<?xml version="1.0"?>
<?xml-stylesheet type="text/css" href="http://es.gospeltranslations.org/w/skins/common/feed.css?239"?>
<rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/">
	<channel>
		<title>Libros y Sermones BÃ­blicos - Contribuciones del usuario [es]</title>
		<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Especial:Contribuciones/Juan+Pablo+M</link>
		<description>De Libros y Sermones BÃ­blicos</description>
		<language>es</language>
		<generator>MediaWiki 1.16alpha</generator>
		<lastBuildDate>Sat, 04 Apr 2026 17:20:57 GMT</lastBuildDate>
		<item>
			<title>¿Cómo no leer una parábola?</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFC%C3%B3mo_no_leer_una_par%C3%A1bola%3F</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|How Not to Read a Parable}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la parábola de los arrendatarios, el dueño del viñedo finalmente envía a su hijo a recolectar los frutos que los arrendatarios se rehusaron a darles a sus sirvientes. Los arrendatarios habían golpeado y matado a los sirvientes, pero el dueño dijo: “Respetarán a mi hijo” (Marcos 12:6).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto suena como si Dios, quien es representado por el dueño, pensara que a su Hijo no lo matarían, sino que sería bien recibido. Esto podría contradecir la verdad de que Dios envió al Hijo precisamente a morir (Juan 18:18; Isaías 53:10).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que alguien podría intentar afirmar que Marcos 12:6 apoya la visión de que Dios no sabía qué sucedería al Hijo de Dios en su venida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La forma común de defender la presciencia de Dios y la predestinación de la muerte de Cristo por Dios (Hechos 4:27-28) es decir que las parábolas no son alegorías.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es decir, no deberíamos insistir en que cada detalle de una parábola tenga una contraparte en la idea general que la parábola exprese. Eso es cierto, pero en este caso podemos ir más lejos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La parábola finaliza así: “¿Ni aun esta Escritura habéis leído: 'La piedra que desecharon los constructores, esa, en piedra angular se ha convertido; esto fue hecho de parte del Señor, y es maravilloso a nuestros ojos'?” (Marcos 12:10-11).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras, Jesús resalta que ya en el salmo 118, escrito cientos de años antes de la venida del Hijo, el plan ya había sido diseñado: El Mesías será rechazado y asesinado, y resucitará de entre los muertos. Y todo esto es “obra del Señor”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La muerte del Hijo no fue una sorpresa. Fue un plan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que la parábola misma nos dice que no interpretemos estas palabras del dueño: “Respetarán a mi hijo” como parte de la forma en que Dios está siendo representado. Eso es lo que un dueño humano podría decir. Es algo secundario en lo que la parábola expresa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que Dios dijo, de hecho, fue: “Los constructores rechazarán a mi Hijo y Yo lo haré Señor y Cristo”.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 16 May 2021 15:03:58 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:%C2%BFC%C3%B3mo_no_leer_una_par%C3%A1bola%3F</comments>		</item>
		<item>
			<title>¿Cómo no leer una parábola?</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFC%C3%B3mo_no_leer_una_par%C3%A1bola%3F</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|¿How Not to Read a Parable?}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la parábola de los arrendatarios, el dueño del viñedo finalmente envía a su hijo a recolectar los frutos que los arrendatarios se rehusaron a darles a sus sirvientes. Los arrendatarios habían golpeado y matado a los sirvientes, pero el dueño dijo: “Respetarán a mi hijo” (Marcos 12:6).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto suena como si Dios, quien es representado por el dueño, pensara que a su Hijo no lo matarían, sino que sería bien recibido. Esto podría contradecir la verdad de que Dios envió al Hijo precisamente a morir (Juan 18:18; Isaías 53:10).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que alguien podría intentar afirmar que Marcos 12:6 apoya la visión de que Dios no sabía qué sucedería al Hijo de Dios en su venida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La forma común de defender la presciencia de Dios y la predestinación de la muerte de Cristo por Dios (Hechos 4:27-28) es decir que las parábolas no son alegorías.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es decir, no deberíamos insistir en que cada detalle de una parábola tenga una contraparte en la idea general que la parábola exprese. Eso es cierto, pero en este caso podemos ir más lejos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La parábola finaliza así: “¿Ni aun esta Escritura habéis leído: 'La piedra que desecharon los constructores, esa, en piedra angular se ha convertido; esto fue hecho de parte del Señor, y es maravilloso a nuestros ojos'?” (Marcos 12:10-11).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras, Jesús resalta que ya en el salmo 118, escrito cientos de años antes de la venida del Hijo, el plan ya había sido diseñado: El Mesías será rechazado y asesinado, y resucitará de entre los muertos. Y todo esto es “obra del Señor”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La muerte del Hijo no fue una sorpresa. Fue un plan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que la parábola misma nos dice que no interpretemos estas palabras del dueño: “Respetarán a mi hijo” como parte de la forma en que Dios está siendo representado. Eso es lo que un dueño humano podría decir. Es algo secundario en lo que la parábola expresa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que Dios dijo, de hecho, fue: “Los constructores rechazarán a mi Hijo y Yo lo haré Señor y Cristo”.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 16 May 2021 15:03:09 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:%C2%BFC%C3%B3mo_no_leer_una_par%C3%A1bola%3F</comments>		</item>
		<item>
			<title>¿Cómo no leer una parábola?</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFC%C3%B3mo_no_leer_una_par%C3%A1bola%3F</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|How Not to Read a Parable}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En la parábola de los arrendatarios, el dueño del viñedo finalmente envía a su hijo a recolectar los frutos que los arrendatarios se rehusaron a darles a sus sirvientes. Los arrendatarios habían golpeado y matado a los sirvientes, pero el dueño dijo: “Respetarán a mi hijo” (Marcos 12:6).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto suena como si Dios, quien es representado por el dueño, pensara que a su Hijo no lo matarían, sino que sería bien recibido. Esto podría contradecir la verdad de que Dios envió al Hijo precisamente a morir (Juan 18:18; Isaías 53:10).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que alguien podría intentar afirmar que Marcos 12:6 apoya la visión de que Dios no sabía qué sucedería al Hijo de Dios en su venida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La forma común de defender la presciencia de Dios y la predestinación de la muerte de Cristo por Dios (Hechos 4:27-28) es decir que las parábolas no son alegorías.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es decir, no deberíamos insistir en que cada detalle de una parábola tenga una contraparte en la idea general que la parábola exprese. Eso es cierto, pero en este caso podemos ir más lejos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La parábola finaliza así: “¿Ni aun esta Escritura habéis leído: 'La piedra que desecharon los constructores, esa, en piedra angular se ha convertido; esto fue hecho de parte del Señor, y es maravilloso a nuestros ojos'?” (Marcos 12:10-11).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En otras palabras, Jesús resalta que ya en el salmo 118, escrito cientos de años antes de la venida del Hijo, el plan ya había sido diseñado: El Mesías será rechazado y asesinado, y resucitará de entre los muertos. Y todo esto es “obra del Señor”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La muerte del Hijo no fue una sorpresa. Fue un plan.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que la parábola misma nos dice que no interpretemos estas palabras del dueño: “Respetarán a mi hijo” como parte de la forma en que Dios está siendo representado. Eso es lo que un dueño humano podría decir. Es algo secundario en lo que la parábola expresa.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que Dios dijo, de hecho, fue: “Los constructores rechazarán a mi Hijo y Yo lo haré Señor y Cristo”.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 16 May 2021 14:59:55 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:%C2%BFC%C3%B3mo_no_leer_una_par%C3%A1bola%3F</comments>		</item>
		<item>
			<title>No procrastines en matar el pecado</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/No_procrastines_en_matar_el_pecado</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Permanezcan y lo vigilen */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Do Not Procrastinate in Killing Sin}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos estamos familiarizados con la réplica, esos preciosos segundos después de pecar (ya sea un pensamiento, una acción o un hábito). Se siente como si todo el universo pudiera caber en la cavidad de nuestra culpa, y todavía tendría hambre. Entonces el ajetreo rápidamente comienza a colapsar la cavidad. Un plan de estudios te mira desde tu computadora, los exámenes se ciernen como una nube a lo lejos, y las tareas se sientan en una pila en tu escritorio. ¿Cuándo manejaré este pecado?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el pecado se arrastra y se abalanza durante el año escolar, es tan fácil sentir que no hay tiempo para abordarlo adecuadamente. ¿Qué hacemos? Alejamos la culpa, nos sumergimos en las exigencias del semestre y seguimos caminando, todo en un intento de volver a Dios y al Evangelio. Pero los sentimientos de culpa no desaparecen. Interrumpen nuestra productividad, como las notificaciones automáticas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo intenté casi todo. Dejé de hablarme. El rechazo. El tiempo fuera. Me quité juguetes, e incluso traté de castigarme y pagar mi penitencia, como negarme el cuidado adecuado con el sueño y la comida. Nada funcionó. Mi carne y mi culpa se sentían como ese niño obstinado que simplemente no obedecería; y yo, por lo tanto, no quería tener que arrastrarme en público.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo encontramos gracia en medio de un semestre que está lleno de puntos de referencia y plazos?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Considera tus necesidades====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es una verdad básica: Dios no sólo conoce todas nuestras necesidades, sino que las ha creado dentro de nosotros como una metáfora de nuestra necesidad más profunda de él (Mateo 5:27–32). El pecado es una manifestación de nuestra necesidad de la gracia de Dios. Cuando nuestra conciencia culpable nos mantiene despiertos por la noche, apuñalando nuestra autoestima y ahuyentando a Dios con miedo, esas son invitaciones a ir de nuevo a su trono de gracia, a evitar que nuestra mano practique la cirugía a nosotros mismos, para que el verdadero Médico pueda obrar (Lucas 5:31–32).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el tiempo me enteré de que mis sesiones nocturnas de Netflix o Facebook tenían mucho más que ver con mi falta de paz que con mi necesidad de descanso. No necesitaba recuperar la fuerza para salir y vencer mi pecado. Necesitaba (y necesito) arrepentimiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Vuelve a contar la historia====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La carta de 1 Juan narra la historia. La voluntad eternamente graciosa de Dios ha allanado el camino desde la confesión (1 Juan 1:9), hasta la superación presente (5:4) a través de sí mismo, el Dios que es amor (4:8).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Evangelio siempre incluye el arrepentimiento; pero tan a menudo sólo queremos que un condensador de flujo de tiempo nos lleve al tiempo y lugar donde el Evangelio ya ha llegado a buen fruto en nuestros corazones. Nos conformaríamos con una lista de tareas pendientes que nos lleve allí. Pero Jesús respondió claramente a la gente que pidió eso: &amp;lt;&amp;lt; …. Esta es la obra de Dios: que creáis en el que Él ha enviado&amp;gt;&amp;gt; (Juan 6:29).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No podemos olvidar que su voluntad y su obra para nosotros son claras: la fe. Las elevadas expectativas que creamos o abandonamos sobre nosotros mismos pueden no ser del Padre. Al igual que un niño contento con practicar el conteo una y otra vez, debemos seguir respondiendo con fe a la desesperación de nuestra necesidad, a la cancelación de nuestras deudas en la cruz y a la victoria de Cristo sobre el pecado y la tumba, alejándonos con oración de nuestro pecado y caminando hacia Jesús.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, a diferencia de pagar en silencio nuestras tarjetas de crédito con el toque de un dedo, la confesión que acompaña el arrepentimiento con Dios es vocal. No podemos marcar la casilla junto al pago automático de facturas y huir; y la verdad es que no querríamos. Porque nos perderíamos la mejor parte: más de él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Permanece y obsérvalo====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;&amp;lt;Si decimos que tenemos comunión con Él, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad&amp;gt;&amp;gt; (1 Juan 1:9).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las diferencias características entre Dios (fiel y justo) y nosotros (pecaminosos, infieles e injustos) son claras. Pero es fácil hacer suposiciones o pasar por alto el tema del tiempo. ¿Y cuando ocurre la confesión a lo largo de años y años, a lo largo de toda la vida?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este versículo no es sólo un ejemplo de lógica si... entonces... La limpieza lleva tiempo. Y en lugares donde hay suciedad se necesita más de un golpe o enjuague. ¿Qué tan diferentes serían esas oraciones entre las clases, antes de sumergirnos en el sueño, o mientras estábamos en la ducha, si nos centramos en su presencia indulgente y transformadora más que en nuestra presentación? ¿Cómo sería de diferente nuestro tiempo en la palabra de Dios (no importa cuán breve sea) si le permitimos (la Esperanza viva y triunfante) hablarles a nuestros corazones y regocijarlos (una y otra vez) con su bondad?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si estás atrapado en el pecado o caes en la tentación, lo más productivo y liberador que puedes hacer hoy es detenerte, confesar y creer que él es fiel a perdonar y fiel a terminar la obra que ha comenzado en ti. No lo aplaces otro semestre. Arrepiéntete y regocíjate en esa buena nueva ahora.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 14 Feb 2021 02:02:50 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:No_procrastines_en_matar_el_pecado</comments>		</item>
		<item>
			<title>No procrastines en matar el pecado</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/No_procrastines_en_matar_el_pecado</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Vuelva a contar la historia */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Do Not Procrastinate in Killing Sin}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos estamos familiarizados con la réplica, esos preciosos segundos después de pecar (ya sea un pensamiento, una acción o un hábito). Se siente como si todo el universo pudiera caber en la cavidad de nuestra culpa, y todavía tendría hambre. Entonces el ajetreo rápidamente comienza a colapsar la cavidad. Un plan de estudios te mira desde tu computadora, los exámenes se ciernen como una nube a lo lejos, y las tareas se sientan en una pila en tu escritorio. ¿Cuándo manejaré este pecado?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el pecado se arrastra y se abalanza durante el año escolar, es tan fácil sentir que no hay tiempo para abordarlo adecuadamente. ¿Qué hacemos? Alejamos la culpa, nos sumergimos en las exigencias del semestre y seguimos caminando, todo en un intento de volver a Dios y al Evangelio. Pero los sentimientos de culpa no desaparecen. Interrumpen nuestra productividad, como las notificaciones automáticas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo intenté casi todo. Dejé de hablarme. El rechazo. El tiempo fuera. Me quité juguetes, e incluso traté de castigarme y pagar mi penitencia, como negarme el cuidado adecuado con el sueño y la comida. Nada funcionó. Mi carne y mi culpa se sentían como ese niño obstinado que simplemente no obedecería; y yo, por lo tanto, no quería tener que arrastrarme en público.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo encontramos gracia en medio de un semestre que está lleno de puntos de referencia y plazos?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Considera tus necesidades====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es una verdad básica: Dios no sólo conoce todas nuestras necesidades, sino que las ha creado dentro de nosotros como una metáfora de nuestra necesidad más profunda de él (Mateo 5:27–32). El pecado es una manifestación de nuestra necesidad de la gracia de Dios. Cuando nuestra conciencia culpable nos mantiene despiertos por la noche, apuñalando nuestra autoestima y ahuyentando a Dios con miedo, esas son invitaciones a ir de nuevo a su trono de gracia, a evitar que nuestra mano practique la cirugía a nosotros mismos, para que el verdadero Médico pueda obrar (Lucas 5:31–32).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el tiempo me enteré de que mis sesiones nocturnas de Netflix o Facebook tenían mucho más que ver con mi falta de paz que con mi necesidad de descanso. No necesitaba recuperar la fuerza para salir y vencer mi pecado. Necesitaba (y necesito) arrepentimiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Vuelve a contar la historia====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La carta de 1 Juan narra la historia. La voluntad eternamente graciosa de Dios ha allanado el camino desde la confesión (1 Juan 1:9), hasta la superación presente (5:4) a través de sí mismo, el Dios que es amor (4:8).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Evangelio siempre incluye el arrepentimiento; pero tan a menudo sólo queremos que un condensador de flujo de tiempo nos lleve al tiempo y lugar donde el Evangelio ya ha llegado a buen fruto en nuestros corazones. Nos conformaríamos con una lista de tareas pendientes que nos lleve allí. Pero Jesús respondió claramente a la gente que pidió eso: &amp;lt;&amp;lt; …. Esta es la obra de Dios: que creáis en el que Él ha enviado&amp;gt;&amp;gt; (Juan 6:29).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No podemos olvidar que su voluntad y su obra para nosotros son claras: la fe. Las elevadas expectativas que creamos o abandonamos sobre nosotros mismos pueden no ser del Padre. Al igual que un niño contento con practicar el conteo una y otra vez, debemos seguir respondiendo con fe a la desesperación de nuestra necesidad, a la cancelación de nuestras deudas en la cruz y a la victoria de Cristo sobre el pecado y la tumba, alejándonos con oración de nuestro pecado y caminando hacia Jesús.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, a diferencia de pagar en silencio nuestras tarjetas de crédito con el toque de un dedo, la confesión que acompaña el arrepentimiento con Dios es vocal. No podemos marcar la casilla junto al pago automático de facturas y huir; y la verdad es que no querríamos. Porque nos perderíamos la mejor parte: más de él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Permanezcan y lo vigilen====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;&amp;lt;Si decimos que tenemos comunión con Él, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad&amp;gt;&amp;gt; (1 Juan 1:9).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las diferencias características entre Dios (fiel y justo) y nosotros (pecaminosa/infiel e injusta) son claras. Pero es fácil hacer suposiciones o pasar por alto el tema del tiempo. ¿Y cuándo ocurre la confesión a lo largo de años y años, a lo largo de toda la vida?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este verso no es sólo una pieza de lógica if-then. La limpieza lleva tiempo. Y en lugares donde hay suciedad, se necesita más de un golpe o enjuague. ¿Qué tan diferentes serían esas oraciones entre las clases, antes de sumergirse en el sueño, o mientras estábamos en la ducha si nos centramos en su presencia indulgente y transformadora más que en nuestra presentación? ¿Cómo sería diferente nuestro tiempo en la palabra de Dios (no importa cuán breve) si le permitimos (la Esperanza viva y venciendo) hablar y regocijarnos (re-joice) nuestros corazones con su bondad?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si estás atrapado en el pecado o caes en la tentación, lo más productivo y liberador que puedes hacer hoy es detener, confesar y creer que es fiel a perdonar y fiel para terminar la obra que ha comenzado en ti. No lo apuestes otro semestre. Arrepiéntete y regocijate en esa buena noticia ahora.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 14 Feb 2021 01:42:39 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:No_procrastines_en_matar_el_pecado</comments>		</item>
		<item>
			<title>No procrastines en matar el pecado</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/No_procrastines_en_matar_el_pecado</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Considera sus necesidades */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Do Not Procrastinate in Killing Sin}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos estamos familiarizados con la réplica, esos preciosos segundos después de pecar (ya sea un pensamiento, una acción o un hábito). Se siente como si todo el universo pudiera caber en la cavidad de nuestra culpa, y todavía tendría hambre. Entonces el ajetreo rápidamente comienza a colapsar la cavidad. Un plan de estudios te mira desde tu computadora, los exámenes se ciernen como una nube a lo lejos, y las tareas se sientan en una pila en tu escritorio. ¿Cuándo manejaré este pecado?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el pecado se arrastra y se abalanza durante el año escolar, es tan fácil sentir que no hay tiempo para abordarlo adecuadamente. ¿Qué hacemos? Alejamos la culpa, nos sumergimos en las exigencias del semestre y seguimos caminando, todo en un intento de volver a Dios y al Evangelio. Pero los sentimientos de culpa no desaparecen. Interrumpen nuestra productividad, como las notificaciones automáticas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo intenté casi todo. Dejé de hablarme. El rechazo. El tiempo fuera. Me quité juguetes, e incluso traté de castigarme y pagar mi penitencia, como negarme el cuidado adecuado con el sueño y la comida. Nada funcionó. Mi carne y mi culpa se sentían como ese niño obstinado que simplemente no obedecería; y yo, por lo tanto, no quería tener que arrastrarme en público.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo encontramos gracia en medio de un semestre que está lleno de puntos de referencia y plazos?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Considera tus necesidades====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es una verdad básica: Dios no sólo conoce todas nuestras necesidades, sino que las ha creado dentro de nosotros como una metáfora de nuestra necesidad más profunda de él (Mateo 5:27–32). El pecado es una manifestación de nuestra necesidad de la gracia de Dios. Cuando nuestra conciencia culpable nos mantiene despiertos por la noche, apuñalando nuestra autoestima y ahuyentando a Dios con miedo, esas son invitaciones a ir de nuevo a su trono de gracia, a evitar que nuestra mano practique la cirugía a nosotros mismos, para que el verdadero Médico pueda obrar (Lucas 5:31–32).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el tiempo me enteré de que mis sesiones nocturnas de Netflix o Facebook tenían mucho más que ver con mi falta de paz que con mi necesidad de descanso. No necesitaba recuperar la fuerza para salir y vencer mi pecado. Necesitaba (y necesito) arrepentimiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Vuelva a contar la historia====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La carta de 1 Juan narra la historia. La voluntad eternamente graciosa de Dios ha allanado el camino desde la confesión (1 Juan 1:9), hasta la superación presente (5:4) a través de sí mismo, el Dios que es amor (4:8).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Evangelio siempre incluye el arrepentimiento; pero tan a menudo sólo queremos que un condensador de flujo de tiempo nos lleve al tiempo y lugar donde el Evangelio ya ha llegado a buen fruto en nuestros corazones. Nos conformaríamos con una lista de tareas pendientes que nos lleve allí. Pero Jesús respondió claramente a la gente que pidió eso: &amp;lt;&amp;lt; …. Esta es la obra de Dios: que creáis en el que Él ha enviado&amp;gt;&amp;gt; (Juan 6:29).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No podemos olvidar que su voluntad y su obra para nosotros son claras: la fe. Las elevadas expectativas que creamos o abandonamos sobre nosotros mismos pueden no ser del Padre. Al igual que un niño contento con practicar el conteo una y otra vez, debemos seguir respondiendo con fe a la desesperación de nuestra necesidad, a la cancelación de nuestras deudas en la cruz y a la victoria de Cristo sobre el pecado y la tumba, alejándonos con oración de nuestro pecado y caminando hacia Jesús.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, a diferencia de pagar en silencio nuestras tarjetas de crédito con el toque de un dedo, la confesión que acompaña el arrepentimiento con Dios es vocal. No podemos marcar la casilla junto al pago automático de facturas y huir; y la verdad es que no querríamos. Porque nos perderíamos la mejor parte: más de él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Permanezcan y lo vigilen====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;&amp;lt;Si decimos que tenemos comunión con Él, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad&amp;gt;&amp;gt; (1 Juan 1:9).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las diferencias características entre Dios (fiel y justo) y nosotros (pecaminosa/infiel e injusta) son claras. Pero es fácil hacer suposiciones o pasar por alto el tema del tiempo. ¿Y cuándo ocurre la confesión a lo largo de años y años, a lo largo de toda la vida?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este verso no es sólo una pieza de lógica if-then. La limpieza lleva tiempo. Y en lugares donde hay suciedad, se necesita más de un golpe o enjuague. ¿Qué tan diferentes serían esas oraciones entre las clases, antes de sumergirse en el sueño, o mientras estábamos en la ducha si nos centramos en su presencia indulgente y transformadora más que en nuestra presentación? ¿Cómo sería diferente nuestro tiempo en la palabra de Dios (no importa cuán breve) si le permitimos (la Esperanza viva y venciendo) hablar y regocijarnos (re-joice) nuestros corazones con su bondad?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si estás atrapado en el pecado o caes en la tentación, lo más productivo y liberador que puedes hacer hoy es detener, confesar y creer que es fiel a perdonar y fiel para terminar la obra que ha comenzado en ti. No lo apuestes otro semestre. Arrepiéntete y regocijate en esa buena noticia ahora.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 14 Feb 2021 01:42:15 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:No_procrastines_en_matar_el_pecado</comments>		</item>
		<item>
			<title>No procrastines en matar el pecado</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/No_procrastines_en_matar_el_pecado</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Considere sus necesidades */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Do Not Procrastinate in Killing Sin}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos estamos familiarizados con la réplica, esos preciosos segundos después de pecar (ya sea un pensamiento, una acción o un hábito). Se siente como si todo el universo pudiera caber en la cavidad de nuestra culpa, y todavía tendría hambre. Entonces el ajetreo rápidamente comienza a colapsar la cavidad. Un plan de estudios te mira desde tu computadora, los exámenes se ciernen como una nube a lo lejos, y las tareas se sientan en una pila en tu escritorio. ¿Cuándo manejaré este pecado?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el pecado se arrastra y se abalanza durante el año escolar, es tan fácil sentir que no hay tiempo para abordarlo adecuadamente. ¿Qué hacemos? Alejamos la culpa, nos sumergimos en las exigencias del semestre y seguimos caminando, todo en un intento de volver a Dios y al Evangelio. Pero los sentimientos de culpa no desaparecen. Interrumpen nuestra productividad, como las notificaciones automáticas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo intenté casi todo. Dejé de hablarme. El rechazo. El tiempo fuera. Me quité juguetes, e incluso traté de castigarme y pagar mi penitencia, como negarme el cuidado adecuado con el sueño y la comida. Nada funcionó. Mi carne y mi culpa se sentían como ese niño obstinado que simplemente no obedecería; y yo, por lo tanto, no quería tener que arrastrarme en público.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo encontramos gracia en medio de un semestre que está lleno de puntos de referencia y plazos?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Considera sus necesidades====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es una verdad básica: Dios no sólo conoce todas nuestras necesidades, sino que las ha creado dentro de nosotros como una metáfora de nuestra necesidad más profunda de él (Mateo 5:27–32). El pecado es una manifestación de nuestra necesidad de la gracia de Dios. Cuando nuestra conciencia culpable nos mantiene despiertos por la noche, apuñalando nuestra autoestima y ahuyentando a Dios con miedo, esas son invitaciones a ir de nuevo a su trono de gracia, a evitar que nuestra mano practique la cirugía a nosotros mismos, para que el verdadero Médico pueda obrar (Lucas 5:31–32).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el tiempo me enteré de que mis sesiones nocturnas de Netflix o Facebook tenían mucho más que ver con mi falta de paz que con mi necesidad de descanso. No necesitaba recuperar la fuerza para salir y vencer mi pecado. Necesitaba (y necesito) arrepentimiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Vuelva a contar la historia====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La carta de 1 Juan narra la historia. La voluntad eternamente graciosa de Dios ha allanado el camino desde la confesión (1 Juan 1:9), hasta la superación presente (5:4) a través de sí mismo, el Dios que es amor (4:8).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Evangelio siempre incluye el arrepentimiento; pero tan a menudo sólo queremos que un condensador de flujo de tiempo nos lleve al tiempo y lugar donde el Evangelio ya ha llegado a buen fruto en nuestros corazones. Nos conformaríamos con una lista de tareas pendientes que nos lleve allí. Pero Jesús respondió claramente a la gente que pidió eso: &amp;lt;&amp;lt; …. Esta es la obra de Dios: que creáis en el que Él ha enviado&amp;gt;&amp;gt; (Juan 6:29).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No podemos olvidar que su voluntad y su obra para nosotros son claras: la fe. Las elevadas expectativas que creamos o abandonamos sobre nosotros mismos pueden no ser del Padre. Al igual que un niño contento con practicar el conteo una y otra vez, debemos seguir respondiendo con fe a la desesperación de nuestra necesidad, a la cancelación de nuestras deudas en la cruz y a la victoria de Cristo sobre el pecado y la tumba, alejándonos con oración de nuestro pecado y caminando hacia Jesús.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, a diferencia de pagar en silencio nuestras tarjetas de crédito con el toque de un dedo, la confesión que acompaña el arrepentimiento con Dios es vocal. No podemos marcar la casilla junto al pago automático de facturas y huir; y la verdad es que no querríamos. Porque nos perderíamos la mejor parte: más de él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Permanezcan y lo vigilen====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;&amp;lt;Si decimos que tenemos comunión con Él, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad&amp;gt;&amp;gt; (1 Juan 1:9).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las diferencias características entre Dios (fiel y justo) y nosotros (pecaminosa/infiel e injusta) son claras. Pero es fácil hacer suposiciones o pasar por alto el tema del tiempo. ¿Y cuándo ocurre la confesión a lo largo de años y años, a lo largo de toda la vida?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este verso no es sólo una pieza de lógica if-then. La limpieza lleva tiempo. Y en lugares donde hay suciedad, se necesita más de un golpe o enjuague. ¿Qué tan diferentes serían esas oraciones entre las clases, antes de sumergirse en el sueño, o mientras estábamos en la ducha si nos centramos en su presencia indulgente y transformadora más que en nuestra presentación? ¿Cómo sería diferente nuestro tiempo en la palabra de Dios (no importa cuán breve) si le permitimos (la Esperanza viva y venciendo) hablar y regocijarnos (re-joice) nuestros corazones con su bondad?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si estás atrapado en el pecado o caes en la tentación, lo más productivo y liberador que puedes hacer hoy es detener, confesar y creer que es fiel a perdonar y fiel para terminar la obra que ha comenzado en ti. No lo apuestes otro semestre. Arrepiéntete y regocijate en esa buena noticia ahora.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 14 Feb 2021 01:41:59 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:No_procrastines_en_matar_el_pecado</comments>		</item>
		<item>
			<title>No procrastines en matar el pecado</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/No_procrastines_en_matar_el_pecado</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Vuelva a contar la historia */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Do Not Procrastinate in Killing Sin}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos estamos familiarizados con la réplica, esos preciosos segundos después de pecar (ya sea un pensamiento, una acción o un hábito). Se siente como si todo el universo pudiera caber en la cavidad de nuestra culpa, y todavía tendría hambre. Entonces el ajetreo rápidamente comienza a colapsar la cavidad. Un plan de estudios te mira desde tu computadora, los exámenes se ciernen como una nube a lo lejos, y las tareas se sientan en una pila en tu escritorio. ¿Cuándo manejaré este pecado?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el pecado se arrastra y se abalanza durante el año escolar, es tan fácil sentir que no hay tiempo para abordarlo adecuadamente. ¿Qué hacemos? Alejamos la culpa, nos sumergimos en las exigencias del semestre y seguimos caminando, todo en un intento de volver a Dios y al Evangelio. Pero los sentimientos de culpa no desaparecen. Interrumpen nuestra productividad, como las notificaciones automáticas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo intenté casi todo. Dejé de hablarme. El rechazo. El tiempo fuera. Me quité juguetes, e incluso traté de castigarme y pagar mi penitencia, como negarme el cuidado adecuado con el sueño y la comida. Nada funcionó. Mi carne y mi culpa se sentían como ese niño obstinado que simplemente no obedecería; y yo, por lo tanto, no quería tener que arrastrarme en público.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo encontramos gracia en medio de un semestre que está lleno de puntos de referencia y plazos?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Considere sus necesidades====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es una verdad básica: Dios no sólo conoce todas nuestras necesidades, sino que las ha creado dentro de nosotros como una metáfora de nuestra necesidad más profunda de él (Mateo 5:27–32). El pecado es una manifestación de nuestra necesidad de la gracia de Dios. Cuando nuestra conciencia culpable nos mantiene despiertos por la noche, apuñalando nuestra autoestima y ahuyentando a Dios con miedo, esas son invitaciones a ir de nuevo a su trono de gracia, a evitar que nuestra mano practique la cirugía a nosotros mismos, para que el verdadero Médico pueda obrar (Lucas 5:31–32).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el tiempo me enteré de que mis sesiones nocturnas de Netflix o Facebook tenían mucho más que ver con mi falta de paz que con mi necesidad de descanso. No necesitaba recuperar la fuerza para salir y vencer mi pecado. Necesitaba (y necesito) arrepentimiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Vuelva a contar la historia====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La carta de 1 Juan narra la historia. La voluntad eternamente graciosa de Dios ha allanado el camino desde la confesión (1 Juan 1:9), hasta la superación presente (5:4) a través de sí mismo, el Dios que es amor (4:8).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Evangelio siempre incluye el arrepentimiento; pero tan a menudo sólo queremos que un condensador de flujo de tiempo nos lleve al tiempo y lugar donde el Evangelio ya ha llegado a buen fruto en nuestros corazones. Nos conformaríamos con una lista de tareas pendientes que nos lleve allí. Pero Jesús respondió claramente a la gente que pidió eso: &amp;lt;&amp;lt; …. Esta es la obra de Dios: que creáis en el que Él ha enviado&amp;gt;&amp;gt; (Juan 6:29).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No podemos olvidar que su voluntad y su obra para nosotros son claras: la fe. Las elevadas expectativas que creamos o abandonamos sobre nosotros mismos pueden no ser del Padre. Al igual que un niño contento con practicar el conteo una y otra vez, debemos seguir respondiendo con fe a la desesperación de nuestra necesidad, a la cancelación de nuestras deudas en la cruz y a la victoria de Cristo sobre el pecado y la tumba, alejándonos con oración de nuestro pecado y caminando hacia Jesús.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, a diferencia de pagar en silencio nuestras tarjetas de crédito con el toque de un dedo, la confesión que acompaña el arrepentimiento con Dios es vocal. No podemos marcar la casilla junto al pago automático de facturas y huir; y la verdad es que no querríamos. Porque nos perderíamos la mejor parte: más de él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Permanezcan y lo vigilen====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;&amp;lt;Si decimos que tenemos comunión con Él, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad&amp;gt;&amp;gt; (1 Juan 1:9).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las diferencias características entre Dios (fiel y justo) y nosotros (pecaminosa/infiel e injusta) son claras. Pero es fácil hacer suposiciones o pasar por alto el tema del tiempo. ¿Y cuándo ocurre la confesión a lo largo de años y años, a lo largo de toda la vida?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este verso no es sólo una pieza de lógica if-then. La limpieza lleva tiempo. Y en lugares donde hay suciedad, se necesita más de un golpe o enjuague. ¿Qué tan diferentes serían esas oraciones entre las clases, antes de sumergirse en el sueño, o mientras estábamos en la ducha si nos centramos en su presencia indulgente y transformadora más que en nuestra presentación? ¿Cómo sería diferente nuestro tiempo en la palabra de Dios (no importa cuán breve) si le permitimos (la Esperanza viva y venciendo) hablar y regocijarnos (re-joice) nuestros corazones con su bondad?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si estás atrapado en el pecado o caes en la tentación, lo más productivo y liberador que puedes hacer hoy es detener, confesar y creer que es fiel a perdonar y fiel para terminar la obra que ha comenzado en ti. No lo apuestes otro semestre. Arrepiéntete y regocijate en esa buena noticia ahora.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 14 Feb 2021 01:35:03 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:No_procrastines_en_matar_el_pecado</comments>		</item>
		<item>
			<title>No procrastines en matar el pecado</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/No_procrastines_en_matar_el_pecado</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Considere sus necesidades */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Do Not Procrastinate in Killing Sin}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos estamos familiarizados con la réplica, esos preciosos segundos después de pecar (ya sea un pensamiento, una acción o un hábito). Se siente como si todo el universo pudiera caber en la cavidad de nuestra culpa, y todavía tendría hambre. Entonces el ajetreo rápidamente comienza a colapsar la cavidad. Un plan de estudios te mira desde tu computadora, los exámenes se ciernen como una nube a lo lejos, y las tareas se sientan en una pila en tu escritorio. ¿Cuándo manejaré este pecado?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el pecado se arrastra y se abalanza durante el año escolar, es tan fácil sentir que no hay tiempo para abordarlo adecuadamente. ¿Qué hacemos? Alejamos la culpa, nos sumergimos en las exigencias del semestre y seguimos caminando, todo en un intento de volver a Dios y al Evangelio. Pero los sentimientos de culpa no desaparecen. Interrumpen nuestra productividad, como las notificaciones automáticas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo intenté casi todo. Dejé de hablarme. El rechazo. El tiempo fuera. Me quité juguetes, e incluso traté de castigarme y pagar mi penitencia, como negarme el cuidado adecuado con el sueño y la comida. Nada funcionó. Mi carne y mi culpa se sentían como ese niño obstinado que simplemente no obedecería; y yo, por lo tanto, no quería tener que arrastrarme en público.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo encontramos gracia en medio de un semestre que está lleno de puntos de referencia y plazos?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Considere sus necesidades====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es una verdad básica: Dios no sólo conoce todas nuestras necesidades, sino que las ha creado dentro de nosotros como una metáfora de nuestra necesidad más profunda de él (Mateo 5:27–32). El pecado es una manifestación de nuestra necesidad de la gracia de Dios. Cuando nuestra conciencia culpable nos mantiene despiertos por la noche, apuñalando nuestra autoestima y ahuyentando a Dios con miedo, esas son invitaciones a ir de nuevo a su trono de gracia, a evitar que nuestra mano practique la cirugía a nosotros mismos, para que el verdadero Médico pueda obrar (Lucas 5:31–32).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el tiempo me enteré de que mis sesiones nocturnas de Netflix o Facebook tenían mucho más que ver con mi falta de paz que con mi necesidad de descanso. No necesitaba recuperar la fuerza para salir y vencer mi pecado. Necesitaba (y necesito) arrepentimiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Vuelva a contar la historia====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La carta de 1 Juan narra la historia. La voluntad eternamente graciosa de Dios ha allanado el camino desde la confesión (1 Juan 1:9), hasta la superación presente (5:4) a través de sí mismo, el Dios que es amor (4:8).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Evangelio siempre incluye el arrepentimiento; pero tan a menudo sólo queremos que un condensador de flujo de tiempo nos lleve al tiempo y lugar donde el Evangelio ya ha llegado a buen fruto en nuestros corazones. Nos conformaríamos con una lista de tareas pendientes para llevarnos allí. Pero Jesús respondió claramente a la gente que pidió eso, &amp;lt;&amp;lt; …. Esta es la obra de Dios: que creáis en el que Él ha enviado&amp;gt;&amp;gt; (Juan 6:29). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No podemos olvidar que su voluntad y su trabajo para nosotros es claro: la fe. Las elevadas expectativas que creamos o abandonamos sobre nosotros mismos pueden no ser del Padre. Al igual que un niño contento con practicar el conteo una y otra vez, debemos seguir respondiendo con fe a la desesperación de nuestra necesidad, a la cancelación de nuestras deudas en la cruz y a la victoria de Cristo sobre el pecado y la tumba, alejando con oración de nuestro pecado y hacia Jesús.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a diferencia de pagar en silencio nuestras tarjetas de crédito con el toque de un dedo, la confesión que acompaña el arrepentimiento con Dios es vocal. No podemos marcar la casilla junto al pago automático de facturas y huir; y la verdad que no querríamos. Porque nos perdería la mejor parte: más de él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Permanezcan y lo vigilen====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;&amp;lt;Si decimos que tenemos comunión con Él, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad&amp;gt;&amp;gt; (1 Juan 1:9).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las diferencias características entre Dios (fiel y justo) y nosotros (pecaminosa/infiel e injusta) son claras. Pero es fácil hacer suposiciones o pasar por alto el tema del tiempo. ¿Y cuándo ocurre la confesión a lo largo de años y años, a lo largo de toda la vida?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este verso no es sólo una pieza de lógica if-then. La limpieza lleva tiempo. Y en lugares donde hay suciedad, se necesita más de un golpe o enjuague. ¿Qué tan diferentes serían esas oraciones entre las clases, antes de sumergirse en el sueño, o mientras estábamos en la ducha si nos centramos en su presencia indulgente y transformadora más que en nuestra presentación? ¿Cómo sería diferente nuestro tiempo en la palabra de Dios (no importa cuán breve) si le permitimos (la Esperanza viva y venciendo) hablar y regocijarnos (re-joice) nuestros corazones con su bondad?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si estás atrapado en el pecado o caes en la tentación, lo más productivo y liberador que puedes hacer hoy es detener, confesar y creer que es fiel a perdonar y fiel para terminar la obra que ha comenzado en ti. No lo apuestes otro semestre. Arrepiéntete y regocijate en esa buena noticia ahora.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 14 Feb 2021 01:28:02 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:No_procrastines_en_matar_el_pecado</comments>		</item>
		<item>
			<title>No procrastines en matar el pecado</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/No_procrastines_en_matar_el_pecado</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Do Not Procrastinate in Killing Sin}}&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Todos estamos familiarizados con la réplica, esos preciosos segundos después de pecar (ya sea un pensamiento, una acción o un hábito). Se siente como si todo el universo pudiera caber en la cavidad de nuestra culpa, y todavía tendría hambre. Entonces el ajetreo rápidamente comienza a colapsar la cavidad. Un plan de estudios te mira desde tu computadora, los exámenes se ciernen como una nube a lo lejos, y las tareas se sientan en una pila en tu escritorio. ¿Cuándo manejaré este pecado?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando el pecado se arrastra y se abalanza durante el año escolar, es tan fácil sentir que no hay tiempo para abordarlo adecuadamente. ¿Qué hacemos? Alejamos la culpa, nos sumergimos en las exigencias del semestre y seguimos caminando, todo en un intento de volver a Dios y al Evangelio. Pero los sentimientos de culpa no desaparecen. Interrumpen nuestra productividad, como las notificaciones automáticas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo intenté casi todo. Dejé de hablarme. El rechazo. El tiempo fuera. Me quité juguetes, e incluso traté de castigarme y pagar mi penitencia, como negarme el cuidado adecuado con el sueño y la comida. Nada funcionó. Mi carne y mi culpa se sentían como ese niño obstinado que simplemente no obedecería; y yo, por lo tanto, no quería tener que arrastrarme en público.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo encontramos gracia en medio de un semestre que está lleno de puntos de referencia y plazos?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Considere sus necesidades====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es una verdad básica: Dios no sólo conoce todas nuestras necesidades, sino que las ha creado dentro de nosotros como una metáfora de nuestra necesidad más profunda de él (Mateo 5:27–32). El pecado es una manifestación de nuestra necesidad de la gracia de Dios. Cuando nuestra conciencia culpable nos mantiene despiertos por la noche, apuñalando nuestra autoestima y ahuyentando a Dios con miedo, esas son invitaciones a venir de nuevo a su trono de gracia, a mantener nuestra mano de practicar la cirugía sobre nosotros mismos, para que el verdadero Médico pueda trabajar (Lucas 5:31–32).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con el tiempo me enteré de que mis sesiones nocturnas de Netflix y/o Facebook tenían mucho más que ver con mi falta de paz que con mi necesidad de descanso. No necesitaba recuperar la fuerza para salir y vencer mi pecado. Necesitaba (y necesitaba) arrepentimiento.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Vuelva a contar la historia====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La carta de 1 Juan narra la historia. La voluntad eternamente graciosa de Dios ha allanado el camino desde la confesión (1 Juan 1:9), hasta la superación presente (5:4) a través de sí mismo, el Dios que es amor (4:8).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El Evangelio siempre incluye el arrepentimiento; pero tan a menudo sólo queremos que un condensador de flujo de tiempo nos lleve al tiempo y lugar donde el Evangelio ya ha llegado a buen fruto en nuestros corazones. Nos conformaríamos con una lista de tareas pendientes para llevarnos allí. Pero Jesús respondió claramente a la gente que pidió eso, &amp;lt;&amp;lt; …. Esta es la obra de Dios: que creáis en el que Él ha enviado&amp;gt;&amp;gt; (Juan 6:29). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No podemos olvidar que su voluntad y su trabajo para nosotros es claro: la fe. Las elevadas expectativas que creamos o abandonamos sobre nosotros mismos pueden no ser del Padre. Al igual que un niño contento con practicar el conteo una y otra vez, debemos seguir respondiendo con fe a la desesperación de nuestra necesidad, a la cancelación de nuestras deudas en la cruz y a la victoria de Cristo sobre el pecado y la tumba, alejando con oración de nuestro pecado y hacia Jesús.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero a diferencia de pagar en silencio nuestras tarjetas de crédito con el toque de un dedo, la confesión que acompaña el arrepentimiento con Dios es vocal. No podemos marcar la casilla junto al pago automático de facturas y huir; y la verdad que no querríamos. Porque nos perdería la mejor parte: más de él.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
====Permanezcan y lo vigilen====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;&amp;lt;Si decimos que tenemos comunión con Él, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad&amp;gt;&amp;gt; (1 Juan 1:9).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las diferencias características entre Dios (fiel y justo) y nosotros (pecaminosa/infiel e injusta) son claras. Pero es fácil hacer suposiciones o pasar por alto el tema del tiempo. ¿Y cuándo ocurre la confesión a lo largo de años y años, a lo largo de toda la vida?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este verso no es sólo una pieza de lógica if-then. La limpieza lleva tiempo. Y en lugares donde hay suciedad, se necesita más de un golpe o enjuague. ¿Qué tan diferentes serían esas oraciones entre las clases, antes de sumergirse en el sueño, o mientras estábamos en la ducha si nos centramos en su presencia indulgente y transformadora más que en nuestra presentación? ¿Cómo sería diferente nuestro tiempo en la palabra de Dios (no importa cuán breve) si le permitimos (la Esperanza viva y venciendo) hablar y regocijarnos (re-joice) nuestros corazones con su bondad?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si estás atrapado en el pecado o caes en la tentación, lo más productivo y liberador que puedes hacer hoy es detener, confesar y creer que es fiel a perdonar y fiel para terminar la obra que ha comenzado en ti. No lo apuestes otro semestre. Arrepiéntete y regocijate en esa buena noticia ahora.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 14 Feb 2021 01:23:30 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:No_procrastines_en_matar_el_pecado</comments>		</item>
		<item>
			<title>Andemos por el Espíritu</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Let Us Walk by the Spirit}}&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Gálatas 5:25'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es la segundo de una serie de mensajes sobre el Espíritu Santo. La semana pasada tratamos la causa del nuevo nacimiento. Argumenté, usando el pasaje Juan 3:5-8, que la naturaleza humana, con la cual todos nacemos, no entrará en el reino de Dios sin cambiar. Se llama este cambio nacer de nuevo, y lo que significa esto es que el Espíritu de Dios crea algo nuevo; nos quita el corazón de piedra que se rebela contra Dios, y nos da un corazón nuevo que tiene fe en Dios y que sigue su camino; o, en otras palabras, el Espíritu Santo se establece como el nuevo y predominante principio de nuestra vida. &amp;quot;Lo que es nacido del Espíritu, espíritu es&amp;quot;. Es decir, lo procreado del Espíritu tiene la naturaleza del Espíritu, se impregna del carácter del Espíritu, es animado por el Espíritu. Ese cambio se debe completamente a la obra de gracia libre del Espíritu, antes que a algún acto de fe redentor de nuestra parte. El nuevo nacimiento no es por nuestra fe; por el contario, nuestra fe es por el nuevo nacimiento. &amp;quot;Nadie puede venir [al Hijo] si no se lo ha concedido el Padre&amp;quot; (Juan 6:65). Por lo tanto, la vida que tenemos en Cristo se debe completamente a la obra del Espíritu de Dios, y no tenemos causa de ser vanagloriosos de ninguna forma. Vivimos por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y ahora qué? Gálatas 5:25 declara concisamente cuál debe ser nuestro próximo paso. &amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu&amp;quot;. Pablo está completamente de acuerdo con Jesucristo en que es por la obra del Espíritu Santo que hemos recibido vida nueva. &amp;quot;Aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, Dios ''nos dio vida'' juntamente con Cristo. . . …Porque somos hechura suya, ''creados'' en Cristo Jesús&amp;quot; (Efesios 2:5, 10; Colosenses 2:13). Así como dijo una vez Dios: &amp;quot;Sea la luz&amp;quot;, y hubo luz, también &amp;quot;es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo&amp;quot; (2 Corintios 4:6). Pablo, en Gálatas 5:25, hace una deducción sobre cómo empezó nuestra vida nueva en Cristo: si empezó con el Espíritu, entonces toda nuestra vida subsiguiente debe ser llevada a cabo por el Espíritu (véase Gálatas 3:1-5). Si nuestra vida espiritual llegó a ser por el libre y soberano poder del Espíritu, entonces se debe vivir la vida nueva por ese mismo libre y soberano poder. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; significa que debemos hacer todo lo que hacemos cada día por el Espíritu, vivir cada detalle de nuestra vida, desde despertarnos en la mañana hasta dormirnos en la noche, por el poder autorizante del Espíritu. ¿Pero qué significa eso, en términos prácticos? ¿Cómo podemos &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;?&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observemos unas cosas en el contexto inmediato de Gálatas 5. Luego observaremos otros versículos para contestar esta pregunta de la forma más completa posible. Concluiré con la descripción cinco cosas que se necesitan para andar por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo podemos andar por el Espíritu?'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; aparece no solamente en el versículo 25, sino también en el versículo 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne&amp;quot;. Así aquí vemos lo opuesto de andar por el Espíritu, a saber, ceder frente a los deseos de la carne. Recuerden que la &amp;quot;carne&amp;quot; es la vieja naturaleza ordinaria a la que no le gustan las cosas de Dios y prefiere obtener satisfacción de la independencia, el poder, el prestigio y los placeres mundanos. Cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; no estamos controlados por esos deseos. Esto es lo que significa el versículo 17: la carne produce un tipo de deseo, y el Espíritu produce otro, y se oponen. ''Andar por el Espíritu es lo que hacemos cuando los deseos producidos por el Espíritu son más fuertes que los producidos por la carne''. Esto significa que &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; no es algo que hacemos para obtener ayuda del Espíritu, sino que, como indica la frase, es algo que hacemos por la autorización del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la larga, todas las buenas tendencias, preferencias o deseos que tenemos son dados por el Espíritu Santo. Aparte del Espíritu somos mera carne, y como dijo Pablo en Romanos 7:18: &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno&amp;quot;. Aparte de las influencias benévolas del Espíritu Santo, ninguna de nuestras tendencias o deseos es santo ni bueno, &amp;quot;ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo&amp;quot; (Romanos 8:7). El nuevo nacimiento es la llegada a nuestra vida del Espíritu Santo para la creación de un nuevo conjunto de deseos, amores y anhelos. Y, cuando esos deseos son más fuertes que los deseos contarios de la carne, ''entonces'' estamos &amp;quot;andando por el Espíritu&amp;quot;, porque siempre actuamos según nuestros deseos más fuertes.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; es algo que el Espíritu Santo nos autoriza hacer produciendo en nosotros deseos sólidos que son de acuerdo con la voluntad de Dios. Esto es lo que Dios dijo que haría, en Ezequiel 36: 26,27:&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. . .&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;Pondré dentro de vosotros mi espíritu y ''haré que andéis ''en mis estatutos, y que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; experimentamos el cumplimiento de esta profecía. El Espíritu Santo produce en nosotros el deseo de seguir el camino de Dios, lo cual es más fuerte que nuestro deseo carnal, y así nos lleva a seguir los preceptos de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Guiado por el Espíritu y no bajo la ley'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eso entonces explica las dos secciones del próximo versículo de Gálatas 5, el versículo 18: &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley&amp;quot;. Considerando lo que hemos visto, es fácil de entender cómo Pablo podía cambiar de la frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 16, a &amp;quot;''ser guiado'' por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 18. La frase &amp;quot;ser guiado por el Espíritu&amp;quot; simplemente hace más concreta la iniciativa del Espíritu en la vida cristiana. Nosotros no lo guiamos; él nos guía a nosotros. Nos está guiando por los deseos más fuertes que nos despierta por dentro. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; y ser &amp;quot;guiado por el Espíritu&amp;quot; se refieren a lo mismo. &amp;quot;Ser guiado por el Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; enfatiza nuestro comportamiento resultante. El Espíritu nos guía creando el deseo de obedecer a Dios, y andamos cumpliendo esos deseos en acción.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto explica, entonces, por qué no estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot;, como dice el versículo 18. &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu (es decir, guiados por él a obeceder la ley), no estáis bajo la ley&amp;quot;. No estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot; en dos sentidos. En primer lugar, no estamos bajo la condenación de la ley porque estamos cumpliendo el requisito justo de la ley. Eso es lo que quería decir Pablo en Romanos 8:4, cuando dijo que Cristo murió &amp;quot;para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, ''sino conforme al Espíritu''&amp;quot;. Cuando andamos por el Espíritu, cumplimos con el requisito básico de la ley y por eso no estamos bajo su condenación. El según sentido en el que no estamos bajo la ley cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; o somos &amp;quot;guiados por el Espíritu&amp;quot; es que no pasamos estrecheces ni sentimos la carga de la ley demandándonos lo que no deseamos hacer. Cuando el Espíritu nos guía&amp;amp;nbsp;produciendo deseos píos, entonces el mando de Dios no es una carga, sino una alegría. En ese sentido, también, andar por el Espíritu nos libera de estar bajo de la ley. &amp;quot;Donde está el Espíritu del Señor, hay libertad&amp;quot; (2 Corintios 3:17).&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Obras de la carne y el fruto del Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si leemos los versículos que siguen, 19-24, encontramos otra expresión sobre el Espíritu que confirma y amplía lo que hemos visto hasta el momento sobre &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;. En estos versículos Pablo contrasta las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; (19-21) con el &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; (22-23). Lo opuesto de hacer las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; es dar &amp;quot;el fruto del Espíritu&amp;quot;. Esto es precisamente el mismo contraste que vimos en el versículo 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne&amp;quot;. Hacemos las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; cuando &amp;quot;cumplimos el deseo de la carne&amp;quot;. El &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; es lo que aparece en nuestra vida cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot;. Por lo tanto, lo que tenemos en estos versículos son tres imágenes de la obra del Espíritu en nuestra vida: &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 16; &amp;quot;ser guiado por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 18; y dar &amp;quot;el fruto del Espíritu&amp;quot;, en el versículo 22.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué se refiere Pablo al &amp;quot;''fruto ''del Espíritu&amp;quot; y no a las &amp;quot;obras del Espíritu&amp;quot; para que corresponda a las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot;? Dado lo que hemos visto hasta el momento, creo que es porque Pablo no quiere dar la impresión de que lo que produce el Espíritu es ''nuestra obra''. No es''nuestra obra''; es ''el fruto suyo''. Lo que hacemos cuando andamos por el Espíritu es simplemente cumplir con los deseos producidos por el Espíritu. ¿Y qué mejor manera hay para describir la facilidad de seguir nuestros deseos más fuertes que decir que el fruto del Espíritu se manifiesta en nuestras acciones y actitudes? Por lo tanto, así como la frase &amp;quot;guiado por el Espíritu&amp;quot;, la frase &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu en cumplir con la ley de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Amen a su prójimo'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La última cosa que queremos notar en estos versículos sobre &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; es que básicamente nos referimos a un tipo de comportamiento: comportamiento amoroso. La primera cosa que se menciona sobre el fruto del Espíritu en el versículo 22 es el amor. Esto se enfatiza aún más en los versículos 13 y 14:&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;sino servíos por ''amor ''los unos a los otros. Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: &amp;quot;Amarás a tu &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; prójimo como a ti mismo&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así como las obras de la carne y el fruto del Espíritu se contrastan en los versículos 19-23, también ceder a la carne y servirse por el amor se contrastan en los versículos 13 y 14. Esto demuestra que el ''amor ''es el estilo de vida que abarca todo para la persona que da el fruto del Espíritu, es guiado por el Espíritu y anda por el Espíritu. Esto es confirmado por la referencia a la ley en el versículo 14 y en el versículo 18. Versículo 18: &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley&amp;quot;. Versículo 14: &amp;quot;Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO&amp;quot;. Por lo tanto, amar al prójimo y ser guiado por el Espíritu (o andar por el Espíritu) son casi sinóminos.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Casi. Pero hay una diferencia decisiva que nos debe hacer agradecidos: Pablo nos enseñó lo que hizo con respecto al Espíritu Santo. Si únicamente nos hubieran dicho: &amp;quot;Amarás a tu prójimo&amp;quot;, probablemente hubiéramos tratado de hacerlo nosotros mismos y&amp;amp;nbsp;hubiéramos convertido el amor en una obra de la carne. Sabemos que esto ocurre porque en 1 Corintios 13:3 Pablo nos dice:&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; de nada me aprovecha.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Nada! Escuchen detenidamente. Esto es totalmente importante para sus vidas, pero es entendido por poquísimos. Es posible emprender los actos de sacrificio más grandes y aún no gustar a Dios. Regalen todos los bienes y sus propias vidas también, y no lleguen a nada antes los ojos de Dios. Es posible ser exaltado por el mundo como el filántropo más grande o el mártir más devoto y aún no gustar a Dios. ¿Por qué? ¡Porque lo que le gusta a Dios es que andemos ''por el Espíritu y que seamos ''guiados ''por el Espíritu ''y que demos el fruto ''del Espíritu''! El gran problema en la vida cristiana moderna no es aprender las cosas correctas que hacer, sino aprender ''cómo'' hacer las cosas correctas. El problema no es descubrir cómo es el amor, sino descubrir ''cómo'' amar por el Espíritu. Para Pablo, si llegamos a la vida por la obra libre y soberano del Espíritu, es crucial que aprendamos a andar por la obra libre y soberana del Espíritu. En vista de la soberanía del Espíritu, que nos guía hacia donde dispone por los deseos más fuertes que crea dentro de nosotros, ¿qué debemos hacer? ¿Qué, muy prácticamente, está involucrado en obedecer el mando: &amp;quot;Anda por el Espíritu?&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cinco medidas para andar por el Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Déjenme concluir mencionando cinco medidas que debemos tomar para que se puede decir verdaderamente que andamos por el Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Admitir &amp;lt;br&amp;gt;'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, debemos admitir de corazón que somos incapaces de hacer el bien sin la autorización del Espíritu Santo. Como dijo Pablo en Romanos 7:18: &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno&amp;quot;. ¿Qué quería decir Jesús cuando dijo en Juan 15:5: &amp;quot;Separados de mí nada podéis hacer&amp;quot;? Claro que podemos hacer algo sin Jesús: ¡podemos pecar! Pero eso es lo único que podemos hacer. Así, la primera medida para andar por el Espíritu es admitir esta verdad y dejarla tener su efecto devastador en nuestro orgullo. No podemos hacer nada que le guste a Dios sin la autorización constante del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Orar &amp;lt;br&amp;gt;'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, ya que Ezequiel 36:27 promete que Dios pondrá dentro de nosotros su Espíritu y hará que andemos en sus estatutos, oren por que lo haga por su omnipotente poder. Muchos de ustedes conocen la experiencia gloriosa y liberadora de tener un deseo irresistible de pecar vencido por un deseo nuevo y más fuerte hacia Dios y su camino. Y cuando miran atrás, ¿a quién atribuyen ese deseo nuevo? ¿De dónde vino? Vino del Espíritu Santo misericordioso. Por lo tanto, oremos como oró Pablo en 1 Tesalonicenses 3:12 por ese fruto principal del Espíritu: &amp;quot;Y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos, como también nosotros lo hacemos para con vosotros&amp;quot;. Y oremos como oró el escritor a los hebreos en Hebreos 13:21: &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y ahora que el Dios de paz. . . os haga aptos en toda obra buena para hacer su voluntad, ''obrando Él en nosotros'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; lo que es agradable delante de Él mediante Jesucristo''. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si es solo Dios que hace en nosotros lo que es agradable delante de él, entonces, sobre todo, debemos ''orar''. Crea en mí, o Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí (Salmos 51:10).&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Tener fe '''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La tercera medida para andar por el Espíritu es ''la fe''. Debemos ''creer ''que ya que llegamos bajo del dominio misericordioso del Espíritu de Dios, &amp;quot;el pecado no tendrá dominio sobre nosotros&amp;quot; (Romanos 6:14). Esta confidencia es lo que trataba decir Pablo cuando dijo &amp;quot;nos consideramos muertos para el pecado, pero vivos para Dios&amp;quot; (Romanos 6:11). Simplemente contamos con el hecho de que el Espíritu que nos hizo vivos cuando estábamos muertos en pecado desea que seamos santos y tiene el poder para lograr lo que desea. Tal vez recuerdan que en uno de mis sermones sobre la oración dije que una de las cosas por la que los creyentes podemos orar con''fe absoluta'' y que Dios hará es nuestra santificación, la cual es lo mismo que ser guiados por el Espíritu. Podemos hacer esto porque sabemos que Dios hará que sus hijos sean guiados por el Espíritu. Y lo sabemos por el versículo Romanos 8:14, donde dice Pablo que no pueden ser hijos de Dios a menos que sean guiados por el Espíritu. &amp;quot;Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios&amp;quot;. Si usted es hijo de Dios, tiene la promesa sólida e inquebrantable de que Dios le dará el triunfo sobre los deseos poderosos de la carne. Un aviso: No prejuzgue la coordinación de la obra del Espíritu Santo. El porqué libera a una persona de la noche a la mañana, pero lleva a otra a la libertad tras meses de lucha es un misterio oculto a nuestros ojos por ahora. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4. Actuar &amp;lt;br&amp;gt;'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después de admitir su impotencia sin Él, después de orar por su autorización y con fe en que le liberará, la cuarta medida para andar por el Espíritu es actuar de la manera que sabe que es la correcta. Aviso: esta no es la medida número uno. Si fuera la medida número uno, todas nuestras acciones serían obras de la carne, y no fruto del Espíritu. Solamente después de haber pedido la autorización del Espíritu y habernos metido con confidencia en su promesa y poder para trabajar dentro de nosotros, trabajaremos con todas nuestras fuerzas. Solamente cuando actuemos con preparación espiritual, podremos decir con Pablo en 1 Corintios 15:10:&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana. Antes bien he trabajado mucho más &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; que todos ellos, ''aunque no yo, sino la gracia de Dios ''en mí. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O en Gálatas 2:20: &amp;quot;Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí&amp;quot; (véase también Romanos 15:18, 19). Una persona que ha admitido su impotencia, que ha orado por la autorización de Dios para hacer bien y que se ha entregado con confidencia a la soberanía del Espíritu Santo tiene ese incentivo asombroso para hacer lo correcto, a saber, la confidencia que, no importa el acto recto que haga, es el Dios todopoderoso quien trabaja en él, dándole el deseo y el poder para hacerlo. Es una señal de prejuicio precipitado cuando una persona dice: &amp;quot;Pues, si el Espíritu es soberano y yo no puedo hacer bien sin su autorización, más vale que me quede aquí haciendo nada&amp;quot;. Hay dos cosas equivocadas en esa frase: es autocontradictioria y no es bíblica. Es contradictorio decir: &amp;quot;Que me quede aquí haciendo nada&amp;quot;. Si decide sentarse en su silla mientras la casa se incendia, ha escogido hacer algo, tanto como la persona que decide levantarse, salvarse y salvar a los demás. ¿Por qué pensaría que una alternativa es más inconsistente con la soberanía de Dios que la otra? Además, tal frase no es bíblica porque en Filipenses 2:12 y 13 dice:&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Amados míos, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor (¡lévantate de la silla, la casa se está &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;incendiendo!) porque (no &amp;quot;a pesar de&amp;quot; sino &amp;quot;porque&amp;quot;) Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;el hacer, para su beneplácito. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es un gran ''incentivo'', no un desánimo, que todos nuestros esfuerzos para hacer lo correcto es la obra del Dios todopoderoso dentro de nosotros. Por lo menos para mí, cuando las cosas se presentan difíciles, me da mucho ánimo que cualquier esfuerzo que haga para hacer bien es una señal de la misericordia de Dios obrando en mí. &amp;quot;El que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado&amp;quot; (1 Pedro 4:11). ¡Gloria a Dios!&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''5. Agradecer '''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La última medida en andar por el Espíritu es agradecer a Dios por cualquier virtud alcanzada o cualquier buen acto desempeñado. Si sin el Espíritu no podemos hacer nada correcto, entonces debemos no solamente pedir su autorización, sino también agradecerle cuando lo hagamos. Solamente un ejemplo de 2 Corintios 8:16; Pablo dice: &amp;quot;Pero gracias a Dios que pone la misma solicitud por vosotros en el corazón de Tito&amp;quot;. Tito amaba a los Corintios. ¿De dónde surgió eso? Dios lo puso en su corazón. Fue un fruto del Espíritu. ¿Entonces qué hace Pablo? Agradece a Dios. Y Tito debe agradecer también. ¡Gracias a Dios que pone amor en nuestros corazones!&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu&amp;quot;. Admitamos de corazón que no podemos gustar a Dios sin la autorización constante del Espíritu. Oremos por esa autorización.&amp;amp;nbsp;Tengamos confianza en la promesa y el poder del Espíritu para darnos esa autorización. Entonces hagamos lo que sabemos que es correcto. Después de hacerlo, digamos con todos los santos: &amp;quot;No yo, sino el Espíritu de Cristo en mí&amp;quot;. ¡Gracias a Dios! ¡Gloria a Dios por siempre! Amén.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 26 Oct 2020 05:44:18 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</comments>		</item>
		<item>
