Ibid.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Juan 14:1-4.''' En vez de abandonarte a una existencia sin significado, Dios está preparando un lugar sólo para ti, ¡y es un lugar muy lujoso!}}La adopción toca una profunda necesidad humana, una inseguridad universal. El Nuevo Testamento habla de “todos los que por temor a la muerte estaban sometidos a esclavitud durante toda la vida” (He. 2:15). Por supuesto que muchos afirman no tener miedo. Pero toda la raza humana lucha bajo lo que un filósofo alemán del siglo veinte ha llamado “angst” [angustia]”, una molestosa ansiedad que acecha bajo la superficie del alma. Esta no es una ansiedad que se puede trazar a ninguna causa específica. Es incierta y está llena de sombras – pero es muy real. Algunos han descrito esta ansiedad como la sensación de ser lanzado a una brutal e incomprensible existencia, o de ser abandonado por los padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La salvación por medio de Jesucristo es la única solución para este temor. “Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: ''‘¡Abba!'' ¡Padre!’” (Ro. 8:15). Quizás la única manera de captar el vívido lenguaje de este versículo es con una historia verdadera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“[La adopción] otorga a sus beneficiarios no sólo un nuevo nombre, un nuevo lugar legal, y una nueva relación familiar, sino también una nueva imagen, la imagen de Cristo (Ro. 8:29). Los padres terrenales pueden amar mucho a un hijo adoptado. Sin embargo, hasta cierto punto, son incapaces de impartir su espíritu a ese hijo; pero cuando Dios adopta, El nos imparte el Espíritu de su Hijo.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Eight&amp;quot;&amp;gt;Ibid.&amp;lt;/ref&amp;gt; – William Hendriksen}}Tengo un amigo que adoptó a una niña en Seúl, Corea. El describe lo difícil que fue estar en el orfanato entre tantos niños necesitados y despreciados. Todos ansiaban recibir atención, y se acercaban a él esperando recibir un toque de su mano o una sonrisa. Ver sus caritas desesperadas le hizo querer llevárselos a todos. Pero tan doloroso como fue tener que rechazar a los demás, él recuerda ese momento radiante cuando eligió a su futura hija René y la tomó en sus brazos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, cuando René lucha con las inseguridades típicas de la niñez, lo único que tiene que hacer es preguntar: “Papá, ¿de verdad me amas?” Debido a que fue adoptada, su padre puede contestarle en una forma única. “René”, puede decirle, “no me obligaron a quererte. Yo no tuve que traerte a mi familia por obligación. Yo no estaba bajo ninguna exigencia , sino que yo lo ''quise,'' René. Yo te quería tanto que viajé al otro lado del mundo a buscarte, sólo para que seas mi hija. Yo te escogí a propósito, René, y yo siempre, siempre te amaré .” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|Describe brevemente tres cosas que cambian la vida de un niño con la adopción humana, luego describe los cambios correspondientes que ocurren con la adopción divina.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Adopción Humana / Adopción Divina&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• ________________  • ________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• ________________  • ________________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• ________________  • ________________}}Jesús no tenía que dejar el cielo y venir a la tierra. El no estaba bajo ninguna obligación. ¿Por qué vino? Para poder mirarte fijamente a los ojos y decir: “¡A ti! ¡Te escojo a ''ti''! Ya no estarás alejado, ya no serás mi enemigo. Yo voy a cambiarte. Voy a estar reconciliado contigo. ''¡Tú serás mi hijo!”'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para estar seguro de que comprendamos todo lo que implica la adopción, Pablo usa la palabra aramea “Abba”. Es una palabra informal que reside en el vocabulario de cualquier niño pequeño – la traduciríamos como “papi”. Es así como Jesús se dirigió a Dios mientras sudaba gotas de sangre en el Getsemaní. No se acercó a su Padre con el tono de voz seria y cortés que se podría esperar de un alumno de buena conducta. En su pasión El oró: ''“¡Abba! ¡Papi!”'' Pablo dice que la adopción evoca un ''gemido'' de nuestro corazón, una palabra muy fuerte. Y oye las palabras de Martín Lutero en el siglo dieciséis sobre esta frase: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta es una palabra muy pequeña, pero a pesar de eso, incorpora todas las cosas. La boca no habla, pero el afecto del corazón habla de esta manera. Aunque yo esté oprimido, rodeado de angustia y terror por todos lados, y aunque parezca abandonado y totalmente expulsado de Tu presencia, con todo soy tu hijo, y Tu eres mi Padre gracias a Cristo: Yo soy amado gracias al Amado. Por lo tanto esta pequeña palabra, Padre, concebida enérgicamente en el corazón sobrepasa toda elocuencia de Demóstenes, Cicerón, y de los más elocuentes oradores que han existido en el mundo. Este asunto no se expresa con palabras, sino con gemidos. Estos gemidos no pueden ser expresados con ninguna palabra de elocuencia, pues ninguna lengua los puede expresar.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Nine&amp;quot;&amp;gt; F.F. Bruce, ''Tyndale New Testament Commentary, Romans'' (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1963), pp. 166–67. &amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Para más estudio:'''Según Gálatas 4:1-7, aunque éramos herederos de una rica herencia, algo tenía que tomar lugar antes de que pudiéramos ganar nuestra herencia. ¿Qué era?}}La palabra “Abba” indica libertad, confianza, reconocimiento gozoso, respuesta dulce, gratitud irresistible, y confianza filial.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Ten&amp;quot;&amp;gt;William Hendrikson, ''Romans Commentary,'' p. 258.&amp;lt;/ref&amp;gt;En esta palabra encontramos nuestro antídoto a la angustia. El Espíritu que hemos recibido, en vez de producir temor y esclavitud, nos ha hecho libres para clamar a Dios de la manera más íntima posible. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi parte favorita del día es cuando llego a casa después del trabajo para el deleite de mis cuatro hijos, que repetidamente dicen: “¡Papito! ¡Papito!” mientras me cubren de besos y abrazos. Tan simple e informal como es este saludo para ellos, es maravilloso y satisfactorio para mí. No dudo que nuestros clamores afectan a nuestro Padre celestial de una manera similar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Sintiendo el Cuidado del Padre  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En más de un punto en este libro hemos visto que la justificación es una realidad objetiva que no es afectada por el estado cambiante de nuestras emociones. Los sentimientos son una base deficiente para nuestra comunión con Dios, y lo emocional con frecuencia es contra productivo. Pero discutir contra los sentimientos y definir la fe solamente en términos de hechos y acciones es quitar el corazón del amor de Dios. Si las emociones son tan fáciles de reconocer y apreciar en las relaciones humanas, ¿por qué hemos de eliminarlas de nuestra relación con Dios? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|A cualquier árbol que confunda su fruto con sus raíces se le hará difícil crecer. Eso también es cierto con los cristianos. Con la ayuda del siguiente diagrama, identifica cinco raíces (en Romanos 8:29-30, ve las páginas 3-4 para recordar) y nueve frutos (en Gálatas 5:22) de la vida cristiana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Frutos 1. _______________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2. _______________ 3. _______________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4. _______________ 5. _______________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
6. _______________ 7. _______________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
8. _______________ 9. _______________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Raíces 1. _______________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2. _______________ 3. _______________&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4. _______________ 5. _______________}}Hay un elemento subjetivo en el conocimiento de Dios, y esto es a lo que Pablo se refiere en Romanos 8:16: “El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.” El sentido interno de la presencia de Dios, el conocimiento emocional de su Espíritu amoroso es un fruto importante (aunque no una raíz) de la justificación. Creer de otro modo es algo sub-cristiano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las funciones más importantes del Espíritu Santo es bendecirnos con la seguridad de que en verdad somos hijos de Dios. Como dijo una vez el filósofo Blas Pascal: “El corazón tiene razones que la razón desconoce.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Eleven&amp;quot;&amp;gt;D. Martyn Lloyd-Jones, ''Romans: An Exposition of Chapter 8:5-17'' (Grand Rapids, MI: Zondervan Publishing House, 1974), p. 243.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No es mi intención sugerir que uno debe convertirse en un místico para gozar de la experiencia del amor de Dios. De hecho, entre más conocimiento adquirimos sobre lo que dicen las Escrituras de la paternidad de Dios, más cuenta nos daremos de su continua presencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El hecho de que somos parte de la familia de Dios es algo maravilloso, aunque a primera vista quizás eso no sea evidente. Después de todo, la mayoría de nosotros nos criamos dentro de una familia y no lo apreciamos. Quizás fallamos en apreciar debidamente el alcance del amor de sacrificio de mamá y la provisión de papá. La gratitud no viene automáticamente. Lo triste es que si no aprendemos a ser agradecidos por estas bendiciones, llegamos a esperarlas como algo que nos merecemos. De la misma manera podemos dejar de apreciar la bondad de nuestro Padre. Aquí nos encontramos, huérfanos trasladados de los callejones más inmundos al palacio mismo del Rey, y con todo, nuestra tendencia es protestar y quejarnos. Cuán afortunados somos de tener un Padre cuyo amor es sobrepasado sólo por su paciencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Salmos 145:15-16.''' Toma un momento para dar gracias a Dios por la manera en que El te ha abierto su mano.}}Un breve recorrido a algunas de las muchas maneras en que nuestro Padre cuida de nosotros nos puede ayudar a apreciar de su amor más plenamente. Para comenzar, no pasemos por alto su cuidado providencial. Todos sabemos que El hace que caiga la lluvia tanto sobre el injusto como sobre el justo, pero eso no lo hace menos maravilloso. Detente y piensa en todas las cosas “comunes” que no apreciamos lo suficiente como el alimento, albergue, familia, y amigos. Estos regalos de un Padre amoroso no son con menos gracia que la profecía y las palabras de sabiduría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El lenguaje es un poco arcaico, pero Sir Robert Grant capta muy bien la maravilla de la providencia de nuestro Padre en su himno titulado ''O Worship the King'' [Oh adorad al Rey]: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tu abundante cuidado, ¿qué lengua puede recitar? Respira en el aire, brilla en la luz. Fluye de los montes, desciende a la pradera, Y dulcemente destila en el rocío y la lluvia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Estar bien con Dios el juez es algo grande, pero ser amado y cuidado por Dios el padre es algo más grande.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Twelve&amp;quot;&amp;gt;J.I. Packer, ''Knowing God,'' p. 188.&amp;lt;/ref&amp;gt; – J.I. Packer}}Estas expresiones de la cariñosa consideración de nuestro Padre se merecen el uso de la poesía. ¡Y el meditar en esos beneficios tiene la gran ventaja de ponernos exactamente en nuestro lugar! No hay lugar para el orgullo cuando vemos cuán dependientes somos de la provisión providencial de nuestro Padre. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los ingleses son gente de muchos títulos. Abundan los señores y las damas, los duques y los condes. Un título muy interesante es “Señor Protector”. El rey Edward era sólo un niño cuando heredó el trono de su padre, Henry VIII, así que le tocó al Señor Protector encargarse del joven rey como también de los asuntos del reino. Dios es nuestro Señor Protector. El se encarga de nuestros asuntos, para nuestro bien y nos protege de peligro efectivamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Para más estudio:''' Para un profundo análisis del cuidado paternal de Dios hacia su pueblo inmerecido, ve Oseas 11:1-4 (también Deuteronomio 33:27).}}Por naturaleza soy una persona muy pacífica, no soy dado en lo absoluto al mal genio (excepto en el campo de golf). Pero he notado cierto coraje o enojo justo que se desata dentro de mí cuando algo amenaza a mi esposa y a mis hijos. Parece algo casi instintivo. Yo creo que Dios me lo ha dado, y aunque estoy seguro de que podría expresarlo pecaminosamente, no tiene que ser así – es para la protección de mi familia. Tener un Padre celestial que nos protege nos permite descansar en una confianza como la de un niño, tal como mi padre humano me sirvió de refugio durante una experiencia difícil hace varios años. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El primer embarazo de mi esposa terminó en la muerte del bebé antes de nacer. Fue un tiempo de mucho sufrimiento. Pero ninguno de nosotros estaba preparado para el peligro que siguió. Debido a que perdimos al bebé a la medianoche, el doctor nos dijo que fueramos al hospital temprano por la mañana. Clara sangraba profusamente, pero supusimos que eso era normal. . .hasta las 6:00 a.m., cuando se desmayó y entró a un estado de shock. Yo luchaba tratando de llamar a una ambulancia y al mismo tiempo cuidar de ella. Aunque por un tiempo fue cosa de vida o muerte, por fin la llevamos al hospital donde su condición se estabilizó. ¡Qué alivio! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|Lee Salmos 18:1-19 y luego contesta las siguientes preguntas:&lt;br /&gt;
• ¿Qué títulos usa David para referirse a Dios? (v. 1-2)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• ¿A quién llamó David cuando estaba en dificultad? (v. 3, 6)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• ¿Por qué Dios nos rescata? (v. 19)&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;}}Parte del trabajo de un pastor es manejar responsablemente los tiempos de crisis, así que durante toda la mañana me encargué de los formularios para internarla y otros detalles y mantuve bajo control mis emociones. Luego llegó el momento de hacer llamadas telefónicas para comunicar a los demás lo que había pasado. Todo iba bien hasta que llamé a mis padres y mi padre contestó el teléfono. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Papá, perdimos al bebé. Clara perdió al bebé anoche. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Ay, Rob, realmente siento mucho escuchar eso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando él pronunció esas pocas palabras, sencillas y sinceras, algo se desmoronó dentro de mí y rompí en llanto. Me sorprendí de la intensidad de mi éste y lo rápido que me había sobrevenido. Luego me di cuenta de que en la presencia de mi padre yo no tenía que estar a cargo. Estaba libre para soltar la emoción que se había acumulado dentro de mí. Podía ser su hijo. Bajo la sombra de protección de nuestro Padre celestial estamos libres de ser vulnerables y de expresar nuestras emociones más profundas. (¡Por supuesto también es cierto que si el llanto dura mucho tiempo, Papá te animará a que dejes de lloriquear y que sigas con tus asuntos!) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay una cantidad sin límite de mineral espiritual que podemos sacar de la mina que es la revelación de Dios como nuestro Padre. Y no importa cuántas cualidades divinas podamos ver en nuestros padres terrenales, están muy, muy lejos de ser como nuestro Padre celestial. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Contemplando el Futuro  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Los que nacen una sola vez, mueren dos veces. Experimentan una muerte temporal y una muerte eterna. Pero los que nacen dos veces, mueren una sola vez; pues la muerte segunda no tiene ningún poder sobre ellos.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Thirteen&amp;quot;&amp;gt;William S. Plumer, ''The Grace of Christ'' (Philadelphia, PA: Presbyterian Board of Publication, 1853), p. 266.&amp;lt;/ref&amp;gt; – William S. Plumer}}¿Qué hizo que Dios nos diera el incomparable privilegio de pertenecer a su familia? Pablo contempla el pasado eterno para darnos una respuesta: “Dios nos escogió en El antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de El. En amor nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad” (Ef. 1:4-5). Fue el amor de Dios lo que trajo esta gran salvación. Ten la seguridad de que tu propio mérito individual (o falta del mismo) nunca fue un factor. Dios, en la maravilla de su amor, decidió adoptarte antes de la creación del mundo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Qué gran consuelo es saber que el hecho de que Dios nos haya escogido no tuvo nada que ver con cuán atractivos, listos, o buenos seamos. Si así fuera el caso, ¡quizás se sentiría tentado a cambiarnos por un mejor modelo! No nos ganamos la adopción por medio de nuestras obras y no permanecemos en ella por obras. La adopción es un regalo de gracia que se originó en el corazón de Dios al comienzo del tiempo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|¿Cuál de los siguientes indicará el regreso del Señor? (Marca todos los que aplican)&lt;br /&gt;
❏ El sonido de una trompeta&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Una venta “especial del rapto” de sepulturas usadas&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ La resurrección de los  muertos justos&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Casas, automóviles, y  zapatos deportivos abandonados&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Una reunión en las nubes&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ La 77ª edición (revisada y  actualizada) de ''Por qué el Rapto tendrá lugar el. . .''}}Contemplar la el pasado eterno provoca un fluir de gratitud, pero es igualmente emocionante contemplar el futuro eterno. Todavía nos queda por ver el cumplimiento de todo lo que conlleva la adopción. Pablo habla por todos los cristianos cuando expresa su gran anticipación del futuro: “También nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de nuestro cuerpo” (Ro. 8:23). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A pesar de nuestro presente estado como hijos e hijas de Dios, nuestra adopción no será totalmente consumada hasta el día en que Dios redima, o resucite, nuestros cuerpos. En la iglesia, pocos temas han provocado tanta especulación y emoción como éste. Todos tenemos un deseo de comprender lo que nos espera al final de los tiempos. Aunque para la mente natural estas cosas están envueltas en misterio, las Escrituras nos dan los bosquejos generales de lo que podemos esperar que suceda. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La Biblia revela que hay tres etapas en la existencia del hombre. Primero está el ''estado natural'', que abarca el tiempo desde nuestra concepción hasta la muerte física. El cuerpo y el alma se unen. Esta es la vida según la conocemos en el mundo presente. A pesar del hecho de que este estado involucra mucho temor y sufrimiento, unos cuantos nos apresuramos para entrar en la segunda etapa – el ''estado intermediario.'' Este período se extiende desde el momento de nuestra muerte hasta el regreso de Jesucristo y se caracteriza por una separación entre el cuerpo y el alma o espíritu (estoy usando las palabras intercambiadamente). La parte física de nosotros volverá al polvo mientras que la parte que no es material, el espíritu, “volverá a Dios, que es quien lo dio” (Ec. 12:7). El espíritu de todos los que han muerto en Cristo está actualmente con Cristo. No encontrarás mejor hogar que éste. Pablo, sabiendo que se enfrentaba con la verdadera posibilidad de la muerte, hizo muy claro el hecho de que el estado intermedio le parecía superior al natural: “Me siento presionado por dos posibilidades: deseo partir y estar con Cristo, que es muchísimo mejor” (Fil. 1:23). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Eclesiastés 3:11.''' ¿Dónde se originó nuestro interés en el futuro?}}Mientras colgaba de la Cruz, Jesús prometió al ladrón arrepentido que ese mismo día estaría con El en el paraíso (Lc 23:43). Una comparación de esto con 2 Corintios 12:1-4 muestra que “cielo,” “paraíso,” y “estar con Jesús” se refieren al mismo lugar. En este estado intermedio no estaremos inconscientes (“alma dormida”) ni tampoco prestaremos ningún servicio temporal en el purgatorio, las cuales no son doctrinas bíblicas. Seremos instantáneamente transformados a la imagen de Jesús, dando así por completa nuestra santificación. Ya no seremos acosados por la presencia del pecado. Lo mejor de todo es que gozaremos de comunión con el Señor sin interrupción. Eso es lo único que me interesa. Mientras esté con El, no tendré ninguna ansiedad sobre ningún detalle no resuelto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“El hecho de que viviremos otra vez, ciertamente no es más maravilloso o misterioso que el hecho de que estamos vivos ahora. La verdadera maravilla más bien parece ser que después de no haber existido por una eternidad pasada, ahora existimos. . .Ciertamente  es mucho más increíble pasar del estado de ''no'' haber sido a ser, que el de ''pasar de ser'' a continuar siendo”.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Fourteen&amp;quot;&amp;gt;Loraine Boettner, ''Immortality'' (Phillipsburg, NJ: Presbyterian and Reformed Publishing House, 1956, 1984), p. 59.&amp;lt;/ref&amp;gt; – Loraine Boettner}}Aunque este estado intermedio será grandioso, no es el ''estado final'' de nuestra existencia. Viene el momento cuando “sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados” (1 Co. 15:52). Esto también se conoce como el ''estado glorificado'' y dará comienzo al regreso de nuestro Señor. Ese día los muertos serán resucitados y reunidos con su cuerpo glorificado. Una vez más es Pablo quien describe lo que traerá este día: “En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo. El transformará nuestro cuerpo corruptible para que sea como su cuerpo glorioso, mediante el poder con que somete a sí mismo todas las cosas” (Fil. 3:20-21). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El capítulo más largo de todas las epístolas de Pablo, 1 Corintios 15, se concentra casi exclusivamente en nuestra resurrección venidera. El escribió el capítulo en respuesta a ciertos miembros de la iglesia en Corinto que consideraban la resurrección algo inconcebible y no necesario. En caso de que tengamos alguna tendencia corintia, notemos los puntos sobresalientes de la instrucción de Pablo en este capítulo: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• La resurrección es esencial para el cristianismo. Si se quita la resurrección de Jesús, se quita la base para el perdón (v. 12-19). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|Aquí está un inventario abreviado de las cosas que tendremos que dejar atrás cuando tomemos nuestro estado glorificado. Selecciona las que preferirías llevarte a la eternidad.&lt;br /&gt;
