<?xml version="1.0"?>
<?xml-stylesheet type="text/css" href="http://es.gospeltranslations.org/w/skins/common/feed.css?239"?>
<rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/">
	<channel>
		<title>Libros y Sermones BÃ­blicos - Contribuciones del usuario [es]</title>
		<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Especial:Contribuciones/Denise</link>
		<description>De Libros y Sermones BÃ­blicos</description>
		<language>es</language>
		<generator>MediaWiki 1.16alpha</generator>
		<lastBuildDate>Fri, 26 Jun 2026 11:53:58 GMT</lastBuildDate>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* El triángulo de la misericordia de Dios */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo más asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba ''el nombre del SEÑOR''”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, hay ''dos problemas en este texto que debemos tratar:''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que'' se vuelvan al Señor'', para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Y por el otro lado, dice que “no tendrá por inocente al culpable”. Sin embargo, todos los pecadores son culpables. Pero, ¿A cuáles perdonará? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que Él perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados y regrese a Dios de todo su corazón. Y al culpable que desprecie su misericordia de ninguna manera lo tendrá por inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primer problema, y la solución de Jonás y Joel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante aquí es que Ezequiel presenta a un hijo que no sigue los pasos pecaminosos de su padre, mientras que lo que presenta Éxodo, son hijos que siguen los pasos pecaminosos de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá”. En otras palabras, él no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo los pasos de sus padres. &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de ''los que me aborrecen''”. Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará del castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios tiene que castigar a los hijos por el pecado de los padres, no castiga a los hijos que no han pecado por causa de los pecados de sus padres. Simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, contaminando y corrompiendo el corazón de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, este es uno de los pasajes más instructivos de toda la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama su Nombre: “¡Yahweh, Yahweh! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el consejo espiritual. Una piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra piensa que el perdón es instantáneo. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda está demasiado segura de su perdón. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega ante la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega en cuanto a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos clases. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza para el primer tipo de personas, sin atacar al segundo. Cuando uno se dirige a una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, aviso y promesa, advertencia y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo las que causen que la Palabra sea oída y aplicada correctamente acorde a la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que voy a decir ahora está dirigido al abatido, al humilde, al quebrantado, al desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están lejos del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejarles en claro a mis hijos que pretendo ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, usaría dos o tres expresiones diferentes, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que su misericordia nos quede en claro. El añade frase sobre frase para exponer su amoroso corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente, &lt;br /&gt;
#Lento para la ira&lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad; &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares, &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una con la otra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su relación entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: en los vértices de la base se encuentran las primeras y las últimas declaraciones sobre Dios, es decir, que “Él es Misericordioso y Clemente” (en el vértice izquierdo de la base) y que “Él perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el vértice derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de ambos lados del triángulo, imagine la segunda y la cuarta declaración sobre Dios, esto es, que él “es lento para la ira” (en el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (en el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice superior del triángulo, en el medio, esta es, que él “es abundante en misericordia y fidelidad”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el objetivo de esta imagen es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta también y la tercera constituye el centro de estas cinco. Comencemos con la característica del centro y la parte superior del triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en misericordia y fidelidad'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad''. Me vienen a la mente dos imágenes para esto. El corazón de Dios es como un manantial inagotable, que rebosa de amor y fidelidad en la cima de una montaña. O también, el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que sale de la cima de una montaña y del cual fluye, año tras año, lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” él desea que entendamos que los recursos de su amor son ilimitados. En cierto modo, él es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad puede simplemente imprimir más dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor de oro para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y este. &amp;lt;u&amp;gt;Dios existe por sí mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;Dios es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt; Dios es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, Dios es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que él no necesita que nosotros cubramos alguna deficiencia en él. En cambio, él derrama su infinita autosuficiencia en amor sobre nosotros, que sí necesitamos de él. Podemos contar con su amor porque precisamente creemos en su existencia absoluta, su libertad soberana y su poder, que no tiene límites. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y la cuarta declaración acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. Él es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que él ''guarda'' la misericordia, el énfasis está puesto en la durabilidad de su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que él es lento para la ira. El amor no puede perdurar donde la ira surge instantáneamente. Si la ira de Dios fuera instantánea, su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara cohetes de ira por sus ojos cada vez que peco, estallaría en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero él grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy ''lento'' para la ira!” El retiene su ira porque es su amor el que reina. El es sufrido. Es extraordinariamente paciente. Y es por eso que ''guarda ''la misericordia. La guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos muchas razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces él debe ser muy misericordioso y perdonador -“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que él no advierta nuestro pecado sino a que perdona nuestro pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos que creen que hay una clase de pecado que sobrepasa el perdón de Dios, que someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una luego de la otra para dejar en claro lo que quiere decir. No existe ninguna clase de pecado imperdonable. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalizaré con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí -“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará abundancia en la misericordia de Dios como la abundancia del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a sí mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios es de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 19 Sep 2011 22:21:45 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo más asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba ''el nombre del SEÑOR''”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, hay ''dos problemas en este texto que debemos tratar:''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que'' se vuelvan al Señor'', para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Y por el otro lado, dice que “no tendrá por inocente al culpable”. Sin embargo, todos los pecadores son culpables. Pero, ¿A cuáles perdonará? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que Él perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados y regrese a Dios de todo su corazón. Y al culpable que desprecie su misericordia de ninguna manera lo tendrá por inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primer problema, y la solución de Jonás y Joel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante aquí es que Ezequiel presenta a un hijo que no sigue los pasos pecaminosos de su padre, mientras que lo que presenta Éxodo, son hijos que siguen los pasos pecaminosos de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá”. En otras palabras, él no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo los pasos de sus padres. &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de ''los que me aborrecen''”. Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará del castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios tiene que castigar a los hijos por el pecado de los padres, no castiga a los hijos que no han pecado por causa de los pecados de sus padres. Simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, contaminando y corrompiendo el corazón de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, este es uno de los pasajes más instructivos de toda la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama su Nombre: “¡Yahweh, Yahweh! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el consejo espiritual. Una piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra piensa que el perdón es instantáneo. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda está demasiado segura de su perdón. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega ante la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega en cuanto a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos clases. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza para el primer tipo de personas, sin atacar al segundo. Cuando uno se dirige a una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, aviso y promesa, advertencia y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo las que causen que la Palabra sea oída y aplicada correctamente acorde a la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que voy a decir ahora está dirigido al abatido, al humilde, al quebrantado, al desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están lejos del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejarles en claro a mis hijos que pretendo ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, usaría dos o tres expresiones diferentes, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que su misericordia nos quede en claro. El añade frase sobre frase para exponer su amoroso corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente, &lt;br /&gt;
#Lento para la ira&lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad; &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares, &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una con la otra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su relación entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: en los vértices de la base se encuentran las primeras y las últimas declaraciones sobre Dios, es decir, que “Él es Misericordioso y Clemente” (en el vértice izquierdo de la base) y que “Él perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el vértice derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de ambos lados del triángulo, imagine la segunda y la cuarta declaración sobre Dios, esto es, que él “es lento para la ira” (en el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (en el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice superior del triángulo, en el medio, esta es, que él “es abundante en misericordia y fidelidad”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el objetivo de esta imagen es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta también y la tercera constituye el centro de estas cinco. Comencemos con la característica del centro y la parte superior del triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en misericordia y fidelidad'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad''. Me vienen a la mente dos imágenes para esto. El corazón de Dios es como un manantial inagotable, que rebosa de amor y fidelidad en la cima de una montaña. O también, el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que sale de la cima de una montaña y del cual fluye, año tras año, lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” él desea que entendamos que los recursos de su amor son ilimitados. En cierto modo, él es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad puede simplemente imprimir más dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor de oro para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y este. &amp;lt;u&amp;gt;Dios existe por sí mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;Dios es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt; Dios es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, Dios es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que él no necesita que nosotros cubramos alguna deficiencia en él. En cambio, él derrama su infinita autosuficiencia en amor sobre nosotros, que sí necesitamos de él. Podemos contar con su amor porque precisamente creemos en su existencia absoluta, su libertad soberana y su poder, que no tiene límites. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y la cuarta declaración acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. Él es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que él ''guarda'' la misericordia, el énfasis está puesto en la durabilidad de su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que él es lento para la ira. El amor no puede perdurar donde la ira surge instantáneamente. Si la ira de Dios fuera instantánea, su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara cohetes de ira por sus ojos cada vez que peco, estallaría en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero él grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene su ira porque es su amor el que reina. El es sufrido. Es extraordinariamente paciente. Y es por eso que ''guarda ''la misericordia. La guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos muchas razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces él debe ser muy misericordioso y perdonador -“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que él no advierta nuestro pecado sino a que perdona nuestro pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos que creen que hay una clase de pecado que sobrepasa el perdón de Dios, que someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una luego de la otra para dejar en claro lo que quiere decir. No existe ninguna clase de pecado imperdonable. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalizaré con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí -“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará abundancia en la misericordia de Dios como la abundancia del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a sí mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios es de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 19 Sep 2011 22:17:43 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* 1- A quién perdona Dios y a quién no */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo más asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba ''el nombre del SEÑOR''”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, hay ''dos problemas en este texto que debemos tratar:''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que'' se vuelvan al Señor'', para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Y por el otro lado, dice que “no tendrá por inocente al culpable”. Sin embargo, todos los pecadores son culpables. Pero, ¿A cuáles perdonará? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que Él perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados y regrese a Dios de todo su corazón. Y al culpable que desprecie su misericordia de ninguna manera lo tendrá por inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primer problema, y la solución de Jonás y Joel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante aquí es que Ezequiel presenta a un hijo que no sigue los pasos pecaminosos de su padre, mientras que lo que presenta Éxodo, son hijos que siguen los pasos pecaminosos de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá”. En otras palabras, él no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo los pasos de sus padres. &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”. Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará del castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios tiene que castigar a los hijos por el pecado de los padres, no castiga a los hijos que no han pecado por causa de los pecados de sus padres. Simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, contaminando y corrompiendo el corazón de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, este es uno de los pasajes más instructivos de toda la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama su Nombre: “¡Yahweh, Yahweh! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el consejo espiritual. Una piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra piensa que el perdón es instantáneo. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda está demasiado segura de su perdón. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega ante la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega en cuanto a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos clases. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza para el primer tipo de personas, sin atacar al segundo. Cuando uno se dirige a una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, aviso y promesa, advertencia y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo las que causen que la Palabra sea oída y aplicada correctamente acorde a la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que voy a decir ahora está dirigido al abatido, al humilde, al quebrantado, al desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están lejos del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejarles en claro a mis hijos que pretendo ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, usaría dos o tres expresiones diferentes, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que su misericordia nos quede en claro. El añade frase sobre frase para exponer su amoroso corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente, &lt;br /&gt;
#Lento para la ira&lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad; &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares, &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una con la otra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su relación entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: en los vértices de la base se encuentran las primeras y las últimas declaraciones sobre Dios, es decir, que “Él es Misericordioso y Clemente” (en el vértice izquierdo de la base) y que “Él perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el vértice derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de ambos lados del triángulo, imagine la segunda y la cuarta declaración sobre Dios, esto es, que él “es lento para la ira” (en el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (en el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice superior del triángulo, en el medio, esta es, que él “es abundante en misericordia y fidelidad”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el objetivo de esta imagen es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta también y la tercera constituye el centro de estas cinco. Comencemos con la característica del centro y la parte superior del triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en misericordia y fidelidad'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad''. Me vienen a la mente dos imágenes para esto. El corazón de Dios es como un manantial inagotable, que rebosa de amor y fidelidad en la cima de una montaña. O también, el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que sale de la cima de una montaña y del cual fluye, año tras año, lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” él desea que entendamos que los recursos de su amor son ilimitados. En cierto modo, él es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad puede simplemente imprimir más dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor de oro para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y este. &amp;lt;u&amp;gt;Dios existe por sí mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;Dios es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt; Dios es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, Dios es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que él no necesita que nosotros cubramos alguna deficiencia en él. En cambio, él derrama su infinita autosuficiencia en amor sobre nosotros, que sí necesitamos de él. Podemos contar con su amor porque precisamente creemos en su existencia absoluta, su libertad soberana y su poder, que no tiene límites. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y la cuarta declaración acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. Él es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que él ''guarda'' la misericordia, el énfasis está puesto en la durabilidad de su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que él es lento para la ira. El amor no puede perdurar donde la ira surge instantáneamente. Si la ira de Dios fuera instantánea, su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara cohetes de ira por sus ojos cada vez que peco, estallaría en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero él grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene su ira porque es su amor el que reina. El es sufrido. Es extraordinariamente paciente. Y es por eso que ''guarda ''la misericordia. La guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos muchas razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces él debe ser muy misericordioso y perdonador -“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que él no advierta nuestro pecado sino a que perdona nuestro pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos que creen que hay una clase de pecado que sobrepasa el perdón de Dios, que someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una luego de la otra para dejar en claro lo que quiere decir. No existe ninguna clase de pecado imperdonable. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalizaré con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí -“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará abundancia en la misericordia de Dios como la abundancia del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a sí mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios es de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 19 Sep 2011 22:16:18 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo más asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba ''el nombre del SEÑOR''”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, hay ''dos problemas en este texto que debemos tratar:''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Y por el otro lado, dice que “no tendrá por inocente al culpable”. Sin embargo, todos los pecadores son culpables. Pero, ¿A cuáles perdonará? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que Él perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados y regrese a Dios de todo su corazón. Y al culpable que desprecie su misericordia de ninguna manera lo tendrá por inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primer problema, y la solución de Jonás y Joel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante aquí es que Ezequiel presenta a un hijo que no sigue los pasos pecaminosos de su padre, mientras que lo que presenta Éxodo, son hijos que siguen los pasos pecaminosos de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá”. En otras palabras, él no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo los pasos de sus padres. &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”. Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará del castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios tiene que castigar a los hijos por el pecado de los padres, no castiga a los hijos que no han pecado por causa de los pecados de sus padres. Simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, contaminando y corrompiendo el corazón de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, este es uno de los pasajes más instructivos de toda la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama su Nombre: “¡Yahweh, Yahweh! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el consejo espiritual. Una piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra piensa que el perdón es instantáneo. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda está demasiado segura de su perdón. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega ante la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega en cuanto a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos clases. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza para el primer tipo de personas, sin atacar al segundo. Cuando uno se dirige a una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, aviso y promesa, advertencia y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo las que causen que la Palabra sea oída y aplicada correctamente acorde a la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que voy a decir ahora está dirigido al abatido, al humilde, al quebrantado, al desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están lejos del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejarles en claro a mis hijos que pretendo ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, usaría dos o tres expresiones diferentes, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que su misericordia nos quede en claro. El añade frase sobre frase para exponer su amoroso corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente, &lt;br /&gt;