			<title>Andemos por el Espíritu</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Let Us Walk by the Spirit}}&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Gálatas 5:25'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es la segundo de una serie de mensajes sobre el Espíritu Santo. La semana pasada tratamos la causa del nuevo nacimiento. Argumenté, usando el pasaje Juan 3:5-8, que la naturaleza humana, con la cual todos nacemos, no entrará en el reino de Dios sin cambiar. Se llama este cambio nacer de nuevo, y lo que significa esto es que el Espíritu de Dios crea algo nuevo; nos quita el corazón de piedra que se rebela contra Dios, y nos da un corazón nuevo que tiene fe en Dios y que sigue su camino; o, en otras palabras, el Espíritu Santo se establece como el nuevo y predominante principio de nuestra vida. &amp;quot;Lo que es nacido del Espíritu, espíritu es&amp;quot;. Es decir, lo procreado del Espíritu tiene la naturaleza del Espíritu, se impregna del carácter del Espíritu, es animado por el Espíritu. Ese cambio se debe completamente a la obra de gracia libre del Espíritu, antes que a algún acto de fe redentor de nuestra parte. El nuevo nacimiento no es por nuestra fe; por el contario, nuestra fe es por el nuevo nacimiento. &amp;quot;Nadie puede venir [al Hijo] si no se lo ha concedido el Padre&amp;quot; (Juan 6:65). Por lo tanto, la vida que tenemos en Cristo se debe completamente a la obra del Espíritu de Dios, y no tenemos causa de ser vanagloriosos de ninguna forma. Vivimos por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y ahora qué? Gálatas 5:25 declara concisamente cuál debe ser nuestro próximo paso. &amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu&amp;quot;. Pablo está completamente de acuerdo con Jesucristo en que es por la obra del Espíritu Santo que hemos recibido vida nueva. &amp;quot;Aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, Dios ''nos dio vida'' juntamente con Cristo. . . …Porque somos hechura suya, ''creados'' en Cristo Jesús&amp;quot; (Efesios 2:5, 10; Colosenses 2:13). Así como dijo una vez Dios: &amp;quot;Sea la luz&amp;quot;, y hubo luz, también &amp;quot;es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo&amp;quot; (2 Corintios 4:6). Pablo, en Gálatas 5:25, hace una deducción sobre cómo empezó nuestra vida nueva en Cristo: si empezó con el Espíritu, entonces toda nuestra vida subsiguiente debe ser llevada a cabo por el Espíritu (véase Gálatas 3:1-5). Si nuestra vida espiritual llegó a ser por el libre y soberano poder del Espíritu, entonces se debe vivir la vida nueva por ese mismo libre y soberano poder. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; significa que debemos hacer todo lo que hacemos cada día por el Espíritu, vivir cada detalle de nuestra vida, desde despertarnos en la mañana hasta dormirnos en la noche, por el poder autorizante del Espíritu. ¿Pero qué significa eso, en términos prácticos? ¿Cómo podemos &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;?&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observemos unas cosas en el contexto inmediato de Gálatas 5. Luego observaremos otros versículos para contestar esta pregunta de la forma más completa posible. Concluiré con la descripción cinco cosas que se necesitan para andar por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo podemos andar por el Espíritu?'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; aparece no solamente en el versículo 25, sino también en el versículo 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne&amp;quot;. Así aquí vemos lo opuesto de andar por el Espíritu, a saber, ceder frente a los deseos de la carne. Recuerden que la &amp;quot;carne&amp;quot; es la vieja naturaleza ordinaria a la que no le gustan las cosas de Dios y prefiere obtener satisfacción de la independencia, el poder, el prestigio y los placeres mundanos. Cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; no estamos controlados por esos deseos. Esto es lo que significa el versículo 17: la carne produce un tipo de deseo, y el Espíritu produce otro, y se oponen. ''Andar por el Espíritu es lo que hacemos cuando los deseos producidos por el Espíritu son más fuertes que los producidos por la carne''. Esto significa que &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; no es algo que hacemos para obtener ayuda del Espíritu, sino que, como indica la frase, es algo que hacemos por la autorización del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la larga, todas las buenas tendencias, preferencias o deseos que tenemos son dados por el Espíritu Santo. Aparte del Espíritu somos mera carne, y como dijo Pablo en Romanos 7:18: &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno&amp;quot;. Aparte de las influencias benévolas del Espíritu Santo, ninguna de nuestras tendencias o deseos es santo ni bueno, &amp;quot;ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo&amp;quot; (Romanos 8:7). El nuevo nacimiento es la llegada a nuestra vida del Espíritu Santo para la creación de un nuevo conjunto de deseos, amores y anhelos. Y, cuando esos deseos son más fuertes que los deseos contarios de la carne, ''entonces'' estamos &amp;quot;andando por el Espíritu&amp;quot;, porque siempre actuamos según nuestros deseos más fuertes.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; es algo que el Espíritu Santo nos autoriza hacer produciendo en nosotros deseos sólidos que son de acuerdo con la voluntad de Dios. Esto es lo que Dios dijo que haría, en Ezequiel 36: 26,27:&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. . .&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;Pondré dentro de vosotros mi espíritu y ''haré que andéis ''en mis estatutos, y que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; experimentamos el cumplimiento de esta profecía. El Espíritu Santo produce en nosotros el deseo de seguir el camino de Dios, lo cual es más fuerte que nuestro deseo carnal, y así nos lleva a seguir los preceptos de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Guiado por el Espíritu y no bajo la ley'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eso entonces explica las dos secciones del próximo versículo de Gálatas 5, el versículo 18: &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley&amp;quot;. Considerando lo que hemos visto, es fácil de entender cómo Pablo podía cambiar de la frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 16, a &amp;quot;''ser guiado'' por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 18. La frase &amp;quot;ser guiado por el Espíritu&amp;quot; simplemente hace más concreta la iniciativa del Espíritu en la vida cristiana. Nosotros no lo guiamos; él nos guía a nosotros. Nos está guiando por los deseos más fuertes que nos despierta por dentro. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; y ser &amp;quot;guiado por el Espíritu&amp;quot; se refieren a lo mismo. &amp;quot;Ser guiado por el Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; enfatiza nuestro comportamiento resultante. El Espíritu nos guía creando el deseo de obedecer a Dios, y andamos cumpliendo esos deseos en acción.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto explica, entonces, por qué no estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot;, como dice el versículo 18. &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu (es decir, guiados por él a obeceder la ley), no estáis bajo la ley&amp;quot;. No estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot; en dos sentidos. En primer lugar, no estamos bajo la condenación de la ley porque estamos cumpliendo el requisito justo de la ley. Eso es lo que quería decir Pablo en Romanos 8:4, cuando dijo que Cristo murió &amp;quot;para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, ''sino conforme al Espíritu''&amp;quot;. Cuando andamos por el Espíritu, cumplimos con el requisito básico de la ley y por eso no estamos bajo su condenación. El según sentido en el que no estamos bajo la ley cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; o somos &amp;quot;guiados por el Espíritu&amp;quot; es que no pasamos estrecheces ni sentimos la carga de la ley demandándonos lo que no deseamos hacer. Cuando el Espíritu nos guía&amp;amp;nbsp;produciendo deseos píos, entonces el mando de Dios no es una carga, sino una alegría. En ese sentido, también, andar por el Espíritu nos libera de estar bajo de la ley. &amp;quot;Donde está el Espíritu del Señor, hay libertad&amp;quot; (2 Corintios 3:17).&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Obras de la carne y el fruto del Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si leemos los versículos que siguen, 19-24, encontramos otra expresión sobre el Espíritu que confirma y amplía lo que hemos visto hasta el momento sobre &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;. En estos versículos Pablo contrasta las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; (19-21) con el &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; (22-23). Lo opuesto de hacer las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; es dar &amp;quot;el fruto del Espíritu&amp;quot;. Esto es precisamente el mismo contraste que vimos en el versículo 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne&amp;quot;. Hacemos las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; cuando &amp;quot;cumplimos el deseo de la carne&amp;quot;. El &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; es lo que aparece en nuestra vida cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot;. Por lo tanto, lo que tenemos en estos versículos son tres imágenes de la obra del Espíritu en nuestra vida: &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 16; &amp;quot;ser guiado por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 18; y dar &amp;quot;el fruto del Espíritu&amp;quot;, en el versículo 22.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué se refiere Pablo al &amp;quot;''fruto ''del Espíritu&amp;quot; y no a las &amp;quot;obras del Espíritu&amp;quot; para que corresponda a las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot;? Dado lo que hemos visto hasta el momento, creo que es porque Pablo no quiere dar la impresión de que lo que produce el Espíritu es ''nuestra obra''. No es''nuestra obra''; es ''el fruto suyo''. Lo que hacemos cuando andamos por el Espíritu es simplemente cumplir con los deseos producidos por el Espíritu. ¿Y qué mejor manera hay para describir la facilidad de seguir nuestros deseos más fuertes que decir que el fruto del Espíritu se manifiesta en nuestras acciones y actitudes? Por lo tanto, así como la frase &amp;quot;guiado por el Espíritu&amp;quot;, la frase &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu en cumplir con la ley de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Amen a su prójimo'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La última cosa que queremos notar en estos versículos sobre &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; es que básicamente nos referimos a un tipo de comportamiento: comportamiento amoroso. La primera cosa que se menciona sobre el fruto del Espíritu en el versículo 22 es el amor. Esto se enfatiza aún más en los versículos 13 y 14:&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;sino servíos por ''amor ''los unos a los otros. Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: &amp;quot;Amarás a tu &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; prójimo como a ti mismo&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así como las obras de la carne y el fruto del Espíritu se contrastan en los versículos 19-23, también ceder a la carne y servirse por el amor se contrastan en los versículos 13 y 14. Esto demuestra que el ''amor ''es el estilo de vida que abarca todo para la persona que da el fruto del Espíritu, es guiado por el Espíritu y anda por el Espíritu. Esto es confirmado por la referencia a la ley en el versículo 14 y en el versículo 18. Versículo 18: &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley&amp;quot;. Versículo 14: &amp;quot;Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO&amp;quot;. Por lo tanto, amar al prójimo y ser guiado por el Espíritu (o andar por el Espíritu) son casi sinóminos.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Casi. Pero hay una diferencia decisiva que nos debe hacer agradecidos: Pablo nos enseñó lo que hizo con respecto al Espíritu Santo. Si únicamente nos hubieran dicho: &amp;quot;Amarás a tu prójimo&amp;quot;, probablemente hubiéramos tratado de hacerlo nosotros mismos y&amp;amp;nbsp;hubiéramos convertido el amor en una obra de la carne. Sabemos que esto ocurre porque en 1 Corintios 13:3 Pablo nos dice:&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; de nada me aprovecha.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Nada! Escuchen detenidamente. Esto es totalmente importante para sus vidas, pero es entendido por poquísimos. Es posible emprender los actos de sacrificio más grandes y aún no gustar a Dios. Regalen todos los bienes y sus propias vidas también, y no lleguen a nada antes los ojos de Dios. Es posible ser exaltado por el mundo como el filántropo más grande o el mártir más devoto y aún no gustar a Dios. ¿Por qué? ¡Porque lo que le gusta a Dios es que andemos ''por el Espíritu y que seamos ''guiados ''por el Espíritu ''y que demos el fruto ''del Espíritu''! El gran problema en la vida cristiana moderna no es aprender las cosas correctas que hacer, sino aprender ''cómo'' hacer las cosas correctas. El problema no es descubrir cómo es el amor, sino descubrir ''cómo'' amar por el Espíritu. Para Pablo, si llegamos a la vida por la obra libre y soberano del Espíritu, es crucial que aprendamos a andar por la obra libre y soberana del Espíritu. En vista de la soberanía del Espíritu, que nos guía hacia donde dispone por los deseos más fuertes que crea dentro de nosotros, ¿qué debemos hacer? ¿Qué, muy prácticamente, está involucrado en obedecer el mando: &amp;quot;Anda por el Espíritu?&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cinco medidas para andar por el Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Déjenme concluir mencionando cinco medidas que debemos tomar para que se puede decir verdaderamente que andamos por el Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Admitir &amp;lt;br&amp;gt;'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, debemos admitir de corazón que somos incapaces de hacer el bien sin la autorización del Espíritu Santo. Como dijo Pablo en Romanos 7:18: &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno&amp;quot;. ¿Qué quería decir Jesús cuando dijo en Juan 15:5: &amp;quot;Separados de mí nada podéis hacer&amp;quot;? Claro que podemos hacer algo sin Jesús: ¡podemos pecar! Pero eso es lo único que podemos hacer. Así, la primera medida para andar por el Espíritu es admitir esta verdad y dejarla tener su efecto devastador en nuestro orgullo. No podemos hacer nada que le guste a Dios sin la autorización constante del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Orar &amp;lt;br&amp;gt;'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, ya que Ezequiel 36:27 promete que Dios pondrá dentro de nosotros su Espíritu y hará que andemos en sus estatutos, oren por que lo haga por su omnipotente poder. Muchos de ustedes conocen la experiencia gloriosa y liberadora de tener un deseo irresistible de pecar vencido por un deseo nuevo y más fuerte hacia Dios y su camino. Y cuando miran atrás, ¿a quién atribuyen ese deseo nuevo? ¿De dónde vino? Vino del Espíritu Santo misericordioso. Por lo tanto, oremos como oró Pablo en 1 Tesalonicenses 3:12 por ese fruto principal del Espíritu: &amp;quot;Y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos, como también nosotros lo hacemos para con vosotros&amp;quot;. Y oremos como oró el escritor a los hebreos en Hebreos 13:21: &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y ahora que el Dios de paz. . . os haga aptos en toda obra buena para hacer su voluntad, ''obrando Él en nosotros'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; lo que es agradable delante de Él mediante Jesucristo''. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si es solo Dios que hace en nosotros lo que es agradable delante de él, entonces, sobre todo, debemos ''orar''. Crea en mí, o Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí (Salmos 51:10).&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Tener fé '''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La tercera medida para andar por el Espíritu es ''la fe''. Debemos ''creer ''que ya que llegamos bajo del dominio misericordioso del Espíritu de Dios, &amp;quot;el pecado no tendrá dominio sobre nosotros&amp;quot; (Romanos 6:14). Esta confidencia es lo que trataba decir Pablo cuando dijo &amp;quot;nos consideramos muertos para el pecado, pero vivos para Dios&amp;quot; (Romanos 6:11). Simplemente contamos con el hecho de que el Espíritu que nos hizo vivos cuando estábamos muertos en pecado desea que seamos santos y tiene el poder para lograr lo que desea. Tal vez recuerdan que en uno de mis sermones sobre la oración dije que una de las cosas por la que los creyentes podemos orar con''fe absoluta'' y que Dios hará es nuestra santificación, la cual es lo mismo que ser guiados por el Espíritu. Podemos hacer esto porque sabemos que Dios hará que sus hijos sean guiados por el Espíritu. Y lo sabemos por el versículo Romanos 8:14, donde dice Pablo que no pueden ser hijos de Dios a menos que sean guiados por el Espíritu. &amp;quot;Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios&amp;quot;. Si usted es hijo de Dios, tiene la promesa sólida e inquebrantable de que Dios le dará el triunfo sobre los deseos poderosos de la carne. Un aviso: No prejuzgue la coordinación de la obra del Espíritu Santo. El porqué libera a una persona de la noche a la mañana, pero lleva a otra a la libertad tras meses de lucha es un misterio oculto a nuestros ojos por ahora. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4. Actuar &amp;lt;br&amp;gt;'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después de admitir su impotencia sin Él, después de orar por su autorización y con fe en que le liberará, la cuarta medida para andar por el Espíritu es actuar de la manera que sabe que es la correcta. Aviso: esta no es la medida número uno. Si fuera la medida número uno, todas nuestras acciones serían obras de la carne, y no fruto del Espíritu. Solamente después de haber pedido la autorización del Espíritu y habernos metido con confidencia en su promesa y poder para trabajar dentro de nosotros, trabajaremos con todas nuestras fuerzas. Solamente cuando actuemos con preparación espiritual, podremos decir con Pablo en 1 Corintios 15:10:&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana. Antes bien he trabajado mucho más &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; que todos ellos, ''aunque no yo, sino la gracia de Dios ''en mí. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O en Gálatas 2:20: &amp;quot;Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí&amp;quot; (véase también Romanos 15:18, 19). Una persona que ha admitido su impotencia, que ha orado por la autorización de Dios para hacer bien y que se ha entregado con confidencia a la soberanía del Espíritu Santo tiene ese incentivo asombroso para hacer lo correcto, a saber, la confidencia que, no importa el acto recto que haga, es el Dios todopoderoso quien trabaja en él, dándole el deseo y el poder para hacerlo. Es una señal de prejuicio precipitado cuando una persona dice: &amp;quot;Pues, si el Espíritu es soberano y yo no puedo hacer bien sin su autorización, más vale que me quede aquí haciendo nada&amp;quot;. Hay dos cosas equivocadas en esa frase: es autocontradictioria y no es bíblica. Es contradictorio decir: &amp;quot;Que me quede aquí haciendo nada&amp;quot;. Si decide sentarse en su silla mientras la casa se incendia, ha escogido hacer algo, tanto como la persona que decide levantarse, salvarse y salvar a los demás. ¿Por qué pensaría que una alternativa es más inconsistente con la soberanía de Dios que la otra? Además, tal frase no es bíblica porque en Filipenses 2:12 y 13 dice:&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Amados míos, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor (¡lévantate de la silla, la casa se está &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;incendiendo!) porque (no &amp;quot;a pesar de&amp;quot; sino &amp;quot;porque&amp;quot;) Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;el hacer, para su beneplácito. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es un gran ''incentivo'', no un desánimo, que todos nuestros esfuerzos para hacer lo correcto es la obra del Dios todopoderoso dentro de nosotros. Por lo menos para mí, cuando las cosas se presentan difíciles, me da mucho ánimo que cualquier esfuerzo que haga para hacer bien es una señal de la misericordia de Dios obrando en mí. &amp;quot;El que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado&amp;quot; (1 Pedro 4:11). ¡Gloria a Dios!&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''5. Agradecer '''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La última medida en andar por el Espíritu es agradecer a Dios por cualquier virtud alcanzada o cualquier buen acto desempeñado. Si sin el Espíritu no podemos hacer nada correcto, entonces debemos no solamente pedir su autorización, sino también agradecerle cuando lo hagamos. Solamente un ejemplo de 2 Corintios 8:16; Pablo dice: &amp;quot;Pero gracias a Dios que pone la misma solicitud por vosotros en el corazón de Tito&amp;quot;. Tito amaba a los Corintios. ¿De dónde surgió eso? Dios lo puso en su corazón. Fue un fruto del Espíritu. ¿Entonces qué hace Pablo? Agradece a Dios. Y Tito debe agradecer también. ¡Gracias a Dios que pone amor en nuestros corazones!&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu&amp;quot;. Admitamos de corazón que no podemos gustar a Dios sin la autorización constante del Espíritu. Oremos por esa autorización.&amp;amp;nbsp;Tengamos confianza en la promesa y el poder del Espíritu para darnos esa autorización. Entonces hagamos lo que sabemos que es correcto. Después de hacerlo, digamos con todos los santos: &amp;quot;No yo, sino el Espíritu de Cristo en mí&amp;quot;. ¡Gracias a Dios! ¡Gloria a Dios por siempre! Amén.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 26 Oct 2020 05:43:31 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</comments>		</item>
		<item>
			<title>Andemos por el Espíritu</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Let Us Walk by the Spirit}}&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Gálatas 5:25'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es la segundo de una serie de mensajes sobre el Espíritu Santo. La semana pasada tratamos la causa del nuevo nacimiento. Argumenté, usando el pasaje Juan 3:5-8, que la naturaleza humana, con la cual todos nacemos, no entrará en el reino de Dios sin cambiar. Se llama este cambio nacer de nuevo, y lo que significa esto es que el Espíritu de Dios crea algo nuevo; nos quita el corazón de piedra que se rebela contra Dios, y nos da un corazón nuevo que tiene fe en Dios y que sigue su camino; o, en otras palabras, el Espíritu Santo se establece como el nuevo y predominante principio de nuestra vida. &amp;quot;Lo que es nacido del Espíritu, espíritu es&amp;quot;. Es decir, lo procreado del Espíritu tiene la naturaleza del Espíritu, se impregna del carácter del Espíritu, es animado por el Espíritu. Ese cambio se debe completamente a la obra de gracia libre del Espíritu, antes que a algún acto de fe redentor de nuestra parte. El nuevo nacimiento no es por nuestra fe; por el contario, nuestra fe es por el nuevo nacimiento. &amp;quot;Nadie puede venir [al Hijo] si no se lo ha concedido el Padre&amp;quot; (Juan 6:65). Por lo tanto, la vida que tenemos en Cristo se debe completamente a la obra del Espíritu de Dios, y no tenemos causa de ser vanagloriosos de ninguna forma. Vivimos por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y ahora qué? Gálatas 5:25 declara concisamente cuál debe ser nuestro próximo paso. &amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu&amp;quot;. Pablo está completamente de acuerdo con Jesucristo en que es por la obra del Espíritu Santo que hemos recibido vida nueva. &amp;quot;Aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, Dios ''nos dio vida'' juntamente con Cristo. . . …Porque somos hechura suya, ''creados'' en Cristo Jesús&amp;quot; (Efesios 2:5, 10; Colosenses 2:13). Así como dijo una vez Dios: &amp;quot;Sea la luz&amp;quot;, y hubo luz, también &amp;quot;es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo&amp;quot; (2 Corintios 4:6). Pablo, en Gálatas 5:25, hace una deducción sobre cómo empezó nuestra vida nueva en Cristo: si empezó con el Espíritu, entonces toda nuestra vida subsiguiente debe ser llevada a cabo por el Espíritu (véase Gálatas 3:1-5). Si nuestra vida espiritual llegó a ser por el libre y soberano poder del Espíritu, entonces se debe vivir la vida nueva por ese mismo libre y soberano poder. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; significa que debemos hacer todo lo que hacemos cada día por el Espíritu, vivir cada detalle de nuestra vida, desde despertarnos en la mañana hasta dormirnos en la noche, por el poder autorizante del Espíritu. ¿Pero qué significa eso, en términos prácticos? ¿Cómo podemos &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;?&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observemos unas cosas en el contexto inmediato de Gálatas 5. Luego observaremos otros versículos para contestar esta pregunta de la forma más completa posible. Concluiré con la descripción cinco cosas que se necesitan para andar por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo podemos andar por el Espíritu?'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; aparece no solamente en el versículo 25, sino también en el versículo 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne&amp;quot;. Así aquí vemos lo opuesto de andar por el Espíritu, a saber, ceder frente a los deseos de la carne. Recuerden que la &amp;quot;carne&amp;quot; es la vieja naturaleza ordinaria a la que no le gustan las cosas de Dios y prefiere obtener satisfacción de la independencia, el poder, el prestigio y los placeres mundanos. Cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; no estamos controlados por esos deseos. Esto es lo que significa el versículo 17: la carne produce un tipo de deseo, y el Espíritu produce otro, y se oponen. ''Andar por el Espíritu es lo que hacemos cuando los deseos producidos por el Espíritu son más fuertes que los producidos por la carne''. Esto significa que &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; no es algo que hacemos para obtener ayuda del Espíritu, sino que, como indica la frase, es algo que hacemos por la autorización del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la larga, todas las buenas tendencias, preferencias o deseos que tenemos son dados por el Espíritu Santo. Aparte del Espíritu somos mera carne, y como dijo Pablo en Romanos 7:18: &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno&amp;quot;. Aparte de las influencias benévolas del Espíritu Santo, ninguna de nuestras tendencias o deseos es santo ni bueno, &amp;quot;ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo&amp;quot; (Romanos 8:7). El nuevo nacimiento es la llegada a nuestra vida del Espíritu Santo para la creación de un nuevo conjunto de deseos, amores y anhelos. Y, cuando esos deseos son más fuertes que los deseos contarios de la carne, ''entonces'' estamos &amp;quot;andando por el Espíritu&amp;quot;, porque siempre actuamos según nuestros deseos más fuertes.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; es algo que el Espíritu Santo nos autoriza hacer produciendo en nosotros deseos sólidos que son de acuerdo con la voluntad de Dios. Esto es lo que Dios dijo que haría, en Ezequiel 36: 26,27:&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. . .&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;Pondré dentro de vosotros mi espíritu y ''haré que andéis ''en mis estatutos, y que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; experimentamos el cumplimiento de esta profecía. El Espíritu Santo produce en nosotros el deseo de seguir el camino de Dios, lo cual es más fuerte que nuestro deseo carnal, y así nos lleva a seguir los preceptos de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Guiado por el Espíritu y no bajo la ley'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eso entonces explica las dos secciones del próximo versículo de Gálatas 5, el versículo 18: &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley&amp;quot;. Considerando lo que hemos visto, es fácil de entender cómo Pablo podía cambiar de la frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 16, a &amp;quot;''ser guiado'' por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 18. La frase &amp;quot;ser guiado por el Espíritu&amp;quot; simplemente hace más concreta la iniciativa del Espíritu en la vida cristiana. Nosotros no lo guiamos; él nos guía a nosotros. Nos está guiando por los deseos más fuertes que nos despierta por dentro. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; y ser &amp;quot;guiado por el Espíritu&amp;quot; se refieren a lo mismo. &amp;quot;Ser guiado por el Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; enfatiza nuestro comportamiento resultante. El Espíritu nos guía creando el deseo de obedecer a Dios, y andamos cumpliendo esos deseos en acción.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto explica, entonces, por qué no estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot;, como dice el versículo 18. &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu (es decir, guiados por él a obeceder la ley), no estáis bajo la ley&amp;quot;. No estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot; en dos sentidos. En primer lugar, no estamos bajo la condenación de la ley porque estamos cumpliendo el requisito justo de la ley. Eso es lo que quería decir Pablo en Romanos 8:4, cuando dijo que Cristo murió &amp;quot;para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, ''sino conforme al Espíritu''&amp;quot;. Cuando andamos por el Espíritu, cumplimos con el requisito básico de la ley y por eso no estamos bajo su condenación. El según sentido en el que no estamos bajo la ley cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; o somos &amp;quot;guiados por el Espíritu&amp;quot; es que no pasamos estrecheces ni sentimos la carga de la ley demandándonos lo que no deseamos hacer. Cuando el Espíritu nos guía&amp;amp;nbsp;produciendo deseos píos, entonces el mando de Dios no es una carga, sino una alegría. En ese sentido, también, andar por el Espíritu nos libera de estar bajo de la ley. &amp;quot;Donde está el Espíritu del Señor, hay libertad&amp;quot; (2 Corintios 3:17).&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Obras de la carne y el fruto del Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si leemos los versículos que siguen, 19-24, encontramos otra expresión sobre el Espíritu que confirma y amplía lo que hemos visto hasta el momento sobre &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;. En estos versículos Pablo contrasta las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; (19-21) con el &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; (22-23). Lo opuesto de hacer las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; es dar &amp;quot;el fruto del Espíritu&amp;quot;. Esto es precisamente el mismo contraste que vimos en el versículo 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne&amp;quot;. Hacemos las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; cuando &amp;quot;cumplimos el deseo de la carne&amp;quot;. El &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; es lo que aparece en nuestra vida cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot;. Por lo tanto, lo que tenemos en estos versículos son tres imágenes de la obra del Espíritu en nuestra vida: &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 16; &amp;quot;ser guiado por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 18; y dar &amp;quot;el fruto del Espíritu&amp;quot;, en el versículo 22.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué se refiere Pablo al &amp;quot;''fruto ''del Espíritu&amp;quot; y no a las &amp;quot;obras del Espíritu&amp;quot; para que corresponda a las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot;? Dado lo que hemos visto hasta el momento, creo que es porque Pablo no quiere dar la impresión de que lo que produce el Espíritu es ''nuestra obra''. No es''nuestra obra''; es ''el fruto suyo''. Lo que hacemos cuando andamos por el Espíritu es simplemente cumplir con los deseos producidos por el Espíritu. ¿Y qué mejor manera hay para describir la facilidad de seguir nuestros deseos más fuertes que decir que el fruto del Espíritu se manifiesta en nuestras acciones y actitudes? Por lo tanto, así como la frase &amp;quot;guiado por el Espíritu&amp;quot;, la frase &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu en cumplir con la ley de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Amen a su prójimo'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La última cosa que queremos notar en estos versículos sobre &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; es que básicamente nos referimos a un tipo de comportamiento: comportamiento amoroso. La primera cosa que se menciona sobre el fruto del Espíritu en el versículo 22 es el amor. Esto se enfatiza aún más en los versículos 13 y 14:&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;sino servíos por ''amor ''los unos a los otros. Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: &amp;quot;Amarás a tu &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; prójimo como a ti mismo&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así como las obras de la carne y el fruto del Espíritu se contrastan en los versículos 19-23, también ceder a la carne y servirse por el amor se contrastan en los versículos 13 y 14. Esto demuestra que el ''amor ''es el estilo de vida que abarca todo para la persona que da el fruto del Espíritu, es guiado por el Espíritu y anda por el Espíritu. Esto es confirmado por la referencia a la ley en el versículo 14 y en el versículo 18. Versículo 18: &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley&amp;quot;. Versículo 14: &amp;quot;Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO&amp;quot;. Por lo tanto, amar al prójimo y ser guiado por el Espíritu (o andar por el Espíritu) son casi sinóminos.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Casi. Pero hay una diferencia decisiva que nos debe hacer agradecidos: Pablo nos enseñó lo que hizo con respecto al Espíritu Santo. Si únicamente nos hubieran dicho: &amp;quot;Amarás a tu prójimo&amp;quot;, probablemente hubiéramos tratado de hacerlo nosotros mismos y&amp;amp;nbsp;hubiéramos convertido el amor en una obra de la carne. Sabemos que esto ocurre porque en 1 Corintios 13:3 Pablo nos dice:&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; de nada me aprovecha.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Nada! Escuchen detenidamente. Esto es totalmente importante para sus vidas, pero es entendido por poquísimos. Es posible emprender los actos de sacrificio más grandes y aún no gustar a Dios. Regalen todos los bienes y sus propias vidas también, y no lleguen a nada antes los ojos de Dios. Es posible ser exaltado por el mundo como el filántropo más grande o el mártir más devoto y aún no gustar a Dios. ¿Por qué? ¡Porque lo que le gusta a Dios es que andemos ''por el Espíritu y que seamos ''guiados ''por el Espíritu ''y que demos el fruto ''del Espíritu''! El gran problema en la vida cristiana moderna no es aprender las cosas correctas que hacer, sino aprender ''cómo'' hacer las cosas correctas. El problema no es descubrir cómo es el amor, sino descubrir ''cómo'' amar por el Espíritu. Para Pablo, si llegamos a la vida por la obra libre y soberano del Espíritu, es crucial que aprendamos a andar por la obra libre y soberana del Espíritu. En vista de la soberanía del Espíritu, que nos guía hacia donde dispone por los deseos más fuertes que crea dentro de nosotros, ¿qué debemos hacer? ¿Qué, muy prácticamente, está involucrado en obedecer el mando: &amp;quot;Anda por el Espíritu?&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cinco medidas para andar por el Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Déjenme concluir mencionando cinco medidas que debemos tomar para que se puede decir verdaderamente que andamos por el Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Admitir &amp;lt;br&amp;gt;'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, debemos admitir del corazón que somos incapaces de hacer el bien aparte de la autorización del Espíritu Santo. Como dijo Pablo en Romanos 7:18, &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno.&amp;quot; ¿Qué quería decir Jesús cuando dijo en Juan 15:5, Separados de mí nada podéis hacer?&amp;quot; Claro que podemos hacer algo sin Jesús: ¡podemos pecar! Pero eso es lo único que podemos hacer. Así, la primera medida de andar por el Espíritu es: admitir esta verdad y dejarlo tener su efecto devastador en nuestro orgullo. No podemos hacer nada que le gusta a Dios sin la autorización constante del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Orar &amp;lt;br&amp;gt;'''Segundo, ya que nos promete en Ezequiel 36:27 que Dios pondrá dentro de nosotros su Espíritu y hará que andemos en sus estatutos, ore que se lo hace por su tremendo poder. Muchos de ustedes conocen la experienca gloriosa y liberadora de tener un deseo irresistible para pecar vencido por un deseo nuevo y más fuerte para Dios y su camino. Y cuando mira atrás, ¿a quién atribuye Ud. ese deseo nuevo? ¿De dónde vino? Vino del Espíritu Santo misericordioso. Por lo tanto, déjanos orar como hizo Pablo en 1 Tesalonicenses 3:12 por ese fruto principal del Espíritu: &amp;quot;Y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos, como también nosotros lo hacemos para con vosotros.&amp;quot; Y oremos como hizo el escritor a los hebreos en Hebreos 13:21, &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y ahora que el Dios de paz . . os haga aptos en toda obra buena para hacer su voluntad, ''obrando El en nosotros'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; lo que es agradable delante de El mediante Jesucristo''. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si es solo Dios que hace en nosotros lo que es agradable delante de él, entonces sobretodo, debemos ''orar''. Crea en mí, o Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí (Salmos 51:10).&amp;lt;br&amp;gt;'''3. Tener fé '''&amp;lt;br&amp;gt;La tercera medida involucrado en andar por el Espíritu es ''la fé''. Debemos ''creer ''que ya que llegamos bajo del dominio misericordioso del Espíritu de Dios, &amp;quot;el pecado no tendrá dominio sobre nosotros&amp;quot; (Romanos 6:14). Esta confidencia es lo que trataba decir Pablo cuando dijo &amp;quot;nos consideramos muertos para el pecado, pero vivos para Dios&amp;quot; (Romanos 6:11). Simplemente contamos con el hecho que el Espíritu que nos hizo vivos cuando estábamos muertos en pecado desea que seamos santos y tiene el poder para lograr lo que desea. Tal vez recuerda que en uno de mis sermones sobre la oración, dije que una de las cosas para que nosotros los creyentes podemos orar con''fé absoluta'' que Dios la hará es nuestra santificación, la cual es el mismo que ser guiado por el Espíritu. Podemos hacer esto porque sabemos que Dios causará que sus hijos sean guiados por el Espíritu. Y lo sabemos por causa del verso Romanos 8:14, donde dice Pablo que no puede ser hijo de Dios a menos que es guiado por el Espíritu. &amp;quot;Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.&amp;quot; Si Ud. es hijo de Dios, tiene una promesa sólida e inquebrantable que Dios le dará el triunfo sobre los deseos poderosos de la carne. Una palabra de aviso: No prejuzgue la coordinación de la obra del Espíritu Santo. Por qué libera a una persona en una noche pero trae otra a la libertad tras de meses de lucha es un misterio oculto de nuestros ojos por ahora. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4. Actuar &amp;lt;br&amp;gt;'''Después de admitir su impotencia sin Él, orado por su autorización, y tenido fé que le liberará, la cuarta medida en andar por el Espíritu es actuar en la manera que sabe es la correcta. Aviso: esto no es la medida número uno. Si fuera la medida número uno, todas nuestras acciones serían obras de la carne, y no fruto del Espíritu. Solamente después de haber pedido la autorización del Espíritu y habernos metido con confidencia en su promesa y poder para trabajar dentro de nosotros, trabajaremos con todas nuestras fuerzas. Solamente cuando actuamos con preparación espiritual, podremos decir con Pablo en 1 Corintios 15:10,&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana. Antes bien he trabajado mucho más &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; que todos ellos, ''aunque no yo, sino la gracia de Dios ''en mí. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O en Gálatas 2:20, &amp;quot;Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí&amp;quot; (ve también Romanas 15:18, 19). Una persona que ha admitido su impotencia, orado por la autorización de Dios para hacer bien, y cedado su mismo con confidencia a la soberanía del Espíritu Santo tiene este incentivo asombroso para hacer rectitud, a saber, la confidencia que, no importa el acto recto que haga, es el Dios todopoderoso quien trabaja en él, dándole el deseo y el poder para hacerlo. Es un señal de prejuicio precipitado cuando una persona dice, &amp;quot;Pues, si el Espíritu es soberano y yo no puedo hacer bien sin su autorización, más vale que me quede aquí haciendo nada. Hay dos cosas equivocadas en esa frase: es autocontradictioria, y no es bíblica. Es contradictorio decir, &amp;quot;Que me quede aquí haciendo nada.&amp;quot; Si escoja sentarse en su silla mientras que la casa se incendia, ha escogido hacer algo, tanto como la persona que escoge levantarse y salvarse a su mismo y a los otros. ¿Por qué pensaría que una alternativa es más inconsistente con la soberanía de Dios que la otra? Además, tal frase no es bíblica porque en Filipenses 2:12 y 13 dice,&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Amados míos, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor (¡lévantate de la silla, la casa se está &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;incendiendo!) porque (no &amp;quot;a pesar de&amp;quot; sino &amp;quot;porque&amp;quot;) Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;el hacer, para su beneplácito. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es un gran ''incentivo,'' no un desánimo, que todos nuestros esfuerzos para hacer lo correcto es la obra del Dios todopoderoso dentro de nosotros. Por lo menos para mí mismo, cuando las cosas se presentan difíciles, me da mucho ánimo que cualquier esfuerzo que haga para hacer bien as un señal de la misericordia de Dios obrando en mí. El que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado&amp;quot; (1 Pedro 4:11). ¡Gloria a Dios!&amp;lt;br&amp;gt;'''5. Agradecer '''&amp;lt;br&amp;gt;La última medida en andar por el Espíritu es agradecer a Dios por cualquiera virtud realizada o cualquier buen acto desempeñado. Si sin el Espíritu no podemos hacer nada correcto, entonces debemos no solamente pedir su autorización sino también agradecerle cuando lo hagamos. Solamente un ejemplo de 2 Corintios 8:16: Pablo dice, &amp;quot;Pero gracias a Dios que pone la misma solicitud por vosotros en el corazón de Tito.&amp;quot; Tito amaba a los Corintios. ¿De dónde vino? Dios lo puso en su corazón. Fue un fruto del Espíritu. ¿Entonces que hace Pablo? Agradece a Dios. Y Tito lo debe hacer, también. ¡Gracias a Dios que pone amor en nuestros corazones!&amp;lt;br&amp;gt;&amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.&amp;quot; Admitamos del corazón que no podemos gustar a Dios sin la autorización constante del Espíritu. Oremos por esa autorización.&amp;amp;nbsp;Tengamos confianza en la promesa y el poder del Espíritu para darnos esa autorización. Entonces hagamos lo que sabemos es correcto. Y después de hacerlo, digamos con todos los santos, &amp;quot;No yo, sino el Espíritu de Cristo en mí.&amp;quot; ¡Gracias a Dios! ¡Gloria a Dios para siempre jamás! Amen.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 26 Oct 2020 02:57:45 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</comments>		</item>
		<item>
			<title>Andemos por el Espíritu</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Let Us Walk by the Spirit}}&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Gálatas 5:25'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es la segundo de una serie de mensajes sobre el Espíritu Santo. La semana pasada tratamos la causa del nuevo nacimiento. Argumenté, usando el pasaje Juan 3:5-8, que la naturaleza humana, con la cual todos nacemos, no entrará en el reino de Dios sin cambiar. Se llama este cambio nacer de nuevo, y lo que significa esto es que el Espíritu de Dios crea algo nuevo; nos quita el corazón de piedra que se rebela contra Dios, y nos da un corazón nuevo que tiene fe en Dios y que sigue su camino; o, en otras palabras, el Espíritu Santo se establece como el nuevo y predominante principio de nuestra vida. &amp;quot;Lo que es nacido del Espíritu, espíritu es&amp;quot;. Es decir, lo procreado del Espíritu tiene la naturaleza del Espíritu, se impregna del carácter del Espíritu, es animado por el Espíritu. Ese cambio se debe completamente a la obra de gracia libre del Espíritu, antes que a algún acto de fe redentor de nuestra parte. El nuevo nacimiento no es por nuestra fe; por el contario, nuestra fe es por el nuevo nacimiento. &amp;quot;Nadie puede venir [al Hijo] si no se lo ha concedido el Padre&amp;quot; (Juan 6:65). Por lo tanto, la vida que tenemos en Cristo se debe completamente a la obra del Espíritu de Dios, y no tenemos causa de ser vanagloriosos de ninguna forma. Vivimos por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y ahora qué? Gálatas 5:25 declara concisamente cuál debe ser nuestro próximo paso. &amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu&amp;quot;. Pablo está completamente de acuerdo con Jesucristo en que es por la obra del Espíritu Santo que hemos recibido vida nueva. &amp;quot;Aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, Dios ''nos dio vida'' juntamente con Cristo. . . …Porque somos hechura suya, ''creados'' en Cristo Jesús&amp;quot; (Efesios 2:5, 10; Colosenses 2:13). Así como dijo una vez Dios: &amp;quot;Sea la luz&amp;quot;, y hubo luz, también &amp;quot;es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo&amp;quot; (2 Corintios 4:6). Pablo, en Gálatas 5:25, hace una deducción sobre cómo empezó nuestra vida nueva en Cristo: si empezó con el Espíritu, entonces toda nuestra vida subsiguiente debe ser llevada a cabo por el Espíritu (véase Gálatas 3:1-5). Si nuestra vida espiritual llegó a ser por el libre y soberano poder del Espíritu, entonces se debe vivir la vida nueva por ese mismo libre y soberano poder. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; significa que debemos hacer todo lo que hacemos cada día por el Espíritu, vivir cada detalle de nuestra vida, desde despertarnos en la mañana hasta dormirnos en la noche, por el poder autorizante del Espíritu. ¿Pero qué significa eso, en términos prácticos? ¿Cómo podemos &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;?&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observemos unas cosas en el contexto inmediato de Gálatas 5. Luego observaremos otros versículos para contestar esta pregunta de la forma más completa posible. Concluiré con la descripción cinco cosas que se necesitan para andar por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo podemos andar por el Espíritu?'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; aparece no solamente en el versículo 25, sino también en el versículo 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne&amp;quot;. Así aquí vemos lo opuesto de andar por el Espíritu, a saber, ceder frente a los deseos de la carne. Recuerden que la &amp;quot;carne&amp;quot; es la vieja naturaleza ordinaria a la que no le gustan las cosas de Dios y prefiere obtener satisfacción de la independencia, el poder, el prestigio y los placeres mundanos. Cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; no estamos controlados por esos deseos. Esto es lo que significa el versículo 17: la carne produce un tipo de deseo, y el Espíritu produce otro, y se oponen. ''Andar por el Espíritu es lo que hacemos cuando los deseos producidos por el Espíritu son más fuertes que los producidos por la carne''. Esto significa que &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; no es algo que hacemos para obtener ayuda del Espíritu, sino que, como indica la frase, es algo que hacemos por la autorización del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la larga, todas las buenas tendencias, preferencias o deseos que tenemos son dados por el Espíritu Santo. Aparte del Espíritu somos mera carne, y como dijo Pablo en Romanos 7:18: &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno&amp;quot;. Aparte de las influencias benévolas del Espíritu Santo, ninguna de nuestras tendencias o deseos es santo ni bueno, &amp;quot;ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo&amp;quot; (Romanos 8:7). El nuevo nacimiento es la llegada a nuestra vida del Espíritu Santo para la creación de un nuevo conjunto de deseos, amores y anhelos. Y, cuando esos deseos son más fuertes que los deseos contarios de la carne, ''entonces'' estamos &amp;quot;andando por el Espíritu&amp;quot;, porque siempre actuamos según nuestros deseos más fuertes.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; es algo que el Espíritu Santo nos autoriza hacer produciendo en nosotros deseos sólidos que son de acuerdo con la voluntad de Dios. Esto es lo que Dios dijo que haría, en Ezequiel 36: 26,27:&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. . .&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;Pondré dentro de vosotros mi espíritu y ''haré que andéis ''en mis estatutos, y que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; experimentamos el cumplimiento de esta profecía. El Espíritu Santo produce en nosotros el deseo de seguir el camino de Dios, lo cual es más fuerte que nuestro deseo carnal, y así nos lleva a seguir los preceptos de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Guiado por el Espíritu y no bajo la ley'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eso entonces explica las dos secciones del próximo versículo de Gálatas 5, el versículo 18: &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley&amp;quot;. Considerando lo que hemos visto, es fácil de entender cómo Pablo podía cambiar de la frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 16, a &amp;quot;''ser guiado'' por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 18. La frase &amp;quot;ser guiado por el Espíritu&amp;quot; simplemente hace más concreta la iniciativa del Espíritu en la vida cristiana. Nosotros no lo guiamos; él nos guía a nosotros. Nos está guiando por los deseos más fuertes que nos despierta por dentro. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; y ser &amp;quot;guiado por el Espíritu&amp;quot; se refieren a lo mismo. &amp;quot;Ser guiado por el Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; enfatiza nuestro comportamiento resultante. El Espíritu nos guía creando el deseo de obedecer a Dios, y andamos cumpliendo esos deseos en acción.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto explica, entonces, por qué no estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot;, como dice el versículo 18. &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu (es decir, guiados por él a obeceder la ley), no estáis bajo la ley&amp;quot;. No estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot; en dos sentidos. En primer lugar, no estamos bajo la condenación de la ley porque estamos cumpliendo el requisito justo de la ley. Eso es lo que quería decir Pablo en Romanos 8:4, cuando dijo que Cristo murió &amp;quot;para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, ''sino conforme al Espíritu''&amp;quot;. Cuando andamos por el Espíritu, cumplimos con el requisito básico de la ley y por eso no estamos bajo su condenación. El según sentido en el que no estamos bajo la ley cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; o somos &amp;quot;guiados por el Espíritu&amp;quot; es que no pasamos estrecheces ni sentimos la carga de la ley demandándonos lo que no deseamos hacer. Cuando el Espíritu nos guía&amp;amp;nbsp;produciendo deseos píos, entonces el mando de Dios no es una carga, sino una alegría. En ese sentido, también, andar por el Espíritu nos libera de estar bajo de la ley. &amp;quot;Donde está el Espíritu del Señor, hay libertad&amp;quot; (2 Corintios 3:17).&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Obras de la carne y el fruto del Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si leemos los versículos que siguen, 19-24, encontramos otra expresión sobre el Espíritu que confirma y amplía lo que hemos visto hasta el momento sobre &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;. En estos versículos Pablo contrasta las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; (19-21) con el &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; (22-23). Lo opuesto de hacer las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; es dar &amp;quot;el fruto del Espíritu&amp;quot;. Esto es precisamente el mismo contraste que vimos en el versículo 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne&amp;quot;. Hacemos las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; cuando &amp;quot;cumplimos el deseo de la carne&amp;quot;. El &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; es lo que aparece en nuestra vida cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot;. Por lo tanto, lo que tenemos en estos versículos son tres imágenes de la obra del Espíritu en nuestra vida: &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 16; &amp;quot;ser guiado por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 18; y dar &amp;quot;el fruto del Espíritu&amp;quot;, en el versículo 22.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Por qué se refiere Pablo al &amp;quot;''fruto ''del Espíritu&amp;quot; y no a las &amp;quot;obras del Espíritu&amp;quot; para que corresponda a las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot;? Dado lo que hemos visto hasta el momento, creo que es porque Pablo no quiere dar la impresión de que lo que produce el Espíritu es ''nuestra obra''. No es''nuestra obra''; es ''el fruto suyo''. Lo que hacemos cuando andamos por el Espíritu es simplemente cumplir con los deseos producidos por el Espíritu. ¿Y qué mejor manera hay para describir la facilidad de seguir nuestros deseos más fuertes que decir que el fruto del Espíritu se manifiesta en nuestras acciones y actitudes? Por lo tanto, así como la frase &amp;quot;guiado por el Espíritu&amp;quot;, la frase &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu en cumplir con la ley de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Amen a su vecino'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La última cosa que queremos notar en estos versículos sobre &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; es que básicamente nos referimos a un tipo de comportamiento: comportamiento amoroso. La primera cosa que se menciona sobre el fruto del Espíritu en el versículo 22 es el amor. Esto se enfatiza aún más en los versículos 13 y 14:&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;sino servíos por ''amor ''los unos a los otros. Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: &amp;quot;Amarás a tu &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; prójimo como a ti mismo&amp;quot;. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así como las obras de la carne y el fruto del Espíritu se contrastan en los versículos 19-23, también ceder a la carne y servirse por el amor se contrastan en los versículos 13 y 14. Esto demuestra que el ''amor ''es el estilo de vida que abarca todo para la persona que da el fruto del Espíritu, es guiado por el Espíritu y anda por el Espíritu. Esto es confirmado por la referencia a la ley en el versículo 14 y en el versículo 18. Versículo 18: &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley&amp;quot;. Versículo 14: &amp;quot;Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO&amp;quot;. Por lo tanto, amar al prójimo y ser guiado por el Espíritu (o andar por el Espíritu) son casi sinóminos.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Casi. Pero hay una diferencia decisiva que nos debe hacer agradecidos: Pablo nos enseñó lo que hizo con respecto al Espíritu Santo. Si únicamente nos hubieran dicho: &amp;quot;Amarás a tu prójimo&amp;quot;, probablemente hubiéramos tratado de hacerlo nosotros mismos y&amp;amp;nbsp;hubiéramos convertido el amor en una obra de la carne. Sabemos que esto ocurre porque en 1 Corintios 13:3 Pablo nos dice:&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; de nada me aprovecha.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¡Nada! Escuchen detenidamente. Esto es totalmente importante para sus vidas, pero es entendido por poquísimos. Es posible emprender los actos de sacrificio más grandes y aún no gustar a Dios. Regalen todos los bienes y sus propias vidas también, y no lleguen a nada antes los ojos de Dios. Es posible ser exaltado por el mundo como el filántropo más grande o el mártir más devoto y aún no gustar a Dios. ¿Por qué? ¡Porque lo que le gusta a Dios es que andemos ''por el Espíritu y que seamos ''guiados ''por el Espíritu ''y que demos el fruto ''del Espíritu''! El gran problema en la vida cristiana moderna no es aprender las cosas correctas que hacer, sino aprender ''cómo'' hacer las cosas correctas. El problema no es descubrir cómo es el amor, sino descubrir ''cómo'' amar por el Espíritu. Para Pablo, si llegamos a la vida por la obra libre y soberano del Espíritu, es crucial que aprendamos a andar por la obra libre y soberana del Espíritu. En vista de la soberanía del Espíritu, que nos guía hacia donde dispone por los deseos más fuertes que crea dentro de nosotros, ¿qué debemos hacer? ¿Qué, muy prácticamente, está involucrado en obedecer el mando: &amp;quot;Anda por el Espíritu?&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cinco medidas por tomar para andar por el Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Déjenme concluir mencionando cinco medidas que debemos tomar para que se puede decir verdaderamente que andamos por el Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Admitir &amp;lt;br&amp;gt;'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, debemos admitir del corazón que somos incapaces de hacer el bien aparte de la autorización del Espíritu Santo. Como dijo Pablo en Romanos 7:18, &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno.&amp;quot; ¿Qué quería decir Jesús cuando dijo en Juan 15:5, Separados de mí nada podéis hacer?&amp;quot; Claro que podemos hacer algo sin Jesús: ¡podemos pecar! Pero eso es lo único que podemos hacer. Así, la primera medida de andar por el Espíritu es: admitir esta verdad y dejarlo tener su efecto devastador en nuestro orgullo. No podemos hacer nada que le gusta a Dios sin la autorización constante del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Orar &amp;lt;br&amp;gt;'''Segundo, ya que nos promete en Ezequiel 36:27 que Dios pondrá dentro de nosotros su Espíritu y hará que andemos en sus estatutos, ore que se lo hace por su tremendo poder. Muchos de ustedes conocen la experienca gloriosa y liberadora de tener un deseo irresistible para pecar vencido por un deseo nuevo y más fuerte para Dios y su camino. Y cuando mira atrás, ¿a quién atribuye Ud. ese deseo nuevo? ¿De dónde vino? Vino del Espíritu Santo misericordioso. Por lo tanto, déjanos orar como hizo Pablo en 1 Tesalonicenses 3:12 por ese fruto principal del Espíritu: &amp;quot;Y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos, como también nosotros lo hacemos para con vosotros.&amp;quot; Y oremos como hizo el escritor a los hebreos en Hebreos 13:21, &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y ahora que el Dios de paz . . os haga aptos en toda obra buena para hacer su voluntad, ''obrando El en nosotros'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; lo que es agradable delante de El mediante Jesucristo''. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si es solo Dios que hace en nosotros lo que es agradable delante de él, entonces sobretodo, debemos ''orar''. Crea en mí, o Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí (Salmos 51:10).&amp;lt;br&amp;gt;'''3. Tener fé '''&amp;lt;br&amp;gt;La tercera medida involucrado en andar por el Espíritu es ''la fé''. Debemos ''creer ''que ya que llegamos bajo del dominio misericordioso del Espíritu de Dios, &amp;quot;el pecado no tendrá dominio sobre nosotros&amp;quot; (Romanos 6:14). Esta confidencia es lo que trataba decir Pablo cuando dijo &amp;quot;nos consideramos muertos para el pecado, pero vivos para Dios&amp;quot; (Romanos 6:11). Simplemente contamos con el hecho que el Espíritu que nos hizo vivos cuando estábamos muertos en pecado desea que seamos santos y tiene el poder para lograr lo que desea. Tal vez recuerda que en uno de mis sermones sobre la oración, dije que una de las cosas para que nosotros los creyentes podemos orar con''fé absoluta'' que Dios la hará es nuestra santificación, la cual es el mismo que ser guiado por el Espíritu. Podemos hacer esto porque sabemos que Dios causará que sus hijos sean guiados por el Espíritu. Y lo sabemos por causa del verso Romanos 8:14, donde dice Pablo que no puede ser hijo de Dios a menos que es guiado por el Espíritu. &amp;quot;Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.&amp;quot; Si Ud. es hijo de Dios, tiene una promesa sólida e inquebrantable que Dios le dará el triunfo sobre los deseos poderosos de la carne. Una palabra de aviso: No prejuzgue la coordinación de la obra del Espíritu Santo. Por qué libera a una persona en una noche pero trae otra a la libertad tras de meses de lucha es un misterio oculto de nuestros ojos por ahora. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4. Actuar &amp;lt;br&amp;gt;'''Después de admitir su impotencia sin Él, orado por su autorización, y tenido fé que le liberará, la cuarta medida en andar por el Espíritu es actuar en la manera que sabe es la correcta. Aviso: esto no es la medida número uno. Si fuera la medida número uno, todas nuestras acciones serían obras de la carne, y no fruto del Espíritu. Solamente después de haber pedido la autorización del Espíritu y habernos metido con confidencia en su promesa y poder para trabajar dentro de nosotros, trabajaremos con todas nuestras fuerzas. Solamente cuando actuamos con preparación espiritual, podremos decir con Pablo en 1 Corintios 15:10,&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana. Antes bien he trabajado mucho más &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; que todos ellos, ''aunque no yo, sino la gracia de Dios ''en mí. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O en Gálatas 2:20, &amp;quot;Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí&amp;quot; (ve también Romanas 15:18, 19). Una persona que ha admitido su impotencia, orado por la autorización de Dios para hacer bien, y cedado su mismo con confidencia a la soberanía del Espíritu Santo tiene este incentivo asombroso para hacer rectitud, a saber, la confidencia que, no importa el acto recto que haga, es el Dios todopoderoso quien trabaja en él, dándole el deseo y el poder para hacerlo. Es un señal de prejuicio precipitado cuando una persona dice, &amp;quot;Pues, si el Espíritu es soberano y yo no puedo hacer bien sin su autorización, más vale que me quede aquí haciendo nada. Hay dos cosas equivocadas en esa frase: es autocontradictioria, y no es bíblica. Es contradictorio decir, &amp;quot;Que me quede aquí haciendo nada.&amp;quot; Si escoja sentarse en su silla mientras que la casa se incendia, ha escogido hacer algo, tanto como la persona que escoge levantarse y salvarse a su mismo y a los otros. ¿Por qué pensaría que una alternativa es más inconsistente con la soberanía de Dios que la otra? Además, tal frase no es bíblica porque en Filipenses 2:12 y 13 dice,&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Amados míos, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor (¡lévantate de la silla, la casa se está &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;incendiendo!) porque (no &amp;quot;a pesar de&amp;quot; sino &amp;quot;porque&amp;quot;) Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;el hacer, para su beneplácito. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es un gran ''incentivo,'' no un desánimo, que todos nuestros esfuerzos para hacer lo correcto es la obra del Dios todopoderoso dentro de nosotros. Por lo menos para mí mismo, cuando las cosas se presentan difíciles, me da mucho ánimo que cualquier esfuerzo que haga para hacer bien as un señal de la misericordia de Dios obrando en mí. El que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado&amp;quot; (1 Pedro 4:11). ¡Gloria a Dios!&amp;lt;br&amp;gt;'''5. Agradecer '''&amp;lt;br&amp;gt;La última medida en andar por el Espíritu es agradecer a Dios por cualquiera virtud realizada o cualquier buen acto desempeñado. Si sin el Espíritu no podemos hacer nada correcto, entonces debemos no solamente pedir su autorización sino también agradecerle cuando lo hagamos. Solamente un ejemplo de 2 Corintios 8:16: Pablo dice, &amp;quot;Pero gracias a Dios que pone la misma solicitud por vosotros en el corazón de Tito.&amp;quot; Tito amaba a los Corintios. ¿De dónde vino? Dios lo puso en su corazón. Fue un fruto del Espíritu. ¿Entonces que hace Pablo? Agradece a Dios. Y Tito lo debe hacer, también. ¡Gracias a Dios que pone amor en nuestros corazones!&amp;lt;br&amp;gt;&amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.&amp;quot; Admitamos del corazón que no podemos gustar a Dios sin la autorización constante del Espíritu. Oremos por esa autorización.&amp;amp;nbsp;Tengamos confianza en la promesa y el poder del Espíritu para darnos esa autorización. Entonces hagamos lo que sabemos es correcto. Y después de hacerlo, digamos con todos los santos, &amp;quot;No yo, sino el Espíritu de Cristo en mí.&amp;quot; ¡Gracias a Dios! ¡Gloria a Dios para siempre jamás! Amen.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 26 Oct 2020 02:55:48 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</comments>		</item>
		<item>
			<title>Andemos por el Espíritu</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Let Us Walk by the Spirit}}&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Gálatas 5:25'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es la segundo de una serie de mensajes sobre el Espíritu Santo. La semana pasada tratamos la causa del nuevo nacimiento. Argumenté, usando el pasaje Juan 3:5-8, que la naturaleza humana, con la cual todos nacemos, no entrará en el reino de Dios sin cambiar. Se llama este cambio nacer de nuevo, y lo que significa esto es que el Espíritu de Dios crea algo nuevo; nos quita el corazón de piedra que se rebela contra Dios, y nos da un corazón nuevo que tiene fe en Dios y que sigue su camino; o, en otras palabras, el Espíritu Santo se establece como el nuevo y predominante principio de nuestra vida. &amp;quot;Lo que es nacido del Espíritu, espíritu es&amp;quot;. Es decir, lo procreado del Espíritu tiene la naturaleza del Espíritu, se impregna del carácter del Espíritu, es animado por el Espíritu. Ese cambio se debe completamente a la obra de gracia libre del Espíritu, antes que a algún acto de fe redentor de nuestra parte. El nuevo nacimiento no es por nuestra fe; por el contario, nuestra fe es por el nuevo nacimiento. &amp;quot;Nadie puede venir [al Hijo] si no se lo ha concedido el Padre&amp;quot; (Juan 6:65). Por lo tanto, la vida que tenemos en Cristo se debe completamente a la obra del Espíritu de Dios, y no tenemos causa de ser vanagloriosos de ninguna forma. Vivimos por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y ahora qué? Gálatas 5:25 declara concisamente cuál debe ser nuestro próximo paso. &amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu&amp;quot;. Pablo está completamente de acuerdo con Jesucristo en que es por la obra del Espíritu Santo que hemos recibido vida nueva. &amp;quot;Aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, Dios ''nos dio vida'' juntamente con Cristo. . . …Porque somos hechura suya, ''creados'' en Cristo Jesús&amp;quot; (Efesios 2:5, 10; Colosenses 2:13). Así como dijo una vez Dios: &amp;quot;Sea la luz&amp;quot;, y hubo luz, también &amp;quot;es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo&amp;quot; (2 Corintios 4:6). Pablo, en Gálatas 5:25, hace una deducción sobre cómo empezó nuestra vida nueva en Cristo: si empezó con el Espíritu, entonces toda nuestra vida subsiguiente debe ser llevada a cabo por el Espíritu (véase Gálatas 3:1-5). Si nuestra vida espiritual llegó a ser por el libre y soberano poder del Espíritu, entonces se debe vivir la vida nueva por ese mismo libre y soberano poder. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; significa que debemos hacer todo lo que hacemos cada día por el Espíritu, vivir cada detalle de nuestra vida, desde despertarnos en la mañana hasta dormirnos en la noche, por el poder autorizante del Espíritu. ¿Pero qué significa eso, en términos prácticos? ¿Cómo podemos &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;?&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observemos unas cosas en el contexto inmediato de Gálatas 5. Luego observaremos otros versículos para contestar esta pregunta de la forma más completa posible. Concluiré con la descripción cinco cosas que se necesitan para andar por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo podemos andar por el Espíritu?'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; aparece no solamente en el versículo 25, sino también en el versículo 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne&amp;quot;. Así aquí vemos lo opuesto de andar por el Espíritu, a saber, ceder frente a los deseos de la carne. Recuerden que la &amp;quot;carne&amp;quot; es la vieja naturaleza ordinaria a la que no le gustan las cosas de Dios y prefiere obtener satisfacción de la independencia, el poder, el prestigio y los placeres mundanos. Cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; no estamos controlados por esos deseos. Esto es lo que significa el versículo 17: la carne produce un tipo de deseo, y el Espíritu produce otro, y se oponen. ''Andar por el Espíritu es lo que hacemos cuando los deseos producidos por el Espíritu son más fuertes que los producidos por la carne''. Esto significa que &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; no es algo que hacemos para obtener ayuda del Espíritu, sino que, como indica la frase, es algo que hacemos por la autorización del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la larga, todas las buenas tendencias, preferencias o deseos que tenemos son dados por el Espíritu Santo. Aparte del Espíritu somos mera carne, y como dijo Pablo en Romanos 7:18: &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno&amp;quot;. Aparte de las influencias benévolas del Espíritu Santo, ninguna de nuestras tendencias o deseos es santo ni bueno, &amp;quot;ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo&amp;quot; (Romanos 8:7). El nuevo nacimiento es la llegada a nuestra vida del Espíritu Santo para la creación de un nuevo conjunto de deseos, amores y anhelos. Y, cuando esos deseos son más fuertes que los deseos contarios de la carne, ''entonces'' estamos &amp;quot;andando por el Espíritu&amp;quot;, porque siempre actuamos según nuestros deseos más fuertes.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; es algo que el Espíritu Santo nos autoriza hacer produciendo en nosotros deseos sólidos que son de acuerdo con la voluntad de Dios. Esto es lo que Dios dijo que haría, en Ezequiel 36: 26,27:&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. . .&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;Pondré dentro de vosotros mi espíritu y ''haré que andéis ''en mis estatutos, y que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; experimentamos el cumplimiento de esta profecía. El Espíritu Santo produce en nosotros el deseo de seguir el camino de Dios, lo cual es más fuerte que nuestro deseo carnal, y así nos lleva a seguir los preceptos de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Guiado por el Espíritu y no bajo la ley'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eso entonces explica las dos secciones del próximo versículo de Gálatas 5, el versículo 18: &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley&amp;quot;. Considerando lo que hemos visto, es fácil de entender cómo Pablo podía cambiar de la frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 16, a &amp;quot;''ser guiado'' por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 18. La frase &amp;quot;ser guiado por el Espíritu&amp;quot; simplemente hace más concreta la iniciativa del Espíritu en la vida cristiana. Nosotros no lo guiamos; él nos guía a nosotros. Nos está guiando por los deseos más fuertes que nos despierta por dentro. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; y ser &amp;quot;guiado por el Espíritu&amp;quot; se refieren a lo mismo. &amp;quot;Ser guiado por el Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; enfatiza nuestro comportamiento resultante. El Espíritu nos guía creando el deseo de obedecer a Dios, y andamos cumpliendo esos deseos en acción.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto explica, entonces, por qué no estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot;, como dice el versículo 18. &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu (es decir, guiados por él a obeceder la ley), no estáis bajo la ley&amp;quot;. No estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot; en dos sentidos. En primer lugar, no estamos bajo la condenación de la ley porque estamos cumpliendo el requisito justo de la ley. Eso es lo que quería decir Pablo en Romanos 8:4, cuando dijo que Cristo murió &amp;quot;para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, ''sino conforme al Espíritu''&amp;quot;. Cuando andamos por el Espíritu, cumplimos con el requisito básico de la ley y por eso no estamos bajo su condenación. El según sentido en el que no estamos bajo la ley cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; o somos &amp;quot;guiados por el Espíritu&amp;quot; es que no pasamos estrecheces ni sentimos la carga de la ley demandándonos lo que no deseamos hacer. Cuando el Espíritu nos guía&amp;amp;nbsp;produciendo deseos píos, entonces el mando de Dios no es una carga, sino una alegría. En ese sentido, también, andar por el Espíritu nos libera de estar bajo de la ley. &amp;quot;Donde está el Espíritu del Señor, hay libertad&amp;quot; (2 Corintios 3:17).&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Obras de la carne y el fruto del Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si leemos los versos 19-24 que siguen, encontramos otra expresión sobre el Espíritu que confirme y amplia lo que hemos visto hasta el momento sobre &amp;quot;andar por el Espíritu.&amp;quot; En estos versos Pablo contrasta las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; (19-21) con el &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; (22-23). El opuesto de hacer las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; es &amp;quot;dando el fruto del Espíritu.&amp;quot; Esto es precisamente el mismo contraste que vimos en el verso 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne.&amp;quot; Hacemos las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; cuando &amp;quot;cumplimos el deseo de la carne.&amp;quot; El &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; es lo que aparece en nuestra vida cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu.&amp;quot; Por lo tanto lo que tenemos en estos versos son tres imagenes de la obra del Espíritu en nuestra vida: &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; en verso 16, &amp;quot;ser guiado por el Espíritu&amp;quot; en verso 18, y dar &amp;quot;el fruto del Espíritu&amp;quot; en verso 22.&amp;lt;br&amp;gt;¿Por qué se refiere Pablo al &amp;quot;''fruto ''del Espíritu&amp;quot; en vez de las &amp;quot;obras del Espíritu&amp;quot; para corresponder a las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot;? Dado lo que hemos visto hasta el momento, creo que es porque Pablo no quiere dar la impresión que lo que produce el Espíritu es ''nuestra obra.'' No es''nuestra obra''; es ''el fruto suyo'' . Lo que hacemos cuando andamos por el Espíritu es simplemente cumplir con los deseos producidos por el Espíritu. ¿Y qué mejor manera hay para describir la facilidad de seguir nuestros deseos más fuertes que decir que es como tener el fruto del Espíritu escaparse de nuestras acciones y actitudes? Por lo tanto, así como la frase &amp;quot;guiado por el Espíritu,&amp;quot; la frase &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu en cumplir con la ley de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;'''Ame a su vecino'''&amp;lt;br&amp;gt;La última cosa que queremos notar en estos versos sobre &amp;quot;andando por el Espíritu&amp;quot; es que básicamente se refiere a un tipo de comportamiento: comportamiento amable. La primera cosa que se menciona sobre el fruto del Espíritu en verso 22 es el amor. Esto se enfatiza aún más en los versos 13 y 14:&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;sino servíos por ''amor ''los unos a los otros. Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: &amp;quot;Amarás a tu &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; projimo como a ti mismo.&amp;quot; &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así como las obras de la carne y el fruto del Espíritu se contrastan en versos 19-23, también ceder a la carne y servirse por el amor se contrastan in versos 13 y 14. Esto demuestra que el ''amor ''es el estilo de vida que abarca todo para la persona que da el fruto del Espíritu, es guiado por el Espíritu, y anda por el Espíritu. Esto es confirmado por la referencia a la ley en verso 14 y en verso 18. En verso 18, &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.&amp;quot; En verso 14, &amp;quot;Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO.&amp;quot; Por lo tanto, amar al prójimo y ser guiado por el Espíritu (o andar por el Espíritu) son casi sinóminos.&amp;lt;br&amp;gt;Casi. Pero hay una diferencia decisivo que nos debe hacer agradecidos que Pablo nos enseñó sobre el Espíritu Santo. Si lo único que jamás nos dijeron fue &amp;quot;Ame a su prójimo,&amp;quot; probablemente hubiéramos tratado de hacerlo nuestros mismos y&amp;amp;nbsp;convertido el amor en una obra de la carne. Sabemos que esto ocurre porque en 1 Corintios 13:3 Pablo nos dice:&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; de nada me aprovecha.&amp;lt;br&amp;gt;¡Nada! Escucha detenidamente. Esto es totalmente importante para su vida. Pero es entendido por poquísimos. Es posible emprender los actos de sacrificio más grandes y aún no gustar a Dios. Regalar todos los bienes y su propria vida también, y no llegar a ser nada en los ojos de Dios. Es posible ser exaltado por el mundo como el filántrope más grande o el mártir más devoto y aún no gustar a Dios. ¿Por qué? ¡Porque lo que le gusta a Dios es andar ''por el Espíritu ''y ser guiado ''por el Espíritu ''y dar el fruto ''del Espíritu''! El gran problema en la vida cristiana moderna no es aprender las cosas correctas que hacer sino aprender ''como'' hacer las cosas correctas. El problema no es descubrir como parece el amor, sino descubrir ''como'' amar por el Espíritu. Para Pablo, si llegamos a la vida por la obra libre y soberano del Espíritu, es crucial que aprendamos andar por la obra libre y soberano del Espíritu. En vista de la soberanía del Espíritu que nos guía para donde dispone por los deseos más fuertes que crea dentro de nosotros, ¿qué debemos hacer? ¿Qué, muy prácticamente, está involucrado en obedecer el mando, &amp;quot;Anda por el Espíritu?&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt;'''Cinco medidas a tomar para andar por el Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;Déjame concluir mencionando cinco medidas que debemos tomar para que se puede decir verdaderamente que andamos por el Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Admitir &amp;lt;br&amp;gt;'''Primero, debemos admitir del corazón que somos incapaces de hacer el bien aparte de la autorización del Espíritu Santo. Como dijo Pablo en Romanos 7:18, &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno.&amp;quot; ¿Qué quería decir Jesús cuando dijo en Juan 15:5, Separados de mí nada podéis hacer?&amp;quot; Claro que podemos hacer algo sin Jesús: ¡podemos pecar! Pero eso es lo único que podemos hacer. Así, la primera medida de andar por el Espíritu es: admitir esta verdad y dejarlo tener su efecto devastador en nuestro orgullo. No podemos hacer nada que le gusta a Dios sin la autorización constante del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Orar &amp;lt;br&amp;gt;'''Segundo, ya que nos promete en Ezequiel 36:27 que Dios pondrá dentro de nosotros su Espíritu y hará que andemos en sus estatutos, ore que se lo hace por su tremendo poder. Muchos de ustedes conocen la experienca gloriosa y liberadora de tener un deseo irresistible para pecar vencido por un deseo nuevo y más fuerte para Dios y su camino. Y cuando mira atrás, ¿a quién atribuye Ud. ese deseo nuevo? ¿De dónde vino? Vino del Espíritu Santo misericordioso. Por lo tanto, déjanos orar como hizo Pablo en 1 Tesalonicenses 3:12 por ese fruto principal del Espíritu: &amp;quot;Y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos, como también nosotros lo hacemos para con vosotros.&amp;quot; Y oremos como hizo el escritor a los hebreos en Hebreos 13:21, &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y ahora que el Dios de paz . . os haga aptos en toda obra buena para hacer su voluntad, ''obrando El en nosotros'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; lo que es agradable delante de El mediante Jesucristo''. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si es solo Dios que hace en nosotros lo que es agradable delante de él, entonces sobretodo, debemos ''orar''. Crea en mí, o Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí (Salmos 51:10).&amp;lt;br&amp;gt;'''3. Tener fé '''&amp;lt;br&amp;gt;La tercera medida involucrado en andar por el Espíritu es ''la fé''. Debemos ''creer ''que ya que llegamos bajo del dominio misericordioso del Espíritu de Dios, &amp;quot;el pecado no tendrá dominio sobre nosotros&amp;quot; (Romanos 6:14). Esta confidencia es lo que trataba decir Pablo cuando dijo &amp;quot;nos consideramos muertos para el pecado, pero vivos para Dios&amp;quot; (Romanos 6:11). Simplemente contamos con el hecho que el Espíritu que nos hizo vivos cuando estábamos muertos en pecado desea que seamos santos y tiene el poder para lograr lo que desea. Tal vez recuerda que en uno de mis sermones sobre la oración, dije que una de las cosas para que nosotros los creyentes podemos orar con''fé absoluta'' que Dios la hará es nuestra santificación, la cual es el mismo que ser guiado por el Espíritu. Podemos hacer esto porque sabemos que Dios causará que sus hijos sean guiados por el Espíritu. Y lo sabemos por causa del verso Romanos 8:14, donde dice Pablo que no puede ser hijo de Dios a menos que es guiado por el Espíritu. &amp;quot;Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.&amp;quot; Si Ud. es hijo de Dios, tiene una promesa sólida e inquebrantable que Dios le dará el triunfo sobre los deseos poderosos de la carne. Una palabra de aviso: No prejuzgue la coordinación de la obra del Espíritu Santo. Por qué libera a una persona en una noche pero trae otra a la libertad tras de meses de lucha es un misterio oculto de nuestros ojos por ahora. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4. Actuar &amp;lt;br&amp;gt;'''Después de admitir su impotencia sin Él, orado por su autorización, y tenido fé que le liberará, la cuarta medida en andar por el Espíritu es actuar en la manera que sabe es la correcta. Aviso: esto no es la medida número uno. Si fuera la medida número uno, todas nuestras acciones serían obras de la carne, y no fruto del Espíritu. Solamente después de haber pedido la autorización del Espíritu y habernos metido con confidencia en su promesa y poder para trabajar dentro de nosotros, trabajaremos con todas nuestras fuerzas. Solamente cuando actuamos con preparación espiritual, podremos decir con Pablo en 1 Corintios 15:10,&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana. Antes bien he trabajado mucho más &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; que todos ellos, ''aunque no yo, sino la gracia de Dios ''en mí. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O en Gálatas 2:20, &amp;quot;Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí&amp;quot; (ve también Romanas 15:18, 19). Una persona que ha admitido su impotencia, orado por la autorización de Dios para hacer bien, y cedado su mismo con confidencia a la soberanía del Espíritu Santo tiene este incentivo asombroso para hacer rectitud, a saber, la confidencia que, no importa el acto recto que haga, es el Dios todopoderoso quien trabaja en él, dándole el deseo y el poder para hacerlo. Es un señal de prejuicio precipitado cuando una persona dice, &amp;quot;Pues, si el Espíritu es soberano y yo no puedo hacer bien sin su autorización, más vale que me quede aquí haciendo nada. Hay dos cosas equivocadas en esa frase: es autocontradictioria, y no es bíblica. Es contradictorio decir, &amp;quot;Que me quede aquí haciendo nada.&amp;quot; Si escoja sentarse en su silla mientras que la casa se incendia, ha escogido hacer algo, tanto como la persona que escoge levantarse y salvarse a su mismo y a los otros. ¿Por qué pensaría que una alternativa es más inconsistente con la soberanía de Dios que la otra? Además, tal frase no es bíblica porque en Filipenses 2:12 y 13 dice,&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Amados míos, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor (¡lévantate de la silla, la casa se está &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;incendiendo!) porque (no &amp;quot;a pesar de&amp;quot; sino &amp;quot;porque&amp;quot;) Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;el hacer, para su beneplácito. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es un gran ''incentivo,'' no un desánimo, que todos nuestros esfuerzos para hacer lo correcto es la obra del Dios todopoderoso dentro de nosotros. Por lo menos para mí mismo, cuando las cosas se presentan difíciles, me da mucho ánimo que cualquier esfuerzo que haga para hacer bien as un señal de la misericordia de Dios obrando en mí. El que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado&amp;quot; (1 Pedro 4:11). ¡Gloria a Dios!&amp;lt;br&amp;gt;'''5. Agradecer '''&amp;lt;br&amp;gt;La última medida en andar por el Espíritu es agradecer a Dios por cualquiera virtud realizada o cualquier buen acto desempeñado. Si sin el Espíritu no podemos hacer nada correcto, entonces debemos no solamente pedir su autorización sino también agradecerle cuando lo hagamos. Solamente un ejemplo de 2 Corintios 8:16: Pablo dice, &amp;quot;Pero gracias a Dios que pone la misma solicitud por vosotros en el corazón de Tito.&amp;quot; Tito amaba a los Corintios. ¿De dónde vino? Dios lo puso en su corazón. Fue un fruto del Espíritu. ¿Entonces que hace Pablo? Agradece a Dios. Y Tito lo debe hacer, también. ¡Gracias a Dios que pone amor en nuestros corazones!&amp;lt;br&amp;gt;&amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.&amp;quot; Admitamos del corazón que no podemos gustar a Dios sin la autorización constante del Espíritu. Oremos por esa autorización.&amp;amp;nbsp;Tengamos confianza en la promesa y el poder del Espíritu para darnos esa autorización. Entonces hagamos lo que sabemos es correcto. Y después de hacerlo, digamos con todos los santos, &amp;quot;No yo, sino el Espíritu de Cristo en mí.&amp;quot; ¡Gracias a Dios! ¡Gloria a Dios para siempre jamás! Amen.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 25 Oct 2020 22:18:28 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</comments>		</item>