❏ Tensión&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Demasiado peso&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Depresión&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Suspiros y tristezas&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Computadoras que no funcionan bien&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Impuestos&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Acné&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Temor&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Enfermedades y dolencias&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Confusión sobre la voluntad de Dios}}• Jesucristo es la primicia de los que resucitarán; su resurrección garantiza la resurrección de todos los que están en Cristo (v. 20-22). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• La muerte, nuestro último y peor enemigo, será vencida por medio de la resurrección. Porque Jesús murió y resucitó, El ya no está sujeto a la muerte. La misma realidad espera a los que son suyos. Aunque todos tenemos una aversión natural a la muerte, la Palabra de Dios, el ejemplo de Jesús, y la presencia del Espíritu Santo son suficientes para pastorearnos aún por ese oscuro valle tenebroso. En vez de devorar al cristiano, la muerte en sí es devorada por la victoria – la victoria de Jesucristo (v. 54-56). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• ¿Cómo serán estos glorificados cuerpos de resurección? Pablo dice que tendrán cierto parecido a nuestros cuerpos presentes pero que también se diferenciarán de maneras significativas. La relación entre una bellota y un roble puede servir como una buena metáfora para describir la diferencia. También podemos verla al estudiar las apariciones de Jesús después de su resurrección. Nuestro nuevo cuerpo será imperecedero, poderoso, glorioso, y de una naturaleza principalmente espiritual (v. 35-44). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Acaba con la Basura y el Estiércol  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tratar de cerrar este capítulo final me da una nueva apreciación por Pablo, cuyos largos tributos a la gracia y misericordia de Dios hicieron de las oraciones largas una forma de arte. ¿Dónde se puede parar? La doctrina de la justificación no tiene paralelo en su alcance y su belleza. No es coincidencia que los cuatro seres vivientes proclaman continuamente la santidad del Señor, y que con cada declaración los veinticuatro ancianos se postran en continua adoración ante el glorificado Cordero de Dios (Ap. 4:8-11). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Para más estudio:''' Considera estas palabras de un viejo himno: “No puede el mundo ser mi hogar, soy peregrino aquí.” Con esa mentalidad de peregrino, lee 2 Corintios 5:1-5. ¿Dónde estaba la ciudadanía de Pablo? ¿Dónde está la tuya?}}La parábola de Jesús del banquete de bodas nos deja con la perfecta mezcla de celebración y sobriedad (Mt. 22:2-14). Quizás conoces muy bien la historia. Un rey daba una fiesta de bodas para su hijo, y mandó invitaciones por todo su reino. Pero cuando sus invitados de honor rechazaron su invitación, el rey se negó a cambiar sus planes. “Vayan al cruce de los caminos e inviten al banquete a todos los que encuentren”, dijo el rey. Pronto los salones estaban llenos. Estos invitados de clase baja no estaban acostumbrados a la etiqueta real, así que es probable que el rey los vistiera con ropas dignas para la ocasión. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En medio de la celebración el rey entró al salón para ver a sus invitados, y es aquí que encontramos el punto crítico de la parábola: “Notó que allí había un hombre que no estaba vestido con el traje de boda. ‘Amigo, ¿cómo entraste aquí sin el traje de boda?’ le dijo.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“La mejor porción de la existencia de todo cristiano está [todavía] por delante.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Fifteen&amp;quot;&amp;gt;William Plumer, ''The Grace of Christ,'' p. 404.&amp;lt;/ref&amp;gt; – William S. Plumer}}Al tratar de comprender la indignación del rey, algunos han supuesto que era costumbre en los tiempos de Jesús que el anfitrión ofreciera a sus invitados ropas de boda, especialmente a los invitados de pocos medios. Este invitado mal vestido no era una víctima inocente de la pobreza; él obviamente había despreciado la generosa provisión de su anfitrión. El rey, sin dudarlo ordenó que fuera atado de pies y manos y echado a la oscuridad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Dios Todopoderoso nos ha recogido del cruce de los caminos y nos ha ofrecido un lugar en la fiesta de bodas de su Hijo. El nos ha dado mantos de justicia en lugar de nuestros trapos de inmundicia. Nos espera una tremenda, eterna celebración. Pero observemos el código de vestimenta. Las ropas cosidas a mano, sin importar con cuánta diligencia o esmero hayan sido confeccionadas, insultarán al Señor del banquete. Sólo el regalo gratuito de la justificación, la obra consumada de nuestro Señor Jesucristo, nos puede introducir al favor y a la presencia de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Si yo tuviera toda la fe de los patriarcas”, dijo un santo del siglo diecinueve, “todo el celo de los profetas, y todas las buenas obras de los apóstoles, todo el santo sufrimiento de los mártires, y toda la resplandeciente devoción de los serafines; yo lo desecharía todo, en punto de dependencia, y lo consideraría basura y estiércol, al ponerlo en competencia con la muerte infinitamente preciosa, y la justicia infinitamente digna del Señor Jesucristo.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Sixteen&amp;quot;&amp;gt;Ibid., p. 236–37.&amp;lt;/ref&amp;gt; Salvos de la ira de Dios y justificados por su gracia, sólo hemos comenzado a comprender la magnitud de esta gran salvación. Pero todavía tenemos un poco de tiempo. De hecho es una eternidad, aunque aun eso quizás no sea suficiente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Discusión en Grupo  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1. ¿Cuál es el mejor recuerdo que tienes de tu padre? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2. Habla de la “angustia” que describe el autor en la página 78. ¿Cómo se expresa esto en los que no han sido justificados en Cristo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3. Habla de tu reacción a la historia sobre la adopción de René en las páginas 78-79. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4. Escribe tres adjetivos que te vienen a la mente cuando oyes la palabra “juez”. ¿Qué de la palabra “Padre”? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5. ¿Has tenido alguna experiencia con tu padre humano que te hace difícil el acercarte a tu Padre celestial? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
6. “Qué gran consuelo es saber que el hecho de que Dios nos haya escogido no tuvo nada que ver con cuán atractivos, listos, o buenos seamos”, escribe el autor (página 84). Entonces, ¿qué fue lo que lo motivó para adoptarnos? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
7. ¿Hay algo que te haría sentir incómodo al llamar a Dios “Papi” en tus oraciones? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
8. ¿Cómo cuidó de ti tu Padre celestial la semana pasada? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
9. ¿Cuál de los siguientes expresa mejor tu esperanza de gloria futura? A.) ¡No puedo esperar! B.) Me parece bueno. C.) No estoy listo. D.) ¿Un vuelo de ida a dónde? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
10. Lee en voz alta Hebreos 11:13-16. ¿Qué caracterizaba a los individuos que se mencionan aquí? ¿Cómo podemos nosotros desarrollar un deseo parecido? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Lectura Recomendada  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Inmortality'' por Loraine Boettner (Phillipsburg, NJ: Presbyterian and Reformed Publishing Company, 1984) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''The Bible on the Life Hereafter'' por William Hendriksen (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1987) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''The Atonement'' por Leon Morris (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1984) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''The Glory of Christ'' por Peter Lewis (Chicago, IL: Moody Press, 1997) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esta_Gran_Salvaci%C3%B3n/Los_Frutos_De_La_Justificacion_(I)</id>
		<title>Esta Gran Salvación/Los Frutos De La Justificacion (I)</title>
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				<updated>2009-08-22T20:24:19Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | This Great Salvation/The Fruits of Justification (I)}}¿Alguna vez has notado cuán pocos libros cristianos existen que tienen cubiertas interesantes? Oh, por supuesto que hay unos cuantos – como el de Franky Schaeffer ''A Time for Anger'' [Tiempo para la ira], con la pintura de Pieter Brueghel “The Blind Leading the Blind” [“El ciego guiando al ciego”]. Me intrigó a tal punto que busqué una copia de la pintura y la mandé a enmarcar para mi oficina. Y luego están las pinturas encantadoras de las cubiertas de los libros de C.S. Lewis, ''Chronicles of Narnia'' [Las Crónicas de Narnia] que casi nos transportan allí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las cubiertas de libro más fascinantes que he visto apareció en una serie de panfletos. La ilustración muestra a un hombre solitario mirando distraídamente a través de la ventana de una celda. Al observarla uno se da cuenta de que la puerta de la celda está entreabierta detrás de él. Pero él no se da cuenta. Si tan sólo se diera la vuelta vería que puede salir caminando, un hombre libre. Pero permanece encerrado por su propia ignorancia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Lucas 4:18-19.''' ¿Te das cuenta de que esta “Proclamación de Emancipación” fue hecha para ti?}}El punto está bastante claro. Muchos cristianos – no, la ''mayoría'' de los cristianos – son como este hombre. Lamentablemente no se dan cuenta de la libertad y los privilegios que son suyos a través del evangelio de Jesucristo. Son santos innecesariamente encarcelados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para cambiar la ilustración un poco, muchos esclavos siguieron viviendo como siempre habían vivido aún después de la Proclamación de Emancipación. A algunos cuantos los mantuvieron ignorantes de su nueva posición. Otros, aunque se daban cuenta de su libertad, nunca salieron de la plantación debido al temor. La libertad exige valentía y lleva consigo gran responsabilidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parece que el evangelio ha hecho poca diferencia en la vida de innumerables cristianos. Aunque son verdaderamente justificados y la sentencia de condenación se les ha sido levantada, el mismo problema parece afligirlos. Los mismos temores, hábitos, y dudas que caracterizaban sus vidas antes de que confiaran en Cristo todavía los dominan. ¿Por qué? Yo creo que la razón principal es la ignorancia. Son muchos para los que la Biblia todavía es un libro cerrado. El hecho de que una tremenda herencia ha sido reservada para los que son justificados por Dios no parece habérseles ocurrido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Cuando Dios perdona, El perdona todos los pecados, el pecado original y el pecado  actual, pecados de omisión y de comisión, pecados secretos y manifiestos, pecados de pensamiento, palabra y hecho. . . Perdón completo o absolutamente nada, es lo que Dios se propone dar. Esto suple las necesidades humanas. Este regalo tampoco es revocado por Dios jamás. Cuando El perdona, El perdona para siempre.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;One&amp;quot;&amp;gt;William S. Plumer, ''The Grace of Christ'' (Philadelphia, PA: Presbyterian Board of Publication, 1853), pp. 201–02.&amp;lt;/ref&amp;gt; – William S. Plumer&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Debo prestar atención a lo que digo: Pero el apóstol dice, “Al que no cometió pecado alguno, por nosotros, Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios”. Así estamos ante Dios el Padre, tal como está el mismo Hijo de Dios.  Puede ser contado por locura, furor, furia, lo que sea, es nuestro consuelo y nuestra sabiduría; no nos interesa ningún conocimiento en el mundo mas que este, que el hombre ha pecado y que Dios ha sufrido; que Dios se ha hecho a sí mismo el Hijo del hombre, y que los hombres son hechos la justicia de Dios.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Two&amp;quot;&amp;gt;Ibid., p. 230.&amp;lt;/ref&amp;gt; - Richard Hooker}}Es vital tener un conocimiento creciente de la Palabra de Dios. Al leer, memorizar y meditar en las Escrituras, comenzarás a experimentar la maravillosa provisión de Dios. Los últimos dos estudios de este libro explorarán los frutos de nuestra justificación, nuestra herencia en Cristo. Cualquier duda que quede en tu mente con respecto al propósito o providencia de Dios será aclarada al hacer un inventario de los beneficios de esta incomparable gran salvación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El Juez Se Baja de Su Banca  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La imagen que rodea la doctrina de la justificación viene directamente de las cortes jurídicas, como aprendimos en el capítulo anterior. Dios, el Dador de la ley y el Juez de toda la tierra, ha emitido una declaración que absuelve al pecador condenado de todo pecado. La justificación nos da un estado nuevo ante Dios y nos exonera de todo pecado y de los castigos asociados con él. Aunque éramos criminales condenados esperando lo inevitable en el corredor de la muerte, el Juez nos perdonó y destruyó nuestros registros criminales. Tan maravilloso como es eso, hay un aspecto de la justificación que es todavía más extraordinario. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
He estado en unas cuantas salas de tribunal, y no son lugares muy placenteros. No puedes ser realmente tú mismo. Es indebido reírse o poner los pies en la mesa. Nadie piensa en salir con el juez después del juicio para tomar un helado o jugar baloncesto. Se debe mantener cierto decoro, formal e intimidante – y es así como tiene que ser. Esto no es menos cierto ante la presencia del Juez soberano. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|Abre casi cualquier sección de tu Biblia y encontrarás maravillosas promesas de Dios. De  las siguientes, marca la que más significado tiene para ti en este momento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏  “Nunca te dejaré; jamás te abandonaré” (He. 13:5).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏  “Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar” (1 Co. 10:13).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏  “El que cree en mí las obras que yo hago también él las hará, y aun las hará mayores, porque yo vuelvo al Padre” (Jn. 14:12).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏  “El que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús” (Fil. 1:6).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏  “Así que ya no eres esclavo sino hijo; y como eres hijo, Dios te ha hecho también heredero” (Gá. 4:7).}}Pero hay una diferencia enorme entre la sala del tribunal del cielo y las terrenales; pues después de decretar que somos libres de toda acusación y condenación, Dios opta por ''no'' retirarse ceremoniosamente a sus cámaras como se esperaría. Al contrario, El viola todo precedente cuando se baja de su banca, nos toma en sus brazos, y luego nos lleva de la sala del tribunal a la sala de familia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Tener a Dios como nuestro Padre es verdaderamente asombroso. Las Escrituras hacen muy claro que estamos legal e íntimamente relacionados con Dios. No sólo eso, sino que ser sus hijos conlleva ciertos privilegios. Pablo lo describe así: “Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos parte con él en su gloria” (Ro. 8:17). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aunque la justificación es para nosotros un regalo gratuito, al Padre le costó su Hijo. Al Hijo le costó su vida. Y a nosotros nos costará nuestro orgullo, pues la única manera de recibir este regalo es ir ante Dios en humildad y con fe de arrepentimiento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== De Lo Que Todo Se Trata  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Para más estudio:''' ¿Cuáles son las “riquezas” que Pablo describe en Colosenses 2:2-3? ¿Dónde residen los “tesoros”? ¿Has aprovechado completamente esta herencia?}}Hijos de Dios. Herederos de Dios. Coherederos con Cristo. ¿Qué quiere decir todo esto? Primero establezcamos un hecho crucial. Jesucristo, el único Hijo de Dios, es el verdadero y por derecho heredero del Padre. Cualquier herencia que tengamos es nuestra sólo porque estamos “en Cristo” (Ef. 2:7). Además, Cristo mismo personifica esta herencia. ''El'' es nuestra paz, ''El'' es nuestra justicia, nuestra esperanza, nuestra santificación y redención. En ''El'' están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento. ''El'' es la resurrección y la vida. Lo más grande que recibiremos de Dios es Jesús mismo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
También es importante comprender que la salvación viene, no por medio de una doctrina, sino por medio de una Persona. No somos salvos por la justificación, sino por Jesús. Cuando tomamos tiempo para estudiar la Palabra de Dios corremos el riesgo de hacernos expertos en la doctrina pero ineptos en el verdadero conocimiento de nuestro Señor. Y conocerlo a El, es de lo que todo se trata. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Para más estudio:''' ¿Cómo pudo haber escrito Romanos 15:13, el hombre que pasó por la experiencia narrada en 2 Corintios 11:23-33?}}Un amigo mío me contó la siguiente historia sobre Scott McGregor, un cristiano dedicado y sobresaliente lanzador (pitcher) zurdo de los Orioles de Baltimore durante los años 70 y 80. Una vez, en el punto decisivo de un partido, Scott se encontró frente a un bateador peligroso con hombres en posiciones de ganar puntos para el partido. Se estaba tomando bastante tiempo para evaluar la situación cuando una mujer impaciente en los asientos cercanos gritó: “¡Por Jesucristo! ¡Tira ya la pelota!” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|Lee Mateo 7:21-23 y luego contesta las siguientes preguntas:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•  ¿Qué cosas dignas de alabanza lograron estos individuos?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•  ¿Cuál es la evaluación que Dios hace de ellos en tres palabras?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•  En una oración, ¿cómo resumirías su  error fatal?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
}}No es raro oír el nombre del Señor usado en vano en los partidos. Sin embargo, en esta ocasión, McGregor fue tan sorprendido que casi perdió la concentración. Recuperándose, logró hacer un buen tiro y se acabó el turno (inning). Luego hizo algo inusual, algo que los jugadores supuestamente no hacen. Mientras caminaba de regreso al cobertizo de espera (dugout) miró directamente a la señora y le habló. En un tono angustiado pero amable, lleno de preocupación por ella y por su propio Señor, dijo: “Señora, si usted realmente lo conociera, ''jamás'' pronunciaría su nombre de ese modo.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