#Lento para la ira&lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad; &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares, &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una con la otra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su relación entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: en los vértices de la base se encuentran las primeras y las últimas declaraciones sobre Dios, es decir, que “Él es Misericordioso y Clemente” (en el vértice izquierdo de la base) y que “Él perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el vértice derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de ambos lados del triángulo, imagine la segunda y la cuarta declaración sobre Dios, esto es, que él “es lento para la ira” (en el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (en el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice superior del triángulo, en el medio, esta es, que él “es abundante en misericordia y fidelidad”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el objetivo de esta imagen es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta también y la tercera constituye el centro de estas cinco. Comencemos con la característica del centro y la parte superior del triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en misericordia y fidelidad'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad''. Me vienen a la mente dos imágenes para esto. El corazón de Dios es como un manantial inagotable, que rebosa de amor y fidelidad en la cima de una montaña. O también, el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que sale de la cima de una montaña y del cual fluye, año tras año, lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” él desea que entendamos que los recursos de su amor son ilimitados. En cierto modo, él es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad puede simplemente imprimir más dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor de oro para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y este. &amp;lt;u&amp;gt;Dios existe por sí mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;Dios es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt; Dios es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, Dios es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que él no necesita que nosotros cubramos alguna deficiencia en él. En cambio, él derrama su infinita autosuficiencia en amor sobre nosotros, que sí necesitamos de él. Podemos contar con su amor porque precisamente creemos en su existencia absoluta, su libertad soberana y su poder, que no tiene límites. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y la cuarta declaración acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. Él es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que él ''guarda'' la misericordia, el énfasis está puesto en la durabilidad de su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que él es lento para la ira. El amor no puede perdurar donde la ira surge instantáneamente. Si la ira de Dios fuera instantánea, su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara cohetes de ira por sus ojos cada vez que peco, estallaría en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero él grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene su ira porque es su amor el que reina. El es sufrido. Es extraordinariamente paciente. Y es por eso que ''guarda ''la misericordia. La guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos muchas razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces él debe ser muy misericordioso y perdonador -“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que él no advierta nuestro pecado sino a que perdona nuestro pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos que creen que hay una clase de pecado que sobrepasa el perdón de Dios, que someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una luego de la otra para dejar en claro lo que quiere decir. No existe ninguna clase de pecado imperdonable. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalizaré con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí -“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará abundancia en la misericordia de Dios como la abundancia del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a sí mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios es de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 19 Sep 2011 22:14:38 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo más asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba ''el nombre del SEÑOR''”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, hay ''dos problemas en este texto que debemos tratar.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Y por el otro lado, dice que “no tendrá por inocente al culpable”. Sin embargo, todos los pecadores son culpables. Pero, ¿A cuáles perdonará? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que Él perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados y regrese a Dios de todo su corazón. Y al culpable que desprecie su misericordia de ninguna manera lo tendrá por inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primer problema, y la solución de Jonás y Joel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante aquí es que Ezequiel presenta a un hijo que no sigue los pasos pecaminosos de su padre, mientras que lo que presenta Éxodo, son hijos que siguen los pasos pecaminosos de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá”. En otras palabras, él no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo los pasos de sus padres. &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”. Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará del castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios tiene que castigar a los hijos por el pecado de los padres, no castiga a los hijos que no han pecado por causa de los pecados de sus padres. Simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, contaminando y corrompiendo el corazón de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, este es uno de los pasajes más instructivos de toda la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama su Nombre: “¡Yahweh, Yahweh! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el consejo espiritual. Una piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra piensa que el perdón es instantáneo. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda está demasiado segura de su perdón. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega ante la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega en cuanto a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos clases. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza para el primer tipo de personas, sin atacar al segundo. Cuando uno se dirige a una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, aviso y promesa, advertencia y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo las que causen que la Palabra sea oída y aplicada correctamente acorde a la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que voy a decir ahora está dirigido al abatido, al humilde, al quebrantado, al desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están lejos del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejarles en claro a mis hijos que pretendo ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, usaría dos o tres expresiones diferentes, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que su misericordia nos quede en claro. El añade frase sobre frase para exponer su amoroso corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente, &lt;br /&gt;
#Lento para la ira&lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad; &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares, &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una con la otra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su relación entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: en los vértices de la base se encuentran las primeras y las últimas declaraciones sobre Dios, es decir, que “Él es Misericordioso y Clemente” (en el vértice izquierdo de la base) y que “Él perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el vértice derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de ambos lados del triángulo, imagine la segunda y la cuarta declaración sobre Dios, esto es, que él “es lento para la ira” (en el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (en el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice superior del triángulo, en el medio, esta es, que él “es abundante en misericordia y fidelidad”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el objetivo de esta imagen es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta también y la tercera constituye el centro de estas cinco. Comencemos con la característica del centro y la parte superior del triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en misericordia y fidelidad'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad''. Me vienen a la mente dos imágenes para esto. El corazón de Dios es como un manantial inagotable, que rebosa de amor y fidelidad en la cima de una montaña. O también, el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que sale de la cima de una montaña y del cual fluye, año tras año, lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” él desea que entendamos que los recursos de su amor son ilimitados. En cierto modo, él es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad puede simplemente imprimir más dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor de oro para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y este. &amp;lt;u&amp;gt;Dios existe por sí mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;Dios es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt; Dios es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, Dios es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que él no necesita que nosotros cubramos alguna deficiencia en él. En cambio, él derrama su infinita autosuficiencia en amor sobre nosotros, que sí necesitamos de él. Podemos contar con su amor porque precisamente creemos en su existencia absoluta, su libertad soberana y su poder, que no tiene límites. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y la cuarta declaración acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. Él es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que él ''guarda'' la misericordia, el énfasis está puesto en la durabilidad de su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que él es lento para la ira. El amor no puede perdurar donde la ira surge instantáneamente. Si la ira de Dios fuera instantánea, su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara cohetes de ira por sus ojos cada vez que peco, estallaría en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero él grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene su ira porque es su amor el que reina. El es sufrido. Es extraordinariamente paciente. Y es por eso que ''guarda ''la misericordia. La guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos muchas razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces él debe ser muy misericordioso y perdonador -“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que él no advierta nuestro pecado sino a que perdona nuestro pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos que creen que hay una clase de pecado que sobrepasa el perdón de Dios, que someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una luego de la otra para dejar en claro lo que quiere decir. No existe ninguna clase de pecado imperdonable. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalizaré con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí -“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará abundancia en la misericordia de Dios como la abundancia del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a sí mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios es de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 19 Sep 2011 22:13:56 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* Dios le proclama su nombre a Moisés */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo más asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba ''el nombre del SEÑOR''”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Y por el otro lado, dice que “no tendrá por inocente al culpable”. Sin embargo, todos los pecadores son culpables. Pero, ¿A cuáles perdonará? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que Él perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados y regrese a Dios de todo su corazón. Y al culpable que desprecie su misericordia de ninguna manera lo tendrá por inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primer problema, y la solución de Jonás y Joel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante aquí es que Ezequiel presenta a un hijo que no sigue los pasos pecaminosos de su padre, mientras que lo que presenta Éxodo, son hijos que siguen los pasos pecaminosos de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá”. En otras palabras, él no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo los pasos de sus padres. &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”. Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará del castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios tiene que castigar a los hijos por el pecado de los padres, no castiga a los hijos que no han pecado por causa de los pecados de sus padres. Simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, contaminando y corrompiendo el corazón de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, este es uno de los pasajes más instructivos de toda la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama su Nombre: “¡Yahweh, Yahweh! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el consejo espiritual. Una piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra piensa que el perdón es instantáneo. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda está demasiado segura de su perdón. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega ante la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega en cuanto a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos clases. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza para el primer tipo de personas, sin atacar al segundo. Cuando uno se dirige a una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, aviso y promesa, advertencia y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo las que causen que la Palabra sea oída y aplicada correctamente acorde a la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que voy a decir ahora está dirigido al abatido, al humilde, al quebrantado, al desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están lejos del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejarles en claro a mis hijos que pretendo ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, usaría dos o tres expresiones diferentes, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que su misericordia nos quede en claro. El añade frase sobre frase para exponer su amoroso corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente, &lt;br /&gt;
#Lento para la ira&lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad; &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares, &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una con la otra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su relación entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: en los vértices de la base se encuentran las primeras y las últimas declaraciones sobre Dios, es decir, que “Él es Misericordioso y Clemente” (en el vértice izquierdo de la base) y que “Él perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el vértice derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de ambos lados del triángulo, imagine la segunda y la cuarta declaración sobre Dios, esto es, que él “es lento para la ira” (en el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (en el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice superior del triángulo, en el medio, esta es, que él “es abundante en misericordia y fidelidad”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el objetivo de esta imagen es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta también y la tercera constituye el centro de estas cinco. Comencemos con la característica del centro y la parte superior del triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en misericordia y fidelidad'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad''. Me vienen a la mente dos imágenes para esto. El corazón de Dios es como un manantial inagotable, que rebosa de amor y fidelidad en la cima de una montaña. O también, el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que sale de la cima de una montaña y del cual fluye, año tras año, lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” él desea que entendamos que los recursos de su amor son ilimitados. En cierto modo, él es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad puede simplemente imprimir más dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor de oro para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y este. &amp;lt;u&amp;gt;Dios existe por sí mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;Dios es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt; Dios es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, Dios es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que él no necesita que nosotros cubramos alguna deficiencia en él. En cambio, él derrama su infinita autosuficiencia en amor sobre nosotros, que sí necesitamos de él. Podemos contar con su amor porque precisamente creemos en su existencia absoluta, su libertad soberana y su poder, que no tiene límites. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y la cuarta declaración acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. Él es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que él ''guarda'' la misericordia, el énfasis está puesto en la durabilidad de su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que él es lento para la ira. El amor no puede perdurar donde la ira surge instantáneamente. Si la ira de Dios fuera instantánea, su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara cohetes de ira por sus ojos cada vez que peco, estallaría en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero él grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene su ira porque es su amor el que reina. El es sufrido. Es extraordinariamente paciente. Y es por eso que ''guarda ''la misericordia. La guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos muchas razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces él debe ser muy misericordioso y perdonador -“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que él no advierta nuestro pecado sino a que perdona nuestro pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos que creen que hay una clase de pecado que sobrepasa el perdón de Dios, que someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una luego de la otra para dejar en claro lo que quiere decir. No existe ninguna clase de pecado imperdonable. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalizaré con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí -“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará abundancia en la misericordia de Dios como la abundancia del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a sí mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios es de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 19 Sep 2011 22:13:06 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo más asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Y por el otro lado, dice que “no tendrá por inocente al culpable”. Sin embargo, todos los pecadores son culpables. Pero, ¿A cuáles perdonará? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que Él perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados y regrese a Dios de todo su corazón. Y al culpable que desprecie su misericordia de ninguna manera lo tendrá por inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primer problema, y la solución de Jonás y Joel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante aquí es que Ezequiel presenta a un hijo que no sigue los pasos pecaminosos de su padre, mientras que lo que presenta Éxodo, son hijos que siguen los pasos pecaminosos de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá”. En otras palabras, él no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo los pasos de sus padres. &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”. Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará del castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios tiene que castigar a los hijos por el pecado de los padres, no castiga a los hijos que no han pecado por causa de los pecados de sus padres. Simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, contaminando y corrompiendo el corazón de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, este es uno de los pasajes más instructivos de toda la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama su Nombre: “¡Yahweh, Yahweh! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el consejo espiritual. Una piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra piensa que el perdón es instantáneo. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda está demasiado segura de su perdón. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega ante la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega en cuanto a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos clases. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza para el primer tipo de personas, sin atacar al segundo. Cuando uno se dirige a una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, aviso y promesa, advertencia y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo las que causen que la Palabra sea oída y aplicada correctamente acorde a la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que voy a decir ahora está dirigido al abatido, al humilde, al quebrantado, al desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están lejos del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejarles en claro a mis hijos que pretendo ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, usaría dos o tres expresiones diferentes, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que su misericordia nos quede en claro. El añade frase sobre frase para exponer su amoroso corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente, &lt;br /&gt;