		<item>
			<title>Andemos por el Espíritu</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Let Us Walk by the Spirit}}&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Gálatas 5:25'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es la segundo de una serie de mensajes sobre el Espíritu Santo. La semana pasada tratamos la causa del nuevo nacimiento. Argumenté, usando el pasaje Juan 3:5-8, que la naturaleza humana, con la cual todos nacemos, no entrará en el reino de Dios sin cambiar. Se llama este cambio nacer de nuevo, y lo que significa esto es que el Espíritu de Dios crea algo nuevo; nos quita el corazón de piedra que se rebela contra Dios, y nos da un corazón nuevo que tiene fe en Dios y que sigue su camino; o, en otras palabras, el Espíritu Santo se establece como el nuevo y predominante principio de nuestra vida. &amp;quot;Lo que es nacido del Espíritu, espíritu es&amp;quot;. Es decir, lo procreado del Espíritu tiene la naturaleza del Espíritu, se impregna del carácter del Espíritu, es animado por el Espíritu. Ese cambio se debe completamente a la obra de gracia libre del Espíritu, antes que a algún acto de fe redentor de nuestra parte. El nuevo nacimiento no es por nuestra fe; por el contario, nuestra fe es por el nuevo nacimiento. &amp;quot;Nadie puede venir [al Hijo] si no se lo ha concedido el Padre&amp;quot; (Juan 6:65). Por lo tanto, la vida que tenemos en Cristo se debe completamente a la obra del Espíritu de Dios, y no tenemos causa de ser vanagloriosos de ninguna forma. Vivimos por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y ahora qué? Gálatas 5:25 declara concisamente cuál debe ser nuestro próximo paso. &amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu&amp;quot;. Pablo está completamente de acuerdo con Jesucristo en que es por la obra del Espíritu Santo que hemos recibido vida nueva. &amp;quot;Aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, Dios ''nos dio vida'' juntamente con Cristo. . . …Porque somos hechura suya, ''creados'' en Cristo Jesús&amp;quot; (Efesios 2:5, 10; Colosenses 2:13). Así como dijo una vez Dios: &amp;quot;Sea la luz&amp;quot;, y hubo luz, también &amp;quot;es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo&amp;quot; (2 Corintios 4:6). Pablo, en Gálatas 5:25, hace una deducción sobre cómo empezó nuestra vida nueva en Cristo: si empezó con el Espíritu, entonces toda nuestra vida subsiguiente debe ser llevada a cabo por el Espíritu (véase Gálatas 3:1-5). Si nuestra vida espiritual llegó a ser por el libre y soberano poder del Espíritu, entonces se debe vivir la vida nueva por ese mismo libre y soberano poder. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; significa que debemos hacer todo lo que hacemos cada día por el Espíritu, vivir cada detalle de nuestra vida, desde despertarnos en la mañana hasta dormirnos en la noche, por el poder autorizante del Espíritu. ¿Pero qué significa eso, en términos prácticos? ¿Cómo podemos &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;?&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observemos unas cosas en el contexto inmediato de Gálatas 5. Luego observaremos otros versículos para contestar esta pregunta de la forma más completa posible. Concluiré con la descripción cinco cosas que se necesitan para andar por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo podemos andar por el Espíritu?'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; aparece no solamente en el versículo 25, sino también en el versículo 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne&amp;quot;. Así aquí vemos lo opuesto de andar por el Espíritu, a saber, ceder frente a los deseos de la carne. Recuerden que la &amp;quot;carne&amp;quot; es la vieja naturaleza ordinaria a la que no le gustan las cosas de Dios y prefiere obtener satisfacción de la independencia, el poder, el prestigio y los placeres mundanos. Cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; no estamos controlados por esos deseos. Esto es lo que significa el versículo 17: la carne produce un tipo de deseo, y el Espíritu produce otro, y se oponen. ''Andar por el Espíritu es lo que hacemos cuando los deseos producidos por el Espíritu son más fuertes que los producidos por la carne''. Esto significa que &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; no es algo que hacemos para obtener ayuda del Espíritu, sino que, como indica la frase, es algo que hacemos por la autorización del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la larga, todas las buenas tendencias, preferencias o deseos que tenemos son dados por el Espíritu Santo. Aparte del Espíritu somos mera carne, y como dijo Pablo en Romanos 7:18: &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno&amp;quot;. Aparte de las influencias benévolas del Espíritu Santo, ninguna de nuestras tendencias o deseos es santo ni bueno, &amp;quot;ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo&amp;quot; (Romanos 8:7). El nuevo nacimiento es la llegada a nuestra vida del Espíritu Santo para la creación de un nuevo conjunto de deseos, amores y anhelos. Y, cuando esos deseos son más fuertes que los deseos contarios de la carne, ''entonces'' estamos &amp;quot;andando por el Espíritu&amp;quot;, porque siempre actuamos según nuestros deseos más fuertes.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; es algo que el Espíritu Santo nos autoriza hacer produciendo en nosotros deseos sólidos que son de acuerdo con la voluntad de Dios. Esto es lo que Dios dijo que haría, en Ezequiel 36: 26,27:&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. . .&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;Pondré dentro de vosotros mi espíritu y ''haré que andéis ''en mis estatutos, y que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; experimentamos el cumplimiento de esta profecía. El Espíritu Santo produce en nosotros el deseo de seguir el camino de Dios, lo cual es más fuerte que nuestro deseo carnal, y así nos lleva a seguir los preceptos de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Guiado por el Espíritu y no bajo la Ley'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eso entonces explica las dos secciones del próximo versículo de Gálatas 5, el versículo 18: &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley&amp;quot;. Considerando lo que hemos visto, es fácil de entender cómo Pablo podía cambiar de la frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 16, a &amp;quot;''ser guiado'' por el Espíritu&amp;quot;, en el versículo 18. La frase &amp;quot;ser guiado por el Espíritu&amp;quot; simplemente hace más concreta la iniciativa del Espíritu en la vida cristiana. Nosotros no lo guiamos; él nos guía a nosotros. Nos está guiando por los deseos más fuertes que nos despierta por dentro. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; y ser &amp;quot;guiado por el Espíritu&amp;quot; se refieren a lo mismo. &amp;quot;Ser guiado por el Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; enfatiza nuestro comportamiento resultante. El Espíritu nos guía creando el deseo de obedecer a Dios, y andamos cumpliendo esos deseos en acción.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Esto explica, entonces, por qué no estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot;, como dice el versículo 18. &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu (es decir, guiados por él a obeceder la ley), no estáis bajo la ley&amp;quot;. No estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot; en dos sentidos. En primer lugar, no estamos bajo la condenación de la ley porque estamos cumpliendo el requisito justo de la ley. Eso es lo que quería decir Pablo en Romanos 8:4, cuando dijo que Cristo murió &amp;quot;para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, ''sino conforme al Espíritu''&amp;quot;. Cuando andamos por el Espíritu, cumplimos con el requisito básico de la ley y por eso no estamos bajo su condenación. El según sentido en el que no estamos bajo la ley cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; o somos &amp;quot;guiados por el Espíritu&amp;quot; es que no pasamos estrecheces ni sentimos la carga de la ley demandándonos lo que no deseamos hacer. Cuando el Espíritu nos guía&amp;amp;nbsp;produciendo deseos píos, entonces el mando de Dios no es una carga, sino una alegría. En ese sentido, también, andar por el Espíritu nos libera de estar bajo de la ley. &amp;quot;Donde está el Espíritu del Señor, hay libertad&amp;quot; (2 Corintios 3:17).&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Obras de la carne y el fruto del Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si leemos los versos 19-24 que siguen, encontramos otra expresión sobre el Espíritu que confirme y amplia lo que hemos visto hasta el momento sobre &amp;quot;andar por el Espíritu.&amp;quot; En estos versos Pablo contrasta las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; (19-21) con el &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; (22-23). El opuesto de hacer las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; es &amp;quot;dando el fruto del Espíritu.&amp;quot; Esto es precisamente el mismo contraste que vimos en el verso 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne.&amp;quot; Hacemos las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; cuando &amp;quot;cumplimos el deseo de la carne.&amp;quot; El &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; es lo que aparece en nuestra vida cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu.&amp;quot; Por lo tanto lo que tenemos en estos versos son tres imagenes de la obra del Espíritu en nuestra vida: &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; en verso 16, &amp;quot;ser guiado por el Espíritu&amp;quot; en verso 18, y dar &amp;quot;el fruto del Espíritu&amp;quot; en verso 22.&amp;lt;br&amp;gt;¿Por qué se refiere Pablo al &amp;quot;''fruto ''del Espíritu&amp;quot; en vez de las &amp;quot;obras del Espíritu&amp;quot; para corresponder a las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot;? Dado lo que hemos visto hasta el momento, creo que es porque Pablo no quiere dar la impresión que lo que produce el Espíritu es ''nuestra obra.'' No es''nuestra obra''; es ''el fruto suyo'' . Lo que hacemos cuando andamos por el Espíritu es simplemente cumplir con los deseos producidos por el Espíritu. ¿Y qué mejor manera hay para describir la facilidad de seguir nuestros deseos más fuertes que decir que es como tener el fruto del Espíritu escaparse de nuestras acciones y actitudes? Por lo tanto, así como la frase &amp;quot;guiado por el Espíritu,&amp;quot; la frase &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu en cumplir con la ley de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;'''Ame a su vecino'''&amp;lt;br&amp;gt;La última cosa que queremos notar en estos versos sobre &amp;quot;andando por el Espíritu&amp;quot; es que básicamente se refiere a un tipo de comportamiento: comportamiento amable. La primera cosa que se menciona sobre el fruto del Espíritu en verso 22 es el amor. Esto se enfatiza aún más en los versos 13 y 14:&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;sino servíos por ''amor ''los unos a los otros. Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: &amp;quot;Amarás a tu &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; projimo como a ti mismo.&amp;quot; &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así como las obras de la carne y el fruto del Espíritu se contrastan en versos 19-23, también ceder a la carne y servirse por el amor se contrastan in versos 13 y 14. Esto demuestra que el ''amor ''es el estilo de vida que abarca todo para la persona que da el fruto del Espíritu, es guiado por el Espíritu, y anda por el Espíritu. Esto es confirmado por la referencia a la ley en verso 14 y en verso 18. En verso 18, &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.&amp;quot; En verso 14, &amp;quot;Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO.&amp;quot; Por lo tanto, amar al prójimo y ser guiado por el Espíritu (o andar por el Espíritu) son casi sinóminos.&amp;lt;br&amp;gt;Casi. Pero hay una diferencia decisivo que nos debe hacer agradecidos que Pablo nos enseñó sobre el Espíritu Santo. Si lo único que jamás nos dijeron fue &amp;quot;Ame a su prójimo,&amp;quot; probablemente hubiéramos tratado de hacerlo nuestros mismos y&amp;amp;nbsp;convertido el amor en una obra de la carne. Sabemos que esto ocurre porque en 1 Corintios 13:3 Pablo nos dice:&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; de nada me aprovecha.&amp;lt;br&amp;gt;¡Nada! Escucha detenidamente. Esto es totalmente importante para su vida. Pero es entendido por poquísimos. Es posible emprender los actos de sacrificio más grandes y aún no gustar a Dios. Regalar todos los bienes y su propria vida también, y no llegar a ser nada en los ojos de Dios. Es posible ser exaltado por el mundo como el filántrope más grande o el mártir más devoto y aún no gustar a Dios. ¿Por qué? ¡Porque lo que le gusta a Dios es andar ''por el Espíritu ''y ser guiado ''por el Espíritu ''y dar el fruto ''del Espíritu''! El gran problema en la vida cristiana moderna no es aprender las cosas correctas que hacer sino aprender ''como'' hacer las cosas correctas. El problema no es descubrir como parece el amor, sino descubrir ''como'' amar por el Espíritu. Para Pablo, si llegamos a la vida por la obra libre y soberano del Espíritu, es crucial que aprendamos andar por la obra libre y soberano del Espíritu. En vista de la soberanía del Espíritu que nos guía para donde dispone por los deseos más fuertes que crea dentro de nosotros, ¿qué debemos hacer? ¿Qué, muy prácticamente, está involucrado en obedecer el mando, &amp;quot;Anda por el Espíritu?&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt;'''Cinco medidas a tomar para andar por el Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;Déjame concluir mencionando cinco medidas que debemos tomar para que se puede decir verdaderamente que andamos por el Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Admitir &amp;lt;br&amp;gt;'''Primero, debemos admitir del corazón que somos incapaces de hacer el bien aparte de la autorización del Espíritu Santo. Como dijo Pablo en Romanos 7:18, &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno.&amp;quot; ¿Qué quería decir Jesús cuando dijo en Juan 15:5, Separados de mí nada podéis hacer?&amp;quot; Claro que podemos hacer algo sin Jesús: ¡podemos pecar! Pero eso es lo único que podemos hacer. Así, la primera medida de andar por el Espíritu es: admitir esta verdad y dejarlo tener su efecto devastador en nuestro orgullo. No podemos hacer nada que le gusta a Dios sin la autorización constante del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Orar &amp;lt;br&amp;gt;'''Segundo, ya que nos promete en Ezequiel 36:27 que Dios pondrá dentro de nosotros su Espíritu y hará que andemos en sus estatutos, ore que se lo hace por su tremendo poder. Muchos de ustedes conocen la experienca gloriosa y liberadora de tener un deseo irresistible para pecar vencido por un deseo nuevo y más fuerte para Dios y su camino. Y cuando mira atrás, ¿a quién atribuye Ud. ese deseo nuevo? ¿De dónde vino? Vino del Espíritu Santo misericordioso. Por lo tanto, déjanos orar como hizo Pablo en 1 Tesalonicenses 3:12 por ese fruto principal del Espíritu: &amp;quot;Y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos, como también nosotros lo hacemos para con vosotros.&amp;quot; Y oremos como hizo el escritor a los hebreos en Hebreos 13:21, &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y ahora que el Dios de paz . . os haga aptos en toda obra buena para hacer su voluntad, ''obrando El en nosotros'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; lo que es agradable delante de El mediante Jesucristo''. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si es solo Dios que hace en nosotros lo que es agradable delante de él, entonces sobretodo, debemos ''orar''. Crea en mí, o Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí (Salmos 51:10).&amp;lt;br&amp;gt;'''3. Tener fé '''&amp;lt;br&amp;gt;La tercera medida involucrado en andar por el Espíritu es ''la fé''. Debemos ''creer ''que ya que llegamos bajo del dominio misericordioso del Espíritu de Dios, &amp;quot;el pecado no tendrá dominio sobre nosotros&amp;quot; (Romanos 6:14). Esta confidencia es lo que trataba decir Pablo cuando dijo &amp;quot;nos consideramos muertos para el pecado, pero vivos para Dios&amp;quot; (Romanos 6:11). Simplemente contamos con el hecho que el Espíritu que nos hizo vivos cuando estábamos muertos en pecado desea que seamos santos y tiene el poder para lograr lo que desea. Tal vez recuerda que en uno de mis sermones sobre la oración, dije que una de las cosas para que nosotros los creyentes podemos orar con''fé absoluta'' que Dios la hará es nuestra santificación, la cual es el mismo que ser guiado por el Espíritu. Podemos hacer esto porque sabemos que Dios causará que sus hijos sean guiados por el Espíritu. Y lo sabemos por causa del verso Romanos 8:14, donde dice Pablo que no puede ser hijo de Dios a menos que es guiado por el Espíritu. &amp;quot;Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.&amp;quot; Si Ud. es hijo de Dios, tiene una promesa sólida e inquebrantable que Dios le dará el triunfo sobre los deseos poderosos de la carne. Una palabra de aviso: No prejuzgue la coordinación de la obra del Espíritu Santo. Por qué libera a una persona en una noche pero trae otra a la libertad tras de meses de lucha es un misterio oculto de nuestros ojos por ahora. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4. Actuar &amp;lt;br&amp;gt;'''Después de admitir su impotencia sin Él, orado por su autorización, y tenido fé que le liberará, la cuarta medida en andar por el Espíritu es actuar en la manera que sabe es la correcta. Aviso: esto no es la medida número uno. Si fuera la medida número uno, todas nuestras acciones serían obras de la carne, y no fruto del Espíritu. Solamente después de haber pedido la autorización del Espíritu y habernos metido con confidencia en su promesa y poder para trabajar dentro de nosotros, trabajaremos con todas nuestras fuerzas. Solamente cuando actuamos con preparación espiritual, podremos decir con Pablo en 1 Corintios 15:10,&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana. Antes bien he trabajado mucho más &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; que todos ellos, ''aunque no yo, sino la gracia de Dios ''en mí. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O en Gálatas 2:20, &amp;quot;Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí&amp;quot; (ve también Romanas 15:18, 19). Una persona que ha admitido su impotencia, orado por la autorización de Dios para hacer bien, y cedado su mismo con confidencia a la soberanía del Espíritu Santo tiene este incentivo asombroso para hacer rectitud, a saber, la confidencia que, no importa el acto recto que haga, es el Dios todopoderoso quien trabaja en él, dándole el deseo y el poder para hacerlo. Es un señal de prejuicio precipitado cuando una persona dice, &amp;quot;Pues, si el Espíritu es soberano y yo no puedo hacer bien sin su autorización, más vale que me quede aquí haciendo nada. Hay dos cosas equivocadas en esa frase: es autocontradictioria, y no es bíblica. Es contradictorio decir, &amp;quot;Que me quede aquí haciendo nada.&amp;quot; Si escoja sentarse en su silla mientras que la casa se incendia, ha escogido hacer algo, tanto como la persona que escoge levantarse y salvarse a su mismo y a los otros. ¿Por qué pensaría que una alternativa es más inconsistente con la soberanía de Dios que la otra? Además, tal frase no es bíblica porque en Filipenses 2:12 y 13 dice,&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Amados míos, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor (¡lévantate de la silla, la casa se está &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;incendiendo!) porque (no &amp;quot;a pesar de&amp;quot; sino &amp;quot;porque&amp;quot;) Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;el hacer, para su beneplácito. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es un gran ''incentivo,'' no un desánimo, que todos nuestros esfuerzos para hacer lo correcto es la obra del Dios todopoderoso dentro de nosotros. Por lo menos para mí mismo, cuando las cosas se presentan difíciles, me da mucho ánimo que cualquier esfuerzo que haga para hacer bien as un señal de la misericordia de Dios obrando en mí. El que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado&amp;quot; (1 Pedro 4:11). ¡Gloria a Dios!&amp;lt;br&amp;gt;'''5. Agradecer '''&amp;lt;br&amp;gt;La última medida en andar por el Espíritu es agradecer a Dios por cualquiera virtud realizada o cualquier buen acto desempeñado. Si sin el Espíritu no podemos hacer nada correcto, entonces debemos no solamente pedir su autorización sino también agradecerle cuando lo hagamos. Solamente un ejemplo de 2 Corintios 8:16: Pablo dice, &amp;quot;Pero gracias a Dios que pone la misma solicitud por vosotros en el corazón de Tito.&amp;quot; Tito amaba a los Corintios. ¿De dónde vino? Dios lo puso en su corazón. Fue un fruto del Espíritu. ¿Entonces que hace Pablo? Agradece a Dios. Y Tito lo debe hacer, también. ¡Gracias a Dios que pone amor en nuestros corazones!&amp;lt;br&amp;gt;&amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.&amp;quot; Admitamos del corazón que no podemos gustar a Dios sin la autorización constante del Espíritu. Oremos por esa autorización.&amp;amp;nbsp;Tengamos confianza en la promesa y el poder del Espíritu para darnos esa autorización. Entonces hagamos lo que sabemos es correcto. Y después de hacerlo, digamos con todos los santos, &amp;quot;No yo, sino el Espíritu de Cristo en mí.&amp;quot; ¡Gracias a Dios! ¡Gloria a Dios para siempre jamás! Amen.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 25 Oct 2020 22:12:40 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</comments>		</item>
		<item>
			<title>Andemos por el Espíritu</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Let Us Walk by the Spirit}}&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Gálatas 5:25'''&amp;lt;br&amp;gt;Este es la segundo de una serie de mensajes sobre el Espíritu Santo. La semana pasada tratamos la causa del nuevo nacimiento. Argumenté, usando el pasaje Juan 3:5-8, que la naturaleza humana, con la cual todos nacemos, no entrará en el reino de Dios sin cambiar. Se llama este cambio nacer de nuevo, y lo que significa esto es que el Espíritu de Dios crea algo nuevo; nos quita el corazón de piedra que se rebela contra Dios, y nos da un corazón nuevo que tiene fe en Dios y que sigue su camino; o, en otras palabras, el Espíritu Santo se establece como el nuevo y predominante principio de nuestra vida. &amp;quot;Lo que es nacido del Espíritu, espíritu es&amp;quot;. Es decir, lo procreado del Espíritu tiene la naturaleza del Espíritu, se impregna del carácter del Espíritu, es animado por el Espíritu. Ese cambio se debe completamente a la obra de gracia libre del Espíritu, antes que a algún acto de fe redentor de nuestra parte. El nuevo nacimiento no es por nuestra fe; por el contario, nuestra fe es por el nuevo nacimiento. &amp;quot;Nadie puede venir [al Hijo] si no se lo ha concedido el Padre&amp;quot; (Juan 6:65). Por lo tanto, la vida que tenemos en Cristo se debe completamente a la obra del Espíritu de Dios, y no tenemos causa de ser vanagloriosos de ninguna forma. Vivimos por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y ahora qué? Gálatas 5:25 declara concisamente cuál debe ser nuestro próximo paso. &amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu&amp;quot;. Pablo está completamente de acuerdo con Jesucristo en que es por la obra del Espíritu Santo que hemos recibido vida nueva. &amp;quot;Aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, Dios ''nos dio vida'' juntamente con Cristo. . . …Porque somos hechura suya, ''creados'' en Cristo Jesús&amp;quot; (Efesios 2:5, 10; Colosenses 2:13). Así como dijo una vez Dios: &amp;quot;Sea la luz&amp;quot;, y hubo luz, también &amp;quot;es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo&amp;quot; (2 Corintios 4:6). Pablo, en Gálatas 5:25, hace una deducción sobre cómo empezó nuestra vida nueva en Cristo: si empezó con el Espíritu, entonces toda nuestra vida subsiguiente debe ser llevada a cabo por el Espíritu (véase Gálatas 3:1-5). Si nuestra vida espiritual llegó a ser por el libre y soberano poder del Espíritu, entonces se debe vivir la vida nueva por ese mismo libre y soberano poder. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; significa que debemos hacer todo lo que hacemos cada día por el Espíritu, vivir cada detalle de nuestra vida, desde despertarnos en la mañana hasta dormirnos en la noche, por el poder autorizante del Espíritu. ¿Pero qué significa eso, en términos prácticos? ¿Cómo podemos &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;?&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Observemos unas cosas en el contexto inmediato de Gálatas 5. Luego observaremos otros versículos para contestar esta pregunta de la forma más completa posible. Concluiré con la descripción cinco cosas que se necesitan para andar por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo podemos andar por el Espíritu?'''&amp;lt;br&amp;gt;La frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; aparece no solamente en el versículo 25, sino también en el versículo 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne&amp;quot;. Así aquí vemos lo opuesto de andar por el Espíritu, a saber, ceder frente a los deseos de la carne. Recuerden que la &amp;quot;carne&amp;quot; es la vieja naturaleza ordinaria a la que no le gustan las cosas de Dios y prefiere obtener satisfacción de la independencia, el poder, el prestigio y los placeres mundanos. Cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; no estamos controlados por esos deseos. Esto es lo que significa el versículo 17: la carne produce un tipo de deseo, y el Espíritu produce otro, y se oponen. ''Andar por el Espíritu es lo que hacemos cuando los deseos producidos por el Espíritu son más fuertes que los producidos por la carne''. Esto significa que &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; no es algo que hacemos para obtener ayuda del Espíritu, sino que, como indica la frase, es algo que hacemos por la autorización del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la larga, todas las buenas tendencias, preferencias o deseos que tenemos son dados por el Espíritu Santo. Aparte del Espíritu somos mera carne, y como dijo Pablo en Romanos 7:18: &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno&amp;quot;. Aparte de las influencias benévolas del Espíritu Santo, ninguna de nuestras tendencias o deseos es santo ni bueno, &amp;quot;ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo&amp;quot; (Romanos 8:7). El nuevo nacimiento es la llegada a nuestra vida del Espíritu Santo para la creación de un nuevo conjunto de deseos, amores y anhelos. Y, cuando esos deseos son más fuertes que los deseos contarios de la carne, ''entonces'' estamos &amp;quot;andando por el Espíritu&amp;quot;, porque siempre actuamos según nuestros deseos más fuertes.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; es algo que el Espíritu Santo nos autoriza hacer produciendo en nosotros deseos sólidos que son de acuerdo con la voluntad de Dios. Esto es lo que Dios dijo que haría, en Ezequiel 36: 26,27:&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. . .&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;Pondré dentro de vosotros mi espíritu y ''haré que andéis ''en mis estatutos, y que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; experimentamos el cumplimiento de esta profecía. El Espíritu Santo produce en nosotros el deseo de seguir el camino de Dios, lo cual es más fuerte que nuestro deseo carnal, y así nos lleva a seguir los preceptos de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Guiado por el Espíritu y no bajo la Ley'''&amp;lt;br&amp;gt;Eso entonces explica las dos secciones del próximo verso en Gálatas 5, verso 18: &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.&amp;quot; Considerando lo que hemos visto, es fácil de entender como Pablo podía cambiar de la frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; en verso 16, a &amp;quot;''ser guiado'' por el Espíritu&amp;quot; en verso 18. La frase &amp;quot;ser guiado por el Espíritu,&amp;quot; simplemente hace más concreto la iniciativa del Espíritu en la vida cristiana. Nosotros no lo guiamos; él nos guía a nosotros. Nos está guiando por los deseos más fuertes que nos despierta por dentro. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; y ser &amp;quot;guiado por el Espíritu&amp;quot; se refieren a la misma cosa. &amp;quot;Ser guiado por el Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; enfatiza nuestro comportamiento resultante. El Espíritu nos guía creando el deseo de obedecer al Dios, y andamos cumpliendo esos deseos en acción.&amp;lt;br&amp;gt;Esto explica, entonces, porque no estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot; como dice el verso 18. &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu (ej., guiado por él a obeceder la ley), no estáis bajo la ley.&amp;quot; No estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot; en dos sentidos. En primer lugar, no estamos bajo la condemnación de la ley porque estamos cumpliendo el requisito justo de la ley. Eso es lo que quería decir Pablo en Romanos 8:4 cuando dijo que Cristo se murió &amp;quot;para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, ''sino conforme al Espíritu''.&amp;quot; Cuando andamos por el Espíritu, cumplimos con el requisito básico de la ley y por eso no estamos bajo de su condemnación. El según sentido por lo cual no estamos bajo de la ley cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; o somos &amp;quot;guiados por el Espíritu&amp;quot; es que no pasamos estracheces ni sentimos la carga de la ley demandándonos lo que no deseamos hacer. Cuando el Espíritu nos guía&amp;amp;nbsp;produciendo al dentro deseos píos, entonces el mando de Dios no es una carga sino una alegría. Así de esta manera también, andar por el Espíritu nos libera de estar bajo de la ley. &amp;quot;Donde está el Espíritu del Señor, hay libertad&amp;quot; (2 Corintios 3:17).&amp;lt;br&amp;gt;'''Obras de la carne y el fruto del Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;Si leemos los versos 19-24 que siguen, encontramos otra expresión sobre el Espíritu que confirme y amplia lo que hemos visto hasta el momento sobre &amp;quot;andar por el Espíritu.&amp;quot; En estos versos Pablo contrasta las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; (19-21) con el &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; (22-23). El opuesto de hacer las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; es &amp;quot;dando el fruto del Espíritu.&amp;quot; Esto es precisamente el mismo contraste que vimos en el verso 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne.&amp;quot; Hacemos las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; cuando &amp;quot;cumplimos el deseo de la carne.&amp;quot; El &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; es lo que aparece en nuestra vida cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu.&amp;quot; Por lo tanto lo que tenemos en estos versos son tres imagenes de la obra del Espíritu en nuestra vida: &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; en verso 16, &amp;quot;ser guiado por el Espíritu&amp;quot; en verso 18, y dar &amp;quot;el fruto del Espíritu&amp;quot; en verso 22.&amp;lt;br&amp;gt;¿Por qué se refiere Pablo al &amp;quot;''fruto ''del Espíritu&amp;quot; en vez de las &amp;quot;obras del Espíritu&amp;quot; para corresponder a las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot;? Dado lo que hemos visto hasta el momento, creo que es porque Pablo no quiere dar la impresión que lo que produce el Espíritu es ''nuestra obra.'' No es''nuestra obra''; es ''el fruto suyo'' . Lo que hacemos cuando andamos por el Espíritu es simplemente cumplir con los deseos producidos por el Espíritu. ¿Y qué mejor manera hay para describir la facilidad de seguir nuestros deseos más fuertes que decir que es como tener el fruto del Espíritu escaparse de nuestras acciones y actitudes? Por lo tanto, así como la frase &amp;quot;guiado por el Espíritu,&amp;quot; la frase &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu en cumplir con la ley de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;'''Ame a su vecino'''&amp;lt;br&amp;gt;La última cosa que queremos notar en estos versos sobre &amp;quot;andando por el Espíritu&amp;quot; es que básicamente se refiere a un tipo de comportamiento: comportamiento amable. La primera cosa que se menciona sobre el fruto del Espíritu en verso 22 es el amor. Esto se enfatiza aún más en los versos 13 y 14:&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;sino servíos por ''amor ''los unos a los otros. Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: &amp;quot;Amarás a tu &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; projimo como a ti mismo.&amp;quot; &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así como las obras de la carne y el fruto del Espíritu se contrastan en versos 19-23, también ceder a la carne y servirse por el amor se contrastan in versos 13 y 14. Esto demuestra que el ''amor ''es el estilo de vida que abarca todo para la persona que da el fruto del Espíritu, es guiado por el Espíritu, y anda por el Espíritu. Esto es confirmado por la referencia a la ley en verso 14 y en verso 18. En verso 18, &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.&amp;quot; En verso 14, &amp;quot;Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO.&amp;quot; Por lo tanto, amar al prójimo y ser guiado por el Espíritu (o andar por el Espíritu) son casi sinóminos.&amp;lt;br&amp;gt;Casi. Pero hay una diferencia decisivo que nos debe hacer agradecidos que Pablo nos enseñó sobre el Espíritu Santo. Si lo único que jamás nos dijeron fue &amp;quot;Ame a su prójimo,&amp;quot; probablemente hubiéramos tratado de hacerlo nuestros mismos y&amp;amp;nbsp;convertido el amor en una obra de la carne. Sabemos que esto ocurre porque en 1 Corintios 13:3 Pablo nos dice:&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; de nada me aprovecha.&amp;lt;br&amp;gt;¡Nada! Escucha detenidamente. Esto es totalmente importante para su vida. Pero es entendido por poquísimos. Es posible emprender los actos de sacrificio más grandes y aún no gustar a Dios. Regalar todos los bienes y su propria vida también, y no llegar a ser nada en los ojos de Dios. Es posible ser exaltado por el mundo como el filántrope más grande o el mártir más devoto y aún no gustar a Dios. ¿Por qué? ¡Porque lo que le gusta a Dios es andar ''por el Espíritu ''y ser guiado ''por el Espíritu ''y dar el fruto ''del Espíritu''! El gran problema en la vida cristiana moderna no es aprender las cosas correctas que hacer sino aprender ''como'' hacer las cosas correctas. El problema no es descubrir como parece el amor, sino descubrir ''como'' amar por el Espíritu. Para Pablo, si llegamos a la vida por la obra libre y soberano del Espíritu, es crucial que aprendamos andar por la obra libre y soberano del Espíritu. En vista de la soberanía del Espíritu que nos guía para donde dispone por los deseos más fuertes que crea dentro de nosotros, ¿qué debemos hacer? ¿Qué, muy prácticamente, está involucrado en obedecer el mando, &amp;quot;Anda por el Espíritu?&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt;'''Cinco medidas a tomar para andar por el Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;Déjame concluir mencionando cinco medidas que debemos tomar para que se puede decir verdaderamente que andamos por el Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Admitir &amp;lt;br&amp;gt;'''Primero, debemos admitir del corazón que somos incapaces de hacer el bien aparte de la autorización del Espíritu Santo. Como dijo Pablo en Romanos 7:18, &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno.&amp;quot; ¿Qué quería decir Jesús cuando dijo en Juan 15:5, Separados de mí nada podéis hacer?&amp;quot; Claro que podemos hacer algo sin Jesús: ¡podemos pecar! Pero eso es lo único que podemos hacer. Así, la primera medida de andar por el Espíritu es: admitir esta verdad y dejarlo tener su efecto devastador en nuestro orgullo. No podemos hacer nada que le gusta a Dios sin la autorización constante del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Orar &amp;lt;br&amp;gt;'''Segundo, ya que nos promete en Ezequiel 36:27 que Dios pondrá dentro de nosotros su Espíritu y hará que andemos en sus estatutos, ore que se lo hace por su tremendo poder. Muchos de ustedes conocen la experienca gloriosa y liberadora de tener un deseo irresistible para pecar vencido por un deseo nuevo y más fuerte para Dios y su camino. Y cuando mira atrás, ¿a quién atribuye Ud. ese deseo nuevo? ¿De dónde vino? Vino del Espíritu Santo misericordioso. Por lo tanto, déjanos orar como hizo Pablo en 1 Tesalonicenses 3:12 por ese fruto principal del Espíritu: &amp;quot;Y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos, como también nosotros lo hacemos para con vosotros.&amp;quot; Y oremos como hizo el escritor a los hebreos en Hebreos 13:21, &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y ahora que el Dios de paz . . os haga aptos en toda obra buena para hacer su voluntad, ''obrando El en nosotros'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; lo que es agradable delante de El mediante Jesucristo''. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si es solo Dios que hace en nosotros lo que es agradable delante de él, entonces sobretodo, debemos ''orar''. Crea en mí, o Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí (Salmos 51:10).&amp;lt;br&amp;gt;'''3. Tener fé '''&amp;lt;br&amp;gt;La tercera medida involucrado en andar por el Espíritu es ''la fé''. Debemos ''creer ''que ya que llegamos bajo del dominio misericordioso del Espíritu de Dios, &amp;quot;el pecado no tendrá dominio sobre nosotros&amp;quot; (Romanos 6:14). Esta confidencia es lo que trataba decir Pablo cuando dijo &amp;quot;nos consideramos muertos para el pecado, pero vivos para Dios&amp;quot; (Romanos 6:11). Simplemente contamos con el hecho que el Espíritu que nos hizo vivos cuando estábamos muertos en pecado desea que seamos santos y tiene el poder para lograr lo que desea. Tal vez recuerda que en uno de mis sermones sobre la oración, dije que una de las cosas para que nosotros los creyentes podemos orar con''fé absoluta'' que Dios la hará es nuestra santificación, la cual es el mismo que ser guiado por el Espíritu. Podemos hacer esto porque sabemos que Dios causará que sus hijos sean guiados por el Espíritu. Y lo sabemos por causa del verso Romanos 8:14, donde dice Pablo que no puede ser hijo de Dios a menos que es guiado por el Espíritu. &amp;quot;Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.&amp;quot; Si Ud. es hijo de Dios, tiene una promesa sólida e inquebrantable que Dios le dará el triunfo sobre los deseos poderosos de la carne. Una palabra de aviso: No prejuzgue la coordinación de la obra del Espíritu Santo. Por qué libera a una persona en una noche pero trae otra a la libertad tras de meses de lucha es un misterio oculto de nuestros ojos por ahora. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4. Actuar &amp;lt;br&amp;gt;'''Después de admitir su impotencia sin Él, orado por su autorización, y tenido fé que le liberará, la cuarta medida en andar por el Espíritu es actuar en la manera que sabe es la correcta. Aviso: esto no es la medida número uno. Si fuera la medida número uno, todas nuestras acciones serían obras de la carne, y no fruto del Espíritu. Solamente después de haber pedido la autorización del Espíritu y habernos metido con confidencia en su promesa y poder para trabajar dentro de nosotros, trabajaremos con todas nuestras fuerzas. Solamente cuando actuamos con preparación espiritual, podremos decir con Pablo en 1 Corintios 15:10,&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana. Antes bien he trabajado mucho más &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; que todos ellos, ''aunque no yo, sino la gracia de Dios ''en mí. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O en Gálatas 2:20, &amp;quot;Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí&amp;quot; (ve también Romanas 15:18, 19). Una persona que ha admitido su impotencia, orado por la autorización de Dios para hacer bien, y cedado su mismo con confidencia a la soberanía del Espíritu Santo tiene este incentivo asombroso para hacer rectitud, a saber, la confidencia que, no importa el acto recto que haga, es el Dios todopoderoso quien trabaja en él, dándole el deseo y el poder para hacerlo. Es un señal de prejuicio precipitado cuando una persona dice, &amp;quot;Pues, si el Espíritu es soberano y yo no puedo hacer bien sin su autorización, más vale que me quede aquí haciendo nada. Hay dos cosas equivocadas en esa frase: es autocontradictioria, y no es bíblica. Es contradictorio decir, &amp;quot;Que me quede aquí haciendo nada.&amp;quot; Si escoja sentarse en su silla mientras que la casa se incendia, ha escogido hacer algo, tanto como la persona que escoge levantarse y salvarse a su mismo y a los otros. ¿Por qué pensaría que una alternativa es más inconsistente con la soberanía de Dios que la otra? Además, tal frase no es bíblica porque en Filipenses 2:12 y 13 dice,&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Amados míos, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor (¡lévantate de la silla, la casa se está &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;incendiendo!) porque (no &amp;quot;a pesar de&amp;quot; sino &amp;quot;porque&amp;quot;) Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;el hacer, para su beneplácito. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es un gran ''incentivo,'' no un desánimo, que todos nuestros esfuerzos para hacer lo correcto es la obra del Dios todopoderoso dentro de nosotros. Por lo menos para mí mismo, cuando las cosas se presentan difíciles, me da mucho ánimo que cualquier esfuerzo que haga para hacer bien as un señal de la misericordia de Dios obrando en mí. El que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado&amp;quot; (1 Pedro 4:11). ¡Gloria a Dios!&amp;lt;br&amp;gt;'''5. Agradecer '''&amp;lt;br&amp;gt;La última medida en andar por el Espíritu es agradecer a Dios por cualquiera virtud realizada o cualquier buen acto desempeñado. Si sin el Espíritu no podemos hacer nada correcto, entonces debemos no solamente pedir su autorización sino también agradecerle cuando lo hagamos. Solamente un ejemplo de 2 Corintios 8:16: Pablo dice, &amp;quot;Pero gracias a Dios que pone la misma solicitud por vosotros en el corazón de Tito.&amp;quot; Tito amaba a los Corintios. ¿De dónde vino? Dios lo puso en su corazón. Fue un fruto del Espíritu. ¿Entonces que hace Pablo? Agradece a Dios. Y Tito lo debe hacer, también. ¡Gracias a Dios que pone amor en nuestros corazones!&amp;lt;br&amp;gt;&amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.&amp;quot; Admitamos del corazón que no podemos gustar a Dios sin la autorización constante del Espíritu. Oremos por esa autorización.&amp;amp;nbsp;Tengamos confianza en la promesa y el poder del Espíritu para darnos esa autorización. Entonces hagamos lo que sabemos es correcto. Y después de hacerlo, digamos con todos los santos, &amp;quot;No yo, sino el Espíritu de Cristo en mí.&amp;quot; ¡Gracias a Dios! ¡Gloria a Dios para siempre jamás! Amen.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 25 Oct 2020 21:41:21 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</comments>		</item>
		<item>
			<title>Andemos por el Espíritu</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | Let Us Walk by the Spirit}}&amp;amp;nbsp; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Gálatas 5:25'''&amp;lt;br&amp;gt;Este es la segundo de una serie de mensajes sobre el Espíritu Santo. La semana pasada tratamos la causa del nuevo nacimiento. Argumenté, usando el pasaje Juan 3:5-8, que la naturaleza humana, con la cual todos nacemos, no entrará en el reino de Dios sin cambiar. Se llama este cambio nacer de nuevo, y lo que significa esto es que el Espíritu de Dios crea algo nuevo; nos quita el corazón de piedra que se rebela contra Dios, y nos da un corazón nuevo que tiene fe en Dios y que sigue su camino; o, en otras palabras, el Espíritu Santo se establece como el nuevo y predominante principio de nuestra vida. &amp;quot;Lo que es nacido del Espíritu, espíritu es&amp;quot;. Es decir, lo procreado del Espíritu tiene la naturaleza del Espíritu, se impregna del carácter del Espíritu, es animado por el Espíritu. Ese cambio se debe completamente a la obra de gracia libre del Espíritu, antes que a algún acto de fe redentor de nuestra parte. El nuevo nacimiento no es por nuestra fe; por el contario, nuestra fe es por el nuevo nacimiento. &amp;quot;Nadie puede venir [al Hijo] si no se lo ha concedido el Padre&amp;quot; (Juan 6:65). Por lo tanto, la vida que tenemos en Cristo se debe completamente a la obra del Espíritu de Dios, y no tenemos causa de ser vanagloriosos de ninguna forma. Vivimos por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Y ahora qué? Gálatas 5:25 declara concisamente lo que debe ser nuestro próximo paso. &amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.&amp;quot; Pablo está completamente de acuerdo con Jesucristo que es por la obra del Espíritu Santo que hemos recibido vida nueva. &amp;quot;Aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, Dios ''nos dio vida'' juntamente con Cristo. . . …Porque somos hechura suya, ''creados ''en Cristo Jesús (Efesios 2:5, 10; Colosenses 2:13). Así como dijo una vez Dios, &amp;quot;Sea la luz,&amp;quot; y hubo luz, también &amp;quot;es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo.&amp;quot; (2 Corintios 4:6). Pablo, en Gálatas 5:25, saca una deducción sobre cómo empezó nuestra vida nueva en Cristo: si empezó con el Espíritu, entonces toda nuestra vida subsiguiente debe ser llevado a cabo por el Espíritu (vea Gálatas 3:1-5). Si nuestra vida espiritual llegó a ser por el libre y soberano poder del Espíritu, entonces se debe vivir la vida nueva por este mismo libre y soberano poder. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; significa que debemos hacer todo lo que hacemos cada día por el Espíritu; vivir cada detalle de nuestra vida, desde desperatarnos en la mañana hasta dormirnos en la noche, por el poder autorizante del Espíritu. ¿Pero qué significa eso, en términos prácticos? ¿Cómo podemos &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot;?&amp;lt;br&amp;gt;Observemos unas cosas en el contexto inmediato de Gálatos 5 y combinarlas con otras Escrituras para contestar esta pregunta tan completamente como posible. Concluiré por describir cinco cosas que se necesita para andar por el Espíritu.&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo podemos andar por el Espíritu?'''&amp;lt;br&amp;gt;La frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; ocurre no solamente en verso 25 sino también en verso 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne.&amp;quot; Así aquí vemos el opuesto de andar por el Espíritu, a saber, ceder frente a los deseos de la carne. Recuerden que la &amp;quot;carne&amp;quot; es la vieja naturaleza ordinaria a que no le gustan las cosas de Dios y prefiere obtener satisfacción por independencia, poder, prestigio, y placeres materiales. Cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu,&amp;quot; no estamos controlados por esos deseos. Esto es lo que significa verso 17: la carne produce un tipo de deseo, y el Espíritu produce otro, y se oponen. ''Andar por el Espíritu es lo que hacemos cuando los deseos producidos por el Espíritu son más fuertes que los producidos por la carne.'' Esto significa que &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; no es algo que hacemos para obtener ayuda del Espíritu, sino que, así como implica la frase, es algo que hacemos por la autorización del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A la larga, todas las buenas tendencias o preferencias o deseos que tenemos son dados por el Espíritu Santo. Aparte del Espíritu somos mera carne. Y como dijo Pablo en Romanos 7:18, &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno.&amp;quot; Aparte de las influencias benévolas del Espíritu Santo, ninguna de nuestras tendencias o deseos es santo ni bueno, &amp;quot;ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo&amp;quot; (Romanos 8:7). El nuevo nacimiento entra en nuestra vida por el Espíritu Santo para crear una nueva colección de deseos y amores y anhelos. Y cuando estos deseos son más fuertes que los deseos contarios de la carne, ''entonces'' estamos &amp;quot;andando por el Espíritu.&amp;quot; Porque siempre actuamos según nuestros deseos más fuertes.&amp;lt;br&amp;gt;Por lo tanto, &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; es algo que el Espíritu Santo nos autoriza hacer produciendo al dentro los deseos que son de acuerdo con la voluntad de Dios. Esto es lo que dijo que haría Dios en Ezequiel 36: 26,27:&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. . .&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;Pondré dentro de vosotros mi espíritu y ''haré que andéis ''en mis estatutos, y que cumpláis cuidadosamente mis ordenanzas.&amp;lt;br&amp;gt;Así cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu,&amp;quot; experimentamos el cumplimiento de esta profecía. El Espíritu Santo produce al dentro de nosotros el deseo de seguir el camino de Dios, lo cual es más fuerte que nuestro deseo carnal, y así nos causa seguir los preceptos de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;'''Guiado por el Espíritu y no bajo la Ley'''&amp;lt;br&amp;gt;Eso entonces explica las dos secciones del próximo verso en Gálatas 5, verso 18: &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.&amp;quot; Considerando lo que hemos visto, es fácil de entender como Pablo podía cambiar de la frase &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; en verso 16, a &amp;quot;''ser guiado'' por el Espíritu&amp;quot; en verso 18. La frase &amp;quot;ser guiado por el Espíritu,&amp;quot; simplemente hace más concreto la iniciativa del Espíritu en la vida cristiana. Nosotros no lo guiamos; él nos guía a nosotros. Nos está guiando por los deseos más fuertes que nos despierta por dentro. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; y ser &amp;quot;guiado por el Espíritu&amp;quot; se refieren a la misma cosa. &amp;quot;Ser guiado por el Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu. &amp;quot;Andar por el Espíritu&amp;quot; enfatiza nuestro comportamiento resultante. El Espíritu nos guía creando el deseo de obedecer al Dios, y andamos cumpliendo esos deseos en acción.&amp;lt;br&amp;gt;Esto explica, entonces, porque no estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot; como dice el verso 18. &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu (ej., guiado por él a obeceder la ley), no estáis bajo la ley.&amp;quot; No estamos &amp;quot;bajo la ley&amp;quot; en dos sentidos. En primer lugar, no estamos bajo la condemnación de la ley porque estamos cumpliendo el requisito justo de la ley. Eso es lo que quería decir Pablo en Romanos 8:4 cuando dijo que Cristo se murió &amp;quot;para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, ''sino conforme al Espíritu''.&amp;quot; Cuando andamos por el Espíritu, cumplimos con el requisito básico de la ley y por eso no estamos bajo de su condemnación. El según sentido por lo cual no estamos bajo de la ley cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu&amp;quot; o somos &amp;quot;guiados por el Espíritu&amp;quot; es que no pasamos estracheces ni sentimos la carga de la ley demandándonos lo que no deseamos hacer. Cuando el Espíritu nos guía&amp;amp;nbsp;produciendo al dentro deseos píos, entonces el mando de Dios no es una carga sino una alegría. Así de esta manera también, andar por el Espíritu nos libera de estar bajo de la ley. &amp;quot;Donde está el Espíritu del Señor, hay libertad&amp;quot; (2 Corintios 3:17).&amp;lt;br&amp;gt;'''Obras de la carne y el fruto del Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;Si leemos los versos 19-24 que siguen, encontramos otra expresión sobre el Espíritu que confirme y amplia lo que hemos visto hasta el momento sobre &amp;quot;andar por el Espíritu.&amp;quot; En estos versos Pablo contrasta las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; (19-21) con el &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; (22-23). El opuesto de hacer las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; es &amp;quot;dando el fruto del Espíritu.&amp;quot; Esto es precisamente el mismo contraste que vimos en el verso 16: &amp;quot;Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne.&amp;quot; Hacemos las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot; cuando &amp;quot;cumplimos el deseo de la carne.&amp;quot; El &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; es lo que aparece en nuestra vida cuando &amp;quot;andamos por el Espíritu.&amp;quot; Por lo tanto lo que tenemos en estos versos son tres imagenes de la obra del Espíritu en nuestra vida: &amp;quot;andar por el Espíritu&amp;quot; en verso 16, &amp;quot;ser guiado por el Espíritu&amp;quot; en verso 18, y dar &amp;quot;el fruto del Espíritu&amp;quot; en verso 22.&amp;lt;br&amp;gt;¿Por qué se refiere Pablo al &amp;quot;''fruto ''del Espíritu&amp;quot; en vez de las &amp;quot;obras del Espíritu&amp;quot; para corresponder a las &amp;quot;obras de la carne&amp;quot;? Dado lo que hemos visto hasta el momento, creo que es porque Pablo no quiere dar la impresión que lo que produce el Espíritu es ''nuestra obra.'' No es''nuestra obra''; es ''el fruto suyo'' . Lo que hacemos cuando andamos por el Espíritu es simplemente cumplir con los deseos producidos por el Espíritu. ¿Y qué mejor manera hay para describir la facilidad de seguir nuestros deseos más fuertes que decir que es como tener el fruto del Espíritu escaparse de nuestras acciones y actitudes? Por lo tanto, así como la frase &amp;quot;guiado por el Espíritu,&amp;quot; la frase &amp;quot;fruto del Espíritu&amp;quot; enfatiza la iniciativa y la autorización del Espíritu en cumplir con la ley de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;'''Ame a su vecino'''&amp;lt;br&amp;gt;La última cosa que queremos notar en estos versos sobre &amp;quot;andando por el Espíritu&amp;quot; es que básicamente se refiere a un tipo de comportamiento: comportamiento amable. La primera cosa que se menciona sobre el fruto del Espíritu en verso 22 es el amor. Esto se enfatiza aún más en los versos 13 y 14:&amp;lt;br&amp;gt;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;sino servíos por ''amor ''los unos a los otros. Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: &amp;quot;Amarás a tu &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; projimo como a ti mismo.&amp;quot; &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así como las obras de la carne y el fruto del Espíritu se contrastan en versos 19-23, también ceder a la carne y servirse por el amor se contrastan in versos 13 y 14. Esto demuestra que el ''amor ''es el estilo de vida que abarca todo para la persona que da el fruto del Espíritu, es guiado por el Espíritu, y anda por el Espíritu. Esto es confirmado por la referencia a la ley en verso 14 y en verso 18. En verso 18, &amp;quot;Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.&amp;quot; En verso 14, &amp;quot;Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO.&amp;quot; Por lo tanto, amar al prójimo y ser guiado por el Espíritu (o andar por el Espíritu) son casi sinóminos.&amp;lt;br&amp;gt;Casi. Pero hay una diferencia decisivo que nos debe hacer agradecidos que Pablo nos enseñó sobre el Espíritu Santo. Si lo único que jamás nos dijeron fue &amp;quot;Ame a su prójimo,&amp;quot; probablemente hubiéramos tratado de hacerlo nuestros mismos y&amp;amp;nbsp;convertido el amor en una obra de la carne. Sabemos que esto ocurre porque en 1 Corintios 13:3 Pablo nos dice:&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; de nada me aprovecha.&amp;lt;br&amp;gt;¡Nada! Escucha detenidamente. Esto es totalmente importante para su vida. Pero es entendido por poquísimos. Es posible emprender los actos de sacrificio más grandes y aún no gustar a Dios. Regalar todos los bienes y su propria vida también, y no llegar a ser nada en los ojos de Dios. Es posible ser exaltado por el mundo como el filántrope más grande o el mártir más devoto y aún no gustar a Dios. ¿Por qué? ¡Porque lo que le gusta a Dios es andar ''por el Espíritu ''y ser guiado ''por el Espíritu ''y dar el fruto ''del Espíritu''! El gran problema en la vida cristiana moderna no es aprender las cosas correctas que hacer sino aprender ''como'' hacer las cosas correctas. El problema no es descubrir como parece el amor, sino descubrir ''como'' amar por el Espíritu. Para Pablo, si llegamos a la vida por la obra libre y soberano del Espíritu, es crucial que aprendamos andar por la obra libre y soberano del Espíritu. En vista de la soberanía del Espíritu que nos guía para donde dispone por los deseos más fuertes que crea dentro de nosotros, ¿qué debemos hacer? ¿Qué, muy prácticamente, está involucrado en obedecer el mando, &amp;quot;Anda por el Espíritu?&amp;quot;&amp;lt;br&amp;gt;'''Cinco medidas a tomar para andar por el Espíritu'''&amp;lt;br&amp;gt;Déjame concluir mencionando cinco medidas que debemos tomar para que se puede decir verdaderamente que andamos por el Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Admitir &amp;lt;br&amp;gt;'''Primero, debemos admitir del corazón que somos incapaces de hacer el bien aparte de la autorización del Espíritu Santo. Como dijo Pablo en Romanos 7:18, &amp;quot;Yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno.&amp;quot; ¿Qué quería decir Jesús cuando dijo en Juan 15:5, Separados de mí nada podéis hacer?&amp;quot; Claro que podemos hacer algo sin Jesús: ¡podemos pecar! Pero eso es lo único que podemos hacer. Así, la primera medida de andar por el Espíritu es: admitir esta verdad y dejarlo tener su efecto devastador en nuestro orgullo. No podemos hacer nada que le gusta a Dios sin la autorización constante del Espíritu. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Orar &amp;lt;br&amp;gt;'''Segundo, ya que nos promete en Ezequiel 36:27 que Dios pondrá dentro de nosotros su Espíritu y hará que andemos en sus estatutos, ore que se lo hace por su tremendo poder. Muchos de ustedes conocen la experienca gloriosa y liberadora de tener un deseo irresistible para pecar vencido por un deseo nuevo y más fuerte para Dios y su camino. Y cuando mira atrás, ¿a quién atribuye Ud. ese deseo nuevo? ¿De dónde vino? Vino del Espíritu Santo misericordioso. Por lo tanto, déjanos orar como hizo Pablo en 1 Tesalonicenses 3:12 por ese fruto principal del Espíritu: &amp;quot;Y que el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros, y para con todos, como también nosotros lo hacemos para con vosotros.&amp;quot; Y oremos como hizo el escritor a los hebreos en Hebreos 13:21, &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Y ahora que el Dios de paz . . os haga aptos en toda obra buena para hacer su voluntad, ''obrando El en nosotros'' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; lo que es agradable delante de El mediante Jesucristo''. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si es solo Dios que hace en nosotros lo que es agradable delante de él, entonces sobretodo, debemos ''orar''. Crea en mí, o Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí (Salmos 51:10).&amp;lt;br&amp;gt;'''3. Tener fé '''&amp;lt;br&amp;gt;La tercera medida involucrado en andar por el Espíritu es ''la fé''. Debemos ''creer ''que ya que llegamos bajo del dominio misericordioso del Espíritu de Dios, &amp;quot;el pecado no tendrá dominio sobre nosotros&amp;quot; (Romanos 6:14). Esta confidencia es lo que trataba decir Pablo cuando dijo &amp;quot;nos consideramos muertos para el pecado, pero vivos para Dios&amp;quot; (Romanos 6:11). Simplemente contamos con el hecho que el Espíritu que nos hizo vivos cuando estábamos muertos en pecado desea que seamos santos y tiene el poder para lograr lo que desea. Tal vez recuerda que en uno de mis sermones sobre la oración, dije que una de las cosas para que nosotros los creyentes podemos orar con''fé absoluta'' que Dios la hará es nuestra santificación, la cual es el mismo que ser guiado por el Espíritu. Podemos hacer esto porque sabemos que Dios causará que sus hijos sean guiados por el Espíritu. Y lo sabemos por causa del verso Romanos 8:14, donde dice Pablo que no puede ser hijo de Dios a menos que es guiado por el Espíritu. &amp;quot;Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.&amp;quot; Si Ud. es hijo de Dios, tiene una promesa sólida e inquebrantable que Dios le dará el triunfo sobre los deseos poderosos de la carne. Una palabra de aviso: No prejuzgue la coordinación de la obra del Espíritu Santo. Por qué libera a una persona en una noche pero trae otra a la libertad tras de meses de lucha es un misterio oculto de nuestros ojos por ahora. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''4. Actuar &amp;lt;br&amp;gt;'''Después de admitir su impotencia sin Él, orado por su autorización, y tenido fé que le liberará, la cuarta medida en andar por el Espíritu es actuar en la manera que sabe es la correcta. Aviso: esto no es la medida número uno. Si fuera la medida número uno, todas nuestras acciones serían obras de la carne, y no fruto del Espíritu. Solamente después de haber pedido la autorización del Espíritu y habernos metido con confidencia en su promesa y poder para trabajar dentro de nosotros, trabajaremos con todas nuestras fuerzas. Solamente cuando actuamos con preparación espiritual, podremos decir con Pablo en 1 Corintios 15:10,&amp;amp;nbsp;&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no resultó vana. Antes bien he trabajado mucho más &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; que todos ellos, ''aunque no yo, sino la gracia de Dios ''en mí. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O en Gálatas 2:20, &amp;quot;Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí&amp;quot; (ve también Romanas 15:18, 19). Una persona que ha admitido su impotencia, orado por la autorización de Dios para hacer bien, y cedado su mismo con confidencia a la soberanía del Espíritu Santo tiene este incentivo asombroso para hacer rectitud, a saber, la confidencia que, no importa el acto recto que haga, es el Dios todopoderoso quien trabaja en él, dándole el deseo y el poder para hacerlo. Es un señal de prejuicio precipitado cuando una persona dice, &amp;quot;Pues, si el Espíritu es soberano y yo no puedo hacer bien sin su autorización, más vale que me quede aquí haciendo nada. Hay dos cosas equivocadas en esa frase: es autocontradictioria, y no es bíblica. Es contradictorio decir, &amp;quot;Que me quede aquí haciendo nada.&amp;quot; Si escoja sentarse en su silla mientras que la casa se incendia, ha escogido hacer algo, tanto como la persona que escoge levantarse y salvarse a su mismo y a los otros. ¿Por qué pensaría que una alternativa es más inconsistente con la soberanía de Dios que la otra? Además, tal frase no es bíblica porque en Filipenses 2:12 y 13 dice,&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; Amados míos, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor (¡lévantate de la silla, la casa se está &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;incendiendo!) porque (no &amp;quot;a pesar de&amp;quot; sino &amp;quot;porque&amp;quot;) Dios es quien obra en vosotros tanto el querer como &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp;&amp;amp;nbsp; &amp;amp;nbsp;el hacer, para su beneplácito. &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es un gran ''incentivo,'' no un desánimo, que todos nuestros esfuerzos para hacer lo correcto es la obra del Dios todopoderoso dentro de nosotros. Por lo menos para mí mismo, cuando las cosas se presentan difíciles, me da mucho ánimo que cualquier esfuerzo que haga para hacer bien as un señal de la misericordia de Dios obrando en mí. El que sirve, que lo haga por la fortaleza que Dios da, para que en todo Dios sea glorificado&amp;quot; (1 Pedro 4:11). ¡Gloria a Dios!&amp;lt;br&amp;gt;'''5. Agradecer '''&amp;lt;br&amp;gt;La última medida en andar por el Espíritu es agradecer a Dios por cualquiera virtud realizada o cualquier buen acto desempeñado. Si sin el Espíritu no podemos hacer nada correcto, entonces debemos no solamente pedir su autorización sino también agradecerle cuando lo hagamos. Solamente un ejemplo de 2 Corintios 8:16: Pablo dice, &amp;quot;Pero gracias a Dios que pone la misma solicitud por vosotros en el corazón de Tito.&amp;quot; Tito amaba a los Corintios. ¿De dónde vino? Dios lo puso en su corazón. Fue un fruto del Espíritu. ¿Entonces que hace Pablo? Agradece a Dios. Y Tito lo debe hacer, también. ¡Gracias a Dios que pone amor en nuestros corazones!&amp;lt;br&amp;gt;&amp;quot;Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.&amp;quot; Admitamos del corazón que no podemos gustar a Dios sin la autorización constante del Espíritu. Oremos por esa autorización.&amp;amp;nbsp;Tengamos confianza en la promesa y el poder del Espíritu para darnos esa autorización. Entonces hagamos lo que sabemos es correcto. Y después de hacerlo, digamos con todos los santos, &amp;quot;No yo, sino el Espíritu de Cristo en mí.&amp;quot; ¡Gracias a Dios! ¡Gloria a Dios para siempre jamás! Amen.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 25 Oct 2020 20:53:36 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Andemos_por_el_Esp%C3%ADritu</comments>		</item>
		<item>
			<title>¿En algún momento es correcto enojarse con Dios?</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFEn_alg%C3%BAn_momento_es_correcto_enojarse_con_Dios%3F</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Is it Ever Right to Be Angry at God?}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hace poco me enteré de que cuando una persona usa las palabras &amp;quot;¿Es correcto enojarse con Dios?&amp;quot; podría estar formulado una pregunta muy diferente. Podría preguntar: &amp;quot;¿Es correcto expresar enojo contra Dios?&amp;quot;. No se trata de la misma pregunta y la respuesta no siempre es la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La pregunta suele surgir en momentos de gran sufrimiento y pérdida. La enfermedad amenaza con deshacer todos nuestros sueños. La muerte se lleva a un niño amado de la familia. El abandono totalmente inesperado y el divorcio sacuden los cimientos de nuestro mundo. En esos momentos la gente puede llegar a enojarse mucho, incluso con Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Es correcto? Para responder a esta pregunta podríamos, tal vez, preguntar a la persona enojada: &amp;quot;¿Es correcto siempre enojarse con Dios?&amp;quot;. En otras palabras, ¿puede una persona enojarse con Dios por todo motivo y aun así estar en lo cierto? ¿Fue correcto, por ejemplo, que Jonás se enojara con la misericordia de Dios en Nínive? &amp;quot;Entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo'' hizo... Pero ''esto'' desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó&amp;quot; (Jonás 3:10; 4:1). Supongo que la respuesta sería: &amp;quot;No, no debemos enojarnos con Dios por cualquier motivo&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero entonces nos preguntaríamos: &amp;quot;¿Con cuáles actos de Dios es correcto enojarse y con cuáles no?&amp;quot;. Ahora bien, esto es más difícil de responder. La verdad comienza a acercarse al corazón enojado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué pasa con las cosas que nos desagradan? ¿Son estas las acciones de Dios con las cuales es bueno enojarse? ¿Son las acciones de Dios las que nos hacen daño? &amp;quot;Yo hago morir y hago vivir. Yo hiero y yo sano, y no hay quien pueda librar de mi mano&amp;quot; (Deuteronomio 32:39). ¿Son estas las acciones que justifican nuestro enojo contra Dios? ¿O es Su elección permitir que el diablo nos hostigue y nos torture? &amp;quot;Y el SEÑOR dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; pero guarda su vida. Satanás salió de la presencia del SEÑOR, e hirió a Job con llagas malignas desde la planta del pie hasta la coronilla&amp;quot; (Job 2:6-7). ¿La decisión de Dios de permitir que Satanás nos hiera a nosotros y a nuestros hijos justifica nuestro enojo contra Él?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veámoslo desde el otro punto de vista. ¿Qué es el enojo? La definición común es: &amp;quot;Movimiento del ánimo que suscita ira contra alguien&amp;quot; (Real Academia Española), pero se puede decir que también podría suscitar ira contra algo. Una cosa o una persona pueden suscitar ira. La ira contra una cosa no contiene indignación ante una elección o una acción. Simplemente no nos gusta el efecto de la cosa: un embrague roto, un grano de arena que acaba de entrar en nuestro ojo o un chaparrón en nuestro día de campo. Pero cuando nos enojamos con una persona nos suscita ira la elección que hizo y la acción que realizó. El enojo con una persona siempre implica una fuerte desaprobación. Si nos enojamos con alguien, creemos que esa persona hizo algo que no debió haber hecho.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el motivo por el cual nunca es correcto enojarse con Dios. Está mal —siempre está mal— estar en contra de Dios por lo que hace y permite. &amp;quot;El Juez de toda la tierra, ¿no hará justicia?&amp;quot; (Génesis 18:25). Es arrogante que criaturas finitas y pecadoras estén en contra de Dios por lo que hace y permite. Podemos llorar por el dolor, podemos enojarnos con el pecado y Satanás, pero Dios hace solo lo que es correcto. &amp;quot;Sí, oh Señor Dios Todopoderoso, verdaderos y justos son tus juicios&amp;quot; (Apocalipsis 16:7).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, muchos de los que dicen que es correcto enojarse con Dios realmente quieren decir que es correcto expresar enojo contra Dios. Cuando me escuchan decir que está mal enojarse con Dios, piensan que quiero decir &amp;quot;guardarse los sentimientos y ser hipócrita&amp;quot;. Eso no es lo que quiero decir; lo que quiero decir es que siempre está mal estar en contra de Dios por cualquiera de sus juicios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero si experimentamos el sentimiento pecaminoso de la ira contra Dios, ¿entonces qué? ¿Vamos a sumar el pecado de la hipocresía al pecado de la ira? No. Si la sentimos, debemos confesarla a Dios. Él lo sabe de todos modos. Él ve nuestros corazones. Si el enojo contra Dios está en nuestro corazón, también podemos decírselo, y luego podemos decirle que nos arrepentimos y pedirle que nos ayude a dejarlo de lado por fe en Su bondad y sabiduría.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Jesús murió en la cruz por nuestros pecados, quitó para siempre la ira de Dios de nuestras vidas. La disposición de Dios hacia nosotros ahora es totalmente de misericordia, aun cuando es severa y disciplinaria (Romanos 8:1). Por lo tanto, los que están en Cristo deben alejarse absolutamente del terrible espectro del enojo contra Dios. Podemos llorar, en agonía: &amp;quot;Dios mío, Dios mío, ¿dónde estás?&amp;quot;, pero luego diremos: &amp;quot;En tu mano encomiendo mi espíritu&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Humildemente bajo la poderosa y misericordiosa Mano,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pastor John&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Citas bíblicas tomadas de LBLA.''&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 18 Sep 2017 16:40:34 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:%C2%BFEn_alg%C3%BAn_momento_es_correcto_enojarse_con_Dios%3F</comments>		</item>
		<item>