McGregor demostró que el cristianismo es más que una verdad que ha de creerse. Es una vida que se ha de vivir, y más que todo, es un Señor a quien se ha de amar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al considerar algo tan vasto y maravilloso como la herencia que tenemos en Cristo, descrita por Pablo como “la incomparable riqueza de su gracia” (Ef. 2:7), es difícil saber por dónde comenzar. Es interesante que Pablo tenía un problema similar. En su carta a los efesios, él se entusiasma con las implicaciones irresistibles de la justificación. Al tratar en el primer capítulo de relatar todo lo que Dios ha hecho y está haciendo, él comienza una oración en el versículo tres que termina once versículos después. Quizás esto no sea gramáticamente atractivo, pero su corazón desbordante da testimonio de la inimaginable gracia de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El siguiente pasaje de la epístola de Pablo a los romanos ofrece un excelente punto de partida: “En consecuencia, ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. También por medio de él, y mediante la fe, tenemos acceso a esta gracia en la cual nos mantenemos firmes. Así que nos regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios” (Ro. 5:1-2). John Stott explica el significado de este pasaje: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los primeros capítulos [de Romanos] están dedicados a la necesidad y al modo de justificación. Se interesan en hacer claro que todos los hombres son pecadores bajo el justo juicio de Dios, y que solamente pueden ser justificados por medio de la redención que es en Cristo Jesús – solamente por gracia, solamente por fe. Ahora, en este momento, habiendo establecido la necesidad y habiendo explicado el modo de justificación, Pablo pasa a describir sus ''frutos,'' los ''resultados de la justificación'' en una vida de hijos y de obediencia en la tierra y un glorioso porvenir en el cielo (énfasis nuestro).&amp;lt;ref name=&amp;quot;Three&amp;quot;&amp;gt;John R.W.Stott, ''Men Made New'' (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1966, 1991), pp. 9–10.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este capítulo examinará los tres frutos de la justificación: Paz con Dios (reconciliación), el perdón de pecados, y el proceso de la santificación. En el capítulo final de este libro examinaremos nuestra adopción en Cristo así como nuestra esperanza de gloria futura. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Paz con Dios  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La paz con Dios es el fundamento de todo lo demás que recibimos en Cristo. Es el regalo que pone en perspectiva todas las demás bendiciones. “El propósito principal del evangelio cristiano no es darnos bendiciones”, escribe D. Martyn Lloyd-Jones. “Su propósito principal es reconciliarnos con Dios.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Four&amp;quot;&amp;gt;D. Martyn Lloyd-Jones, ''Romans: Assurance, Chapter Five'' (Grand Rapids, MI: Zondervan Publishing House, 1971), p. 10.&amp;lt;/ref&amp;gt; Tener paz con Dios quiere decir que estamos en un estado de reconciliación con El. La declaración de justificación ha quitado todos los obstáculos entre Dios y el hombre. Aunque ciertamente hay una paz subjetiva ''de'' Dios (o sea, una que se puede sentir), lo que Pablo tenía en mente en Romanos 5:1 es el hecho ''objetivo'' de que el evangelio ha quitado todo lo que nos separaba de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en Efesios 2:11-20.''' ¿Qué hizo Jesús con la barrera de hostilidad que existía entre El y nosotros?}}Reconciliar quiere decir juntar a los que habían sido separados por la hostilidad. Un ejemplo excelente de este significado se encuentra en el discurso de Esteban ante el Consejo cuando relató un incidente de la vida de Moisés: “Al día siguiente, Moisés sorprendió a dos israelitas que estaban peleando. Trató de ''reconciliarlos,'' diciéndoles: Señores, ustedes son hermanos; ¿por qué quieren hacerse daño?” (Hch. 7:26). La versión Reina Valera traduce, “reconciliar” en este contexto como “los ponía en paz.”. Es importante que nosotros recordemos que ahora, desde el punto de vista de Dios, ya no hay más hostilidad entre Dios y los que son justificados. Su enojo y su ira contra el pecado fueron expresados justamente y totalmente satisfechos en la Cruz. La batalla terminó. Se ha hecho la paz. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Cuando cesa nuestra guerra santa con Dios, cuando  como Lutero entramos por las puertas del Paraíso, cuando somos justificados por fe, la guerra termina para siempre. Con la  purificación del pecado y la declaración de perdón divino entramos en un tratado de paz con Dios que es eterno. La primicia de nuestra justificación es paz con Dios. Esta paz es una paz santa, una paz sin mancha y trascendente. Es una paz que no puede ser destruida.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Five&amp;quot;&amp;gt;R.C. Sproul, ''The Holiness of God'' (Wheaton, IL: Tyndale House Publishers, 1985), p. 193.&amp;lt;/ref&amp;gt; – R.C. Sproul}}No sólo se ha resuelto el conflicto, sino que todo problema legal que resulta de hostilidades pasadas ha sido borrado para jamás volver a aparecer: “Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús. . . ¿Quién acusará a los que Dios ha escogido? Dios es el que justifica” (Ro. 8:1,33). Si el tribunal mayor de todo el universo nos ha declarado justificados, no hay ninguna acusación que pueda presentarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Toma nota de que la frase “ninguna condenación” ''no'' quiere decir “ninguna denunciación”. Hablamos de eso en el primer capítulo. El enemigo de nuestra alma sigue con su trabajo sucio de calumniar y lanzar dardos de fuego, y con frecuencia sucede que confundimos los regalos de Dios de la convicción y corrección con la denunciación del diablo. Pero el hecho de que Jesús ha tomado nuestro lugar quiere decir que jamás tendremos que enfrentarnos con la condenación del juicio final. “¿Quién condenará? Cristo Jesús es el que murió, e incluso resucitó, y está a la derecha de Dios e intercede por nosotros” (Ro. 8:34). El único que está autorizado de condenarnos por la eternidad ha actuado a nuestro favor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|Imagínate reinando en una nación de cinco billones de personas. Te llega la noticia de que un ciudadano ha organizado un golpe de estado y que anda alborotando por todo el palacio. En vez de mandar tu división de tanques armados para detener al loco, mandas al Príncipe. En el proceso de alcanzar al rebelde, el Príncipe es asesinado. ¿Cómo tratarías a este ciudadano  cuando es capturado?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Desterrarlo para siempre de tu reino&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Asarlo lentamente sobre un fuego al aire libre&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Ahorcarlo en el árbol más alto de la ciudad&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Sentenciarlo para toda la vida a encierro solitario&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Darlo de comer a la opresiva boa real&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Perdonarlo, abrazarlo, y adoptarlo como hijo tuyo}}Saber que tenemos paz con Dios trae paz a nuestras mentes. Nos permite vencer las preocupaciones y los temores. Aunque el mundo entero se nos oponga, estamos seguros en Cristo. “A ustedes, mis amigos, les digo que no teman a los que matan el cuerpo pero después no pueden hacer más”, explicó Jesús a sus discípulos, los cuales estaban destinados a enfrentar gran oposición. “Les voy a enseñar más bien a quién deben temer: teman al que, después de dar muerte, tiene poder para echarlos al infierno” (Lc. 12:4,5). Dios, el único digno de nuestro temor, ha iniciado un pacto eterno de paz con nosotros. Para el cristiano que está establecido en esta verdad, aun el temor a la muerte está vencido porque ya no existe la amenaza de juicio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El Perdón de Los Pecados  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El perdón de los pecados está relacionado íntimamente con la reconciliación y la paz con Dios. Puede ser que esté exagerando, pero a mí me parece que esta preciosa verdad está en peligro de ser detestada. Cuando la gente se lamenta: “Yo sé que estoy perdonado, pero. . .”, no puedo evitar pensar: ''¡No sabes que estás perdonado! Si en realidad comprendieras lo que es el perdón, tu problema no te parecería tan malo.'' Como Lloyd-Jones denota en su declaración en la página 63, la mayor necesidad del hombre es el perdón. Y si Dios nos ha perdonado, cualquier otro problema que tengamos debe ser menor en comparación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en Exodo 34:5-7.''' A luz de todas las cualidades del carácter de Dios, ¿Te parece significativo el hecho de que El quiso enfatizar estos rasgos cuando se reveló ante Moisés?}}Hoy es raro oír que los cristianos se regocijen por haber sido perdonados por Dios. Esto es entendible en una cultura que considera la baja auto-estima como un problema más grande que la separación de Dios. Sin embargo, nuestra consciencia del perdón afecta directamente a nuestra afección hacia Dios. Ese fue el punto de la respuesta de nuestro Señor a Simón, el fariseo santurrón. “A quien poco se le perdona, poco ama” (Lc. 7:47). A la inversa, a los que se les ha perdonado mucho, o por lo menos se dan cuenta de cuánto han sido perdonados, aman mucho. Todos nosotros debemos estar en esa categoría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|¿Alguna de estas dudas persistentes hace que desconfíes del perdón de Dios? (Marca todas las que apliquen)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Dios no puede seguir perdonándome una y otra vez por el mismo pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Quizás esté perdonado, pero Dios no se ha olvidado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Nada en la vida es gratis – Dios debe esperar alguna forma de pago.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Soy culpable del pecado imperdonable.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ Después del pecado #491 Dios me rechazará (vea Mt. 18:22).}}Considera lo siguiente: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Recibimos perdón del pecado sólo por medio de la sangre derramada de Jesucristo. “En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de la gracia” (Ef. 1:7). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• El motivo de Dios para perdonar es su gran amor. Su perdón es una obra gratuita y de misericordia. “Por su poder, Dios lo exaltó como Príncipe y Salvador, para que diera a Israel arrepentimiento y perdón de pecados” (Hch. 5:31) – y también a los gentiles. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• El perdón de pecados lleva a un conocimiento de la salvación. Jesús vino para dar “a conocer a su pueblo la salvación mediante el perdón de sus pecados” (Lc. 1:77). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Comprender lo que es el perdón lleva a un temor correcto a Dios. “Si tú, Señor, tomaras en cuenta los pecados, ¿quién, Señor, sería declarado inocente? Pero en ti se halla perdón, y por eso debes ser temido” (Sal. 130:3-4). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• El perdón de Dios es completo. “Yo soy él que por amor a mí mismo borra tus transgresiones y no se acuerda más de tus pecados” (Is. 43:25). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La siguiente historia, que relata Becky Pippert en su libro ''Hope Has Its Reasons'' [La Esperanza Tiene Sus Razones], muestra el poder del perdón en la vida de una mujer. Vale la pena citarla en su totalidad: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Hace varios años, después de haber terminado mi discurso en una conferencia, una encantadora mujer subió a la plataforma. Era obvio que quería hablar conmigo y en el momento en que me volví a ella brotaron las lágrimas de sus ojos. Nos dirigimos a un salón donde pudiéramos hablar en privado. Fue evidente al verla que era una persona sensible pero torturada. Sollozaba mientras me relató la siguiente historia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“En relación tanto al pecado como a Dios, el factor determinante de mi existencia ya no es mi pasado. Es el pasado de Cristo.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Six&amp;quot;&amp;gt;Sinclair Ferguson, ''Christian Spirituality (Reformed View)'', Donald Alexander, ed. (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1988), p. 57.&amp;lt;/ref&amp;gt; – Sinclair Ferguson}}“Años atrás, ella y su prometido (con quien ahora estaba casada) habían trabajado con los jóvenes en una iglesia conservadora muy grande. Eran una pareja muy bien conocida y tenían una extraordinaria influencia en los jóvenes. Todos los respetaban y los admiraban muchísimo. Pocos meses antes de casarse comenzaron a tener relaciones sexuales. Eso los dejó suficientemente cargados con un sentido de culpa e hipocresía. Pero luego descubrió que estaba embarazada. ‘No te puedes imaginar cuáles hubieran sido las implicaciones de admitir esto ante nuestra iglesia’, dijo. ‘Confesar que predicábamos una cosa y practicábamos otra hubiera sido intolerable. La congregación era muy conservadora y nunca antes había sido afectada por ningún escándalo. Creíamos que no podrían manejar el conocimiento de nuestra situación. Ni tampoco nosotros podíamos soportar la humillación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Para más estudio:''' Lee Isaías 59. ¿Cómo responde Dios a nuestra pésima falta de justicia? (Ve los versículos 16 y 20)}}‘Así que tomamos la decisión más dolorosa que jamás hemos tomado. Tuve un aborto. El día de mi boda fue el peor día de toda mi vida. Todos los presentes en la iglesia me sonreían, creyendo que yo era una novia radiando en inocencia. Pero, ¿sabes lo que pasaba por mi mente mientras me dirigía al altar? Lo único que podía pensar era: ‘Eres una asesina. Te sentías tan orgullosa que no pudiste soportar la vergüenza y la humillación de verte expuesta por lo que eres. Pero yo sé lo que eres y también lo sabe Dios. Has asesinado a un bebé inocente.’ &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Ella sollozaba tan profundamente que no podía hablar. Al rodearla con mis brazos me vino a la mente un pensamiento muy fuerte. Pero sentí temor de decirlo. Sabía que si no era de Dios sería muy destructivo. Así que oré en silencio pidiendo sabiduría para ayudarla. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Ella continuó: ‘Simplemente no puedo creer que fui capaz de hacer algo tan horrible. ¿Cómo pude haber asesinado a una vida inocente? ¿Cómo es posible que yo pudiera haber hecho una cosa semejante? Yo amo a mi esposo, tenemos cuatro hijos hermosos. Yo sé que la Biblia dice que Dios perdona todos nuestros pecados. ¡Pero yo no me puedo perdonar! He confesado este pecado mil veces y todavía siento mucha vergüenza y dolor. El pensamiento que me persigue más es ''¿cómo'' pude yo haber asesinado a una vida inocente?’ &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Respiré hondo y dije lo que había estado pensando. ‘Yo no sé por qué te sorprendes tanto. Esta no es la primera vez que tu pecado ha causado la muerte, es la segunda.’ Ella me miró totalmente asombrada. ‘Mi querida amiga’, seguí yo, ‘al contemplar la Cruz, todos nosotros aparecemos como crucificadores. Religiosos o no religiosos, buenos o malos, abortadoras o no abortadotas – todos nosotros somos responsables de la muerte del único inocente que ha vivido jamás. Jesús murió por todos nuestros pecados – pasados, presentes y futuros. ¿Crees que hay algún pecado tuyo por el que Jesús no tuvo que morir? El mismo pecado del orgullo que te hizo destruir a tu hijo es el que mató a Cristo también. No importa que no estuvieras presente hace dos mil años. Todos nosotros lo mandamos ahí. Lutero dijo que llevamos sus clavos mismos en nuestros bolsillos. De modo que si lo has hecho antes, entonces ¿por qué no podrías hacerlo de nuevo?’ &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en Salmos 32:1-5.''' ¿Qué sucede cuando escondemos nuestros pecados? ¿Qué sucede cuando los confesamos?}}“Ella dejó de llorar. Me miró fijamente a los ojos y dijo: ‘Tienes toda la razón. He cometido algo peor que matar a mi bebé. Mi pecado es lo que llevó a Jesús a la Cruz. No importa si yo no estuve ahí golpeando los clavos, sigo siendo responsable por su muerte. ¿Te das cuenta del significado de lo que me estás diciendo, Becky? Yo vine a ti diciendo que había cometido la peor cosa que uno puede imaginar. Y tú me dices que he cometido algo peor que eso.’ &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|¿Te encuentras cargado de culpa cuando recuerdas un pecado (o pecados) específico(s) del pasado? Si es así, busca a un cristiano maduro con quien puedas confesarte y del que puedas recibir ánimo sobre el alcance del perdón de Dios. Pon tu intención por escrito:&lt;br /&gt;
“Creyendo que Dios quiere quitarme toda culpabilidad, hablaré con ___________sobre este pecado antes del ______________________.”&lt;br /&gt;
}}“Yo hice una mueca porque sabía que esto era cierto. (¡No estoy segura de que mi método calificaría como una de las mejores técnicas de asesoramiento!) Luego ella dijo: ‘Pero, Becky, si la Cruz me muestra que soy peor de lo que jamás me había imaginado, también me muestra que mi maldad ha sido absorbida y perdonada. Si lo peor que un ser humano puede hacer es matar al Hijo de Dios, y ''eso'' puede ser perdonado entonces, ¿cómo puede cualquier otra cosa – hasta mi aborto – no ser perdonada?’ &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Jamás olvidaré la mirada en sus ojos cuando se recostó en el asiento admirada y dijo suavemente: ‘Qué gracia tan asombrosa’. Esta vez ella lloraba no de dolor sino de alivio y gratitud. Vi a una mujer literalmente transformada por un entendimiento correcto de lo que es la Cruz.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Seven&amp;quot;&amp;gt;Rebecca Pippert, ''Hope Has Its Reasons'' (New York: HarperCollins Publishers, Inc., 1989), pp. 102–104.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Una vez que te des cuenta de todo lo que le costó a Dios perdonarte, estaras atrapado como en un vicio, constreñido por el amor de Dios.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Eight&amp;quot;&amp;gt;Oswald Chambers, ''My Utmost for His Highest'' (New York: Dodd, Mead &amp;amp; Company, 1963), p. 325.&amp;lt;/ref&amp;gt; – Oswald Chambers}}El perdón de pecados es un asunto crítico. El más renombrado de los teólogos puritanos ingleses, John Owen, escribió un tratado sobre ese tema, que todavía se considera una obra clásica. Esta exposición del Salmo 130 tiene más de cien páginas, aunque el salmo en sí sólo tiene ocho versículos. El prefacio del editor rinde cierto discernimiento sobre las circunstancias que rodean la obra. Parece que de joven, Owen sólo tenía una consciencia superficial de lo que es el perdón de Dios, “hasta que el Señor se complació en visitarme con una dolorosa aflicción, por la que fui llevado al borde del sepulcro, y bajo la cual mi alma fue oprimida por el horror y la oscuridad; pero Dios en su gracia alivió mi espíritu por medio de una poderosa aplicación del Salmo 130:4 de la que recibí instrucción especial, paz y consuelo, al acercarme a Dios por medio del Mediador, y sobre la que prediqué inmediatamente después de mi recuperación.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Nine&amp;quot;&amp;gt;John Owen, ''Works, Vol. VI'' (Carlisle, PA: The Banner of Truth Trust, 1967), p. 324.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Salmo 130:4, como vimos, muestra que temer al Señor es el producto natural de aceptar su perdón. Cuando estamos jóvenes y saludables, otros problemas pueden parecer mucho más importantes. Pero cuando nuestros ojos se abren a los asuntos de la eternidad, saber si de verdad somos perdonados o no hará que todo lo demás se desvanezca en la insignificancia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Santificación por medio de Cristo  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La justificación pone en movimiento el proceso llamado santificación, por el cual somos hechos más y más como Jesús. Aunque la justificación nos deja perdonados y amados, no hace nada por nuestro carácter. Todavía somos los mismos villanos que éramos antes que Dios nos salvara. Sería trágico si Dios nos dejara a nuestro propio cuidado. Jamás creceríamos, jamás cambiaríamos, jamás mejoraríamos. Afortunadamente, aunque Dios nos ama tal como somos, El nos ama demasiado como para dejarnos ahí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El centro de la doctrina de la santificación es la verdad que dice que estamos unidos con Jesucristo. En su libro ''Men Made New'' [Hombres Hechos Nuevos], John Stott hace la siguiente observación: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El gran tema de Romanos 6, y en particular de los versículos 1-11, es que la muerte y resurrección de Jesucristo no son sólo hechos históricos y doctrinas significativas, sino experiencias personales del cristiano creyente. Son eventos de los cuales nosotros mismos hemos llegado a compartir. Todos los cristianos han sido unidos a Cristo en su muerte y resurrección. Además, si esto es cierto, si nosotros hemos muerto con Cristo y resucitado con Cristo, es inconcebible que sigamos viviendo en pecado.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Ten&amp;quot;&amp;gt;John R.W. Stott, ''Men Made New'', p. 30.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Quizás te sorprendió el ver la palabra “inconcebible”. ¡La mayoría de nosotros encontramos inconcebible que sea posible vivir ''fuera'' de pecado! ¿Es en realidad posible tener victoria sobre el pecado? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Para más estudio:''' Lee 1 Corintios 15:51-58. Aunque este pasaje se refiere al futuro, ¿cómo puede esta verdad fortalecerte en tu presente lucha contra el pecado?}}He aquí dos respuestas comunes. Algunos dicen que los cristianos pueden esperar una vida de victoria en el mas allá, pero deben fijar su vista baja aquí en esta vida. Otros han tenido liberaciones tan dramáticas del pecado inmoral, que se consideran prácticamente inmunes a él. Ambos extremos están muy lejos de lo cierto. A pesar de que aplicar la lección exigirá cierto esfuerzo espiritual, tenemos en el capítulo seis de Romanos toda la enseñanza que necesitamos para corregirnos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“¿Qué concluiremos?” pregunta Pablo (v. 1). “¿Vamos a persistir en el pecado, para que la gracia abunde?” El anticipa esta pregunta porque unos versículos antes dijo: “Pero allí donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” (Ro. 5:20). El sabía que esa declaración haría que algunos razonaran lo siguiente: “Si Dios se glorifica en perdonar el pecado, y si la gracia aumenta en proporción al pecado, ¿por qué no pecar más? ¡Así habrá más gracia y Dios recibirá más gloria!” Qué conclusión tan egoísta y torcida. El hecho de que Pablo declarara el asunto de esta manera indica que su evangelio había sido sujeto al abuso. Sin embargo, vale la pena notar que Pablo no retrajo ni expresó de una forma diferente la doctrina. Si el evangelio se predica correctamente, siempre será vulnerable a esta mala interpretación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“En la justificación nuestras propias obras no tienen ningún lugar y la simple fe en Cristo es lo único que necesitamos. En la santificación nuestras propias obras son de gran importancia, y Dios nos dice que luchemos, velemos y oremos, nos esforcemos y trabajemos.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Eleven&amp;quot;&amp;gt;J.C. Ryle, ''Holiness'' (Hertfordshire, England: Evangelical Press, 1879, 1979), p. 29.&amp;lt;/ref&amp;gt; – J.C. Ryle}}Pablo reprende enérgicamente su propia sugerencia de que la gracia lleva a más pecado: “¡De ninguna manera! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo podemos seguir viviendo en él?” (Ro. 6:2). Nuestra muerte al pecado, como explica Pablo en los siguientes versículos, está atada a nuestra unión con un Cristo crucificado. Cuando creímos en Jesús, fuimos unidos con El. Sucedió una transacción de fe en la que fuimos contados para siempre como “en Cristo”, eso es, espiritualmente unidos a El. Esta unión está simbolizada por el bautismo. Así como Jesús murió, fue sepultado, y resucitó a una vida nueva de poder, así nosotros también morimos con El, somos sepultados con El por el bautismo, y somos levantados para vivir una vida nueva de una forma nueva. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|Después de leer este capítulo, una joven cristiana pero sincera te pide ayuda. “Pablo dice que mi viejo hombre ha muerto y está sepultado con Cristo”, dice ella. “Entonces ¿por qué parece estar tan vivo cada vez que mi ex-novio se aparece?” ¿Cómo responderías tú?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏  “Debes tener un demonio, ¡echémoslo fuera!”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ “Creo que no fuiste salva de verdad después de todo.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ “Hermana, ¿dónde está tu fe?”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ “Quizás tu viejo hombre sólo estaba en un estado de coma temporal.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