#Lento para la ira&lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad; &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares, &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una con la otra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su relación entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: en los vértices de la base se encuentran las primeras y las últimas declaraciones sobre Dios, es decir, que “Él es Misericordioso y Clemente” (en el vértice izquierdo de la base) y que “Él perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el vértice derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de ambos lados del triángulo, imagine la segunda y la cuarta declaración sobre Dios, esto es, que él “es lento para la ira” (en el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (en el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice superior del triángulo, en el medio, esta es, que él “es abundante en misericordia y fidelidad”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el objetivo de esta imagen es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta también y la tercera constituye el centro de estas cinco. Comencemos con la característica del centro y la parte superior del triángulo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en misericordia y fidelidad'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad''. Me vienen a la mente dos imágenes para esto. El corazón de Dios es como un manantial inagotable, que rebosa de amor y fidelidad en la cima de una montaña. O también, el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que sale de la cima de una montaña y del cual fluye, año tras año, lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” él desea que entendamos que los recursos de su amor son ilimitados. En cierto modo, él es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad puede simplemente imprimir más dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor de oro para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y este. &amp;lt;u&amp;gt;Dios existe por sí mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;Dios es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt; Dios es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, Dios es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que él no necesita que nosotros cubramos alguna deficiencia en él. En cambio, él derrama su infinita autosuficiencia en amor sobre nosotros, que sí necesitamos de él. Podemos contar con su amor porque precisamente creemos en su existencia absoluta, su libertad soberana y su poder, que no tiene límites. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y la cuarta declaración acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. Él es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que él ''guarda'' la misericordia, el énfasis está puesto en la durabilidad de su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que él es lento para la ira. El amor no puede perdurar donde la ira surge instantáneamente. Si la ira de Dios fuera instantánea, su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara cohetes de ira por sus ojos cada vez que peco, estallaría en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero él grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene su ira porque es su amor el que reina. El es sufrido. Es extraordinariamente paciente. Y es por eso que ''guarda ''la misericordia. La guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos lleva al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos muchas razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces él debe ser muy misericordioso y perdonador -“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que él no advierta nuestro pecado sino a que perdona nuestro pecado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos que creen que hay una clase de pecado que sobrepasa el perdón de Dios, que someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una luego de la otra para dejar en claro lo que quiere decir. No existe ninguna clase de pecado imperdonable. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalizaré con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí -“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará abundancia en la misericordia de Dios como la abundancia del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a sí mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios es de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 19 Sep 2011 22:08:30 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* Cinco expresiones de la naturaleza de Dios */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo más asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Y por el otro lado, dice que “no tendrá por inocente al culpable”. Sin embargo, todos los pecadores son culpables. Pero, ¿A cuáles perdonará? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que Él perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados y regrese a Dios de todo su corazón. Y al culpable que desprecie su misericordia de ninguna manera lo tendrá por inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primer problema, y la solución de Jonás y Joel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante aquí es que Ezequiel presenta a un hijo que no sigue los pasos pecaminosos de su padre, mientras que lo que presenta Éxodo, son hijos que siguen los pasos pecaminosos de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá”. En otras palabras, él no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo los pasos de sus padres. &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”. Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará del castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios tiene que castigar a los hijos por el pecado de los padres, no castiga a los hijos que no han pecado por causa de los pecados de sus padres. Simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, contaminando y corrompiendo el corazón de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, este es uno de los pasajes más instructivos de toda la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama su Nombre: “¡Yahweh, Yahweh! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el consejo espiritual. Una piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra piensa que el perdón es instantáneo. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda está demasiado segura de su perdón. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega ante la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega en cuanto a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos clases. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza para el primer tipo de personas, sin atacar al segundo. Cuando uno se dirige a una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, aviso y promesa, advertencia y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo las que causen que la Palabra sea oída y aplicada correctamente acorde a la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que voy a decir ahora está dirigido al abatido, al humilde, al quebrantado, al desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están lejos del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejarles en claro a mis hijos que pretendo ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, usaría dos o tres expresiones diferentes, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que su misericordia nos quede en claro. El añade frase sobre frase para exponer su amoroso corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente, &lt;br /&gt;
#Lento para la ira&lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad; &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares, &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una con la otra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 16 Sep 2011 22:05:10 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* Cinco expresiones de la naturaleza de Dios */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo más asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Y por el otro lado, dice que “no tendrá por inocente al culpable”. Sin embargo, todos los pecadores son culpables. Pero, ¿A cuáles perdonará? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que Él perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados y regrese a Dios de todo su corazón. Y al culpable que desprecie su misericordia de ninguna manera lo tendrá por inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primer problema, y la solución de Jonás y Joel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante aquí es que Ezequiel presenta a un hijo que no sigue los pasos pecaminosos de su padre, mientras que lo que presenta Éxodo, son hijos que siguen los pasos pecaminosos de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá”. En otras palabras, él no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo los pasos de sus padres. &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”. Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará del castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios tiene que castigar a los hijos por el pecado de los padres, no castiga a los hijos que no han pecado por causa de los pecados de sus padres. Simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, contaminando y corrompiendo el corazón de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, este es uno de los pasajes más instructivos de toda la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama su Nombre: “¡Yahweh, Yahweh! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el consejo espiritual. Una piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra piensa que el perdón es instantáneo. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda está demasiado segura de su perdón. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega ante la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega en cuanto a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos clases. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza para el primer tipo de personas, sin atacar al segundo. Cuando uno se dirige a una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, aviso y promesa, advertencia y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo las que causen que la Palabra sea oída y aplicada correctamente acorde a la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que voy a decir ahora está dirigido al abatido, al humilde, al quebrantado, al desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están lejos del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejarles en claro a mis hijos que pretendo ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, usaría dos o tres expresiones diferentes, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que su misericordia nos quede en claro. El añade frase sobre frase para exponer su amoroso corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una con la otra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 16 Sep 2011 22:02:44 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo más asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Y por el otro lado, dice que “no tendrá por inocente al culpable”. Sin embargo, todos los pecadores son culpables. Pero, ¿A cuáles perdonará? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que Él perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados y regrese a Dios de todo su corazón. Y al culpable que desprecie su misericordia de ninguna manera lo tendrá por inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primer problema, y la solución de Jonás y Joel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante aquí es que Ezequiel presenta a un hijo que no sigue los pasos pecaminosos de su padre, mientras que lo que presenta Éxodo, son hijos que siguen los pasos pecaminosos de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá”. En otras palabras, él no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo los pasos de sus padres. &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”. Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará del castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios tiene que castigar a los hijos por el pecado de los padres, no castiga a los hijos que no han pecado por causa de los pecados de sus padres. Simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, contaminando y corrompiendo el corazón de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, este es uno de los pasajes más instructivos de toda la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama su Nombre: “¡Yahweh, Yahweh! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el consejo espiritual. Una piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra piensa que el perdón es instantáneo. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda está demasiado segura de su perdón. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega ante la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega en cuanto a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos clases. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza para el primer tipo de personas, sin atacar al segundo. Cuando uno se dirige a una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, aviso y promesa, advertencia y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo las que causen que la Palabra sea oída y aplicada correctamente acorde a la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que voy a decir ahora está dirigido al abatido, al humilde, al quebrantado, al desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están lejos del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 16 Sep 2011 21:18:03 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo más asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Y por el otro lado, dice que “no tendrá por inocente al culpable”. Sin embargo, todos los pecadores son culpables. Pero, ¿A cuáles perdonará? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que Él perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados y regrese a Dios de todo su corazón. Y al culpable que desprecie su misericordia de ninguna manera lo tendrá por inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primer problema, y la solución de Jonás y Joel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante aquí es que Ezequiel presenta a un hijo que no sigue los pasos pecaminosos de su padre, mientras que lo que presenta Éxodo, son hijos que siguen los pasos pecaminosos de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá”. En otras palabras, él no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo los pasos de sus padres. &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen”. Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará del castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios tiene que castigar a los hijos por el pecado de los padres, no castiga a los hijos que no han pecado por causa de los pecados de sus padres. Simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, contaminando y corrompiendo el corazón de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, este es uno de los pasajes más instructivos de toda la Biblia. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Thu, 15 Sep 2011 22:42:40 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos. */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Y por el otro lado, dice que “no tendrá por inocente al culpable”. Sin embargo,todos los pecadores son culpables. Pero, ¿A cuáles perdonará? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que Él perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados y regrese a Dios de todo su corazón. Y al culpable que desprecie su misericordia de ninguna manera lo tendrá por inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primer problema, y la solución de Jonás y Joel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante aquí es que Ezequiel presenta a un hijo que no sigue los pasos pecaminosos de su padre, mientras que lo que presenta Éxodo, son hijos que siguen los pasos pecaminosos de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá”. En otras palabras, él no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo los pasos de sus padres. &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Tue, 13 Sep 2011 22:02:37 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Y por el otro lado, dice que “no tendrá por inocente al culpable”. Sin embargo,todos los pecadores son culpables. Pero, ¿A cuáles perdonará? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que Él perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados y regrese a Dios de todo su corazón. Y al culpable que desprecie su misericordia de ninguna manera lo tendrá por inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primer problema, y la solución de Jonás y Joel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema dentro de este texto aparece en las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo.”¿Como pueden estos dos textos no contradecirse el uno al otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema en este texto proviene de las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo”. ¿Cómo pueden no contradecirse estos dos textos el uno con el otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo más importante aquí es que Ezequiel presenta a un hijo que no sigue los pasos pecaminosos de su padre, mientras que lo que presenta Éxodo, son hijos que siguen los pasos pecaminosos de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá”. En otras palabras, él no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo los pasos de sus padres. &lt;br /&gt;
 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Tue, 13 Sep 2011 21:58:27 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado”. Y por el otro lado, dice que “no tendrá por inocente al culpable”. Sin embargo,todos los pecadores son culpables. Pero, ¿A cuáles perdonará? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que Él perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados y regrese a Dios de todo su corazón. Y al culpable que desprecie su misericordia de ninguna manera lo tendrá por inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primer problema, y la solución de Jonás y Joel.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema dentro de este texto aparece en las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo.”¿Como pueden estos dos textos no contradecirse el uno al otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto más importante aquí es que Ezequiel tiene en mente a un hijo que no sigue en las pisadas pecaminosas de su padre, mientras que lo que se tiene en vista en Éxodo, son hijos que continúan en las pisadas pecaminosas que dejan sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá.” En otras palabras, el no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo las pisadas de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 23:09:30 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* 1- A quién perdona Dios y a quién no */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira para con un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos atrás a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “, el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Y por el otro lado El dice que “no tendrá por inocente al culpable.” Todos los pecadores son en sí culpables. Pero, ¿A cuáles de ellos perdonará El? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que El perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados hacia Dios con todo su corazón. Y a aquel que desprecie Su oferta de misericordia de ninguna manera lo declarará inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primero de los problemas, y la solución que Jonás y Joel nos brindan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema dentro de este texto aparece en las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo.”¿Como pueden estos dos textos no contradecirse el uno al otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto más importante aquí es que Ezequiel tiene en mente a un hijo que no sigue en las pisadas pecaminosas de su padre, mientras que lo que se tiene en vista en Éxodo, son hijos que continúan en las pisadas pecaminosas que dejan sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá.” En otras palabras, el no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo las pisadas de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 22:57:41 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* 1- A quién perdona Dios y a quién no */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el que se arrepiente. La negativa de Dios para perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira hacia un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos atrás a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “, el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Y por el otro lado El dice que “no tendrá por inocente al culpable.” Todos los pecadores son en sí culpables. Pero, ¿A cuáles de ellos perdonará El? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que El perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados hacia Dios con todo su corazón. Y a aquel que desprecie Su oferta de misericordia de ninguna manera lo declarará inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primero de los problemas, y la solución que Jonás y Joel nos brindan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema dentro de este texto aparece en las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo.”