			<title>¿En algún momento es correcto enojarse con Dios?</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFEn_alg%C3%BAn_momento_es_correcto_enojarse_con_Dios%3F</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Is it Ever Right to Be Angry at God?}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hace poco me enteré de que cuando una persona usa las palabras &amp;quot;¿Es correcto enojarse con Dios?&amp;quot; podría estar formulado una pregunta muy diferente. Podría preguntar: &amp;quot;¿Es correcto expresar enojo contra Dios?&amp;quot;. No se trata de la misma pregunta y la respuesta no siempre es la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La pregunta suele surgir en momentos de gran sufrimiento y pérdida. La enfermedad amenaza con deshacer todos nuestros sueños. La muerte se lleva a un niño amado de la familia. El abandono totalmente inesperado y el divorcio sacuden los cimientos de nuestro mundo. En esos momentos la gente puede llegar a enojarse mucho, incluso con Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Es correcto? Para responder a esta pregunta podríamos, tal vez, preguntar a la persona enojada: &amp;quot;¿Es correcto siempre enojarse con Dios?&amp;quot;. En otras palabras, ¿puede una persona enojarse con Dios por todo motivo y aun así estar en lo cierto? ¿Fue correcto, por ejemplo, que Jonás se enojara con la misericordia de Dios en Nínive? &amp;quot;Entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo'' hizo... Pero ''esto'' desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó&amp;quot; (Jonás 3:10; 4:1). Supongo que la respuesta sería: &amp;quot;No, no debemos enojarnos con Dios por cualquier motivo&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero entonces nos preguntaríamos: &amp;quot;¿Con cuáles actos de Dios es correcto enojarse y con cuáles no?&amp;quot;. Ahora bien, esto es más difícil de responder. La verdad comienza a acercarse al corazón enojado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué pasa con las cosas que nos desagradan? ¿Son estas las acciones de Dios con las cuales es bueno enojarse? ¿Son las acciones de Dios las que nos hacen daño? &amp;quot;Yo hago morir y hago vivir. Yo hiero y yo sano, y no hay quien pueda librar de mi mano&amp;quot; (Deuteronomio 32:39). ¿Son estas las acciones que justifican nuestro enojo contra Dios? ¿O es Su elección permitir que el diablo nos hostigue y nos torture? &amp;quot;Y el SEÑOR dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; pero guarda su vida. Satanás salió de la presencia del SEÑOR, e hirió a Job con llagas malignas desde la planta del pie hasta la coronilla&amp;quot; (Job 2:6-7). ¿La decisión de Dios de permitir que Satanás nos hiera a nosotros y a nuestros hijos justifica nuestro enojo contra Él?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veámoslo desde el otro punto de vista. ¿Qué es el enojo? La definición común es: &amp;quot;Movimiento del ánimo que suscita ira contra alguien&amp;quot; (Real Academia Española), pero se puede decir que también podría suscitar ira contra algo. Una cosa o una persona pueden suscitar ira. La ira contra una cosa no contiene indignación ante una elección o una acción. Simplemente no nos gusta el efecto de la cosa: un embrague roto, un grano de arena que acaba de entrar en nuestro ojo o un chaparrón en nuestro día de campo. Pero cuando nos enojamos con una persona nos suscita ira la elección que hizo y la acción que realizó. El enojo con una persona siempre implica una fuerte desaprobación. Si nos enojamos con alguien, creemos que esa persona hizo algo que no debió haber hecho.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el motivo por el cual nunca es correcto enojarse con Dios. Está mal —siempre está mal— estar en contra de Dios por lo que hace y permite. &amp;quot;El Juez de toda la tierra, ¿no hará justicia?&amp;quot; (Génesis 18:25). Es arrogante que criaturas finitas y pecadoras estén en contra de Dios por lo que hace y permite. Podemos llorar por el dolor, podemos enojarnos con el pecado y Satanás, pero Dios hace solo lo que es correcto. &amp;quot;Sí, oh Señor Dios Todopoderoso, verdaderos y justos son tus juicios&amp;quot; (Apocalipsis 16:7).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, muchos de los que dicen que es correcto enojarse con Dios realmente quieren decir que es correcto expresar enojo contra Dios. Cuando me escuchan decir que está mal enojarse con Dios, piensan que quiero decir &amp;quot;guardarse los sentimientos y ser hipócrita&amp;quot;. Eso no es lo que quiero decir; lo que quiero decir es que siempre está mal estar en contra de Dios por cualquiera de sus juicios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero si experimentamos el sentimiento pecaminoso de la ira contra Dios, ¿entonces qué? ¿Vamos a sumar el pecado de la hipocresía al pecado de la ira? No. Si la sentimos, debemos confesarla a Dios. Él lo sabe de todos modos. Él ve nuestros corazones. Si el enojo contra Dios está en nuestro corazón, también podemos decírselo, y luego podemos decirle que nos arrepentimos y pedirle que nos ayude a dejarlo de lado por fe en Su bondad y sabiduría.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Jesús murió en la cruz por nuestros pecados, quitó para siempre la ira de Dios de nuestras vidas. La disposición de Dios hacia nosotros ahora es totalmente de misericordia, aun cuando es severa y disciplinaria (Romanos 8:1). Por lo tanto, los que están en Cristo deben alejarse absolutamente del terrible espectro del enojo contra Dios. Podemos llorar, en agonía: &amp;quot;Dios mío, Dios mío, ¿dónde estás?&amp;quot;, pero luego diremos: &amp;quot;En tu mano encomiendo mi espíritu&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Humildemente bajo la poderosa y misericordiosa Mano,&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pastor John&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Citas bíblicas tomadas de LBLA.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 18 Sep 2017 16:38:43 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:%C2%BFEn_alg%C3%BAn_momento_es_correcto_enojarse_con_Dios%3F</comments>		</item>
		<item>
			<title>¿En algún momento es correcto enojarse con Dios?</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFEn_alg%C3%BAn_momento_es_correcto_enojarse_con_Dios%3F</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Is it Ever Right to Be Angry at God?}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hace poco me enteré de que cuando una persona usa las palabras &amp;quot;¿Es correcto enojarse con Dios?&amp;quot; podría estar formulado una pregunta muy diferente. Podría preguntar: &amp;quot;¿Es correcto expresar enojo contra Dios?&amp;quot;. No se trata de la misma pregunta y la respuesta no siempre es la misma.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La pregunta suele surgir en momentos de gran sufrimiento y pérdida. La enfermedad amenaza con deshacer todos nuestros sueños. La muerte se lleva a un niño amado de la familia. El abandono totalmente inesperado y el divorcio sacuden los cimientos de nuestro mundo. En esos momentos la gente puede llegar a enojarse mucho, incluso con Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Es correcto? Para responder a esta pregunta podríamos, tal vez, preguntar a la persona enojada: &amp;quot;¿Es correcto siempre enojarse con Dios?&amp;quot;. En otras palabras, ¿puede una persona enojarse con Dios por todo motivo y aun así estar en lo cierto? ¿Fue correcto, por ejemplo, que Jonás se enojara con la misericordia de Dios en Nínive? &amp;quot;Entonces se arrepintió Dios del mal que había dicho que les haría, y no ''lo'' hizo... Pero ''esto'' desagradó a Jonás en gran manera, y se enojó&amp;quot; (Jonás 3:10; 4:1). Supongo que la respuesta sería: &amp;quot;No, no debemos enojarnos con Dios por cualquier motivo&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero entonces nos preguntaríamos: &amp;quot;¿Con cuáles actos de Dios es correcto enojarse y con cuáles no?&amp;quot;. Ahora bien, esto es más difícil de responder. La verdad comienza a acercarse al corazón enojado.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Qué pasa con las cosas que nos desagradan? ¿Son estas las acciones de Dios con las cuales es bueno enojarse? ¿Son las acciones de Dios las que nos hacen daño? &amp;quot;Yo hago morir y hago vivir. Yo hiero y yo sano, y no hay quien pueda librar de mi mano&amp;quot; (Deuteronomio 32:39). ¿Son estas las acciones que justifican nuestro enojo contra Dios? ¿O es Su elección permitir que el diablo nos hostigue y nos torture? &amp;quot;Y el SEÑOR dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; pero guarda su vida. Satanás salió de la presencia del SEÑOR, e hirió a Job con llagas malignas desde la planta del pie hasta la coronilla&amp;quot; (Job 2:6-7). ¿La decisión de Dios de permitir que Satanás nos hiera a nosotros y a nuestros hijos justifica nuestro enojo contra Él?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
O llega por otro lado. ¿Qué es el enojo? La definición común es: “Movimiento del ánimo que suscita ira contra alguien” (Real Academia Española). Pero se podría decir que también podría suscitar ira contra algo. Una cosa o una persona pueden suscitar ira. La ira contra una cosa no contiene indignación ante una elección o un hecho. Simplemente no me gusta el efecto de la cosa: un embrague roto, o un grano de arena que acaba de entrar en nuestro ojo, o un chaparrón en nuestro día de campo. Pero cuando nos enojamos con una persona, nos suscita ira la elección que hicieron y un acto que realizaron. El enojo con una persona siempre implica una fuerte desaprobación. Si está enojado conmigo, cree que he hecho algo que no debería haber hecho. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este es el motivo por el cual nunca es correcto enojarse con Dios. Está mal - siempre está mal – estar en contra de Dios por lo que hace y permite. &amp;quot;Tú, que eres el Juez de toda la tierra, ¿no harás justicia?&amp;quot; (Génesis 18:25). Es arrogante que criaturas finitas y pecadoras estén en contra de Dios por lo que hace y permite. Podemos llorar por el dolor. Podemos enojarnos con el pecado y Satanás. Pero Dios hace sólo lo que es correcto. &amp;quot;Así es, Señor, Dios Todopoderoso, verdaderos y justos son tus juicios.&amp;quot; (Apocalipsis 16:7). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, muchos de los que dicen que es correcto enojarse con Dios realmente quieren decir que es correcto expresar enojo contra Dios. Cuando me escuchan decir que está mal enojarse con Dios, piensan que significa &amp;quot;guardarse los sentimientos y ser un hipócrita&amp;quot;. Eso no es lo que quiero decir. Lo que quiero decir es que siempre esta mal estar en contra de Dios por cualquiera de sus juicios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero si experimentamos la emoción pecaminosa de ira contra Dios, ¿entonces qué? ¿Vamos a sumar el pecado de la hipocresía al pecado de la ira? No. Si la sentimos, debemos confesarla a Dios. Él lo sabe de todos modos. Él ve nuestros corazones. Si el enojo contra Dios está en nuestro corazón, también podemos decírselo, y luego decirle que lo lamentamos, y pedirle que nos ayude a dejarlo a un lado por fe en la bondad y la sabiduría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Jesús murió en la cruz por nuestros pecados, quitó para siempre la ira de Dios de nuestras vidas. La disposición de Dios hacia nosotros ahora es totalmente de misericordia, aun cuando es severa y disciplinaria (Romanos 8:1). Por lo tanto, los que están en Cristo deben alejarse absolutamente del terrible espectro del enojo contra Dios. Podemos llorar, en agonía: &amp;quot;Dios mío, Dios mío, ¿dónde estás?&amp;quot; Pero luego diremos: &amp;quot;en tus manos encomiendo mi espíritu&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Humillado bajo la poderosa y misericordiosa Mano, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pastor John&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 18 Sep 2017 14:54:55 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:%C2%BFEn_alg%C3%BAn_momento_es_correcto_enojarse_con_Dios%3F</comments>		</item>
		<item>
			<title>Proverbios</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Proverbios</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | The Proverbs}}La sabiduría se ha convertido en algo como una industria en los Estados Unidos. Los locutores de radio y columnistas de revistas y periódicos han fomentado grupos de seguidores devotos en busca de consejo. Consultores profesionales ayudan a compañías de todo tamaño a resolver sus problemas espinosos.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La eterna búsqueda por parte de la humanidad de la sabiduría de los siglos continúa hoy en día. Como cristianos sabemos que la sabiduría es un regalo de Dios, que se encuentra principalmente en las páginas de las Sagradas Escrituras. En el Antiguo Testamento, los Proverbios de Salomón sobresalen como el lugar para encontrar sabiduría, y por eso nos beneficiará ver la manera como podemos entender y aplicar apropiadamente las enseñanzas de este libro.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=====¿Qué es la sabiduría?=====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Debido a que el Espíritu Santo inspiró los Proverbios para ayudarnos a obtener sabiduría (1:2), comprender este libro requiere que exploremos la naturaleza de la sabiduría. En palabras simples, la sabiduría es una “habilidad” o “destreza”. La gente sabia vive la vida bien; evitan los problemas comunes y manejan otros con discernimiento. Al igual que muchos animales pequeños, los hombres y mujeres sabios gobiernan sus dominios a pesar de sus limitaciones (30:24–28).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según Proverbios, la sabiduría se origina en el “temor del Señor” (1:7), el cual caracteriza a aquellos que obedecen Su ley (Salmos 34:11–16; Hechos 5:29). El temor a Dios tiene un componente intelectual: debemos estudiar y memorizar los mandamientos de Dios para conocer y seguir Su voluntad (Deuteronomio 6:4–9). Pero el temor a Dios también es una respuesta emocional de amor por el Padre y una confiada obediencia a Sus mandamientos (Marcos 10:28–31; Santiago 2:14–26; 1 Juan 4:16). Satanás puede citar las Escrituras, pero no ama a Dios y por lo tanto se rebela neciamente contra Él (Mateo 4:1–11). Jesús llama “necio” al hombre rico porque no tiene respeto por su Creador —no porque su vida sea falta de sabiduría— (Lucas 12:13–21).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sabiduría es casi sinónimo de justicia en el libro de Proverbios —el prólogo nos dice que estos proverbios nos son dados para obtener sabiduría y justicia (1:3)—. La enseñanza sabia y una vida recta producen vida (12:28; 13:14), pero el impío y el necio vagan por el camino ancho que lleva a la muerte (10:14; 11:7). Claramente, no podemos ser sabios sin santidad, y no podemos ser santos si no buscamos sabiduría (véase también Mateo 6:33).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Proverbios complementan los otros libros bíblicos al recordarnos que la vida común y cotidiana es una ocasión para un gran servicio a nuestro Creador. La mayoría de nosotros no ejercerá influencia geopolítica ni dirigirá el rumbo de la iglesia. Sin embargo, al Señor le importan profundamente nuestras vidas y vigila con mucho cuidado todas nuestras acciones (Proverbios 5:21). Proverbios nos recuerda esta increíble realidad y nos da formas tangibles en las que podemos obedecer la ley de Dios. Por ejemplo, si nos regocijamos en la esposa (o el esposo) de nuestra juventud (vv. 15–20), buscaremos la manera de celebrar la relación emocional y sexual con nuestro cónyuge y por tanto estaremos menos inclinados a violar nuestros votos matrimoniales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos pasajes nos recuerdan que el Señor santifica las relaciones entre gente “común”. No somos “Cristianos Solitarios”, debemos vivir una vida en comunidad con otros creyentes. Cumplir las muchas exhortaciones de Proverbios para confesar nuestros pecados (por ejemplo, 28:13) significa que somos honestos con Dios y con los demás. La gente sabia busca cristianos a quienes puedan dar cuenta de su justicia. Buscan iglesias donde los pecados son reconocidos sanamente y donde los creyentes se ayudan unos a otros a llevar sus cargas (Gálatas 6:2). Las personas que toman decisiones sin escuchar a sus amigos piadosos son necias (Proverbios 15:22). El individualismo occidental nos dice que debemos tomar decisiones solos. Proverbios nos enseña que no vivimos vidas privadas; solo los simplones no siguen la sabiduría consagrada que se encuentra en la comunidad del pueblo de Dios (1:8; 4:1–6; 24:6).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo leer Proverbios?'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La lectura acompañada de oración es la clave para convertirse en sabio (Santiago 1:5). Pero al igual que cualquier otra literatura, debemos prestar atención al género y escenario de Proverbios para asegurar una interpretación adecuada. Para no usar mal estos dichos sabios, recordemos cuatro principios:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Un mismo proverbio no está diseñado para todas las situaciones de la vida''. No esperamos que un proverbio no inspirado sea aplicable en todo momento. Lo mismo es aplicable a los Proverbios de Salomón inspirados por el Espíritu. El doctor R. C. Sproul usa los proverbios “piensa antes de actuar” (''look before you leap'') y “el que piensa pierde” (''he who hesitates is lost'') para ilustrar este punto. Hay ocasiones en que necesitamos ser cuidadosos antes de tomar una decisión —como la de escoger esposo o esposa—. Sin embargo, la indecisión puede ser necedad en otros casos. Por ejemplo, nunca nos detenemos a considerar si debemos impedir o no que nuestro hijo de dos años intente cruzar la autopista solo. De la misma manera, si esperamos que alguno de los proverbios de Salomón sea aplicable a toda circunstancia, nos sentiremos decepcionados y confundidos. Si debemos responderle o no a un necio de acuerdo a su necedad (Proverbios 26:4–5) dependerá de con quién estemos tratando.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Investiga a fondo el problema que se presenta''. Números 35:9–28 no ordenaba pena de muerte para todo tipo de asesinato, sino solo para el asesinato premeditado. Para poder determinar el castigo adecuado, las autoridades tenían que investigar si el crimen había sido planeado. El uso correcto de los proverbios y de las leyes de Dios requiere conocer las circunstancias en las que se deben aplicar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Al leer un proverbio, ten todos los otros en cuenta''. El contexto importa —la interpretación correcta de un proverbio solamente sucede cuando lo consideramos a la luz de los otros—. Debemos recordar todos los proverbios (Proverbios 22:17–18). “Enseña al niño el camino en que debe andar, y aun cuando sea viejo no se apartará de él” (v. 6) nos dice que los padres piadosos generalmente educan hijos piadosos. Pero otros supuestos de Proverbios se deben cumplir para que los hijos se mantengan en el camino correcto. Los niños deben seguir la sabiduría piadosa de sus padres y de sus mayores y tener corazones inclinados a Dios para mantenerse fieles (1:8–9, 32–33; 3:5–6; 7:1–3). Si ignoramos los otros proverbios, podríamos aferrarnos equivocadamente a “enseña al niño” y asumir que criar a un niño en un hogar cristiano intencional y cuidadoso significa necesariamente que esos niños serán cristianos. Recordar el contexto de los proverbios nos lleva a disciplinar a aquellos que han crecido en la fe incluso cuando son mayores, porque sabemos que la enseñanza escuchada hace mucho tiempo no tiene ningún beneficio si es abandonada hoy. Aún más, al leer “enseña al niño” a la luz de todos los demás proverbios, no lo usaremos para automáticamente condenar la capacidad de los padres cuyos hijos no son piadosos. Todo el libro de Proverbios, al igual que el resto de la Biblia, nos muestra que a veces los padres fieles tienen hijos sin fe. Incluso los padres y madres que enseñan diligentemente la palabra de Dios a sus pequeños (Deuteronomio 6:4–9) no pueden convertir un corazón de piedra en un corazón de carne.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Visualiza la meta''. Muchos proverbios predicen éxito para la gente de Dios, y, de hecho, aquellos que viven rectamente generalmente pueden evitar las dificultades y vivir en paz con los demás (Proverbios 12:21; 16:7). Sin embargo, mientras hombres y mujeres santos muchas veces encuentran “la riqueza, el honor y la vida” (22:4), todos conocemos siervos fieles que sufren. Proverbios reconoce esta realidad también. Es posible temer a Dios y aun así vivir en pobreza (15:16; 19:1). Habrá momentos en que la maldad traerá tesoros terrenales (10:2a). Si olvidamos estas verdades y vemos los proverbios como una oferta de éxito para los justos y como una promesa absoluta, nos sentiremos decepcionados cuando la experiencia no coincida con la realidad. También podemos comportarnos como los amigos de Job, que equivocadamente pensaban que sus problemas demostraban que él era pecador.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el hecho de que los proverbios no sean promesas automáticas para esta vida presente no significa que no haya una garantía de triunfo definitivo para los justos. El testimonio bíblico de la justicia de Dios (Génesis 18:25; Apocalipsis 16:5) apunta al momento en que el pueblo de Dios es vindicado y los malvados son destruidos. Para que Dios confirme Su justicia, Él debe arreglar el daño hecho a sus santos en una vida que perdure más allá de la tumba. Esta esperanza es tenue en Proverbios (véase 10:2b, 25; 11:21; 16:4), es más una consecuencia necesaria que una enseñanza directa. Sin embargo, los proverbios que buscan una gran bendición para el justo serán verdaderos de manera definitiva, y por lo tanto esperamos ese día (Daniel 12:1–3; Apocalipsis 20:11–15).&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=====Proverbios y Cristo=====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al apuntar a una vida después de la muerte, Proverbios anticipa la venida de Aquel que vindicará a los justos y los recompensará por su servicio. Si la lealtad y la verdad preservan al rey (Proverbios 20:28), únicamente un soberano que personifique perfectamente estas cualidades puede ser el vindicador de los santos. Este Mesías es el Señor Jesucristo, que no solo se entregó perfectamente a la sabiduría de Proverbios, sino que también es la misma sabiduría de Dios (1 Corintios 1:24). Salomón muere como necio (1 Reyes 11), pero Jesús siempre tuvo temor de Dios y se apartó del mal (Proverbios 3:7; 1 Pedro 2:22). Si leemos Proverbios a través de la revelación amplia de las enseñanzas de Dios y nos sometemos a sus preceptos, viviremos sabiamente para la gloria de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Citas bíblicas tomadas de LBLA.''&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 24 Feb 2017 23:46:14 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Proverbios</comments>		</item>
		<item>
			<title>Proverbios</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Proverbios</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Los Proverbios y Cristo */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | The Proverbs}}La sabiduría se ha convertido en algo como una industria en los Estados Unidos. Los locutores de radio y columnistas de revistas y periódicos han fomentado grupos de seguidores devotos en busca de consejo. Consultores profesionales ayudan a compañías de todo tamaño a resolver sus problemas espinosos.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La eterna búsqueda por parte de la humanidad de la sabiduría de los siglos continúa hoy en día. Como cristianos sabemos que la sabiduría es un regalo de Dios, que se encuentra principalmente en las páginas de las Sagradas Escrituras. En el Antiguo Testamento, los Proverbios de Salomón sobresalen como el lugar para encontrar sabiduría, y por eso nos beneficiará ver la manera como podemos entender y aplicar apropiadamente las enseñanzas de este libro.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=====¿Qué es la sabiduría?=====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Debido a que el Espíritu Santo inspiró los Proverbios para ayudarnos a obtener sabiduría (1:2), comprender este libro requiere que exploremos la naturaleza de la sabiduría. En palabras simples, la sabiduría es una “habilidad” o “destreza”. La gente sabia vive la vida bien; ellos evitan los problemas comunes y manejan los otros con discernimiento. Al igual que muchos animales pequeños, los hombres y mujeres sabios gobiernan sus dominios a pesar de sus limitaciones (30:24–28).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según Proverbios, la sabiduría se origina en el “temor del Señor” (1:7), el cual caracteriza a aquellos que obedecen Su ley (Salmos 34:11–16; Hechos 5:29). El temor a Dios tiene un componente intelectual: debemos estudiar y memorizar los mandamientos de Dios para conocer y seguir Su voluntad (Deuteronomio 6:4–9). Pero el temor a Dios también es una respuesta emocional de amor por el Padre y una confiada obediencia a Sus mandamientos (Marcos 10:28–31; Santiago 2:14–26; 1 Juan 4:16). Satanás puede citar las Escrituras, pero no ama a Dios y por lo tanto se rebela neciamente contra Él (Mateo 4:1–11). Jesús llama “necio” al hombre rico porque no tiene respeto por su Creador —no porque su vida sea falta de sabiduría— (Lucas 12:13–21).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sabiduría es casi sinónimo de justicia en el libro de Proverbios —el prólogo nos dice que estos proverbios nos son dados para obtener sabiduría y justicia (1:3)—. La enseñanza sabia y una vida recta producen vida (12:28; 13:14), pero el impío y el necio vagan por el camino ancho que lleva a la muerte (10:14; 11:7). Claramente, no podemos ser sabios sin santidad, y no podemos ser santos si no buscamos sabiduría (véase también Mateo 6:33).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Proverbios complementan los otros libros bíblicos al recordarnos que la vida común y cotidiana es una ocasión para un gran servicio a nuestro Creador. La mayoría de nosotros no ejercerá influencia geopolítica ni dirigirá el rumbo de la iglesia. Sin embargo, al Señor le importan profundamente nuestras vidas y vigila con mucho cuidado todas nuestras acciones (Proverbios 5:21). Proverbios nos recuerda esta increíble realidad y nos da formas tangibles en las que podemos obedecer la ley de Dios. Por ejemplo, si nos regocijamos en la esposa (o el esposo) de nuestra juventud (vv. 15–20), buscaremos la manera de celebrar la relación emocional y sexual con nuestro cónyuge y por tanto estaremos menos inclinados a violar nuestros votos matrimoniales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos pasajes nos recuerdan que el Señor santifica las relaciones entre gente “común”. No somos “Cristianos Solitarios”, debemos vivir una vida en comunidad con otros creyentes. Cumplir las muchas exhortaciones de Proverbios para confesar nuestros pecados (por ejemplo, 28:13) significa que somos honestos con Dios y con los demás. La gente sabia busca cristianos a quienes puedan demostrar su justicia. Buscan iglesias donde los pecados son reconocidos sanamente y donde los creyentes se ayudan unos a otros a llevar sus cargas (Gálatas 6:2). Las personas que toman decisiones sin escuchar a sus amigos piadosos son necias (Proverbios 15:22). El individualismo occidental nos dice que debemos tomar decisiones solos. Proverbios nos enseña que no vivimos vidas privadas; solo los simplones no siguen la sabiduría consagrada que se encuentra en la comunidad del pueblo de Dios (1:8; 4:1–6; 24:6).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo leer Proverbios?'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La lectura acompañada de oración es la clave para convertirse en sabio (Santiago 1:5). Pero al igual que cualquier otra literatura, debemos prestar atención al género y escenario de Proverbios para asegurar una interpretación adecuada. Para no usar mal estos dichos sabios, recordemos cuatro principios:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Un mismo proverbio no está diseñado para todas las situaciones de la vida''. No esperamos que un proverbio no inspirado sea aplicable en todo momento. Lo mismo es aplicable a los Proverbios de Salomón inspirados por el Espíritu. El doctor R. C. Sproul usa los proverbios en inglés “mira antes de saltar” y “el que duda está perdido” para ilustrar este punto. Hay ocasiones en que necesitamos pisar cuidadosamente antes de tomar una decisión —como la de escoger esposo o esposa—. Sin embargo, la indecisión puede ser necedad en otros casos. Por ejemplo, nunca nos detenemos a considerar si deberíamos o no detener a nuestro hijo de dos años que intenta cruzar la autopista solo. De la misma manera, si esperamos que alguno de los proverbios de Salomón sea aplicable a toda circunstancia, nos sentiremos decepcionados y confundidos. Si debemos o no responderle a un necio de acuerdo a su necedad (Proverbios 26:4–5) dependerá de con quién estemos tratando.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Investiga a fondo el problema que se presenta''. Números 35:9–28 no ordenaba pena de muerte para cada tipo de asesinato, sino solo para el asesinato premeditado. Para poder determinar el castigo adecuado, las autoridades tenían que investigar si el crimen había sido planeado. El uso correcto de los Proverbios y de las leyes de Dios requiere conocer las circunstancias en las que se deben aplicar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Al leer un proverbio, ten todos los otros en cuenta''. El contexto importa —la interpretación correcta de un proverbio solamente sucede cuando lo consideramos a la luz de los otros—. Debemos recordar todos los proverbios (Proverbios 22:17–18). “Enseña al niño el camino en que debe andar, y aun cuando sea viejo no se apartará de él” (v. 6) nos dice que los padres piadosos generalmente educan hijos piadosos. Pero otros supuestos de Proverbios se deben cumplir para que los hijos se mantengan en el camino correcto. Los niños deben seguir la sabiduría piadosa de sus padres y de sus mayores y tener corazones inclinados a Dios para mantenerse fieles (1:8–9, 32–33; 3:5–6; 7:1–3). Si ignoramos los otros proverbios, podríamos aferrarnos equivocadamente a “enseña al niño” y asumir que criar a un niño en un hogar cristiano intencional y cuidadoso significa necesariamente que esos niños serán cristianos. Recordar el contexto de los proverbios nos lleva a disciplinar a aquellos que han crecido en la fe incluso cuando son mayores, porque sabemos que la enseñanza escuchada hace mucho tiempo no tiene ningún beneficio si es abandonada hoy. Aún más, al leer “enseña al niño” a la luz de todos los demás proverbios, no lo usaremos para automáticamente condenar la capacidad de los padres cuyos hijos no son piadosos. Todo el libro de Proverbios, al igual que el resto de la Biblia, nos muestra que a veces los padres fieles tienen hijos sin fe. Incluso los padres y madres que enseñan diligentemente la palabra de Dios a sus pequeños (Deuteronomio 6:4–9) no pueden convertir un corazón de piedra en un corazón de carne.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Visualiza la meta''. Muchos proverbios predicen éxito para la gente de Dios, y, de hecho, aquellos que viven rectamente generalmente pueden evitar las dificultades y vivir en paz con los demás (Proverbios 12:21; 16:7). Sin embargo, mientras hombres y mujeres santos muchas veces encuentran “la riqueza, el honor y la vida” (22:4), todos conocemos siervos fieles que sufren. Proverbios reconoce esta realidad también. Es posible temer a Dios y aun así vivir en pobreza (15:16; 19:1). Habrá momentos en que la maldad traerá tesoros terrenales (10:2a). Si olvidamos estas verdades y vemos los proverbios como una oferta de éxito para los justos y como una promesa absoluta, nos sentiremos decepcionados cuando la experiencia no coincida con la realidad. También podemos comportarnos como los amigos de Job, que equivocadamente pensaban que sus problemas demostraban que él era pecador.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el hecho de que los proverbios no sean promesas automáticas para esta vida presente no significa que no haya una garantía de triunfo definitivo para los justos. El testimonio bíblico de la justicia de Dios (Génesis 18:25; Apocalipsis 16:5) apunta al momento en que el pueblo de Dios es vindicado y los malvados son destruidos. Para que Dios confirme Su justicia, Él debe arreglar el daño hecho a sus santos en una vida que perdure más allá de la tumba. Esta esperanza es tenue en Proverbios (véase 10:2b, 25; 11:21; 16:4), es más una consecuencia necesaria que una enseñanza directa. Sin embargo, los proverbios que buscan una gran bendición para el justo serán verdaderos de manera definitiva, y por lo tanto esperamos ese día (Daniel 12:1–3; Apocalipsis 20:11–15).&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=====Proverbios y Cristo=====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al apuntar a una vida después de la muerte, Proverbios anticipa la venida de Aquel que vindicará a los justos y los recompensará por su servicio. Si la lealtad y la verdad preservan al rey (Proverbios 20:28), únicamente un soberano que personifique perfectamente estas cualidades puede ser el vindicador de los santos. Este Mesías es el Señor Jesucristo, que no solo se entregó perfectamente a la sabiduría de Proverbios, sino que también es la misma sabiduría de Dios (1 Corintios 1:24). Salomón muere como necio (1 Reyes 11), pero Jesús siempre tuvo temor de Dios y se apartó del mal (Proverbios 3:7; 1 Pedro 2:22). Si leemos Proverbios a través de la revelación amplia de las enseñanzas de Dios y nos sometemos a sus preceptos, viviremos sabiamente para la gloria de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Citas bíblicas tomadas de LBLA.''&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 24 Feb 2017 22:49:26 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Proverbios</comments>		</item>
		<item>
			<title>Proverbios</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Proverbios</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | The Proverbs}}La sabiduría se ha convertido en algo como una industria en los Estados Unidos. Los locutores de radio y columnistas de revistas y periódicos han fomentado grupos de seguidores devotos en busca de consejo. Consultores profesionales ayudan a compañías de todo tamaño a resolver sus problemas espinosos.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La eterna búsqueda por parte de la humanidad de la sabiduría de los siglos continúa hoy en día. Como cristianos sabemos que la sabiduría es un regalo de Dios, que se encuentra principalmente en las páginas de las Sagradas Escrituras. En el Antiguo Testamento, los Proverbios de Salomón sobresalen como el lugar para encontrar sabiduría, y por eso nos beneficiará ver la manera como podemos entender y aplicar apropiadamente las enseñanzas de este libro.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=====¿Qué es la sabiduría?=====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Debido a que el Espíritu Santo inspiró los Proverbios para ayudarnos a obtener sabiduría (1:2), comprender este libro requiere que exploremos la naturaleza de la sabiduría. En palabras simples, la sabiduría es una “habilidad” o “destreza”. La gente sabia vive la vida bien; ellos evitan los problemas comunes y manejan los otros con discernimiento. Al igual que muchos animales pequeños, los hombres y mujeres sabios gobiernan sus dominios a pesar de sus limitaciones (30:24–28).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según Proverbios, la sabiduría se origina en el “temor del Señor” (1:7), el cual caracteriza a aquellos que obedecen Su ley (Salmos 34:11–16; Hechos 5:29). El temor a Dios tiene un componente intelectual: debemos estudiar y memorizar los mandamientos de Dios para conocer y seguir Su voluntad (Deuteronomio 6:4–9). Pero el temor a Dios también es una respuesta emocional de amor por el Padre y una confiada obediencia a Sus mandamientos (Marcos 10:28–31; Santiago 2:14–26; 1 Juan 4:16). Satanás puede citar las Escrituras, pero no ama a Dios y por lo tanto se rebela neciamente contra Él (Mateo 4:1–11). Jesús llama “necio” al hombre rico porque no tiene respeto por su Creador —no porque su vida sea falta de sabiduría— (Lucas 12:13–21).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sabiduría es casi sinónimo de justicia en el libro de Proverbios —el prólogo nos dice que estos proverbios nos son dados para obtener sabiduría y justicia (1:3)—. La enseñanza sabia y una vida recta producen vida (12:28; 13:14), pero el impío y el necio vagan por el camino ancho que lleva a la muerte (10:14; 11:7). Claramente, no podemos ser sabios sin santidad, y no podemos ser santos si no buscamos sabiduría (véase también Mateo 6:33).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Proverbios complementan los otros libros bíblicos al recordarnos que la vida común y cotidiana es una ocasión para un gran servicio a nuestro Creador. La mayoría de nosotros no ejercerá influencia geopolítica ni dirigirá el rumbo de la iglesia. Sin embargo, al Señor le importan profundamente nuestras vidas y vigila con mucho cuidado todas nuestras acciones (Proverbios 5:21). Proverbios nos recuerda esta increíble realidad y nos da formas tangibles en las que podemos obedecer la ley de Dios. Por ejemplo, si nos regocijamos en la esposa (o el esposo) de nuestra juventud (vv. 15–20), buscaremos la manera de celebrar la relación emocional y sexual con nuestro cónyuge y por tanto estaremos menos inclinados a violar nuestros votos matrimoniales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos pasajes nos recuerdan que el Señor santifica las relaciones entre gente “común”. No somos “Cristianos Solitarios”, debemos vivir una vida en comunidad con otros creyentes. Cumplir las muchas exhortaciones de Proverbios para confesar nuestros pecados (por ejemplo, 28:13) significa que somos honestos con Dios y con los demás. La gente sabia busca cristianos a quienes puedan demostrar su justicia. Buscan iglesias donde los pecados son reconocidos sanamente y donde los creyentes se ayudan unos a otros a llevar sus cargas (Gálatas 6:2). Las personas que toman decisiones sin escuchar a sus amigos piadosos son necias (Proverbios 15:22). El individualismo occidental nos dice que debemos tomar decisiones solos. Proverbios nos enseña que no vivimos vidas privadas; solo los simplones no siguen la sabiduría consagrada que se encuentra en la comunidad del pueblo de Dios (1:8; 4:1–6; 24:6).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''¿Cómo leer Proverbios?'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La lectura acompañada de oración es la clave para convertirse en sabio (Santiago 1:5). Pero al igual que cualquier otra literatura, debemos prestar atención al género y escenario de Proverbios para asegurar una interpretación adecuada. Para no usar mal estos dichos sabios, recordemos cuatro principios:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Un mismo proverbio no está diseñado para todas las situaciones de la vida''. No esperamos que un proverbio no inspirado sea aplicable en todo momento. Lo mismo es aplicable a los Proverbios de Salomón inspirados por el Espíritu. El doctor R. C. Sproul usa los proverbios en inglés “mira antes de saltar” y “el que duda está perdido” para ilustrar este punto. Hay ocasiones en que necesitamos pisar cuidadosamente antes de tomar una decisión —como la de escoger esposo o esposa—. Sin embargo, la indecisión puede ser necedad en otros casos. Por ejemplo, nunca nos detenemos a considerar si deberíamos o no detener a nuestro hijo de dos años que intenta cruzar la autopista solo. De la misma manera, si esperamos que alguno de los proverbios de Salomón sea aplicable a toda circunstancia, nos sentiremos decepcionados y confundidos. Si debemos o no responderle a un necio de acuerdo a su necedad (Proverbios 26:4–5) dependerá de con quién estemos tratando.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Investiga a fondo el problema que se presenta''. Números 35:9–28 no ordenaba pena de muerte para cada tipo de asesinato, sino solo para el asesinato premeditado. Para poder determinar el castigo adecuado, las autoridades tenían que investigar si el crimen había sido planeado. El uso correcto de los Proverbios y de las leyes de Dios requiere conocer las circunstancias en las que se deben aplicar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Al leer un proverbio, ten todos los otros en cuenta''. El contexto importa —la interpretación correcta de un proverbio solamente sucede cuando lo consideramos a la luz de los otros—. Debemos recordar todos los proverbios (Proverbios 22:17–18). “Enseña al niño el camino en que debe andar, y aun cuando sea viejo no se apartará de él” (v. 6) nos dice que los padres piadosos generalmente educan hijos piadosos. Pero otros supuestos de Proverbios se deben cumplir para que los hijos se mantengan en el camino correcto. Los niños deben seguir la sabiduría piadosa de sus padres y de sus mayores y tener corazones inclinados a Dios para mantenerse fieles (1:8–9, 32–33; 3:5–6; 7:1–3). Si ignoramos los otros proverbios, podríamos aferrarnos equivocadamente a “enseña al niño” y asumir que criar a un niño en un hogar cristiano intencional y cuidadoso significa necesariamente que esos niños serán cristianos. Recordar el contexto de los proverbios nos lleva a disciplinar a aquellos que han crecido en la fe incluso cuando son mayores, porque sabemos que la enseñanza escuchada hace mucho tiempo no tiene ningún beneficio si es abandonada hoy. Aún más, al leer “enseña al niño” a la luz de todos los demás proverbios, no lo usaremos para automáticamente condenar la capacidad de los padres cuyos hijos no son piadosos. Todo el libro de Proverbios, al igual que el resto de la Biblia, nos muestra que a veces los padres fieles tienen hijos sin fe. Incluso los padres y madres que enseñan diligentemente la palabra de Dios a sus pequeños (Deuteronomio 6:4–9) no pueden convertir un corazón de piedra en un corazón de carne.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Visualiza la meta''. Muchos proverbios predicen éxito para la gente de Dios, y, de hecho, aquellos que viven rectamente generalmente pueden evitar las dificultades y vivir en paz con los demás (Proverbios 12:21; 16:7). Sin embargo, mientras hombres y mujeres santos muchas veces encuentran “la riqueza, el honor y la vida” (22:4), todos conocemos siervos fieles que sufren. Proverbios reconoce esta realidad también. Es posible temer a Dios y aun así vivir en pobreza (15:16; 19:1). Habrá momentos en que la maldad traerá tesoros terrenales (10:2a). Si olvidamos estas verdades y vemos los proverbios como una oferta de éxito para los justos y como una promesa absoluta, nos sentiremos decepcionados cuando la experiencia no coincida con la realidad. También podemos comportarnos como los amigos de Job, que equivocadamente pensaban que sus problemas demostraban que él era pecador.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el hecho de que los proverbios no sean promesas automáticas para esta vida presente no significa que no haya una garantía de triunfo definitivo para los justos. El testimonio bíblico de la justicia de Dios (Génesis 18:25; Apocalipsis 16:5) apunta al momento en que el pueblo de Dios es vindicado y los malvados son destruidos. Para que Dios confirme Su justicia, Él debe arreglar el daño hecho a sus santos en una vida que perdure más allá de la tumba. Esta esperanza es tenue en Proverbios (véase 10:2b, 25; 11:21; 16:4), es más una consecuencia necesaria que una enseñanza directa. Sin embargo, los proverbios que buscan una gran bendición para el justo serán verdaderos de manera definitiva, y por lo tanto esperamos ese día (Daniel 12:1–3; Apocalipsis 20:11–15).&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===== Los Proverbios y Cristo  =====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al apuntar a una vida después de la muerte, Proverbios anticipa la venida de Aquel que vindicará a los justos y los recompensará por su servicio. Si lealtad y verdad guardan al rey (Prov. 20:28), únicamente un soberano que personifique perfectamente estas cualidades puede calificar como el vindicador de los santos. Este Mesías es el Señor Jesucristo, que no solo se sujetó perfectamente a la sabiduría de los Proverbios, sino que también es la misma sabiduría de Dios (1 Cor. 1:24). Salomón muere como un necio (1 Reyes 11), pero Jesús siempre tuvo temor de Dios y se apartó del mal (Prov. 3:7; 1 Pedro 2:22). Si leemos Proverbios a través de la revelación más completa de Sus enseñanzas y nos sometemos a sus preceptos, viviremos sabiamente para la gloria de Dios.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 24 Feb 2017 22:28:34 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Proverbios</comments>		</item>
		<item>
			<title>Proverbios</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Proverbios</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{ info | The Proverbs}}La sabiduría se ha convertido en algo como una industria en los Estados Unidos. Los locutores de radio y columnistas de revistas y periódicos han fomentado grupos de seguidores devotos en busca de consejo. Consultores profesionales ayudan a compañías de todo tamaño a resolver sus problemas espinosos.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La eterna búsqueda por parte de la humanidad de la sabiduría de los siglos continúa hoy en día. Como cristianos sabemos que la sabiduría es un regalo de Dios, que se encuentra principalmente en las páginas de las Sagradas Escrituras. En el Antiguo Testamento, los Proverbios de Salomón sobresalen como el lugar para encontrar sabiduría, y por eso nos beneficiará ver la manera como podemos entender y aplicar apropiadamente las enseñanzas de este libro.&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=====¿Qué es la sabiduría?=====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Debido a que el Espíritu Santo inspiró los Proverbios para ayudarnos a obtener sabiduría (1:2), comprender este libro requiere que exploremos la naturaleza de la sabiduría. En palabras simples, la sabiduría es una “habilidad” o “destreza”. La gente sabia vive la vida bien; ellos evitan los problemas comunes y manejan los otros con discernimiento. Al igual que muchos animales pequeños, los hombres y mujeres sabios gobiernan sus dominios a pesar de sus limitaciones (30:24–28).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Según Proverbios, la sabiduría se origina en el “temor del Señor” (1:7), el cual caracteriza a aquellos que obedecen Su ley (Salmos 34:11–16; Hechos 5:29). El temor a Dios tiene un componente intelectual: debemos estudiar y memorizar los mandamientos de Dios para conocer y seguir Su voluntad (Deuteronomio 6:4–9). Pero el temor a Dios también es una respuesta emocional de amor por el Padre y una confiada obediencia a Sus mandamientos (Marcos 10:28–31; Santiago 2:14–26; 1 Juan 4:16). Satanás puede citar las Escrituras, pero no ama a Dios y por lo tanto se rebela neciamente contra Él (Mateo 4:1–11). Jesús llama “necio” al hombre rico porque no tiene respeto por su Creador —no porque su vida sea falta de sabiduría— (Lucas 12:13–21).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sabiduría es casi sinónimo de justicia en el libro de Proverbios —el prólogo nos dice que estos proverbios nos son dados para obtener sabiduría y justicia (1:3)—. La enseñanza sabia y una vida recta producen vida (12:28; 13:14), pero el impío y el necio vagan por el camino ancho que lleva a la muerte (10:14; 11:7). Claramente, no podemos ser sabios sin santidad, y no podemos ser santos si no buscamos sabiduría (véase también Mateo 6:33).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los Proverbios complementan los otros libros bíblicos al recordarnos que la vida común y cotidiana es una ocasión para un gran servicio a nuestro Creador. La mayoría de nosotros no ejercerá influencia geopolítica ni dirigirá el rumbo de la iglesia. Sin embargo, al Señor le importan profundamente nuestras vidas y vigila con mucho cuidado todas nuestras acciones (Proverbios 5:21). Proverbios nos recuerda esta increíble realidad y nos da formas tangibles en las que podemos obedecer la ley de Dios. Por ejemplo, si nos regocijamos en la esposa (o el esposo) de nuestra juventud (vv. 15–20), buscaremos la manera de celebrar la relación emocional y sexual con nuestro cónyuge y por tanto estaremos menos inclinados a violar nuestros votos matrimoniales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Estos pasajes nos recuerdan que el Señor santifica las relaciones entre gente “común”. No somos “Cristianos Solitarios”, debemos vivir una vida en comunidad con otros creyentes. Cumplir las muchas exhortaciones de Proverbios para confesar nuestros pecados (por ejemplo, 28:13) significa que somos honestos con Dios y con los demás. La gente sabia busca cristianos a quienes puedan demostrar su justicia. Buscan iglesias donde los pecados son reconocidos sanamente y donde los creyentes se ayudan unos a otros a llevar sus cargas (Gálatas 6:2). Las personas que toman decisiones sin escuchar a sus amigos piadosos son necias (Proverbios 15:22). El individualismo occidental nos dice que debemos tomar decisiones solos. Proverbios nos enseña que no vivimos vidas privadas; solo los simplones no siguen la sabiduría consagrada que se encuentra en la comunidad del pueblo de Dios (1:8; 4:1–6; 24:6).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Cómo Leer Proverbios '''&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La lectura acompañada de oración es la clave para convertirse sabio (Santiago 1:5). Pero al igual que cualquier otra literatura, debemos poner atención al género y escenario de Proverbios para asegurar su interpretación adecuada. Para no usar mal estos dichos sabios, recordemos cuatro principios: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Un mismo proverbio no está diseñado para todas las situaciones de la vida. ''No esperamos que un proverbio no-inspirado aplique en todo momento. Lo mismo aplica a los Proverbios de Salomón inspirados por el Espíritu. El Doctor R.C. Sproul usa los proverbios en ingles “mira antes de saltar” y “el que duda está perdido” para ilustrar este punto. Hay ocasiones en que necesitamos pisar cuidadosamente antes de tomar una decisión—como la de escoger esposo(a). Sin embargo, la indecisión puede ser necedad en otros casos. Por ejemplo, nunca nos paramos a considerar si deberíamos o no detener a nuestro hijo de dos años que intenta cruzar la autopista solo. De la misma manera, si esperamos que uno de los proverbios de Salomón sea aplicable a toda circunstancia, nos sentiremos decepcionados y confundidos. Si debemos o no responder a un necio de acuerdo a su necedad, (Prov. 26:4–5) dependerá de con quién estemos tratando. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Investiga a fondo el problema que se presenta''. Números 35:9–28 no ordena pena de muerte para cada tipo de asesinato; sino solo por el asesinato premeditado. Para poder determinar el castigo adecuado, las autoridades tenían que investigar si el crimen había sido planeado. El uso correcto de los Proverbios y de las leyes de Dios requiere conocer las circunstancias en las que se las deben aplicar. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Al leer un proverbio, toma todos los otros en cuenta.'' El contexto importa—una interpretación correcta de un proverbio solamente sucede cuando lo consideramos a la luz de los otros. Debemos recordar todos los proverbios (Prov. 22:17–18). “Enseña al niño el camino en que debe andar, y aún cuando sea viejo no se apartará de él.” (v. 6) nos dice que los padres piadosos generalmente educan hijos piadosos. Pero otros supuestos de Proverbios se deben cumplir para que los hijos se mantengan en el camino correcto y angosto. Los niños deben hacer caso de la sabiduría piadosa de sus padres y de sus mayores y tener corazones inclinados a Dios para mantenerse fieles (1:8–9, 32–33; 3:5–6; 7:1–3). Si ignoramos los otros proverbios, podríamos aferrarnos equivocadamente a “Enseña al niño” y asumir que criar a un niño en un hogar cristiano intencional y cuidadoso necesariamente significa que esos nidos serán cristianos. Recordar el contexto de los proverbio nos lleva a disciplinar a aquellos que han crecido en la fe incluso cuando son mayores, porque sabemos que la enseñanza escuchada hace mucho tiempo no tiene ningún beneficio si es abandonada hoy. Aun más, al leer “Enseña al niño” a la luz de todos los demás proverbios, no lo usaremos para automáticamente condenar la capacidad de los padres cuyos hijos no son piadosos. Todo el libro de Proverbios, al igual que el resto de la Biblia, nos muestra que a veces los padres fieles tienen hijos infieles. Incluso los padres y madres que enseñan diligentemente la palabra de Dios a sus pequeños (Deut. 6:4–9) no pueden convertir un corazón de piedra en un corazón de carne. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Mantén el final en perspectiva. ''Muchos proverbios predicen éxito para la gente de Dios, y de hecho, aquellos que viven rectamente generalmente pueden evitar las dificultades y vivir en paz con los demás (Prov. 12:21; 16:7). Sin embargo, mientras hombres y mujeres santos muchas veces encuentran “riqueza, honor y vida” (22:4), todos conocemos siervos fieles que sufren. Proverbios reconoce esta realidad también. Es posible temer a Dios y aun así vivir en pobreza (15:16; 19:1). Habrá momentos en que la maldad traerá tesoros terrenales (10:2a). Si olvidamos estas verdades y vemos en proverbios la oferta de éxito para los justos como una promesa absoluta, nos sentiremos decepcionados cuando la experiencia no coincida con la realidad. También podamos comportar como los amigos de Job, que equivocadamente pensaron que sus problemas probaban que él era pecador. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el hecho de que los proverbios no son promesas automáticas para esta vida presente, no significa que no hay una garantía de triunfo para los justos. El testimonio de las Escrituras a la justicia de Dios (Gen. 18:25; Rev. 16:5) apunta al momento en que el pueblo de Dios es vindicado y los malvados son destruidos. Para que Dios confirme su justicia, El debe arreglar el daño hecho a sus santos en una vida más allá de la tumba. Esta esperanza es tenue en Proverbios (ver 10:2b, 25; 11:21; 16:4), es más una consecuencia necesaria que una enseñanza directa. Sin embargo, los proverbios que ven una gran bendición para el justo será verdadero en una manera definitiva, y por lo tanto, anticipamos ese día (Dan. 12:1–3; Rev. 20:11–15). &amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
===== Los Proverbios y Cristo  =====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Al apuntar a una vida después de la muerte, Proverbios anticipa la venida de Aquel que vindicará a los justos y los recompensará por su servicio. Si lealtad y verdad guardan al rey (Prov. 20:28), únicamente un soberano que personifique perfectamente estas cualidades puede calificar como el vindicador de los santos. Este Mesías es el Señor Jesucristo, que no solo se sujetó perfectamente a la sabiduría de los Proverbios, sino que también es la misma sabiduría de Dios (1 Cor. 1:24). Salomón muere como un necio (1 Reyes 11), pero Jesús siempre tuvo temor de Dios y se apartó del mal (Prov. 3:7; 1 Pedro 2:22). Si leemos Proverbios a través de la revelación más completa de Sus enseñanzas y nos sometemos a sus preceptos, viviremos sabiamente para la gloria de Dios.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 24 Feb 2017 20:30:19 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Proverbios</comments>		</item>
		<item>
			<title>Esperanza para el cristiano infeliz</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* No eres tú, soy yo */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hope for the Unhappy Christian}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por fuera, Chloe parece estar bien. Es soltera, tiene una carrera y es bastante activa en su iglesia local; pero está sola, desencantada de su carrera y se siente desconectada de su iglesia. El cascarón que sus pares admiran oculta su descontento y su cristianismo sin alegría.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe había visualizado una vida distinta para ella. Había pensado que ahora estaría en el mejor momento de su vida, pero se encontró en un pozo de miseria. Pensó que se casaría, que seguiría conectada con sus amigos de estudios, que formaría una familia y que guiaría a mujeres cristianas más jóvenes; pero su realidad actual decepcionó sus expectativas. Su descontento la ha llevado por un sendero oscuro de pecado, y ella ha buscado alivio, pero solo ha encontrado muerte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La única esperanza de Chloe de curar su descontento e infelicidad es aprender el arte de la satisfacción y adoptar una visión bíblica de Dios. Esos dos pasos son esenciales para su alegría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== No eres tú, soy yo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe representa a muchos cristianos que no han logrado aceptar la mano que les brindan. La condición de su corazón no es únicamente la condición del corazón de personas solteras, sino también de personas casadas. Cada mañana, muchos cristianos de todo el país se despiertan descontentos con la vida —con la soltería, el matrimonio, su carrera, la iglesia o la comunidad— y desearían cambiar de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestro descontento origina un pensamiento de deseos, pero también de desesperanza (y, algunas veces, origina un pensamiento suicida). Intentamos reemplazar y eliminar todo lo que percibimos que está conectado con nuestro descontento:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*“Odio estar soltero, debería formalizar una relación”. &lt;br /&gt;
*“Mi cónyuge no me satisface, debería buscar otra pareja”. &lt;br /&gt;
*“Mi empleo no es gratificante, debería renunciar”. &lt;br /&gt;
*“Mi iglesia no es emocionante, debería irme”. &lt;br /&gt;
*“La vida está llena de miseria, debería terminar con ella”. &lt;br /&gt;
*“Dios no me hace feliz, debería rechazarlo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el problema no yace en la soltería, el matrimonio, el empleo, la iglesia o Dios. La respuesta a nuestro problema no está siempre conectada al cambio de nuestras circunstancias. El puritano Jeremías Burroughs escribió: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Se dice comúnmente que existen muchas personas que no se sienten bien ni cuando están saciadas ni cuando ayunan. . . Existen personas de carácter tan irritable y antipático que, sin importar en qué condición estén, son ofensivas. Algunas tienen corazones antipáticos y son antipáticas en toda circunstancia. (''Contentment, Prosperity, and God's Glory'', 1 —''Satisfacción, prosperidad y gloria de Dios''—)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Enfermos o sanos, solteros o casados, ricos o pobres, fértiles o infértiles, hambrientos o llenos; sin importar la circunstancia podemos encontrar una forma de estar descontentos, y sin importar nuestras dificultades en la vida. El corazón humano es imposible de satisfacer con condiciones temporales o bienes terrenales. Siempre deseamos más. La vida siempre puede ser mejor. Charles Haddon Spurgeon señaló correctamente: “Recuerden que la satisfacción de un hombre está en su mente, no en la extensión de sus  posesiones. Alejandro, con todo el mundo a sus pies, clama por otro mundo para conquistarlo”. Sin embargo, existe una mejor forma, un camino que lleva a la satisfacción placentera y a la felicidad verdadera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Satisfacción placentera  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La infelicidad cristiana, el descontento y la forma en que vemos a Dios están directamente conectados. El descontento grita: “¡Te mereces algo mejor!” y susurra: “Dios no te está dando lo que mereces”. Lo que el descontento grita es abiertamente falso, pero lo que susurra es profundamente verdadero. Satanás es el maestro de mezclar las mentiras con las verdades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es mentira que merezcamos algo mejor. Ese enunciado también supone que sabemos qué es lo mejor y que los dones de Dios no son lo mejor para nosotros. La mentira nos hace creer que somos más sabios que Dios e interpreta la dirección de Dios para nuestra vida como un ataque y no como misericordia y un don.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es verdad que Dios no nos da lo que merecemos. Nos merecemos la ira de Dios, aunque a diario recibimos nuevas misericordias. ¿Cómo pueden considerarse la enfermedad, el sufrimiento y otras tragedias como misericordia? Ver que cada mañana no nos despertamos en el infierno es un ejemplo de la misericordia de Dios con nosotros. Incluso cuando nos sentimos en el peor momento, Dios nos muestra más misericordia de la que merecemos. No existe calamidad o tragedia que podamos enfrentar que sea peor que la ira divina de Dios. Al mismo tiempo, no existe placer terrenal que se compare con la gloria que ha de ser revelada. Así se enfrentó el apóstol Pablo al sufrimiento: “Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con esto en mente, incluso en nuestro peor día Él es digno de acción de gracias y alabanza por todo lo que ha hecho. O, como decimos en la iglesia al crecer, “aunque Dios nunca haga otra cosa por nosotros, Él ya ha hecho suficiente”. Esta visión de la bondad de Dios refleja un corazón humilde ante un Dios divino y bueno. Esta perspectiva nos permite sufrir bien, sabiendo que lo mejor está por venir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero podemos ir incluso más allá. A medida que luchamos a diario contra el descontento, debemos interpretar todo lo que se nos presente como motivo de regocijo. Burroughs, de nuevo, escribe:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Tengan buenos pensamientos de Dios y hagan buenas interpretaciones de Sus relaciones con ustedes. Es muy difícil vivir cómoda y alegremente entre amigos cuando uno hace interpretaciones duras de las palabras y acciones de otro. La única forma de mantener una satisfacción placentera y cómoda en las sociedades cristianas es hacer las mejores interpretaciones posibles de las cosas. Igualmente, una manera principal de ayudar a mantener la comodidad y la satisfacción en nuestros corazones es hacer buenas interpretaciones de las relaciones de Dios con nosotros. (''Contentment, Prosperity, and God's Glory'', 7 —''Satisfacción, prosperidad y gloria de Dios''—)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imaginemos si verdaderamente creyéramos lo que la Biblia dice de la forma como Dios nos ve. Eso transformaría la forma en que interpretamos todas Sus acciones como misericordia. Sé que en medio de nuestras batallas con el descontento y los pecados dominantes es difícil visualizar lo que sucede en nuestra vida como algo que no sea una condena o castigo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Las misericordias de Dios, nuestra alegría  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como Chloe, nuestra insatisfacción con la vida inevitablemente nos llevará a un ciclo de descontento, pecado, culpa y depresión, si no la corregimos. Con el tiempo, el descontento lleva al pecado, el pecado a la culpa, la culpa a la depresión y la depresión de nuevo al descontento. Este ciclo destruye lentamente todo lo que encontramos y tocamos, y nos deja sin alegría y vacíos. Para terminar ese ciclo mortal, es esencial la búsqueda de la alegría. Santiago 1:2-4 complementa las palabras de Burroughs:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que seáis perfectos y completos, sin que os falte nada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si interpretamos gozosamente todo lo que sucede —enfermedad, muerte, pérdida, pobreza— como acciones de misericordia en vez de juicio, eso transformará la forma en que vivimos como cristianos. Debemos buscar la Palabra infalible de Dios para hallar la certeza de que Él en verdad nos ama y nos beneficia. Las Escrituras expresan:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Dios es Aquel que ayuda, por tanto no tenemos nada que temer. (Isaías 41:13)&lt;br /&gt;
*El amor de Dios se refleja y se demuestra cuando envió a Su Hijo a morir por nuestros pecados. (1 Juan 4:10)&lt;br /&gt;
*Nada puede separarnos del amor de Dios, absolutamente nada. (Romanos 8:35–39) &lt;br /&gt;
*Dios nos ama con amor eterno. (Jeremías 31:3)&lt;br /&gt;
*Jesús nos ama con el mismo amor con el cual el Padre lo ama. (Juan 15:9)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús, el Hijo Unigénito de Dios, era un hombre de pesares (Isaías 53:3). Fue aborrecido y rechazado por los hombres, sufrió y murió por crímenes de los cuales era inocente, y absorbió la ira de Dios por pecados que nunca cometió. Dios ordenó todo eso. ¿Por qué? Porque Dios nos ama (Juan 3:16). Y debido a que nos ama debemos saber que sufriremos en esta vida así como sufrió Cristo, ya que  “la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado, esperanza; y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos 5:3–5).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero gracias a Dios, “porque así como los sufrimientos de Cristo son nuestros en abundancia, así también abunda nuestro consuelo por medio de Cristo” (2 Corintios 1:5). Nuestra capacidad para interpretar las acciones de Dios hacia nosotros como acciones buenas está unida inevitablemente a nuestra satisfacción y gozo. Si somos incapaces de ver Su providencia como buena, nunca estaremos contentos ni satisfechos, y sin satisfacción nunca conoceremos completamente el gozo que Él tiene para nosotros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Citas bíblicas tomadas de LBLA.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 06 Jan 2017 18:07:40 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</comments>		</item>
		<item>
			<title>Esperanza para el cristiano infeliz</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hope for the Unhappy Christian}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por fuera, Chloe parece estar bien. Es soltera, tiene una carrera y es bastante activa en su iglesia local; pero está sola, desencantada de su carrera y se siente desconectada de su iglesia. El cascarón que sus pares admiran oculta su descontento y su cristianismo sin alegría.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe había visualizado una vida distinta para ella. Había pensado que ahora estaría en el mejor momento de su vida, pero se encontró en un pozo de miseria. Pensó que se casaría, que seguiría conectada con sus amigos de estudios, que formaría una familia y que guiaría a mujeres cristianas más jóvenes; pero su realidad actual decepcionó sus expectativas. Su descontento la ha llevado por un sendero oscuro de pecado, y ella ha buscado alivio, pero solo ha encontrado muerte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La única esperanza de Chloe de curar su descontento e infelicidad es aprender el arte de la satisfacción y adoptar una visión bíblica de Dios. Esos dos pasos son esenciales para su alegría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== No eres tú, soy yo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe representa a muchos cristianos que no han logrado aceptar la mano que les brindan. La condición de su corazón no es únicamente la condición del corazón de personas solteras, sino también de personas casadas. Cada mañana, muchos cristianos de todo el país se despiertan descontentos con la vida —con la soltería, el matrimonio, su carrera, la iglesia o la comunidad— y deserían cambiar de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestro descontento origina un pensamiento de deseos, pero también de desesperanza (y, algunas veces, origina un pensamiento suicida). Intentamos reemplazar y eliminar todo lo que percibimos que está conectado con nuestro descontento:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*“Odio estar soltero, debería formalizar una relación”. &lt;br /&gt;
*“Mi cónyuge no me satisface, debería buscar otra pareja”. &lt;br /&gt;
*“Mi empleo no es gratificante, debería renunciar”. &lt;br /&gt;
*“Mi iglesia no es emocionante, debería irme”. &lt;br /&gt;
*“La vida está llena de miseria, debería terminar con ella”. &lt;br /&gt;
*“Dios no me hace feliz, debería rechazarlo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el problema no yace en la soltería, el matrimonio, el empleo, la iglesia o Dios. La respuesta a nuestro problema no está siempre conectada al cambio de nuestras circunstancias. El puritano Jeremías Burroughs escribió: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Se dice comúnmente que existen muchas personas que no se sienten bien ni cuando están saciadas ni cuando ayunan. . . Existen personas de carácter tan irritable y antipático que, sin importar en qué condición estén, son ofensivas. Algunas tienen corazones antipáticos y son antipáticas en toda circunstancia. (''Contentment, Prosperity, and God's Glory'', 1 —''Satisfacción, prosperidad y gloria de Dios''—)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Enfermos o sanos, solteros o casados, ricos o pobres, fértiles o infértiles, hambrientos o llenos; sin importar la circunstancia podemos encontrar una forma de estar descontentos, y sin importar nuestras dificultades en la vida. El corazón humano es imposible de satisfacer con condiciones temporales o bienes terrenales. Siempre deseamos más. La vida siempre puede ser mejor. Charles Haddon Spurgeon señaló correctamente: “Recuerden que la satisfacción de un hombre está en su mente, no en la extensión de sus  posesiones. Alejandro, con todo el mundo a sus pies, clama por otro mundo para conquistarlo”. Sin embargo, existe una mejor forma, un camino que lleva a la satisfacción placentera y a la felicidad verdadera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Satisfacción placentera  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La infelicidad cristiana, el descontento y la forma en que vemos a Dios están directamente conectados. El descontento grita: “¡Te mereces algo mejor!” y susurra: “Dios no te está dando lo que mereces”. Lo que el descontento grita es abiertamente falso, pero lo que susurra es profundamente verdadero. Satanás es el maestro de mezclar las mentiras con las verdades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es mentira que merezcamos algo mejor. Ese enunciado también supone que sabemos qué es lo mejor y que los dones de Dios no son lo mejor para nosotros. La mentira nos hace creer que somos más sabios que Dios e interpreta la dirección de Dios para nuestra vida como un ataque y no como misericordia y un don.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es verdad que Dios no nos da lo que merecemos. Nos merecemos la ira de Dios, aunque a diario recibimos nuevas misericordias. ¿Cómo pueden considerarse la enfermedad, el sufrimiento y otras tragedias como misericordia? Ver que cada mañana no nos despertamos en el infierno es un ejemplo de la misericordia de Dios con nosotros. Incluso cuando nos sentimos en el peor momento, Dios nos muestra más misericordia de la que merecemos. No existe calamidad o tragedia que podamos enfrentar que sea peor que la ira divina de Dios. Al mismo tiempo, no existe placer terrenal que se compare con la gloria que ha de ser revelada. Así se enfrentó el apóstol Pablo al sufrimiento: “Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con esto en mente, incluso en nuestro peor día Él es digno de acción de gracias y alabanza por todo lo que ha hecho. O, como decimos en la iglesia al crecer, “aunque Dios nunca haga otra cosa por nosotros, Él ya ha hecho suficiente”. Esta visión de la bondad de Dios refleja un corazón humilde ante un Dios divino y bueno. Esta perspectiva nos permite sufrir bien, sabiendo que lo mejor está por venir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero podemos ir incluso más allá. A medida que luchamos a diario contra el descontento, debemos interpretar todo lo que se nos presente como motivo de regocijo. Burroughs, de nuevo, escribe:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Tengan buenos pensamientos de Dios y hagan buenas interpretaciones de Sus relaciones con ustedes. Es muy difícil vivir cómoda y alegremente entre amigos cuando uno hace interpretaciones duras de las palabras y acciones de otro. La única forma de mantener una satisfacción placentera y cómoda en las sociedades cristianas es hacer las mejores interpretaciones posibles de las cosas. Igualmente, una manera principal de ayudar a mantener la comodidad y la satisfacción en nuestros corazones es hacer buenas interpretaciones de las relaciones de Dios con nosotros. (''Contentment, Prosperity, and God's Glory'', 7 —''Satisfacción, prosperidad y gloria de Dios''—)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imaginemos si verdaderamente creyéramos lo que la Biblia dice de la forma como Dios nos ve. Eso transformaría la forma en que interpretamos todas Sus acciones como misericordia. Sé que en medio de nuestras batallas con el descontento y los pecados dominantes es difícil visualizar lo que sucede en nuestra vida como algo que no sea una condena o castigo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Las misericordias de Dios, nuestra alegría  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como Chloe, nuestra insatisfacción con la vida inevitablemente nos llevará a un ciclo de descontento, pecado, culpa y depresión, si no la corregimos. Con el tiempo, el descontento lleva al pecado, el pecado a la culpa, la culpa a la depresión y la depresión de nuevo al descontento. Este ciclo destruye lentamente todo lo que encontramos y tocamos, y nos deja sin alegría y vacíos. Para terminar ese ciclo mortal, es esencial la búsqueda de la alegría. Santiago 1:2-4 complementa las palabras de Burroughs:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que seáis perfectos y completos, sin que os falte nada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si interpretamos gozosamente todo lo que sucede —enfermedad, muerte, pérdida, pobreza— como acciones de misericordia en vez de juicio, eso transformará la forma en que vivimos como cristianos. Debemos buscar la Palabra infalible de Dios para hallar la certeza de que Él en verdad nos ama y nos beneficia. Las Escrituras expresan:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Dios es Aquel que ayuda, por tanto no tenemos nada que temer. (Isaías 41:13)&lt;br /&gt;
*El amor de Dios se refleja y se demuestra cuando envió a Su Hijo a morir por nuestros pecados. (1 Juan 4:10)&lt;br /&gt;
*Nada puede separarnos del amor de Dios, absolutamente nada. (Romanos 8:35–39) &lt;br /&gt;
*Dios nos ama con amor eterno. (Jeremías 31:3)&lt;br /&gt;
*Jesús nos ama con el mismo amor con el cual el Padre lo ama. (Juan 15:9)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús, el Hijo Unigénito de Dios, era un hombre de pesares (Isaías 53:3). Fue aborrecido y rechazado por los hombres, sufrió y murió por crímenes de los cuales era inocente, y absorbió la ira de Dios por pecados que nunca cometió. Dios ordenó todo eso. ¿Por qué? Porque Dios nos ama (Juan 3:16). Y debido a que nos ama debemos saber que sufriremos en esta vida así como sufrió Cristo, ya que  “la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado, esperanza; y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos 5:3–5).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero gracias a Dios, “porque así como los sufrimientos de Cristo son nuestros en abundancia, así también abunda nuestro consuelo por medio de Cristo” (2 Corintios 1:5). Nuestra capacidad para interpretar las acciones de Dios hacia nosotros como acciones buenas está unida inevitablemente a nuestra satisfacción y gozo. Si somos incapaces de ver Su providencia como buena, nunca estaremos contentos ni satisfechos, y sin satisfacción nunca conoceremos completamente el gozo que Él tiene para nosotros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Citas bíblicas tomadas de LBLA.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 06 Jan 2017 18:04:41 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</comments>		</item>
		<item>
			<title>Esperanza para el cristiano infeliz</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Satisfacción placentera */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hope for the Unhappy Christian}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por fuera, Chloe parece estar bien. Es soltera, tiene una carrera y es bastante activa en su iglesia local; pero está sola, desencantada de su carrera y se siente desconectada de su iglesia. El cascarón que sus pares admiran oculta su descontento y su cristianismo sin alegría.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe había visualizado una vida distinta para ella. Había pensado que ahora estaría en el mejor momento de su vida, pero se encontró en un pozo de miseria. Pensó que se casaría, que seguiría conectada con sus amigos de la universidad, que formaría una familia y que guiaría a mujeres cristianas más jóvenes; pero su realidad actual decepcionó sus expectativas. Su descontento la ha llevado por un sendero oscuro de pecado, y ella ha buscado alivio, pero solo ha encontrado muerte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La única esperanza de Chloe de curar su descontento e infelicidad es aprender el arte de la satisfacción y adoptar una visión bíblica de Dios. Esos dos pasos son esenciales para su alegría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== No eres tú, soy yo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe representa a muchos cristianos que no han logrado aceptar la mano que les brindan. La condición de su corazón no es únicamente la condición del corazón de personas solteras, sino también de personas casadas. Cada mañana, muchos cristianos de todo el país se despiertan descontentos con la vida —con la soltería, el matrimonio, su carrera, la iglesia o la comunidad— y deserían cambiar de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestro descontento origina un pensamiento de deseos, pero también de desesperanza (y, algunas veces, origina un pensamiento suicida). Intentamos reemplazar y eliminar todo lo que percibimos que está conectado con nuestro descontento:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*“Odio estar soltero, debería formalizar una relación”. &lt;br /&gt;
*“Mi cónyuge no me satisface, debería buscar otra pareja”. &lt;br /&gt;
*“Mi empleo no es gratificante, debería renunciar”. &lt;br /&gt;
*“Mi iglesia no es emocionante, debería irme”. &lt;br /&gt;
*“La vida está llena de miseria, debería terminar con ella”. &lt;br /&gt;