❏ “Veamos lo que dicen los capítulos seis y siete de Romanos. . .”}}La analogía natural más cercana de esta unión es el matrimonio. Mi esposa Clara y yo tenemos una identidad compartida (los dos tenemos el mismo apellido) y estamos unidos de corazón, mente, y cuerpo. Compartimos nuestros recursos – todo lo que yo tengo es de ella, y viceversa. Como resultado ambos nos enriquecemos (aunque aquí es donde la analogía es débil – en nuestra unión con Cristo obtenemos un beneficio unilateral). Clara y yo llevamos anillos que simbolizan la más profunda verdad de nuestra unión. Pero así como mi anillo no me hace casado, el bautismo no me hace cristiano tampoco. Viene después del hecho de la transacción de fe. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Romanos 6:17-18.''' Ya no somos esclavos del pecado, pero todavía somos esclavos. ¿A qué te ha llamado tu nuevo amo?}}¿Qué exactamente quiere decir estar muerto al pecado? Estoy muerto al pecado en el sentido de que la culpa y la paga que esta ligada al pecado (la muerte), ya no están sobre mí. Pero más allá de eso, mi relación con el pecado ha sido cambiada radicalmente. Antes de ser justificado, yo no podía evitar pecar. Ahora ya no estoy bajo el dominio del pecado. ''La relación de esclavo y amo que una vez existió ha sido terminada para siempre.'' Toma nota del lenguaje que se usa en Romanos 6:12-14: “Por lo tanto, no permitan ustedes que el pecado reine en su cuerpo mortal. . . no ofrezcan los miembros de su cuerpo al pecado. . . Así el pecado no tendrá dominio sobre ustedes.” Este es el lenguaje de esclavitud y Pablo dice que ya no tiene validez. Nuestra obligación de pecar ha sido terminada – por la muerte. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestra muerte al pecado por medio de nuestra unión con Cristo tiene implicaciones de largo alcance. Todo problema, hábito, recuerdo o depresión que actualmente afectan tus pensamientos y tu comportamiento, no tienen que hacerlo más. Pueden ser resistidos exitosamente. La persona que una vez estaba dominada por ellos – tu viejo hombre – ha muerto. Estos impulsos pecaminosos ya no son tu amo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“No es que no pueda pecar, sino que puedo no pecar.” – Arthur Wallis}}Mucho antes de que se haga popular la declaración de que sólo hay dos clases de personas en el mundo (por ejemplo, los que viven en Oshkosh, Wisconsin, y los que ''quisieran'' vivir ahí), John Owen hizo su propia clasificación. El distinguió entre los que estaban bajo el dominio del pecado y los que ''creían'' estar bajo su dominio. Por lo tanto, un pastor tiene dos responsabilidades principales, como lo expresó Owen en el lenguaje de sus tiempos: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1. Convencer a aquellos en los que el pecado evidentemente tiene dominio, de que ese es en realidad su estado y condición. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2. Apaciguar a algunos en los que el pecado no tiene dominio, a pesar de su incansable manifestación en ellos y su ataque contra su alma; pero a menos que se pueda hacer esto, es imposible que gocen de sólida paz y consuelo en esta vida.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Twelve&amp;quot;&amp;gt;Sinclair Ferguson, ''Christian Spirituality (Reformed View)'', p. 58.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ha sido mi privilegio más de una vez, ver a las personas vencer viejos problemas y hábitos profanos por medio del estudio diligente y aplicación de Romanos 6. No es necesario que sigamos siendo santos encarcelados. Cuando nos demos cuenta de que hemos sido unidos a Cristo en su muerte y resurrección, veremos que El ha abierto completamente la puerta de nuestra liberación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Discusión en Grupo  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1. Piensa en la ilustración del santo encarcelado al comienzo del capítulo. ¿Qué simboliza la cárcel? ¿Cuál es la llave? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2. ¿Qué conflicto interior pudo haber detenido a un esclavo de responder a la Proclamación de Emancipación de Lincoln? ¿Qué podría detener a un cristiano de aferrarse a su libertad en Cristo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3. ¿Qué es lo más grande que recibiremos de Dios jamás? (Página 61) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4. ¿Qué emociones crees que experimentaron los americanos cuando se anunció la paz al final de la Segunda Guerra Mundial? ¿Tu paz con Dios despierta emociones similares en ti? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5. Según el autor, ¿cuál es la necesidad más grande del hombre? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
6. Lee la historia de Simón el fariseo y de la mujer pecadora en Lucas 7:36-50. ¿Cuál es la diferencia principal entre estos dos? ¿Con cuál de ellos te identificas más en tu actitud hacia Jesús? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
7. ¿Te sentiste afectado por la historia de la mujer que tuvo un aborto? ¿Cómo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
8. ¿Qué actitudes o comportamiento podrían indicar que alguien tiene una consciencia superficial del perdón? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
9. ¿Qué significa estar unido con Cristo en su muerte? ¿Cuáles son las implicaciones? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Lectura Recomendada  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Men Made New'' por John R.W. Stott (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1966) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''The Atonement'' por Leon Morris (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1984) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''The Glory of Christ'' por Peter Lewis (Chicago, IL: Moody Press, 1997) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esta_Gran_Salvaci%C3%B3n/Justificados_Por_Cristo</id>
		<title>Esta Gran Salvación/Justificados Por Cristo</title>
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				<updated>2009-08-22T20:24:03Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | This Great Salvation/Justified by Christ}}Antes de que Martín Lutero se hiciera famoso por el papel fundamental que tuvo en la Reforma, se lo conocía por toda Europa como un brillante estudiante de leyes. Lo que más afectó a este monje agustino fue su estudio de la ley de Dios en las Escrituras. Al meditar en los mandamientos de Dios, se dio cuenta de su ira. Siempre que estudiaba la persona y obra de Jesucristo sabía que El era el justo que llegaría a juzgarlo al final. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esa impresión persistente plagaba a Martín Lutero con un sentimiento opresivo de culpabilidad. Mientras sus contemporáneos pasaban minutos confesando sus pecados, él pasaba horas. Algunos creían que era mentalmente inestable. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El teólogo Anthony Hoekema describe la angustia mental que llevó a Lutero a hacer el gran descubrimiento teológico: &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“La justificación es verdaderamente la respuesta de Dios a la pregunta humana más importante: ¿Cómo puede un hombre o una mujer estar bien ante Dios? No estamos bien ante Dios por nosotros mismos. Estamos bajo la ira de Dios. La justificación es vital, porque debemos estar bien ante Dios o perecer eternamente. . . La dificultad es que la mayoría de la gente hoy, en realidad no siente la necesidad de esto. Martín Lutero sí la sintió; es la que lo perseguía. El sabía que no estaba bien ante Dios, y anticipaba una confrontación con un Dios enfurecido en el juicio final. Dios le mostró que podía experimentar una relación correcta con El por medio de la obra de Jesucristo. Pero hoy en día, ¿quién siente la angustia tan intensa que sentía Lutero?” &amp;lt;ref name=&amp;quot;One&amp;quot;&amp;gt;James Montgomery Boice, ''Romans, Vol. I'' (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1991), p. 380, 447.&amp;lt;/ref&amp;gt; – James Montgomery Boice}}Martín Lutero lo había probado todo: Dormir en suelos duros, dejar de comer, hasta subir de rodillas una escalera en Roma – pero todo fue en vano. Sus maestros en el monasterio le dijeron que hacía lo suficiente para tener paz en el alma. Pero él no tenía paz. Su consciencia del pecado era demasiado profunda. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El había estado estudiando los Salmos. Con frecuencia mencionaban “la justicia de Dios”. Pero esta palabra lo molestaba. El pensaba que quería decir la justicia disciplinaria de Dios, con la que El castiga a los pecadores. Y Lutero sabía que él era un pecador. Así que cuando vio la palabra ''justicia'' en la Biblia, se enojó. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Un día abrió la Biblia al libro de Romanos. Ahí leyó sobre el evangelio de Cristo que es poder de Dios para la salvación (1:16). ¡Estas eran buenas nuevas! Pero elsiguiente versículo decía: “De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios” -ahí estaba otra vez esa palabra mala: ''¡justicia!'' Y volvió la depresión de Lutero. Se hizo peor cuando pasó a leer sobre la ira de Dios revelada desde el cielo contra toda injusticia de los seres humanos (v. 18). &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Romanos 1:17.''' ¿Qué frase clave en este versículo revolucionó la comprensión que tenía Martín Lutero de la salvación? ¿Cómo te afecta a ti?}}Así que Lutero volvió al versículo 17. ¿Cómo pudo Pablo haber escrito palabras tan terribles?. . . De repente lo inundó la luz. La “justicia de Dios” que Pablo tenía en mente aquí no era la justicia disciplinaria que lo hace castigar a los pecadores, sino más bien una justicia que Dios ''da'' al pecador necesitado, y que ese pecador acepta por ''fe''. Esta era una justicia sin mancha y perfecta, ganada por Cristo, que Dios da a todo aquél que cree. Lutero ya no necesitaba buscar la base para la paz del alma en sí mismo, en sus propias buenas obras. Ahora podía ver fuera de sí mismo a Cristo, y vivir por fe en vez de arrastrarse en el temor. En ese momento nació la Reforma Protestante.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Two&amp;quot;&amp;gt;Anthony Hoekema, ''Saved by Grace'' (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Co., 1989), p. 152.&amp;lt;/ref&amp;gt; &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lutero procedería a decir que la doctrina de la justificación es el artículo por el cual la Iglesia permanece o perece. “Solo este artículo es la cabeza y piedra angular de la Iglesia el cual engendra, alimenta, edifica, y protege a la Iglesia. Sin él la iglesia de Dios no podría subsistir ni por una hora.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Three&amp;quot;&amp;gt;Sinclair Ferguson, ''The Christian Life: A Doctrinal Introduction'' (Carlisle, PA: The Banner of Truth Trust, 1989), p. 80.&amp;lt;/ref&amp;gt; En otro punto añadió: “Si el artículo de la justificación se llega a perder, entonces se pierde toda la verdadera doctrina cristiana.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Four&amp;quot;&amp;gt;John R.W.Stott, ''Only One Way: The Message of Galatians'' (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1968), p. 60.&amp;lt;/ref&amp;gt; &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como hemos aprendido en el capítulo anterior, el temor a la ira de Dios que tenía Lutero era justificado. Todos los cristianos necesitan recordar quiénes y qué eran antes: Perversos en su comportamiento, enemigos de Dios, completamente alejados de El, y objetos de su ira. Pero identificarse con el pasado tiene valor sólo hasta el punto en que nos hace más conscientes y nos maravillamos más de nuestro lugar actual en Cristo. Debemos reconocer quiénes ''somos ahora'' por el regalo misericordioso de la justificación. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los que han recibido la obra justificadora de Cristo han experimentado un cambio dramático, extraordinario. Hemos sido justificados por fe a través de la asombrosa gracia del Dios Todopoderoso. Sin un conocimiento correcto y experimental de la justifiación, la Iglesia “no podría subsistir ni por una hora”. . . al menos con ningún grado de autenticidad. Tampoco podríamos nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Posición o Proceso?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Para más estudio:''' En el momento en que Jesús murió en la Cruz, la cortina del templo que separaba el Lugar Santo del Lugar Santísimo fue rasgada en dos de forma sobrenatural. Para entender el asombroso significado de ese hecho, lee Hebreos 9:1-14.}}La palabra justificación es un término legal que significa “pronunciar o declarar justo”. Hoekema define la justificación como “un cambio permanente en nuestra relación judicial con Dios en la que estamos absueltos de la acusación de culpa, y por la cual Dios perdona todos nuestros pecados en base a la obra consumada de Jesucristo.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Five&amp;quot;&amp;gt;Anthony Hoekema, ''Saved by Grace,'' p. 178.&amp;lt;/ref&amp;gt; Aunque somos culpables ante el santo Juez de todo, habiendo violado su ley y merecer su ira, El nos ha declarado justos. ¿Cómo? En base a lo que Jesucristo logró en la Cruz. Sólo la Cruz puede hacernos aceptables ante Dios. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La justificación es un regalo que recibimos de Dios, no es algo que logramos o que alcanzamos. No somos responsables ni capaces de contribuir a nuestra justificación ante Dios. Este estado de ser justos no se puede ganar ni merecer, sólo se puede aceptar y apreciar. Recibimos lo que Cristo y sólo Cristo ha logrado por nosotros. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para poder entender plenamente esta impresionante verdad, es esencial que diferenciemos entre la justificación y la santificación. Aunque estas dos doctrinas son inseparables, debemos distinguir entre sus respectivos papeles en la vida de fe. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Nadie ha comprendido el cristianismo si no comprende esta palabra. Esta es la palabra ‘justificado’.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Six&amp;quot;&amp;gt;John R.W. Stott, ''Only One Way'', p. 59.&amp;lt;/ref&amp;gt; – John Stott}}Justificación quiere decir que somos ''declarados'' justos. Santificación quiere decir que estamos siendo ''hechos'' justos. (¡Sólo comprende esa diferencia y tu vida jamás será igual!) La justificación es el ''regalo'' de la justicia; santificación es la ''práctica'' de la justicia. Quizás lo más crítico es que la justificación es una ''posición'' – establecida inmediata y completamente en el momento de la conversión – mientras que la santificación es un ''proceso'' de cambio interno y de desarrollo de carácter que comienza en la regeneración y continúa mientras vivimos. “En las Escrituras”, escribe Sinclair Ferguson, “justificar no quiere decir hacer justo en el sentido de cambiar el carácter de la persona. Quiere decir constituir como justo y hacerlo por declaración.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Seven&amp;quot;&amp;gt;Sinclair Ferguson, ''The Christian Life'', p. 72.&amp;lt;/ref&amp;gt; &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“La justificación es un HECHO. No es una obra, ni una serie de hechos. No es progresiva. El creyente más débil y el santo más fuerte son igualmente justificados. La justificación no admite grados. Un hombre está totalmente justificado o totalmente condenado ante Dios.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Eight&amp;quot;&amp;gt;William S. Plumer, ''The Grace of Christ'' (Philadelphia, PA: Presbyterian Board of Publication, 1853), p. 195.&amp;lt;/ref&amp;gt; – William S. Plumer}}La justificación no es un proceso. Es una declaración, un decreto divino que no puede ser desafiado, alterado, ni apelado. Pablo declara enfáticamente: “En consecuencia, ya que ''hemos sido'' justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Ro. 5:1, énfasis nuestro). Esta gloriosa transformación no es gradual, ni fluctuante. No eres más justificado durante ciertos tiempos que durante otros. Jamás serás más justificado de lo que eres en este momento. Eso vale la pena repetirlo: ''Jamás serás más justificado de lo que eres en este momento.'' Además, nadie en la historia ha sido más justificado de lo que tú eres en este momento. Ni Martín Lutero, ni Pablo – nadie. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|¿Alguna vez has sido robado de los beneficios de tu gran salvación? Toma esta prueba de Verdadero/Falso para estar seguro de que comprendes totalmente la diferencia entre la justificación y la santificación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(Las respuestas están impresas al revés al final de la página)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• La justificación es el resultado de la santificación&lt;br /&gt;
V_______________F&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• La santificación es un proceso de toda la vida&lt;br /&gt;
V_______________F&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• El amor de Dios hacia nosotros crece en proporción a nuestra madurez&lt;br /&gt;
V_______________F&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• La justificación se refiere a nuestro lugar en Cristo; la santificación se refiere a un proceso&lt;br /&gt;
V_______________F&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• El vencer hábitos pecaminosos nos hace más justos&lt;br /&gt;
V_______________F&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• El crecimiento espiritual es buena evidencia de que hemos sido justificados.&lt;br /&gt;
V_______________F}}Muchos cristianos confunden la doctrina de la justificación con la de la santificación y por lo tanto son robados de los beneficios completos que ofrece esta gran salvación. Es imperativo que entendamos la diferencia entre nuestra posición (justificación) y nuestra práctica (santificación). Aunque la santificación es la ''evidencia'' y el ''objetivo'' de nuestra justificación, jamás debe verse como la ''base'' de nuestra justificación ante Dios, no importa cuánta madurez logremos alcanzar. Somos incapaces de añadir a lo que Cristo ha logrado. Como declara Alister McGrath: “Lo único que en realidad podríamos decir que estamos contribuyendo a nuestra justificación es el pecado que con tanta gracia Dios perdona.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Nine&amp;quot;&amp;gt;Alister McGrath, ''Justification by Faith'' (Grand Rapids, MI: Zondervan Publishing House, 1988), p. 132.&amp;lt;/ref&amp;gt; Somos justificados solamente por gracia. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Frustrante y Vano  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La doctrina de la justificación debe ser constantemente reforzada y repasada, como Martín Lutero muy bien sabía. Su consejo típicamente brusco, “Metérselo continuamente a la cabeza a golpes.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Ten&amp;quot;&amp;gt;John R.W. Stott, ''Only One Way'', p. 59.&amp;lt;/ref&amp;gt; Además de una repetición tan persistente de parte de nuestros líderes, es necesario que apliquemos y apreciemos a diario la verdad de la justificación en nuestra vida. Si no lo hacemos, nos encontraremos susceptibles a uno de los enemigos más sutiles y serios de la Iglesia: El legalismo. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“La gloria del evangelio es que Dios ha declarado que los cristianos están justamente relacionados a El a pesar de su pecado. Pero nuestra mayor tentación y error es tratar de meter de contrabando nuestro carácter en su obra de gracia. Cuán fácil caemos en la trampa de asumir que sólo permanecemos justificados mientras haya razón en nuestro carácter para esa justificación. Pero la enseñanza de Pablo es que nada de lo que hagamos jamás, contribuirá a nuestra justificación.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Eleven&amp;quot;&amp;gt;Sinclair Ferguson, ''The Christian Life,'' p. 82–83.&amp;lt;/ref&amp;gt; – Sinclair Ferguson}}El legalismo tiene que ver con tratar de ganarse la aceptación de Dios por medio de nuestra propia obediencia. Sólo tenemos dos opciones: O recibir la justicia como un regalo de Dios o tratar de generar la nuestra. El legalismo es tratar de ser justificados por medio de otra fuente que no sea Jesucristo y su obra consumada. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Adherirse al legalismo es creer que la Cruz no fue necesaria o no fue suficiente (Gá. 2:21, 5:2). Esa es la interpretación exacta de tu motivo y tus hechos, aún todavía cuando te atribuyes mentalmente a la necesidad del sacrificio de Cristo. En nuestra búsqueda legítima de obediencia y madurez, el legalismo lenta y sutilmente nos vence, y comenzamos a sustituir nuestras obras por su obra consumada. El resultado es arrogancia o condenación. En vez de crecer en la gracia, abandonamos la gracia. Esa fue la evaluación que hizo Pablo de las iglesias de Galacia cuando escribió: “Aquellos de entre ustedes que tratan de ser justificados por la ley, han roto con Cristo; han caído de la gracia” (5:4). &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Para más estudio:''' Para apreciar la gravedad de la preocupación de Pablo por el legalismo, lee Gálatas 1:6-9, 2:21, 3:1-4, 3:10, 4:8-11, 4:19-20, 5:2-4, y 5:7-12.