¿Como pueden estos dos textos no contradecirse el uno al otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto más importante aquí es que Ezequiel tiene en mente a un hijo que no sigue en las pisadas pecaminosas de su padre, mientras que lo que se tiene en vista en Éxodo, son hijos que continúan en las pisadas pecaminosas que dejan sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá.” En otras palabras, el no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo las pisadas de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 22:53:57 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* 1- A quién perdona Dios y a quién no */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios le habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el arrepentido. La negativa de Dios de perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira hacia un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos atrás a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “, el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Y por el otro lado El dice que “no tendrá por inocente al culpable.” Todos los pecadores son en sí culpables. Pero, ¿A cuáles de ellos perdonará El? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que El perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados hacia Dios con todo su corazón. Y a aquel que desprecie Su oferta de misericordia de ninguna manera lo declarará inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primero de los problemas, y la solución que Jonás y Joel nos brindan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema dentro de este texto aparece en las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo.”¿Como pueden estos dos textos no contradecirse el uno al otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto más importante aquí es que Ezequiel tiene en mente a un hijo que no sigue en las pisadas pecaminosas de su padre, mientras que lo que se tiene en vista en Éxodo, son hijos que continúan en las pisadas pecaminosas que dejan sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá.” En otras palabras, el no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo las pisadas de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 22:52:01 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* 1- A quién perdona Dios y a quién no */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el arrepentido. La negativa de Dios de perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira hacia un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos atrás a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “, el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Y por el otro lado El dice que “no tendrá por inocente al culpable.” Todos los pecadores son en sí culpables. Pero, ¿A cuáles de ellos perdonará El? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que El perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados hacia Dios con todo su corazón. Y a aquel que desprecie Su oferta de misericordia de ninguna manera lo declarará inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primero de los problemas, y la solución que Jonás y Joel nos brindan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema dentro de este texto aparece en las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo.”¿Como pueden estos dos textos no contradecirse el uno al otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto más importante aquí es que Ezequiel tiene en mente a un hijo que no sigue en las pisadas pecaminosas de su padre, mientras que lo que se tiene en vista en Éxodo, son hijos que continúan en las pisadas pecaminosas que dejan sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá.” En otras palabras, el no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo las pisadas de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 22:51:11 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué de culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el arrepentido. La negativa de Dios de perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira hacia un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos atrás a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “, el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Y por el otro lado El dice que “no tendrá por inocente al culpable.” Todos los pecadores son en sí culpables. Pero, ¿A cuáles de ellos perdonará El? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que El perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados hacia Dios con todo su corazón. Y a aquel que desprecie Su oferta de misericordia de ninguna manera lo declarará inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primero de los problemas, y la solución que Jonás y Joel nos brindan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema dentro de este texto aparece en las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo.”¿Como pueden estos dos textos no contradecirse el uno al otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto más importante aquí es que Ezequiel tiene en mente a un hijo que no sigue en las pisadas pecaminosas de su padre, mientras que lo que se tiene en vista en Éxodo, son hijos que continúan en las pisadas pecaminosas que dejan sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá.” En otras palabras, el no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo las pisadas de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 22:49:10 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel”(Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión del becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué de culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el arrepentido. La negativa de Dios de perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira hacia un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos atrás a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “, el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Y por el otro lado El dice que “no tendrá por inocente al culpable.” Todos los pecadores son en sí culpables. Pero, ¿A cuáles de ellos perdonará El? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que El perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados hacia Dios con todo su corazón. Y a aquel que desprecie Su oferta de misericordia de ninguna manera lo declarará inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primero de los problemas, y la solución que Jonás y Joel nos brindan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema dentro de este texto aparece en las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo.”¿Como pueden estos dos textos no contradecirse el uno al otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto más importante aquí es que Ezequiel tiene en mente a un hijo que no sigue en las pisadas pecaminosas de su padre, mientras que lo que se tiene en vista en Éxodo, son hijos que continúan en las pisadas pecaminosas que dejan sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá.” En otras palabras, el no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo las pisadas de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 22:48:43 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel”(Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión con el becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué de culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el arrepentido. La negativa de Dios de perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira hacia un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos atrás a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “, el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Y por el otro lado El dice que “no tendrá por inocente al culpable.” Todos los pecadores son en sí culpables. Pero, ¿A cuáles de ellos perdonará El? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que El perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados hacia Dios con todo su corazón. Y a aquel que desprecie Su oferta de misericordia de ninguna manera lo declarará inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primero de los problemas, y la solución que Jonás y Joel nos brindan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema dentro de este texto aparece en las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo.”¿Como pueden estos dos textos no contradecirse el uno al otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto más importante aquí es que Ezequiel tiene en mente a un hijo que no sigue en las pisadas pecaminosas de su padre, mientras que lo que se tiene en vista en Éxodo, son hijos que continúan en las pisadas pecaminosas que dejan sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá.” En otras palabras, el no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo las pisadas de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 22:47:57 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la Misericordia de Dios */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel”(Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión con el becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su Nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué de culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el arrepentido. La negativa de Dios de perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira hacia un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos atrás a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “, el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Y por el otro lado El dice que “no tendrá por inocente al culpable.” Todos los pecadores son en sí culpables. Pero, ¿A cuáles de ellos perdonará El? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que El perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados hacia Dios con todo su corazón. Y a aquel que desprecie Su oferta de misericordia de ninguna manera lo declarará inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primero de los problemas, y la solución que Jonás y Joel nos brindan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema dentro de este texto aparece en las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo.”¿Como pueden estos dos textos no contradecirse el uno al otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto más importante aquí es que Ezequiel tiene en mente a un hijo que no sigue en las pisadas pecaminosas de su padre, mientras que lo que se tiene en vista en Éxodo, son hijos que continúan en las pisadas pecaminosas que dejan sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá.” En otras palabras, el no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo las pisadas de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 22:47:18 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: /* Dios le proclama Su Nombre a Moisés */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la Misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel”(Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión con el becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama su Nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.”&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué de culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el arrepentido. La negativa de Dios de perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira hacia un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos atrás a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “, el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Y por el otro lado El dice que “no tendrá por inocente al culpable.” Todos los pecadores son en sí culpables. Pero, ¿A cuáles de ellos perdonará El? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que El perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados hacia Dios con todo su corazón. Y a aquel que desprecie Su oferta de misericordia de ninguna manera lo declarará inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primero de los problemas, y la solución que Jonás y Joel nos brindan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema dentro de este texto aparece en las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo.”¿Como pueden estos dos textos no contradecirse el uno al otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto más importante aquí es que Ezequiel tiene en mente a un hijo que no sigue en las pisadas pecaminosas de su padre, mientras que lo que se tiene en vista en Éxodo, son hijos que continúan en las pisadas pecaminosas que dejan sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá.” En otras palabras, el no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo las pisadas de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 22:46:52 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la Misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que hizo Dios con el pueblo en la montaña aquella primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel”(Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pueblo había sido incrédulo en el mar Rojo. Había murmurado en contra del Señor en el desierto. Por lo tanto, la rebelión con el becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos en la montaña nuevamente, esperando la revelación de Dios. El pueblo no fue destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro prueba que Dios es misericordioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios le proclama Su Nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios quiera encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: concretamente, el contenido de lo que él le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Yahweh!, ¡Yahweh!” Y luego explica el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura resulta insuperable, aun siquiera en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que hace Dios de sí mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ (Yahweh), el Dios que es, el Dios que es libre, el Dios que es todopoderoso, y el Dios que es misericordioso. Hay una conexión entre su existencia absoluta y su libertad soberana, y su omnipotencia y su  misericordia desbordante. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- A quién perdona Dios y a quién no  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede él perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? O, ¿a qué de culpable perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando cómo han usado este pasaje los demás escritores del Antiguo Testamento. Como por ejemplo, Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Joel a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios habla al pueblo rebelde, “Aun ahora -declara el SEÑOR- volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos”. Y Joel continúa para alentar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para alentar al pueblo a que ''se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor de todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el arrepentido. La negativa de Dios de perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que le dio Jonás a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar por qué Dios se volvió de su ira hacia un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Esta es la naturaleza de Dios. Es su nombre. Pero observe que Jonás está de acuerdo con Joel en que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos atrás a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “, el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Y por el otro lado El dice que “no tendrá por inocente al culpable.” Todos los pecadores son en sí culpables. Pero, ¿A cuáles de ellos perdonará El? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que El perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados hacia Dios con todo su corazón. Y a aquel que desprecie Su oferta de misericordia de ninguna manera lo declarará inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primero de los problemas, y la solución que Jonás y Joel nos brindan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema dentro de este texto aparece en las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo.”¿Como pueden estos dos textos no contradecirse el uno al otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto más importante aquí es que Ezequiel tiene en mente a un hijo que no sigue en las pisadas pecaminosas de su padre, mientras que lo que se tiene en vista en Éxodo, son hijos que continúan en las pisadas pecaminosas que dejan sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá.” En otras palabras, el no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo las pisadas de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 22:46:12 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la Misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que Dios hizo con el pueblo en la montaña la primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel”. (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en Dios y tenerlo en alta estima, el pueblo se impacientó y quiso valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible por la imagen de su propia gloria -un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ellos habían sido incrédulos en el mar Rojo. Habían murmurado contra el Señor en el desierto. Por tanto, esta rebelión con el becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos, nuevamente en la cima de la montaña, esperando la Revelación de Dios. El pueblo no había sido destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro es una prueba de que Dios es misericordioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios proclama Su Nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios esté deseoso de encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: y es, a saber, el contenido de lo que El le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, proclamando el nombre del SEÑOR.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Jehová!, ¡Jehová!” Y luego explica en forma detallada el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura es insuperable, aún en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que Dios hace de si mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ- un Dios que existe por si mismo, un Dios que es libre, un Dios todopoderoso, y un Dios misericordioso. Hay una conexión entre Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su omnipotencia y desbordante misericordia. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- Dios, a quién perdona y a quién no.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar el hecho de que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede El perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? ¿O, a qué tipo de culpable El perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando como los demás escritores del Antiguo Testamento han usado este pasaje. Como por ejemplo Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que Joel le dio a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios habla al pueblo rebelde, “Aun ahora- declara el SEÑOR - volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos.” Y Joel continúa para animar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para animar al pueblo a que ''ellos se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor con todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el arrepentido. La negativa de Dios de perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que Jonás le dio a este pasaje.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar porqué Dios se volvió de Su ira hacia un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Así es la naturaleza de Dios. Este es Su nombre. Pero note que Jonás está de acuerdo con Joel en el hecho de que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos atrás a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “, el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Y por el otro lado El dice que “no tendrá por inocente al culpable.” Todos los pecadores son en sí culpables. Pero, ¿A cuáles de ellos perdonará El? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que El perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados hacia Dios con todo su corazón. Y a aquel que desprecie Su oferta de misericordia de ninguna manera lo declarará inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primero de los problemas, y la solución que Jonás y Joel nos brindan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema dentro de este texto aparece en las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo.”¿Como pueden estos dos textos no contradecirse el uno al otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto más importante aquí es que Ezequiel tiene en mente a un hijo que no sigue en las pisadas pecaminosas de su padre, mientras que lo que se tiene en vista en Éxodo, son hijos que continúan en las pisadas pecaminosas que dejan sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá.” En otras palabras, el no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo las pisadas de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 12 Sep 2011 22:09:00 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor, un Dios misericordioso y clemente</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord, a God Merciful and Gracious}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''EXODO 34:1-10'''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;“Y el SEÑOR dijo a Moisés: Lábrate dos tablas de piedra como las anteriores, y yo escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que tú quebraste. Prepárate, pues, para la mañana, y sube temprano al monte Sinaí, y allí preséntate a mí en la cumbre del monte. Y que no suba nadie contigo, ni se vea a nadie en todo el monte; ni siquiera ovejas ni bueyes pasten delante de ese monte. Moisés, pues, labró dos tablas de piedra como las anteriores, se levantó muy de mañana y subió al monte Sinaí, como el SEÑOR le había mandado, llevando en su mano las dos tablas de piedra. Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, mientras éste invocaba el nombre del SEÑOR. Entonces pasó el SEÑOR por delante de él y proclamó: El SEÑOR, el SEÑOR, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y que no tendrá por inocente ''al culpable''; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación. Y Moisés se apresuró a inclinarse a tierra y adoró, y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia ante tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros, aunque el pueblo sea de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por posesión tuya. Y ''Dios ''contestó: He aquí, voy a hacer un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas que no se han hecho en toda la tierra ni en ninguna de las naciones; y todo el pueblo en medio del cual habitas verá la obra del SEÑOR, porque es cosa temible la que haré por medio de ti.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El capítulo 34 de Éxodo es una prueba de la Misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El simple hecho de que exista el capítulo 34 de Éxodo es una prueba de que Dios es un Dios de misericordia. Esta es la segunda vez que Dios se encuentra con Moisés en la montaña para hacer un pacto con el pueblo de Israel. Cuando Moisés descendió de la montaña la primera vez, el pueblo se había enamorado de las obras de sus propias manos. Estaban adorando un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El pacto que Dios hizo con el pueblo en la montaña la primera vez fue este: “Ahora pues, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; y vosotros seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.” (Éxodo 19:5-6). Pero en vez de descansar en el valioso Dios que tenían, el pueblo se volvió impaciente y anheló valorar la obra de sus manos. Así que ellos cambiaron la gloria del Dios invisible, por la imagen de su propia gloria- un becerro de oro. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ellos habían sido incrédulos en el mar Rojo. Habían murmurado contra el Señor en el desierto. Por tanto, esta rebelión con el becerro de oro debería haber agotado la paciencia de Dios. ¡Basta ya de este pueblo de dura cerviz! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero aquí estamos, nuevamente en la cima de la montaña, esperando la Revelación de Dios. El pueblo no había sido destruido. Y el simple hecho de tener este encuentro es una prueba de que Dios es misericordioso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios proclama Su Nombre a Moisés  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hay algo mas asombroso aún que el simple hecho de que Dios esté deseoso de encontrarse nuevamente con Moisés y renovar el pacto: y es, a saber, el contenido de lo que El le revela. Éxodo 34:5 cita “Y el SEÑOR descendió en la nube y estuvo allí con él, proclamando el nombre del SEÑOR.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Señor clama en el versículo 6, “¡Jehová!, ¡Jehová!” Y luego explica en forma detallada el significado de ese nombre con palabras cuya dulzura es insuperable, aún en el Nuevo Testamento: “Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dos problemas que encontramos en la descripción que Dios hace de si mismo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es JEHOVÁ- un Dios que existe por si mismo, un Dios que es libre, un Dios todopoderoso, y un Dios misericordioso. Hay una conexión entre Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su omnipotencia y desbordante misericordia. Pero antes de enfocarnos en esto, existen dos problemas en este texto que debemos tratar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 1- Dios, a quién perdona y a quién no.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, antes de declarar el hecho de que Dios “perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (vs. 7), el texto continúa diciendo, “y que no tendrá por inocente al culpable”. El problema aquí es: ¿Cómo puede El perdonar al culpable y, por otro lado, no tener por inocente al culpable? ¿O, a qué tipo de culpable El perdona, y a cuál se rehúsa perdonar? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La manera mas fructífera que he encontrado para responder a esto es observando como los demás escritores del Antiguo Testamento han usado este pasaje. Como por ejemplo Joel y Jonás. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que Joel le dio a este pasaje''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Joel 2:12-13 Dios habla al pueblo rebelde, “Aun ahora- declara el SEÑOR - volved a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos.” Y Joel continúa para animar al pueblo, “Volved ahora al SEÑOR vuestro Dios, porque El es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia, y se arrepiente de infligir el mal.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras Joel usa Éxodo 34:6 para animar al pueblo a que ''ellos se vuelvan al Señor, para que el SEÑOR se arrepienta del mal que ha pronunciado contra ellos''. Así, la suposición es que las personas a quien Dios no perdonará son aquellas que no se arrepienten para volverse al Señor con todo su corazón. Joel entendió Éxodo 34:5-7 de esta manera. El perdón es para el arrepentido. La negativa de Dios de perdonar es para el impenitente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El uso que Jonás le dio a este pasaje.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jonás ve las cosas de la misma manera. Después de predicar a los Ninivitas, éstos se arrepienten, Dios los perdona, y Jonás se enoja con Dios por ser tan misericordioso. En Jonás 3:10-4:2 dice: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;“Y vio Dios sus acciones, que se habían apartado de su mal camino; entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo ''hizo. Pero ''esto ''desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó. Y oró al SEÑOR, y dijo: ¡Ah SEÑOR! ¿No era esto lo que yo decía cuando aún estaba en mi tierra? Por eso me anticipé a huir a Tarsis, porque sabía yo que tú eres un Dios clemente y compasivo lento para la ira y rico en misericordia, y que te arrepientes del mal ''con que amenazas''.” &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
Aquí Jonás cita Éxodo 34:6 para explicar porqué Dios se volvió de Su ira hacia un pueblo pecador que se arrepintió y se volvió de sus malos caminos. Así es la naturaleza de Dios. Este es Su nombre. Pero note que Jonás está de acuerdo con Joel en el hecho de que si Dios perdona o no a los Ninivitas depende de si los Ninivitas se arrepienten o no de sus malos caminos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios perdona a aquellas personas culpables que se arrepienten.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora volvamos atrás a las palabras dichas por Dios en el Monte Sinaí en Éxodo 34:6-7. Por un lado el Señor dice que “, el perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Y por el otro lado El dice que “no tendrá por inocente al culpable.” Todos los pecadores son en sí culpables. Pero, ¿A cuáles de ellos perdonará El? ¿Y a cuáles no? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta que, tanto Joel como Jonás nos dan, es que El perdonará al culpable que se vuelva de sus pecados hacia Dios con todo su corazón. Y a aquel que desprecie Su oferta de misericordia de ninguna manera lo declarará inocente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el primero de los problemas, y la solución que Jonás y Joel nos brindan. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 2- El pecado de los padres y el pecado de los hijos.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo problema dentro de este texto aparece en las siguientes palabras del verso 7. Dice que Dios es “el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta ''generación''.” Pero Ezequiel 18:20 declara “El alma que peque, ésa morirá. El hijo no cargará con la iniquidad del padre, ni el padre cargará con la iniquidad del hijo.”¿Como pueden estos dos textos no contradecirse el uno al otro? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Ezequiel''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto más importante aquí es que Ezequiel tiene en mente a un hijo que no sigue en las pisadas pecaminosas de su padre, mientras que lo que se tiene en vista en Éxodo, son hijos que continúan en las pisadas pecaminosas que dejan sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ezequiel 18:19 declara, “Cuando el hijo ha practicado el derecho y la justicia, ha observado todos mis estatutos y los ha cumplido, ciertamente vivirá.” En otras palabras, el no morirá por los pecados de sus padres porque no está siguiendo las pisadas de sus padres. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El punto de vista de Éxodo''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Éxodo 20:5, el versículo paralelo a Éxodo 34:7 declara que Dios castiga “la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.” Dicho de otra manera, los hijos participan del castigo de sus padres porque también participaron de sus pecados. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De manera que Ezequiel nos enseña que cualquier hijo que se vuelve de los caminos pecaminosos de sus padres y obedece a Dios, no será castigado por los pecados de sus padres. Y Éxodo enseña que cualquier hijo que continúa pecando como sus padres, participará de su mismo castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Dios castiga el pecado de los padres en los hijos, El no castiga a los hijos piadosos por causa de los pecados de sus padres. El simplemente permite que los efectos de los pecados cometidos por los padres sigan su curso natural, infectando y corrompiendo los corazones de sus hijos. Para aquellos padres que aman a sus hijos, éste es uno de los pasajes que más sosiego les trae en toda la Biblia. Cuanto más permitamos que el pecado tome el control en nuestras vidas, tanto mas sufrirán nuestros hijos por causa de esto. El pecado es como una enfermedad contagiosa. Mis hijos no sufren porque yo la tengo. Ellos se la contagian de mí y luego sufren porque ellos la tienen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Existe esperanza para el abatido en la descripción que Dios hace de si mismo.  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora con esos dos problemas a nuestras espaldas, espero que podamos oír el mensaje de la misericordia de Dios con una nueva apreciación. Volvamos a la declaración que Dios hace de Su Nombre en el versículo 6. El Señor desciende y proclama Su Nombre: “¡Jehová, Jehová! Un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay dos clases de personas que son difíciles de ayudar en el aconsejamiento pastoral. Una que piensa que ha ido demasiado lejos como para ser perdonada. La otra que piensa que el perdón es tan instantáneo como chasquear los dedos. La primera cree que está absolutamente descalificada para el reino. La segunda, que ya tiene un pie adentro. La primera cree que Dios es inflexiblemente colérico. La segunda piensa que Dios es fácil de convencer. Una es ciega a la magnificencia de la misericordia de Dios. La otra está ciega a la magnitud de su propia miseria. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sé que, cada domingo, me enfrento con personas de estas dos categorías. Y el desafío al predicar es cómo dar un mensaje lleno de esperanza al primer tipo de personas, sin llenar de golpes al segundo. Cuando se dirige una congregación tan grande y variada, se requiere de ira y misericordia, advertencia y promesa, amonestación y consuelo. Y luego, deben ser la oración y la obra del Espíritu Santo lo que causen que la Palabra sea oída en su correcta aplicación para la necesidad de cada persona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero quiero hacer evidente que lo que ahora voy a decir está dirigido al abatido, al humilde, quebrantado, desesperanzado, al desanimado- a aquellos que tal vez sientan que están más allá del alcance del perdón divino. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Cinco expresiones de la naturaleza de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si yo quisiera dejar bien en claro a mis hijos que tengo la intención de ser su padre, cuidar de ellos y tratarlos con misericordia, podría hacer uso de dos ó tres expresiones diferentes para hacerlo, y quizá se las vuelva a repetir para enfatizar la verdad de lo que estoy diciendo. Así que Dios se digna a usar nuestros métodos para hacer que Su misericordia nos sea tan clara como el cristal puro. El añade frase sobre frase para dejar expuesto su corazón amoroso. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estas se reducen a cinco expresiones: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Un Dios misericordioso y clemente &lt;br /&gt;
#Lento para la ira &lt;br /&gt;
#Abundante en misericordia y fidelidad &lt;br /&gt;
#Que guarda misericordia a millares &lt;br /&gt;
#Perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuanto más reflexiono sobre cómo están relacionadas estas cinco descripciones de Dios, tanto más parecen entrelazarse una a la otra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== El triángulo de la misericordia de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero permítame describir una manera de ver su parentesco entre sí. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine un triángulo: a cada lado de la base (en los vértices) se encuentran la primera y última declaraciones sobre Dios, es decir, que “El es Misericordioso y Clemente” (en el lado izquierdo de la base) y que “El perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado” (en el lado derecho de la base). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luego, en la mitad de los lados del triángulo, de cada lado, imagine la segunda y cuarta declaraciones sobre Dios, esto es, que El “es lento para la ira” (sobre el lado izquierdo) y que “guarda la misericordia a millares” (sobre el lado derecho del triángulo). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Finalmente, imagine la tercera declaración sobre Dios en el vértice de arriba del triángulo, esta es, que El “es abundante en misericordia y fidelidad.” &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora, el punto de este cuadro es sugerir que la primera y última declaraciones van juntas, la segunda y cuarta van juntas y la tercera es el centro de estas cinco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Abundante en Misericordia y fidelidad.'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Dios abunda en misericordia y fidelidad.'' Me vienen a la mente dos cuadros para esto. El corazón de Dios es como un manantial inextinguible, que rebosa de amor y fidelidad hasta la cima de la montaña. Ó también, que el corazón de Dios es como un volcán que quema ardientemente con un amor que derrite la cima de la montaña y de la cual fluye, año tras año, una lava de amor y fidelidad. Cuando Dios usa la palabra “abundante” El desea que entendamos que los recursos de Su amor son ilimitados. En cierto modo, El es como el gobierno federal: Dondequiera que haya una necesidad este puede, simplemente, imprimir mas dinero para cubrirla. Pero la diferencia es que Dios posee un tesoro infinito de amor dorado para cubrir todo el dinero que imprime. El gobierno de los Estados Unidos está en un mundo de ensueños. Dios, de una manera realista, cuenta con los recursos infinitos de Su deidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Anteriormente mencioné que hay una conexión entre los primeros tres sermones de esta serie y éste. &amp;lt;u&amp;gt;El Dios que existe por si mismo&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es libre&amp;lt;/u&amp;gt;, &amp;lt;u&amp;gt;un Dios que es todopoderoso,&amp;lt;/u&amp;gt; y ahora, un Dios que es misericordioso. La conexión entre ellos está en que, la absoluta existencia, la libertad soberana, y la omnipotencia de Dios son la plenitud volcánica que estalla en un desbordamiento de amor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La grandeza absoluta de Dios significa que El no nos necesita para llenar alguna deficiencia en El. El en cambio, derrama, en amor, su infinita autosuficiencia sobre nosotros, que si necesitamos de El. Podemos contar con Su amor porque precisamente creemos en Su existencia absoluta, Su libertad soberana y Su ilimitado poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De modo que, en la cima del triángulo se halla la infinita abundancia del amor de Dios, derramándose por ambos lados para el bien de Su pueblo arrepentido. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Lento para la ira, que guarda la misericordia'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En el medio de cada uno de los lados se encuentran la segunda y cuarta declaraciones acerca de Dios en Éxodo 34:6-7. El es lento para la ira, que guarda la misericordia a millares. Cuando Dios dice que El guarda la misericordia, el enfoque está puesto en la durabilidad de Su amor. Este amor perdura, persevera y fluye continuamente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y puedo notar una conexión entre ese perseverante amor de Dios y la declaración de que El es lento para la ira. El amor no puede perdurar en donde el odio explota al menor estímulo. Si la ira de Dios fuera explosiva, Su amor no podría durar un solo día en mi vida. Si Dios disparara por Sus ojos cohetes de ira cada vez que peco, sería volado en mil pedazos antes de salir de la cama por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero El grita desde el Monte Sinaí, “¡Yo soy lento para la ira!” El retiene Su ira porque es Su amor el que reina. El es paciente. Es extraordinariamente perseverante. Y es por eso que El ''guarda ''la misericordia. El la guarda y la preserva siendo lento para la ira. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Misericordioso y perdonador'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto nos guía al último par de declaraciones sobre Dios situadas en los vértices de la base del triángulo. Si Dios es lento para la ira aún cuando le damos amplias razones para airarse con nosotros debido a nuestro pecado, entonces El debe ser muy misericordioso y perdonador-“misericordioso y clemente- que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” La razón por la que Dios es lento para la ira no se debe a que El no advierte nuestro pecado sino a que El lo perdona. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y no sólo algunas clases de pecado. Para aquellos de ustedes que creen que hay una categoría de pecado que está mas allá del perdón de Dios, por favor someta su propia opinión y sentimientos a la Palabra de Dios. La razón por la que Dios usó aquí las tres palabras que existen en Hebreo para “pecado” es para mostrar que todas las clases y grados de pecado son perdonables. El perdona la ''iniquidad ''y la ''transgresión ''y el ''pecado''. El añade una sobre la otra para dejar en claro su significado. No existe ninguna categoría de pecados imperdonables. El único pecado que es imperdonable es el pecado impenitente. Si puedes arrepentirte y volverte de tu pecado, puedes ser perdonado. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Jesucristo confirma la naturaleza misericordiosa de Dios  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cierro con este recordatorio e invitación. Jesucristo vino al mundo para confirmar que Dios es quien dijo ser en el Monte Sinaí-“un Dios misericordioso y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad, el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado.” Vuélvase de su pecado esta mañana, confíe en Jesucristo como su Salvador y Señor, y se encontrará tan holgado en la misericordia de Dios como en la anchura del propio mar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si alguien le preguntara (o quizá usted se pregunte a si mismo): ¿Cómo sabe usted que Dios va a actuar de esa manera? Usted puede responder, porque Jesucristo lo vivió y selló con Su sangre.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sat, 10 Sep 2011 21:59:10 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or,_un_Dios_misericordioso_y_clemente</comments>		</item>
		<item>
			<title>No Endurezcáis Vuestros Corazones en el Día de la Angustia</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/No_Endurezc%C3%A1is_Vuestros_Corazones_en_el_D%C3%ADa_de_la_Angustia</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Do Not Harden Your Heart in the Day of Trouble}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
==== '''Hebreos 3:7-19'''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oís hoy su voz, 8 no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, como en el día de la prueba en el desierto, 9 donde vuestros padres me tentaron al ponerme a prueba, y vieron mis obras por cuarenta años. 10 Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: “siempre se desvían en su corazón, y no han conocido mis caminos”; 11 como juré en mi ira: no entrarán en mi reposo”. 12Tened cuidado, hermanos, no sea que en alguno de vosotros haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse del Dios vivo. 13Antes exhortaos los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: Hoy; no sea que alguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecado. 14Porque somos hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos el principio de nuestra seguridad firme hasta el fin, 15en cuanto se dice: si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación. 16Porque ¿quiénes, habiendo oído, le provocaron? ¿Acaso no fueron todos los que salieron de Egipto guiados por Moisés? 17¿Y con quiénes se disgustó por cuarenta años? ¿No fue con aquellos que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto? 18¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a los que fueron desobedientes? 19Vemos, pues, que no pudieron entrar a causa de su incredulidad. &lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
==== &amp;lt;br&amp;gt; '''Jesús es mayor que Moisés'''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &amp;lt;u&amp;gt;La semana pasada&amp;lt;/u&amp;gt; vimos que Jesús es mayor que Moisés en, por lo menos, dos aspectos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, en Hebreos 3:3 dice que es mayor que Moisés, así como el constructor de la casa es mayor que la casa. En otras palabras, Jesús es mayor que Moisés porque él creó a Moisés. Y el versículo 4 lo explicita: el que hace todas las cosas es Dios. Por lo tanto, Jesucristo es Dios. Esto es lo que dijo el escritor en Hebreos 1:8, “Pero del Hijo dice: `tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos´”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, Hebreos 3:5-6 dice que Jesús es mayor que Moisés, así como el hijo sobre la casa es mayor que el siervo en la casa. El Hijo es el heredero de la casa. Él es el dueño, él la gobierna y él la mantiene. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras, lo que tenemos en Hebreos 3:3-6 reafirma el texto de Hebreos 1:2, “En estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, (1) a quien constituyó heredero de todas las cosas, (2) por medio de quien hizo también el universo”. Vimos las dos mismas glorias de Cristo en Hebreos 3. Cristo es el creador de todo y el heredero de todo. Es decir, él creó todas las cosas, inclusive a las personas con las que estuvo Moisés, y él es el heredero de todas las cosas, incluso de la casa en la que servía Moisés. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== &amp;lt;br&amp;gt; '''Somos La Casa de Dios, ''SI'''''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; Al final del texto de la semana pasada (Hebreos 3:6b) el escritor nos sumerge en la escena. Le dice a sus lectores que ellos (nosotros) son la mismísima casa de Dios (la casa que hizo su Hijo y que él hereda) —“si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”— “cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces este “''si''” es importantísimo. Somos su casa —somos el puedo de Dios, somos posesión y heredad de Dios, es decir, somos salvos— ''si''. Este “''si''” es tan relevante e importante que el resto del capítulo 3 es una argumentación y una explicación de él. De hecho, la mayoría del resto de este libro está para aclarar este “''si''”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y ahora, en el final del siglo veintiuno en los Estados Unidos es aún más importante que lo oigamos y lo entendamos, porque estamos enfrentando las voces en los libros y la radio y sermones y canciones que utilizan el término “incondicional” descuidadamente; como en los términos “amor incondicional” y “aceptación incondicional”, por ejemplo. Y muy a menudo cuando se utiliza, no se hace ningún esfuerzo para hacer sonar las diferencias bíblicas entre lo que es incondicional, como el amor seleccionador de Dios, y lo que no es incondicional, como el amor de Dios que justifica y glorifica. Uno de los cuantos motivos por los que escribí &amp;lt;u&amp;gt;''Future Grace''&amp;lt;/u&amp;gt; fue para ayudar a esclarecer esta importante enseñanza bíblica. Sin embargo, ahora lo tenemos justo enfrente de nosotros en Hebreos 3:6. Somos la casa de Dios, “''si'' retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, adentrémonos en este gran “''si''” y dejemos que el resto del capítulo explique esto y nos muestre por qué es importante. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== '''Una Condición para el Presente, no para el Futuro'''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; Noten primero que esta condición “''si'' retenemos firme nuestra esperanza” es una condición de ser algo ahora. El versículo 6 no dice: cuya casa ''seremos'' nosotros, si retenemos firme nuestra esperanza. Dice, “cuya casa somos nosotros” si retenemos firme la confianza y la esperanza”. Es como decir, “Eres un español si pronuncias ‘grazias’ con ‘z’ en vez de con ‘c’”. Hablar así no te ''convierte'' en un español; demuestra que eres uno. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso, creo que Hebreos 3:6 enseña que “''si'' retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza, demostramos que somos la casa de Dios”. Esto es lo que ''define'' a la casa de Dios: el pueblo de dios espera en Dios. El pueblo de Dios está confiado en Dios. Retienen firme a Dios como su gloria. Esa es la característica y evidencia humanas de que pertenecemos a la casa de Dios. Si quieres asegurarte de que perteneces a la casa de Dios, pruébate para ver si esperas en Dios y tienes confianza en Dios y buscas a Dios para la seguridad y felicidad de tu futuro y la satisfacción de tu corazón. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí hay otro argumento: en el versículo 1 los lectores son llamados “participantes del llamamiento celestial”. Dice, “Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial...”. El autor supone que los lectores ya ''son'' participantes del llamamiento celestial de Dios. Están enlazados con el cielo. No son solo oyentes del llamado; son participantes (comparten) del llamado. Entonces cuando utiliza un “''si''” importante en el versículo 6 (''si'' retienes firme tu confianza en Dios) quiere decir:''son'' participantes del llamamiento, ''son'' la casa de Dios, y la evidencia de esto es la constante confianza y esperanza en Dios hasta el fin. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora vayamos directamente al versículo 14 para confirmar que el autor está pensando de esta manera. En el versículo 14 tenemos una afirmación con un “''si''” muy parecido al del versículo 6: “Porque ''somos'' hechos partícipes de Cristo, ''si'' es que retenemos el principio de nuestra seguridad firme hasta el fin”. Ser “partícipes de Cristo” en el versículo 14 es prácticamente lo mismo que ser “participantes del llamamiento celestial” en el versículo 1. Y ambos son lo mismo que “ser la casa de Dios” en el versículo 6. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero presten atención al enunciado en el versículo 14, porque es una confirmación clara de que estamos en el camino correcto. Dice, “''Somos'' hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos nuestra seguridad firme hasta el fin”. La condición es en el futuro: ''si'' es que retenemos nuestra seguridad firme hasta el fin”. Pero el efecto de la condición está vinculado al presente: “''Somos'' hechos partícipes de Cristo”. Entonces está claro que el punto aquí no es: retengamos firme nuestra seguridad para convertirnos en el futuro en partícipes de Cristo. El punto es: retengamos firme nuestra seguridad para demostrar (probar, poner en evidencia, testificar) que somos partícipes de Cristo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== '''La Salvación No Se Puede Perder'''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; Esto es sumamente importante porque demuestra que este autor no cree que puedas ser un verdadero partícipe de Cristo, compartir su llamamiento celestial y ser parte de su casa y luego perder la salvación. Esto es muy importante porque, si Dios quiere, veremos otras partes de este libro en las que fácilmente se podría pensar que podemos perder la salvación. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hazte esta pregunta: Si el versículo 14 dice, “Somos hechos partícipes de Cristo (en presente), si es que (en el futuro) retenemos firme nuestra seguridad”, ¿qué pasaría si no retenemos firme nuestra seguridad (en presente)? Creo que la respuesta es: no somos partícipes de Cristo. Sería incorrecto decir, “Si no retenemos firme nuestra seguridad, aunque una vez fuimos partícipes de Cristo, ahora perdemos nuestra parte en Cristo”. Eso es lo opuesto a lo que dice este versículo. Dice, somos partícipes, si es que retenemos firme nuestra seguridad hasta el fin; y si no retenemos firme nuestra seguridad hasta el fin, entonces no somos partícipes de Cristo. No retener firme nuestra seguridad no nos hace perder la salvación, demuestra que no hemos sido verdaderamente salvos. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== &amp;lt;br&amp;gt; '''Mantener La Seguridad'''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; Todo lo que está en el capítulo 3 (y diría que todo lo que está en este libro) fue escrito para alentarnos y darnos poder para ser sinceros, tener cuidado y centrarnos en la lucha por mantener una seguridad firme en Cristo. Déjame mostrarte esto para que entiendas cuán importante es esto para el autor y para los hebreos. Una y otra vez el autor nos exhorta para que perseveremos en la esperanza y no dejemos de lado la confianza, porque esto es la evidencia viva de que somos verdaderos partícipes de Cristo. Por ejemplo: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;• Hebreos 2:1, “Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos”.&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;• Hebreos 3:6, “Cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”. &amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;• Hebreos 3:14, “Porque somos hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos el principio de nuestra seguridad firme hasta el fin”. &amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;• Hebreos 6:11-12, “Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena seguridad de la esperanza, a fin de que no seáis indolentes, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas”. &amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;• Hebreos 10:23, “Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió”. &amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;• Hebreos 10:35, “Por tanto, no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa”. &amp;lt;/blockquote&amp;gt;&amp;lt;blockquote&amp;gt;• Hebreos 12:1, “Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”. &amp;lt;br&amp;gt; &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
==== '''La Fortaleza para Perseverar Es de Dios'''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; Y llegando al final del libro, el autor se deleita en bendecirnos y recordarnos que la fortaleza para perseverar hasta el fin no es de nosotros, sino de Dios. Este es el objetivo de Hebreos 13:21. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[Y el Dios de paz]...os haga aptos en toda obra buena para hacer Su voluntad, ''obrando Él en nosotros lo que es agradable delante de Él'' mediante Jesucristo, a quien ''sea'' la gloria por los siglos de los siglos. Amén. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La garantía de los creyentes no yace en la ausencia de condiciones, sino en las promesas de poder. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero la manera en la que experimentamos el poder de Dios a través de Cristo para que obre la gracia y la perseverancia en nosotros es por medio de las advertencias y las promesas de la Palabra de Dios. Por esto es que se escribió el libro. Dios no hace obrar en nosotros la perseverancia dejando de lado la Palabra. El obra por medio de la Palabra. Nuestra gran salvación y nuestro gran Salvador (que es de lo que trata el libro) son la inspiración que el Espíritu usa para mantenernos firmes. Por eso, debemos considerar a Jesús (3:1) y no descuidar nuestra gran salvación (2:3). El libro fue escrito para ayudarnos a hacer esto. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observemos brevemente cómo el escritor nos ayuda en Hebreos 3:7-19, y luego regresaremos a este texto nuevamente el próximo domingo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== '''Ejemplo y Advertencia para Perseverar'''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; Su objetivo principal en estos versículos es advertir muy seriamente sobre la forma en que Dios obró en el pasado, es decir, la forma en la que trató con Israel luego de que salieron de Egipto y después a pesar de todo ese poder y misericordia, probaron a Dios con quejas e incredulidad. El resultado fue que los dejó morir en el desierto y juró que no los dejaría entrar en Su descanso en la tierra prometida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto es que para estos lectores el pueblo de Israel es un ejemplo, un retrato de un pueblo de quien aprender una lección. Habían sido tratados con una gran misericordia ya que Dios los sacó de Egipto por medio de señales y prodigios. Y estas personas habían visto señales y prodigios (Hebreos 2:4). Habían gustado los poderes del siglo venidero. El Espíritu Santo había obrado en medio de ellos y habían participado de su poder (6:4). Todo esto es lo que los israelíes habían experimentado cuando salieron de Egipto. Y por un corto tiempo estuvieron muy felices y aparentemente confiados en Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no duró mucho. Y por eso es que es tan importante para el autor de Hebreos. Él quiere que los Cristianos profesantes se mantengan, perseveren. Porque de esa manera demostrarán que son verdaderamente la casa de Dios y que en verdad comparten la salvación de Cristo. Entonces él dice que miremos a Israel y no seamos como ellos. Aprendamos del versículo 8: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación (o quizás mejor, “como en la amargura”), como en el día de la prueba en el desierto, 9donde vuestros padres me tentaron al ponerme a prueba, y vieron mis obras por cuarenta años. 10Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: “Siempre se desvían en su corazón, y no han conocido mis caminos”; 11como juré en mi ira: ‘No entrarán en mi reposo’”. &amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
En otras palabras, habían visto las obras misericordiosas de Dios, señales, prodigios y milagros de misericordia; habían gustado del regalo celestial, pero en vez de haberse ablandado y haber confiado en Dios en el día de la prueba cuando las cosas estaban difíciles, se volvieron duros e incrédulos y no confiaron en la bondad de Dios, sino que murmuraron. El resultado fue que Dios se enojó y los desheredó de la tierra prometida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora el punto es que esto es lo que nos pasará, ''si'' —el gran “''si''” de los versículos 6 y 14— ''si'' endurecemos nuestros corazones en el día de la prueba y murmuramos contra él y dejamos nuestra confianza y esperanza en Dios. La historia de Israel es un ejemplo para la iglesia profesante. No traten a la gracia de Dios con desdén, suponiendo que la recibirán como escape de la miseria de Egipto, sino sin satisfacerse con ella como guía y provisión en el desierto de esta vida. ¡Cuántos Cristianos profesantes quieren la misericordia del perdón para no irse al infierno, pero tienen corazones duros para con el Señor cuando tienen que estar con él cada día! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== &amp;lt;br&amp;gt; '''Creer para Vivir, y no Solo para Escapar'''  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; Observen con atención, la cuestión de la perseverancia no es primeramente una cuestión de conducta. No pregunten primero: ¿Qué acciones quiere Dios que ''haga'' yo? La cuestión en este texto es del corazón. Es una cuestión de creer, confiar y esperar en Dios. Observemos el versículo 10: “Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: ‘Siempre se desvían ''en su corazón'', y no han conocido mis caminos’”. ¿Por qué el pueblo no pudo entrar en la tierra prometida? Podríamos decir, ellos pecaron, se rebelaron y murmuraron. Sí. Pero veamos cómo termina el capítulo el autor. Versículo 19: “Vemos, pues, que no pudieron entrar ''a causa de su incredulidad''”. Pecar constantemente frente a la misericordia de Dios es una señal de incredulidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sí, el pueblo se amargó a causa de la prueba de Dios (vers. 8); sí, ellos pecaron (vers. 17); pero detrás de todo eso estaba el origen del problema: no creían en Dios, es decir, no confiaban en su bondad (para guiar, proteger, proveer y satisfacer). Aunque vieron dividirse las aguas del Mar Rojo y caminaron sobre tierra seca, cuando tuvieron sed, sus corazones se endurecieron contra Dios y no confiaron en él para que los guarde. Se quejaron y dijeron que la vida en Egipto era mejor. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este libro fue escrito para prevenir esto. Cuántos Cristianos profesantes empiezan el camino de Dios. Escuchan que sus pecados pueden ser perdonados y que pueden escapar del infierno e ir al cielo. Y dicen: qué tengo para perder, creeré. Pero luego, en una semana, un mes, un año o diez años viene la prueba; una temporada sin agua en el desierto. Se cansan del maná y de a poco comienzan a anhelar cada vez más los placeres pasajeros de Egipto, como dice Números 11:5-6, “Nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto, de los pepinos, de los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; pero ahora no tenemos apetito. Nada hay para nuestros ojos excepto este maná”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es un estado terrible; encontrarse desinteresado por Cristo, su Palabra, la oración, la alabanza, la misión y por vivir para la gloria de Dios. Y encontrar a todos los placeres pasajeros de este mundo más atrayentes que las cosas del espíritu. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si esta es tu situación esta mañana, entonces te ruego que escuches al Espíritu Santo hablando en este texto. Prestemos atención a la Palabra de Dios (2:1). No endurezcamos nuestros corazones (3:8). Démonos cuenta del engaño del pecado (3:13). Consideremos a Jesús, el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe (3:1). Y retengamos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza (3:6). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y si nunca has comenzado el camino de Dios, pon tu confianza en él. Deja el pecado y deja de confiar en ti mismo y pon tu confianza en el gran Salvador. Estas cosas están escritas (y este mensaje es predicado) para que creas, perdures y tengas vida.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 23 May 2011 19:27:19 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:No_Endurezc%C3%A1is_Vuestros_Corazones_en_el_D%C3%ADa_de_la_Angustia</comments>		</item>
		<item>
			<title>No Endurezcáis Vuestros Corazones en el Día de la Angustia</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/No_Endurezc%C3%A1is_Vuestros_Corazones_en_el_D%C3%ADa_de_la_Angustia</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Do Not Harden Your Heart in the Day of Trouble}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
'''No Endurezcáis Vuestros Corazones en el Día de la Angustia''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Hebreos 3:7-19'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si  oís hoy su voz, 8 no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, como en el día de la prueba en el desierto, 9 donde vuestros padres me tentaron al ponerme a prueba, y vieron mis obras por cuarenta años. 10 Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: “siempre se desvían en su corazón, y no han conocido mis caminos”; 11 como juré en mi ira: no entrarán en mi reposo”. &lt;br /&gt;
12Tened cuidado, hermanos, no sea que en alguno de vosotros haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse del Dios vivo.&lt;br /&gt;
13Antes exhortaos los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: Hoy; no sea que alguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecado.&lt;br /&gt;
14Porque somos hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos el principio de nuestra seguridad firme hasta el fin, 15en cuanto se dice: si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación. &lt;br /&gt;
16Porque ¿quiénes, habiendo oído, le provocaron? ¿Acaso no fueron todos los que salieron de Egipto guiados por Moisés?&lt;br /&gt;
17¿Y con quiénes se disgustó por cuarenta años? ¿No fue con aquellos que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?&lt;br /&gt;
18¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a los que fueron desobedientes?&lt;br /&gt;
19Vemos, pues, que no pudieron entrar a causa de su incredulidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Jesús es mayor que Moisés'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La semana pasada vimos que Jesús es mayor que Moisés en, por lo menos, dos aspectos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, en Hebreos 3:3 dice que es mayor que Moisés, así como el constructor de la casa es mayor que la casa. En otras palabras, Jesús es mayor que Moisés porque él creó a Moisés. Y el versículo 4 lo explicita: el que hace todas las cosas es Dios. Por lo tanto, Jesucristo es Dios. Esto es lo que dijo el escritor en Hebreos 1:8, “Pero del Hijo dice: `tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos´”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, Hebreos 3:5-6 dice que Jesús es mayor que Moisés, así como el hijo sobre la casa es mayor que el siervo en la casa. El Hijo es el heredero de la casa. Él es el dueño, él la gobierna y él la mantiene.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras, lo que tenemos en Hebreos 3:3-6 reafirma el texto de Hebreos 1:2, “En estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, (1) a quien constituyó heredero de todas las cosas, (2) por medio de quien hizo también el universo”. Vimos las dos mismas glorias de Cristo en Hebreos 3. Cristo es el creador de todo y el heredero de todo. Es decir, él creó todas las cosas, inclusive a las personas con las que estuvo Moisés, y él es el heredero de todas las cosas, incluso de la casa en la que servía Moisés.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Somos La Casa de Dios, ''SI'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al final del texto de la semana pasada (Hebreos 3:6b) el escritor nos sumerge en la escena. Le dice a sus lectores que ellos (nosotros) son la mismísima casa de Dios (la casa que hizo su Hijo y que él hereda) —“si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”— “cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces este “''si''” es importantísimo. Somos su casa —somos el puedo de Dios, somos posesión y heredad de Dios, es decir, somos salvos— ''si''. &lt;br /&gt;
Este “''si''” es tan relevante e importante que el resto del capítulo 3 es una argumentación y una explicación de él. De hecho, la mayoría del resto de este libro está para aclarar este “''si''”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y ahora, en el final del siglo veintiuno en los Estados Unidos es aún más importante que lo oigamos y lo entendamos, porque estamos enfrentando las voces en los libros y la radio y sermones y canciones que utilizan el término “incondicional” descuidadamente; como en los términos “amor incondicional” y “aceptación incondicional”, por ejemplo. Y muy a menudo cuando se utiliza, no se hace ningún esfuerzo para hacer sonar las diferencias bíblicas entre lo que es incondicional, como el amor seleccionador de Dios, y lo que no es incondicional, como el amor de Dios que justifica y glorifica. Uno de los cuantos motivos por los que escribí ''Future Grace'' fue para ayudar a esclarecer esta importante enseñanza bíblica. Sin embargo, ahora lo tenemos justo enfrente de nosotros en Hebreos 3:6. Somos la casa de Dios, “''si'' retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, adentrémonos en este gran “''si''” y dejemos que el resto del capítulo explique esto y nos muestre por qué es importante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Una Condición para el Presente, no para el Futuro'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Noten primero que esta condición “''si'' retenemos firme nuestra esperanza” es una condición de ser algo ahora. El versículo 6 no dice: cuya casa ''seremos'' nosotros, si retenemos firme nuestra esperanza. Dice, “cuya casa somos nosotros” si retenemos firme la confianza y la esperanza”. Es como decir, “Eres un español si pronuncias ‘grazias’ con ‘z’ en vez de con ‘c’”. Hablar así no te ''convierte'' en un español; demuestra que eres uno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso, creo que Hebreos 3:6 enseña que “''si'' retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza, demostramos que somos la casa de Dios”. Esto es lo que ''define'' a la casa de Dios: el pueblo de dios espera en Dios. El pueblo de Dios está confiado en Dios. Retienen firme a Dios como su gloria. Esa es la característica y evidencia humanas de que pertenecemos a la casa de Dios. Si quieres asegurarte de que perteneces a la casa de Dios, pruébate para ver si esperas en Dios y tienes confianza en Dios y buscas a Dios para la seguridad y felicidad de tu futuro y la satisfacción de tu corazón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí hay otro argumento: en el versículo 1 los lectores son llamados “participantes del llamamiento celestial”. Dice, “Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial...”. El autor supone que los lectores ya ''son'' participantes del llamamiento celestial de Dios. Están enlazados con el cielo. No son solo oyentes del llamado; son participantes (comparten) del llamado. Entonces cuando utiliza un “''si''” importante en el versículo 6 (''si'' retienes firme tu confianza en Dios) quiere decir:'' son'' participantes del llamamiento, ''son'' la casa de Dios, y la evidencia de esto es la constante confianza y esperanza en Dios hasta el fin.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora vayamos directamente al versículo 14 para confirmar que el autor está pensando de esta manera. En el versículo 14 tenemos una afirmación con un “''si''” muy parecido al del versículo 6: “Porque ''somos'' hechos partícipes de Cristo, ''si'' es que retenemos el principio de nuestra seguridad firme hasta el fin”. Ser “partícipes de Cristo” en el versículo 14 es prácticamente lo mismo que ser “participantes del llamamiento celestial” en el versículo 1. Y ambos son lo mismo que “ser la casa de Dios” en el versículo 6.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero presten atención al enunciado en el versículo 14, porque es una confirmación clara de que estamos en el camino correcto. Dice, “''Somos'' hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos nuestra seguridad firme hasta el fin”. La condición es en el futuro: ''si'' es que retenemos nuestra seguridad firme hasta el fin”. Pero el efecto de la condición está vinculado al presente: “''Somos'' hechos partícipes de Cristo”. Entonces está claro que el punto aquí no es: retengamos firme nuestra seguridad para convertirnos en el futuro en partícipes de Cristo. El punto es: retengamos firme nuestra seguridad para demostrar (probar, poner en evidencia, testificar) que somos partícipes de Cristo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''La Salvación No Se Puede Perder'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto es sumamente importante porque demuestra que este autor no cree que puedas ser un verdadero partícipe de Cristo, compartir su llamamiento celestial y ser parte de su casa y luego perder la salvación. Esto es muy importante porque, si Dios quiere, veremos otras partes de este libro en las que fácilmente se podría pensar que podemos perder la salvación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hazte esta pregunta: Si el versículo 14 dice, “Somos hechos partícipes de Cristo (en presente), si es que (en el futuro) retenemos firme nuestra seguridad”, ¿qué pasaría si no retenemos firme nuestra seguridad (en presente)? Creo que la respuesta es: no somos partícipes de Cristo. Sería incorrecto decir, “Si no retenemos firme nuestra seguridad, aunque una vez fuimos partícipes de Cristo, ahora perdemos nuestra parte en Cristo”. Eso es lo opuesto a lo que dice este versículo. Dice, somos partícipes, si es que retenemos firme nuestra seguridad hasta el fin; y si no retenemos firme nuestra seguridad hasta el fin, entonces no somos partícipes de Cristo. No retener firme nuestra seguridad no nos hace perder la salvación, demuestra que no hemos sido verdaderamente salvos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Mantener La Seguridad'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todo lo que está en el capítulo 3 (y diría que todo lo que está en este libro) fue escrito para alentarnos y darnos poder para ser sinceros, tener cuidado y centrarnos en la lucha por mantener una seguridad firme en Cristo. Déjame mostrarte esto para que entiendas cuán importante es esto para el autor y para los hebreos. Una y otra vez el autor nos exhorta para que perseveremos en la esperanza y no dejemos de lado la confianza, porque esto es la evidencia viva de que somos verdaderos partícipes de Cristo. Por ejemplo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 2:1, “Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 3:6, “Cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 3:14, “Porque somos hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos el principio de nuestra seguridad firme hasta el fin”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 6:11-12, “Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena seguridad de la esperanza, a fin de que no seáis indolentes, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 10:23, “Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 10:35, “Por tanto, no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 12:1, “Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''La Fortaleza para Perseverar Es de Dios'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y llegando al final del libro, el autor se deleita en bendecirnos y recordarnos que la fortaleza para perseverar hasta el fin no es de nosotros, sino de Dios. Este es el objetivo de Hebreos 13:21.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[Y el Dios de paz]...os haga aptos en toda obra buena para hacer Su voluntad, ''obrando Él en nosotros lo que es agradable delante de Él'' mediante Jesucristo, a quien ''sea'' la gloria por los siglos de los siglos. Amén.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La garantía de los creyentes no yace en la ausencia de condiciones, sino en las promesas de poder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero la manera en la que experimentamos el poder de Dios a través de Cristo para que obre la gracia y la perseverancia en nosotros es por medio de las advertencias y las promesas de la Palabra de Dios. Por esto es que se escribió el libro. Dios no hace obrar en nosotros la perseverancia dejando de lado la Palabra. El obra por medio de la Palabra. Nuestra gran salvación y nuestro gran Salvador (que es de lo que trata el libro) son la inspiración que el Espíritu usa para mantenernos firmes. Por eso, debemos considerar a Jesús (3:1) y no descuidar nuestra gran salvación (2:3). El libro fue escrito para ayudarnos a hacer esto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observemos brevemente cómo el escritor nos ayuda en Hebreos 3:7-19, y luego regresaremos a este texto nuevamente el próximo domingo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ejemplo y Advertencia para Perseverar'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su objetivo principal en estos versículos es advertir muy seriamente sobre la forma en que Dios obró en el pasado, es decir, la forma en la que trató con Israel luego de que salieron de Egipto y después a pesar de todo ese poder y misericordia, probaron a Dios con quejas e incredulidad. El resultado fue que los dejó morir en el desierto y juró que no los dejaría entrar en Su descanso en la tierra prometida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto es que para estos lectores el pueblo de Israel es un ejemplo, un retrato de un pueblo de quien aprender una lección. Habían sido tratados con una gran misericordia ya que Dios los sacó de Egipto por medio de señales y prodigios. Y estas personas habían visto señales y prodigios (Hebreos 2:4).&lt;br /&gt;