*“Dios no me hace feliz, debería rechazarlo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el problema no yace en la soltería, el matrimonio, el empleo, la iglesia o Dios. La respuesta a nuestro problema no está siempre conectada al cambio de nuestras circunstancias. El puritano Jeremías Burroughs escribió: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Se dice comúnmente que existen muchas personas que no se sienten bien ni cuando están saciadas ni cuando ayunan. . . Existen personas de carácter tan irritable y antipático que, sin importar en qué condición estén, son ofensivas. Algunas tienen corazones antipáticos y son antipáticas en toda circunstancia. (''Contentment, Prosperity, and God's Glory'', 1 —''Satisfacción, prosperidad y gloria de Dios''—)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Enfermos o sanos, solteros o casados, ricos o pobres, fértiles o infértiles, hambrientos o llenos; sin importar la circunstancia podemos encontrar una forma de estar descontentos, y sin importar nuestras dificultades en la vida. El corazón humano es imposible de satisfacer con condiciones temporales o bienes terrenales. Siempre deseamos más. La vida siempre puede ser mejor. Charles Haddon Spurgeon señaló correctamente: “Recuerden que la satisfacción de un hombre está en su mente, no en la extensión de sus  posesiones. Alexander, con todo el mundo a sus pies, clama por otro mundo para conquistarlo”. Sin embargo, existe una mejor forma, un camino que lleva a la satisfacción placentera y a la felicidad verdadera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Satisfacción placentera  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La infelicidad cristiana, el descontento y la forma en que vemos a Dios están directamente conectadas. El descontento grita: “¡Te mereces algo mejor!” y susurra: “Dios no te está dando lo que mereces”. Lo que el descontento grita es abiertamente falso, pero lo que susurra es profundamente verdadero. Satanás es el maestro de mezclar las mentiras con las verdades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es mentira que merezcamos algo mejor. Ese enunciado también supone que sabemos qué es lo mejor y que los dones de Dios no son lo mejor para nosotros. La mentira nos hace creer que somos más sabios que Dios e interpreta la dirección de Dios para nuestra vida como un ataque y no como misericordia y un don.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es verdad que Dios no nos da lo que merecemos. Nos merecemos la ira de Dios, aunque a diario recibamos nuevas misericordias. ¿Cómo pueden considerarse la enfermedad, el sufrimiento y otras tragedias como misericordia? Ver que cada mañana no nos despertamos en el infierno es un ejemplo de la misericordia de Dios con nosotros. Incluso cuando nos sentimos en el peor momento, Dios nos muestra más misericordia de la que merecemos. No existe calamidad o tragedia que podamos enfrentar que sea peor que la ira divina de Dios. Al mismo tiempo, no existe placer terrenal que se compare con la gloria que va a ser revelada. Así se enfrentó el apóstol Pablo al sufrimiento: “Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con esto en mente, incluso en nuestro peor día Él es digno de acción de gracias y alabanza por todo lo que ha hecho. O, como decimos en la iglesia al crecer, “si Dios nunca hace otra cosa por nosotros, Él ya ha hecho suficiente”. Esta visión de la bondad de Dios refleja un corazón humilde ante un Dios divino y bueno. Esta perspectiva nos permite sufrir bien, sabiendo que lo mejor está por venir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero podemos ir incluso más allá. A medida que luchamos a diario contra el descontento, debemos interpretar todo lo que se nos presente como una razón de regocijo. Burroughs, de nuevo, escribe:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Tengan buenos pensamientos de Dios y hagan buenas interpretaciones de sus relaciones con ustedes. Es muy difícil vivir cómoda y alegremente entre amigos cuando uno hace interpretaciones duras de las palabras y acciones de otro. La única forma de mantener una satisfacción placentera y cómoda en las sociedades cristianas es hacer las mejores interpretaciones de las cosas que podamos. Igualmente, una manera principal de ayudar a mantener la comodidad y la satisfacción en nuestros corazones es hacer buenas interpretaciones de las relaciones de Dios con nosotros. (''Contentment, Prosperity, and God's Glory'', 7 —''Satisfacción, prosperidad y gloria de Dios''—)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imaginemos si verdaderamente creyéramos lo que la Biblia dice de la forma como Dios nos ve. Eso transformaría la forma en que interpretamos todas Sus acciones como misericordia. Sé que en medio de nuestras batallas con el descontento y los pecados dominantes es difícil visualizar lo que sucede en nuestra vida como algo que no sea una condena o castigo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Las misericordias de Dios, nuestra alegría  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como Chloe, nuestra insatisfacción con la vida inevitablemente nos llevará a un ciclo de descontento, pecado, culpa y depresión, si no la corregimos. Con el tiempo, el descontento lleva al pecado, el pecado a la culpa, la culpa a la depresión y la depresión de nuevo al descontento. Este ciclo destruye lentamente todo lo que encontramos y tocamos, y nos deja sin alegría y vacíos. Para terminar ese ciclo mortal, es esencial la búsqueda de la alegría. Santiago 1:2-4 complementa las palabras de Burroughs:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que seáis perfectos y completos, sin que os falte nada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si interpretamos gozosamente todo lo que sucede —enfermedad, muerte, pérdida, pobreza— como acciones de misericordia en vez de juicio, eso transformará la forma en que vivimos como cristianos. Debemos buscar la Palabra infalible de Dios para hallar la certeza de que Él en verdad nos ama y nos beneficia. Las Escrituras expresan:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Dios es Aquel que ayuda, por tanto no tenemos nada que temer. (Isaías 41:13)&lt;br /&gt;
*El amor de Dios se refleja y se demuestra cuando envió a Su Hijo a morir por nuestros pecados. (1 Juan 4:10)&lt;br /&gt;
*Nada puede separarnos del amor de Dios, absolutamente nada. (Romanos 8:35–39) &lt;br /&gt;
*Dios nos ama con amor eterno. (Jeremías 31:3)&lt;br /&gt;
*Jesús nos ama con el mismo amor con el cual el Padre lo ama. (Juan 15:9)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús, el Hijo Unigénito de Dios, era un hombre de pesares (Isaías 53:3). Fue aborrecido y rechazado por los hombres, sufrió y murió por crímenes de los cuales era inocente, y absorbió la ira de Dios por pecados que nunca cometió. Dios ordenó todo esto. ¿Por qué? Porque Dios nos ama (Juan 3:16). Y debido a que nos ama debemos saber que sufriremos en esta vida así como sufrió Cristo, ya que  “la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado, esperanza; y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos 5:3–5).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero gracias a Dios, “porque así como los sufrimientos de Cristo son nuestros en abundancia, así también abunda nuestro consuelo por medio de Cristo” (2 Corintios 1:5). Nuestra capacidad para interpretar las acciones de Dios hacia nosotros como acciones buenas está unida inevitablemente a nuestra satisfacción y gozo. Si somos incapaces de ver Su providencia como buena, nunca estaremos contentos ni satisfechos, y sin satisfacción nunca conoceremos completamente el gozo que Él tiene para nosotros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Citas bíblicas tomadas de LBLA.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 06 Jan 2017 17:41:16 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</comments>		</item>
		<item>
			<title>Esperanza para el cristiano infeliz</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Las misericordias de Dios, nuestra alegría */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hope for the Unhappy Christian}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por fuera, Chloe parece estar bien. Es soltera, tiene una carrera y es bastante activa en su iglesia local; pero está sola, desencantada de su carrera y se siente desconectada de su iglesia. El cascarón que sus pares admiran oculta su descontento y su cristianismo sin alegría.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe había visualizado una vida distinta para ella. Había pensado que ahora estaría en el mejor momento de su vida, pero se encontró en un pozo de miseria. Pensó que se casaría, que seguiría conectada con sus amigos de la universidad, que formaría una familia y que guiaría a mujeres cristianas más jóvenes; pero su realidad actual decepcionó sus expectativas. Su descontento la ha llevado por un sendero oscuro de pecado, y ella ha buscado alivio, pero solo ha encontrado muerte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La única esperanza de Chloe de curar su descontento e infelicidad es aprender el arte de la satisfacción y adoptar una visión bíblica de Dios. Esos dos pasos son esenciales para su alegría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== No eres tú, soy yo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe representa a muchos cristianos que no han logrado aceptar la mano que les brindan. La condición de su corazón no es únicamente la condición del corazón de personas solteras, sino también de personas casadas. Cada mañana, muchos cristianos de todo el país se despiertan descontentos con la vida —con la soltería, el matrimonio, su carrera, la iglesia o la comunidad— y deserían cambiar de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestro descontento origina un pensamiento de deseos, pero también de desesperanza (y, algunas veces, origina un pensamiento suicida). Intentamos reemplazar y eliminar todo lo que percibimos que está conectado con nuestro descontento:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*“Odio estar soltero, debería formalizar una relación”. &lt;br /&gt;
*“Mi cónyuge no me satisface, debería buscar otra pareja”. &lt;br /&gt;
*“Mi empleo no es gratificante, debería renunciar”. &lt;br /&gt;
*“Mi iglesia no es emocionante, debería irme”. &lt;br /&gt;
*“La vida está llena de miseria, debería terminar con ella”. &lt;br /&gt;
*“Dios no me hace feliz, debería rechazarlo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el problema no yace en la soltería, el matrimonio, el empleo, la iglesia o Dios. La respuesta a nuestro problema no está siempre conectada al cambio de nuestras circunstancias. El puritano Jeremías Burroughs escribió: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Se dice comúnmente que existen muchas personas que no se sienten bien ni cuando están saciadas ni cuando ayunan. . . Existen personas de carácter tan irritable y antipático que, sin importar en qué condición estén, son ofensivas. Algunas tienen corazones antipáticos y son antipáticas en toda circunstancia. (''Contentment, Prosperity, and God's Glory'', 1 —''Satisfacción, prosperidad y gloria de Dios''—)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Enfermos o sanos, solteros o casados, ricos o pobres, fértiles o infértiles, hambrientos o llenos; sin importar la circunstancia podemos encontrar una forma de estar descontentos, y sin importar nuestras dificultades en la vida. El corazón humano es imposible de satisfacer con condiciones temporales o bienes terrenales. Siempre deseamos más. La vida siempre puede ser mejor. Charles Haddon Spurgeon señaló correctamente: “Recuerden que la satisfacción de un hombre está en su mente, no en la extensión de sus  posesiones. Alexander, con todo el mundo a sus pies, clama por otro mundo para conquistarlo”. Sin embargo, existe una mejor forma, un camino que lleva a la satisfacción placentera y a la felicidad verdadera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Satisfacción placentera  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La infelicidad cristiana, el descontento y la forma en que vemos a Dios están directamente conectadas. El descontento grita: “¡Te mereces algo mejor!” y susurra: “Dios no te está dando lo que mereces”. Lo que el descontento grita es abiertamente falso, pero lo que susurra es profundamente verdadero. Satanás es el maestro de mezclar las mentiras con las verdades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es mentira que merezcamos algo mejor. Ese enunciado también supone que sabemos qué es lo mejor y que los dones de Dios no son lo mejor para nosotros. La mentira nos hace creer que somos más sabios que Dios e interpreta la dirección de Dios para nuestra vida como un ataque y no como misericordia y un don.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es verdad que Dios no nos da lo que merecemos. Nos merecemos la ira de Dios, aunque a diario recibamos nuevas misericordias. ¿Cómo pueden considerarse la enfermedad, el sufrimiento y otras tragedias como misericordia? Ver que cada mañana no nos despertamos en el infierno es un ejemplo de la misericordia de Dios con nosotros. Incluso cuando nos sentimos en el peor momento, Dios nos muestra más misericordia de la que merecemos. No existe calamidad o tragedia que podamos enfrentar que sea peor que la ira divina de Dios. Al mismo tiempo, no existe placer terrenal que se compare con la gloria que va a ser revelada. Así se enfrentó el apóstol Pablo al sufrimiento: “Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con esto en mente, incluso en nuestro peor día Él es digno de acción de gracias y alabanza por todo lo que ha hecho. O, como decimos en la iglesia al crecer, “si Dios nunca hace otra cosa por nosotros, Él ya ha hecho suficiente”. Esta visión de la bondad de Dios refleja un corazón humilde ante un Dios divino y bueno. Esta perspectiva nos permite sufrir bien, sabiendo que lo mejor está por venir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero podemos ir incluso más allá. A medida que luchamos a diario contra el descontento, debemos interpretar todo lo que se nos presente como una razón de regocijo. Burroughs, de nuevo, escribe:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Tengan buenos pensamientos de Dios y hagan buenas interpretaciones de sus relaciones con ustedes. Es muy difícil vivir cómoda y alegremente entre amigos cuando uno hace interpretaciones duras de las palabras y acciones de otro. La única forma de mantener una satisfacción placentera y comodidad en las sociedades cristianas es hacer las mejores interpretaciones de las cosas que podamos. Igualmente, una manera principal de ayudar a mantener la comodidad y la satisfacción en nuestros corazones es hacer buenas interpretaciones de las relaciones de Dios con nosotros. (''Contentment, Prosperity, and God's Glory'', 7 —''Satisfacción, prosperidad y gloria de Dios''—)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imaginemos si verdaderamente creyéramos lo que la Biblia dice de la forma como Dios nos ve. Eso transformaría la forma en que interpretamos todas Sus acciones como misericordia. Sé que en medio de nuestras batallas con el descontento y los pecados dominantes es difícil visualizar lo que sucede en nuestra vida como algo que no sea una condena o castigo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Las misericordias de Dios, nuestra alegría  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como Chloe, nuestra insatisfacción con la vida inevitablemente nos llevará a un ciclo de descontento, pecado, culpa y depresión, si no la corregimos. Con el tiempo, el descontento lleva al pecado, el pecado a la culpa, la culpa a la depresión y la depresión de nuevo al descontento. Este ciclo destruye lentamente todo lo que encontramos y tocamos, y nos deja sin alegría y vacíos. Para terminar ese ciclo mortal, es esencial la búsqueda de la alegría. Santiago 1:2-4 complementa las palabras de Burroughs:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que seáis perfectos y completos, sin que os falte nada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si interpretamos gozosamente todo lo que sucede —enfermedad, muerte, pérdida, pobreza— como acciones de misericordia en vez de juicio, eso transformará la forma en que vivimos como cristianos. Debemos buscar la Palabra infalible de Dios para hallar la certeza de que Él en verdad nos ama y nos beneficia. Las Escrituras expresan:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Dios es Aquel que ayuda, por tanto no tenemos nada que temer. (Isaías 41:13)&lt;br /&gt;
*El amor de Dios se refleja y se demuestra cuando envió a Su Hijo a morir por nuestros pecados. (1 Juan 4:10)&lt;br /&gt;
*Nada puede separarnos del amor de Dios, absolutamente nada. (Romanos 8:35–39) &lt;br /&gt;
*Dios nos ama con amor eterno. (Jeremías 31:3)&lt;br /&gt;
*Jesús nos ama con el mismo amor con el cual el Padre lo ama. (Juan 15:9)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús, el Hijo Unigénito de Dios, era un hombre de pesares (Isaías 53:3). Fue aborrecido y rechazado por los hombres, sufrió y murió por crímenes de los cuales era inocente, y absorbió la ira de Dios por pecados que nunca cometió. Dios ordenó todo esto. ¿Por qué? Porque Dios nos ama (Juan 3:16). Y debido a que nos ama debemos saber que sufriremos en esta vida así como sufrió Cristo, ya que  “la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado, esperanza; y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos 5:3–5).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero gracias a Dios, “porque así como los sufrimientos de Cristo son nuestros en abundancia, así también abunda nuestro consuelo por medio de Cristo” (2 Corintios 1:5). Nuestra capacidad para interpretar las acciones de Dios hacia nosotros como acciones buenas está unida inevitablemente a nuestra satisfacción y gozo. Si somos incapaces de ver Su providencia como buena, nunca estaremos contentos ni satisfechos, y sin satisfacción nunca conoceremos completamente el gozo que Él tiene para nosotros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Citas bíblicas tomadas de LBLA.''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 06 Jan 2017 17:38:50 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</comments>		</item>
		<item>
			<title>Esperanza para el cristiano infeliz</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Las Misericordias de Dios, Nuestra alegría */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hope for the Unhappy Christian}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por fuera, Chloe parece estar bien. Es soltera, tiene una carrera y es bastante activa en su iglesia local; pero está sola, desencantada de su carrera y se siente desconectada de su iglesia. El cascarón que sus pares admiran oculta su descontento y su cristianismo sin alegría.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe había visualizado una vida distinta para ella. Había pensado que ahora estaría en el mejor momento de su vida, pero se encontró en un pozo de miseria. Pensó que se casaría, que seguiría conectada con sus amigos de la universidad, que formaría una familia y que guiaría a mujeres cristianas más jóvenes; pero su realidad actual decepcionó sus expectativas. Su descontento la ha llevado por un sendero oscuro de pecado, y ella ha buscado alivio, pero solo ha encontrado muerte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La única esperanza de Chloe de curar su descontento e infelicidad es aprender el arte de la satisfacción y adoptar una visión bíblica de Dios. Esos dos pasos son esenciales para su alegría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== No eres tú, soy yo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe representa a muchos cristianos que no han logrado aceptar la mano que les brindan. La condición de su corazón no es únicamente la condición del corazón de personas solteras, sino también de personas casadas. Cada mañana, muchos cristianos de todo el país se despiertan descontentos con la vida —con la soltería, el matrimonio, su carrera, la iglesia o la comunidad— y deserían cambiar de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestro descontento origina un pensamiento de deseos, pero también de desesperanza (y, algunas veces, origina un pensamiento suicida). Intentamos reemplazar y eliminar todo lo que percibimos que está conectado con nuestro descontento:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*“Odio estar soltero, debería formalizar una relación”. &lt;br /&gt;
*“Mi cónyuge no me satisface, debería buscar otra pareja”. &lt;br /&gt;
*“Mi empleo no es gratificante, debería renunciar”. &lt;br /&gt;
*“Mi iglesia no es emocionante, debería irme”. &lt;br /&gt;
*“La vida está llena de miseria, debería terminar con ella”. &lt;br /&gt;
*“Dios no me hace feliz, debería rechazarlo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el problema no yace en la soltería, el matrimonio, el empleo, la iglesia o Dios. La respuesta a nuestro problema no está siempre conectada al cambio de nuestras circunstancias. El puritano Jeremías Burroughs escribió: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Se dice comúnmente que existen muchas personas que no se sienten bien ni cuando están saciadas ni cuando ayunan. . . Existen personas de carácter tan irritable y antipático que, sin importar en qué condición estén, son ofensivas. Algunas tienen corazones antipáticos y son antipáticas en toda circunstancia. (''Contentment, Prosperity, and God's Glory'', 1 —''Satisfacción, prosperidad y gloria de Dios''—)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Enfermos o sanos, solteros o casados, ricos o pobres, fértiles o infértiles, hambrientos o llenos; sin importar la circunstancia podemos encontrar una forma de estar descontentos, y sin importar nuestras dificultades en la vida. El corazón humano es imposible de satisfacer con condiciones temporales o bienes terrenales. Siempre deseamos más. La vida siempre puede ser mejor. Charles Haddon Spurgeon señaló correctamente: “Recuerden que la satisfacción de un hombre está en su mente, no en la extensión de sus  posesiones. Alexander, con todo el mundo a sus pies, clama por otro mundo para conquistarlo”. Sin embargo, existe una mejor forma, un camino que lleva a la satisfacción placentera y a la felicidad verdadera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Satisfacción placentera  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La infelicidad cristiana, el descontento y la forma en que vemos a Dios están directamente conectadas. El descontento grita: “¡Te mereces algo mejor!” y susurra: “Dios no te está dando lo que mereces”. Lo que el descontento grita es abiertamente falso, pero lo que susurra es profundamente verdadero. Satanás es el maestro de mezclar las mentiras con las verdades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es mentira que merezcamos algo mejor. Ese enunciado también supone que sabemos qué es lo mejor y que los dones de Dios no son lo mejor para nosotros. La mentira nos hace creer que somos más sabios que Dios e interpreta la dirección de Dios para nuestra vida como un ataque y no como misericordia y un don.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es verdad que Dios no nos da lo que merecemos. Nos merecemos la ira de Dios, aunque a diario recibamos nuevas misericordias. ¿Cómo pueden considerarse la enfermedad, el sufrimiento y otras tragedias como misericordia? Ver que cada mañana no nos despertamos en el infierno es un ejemplo de la misericordia de Dios con nosotros. Incluso cuando nos sentimos en el peor momento, Dios nos muestra más misericordia de la que merecemos. No existe calamidad o tragedia que podamos enfrentar que sea peor que la ira divina de Dios. Al mismo tiempo, no existe placer terrenal que se compare con la gloria que va a ser revelada. Así se enfrentó el apóstol Pablo al sufrimiento: “Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con esto en mente, incluso en nuestro peor día Él es digno de acción de gracias y alabanza por todo lo que ha hecho. O, como decimos en la iglesia al crecer, “si Dios nunca hace otra cosa por nosotros, Él ya ha hecho suficiente”. Esta visión de la bondad de Dios refleja un corazón humilde ante un Dios divino y bueno. Esta perspectiva nos permite sufrir bien, sabiendo que lo mejor está por venir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero podemos ir incluso más allá. A medida que luchamos a diario contra el descontento, debemos interpretar todo lo que se nos presente como una razón de regocijo. Burroughs, de nuevo, escribe:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Tengan buenos pensamientos de Dios y hagan buenas interpretaciones de sus relaciones con ustedes. Es muy difícil vivir cómoda y alegremente entre amigos cuando uno hace interpretaciones duras de las palabras y acciones de otro. La única forma de mantener una satisfacción placentera y comodidad en las sociedades cristianas es hacer las mejores interpretaciones de las cosas que podamos. Igualmente, una manera principal de ayudar a mantener la comodidad y la satisfacción en nuestros corazones es hacer buenas interpretaciones de las relaciones de Dios con nosotros. (''Contentment, Prosperity, and God's Glory'', 7 —''Satisfacción, prosperidad y gloria de Dios''—)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imaginemos si verdaderamente creyéramos lo que la Biblia dice de la forma como Dios nos ve. Eso transformaría la forma en que interpretamos todas Sus acciones como misericordia. Sé que en medio de nuestras batallas con el descontento y los pecados dominantes es difícil visualizar lo que sucede en nuestra vida como algo que no sea una condena o castigo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Las misericordias de Dios, nuestra alegría  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como Chloe, nuestra insatisfacción con la vida inevitablemente nos llevará a un ciclo de descontento, pecado, culpa y depresión, si no la corregimos. Con el tiempo, el descontento lleva al pecado, el pecado a la culpa, la culpa a la depresión y la depresión de nuevo al descontento. Este ciclo destruye lentamente todo lo que encontramos y tocamos, y nos deja sin alegría y vacíos. Para terminar ese ciclo mortal, es esencial la búsqueda de la alegría. Santiago 1:2-4 complementa las palabras de Burroughs:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Tened por sumo gozo, hermanos míos, el que os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia, y que la paciencia tenga su perfecto resultado, para que seáis perfectos y completos, sin que os falte nada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si interpretamos gozosamente todo lo que sucede —enfermedad, muerte, pérdida, pobreza— como acciones de misericordia en vez de juicio, eso transformará la forma en que vivimos como cristianos. Debemos buscar la Palabra infalible de Dios para hallar la certeza de que Él en verdad nos ama y nos beneficia. Las Escrituras dicen:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Dios es aquél que ayuda, por tanto no tenemos nada que temer. (Isaías 41:13) &lt;br /&gt;
*El amor de Dios está reflejado y probado cuando envió a su Hijo a morir por nuestros pecados. (1 Juan 4:10) &lt;br /&gt;
*Nada puede separarnos del amor de Dios — absolutamente nada. (Romanos 8:35–39) &lt;br /&gt;
*Dios nos ama con un amor eterno. (Jeremías 31:3) &lt;br /&gt;
*Jesús nos ama con el mismo amor que el Padre lo ama. (Juan 15:9)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús, el único Hijo concebido por Dios, era un hombre de pesares (Isaías 53:3). Fue aborrecido y rechazado por los hombres, sufrió y murió por crímenes de los cuales era inocente, y absorbido por la ira de Dios por sus pecados que nunca cometió. Dios ordenó todo esto. ¿Por qué? Porque Dios nos ama (Juan 3:16). Y ya que nos ama, deberíamos esperar sufrir en esta vida justo como sufrió Cristo, ya que el “sufrimiento produce tolerancia, y la tolerancia produce carácter, y el carácter produce esperanza, y la esperanza no nos coloca a la pena, ya que el amor de Dios ha sido vertido en nuestros corazones a través del Espíritu Santo que ha sido otorgado a nosotros” (Romanos 5:3–5). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero gracias a Dios, eso incluso “así como participamos abundantemente de los sufrimientos de Cristo, también por medio de Cristo abunda nuestro consuelo” (2 Corintios 1:5). Nuestra capacidad para interpretar las acciones de Dios hacia nosotros como buena está inevitablemente atada a nuestra satisfacción y gozo. Si somos incapaces de ver su providencia como buena, nunca estaremos contentos, y sin satisfacción, nunca conoceremos completamente el gozo que tiene para nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 06 Jan 2017 16:31:27 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</comments>		</item>
		<item>
			<title>Esperanza para el cristiano infeliz</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Satisfacción placentera */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hope for the Unhappy Christian}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por fuera, Chloe parece estar bien. Es soltera, tiene una carrera y es bastante activa en su iglesia local; pero está sola, desencantada de su carrera y se siente desconectada de su iglesia. El cascarón que sus pares admiran oculta su descontento y su cristianismo sin alegría.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe había visualizado una vida distinta para ella. Había pensado que ahora estaría en el mejor momento de su vida, pero se encontró en un pozo de miseria. Pensó que se casaría, que seguiría conectada con sus amigos de la universidad, que formaría una familia y que guiaría a mujeres cristianas más jóvenes; pero su realidad actual decepcionó sus expectativas. Su descontento la ha llevado por un sendero oscuro de pecado, y ella ha buscado alivio, pero solo ha encontrado muerte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La única esperanza de Chloe de curar su descontento e infelicidad es aprender el arte de la satisfacción y adoptar una visión bíblica de Dios. Esos dos pasos son esenciales para su alegría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== No eres tú, soy yo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe representa a muchos cristianos que no han logrado aceptar la mano que les brindan. La condición de su corazón no es únicamente la condición del corazón de personas solteras, sino también de personas casadas. Cada mañana, muchos cristianos de todo el país se despiertan descontentos con la vida —con la soltería, el matrimonio, su carrera, la iglesia o la comunidad— y deserían cambiar de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestro descontento origina un pensamiento de deseos, pero también de desesperanza (y, algunas veces, origina un pensamiento suicida). Intentamos reemplazar y eliminar todo lo que percibimos que está conectado con nuestro descontento:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*“Odio estar soltero, debería formalizar una relación”. &lt;br /&gt;
*“Mi cónyuge no me satisface, debería buscar otra pareja”. &lt;br /&gt;
*“Mi empleo no es gratificante, debería renunciar”. &lt;br /&gt;
*“Mi iglesia no es emocionante, debería irme”. &lt;br /&gt;
*“La vida está llena de miseria, debería terminar con ella”. &lt;br /&gt;
*“Dios no me hace feliz, debería rechazarlo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el problema no yace en la soltería, el matrimonio, el empleo, la iglesia o Dios. La respuesta a nuestro problema no está siempre conectada al cambio de nuestras circunstancias. El puritano Jeremías Burroughs escribió: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Se dice comúnmente que existen muchas personas que no se sienten bien ni cuando están saciadas ni cuando ayunan. . . Existen personas de carácter tan irritable y antipático que, sin importar en qué condición estén, son ofensivas. Algunas tienen corazones antipáticos y son antipáticas en toda circunstancia. (''Contentment, Prosperity, and God's Glory'', 1 —''Satisfacción, prosperidad y gloria de Dios''—)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Enfermos o sanos, solteros o casados, ricos o pobres, fértiles o infértiles, hambrientos o llenos; sin importar la circunstancia podemos encontrar una forma de estar descontentos, y sin importar nuestras dificultades en la vida. El corazón humano es imposible de satisfacer con condiciones temporales o bienes terrenales. Siempre deseamos más. La vida siempre puede ser mejor. Charles Haddon Spurgeon señaló correctamente: “Recuerden que la satisfacción de un hombre está en su mente, no en la extensión de sus  posesiones. Alexander, con todo el mundo a sus pies, clama por otro mundo para conquistarlo”. Sin embargo, existe una mejor forma, un camino que lleva a la satisfacción placentera y a la felicidad verdadera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Satisfacción placentera  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La infelicidad cristiana, el descontento y la forma en que vemos a Dios están directamente conectadas. El descontento grita: “¡Te mereces algo mejor!” y susurra: “Dios no te está dando lo que mereces”. Lo que el descontento grita es abiertamente falso, pero lo que susurra es profundamente verdadero. Satanás es el maestro de mezclar las mentiras con las verdades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es mentira que merezcamos algo mejor. Ese enunciado también supone que sabemos qué es lo mejor y que los dones de Dios no son lo mejor para nosotros. La mentira nos hace creer que somos más sabios que Dios e interpreta la dirección de Dios para nuestra vida como un ataque y no como misericordia y un don.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es verdad que Dios no nos da lo que merecemos. Nos merecemos la ira de Dios, aunque a diario recibamos nuevas misericordias. ¿Cómo pueden considerarse la enfermedad, el sufrimiento y otras tragedias como misericordia? Ver que cada mañana no nos despertamos en el infierno es un ejemplo de la misericordia de Dios con nosotros. Incluso cuando nos sentimos en el peor momento, Dios nos muestra más misericordia de la que merecemos. No existe calamidad o tragedia que podamos enfrentar que sea peor que la ira divina de Dios. Al mismo tiempo, no existe placer terrenal que se compare con la gloria que va a ser revelada. Así se enfrentó el apóstol Pablo al sufrimiento: “Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con esto en mente, incluso en nuestro peor día Él es digno de acción de gracias y alabanza por todo lo que ha hecho. O, como decimos en la iglesia al crecer, “si Dios nunca hace otra cosa por nosotros, Él ya ha hecho suficiente”. Esta visión de la bondad de Dios refleja un corazón humilde ante un Dios divino y bueno. Esta perspectiva nos permite sufrir bien, sabiendo que lo mejor está por venir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero podemos ir incluso más allá. A medida que luchamos a diario contra el descontento, debemos interpretar todo lo que se nos presente como una razón de regocijo. Burroughs, de nuevo, escribe:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Tengan buenos pensamientos de Dios y hagan buenas interpretaciones de sus relaciones con ustedes. Es muy difícil vivir cómoda y alegremente entre amigos cuando uno hace interpretaciones duras de las palabras y acciones de otro. La única forma de mantener una satisfacción placentera y comodidad en las sociedades cristianas es hacer las mejores interpretaciones de las cosas que podamos. Igualmente, una manera principal de ayudar a mantener la comodidad y la satisfacción en nuestros corazones es hacer buenas interpretaciones de las relaciones de Dios con nosotros. (''Contentment, Prosperity, and God's Glory'', 7 —''Satisfacción, prosperidad y gloria de Dios''—)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imaginemos si verdaderamente creyéramos lo que la Biblia dice de la forma como Dios nos ve. Eso transformaría la forma en que interpretamos todas Sus acciones como misericordia. Sé que en medio de nuestras batallas con el descontento y los pecados dominantes es difícil visualizar lo que sucede en nuestra vida como algo que no sea una condena o castigo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Las Misericordias de Dios, Nuestra alegría  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como Chloe, nuestra insatisfacción con la vida inevitablemente nos ha llevado a un ciclo de descontento, pecado, culpa, y depresión si se deja sin comprobar. El descontento eventualmente lleva al pecado, el pecado a la culpa, la culpa a la depresión, y la depresión de vuelta al descontento. Este ciclo destruye lentamente todo lo que encontramos y tocamos, dejándonos sin alegría y vacíos. Con el propósito de quebrar este ciclo mortal, es esencial la búsqueda de la alegría. Santiago 1:2-4 complementa las palabras de Burroughs, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Hermanos, considérense afortunados cuando les toca soportar toda clase de pruebas, Esta puesta a prueba de la fe desarrolla la capacidad de soportar. Y la capacidad de soportar debe llegar a ser perfecta, si queremos ser perfectos, completos, sin que nos falte nada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si interpretamos gozosamente todo lo que sucede — enfermedad, muerte, pérdida, pobreza — como acciones de misericordia en vez de juicios, transformará la forma en que vivimos como cristianos. Debemos observar la palabra inequívoca de Dios para hallar comodidad que él en verdad nos ama y nos hace bien. La Escritura dice, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Dios es aquél que ayuda, por tanto no tenemos nada que temer. (Isaías 41:13) &lt;br /&gt;
*El amor de Dios está reflejado y probado cuando envió a su Hijo a morir por nuestros pecados. (1 Juan 4:10) &lt;br /&gt;
*Nada puede separarnos del amor de Dios — absolutamente nada. (Romanos 8:35–39) &lt;br /&gt;
*Dios nos ama con un amor eterno. (Jeremías 31:3) &lt;br /&gt;
*Jesús nos ama con el mismo amor que el Padre lo ama. (Juan 15:9)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús, el único Hijo concebido por Dios, era un hombre de pesares (Isaías 53:3). Fue aborrecido y rechazado por los hombres, sufrió y murió por crímenes de los cuales era inocente, y absorbido por la ira de Dios por sus pecados que nunca cometió. Dios ordenó todo esto. ¿Por qué? Porque Dios nos ama (Juan 3:16). Y ya que nos ama, deberíamos esperar sufrir en esta vida justo como sufrió Cristo, ya que el “sufrimiento produce tolerancia, y la tolerancia produce carácter, y el carácter produce esperanza, y la esperanza no nos coloca a la pena, ya que el amor de Dios ha sido vertido en nuestros corazones a través del Espíritu Santo que ha sido otorgado a nosotros” (Romanos 5:3–5). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero gracias a Dios, eso incluso “así como participamos abundantemente de los sufrimientos de Cristo, también por medio de Cristo abunda nuestro consuelo” (2 Corintios 1:5). Nuestra capacidad para interpretar las acciones de Dios hacia nosotros como buena está inevitablemente atada a nuestra satisfacción y gozo. Si somos incapaces de ver su providencia como buena, nunca estaremos contentos, y sin satisfacción, nunca conoceremos completamente el gozo que tiene para nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 06 Jan 2017 15:59:51 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</comments>		</item>
		<item>
			<title>Esperanza para el cristiano infeliz</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Dulce Satisfacción */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hope for the Unhappy Christian}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por fuera, Chloe parece estar bien. Es soltera, tiene una carrera y es bastante activa en su iglesia local; pero está sola, desencantada de su carrera y se siente desconectada de su iglesia. El cascarón que sus pares admiran oculta su descontento y su cristianismo sin alegría.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe había visualizado una vida distinta para ella. Había pensado que ahora estaría en el mejor momento de su vida, pero se encontró en un pozo de miseria. Pensó que se casaría, que seguiría conectada con sus amigos de la universidad, que formaría una familia y que guiaría a mujeres cristianas más jóvenes; pero su realidad actual decepcionó sus expectativas. Su descontento la ha llevado por un sendero oscuro de pecado, y ella ha buscado alivio, pero solo ha encontrado muerte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La única esperanza de Chloe de curar su descontento e infelicidad es aprender el arte de la satisfacción y adoptar una visión bíblica de Dios. Esos dos pasos son esenciales para su alegría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== No eres tú, soy yo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe representa a muchos cristianos que no han logrado aceptar la mano que les brindan. La condición de su corazón no es únicamente la condición del corazón de personas solteras, sino también de personas casadas. Cada mañana, muchos cristianos de todo el país se despiertan descontentos con la vida —con la soltería, el matrimonio, su carrera, la iglesia o la comunidad— y deserían cambiar de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestro descontento origina un pensamiento de deseos, pero también de desesperanza (y, algunas veces, origina un pensamiento suicida). Intentamos reemplazar y eliminar todo lo que percibimos que está conectado con nuestro descontento:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*“Odio estar soltero, debería formalizar una relación”. &lt;br /&gt;
*“Mi cónyuge no me satisface, debería buscar otra pareja”. &lt;br /&gt;
*“Mi empleo no es gratificante, debería renunciar”. &lt;br /&gt;
*“Mi iglesia no es emocionante, debería irme”. &lt;br /&gt;
*“La vida está llena de miseria, debería terminar con ella”. &lt;br /&gt;
*“Dios no me hace feliz, debería rechazarlo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el problema no yace en la soltería, el matrimonio, el empleo, la iglesia o Dios. La respuesta a nuestro problema no está siempre conectada al cambio de nuestras circunstancias. El puritano Jeremías Burroughs escribió: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Se dice comúnmente que existen muchas personas que no se sienten bien ni cuando están saciadas ni cuando ayunan. . . Existen personas de carácter tan irritable y antipático que, sin importar en qué condición estén, son ofensivas. Algunas tienen corazones antipáticos y son antipáticas en toda circunstancia. (''Contentment, Prosperity, and God's Glory'', 1 —''Satisfacción, prosperidad y gloria de Dios''—)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Enfermos o sanos, solteros o casados, ricos o pobres, fértiles o infértiles, hambrientos o llenos; sin importar la circunstancia podemos encontrar una forma de estar descontentos, y sin importar nuestras dificultades en la vida. El corazón humano es imposible de satisfacer con condiciones temporales o bienes terrenales. Siempre deseamos más. La vida siempre puede ser mejor. Charles Haddon Spurgeon señaló correctamente: “Recuerden que la satisfacción de un hombre está en su mente, no en la extensión de sus  posesiones. Alexander, con todo el mundo a sus pies, clama por otro mundo para conquistarlo”. Sin embargo, existe una mejor forma, un camino que lleva a la satisfacción placentera y a la felicidad verdadera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Satisfacción placentera  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La infelicidad cristiana, el descontento y la forma en que vemos a Dios están directamente conectadas. El descontento grita: “¡Te mereces algo mejor!” y susurra: “Dios no te está dando lo que mereces”. Lo que el descontento grita es abiertamente falso, pero lo que susurra es profundamente verdadero. Satanás es el maestro de mezclar las mentiras con las verdades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es mentira que merezcamos algo mejor. Ese enunciado también supone que sabemos qué es lo mejor y que los dones de Dios no son lo mejor para nosotros. La mentira nos hace creer que somos más sabios que Dios e interpreta la dirección de Dios para nuestra vida como un ataque y no como misericordia y un don.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es verdad que Dios no nos da lo que merecemos. Nos merecemos la ira de Dios, aunque a diario recibamos nuevas misericordias. ¿Cómo pueden considerarse la enfermedad, el sufrimiento y otras tragedias como misericordia? Ver que cada mañana no nos despertamos en el infierno es un ejemplo de la misericordia de Dios con nosotros. Incluso cuando nos sentimos en el peor momento, Dios nos muestra más misericordia de la que merecemos. No existe calamidad o tragedia que podamos enfrentar que sea peor que la ira divina de Dios. Al mismo tiempo, no existe placer terrenal que se compare con la gloria que va a ser revelada. Así se enfrentó el apóstol Pablo al sufrimiento: “Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no son dignos de ser comparados con la gloria que nos ha de ser revelada”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con esto en mente, incluso en nuestro peor día Él es digno de acción de gracias y alabanza por todo lo que ha hecho. O, como decimos en la iglesia al crecer, “si Dios nunca hace otra cosa por nosotros, Él ya ha hecho suficiente”. Esta visión de la bondad de Dios refleja un corazón humilde ante un Dios divino y bueno. Esta perspectiva nos permite sufrir bien, sabiendo que lo mejor está por venir.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero podemos ir incluso más allá. A medida que luchamos a diario contra el descontento, debemos interpretar todo lo que se nos presente como una razón de regocijo. Burroughs, de nuevo, escribe:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Tengan buenos pensamientos de Dios y hagan buenas interpretaciones de sus relaciones con ustedes. Es muy difícil vivir cómoda y alegremente entre amigos cuando uno hace interpretaciones duras de las palabras y acciones de otro. La única forma de mantener una satisfacción placentera y comodidad en las sociedades cristianas es hacer las mejores interpretaciones de las cosas que podamos. Igualmente, una manera principal de ayudar a mantener la comodidad y la satisfacción en nuestros corazones es hacer buenas interpretaciones de las relaciones de Dios con nosotros. (Satisfacción, Prosperidad, y Gloria de Dios, 7)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine si nosotros verdaderamente creyéramos lo que la Biblia dice acerca de como Dios nos ve. Eso transformaría la forma en la que interpretamos todas sus acciones como misericordia. Sé que en la mitad de mis batallas con el descontento y los pecados dominantes, es difícil visualizar lo que está sucediendo en mi vida como algo con una condena o castigo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Las Misericordias de Dios, Nuestra alegría  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como Chloe, nuestra insatisfacción con la vida inevitablemente nos ha llevado a un ciclo de descontento, pecado, culpa, y depresión si se deja sin comprobar. El descontento eventualmente lleva al pecado, el pecado a la culpa, la culpa a la depresión, y la depresión de vuelta al descontento. Este ciclo destruye lentamente todo lo que encontramos y tocamos, dejándonos sin alegría y vacíos. Con el propósito de quebrar este ciclo mortal, es esencial la búsqueda de la alegría. Santiago 1:2-4 complementa las palabras de Burroughs, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Hermanos, considérense afortunados cuando les toca soportar toda clase de pruebas, Esta puesta a prueba de la fe desarrolla la capacidad de soportar. Y la capacidad de soportar debe llegar a ser perfecta, si queremos ser perfectos, completos, sin que nos falte nada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si interpretamos gozosamente todo lo que sucede — enfermedad, muerte, pérdida, pobreza — como acciones de misericordia en vez de juicios, transformará la forma en que vivimos como cristianos. Debemos observar la palabra inequívoca de Dios para hallar comodidad que él en verdad nos ama y nos hace bien. La Escritura dice, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Dios es aquél que ayuda, por tanto no tenemos nada que temer. (Isaías 41:13) &lt;br /&gt;
*El amor de Dios está reflejado y probado cuando envió a su Hijo a morir por nuestros pecados. (1 Juan 4:10) &lt;br /&gt;
*Nada puede separarnos del amor de Dios — absolutamente nada. (Romanos 8:35–39) &lt;br /&gt;
*Dios nos ama con un amor eterno. (Jeremías 31:3) &lt;br /&gt;
*Jesús nos ama con el mismo amor que el Padre lo ama. (Juan 15:9)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús, el único Hijo concebido por Dios, era un hombre de pesares (Isaías 53:3). Fue aborrecido y rechazado por los hombres, sufrió y murió por crímenes de los cuales era inocente, y absorbido por la ira de Dios por sus pecados que nunca cometió. Dios ordenó todo esto. ¿Por qué? Porque Dios nos ama (Juan 3:16). Y ya que nos ama, deberíamos esperar sufrir en esta vida justo como sufrió Cristo, ya que el “sufrimiento produce tolerancia, y la tolerancia produce carácter, y el carácter produce esperanza, y la esperanza no nos coloca a la pena, ya que el amor de Dios ha sido vertido en nuestros corazones a través del Espíritu Santo que ha sido otorgado a nosotros” (Romanos 5:3–5). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero gracias a Dios, eso incluso “así como participamos abundantemente de los sufrimientos de Cristo, también por medio de Cristo abunda nuestro consuelo” (2 Corintios 1:5). Nuestra capacidad para interpretar las acciones de Dios hacia nosotros como buena está inevitablemente atada a nuestra satisfacción y gozo. Si somos incapaces de ver su providencia como buena, nunca estaremos contentos, y sin satisfacción, nunca conoceremos completamente el gozo que tiene para nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 06 Jan 2017 15:50:55 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</comments>		</item>
		<item>
			<title>Esperanza para el cristiano infeliz</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Hope for the Unhappy Christian}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por fuera, Chloe parece estar bien. Es soltera, tiene una carrera y es bastante activa en su iglesia local; pero está sola, desencantada de su carrera y se siente desconectada de su iglesia. El cascarón que sus pares admiran oculta su descontento y su cristianismo sin alegría.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe había visualizado una vida distinta para ella. Había pensado que ahora estaría en el mejor momento de su vida, pero se encontró en un pozo de miseria. Pensó que se casaría, que seguiría conectada con sus amigos de la universidad, que formaría una familia y que guiaría a mujeres cristianas más jóvenes; pero su realidad actual decepcionó sus expectativas. Su descontento la ha llevado por un sendero oscuro de pecado, y ella ha buscado alivio, pero solo ha encontrado muerte.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La única esperanza de Chloe de curar su descontento e infelicidad es aprender el arte de la satisfacción y adoptar una visión bíblica de Dios. Esos dos pasos son esenciales para su alegría. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== No eres tú, soy yo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Chloe representa a muchos cristianos que no han logrado aceptar la mano que les brindan. La condición de su corazón no es únicamente la condición del corazón de personas solteras, sino también de personas casadas. Cada mañana, muchos cristianos de todo el país se despiertan descontentos con la vida —con la soltería, el matrimonio, su carrera, la iglesia o la comunidad— y deserían cambiar de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nuestro descontento origina un pensamiento de deseos, pero también de desesperanza (y, algunas veces, origina un pensamiento suicida). Intentamos reemplazar y eliminar todo lo que percibimos que está conectado con nuestro descontento:&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*“Odio estar soltero, debería formalizar una relación”. &lt;br /&gt;
*“Mi cónyuge no me satisface, debería buscar otra pareja”. &lt;br /&gt;
*“Mi empleo no es gratificante, debería renunciar”. &lt;br /&gt;
*“Mi iglesia no es emocionante, debería irme”. &lt;br /&gt;
*“La vida está llena de miseria, debería terminar con ella”. &lt;br /&gt;
*“Dios no me hace feliz, debería rechazarlo”.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin embargo, el problema no yace en la soltería, el matrimonio, el empleo, la iglesia o Dios. La respuesta a nuestro problema no está siempre conectada al cambio de nuestras circunstancias. El puritano Jeremías Burroughs escribió: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Se dice comúnmente que existen muchas personas que no se sienten bien ni cuando están saciadas ni cuando ayunan. . . Existen personas de carácter tan irritable y antipático que, sin importar en qué condición estén, son ofensivas. Algunas tienen corazones antipáticos y son antipáticas en toda circunstancia. (''Contentment, Prosperity, and God's Glory'', 1 —''Satisfacción, prosperidad y gloria de Dios''—)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Enfermos o sanos, solteros o casados, ricos o pobres, fértiles o infértiles, hambrientos o llenos; sin importar la circunstancia podemos encontrar una forma de estar descontentos, y sin importar nuestras dificultades en la vida. El corazón humano es imposible de satisfacer con condiciones temporales o bienes terrenales. Siempre deseamos más. La vida siempre puede ser mejor. Charles Haddon Spurgeon señaló correctamente: “Recuerden que la satisfacción de un hombre está en su mente, no en la extensión de sus  posesiones. Alexander, con todo el mundo a sus pies, clama por otro mundo para conquistarlo”. Sin embargo, existe una mejor forma, un camino que lleva a la satisfacción placentera y a la felicidad verdadera.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dulce Satisfacción  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La infelicidad cristiana, el descontento, y la forma en que vemos a Dios están directamente conectadas. El descontento grita, “¡Te mereces lo mejor!” y susurra “Dios no te está dando lo que mereces”. Los gritos anteriores son abiertamente falsos, pero los susurros finales son profundamente verdaderos. Satanás es el maestro para mezclar las mentiras con las verdades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es una mentira que ustedes merezcan lo mejor. La declaración también asume que ustedes conozcan lo que es mejor y los dones de Dios no son lo mejor para ustedes. La mentira le causa creer que usted es más sabio que Dios e interpreta su dirección para su vida como un ataque en vez de la misericordia y el don. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Es verdad que Dios no le está brindando lo que merece. Nos merecemos la ira de Dios, aunque a diario recibamos nuevas misericordias. ¿Cómo pueden considerarse la enfermedad, el sufrimiento, y otras tragedias como misericordia? Al darnos cuenta que cada mañana que no nos levantamos en el infierno es un ejemplo de la misericordia de Dios con nosotros. Incluso cuando nos estamos sintiendo que estamos en nuestro peor momento, Dios nos muestra más misericordia de la que merecemos. No existe calamidad o tragedia que podamos enfrentar que sea peor que la ira divina de Dios. Al mismo tiempo, no existe placer terrenal que se pueda comparar a la gloria que va a ser revelada. Esto es como el Apóstol Pablo enfrentó el sufrimiento, “Pues considero que los sufrimientos de este tiempo presente no vale la pena compararlos con la gloria que se nos será revelada”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Con esto en mente, en nuestro peor día, él es digno de acción de gracias y oración por todo lo que ha hecho. O ya que solemos decir en la i:glesia al crecer, “Si Dios nunca hace otra cosa por nosotros, ya él ha hecho suficiente”. Esta visualización de la bondad de Dios refleja un corazón humilde ante un Dios divino y bueno. Esta perspectiva nos permite sufrir buen, conociendo que lo mejor está por venir. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero podemos ir incluso más allá. A medida que luchamos a diario contra el descontento, debemos interpretar todo lo que viene a nuestra forma como una razón de regocijo. Burroughs, de nuevo, escribe, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Tengan buenos pensamientos de Dios y hagan buenas interpretaciones de sus relaciones con ustedes. Es muy difícil vivir cómodamente y alegremente entre amigos cuando uno hace malas interpretaciones de las palabras y acciones de otro. La única forma de mantener una dulce satisfacción en las sociedades cristianas es hacer las mejores interpretaciones de las cosas que podamos. Igualmente, una manera principal para ayudar a mantener la comodidad y satisfacción en nuestros corazones es hacer buenas interpretaciones de las relaciones de Dios con nosotros. (Satisfacción, Prosperidad, y Gloria de Dios, 7)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Imagine si nosotros verdaderamente creyéramos lo que la Biblia dice acerca de como Dios nos ve. Eso transformaría la forma en la que interpretamos todas sus acciones como misericordia. Sé que en la mitad de mis batallas con el descontento y los pecados dominantes, es difícil visualizar lo que está sucediendo en mi vida como algo con una condena o castigo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Las Misericordias de Dios, Nuestra alegría  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Como Chloe, nuestra insatisfacción con la vida inevitablemente nos ha llevado a un ciclo de descontento, pecado, culpa, y depresión si se deja sin comprobar. El descontento eventualmente lleva al pecado, el pecado a la culpa, la culpa a la depresión, y la depresión de vuelta al descontento. Este ciclo destruye lentamente todo lo que encontramos y tocamos, dejándonos sin alegría y vacíos. Con el propósito de quebrar este ciclo mortal, es esencial la búsqueda de la alegría. Santiago 1:2-4 complementa las palabras de Burroughs, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:Hermanos, considérense afortunados cuando les toca soportar toda clase de pruebas, Esta puesta a prueba de la fe desarrolla la capacidad de soportar. Y la capacidad de soportar debe llegar a ser perfecta, si queremos ser perfectos, completos, sin que nos falte nada.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si interpretamos gozosamente todo lo que sucede — enfermedad, muerte, pérdida, pobreza — como acciones de misericordia en vez de juicios, transformará la forma en que vivimos como cristianos. Debemos observar la palabra inequívoca de Dios para hallar comodidad que él en verdad nos ama y nos hace bien. La Escritura dice, &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
*Dios es aquél que ayuda, por tanto no tenemos nada que temer. (Isaías 41:13) &lt;br /&gt;
*El amor de Dios está reflejado y probado cuando envió a su Hijo a morir por nuestros pecados. (1 Juan 4:10) &lt;br /&gt;
*Nada puede separarnos del amor de Dios — absolutamente nada. (Romanos 8:35–39) &lt;br /&gt;
*Dios nos ama con un amor eterno. (Jeremías 31:3) &lt;br /&gt;
*Jesús nos ama con el mismo amor que el Padre lo ama. (Juan 15:9)&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús, el único Hijo concebido por Dios, era un hombre de pesares (Isaías 53:3). Fue aborrecido y rechazado por los hombres, sufrió y murió por crímenes de los cuales era inocente, y absorbido por la ira de Dios por sus pecados que nunca cometió. Dios ordenó todo esto. ¿Por qué? Porque Dios nos ama (Juan 3:16). Y ya que nos ama, deberíamos esperar sufrir en esta vida justo como sufrió Cristo, ya que el “sufrimiento produce tolerancia, y la tolerancia produce carácter, y el carácter produce esperanza, y la esperanza no nos coloca a la pena, ya que el amor de Dios ha sido vertido en nuestros corazones a través del Espíritu Santo que ha sido otorgado a nosotros” (Romanos 5:3–5). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero gracias a Dios, eso incluso “así como participamos abundantemente de los sufrimientos de Cristo, también por medio de Cristo abunda nuestro consuelo” (2 Corintios 1:5). Nuestra capacidad para interpretar las acciones de Dios hacia nosotros como buena está inevitablemente atada a nuestra satisfacción y gozo. Si somos incapaces de ver su providencia como buena, nunca estaremos contentos, y sin satisfacción, nunca conoceremos completamente el gozo que tiene para nosotros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 06 Jan 2017 15:16:21 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Esperanza_para_el_cristiano_infeliz</comments>		</item>
		<item>
			<title>La fe y la razón</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/La_fe_y_la_raz%C3%B3n</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Faith &amp;amp; Reason}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se ha dicho que el que define los términos gana el debate. Los escépticos lo saben y se aprovechan de ello. Veamos algunas de las definiciones famosas de &amp;quot;fe&amp;quot; proporcionadas por no creyentes. Mark Twain, por ejemplo, dijo en broma: &amp;quot;La fe es creer lo que sabemos que no es cierto&amp;quot;. Más cerca de nuestros días, el autor ateo Sam Harris define la fe como &amp;quot;la licencia que las personas religiosas se dan para seguir creyendo cuando fallan las razones&amp;quot;. Richard Dawkins, quizás el ateo más famoso de nuestra generación, afirma: &amp;quot;La fe es el gran pretexto, la gran excusa para evadir la necesidad de reflexionar y de evaluar las pruebas. La fe es la creencia pese a la falta de pruebas, e incluso tal vez debido a la falta de pruebas&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo único que todas estas definiciones tienen en común es la idea explícita o implícita de que la fe está en conflicto con la razón. Por desgracia, algunos cristianos en la historia de la iglesia han dicho cosas que han prestado apoyo a este punto de vista de la relación entre la fe y la razón. Martín Lutero, por ejemplo, hizo muy fuertes declaraciones negativas acerca de la razón, muchas de las cuales son citadas por los escépticos en sus intentos de demostrar que el cristianismo es inherentemente irracional. Lutero dijo que la razón es &amp;quot;la más grande ramera del diablo&amp;quot;. En varios contextos distintos dijo que la razón debe ser destruida. El contexto es de suma importancia porque en esos casos Lutero estaba hablando de la arbitrariedad de la razón humana para discernir las cosas divinas por sí sola. Sin embargo, la tendencia de Lutero a la hipérbole ha beneficiado a los escépticos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La gran mayoría de los cristianos a lo largo de la historia, sin embargo, no ha rechazado el uso correcto de la razón. Esto se debe a su intento de ser fiel a la enseñanza de las Escrituras, que proporcionan razones para creer. Juan escribió su Evangelio entero para proporcionar razones para creer que Jesús es el Cristo (Juan 20:30-31). Juan, Pedro y Pablo se basan en la evidencia de sus afirmaciones (1 Corintios 15:5-6; 2 Pedro 1:16; 1 Juan 1:1-4). Todos los seres humanos creen ciertas cosas según el testimonio de otros. Los cristianos basan sus creencias en el testimonio de los apóstoles. Tal fe es un don, pero no está separada de la razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si deseamos entender mejor la relación entre la fe y la razón, debemos tener una comprensión más clara de estas dos palabras. La palabra &amp;quot;fe&amp;quot; es utilizada de varias maneras diferentes por los pensadores cristianos. Puede referirse a las creencias que los cristianos tienen en común (la &amp;quot;fe cristiana&amp;quot;). La palabra &amp;quot;fe&amp;quot; también puede referirse a nuestra respuesta a Dios y a las promesas del Evangelio. Esto es lo que las confesiones reformadas quieren decir cuando hablan de &amp;quot;la fe salvadora&amp;quot; (por ejemplo, la WCF 14). Esta fe implica conocimiento, asentimiento y confianza. Por último, muchos filósofos y teólogos han hablado de la fe como una fuente de conocimiento. Como Caleb Miller explica, &amp;quot;las verdades de la fe son aquellas que se pueden conocer o creer justificadamente debido a la revelación divina, y se justifican porque fueron reveladas por Dios&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La palabra &amp;quot;razón&amp;quot; también se ha utilizado de diferentes maneras. Puede referirse a nuestras facultades cognitivas humanas. La relación de la fe con la razón en este sentido consiste en preguntarse si las creencias cristianas son razonables. En otras palabras, ¿usamos adecuadamente nuestras facultades cognitivas en la evaluación de estas creencias? También podemos usar la razón para referirnos a una fuente de conocimiento. En contraste con las &amp;quot;verdades de la fe&amp;quot; conocidas por revelación divina, las &amp;quot;verdades de la razón&amp;quot;, en este sentido, son verdades conocidas a través de las facultades naturales, como la percepción de los sentidos y la memoria. Un conflicto entre el conocimiento derivado a través de las facultades humanas naturales y los conocimientos derivados de la revelación divina se produce sólo si se presenta una aparente contradicción. Por último, en el sentido más estricto, la razón puede ser usada para referirse a un razonamiento lógico. Los cristianos nunca deberían sostener que existe un conflicto porque esa facultad es parte de lo que somos como seres humanos creados a imagen de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayor parte de la discusión contemporánea sobre el supuesto conflicto entre la fe y la razón ha surgido en el contexto de las discusiones sobre la ciencia y la religión. Las limitaciones de espacio no permiten una discusión completa de este tema, pero se deben plantear algunos puntos generales que nos ayuden a entender cómo deberíamos reflexionar sobre los supuestos conflictos que surgen. En primer lugar, debemos reconocer, así como reconocieron Agustín, Juan Calvino y muchos otros, que toda verdad es la verdad de Dios. Lo verdadero es verdad porque Dios lo reveló, lo creó o lo decretó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:'''LO REVELÓ''': Todo lo que Dios revela, ya sea a través de la revelación general en Su creación o por medio de una revelación especial en las Escrituras, es necesariamente cierto. Es imposible que Dios mienta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:'''LO CREÓ''': Cuando aprendemos algo acerca de la creación que se corresponde con lo que Dios hizo en realidad, aprendemos algo verdadero. Dios es la fuente de esas verdades en virtud del hecho de que Él es el Creador.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:'''LO DECRETÓ''': Dios es el que ha decretado todo lo que sucede. Cuando aprendemos algo acerca de la historia que está en conformidad con lo que realmente ocurrió, aprendemos algo cierto en la medida en que nuestro conocimiento se corresponda con lo que realmente ocurrió, y lo que realmente ocurrió sólo sucedió, en última instancia, porque Dios lo decretó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veamos a continuación el segundo punto importante que debe plantearse. Si toda verdad tiene su fuente en Dios y si toda verdad es unificada, de una cosa estamos seguros: si hay una contradicción entre la interpretación de las Escrituras y la interpretación de lo que Dios ha creado, una o ambas interpretaciones son incorrectas; las dos no pueden ser correctas. Los cristianos deben reconocer que el conflicto puede deberse a una interpretación errónea de la creación, a una interpretación errónea de las Escrituras o a una mala interpretación de las dos cosas. Esto significa que tenemos que hacer un examen minucioso y cuidadoso tanto de la teoría científica como de la exégesis bíblica para descubrir la fuente del conflicto. Debemos asegurarnos de contar con la verdadera enseñanza de las Escrituras y no con una interpretación errónea de las Escrituras. Y precisa examinar la evidencia de la teoría científica en cuestión a fin de descubrir si tratamos algo que es cierto acerca de la creación de Dios o algo que no es más que una especulación. Todo este duro trabajo lleva tiempo, y significa que no debemos sacar conclusiones apresuradas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios nos creó a Su imagen como criaturas racionales. Nuestras facultades cognitivas quedaron distorsionadas por la caída, pero no fueron destruidas, e incluso los no creyentes pueden utilizar esas facultades para descubrir verdades sobre las cosas terrenales —a diferencia de las cosas celestiales, a las cuales están completamente ciegos— (Calvino, ''Institución de la religión cristiana'', 2.2. 12-21). No comprendemos plenamente a Dios, pero es porque somos finitos y Dios es infinito. La fe y la razón, correctamente entendidas, no pueden estar y no están en ningún conflicto real.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 24 Jun 2016 18:43:33 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:La_fe_y_la_raz%C3%B3n</comments>		</item>
		<item>
			<title>La fe y la razón</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/La_fe_y_la_raz%C3%B3n</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Faith &amp;amp; Reason}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se ha dicho que el que define los términos gana el debate. Los escépticos lo saben y se aprovechan de ello. Veamos algunas de las definiciones famosas de &amp;quot;fe&amp;quot; proporcionadas por no creyentes. Mark Twain, por ejemplo, dijo en broma: &amp;quot;La fe es creer lo que sabemos que no es cierto&amp;quot;. Más cerca de nuestros días, el autor ateo Sam Harris define la fe como &amp;quot;la licencia que las personas religiosas se dan para seguir creyendo cuando fallan las razones&amp;quot;. Richard Dawkins, quizás el ateo más famoso de nuestra generación, afirma: &amp;quot;La fe es el gran pretexto, la gran excusa para evadir la necesidad de reflexionar y de evaluar las pruebas. La fe es la creencia pese a la falta de pruebas, e incluso tal vez debido a la falta de pruebas&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo único que todas estas definiciones tienen en común es la idea explícita o implícita de que la fe está en conflicto con la razón. Por desgracia, algunos cristianos en la historia de la iglesia han dicho cosas que han prestado apoyo a este punto de vista de la relación entre la fe y la razón. Martín Lutero, por ejemplo, hizo muy fuertes declaraciones negativas acerca de la razón, muchas de las cuales son citadas por los escépticos en sus intentos de demostrar que el cristianismo es inherentemente irracional. Lutero dijo que la razón es &amp;quot;la más grande ramera del diablo&amp;quot;. En varios contextos distintos dijo que la razón debe ser destruida. El contexto es de suma importancia porque en estos casos Lutero estaba hablando de la arbitrariedad de la razón humana para discernir las cosas divinas por sí sola. Sin embargo, la tendencia de Lutero a la hipérbole ha beneficiado a los escépticos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La gran mayoría de los cristianos a lo largo de la historia, sin embargo, no ha rechazado el uso correcto de la razón. Esto se debe a su intento de ser fiel a la enseñanza de las Escrituras, que proporcionan razones para creer. Juan escribió su Evangelio entero para proporcionar razones para creer que Jesús es el Cristo (Juan 20:30-31). Juan, Pedro y Pablo se basan en la evidencia de sus afirmaciones (1 Corintios 15:5-6; 2 Pedro 1:16; 1 Juan 1:1-4). Todos los seres humanos creen ciertas cosas según el testimonio de otros. Los cristianos basan sus creencias sobre el testimonio de los apóstoles. Tal fe es un don, pero no está separada de la razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si deseamos entender mejor la relación entre la fe y la razón, debemos tener una comprensión más clara de estas dos palabras. La palabra &amp;quot;fe&amp;quot; es utilizada de varias maneras diferentes por los pensadores cristianos. Puede referirse a las creencias que los cristianos tienen en común (la &amp;quot;fe cristiana&amp;quot;). La palabra &amp;quot;fe&amp;quot; también puede referirse a nuestra respuesta a Dios y a las promesas del Evangelio. Esto es lo que las confesiones reformadas quieren decir cuando hablan de &amp;quot;la fe salvadora&amp;quot; (por ejemplo, la WCF 14). Esta fe implica conocimiento, asentimiento y confianza. Por último, muchos filósofos y teólogos han hablado de la fe como una fuente de conocimiento. Como Caleb Miller explica, &amp;quot;las verdades de la fe son aquellas que se pueden conocer o creer justificadamente debido a la revelación divina, y se justifican porque fueron reveladas por Dios&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La palabra &amp;quot;razón&amp;quot; también se ha utilizado de diferentes maneras. Puede referirse a nuestras facultades cognitivas humanas. La relación de la fe con la razón en este sentido consiste en preguntarse si las creencias cristianas son razonables. En otras palabras, ¿usamos adecuadamente nuestras facultades cognitivas en la evaluación de estas creencias? También podemos usar la razón para referirnos a una fuente de conocimiento. En contraste con las &amp;quot;verdades de la fe&amp;quot; conocidas por revelación divina, las &amp;quot;verdades de la razón&amp;quot;, en este sentido, son verdades conocidas a través de las facultades naturales, como la percepción de los sentidos y la memoria. Un conflicto entre el conocimiento derivado a través de las facultades humanas naturales y los conocimientos derivados de la revelación divina se produce sólo si se presenta una aparente contradicción. Por último, en el sentido más estricto, la razón puede ser usada para referirse a un razonamiento lógico. Los cristianos nunca deberían argumentar que existe un conflicto porque esta facultad es parte de lo que somos como seres humanos creados a imagen de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayor parte de la discusión contemporánea sobre el supuesto conflicto entre la fe y la razón ha surgido en el contexto de las discusiones sobre la ciencia y la religión. Las limitaciones de espacio no permiten una discusión completa de este tema, pero se deben plantear algunos puntos generales que nos ayuden a entender cómo deberíamos reflexionar sobre los supuestos conflictos que surgen. En primer lugar, debemos reconocer, así como reconocieron Agustín, Juan Calvino y muchos otros, que toda verdad es la verdad de Dios. Lo verdadero es verdad porque Dios lo reveló, lo creó o lo decretó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:'''LO REVELÓ''': Todo lo que Dios revela, ya sea a través de la revelación general en Su creación o por medio de una revelación especial en las Escrituras, es necesariamente cierto. Es imposible que Dios mienta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:'''LO CREÓ''': Cuando aprendemos algo acerca de la creación que se corresponde con lo que Dios hizo en realidad, aprendemos algo verdadero. Dios es la fuente de esas verdades en virtud del hecho de que Él es el Creador.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:'''LO DECRETÓ''': Dios es el que ha decretado todo lo que sucede. Cuando aprendemos algo acerca de la historia que está en conformidad con lo que realmente ocurrió, aprendemos algo cierto en la medida en que nuestro conocimiento se corresponda con lo que realmente ocurrió, y lo que realmente ocurrió sólo sucedió, en última instancia, porque Dios lo decretó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veamos a continuación el segundo punto importante que debe plantearse. Si toda verdad tiene su fuente en Dios y si toda verdad es unificada, de una cosa estamos seguros: si hay una contradicción entre la interpretación de las Escrituras y la interpretación de lo que Dios ha creado, una o ambas interpretaciones son incorrectas; las dos no pueden ser correctas. Los cristianos deben reconocer que el conflicto puede deberse a una interpretación errónea de la creación, a una interpretación errónea de las Escrituras o a una mala interpretación de las dos cosas. Esto significa que tenemos que hacer un examen minucioso y cuidadoso tanto de la teoría científica como de la exégesis bíblica para descubrir la fuente del conflicto. Debemos asegurarnos de contar con la verdadera enseñanza de las Escrituras y no con una interpretación errónea de las Escrituras. Y precisa examinar la evidencia de la teoría científica en cuestión a fin de descubrir si tratamos algo que es cierto acerca de la creación de Dios o algo que no es más que una especulación. Todo este duro trabajo lleva tiempo, y significa que no debemos sacar conclusiones apresuradas.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios nos creó a Su imagen como criaturas racionales. Nuestras facultades cognitivas quedaron distorsionadas por la caída, pero no fueron destruidas, e incluso los no creyentes pueden utilizar esas facultades para descubrir verdades sobre las cosas terrenales —en contraste con las cosas celestiales, a las cuales están completamente ciegos— (Calvino, ''Institución de la religión cristiana'', 2.2. 12-21). No comprendemos plenamente a Dios, pero es porque somos finitos y Dios es infinito. La fe y la razón, correctamente entendidas, no pueden estar y no están en ningún conflicto real.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 24 Jun 2016 18:21:58 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:La_fe_y_la_raz%C3%B3n</comments>		</item>
		<item>
			<title>La fe y la razón</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/La_fe_y_la_raz%C3%B3n</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Faith &amp;amp; Reason}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Se ha dicho que el que define los términos gana el debate. Los escépticos lo saben y se aprovechan de ello. Veamos algunas de las definiciones famosas de &amp;quot;fe&amp;quot; proporcionadas por no creyentes. Mark Twain, por ejemplo, dijo en broma: &amp;quot;La fe es creer lo que sabemos que no es cierto&amp;quot;. Más cerca de nuestros días, el autor ateo Sam Harris define la fe como &amp;quot;la licencia que las personas religiosas se dan para seguir creyendo cuando fallan las razones&amp;quot;. Richard Dawkins, quizás el ateo más famoso de nuestra generación, afirma: &amp;quot;La fe es el gran pretexto, la gran excusa para evadir la necesidad de reflexionar y de evaluar las pruebas. La fe es la creencia pese a la falta de pruebas, e incluso tal vez debido a la falta de pruebas&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo único que todas estas definiciones tienen en común es la idea explícita o implícita de que la fe está en conflicto con la razón. Por desgracia, algunos cristianos en la historia de la iglesia han dicho cosas que han prestado apoyo a este punto de vista de la relación entre la fe y la razón. Martín Lutero, por ejemplo, hizo muy fuertes declaraciones negativas acerca de la razón, muchas de las cuales son citadas por los escépticos en sus intentos de demostrar que el cristianismo es inherentemente irracional. Lutero dijo que la razón es &amp;quot;la más grande ramera del diablo&amp;quot;. En varios contextos distintos dijo que la razón debe ser destruida. El contexto es de suma importancia porque en estos casos Lutero estaba hablando de la arbitrariedad de la razón humana para discernir las cosas divinas por sí sola. Sin embargo, la tendencia de Lutero a la hipérbole ha beneficiado a los escépticos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La gran mayoría de los cristianos a lo largo de la historia, sin embargo, no ha rechazado el uso correcto de la razón. Esto se debe a su intento de ser fiel a la enseñanza de las Escrituras, que proporcionan razones para creer. Juan escribió su Evangelio entero para proporcionar razones para creer que Jesús es el Cristo (Juan 20:30-31). Juan, Pedro y Pablo se basan en la evidencia de sus afirmaciones (1 Corintios 15:5-6; 2 Pedro 1:16; 1 Juan 1:1-4). Todos los seres humanos creen ciertas cosas según el testimonio de otros. Los cristianos basan sus creencias sobre el testimonio de los apóstoles. Tal fe es un don, pero no está separada de la razón.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si deseamos entender mejor la relación entre la fe y la razón, debemos tener una comprensión más clara de estas dos palabras. La palabra &amp;quot;fe&amp;quot; es utilizada de varias maneras diferentes por los pensadores cristianos. Puede referirse a las creencias que los cristianos tienen en común (la &amp;quot;fe cristiana&amp;quot;). La palabra &amp;quot;fe&amp;quot; también puede referirse a nuestra respuesta a Dios y a las promesas del Evangelio. Esto es lo que las confesiones reformadas quieren decir cuando hablan de &amp;quot;la fe salvadora&amp;quot; (por ejemplo, la WCF 14). Esta fe implica conocimiento, asentimiento y confianza. Por último, muchos filósofos y teólogos han hablado de la fe como una fuente de conocimiento. Como Caleb Miller explica, &amp;quot;las verdades de la fe son aquellas que se pueden conocer o creer justificadamente debido a la revelación divina, y se justifican porque fueron reveladas por Dios&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La palabra razón también se ha utilizado de diferentes maneras. Puede referirse a nuestras facultades cognitivas humanas. La relación de la fe con la razón en este sentido consiste en preguntarse si las creencias cristianas son razonables. En otras palabras, ¿usamos adecuadamente nuestras facultades cognitivas en la evaluación de estas creencias? También podemos usar la razón para referirnos a una fuente de conocimiento. En contraste con las &amp;quot;verdades de la fe&amp;quot; conocidas por revelación divina, las &amp;quot;verdades de la razón&amp;quot;, en este sentido, son verdades conocidas a través de las facultades naturales como la percepción de los sentidos y la memoria. Un conflicto entre el conocimiento derivado a través de las facultades humanas naturales y los conocimientos derivados de la revelación divina se produce sólo si se presenta una aparente contradicción. Por último, en el sentido más estricto, la razón puede ser usada para referirse a un razonamiento lógico. Los cristianos nunca deberían argumentar que existe un conflicto porque esta facultad es parte de lo que somos como seres humanos creados a imagen de Dios. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La mayor parte de la discusión contemporánea sobre el supuesto conflicto entre la fe y la razón ha surgido en el contexto de las discusiones sobre la ciencia y la religión. Las limitaciones de espacio no permiten una discusión completa de este tema, pero algunos puntos generales se deben hacer con el fin de ayudarnos a entender cómo debiéramos reflexionar sobre los supuestos conflictos que surgen. En primer lugar, debemos reconocer con Agustín, Juan Calvino, y muchos otros que toda verdad es la verdad de Dios. Lo verdadero es verdad porque Dios lo reveló, lo creó, o lo decretó. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:'''LO REVELÓ''': Todo lo que Dios revela, ya sea a través de la revelación general en su creación o por medio de la revelación especial en la Escritura, es necesariamente cierto. Es imposible que Dios mienta.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:'''LO CREÓ''': Cuando aprendemos algo acerca de la creación que se corresponde con lo que Dios hizo en realidad, hemos aprendido algo verdadero. Dios es la fuente de estas verdades en virtud del hecho de que Él es el Creador.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:'''LO DECRETÓ''': Dios es el que ha decretado todo lo que sucede. Cuando aprendemos algo acerca de la historia que está en conformidad con lo que realmente ocurrió, hemos aprendido algo cierto en la medida en que nuestro conocimiento se corresponde con lo que realmente ocurrió, y lo que realmente ocurrió sólo sucedió, en última instancia, porque Dios lo decretó.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El segundo punto importante que debe plantearse es el siguiente: Si toda verdad tiene su fuente en Dios y si toda verdad es unificada, de una cosa estamos seguros es que si hay una contradicción entre la interpretación de la Escritura y una interpretación de lo que Dios ha creado, una o ambas interpretaciones son incorrectas. Las dos no pueden ser correctas. Los cristianos deben reconocer que el conflicto puede ser debido a una interpretación errónea de la creación, una interpretación errónea de la Escritura, o una mala interpretación de las dos cosas. Esto significa que tenemos que hacer un examen minucioso y cuidadoso tanto de la teoría científica como la exégesis bíblica para descubrir la fuente del conflicto. Debemos asegurarnos de que se trate de la enseñanza de la Escritura en lugar de una interpretación errónea de la Escritura. Y precisa examinar la evidencia de la teoría científica en cuestión a fin de descubrir si se trata de algo que sea cierto acerca de la creación de Dios o algo que no sea más que una especulación. Todo este duro trabajo lleva tiempo, y significa que no deberíamos sacar conclusiones apresuradas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios nos creó a Su imagen como criaturas racionales. Nuestras facultades cognitivas quedaron distorsionadas por la caída, pero no fueron destruidas, e incluso los no creyentes pueden utilizar estas facultades para descubrir verdades sobre las cosas terrenales-en contraste con las cosas celestiales, a las cuales están completamente ciegos (Calvino, ''Institución de la Religión Cristiana'', 2.2.12-21). No comprendemos plenamente a Dios, pero es porque somos finitos y Dios es infinito. La fe y la razón, correctamente entendidas, no pueden estar y no están en ningún conflicto real. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 24 Jun 2016 15:03:17 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:La_fe_y_la_raz%C3%B3n</comments>		</item>