}}Si alguna vez has tratado de vivir de esta manera, quizás ya aprendiste que el legalismo es tan frustrante como vano. Todo intento legalista ser justo termina inevitablemente en fracaso. A través de los años he aprendido a reconocer ciertas señales inconfundibles de la presencia del legalismo. Aquí están algunas de ellas: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Te das más cuenta de tu pecado pasado que de la persona y obra consumada de Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Vives pensando, creyendo, y sintiendo que Dios está desilusionado contigo en vez de deleitarse en ti. Asumes que la aceptación de Dios depende de tu obediencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• Te falta gozo. Frecuentemente esta es la primera indicación de la presencia del legalismo. La condenación es el resultado de meditar sobre nuestra deficiencia; el gozo es el resultado de considerar la suficiencia de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Has sido atrapado por la presencia sutil del legalismo? Si así es, ten cuidado. Esta tiende a esparcirse en vez de permanecer limitada (Gá. 5:9). El legalismo debe ser arrancado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“El asunto en las iglesias de Galacia no era la obediencia a la ley moral de Dios; más bien, era la ''confianza'' en la ley moral. . . para salvación.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Twelve&amp;quot;&amp;gt;Jerry Bridges, ''Transforming Grace'' (Colorado Springs, CO: NavPress, 1991), p. 98.&amp;lt;/ref&amp;gt; – Jerry Bridges}}La única forma eficaz de arrancar el legalismo es con la doctrina de la justificación. Si has descuidado o ignorado esta doctrina, entonces toma cualquier medio dramático que sea necesario para cambiar. Reserva tiempo todos los días para repasar y regocijarte en esta verdad tan grande, objetiva, y posicional. Enfoca tu dieta espiritual al estudio de la justificación hasta que estés seguro de la aceptación de Dios, seguro en su amor, y libre de legalismo y condenación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La crucifixión de Jesucristo fue el evento más decisivo de la historia. Muy correctamente Sinclair Ferguson ha declarado lo siguiente: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Romanos 7:14-25.''' Cuando nos damos cuenta del problema de nuestra propia maldad, será más difícil que seamos tentados por el legalismo.}}Cuando pensamos en Cristo muriendo en la Cruz se nos muestra hasta dónde llega el amor de Dios para volver a ganarnos para sí. . . El nos está diciendo: Eso es lo mucho que te amo. . . La Cruz es el corazón del evangelio. Hace del evangelio buenas nuevas: Cristo murió por nosotros. El ha tomado nuestro lugar ante el trono de juicio de Dios. El ha cargado nuestros pecados. Dios ha hecho algo en la Cruz que nosotros jamás podíamos haber hecho. . . La razón por la que nos falta confianza en su gracia es porque no logramos concentrarnos en ese punto donde El la ha revelado.&amp;lt;ref name=&amp;quot;Thirteen&amp;quot;&amp;gt;Sinclair Ferguson, Grow in Grace (Carlisle, PA: The Banner of Truth Trust, 1989), p. 56, 58–59.&amp;lt;/ref&amp;gt; &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Dónde concentrarás tu atención? ¿Será en el pecado pasado, en tu presente estado emocional, o en las áreas de carácter en las que todavía es necesario que crezcas? ¿O se concentrará en la obra consumada de Cristo? El legalismo no tiene que ser lo que te motiva. La condenación no tiene que atormentarte. Dios te ha justificado. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== No Discutas con el Juez  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Para más estudio:''' ¿Qué dos categorías de personas describe Santiago 1:22-25? ¿A cuál grupo promete Dios bendecir?}}Comprender intelectualmente la doctrina de la justificación no es en sí suficiente. Dios quiere que seamos transformados – total, genuina y permanentemente transformados por su doctrina central. J.I. Packer ha declarado con mucho discernimiento: “El asunto no es si alguien puede declarar la doctrina con total precisión bíblica (eso, como hemos visto, es una tarea que requiere atención), sino más bien si conoce su realidad por experiencia.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Fourteen&amp;quot;&amp;gt;J.I. Packer, ''God’s Words: Studies of Key Bible Themes'' (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1981), p. 147.&amp;lt;/ref&amp;gt; &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|Colosenses 2:13-15 revela la enorme deuda que tenemos con Dios. ¿Qué le hizo Jesús a la “factura” de la ley? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
}}Nuestro propósito al escribir este libro no es principalmente que aprendas cómo articular esta gran doctrina, sino que seas ''cambiado'' por ella, que comprendas los efectos que tienen el legalismo y la condenación en la libertad personal y que desarrolles una siempre creciente pasión y amor hacia Jesucristo. Es posible estar al tanto de la justificación por gracia sin ser personalmente afectado. Es necesario que apreciemos y apliquemos esta magnífica verdad cada uno de nuestros días. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“Nunca es suficiente simplemente saber que Cristo murió, ni aun por qué murió. Ese conocimiento es el resultado de una “fe meramente histórica” que no puede salvar. . . Sólo cuando nos damos cuenta de que Cristo fue dado pro me, pro nobis (“por mí”, “por nosotros”) es que hemos discernido la importancia de lo que Cristo logró.”&amp;lt;ref name=&amp;quot;Fifteen&amp;quot;&amp;gt;Timothy George, Theology of the Reformers (Nashville, TN: Broadman Press, 1988), p. 59.&amp;lt;/ref&amp;gt; – Timothy George}}El relato que estoy a punto de describir ha sido una gran lección para mí mientras trataba de apropiarme de la doctrina de la justificación. Durante los días antes de mi conversión como estudiante universitario de primer año fui arrestado por posesión de marihuana. Los detalles del juicio todavía los tengo vívidamente grabados en mi mente. Mientras me encontraba sentado en el banquillo de los acusados frente al juez, traté lo mejor que pude de parecer sincero y arrepentido, pero lo único que sentía era miedo. Yo sabía que había una excelente posibilidad de ser condenado y hasta de ser acusado con más violaciones. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Resultó que mi caso nunca progresó más allá del primer testigo. Mi abogado argumentó que debido a que los oficiales habían inspeccionado mi dormitorio sin los necesarios documentos legales, la corte tendría que retirar los cargos. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El juez escuchó estoicamente mientras los acusadores objetaban y reiteraban la evidencia en contra mía. Finalmente, me miró. El hombre estaba obviamente frustrado. Sin el poder para darme nada más que una reprimenda, me dio un discurso con las palabras más fuertes posibles. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Yo traté de parecer contrito. Afirmaba con la cabeza a cada declaración suya. Pero no recuerdo nada de lo que me dijo – estaba muy emocionado por el hecho de que me iba a poner en libertad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Deuteronomio 31:8.''' En vez de romper esta promesa maravillosa a nosotros (aunque jamás nos merecíamos dicha garantía), Dios abandonó a su propio Hijo.}}Cuando me presenté al juicio yo sabía que era culpable. Creo que todos lo sabían. Pero cuando el juez me soltó no discutí con él. No apelé ni rogué al juez que continuara con el caso. No pedí que pasara por alto el detalle legal y que permitiera que los acusadores prosigan con el caso. Por primera vez, con gusto deferí a alguien con mayor autoridad. Si el juez quería descartar la violación, yo alegremente aceptaba su decisión. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“La vida cristiana tiene que ver no sólo con creer algo sobre Cristo sino también creer algo sobre nosotros mismos. . . Nuestra fe en Cristo debe incluir creer que somos exactamente lo que la Biblia dice que somos.” – Anthony Hoekema}}Todos nosotros somos culpables ante el Juez de todo. Pero nuestro crimen contra El está en un área totalmente diferente a la de mi infracción. Aunque yo escapé por un detalle, nosotros hemos sido declarados justos a base del sacrificio premeditado y sustitucional de Cristo. Jesucristo dio su vida a propósito y voluntariamente para que Dios pudiera permanecer justo al justificar al culpable – a ti y a mí. Dios nos ha declarado justos. La decisión se nos presenta a diario, con frecuencia muchas veces en un mismo día: ¿Recibiremos la justificación por fe debido a la declaración de Dios, o permitiremos que la condenación y el legalismo nos controlen al depender de nuestras emociones y nuestra obediencia? &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Determina que tus inestables e impredecibles emociones no dictarán ni te engañarán. No les permitas ser la autoridad final en tu vida. Cree lo que Dios dice de ti. Si eres sabio seguirás mi ejemplo: No discutas con el Juez. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Abandonado por Nuestro Perdón  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Dios que te creó te acepta. Su Hijo voluntariamente se enfrentó con el horror supremo de la Cruz, desamparado por Dios el Padre y por los hombres, para poder justificarte a ti. El fue desamparado para que nosotros pudiéramos ser perdonados. El experimentó la separación para que nosotros estuviéramos para siempre seguros en el amor de Dios. El soportó la ira de Dios para que nosotros jamás tuviéramos que soportarla. “Él fue entregado a la muerte por nuestros pecados, y resucitó para nuestra justificación” (Ro. 4:25). ¡Has sido justificado! &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|Respuestas: F, V, F, V, F, V}}¿Es de admirarse que la Reforma cambió la historia de la Iglesia? No hay forma de contener esta doctrina. Una vez que se la suelte cambiará la vida de todo el que la toca – incluso la tuya. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Discusión en Grupo  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1. En la página 52 el autor escribe: “Jamás serás más justificado de lo que eres en este momento.” ¿Qué efecto tiene esto en tus esfuerzos de vivir una vida que agrade a Dios? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2. Medita en silencio sobre la Cruz por un minuto o dos. ¿Cómo crees que se sintió Jesús cuando se dio cuenta de que Dios lo había desamparado? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3. ¿Es posible enfocarse demasiado en amoldarse a la imagen de Cristo? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4. ¿Qué hace al legalismo una herejía tan sutil? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
5. ¿Cómo podemos balancear las doctrinas de la justificación y la santificación sin inclinarnos hacia el legalismo o el libertinaje? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
6. ¿Qué es una cosa que podemos contribuir a nuestra justificación?(Sugerencia: ¡No es algo de lo que nos podemos jactar!) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Lectura Recomendada  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''The Cross of Christ'' por John R.W. Stott (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1986) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''The Discipline of Grace'' por Jerry Bridges (Colorado Springs, CO: NavPress, 1994) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''The Atonement'' por Leon Morris (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1984) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
== Referencias  ==&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esta_Gran_Salvaci%C3%B3n/Como_Usar_Este_Libro</id>
		<title>Esta Gran Salvación/Como Usar Este Libro</title>
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				<updated>2009-08-22T20:23:51Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | This Great Salvation/How To Use This Book}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; Esta Gran Salvación es parte de la serie de libros En Pos de La Santidad de Sovereign Grace Media y está diseñada para el uso de grupos o individuos. La serie es el lógico resultado de cuatro profundas convicciones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• La Biblia es nuestra regla infalible para la fe, doctrina, y práctica. Los que resisten su autoridad serán descarriados de su curso por sus propios sentimientos y tendencias culturales. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• El conocimiento sin la práctica no tiene vida. Para poder ser transformados, debemos aplicar y practicar la verdad de la Palabra de Dios en nuestra vida diaria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• La práctica de estos principios es imposible aparte del Espíritu Santo. Aunque sí debemos participar en el cambio, él es la fuente de nuestro poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
• La iglesia es el contexto que Dios ha destinado para efectuar el cambio. Nunca fue la intención de Dios que viviéramos aislados o apartados de otros cristianos. Por medio de la participación en la iglesia local, encontramos instrucción, ánimo, corrección, y oportunidades para seguir adelante hacia la madurez en Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A medida que leas estas páginas, confiamos que cada una de estas convicciones fundamentales sean reforzadas en tu corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con la posible excepción de las preguntas de “Discusión en Grupo”, el formato de este libro se presta tanto para el individuo como para los grupos pequeños. Hemos incluido una variedad de diferentes elementos para hacer cada capítulo lo más interesante y útil posible. Para aquellos de ustedes que no pueden obtener lo suficiente sobre un tema en particular, al final de cada capítulo hemos incluido una lista de uno o más libros adicionales que les ayudarán a crecer en el Señor. Aunque te animamos a que experimentes en el uso de este libro, la discusión en grupo será más beneficial cuando los miembros estudien individualmente el material por adelantado. Y recuerda que no estás solo en el estudio de este libro. El Espíritu Santo es tu tutor. Con Su ayuda, este libro tiene el potencial de cambiar tu vida.&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esta_Gran_Salvaci%C3%B3n/Pr%C3%B3logo</id>
		<title>Esta Gran Salvación/Prólogo</title>
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				<updated>2009-08-22T20:23:42Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | This Great Salvation/Foreword}}Casi no es necesario comunicar que para poder promover devoción apasionada a Jesucristo, los líderes pastorales deben impulsar el estudio de la doctrina. Si es que ha habido un pensamiento que ha impulsado y guiado la producción de este libro, ese es que la doctrina sí es importante. ¿Cómo podemos adorar y servir a un Dios a quien no conocemos, o peor aún, uno de nuestra propia hechura? La doctrina no sólo ha inspirado amor sincero hacia Dios, sino que ha servido como el compás moral de la Iglesia a través de su historia. Creer lo que es verdad acerca de Dios nos lleva a practicar lo que es aceptable ante Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es necesario que consideremos la pregunta que hizo el autor de Hebreos: “¿Cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande?” (2:3). Nuestro bondadoso Dios nos ha dado una gran salvación–completa, gratuita, y consumada. En realidad no hay excusa alguna para descuidar todo lo que Dios ha hecho por nosotros. “Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y potencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda” (2 P 1:3). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Llegar a estar al tanto de esto es una cosa; experimentarlo es otra muy diferente. Nuestra esperanza es que un formato fácil de utilizar haga el estudio de la doctrina más satisfactorio y menos intimidante. Nosotros (los autores) somos un poco más que principiantes en esta aventura. Es por eso que la lectura que se recomienda al final de cada capítulo quizás sea la parte más valiosa del libro. Pero aunque limitada, nuestra experiencia ha sido suficiente para cambiar para siempre la manera en que pensamos y vivimos. También hemos tenido la ventaja adicional de predicar y enseñar sobre este material y de verlo afectar radicalmente a los que tenemos el privilegio de servir en el ministerio pastoral. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta gran salvación ha venido cambiando vidas profunda, dramática, y consistentemente desde que el evangelio fue proclamado por primera vez. Que ocurriera esto más seguido a través del estudio de este libro sería, para nosotros, muy gratificante. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestro agradecimiento a Greg Somerville por su experto conocimiento editorial y sus incansables esfuerzos en la producción de este libro. Además, expresamos nuestro agradecimiento a la coordinadora de producción Beth Kelley y al diseñador gráfico Carl Mahler por la contribución de sus talentos especiales. Trabajar en cooperación con ellos ha sido de gran satisfacción. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, nos gustaría dedicar este libro a nuestras esposas y mejores amigas, Carolyn Mahaney y Clara Boisvert, quienes nos han ayudado a traducir la doctrina a nuestra vida. Ellas cuentan con nuestra más profunda admiración. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
- C.J. Mahaney y Robin Boisvert&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esta_Gran_Salvaci%C3%B3n/%C2%BFAlguien_Cree_en_el_Pecado%3F</id>
		<title>Esta Gran Salvación/¿Alguien Cree en el Pecado?</title>
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				<updated>2009-08-22T20:23:30Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | This Great Salvation/Does Anyone Believe in Sin?}}Un domingo por la tarde, hace algunos años atrás, me encontraba limpiando el garaje. Mi hijo mayor, que entonces tenía cerca de cuatro años, estaba...como quién dice, ayudándome. Yo lo observaba mientras él contemplaba varios objetos peligrosos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
–¿Qué es esto, papá? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
–Ese es el cincel de papá. No lo toques. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
–¿Qué es esto, papá? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
–Esa es la lata para la gasolina. Por favor no te acerques a ella. ¡No! No hijo, no levantes ese serrucho. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las cosas siguieron así por un rato hasta que, por fin irritado, mi hijo dijo: “¡Papá! ¡Todo lo que me dices que no haga es lo que yo ''quiero'' hacer!” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Quizás lo mismo dijo Adán, ''pensé para mis adentros. Ahora podía sentirme seguro en el conocimiento de que mi hijo era un miembro auténtico de la raza humana. Y así es con todos nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Cuál es el Problema?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Haz una encuesta informal entre tus vecinos, amigos y compañeros de trabajo y pregúntales qué es lo que consideran ser el problema más básico de la humanidad. Su respuesta probablemente sea la ignorancia o la falta de educación. “Si tan sólo la gente fuera mejor educada, si pudieran ver todo el panorama, entonces no habrían tantas dificultades”. “Más enseñanzas sobre el sexo prevendría el SIDA y los embarazos indeseados. Más educación eliminaría el racismo y los malentendidos que separan a las personas. Mejor educación permitiría que los pobres consiguieran mejores trabajos y que evitaran las drogas y el crimen”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Thomas Greer, en un reciente libro sobre la civilización occidental, declara que durante el siglo XVIII, el siglo de la ilustración, los pensadores importantes consideraban la ciencia y la educación como la respuesta al dilema humano. Greer dice: “El mundo jamás volvería a ser el mismo; la creencia en la ciencia y la educación se convirtió en una característica del mundo moderno. En los Estados Unidos, fundado durante el pináculo del siglo de la ilustración, ''esa creencia ha permanecido como un artículo de fe nacional aunque hoy está siendo cuestionada más que nunca''” (énfasis nuestro).&amp;lt;ref&amp;gt; Thomas Greer, ''A Brief History of the Western World, 5th Ed.'' (San Diego, CA: Harcourt Brace Jovanovich Publishers, 1987), p. 378.&amp;lt;/ref&amp;gt; Aunque es cierto que la ignorancia tiene sus víctimas, hay un problema todavía más básico. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en Romanos 1:22. '''¿Qué palabra utiliza Dios en evaluación de las ideas “ilustres” del hombre?}}Uno de los que cuestionaron ese “artículo de fe nacional” fue el eminente psiquiatra Karl Menninger. A principios de la década de los setentas él escribió un pequeño libro con el provocativo título: “¿Qué pasó con el pecado?” En él observó que la palabra “pecado” y el concepto que representaba comenzaron a desaparecer de nuestra cultura a mediados del siglo veinte. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En todos los lamentos y reproches que hacen nuestros adivinos y profetas no vemos ninguna mención del ‘pecado’, una palabra que solía ser un verdadero atalaya de los profetas. Una palabra que siempre estaba presente en la mente de todos, pero ahora se oye raramente. ¿Quiere eso decir que el pecado ya no tiene que ver con todas nuestras dificultades? ¿Es que acaso ya nadie es culpable de nada? ¿Culpable quizás de un pecado del que nos podríamos arrepentir o reparar o expiar? ¿Se trata sólo de que alguien puede ser ignorante, criminal, estar enfermo–o dormido? Se cometen cosas malas, eso lo sabemos; la cizaña se siembra de noche entre el trigo. Pero ¿acaso nadie es responsable; acaso nadie tiene que dar cuenta de estos hechos? Todos reconocemos la ansiedad y la depresión, y aún los sentimientos imprecisos de culpabilidad; pero ¿es que nadie ha cometido pecado?...La mera palabra ‘pecado’, que parece haber desaparecido, era una palabra orgullosa. Solía ser una palabra fuerte, una palabra nefasta y seria. Describía un punto central en el plan para la vida y el estilo de vivir de todo ser humano civilizado. Pero la palabra se fue. Casi ha desaparecido–la palabra, junto con el concepto. ¿Por qué? ¿Acaso ya nadie más peca? ¿Es que ya nadie cree en el pecado?