Habían gustado los poderes del siglo venidero. El Espíritu Santo había obrado en medio de ellos y habían participado de su poder (6:4). Todo esto es lo que los israelíes habían experimentado cuando salieron de Egipto. Y por un corto tiempo estuvieron muy felices y aparentemente confiados en Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no duró mucho. Y por eso es que es tan importante para el autor de Hebreos. Él quiere que los Cristianos profesantes se mantengan, perseveren. Porque de esa manera demostrarán que son verdaderamente la casa de Dios y que en verdad comparten la salvación de Cristo. Entonces él dice que miremos a Israel y no seamos como ellos. Aprendamos del versículo 8:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación (o quizás mejor, “como en la amargura”), como en el día de la prueba en el desierto, 9donde vuestros padres me tentaron al ponerme a prueba, y vieron mis obras por cuarenta años. 10Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: “Siempre se desvían en su corazón, y no han conocido mis caminos”; 11como juré en mi ira: ‘No entrarán en mi reposo’”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras, habían visto las obras misericordiosas de Dios, señales, prodigios y milagros de misericordia; habían gustado del regalo celestial, pero en vez de haberse ablandado y haber confiado en Dios en el día de la prueba cuando las cosas estaban difíciles, se volvieron duros e incrédulos y no confiaron en la bondad de Dios, sino que murmuraron. El resultado fue que Dios se enojó y los desheredó de la tierra prometida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora el punto es que esto es lo que nos pasará, ''si'' —el gran “''si''” de los versículos 6 y 14— ''si'' endurecemos nuestros corazones en el día de la prueba y murmuramos contra él y dejamos nuestra confianza y esperanza en Dios. La historia de Israel es un ejemplo para la iglesia profesante. No traten a la gracia de Dios con desdén, suponiendo que la recibirán como escape de la miseria de Egipto, sino sin satisfacerse con ella como guía y provisión en el desierto de esta vida. ¡Cuántos Cristianos profesantes quieren la misericordia del perdón para no irse al infierno, pero tienen corazones duros para con el Señor cuando tienen que estar con él cada día!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Creer para Vivir, y no Solo para Escapar'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observen con atención, la cuestión de la perseverancia no es primeramente una cuestión de conducta. No pregunten primero: ¿Qué acciones quiere Dios que ''haga'' yo? La cuestión en este texto es del corazón. Es una cuestión de creer, confiar y esperar en Dios. Observemos el versículo 10: “Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: ‘Siempre se desvían ''en su corazón'', y no han conocido mis caminos’”. ¿Por qué el pueblo no pudo entrar en la tierra prometida? Podríamos decir, ellos pecaron, se rebelaron y murmuraron. Sí. Pero veamos cómo termina el capítulo el autor. Versículo 19: “Vemos, pues, que no pudieron entrar ''a causa de su incredulidad''”. Pecar constantemente frente a la misericordia de Dios es una señal de incredulidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sí, el pueblo se amargó a causa de la prueba de Dios (vers. 8); sí, ellos pecaron (vers. 17); pero detrás de todo eso estaba el origen del problema: no creían en Dios, es decir, no confiaban en su bondad (para guiar, proteger, proveer y satisfacer). Aunque vieron dividirse las aguas del Mar Rojo y caminaron sobre tierra seca, cuando tuvieron sed, sus corazones se endurecieron contra Dios y no confiaron en él para que los guarde. Se quejaron y dijeron que la vida en Egipto era mejor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este libro fue escrito para prevenir esto. Cuántos Cristianos profesantes empiezan el camino de Dios. Escuchan que sus pecados pueden ser perdonados y que pueden escapar del infierno e ir al cielo. Y dicen: qué tengo para perder, creeré. Pero luego, en una semana, un mes, un año o diez años viene la prueba; una temporada sin agua en el desierto. Se cansan del maná y de a poco comienzan a anhelar cada vez más los placeres pasajeros de Egipto, como dice Números 11:5-6, “Nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto, de los pepinos, de los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; pero ahora no tenemos apetito. Nada hay para nuestros ojos excepto este maná”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es un estado terrible; encontrarse desinteresado por Cristo, su Palabra, la oración, la alabanza, la misión y por vivir para la gloria de Dios. Y encontrar a todos los placeres pasajeros de este mundo más atrayentes que las cosas del espíritu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si esta es tu situación esta mañana, entonces te ruego que escuches al Espíritu Santo hablando en este texto. Prestemos atención a la Palabra de Dios (2:1). No endurezcamos nuestros corazones (3:8). Démonos cuenta del engaño del pecado (3:13). Consideremos a Jesús, el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe (3:1). Y retengamos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza (3:6).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y si nunca has comenzado el camino de Dios, pon tu confianza en él. Deja el pecado y deja de confiar en ti mismo y pon tu confianza en el gran Salvador. Estas cosas están escritas (y este mensaje es predicado) para que creas, perdures y tengas vida.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Thu, 19 May 2011 23:27:04 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:No_Endurezc%C3%A1is_Vuestros_Corazones_en_el_D%C3%ADa_de_la_Angustia</comments>		</item>
		<item>
			<title>No Endurezcáis Vuestros Corazones en el Día de la Angustia</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/No_Endurezc%C3%A1is_Vuestros_Corazones_en_el_D%C3%ADa_de_la_Angustia</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Do Not Harden Your Heart in the Day of Trouble}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
'''No Endurezcáis Vuestros Corazones en el Día de la Angustia''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Hebreos 3:7-19'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si  oís hoy su voz, 8 no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, como en el día de la prueba en el desierto, 9 donde vuestros padres me tentaron al ponerme a prueba, y vieron mis obras por cuarenta años. 10 Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: “siempre se desvían en su corazón, y no han conocido mis caminos”; 11 como juré en mi ira: no entrarán en mi reposo”. &lt;br /&gt;
12Tened cuidado, hermanos, no sea que en alguno de vosotros haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse del Dios vivo.&lt;br /&gt;
13Antes exhortaos los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: Hoy; no sea que alguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecado.&lt;br /&gt;
14Porque somos hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos el principio de nuestra seguridad firme hasta el fin, 15en cuanto se dice: si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación. &lt;br /&gt;
16Porque ¿quiénes, habiendo oído, le provocaron? ¿Acaso no fueron todos los que salieron de Egipto guiados por Moisés?&lt;br /&gt;
17¿Y con quiénes se disgustó por cuarenta años? ¿No fue con aquellos que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?&lt;br /&gt;
18¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a los que fueron desobedientes?&lt;br /&gt;
19Vemos, pues, que no pudieron entrar a causa de su incredulidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Jesús es mayor que Moisés'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[La semana pasada]] vimos que Jesús es mayor que Moisés en, por lo menos, dos aspectos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, en Hebreos 3:3 dice que es mayor que Moisés, así como el constructor de la casa es mayor que la casa. En otras palabras, Jesús es mayor que Moisés porque él creó a Moisés. Y el versículo 4 lo explicita: el que hace todas las cosas es Dios. Por lo tanto, Jesucristo es Dios. Esto es lo que dijo el escritor en Hebreos 1:8, “Pero del Hijo dice: `tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos´”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, Hebreos 3:5-6 dice que Jesús es mayor que Moisés, así como el hijo sobre la casa es mayor que el siervo en la casa. El Hijo es el heredero de la casa. Él es el dueño, él la gobierna y él la mantiene.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras, lo que tenemos en Hebreos 3:3-6 reafirma el texto de Hebreos 1:2, “En estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, (1) a quien constituyó heredero de todas las cosas, (2) por medio de quien hizo también el universo”. Vimos las dos mismas glorias de Cristo en Hebreos 3. Cristo es el creador de todo y el heredero de todo. Es decir, él creó todas las cosas, inclusive a las personas con las que estuvo Moisés, y él es el heredero de todas las cosas, incluso de la casa en la que servía Moisés.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Somos La Casa de Dios, ''SI'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al final del texto de la semana pasada (Hebreos 3:6b) el escritor nos sumerge en la escena. Le dice a sus lectores que ellos (nosotros) son la mismísima casa de Dios (la casa que hizo su Hijo y que él hereda) —“si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”— “cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces este “''si''” es importantísimo. Somos su casa —somos el puedo de Dios, somos posesión y heredad de Dios, es decir, somos salvos— ''si''. &lt;br /&gt;
Este “''si''” es tan relevante e importante que el resto del capítulo 3 es una argumentación y una explicación de él. De hecho, la mayoría del resto de este libro está para aclarar este “''si''”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y ahora, en el final del siglo veintiuno en los Estados Unidos es aún más importante que lo oigamos y lo entendamos, porque estamos enfrentando las voces en los libros y la radio y sermones y canciones que utilizan el término “incondicional” descuidadamente; como en los términos “amor incondicional” y “aceptación incondicional”, por ejemplo. Y muy a menudo cuando se utiliza, no se hace ningún esfuerzo para hacer sonar las diferencias bíblicas entre lo que es incondicional, como el amor seleccionador de Dios, y lo que no es incondicional, como el amor de Dios que justifica y glorifica. Uno de los cuantos motivos por los que escribí ''Future Grace''fue para ayudar a esclarecer esta importante enseñanza bíblica. Sin embargo, ahora lo tenemos justo enfrente de nosotros en Hebreos 3:6. Somos la casa de Dios, “''si'' retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, adentrémonos en este gran “''si''” y dejemos que el resto del capítulo explique esto y nos muestre por qué es importante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Una Condición para el Presente, no para el Futuro'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Noten primero que esta condición “''si'' retenemos firme nuestra esperanza” es una condición de ser algo ahora. El versículo 6 no dice: cuya casa ''seremos'' nosotros, si retenemos firme nuestra esperanza. Dice, “cuya casa somos nosotros” si retenemos firme la confianza y la esperanza”. Es como decir, “Eres un español si pronuncias ‘grazias’ con ‘z’ en vez de con ‘c’”. Hablar así no te ''convierte'' en un español; demuestra que eres uno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso, creo que Hebreos 3:6 enseña que “''si'' retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza, demostramos que somos la casa de Dios”. Esto es lo que ''define'' a la casa de Dios: el pueblo de dios espera en Dios. El pueblo de Dios está confiado en Dios. Retienen firme a Dios como su gloria. Esa es la característica y evidencia humanas de que pertenecemos a la casa de Dios. Si quieres asegurarte de que perteneces a la casa de Dios, pruébate para ver si esperas en Dios y tienes confianza en Dios y buscas a Dios para la seguridad y felicidad de tu futuro y la satisfacción de tu corazón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí hay otro argumento: en el versículo 1 los lectores son llamados “participantes del llamamiento celestial”. Dice, “Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial...”. El autor supone que los lectores ya ''son'' participantes del llamamiento celestial de Dios. Están enlazados con el cielo. No son solo oyentes del llamado; son participantes (comparten) del llamado. Entonces cuando utiliza un “''si''” importante en el versículo 6 (''si'' retienes firme tu confianza en Dios) quiere decir:'' son'' participantes del llamamiento, ''son'' la casa de Dios, y la evidencia de esto es la constante confianza y esperanza en Dios hasta el fin.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora vayamos directamente al versículo 14 para confirmar que el autor está pensando de esta manera. En el versículo 14 tenemos una afirmación con un “''si''” muy parecido al del versículo 6: “Porque ''somos'' hechos partícipes de Cristo, ''si'' es que retenemos el principio de nuestra seguridad firme hasta el fin”. Ser “partícipes de Cristo” en el versículo 14 es prácticamente lo mismo que ser “participantes del llamamiento celestial” en el versículo 1. Y ambos son lo mismo que “ser la casa de Dios” en el versículo 6.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero presten atención al enunciado en el versículo 14, porque es una confirmación clara de que estamos en el camino correcto. Dice, “''Somos'' hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos nuestra seguridad firme hasta el fin”. La condición es en el futuro: ''si'' es que retenemos nuestra seguridad firme hasta el fin”. Pero el efecto de la condición está vinculado al presente: “''Somos'' hechos partícipes de Cristo”. Entonces está claro que el punto aquí no es: retengamos firme nuestra seguridad para convertirnos en el futuro en partícipes de Cristo. El punto es: retengamos firme nuestra seguridad para demostrar (probar, poner en evidencia, testificar) que somos partícipes de Cristo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''La Salvación No Se Puede Perder'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto es sumamente importante porque demuestra que este autor no cree que puedas ser un verdadero partícipe de Cristo, compartir su llamamiento celestial y ser parte de su casa y luego perder la salvación. Esto es muy importante porque, si Dios quiere, veremos otras partes de este libro en las que fácilmente se podría pensar que podemos perder la salvación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hazte esta pregunta: Si el versículo 14 dice, “Somos hechos partícipes de Cristo (en presente), si es que (en el futuro) retenemos firme nuestra seguridad”, ¿qué pasaría si no retenemos firme nuestra seguridad (en presente)? Creo que la respuesta es: no somos partícipes de Cristo. Sería incorrecto decir, “Si no retenemos firme nuestra seguridad, aunque una vez fuimos partícipes de Cristo, ahora perdemos nuestra parte en Cristo”. Eso es lo opuesto a lo que dice este versículo. Dice, somos partícipes, si es que retenemos firme nuestra seguridad hasta el fin; y si no retenemos firme nuestra seguridad hasta el fin, entonces no somos partícipes de Cristo. No retener firme nuestra seguridad no nos hace perder la salvación, demuestra que no hemos sido verdaderamente salvos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Mantener La Seguridad'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todo lo que está en el capítulo 3 (y diría que todo lo que está en este libro) fue escrito para alentarnos y darnos poder para ser sinceros, tener cuidado y centrarnos en la lucha por mantener una seguridad firme en Cristo. Déjame mostrarte esto para que entiendas cuán importante es esto para el autor y para los hebreos. Una y otra vez el autor nos exhorta para que perseveremos en la esperanza y no dejemos de lado la confianza, porque esto es la evidencia viva de que somos verdaderos partícipes de Cristo. Por ejemplo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 2:1, “Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 3:6, “Cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 3:14, “Porque somos hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos el principio de nuestra seguridad firme hasta el fin”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 6:11-12, “Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena seguridad de la esperanza, a fin de que no seáis indolentes, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 10:23, “Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 10:35, “Por tanto, no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 12:1, “Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''La Fortaleza para Perseverar Es de Dios'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y llegando al final del libro, el autor se deleita en bendecirnos y recordarnos que la fortaleza para perseverar hasta el fin no es de nosotros, sino de Dios. Este es el objetivo de Hebreos 13:21.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[Y el Dios de paz]...os haga aptos en toda obra buena para hacer Su voluntad, ''obrando Él en nosotros lo que es agradable delante de Él'' mediante Jesucristo, a quien ''sea'' la gloria por los siglos de los siglos. Amén.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La garantía de los creyentes no yace en la ausencia de condiciones, sino en las promesas de poder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero la manera en la que experimentamos el poder de Dios a través de Cristo para que obre la gracia y la perseverancia en nosotros es por medio de las advertencias y las promesas de la Palabra de Dios. Por esto es que se escribió el libro. Dios no hace obrar en nosotros la perseverancia dejando de lado la Palabra. El obra por medio de la Palabra. Nuestra gran salvación y nuestro gran Salvador (que es de lo que trata el libro) son la inspiración que el Espíritu usa para mantenernos firmes. Por eso, debemos considerar a Jesús (3:1) y no descuidar nuestra gran salvación (2:3). El libro fue escrito para ayudarnos a hacer esto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observemos brevemente cómo el escritor nos ayuda en Hebreos 3:7-19, y luego regresaremos a este texto nuevamente el próximo domingo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ejemplo y Advertencia para Perseverar'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su objetivo principal en estos versículos es advertir muy seriamente sobre la forma en que Dios obró en el pasado, es decir, la forma en la que trató con Israel luego de que salieron de Egipto y después a pesar de todo ese poder y misericordia, probaron a Dios con quejas e incredulidad. El resultado fue que los dejó morir en el desierto y juró que no los dejaría entrar en Su descanso en la tierra prometida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto es que para estos lectores el pueblo de Israel es un ejemplo, un retrato de un pueblo de quien aprender una lección. Habían sido tratados con una gran misericordia ya que Dios los sacó de Egipto por medio de señales y prodigios. Y estas personas habían visto señales y prodigios (Hebreos 2:4).&lt;br /&gt;