		<item>
			<title>Cristo sufrió y murió para librarnos del presente mal</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Cristo_sufri%C3%B3_y_muri%C3%B3_para_librarnos_del_presente_mal</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Christ Suffered and Died to Deliver Us from the Present Evil}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Gálatas 1:4:'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre.&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta la muerte, o hasta que Cristo regrese para establecer su reino, vivimos en “este presente siglo malo”. Por tanto, cuando la Biblia dice que Cristo se dio a sí mismo “para librarnos de este presente siglo malo”, no significa que nos va a sacar del mundo, sino que nos va a librar del poder del mal en el mundo. Jesús oró por nosotros de esta manera: “No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno” (Juan 17:15).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón por la cual Jesús ora para guardarnos “del maligno” es porque “este presente siglo malo” es el siglo cuando a Satanás se le otorga libertad para engañar y destrozar. La Biblia dice: “Todo el mundo yace bajo ''el poder del'' maligno” (1 Juan 5:19). El “maligno” es llamado “el dios de este mundo” y su meta principal es cegar a la gente ante la verdad. “El dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo” (2 Corintios 4:4).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta que despertemos de nuestra oscura condición espiritual, viviremos en sincronía con “este presente siglo malo” y con su soberano. “Anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efesios 2:2). Sin saberlo, éramos los lacayos del demonio. Lo que parecía libertad era esclavitud. La Biblia habla directamente de las modas, diversiones y adicciones del siglo XXI cuando dice: “Les prometen libertad, mientras que ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues uno es esclavo de aquello que le ha vencido” (2 Pedro 2:19).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El reverberante grito de libertad de la Biblia es:  “No os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente” (Romanos 12:2). En otras palabras, ¡seamos libres! No nos dejemos embaucar por los gurús de esta época, quienes están aquí hoy y desaparecen mañana. Una moda esclavizante sigue a otra. En treinta años los tatuajes de hoy no serán marcas de libertad, sino recuerdos imborrables de la conformidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sabiduría de esta época es necedad en vista de la eternidad.  “Nadie se engañe a sí mismo. Si alguno de vosotros se cree sabio según este mundo, hágase necio a fin de llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios” (1 Corintios 3:18-19). “Porque la palabra de la cruz es necedad para los que se pierden” (1 Corintios 1:18). ¿Cuál es entonces la sabiduría de Dios de esta época? Es la gran muerte liberadora de Jesucristo. Los antiguos discípulos de Jesús dijeron: “Nosotros predicamos a Cristo crucificado, [...] poder de Dios y sabiduría de Dios” (1 Corintios 1:23-24).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Cristo fue a la cruz liberó a millones de cautivos. Él desenmascaró el engaño del demonio y le puso fin a su poder. Eso es lo que quiso decir en la víspera de su crucifixión cuando dijo: “Ahora el príncipe de este mundo será echado fuera” (Juan 12:31). No sigamos a un enemigo derrotado; sigamos a Cristo. Es costoso; seremos desterrados en esta época, pero seremos libres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Citas bíblicas tomadas de LBLA.''&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 23 May 2016 20:22:45 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Cristo_sufri%C3%B3_y_muri%C3%B3_para_librarnos_del_presente_mal</comments>		</item>
		<item>
			<title>Cristo sufrió y murió para librarnos del presente mal</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Cristo_sufri%C3%B3_y_muri%C3%B3_para_librarnos_del_presente_mal</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Christ Suffered and Died to Deliver Us from the Present Evil}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Gálatas 1:4:'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre.&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta la muerte, o hasta que Cristo regrese para establecer su reino, vivimos en “este presente siglo malo”. Por tanto, cuando la Biblia dice que Cristo se dio a sí mismo “para librarnos de este presente siglo malo”, no significa que nos va a sacar del mundo, sino que nos va a librar del poder del mal en el mundo. Jesús oró por nosotros de esta manera: “No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno” (Juan 17:15).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón por la cual Jesús ora para guardarnos “del maligno” es porque “este presente siglo malo” es el siglo cuando a Satanás se le otorga libertad para engañar y destrozar. La Biblia dice: “Todo el mundo yace bajo ''el poder del'' maligno” (1 Juan 5:19). Ese “maligno” es llamado “el dios de este mundo” y su meta principal es cegar a la gente a la verdad. “El dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo” (2 Corintios 4:4).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta que despertemos de nuestra oscura condición espiritual, viviremos en sincronía con “este presente siglo malo” y con su soberano. “Anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efesios 2:2). Sin saberlo, éramos los lacayos del demonio. Lo que parecía libertad era esclavitud. La Biblia habla directamente de las modas, diversiones y adicciones del siglo XXI cuando dice: “Les prometen libertad, mientras que ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues uno es esclavo de aquello que le ha vencido” (2 Pedro 2:19).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El reverberante grito de libertad de la Biblia es:  “No os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente” (Romanos 12:2). En otras palabras, ¡sean libres! No se dejen embaucar por los gurús de esta época, quienes están aquí hoy y desaparecen mañana. Una moda esclavizante sigue a otra. En treinta años los tatuajes de hoy no serán marcas de libertad, sino recuerdos imborrables de la conformidad.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sabiduría de esta época es necedad en vista de la eternidad.  “Nadie se engañe a sí mismo. Si alguno de vosotros se cree sabio según este mundo, hágase necio a fin de llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios” (1 Corintios 3:18-19). “Porque la palabra de la cruz es necedad para los que se pierden” (1 Corintios 1:18). ¿Cuál es entonces la sabiduría de Dios de esta época? Es la gran muerte liberadora de Jesucristo. Los antiguos discípulos de Jesús dijeron: “Nosotros predicamos a Cristo crucificado, [...] poder de Dios y sabiduría de Dios” (1 Corintios 1:23-24).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Cristo fue a la cruz liberó a millones de cautivos. Él desenmascaró el engaño del demonio y le puso fin a su poder. Eso es lo que quiso decir en la víspera de su crucifixión cuando dijo: “Ahora el príncipe de este mundo será echado fuera” (Juan 12:31). No sigamos a un enemigo derrotado; sigamos a Cristo. Es costoso; seremos desterrados en esta época, pero seremos libres.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Citas bíblicas tomadas de LBLA.''&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 23 May 2016 20:05:01 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Cristo_sufri%C3%B3_y_muri%C3%B3_para_librarnos_del_presente_mal</comments>		</item>
		<item>
			<title>Cristo sufrió y murió para librarnos del presente mal</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Cristo_sufri%C3%B3_y_muri%C3%B3_para_librarnos_del_presente_mal</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Christ Suffered and Died to Deliver Us from the Present Evil}}&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;'''Gálatas 1:4:'''&amp;lt;br&amp;gt;&lt;br /&gt;
Se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre.&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta la muerte, o hasta que Cristo regrese para establecer su reino, vivimos en “este presente siglo malo”. Por tanto, cuando la Biblia dice que Cristo se dio a sí mismo “para librarnos de este presente siglo malo”, no significa que nos va a sacar del mundo, sino que nos va a librar del poder del mal en el mundo. Jesús oró por nosotros de esta manera: “No te ruego que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno&amp;quot; (Juan 17:15).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La razón por la cual Jesús ora para guardarnos &amp;quot;del maligno&amp;quot; es porque &amp;quot;este presente siglo malo” es el siglo cuando a Satanás se le otorga libertad para engañar y destrozar. La Biblia dice: “Todo el mundo yace bajo ''el poder del'' maligno” (1 Juan 5:19). Ese “maligno&amp;quot; es llamado &amp;quot;el dios de este mundo” y su meta principal es cegar a la gente a la verdad. “El dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo” (2 Corintios 4:4).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hasta que despertemos de nuestra oscura condición espiritual, viviremos en sincronía con “este presente siglo malo” y con su soberano. “Anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Efesios 2:2). Sin saberlo, éramos los lacayos del demonio. Lo que parecía libertad era esclavitud. La Biblia habla directamente de las modas, diversiones y adicciones del siglo XXI cuando dice: “Les prometen libertad, mientras que ellos mismos son esclavos de la corrupción, pues uno es esclavo de aquello que le ha vencido” (2 Pedro 2:19).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El reverberante grito de libertad en la Biblia es:  “No os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente” (Romanos 12:2).  En otras palabras, ¡sean libres! No sean embaucados por los gurús de la época.  Están aquí hoy y desaparecen mañana.  Una moda esclavizante sigue a otra.  Treinta años en el futuro los tatuajes de hoy no serán marcas de libertad sino recordatorios imborrables de la conformidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La sabiduría de esta época es absurda considerando la eternidad.  “Nadie se engañe a sí mismo. Si alguno de vosotros se cree sabio según este mundo, hágase necio a fin de llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios...  Porque la palabra de la cruz es necedad para los que se pierden” (1 Corintios 3:18-19; 1:18). ¿Qué es entonces la sabiduría de Dios en esta época?  Es la gran muerte liberadora de Jesucristo Los antiguos discípulos de Jesús dijeron:  “Nosotros predicamos a Cristo crucificado… el poder de Dios y la sabiduría de Dios” (1 Corintios 1:23). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Cristo fue a la cruz el dejó en libertad a millones de cautivos. Él le quitó la máscara al fraude del demonio y rompió su poder.  Eso es lo que quiso decir en la víspera de su crucifixión cuando dijo:  “Ahora el príncipe de este mundo será echado fuera&amp;quot;.  (Juan 12:31)  No siga a un enemigo derrotado.  Siga a Cristo.  Es costoso.  Usted será un desterrado en esta época. Pero será libre.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Citas bíblicas tomadas de LBLA.''&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 23 May 2016 16:28:08 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Cristo_sufri%C3%B3_y_muri%C3%B3_para_librarnos_del_presente_mal</comments>		</item>
		<item>
			<title>Considérense los unos a otros, como estimular el amor</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* ¿Qué estamos haciendo con nuestra vida? */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Consider Each Other How to Stir Up Love}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Hebreos 10:23-25&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; 24 y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros'', y mucho más al ver que el día se acerca.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
=== ¿Qué estamos haciendo con nuestra vida? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando nos levantamos por la mañana y enfrentamos el día, ¿qué nos decimos a nosotros mismos acerca de nuestras esperanzas para el día? Cuando observamos desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que queremos que suceda porque hemos vivido? ¿Qué diferencia quiere que haga su vida? Cuando usted observa desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que quiere que suceda porque usted ha vivido? ¿Qué influencia queremos que tenga nuestra vida? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si decimos: &amp;quot;Yo ni siquiera pienso así, solo me levanto y hago lo que tengo que hacer&amp;quot;, entonces nos separamos de un medio básico de gracia y de una fuente de orientación, fortaleza, creatividad y alegría. Está clarísimo en la Biblia, al igual que en este texto, que Dios desea que nosotros conscientemente aspiremos a algo significativo en nuestros días. La voluntad revelada de Dios para nosotros es que cuando nos levantemos por la mañana no andemos sin rumbo durante el día y no dejemos simplemente que solo las circunstancias dicten lo que hagamos, sino que aspiremos a algo —que nos enfoquemos en cierto tipo de propósito—. Me refiero a niños y adolescentes, y a adultos —solteros, casados, viudos, madres y adultos de todo oficio—.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No tener un objetivo es semejante a no tener vida. Las hojas muertas en el traspatio pueden desplazarse más que cualquier otra cosa, más que el perro, más que los niños. Si el viento sopla en cierta dirección, ellas se desplazan en esa dirección. Si el viento cambia de dirección, ellas cambian de dirección. Caen, rebotan, saltan, se pegan a una cerca, pero no tienen ningún propósito. Están llenas de movimiento y vacías de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios no creó a los seres humanos a Su imagen para que no tuvieran ningún rumbo, como hojas muertas que se desplazan por el traspatio de la vida. Él nos creó para que tuviéramos un propósito —para que tuviéramos un enfoque y un objetivo para todos nuestros días—. Y esto no es opresivo. No es esclavitud. No es agotador. Descubrir para qué fuimos creados y proceder con todo el poder de Dios (Colosenses 1:29) es liberador (Gálatas 5:13) y es estimulante. Jesús dijo: &amp;quot;Mi comida es hacer la voluntad del que me envió&amp;quot; (Juan 4:34). ¡Comida! Aspirar día a día a hacer lo que fuimos destinados a hacer es como comer: da vida y energía, en lugar de quitarla. Tarde o temprano moriremos si hacemos lo que fuimos destinados a hacer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podemos ser jóvenes o viejos. Eso es decisión de Dios, no nuestra. Pero cuando morimos haciendo lo que fuimos destinados a hacer morimos bien y plenos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El objetivo y el enfoque de nuestras vidas como cristianos ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Recibamos nuestra esperanza'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Pueden considerar conmigo lo que estos tres versículos nos enseñan del objetivo y del enfoque de nuestras vidas como cristianos? Dios puede usar esos versículos para traer un enfoque clarísimo a nuestras vidas. Él puede usarlos para quitar toda la confusión y para darnos una claridad lúcida, brillante, precisa y resplandeciente sobre el propósito de nuestros días.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, el versículo 23 dice: &amp;quot;Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió&amp;quot;. Ahora bien, eso no es algo que hacemos con nuestras manos o con nuestros pies. No vamos a la cocina para hacer esto, o al estudio, o al otro lado de la calle o a la escuela. Esto no se hace donde cualquiera pueda verlo. Esto es un asunto del corazón. Recibamos nuestra esperanza. Aceptemos nuestra esperanza. Seamos persona llenas de esperanza. Tengamos esperanza en Dios, porque Dios nos ha hecho promesas y Él es fiel. Él prometió escribir Sus leyes en nuestro corazón (10:16) y obrar en nosotros lo que es agradable delante de Él (13:21); Dios prometió nunca más acordarse de nuestros pecados e iniquidades (10:17); Dios prometió que nos hará perfectos por siempre mediante un único sacrificio (10:14); Dios prometió que nunca nos dejará ni nos desamparará (13:5); y Dios prometió traer bien de todo nuestro dolor (12:10). Y Él cumple Su palabra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero eso no nos proporciona un enfoque suficiente para el día. Dios no nos creó para que nos acurrucáramos debajo de las cobijas y para que tuviéramos esperanza en Dios todo el día en la cama. Sin algún efecto en nuestra vida, la esperanza en Dios sería invisible y no daría ninguna gloria pública al poder de Dios, ni a Su sabiduría, ni a Su bondad ni a Su confiabilidad. Si la acción de tener esperanza en Dios fuera el único objetivo para el cual Él nos creó, entonces el versículo 24 sería palabras fútiles, pero no lo son. Dios nos creó, en primer lugar, para que tuviéramos esperanza en Él, y luego para que hiciéramos visible esa esperanza por medio del efecto que esta tiene en nuestra vida. Ese efecto está descrito en el versículo 24 y debe ser el enfoque de nuestra vida diaria. Por eso nos levantamos cada día.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Estimulémonos unos a otros al amor y a las buenas obras '''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Leamos eso en el versículo 24: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Ese es el propósito para nuestra vida. Como cristianos esto es a lo que aspiramos desde la mañana hasta la noche. Observemos cuidadosamente que eso no se refiere a lo que podríamos esperar. No expresa que consideremos cómo amarnos unos a otros y hacer buenas obras. Eso sería bíblico y correcto, pero nos referimos a algo diferente: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Centrémonos en ayudar a los demás a ser personas amorosas. Busquemos estimular a los demás a hacer buenas obras. Y, desde luego, eso significa asimismo que si los demás necesitan ayuda y estimulo nosotros también. Por lo tanto, apuntaríamos a las maneras en que podemos pensar, sentir, hablar y actuar para estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras. El propósito de nuestras vidas no es solo amar y hacer buenas obras, sino también ayudar a estimular a los demás al amor y a las buenas obras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Considerémonos unos a otros'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero seamos más precisos. Hay algo en este texto que es muy difícil de traducir a nuestra lengua. La palabra &amp;quot;considerar&amp;quot;, (&amp;quot;Consideremos cómo...&amp;quot;) es utilizada otra vez en el libro, a saber, en Hebreos 3:1, donde el escritor dice: &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. Es decir, observarlo, pensar en él, enfocarse en él, estudiarlo, ocupar nuestra mente en él. &amp;quot;Jesús&amp;quot; es el objeto directo del verbo &amp;quot;considerar&amp;quot;. &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. ¿Considerar qué? Considerar a Jesús. Pues en Hebreos 10:24 la gramática es la misma: el objeto directo de la palabra &amp;quot;considerar&amp;quot; es &amp;quot;unos a otros&amp;quot;. Literalmente dice: &amp;quot;Considerémonos unos a otros&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Considerar qué?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considerarnos unos a otros. Pero esto es casi imposible de traducir a nuestra lengua con el resto de la oración porque sería muy irregular. Tendría que ser algo como esto: &amp;quot;Considerémonos unos a otros a la estimulación del amor y de las buenas obras&amp;quot;. Es un uso de la lengua terrible —es un buen orden griego de las palabras, pero un uso terrible de nuestra lengua—. Lo mejor que podemos hacer, al parecer, es decir: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero yo quiero que comprendamos el matiz del original para que podamos sentir la fuerza de esto como objetivo y enfoque diarios para nuestra vida. Este es, literalmente, el llamado de Dios, que nos consideremos unos a otros, es decir, mirarnos unos a otros, pensar unos en otros, enfocarnos unos en otros, estudiarnos unos a otros, ocupar nuestra mente unos en otros. El objetivo de este enfoque en los demás es pensar en maneras de estimularlos al amor y a las buenas obras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pensemos en los adolescentes, por ejemplo. Hay muchísimos adolescentes en Belén que están vivos para Dios. Hemos sentido el amor de Dios por nosotros y hemos experimentado el poder de Su perdón. Deseamos hacer Su voluntad. Sin embargo, como la mayoría de las personas, nos levantamos muchos días y sentimos que no tenemos un propósito. ¿Qué sentido tiene? ¿Para qué estudiar? ¿Para qué trabajar? Nos decaemos durante el día y tratamos de sentirnos bien con música, con comida y con amigos, pero no sentimos que haya algún sentido o algún propósito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los invito a que escuchen la palabra de Dios en Hebreos 10:24. Cuando nos levantemos en la mañana, consideremos a los demás —pensemos en ellos, tengámoslos en cuenta, razonemos sobre ellos, meditemos sobre ellos, reflexionemos sobre ellos— con este objetivo consciente: ¿Qué podemos hacer hoy para que ellos sean estimulados al amor y a las buenas obras? Ahora bien, existe una razón para vivir y un propósito para todos los días que nunca será aburrido. Cada día es nuevo y distinto. La gente cambia, al igual que sus circunstancias. Nosotros cambiamos. No obstante, el llamado es el mismo: considerar, considerar y considerar a las personas con quienes trataremos hoy. ¿Cómo son ellas? ¿Cómo somos nosotros? ¿Cómo será la situación? ¿Qué ayuda a una persona a ser amorosa? ¿Cuál es el origen de las buenas obras verdaderas? Esta es la razón para vivir que tiene un enfoque suficiente para ser práctica y una grandeza suficiente para durar toda la vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Congreguémonos y animémonos unos a otros ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veamos el pasaje para encontrar la respuesta de cómo emprender esto. El versículo 24 nos da el enfoque y el objetivo: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Luego el versículo 25 nos da las instrucciones, el cómo; dice: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros''&amp;quot;. Nos dice dos cosas: la primera, que no dejemos de congregarnos; la segunda, que nos exhortemos unos a otros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando estaba creciendo escuchaba que se referían a este versículo a menudo como un argumento para la asistencia regular a los servicios de adoración. &amp;quot;No dejen de congregarse, vengan a la iglesia con regularidad&amp;quot;. Y esa no es una aplicación incorrecta de ese pasaje, ya que una de las más importantes maneras de exhortación y de estimulación la recibimos de la predicación de la Palabra de Dios en el poder del Espíritu de Dios (Hebreos 13:22 llama el Libro de Hebreos la &amp;quot;palabra de exhortación&amp;quot;).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en el contexto, el tipo de congregación a la vista parece ser aquel en el cual los miembros se &amp;quot;exhortan unos a otros&amp;quot;. El versículo 25 es clarísimo: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros''&amp;quot;. El &amp;quot;unos a otros&amp;quot; indica que existe algo mutuo. Los unos exhortan a los demás y los demás exhortan a los unos. Cada uno hace o dice algo que exhorta. Si preguntamos a qué corresponde eso en nuestra iglesia, yo diría que los grupos pequeños es lo más cercano —es la razón por la que considero que este ministerio es absolutamente indispensable—. Soy gran partidario de la predicación. Hay algo en la Palabra de Dios que pide que se anuncie, que se proclame y que sea motivo de regocijo —también que se discuta y que se enseñe—. Pero no tengo ninguna ilusión de que la predicación sea suficiente en la vida de los creyentes. El Nuevo Testamento, y en especial este Libro de Hebreos, nos exhorta una y otra vez a un tipo de ministerio mutuo en el que todos los creyentes exhorten a los demás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, les pido que reflexionemos sobre nuestra vida: ¿Cuál es nuestra situación con respecto al versículo 25? Hay dos grupos: aquellos que se congregan para exhortarse unos a otros y aquellos que han creado la costumbre de no congregarse. Veamos esta pequeña frase del versículo 25: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre&amp;quot;. La no participación en un grupo pequeño puede crear una costumbre. ¿Cuál es nuestra costumbre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
David Livingston aparece al reverso del folleto de adoración como &amp;quot;pastor de ministerios de adultos y grupos&amp;quot;. Eso significa que él está aquí para ayudarnos a terminar la costumbre de no participar en grupos pequeños. Dios nos está llamando, a través de Su Palabra, a terminar la costumbre de la falta de participación y a fortalecer la costumbre de participar en la congregación de grupos pequeños donde se animan unos a otros. No es la única manera de estimular a los demás al amor y a las buenas obras, pero es la manera enfatizada en este pasaje.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Qué tipo de ánimo? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo nos queda una última pregunta: ¿Qué tipo de ánimo estimula a los demás al amor y a las buenas obras? No es obvio para algunos que esta pregunta tenga que ver con Dios. Mucha gente piensa que el amor y las buenas obras son cosas buenas que buscar, y muchos dirían que animar a los demás es la manera de hacerlo —y quizás ni sean cristianos—. O quizás son cristianos que se enfocan muy poco en Dios. Por ejemplo, en el diario de ayer, una iglesia fue descrita de esta manera: &amp;quot;Mientras [el pastor] hablaba de enviar a misioneros, la sensación era que su congregación existía para elevar la autoestima de sus miembros&amp;quot;. Sea esa o no una descripción precisa de esa iglesia, el punto es este: muchas iglesias tratan de estimular el amor y las buenas obras de esa manera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero esa no es la manera bíblica. La clave para estimular el amor bíblicamente está expresada en el versículo 23: &amp;quot;Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió&amp;quot;. La clave para el amor, en el Nuevo Testamento —el tipo de amor que engrandece a Dios y no al hombre—, es la esperanza arraigada en la fidelidad de Dios. ¡Recibamos nuestra esperanza! ¡Valoremos nuestra esperanza! Porque Dios es fiel. Él cumple Sus promesas. Sin este tipo de esperanza, que nos sostenga día a día a través de todas las frustraciones desalentadoras y las decepciones aplastantes, no tendríamos ninguna fuerza, ninguna energía ni alegría para alentar a nadie al amor y a las buenas obras. Pero si confiamos en Dios, y no en nosotros mismos, siempre tendremos algo alentador y esperanzador para decir, a saber: &amp;quot;Podemos confiar en Dios, podemos confiar en Dios. No tengo fuerza, pero podemos confiar en Dios&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Recursos para una situación difícil ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permítanme concluir con un ejemplo que aparece nueve versículos más adelante. ¿Cómo haríamos para alentar y sostener el amor de nuestro grupo pequeño si algunos de los miembros fueran a dar a la cárcel en un entorno hostil? Eso es lo que sucedió aquí. Y el resto del grupo sabía que si iban a visitarlos a la cárcel —una reunión de grupo pequeño en la cárcel— todos tendrían graves problemas. ¿Dónde podríamos obtener los recursos —el valor y la gracia para poner nuestra vida y nuestras pertenencias en peligro— para ir a alentar a nuestros hermanos y hermanas en prisión?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para la respuesta veamos los versículos 34 y 35: &amp;quot;Porque tuvisteis compasión de los prisioneros y aceptasteis con gozo el despojo de vuestros bienes&amp;quot;. Fueron a verlos y se metieron en graves problemas. ¿Dónde obtuvieron ese valor para amar y para alentar a amar? Siguiente frase: &amp;quot;. . .sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesión&amp;quot;. Es decir, porque nos aferramos a la profesión de nuestra esperanza. Recibimos nuestra esperanza. Valoramos nuestra esperanza en Dios por encima del valor actual de nuestro hogar y de nuestros bienes, e incluso de nuestra vida. El versículo 35 dice: &amp;quot;Por tanto&amp;quot;, y repite lo que dice el versículo 23, &amp;quot;no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa&amp;quot;. Esto es lo que nos exhorta a arriesgar nuestra vida, y este es el mensaje que hay que llevarles. Dicho mensaje estimulará el amor en ellos, porque lo estimuló en nosotros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== En resumen: ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:1) Que el objetivo de nuestra vida sea considerar a los demás —estudiarlos, conocerlos, entenderlos— con el fin de estimularlos al amor y a las buenas obras. 2) Asegurémonos de lograr esto al congregarnos a menudo con otros creyentes con el propósito específico de alentarnos unos a otros. 3) Que el corazón de esa exhortación recuerde cuán grande es nuestra esperanza en Cristo y que podemos confiar en Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y al ver que el final de la era se aproxima, el versículo 25 dice que hagamos esto mucho más, no menos. ¿Por qué? Como dijo Jesús: &amp;quot;Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo&amp;quot; (Mateo 24:12-13).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Citas bíblicas tomadas de LBLA.''&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 03 Apr 2016 02:27:50 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</comments>		</item>
		<item>
			<title>Considérense los unos a otros, como estimular el amor</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Resumiendo: */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Consider Each Other How to Stir Up Love}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Hebreos 10:23-25&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; 24 y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros'', y mucho más al ver que el día se acerca.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
=== ¿Qué estamos haciendo con nuestra vida? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando nos levantamos por la mañana y enfrentamos el día, ¿qué nos decimos a nosotros mismos acerca de nuestras esperanzas para el día? Cuando observamos desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que queremos que suceda porque hemos vivido? ¿Qué diferencia quiere que haga su vida? Cuando usted observa desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que quiere que suceda porque usted ha vivido? ¿Qué influencia queremos que tenga nuestra vida? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si decimos: &amp;quot;Yo ni siquiera pienso así, solo me levanto y hago lo que tengo que hacer&amp;quot;, entonces nos separamos de un medio básico de gracia y de una fuente de orientación , fortaleza, creatividad y alegría. Está clarísimo en la Biblia, al igual que en este texto, que Dios desea que nosotros conscientemente aspiremos a algo significativo en nuestros días. La voluntad revelada de Dios para nosotros es que cuando nos levantemos por la mañana no andemos sin rumbo durante el día y no dejemos simplemente que solo las circunstancias dicten lo que hagamos, sino que aspiremos a algo —que nos enfoquemos en cierto tipo de propósito—. Me refiero a niños y adolescentes, y a adultos —solteros, casados, viudos, madres y adultos de todo oficio—.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No tener un objetivo es semejante a no tener vida. Las hojas muertas en el traspatio pueden desplazarse más que cualquier otra cosa, más que el perro, más que los niños. Si el viento sopla en cierta dirección, ellas se desplazan en esa dirección. Si el viento cambia de dirección, ellas cambian de dirección. Caen, rebotan, saltan, se pegan a una cerca, pero no tienen ningún propósito. Están llenas de movimiento y vacías de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios no creó a los seres humanos a Su imagen para que no tuvieran ningún rumbo, como hojas muertas que se desplazan por el traspatio de la vida. Él nos creó para que tuviéramos un propósito —para que tuviéramos un enfoque y un objetivo para todos nuestros días—. Y esto no es opresivo. No es esclavitud. No es agotador. Descubrir para qué fuimos creados y proceder con todo el poder de Dios (Colosenses 1:29) es liberador (Gálatas 5:13) y es estimulante. Jesús dijo: &amp;quot;Mi comida es hacer la voluntad del que me envió&amp;quot; (Juan 4:34). ¡Comida! Aspirar día a día a hacer lo que fuimos destinados a hacer es como comer: da vida y energía, en lugar de quitarla. Tarde o temprano moriremos si hacemos lo que fuimos destinados a hacer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podemos ser jóvenes o viejos. Eso es decisión de Dios, no nuestra. Pero cuando morimos haciendo lo que fuimos destinados a hacer morimos bien y plenos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El objetivo y el enfoque de nuestras vidas como cristianos ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Recibamos nuestra esperanza'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Pueden considerar conmigo lo que estos tres versículos nos enseñan del objetivo y del enfoque de nuestras vidas como cristianos? Dios puede usar esos versículos para traer un enfoque clarísimo a nuestras vidas. Él puede usarlos para quitar toda la confusión y para darnos una claridad lúcida, brillante, precisa y resplandeciente sobre el propósito de nuestros días.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, el versículo 23 dice: &amp;quot;Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió&amp;quot;. Ahora bien, eso no es algo que hacemos con nuestras manos o con nuestros pies. No vamos a la cocina para hacer esto, o al estudio, o al otro lado de la calle o a la escuela. Esto no se hace donde cualquiera pueda verlo. Esto es un asunto del corazón. Recibamos nuestra esperanza. Aceptemos nuestra esperanza. Seamos persona llenas de esperanza. Tengamos esperanza en Dios, porque Dios nos ha hecho promesas y Él es fiel. Él prometió escribir Sus leyes en nuestro corazón (10:16) y obrar en nosotros lo que es agradable delante de Él (13:21); Dios prometió nunca más acordarse de nuestros pecados e iniquidades (10:17); Dios prometió que nos hará perfectos por siempre mediante un único sacrificio (10:14); Dios prometió que nunca nos dejará ni nos desamparará (13:5); y Dios prometió traer bien de todo nuestro dolor (12:10). Y Él cumple Su palabra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero eso no nos proporciona un enfoque suficiente para el día. Dios no nos creó para que nos acurrucáramos debajo de las cobijas y para que tuviéramos esperanza en Dios todo el día en la cama. Sin algún efecto en nuestra vida, la esperanza en Dios sería invisible y no daría ninguna gloria pública al poder de Dios, ni a Su sabiduría, ni a Su bondad ni a Su confiabilidad. Si la acción de tener esperanza en Dios fuera el único objetivo para el cual Él nos creó, entonces el versículo 24 sería palabras fútiles, pero no lo son. Dios nos creó, en primer lugar, para que tuviéramos esperanza en Él, y luego para que hiciéramos visible esa esperanza por medio del efecto que esta tiene en nuestra vida. Ese efecto está descrito en el versículo 24 y debe ser el enfoque de nuestra vida diaria. Por eso nos levantamos cada día.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Estimulémonos unos a otros al amor y a las buenas obras '''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Leamos eso en el versículo 24: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Ese es el propósito para nuestra vida. Como cristianos esto es a lo que aspiramos desde la mañana hasta la noche. Observemos cuidadosamente que eso no se refiere a lo que podríamos esperar. No expresa que consideremos cómo amarnos unos a otros y hacer buenas obras. Eso sería bíblico y correcto, pero nos referimos a algo diferente: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Centrémonos en ayudar a los demás a ser personas amorosas. Busquemos estimular a los demás a hacer buenas obras. Y, desde luego, eso significa asimismo que si los demás necesitan ayuda y estimulo nosotros también. Por lo tanto, apuntaríamos a las maneras en que podemos pensar, sentir, hablar y actuar para estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras. El propósito de nuestras vidas no es solo amar y hacer buenas obras, sino también ayudar a estimular a los demás al amor y a las buenas obras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Considerémonos unos a otros'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero seamos más precisos. Hay algo en este texto que es muy difícil de traducir a nuestra lengua. La palabra &amp;quot;considerar&amp;quot;, (&amp;quot;Consideremos cómo...&amp;quot;) es utilizada otra vez en el libro, a saber, en Hebreos 3:1, donde el escritor dice: &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. Es decir, observarlo, pensar en él, enfocarse en él, estudiarlo, ocupar nuestra mente en él. &amp;quot;Jesús&amp;quot; es el objeto directo del verbo &amp;quot;considerar&amp;quot;. &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. ¿Considerar qué? Considerar a Jesús. Pues en Hebreos 10:24 la gramática es la misma: el objeto directo de la palabra &amp;quot;considerar&amp;quot; es &amp;quot;unos a otros&amp;quot;. Literalmente dice: &amp;quot;Considerémonos unos a otros&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Considerar qué?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considerarnos unos a otros. Pero esto es casi imposible de traducir a nuestra lengua con el resto de la oración porque sería muy irregular. Tendría que ser algo como esto: &amp;quot;Considerémonos unos a otros a la estimulación del amor y de las buenas obras&amp;quot;. Es un uso de la lengua terrible —es un buen orden griego de las palabras, pero un uso terrible de nuestra lengua—. Lo mejor que podemos hacer, al parecer, es decir: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero yo quiero que comprendamos el matiz del original para que podamos sentir la fuerza de esto como objetivo y enfoque diarios para nuestra vida. Este es, literalmente, el llamado de Dios, que nos consideremos unos a otros, es decir, mirarnos unos a otros, pensar unos en otros, enfocarnos unos en otros, estudiarnos unos a otros, ocupar nuestra mente unos en otros. El objetivo de este enfoque en los demás es pensar en maneras de estimularlos al amor y a las buenas obras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pensemos en los adolescentes, por ejemplo. Hay muchísimos adolescentes en Belén que están vivos para Dios. Hemos sentido el amor de Dios por nosotros y hemos experimentado el poder de Su perdón. Deseamos hacer Su voluntad. Sin embargo, como la mayoría de las personas, nos levantamos muchos días y sentimos que no tenemos un propósito. ¿Qué sentido tiene? ¿Para qué estudiar? ¿Para qué trabajar? Nos decaemos durante el día y tratamos de sentirnos bien con música, con comida y con amigos, pero no sentimos que haya algún sentido o algún propósito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los invito a que escuchen la palabra de Dios en Hebreos 10:24. Cuando nos levantemos en la mañana, consideremos a los demás —pensemos en ellos, tengámoslos en cuenta, razonemos sobre ellos, meditemos sobre ellos, reflexionemos sobre ellos— con este objetivo consciente: ¿Qué podemos hacer hoy para que ellos sean estimulados al amor y a las buenas obras? Ahora bien, existe una razón para vivir y un propósito para todos los días que nunca será aburrido. Cada día es nuevo y distinto. La gente cambia, al igual que sus circunstancias. Nosotros cambiamos. No obstante, el llamado es el mismo: considerar, considerar y considerar a las personas con quienes trataremos hoy. ¿Cómo son ellas? ¿Cómo somos nosotros? ¿Cómo será la situación? ¿Qué ayuda a una persona a ser amorosa? ¿Cuál es el origen de las buenas obras verdaderas? Esta es la razón para vivir que tiene un enfoque suficiente para ser práctica y una grandeza suficiente para durar toda la vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Congreguémonos y animémonos unos a otros ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veamos el pasaje para encontrar la respuesta de cómo emprender esto. El versículo 24 nos da el enfoque y el objetivo: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Luego el versículo 25 nos da las instrucciones, el cómo; dice: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros''&amp;quot;. Nos dice dos cosas: la primera, que no dejemos de congregarnos; la segunda, que nos exhortemos unos a otros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando estaba creciendo escuchaba que se referían a este versículo a menudo como un argumento para la asistencia regular a los servicios de adoración. &amp;quot;No dejen de congregarse, vengan a la iglesia con regularidad&amp;quot;. Y esa no es una aplicación incorrecta de ese pasaje, ya que una de las más importantes maneras de exhortación y de estimulación la recibimos de la predicación de la Palabra de Dios en el poder del Espíritu de Dios (Hebreos 13:22 llama el Libro de Hebreos la &amp;quot;palabra de exhortación&amp;quot;).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en el contexto, el tipo de congregación a la vista parece ser aquel en el cual los miembros se &amp;quot;exhortan unos a otros&amp;quot;. El versículo 25 es clarísimo: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros''&amp;quot;. El &amp;quot;unos a otros&amp;quot; indica que existe algo mutuo. Los unos exhortan a los demás y los demás exhortan a los unos. Cada uno hace o dice algo que exhorta. Si preguntamos a qué corresponde eso en nuestra iglesia, yo diría que los grupos pequeños es lo más cercano —es la razón por la que considero que este ministerio es absolutamente indispensable—. Soy gran partidario de la predicación. Hay algo en la Palabra de Dios que pide que se anuncie, que se proclame y que sea motivo de regocijo —también que se discuta y que se enseñe—. Pero no tengo ninguna ilusión de que la predicación sea suficiente en la vida de los creyentes. El Nuevo Testamento, y en especial este Libro de Hebreos, nos exhorta una y otra vez a un tipo de ministerio mutuo en el que todos los creyentes exhorten a los demás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, les pido que reflexionemos sobre nuestra vida: ¿Cuál es nuestra situación con respecto al versículo 25? Hay dos grupos: aquellos que se congregan para exhortarse unos a otros y aquellos que han creado la costumbre de no congregarse. Veamos esta pequeña frase del versículo 25: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre&amp;quot;. La no participación en un grupo pequeño puede crear una costumbre. ¿Cuál es nuestra costumbre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
David Livingston aparece al reverso del folleto de adoración como &amp;quot;pastor de ministerios de adultos y grupos&amp;quot;. Eso significa que él está aquí para ayudarnos a terminar la costumbre de no participar en grupos pequeños. Dios nos está llamando, a través de Su Palabra, a terminar la costumbre de la falta de participación y a fortalecer la costumbre de participar en la congregación de grupos pequeños donde se animan unos a otros. No es la única manera de estimular a los demás al amor y a las buenas obras, pero es la manera enfatizada en este pasaje.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Qué tipo de ánimo? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo nos queda una última pregunta: ¿Qué tipo de ánimo estimula a los demás al amor y a las buenas obras? No es obvio para algunos que esta pregunta tenga que ver con Dios. Mucha gente piensa que el amor y las buenas obras son cosas buenas que buscar, y muchos dirían que animar a los demás es la manera de hacerlo —y quizás ni sean cristianos—. O quizás son cristianos que se enfocan muy poco en Dios. Por ejemplo, en el diario de ayer, una iglesia fue descrita de esta manera: &amp;quot;Mientras [el pastor] hablaba de enviar a misioneros, la sensación era que su congregación existía para elevar la autoestima de sus miembros&amp;quot;. Sea esa o no una descripción precisa de esa iglesia, el punto es este: muchas iglesias tratan de estimular el amor y las buenas obras de esa manera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero esa no es la manera bíblica. La clave para estimular el amor bíblicamente está expresada en el versículo 23: &amp;quot;Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió&amp;quot;. La clave para el amor, en el Nuevo Testamento —el tipo de amor que engrandece a Dios y no al hombre—, es la esperanza arraigada en la fidelidad de Dios. ¡Recibamos nuestra esperanza! ¡Valoremos nuestra esperanza! Porque Dios es fiel. Él cumple Sus promesas. Sin este tipo de esperanza, que nos sostenga día a día a través de todas las frustraciones desalentadoras y las decepciones aplastantes, no tendríamos ninguna fuerza, ninguna energía ni alegría para alentar a nadie al amor y a las buenas obras. Pero si confiamos en Dios, y no en nosotros mismos, siempre tendremos algo alentador y esperanzador para decir, a saber: &amp;quot;Podemos confiar en Dios, podemos confiar en Dios. No tengo fuerza, pero podemos confiar en Dios&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Recursos para una situación difícil ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permítanme concluir con un ejemplo que aparece nueve versículos más adelante. ¿Cómo haríamos para alentar y sostener el amor de nuestro grupo pequeño si algunos de los miembros fueran a dar a la cárcel en un entorno hostil? Eso es lo que sucedió aquí. Y el resto del grupo sabía que si iban a visitarlos a la cárcel —una reunión de grupo pequeño en la cárcel— todos tendrían graves problemas. ¿Dónde podríamos obtener los recursos —el valor y la gracia para poner nuestra vida y nuestras pertenencias en peligro— para ir a alentar a nuestros hermanos y hermanas en prisión?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para la respuesta veamos los versículos 34 y 35: &amp;quot;Porque tuvisteis compasión de los prisioneros y aceptasteis con gozo el despojo de vuestros bienes&amp;quot;. Fueron a verlos y se metieron en graves problemas. ¿Dónde obtuvieron ese valor para amar y para alentar a amar? Siguiente frase: &amp;quot;. . .sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesión&amp;quot;. Es decir, porque nos aferramos a la profesión de nuestra esperanza. Recibimos nuestra esperanza. Valoramos nuestra esperanza en Dios por encima del valor actual de nuestro hogar y de nuestros bienes, e incluso de nuestra vida. El versículo 35 dice: &amp;quot;Por tanto&amp;quot;, y repite lo que dice el versículo 23, &amp;quot;no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa&amp;quot;. Esto es lo que nos exhorta a arriesgar nuestra vida, y este es el mensaje que hay que llevarles. Dicho mensaje estimulará el amor en ellos, porque lo estimuló en nosotros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== En resumen: ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:1) Que el objetivo de nuestra vida sea considerar a los demás —estudiarlos, conocerlos, entenderlos— con el fin de estimularlos al amor y a las buenas obras. 2) Asegurémonos de lograr esto al congregarnos a menudo con otros creyentes con el propósito específico de alentarnos unos a otros. 3) Que el corazón de esa exhortación recuerde cuán grande es nuestra esperanza en Cristo y que podemos confiar en Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y al ver que el final de la era se aproxima, el versículo 25 dice que hagamos esto mucho más, no menos. ¿Por qué? Como dijo Jesús: &amp;quot;Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo&amp;quot; (Mateo 24:12-13).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Citas bíblicas tomadas de LBLA.''&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 03 Apr 2016 02:22:02 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</comments>		</item>
		<item>
			<title>Considérense los unos a otros, como estimular el amor</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Recursos para una situación difícil */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Consider Each Other How to Stir Up Love}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Hebreos 10:23-25&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; 24 y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros'', y mucho más al ver que el día se acerca.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
=== ¿Qué estamos haciendo con nuestra vida? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando nos levantamos por la mañana y enfrentamos el día, ¿qué nos decimos a nosotros mismos acerca de nuestras esperanzas para el día? Cuando observamos desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que queremos que suceda porque hemos vivido? ¿Qué diferencia quiere que haga su vida? Cuando usted observa desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que quiere que suceda porque usted ha vivido? ¿Qué influencia queremos que tenga nuestra vida? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si decimos: &amp;quot;Yo ni siquiera pienso así, solo me levanto y hago lo que tengo que hacer&amp;quot;, entonces nos separamos de un medio básico de gracia y de una fuente de orientación , fortaleza, creatividad y alegría. Está clarísimo en la Biblia, al igual que en este texto, que Dios desea que nosotros conscientemente aspiremos a algo significativo en nuestros días. La voluntad revelada de Dios para nosotros es que cuando nos levantemos por la mañana no andemos sin rumbo durante el día y no dejemos simplemente que solo las circunstancias dicten lo que hagamos, sino que aspiremos a algo —que nos enfoquemos en cierto tipo de propósito—. Me refiero a niños y adolescentes, y a adultos —solteros, casados, viudos, madres y adultos de todo oficio—.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No tener un objetivo es semejante a no tener vida. Las hojas muertas en el traspatio pueden desplazarse más que cualquier otra cosa, más que el perro, más que los niños. Si el viento sopla en cierta dirección, ellas se desplazan en esa dirección. Si el viento cambia de dirección, ellas cambian de dirección. Caen, rebotan, saltan, se pegan a una cerca, pero no tienen ningún propósito. Están llenas de movimiento y vacías de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios no creó a los seres humanos a Su imagen para que no tuvieran ningún rumbo, como hojas muertas que se desplazan por el traspatio de la vida. Él nos creó para que tuviéramos un propósito —para que tuviéramos un enfoque y un objetivo para todos nuestros días—. Y esto no es opresivo. No es esclavitud. No es agotador. Descubrir para qué fuimos creados y proceder con todo el poder de Dios (Colosenses 1:29) es liberador (Gálatas 5:13) y es estimulante. Jesús dijo: &amp;quot;Mi comida es hacer la voluntad del que me envió&amp;quot; (Juan 4:34). ¡Comida! Aspirar día a día a hacer lo que fuimos destinados a hacer es como comer: da vida y energía, en lugar de quitarla. Tarde o temprano moriremos si hacemos lo que fuimos destinados a hacer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podemos ser jóvenes o viejos. Eso es decisión de Dios, no nuestra. Pero cuando morimos haciendo lo que fuimos destinados a hacer morimos bien y plenos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El objetivo y el enfoque de nuestras vidas como cristianos ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Recibamos nuestra esperanza'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Pueden considerar conmigo lo que estos tres versículos nos enseñan del objetivo y del enfoque de nuestras vidas como cristianos? Dios puede usar esos versículos para traer un enfoque clarísimo a nuestras vidas. Él puede usarlos para quitar toda la confusión y para darnos una claridad lúcida, brillante, precisa y resplandeciente sobre el propósito de nuestros días.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, el versículo 23 dice: &amp;quot;Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió&amp;quot;. Ahora bien, eso no es algo que hacemos con nuestras manos o con nuestros pies. No vamos a la cocina para hacer esto, o al estudio, o al otro lado de la calle o a la escuela. Esto no se hace donde cualquiera pueda verlo. Esto es un asunto del corazón. Recibamos nuestra esperanza. Aceptemos nuestra esperanza. Seamos persona llenas de esperanza. Tengamos esperanza en Dios, porque Dios nos ha hecho promesas y Él es fiel. Él prometió escribir Sus leyes en nuestro corazón (10:16) y obrar en nosotros lo que es agradable delante de Él (13:21); Dios prometió nunca más acordarse de nuestros pecados e iniquidades (10:17); Dios prometió que nos hará perfectos por siempre mediante un único sacrificio (10:14); Dios prometió que nunca nos dejará ni nos desamparará (13:5); y Dios prometió traer bien de todo nuestro dolor (12:10). Y Él cumple Su palabra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero eso no nos proporciona un enfoque suficiente para el día. Dios no nos creó para que nos acurrucáramos debajo de las cobijas y para que tuviéramos esperanza en Dios todo el día en la cama. Sin algún efecto en nuestra vida, la esperanza en Dios sería invisible y no daría ninguna gloria pública al poder de Dios, ni a Su sabiduría, ni a Su bondad ni a Su confiabilidad. Si la acción de tener esperanza en Dios fuera el único objetivo para el cual Él nos creó, entonces el versículo 24 sería palabras fútiles, pero no lo son. Dios nos creó, en primer lugar, para que tuviéramos esperanza en Él, y luego para que hiciéramos visible esa esperanza por medio del efecto que esta tiene en nuestra vida. Ese efecto está descrito en el versículo 24 y debe ser el enfoque de nuestra vida diaria. Por eso nos levantamos cada día.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Estimulémonos unos a otros al amor y a las buenas obras '''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Leamos eso en el versículo 24: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Ese es el propósito para nuestra vida. Como cristianos esto es a lo que aspiramos desde la mañana hasta la noche. Observemos cuidadosamente que eso no se refiere a lo que podríamos esperar. No expresa que consideremos cómo amarnos unos a otros y hacer buenas obras. Eso sería bíblico y correcto, pero nos referimos a algo diferente: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Centrémonos en ayudar a los demás a ser personas amorosas. Busquemos estimular a los demás a hacer buenas obras. Y, desde luego, eso significa asimismo que si los demás necesitan ayuda y estimulo nosotros también. Por lo tanto, apuntaríamos a las maneras en que podemos pensar, sentir, hablar y actuar para estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras. El propósito de nuestras vidas no es solo amar y hacer buenas obras, sino también ayudar a estimular a los demás al amor y a las buenas obras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Considerémonos unos a otros'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero seamos más precisos. Hay algo en este texto que es muy difícil de traducir a nuestra lengua. La palabra &amp;quot;considerar&amp;quot;, (&amp;quot;Consideremos cómo...&amp;quot;) es utilizada otra vez en el libro, a saber, en Hebreos 3:1, donde el escritor dice: &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. Es decir, observarlo, pensar en él, enfocarse en él, estudiarlo, ocupar nuestra mente en él. &amp;quot;Jesús&amp;quot; es el objeto directo del verbo &amp;quot;considerar&amp;quot;. &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. ¿Considerar qué? Considerar a Jesús. Pues en Hebreos 10:24 la gramática es la misma: el objeto directo de la palabra &amp;quot;considerar&amp;quot; es &amp;quot;unos a otros&amp;quot;. Literalmente dice: &amp;quot;Considerémonos unos a otros&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Considerar qué?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considerarnos unos a otros. Pero esto es casi imposible de traducir a nuestra lengua con el resto de la oración porque sería muy irregular. Tendría que ser algo como esto: &amp;quot;Considerémonos unos a otros a la estimulación del amor y de las buenas obras&amp;quot;. Es un uso de la lengua terrible —es un buen orden griego de las palabras, pero un uso terrible de nuestra lengua—. Lo mejor que podemos hacer, al parecer, es decir: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero yo quiero que comprendamos el matiz del original para que podamos sentir la fuerza de esto como objetivo y enfoque diarios para nuestra vida. Este es, literalmente, el llamado de Dios, que nos consideremos unos a otros, es decir, mirarnos unos a otros, pensar unos en otros, enfocarnos unos en otros, estudiarnos unos a otros, ocupar nuestra mente unos en otros. El objetivo de este enfoque en los demás es pensar en maneras de estimularlos al amor y a las buenas obras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pensemos en los adolescentes, por ejemplo. Hay muchísimos adolescentes en Belén que están vivos para Dios. Hemos sentido el amor de Dios por nosotros y hemos experimentado el poder de Su perdón. Deseamos hacer Su voluntad. Sin embargo, como la mayoría de las personas, nos levantamos muchos días y sentimos que no tenemos un propósito. ¿Qué sentido tiene? ¿Para qué estudiar? ¿Para qué trabajar? Nos decaemos durante el día y tratamos de sentirnos bien con música, con comida y con amigos, pero no sentimos que haya algún sentido o algún propósito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los invito a que escuchen la palabra de Dios en Hebreos 10:24. Cuando nos levantemos en la mañana, consideremos a los demás —pensemos en ellos, tengámoslos en cuenta, razonemos sobre ellos, meditemos sobre ellos, reflexionemos sobre ellos— con este objetivo consciente: ¿Qué podemos hacer hoy para que ellos sean estimulados al amor y a las buenas obras? Ahora bien, existe una razón para vivir y un propósito para todos los días que nunca será aburrido. Cada día es nuevo y distinto. La gente cambia, al igual que sus circunstancias. Nosotros cambiamos. No obstante, el llamado es el mismo: considerar, considerar y considerar a las personas con quienes trataremos hoy. ¿Cómo son ellas? ¿Cómo somos nosotros? ¿Cómo será la situación? ¿Qué ayuda a una persona a ser amorosa? ¿Cuál es el origen de las buenas obras verdaderas? Esta es la razón para vivir que tiene un enfoque suficiente para ser práctica y una grandeza suficiente para durar toda la vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Congreguémonos y animémonos unos a otros ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veamos el pasaje para encontrar la respuesta de cómo emprender esto. El versículo 24 nos da el enfoque y el objetivo: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Luego el versículo 25 nos da las instrucciones, el cómo; dice: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros''&amp;quot;. Nos dice dos cosas: la primera, que no dejemos de congregarnos; la segunda, que nos exhortemos unos a otros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando estaba creciendo escuchaba que se referían a este versículo a menudo como un argumento para la asistencia regular a los servicios de adoración. &amp;quot;No dejen de congregarse, vengan a la iglesia con regularidad&amp;quot;. Y esa no es una aplicación incorrecta de ese pasaje, ya que una de las más importantes maneras de exhortación y de estimulación la recibimos de la predicación de la Palabra de Dios en el poder del Espíritu de Dios (Hebreos 13:22 llama el Libro de Hebreos la &amp;quot;palabra de exhortación&amp;quot;).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en el contexto, el tipo de congregación a la vista parece ser aquel en el cual los miembros se &amp;quot;exhortan unos a otros&amp;quot;. El versículo 25 es clarísimo: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros''&amp;quot;. El &amp;quot;unos a otros&amp;quot; indica que existe algo mutuo. Los unos exhortan a los demás y los demás exhortan a los unos. Cada uno hace o dice algo que exhorta. Si preguntamos a qué corresponde eso en nuestra iglesia, yo diría que los grupos pequeños es lo más cercano —es la razón por la que considero que este ministerio es absolutamente indispensable—. Soy gran partidario de la predicación. Hay algo en la Palabra de Dios que pide que se anuncie, que se proclame y que sea motivo de regocijo —también que se discuta y que se enseñe—. Pero no tengo ninguna ilusión de que la predicación sea suficiente en la vida de los creyentes. El Nuevo Testamento, y en especial este Libro de Hebreos, nos exhorta una y otra vez a un tipo de ministerio mutuo en el que todos los creyentes exhorten a los demás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, les pido que reflexionemos sobre nuestra vida: ¿Cuál es nuestra situación con respecto al versículo 25? Hay dos grupos: aquellos que se congregan para exhortarse unos a otros y aquellos que han creado la costumbre de no congregarse. Veamos esta pequeña frase del versículo 25: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre&amp;quot;. La no participación en un grupo pequeño puede crear una costumbre. ¿Cuál es nuestra costumbre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
David Livingston aparece al reverso del folleto de adoración como &amp;quot;pastor de ministerios de adultos y grupos&amp;quot;. Eso significa que él está aquí para ayudarnos a terminar la costumbre de no participar en grupos pequeños. Dios nos está llamando, a través de Su Palabra, a terminar la costumbre de la falta de participación y a fortalecer la costumbre de participar en la congregación de grupos pequeños donde se animan unos a otros. No es la única manera de estimular a los demás al amor y a las buenas obras, pero es la manera enfatizada en este pasaje.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Qué tipo de ánimo? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo nos queda una última pregunta: ¿Qué tipo de ánimo estimula a los demás al amor y a las buenas obras? No es obvio para algunos que esta pregunta tenga que ver con Dios. Mucha gente piensa que el amor y las buenas obras son cosas buenas que buscar, y muchos dirían que animar a los demás es la manera de hacerlo —y quizás ni sean cristianos—. O quizás son cristianos que se enfocan muy poco en Dios. Por ejemplo, en el diario de ayer, una iglesia fue descrita de esta manera: &amp;quot;Mientras [el pastor] hablaba de enviar a misioneros, la sensación era que su congregación existía para elevar la autoestima de sus miembros&amp;quot;. Sea esa o no una descripción precisa de esa iglesia, el punto es este: muchas iglesias tratan de estimular el amor y las buenas obras de esa manera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero esa no es la manera bíblica. La clave para estimular el amor bíblicamente está expresada en el versículo 23: &amp;quot;Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió&amp;quot;. La clave para el amor, en el Nuevo Testamento —el tipo de amor que engrandece a Dios y no al hombre—, es la esperanza arraigada en la fidelidad de Dios. ¡Recibamos nuestra esperanza! ¡Valoremos nuestra esperanza! Porque Dios es fiel. Él cumple Sus promesas. Sin este tipo de esperanza, que nos sostenga día a día a través de todas las frustraciones desalentadoras y las decepciones aplastantes, no tendríamos ninguna fuerza, ninguna energía ni alegría para alentar a nadie al amor y a las buenas obras. Pero si confiamos en Dios, y no en nosotros mismos, siempre tendremos algo alentador y esperanzador para decir, a saber: &amp;quot;Podemos confiar en Dios, podemos confiar en Dios. No tengo fuerza, pero podemos confiar en Dios&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Recursos para una situación difícil ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permítanme concluir con un ejemplo que aparece nueve versículos más adelante. ¿Cómo haríamos para alentar y sostener el amor de nuestro grupo pequeño si algunos de los miembros fueran a dar a la cárcel en un entorno hostil? Eso es lo que sucedió aquí. Y el resto del grupo sabía que si iban a visitarlos a la cárcel —una reunión de grupo pequeño en la cárcel— todos tendrían graves problemas. ¿Dónde podríamos obtener los recursos —el valor y la gracia para poner nuestra vida y nuestras pertenencias en peligro— para ir a alentar a nuestros hermanos y hermanas en prisión?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para la respuesta veamos los versículos 34 y 35: &amp;quot;Porque tuvisteis compasión de los prisioneros y aceptasteis con gozo el despojo de vuestros bienes&amp;quot;. Fueron a verlos y se metieron en graves problemas. ¿Dónde obtuvieron ese valor para amar y para alentar a amar? Siguiente frase: &amp;quot;. . .sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesión&amp;quot;. Es decir, porque nos aferramos a la profesión de nuestra esperanza. Recibimos nuestra esperanza. Valoramos nuestra esperanza en Dios por encima del valor actual de nuestro hogar y de nuestros bienes, e incluso de nuestra vida. El versículo 35 dice: &amp;quot;Por tanto&amp;quot;, y repite lo que dice el versículo 23, &amp;quot;no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa&amp;quot;. Esto es lo que nos exhorta a arriesgar nuestra vida, y este es el mensaje que hay que llevarles. Dicho mensaje estimulará el amor en ellos, porque lo estimuló en nosotros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Resumiendo: ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:1) Haga la meta de su vida el considerar a otros - estudiarlos, conocerlos, entenderlos - con el fin de estimularlos al amor y a las buenas obras. 2) Esté seguro de hacer esto al congregarse a menudo con otros creyentes con el objetivo específico de alentarse el uno al otro. 3) Y haga que el corazón de esa exhortación sean recordatorios de que tan grande es nuestra esperanza en Cristo y que se puede confiar en Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y al ver el final de la época que se aproxima, el versículo 25 dice, que hagamos esto más no menos. ¿Por qué? Como dijo Jesús, &amp;quot;Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará&amp;quot;. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo&amp;quot; (Mateo 24:12-13).&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 03 Apr 2016 02:08:50 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</comments>		</item>
		<item>
			<title>Considérense los unos a otros, como estimular el amor</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* ¿Qué tipo de Ánimo? */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Consider Each Other How to Stir Up Love}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Hebreos 10:23-25&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; 24 y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros'', y mucho más al ver que el día se acerca.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
=== ¿Qué estamos haciendo con nuestra vida? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando nos levantamos por la mañana y enfrentamos el día, ¿qué nos decimos a nosotros mismos acerca de nuestras esperanzas para el día? Cuando observamos desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que queremos que suceda porque hemos vivido? ¿Qué diferencia quiere que haga su vida? Cuando usted observa desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que quiere que suceda porque usted ha vivido? ¿Qué influencia queremos que tenga nuestra vida? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si decimos: &amp;quot;Yo ni siquiera pienso así, solo me levanto y hago lo que tengo que hacer&amp;quot;, entonces nos separamos de un medio básico de gracia y de una fuente de orientación , fortaleza, creatividad y alegría. Está clarísimo en la Biblia, al igual que en este texto, que Dios desea que nosotros conscientemente aspiremos a algo significativo en nuestros días. La voluntad revelada de Dios para nosotros es que cuando nos levantemos por la mañana no andemos sin rumbo durante el día y no dejemos simplemente que solo las circunstancias dicten lo que hagamos, sino que aspiremos a algo —que nos enfoquemos en cierto tipo de propósito—. Me refiero a niños y adolescentes, y a adultos —solteros, casados, viudos, madres y adultos de todo oficio—.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No tener un objetivo es semejante a no tener vida. Las hojas muertas en el traspatio pueden desplazarse más que cualquier otra cosa, más que el perro, más que los niños. Si el viento sopla en cierta dirección, ellas se desplazan en esa dirección. Si el viento cambia de dirección, ellas cambian de dirección. Caen, rebotan, saltan, se pegan a una cerca, pero no tienen ningún propósito. Están llenas de movimiento y vacías de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios no creó a los seres humanos a Su imagen para que no tuvieran ningún rumbo, como hojas muertas que se desplazan por el traspatio de la vida. Él nos creó para que tuviéramos un propósito —para que tuviéramos un enfoque y un objetivo para todos nuestros días—. Y esto no es opresivo. No es esclavitud. No es agotador. Descubrir para qué fuimos creados y proceder con todo el poder de Dios (Colosenses 1:29) es liberador (Gálatas 5:13) y es estimulante. Jesús dijo: &amp;quot;Mi comida es hacer la voluntad del que me envió&amp;quot; (Juan 4:34). ¡Comida! Aspirar día a día a hacer lo que fuimos destinados a hacer es como comer: da vida y energía, en lugar de quitarla. Tarde o temprano moriremos si hacemos lo que fuimos destinados a hacer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podemos ser jóvenes o viejos. Eso es decisión de Dios, no nuestra. Pero cuando morimos haciendo lo que fuimos destinados a hacer morimos bien y plenos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El objetivo y el enfoque de nuestras vidas como cristianos ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Recibamos nuestra esperanza'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Pueden considerar conmigo lo que estos tres versículos nos enseñan del objetivo y del enfoque de nuestras vidas como cristianos? Dios puede usar esos versículos para traer un enfoque clarísimo a nuestras vidas. Él puede usarlos para quitar toda la confusión y para darnos una claridad lúcida, brillante, precisa y resplandeciente sobre el propósito de nuestros días.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, el versículo 23 dice: &amp;quot;Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió&amp;quot;. Ahora bien, eso no es algo que hacemos con nuestras manos o con nuestros pies. No vamos a la cocina para hacer esto, o al estudio, o al otro lado de la calle o a la escuela. Esto no se hace donde cualquiera pueda verlo. Esto es un asunto del corazón. Recibamos nuestra esperanza. Aceptemos nuestra esperanza. Seamos persona llenas de esperanza. Tengamos esperanza en Dios, porque Dios nos ha hecho promesas y Él es fiel. Él prometió escribir Sus leyes en nuestro corazón (10:16) y obrar en nosotros lo que es agradable delante de Él (13:21); Dios prometió nunca más acordarse de nuestros pecados e iniquidades (10:17); Dios prometió que nos hará perfectos por siempre mediante un único sacrificio (10:14); Dios prometió que nunca nos dejará ni nos desamparará (13:5); y Dios prometió traer bien de todo nuestro dolor (12:10). Y Él cumple Su palabra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero eso no nos proporciona un enfoque suficiente para el día. Dios no nos creó para que nos acurrucáramos debajo de las cobijas y para que tuviéramos esperanza en Dios todo el día en la cama. Sin algún efecto en nuestra vida, la esperanza en Dios sería invisible y no daría ninguna gloria pública al poder de Dios, ni a Su sabiduría, ni a Su bondad ni a Su confiabilidad. Si la acción de tener esperanza en Dios fuera el único objetivo para el cual Él nos creó, entonces el versículo 24 sería palabras fútiles, pero no lo son. Dios nos creó, en primer lugar, para que tuviéramos esperanza en Él, y luego para que hiciéramos visible esa esperanza por medio del efecto que esta tiene en nuestra vida. Ese efecto está descrito en el versículo 24 y debe ser el enfoque de nuestra vida diaria. Por eso nos levantamos cada día.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Estimulémonos unos a otros al amor y a las buenas obras '''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Leamos eso en el versículo 24: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Ese es el propósito para nuestra vida. Como cristianos esto es a lo que aspiramos desde la mañana hasta la noche. Observemos cuidadosamente que eso no se refiere a lo que podríamos esperar. No expresa que consideremos cómo amarnos unos a otros y hacer buenas obras. Eso sería bíblico y correcto, pero nos referimos a algo diferente: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Centrémonos en ayudar a los demás a ser personas amorosas. Busquemos estimular a los demás a hacer buenas obras. Y, desde luego, eso significa asimismo que si los demás necesitan ayuda y estimulo nosotros también. Por lo tanto, apuntaríamos a las maneras en que podemos pensar, sentir, hablar y actuar para estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras. El propósito de nuestras vidas no es solo amar y hacer buenas obras, sino también ayudar a estimular a los demás al amor y a las buenas obras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Considerémonos unos a otros'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero seamos más precisos. Hay algo en este texto que es muy difícil de traducir a nuestra lengua. La palabra &amp;quot;considerar&amp;quot;, (&amp;quot;Consideremos cómo...&amp;quot;) es utilizada otra vez en el libro, a saber, en Hebreos 3:1, donde el escritor dice: &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. Es decir, observarlo, pensar en él, enfocarse en él, estudiarlo, ocupar nuestra mente en él. &amp;quot;Jesús&amp;quot; es el objeto directo del verbo &amp;quot;considerar&amp;quot;. &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. ¿Considerar qué? Considerar a Jesús. Pues en Hebreos 10:24 la gramática es la misma: el objeto directo de la palabra &amp;quot;considerar&amp;quot; es &amp;quot;unos a otros&amp;quot;. Literalmente dice: &amp;quot;Considerémonos unos a otros&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Considerar qué?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considerarnos unos a otros. Pero esto es casi imposible de traducir a nuestra lengua con el resto de la oración porque sería muy irregular. Tendría que ser algo como esto: &amp;quot;Considerémonos unos a otros a la estimulación del amor y de las buenas obras&amp;quot;. Es un uso de la lengua terrible —es un buen orden griego de las palabras, pero un uso terrible de nuestra lengua—. Lo mejor que podemos hacer, al parecer, es decir: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero yo quiero que comprendamos el matiz del original para que podamos sentir la fuerza de esto como objetivo y enfoque diarios para nuestra vida. Este es, literalmente, el llamado de Dios, que nos consideremos unos a otros, es decir, mirarnos unos a otros, pensar unos en otros, enfocarnos unos en otros, estudiarnos unos a otros, ocupar nuestra mente unos en otros. El objetivo de este enfoque en los demás es pensar en maneras de estimularlos al amor y a las buenas obras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pensemos en los adolescentes, por ejemplo. Hay muchísimos adolescentes en Belén que están vivos para Dios. Hemos sentido el amor de Dios por nosotros y hemos experimentado el poder de Su perdón. Deseamos hacer Su voluntad. Sin embargo, como la mayoría de las personas, nos levantamos muchos días y sentimos que no tenemos un propósito. ¿Qué sentido tiene? ¿Para qué estudiar? ¿Para qué trabajar? Nos decaemos durante el día y tratamos de sentirnos bien con música, con comida y con amigos, pero no sentimos que haya algún sentido o algún propósito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los invito a que escuchen la palabra de Dios en Hebreos 10:24. Cuando nos levantemos en la mañana, consideremos a los demás —pensemos en ellos, tengámoslos en cuenta, razonemos sobre ellos, meditemos sobre ellos, reflexionemos sobre ellos— con este objetivo consciente: ¿Qué podemos hacer hoy para que ellos sean estimulados al amor y a las buenas obras? Ahora bien, existe una razón para vivir y un propósito para todos los días que nunca será aburrido. Cada día es nuevo y distinto. La gente cambia, al igual que sus circunstancias. Nosotros cambiamos. No obstante, el llamado es el mismo: considerar, considerar y considerar a las personas con quienes trataremos hoy. ¿Cómo son ellas? ¿Cómo somos nosotros? ¿Cómo será la situación? ¿Qué ayuda a una persona a ser amorosa? ¿Cuál es el origen de las buenas obras verdaderas? Esta es la razón para vivir que tiene un enfoque suficiente para ser práctica y una grandeza suficiente para durar toda la vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Congreguémonos y animémonos unos a otros ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veamos el pasaje para encontrar la respuesta de cómo emprender esto. El versículo 24 nos da el enfoque y el objetivo: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Luego el versículo 25 nos da las instrucciones, el cómo; dice: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros''&amp;quot;. Nos dice dos cosas: la primera, que no dejemos de congregarnos; la segunda, que nos exhortemos unos a otros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando estaba creciendo escuchaba que se referían a este versículo a menudo como un argumento para la asistencia regular a los servicios de adoración. &amp;quot;No dejen de congregarse, vengan a la iglesia con regularidad&amp;quot;. Y esa no es una aplicación incorrecta de ese pasaje, ya que una de las más importantes maneras de exhortación y de estimulación la recibimos de la predicación de la Palabra de Dios en el poder del Espíritu de Dios (Hebreos 13:22 llama el Libro de Hebreos la &amp;quot;palabra de exhortación&amp;quot;).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en el contexto, el tipo de congregación a la vista parece ser aquel en el cual los miembros se &amp;quot;exhortan unos a otros&amp;quot;. El versículo 25 es clarísimo: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros''&amp;quot;. El &amp;quot;unos a otros&amp;quot; indica que existe algo mutuo. Los unos exhortan a los demás y los demás exhortan a los unos. Cada uno hace o dice algo que exhorta. Si preguntamos a qué corresponde eso en nuestra iglesia, yo diría que los grupos pequeños es lo más cercano —es la razón por la que considero que este ministerio es absolutamente indispensable—. Soy gran partidario de la predicación. Hay algo en la Palabra de Dios que pide que se anuncie, que se proclame y que sea motivo de regocijo —también que se discuta y que se enseñe—. Pero no tengo ninguna ilusión de que la predicación sea suficiente en la vida de los creyentes. El Nuevo Testamento, y en especial este Libro de Hebreos, nos exhorta una y otra vez a un tipo de ministerio mutuo en el que todos los creyentes exhorten a los demás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, les pido que reflexionemos sobre nuestra vida: ¿Cuál es nuestra situación con respecto al versículo 25? Hay dos grupos: aquellos que se congregan para exhortarse unos a otros y aquellos que han creado la costumbre de no congregarse. Veamos esta pequeña frase del versículo 25: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre&amp;quot;. La no participación en un grupo pequeño puede crear una costumbre. ¿Cuál es nuestra costumbre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