&amp;lt;ref&amp;gt; Karl Menninger, ''Whatever Became of Sin?'' (New York: Bantam Books, Inc., 1973), pp. 15–16.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Dr. Menninger debe ser aplaudido por ir mucho más allá que otros en su campo. Y en respecto a sus observaciones, el tiene mucha razón. El modelo moral para comprender las responsabilidades y los problemas humanos ha sido casi totalmente reemplazado por un modelo médico, de modo que a los individuos que cometen crímenes horrendos, raramente se les llama “malvados”, “malos” o “pecadores”, sino “perturbados”, “enfermos mentales” o “dementes”. {{RightInsert|“La mejor preparación para el estudio de [la justificación] no es la gran habilidad intelectual ni tampoco el mucho conocimiento escolástico, sino una conciencia afectada por un sentido de nuestra verdadera condición como pecadores ante Dios”&amp;lt;ref&amp;gt;James Buchanan, ''The Doctrine of Justification'' (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1867, 1955), p. 222. &amp;lt;/ref&amp;gt;.”&amp;lt;br&amp;gt;''' – James Buchanan'''}}Pero un estudio más detenido del libro del Dr. Menninger muestra que a pesar de su apelación para que la sociedad vuelva a considerar el pecado como un medio para comprender la naturaleza humana, él mismo posee una comprensión del asunto considerablemente inadecuada. Ve el pecado en un nivel totalmente horizontal, el pecado de una persona contra otra o quizás contra sí misma. Pero para comprender de verdad la naturaleza del pecado debemos reconocer su dimensión vertical: El pecado es principalmente una ''ofensa contra Dios.'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Salmo 51 nos ofrece un vívido ejemplo de esta verdad. En este salmo David dejó correr el llanto de su corazón ante Dios en arrepentimiento. Había sido externamente reprendido por el profeta Natán e interiormente reprobado por el Espíritu por su adulterio con Betsabé y por arreglar la muerte de su esposo para encubrirlo. Pero a pesar de lo que había hecho, David clama a Dios: “Contra ti he pecado, sólo contra ti, y he hecho lo que es malo ante tus ojos” (Sal. 51:4). David no negaba su pecado contra Betsabé y Urías, pero reconocía la característica más fea de cualquier pecado, sin importar el tipo: es contra Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Para más estudio: '''¿Qué tres cosas revela acerca de nosotros el tener una errónea opinión del pecado? (Lee 1 Juan 1:8-10)}}Pecado–¡qué tema tan desagradable! Y además difícil. Pero es absolutamente esencial que consideremos este asunto, porque si nuestra percepción del pecado es incorrecta, así será también nuestro conocimiento de Dios, de Jesucristo, del Espíritu Santo, de la ley de Dios, del evangelio y del camino de salvación. Un correcto entendimiento de lo que es el pecado es el último botón en la camisa de la teología cristiana. Si está fuera de lugar, toda la vestimenta estará torcida sin esperanza. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La Seriedad del Pecado  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Subestimar el pecado es algo tan común como el pecado mismo. No es raro oír a la gente referirse a su propio pecado como una “debilidad” o una “falta”. “Nadie es perfecto”, dicen. Quizás hasta sean lo suficientemente valientes como para admitir: “Cometí un error en mi juicio”. Pero el pecado no es algo ligero. Si no hay pecado, entonces no hay salvación. Si no somos grandes pecadores, entonces Cristo no es un gran Salvador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|“El pecado es el desafío a la justicia de Dios, la violación de su misericordia, la burla de su paciencia, el menosprecio hacia su poder y el desprecio hacia su amor&amp;lt;ref&amp;gt; John Bunyan de ''Gathered Gold ''(Hertfordshire, England: Evangelical Press, 1984), p. 291. &amp;lt;/ref&amp;gt;.”&amp;lt;br&amp;gt; '''– John Bunyan'''}}The fact that we’re all affected by sin puts us at a disad- vantage in our attempt to understand it. On our own, we simply cannot come to clear views on the matter. Thankfully, God has provided us with his infallible Word on the subject. The beginning chapters of Genesis spell out humanity’s sinful dilemma, and the remainder of Scripture can be read as God’s solution to the problem. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Medita en Juan 1:29. '''¿Qué tiene de significativo el título que Juan el Bautista da a Jesús? (Lee Éxodo 12:21-23)}}En el espacio de cinco versículos cortos la Biblia nos describe como inútiles, impíos, pecadores, y enemigos de Dios (Ro. 5:6-10). La Palabra de Dios nos dice que el pecado es universal. El pecado es engañoso. El pecado también es tenaz y poderoso. El pecado es tan abrumador que hay sólo una fuerza en todo el universo que lo puede vencer. Sólo una fuerza, que habita en una Persona, puede vencerlo porque sólo una Persona ha existido sin él. Como el ángel le dijo a José: “Le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mt. 1:21). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como complemento a la enseñanza de las Escrituras están los testimonios, a través de la historia de la Iglesia, de hombres y mujeres piadosos que se han dado cuenta de su pecaminosidad en proporción directa con su comunión con Dios. Escucha cómo estos grandes santos de la Biblia se evaluaban a sí mismos: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
David: “¡He pecado contra el Señor!” (2S. 12:13). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Isaías: “Soy un hombre de labios impuros” (Is. 6:5). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pedro: “¡Apártate de mí, Señor; soy un pecador!” (Lc. 5:8). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|&amp;lt;big&amp;gt;1&amp;lt;/big&amp;gt; La afirmación de Pablo de ser el peor de los pecadores debió haber sido desafiada muchas, muchas veces desde que él escribiera esas palabras. ¿Qué evidencia podrías presentar en las últimas 24 horas para discutir que en realidad tú eres el peor pecador de la historia?  (Piensa en ello lo suficiente como para arrepentirte genuinamente, luego sigue adelante.)}}Pablo: “Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero” (1Ti. 1:15). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pecado es la transgresión de la ley (1Jn. 3:4). Dios dio la ley y la respalda. Cuando quebrantamos las leyes de Dios, el lo toma personalmente. Si pudiéramos ver a Dios detrás de cada situación cuando su ley es quebrantada y sentir su ira santa, comprenderíamos mejor cuán serio es el pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Para más estudio: '''Nota las atrocidades que cometieron los hijos de Elí (1 Samuel 2:12-25) y la reacción de Dios (1 Samuel 2:27-34).}}El sacerdote israelita Elí reprendió a sus hijos necios e inmorales con estas palabras: “Si alguien peca contra otra persona, Dios le servirá de árbitro; pero si peca contra el Señor, ¿quién podrá interceder por él?” (1S. 2:25). Desafortunadamente, sus palabras fueron muy pocas y demasiado tarde para hacer que sus hijos se arrepintieran. No se dieron suficiente cuenta de la seriedad del pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Bienvenido al Corral de Cerdos  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La esencia del pecado ha sido descrita como el egoísmo. Este pensamiento está bien captado en Isaías 53:6: “Todos andábamos perdidos, como ovejas; cada uno seguía su propio camino”. Veamos más detenidamente las implicaciones de este versículo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Como ovejas.'' . Las ovejas, siendo las menos inteligentes de entre los animales de granja, normalmente no se dan cuenta del peligro hasta que es demasiado tarde. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Perdidos.'' . La tendencia natural de las ovejas es divagar. A menos que el pastor las mantenga dentro del rebaño, pronto se descarrían del camino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''Para más estudio: '''Amplía tu comprensión de la seriedad del pecado al leer Romanos 8:6-7, Colosenses 1:21 y Efesios 2:1-2.}}''Cada uno.'' El pecado es un problema universal, que nos afecta a todos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Su propio camino.'' Este es el centro del asunto. Queremos vivir la vida sin referencia al Dios que nos hizo y nos sostiene, y a quien debemos nuestro próximo aliento. Oye estas palabras de William Ernest Henley, una “oveja perdida” que parece haber sido endurecido a su propia manera: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No importa cuán angosta es la puerta, Cuán cargado de castigo el pergamino; Yo soy el dueño de mi destino, Yo soy el capitán de mi alma. &amp;lt;ref&amp;gt; William Ernest Henley de ''Bartlett’s Familiar Quotations'' (New York: Little, Brown, and Company, 1919), p. 829.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El alcance del pecado es tan grande que la Biblia usa muchas palabras para comunicar su horrible naturaleza y sus efectos desastrosos. Envueltas en esa palabra se encuentran ideas como rebelión, maldad, confusión, vergüenza, no dar al blanco, infidelidad, libertinaje, ignorancia, desobediencia, corrupción y más. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cualquiera que lee los primeros tres capítulos de la carta de Pablo a los cristianos romanos se encuentra con su severo reproche a la raza humana. Tanto el judío como el gentil es prisionero del pecado. Las palabras de Pablo son tan fuertes e inequívocas que la tendencia del lector es calificar al razonamiento de Pablo como extremo. “Bueno, ¡debe estar refiriéndose a Jack el Destripador o a Adolfo Hitler!” Pero no es así. Está hablando de ti y de mí. “No hay un solo justo, ni siquiera uno. . . No hay nadie que haga lo bueno. . . pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios” (Ro 3:10, 12, 23). Esto ofrece un cuadro desfavorable de la raza humana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parte de nuestro problema es que tendemos a evaluar nuestra pecaminosidad en relación a los demás. Comparado con Atila, rey de los hunos, yo estoy muy bien. Pero comparado con Madre Teresa, no lo estoy. A menos que Dios nos revele el alcance de nuestro pecado, no podemos discernir nuestra propia depravación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|“El que tuvo leves pensamientos del pecado, nunca tuvo grandes pensamientos de Dios&amp;lt;ref&amp;gt; William S. Plumer, ''The Grace of Christ'' (Philadelphia, PA: Presbyterian Board of Publication, 1853), p. 24.&amp;lt;/ref&amp;gt;.”&amp;lt;br&amp;gt;'''– John Owen'''}}Durante la década de los ochentas yo vivía en la bella área rural de Lancaster, Pennsylvania. La vida ahí era agradable en todo respecto menos en uno: Nunca me acostumbré al olor del estiércol. Los cerdos eran los peores. Pero es interesante que aunque su olor me parecía repugnante, a los cerdos no les importaba en lo mínimo. Como ha dicho J.C. Ryle: “Los mismos animales cuyo olor es tan ofensivo para nosotros no tienen idea de que son ofensivos y no son ofensivos los unos a los otros”.&amp;lt;ref&amp;gt;J.C. Ryle, ''Holiness'' (Hertfordshire, England: Evangelical Press, 1879, 1979), p. 65.&amp;lt;/ref&amp;gt; Según parece, el hombre caído no puede tener una idea adecuada de lo vil que es el pecado ante un Dios santo y perfecto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo fue que caímos en este triste estado? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué fue lo que le sucedió a la raza humana? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Puede el Leopardo Quitarse sus Manchas?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el quinto capítulo de Romanos (versículos 12-21), Pablo explica de dónde proviene nuestro pecado y de dónde proviene nuestro perdón. Desde el principio se debe notar que nuestra discusión de la pecaminosidad del hombre se relaciona a su estado natural aparte de la gracia. La relación del hombre con el pecado ha sido radicalmente cambiada por medio de la obra redentora de Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|Supongamos que Dios le dice a un hombre: “Quiero que podes estos arbustos hoy, antes de las tres de la tarde. Pero ten cuidado. Hay un gran hoyo a la orilla del jardín. Si caes dentro de ese hoyo, no podrás salir. Así que, hagas lo que hagas, no te acerques a ese hoyo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Supongamos que tan pronto que Dios sale del jardín el hombre corre y se lanza dentro del hoyo. A las tres de la tarde Dios vuelve y encuentra los arbustos sin podar. Llama al jardinero y oye un grito lejano desde la orilla del jardín. Camina hasta la orilla del hoyo y ve en el fondo al jardinero indefenso batiendo los brazos por todos lados.  Dios le dice al jardinero: “¿Por qué no has podado los arbustos que te dije que podaras?” El jardinero responde enojado: “¿Cómo esperas que pode esos arbustos cuando estoy atrapado en este hoyo? Si no hubieras dejado este hoyo vacío aquí, yo no estuviera en este aprieto”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Adán se lanzó al hoyo. En Adán todos nos lanzamos al hoyo. Dios no nos lanzó al hoyo. Adán fue claramente advertido del hoyo. Dios le dijo que se mantuviera lejos. Las consecuencias que experimentó Adán por estar en el hoyo fueron un castigo directo por haberse lanzado en él. . . .&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nacemos pecadores porque en Adán todos caímos. Hasta la palabra “caída” es un eufemismo. Es una opinión optimista del asunto. La palabra “caída” sugiere cierto accidente. El no era Humpty-Dumpty [el huevo que se cayó del muro]. No fue que Adán simplemente se deslizara al pecado; el se lanzó a él con ambos pies. Nosotros nos lanzamos de cabeza con él&amp;lt;ref&amp;gt; R.C. Sproul, ''Chosen By God'' (Wheaton, IL: Tyndale House Publishers, 1986), pp. 97–98.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt; '''– R.C. Sproul'''}}Sin came upon all men because of the sin of one man—Adam. This is proven by the fact that all men die, physical death being the penalty for sin. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando yo estaba en mi tercer año de secundaria, estudiamos la era de los puritanos en América. Recuerdo haber visto un texto que contenía lo siguiente: “En la caída de Adán, todos pecamos”. Todavía puedo recordar cuán provocado me sentí por esas palabras. En ese momento yo pensé: ¡Es simplemente algo malo lavar el cerebro de los jóvenes de esa manera! Luego, pensando más en términos de mí mismo, me disgusté de verdad. No veo por qué yo debo de ser arrastrado junto con Adán. Después de todo, ¡ni lo conozco! Decir que ésta doctrina me ofendió sería subestimar la realidad. Ofende a nuestro sentido de justicia. El hombre natural lo encuentra extremadamente ofensivo. (Lo cual es una de las razones principales por las que ahora creo que es verdad.) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El propósito de Pablo al describir nuestra pecaminosidad innata no es irritar sino informar. Comprender nuestra relación con Adán nos da un nuevo aprecio para nuestra relación con Jesucristo. El pastor renombrado D. Martyn Lloyd-Jones ha escrito: “Si me dices, ‘¿es justo que el pecado de Adán me sea imputado a mí?’, yo contestaré preguntándote: ‘¿Es justo que la justicia de Cristo te sea imputada a ti?’”&amp;lt;ref&amp;gt; D. Martyn Lloyd-Jones, ''Romans: Assurance, Chapter Five'' (Grand Rapids, MI: Zondervan Publishing House, 1972), p. 219.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pecado es la herencia universal que nos viene de nuestro padre común, Adán. Por naturaleza somos culpables y antagonistas hacia Dios. Esta enseñanza se conoce como el pecado original y describe la condición caída del hombre. Contradice directamente la idea de que todos venimos al mundo con una cuenta en blanco, sin pecado e inocentes. Aunque el hombre sigue llevando la imagen de Dios, esa imagen se ha desfigurado. Ahora es como las ruinas de un antiguo templo. Las señas de grandeza todavía se pueden ver, pero la gloria ha partido. Como con un espejo rajado, la imagen permanece pero muy distorsionada. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pecado original incluye dos aspectos adicionales: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Depravación total.'' Esta es una palabra que es generalmente mal entendida y por lo tanto es descartada. No quiere decir que el hombre es tan malo como podría ser. Eso sería absoluta depravación. La depravación total indica que la corrupción del pecado afecta al hombre en cada parte de su vida: Su mente, sus emociones, su voluntad, y su cuerpo. No hay nada en el hombre que no haya sido afectado por el pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Incapacidad total.'' Esto no quiere decir que el hombre no puede hacer nada bueno según las normas ''humanas. ''El todavía puede hacer actos de justicia externos y puede poseer muchas cualidades atractivas. Pero en respecto a las cosas ''espirituales, ''no tiene ningún poder. Aún las cosas “buenas” que hace están manchadas por el pecado. Para comentar sobre el tema la Confesión Westminster dice: “Al haber caído en pecado, el hombre ha perdido totalmente su capacidad para hacer algo que contribuya a su salvación”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|&amp;lt;big&amp;gt;2&amp;lt;/big&amp;gt; ¿Cuál de los siguientes ejemplos sugiere que hasta los niños están contaminados por el pecado original?&lt;br /&gt;
La facilidad con la que aprenden a decir “¡No!”&lt;br /&gt;
La facilidad con la que pueden olvidar lo que se les dice.&lt;br /&gt;
La manera admirable en que dos niños pueden querer el mismo juguete–el que no les ha interesado durante casi seis semanas–al mismo tiempo, ignorando todos los demás juguetes que tienen disponibles.&lt;br /&gt;
La universalidad de los berrinches y gimoteos.}}Donald MacLeod dice: “[Incapacidad total] quiere decir que la conversión está más allá de la capacidad del hombre natural”.&amp;lt;ref&amp;gt;Donald MacLeod from ''Gathered Gold'' (Hertfordshire, England: Evangelical Press, 1984), p. 65.&amp;lt;/ref&amp;gt; Aparte de Cristo, nada que el hombre haga puede agradar a Dios porque no está motivado ni por la gracia de Dios ni se interesa por la gloria de Dios. Y Dios está supremamente interesado en nuestros motivos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jeremías da expresión a la incapacidad total cuando pregunta: “¿Puede el etíope cambiar de piel, o el leopardo quitarse sus manchas? ¡Pues tampoco ustedes pueden hacer el bien, acostumbrados como están a hacer el mal!” (Jer. 13:23). Cuando Pablo les dijo a los efesios que habían estado ''muertos ''en sus transgresiones y pecados, él les estaba ayudando a comprender no sólo la gracia irresistible de Dios para salvarlos, sino también la absoluta necesidad que ellos tenían de esa gracia. Una persona muerta no puede de ninguna manera participar en su salvación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|'''For Further Study:''' What role does water baptism play in our struggle against sin? (See Romans 6:1-11)}}Entonces ¿qué sucede después de la conversión? ¿Ya no está presente el pecado? ¡Oh, si tan sólo ese fuera el caso! El poder del pecado sobre el que ha nacido de nuevo está ciertamente roto. Romanos 6 clarifica que aunque la presencia del pecado todavía es un factor, nuestra conexión con él ha sido radicalmente alterada. El Espíritu Santo ahora mora dentro de nosotros, enseñándonos cómo debemos caminar en Dios. Ya no somos esclavos del pecado. Ya no nos domina ni nos posee; no estamos obligados a obedecer los impulsos del pecado. La amenaza de juicio ya no está sobre nuestra cabeza. Pero seguimos sintiendo la influencia del pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|“El que considera el pecado como simple ficción, como una desgracia o como algo sin importancia, tampoco ve la necesidad de arrepentimiento profundo ni de la gran expiación. El que no ve ningún pecado en sí mismo no sentirá ninguna necesidad de un Salvador. El que no está consciente de ningún mal que habita en su corazón, no deseará ningún cambio de naturaleza. El que considera el pecado como un leve asunto pensará que unas pocas lágrimas o una reformación externa ofrecen amplia satisfacción. La verdad es que ningún hombre jamás se ha considerado ser más pecador ante Dios de lo que en realidad es. Ni tampoco ningún hombre se ha disgustado más por su pecado de lo que tenía razón para hacerlo&amp;lt;ref&amp;gt;William Plumer, ''The Grace of Christ,'' p. 20.&amp;lt;/ref&amp;gt;.&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt; '''– William S. Plumer'''}}{{LeftInsert|&amp;lt;big&amp;gt;3&amp;lt;/big&amp;gt;¿Qué palabra o palabras asociarías con el castigo del pecado? ¿Con el poder del pecado? ¿Con la presencia del pecado? Escríbelas bajo los siguientes títulos proporcionados.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Castigo -- Poder -- Presencia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
}}Una buena manera de comprender nuestra liberación del pecado emplea tres diferentes tiempos: ''Hemos sido'' librados del '''castigo '''del pecado; ''estamos siendo ''librados del '''poder '''del pecado; ''seremos ''librados de la '''presencia '''del pecado. Sin embargo, tan irónico como parezca, cuanto más cerca caminamos con Dios, más grande será nuestro conocimiento y consciencia del pecado. Yo recuerdo de niño cómo me fascinaban las partículas de polvo que danzaban en los rayos de luz que penetraban por la ventana. El polvo estaba presente en todas partes, pero sólo se hacía visible por la luz. Así es con el pecado. Es revelado por la luz de la Palabra y el Espíritu de Dios. Cuanto más fuerte la luz, más evidente el polvo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Hierba Fea con Profundas Raíces  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como amante de libros antiguos, especialmente de los escritos de los puritanos, frecuentemente me he encontrado luchando con el énfasis que las generaciones anteriores le daban al pecado, aún en la vida de los que han sido convertidos. ''¿Dónde estaba la victoria en su vida?'' me preguntaba durante mi primer encuentro con sus escritos. Desde entonces he llegado a comprender que su consciencia del pecado, tan aguda como era, no excedía a su consciencia de la gracia y la misericordia de Dios al perdonar ese pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{RightInsert|'''Medita en Romanos 5:20-21. '''¿Cómo es que el estar conscientes del pecado profundiza nuestra gratitud por la gracia de Dios?}}Considera a Jonathan Edwards, por ejemplo, conocido tanto por su vida santa como por su gran conocimiento. Edwards hizo mención de tener un “enorme sentido de mi propia pecaminosidad y de la maldad de mi corazón que jamás tuve antes de mi conversión” –¡una señal de salud espiritual, en su opinión! &amp;lt;ref&amp;gt;Jonathan Edwards, ''The Works of Jonathan Edwards, Vol. 1'' (Carlisle, PA: The Banner of Truth Trust, 1974), p. xlvii.&amp;lt;/ref&amp;gt; Su descendiente y biógrafo, Serano Dwight, sintió la necesidad de explicar el pensamiento de su abuelo. No era que Edwards tuviera más pecaminosidad, escribió Dwight, sino que él tenía un mayor sentido de ella. Luego clarificó su observación con una analogía: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Supongamos que un ciego tuviera un jardín lleno de hierba fea y venenosa. Esta hierba está presente en su jardín pero él no se da cuenta. Ahora supongamos que el jardín es desherbado en su mayor parte, y que muchas bellas y valiosas plantas y flores han reemplazado a la hierba. El hombre luego recobra la vista. Hay menos hierba, pero él se da más cuenta de ella. De modo que cuanto más clara es nuestra visión espiritual, más grande es nuestra consciencia del pecado.&amp;lt;ref&amp;gt;Idem.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