Habían gustado los poderes del siglo venidero. El Espíritu Santo había obrado en medio de ellos y habían participado de su poder (6:4). Todo esto es lo que los israelíes habían experimentado cuando salieron de Egipto. Y por un corto tiempo estuvieron muy felices y aparentemente confiados en Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no duró mucho. Y por eso es que es tan importante para el autor de Hebreos. Él quiere que los Cristianos profesantes se mantengan, perseveren. Porque de esa manera demostrarán que son verdaderamente la casa de Dios y que en verdad comparten la salvación de Cristo. Entonces él dice que miremos a Israel y no seamos como ellos. Aprendamos del versículo 8:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación (o quizás mejor, “como en la amargura”), como en el día de la prueba en el desierto, 9donde vuestros padres me tentaron al ponerme a prueba, y vieron mis obras por cuarenta años. 10Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: “Siempre se desvían en su corazón, y no han conocido mis caminos”; 11como juré en mi ira: ‘No entrarán en mi reposo’”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras, habían visto las obras misericordiosas de Dios, señales, prodigios y milagros de misericordia; habían gustado del regalo celestial, pero en vez de haberse ablandado y haber confiado en Dios en el día de la prueba cuando las cosas estaban difíciles, se volvieron duros e incrédulos y no confiaron en la bondad de Dios, sino que murmuraron. El resultado fue que Dios se enojó y los desheredó de la tierra prometida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora el punto es que esto es lo que nos pasará, ''si'' —el gran “''si''” de los versículos 6 y 14— ''si'' endurecemos nuestros corazones en el día de la prueba y murmuramos contra él y dejamos nuestra confianza y esperanza en Dios. La historia de Israel es un ejemplo para la iglesia profesante. No traten a la gracia de Dios con desdén, suponiendo que la recibirán como escape de la miseria de Egipto, sino sin satisfacerse con ella como guía y provisión en el desierto de esta vida. ¡Cuántos Cristianos profesantes quieren la misericordia del perdón para no irse al infierno, pero tienen corazones duros para con el Señor cuando tienen que estar con él cada día!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Creer para Vivir, y no Solo para Escapar'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observen con atención, la cuestión de la perseverancia no es primeramente una cuestión de conducta. No pregunten primero: ¿Qué acciones quiere Dios que ''haga'' yo? La cuestión en este texto es del corazón. Es una cuestión de creer, confiar y esperar en Dios. Observemos el versículo 10: “Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: ‘Siempre se desvían ''en su corazón'', y no han conocido mis caminos’”. ¿Por qué el pueblo no pudo entrar en la tierra prometida? Podríamos decir, ellos pecaron, se rebelaron y murmuraron. Sí. Pero veamos cómo termina el capítulo el autor. Versículo 19: “Vemos, pues, que no pudieron entrar ''a causa de su incredulidad''”. Pecar constantemente frente a la misericordia de Dios es una señal de incredulidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sí, el pueblo se amargó a causa de la prueba de Dios (vers. 8); sí, ellos pecaron (vers. 17); pero detrás de todo eso estaba el origen del problema: no creían en Dios, es decir, no confiaban en su bondad (para guiar, proteger, proveer y satisfacer). Aunque vieron dividirse las aguas del Mar Rojo y caminaron sobre tierra seca, cuando tuvieron sed, sus corazones se endurecieron contra Dios y no confiaron en él para que los guarde. Se quejaron y dijeron que la vida en Egipto era mejor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este libro fue escrito para prevenir esto. Cuántos Cristianos profesantes empiezan el camino de Dios. Escuchan que sus pecados pueden ser perdonados y que pueden escapar del infierno e ir al cielo. Y dicen: qué tengo para perder, creeré. Pero luego, en una semana, un mes, un año o diez años viene la prueba; una temporada sin agua en el desierto. Se cansan del maná y de a poco comienzan a anhelar cada vez más los placeres pasajeros de Egipto, como dice Números 11:5-6, “Nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto, de los pepinos, de los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; pero ahora no tenemos apetito. Nada hay para nuestros ojos excepto este maná”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es un estado terrible; encontrarse desinteresado por Cristo, su Palabra, la oración, la alabanza, la misión y por vivir para la gloria de Dios. Y encontrar a todos los placeres pasajeros de este mundo más atrayentes que las cosas del espíritu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si esta es tu situación esta mañana, entonces te ruego que escuches al Espíritu Santo hablando en este texto. Prestemos atención a la Palabra de Dios (2:1). No endurezcamos nuestros corazones (3:8). Démonos cuenta del engaño del pecado (3:13). Consideremos a Jesús, el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe (3:1). Y retengamos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza (3:6).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y si nunca has comenzado el camino de Dios, pon tu confianza en él. Deja el pecado y deja de confiar en ti mismo y pon tu confianza en el gran Salvador. Estas cosas están escritas (y este mensaje es predicado) para que creas, perdures y tengas vida.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Thu, 19 May 2011 23:25:14 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:No_Endurezc%C3%A1is_Vuestros_Corazones_en_el_D%C3%ADa_de_la_Angustia</comments>		</item>
		<item>
			<title>No Endurezcáis Vuestros Corazones en el Día de la Angustia</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/No_Endurezc%C3%A1is_Vuestros_Corazones_en_el_D%C3%ADa_de_la_Angustia</link>
			<description>&lt;p&gt;Denise: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Do Not Harden Your Heart in the Day of Trouble}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''No Endurezcáis Vuestros Corazones en el Día de la Angustia''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Hebreos 3:7-19'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si  oís hoy su voz, 8 no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, como en el día de la prueba en el desierto, 9 donde vuestros padres me tentaron al ponerme a prueba, y vieron mis obras por cuarenta años. 10 Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: “siempre se desvían en su corazón, y no han conocido mis caminos”; 11 como juré en mi ira: no entrarán en mi reposo”. &lt;br /&gt;
12Tened cuidado, hermanos, no sea que en alguno de vosotros haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse del Dios vivo.&lt;br /&gt;
13Antes exhortaos los unos a los otros cada día, mientras todavía se dice: Hoy; no sea que alguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecado.&lt;br /&gt;
14Porque somos hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos el principio de nuestra seguridad firme hasta el fin, 15en cuanto se dice: si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación. &lt;br /&gt;
16Porque ¿quiénes, habiendo oído, le provocaron? ¿Acaso no fueron todos los que salieron de Egipto guiados por Moisés?&lt;br /&gt;
17¿Y con quiénes se disgustó por cuarenta años? ¿No fue con aquellos que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?&lt;br /&gt;
18¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a los que fueron desobedientes?&lt;br /&gt;
19Vemos, pues, que no pudieron entrar a causa de su incredulidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Jesús es mayor que Moisés'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[[La semana pasada]] vimos que Jesús es mayor que Moisés en, por lo menos, dos aspectos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, en Hebreos 3:3 dice que es mayor que Moisés, así como el constructor de la casa es mayor que la casa. En otras palabras, Jesús es mayor que Moisés porque él creó a Moisés. Y el versículo 4 lo explicita: el que hace todas las cosas es Dios. Por lo tanto, Jesucristo es Dios. Esto es lo que dijo el escritor en Hebreos 1:8, “Pero del Hijo dice: `tu trono, oh Dios, es por los siglos de los siglos´”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, Hebreos 3:5-6 dice que Jesús es mayor que Moisés, así como el hijo sobre la casa es mayor que el siervo en la casa. El Hijo es el heredero de la casa. Él es el dueño, él la gobierna y él la mantiene.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras, lo que tenemos en Hebreos 3:3-6 reafirma el texto de Hebreos 1:2, “En estos últimos días nos ha hablado por su Hijo, (1) a quien constituyó heredero de todas las cosas, (2) por medio de quien hizo también el universo”. Vimos las dos mismas glorias de Cristo en Hebreos 3. Cristo es el creador de todo y el heredero de todo. Es decir, él creó todas las cosas, inclusive a las personas con las que estuvo Moisés, y él es el heredero de todas las cosas, incluso de la casa en la que servía Moisés.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Somos La Casa de Dios, ''SI'''''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al final del texto de la semana pasada (Hebreos 3:6b) el escritor nos sumerge en la escena. Le dice a sus lectores que ellos (nosotros) son la mismísima casa de Dios (la casa que hizo su Hijo y que él hereda) —“si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”— “cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces este “''si''” es importantísimo. Somos su casa —somos el puedo de Dios, somos posesión y heredad de Dios, es decir, somos salvos— ''si''. &lt;br /&gt;
Este “''si''” es tan relevante e importante que el resto del capítulo 3 es una argumentación y una explicación de él. De hecho, la mayoría del resto de este libro está para aclarar este “''si''”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y ahora, en el final del siglo veintiuno en los Estados Unidos es aún más importante que lo oigamos y lo entendamos, porque estamos enfrentando las voces en los libros y la radio y sermones y canciones que utilizan el término “incondicional” descuidadamente; como en los términos “amor incondicional” y “aceptación incondicional”, por ejemplo. Y muy a menudo cuando se utiliza, no se hace ningún esfuerzo para hacer sonar las diferencias bíblicas entre lo que es incondicional, como el amor seleccionador de Dios, y lo que no es incondicional, como el amor de Dios que justifica y glorifica. Uno de los cuantos motivos por los que escribí ''Future Grace''fue para ayudar a esclarecer esta importante enseñanza bíblica. Sin embargo, ahora lo tenemos justo enfrente de nosotros en Hebreos 3:6. Somos la casa de Dios, “''si'' retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Entonces, adentrémonos en este gran “''si''” y dejemos que el resto del capítulo explique esto y nos muestre por qué es importante.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Una Condición para el Presente, no para el Futuro'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Noten primero que esta condición “''si'' retenemos firme nuestra esperanza” es una condición de ser algo ahora. El versículo 6 no dice: cuya casa ''seremos'' nosotros, si retenemos firme nuestra esperanza. Dice, “cuya casa somos nosotros” si retenemos firme la confianza y la esperanza”. Es como decir, “Eres un español si pronuncias ‘grazias’ con ‘z’ en vez de con ‘c’”. Hablar así no te ''convierte'' en un español; demuestra que eres uno.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por eso, creo que Hebreos 3:6 enseña que “''si'' retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza, demostramos que somos la casa de Dios”. Esto es lo que ''define'' a la casa de Dios: el pueblo de dios espera en Dios. El pueblo de Dios está confiado en Dios. Retienen firme a Dios como su gloria. Esa es la característica y evidencia humanas de que pertenecemos a la casa de Dios. Si quieres asegurarte de que perteneces a la casa de Dios, pruébate para ver si esperas en Dios y tienes confianza en Dios y buscas a Dios para la seguridad y felicidad de tu futuro y la satisfacción de tu corazón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Aquí hay otro argumento: en el versículo 1 los lectores son llamados “participantes del llamamiento celestial”. Dice, “Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial...”. El autor supone que los lectores ya ''son'' participantes del llamamiento celestial de Dios. Están enlazados con el cielo. No son solo oyentes del llamado; son participantes (comparten) del llamado. Entonces cuando utiliza un “''si''” importante en el versículo 6 (''si'' retienes firme tu confianza en Dios) quiere decir:'' son'' participantes del llamamiento, ''son'' la casa de Dios, y la evidencia de esto es la constante confianza y esperanza en Dios hasta el fin.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora vayamos directamente al versículo 14 para confirmar que el autor está pensando de esta manera. En el versículo 14 tenemos una afirmación con un “''si''” muy parecido al del versículo 6: “Porque ''somos'' hechos partícipes de Cristo, ''si'' es que retenemos el principio de nuestra seguridad firme hasta el fin”. Ser “partícipes de Cristo” en el versículo 14 es prácticamente lo mismo que ser “participantes del llamamiento celestial” en el versículo 1. Y ambos son lo mismo que “ser la casa de Dios” en el versículo 6.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero presten atención al enunciado en el versículo 14, porque es una confirmación clara de que estamos en el camino correcto. Dice, “''Somos'' hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos nuestra seguridad firme hasta el fin”. La condición es en el futuro: ''si'' es que retenemos nuestra seguridad firme hasta el fin”. Pero el efecto de la condición está vinculado al presente: “''Somos'' hechos partícipes de Cristo”. Entonces está claro que el punto aquí no es: retengamos firme nuestra seguridad para convertirnos en el futuro en partícipes de Cristo. El punto es: retengamos firme nuestra seguridad para demostrar (probar, poner en evidencia, testificar) que somos partícipes de Cristo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''La Salvación No Se Puede Perder'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto es sumamente importante porque demuestra que este autor no cree que puedas ser un verdadero partícipe de Cristo, compartir su llamamiento celestial y ser parte de su casa y luego perder la salvación. Esto es muy importante porque, si Dios quiere, veremos otras partes de este libro en las que fácilmente se podría pensar que podemos perder la salvación.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero hazte esta pregunta: Si el versículo 14 dice, “Somos hechos partícipes de Cristo (en presente), si es que (en el futuro) retenemos firme nuestra seguridad”, ¿qué pasaría si no retenemos firme nuestra seguridad (en presente)? Creo que la respuesta es: no somos partícipes de Cristo. Sería incorrecto decir, “Si no retenemos firme nuestra seguridad, aunque una vez fuimos partícipes de Cristo, ahora perdemos nuestra parte en Cristo”. Eso es lo opuesto a lo que dice este versículo. Dice, somos partícipes, si es que retenemos firme nuestra seguridad hasta el fin; y si no retenemos firme nuestra seguridad hasta el fin, entonces no somos partícipes de Cristo. No retener firme nuestra seguridad no nos hace perder la salvación, demuestra que no hemos sido verdaderamente salvos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Mantener La Seguridad'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todo lo que está en el capítulo 3 (y diría que todo lo que está en este libro) fue escrito para alentarnos y darnos poder para ser sinceros, tener cuidado y centrarnos en la lucha por mantener una seguridad firme en Cristo. Déjame mostrarte esto para que entiendas cuán importante es esto para el autor y para los hebreos. Una y otra vez el autor nos exhorta para que perseveremos en la esperanza y no dejemos de lado la confianza, porque esto es la evidencia viva de que somos verdaderos partícipes de Cristo. Por ejemplo:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 2:1, “Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 3:6, “Cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 3:14, “Porque somos hechos partícipes de Cristo, si es que retenemos el principio de nuestra seguridad firme hasta el fin”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 6:11-12, “Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para alcanzar la plena seguridad de la esperanza, a fin de que no seáis indolentes, sino imitadores de los que mediante la fe y la paciencia heredan las promesas”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 10:23, “Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 10:35, “Por tanto, no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
•	Hebreos 12:1, “Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''La Fortaleza para Perseverar Es de Dios'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y llegando al final del libro, el autor se deleita en bendecirnos y recordarnos que la fortaleza para perseverar hasta el fin no es de nosotros, sino de Dios. Este es el objetivo de Hebreos 13:21.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
[Y el Dios de paz]...os haga aptos en toda obra buena para hacer Su voluntad, ''obrando Él en nosotros lo que es agradable delante de Él'' mediante Jesucristo, a quien ''sea'' la gloria por los siglos de los siglos. Amén.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La garantía de los creyentes no yace en la ausencia de condiciones, sino en las promesas de poder.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero la manera en la que experimentamos el poder de Dios a través de Cristo para que obre la gracia y la perseverancia en nosotros es por medio de las advertencias y las promesas de la Palabra de Dios. Por esto es que se escribió el libro. Dios no hace obrar en nosotros la perseverancia dejando de lado la Palabra. El obra por medio de la Palabra. Nuestra gran salvación y nuestro gran Salvador (que es de lo que trata el libro) son la inspiración que el Espíritu usa para mantenernos firmes. Por eso, debemos considerar a Jesús (3:1) y no descuidar nuestra gran salvación (2:3). El libro fue escrito para ayudarnos a hacer esto.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observemos brevemente cómo el escritor nos ayuda en Hebreos 3:7-19, y luego regresaremos a este texto nuevamente el próximo domingo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ejemplo y Advertencia para Perseverar'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Su objetivo principal en estos versículos es advertir muy seriamente sobre la forma en que Dios obró en el pasado, es decir, la forma en la que trató con Israel luego de que salieron de Egipto y después a pesar de todo ese poder y misericordia, probaron a Dios con quejas e incredulidad. El resultado fue que los dejó morir en el desierto y juró que no los dejaría entrar en Su descanso en la tierra prometida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto es que para estos lectores el pueblo de Israel es un ejemplo, un retrato de un pueblo de quien aprender una lección. Habían sido tratados con una gran misericordia ya que Dios los sacó de Egipto por medio de señales y prodigios. Y estas personas habían visto señales y prodigios (Hebreos 2:4).&lt;br /&gt;
Habían gustado los poderes del siglo venidero. El Espíritu Santo había obrado en medio de ellos y habían participado de su poder (6:4). Todo esto es lo que los israelíes habían experimentado cuando salieron de Egipto. Y por un corto tiempo estuvieron muy felices y aparentemente confiados en Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero no duró mucho. Y por eso es que es tan importante para el autor de Hebreos. Él quiere que los Cristianos profesantes se mantengan, perseveren. Porque de esa manera demostrarán que son verdaderamente la casa de Dios y que en verdad comparten la salvación de Cristo. Entonces él dice que miremos a Israel y no seamos como ellos. Aprendamos del versículo 8:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación (o quizás mejor, “como en la amargura”), como en el día de la prueba en el desierto, 9donde vuestros padres me tentaron al ponerme a prueba, y vieron mis obras por cuarenta años. 10Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: “Siempre se desvían en su corazón, y no han conocido mis caminos”; 11como juré en mi ira: ‘No entrarán en mi reposo’”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras, habían visto las obras misericordiosas de Dios, señales, prodigios y milagros de misericordia; habían gustado del regalo celestial, pero en vez de haberse ablandado y haber confiado en Dios en el día de la prueba cuando las cosas estaban difíciles, se volvieron duros e incrédulos y no confiaron en la bondad de Dios, sino que murmuraron. El resultado fue que Dios se enojó y los desheredó de la tierra prometida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Ahora el punto es que esto es lo que nos pasará, ''si'' —el gran “''si''” de los versículos 6 y 14— ''si'' endurecemos nuestros corazones en el día de la prueba y murmuramos contra él y dejamos nuestra confianza y esperanza en Dios. La historia de Israel es un ejemplo para la iglesia profesante. No traten a la gracia de Dios con desdén, suponiendo que la recibirán como escape de la miseria de Egipto, sino sin satisfacerse con ella como guía y provisión en el desierto de esta vida. ¡Cuántos Cristianos profesantes quieren la misericordia del perdón para no irse al infierno, pero tienen corazones duros para con el Señor cuando tienen que estar con él cada día!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Creer para Vivir, y no Solo para Escapar'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observen con atención, la cuestión de la perseverancia no es primeramente una cuestión de conducta. No pregunten primero: ¿Qué acciones quiere Dios que ''haga'' yo? La cuestión en este texto es del corazón. Es una cuestión de creer, confiar y esperar en Dios. Observemos el versículo 10: “Por lo cual me disgusté con aquella generación, y dije: ‘Siempre se desvían ''en su corazón'', y no han conocido mis caminos’”. ¿Por qué el pueblo no pudo entrar en la tierra prometida? Podríamos decir, ellos pecaron, se rebelaron y murmuraron. Sí. Pero veamos cómo termina el capítulo el autor. Versículo 19: “Vemos, pues, que no pudieron entrar ''a causa de su incredulidad''”. Pecar constantemente frente a la misericordia de Dios es una señal de incredulidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sí, el pueblo se amargó a causa de la prueba de Dios (vers. 8); sí, ellos pecaron (vers. 17); pero detrás de todo eso estaba el origen del problema: no creían en Dios, es decir, no confiaban en su bondad (para guiar, proteger, proveer y satisfacer). Aunque vieron dividirse las aguas del Mar Rojo y caminaron sobre tierra seca, cuando tuvieron sed, sus corazones se endurecieron contra Dios y no confiaron en él para que los guarde. Se quejaron y dijeron que la vida en Egipto era mejor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este libro fue escrito para prevenir esto. Cuántos Cristianos profesantes empiezan el camino de Dios. Escuchan que sus pecados pueden ser perdonados y que pueden escapar del infierno e ir al cielo. Y dicen: qué tengo para perder, creeré. Pero luego, en una semana, un mes, un año o diez años viene la prueba; una temporada sin agua en el desierto. Se cansan del maná y de a poco comienzan a anhelar cada vez más los placeres pasajeros de Egipto, como dice Números 11:5-6, “Nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto, de los pepinos, de los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; pero ahora no tenemos apetito. Nada hay para nuestros ojos excepto este maná”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es un estado terrible; encontrarse desinteresado por Cristo, su Palabra, la oración, la alabanza, la misión y por vivir para la gloria de Dios. Y encontrar a todos los placeres pasajeros de este mundo más atrayentes que las cosas del espíritu.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si esta es tu situación esta mañana, entonces te ruego que escuches al Espíritu Santo hablando en este texto. Prestemos atención a la Palabra de Dios (2:1). No endurezcamos nuestros corazones (3:8). Démonos cuenta del engaño del pecado (3:13). Consideremos a Jesús, el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe (3:1). Y retengamos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza (3:6).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y si nunca has comenzado el camino de Dios, pon tu confianza en él. Deja el pecado y deja de confiar en ti mismo y pon tu confianza en el gran Salvador. Estas cosas están escritas (y este mensaje es predicado) para que creas, perdures y tengas vida.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Thu, 19 May 2011 23:24:27 GMT</pubDate>			<dc:creator>Denise</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:No_Endurezc%C3%A1is_Vuestros_Corazones_en_el_D%C3%ADa_de_la_Angustia</comments>		</item>
	</channel>
</rss>