David Livingston aparece al reverso del folleto de adoración como &amp;quot;pastor de ministerios de adultos y grupos&amp;quot;. Eso significa que él está aquí para ayudarnos a terminar la costumbre de no participar en grupos pequeños. Dios nos está llamando, a través de Su Palabra, a terminar la costumbre de la falta de participación y a fortalecer la costumbre de participar en la congregación de grupos pequeños donde se animan unos a otros. No es la única manera de estimular a los demás al amor y a las buenas obras, pero es la manera enfatizada en este pasaje.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Qué tipo de ánimo? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo nos queda una última pregunta: ¿Qué tipo de ánimo estimula a los demás al amor y a las buenas obras? No es obvio para algunos que esta pregunta tenga que ver con Dios. Mucha gente piensa que el amor y las buenas obras son cosas buenas que buscar, y muchos dirían que animar a los demás es la manera de hacerlo —y quizás ni sean cristianos—. O quizás son cristianos que se enfocan muy poco en Dios. Por ejemplo, en el diario de ayer, una iglesia fue descrita de esta manera: &amp;quot;Mientras [el pastor] hablaba de enviar a misioneros, la sensación era que su congregación existía para elevar la autoestima de sus miembros&amp;quot;. Sea esa o no una descripción precisa de esa iglesia, el punto es este: muchas iglesias tratan de estimular el amor y las buenas obras de esa manera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero esa no es la manera bíblica. La clave para estimular el amor bíblicamente está expresada en el versículo 23: &amp;quot;Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió&amp;quot;. La clave para el amor, en el Nuevo Testamento —el tipo de amor que engrandece a Dios y no al hombre—, es la esperanza arraigada en la fidelidad de Dios. ¡Recibamos nuestra esperanza! ¡Valoremos nuestra esperanza! Porque Dios es fiel. Él cumple Sus promesas. Sin este tipo de esperanza, que nos sostenga día a día a través de todas las frustraciones desalentadoras y las decepciones aplastantes, no tendríamos ninguna fuerza, ninguna energía ni alegría para alentar a nadie al amor y a las buenas obras. Pero si confiamos en Dios, y no en nosotros mismos, siempre tendremos algo alentador y esperanzador para decir, a saber: &amp;quot;Podemos confiar en Dios, podemos confiar en Dios. No tengo fuerza, pero podemos confiar en Dios&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Recursos para una situación difícil ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permítanme cerrar con una ilustración que aparece nueve versículos mas adelante. ¿Cómo haría usted para alentar y sostener el amor de su grupo pequeño si algunos de ellos fueran a dar a la cárcel en un ambiente hostil? Eso es lo que pasó aquí. Y el resto del grupo sabía que si ellos iban a visitarlos a la cárcel - una reunión de grupo pequeño en la cárcel - todos tendrían graves problemas. ¿Dónde podría usted obtener los recursos - el valor y la gracia para poner su vida y sus pertenencias en peligro - para ir a alentar a sus hermanos y hermanas en prisión? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para la respuesta vayan a los versículos 34 y 35: “ Porque tuvisteis compasión de los prisioneros y aceptasteis con gozo el despojo de vuestros bienes.&amp;quot; Así que fueron a verlos y si se metieron en grandes problemas. ¿Dónde obtuvieron ese valor para amar y para alentar el amor? Siguiente frase: “. . . sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesión.&amp;quot; Es decir, porque ustedes se aferraron a la confesión de su esperanza. Abrazaron su esperanza. Ustedes valoraron su esperanza en Dios más allá del valor actual de su hogar, y bienes, y hasta la vida. El versículo 35 dice: “Por tanto, no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa&amp;quot;. Esto es lo que le exhorta a arriesgar su vida, y ese es el mensaje que hay que llevarles. Estimulará el amor en ellos porque lo hizo en usted. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Resumiendo: ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:1) Haga la meta de su vida el considerar a otros - estudiarlos, conocerlos, entenderlos - con el fin de estimularlos al amor y a las buenas obras. 2) Esté seguro de hacer esto al congregarse a menudo con otros creyentes con el objetivo específico de alentarse el uno al otro. 3) Y haga que el corazón de esa exhortación sean recordatorios de que tan grande es nuestra esperanza en Cristo y que se puede confiar en Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y al ver el final de la época que se aproxima, el versículo 25 dice, que hagamos esto más no menos. ¿Por qué? Como dijo Jesús, &amp;quot;Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará&amp;quot;. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo&amp;quot; (Mateo 24:12-13).&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 03 Apr 2016 01:49:34 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</comments>		</item>
		<item>
			<title>Considérense los unos a otros, como estimular el amor</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Reúnanse y anímense unos a otros */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Consider Each Other How to Stir Up Love}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Hebreos 10:23-25&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; 24 y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros'', y mucho más al ver que el día se acerca.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
=== ¿Qué estamos haciendo con nuestra vida? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando nos levantamos por la mañana y enfrentamos el día, ¿qué nos decimos a nosotros mismos acerca de nuestras esperanzas para el día? Cuando observamos desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que queremos que suceda porque hemos vivido? ¿Qué diferencia quiere que haga su vida? Cuando usted observa desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que quiere que suceda porque usted ha vivido? ¿Qué influencia queremos que tenga nuestra vida? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si decimos: &amp;quot;Yo ni siquiera pienso así, solo me levanto y hago lo que tengo que hacer&amp;quot;, entonces nos separamos de un medio básico de gracia y de una fuente de orientación , fortaleza, creatividad y alegría. Está clarísimo en la Biblia, al igual que en este texto, que Dios desea que nosotros conscientemente aspiremos a algo significativo en nuestros días. La voluntad revelada de Dios para nosotros es que cuando nos levantemos por la mañana no andemos sin rumbo durante el día y no dejemos simplemente que solo las circunstancias dicten lo que hagamos, sino que aspiremos a algo —que nos enfoquemos en cierto tipo de propósito—. Me refiero a niños y adolescentes, y a adultos —solteros, casados, viudos, madres y adultos de todo oficio—.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No tener un objetivo es semejante a no tener vida. Las hojas muertas en el traspatio pueden desplazarse más que cualquier otra cosa, más que el perro, más que los niños. Si el viento sopla en cierta dirección, ellas se desplazan en esa dirección. Si el viento cambia de dirección, ellas cambian de dirección. Caen, rebotan, saltan, se pegan a una cerca, pero no tienen ningún propósito. Están llenas de movimiento y vacías de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios no creó a los seres humanos a Su imagen para que no tuvieran ningún rumbo, como hojas muertas que se desplazan por el traspatio de la vida. Él nos creó para que tuviéramos un propósito —para que tuviéramos un enfoque y un objetivo para todos nuestros días—. Y esto no es opresivo. No es esclavitud. No es agotador. Descubrir para qué fuimos creados y proceder con todo el poder de Dios (Colosenses 1:29) es liberador (Gálatas 5:13) y es estimulante. Jesús dijo: &amp;quot;Mi comida es hacer la voluntad del que me envió&amp;quot; (Juan 4:34). ¡Comida! Aspirar día a día a hacer lo que fuimos destinados a hacer es como comer: da vida y energía, en lugar de quitarla. Tarde o temprano moriremos si hacemos lo que fuimos destinados a hacer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podemos ser jóvenes o viejos. Eso es decisión de Dios, no nuestra. Pero cuando morimos haciendo lo que fuimos destinados a hacer morimos bien y plenos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El objetivo y el enfoque de nuestras vidas como cristianos ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Recibamos nuestra esperanza'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Pueden considerar conmigo lo que estos tres versículos nos enseñan del objetivo y del enfoque de nuestras vidas como cristianos? Dios puede usar esos versículos para traer un enfoque clarísimo a nuestras vidas. Él puede usarlos para quitar toda la confusión y para darnos una claridad lúcida, brillante, precisa y resplandeciente sobre el propósito de nuestros días.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, el versículo 23 dice: &amp;quot;Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió&amp;quot;. Ahora bien, eso no es algo que hacemos con nuestras manos o con nuestros pies. No vamos a la cocina para hacer esto, o al estudio, o al otro lado de la calle o a la escuela. Esto no se hace donde cualquiera pueda verlo. Esto es un asunto del corazón. Recibamos nuestra esperanza. Aceptemos nuestra esperanza. Seamos persona llenas de esperanza. Tengamos esperanza en Dios, porque Dios nos ha hecho promesas y Él es fiel. Él prometió escribir Sus leyes en nuestro corazón (10:16) y obrar en nosotros lo que es agradable delante de Él (13:21); Dios prometió nunca más acordarse de nuestros pecados e iniquidades (10:17); Dios prometió que nos hará perfectos por siempre mediante un único sacrificio (10:14); Dios prometió que nunca nos dejará ni nos desamparará (13:5); y Dios prometió traer bien de todo nuestro dolor (12:10). Y Él cumple Su palabra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero eso no nos proporciona un enfoque suficiente para el día. Dios no nos creó para que nos acurrucáramos debajo de las cobijas y para que tuviéramos esperanza en Dios todo el día en la cama. Sin algún efecto en nuestra vida, la esperanza en Dios sería invisible y no daría ninguna gloria pública al poder de Dios, ni a Su sabiduría, ni a Su bondad ni a Su confiabilidad. Si la acción de tener esperanza en Dios fuera el único objetivo para el cual Él nos creó, entonces el versículo 24 sería palabras fútiles, pero no lo son. Dios nos creó, en primer lugar, para que tuviéramos esperanza en Él, y luego para que hiciéramos visible esa esperanza por medio del efecto que esta tiene en nuestra vida. Ese efecto está descrito en el versículo 24 y debe ser el enfoque de nuestra vida diaria. Por eso nos levantamos cada día.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Estimulémonos unos a otros al amor y a las buenas obras '''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Leamos eso en el versículo 24: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Ese es el propósito para nuestra vida. Como cristianos esto es a lo que aspiramos desde la mañana hasta la noche. Observemos cuidadosamente que eso no se refiere a lo que podríamos esperar. No expresa que consideremos cómo amarnos unos a otros y hacer buenas obras. Eso sería bíblico y correcto, pero nos referimos a algo diferente: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Centrémonos en ayudar a los demás a ser personas amorosas. Busquemos estimular a los demás a hacer buenas obras. Y, desde luego, eso significa asimismo que si los demás necesitan ayuda y estimulo nosotros también. Por lo tanto, apuntaríamos a las maneras en que podemos pensar, sentir, hablar y actuar para estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras. El propósito de nuestras vidas no es solo amar y hacer buenas obras, sino también ayudar a estimular a los demás al amor y a las buenas obras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Considerémonos unos a otros'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero seamos más precisos. Hay algo en este texto que es muy difícil de traducir a nuestra lengua. La palabra &amp;quot;considerar&amp;quot;, (&amp;quot;Consideremos cómo...&amp;quot;) es utilizada otra vez en el libro, a saber, en Hebreos 3:1, donde el escritor dice: &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. Es decir, observarlo, pensar en él, enfocarse en él, estudiarlo, ocupar nuestra mente en él. &amp;quot;Jesús&amp;quot; es el objeto directo del verbo &amp;quot;considerar&amp;quot;. &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. ¿Considerar qué? Considerar a Jesús. Pues en Hebreos 10:24 la gramática es la misma: el objeto directo de la palabra &amp;quot;considerar&amp;quot; es &amp;quot;unos a otros&amp;quot;. Literalmente dice: &amp;quot;Considerémonos unos a otros&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Considerar qué?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considerarnos unos a otros. Pero esto es casi imposible de traducir a nuestra lengua con el resto de la oración porque sería muy irregular. Tendría que ser algo como esto: &amp;quot;Considerémonos unos a otros a la estimulación del amor y de las buenas obras&amp;quot;. Es un uso de la lengua terrible —es un buen orden griego de las palabras, pero un uso terrible de nuestra lengua—. Lo mejor que podemos hacer, al parecer, es decir: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero yo quiero que comprendamos el matiz del original para que podamos sentir la fuerza de esto como objetivo y enfoque diarios para nuestra vida. Este es, literalmente, el llamado de Dios, que nos consideremos unos a otros, es decir, mirarnos unos a otros, pensar unos en otros, enfocarnos unos en otros, estudiarnos unos a otros, ocupar nuestra mente unos en otros. El objetivo de este enfoque en los demás es pensar en maneras de estimularlos al amor y a las buenas obras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pensemos en los adolescentes, por ejemplo. Hay muchísimos adolescentes en Belén que están vivos para Dios. Hemos sentido el amor de Dios por nosotros y hemos experimentado el poder de Su perdón. Deseamos hacer Su voluntad. Sin embargo, como la mayoría de las personas, nos levantamos muchos días y sentimos que no tenemos un propósito. ¿Qué sentido tiene? ¿Para qué estudiar? ¿Para qué trabajar? Nos decaemos durante el día y tratamos de sentirnos bien con música, con comida y con amigos, pero no sentimos que haya algún sentido o algún propósito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los invito a que escuchen la palabra de Dios en Hebreos 10:24. Cuando nos levantemos en la mañana, consideremos a los demás —pensemos en ellos, tengámoslos en cuenta, razonemos sobre ellos, meditemos sobre ellos, reflexionemos sobre ellos— con este objetivo consciente: ¿Qué podemos hacer hoy para que ellos sean estimulados al amor y a las buenas obras? Ahora bien, existe una razón para vivir y un propósito para todos los días que nunca será aburrido. Cada día es nuevo y distinto. La gente cambia, al igual que sus circunstancias. Nosotros cambiamos. No obstante, el llamado es el mismo: considerar, considerar y considerar a las personas con quienes trataremos hoy. ¿Cómo son ellas? ¿Cómo somos nosotros? ¿Cómo será la situación? ¿Qué ayuda a una persona a ser amorosa? ¿Cuál es el origen de las buenas obras verdaderas? Esta es la razón para vivir que tiene un enfoque suficiente para ser práctica y una grandeza suficiente para durar toda la vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Congreguémonos y animémonos unos a otros ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veamos el pasaje para encontrar la respuesta de cómo emprender esto. El versículo 24 nos da el enfoque y el objetivo: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Luego el versículo 25 nos da las instrucciones, el cómo; dice: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros''&amp;quot;. Nos dice dos cosas: la primera, que no dejemos de congregarnos; la segunda, que nos exhortemos unos a otros.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando estaba creciendo escuchaba que se referían a este versículo a menudo como un argumento para la asistencia regular a los servicios de adoración. &amp;quot;No dejen de congregarse, vengan a la iglesia con regularidad&amp;quot;. Y esa no es una aplicación incorrecta de ese pasaje, ya que una de las más importantes maneras de exhortación y de estimulación la recibimos de la predicación de la Palabra de Dios en el poder del Espíritu de Dios (Hebreos 13:22 llama el Libro de Hebreos la &amp;quot;palabra de exhortación&amp;quot;).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en el contexto, el tipo de congregación a la vista parece ser aquel en el cual los miembros se &amp;quot;exhortan unos a otros&amp;quot;. El versículo 25 es clarísimo: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros''&amp;quot;. El &amp;quot;unos a otros&amp;quot; indica que existe algo mutuo. Los unos exhortan a los demás y los demás exhortan a los unos. Cada uno hace o dice algo que exhorta. Si preguntamos a qué corresponde eso en nuestra iglesia, yo diría que los grupos pequeños es lo más cercano —es la razón por la que considero que este ministerio es absolutamente indispensable—. Soy gran partidario de la predicación. Hay algo en la Palabra de Dios que pide que se anuncie, que se proclame y que sea motivo de regocijo —también que se discuta y que se enseñe—. Pero no tengo ninguna ilusión de que la predicación sea suficiente en la vida de los creyentes. El Nuevo Testamento, y en especial este Libro de Hebreos, nos exhorta una y otra vez a un tipo de ministerio mutuo en el que todos los creyentes exhorten a los demás.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por lo tanto, les pido que reflexionemos sobre nuestra vida: ¿Cuál es nuestra situación con respecto al versículo 25? Hay dos grupos: aquellos que se congregan para exhortarse unos a otros y aquellos que han creado la costumbre de no congregarse. Veamos esta pequeña frase del versículo 25: &amp;quot;No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre&amp;quot;. La no participación en un grupo pequeño puede crear una costumbre. ¿Cuál es nuestra costumbre?&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
David Livingston aparece al reverso del folleto de adoración como &amp;quot;pastor de ministerios de adultos y grupos&amp;quot;. Eso significa que él está aquí para ayudarnos a terminar la costumbre de no participar en grupos pequeños. Dios nos está llamando, a través de Su Palabra, a terminar la costumbre de la falta de participación y a fortalecer la costumbre de participar en la congregación de grupos pequeños donde se animan unos a otros. No es la única manera de estimular a los demás al amor y a las buenas obras, pero es la manera enfatizada en este pasaje.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Qué tipo de Ánimo? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo nos deja con una última pregunta: ¿Qué tipo de ánimo estimula a otros a amar y a las buenas obras? No es obvio para algunos que esta pregunta tenga algo que ver con Dios. Mucha gente piensa que el amor y las buenas obras son cosas buenas que buscar, y muchos dirían que animando a otros es la manera de hacerlo - y quizás ni sean cristianos. O puedan ser cristianos que ponen muy poco enfoque en Dios. Por ejemplo, en el periódico de ayer, una iglesia fue descrita de tal manera: &amp;quot;mientras que [el pastor] habló de enviar a misioneros, el sentido era que esta congregación existe para alzar el autoestima de sus miembros&amp;quot;. Si es o no una descripción correcta de esa iglesia, el punto es éste: muchas iglesias tratan de estimular el amor y las buenas obras de esa manera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero esa no es la manera bíblica. La clave de estimular el amor bíblicamente está expresado en el versículo 23: “Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es El que prometió.” La clave para el amor, en el Nuevo Testamento - el tipo de amor que agranda a Dios y no al hombre - es la esperanza arraigada en la fidelidad de Dios. ¡Estreche su esperanza! ¡Valore su esperanza! Porque Dios es fiel. El cumple sus promesas. Sin este tipo de esperanza, sosteniéndolo día a día a través de todas las frustraciones desalentadoras y las aplastantes decepciones, usted no tendría la fuerza ni la energía o alegría para alentar a alguien al amor y las buenas obras. Pero si usted confía en Dios, no en sí mismo, usted siempre tiene algo alentador y da esperanza para decir, a saber, &amp;quot;se puede confiar en Dios, se puede confiar en Dios. No tengo fuerza pero se puede confiar en Dios&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Recursos para una situación difícil ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permítanme cerrar con una ilustración que aparece nueve versículos mas adelante. ¿Cómo haría usted para alentar y sostener el amor de su grupo pequeño si algunos de ellos fueran a dar a la cárcel en un ambiente hostil? Eso es lo que pasó aquí. Y el resto del grupo sabía que si ellos iban a visitarlos a la cárcel - una reunión de grupo pequeño en la cárcel - todos tendrían graves problemas. ¿Dónde podría usted obtener los recursos - el valor y la gracia para poner su vida y sus pertenencias en peligro - para ir a alentar a sus hermanos y hermanas en prisión? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para la respuesta vayan a los versículos 34 y 35: “ Porque tuvisteis compasión de los prisioneros y aceptasteis con gozo el despojo de vuestros bienes.&amp;quot; Así que fueron a verlos y si se metieron en grandes problemas. ¿Dónde obtuvieron ese valor para amar y para alentar el amor? Siguiente frase: “. . . sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesión.&amp;quot; Es decir, porque ustedes se aferraron a la confesión de su esperanza. Abrazaron su esperanza. Ustedes valoraron su esperanza en Dios más allá del valor actual de su hogar, y bienes, y hasta la vida. El versículo 35 dice: “Por tanto, no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa&amp;quot;. Esto es lo que le exhorta a arriesgar su vida, y ese es el mensaje que hay que llevarles. Estimulará el amor en ellos porque lo hizo en usted. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Resumiendo: ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:1) Haga la meta de su vida el considerar a otros - estudiarlos, conocerlos, entenderlos - con el fin de estimularlos al amor y a las buenas obras. 2) Esté seguro de hacer esto al congregarse a menudo con otros creyentes con el objetivo específico de alentarse el uno al otro. 3) Y haga que el corazón de esa exhortación sean recordatorios de que tan grande es nuestra esperanza en Cristo y que se puede confiar en Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y al ver el final de la época que se aproxima, el versículo 25 dice, que hagamos esto más no menos. ¿Por qué? Como dijo Jesús, &amp;quot;Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará&amp;quot;. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo&amp;quot; (Mateo 24:12-13).&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 03 Apr 2016 00:54:54 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</comments>		</item>
		<item>
			<title>Considérense los unos a otros, como estimular el amor</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* ¿Considerar qué? */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Consider Each Other How to Stir Up Love}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Hebreos 10:23-25&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; 24 y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros'', y mucho más al ver que el día se acerca.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
=== ¿Qué estamos haciendo con nuestra vida? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando nos levantamos por la mañana y enfrentamos el día, ¿qué nos decimos a nosotros mismos acerca de nuestras esperanzas para el día? Cuando observamos desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que queremos que suceda porque hemos vivido? ¿Qué diferencia quiere que haga su vida? Cuando usted observa desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que quiere que suceda porque usted ha vivido? ¿Qué influencia queremos que tenga nuestra vida? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si decimos: &amp;quot;Yo ni siquiera pienso así, solo me levanto y hago lo que tengo que hacer&amp;quot;, entonces nos separamos de un medio básico de gracia y de una fuente de orientación , fortaleza, creatividad y alegría. Está clarísimo en la Biblia, al igual que en este texto, que Dios desea que nosotros conscientemente aspiremos a algo significativo en nuestros días. La voluntad revelada de Dios para nosotros es que cuando nos levantemos por la mañana no andemos sin rumbo durante el día y no dejemos simplemente que solo las circunstancias dicten lo que hagamos, sino que aspiremos a algo —que nos enfoquemos en cierto tipo de propósito—. Me refiero a niños y adolescentes, y a adultos —solteros, casados, viudos, madres y adultos de todo oficio—.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No tener un objetivo es semejante a no tener vida. Las hojas muertas en el traspatio pueden desplazarse más que cualquier otra cosa, más que el perro, más que los niños. Si el viento sopla en cierta dirección, ellas se desplazan en esa dirección. Si el viento cambia de dirección, ellas cambian de dirección. Caen, rebotan, saltan, se pegan a una cerca, pero no tienen ningún propósito. Están llenas de movimiento y vacías de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios no creó a los seres humanos a Su imagen para que no tuvieran ningún rumbo, como hojas muertas que se desplazan por el traspatio de la vida. Él nos creó para que tuviéramos un propósito —para que tuviéramos un enfoque y un objetivo para todos nuestros días—. Y esto no es opresivo. No es esclavitud. No es agotador. Descubrir para qué fuimos creados y proceder con todo el poder de Dios (Colosenses 1:29) es liberador (Gálatas 5:13) y es estimulante. Jesús dijo: &amp;quot;Mi comida es hacer la voluntad del que me envió&amp;quot; (Juan 4:34). ¡Comida! Aspirar día a día a hacer lo que fuimos destinados a hacer es como comer: da vida y energía, en lugar de quitarla. Tarde o temprano moriremos si hacemos lo que fuimos destinados a hacer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podemos ser jóvenes o viejos. Eso es decisión de Dios, no nuestra. Pero cuando morimos haciendo lo que fuimos destinados a hacer morimos bien y plenos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El objetivo y el enfoque de nuestras vidas como cristianos ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Recibamos nuestra esperanza'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Pueden considerar conmigo lo que estos tres versículos nos enseñan del objetivo y del enfoque de nuestras vidas como cristianos? Dios puede usar esos versículos para traer un enfoque clarísimo a nuestras vidas. Él puede usarlos para quitar toda la confusión y para darnos una claridad lúcida, brillante, precisa y resplandeciente sobre el propósito de nuestros días.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, el versículo 23 dice: &amp;quot;Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió&amp;quot;. Ahora bien, eso no es algo que hacemos con nuestras manos o con nuestros pies. No vamos a la cocina para hacer esto, o al estudio, o al otro lado de la calle o a la escuela. Esto no se hace donde cualquiera pueda verlo. Esto es un asunto del corazón. Recibamos nuestra esperanza. Aceptemos nuestra esperanza. Seamos persona llenas de esperanza. Tengamos esperanza en Dios, porque Dios nos ha hecho promesas y Él es fiel. Él prometió escribir Sus leyes en nuestro corazón (10:16) y obrar en nosotros lo que es agradable delante de Él (13:21); Dios prometió nunca más acordarse de nuestros pecados e iniquidades (10:17); Dios prometió que nos hará perfectos por siempre mediante un único sacrificio (10:14); Dios prometió que nunca nos dejará ni nos desamparará (13:5); y Dios prometió traer bien de todo nuestro dolor (12:10). Y Él cumple Su palabra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero eso no nos proporciona un enfoque suficiente para el día. Dios no nos creó para que nos acurrucáramos debajo de las cobijas y para que tuviéramos esperanza en Dios todo el día en la cama. Sin algún efecto en nuestra vida, la esperanza en Dios sería invisible y no daría ninguna gloria pública al poder de Dios, ni a Su sabiduría, ni a Su bondad ni a Su confiabilidad. Si la acción de tener esperanza en Dios fuera el único objetivo para el cual Él nos creó, entonces el versículo 24 sería palabras fútiles, pero no lo son. Dios nos creó, en primer lugar, para que tuviéramos esperanza en Él, y luego para que hiciéramos visible esa esperanza por medio del efecto que esta tiene en nuestra vida. Ese efecto está descrito en el versículo 24 y debe ser el enfoque de nuestra vida diaria. Por eso nos levantamos cada día.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Estimulémonos unos a otros al amor y a las buenas obras '''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Leamos eso en el versículo 24: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Ese es el propósito para nuestra vida. Como cristianos esto es a lo que aspiramos desde la mañana hasta la noche. Observemos cuidadosamente que eso no se refiere a lo que podríamos esperar. No expresa que consideremos cómo amarnos unos a otros y hacer buenas obras. Eso sería bíblico y correcto, pero nos referimos a algo diferente: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Centrémonos en ayudar a los demás a ser personas amorosas. Busquemos estimular a los demás a hacer buenas obras. Y, desde luego, eso significa asimismo que si los demás necesitan ayuda y estimulo nosotros también. Por lo tanto, apuntaríamos a las maneras en que podemos pensar, sentir, hablar y actuar para estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras. El propósito de nuestras vidas no es solo amar y hacer buenas obras, sino también ayudar a estimular a los demás al amor y a las buenas obras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Considerémonos unos a otros'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero seamos más precisos. Hay algo en este texto que es muy difícil de traducir a nuestra lengua. La palabra &amp;quot;considerar&amp;quot;, (&amp;quot;Consideremos cómo...&amp;quot;) es utilizada otra vez en el libro, a saber, en Hebreos 3:1, donde el escritor dice: &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. Es decir, observarlo, pensar en él, enfocarse en él, estudiarlo, ocupar nuestra mente en él. &amp;quot;Jesús&amp;quot; es el objeto directo del verbo &amp;quot;considerar&amp;quot;. &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. ¿Considerar qué? Considerar a Jesús. Pues en Hebreos 10:24 la gramática es la misma: el objeto directo de la palabra &amp;quot;considerar&amp;quot; es &amp;quot;unos a otros&amp;quot;. Literalmente dice: &amp;quot;Considerémonos unos a otros&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Considerar qué?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considerarnos unos a otros. Pero esto es casi imposible de traducir a nuestra lengua con el resto de la oración porque sería muy irregular. Tendría que ser algo como esto: &amp;quot;Considerémonos unos a otros a la estimulación del amor y de las buenas obras&amp;quot;. Es un uso de la lengua terrible —es un buen orden griego de las palabras, pero un uso terrible de nuestra lengua—. Lo mejor que podemos hacer, al parecer, es decir: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero yo quiero que comprendamos el matiz del original para que podamos sentir la fuerza de esto como objetivo y enfoque diarios para nuestra vida. Este es, literalmente, el llamado de Dios, que nos consideremos unos a otros, es decir, mirarnos unos a otros, pensar unos en otros, enfocarnos unos en otros, estudiarnos unos a otros, ocupar nuestra mente unos en otros. El objetivo de este enfoque en los demás es pensar en maneras de estimularlos al amor y a las buenas obras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pensemos en los adolescentes, por ejemplo. Hay muchísimos adolescentes en Belén que están vivos para Dios. Hemos sentido el amor de Dios por nosotros y hemos experimentado el poder de Su perdón. Deseamos hacer Su voluntad. Sin embargo, como la mayoría de las personas, nos levantamos muchos días y sentimos que no tenemos un propósito. ¿Qué sentido tiene? ¿Para qué estudiar? ¿Para qué trabajar? Nos decaemos durante el día y tratamos de sentirnos bien con música, con comida y con amigos, pero no sentimos que haya algún sentido o algún propósito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los invito a que escuchen la palabra de Dios en Hebreos 10:24. Cuando nos levantemos en la mañana, consideremos a los demás —pensemos en ellos, tengámoslos en cuenta, razonemos sobre ellos, meditemos sobre ellos, reflexionemos sobre ellos— con este objetivo consciente: ¿Qué podemos hacer hoy para que ellos sean estimulados al amor y a las buenas obras? Ahora bien, existe una razón para vivir y un propósito para todos los días que nunca será aburrido. Cada día es nuevo y distinto. La gente cambia, al igual que sus circunstancias. Nosotros cambiamos. No obstante, el llamado es el mismo: considerar, considerar y considerar a las personas con quienes trataremos hoy. ¿Cómo son ellas? ¿Cómo somos nosotros? ¿Cómo será la situación? ¿Qué ayuda a una persona a ser amorosa? ¿Cuál es el origen de las buenas obras verdaderas? Esta es la razón para vivir que tiene un enfoque suficiente para ser práctica y una grandeza suficiente para durar toda la vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Reúnanse y anímense unos a otros ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que veamos el siguiente versículo para encontrar la respuesta de cómo podemos emprender esto. El versículo 24 nos da el enfoque y la meta: “Consideremos como estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras”. Luego el versículo 25 nos da las instrucciones a continuación. Y dice, &amp;quot; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros&amp;quot; Dos cosas. Primero, no dejen de congregarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, exhortense los unos a otros. Cuando estaba creciendo yo escuché este versículo que se refería a menudo como un argumento para la asistencia regular a la iglesia. . &amp;quot;No dejen de congregarse todos ustedes – vengan a la iglesia con regularidad&amp;quot;. Y esa no es la aplicación incorrecta del texto ya que las más importantes maneras de exhortaciones y estimulaciones que recibimos de la predicación de la palabra de Dios en el poder del Espíritu Santo. (Hebreos 13:22 le llama al libro de hebreos &amp;quot;una palabra de exhortación&amp;quot;) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en el contexto, el tipo de congregación en vista parece ser aquella donde los miembros se &amp;quot;exhortan los unos a los otros&amp;quot;. El versículo 25 es clarísimo: no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros. El &amp;quot;unos a otros&amp;quot; sugiere que existe algo mutuo. Uno está exhortando a otro y otro está exhortando a uno. Cada uno está haciendo o diciendo algo que exhorta. Si usted pregunta a que corresponde eso en nuestra iglesia, yo diría que los grupos pequeños son lo más cercano - es por esto que considero que este ministerio es absolutamente indispensable. Soy un gran partidario de la predicación. Hay algo de la Palabra de Dios que pide ser anunciada y publicada y regocijada - así como ser discutida y enseñada. Pero no tengo ninguna ilusión que la predicación es suficiente en la vida de un creyente. El Nuevo Testamento, y en especial, este libro de los hebreos nos exhorta una y otra vez a un tipo de ministerio mutuo que involucra a todos los creyentes a exhortar a otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que, les pido que reflexionen acerca de su vida: Donde está usted en el versículo 25? Hay dos grupos: Aquellos que se congregan para exhortarse los unos a los otros, y aquellos que han formado la costumbre de no congregarse. Observe esa pequeña frase en el versículo 25: Y dice, &amp;quot; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre&amp;quot;. La no - participación en un grupo pequeño puede crear hábito. ¿Cómo le va a usted? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
David Livingston está listado al reverso del folleto de culto como &amp;quot;Pastor para ministros para adultos y grupos&amp;quot;. Esto significa que él está aquí para ayudarle a romper el hábito de no participar en grupos pequeños. Dios les está llamando, a través de su palabra, a romper el hábito de no participación y para fortalecer el hábito de participar en la unidad de los pequeños grupos donde se animan los unos a los otros. No solo es la manera de estimular a otros al amor y las buenas obras sino que es la manera enfatizada en este escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Qué tipo de Ánimo? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo nos deja con una última pregunta: ¿Qué tipo de ánimo estimula a otros a amar y a las buenas obras? No es obvio para algunos que esta pregunta tenga algo que ver con Dios. Mucha gente piensa que el amor y las buenas obras son cosas buenas que buscar, y muchos dirían que animando a otros es la manera de hacerlo - y quizás ni sean cristianos. O puedan ser cristianos que ponen muy poco enfoque en Dios. Por ejemplo, en el periódico de ayer, una iglesia fue descrita de tal manera: &amp;quot;mientras que [el pastor] habló de enviar a misioneros, el sentido era que esta congregación existe para alzar el autoestima de sus miembros&amp;quot;. Si es o no una descripción correcta de esa iglesia, el punto es éste: muchas iglesias tratan de estimular el amor y las buenas obras de esa manera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero esa no es la manera bíblica. La clave de estimular el amor bíblicamente está expresado en el versículo 23: “Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es El que prometió.” La clave para el amor, en el Nuevo Testamento - el tipo de amor que agranda a Dios y no al hombre - es la esperanza arraigada en la fidelidad de Dios. ¡Estreche su esperanza! ¡Valore su esperanza! Porque Dios es fiel. El cumple sus promesas. Sin este tipo de esperanza, sosteniéndolo día a día a través de todas las frustraciones desalentadoras y las aplastantes decepciones, usted no tendría la fuerza ni la energía o alegría para alentar a alguien al amor y las buenas obras. Pero si usted confía en Dios, no en sí mismo, usted siempre tiene algo alentador y da esperanza para decir, a saber, &amp;quot;se puede confiar en Dios, se puede confiar en Dios. No tengo fuerza pero se puede confiar en Dios&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Recursos para una situación difícil ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permítanme cerrar con una ilustración que aparece nueve versículos mas adelante. ¿Cómo haría usted para alentar y sostener el amor de su grupo pequeño si algunos de ellos fueran a dar a la cárcel en un ambiente hostil? Eso es lo que pasó aquí. Y el resto del grupo sabía que si ellos iban a visitarlos a la cárcel - una reunión de grupo pequeño en la cárcel - todos tendrían graves problemas. ¿Dónde podría usted obtener los recursos - el valor y la gracia para poner su vida y sus pertenencias en peligro - para ir a alentar a sus hermanos y hermanas en prisión? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para la respuesta vayan a los versículos 34 y 35: “ Porque tuvisteis compasión de los prisioneros y aceptasteis con gozo el despojo de vuestros bienes.&amp;quot; Así que fueron a verlos y si se metieron en grandes problemas. ¿Dónde obtuvieron ese valor para amar y para alentar el amor? Siguiente frase: “. . . sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesión.&amp;quot; Es decir, porque ustedes se aferraron a la confesión de su esperanza. Abrazaron su esperanza. Ustedes valoraron su esperanza en Dios más allá del valor actual de su hogar, y bienes, y hasta la vida. El versículo 35 dice: “Por tanto, no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa&amp;quot;. Esto es lo que le exhorta a arriesgar su vida, y ese es el mensaje que hay que llevarles. Estimulará el amor en ellos porque lo hizo en usted. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Resumiendo: ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:1) Haga la meta de su vida el considerar a otros - estudiarlos, conocerlos, entenderlos - con el fin de estimularlos al amor y a las buenas obras. 2) Esté seguro de hacer esto al congregarse a menudo con otros creyentes con el objetivo específico de alentarse el uno al otro. 3) Y haga que el corazón de esa exhortación sean recordatorios de que tan grande es nuestra esperanza en Cristo y que se puede confiar en Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y al ver el final de la época que se aproxima, el versículo 25 dice, que hagamos esto más no menos. ¿Por qué? Como dijo Jesús, &amp;quot;Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará&amp;quot;. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo&amp;quot; (Mateo 24:12-13).&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 03 Apr 2016 00:04:10 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</comments>		</item>
		<item>
			<title>Considérense los unos a otros, como estimular el amor</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* ¿Considerar qué? */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Consider Each Other How to Stir Up Love}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Hebreos 10:23-25&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; 24 y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros'', y mucho más al ver que el día se acerca.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
=== ¿Qué estamos haciendo con nuestra vida? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando nos levantamos por la mañana y enfrentamos el día, ¿qué nos decimos a nosotros mismos acerca de nuestras esperanzas para el día? Cuando observamos desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que queremos que suceda porque hemos vivido? ¿Qué diferencia quiere que haga su vida? Cuando usted observa desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que quiere que suceda porque usted ha vivido? ¿Qué influencia queremos que tenga nuestra vida? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si decimos: &amp;quot;Yo ni siquiera pienso así, solo me levanto y hago lo que tengo que hacer&amp;quot;, entonces nos separamos de un medio básico de gracia y de una fuente de orientación , fortaleza, creatividad y alegría. Está clarísimo en la Biblia, al igual que en este texto, que Dios desea que nosotros conscientemente aspiremos a algo significativo en nuestros días. La voluntad revelada de Dios para nosotros es que cuando nos levantemos por la mañana no andemos sin rumbo durante el día y no dejemos simplemente que solo las circunstancias dicten lo que hagamos, sino que aspiremos a algo —que nos enfoquemos en cierto tipo de propósito—. Me refiero a niños y adolescentes, y a adultos —solteros, casados, viudos, madres y adultos de todo oficio—.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No tener un objetivo es semejante a no tener vida. Las hojas muertas en el traspatio pueden desplazarse más que cualquier otra cosa, más que el perro, más que los niños. Si el viento sopla en cierta dirección, ellas se desplazan en esa dirección. Si el viento cambia de dirección, ellas cambian de dirección. Caen, rebotan, saltan, se pegan a una cerca, pero no tienen ningún propósito. Están llenas de movimiento y vacías de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios no creó a los seres humanos a Su imagen para que no tuvieran ningún rumbo, como hojas muertas que se desplazan por el traspatio de la vida. Él nos creó para que tuviéramos un propósito —para que tuviéramos un enfoque y un objetivo para todos nuestros días—. Y esto no es opresivo. No es esclavitud. No es agotador. Descubrir para qué fuimos creados y proceder con todo el poder de Dios (Colosenses 1:29) es liberador (Gálatas 5:13) y es estimulante. Jesús dijo: &amp;quot;Mi comida es hacer la voluntad del que me envió&amp;quot; (Juan 4:34). ¡Comida! Aspirar día a día a hacer lo que fuimos destinados a hacer es como comer: da vida y energía, en lugar de quitarla. Tarde o temprano moriremos si hacemos lo que fuimos destinados a hacer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podemos ser jóvenes o viejos. Eso es decisión de Dios, no nuestra. Pero cuando morimos haciendo lo que fuimos destinados a hacer morimos bien y plenos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El objetivo y el enfoque de nuestras vidas como cristianos ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Recibamos nuestra esperanza'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Pueden considerar conmigo lo que estos tres versículos nos enseñan del objetivo y del enfoque de nuestras vidas como cristianos? Dios puede usar esos versículos para traer un enfoque clarísimo a nuestras vidas. Él puede usarlos para quitar toda la confusión y para darnos una claridad lúcida, brillante, precisa y resplandeciente sobre el propósito de nuestros días.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, el versículo 23 dice: &amp;quot;Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió&amp;quot;. Ahora bien, eso no es algo que hacemos con nuestras manos o con nuestros pies. No vamos a la cocina para hacer esto, o al estudio, o al otro lado de la calle o a la escuela. Esto no se hace donde cualquiera pueda verlo. Esto es un asunto del corazón. Recibamos nuestra esperanza. Aceptemos nuestra esperanza. Seamos persona llenas de esperanza. Tengamos esperanza en Dios, porque Dios nos ha hecho promesas y Él es fiel. Él prometió escribir Sus leyes en nuestro corazón (10:16) y obrar en nosotros lo que es agradable delante de Él (13:21); Dios prometió nunca más acordarse de nuestros pecados e iniquidades (10:17); Dios prometió que nos hará perfectos por siempre mediante un único sacrificio (10:14); Dios prometió que nunca nos dejará ni nos desamparará (13:5); y Dios prometió traer bien de todo nuestro dolor (12:10). Y Él cumple Su palabra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero eso no nos proporciona un enfoque suficiente para el día. Dios no nos creó para que nos acurrucáramos debajo de las cobijas y para que tuviéramos esperanza en Dios todo el día en la cama. Sin algún efecto en nuestra vida, la esperanza en Dios sería invisible y no daría ninguna gloria pública al poder de Dios, ni a Su sabiduría, ni a Su bondad ni a Su confiabilidad. Si la acción de tener esperanza en Dios fuera el único objetivo para el cual Él nos creó, entonces el versículo 24 sería palabras fútiles, pero no lo son. Dios nos creó, en primer lugar, para que tuviéramos esperanza en Él, y luego para que hiciéramos visible esa esperanza por medio del efecto que esta tiene en nuestra vida. Ese efecto está descrito en el versículo 24 y debe ser el enfoque de nuestra vida diaria. Por eso nos levantamos cada día.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Estimulémonos unos a otros al amor y a las buenas obras '''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Leamos eso en el versículo 24: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Ese es el propósito para nuestra vida. Como cristianos esto es a lo que aspiramos desde la mañana hasta la noche. Observemos cuidadosamente que eso no se refiere a lo que podríamos esperar. No expresa que consideremos cómo amarnos unos a otros y hacer buenas obras. Eso sería bíblico y correcto, pero nos referimos a algo diferente: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Centrémonos en ayudar a los demás a ser personas amorosas. Busquemos estimular a los demás a hacer buenas obras. Y, desde luego, eso significa asimismo que si los demás necesitan ayuda y estimulo nosotros también. Por lo tanto, apuntaríamos a las maneras en que podemos pensar, sentir, hablar y actuar para estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras. El propósito de nuestras vidas no es solo amar y hacer buenas obras, sino también ayudar a estimular a los demás al amor y a las buenas obras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Considerémonos unos a otros'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero seamos más precisos. Hay algo en este texto que es muy difícil de traducir a nuestra lengua. La palabra &amp;quot;considerar&amp;quot;, (&amp;quot;Consideremos cómo...&amp;quot;) es utilizada otra vez en el libro, a saber, en Hebreos 3:1, donde el escritor dice: &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. Es decir, observarlo, pensar en él, enfocarse en él, estudiarlo, ocupar nuestra mente en él. &amp;quot;Jesús&amp;quot; es el objeto directo del verbo &amp;quot;considerar&amp;quot;. &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. ¿Considerar qué? Considerar a Jesús. Pues en Hebreos 10:24 la gramática es la misma: el objeto directo de la palabra &amp;quot;considerar&amp;quot; es &amp;quot;unos a otros&amp;quot;. Literalmente dice: &amp;quot;Considerémonos unos a otros&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Considerar qué?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Considerarnos unos a otros. Pero esto es casi imposible de traducir a nuestra lengua con el resto de la oración porque sería muy irregular. Tendría que ser algo como esto: &amp;quot;Considerémonos unos a otros a la estimulación del amor y de las buenas obras&amp;quot;. Es un uso de la lengua terrible —es un buen orden griego de las palabras, pero un uso terrible de nuestra lengua—. Lo mejor que podemos hacer, al parecer, es decir: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero yo quiero que comprendamos el matiz del original para que podamos sentir la fuerza de esto como objetivo y enfoque diarios para nuestra vida. Este es, literalmente, el llamado de Dios, que nos consideremos unos a otros, es decir, mirarnos unos a otros, pensar unos en otros, enfocarnos unos en otros, estudiarnos unos a otros, ocupar nuestra mente unos en otros. El objetivo de este enfoque en los demás es pensar en maneras de estimularlos al amor y a las buenas obras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pensemos en los adolescentes, por ejemplo. Hay muchísimos adolescentes en Belén que están vivos para Dios. Hemos sentido el amor de Dios por nosotros y hemos experimentado el poder de Su perdón. Deseamos hacer Su voluntad. Sin embargo, como la mayoría de las personas, nos levantamos muchos días y sentimos que no tenemos un propósito. ¿Qué sentido tiene? ¿Para qué estudiar? ¿Para qué trabajar? Nos decaemos durante el día y tratamos de sentirnos bien con música, con comida y con amigos, pero no sentimos que haya algún sentido o algún propósito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los invito a que escuchen la palabra de Dios en Hebreos 10:24. Cuando nos levantemos en la mañana, consideremos a los demás —pensemos en ellos, tengámoslos en cuenta, razonemos sobre ellos, meditemos sobre ellos, reflexionemos sobre ellos— con este objetivo consciente: ¿Qué podemos hacer hoy para que ellos sean estimulados al amor y a las buenas obras? &amp;amp;nbsp;? Ahora bien, existe una razón para vivir y un propósito para todos los días que nunca será aburrido. Cada día es nuevo y distinto. La gente cambia, al igual que sus circunstancias. Nosotros cambiamos. No obstante, el llamado es el mismo: considerar, considerar y considerar a las personas con quienes trataremos hoy. ¿Cómo son ellas? ¿Cómo somos nosotros? ¿Cómo será la situación? ¿Qué ayuda a una persona a ser amorosa? ¿Cuál es el origen de las buenas obras verdaderas? Esta es la razón para vivir que tiene un enfoque suficiente para ser práctica y una grandeza suficiente para durar toda la vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Reúnanse y anímense unos a otros ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que veamos el siguiente versículo para encontrar la respuesta de cómo podemos emprender esto. El versículo 24 nos da el enfoque y la meta: “Consideremos como estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras”. Luego el versículo 25 nos da las instrucciones a continuación. Y dice, &amp;quot; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros&amp;quot; Dos cosas. Primero, no dejen de congregarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, exhortense los unos a otros. Cuando estaba creciendo yo escuché este versículo que se refería a menudo como un argumento para la asistencia regular a la iglesia. . &amp;quot;No dejen de congregarse todos ustedes – vengan a la iglesia con regularidad&amp;quot;. Y esa no es la aplicación incorrecta del texto ya que las más importantes maneras de exhortaciones y estimulaciones que recibimos de la predicación de la palabra de Dios en el poder del Espíritu Santo. (Hebreos 13:22 le llama al libro de hebreos &amp;quot;una palabra de exhortación&amp;quot;) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en el contexto, el tipo de congregación en vista parece ser aquella donde los miembros se &amp;quot;exhortan los unos a los otros&amp;quot;. El versículo 25 es clarísimo: no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros. El &amp;quot;unos a otros&amp;quot; sugiere que existe algo mutuo. Uno está exhortando a otro y otro está exhortando a uno. Cada uno está haciendo o diciendo algo que exhorta. Si usted pregunta a que corresponde eso en nuestra iglesia, yo diría que los grupos pequeños son lo más cercano - es por esto que considero que este ministerio es absolutamente indispensable. Soy un gran partidario de la predicación. Hay algo de la Palabra de Dios que pide ser anunciada y publicada y regocijada - así como ser discutida y enseñada. Pero no tengo ninguna ilusión que la predicación es suficiente en la vida de un creyente. El Nuevo Testamento, y en especial, este libro de los hebreos nos exhorta una y otra vez a un tipo de ministerio mutuo que involucra a todos los creyentes a exhortar a otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que, les pido que reflexionen acerca de su vida: Donde está usted en el versículo 25? Hay dos grupos: Aquellos que se congregan para exhortarse los unos a los otros, y aquellos que han formado la costumbre de no congregarse. Observe esa pequeña frase en el versículo 25: Y dice, &amp;quot; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre&amp;quot;. La no - participación en un grupo pequeño puede crear hábito. ¿Cómo le va a usted? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
David Livingston está listado al reverso del folleto de culto como &amp;quot;Pastor para ministros para adultos y grupos&amp;quot;. Esto significa que él está aquí para ayudarle a romper el hábito de no participar en grupos pequeños. Dios les está llamando, a través de su palabra, a romper el hábito de no participación y para fortalecer el hábito de participar en la unidad de los pequeños grupos donde se animan los unos a los otros. No solo es la manera de estimular a otros al amor y las buenas obras sino que es la manera enfatizada en este escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Qué tipo de Ánimo? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo nos deja con una última pregunta: ¿Qué tipo de ánimo estimula a otros a amar y a las buenas obras? No es obvio para algunos que esta pregunta tenga algo que ver con Dios. Mucha gente piensa que el amor y las buenas obras son cosas buenas que buscar, y muchos dirían que animando a otros es la manera de hacerlo - y quizás ni sean cristianos. O puedan ser cristianos que ponen muy poco enfoque en Dios. Por ejemplo, en el periódico de ayer, una iglesia fue descrita de tal manera: &amp;quot;mientras que [el pastor] habló de enviar a misioneros, el sentido era que esta congregación existe para alzar el autoestima de sus miembros&amp;quot;. Si es o no una descripción correcta de esa iglesia, el punto es éste: muchas iglesias tratan de estimular el amor y las buenas obras de esa manera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero esa no es la manera bíblica. La clave de estimular el amor bíblicamente está expresado en el versículo 23: “Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es El que prometió.” La clave para el amor, en el Nuevo Testamento - el tipo de amor que agranda a Dios y no al hombre - es la esperanza arraigada en la fidelidad de Dios. ¡Estreche su esperanza! ¡Valore su esperanza! Porque Dios es fiel. El cumple sus promesas. Sin este tipo de esperanza, sosteniéndolo día a día a través de todas las frustraciones desalentadoras y las aplastantes decepciones, usted no tendría la fuerza ni la energía o alegría para alentar a alguien al amor y las buenas obras. Pero si usted confía en Dios, no en sí mismo, usted siempre tiene algo alentador y da esperanza para decir, a saber, &amp;quot;se puede confiar en Dios, se puede confiar en Dios. No tengo fuerza pero se puede confiar en Dios&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Recursos para una situación difícil ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permítanme cerrar con una ilustración que aparece nueve versículos mas adelante. ¿Cómo haría usted para alentar y sostener el amor de su grupo pequeño si algunos de ellos fueran a dar a la cárcel en un ambiente hostil? Eso es lo que pasó aquí. Y el resto del grupo sabía que si ellos iban a visitarlos a la cárcel - una reunión de grupo pequeño en la cárcel - todos tendrían graves problemas. ¿Dónde podría usted obtener los recursos - el valor y la gracia para poner su vida y sus pertenencias en peligro - para ir a alentar a sus hermanos y hermanas en prisión? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para la respuesta vayan a los versículos 34 y 35: “ Porque tuvisteis compasión de los prisioneros y aceptasteis con gozo el despojo de vuestros bienes.&amp;quot; Así que fueron a verlos y si se metieron en grandes problemas. ¿Dónde obtuvieron ese valor para amar y para alentar el amor? Siguiente frase: “. . . sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesión.&amp;quot; Es decir, porque ustedes se aferraron a la confesión de su esperanza. Abrazaron su esperanza. Ustedes valoraron su esperanza en Dios más allá del valor actual de su hogar, y bienes, y hasta la vida. El versículo 35 dice: “Por tanto, no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa&amp;quot;. Esto es lo que le exhorta a arriesgar su vida, y ese es el mensaje que hay que llevarles. Estimulará el amor en ellos porque lo hizo en usted. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Resumiendo: ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:1) Haga la meta de su vida el considerar a otros - estudiarlos, conocerlos, entenderlos - con el fin de estimularlos al amor y a las buenas obras. 2) Esté seguro de hacer esto al congregarse a menudo con otros creyentes con el objetivo específico de alentarse el uno al otro. 3) Y haga que el corazón de esa exhortación sean recordatorios de que tan grande es nuestra esperanza en Cristo y que se puede confiar en Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y al ver el final de la época que se aproxima, el versículo 25 dice, que hagamos esto más no menos. ¿Por qué? Como dijo Jesús, &amp;quot;Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará&amp;quot;. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo&amp;quot; (Mateo 24:12-13).&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sun, 03 Apr 2016 00:03:29 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</comments>		</item>
		<item>
			<title>Considérense los unos a otros, como estimular el amor</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* La meta y el enfoque de nuestras vidas como cristianos */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Consider Each Other How to Stir Up Love}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Hebreos 10:23-25&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; 24 y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros'', y mucho más al ver que el día se acerca.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
=== ¿Qué estamos haciendo con nuestra vida? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando nos levantamos por la mañana y enfrentamos el día, ¿qué nos decimos a nosotros mismos acerca de nuestras esperanzas para el día? Cuando observamos desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que queremos que suceda porque hemos vivido? ¿Qué diferencia quiere que haga su vida? Cuando usted observa desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que quiere que suceda porque usted ha vivido? ¿Qué influencia queremos que tenga nuestra vida? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si decimos: &amp;quot;Yo ni siquiera pienso así, solo me levanto y hago lo que tengo que hacer&amp;quot;, entonces nos separamos de un medio básico de gracia y de una fuente de orientación , fortaleza, creatividad y alegría. Está clarísimo en la Biblia, al igual que en este texto, que Dios desea que nosotros conscientemente aspiremos a algo significativo en nuestros días. La voluntad revelada de Dios para nosotros es que cuando nos levantemos por la mañana no andemos sin rumbo durante el día y no dejemos simplemente que solo las circunstancias dicten lo que hagamos, sino que aspiremos a algo —que nos enfoquemos en cierto tipo de propósito—. Me refiero a niños y adolescentes, y a adultos —solteros, casados, viudos, madres y adultos de todo oficio—.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No tener un objetivo es semejante a no tener vida. Las hojas muertas en el traspatio pueden desplazarse más que cualquier otra cosa, más que el perro, más que los niños. Si el viento sopla en cierta dirección, ellas se desplazan en esa dirección. Si el viento cambia de dirección, ellas cambian de dirección. Caen, rebotan, saltan, se pegan a una cerca, pero no tienen ningún propósito. Están llenas de movimiento y vacías de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios no creó a los seres humanos a Su imagen para que no tuvieran ningún rumbo, como hojas muertas que se desplazan por el traspatio de la vida. Él nos creó para que tuviéramos un propósito —para que tuviéramos un enfoque y un objetivo para todos nuestros días—. Y esto no es opresivo. No es esclavitud. No es agotador. Descubrir para qué fuimos creados y proceder con todo el poder de Dios (Colosenses 1:29) es liberador (Gálatas 5:13) y es estimulante. Jesús dijo: &amp;quot;Mi comida es hacer la voluntad del que me envió&amp;quot; (Juan 4:34). ¡Comida! Aspirar día a día a hacer lo que fuimos destinados a hacer es como comer: da vida y energía, en lugar de quitarla. Tarde o temprano moriremos si hacemos lo que fuimos destinados a hacer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podemos ser jóvenes o viejos. Eso es decisión de Dios, no nuestra. Pero cuando morimos haciendo lo que fuimos destinados a hacer morimos bien y plenos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== El objetivo y el enfoque de nuestras vidas como cristianos ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Recibamos nuestra esperanza'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Pueden considerar conmigo lo que estos tres versículos nos enseñan del objetivo y del enfoque de nuestras vidas como cristianos? Dios puede usar esos versículos para traer un enfoque clarísimo a nuestras vidas. Él puede usarlos para quitar toda la confusión y para darnos una claridad lúcida, brillante, precisa y resplandeciente sobre el propósito de nuestros días.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, el versículo 23 dice: &amp;quot;Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió&amp;quot;. Ahora bien, eso no es algo que hacemos con nuestras manos o con nuestros pies. No vamos a la cocina para hacer esto, o al estudio, o al otro lado de la calle o a la escuela. Esto no se hace donde cualquiera pueda verlo. Esto es un asunto del corazón. Recibamos nuestra esperanza. Aceptemos nuestra esperanza. Seamos persona llenas de esperanza. Tengamos esperanza en Dios, porque Dios nos ha hecho promesas y Él es fiel. Él prometió escribir Sus leyes en nuestro corazón (10:16) y obrar en nosotros lo que es agradable delante de Él (13:21); Dios prometió nunca más acordarse de nuestros pecados e iniquidades (10:17); Dios prometió que nos hará perfectos por siempre mediante un único sacrificio (10:14); Dios prometió que nunca nos dejará ni nos desamparará (13:5); y Dios prometió traer bien de todo nuestro dolor (12:10). Y Él cumple Su palabra.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero eso no nos proporciona un enfoque suficiente para el día. Dios no nos creó para que nos acurrucáramos debajo de las cobijas y para que tuviéramos esperanza en Dios todo el día en la cama. Sin algún efecto en nuestra vida, la esperanza en Dios sería invisible y no daría ninguna gloria pública al poder de Dios, ni a Su sabiduría, ni a Su bondad ni a Su confiabilidad. Si la acción de tener esperanza en Dios fuera el único objetivo para el cual Él nos creó, entonces el versículo 24 sería palabras fútiles, pero no lo son. Dios nos creó, en primer lugar, para que tuviéramos esperanza en Él, y luego para que hiciéramos visible esa esperanza por medio del efecto que esta tiene en nuestra vida. Ese efecto está descrito en el versículo 24 y debe ser el enfoque de nuestra vida diaria. Por eso nos levantamos cada día.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Estimulémonos unos a otros al amor y a las buenas obras '''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Leamos eso en el versículo 24: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Ese es el propósito para nuestra vida. Como cristianos esto es a lo que aspiramos desde la mañana hasta la noche. Observemos cuidadosamente que eso no se refiere a lo que podríamos esperar. No expresa que consideremos cómo amarnos unos a otros y hacer buenas obras. Eso sería bíblico y correcto, pero nos referimos a algo diferente: &amp;quot;Consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras&amp;quot;. Centrémonos en ayudar a los demás a ser personas amorosas. Busquemos estimular a los demás a hacer buenas obras. Y, desde luego, eso significa asimismo que si los demás necesitan ayuda y estimulo nosotros también. Por lo tanto, apuntaríamos a las maneras en que podemos pensar, sentir, hablar y actuar para estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras. El propósito de nuestras vidas no es solo amar y hacer buenas obras, sino también ayudar a estimular a los demás al amor y a las buenas obras.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Considerémonos unos a otros'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero seamos más precisos. Hay algo en este texto que es muy difícil de traducir a nuestra lengua. La palabra &amp;quot;considerar&amp;quot;, (&amp;quot;Consideremos cómo...&amp;quot;) es utilizada otra vez en el libro, a saber, en Hebreos 3:1, donde el escritor dice: &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. Es decir, observarlo, pensar en él, enfocarse en él, estudiarlo, ocupar nuestra mente en él. &amp;quot;Jesús&amp;quot; es el objeto directo del verbo &amp;quot;considerar&amp;quot;. &amp;quot;Considerad a Jesús&amp;quot;. ¿Considerar qué? Considerar a Jesús. Pues en Hebreos 10:24 la gramática es la misma: el objeto directo de la palabra &amp;quot;considerar&amp;quot; es &amp;quot;unos a otros&amp;quot;. Literalmente dice: &amp;quot;Considerémonos unos a otros&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Considerar qué?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Consideren el uno al otro” Consideren el uno al otro Pero eso es casi imposible de traducir al Ingles con el resto de la oración porque sería tan irregular. Tendría que ser algo como esto: “Considérense unos a otros a estimular el amor y las buenas obras&amp;quot;. Esto es terrible ingles– buen orden de palabras en griego pero terrible en inglés. Lo mejor que podemos hacer, parece que, es decir: “Consideren como estimular el uno al otro al amor y las buenas obras”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero yo quiero que ustedes reciban el matiz del original para que puedan sentir la fuerza de esto como meta diaria y enfoque para su vida. Como suena, este es el llamado de Dios para que se consideren el uno al otro, es decir, mirar el uno al otro, pensar en el uno al otro, enfocar en el uno al otro, estudiar el uno al otro, dejar que su mente se ocupe en el otro. Y la meta de este enfoque en otros es para pensar en maneras de estimularlos a amar y las buenas obras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los adolescentes, por ejemplo. Hay muchísimos adolescentes en Belén quienes están vivos para Dios. Ustedes han probado su amor por vosotros y han sentido el poder de su perdón. Y ustedes quieren hacer su voluntad. Pero, como la mayoría de los demás, se levantan muchos días, y se sienten sin propósito. ¿Qué sentido tiene? ¿Por qué la escuela? ¿Para qué trabajar? Y usted se precipita a través de su día tratando de sentirse bien con música, comida y amistades. Pero no se siente como que nada tiene sentido, o cualquier propósito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Les apremio a que escuchen la palabra de Dios en Hebreos 10:24. Cuando se levanten en la mañana, &amp;quot;consideren - piensen acerca de, rumien, deliberen, mediten, reflexionen sobre- otras personas, con esta meta consciente... ¿Qué puedo hacer hoy para que ellos sean estimulados al amor y a las buenas obras? &amp;amp;nbsp;? Ahora existe una razón para vivir y un propósito para todos los días que nunca será aburrido. Cada día es nuevo y distinto. La gente cambia. Sus circunstancias cambian. Usted cambia. Pero la invocación se mantiene igual: Considere, considere, considere a estas personas que usted tratará hoy. ¿Cómo son? ¿Cómo soy yo? ¿Cómo será la situación? ¿Que ayuda a una persona a llegar a tener amor? ¿Cuál es el origen de las buenas obras genuinas? Esta es la razón para vivir que está lo suficientemente enfocada para ser práctica y lo suficientemente grande para durar toda la vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Reúnanse y anímense unos a otros ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que veamos el siguiente versículo para encontrar la respuesta de cómo podemos emprender esto. El versículo 24 nos da el enfoque y la meta: “Consideremos como estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras”. Luego el versículo 25 nos da las instrucciones a continuación. Y dice, &amp;quot; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros&amp;quot; Dos cosas. Primero, no dejen de congregarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, exhortense los unos a otros. Cuando estaba creciendo yo escuché este versículo que se refería a menudo como un argumento para la asistencia regular a la iglesia. . &amp;quot;No dejen de congregarse todos ustedes – vengan a la iglesia con regularidad&amp;quot;. Y esa no es la aplicación incorrecta del texto ya que las más importantes maneras de exhortaciones y estimulaciones que recibimos de la predicación de la palabra de Dios en el poder del Espíritu Santo. (Hebreos 13:22 le llama al libro de hebreos &amp;quot;una palabra de exhortación&amp;quot;) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en el contexto, el tipo de congregación en vista parece ser aquella donde los miembros se &amp;quot;exhortan los unos a los otros&amp;quot;. El versículo 25 es clarísimo: no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros. El &amp;quot;unos a otros&amp;quot; sugiere que existe algo mutuo. Uno está exhortando a otro y otro está exhortando a uno. Cada uno está haciendo o diciendo algo que exhorta. Si usted pregunta a que corresponde eso en nuestra iglesia, yo diría que los grupos pequeños son lo más cercano - es por esto que considero que este ministerio es absolutamente indispensable. Soy un gran partidario de la predicación. Hay algo de la Palabra de Dios que pide ser anunciada y publicada y regocijada - así como ser discutida y enseñada. Pero no tengo ninguna ilusión que la predicación es suficiente en la vida de un creyente. El Nuevo Testamento, y en especial, este libro de los hebreos nos exhorta una y otra vez a un tipo de ministerio mutuo que involucra a todos los creyentes a exhortar a otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que, les pido que reflexionen acerca de su vida: Donde está usted en el versículo 25? Hay dos grupos: Aquellos que se congregan para exhortarse los unos a los otros, y aquellos que han formado la costumbre de no congregarse. Observe esa pequeña frase en el versículo 25: Y dice, &amp;quot; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre&amp;quot;. La no - participación en un grupo pequeño puede crear hábito. ¿Cómo le va a usted? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