{{LeftInsert|“No tengo ninguna tolerancia para los que exaltan a la psicología sobre las Escrituras, la intercesión, y la perfecta suficiencia de nuestro Dios. Tampoco tengo palabras de ánimo para las personas que desean mezclar la psicología con los recursos divinos y vender la mezcla como un elixir espiritual. Su metodología llega a ser una admisión tácita de que lo que Dios nos ha dado en Cristo no es realmente adecuado para satisfacer nuestras necesidades más profundas y remediar nuestra vida problematica&amp;lt;ref&amp;gt;John MacArthur, Jr., ''Our Sufficiency in Christ'' (Dallas, TX: Word Publishing, 1991), p. 70.&amp;lt;/ref&amp;gt;.”&amp;lt;br&amp;gt; '''– John MacArthur, Jr.'''}}Las siguientes palabras de J.C. Ryle ofrecen una elocuente conclusión a nuestro capítulo sobre la doctrina del pecado: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pecado–ésta infección de la naturaleza permanece, sí, hasta en los que están regenerados. Tan profundas son las raíces de la corrupción humana, que aún después de haber nacido de nuevo, de haber sido renovados, lavados, santificados, justificados, y hechos miembros vivientes de Cristo, esas raíces permanecen vivas en el fondo de nuestro corazón y, como la lepra en las paredes de la casa, jamás nos deshacemos de ellas hasta que la casa terrenal de este tabernáculo sea disuelta. No hay duda de que el pecado, en el corazón del creyente, ya no tiene el dominio. Está dominado, controlado, mortificado, y crucificado por el poder expulsivo del nuevo precepto de la gracia. La vida del creyente es una vida de victoria y no de fracaso. Pero las mismas luchas que suceden dentro de él, la lucha diaria que ve necesario lidiar, el celo cuidadoso que se ve obligado a ejercer sobre su ser interior, la batalla entre la carne y el espíritu, los gemidos interiores que nadie conoce salvo el que los ha experimentado–todos testifican a la misma gran verdad: El enorme poder y la vitalidad del pecado…. Dichoso es el creyente que lo comprende y, aunque se regocija en Jesucristo, no tiene confianza en la carne, y aunque dice ‘gracias a Dios que nos da la victoria’, jamás se olvida de vigilar y orar para no caer en tentación.&amp;lt;ref&amp;gt;J.C. Ryle, ''Holiness'', p. 5.&amp;lt;/ref&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Discusión en Grupo  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Divide al grupo en dos equipos, el de la “Ciencia/Educación” y el de la “Salvación”. Concede a cada grupo que propongan, alternadamente, los males sociales que podrían curar. ¿Cuál grupo hizo más por la humanidad? &lt;br /&gt;
#“El modelo moral para comprender las responsabilidades y los problemas humanos ha sido casi totalmente reemplazado por un modelo médico”, dice el autor (página 14). ¿Qué evidencia de ese cambio observas en el cuerpo de Cristo? &lt;br /&gt;
#¿No es Dios lo suficientemente maduro como para no molestarse por nuestros pecadillos insignificantes? &lt;br /&gt;
#En escala del uno al diez, indica lo que dice tu estilo de vida sobre la seriedad del pecado. (1 = nada serio, 10 = muy serio) &lt;br /&gt;
#¿Cómo se define la esencia del pecado? (Página 17) ¿Estás de acuerdo? &lt;br /&gt;
#Lee Romanos 3:10-18 en voz alta. Se totalmente sincero: ¿Luchas con el hecho de que, aparte de la gracia redentora de Dios, esto te describe a ''ti''? &lt;br /&gt;
#¿Qué heredamos de Adán? ¿De Jesús? &lt;br /&gt;
#¿Cómo explicarías la “incapacidad total” (páginas 19-20) a alguien que no es cristiano? &lt;br /&gt;
#Repasa los tres tiempos de nuestra liberación del pecado (páginas 20-21). ¿Cómo te afectó esta explicación? &lt;br /&gt;
#Platica acerca de la oración final en la cita de conclusión por J.C. Ryle (página 22).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Lectura Recomendada  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Chosen by God'' por R.C. Sproul (Wheaton, IL: Tyndale House Publishers, 1986) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Referencias  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;references /&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

	<entry>
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		<title>Vision Teologica Para El Ministerio</title>
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				<updated>2009-08-22T20:23:20Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Theological Vision for Ministry}}Lo siguiente no es un bosquejo de nuestras creencias doctrinales (véase la Declaración Confesional), solamente una declaración de cómo nos proponemos a ejercer el ministerio cristiano e interactuar con nuestra cultura con fidelidad bíblica y teológica. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo debemos responder a la crisis cultural sobre la verdad? (El asunto epistemológico)'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por cientos de años, desde el amanecer del periodo de la Ilustración, era ampliamente reconocido que “la verdad”—expresada en palabras que corresponden sustancialmente a la realidad—existía y podía ser conocida. Se creía que la razón humana es capaz de conocer la verdad objetivamente y sin ayuda. Más recientemente, el postmodernismo ha criticado este conjunto de presuposiciones, contendiendo que no somos en hecho objetivos en nuestra búsqueda de conocimiento, sino que interpretamos información a través de nuestras experiencias personales, autointerés, emociones, prejuicios culturales, limitaciones del lenguaje y las relaciones comunitarias. El reclamo de la objetividad es arrogante, el postmodernismo nos dice, y conduce inevitablemente a conflictos entre comunidades que poseen opiniones diferentes en cuanto a dónde yace la verdad. Tal arrogancia, según se argumenta, explica en parte muchas de las injusticias y guerras de la era moderna. Sin embargo la respuesta del postmodernismo es peligrosa de otra manera: sus voces más estridentes insisten en que los reclamos de verdad objetiva sean substituidos por una más “tolerante” humildad y un pluralismo subjetivo inclusivista y diverso; un pluralismo a menudo hundido en un pantano que no puede permitir ninguna tierra firme para “la fe que fue confiada de una vez a todos los santos.” Tal postura no tiene ningún lugar para la verdad que corresponde a la realidad, sino simplemente un arsenal de verdades formadas subjetivamente. ¿Cómo debemos responder a esta crisis cultural sobre la verdad? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1. Afirmamos que la verdad es correspondencia con la realidad. Creemos que el Espíritu Santo que inspiró las palabras de los apóstoles y de los profetas también habita en nosotros de modo que siendo creados a la imagen de Dios podemos recibir y entender las palabras de Escritura reveladas por Dios; y comprender que las verdades de la Escritura corresponden con la realidad. Las declaraciones de la Escrituras son verdad, precisamente porque son declaraciones de Dios y corresponden a la realidad, aun cuando nuestro conocimiento de esas verdades (e incluso nuestra capacidad de verificarlas para otros) es siempre y necesariamente incompleto. La creencia de la Ilustración en un conocimiento totalmente objetivo hizo un ídolo de la pura razón humana. Pero el negar la posibilidad de un conocimiento puramente objetivo no significa la pérdida de la verdad que corresponde a la realidad objetiva, aun si uno nunca pueda saber tal verdad sin un elemento de subjetividad. Véase el DC- (2). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
2. Afirmamos que la verdad es comunicada por la Escritura. Creemos que la Escritura es dominantemente proposicional y que todas las declaraciones de la Escritura son totalmente verdaderas y autoritarias. Pero la verdad de la Escritura no se puede agotar en una serie de proposiciones. Esta existe en géneros narrativos, metáforas y de poesía que no son destilables completamente en proposiciones doctrinales, pero con todo, nos transmiten la voluntad y la mente de Dios para cambiarnos a su semejanza. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
3. Afirmamos que la verdad es correspondencia de vida con Dios. La verdad no es sólo una correspondencia teórica pero también una relación pactual. La revelación bíblica no es solo para ser conocida, sino para ser vivida (Dt 29:29). El propósito de la biblia es producir sabiduría en nosotros—una vida sometida enteramente a la realidad de Dios. Entonces la verdad es la correspondencia entre nuestras vidas enteras y el corazón de Dios, a través de la mediación de la Palabra y el Espíritu. Eliminar la naturaleza de proposicional de la verdad bíblica debilita seriamente nuestra capacidad de sostener, defender y explicar el evangelio. Pero hablar de la verdad solamente como proposiciones debilita nuestra apreciación del Hijo encarnado como el Camino, la Verdad, y la Vida; y el poder comunicativo de la narrativa e historia, al igual que la importancia de la verdad como el vivir verdaderamente en correspondencia al Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
4. ¿Cómo esta visión nos forma? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Nosotros adoptamos una teoría de correspondencia de la verdad “mitigada” que es menos triunfalista que la de algunos en el antiguo movimiento evangélico. Pero también rechazamos una visión de la verdad que considera lo verdadero como nada más que un lenguaje internamente coherente de una comunidad de fe en particular. De modo que mantenemos, con lo que esperamos sea una humildad apropiada, el principio de sola Scriptura. &lt;br /&gt;
#Aunque la verdad es proposicional, no es sólo algo para ser creído, sino también para ser recibida en adoración y practicada en sabiduría. Este balance forma nuestra comprensión del discipulado y la predicación. Deseamos alentar a una pasión por la sana doctrina, pero sabemos que el crecimiento cristiano no es simplemente transmisión cognoscitiva de información. El crecimiento cristiano ocurre solamente cuando la vida entera es formada por prácticas Cristianas en la comunidad—incluyendo la oración, el bautismo, la Cena del Señor, la hermandad y el ministerio público de la Palabra. &lt;br /&gt;
#Nuestro conocimiento teórico de la verdad de Dios es solo parcial aun cuando es correcto, pero sin embargo podemos tener certeza que lo que la Palabra nos dice es verdad (Lucas 1:4). A través del Espíritu Santo es que recibimos las palabras del evangelio con completa seguridad y convicción (1 Ts 1:5).&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/La_Sabidur%C3%ADa_de_los_Hombres_y_el_Poder_de_Dios</id>
		<title>La Sabiduría de los Hombres y el Poder de Dios</title>
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				<updated>2009-08-22T20:23:10Z</updated>
		
		<summary type="html">&lt;p&gt;PagePush: Automated: copied from main site&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | The Wisdom of Men and the Power of God}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Instalación de John Piper''&lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''1 Corintios 2:1-5&amp;amp;nbsp;'''&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Consideraría que mi vida ha tenido sentido si pudiera predicar, vivir y morir como el apóstol Pablo, quien escribió estas palabras en 1 Corintios 2:1–5. Si ustedes abren la Biblia en este pasaje del Nuevo Testamento, podríamos ver un poco de lo que un predicador debería tratar de lograr con su trabajo y cómo él y su gente pueden asegurarse de que van a lograr esto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Bajo la Autoridad de la Palabra  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A W.A. Criswell, pastor de una gigantesca iglesia en Dallas, le preguntó una vez un hombre que tenía su negocio al otro lado de la calle: &amp;quot;Dr. Criswell, yo creí que usted era pastor de una iglesia Bautista. ¿Cómo es que toda su gente lleva libros de oración a la iglesia los Domingos?&amp;quot; Criswell sonrió y dijo, &amp;quot;Señor, somos Bautistas y esas son Biblias, no libros de oración.&amp;quot; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Bautistas en todo el mundo tienen la reputación de insistir a que todo hombre y mujer lean la Biblia, y yo quiero mantener esa gran tradición. Si pudiera escoger un sonido simbólico con el que se pudiera identificar a la Iglesia Bautista de Belén, ¿saben cuál sería? El sonido de las hojas de 500 Biblias volteándose simultáneamente en los textos matutinos y vespertinos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esta es la razón: la fuente de mi autoridad en este púlpito no es—como ya veremos—mi sabiduría; tampoco es una revelación privada que se me dio más allá de la revelación de la Escritura. Mis palabras tienen autoridad únicamente en la medida en que son una repetición, despliegue y adecuada aplicación de las palabras de la Escritura. Tengo autoridad únicamente cuando estoy bajo autoridad. Y nuestro símbolo corporativo de esa verdad es el sonido de sus Biblias abriéndose. Mi profunda convicción sobre la predicación es que un pastor debe mostrar a la gente que lo que él está diciendo ya fue dicho o está implícito en la Biblia. Si no puede ser demostrado, no tiene autoridad especial. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Siento pena del pastor que incrementa su propia carga al tratar de tener nuevas ideas para predicar a su gente. En cuanto a mi, no tengo nada de valor para decirles, pero Dios si, y espero y oro para que nunca me canse de hablar de esa palabra. La vida de la iglesia depende de ello. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Dr. Criswell da una amonestación a los pastores, la cual pienso que es correcta y la veo como un gran reto. Él dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Cuando un hombre va a la iglesia generalmente escucha a un predicador en el púlpito repetir todo lo que ha leído en las editoriales, en los periódicos y en las revistas. En los comentarios de televisión escucha lo mismo una y otra vez, bosteza, y sale a jugar golf los domingos. Cuando un hombre viene a la iglesia, lo que en realidad te está diciendo es “Pastor, ya sé lo que tienen que decir los comentaristas de televisión, los escucho todos los días. Ya sé lo que los editorialistas tienen que decir, lo leo a diario. Ya sé lo que las revistas tienen que decir, las leo todas las semanas. Pastor, lo que quiero saber es si Dios tiene algo que decir. Si es así, díganos qué es”.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
==== El objetivo del Ministerio de Pablo: Fe en el Poder de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veamos 1 Corintios 2:1–5. Pablo pasó cerca de 18 meses en Corinto en su primera visita. Ahora les escribe su primera carta para advertir a los creyentes que no deben basar su fe en la sabiduría de los hombres en lugar de en el poder de Dios. Una de las maneras en que hace esto es recordarles ''cuál ''fue su propósito al venir a ellos y ''cómo ''vino. Primero hablaremos sobre el ''propósito ''del ministerio de Pablo (y nuestro). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Versículo 5: su propósito fue que &amp;quot;vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios&amp;quot;. Pablo lo dijo una y otra vez: &amp;quot;y por quien recibimos la gracia y el apostolado, para la obediencia a la fe en todas las naciones por amor de su nombre&amp;quot; (Rom. 1:5). El propósito de la vida de Pablo es el propósito de la mía, y debería ser el propósito de todo pastor, de todo estudiante seminarista, de todo maestro de escuela dominical, y de todo creyente que habla a otras personas: producir y construir la fe. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pasó en los días de Pablo y creo que prolifera en nuestros días—en las iglesias y en la televisión y en la radio—el tratar de aumentar la fe llamando la atención sobre las cosas erróneas. Esto tiene un efecto devastador en la misión de Cristo y en la iglesia, y podemos ver esto al analizar más de cerca el versículo 5. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué es tan crucial que nuestra fe no se base en la sabiduría de los hombres sino en el poder de Dios? ¿Realmente importa en qué se basa nuestra fe siempre y cuando Cristo sea el objeto de nuestra fe? Para Pablo lo que un predicador ofrecía como la base de la fe hacia una gran diferencia, ¿por qué? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón se puede encontrar en el capítulo 1. Es ésta: si tratas de basar la fe salvadora en la &amp;quot;sabiduría de los hombres&amp;quot; deja de ser fe salvadora porque el contenido de esa fe es considerado una tontería por la sabiduría del mundo. La fe genuina, y con ella, la vida eterna, está en juego en la base que ofrecemos para la fe. Es posible ofrecer una base para la fe que arruine la fe. Hay un tipo de fundación que destruirá la superestructura de la fe. Es por eso crucial para nuestra fe que no nos basemos en la sabiduría de los hombres sino en el poder de Dios—porque si se basa en la sabiduría de los hombres es un espejismo, una fe falsa. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La Sabiduría de los hombres  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué? ¿Qué es lo que hace que la sabiduría de los hombres sea destructiva para la fe? En los versículos 1 y 2 hay un contraste entre tratar de llevar un testimonio de Dios con palabras superiores de sabiduría por un lado, y predicando sobre Jesús Cristo crucificado, por el otro. No sería entonces correcto decir que para Pablo la &amp;quot;sabiduría de los hombres&amp;quot; es, al menos, un uso de la mente humana al que se le ocurren ideas contrarias al significado de la muerte de Cristo. O por ponerlo de otra forma, si estamos siguiendo los mandatos de la mera sabiduría humana, el hecho de que el Rey y Creador del mundo fue ejecutado como un criminal porque somos unos horribles pecadores sería visto simplemente como una tontería intolerable. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veamos 1 Corintios 1:18 para confirmar esto. Recuerden que lo que estamos preguntando es: ¿Qué es lo que hace que la sabiduría de los hombres sea destructiva cuando tratamos de convertirla en una base para la fe? Versículo 18: &amp;quot;Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha destruido Dios la sabiduría del mundo?&amp;quot; La manera en que Dios destruye la &amp;quot;sabiduría del mundo&amp;quot; (que es lo mismo que la &amp;quot;sabiduría de los hombres&amp;quot; en 2:5) es planeando una vía de salvación que sería ofensiva para la sabiduría del mundo, esto es, la salvación a través de la ignominiosa ejecución del hijo de un humilde carpintero judío que se convirtió en predicador, quien resultó ser el Hijo de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La palabra de la cruz es locura para la sabiduría de este mundo. Es por eso que la sabiduría de los hombres es destructiva para la fe y porqué Pablo estaba y nosotros deberíamos estar muy preocupados por que nadie acuda a la sabiduría de los hombres como la base de su fe sino que todos acudan al poder de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que la sabiduría de los hombres es destructiva para la fe porque ve la palabra de la cruz como locura. ¿Por qué? ¿Qué hay en la sabiduría humana que causa que Cristo crucificado sea visto como una locura? Pablo nos da la respuesta, creo yo, en el capítulo 1, versículos 26 y siguientes: &amp;quot;Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; (e.j. estándares mundanos) sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte&amp;quot;. Ahora veamos su propósito en el versículo 29: &amp;quot;a fin de que nadie se jacte en su presencia&amp;quot;. Dios se ha puesto en contra de la sabiduría del mundo para que nadie se jacte ante Dios. La clara implicación es que en la raíz de lo que Pablo llama &amp;quot;sabiduría de los hombres&amp;quot; está el orgullo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que de todos estos versículos, sugiero tomar esta definición de la &amp;quot;sabiduría del mundo&amp;quot;: es el uso de la mente humana para lograr y mantener una base para jactarse ante Dios y los hombres. Ahora comienza a hacerse realmente claro porqué la simple sabiduría humana ve la cruz de Cristo como una locura. La muerte de Cristo en la cruz es tal radical acusación de nuestra horrenda naturaleza pecadora, que la sabiduría humana tiene que sacar sus armas más fuertes para destruir la cruz, no sea que pierda su base para jactarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos posibles respuestas para la muerte de Cristo por nuestro pecado: podemos verla como una locura y así mantener nuestra auto-suficiencia y orgullo, o podemos verla como sabiduría y morir con Cristo. Hay solo un camino que lleva a la vida. Pablo lo expresa así en Gálatas 6:14: &amp;quot;Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo&amp;quot;. Si ponemos nuestra confianza en Cristo crucificado por nuestra salvación, morimos al mundo; lo que significa que renunciamos a toda razón para jactarnos de todo lo que el mundo, incluyendo nuestra propia mente, puede ofrecer. Pero dado que la &amp;quot;sabiduría de los hombres&amp;quot; está 100% entregada a mantener las razones para jactarse, siempre rechazará a Cristo crucificado e intentará desactivar su poder llamándolo locura. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que esto es lo que hemos visto hasta ahora: en primer lugar la meta del ministerio de Pablo y del mío, y espero que del suyo, es producir y fortalecer la fe. En segundo lugar, es posible tratar de producir fe llamando la atención hacia las cosas erróneas y dando una base defectuosa, en este caso, la sabiduría de los hombres en lugar del poder de Dios. Es destructiva la fe si tratamos de basarla en la mera sabiduría humana. La razón para esto es en tercer lugar, que la sabiduría del mundo ve la palabra de la cruz como locura y así aleja a los hombres de la cruz. En cuarto lugar, la razón por la que la sabiduría de los hombres ve la cruz como locura es que la sabiduría humana es el uso de la mente para obtener y mantener el orgullo, pero la fe en Cristo crucificado es morir al orgullo y renunciar a todas las razones para jactarse, excepto una: ¡aquel que se gloríe, gloríese en el Señor&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El Poder de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que, ¿no es razonable ni urgente que en nuestro esfuerzo por producir y fortalecer la fe, llamemos la atención de la gente no a la sabiduría de los hombres, sino al poder de Dios? Y ahora debemos preguntar qué es eso. Capítulo 1, versículo 18: &amp;quot;Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.&amp;quot; Versículo 23 y los siguientes: &amp;quot;pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, el poder de Dios en 2:5 en donde debe apoyarse nuestra fe es el poder divino desatado por la muerte de Cristo para salvar a los pecadores, y justificar a los impíos. Cuando Jesús era más débil en su agonía en la cruz, el poder de Dios estaba en su punto más fuerte, levantando el peso infinito del pecado y condenación de los hombros de todos aquellos que creerían en él. Porque Jesús murió y corrió con el castigo de nuestro pecado, todo el poder de Dios, que creó el universo, fue liberado para beneficio de los elegidos de Dios. Como dijo Pablo en Romanos 8:32: &amp;quot;El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, (por su infinito poder) ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?&amp;quot; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No nos equivoquemos aquí, así como la sabiduría de Dios es locura para los hombres, así el poder de Dios es visto por los hombres como debilidad. Dios así lo quiere: capítulo 1, versículo 27: &amp;quot;lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte&amp;quot;. El poder divino en el cual se apoya nuestra fe no es el poder de May Day en Red Square; no es el poder de los grandes negocios o de la votación en bloque; no es el poder de la inteligencia personal y autoafirmación. El poder en el cual se apoya la fe salvadora es el ''poder de la gracia divina que sostiene a los corazones humildes y llenos de amor y que se irradia a través de la debilidad. ''Ese es el poder inimitable que vemos en Cristo—dócilmente, humildemente, con mucho amor, yendo a la cruz por nuestros pecados. El poder de la gracia de Dios que sostiene al humilde, amoroso corazón de Cristo irradiándose a través de su debilidad: este es el apoyo de la fe salvadora y la demostración del Espíritu y del poder (2:4). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que me comprometo como su pastor, y los llamo para que se comprometan como ministros en la iglesia a actuar y hablar en una forma que lleve a la gente a confiar no en la sabiduría de los hombres sino en el poder de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Los Medios del Ministerio de Pablo: Sufrimiento y Debilidad  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora cambiemos nuestro enfoque del ''propósito ''del trabajo de Pablo a la forma en que lo logró. Antes mencioné que en nuestros días, al igual que en los días de Pablo, hay traficantes del evangelio que parecen haber olvidado que en el corazón de nuestra fe hay &amp;quot;una vieja cruz arrugada, un emblema de sufrimiento y vergüenza&amp;quot; y que confiar en Cristo crucificado significa estar identificado con él en la humillación de su muerte, y que solo en los tiempos por venir seremos glorificados con él, y mientras dure este tiempo caminaremos por el camino del Calvario. Para estar seguros, no sin gozo—indescriptible gozo y llenos de la esperanza de la gloria—pero siempre gozosos en la debilidad, insultos, privaciones, persecuciones, y calamidades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuidado con los predicadores ingenioso que nunca mencionan estas cosas, para quienes la cruz es un mero símbolo, para quienes la excesiva pecaminosidad de nuestros corazones es rara vez mencionada, quienes usan el poder, la sabiduría, fama y lujos para llamar a los Americanos egocéntricos de clase media que se consideren Cristianos sin sacrificar su orgullo y autosuficiencia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Contrastando al apóstol Pablo: 1 Corintios 2:3, &amp;quot;Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor&amp;quot;. Pablo nunca hubiera llegado a las cadenas televisivas. Recuerden lo que sus enemigos decían de él en 2 Corintios 10:10, &amp;quot;Porque a la verdad, dicen, las cartas son duras y fuertes; mas la presencia corporal débil, y la palabra menospreciable&amp;quot;. Hay un tipo de cristianismo hoy en día que se hubiera preguntado de Pablo, &amp;quot;¿qué de bueno puede él hacer para Cristo? Solamente va a decepcionar a todos. Lo que Cristo necesita es gente brillante, gente con educación, poder, estatus, estilo. De otra forma, ¿cómo vamos a poder vender la imagen de Jesús al público y evangelizar a América?&amp;quot; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La pregunta de Pablo no era tanto &amp;quot;¿qué puedo hacer por Cristo?&amp;quot; sino más bien, &amp;quot;¿qué puede hacer Cristo por el mundo a través de alguien indigno como yo?&amp;quot; no se preguntaba, &amp;quot;¿cuánto poder puedo yo demostrar por Jesús?&amp;quot; sino, &amp;quot;¿cuánto poder Jesús puede demostrar a través de mi debilidad?&amp;quot; ¿Recuerdan 2 Corintios 12:8 y los siguientes versículos? Pablo dijo acerca de un padecimiento especial que él tenía: &amp;quot;respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque ''mi poder se perfecciona en la debilidad''. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo sabía que si iba a ser un agente del Cristo crucificado para ganar gente en su fe, debía seguir el camino del Calvario. Esto es, tenía que atraer la atención de la gente no a su propio poder, sabiduría, estatus o estilo, sino al poder de Dios que se perfecciona en la debilidad. Sabía que si el poder, la belleza, la inteligencia o clase humanos se llevaban la atención, cualquier conversión que se diera no seria una conversión al Cristo crucificado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si es el poder de Dios manifiesto en la debilidad y muerte de Cristo que despierta y sostiene la fe salvadora (como dice 2:5), entonces la manera de reflejar ese poder en nuestras vidas para el bien de otros es llevar la muerte de Jesús en nuestros propios cuerpos. Así es como Pablo describió el poder de su propio ministerio. Dijo en 2 Corintios 4:7–11: &amp;quot;Pero tenemos este tesoro (del evangelio) en vasos de barro (nuestros cuerpos débiles), ''para que la excelencia del poder sea de Dios,'' y no de nosotros, que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos. Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.&amp;quot; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, espero que comprendan cuando digo que vengo a ustedes como su pastor con debilidades (que conocerán muy pronto) y en temor y temblor. No es que no confíe en el poder y las promesas de Dios sino que no confío en mi mismo. No es que vaya a fallar—lo que para el mundo es fallar—sino que puedo tener éxito en mis propias fuerzas y sabiduría y fallarle a Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Existe una paradoja aquí. Se nos ha dicho: No tengan miedo. &amp;quot;Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa.&amp;quot; Sin embargo Pablo tiembla cuando asume la predicación del evangelio, tiemblo con la asombrosa responsabilidad de ministrar la palabra a esta iglesia. ¿Es acaso porque a Pablo y a mi nos falta fe? En parte si. Señor, yo creo, mas ayuda mi incredulidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero existe otra razón por la que temblamos. Durante esta era en que el pecado en el corazón humano persiste aun entre la gente de Dios, y en donde la tentación de auto-exaltación y auto-suficiencia es incesante, Dios ha dispuesto que sus siervos tiemblen con un profundo sentido de insuficiencia de manera que nunca nos olvidemos de que es el poder de Dios y no la sabiduría del hombre la que produce y sostiene la fe salvadora. &amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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		<id>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Invierno_de_Nuestro_Descontento</id>
		<title>El Invierno de Nuestro Descontento</title>
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				<updated>2009-08-22T20:23:00Z</updated>
		
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&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | The Winter of Our Discontent}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las mentiras egoístas que nuestra generación ha creído y perpetrado es que no deberíamos tener necesidades o deseos no satisfechos. Se escriben libros ad infinitum ad nauseum diciéndonos cómo satisfacer las necesidades de nuestras esposas, de nuestros hijos, o de nuestros esposos, como si algún ser humano pudiera hacerlo. Sin embargo, David escribió en el Salmo 23, que dado que el Señor era su pastor, él tenía todo lo que necesitaba. ¿Pero quién de nosotros realmente vive de acuerdo con esa realidad bíblica? Levanten la mano si su esposo/a o hijos le han dicho alguna vez, “No, gracias, no necesito ni deseo nada más”. &amp;lt;br&amp;gt;Las empresas de publicidad nos han lavado el cerebro, jugando con nuestro sentido de finitud. Aunque, haciendo justicia a la publicidad, en el paraíso, la serpiente pudo convencer a Eva de que no tenía suficiente, a pesar de tener un esposo maravilloso, libre de pecado, y no tenía que arrancar las malas hierbas ni sacar la basura. &amp;lt;br&amp;gt;Los Puritanos solían decir que el descontento, o las quejas, son posiblemente el mayor pecado que los Cristianos podemos cometer — ya que en ello acusamos a Dios de haber sido injusto con nosotros. Pero aunque Él nos podía haber hecho algo menos doloroso, no hubiera podido hacer nada más glorioso para Sí mismo. &amp;lt;br&amp;gt;Detrás de este anhelo de satisfacer nuestras necesidades, una exagerada comprensión de nuestros “derechos” agota toda esperanza de contentamiento. Se nos dice que debemos recibir el servicio que “merecemos”. Las generaciones anteriores se centraban en sus responsabilidades; esta generación está obsesionada con sus derechos. Incluso en el reino religioso se nos ofrece una liberación inmediata del dolor, de las deudas, y de los efectos de nuestro pecado. “Después de todo”, dicen los vendedores de esta religión fraudulenta, “tenemos ‘derecho’ a esto, Dios nos lo dio”. &amp;lt;br&amp;gt;A la luz de las Escrituras, no deberíamos preguntar “¿Por qué hay tanto dolor y sufrimiento en el mundo?” sino más bien, “¿Por qué aún hay restos de felicidad en el mundo?” Pero la gratitud que debería surgir de estas preguntas bíblicas no se da fácilmente en nuestra cultura, ni siquiera en la iglesia. &amp;lt;br&amp;gt;¿Por qué hay tantas personas insatisfechas? ¿Por qué parece que Dios no hace lo suficiente para complacernos? La actitud de la persona con un corazón insatisfecho es que todo lo que él/ella hace por Dios es demasiado, y todo lo que Dios hace por él/ella, es muy poco. Siente que Dios da muy poco valor a todo lo que él/ella está haciendo por el reino, y se imagina que Dios no está haciendo obras equivalentes a cambio. &amp;lt;br&amp;gt;En 2 Timoteo 3:2–3, Pablo da una lista de pecados que florecen en el corazón de los hombres. Los hombres se aman a si mismos en lugar de amar a Dios. Se vuelven fanfarrones y arrogantes. Piensan que el conocimiento comienza y termina en ellos, e injurian todo y a todos los demás. Los niños desobedecen a sus padres. La gente en general es desagradecida. Para más INRI, somos desagradecidos e impíos. No creo que consideremos que la ingratitud, que es otro tipo de descontento, sea realmente tan mala. Las quejas son una forma de arte en la iglesia, y el que más se queja parece ser el que más atención recibe. &amp;lt;br&amp;gt;Salmos 106:6–8 ofrece otra perspectiva de esta idea. El salmista declara que es culpa de todas las personas, afirmando su iniquidad e impiedad. Para decir esto se basa en que, primero, ellos no entendieron las maravillas de Dios; segundo, no las recordaron, y finalmente, se rebelaron. No entendieron y no recordaron, de manera que se rebelaron. No recordar no es un simple error — es el pecado de la ingratitud, y juega un papel critico en la creación de una vida de rebelión. &amp;lt;br&amp;gt;Note la manera en que el descontento juega parte importante en la falta de fe en Romanos 1. Pensar poco en Dios lleva a no pensar en Dios, y a su vez, a tener pensamientos elevados de uno mismo y a sentirse insatisfecho con su condición. Mientras más elevada sea la posición que los hombres se asignan a si mismos, sienten que merecen recibir más. &amp;lt;br&amp;gt;¿Cómo volvemos al camino del contentamiento? Colosenses 2:6–7 (NBEA) dice, “Por eso, de la manera que recibieron a Cristo Jesús como Señor, vivan ahora en él, arraigados y edificados en él, confirmados en la fe como se les enseñó, y llenos de gratitud”. Pablo ordena a los cristianos a caminar en Cristo de la misma manera que él recibió a Cristo. Vinimos a Cristo dependiendo totalmente de Él para que nos de fuerza, fe, vida eterna y gracia que nos sustente. Ahora, vivimos en Cristo dependiendo totalmente de Él para que nos de fuerza, fe, vida eterna y gracia que nos sustente. &amp;lt;br&amp;gt;¿Qué es exactamente caminar en Cristo? Es una extensión de nuestra gratitud hacia Dios por quién Él es y por lo que ha hecho. Debemos ser agradecidos por quién es Dios, no sÓlo por lo que ha hecho. Todo lo que Dios hace fluye de su carácter. Dios nos ama porque Dios es amor. Si sólo amamos a Dios por lo que hace por nosotros, entonces solamente nos amamos a nosotros mismos, ya que vemos a Dios solo en términos de aquellas actividades que Él realiza, que de alguna manera mejoran la calidad de nuestra existencia. &amp;lt;br&amp;gt;La gratitud hacia Dios alarga los pasos de nuestro caminar cristiano, y la base de nuestra gratitud es un íntimo conocimiento y confianza en Dios y en sus caminos. Este tipo de relación con Dios crea una gratitud desbordante — y la obediencia fluirá más fácilmente de un corazón que ya está abierto en adoración y gratitud al Padre. Somos testigos y proclamamos la gloria de Dios como un acto de gratitud, estudiamos las Escrituras con un corazón agradecido. &amp;lt;br&amp;gt;Lo que nos trae contentamiento no es recibir todo lo que deseamos, sino vaciar nuestros corazones de las vanas “necesidades” y “derechos” que nuestra cultura nos ofrece, y llenarnos de gratitud por lo que tenemos. &amp;lt;br&amp;gt;Repito, no estaremos satisfechos al tener todo lo que deseamos, sino únicamente si entendemos que no merecemos nada. El contentamiento no viene cuando nuestra calidad de vida mejora, sino cuando los deseos de nuestro corazón son santificados de manera que podamos decir al igual que David, “A quien tengo en el cielo sino a ti? Si estoy contigo ya nada quiero en la tierra” (salmos 73:25). Lo que sea que Dios quiera darnos será mucho más de lo que merecemos. Como dijo el Puritano Thomas Goodwin, “Cualquier cosa a este lado del infierno es misericordia”. &amp;lt;br&amp;gt;Los siguientes escritos Puritanos sobre el tema del contentamiento se pueden encontrar impresos actualmente y son una excelente lectura: William Bates, “La gran tarea de resignarse a la Providencia Divina en la aflicción&amp;quot; en el volumen 2 de &amp;quot;Las Obras de William Bates&amp;quot; (Publicaciones Sprinkle); Thomas Brooks, &amp;quot;El Cristiano en silencio bajo el escozor de la vara&amp;quot; (Pancarta de la Verdad) (Banner of Truth)); Jeremiah Burroughs, &amp;quot;La rara joya del contentamiento cristiano&amp;quot; (Pancarta de la verdad); Thomas Watson, &amp;quot;El arte del contentamiento divino&amp;quot; (Soli Deo Gloria). Aunque no es una obra Puritana, la obra de James W. Alexander, &amp;quot;Consolación: dirigida a la gente de Dios que está sufriendo&amp;quot;, es también muy útil (Soli Deo Gloria).&lt;/div&gt;</summary>
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		<title>El peso de la gloria: La importancia de C.S. Lewis</title>
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				<updated>2009-08-22T20:22:51Z</updated>
		
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C.S. Lewis salió a la luz como el icono del s. XX en el mundo de la literatura cristiana. Su gran trabajo, que combina el razonamiento intelectual agudo con la imaginación creativa dispar, le hizo famoso no sólo en el mundo cristiano sino también en el laico. Las Crónicas de Narnia y La trilogía del espacio, donde abunda el simbolismo cristiano dramático, las leyeron ávidamente aquellos sin interés alguno en el cristianismo, pero que gozaron de la absoluta fuerza del drama de las propias historias. C.S. Lewis, un experto en literatura inglesa, hizo también las veces de intelectual cristiano. Poseía una pasión que alcanzaba el mundo intelectual de su tiempo en representación del cristianismo. Mediante sus luchas personales con la duda y el dolor, fue capaz de allanar unos cimientos intelectuales sólidos en su propia fe. C.S. Lewis no tenía interés en un salto místico de fe desprovista del examen racional. Detestaba a aquellos que dejaban sus mentes en el lote del aparcamiento al acudir a la iglesia y estaba convencido que el cristianismo se trataba en el fondo de algo racional y defendible con el argumento sólido. Su obra mostraba el enlace del arte y la ciencia, de la razón y de la imaginación creativa dispar. Su don de la escritura creativa se correspondió con pocos de sus contemporáneos del s. XX. Fue realmente un genio literario capaz de expresar la profunda verdad cristiana a través del arte de manera similar a aquella conseguida por Bach con su música y por Rembrandt con su pintura. Incluso hoy día, su obra introductoria a la fe cristiana (''El cristianismo puro'') permanece como un bestseller perenne. &amp;lt;br&amp;gt;Cabe observar que a pesar de ser un experto literario, C.S. Lewis permanece como un laico en términos teológicos. Efectivamente, se trataba de un laico culto y estudiado, pero que no se benefició de las destrezas de la formación técnica de la teología. Algunas de sus observaciones teológicas indican una cierta falta de entendimiento técnico del que se le puede disculpar ciertamente. Su obra El cristianismo puro ha sido el único volumen más importante de la apologética conocida del mundo cristiano del s. XX. De nuevo, Lewis, con su estilo incomparable, fue capaz de llegar al quid del núcleo fundamental de la fe cristiana sin deformarlo en categorías simplistas. &amp;lt;br&amp;gt;Su razonamiento, aunque fuerte, no fue siempre técnicamente sólido. Por ejemplo, en su defensa de la resurrección, utilizó un argumento que ha impresionado a muchos a pesar de su invalidez. Sigue un viejo razonamiento sobre que las reivindicaciones de la verdad de los escritores del Nuevo Testamento acerca de la resurrección de Jesús se verifican con su buena voluntad de morir por las verdades que propugnaron. Y la pregunta que se formula: ¿Qué resulta más fácil de creer: que esos hombres crearon un falso mito y luego murieron por esa falsedad o que Jesús realmente regresó de la sepultura? La respuesta a esta pregunta es sencilla a primera vista. Resulta mucho más fácil creer que los hombres fueron engañados con esta falsedad en la que creían realmente, y estarían dispuestos a dar sus vidas por ello, que creer que alguien regresó de la muerte. Tiene que haber alguna otra razón que apoye la reivindicación de la verdad de la resurrección de aquella de las personas dispuestas a morir por ella. Se podría observar la violencia de Oriente Medio y las 50.000 personas tan persuadidas por las verdades del Islam que eran capaces de sacrificarse con bombas suicidas. La historia está repleta de ejemplos de gente engañada que han muerto por sus falsas creencias, pero no está llena de ejemplos de resurrecciones. Sin embargo, a pesar de la falta de solidez de este argumento en especial, Lewis creó una gran impresión en las personas que se encontraban involucradas en sus exploraciones iniciales de las reivindicaciones de la verdad del cristianismo. &amp;lt;br&amp;gt;Hasta este día, las personas que no lean la biblia o literatura cristiana, cogerán ''El cristianismo puro ''y se encontrarán comprometidos con los procesos mentales agudos de C.S. Lewis. La iglesia tiene una gran deuda con este hombre por su falta de voluntad de capitular el irracionalismo que marcó tanto al pensamiento cristiano en el s.XX (un irracionalismo que produjo lo que muchos describen como un “cristianismo mecánico”. &amp;lt;br&amp;gt;El cristianismo de C.S. Lewis se trata de algo consciente donde existe una unión maravillosa entre la cabeza y el corazón. Lewis era un hombre de gran sensibilidad al dolor humano y experimentó el crisol de la santificación a través del dolor y de la angustia personal. Su sensibilidad se desarrolló de tales experiencias y su habilidad para comunicarlo honorablemente. El ser creativo es la señal de profundidad, el ser creativo sin distorsión alguna resulta realmente raro y aún en las historias que C.S. Lewis hiló, los poderes de la creatividad alcanzaron niveles como nunca antes. Aslan, el león de Las Crónicas de Narnia, captura el personaje y la personalidad de Jesús; es simplemente asombroso. Creo que cada generación continuará beneficiándose de las apreciaciones plasmadas en papel por esta personalidad asombrosa.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</summary>
		<author><name>PagePush</name></author>	</entry>

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