David Livingston está listado al reverso del folleto de culto como &amp;quot;Pastor para ministros para adultos y grupos&amp;quot;. Esto significa que él está aquí para ayudarle a romper el hábito de no participar en grupos pequeños. Dios les está llamando, a través de su palabra, a romper el hábito de no participación y para fortalecer el hábito de participar en la unidad de los pequeños grupos donde se animan los unos a los otros. No solo es la manera de estimular a otros al amor y las buenas obras sino que es la manera enfatizada en este escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Qué tipo de Ánimo? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo nos deja con una última pregunta: ¿Qué tipo de ánimo estimula a otros a amar y a las buenas obras? No es obvio para algunos que esta pregunta tenga algo que ver con Dios. Mucha gente piensa que el amor y las buenas obras son cosas buenas que buscar, y muchos dirían que animando a otros es la manera de hacerlo - y quizás ni sean cristianos. O puedan ser cristianos que ponen muy poco enfoque en Dios. Por ejemplo, en el periódico de ayer, una iglesia fue descrita de tal manera: &amp;quot;mientras que [el pastor] habló de enviar a misioneros, el sentido era que esta congregación existe para alzar el autoestima de sus miembros&amp;quot;. Si es o no una descripción correcta de esa iglesia, el punto es éste: muchas iglesias tratan de estimular el amor y las buenas obras de esa manera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero esa no es la manera bíblica. La clave de estimular el amor bíblicamente está expresado en el versículo 23: “Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es El que prometió.” La clave para el amor, en el Nuevo Testamento - el tipo de amor que agranda a Dios y no al hombre - es la esperanza arraigada en la fidelidad de Dios. ¡Estreche su esperanza! ¡Valore su esperanza! Porque Dios es fiel. El cumple sus promesas. Sin este tipo de esperanza, sosteniéndolo día a día a través de todas las frustraciones desalentadoras y las aplastantes decepciones, usted no tendría la fuerza ni la energía o alegría para alentar a alguien al amor y las buenas obras. Pero si usted confía en Dios, no en sí mismo, usted siempre tiene algo alentador y da esperanza para decir, a saber, &amp;quot;se puede confiar en Dios, se puede confiar en Dios. No tengo fuerza pero se puede confiar en Dios&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Recursos para una situación difícil ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permítanme cerrar con una ilustración que aparece nueve versículos mas adelante. ¿Cómo haría usted para alentar y sostener el amor de su grupo pequeño si algunos de ellos fueran a dar a la cárcel en un ambiente hostil? Eso es lo que pasó aquí. Y el resto del grupo sabía que si ellos iban a visitarlos a la cárcel - una reunión de grupo pequeño en la cárcel - todos tendrían graves problemas. ¿Dónde podría usted obtener los recursos - el valor y la gracia para poner su vida y sus pertenencias en peligro - para ir a alentar a sus hermanos y hermanas en prisión? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para la respuesta vayan a los versículos 34 y 35: “ Porque tuvisteis compasión de los prisioneros y aceptasteis con gozo el despojo de vuestros bienes.&amp;quot; Así que fueron a verlos y si se metieron en grandes problemas. ¿Dónde obtuvieron ese valor para amar y para alentar el amor? Siguiente frase: “. . . sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesión.&amp;quot; Es decir, porque ustedes se aferraron a la confesión de su esperanza. Abrazaron su esperanza. Ustedes valoraron su esperanza en Dios más allá del valor actual de su hogar, y bienes, y hasta la vida. El versículo 35 dice: “Por tanto, no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa&amp;quot;. Esto es lo que le exhorta a arriesgar su vida, y ese es el mensaje que hay que llevarles. Estimulará el amor en ellos porque lo hizo en usted. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Resumiendo: ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:1) Haga la meta de su vida el considerar a otros - estudiarlos, conocerlos, entenderlos - con el fin de estimularlos al amor y a las buenas obras. 2) Esté seguro de hacer esto al congregarse a menudo con otros creyentes con el objetivo específico de alentarse el uno al otro. 3) Y haga que el corazón de esa exhortación sean recordatorios de que tan grande es nuestra esperanza en Cristo y que se puede confiar en Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y al ver el final de la época que se aproxima, el versículo 25 dice, que hagamos esto más no menos. ¿Por qué? Como dijo Jesús, &amp;quot;Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará&amp;quot;. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo&amp;quot; (Mateo 24:12-13).&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sat, 02 Apr 2016 23:05:47 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</comments>		</item>
		<item>
			<title>Considérense los unos a otros, como estimular el amor</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* ¿Qué está haciendo usted con su vida? */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Consider Each Other How to Stir Up Love}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Hebreos 10:23-25&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; 24 y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros'', y mucho más al ver que el día se acerca.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
=== ¿Qué estamos haciendo con nuestra vida? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando nos levantamos por la mañana y enfrentamos el día, ¿qué nos decimos a nosotros mismos acerca de nuestras esperanzas para el día? Cuando observamos desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que queremos que suceda porque hemos vivido? ¿Qué diferencia quiere que haga su vida? Cuando usted observa desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que quiere que suceda porque usted ha vivido? ¿Qué influencia queremos que tenga nuestra vida? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si decimos: &amp;quot;Yo ni siquiera pienso así, solo me levanto y hago lo que tengo que hacer&amp;quot;, entonces nos separamos de un medio básico de gracia y de una fuente de orientación , fortaleza, creatividad y alegría. Está clarísimo en la Biblia, al igual que en este texto, que Dios desea que nosotros conscientemente aspiremos a algo significativo en nuestros días. La voluntad revelada de Dios para nosotros es que cuando nos levantemos por la mañana no andemos sin rumbo durante el día y no dejemos simplemente que solo las circunstancias dicten lo que hagamos, sino que aspiremos a algo —que nos enfoquemos en cierto tipo de propósito—. Me refiero a niños y adolescentes, y a adultos —solteros, casados, viudos, madres y adultos de todo oficio—.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No tener un objetivo es semejante a no tener vida. Las hojas muertas en el traspatio pueden desplazarse más que cualquier otra cosa, más que el perro, más que los niños. Si el viento sopla en cierta dirección, ellas se desplazan en esa dirección. Si el viento cambia de dirección, ellas cambian de dirección. Caen, rebotan, saltan, se pegan a una cerca, pero no tienen ningún propósito. Están llenas de movimiento y vacías de vida.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios no creó a los seres humanos a Su imagen para que no tuvieran ningún rumbo, como hojas muertas que se desplazan por el traspatio de la vida. Él nos creó para que tuviéramos un propósito —para que tuviéramos un enfoque y un objetivo para todos nuestros días—. Y esto no es opresivo. No es esclavitud. No es agotador. Descubrir para qué fuimos creados y proceder con todo el poder de Dios (Colosenses 1:29) es liberador (Gálatas 5:13) y es estimulante. Jesús dijo: &amp;quot;Mi comida es hacer la voluntad del que me envió&amp;quot; (Juan 4:34). ¡Comida! Aspirar día a día a hacer lo que fuimos destinados a hacer es como comer: da vida y energía, en lugar de quitarla. Tarde o temprano moriremos si hacemos lo que fuimos destinados a hacer.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Podemos ser jóvenes o viejos. Eso es decisión de Dios, no nuestra. Pero cuando morimos haciendo lo que fuimos destinados a hacer morimos bien y plenos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La meta y el enfoque de nuestras vidas como cristianos ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Estreche su esperanza''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Pueden considerar conmigo lo que estos tres versículos nos enseñan acerca de la meta y enfoque de nuestras vidas como cristianos? Dios puede usarlos para traer un enfoque clarísimo a sus vidas. Él puede usarlos para arrasar toda la confusión y bruma, y darles una claridad lúcida, brillante, precisa, de mañana primaveral al propósito de sus días. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, el versículo 23 dice: “Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es El que prometió.” Ahora eso es algo que usted no hace con sus manos o con sus pies Ustedes no van a la cocina para hacer esto, o al estudio, o al otro lado de la calle, o a la escuela. Esto no se hace donde cualquiera lo puede ver. Esto es un asunto del corazón. Estreche su esperanza. Aférrese a su esperanza. Sea una persona llena de esperanza. Esperanza en Dios. Porque Dios le ha hecho promesas a usted y Él es fiel. Él ha prometido poner sus leyes en su corazón (10:16) y obrando en ustedes lo que es agradable delante de Él (13:21); Él ha prometido nunca más acordarse de sus pecados e iniquidades (10:17); Él ha prometido que por una ofrenda nos ha hecho perfectos para siempre (10:14); Él ha prometido nunca dejarnos ni desampararnos (13:5); y Él ha prometido traer el bien do todo nuestro dolor (12:10). Y El mantiene su palabra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, eso no les proporciona con suficiente enfoque para el día Dios no los hizo para acurrucarse d bajo de las cobijas y tener esperanza en Dios todo el día en la cama. Sin algún impacto en su vida, la esperanza en Dios seria invisible y no traería ninguna gloria pública al poder, la sabiduría, la bondad y la confianza de Dios. Si el acto de tener esperanza en Dios fuera todo lo que El hizo para que usted tuviera una meta, entonces el versículo 24 seria palabras desperdiciadas. Pero no lo son. Dios lo creo a usted para tener esperanza en El, y luego hacer esa esperanza visible por medio del efecto que tiene en su vida. Y, ese efecto está descrito en el versículo 24, y es para ser el enfoque de su vida cotidiana. Es por esto que usted se levanta por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Estimúlense los unos a otros al amor y a las buenas obras ''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Vamos a leerlo. Versículo 24: “Consideremos como estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras”. Aquí está el propósito para su vida. Como cristiano esto es lo que usted intenta desde la mañana hasta la noche. Observen cuidadosamente: no es lo que usted pueda esperar No lo es: Consideren como amarse los unos a otros y hacer buenas obras. Eso sería lo bíblico y lo correcto. Pero es distinto: “Consideren como estimular los unos a otros al amor y las buenas obras”. Concéntrese en ayudar a que otros lleguen a ser personas amorosas. Intente lograr estimular a otros a hacer buenas obras. Y, claro, se implica que si otros necesitan ayuda y estimulo, nosotros también, así que estaríamos enfocando en que maneras podemos pensar, sentir y vocear, y actuar para estimular los unos a otros al amor y las buenas obras. El propósito de nuestras vidas es no solo amar y hacer buenas obras sino también ayudar a estimular a otros a amar y hacer buenas obras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Considérense los unos a otros''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, seamos más precisos. Hay algo en este escrito que es muy difícil de traducir al inglés. La palabra “considerar,&amp;quot; (“Consideremos como... &amp;quot;) es utilizado solo una otra vez en el libro, a saber, en Hebreos 3:1, donde el escritor dice, &amp;quot;Consideren a Jesús&amp;quot;. Es decir, obsérvenlo, piensen en el, enfoquen en el, estúdienlo, dejen que su mente sea ocupada con el. “Jesús” es el objeto directo del verbo “considerar.&amp;quot; &amp;quot;Consideren a Jesús.&amp;quot; ¿Considerar qué? &amp;quot;Consideren a Jesús.&amp;quot; Pues, en Hebreos 10:24 la gramática es la misma: el objeto directo de la palabra “considerar&amp;quot; es “el uno al otro”. Literalmente, dice “Consideren el uno al otro”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Considerar qué?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Consideren el uno al otro” Consideren el uno al otro Pero eso es casi imposible de traducir al Ingles con el resto de la oración porque sería tan irregular. Tendría que ser algo como esto: “Considérense unos a otros a estimular el amor y las buenas obras&amp;quot;. Esto es terrible ingles– buen orden de palabras en griego pero terrible en inglés. Lo mejor que podemos hacer, parece que, es decir: “Consideren como estimular el uno al otro al amor y las buenas obras”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero yo quiero que ustedes reciban el matiz del original para que puedan sentir la fuerza de esto como meta diaria y enfoque para su vida. Como suena, este es el llamado de Dios para que se consideren el uno al otro, es decir, mirar el uno al otro, pensar en el uno al otro, enfocar en el uno al otro, estudiar el uno al otro, dejar que su mente se ocupe en el otro. Y la meta de este enfoque en otros es para pensar en maneras de estimularlos a amar y las buenas obras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los adolescentes, por ejemplo. Hay muchísimos adolescentes en Belén quienes están vivos para Dios. Ustedes han probado su amor por vosotros y han sentido el poder de su perdón. Y ustedes quieren hacer su voluntad. Pero, como la mayoría de los demás, se levantan muchos días, y se sienten sin propósito. ¿Qué sentido tiene? ¿Por qué la escuela? ¿Para qué trabajar? Y usted se precipita a través de su día tratando de sentirse bien con música, comida y amistades. Pero no se siente como que nada tiene sentido, o cualquier propósito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Les apremio a que escuchen la palabra de Dios en Hebreos 10:24. Cuando se levanten en la mañana, &amp;quot;consideren - piensen acerca de, rumien, deliberen, mediten, reflexionen sobre- otras personas, con esta meta consciente... ¿Qué puedo hacer hoy para que ellos sean estimulados al amor y a las buenas obras? &amp;amp;nbsp;? Ahora existe una razón para vivir y un propósito para todos los días que nunca será aburrido. Cada día es nuevo y distinto. La gente cambia. Sus circunstancias cambian. Usted cambia. Pero la invocación se mantiene igual: Considere, considere, considere a estas personas que usted tratará hoy. ¿Cómo son? ¿Cómo soy yo? ¿Cómo será la situación? ¿Que ayuda a una persona a llegar a tener amor? ¿Cuál es el origen de las buenas obras genuinas? Esta es la razón para vivir que está lo suficientemente enfocada para ser práctica y lo suficientemente grande para durar toda la vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Reúnanse y anímense unos a otros ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que veamos el siguiente versículo para encontrar la respuesta de cómo podemos emprender esto. El versículo 24 nos da el enfoque y la meta: “Consideremos como estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras”. Luego el versículo 25 nos da las instrucciones a continuación. Y dice, &amp;quot; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros&amp;quot; Dos cosas. Primero, no dejen de congregarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, exhortense los unos a otros. Cuando estaba creciendo yo escuché este versículo que se refería a menudo como un argumento para la asistencia regular a la iglesia. . &amp;quot;No dejen de congregarse todos ustedes – vengan a la iglesia con regularidad&amp;quot;. Y esa no es la aplicación incorrecta del texto ya que las más importantes maneras de exhortaciones y estimulaciones que recibimos de la predicación de la palabra de Dios en el poder del Espíritu Santo. (Hebreos 13:22 le llama al libro de hebreos &amp;quot;una palabra de exhortación&amp;quot;) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en el contexto, el tipo de congregación en vista parece ser aquella donde los miembros se &amp;quot;exhortan los unos a los otros&amp;quot;. El versículo 25 es clarísimo: no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros. El &amp;quot;unos a otros&amp;quot; sugiere que existe algo mutuo. Uno está exhortando a otro y otro está exhortando a uno. Cada uno está haciendo o diciendo algo que exhorta. Si usted pregunta a que corresponde eso en nuestra iglesia, yo diría que los grupos pequeños son lo más cercano - es por esto que considero que este ministerio es absolutamente indispensable. Soy un gran partidario de la predicación. Hay algo de la Palabra de Dios que pide ser anunciada y publicada y regocijada - así como ser discutida y enseñada. Pero no tengo ninguna ilusión que la predicación es suficiente en la vida de un creyente. El Nuevo Testamento, y en especial, este libro de los hebreos nos exhorta una y otra vez a un tipo de ministerio mutuo que involucra a todos los creyentes a exhortar a otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que, les pido que reflexionen acerca de su vida: Donde está usted en el versículo 25? Hay dos grupos: Aquellos que se congregan para exhortarse los unos a los otros, y aquellos que han formado la costumbre de no congregarse. Observe esa pequeña frase en el versículo 25: Y dice, &amp;quot; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre&amp;quot;. La no - participación en un grupo pequeño puede crear hábito. ¿Cómo le va a usted? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
David Livingston está listado al reverso del folleto de culto como &amp;quot;Pastor para ministros para adultos y grupos&amp;quot;. Esto significa que él está aquí para ayudarle a romper el hábito de no participar en grupos pequeños. Dios les está llamando, a través de su palabra, a romper el hábito de no participación y para fortalecer el hábito de participar en la unidad de los pequeños grupos donde se animan los unos a los otros. No solo es la manera de estimular a otros al amor y las buenas obras sino que es la manera enfatizada en este escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Qué tipo de Ánimo? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo nos deja con una última pregunta: ¿Qué tipo de ánimo estimula a otros a amar y a las buenas obras? No es obvio para algunos que esta pregunta tenga algo que ver con Dios. Mucha gente piensa que el amor y las buenas obras son cosas buenas que buscar, y muchos dirían que animando a otros es la manera de hacerlo - y quizás ni sean cristianos. O puedan ser cristianos que ponen muy poco enfoque en Dios. Por ejemplo, en el periódico de ayer, una iglesia fue descrita de tal manera: &amp;quot;mientras que [el pastor] habló de enviar a misioneros, el sentido era que esta congregación existe para alzar el autoestima de sus miembros&amp;quot;. Si es o no una descripción correcta de esa iglesia, el punto es éste: muchas iglesias tratan de estimular el amor y las buenas obras de esa manera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero esa no es la manera bíblica. La clave de estimular el amor bíblicamente está expresado en el versículo 23: “Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es El que prometió.” La clave para el amor, en el Nuevo Testamento - el tipo de amor que agranda a Dios y no al hombre - es la esperanza arraigada en la fidelidad de Dios. ¡Estreche su esperanza! ¡Valore su esperanza! Porque Dios es fiel. El cumple sus promesas. Sin este tipo de esperanza, sosteniéndolo día a día a través de todas las frustraciones desalentadoras y las aplastantes decepciones, usted no tendría la fuerza ni la energía o alegría para alentar a alguien al amor y las buenas obras. Pero si usted confía en Dios, no en sí mismo, usted siempre tiene algo alentador y da esperanza para decir, a saber, &amp;quot;se puede confiar en Dios, se puede confiar en Dios. No tengo fuerza pero se puede confiar en Dios&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Recursos para una situación difícil ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permítanme cerrar con una ilustración que aparece nueve versículos mas adelante. ¿Cómo haría usted para alentar y sostener el amor de su grupo pequeño si algunos de ellos fueran a dar a la cárcel en un ambiente hostil? Eso es lo que pasó aquí. Y el resto del grupo sabía que si ellos iban a visitarlos a la cárcel - una reunión de grupo pequeño en la cárcel - todos tendrían graves problemas. ¿Dónde podría usted obtener los recursos - el valor y la gracia para poner su vida y sus pertenencias en peligro - para ir a alentar a sus hermanos y hermanas en prisión? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para la respuesta vayan a los versículos 34 y 35: “ Porque tuvisteis compasión de los prisioneros y aceptasteis con gozo el despojo de vuestros bienes.&amp;quot; Así que fueron a verlos y si se metieron en grandes problemas. ¿Dónde obtuvieron ese valor para amar y para alentar el amor? Siguiente frase: “. . . sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesión.&amp;quot; Es decir, porque ustedes se aferraron a la confesión de su esperanza. Abrazaron su esperanza. Ustedes valoraron su esperanza en Dios más allá del valor actual de su hogar, y bienes, y hasta la vida. El versículo 35 dice: “Por tanto, no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa&amp;quot;. Esto es lo que le exhorta a arriesgar su vida, y ese es el mensaje que hay que llevarles. Estimulará el amor en ellos porque lo hizo en usted. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Resumiendo: ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:1) Haga la meta de su vida el considerar a otros - estudiarlos, conocerlos, entenderlos - con el fin de estimularlos al amor y a las buenas obras. 2) Esté seguro de hacer esto al congregarse a menudo con otros creyentes con el objetivo específico de alentarse el uno al otro. 3) Y haga que el corazón de esa exhortación sean recordatorios de que tan grande es nuestra esperanza en Cristo y que se puede confiar en Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y al ver el final de la época que se aproxima, el versículo 25 dice, que hagamos esto más no menos. ¿Por qué? Como dijo Jesús, &amp;quot;Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará&amp;quot;. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo&amp;quot; (Mateo 24:12-13).&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sat, 02 Apr 2016 21:50:10 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</comments>		</item>
		<item>
			<title>Considérense los unos a otros, como estimular el amor</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|Consider Each Other How to Stir Up Love}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Hebreos 10:23-25&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es el que prometió; 24 y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras, 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos ''unos a otros'', y mucho más al ver que el día se acerca.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt; &lt;br /&gt;
=== ¿Qué está haciendo usted con su vida? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando se levanta por la mañana y enfrenta su día, ¿Qué se dice a sí mismo acerca de sus esperanzas para el día? Cuando usted observa desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que quiere que suceda porque usted ha vivido? ¿Qué diferencia quiere que haga su vida? Cuando usted observa desde el principio hasta el fin del día, ¿qué es lo que quiere que suceda porque usted ha vivido? ¿Qué diferencia quiere que haga su vida? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si usted dice, yo ni siquiera pienso así, solo me levanto y hago lo que tengo que hacer, usted entonces se está separando del medio básico de la gracia y una fuente de orientación , fortaleza, creatividad y alegría. Está clarísimo en la Biblia, incluyendo este texto, que Dios intenta que nosotros conscientemente aspiremos a algo significativo en nuestros días. La voluntad de Dios revelada para usted es, que cuando se levante por la mañana, no se deja llevar por la corriente a través del día, dejando que las meras circunstancias por sí mismas dicten lo que hace, sino que se enfoque en algo - que se enfoque en un cierto tipo de propósito. Aquí estoy hablando de niños, y adolescentes, y adultos—solteros, casados, viudos, madres, y todo oficio. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No tener objetivo es semejante a no tener vida. Las hojas muertas en el traspatio pueden desplazarse más que cualquier otra cosa, más que el perro, más que los niños. El viento vuela por aquí, ellas se desplazan de igual manera. El viento vuela por aquí, ellas se desplazan de igual manera. Se desploman, se rebotan, se brincan, se pegan contra un cerco pero no tienen absolutamente ningún propósito. Están llenas de movimiento y vacías de vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios no creó a los seres humanos en su imagen para que no tengan ningún rumbo, como hojas muertas desplazándose en el traspatio de la vida. Él nos creó para ser intencionados = para tener un enfoque y un propósito para todos nuestros días. Y esto no es opresor. No es esclavitud. No es agotador. Para encontrar para que fuimos creados y para hacerlo con todo el poder de Dios (Colosenses 1:29), es liberador (Gálatas 5:13) y es estimulante. Jesús dijo: “Mi comida es hacer la voluntad del que me envió&amp;quot; (Juan 4:34). ¡Comida! Enfocando día a día a hacer lo que usted fue destinado a hacer, es como comer: Da vida y energía, en vez de quitarla. Tarde o temprano usted morirá si hace lo que estaba destinado para hacer. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Puede ser joven o puede ser viejo. Esta es la voluntad de Dios, no la suya. Pero cuando usted muere haciendo lo que estaba destinado para hacer, usted muere bien y pleno. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== La meta y el enfoque de nuestras vidas como cristianos ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''1. Estreche su esperanza''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Pueden considerar conmigo lo que estos tres versículos nos enseñan acerca de la meta y enfoque de nuestras vidas como cristianos? Dios puede usarlos para traer un enfoque clarísimo a sus vidas. Él puede usarlos para arrasar toda la confusión y bruma, y darles una claridad lúcida, brillante, precisa, de mañana primaveral al propósito de sus días. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, el versículo 23 dice: “Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es El que prometió.” Ahora eso es algo que usted no hace con sus manos o con sus pies Ustedes no van a la cocina para hacer esto, o al estudio, o al otro lado de la calle, o a la escuela. Esto no se hace donde cualquiera lo puede ver. Esto es un asunto del corazón. Estreche su esperanza. Aférrese a su esperanza. Sea una persona llena de esperanza. Esperanza en Dios. Porque Dios le ha hecho promesas a usted y Él es fiel. Él ha prometido poner sus leyes en su corazón (10:16) y obrando en ustedes lo que es agradable delante de Él (13:21); Él ha prometido nunca más acordarse de sus pecados e iniquidades (10:17); Él ha prometido que por una ofrenda nos ha hecho perfectos para siempre (10:14); Él ha prometido nunca dejarnos ni desampararnos (13:5); y Él ha prometido traer el bien do todo nuestro dolor (12:10). Y El mantiene su palabra. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, eso no les proporciona con suficiente enfoque para el día Dios no los hizo para acurrucarse d bajo de las cobijas y tener esperanza en Dios todo el día en la cama. Sin algún impacto en su vida, la esperanza en Dios seria invisible y no traería ninguna gloria pública al poder, la sabiduría, la bondad y la confianza de Dios. Si el acto de tener esperanza en Dios fuera todo lo que El hizo para que usted tuviera una meta, entonces el versículo 24 seria palabras desperdiciadas. Pero no lo son. Dios lo creo a usted para tener esperanza en El, y luego hacer esa esperanza visible por medio del efecto que tiene en su vida. Y, ese efecto está descrito en el versículo 24, y es para ser el enfoque de su vida cotidiana. Es por esto que usted se levanta por la mañana. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''2. Estimúlense los unos a otros al amor y a las buenas obras ''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Vamos a leerlo. Versículo 24: “Consideremos como estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras”. Aquí está el propósito para su vida. Como cristiano esto es lo que usted intenta desde la mañana hasta la noche. Observen cuidadosamente: no es lo que usted pueda esperar No lo es: Consideren como amarse los unos a otros y hacer buenas obras. Eso sería lo bíblico y lo correcto. Pero es distinto: “Consideren como estimular los unos a otros al amor y las buenas obras”. Concéntrese en ayudar a que otros lleguen a ser personas amorosas. Intente lograr estimular a otros a hacer buenas obras. Y, claro, se implica que si otros necesitan ayuda y estimulo, nosotros también, así que estaríamos enfocando en que maneras podemos pensar, sentir y vocear, y actuar para estimular los unos a otros al amor y las buenas obras. El propósito de nuestras vidas es no solo amar y hacer buenas obras sino también ayudar a estimular a otros a amar y hacer buenas obras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''3. Considérense los unos a otros''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero, seamos más precisos. Hay algo en este escrito que es muy difícil de traducir al inglés. La palabra “considerar,&amp;quot; (“Consideremos como... &amp;quot;) es utilizado solo una otra vez en el libro, a saber, en Hebreos 3:1, donde el escritor dice, &amp;quot;Consideren a Jesús&amp;quot;. Es decir, obsérvenlo, piensen en el, enfoquen en el, estúdienlo, dejen que su mente sea ocupada con el. “Jesús” es el objeto directo del verbo “considerar.&amp;quot; &amp;quot;Consideren a Jesús.&amp;quot; ¿Considerar qué? &amp;quot;Consideren a Jesús.&amp;quot; Pues, en Hebreos 10:24 la gramática es la misma: el objeto directo de la palabra “considerar&amp;quot; es “el uno al otro”. Literalmente, dice “Consideren el uno al otro”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Considerar qué?  ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
“Consideren el uno al otro” Consideren el uno al otro Pero eso es casi imposible de traducir al Ingles con el resto de la oración porque sería tan irregular. Tendría que ser algo como esto: “Considérense unos a otros a estimular el amor y las buenas obras&amp;quot;. Esto es terrible ingles– buen orden de palabras en griego pero terrible en inglés. Lo mejor que podemos hacer, parece que, es decir: “Consideren como estimular el uno al otro al amor y las buenas obras”. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero yo quiero que ustedes reciban el matiz del original para que puedan sentir la fuerza de esto como meta diaria y enfoque para su vida. Como suena, este es el llamado de Dios para que se consideren el uno al otro, es decir, mirar el uno al otro, pensar en el uno al otro, enfocar en el uno al otro, estudiar el uno al otro, dejar que su mente se ocupe en el otro. Y la meta de este enfoque en otros es para pensar en maneras de estimularlos a amar y las buenas obras. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los adolescentes, por ejemplo. Hay muchísimos adolescentes en Belén quienes están vivos para Dios. Ustedes han probado su amor por vosotros y han sentido el poder de su perdón. Y ustedes quieren hacer su voluntad. Pero, como la mayoría de los demás, se levantan muchos días, y se sienten sin propósito. ¿Qué sentido tiene? ¿Por qué la escuela? ¿Para qué trabajar? Y usted se precipita a través de su día tratando de sentirse bien con música, comida y amistades. Pero no se siente como que nada tiene sentido, o cualquier propósito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Les apremio a que escuchen la palabra de Dios en Hebreos 10:24. Cuando se levanten en la mañana, &amp;quot;consideren - piensen acerca de, rumien, deliberen, mediten, reflexionen sobre- otras personas, con esta meta consciente... ¿Qué puedo hacer hoy para que ellos sean estimulados al amor y a las buenas obras? &amp;amp;nbsp;? Ahora existe una razón para vivir y un propósito para todos los días que nunca será aburrido. Cada día es nuevo y distinto. La gente cambia. Sus circunstancias cambian. Usted cambia. Pero la invocación se mantiene igual: Considere, considere, considere a estas personas que usted tratará hoy. ¿Cómo son? ¿Cómo soy yo? ¿Cómo será la situación? ¿Que ayuda a una persona a llegar a tener amor? ¿Cuál es el origen de las buenas obras genuinas? Esta es la razón para vivir que está lo suficientemente enfocada para ser práctica y lo suficientemente grande para durar toda la vida. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Reúnanse y anímense unos a otros ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que veamos el siguiente versículo para encontrar la respuesta de cómo podemos emprender esto. El versículo 24 nos da el enfoque y la meta: “Consideremos como estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras”. Luego el versículo 25 nos da las instrucciones a continuación. Y dice, &amp;quot; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros&amp;quot; Dos cosas. Primero, no dejen de congregarse. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Segundo, exhortense los unos a otros. Cuando estaba creciendo yo escuché este versículo que se refería a menudo como un argumento para la asistencia regular a la iglesia. . &amp;quot;No dejen de congregarse todos ustedes – vengan a la iglesia con regularidad&amp;quot;. Y esa no es la aplicación incorrecta del texto ya que las más importantes maneras de exhortaciones y estimulaciones que recibimos de la predicación de la palabra de Dios en el poder del Espíritu Santo. (Hebreos 13:22 le llama al libro de hebreos &amp;quot;una palabra de exhortación&amp;quot;) &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero en el contexto, el tipo de congregación en vista parece ser aquella donde los miembros se &amp;quot;exhortan los unos a los otros&amp;quot;. El versículo 25 es clarísimo: no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros. El &amp;quot;unos a otros&amp;quot; sugiere que existe algo mutuo. Uno está exhortando a otro y otro está exhortando a uno. Cada uno está haciendo o diciendo algo que exhorta. Si usted pregunta a que corresponde eso en nuestra iglesia, yo diría que los grupos pequeños son lo más cercano - es por esto que considero que este ministerio es absolutamente indispensable. Soy un gran partidario de la predicación. Hay algo de la Palabra de Dios que pide ser anunciada y publicada y regocijada - así como ser discutida y enseñada. Pero no tengo ninguna ilusión que la predicación es suficiente en la vida de un creyente. El Nuevo Testamento, y en especial, este libro de los hebreos nos exhorta una y otra vez a un tipo de ministerio mutuo que involucra a todos los creyentes a exhortar a otros. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Así que, les pido que reflexionen acerca de su vida: Donde está usted en el versículo 25? Hay dos grupos: Aquellos que se congregan para exhortarse los unos a los otros, y aquellos que han formado la costumbre de no congregarse. Observe esa pequeña frase en el versículo 25: Y dice, &amp;quot; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre&amp;quot;. La no - participación en un grupo pequeño puede crear hábito. ¿Cómo le va a usted? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
David Livingston está listado al reverso del folleto de culto como &amp;quot;Pastor para ministros para adultos y grupos&amp;quot;. Esto significa que él está aquí para ayudarle a romper el hábito de no participar en grupos pequeños. Dios les está llamando, a través de su palabra, a romper el hábito de no participación y para fortalecer el hábito de participar en la unidad de los pequeños grupos donde se animan los unos a los otros. No solo es la manera de estimular a otros al amor y las buenas obras sino que es la manera enfatizada en este escrito. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== ¿Qué tipo de Ánimo? ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Solo nos deja con una última pregunta: ¿Qué tipo de ánimo estimula a otros a amar y a las buenas obras? No es obvio para algunos que esta pregunta tenga algo que ver con Dios. Mucha gente piensa que el amor y las buenas obras son cosas buenas que buscar, y muchos dirían que animando a otros es la manera de hacerlo - y quizás ni sean cristianos. O puedan ser cristianos que ponen muy poco enfoque en Dios. Por ejemplo, en el periódico de ayer, una iglesia fue descrita de tal manera: &amp;quot;mientras que [el pastor] habló de enviar a misioneros, el sentido era que esta congregación existe para alzar el autoestima de sus miembros&amp;quot;. Si es o no una descripción correcta de esa iglesia, el punto es éste: muchas iglesias tratan de estimular el amor y las buenas obras de esa manera. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pero esa no es la manera bíblica. La clave de estimular el amor bíblicamente está expresado en el versículo 23: “Mantengamos firme la profesión de nuestra esperanza sin vacilar, porque fiel es El que prometió.” La clave para el amor, en el Nuevo Testamento - el tipo de amor que agranda a Dios y no al hombre - es la esperanza arraigada en la fidelidad de Dios. ¡Estreche su esperanza! ¡Valore su esperanza! Porque Dios es fiel. El cumple sus promesas. Sin este tipo de esperanza, sosteniéndolo día a día a través de todas las frustraciones desalentadoras y las aplastantes decepciones, usted no tendría la fuerza ni la energía o alegría para alentar a alguien al amor y las buenas obras. Pero si usted confía en Dios, no en sí mismo, usted siempre tiene algo alentador y da esperanza para decir, a saber, &amp;quot;se puede confiar en Dios, se puede confiar en Dios. No tengo fuerza pero se puede confiar en Dios&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Recursos para una situación difícil ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Permítanme cerrar con una ilustración que aparece nueve versículos mas adelante. ¿Cómo haría usted para alentar y sostener el amor de su grupo pequeño si algunos de ellos fueran a dar a la cárcel en un ambiente hostil? Eso es lo que pasó aquí. Y el resto del grupo sabía que si ellos iban a visitarlos a la cárcel - una reunión de grupo pequeño en la cárcel - todos tendrían graves problemas. ¿Dónde podría usted obtener los recursos - el valor y la gracia para poner su vida y sus pertenencias en peligro - para ir a alentar a sus hermanos y hermanas en prisión? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Para la respuesta vayan a los versículos 34 y 35: “ Porque tuvisteis compasión de los prisioneros y aceptasteis con gozo el despojo de vuestros bienes.&amp;quot; Así que fueron a verlos y si se metieron en grandes problemas. ¿Dónde obtuvieron ese valor para amar y para alentar el amor? Siguiente frase: “. . . sabiendo que tenéis para vosotros mismos una mejor y más duradera posesión.&amp;quot; Es decir, porque ustedes se aferraron a la confesión de su esperanza. Abrazaron su esperanza. Ustedes valoraron su esperanza en Dios más allá del valor actual de su hogar, y bienes, y hasta la vida. El versículo 35 dice: “Por tanto, no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa&amp;quot;. Esto es lo que le exhorta a arriesgar su vida, y ese es el mensaje que hay que llevarles. Estimulará el amor en ellos porque lo hizo en usted. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
=== Resumiendo: ===&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
:1) Haga la meta de su vida el considerar a otros - estudiarlos, conocerlos, entenderlos - con el fin de estimularlos al amor y a las buenas obras. 2) Esté seguro de hacer esto al congregarse a menudo con otros creyentes con el objetivo específico de alentarse el uno al otro. 3) Y haga que el corazón de esa exhortación sean recordatorios de que tan grande es nuestra esperanza en Cristo y que se puede confiar en Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y al ver el final de la época que se aproxima, el versículo 25 dice, que hagamos esto más no menos. ¿Por qué? Como dijo Jesús, &amp;quot;Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará&amp;quot;. Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo&amp;quot; (Mateo 24:12-13).&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sat, 02 Apr 2016 21:09:43 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Consid%C3%A9rense_los_unos_a_otros,_como_estimular_el_amor</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor es grande y hace maravillas</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or_es_grande_y_hace_maravillas</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord Is Great and Does Wondrous Things}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Iglesia Bautista Emanuel &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Salmos 86:8-10 '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;No hay nadie como tú entre los dioses, oh Señor, ni hay obras como las tuyas. Todas las naciones que tú has hecho vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre. Porque tú eres grande y haces maravillas; sólo tú eres Dios.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El texto tiene tres versículos: 8, 9 y 10. El Versículo 10 dice: &amp;quot;Porque tú eres grande y haces maravillas; sólo tú eres Dios&amp;quot;. Tengamos en cuenta que eso es dado como una razón (&amp;quot;Porque tú eres grande . . . &amp;quot;). Cuando decimos: &amp;quot;Compré una rosca porque estaba hambriento&amp;quot;, queremos decir que nuestra hambre fue la razón por la que compramos la rosca. Así que cuando David dice: &amp;quot;Porque tú eres grande y haces maravillas&amp;quot;, lo que quiere decir es que la grandeza de Dios es la razón de lo que dice en el versículo 9: &amp;quot;Todas las naciones que tú has hecho vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre&amp;quot;. Su grandeza es también la razón de lo que dice en el versículo 8: &amp;quot;No hay nadie como tú entre los dioses, oh Señor, ni hay obras como las tuyas&amp;quot;. En otras palabras, la grandeza de Dios Lo hace más fuerte que todos los dioses del universo y Su grandeza Lo hace más fuerte que todas las naciones del mundo. Él gobierna a los dioses y gobierna las naciones, PORQUE Él es grande y hace maravillas; solo Él es Dios. Dios gobierna sobre todos los dioses y sobre todas las naciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La grandeza de Dios es fundamental para toda vida  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las cosas que su pastor, Brent, y yo tenemos en común es la persuasión contundente de que Dios es grande. Dios es muy grande, y Su grandeza es inescrutable. Además, cada pastor y cada cristiano estaría de acuerdo con eso, con que Dios es grande. Lo que Brent y yo creemos es que esto fundamental para todos los aspectos de la vida y es relevante para todo lo que pensamos, sentimos y hacemos. La grandeza sin igual, incomparable e inigualable de Dios es sumamente importante en el ministerio, en la construcción de una iglesia, en el cuidado de las personas y en la difusión del Evangelio. Creemos que, incluso aunque las personas no lo sepan, lo que más necesitan y ansían es una visión de un Dios impresionantemente grande y una confraternidad con un Dios infinitamente grande.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La grandeza de Dios es absolutamente relevante  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Es absolutamente relevante para todo en la vida. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, no seríamos tan ambiciosos ni codiciosos. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, nuestros ojos no se perderían en busca de imágenes y pensamientos impuros. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, no nos enfadaríamos tan fácilmente con nuestros hijos. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, no nos enfadaríamos ni nos lastimaríamos tan fácilmente en nuestros matrimonios. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, no nos preocuparíamos tanto por nuestra apariencia. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, no pasaríamos el tiempo observando programas televisivos absurdos, inmundos ni impuros. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, no nos desmotivaríamos con el mal ni el ateísmo de nuestra cultura. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, no cederíamos ante nuestros apetitos y excesos de aburrimiento y depresión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y hay centenares de buenos efectos inesperados que ocurrirían en nuestras vidas si tuviéramos presente la grandeza de Dios y si nos dejáramos cautivar por Su asombrosa realidad. En otras palabras, como la Biblia dice en 2 Corintios 3:18, si vemos la grandeza de Dios —la gloria de Dios— seremos transformados de un grado de gloria al siguiente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== ¿Hemos visto la grandeza de Dios?  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que la región de Seward necesita más que cualquier otra cosa de la Iglesia Bautista Emanuel es ver la gloria de Dios. Y no pensemos que nuestra pequeñez es un obstáculo para eso. Un telescopio es un instrumento muy pequeño, pero ayuda a las personas a ver realidades estupendas del cielo. Dios adora magnificar Su grandeza brillando a través de las vasijas de arcilla. &amp;quot;Mi poder se perfecciona en la debilidad&amp;quot;, dijo Jesús. El problema no es la pequeñez. El problema es: ¿Hemos visto la grandeza de Dios? ¿Hemos sido cautivados por la gloria de Su poder, conocimiento y amor, de tal forma que todo poder, conocimiento y amor humanos pierden el poder de su atracción? Ese es nuestro impacto en esta región y en el campo misionero. ¿Hemos visto la grandeza de Dios? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Señalaré, por tanto, las dos formas en que la grandeza de Dios se muestra en este texto, y daré un ejemplo a partir de lo que Dios está haciendo y de lo que desea hacer aquí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios es más grande que todos los dioses  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, vemos en el versículo 8 que la grandeza de Dios Lo hace más grande que todos los dioses: &amp;quot;No hay nadie como tú entre los dioses, oh Señor&amp;quot;. Me tomo esto muy en serio. 1 Corintios 8:5 dice que hay muchos dioses y muchos reyes. Pablo quiere decir que hay demonios, espíritus malignos (1 Corintios 10:20). El mismo Satanás es llamado el &amp;quot;dios de esta era&amp;quot; (2 Corintios 4:4) o el &amp;quot;dios de este mundo&amp;quot; (Juan 12:31). Por tanto, David quiere decir aquí que Dios es más grande que todos los ángeles, que todos los demonios, que todos los espíritus malignos, que todos los principados, poderes y gobernantes del mundo de estas tinieblas presentes y que todas las huestes espirituales de maldad en los lugares celestiales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1 Juan 5:19 dice que el mundo entero yace bajo el poder del maligno, pero 1 Juan 4:4 dice: &amp;quot;Mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo&amp;quot;. Y 1 Juan 3:8 dice: &amp;quot;El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo&amp;quot;. Además, Jesús dijo: &amp;quot;Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos...&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El príncipe de las tinieblas es sombrío,&amp;lt;br&amp;gt; No temblamos por él, &amp;lt;br&amp;gt; Su ira podemos soportar, &amp;lt;br&amp;gt; Porque, de hecho, su perdición es segura,&amp;lt;br&amp;gt; Nuestro pequeño mundo lo derribará.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
La espada del Espíritu —la Palabra de Dios— puede derrotar totalmente al diablo y a todos los dioses que le sirven.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ruptura del cautiverio de Arroyo Seco''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ejemplo, un reporte de Lausanne II decía esto: En el otoño de 1984, un grupo de pastores y líderes del área de San Nicolás/Rosario de Argentina se reunieron para discutir y orar sobre la guerra espiritual. La reunión fue motivada por la comprensión de que 109 poblados dentro de 100 millas de su centro de capacitación no tenían testigos cristianos. Hicieron estudios preliminares y descubrieron que el pueblo de Arroyo Seco parecía ser la sede de actividad satánica en la región.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Años atrás, un brujo de nombre Sr. Meregildo operaba en ese pueblo. Era tan famoso y sus curas eran tan impresionantes que las personas emprendían un viaje hasta Arroyo Seco desde el exterior para recibir sus servicios. Antes de que muriera, él evidentemente pasó sus poderes a 12 discípulos. Tres veces fue establecida una iglesia en Arroyo Seco y tres veces cerró frente a una severa oposición espiritual.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después de varios días de estudio de la Biblia y de oraciones, los pastores y líderes llegaron a un acuerdo y pusieron el área completa bajo autoridad espiritual. Algunos de ellos viajaron a Arroyo Seco. Se ubicaron, al otro lado de la calle, frente a la sede de los seguidores del Sr. Meregildo y entregaron una notificación de desalojo a las fuerzas del mal. Les anunciaron que estaban derrotados y que Jesucristo atraería a muchos hacia él ahora que la iglesia estaba unida y comprometida a proclamarlo. Menos de tres años después, 82 de aquellos pueblos tuvieron iglesias evangélicas. Un informe no verificado indica que al día de hoy todos ellos tienen una iglesia o testigos cristianos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No creo que hayamos comenzado a descubrir lo que Dios desearía hacer si nos enfocáramos en una forma conjunta de orar y resistir al mal en regiones específicas. Me parece probable, a partir de Daniel 10 y de la experiencia de muchos hoy día, que las huestes espirituales de las tinieblas son asignadas a áreas: países, ciudades o vecindarios, para sumirlas en la oscuridad de varias formas, para mantenerlas cautivas del mundo y para hacerlas indiferentes al Evangelio. Este cautiverio puede ser destruido.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Otros ejemplos del poder de Dios en la guerra espiritual'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ejemplo, Loren Cunningham, director general de Youth With A Mission (Jóvenes Con Una Misión), describió su experiencia con la oración y con el ayuno por tres días con 12 compañeros de trabajo en 1973. Cuando oraban, el Señor les reveló que debían orar por la caída de una fuerza demoníaca que identificaban como el &amp;quot;príncipe de Grecia&amp;quot;. El mismo día en Nueva Zelanda y Europa, los grupos YWAM recibieron una palabra similar de Dios. Los tres grupos obedecieron y arremetieron contra ese principado. Dentro de 24 horas, un golpe político cambió el gobierno de Grecia, lo cual le dio mayor libertad a la actividad misionera en el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veamos un ejemplo más cercano. Nuestro grupo en el vecindario de Phillips se expande desde Chicago Avenue hasta Hiawatha y desde I-94 hasta Franklin Avenue. Hemos estado orando por esa zona de forma más o menos regular por aproximadamente dos años, para que Dios la libere de los poderes de las tinieblas y quite el mal y para que haga que las personas se abran a las cosas espirituales. Durante ese tiempo hemos visto el cierre del cine pornográfico de Franklin; también podemos ver lo que sucedió con el bar Addison, con el bar Arthur y con la licorería Bliss; y la licorería Snyder está a punto de ser cerrada. Recientemente la policía evitó justo a tiempo que dos niños fueran robados. Se están abriendo nuevos hogares en un área muy deteriorada. Creo que estas cosas se deben al poder de Dios en respuesta a la oración y a la batalla espiritual. Lo mismo puede suceder acá a medida que oremos en contra de los dioses de la indiferencia, del temor, del aislamiento y de la desconfianza. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;No hay nadie como tú entre los dioses, oh Señor, ni hay obras como las tuyas&amp;quot;. Dios es grandioso por encima de todos los dioses. Él puede hacer cosas y hará cosas más allá de lo que podamos pedir o imaginar si nos vestimos con Su armadura y si peleamos contra el enemigo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios ganará adoradores de todas las naciones  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda forma en que este texto muestra la grandeza de Dios está en el versículo 9: &amp;quot;Todas las naciones que tú has hecho vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''La gran comisión no puede fallar ''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada vez que me desmotivo en el ministerio, miro un pasaje como este y recuerdo –me predico a mí mismo— que estoy del lado de Dios y que Dios no puede perder. Él es más grande que todas las naciones y ejercerá Su grandeza para llevar a las naciones hacia Él. La gran comisión no puede fallar. El versículo 9 no es un quizás o una posibilidad, es una certeza: &amp;quot;Todas las naciones que tú has hecho vendrán y adorarán delante de ti&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús dijo: &amp;quot;Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin&amp;quot; (Mateo 24:14). Eso sucederá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Salmos 22:27–28 dice: &amp;quot;Todos los términos de la tierra se acordarán y se volverán al Señor, y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti. Porque del Señor es el reino, y Él gobierna las naciones&amp;quot;. En otras palabras, Dios es grande, y Su grandeza es tan inmensa que Él no puede perder. No Le puede ser negada Su herencia (Salmos 2:8). &amp;quot;Edificaré mi iglesia&amp;quot;, dijo Jesús, &amp;quot;y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El Dios Soberano Se desplaza por Europa del Este '''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las historias del Dios Soberano desplazándose entre las naciones hoy día son impresionantes. La Unión Soviética y el Bloque del Este están abiertos al Evangelio y deseosos de él. ¿Cómo ocurrió esto? La fuerza de la oración que surgió en contra de las fortalezas del comunismo a finales de 1980 fue abrumadora. Pienso que la publicación de la cuarta edición de ''Operation World'' (1988) de Patrick Johnstone influyó ampliamente en la estimulación de una oración global por el progreso de las misiones. Dios estaba tocando a las personas de formas memorables para que confiaran en Él para algo dramático.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ejemplo, Dick Eastman, presidente de Every Home for Christ (Cada Hogar para Cristo), a inicios de 1988 se sintió liderado por Dios para llevar a un equipo de intercesores por Europa del Este. Su misión era confrontarse con las fortalezas del comunismo. En obediencia al liderazgo de Dios, llevaron a cabo una caminata oratoria alrededor del edificio Politbureau (Politburó) en Bucarest, Rumania, donde menos de 2 años más tarde Ceausescu defendió su posición por última vez luego de anunciar orgullosamente que su régimen duraría por mil años. Él y su esposa recibieron un disparo en el día de Navidad de 1989 luego de 25 años de un gobierno opresor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otro lado, en Berlín Dios lideró a Dick Eastman a que saliera con un amigo alemán en medio de la noche para enfrentarse a ese muro todavía imponente. Impulsados en oraciones mediadoras, ambos apoyaron sus manos sobre el muro y oraron esto: &amp;quot;En el nombre de Jesús, ¡derrúmbate!&amp;quot;. El muro fue abierto en noviembre de 1989.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios Soberano Se desplaza por el mundo ''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi propia experiencia del desplazamiento de Dios en respuesta a la oración es un aliento grandioso para mí. Cuando los países del Bloque del Este abandonaron sus hostilidades marxistas ante la democracia y la religión, comencé a orar por Albania, Corea del Norte, Mongolia y Cuba. Estos países parecían simplemente estar presentes en mi vida de oración una y otra vez.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde entonces he leído que las universidades de Corea del Norte han solicitado que profesores occidentales vayan a enseñar cristianismo. Se concedió permiso para que la ''película sobre Jesús'' fuera traducida y exhibida en Mongolia. Albania disminuyó su prohibición de reuniones religiosas. Y partes de Cuba experimentaron un renacimiento notable.&lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Propagación de la llama: Antes de 1988, la iglesia protestante de Cuba tenía entre 100.000 y 250.000 creyentes. Hoy día, luego de tres años de renacimiento, cientos de miles de personas han sido acercadas a la iglesia y la asistencia podría ser hasta de un millón. Un observador dice que podrían haber 6.000 iglesias caseras formadas para finales del año. (De la pag. 1 de ''Pulse'', 22 de febrero de 1991, vol. 26, no. 4, tomado de News Network International).&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''A Jesús no le será negada la recompensa de su sufrimiento ''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto es que Dios está construyendo Su iglesia en todo el mundo con absoluta certeza. &amp;quot;Todas las naciones que tú has hecho vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre&amp;quot; (versículo 9). No existirá nación ni persona que no sea alcanzada ni que sea indiferente. La grandiosa escena del cielo muestra a los ancianos adorando con esta canción de triunfo a Cristo: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;quot;Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación&amp;quot; (Apocalípsis 5:9).&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Eso sucederá. ¡A Jesús no le será negada la recompensa de su sufrimiento! Somos parte de algo que no puede fallar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''La obra de Dios en la iglesia estadounidense'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay razones para creer que Dios no ha terminado de revivir, reformar, fortalecer y usar la iglesia estadounidense.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante un periodo de diez semanas, desde el 18 de marzo hasta el 27 de mayo de 1990, Dios vertió Su Espíritu de forma memorable en Alliance, Nebraska. Es un poblado ferroviario del occidente de Nebraska con una población de 9.000 personas. En 1987, Paul Harvey dijo que ese poblado tenía el consumo de drogas per cápita más alto de Estados Unidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los pastores de cinco o seis iglesias se habían reunido para orar por 15 meses y Le pidieron a Dios que limpiara y reviviera la iglesia y que vertiera Su Espíritu sobre la comunidad. Se llevó a cabo una cruzada evangélica sencilla de 8 días, copatrocinada por la Iglesia Evangélica Libre y por la Iglesia Bautista de Alliance.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta no tuvo precedentes y Dios comenzó a desplazarse sobre la comunidad. La asistencia alcanzó las 5.000 personas y 900 personas profesaron su fe en Cristo. Los encuentros se extendieron y se reunieron esfuerzos especiales de seguimiento para hacer frente a la inesperada respuesta (véase ''Evangelical Beacon'', enero de 1991).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si Dios viniese a las extensas ciudades gemelas con poder y bendición en la misma proporción, 200.000 personas profesarían su fe y más de 1.000.000 asistirían a servicios especiales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese sentido, ni Belén ni Emanuel serían suficientes para contener el fruto del poder de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este no es un simple sueño. Es una posibilidad que muchas personas creen que Dios desea realizar en respuesta a una oración persistente, conjunta y creyente y a una labor leal en la verdad del Evangelio. Los invito a que sean el foco de este poder en el área de Seward.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es grande y hace maravillas: es más poderoso que todos los dioses y es más poderoso que todas las naciones. Los dioses serán derrotados y las naciones vendrán y Lo glorificarán de rodillas. No podemos perder del lado de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Citas bíblicas tomadas de LBLA.''&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sat, 27 Feb 2016 16:24:53 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or_es_grande_y_hace_maravillas</comments>		</item>
		<item>
			<title>El Señor es grande y hace maravillas</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/El_Se%C3%B1or_es_grande_y_hace_maravillas</link>
			<description>&lt;p&gt;Juan Pablo M: /* Dios ganará adoradores de todas las naciones */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Lord Is Great and Does Wondrous Things}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Iglesia Bautista Emanuel &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''Salmos 86:8-10 '''&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt;No hay nadie como tú entre los dioses, oh Señor, ni hay obras como las tuyas. Todas las naciones que tú has hecho vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre. Porque tú eres grande y haces maravillas; sólo tú eres Dios.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El texto tiene tres versículos: 8, 9 y 10. El Versículo 10 dice: &amp;quot;Porque tú eres grande y haces maravillas; sólo tú eres Dios&amp;quot;. Tengamos en cuenta que eso es dado como una razón (&amp;quot;Porque tú eres grande . . . &amp;quot;). Cuando decimos: &amp;quot;Compré una rosca porque estaba hambriento&amp;quot;, queremos decir que nuestra hambre fue la razón por la que compramos la rosca. Así que cuando David dice: &amp;quot;Porque tú eres grande y haces maravillas&amp;quot;, lo que quiere decir es que la grandeza de Dios es la razón de lo que dice en el versículo 9: &amp;quot;Todas las naciones que tú has hecho vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre&amp;quot;. Su grandeza es también la razón de lo que dice en el versículo 8: &amp;quot;No hay nadie como tú entre los dioses, oh Señor, ni hay obras como las tuyas&amp;quot;. En otras palabras, la grandeza de Dios Lo hace más fuerte que todos los dioses del universo y Su grandeza Lo hace más fuerte que todas las naciones del mundo. Él gobierna a los dioses y gobierna las naciones, PORQUE Él es grande y hace maravillas; solo Él es Dios. Dios gobierna sobre todos los dioses y sobre todas las naciones.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La grandeza de Dios es fundamental para toda vida  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Una de las cosas que su pastor, Brent, y yo tenemos en común es la persuasión contundente de que Dios es grande. Dios es muy grande, y Su grandeza es inescrutable. Además, cada pastor y cada cristiano estaría de acuerdo con eso, con que Dios es grande. Lo que Brent y yo creemos es que esto fundamental para todos los aspectos de la vida y es relevante para todo lo que pensamos, sentimos y hacemos. La grandeza sin igual, incomparable e inigualable de Dios es sumamente importante en el ministerio, en la construcción de una iglesia, en el cuidado a las personas y en la difusión del Evangelio. Creemos que, incluso aunque las personas no lo sepan, lo que más necesitan y ansían es una visión de un Dios impresionantemente grande y una confraternidad con un Dios infinitamente grande.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== La grandeza de Dios es absolutamente relevante  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
#Es absolutamente relevante para todo en la vida. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, no seríamos tan ambiciosos ni codiciosos. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, nuestros ojos no se perderían en busca de imágenes y pensamientos impuros. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, no nos enfadaríamos tan fácilmente con nuestros hijos. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, no nos enfadaríamos ni nos lastimaríamos tan fácilmente en nuestros matrimonios. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, no nos preocuparíamos tanto por nuestra apariencia. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, no pasaríamos el tiempo observando programas televisivos absurdos, inmundos ni impuros. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, no nos desmotivaríamos con el mal ni el ateísmo de nuestra cultura. &lt;br /&gt;
#Si viéramos la grandeza de Dios, no cederíamos ante nuestros apetitos y excesos de aburrimiento y depresión.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Y hay centenares de buenos efectos inesperados que ocurrirían en nuestras vidas si tuviéramos presente la grandeza de Dios y si nos dejáramos cautivar por Su asombrosa realidad. En otras palabras, como la Biblia dice en 2 Corintios 3:18, si vemos la grandeza de Dios —la gloria de Dios— seremos transformados de un grado de gloria al siguiente.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== ¿Hemos visto la grandeza de Dios?  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Lo que el área de Seward necesita más que cualquier otra cosa de la Iglesia Bautista Emanuel es ver la gloria de Dios. Y no pensemos que nuestra pequeñez es un obstáculo para eso. Un telescopio es un instrumento muy pequeño, pero ayuda a las personas a ver realidades estupendas del cielo. Dios adora magnificar su grandeza brillando a través de las vasijas de arcilla. &amp;quot;Mi poder se perfecciona en la debilidad&amp;quot;, dijo Jesús. El problema no es la pequeñez. El problema es: ¿Hemos visto la grandeza de Dios? ¿Hemos sido cautivados por la gloria de Su poder, conocimiento y amor, de tal forma que todo poder, conocimiento y amor humanos pierden el poder de su atracción? Ese es nuestro impacto en esta área y en el campo misionero. ¿Hemos visto la grandeza de Dios? &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Señalaré, por tanto, las dos formas en que la grandeza de Dios se muestra en este texto, y daré un ejemplo a partir de lo que Dios está haciendo y de lo que desea hacer aquí.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios es más grande que todos los dioses  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Primero, vemos en el versículo 8 que la grandeza de Dios Lo hace más grande que todos los dioses: &amp;quot;No hay nadie como tú entre los dioses, oh Señor&amp;quot;. Me tomo esto muy en serio. 1 Corintios 8:5 dice que hay muchos dioses y muchos reyes. Pablo quiere decir que hay demonios, espíritus malignos (1 Corintios 10:20). El mismo Satanás es llamado el &amp;quot;dios de esta era&amp;quot; (2 Corintios 4:4) o el &amp;quot;dios de este mundo&amp;quot; (Juan 12:31). Por tanto, David quiere decir aquí que Dios es más grande que todos los ángeles, que todos los demonios, que todos los espíritus malignos, que todos los principados, poderes y gobernantes del mundo de esta oscuridad presente y que todas las huestes espirituales de maldad en los lugares celestiales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
1 Juan 5:19 dice que el mundo entero yace bajo el poder del maligno, pero 1 Juan 4:4 dice: &amp;quot;Mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo&amp;quot;. Y 1 Juan 3:8 dice: &amp;quot;El Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo&amp;quot;. Además, Jesús dijo: &amp;quot;Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos...&amp;quot;. &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
El príncipe de las tinieblas es sombrío,&amp;lt;br&amp;gt; No temblamos por él, &amp;lt;br&amp;gt; Su ira podemos soportar, &amp;lt;br&amp;gt; Porque, de hecho, su perdición es segura,&amp;lt;br&amp;gt; Nuestro pequeño mundo lo derribará.&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
La espada del Espíritu —la Palabra de Dios— puede derrotar totalmente al diablo y a todos los dioses que le sirven.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Ruptura del cautiverio de Arroyo Seco''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ejemplo, un reporte de Lausanne II decía esto: En el otoño de 1984, un grupo de pastores y líderes del área de San Nicolás/Rosario de Argentina se reunieron para discutir y orar sobre la guerra espiritual. La reunión fue motivada por la comprensión de que 109 poblados dentro de 100 millas de su centro de capacitación no tenían testigos cristianos. Hicieron estudios preliminares y descubrieron que el pueblo de Arroyo Seco parecía ser la sede de actividad satánica en la región.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Años atrás, un brujo de nombre Sr. Meregildo operaba en ese pueblo. Era tan famoso y sus curas eran tan impresionantes que las personas emprendían un viaje hasta Arroyo Seco desde el exterior para recibir sus servicios. Antes de que muriera, él evidentemente pasó sus poderes a 12 discípulos. Tres veces fue establecida una iglesia en Arroyo Seco y tres veces cerró frente a una severa oposición espiritual.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Después de varios días de estudio de la Biblia y de oraciones, los pastores y líderes llegaron a un acuerdo y pusieron el área completa bajo autoridad espiritual. Algunos de ellos viajaron a Arroyo Seco. Se ubicaron, al otro lado de la calle, frente a la sede de los seguidores del Sr. Meregildo y entregaron una notificación de desalojo a las fuerzas del mal. Les anunciaron que estaban derrotados y que Jesucristo atraería a muchos hacia él ahora que la iglesia estaba unida y comprometida a proclamarlo. Menos de tres años después, 82 de aquellos pueblos tuvieron iglesias evangélicas. Un informe no verificado indica que al día de hoy todos ellos tienen una iglesia o testigos cristianos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No creo que hayamos comenzado a descubrir lo que Dios desearía hacer si nos enfocáramos en una forma conjunta de orar y resistir al mal en regiones específicas. Me parece probable, a partir de Daniel 10 y de la experiencia de muchos hoy día, que las huestes espirituales de las tinieblas son asignadas a áreas: países, ciudades o vecindarios, para sumirlas en la oscuridad de varias formas, para mantenerlas cautivas del mundo y para hacerlas indiferentes al Evangelio. Este cautiverio puede ser destruido.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Otros ejemplos del poder de Dios en la guerra espiritual'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ejemplo, Loren Cunningham, director general de Youth With A Mission (Jóvenes Con Una Misión), describió su experiencia con la oración y con el ayuno por tres días con 12 compañeros de trabajo en 1973. A medida que oraban, el Señor les revelaba que debían orar por la caída de una fuerza demoníaca que identificaban como el &amp;quot;príncipe de Grecia&amp;quot;. El mismo día en Nueva Zelanda y Europa, los grupos YWAM recibieron una palabra similar de Dios. Los tres grupos obedecieron y arremetieron contra ese principado. Dentro de 24 horas, un golpe político cambió el gobierno de Grecia, lo cual le dio mayor libertad a la actividad misionera en el país.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Veamos un ejemplo más cercano. Nuestro grupo en el vecindario de Phillips se expande desde Chicago Avenue hasta Hiawatha y desde I-94 hasta Franklin Avenue. Hemos estado orando por esa zona de forma más o menos regular por aproximadamente dos años, para que Dios la libere de los poderes de la oscuridad y quite el mal y para que haga que las personas se abran a las cosas espirituales. Durante ese tiempo hemos visto el cierre del cine pornográfico de Franklin; también podemos ver lo que sucedió con el bar Addison, con el bar Arthur y con la licorería Bliss; y la licorería Snyder está a punto de ser cerrada. Recientemente la policía evitó justo a tiempo que dos niños fueran robados. Se están abriendo nuevos hogares en un área muy deteriorada. Creo que estas cosas se deben al poder de Dios como respuesta a la oración y a la batalla espiritual. Lo mismo puede suceder acá a medida que oremos en contra de los dioses de la indiferencia, del temor, del aislamiento y de la desconfianza. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;quot;No hay nadie como tú entre los dioses, oh Señor, ni hay obras como las tuyas&amp;quot;. Dios es grandioso por encima de todos los dioses. Él puede hacer cosas y hará cosas más allá de lo que podamos pedir o imaginar si nos vestimos con Su armadura y si peleamos contra el enemigo.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== Dios ganará adoradores de todas las naciones  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La segunda forma en que este texto muestra la grandeza de Dios está en el versículo 9: &amp;quot;Todas las naciones que tú has hecho vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''La gran comisión no puede fallar ''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cada vez que me desmotivo en el ministerio, miro un pasaje como este y recuerdo –me predico a mí mismo— que estoy del lado de Dios y que Dios no puede perder. Él es más grande que todas las naciones y ejercerá Su grandeza para llevar a las naciones hacia Él. La gran comisión no puede fallar. El versículo 9 no es un quizás o una posibilidad, es una certeza: &amp;quot;Todas las naciones que tú has hecho vendrán y adorarán delante de ti&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Jesús dijo: &amp;quot;Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin&amp;quot; (Mateo 24:14). Eso sucederá.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En Salmos 22:27–28 dice: &amp;quot;Todos los términos de la tierra se acordarán y se volverán al Señor, y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti. Porque del Señor es el reino, y Él gobierna las naciones&amp;quot;. En otras palabras, Dios es grande, y Su grandeza es tan inmensa que Él no puede perder. No Le puede ser negada Su herencia (Salmos 2:8). &amp;quot;Edificaré mi iglesia&amp;quot;, dijo Jesús, &amp;quot;y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella&amp;quot;.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''El Dios Soberano Se desplaza por Europa del Este '''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Las historias del Dios Soberano desplazándose entre las naciones hoy día son impresionantes. La Unión Soviética y el Bloque del Este están abiertos al Evangelio y deseosos de él. ¿Cómo ocurrió esto? La fuerza de la oración que surgió en contra de las fortalezas del comunismo a finales de 1980 fue abrumadora. Pienso que la publicación de la cuarta edición de ''Operation World'' (1988) de Patrick Johnstone influyó ampliamente en la estimulación de una oración global por el progreso de las misiones. Dios estaba tocando a las personas de formas memorables para que confiaran en Él para algo dramático.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por ejemplo, Dick Eastman, presidente de Every Home for Christ (Cada Hogar para Cristo), a inicios de 1988 se sintió liderado por Dios para llevar a un equipo de intercesores por Europa del Este. Su misión era confrontarse con las fortalezas del comunismo. En obediencia al liderazgo de Dios, llevaron a cabo una caminata oratoria alrededor del edificio Politbureau (Politburó) en Bucarest, Rumania, donde menos de 2 años más tarde Ceausescu defendió su posición por última vez luego de anunciar orgullosamente que su régimen duraría por mil años. Él y su esposa recibieron un disparo en el día de Navidad de 1989 luego de 25 años de un gobierno opresor.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por otro lado, en Berlín Dios lideró a Dick Eastman a que saliera con un amigo alemán en medio de la noche para enfrentarse a ese muro todavía imponente. Impulsados en oraciones mediadoras, ambos apoyaron sus manos sobre el muro y oraron esto: &amp;quot;En el nombre de Jesús, ¡derrúmbate!&amp;quot;. El muro fue abierto en noviembre de 1989.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''Dios Soberano Se desplaza por el mundo ''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Mi propia experiencia del desplazamiento de Dios en respuesta a la oración es un aliento grandioso para mí. Cuando los países del Bloque del Este abandonaron sus hostilidades marxistas ante la democracia y la religión, comencé a orar por Albania, Corea del Norte, Mongolia y Cuba. Estos países parecían simplemente estar presentes en mi vida de oración una y otra vez.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Desde entonces he leído que las universidades de Corea del Norte han solicitado que profesores occidentales vayan a enseñar cristianismo. Se concedió permiso para que la ''película sobre Jesús'' fuera traducida y exhibida en Mongolia. Albania disminuyó su prohibición de reuniones religiosas. Y partes de Cuba experimentaron un renacimiento notable.&lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Propagación de la llama: Antes de 1988, la iglesia protestante de Cuba tenía entre 100.000 y 250.000 creyentes. Hoy día, luego de tres años de renacimiento, cientos de miles de personas han sido acercadas a la iglesia y la asistencia podría ser hasta de un millón. Un observador dice que podrían haber 6.000 iglesias caseras formadas para finales del año. (De la pag. 1 de ''Pulse'', 22 de febrero de 1991, vol. 26, no. 4, tomado de News Network International).&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
'''A Jesús no le será negada la recompensa de su sufrimiento ''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
El punto es que Dios está construyendo Su iglesia en todo el mundo con absoluta certeza. &amp;quot;Todas las naciones que tú has hecho vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre&amp;quot; (versículo 9). No existirá nación ni persona que no sea alcanzada ni que sea indiferente. La grandiosa escena del cielo muestra a los ancianos adorando con esta canción de triunfo a Cristo: &lt;br /&gt;
&amp;lt;blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
&amp;quot;Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación&amp;quot; (Apocalípsis 5:9).&lt;br /&gt;
&amp;lt;/blockquote&amp;gt;&lt;br /&gt;
Eso sucederá. ¡A Jesús no le será negada la recompensa de su sufrimiento! Somos parte de algo que no puede fallar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
'''La obra de Dios en la iglesia estadounidense'''&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Hay razones para creer que Dios no ha terminado de revivir, reformar, fortalecer y usar la iglesia americana.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Durante un periodo de diez semanas, desde el 18 de marzo hasta el 27 de mayo de 1990, Dios vertió Su Espíritu de forma memorable en Alliance, Nebraska. Es un poblado ferroviario del occidente de Nebraska con una población de 9.000 personas. En 1987, Paul Harvey dijo que ese poblado tenía el consumo de drogas per cápita más alto de Estados Unidos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los pastores de cinco o seis iglesias se habían reunido para orar por 15 meses y Le pidieron a Dios que limpiara y reviviera la iglesia y que vertiera Su Espíritu sobre la comunidad. Se llevó a cabo una cruzada evangelista sencilla de 8 días, copatrocinada por la Iglesia Evangélica Libre y por la Iglesia Bautista de Alliance.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La respuesta no tuvo precedentes y Dios comenzó a desplazarse sobre la comunidad. La asistencia alcanzó las 5.000 personas y 900 personas profesaron su fe en Cristo. Los encuentros se extendieron y se reunieron esfuerzos especiales de seguimiento para hacer frente a la inesperada respuesta (véase ''Evangelical Beacon'', enero de 1991).&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Si Dios viniese a las extensas ciudades gemelas con poder y bendición en la misma proporción, 200.000 personas profesarían su fe y más de 1.000.000 asistirían a servicios especiales.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ese sentido, ni Belén ni Emanuel serían suficientes para contener el fruto del poder de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este no es un simple sueño. Es una posibilidad que muchas personas creen que Dios desea realizar en respuesta a una oración persistente, conjunta y creyente y a una labor leal en la verdad del Evangelio. Los invito a que sean el foco de este poder en el área de Seward.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Dios es grande y hace maravillas: es más poderoso que todos los dioses y es más poderoso que todas las naciones. Los dioses serán derrotados y las naciones vendrán y Lo glorificarán de rodillas. No podemos perder del lado de Dios.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Citas bíblicas tomadas de LBLA.''&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Sat, 27 Feb 2016 03:23:46 GMT</pubDate>			<dc:creator>Juan Pablo M</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:El_Se%C3%B1or_es_grande_y_hace_maravillas</comments>		</item>
	</channel>
</rss>