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		<title>Libros y Sermones BÃ­blicos - Contribuciones del usuario [es]</title>
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		<description>De Libros y Sermones BÃ­blicos</description>
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			<title>Por el amor de Dios, volumen 1/10 de febrero</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Por_el_amor_de_Dios,_volumen_1/10_de_febrero</link>
			<description>&lt;p&gt;Sangaropo: /* 10 DE FEBRERO */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|For the Love of God, Volume 1/February 10}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 10 DE FEBRERO ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Génesis 43; Marco 13;'' Job 9; Romanos 13 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A MENUDO LOS CRISTIANOS HAN ESTADO EN DESACUERDO en cuanto a la interpretación precisa de '''Marco 13'''. Pero a pesar de cualquier desacuerdo que prevalezca, no podemos dejar de señalar el impresionante contraste entre las perspectivas de los discípulos cuando miran alrededor del complejo templo y las perspectivas del mismo Jesús. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los discípulos están impresionados por las &amp;quot;enormes piedras&amp;quot; y los &amp;quot;magníficos edificios&amp;quot; (13:1). Lo que le llama la atención es la arquitectura, el producto del ingenio y la creatividad humana. Pero Jesús piensa en otro plano. Evalúa los patrones de la maldad en este mundo, las falsas pretensiones religiosas, la persecución de sus discípulos, el juicio que caerá. En cuanto a las piedras y los edificios, prevé el juicio: &amp;quot;ninguna piedra de nadie será dejada en otro; cada una será lanzada hacia abajo&amp;quot;(13:2). Unos cuarenta años deben transcurrir antes de que esta predicción se cumpla literalmente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este pasaje es una reminiscencia de otro. En Hechos 17:16ff., Pablo se encuentra en Atenas. Lo que llama la atención es su reacción a la ciudad. Lucas nos dice que Pablo quedó impresionado por la espectacular arquitectura, por la historia de aprendizaje puro, por la literatura que sus ciudadanos habían producido o por la gloria de su herencia. Lejos de ello. Pablo miró a su alrededor esta venerable ciudad vieja, y estaba &amp;quot;muy angustiado al ver que la ciudad estaba llena de ídolos&amp;quot; (17:16). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ningún caso, entonces ni — en la estimación de Jesús de Jerusalén, ni en la estimación de Pablo de Atenas — el análisis superficial fue superficial. En ambos casos, la evaluación miró las cosas desde la perspectiva de Dios. Aquellos que se impresionan por los edificios poderosos y los logros espectaculares de los humanos, podrían pensar rentablemente a través de la cuenta de la torre de Babel (Gen. 11). Sin duda, algunos estaban impresionados por el edificio. Pero Dios, viendo el corazón humano y las razones del edificio, lo vio como una evidencia más de la arrogancia insoportable. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De la misma manera, también estamos llamados a comprender y evaluar nuestra cultura desde la perspectiva de Dios. Debido a que los seres humanos son creados a imagen de Dios, es mucho lo que podemos hacer que sea digno y admirable. Teológicamente hablando, este es el producto de la &amp;quot;gracia común&amp;quot;. Pero es posible impresionarse demasiado por la riqueza, poder, arquitectura, fama, aprendizaje, destreza física y la tecnología, con el resultado de que no pensamos que a través de las dimensiones morales y espirituales del mundo que nos rodea. Podemos ver la gloria y pasar por alto la vergüenza; podemos detectar los logros humanos y descuidar la idolatría básica; en definitiva, podemos impresionarnos por todo lo que impresiona a los embajadores caídos de imagines de Dios, pero fallan al evaluar estas realidades a la luz de la Cruz y a la luz de la eternidad. Lo haríamos mucho mejor si seguimos los ejemplos de Jesús y Pablo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 17 Mar 2014 18:57:17 GMT</pubDate>			<dc:creator>Sangaropo</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Por_el_amor_de_Dios,_volumen_1/10_de_febrero</comments>		</item>
		<item>
			<title>Por el amor de Dios, volumen 1/10 de febrero</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Por_el_amor_de_Dios,_volumen_1/10_de_febrero</link>
			<description>&lt;p&gt;Sangaropo: /* 10 DE FEBRERO */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|For the Love of God, Volume 1/February 10}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 10 DE FEBRERO ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Génesis 43; Marco 13;'' Job 9; Romanos 13 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A MENUDO LOS CRISTIANOS HAN ESTADO EN DESACUERDO en cuanto a la interpretación precisa de '''Marco 13'''. Pero a pesar de cualquier desacuerdo que prevalezca, no podemos dejar de señalar el impresionante contraste entre las perspectivas de los discípulos cuando miran alrededor del complejo templo y las perspectivas del mismo Jesús. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Los discípulos están impresionados por las &amp;quot;enormes piedras&amp;quot; y los &amp;quot;magníficos edificios&amp;quot; (13:1). Lo que le llama la atención es la arquitectura, el producto del ingenio y la creatividad humana. Pero Jesús piensa en otro plano. Evalúa los patrones de la maldad en este mundo, las falsas pretensiones religiosas, la persecución de sus discípulos, el juicio que caerá. En cuanto a las piedras y los edificios, prevé el juicio: &amp;quot;ninguna piedra de nadie será dejada en otro; cada uno será lanzado hacia abajo&amp;quot;(13:2). Unos cuarenta años deben transcurrir antes de que esta predicción se cumpla literalmente. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Este pasaje es una reminiscencia de otro. En Hechos 17:16ff., Pablo se encuentra en Atenas. Lo que llama la atención es su reacción a la ciudad. Lucas no dice que Pablo quedó impresionado por la espectacular arquitectura, por la historia de aprendizaje puro, por la literatura que sus ciudadanos habían producido o por la gloria de su herencia. Lejos de ello. Pablo miró a su alrededor esta venerable ciudad vieja, y estaba &amp;quot;muy angustiado al ver que la ciudad estaba llena de ídolos&amp;quot; (17:16). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En ningún caso, entonces ni — en la estimación de Jesús de Jerusalén, ni en la estimación de Pablo de Atenas — el análisis superficial fue superficial. En ambos casos, la evaluación miró las cosas desde la perspectiva de Dios. Aquellos que se impresionan por los edificios poderosos y los logros espectaculares de los humanos, podrían pensar rentablemente a través de la cuenta de la torre de Babel (Gen. 11). Sin duda, algunos estaban impresionados por el edificio. Pero Dios, viendo el corazón humano y las razones del edificio, lo vio como una evidencia más de la arrogancia insoportable. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
De la misma manera, también estamos llamados a comprender y evaluar nuestra cultura desde la perspectiva de Dios. Debido a que los seres humanos son creados a imagen de Dios, es mucho lo que podemos hacer que sea digno y admirable. Teológicamente hablando, este es el producto de la &amp;quot;gracia común&amp;quot;. Pero es posible impresionarse demasiado por la riqueza, poder, arquitectura, fama, aprendizaje, destreza física y la tecnología, con el resultado de que no pensamos que a través de las dimensiones morales y espirituales del mundo que nos rodea. Podemos ver la gloria y pasar por alto la vergüenza; podemos detectar los logros humanos y descuidar la idolatría básica; en definitiva, podemos impresionarnos por todo lo que impresiona a los embajadores caídos de imágenes de Dios, pero fallan al evaluar estas realidades a la luz de la Cruz y a la luz de la eternidad. Lo haríamos mucho mejor si seguimos los ejemplos de Jesús y Pablo. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 17 Mar 2014 18:52:24 GMT</pubDate>			<dc:creator>Sangaropo</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Por_el_amor_de_Dios,_volumen_1/10_de_febrero</comments>		</item>
		<item>
			<title>Por el amor de Dios, volumen 1/23 de marzo</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Por_el_amor_de_Dios,_volumen_1/23_de_marzo</link>
			<description>&lt;p&gt;Sangaropo: /* 23 DE MARZO */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|For the Love of God, Volume 1/March 23}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 23 DE MARZO ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Exodo 34; Juan 13;'' Proverbios 10; Efesios 3 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
CUANDO AL FINAL DEL CAPITULO ANTERIOR, Moisés pide ver la gloria del Señor, se prometió (como hemos visto) una muestra de su bondad (33:19). Pero nadie, ni Moisés, puede contemplar el rostro de Dios y vivir (33:20). Así el señor hace arreglos para que Moisés pueda vislumbrar, por decirlo así, el canto del resplandor de la gloria de Dios — y esta experiencia notable se divulga en '''Éxodo 34.''' &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A medida de que el señor pasa por la hendidura en la roca donde Moisés está oculto con seguridad, entona el señor: &amp;quot;YAHVÉ, YAHVÉ, el Dios compasivo y misericordioso, lento para enfadarse, abundando en amor y fidelidad&amp;quot; (34: 6). Las palabras hebreas que significan &amp;quot;amor&amp;quot; y &amp;quot;fidelidad&amp;quot; están comúnmente juntas en el antiguo testamento. El formal regularmente está conectado con la alianza de misericordia de Dios, su alianza de gracia; este última se fundamenta en su fiabilidad, su alianza de compromiso para mantener su palabra, para hacer lo que prometió, a ser fieles, para ser verdad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Cuando Juan presenta a Jesús como la palabra de Dios (Juan 1:1-18), le dice a sus lectores que cuando la palabra de Dios se hizo carne (1:14), &amp;quot;convertida en tabernáculo&amp;quot; entre nosotros y haber visto su gloria, la gloria de quien proviene del Padre, lleno de &amp;quot;gracia&amp;quot; y &amp;quot;verdad&amp;quot;. Hay buenas razones para pensar que Juan ha elegido estas dos palabras para representar la expresión de estas dos palabras juntas en antiguo testamento. Claramente estaba pensando en estos capítulos: Éxodo 32: 34. Haciéndose eco de Éxodo 33, él nos recuerda que &amp;quot;nadie ha visto Dios&amp;quot; (1:18). Pero ahora que Jesucristo ha venido, esta palabra-hecha-carne ha hecho el padre conocido, mostrando &amp;quot;gracia y verdad&amp;quot; ''por excelencia''. La ley fue dada por Moisés — que fue maravilloso, sin duda un don misericordioso de Dios. Pero la &amp;quot;gracia y verdad&amp;quot; en todo su esplendor sin blindaje vino con Jesucristo (1:17). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Incluso la revelación menor graciosamente mostrada para beneficio de Moisés trae resultados maravillosos. Este precipita la alianza del Pacto. El señor responde a la oración de Moisés: &amp;quot;estoy haciendo un pacto con usted”. Ante todo tu pueblo haré maravillas nunca antes hechas en cualquier nación en todo el mundo. La gente entre la que tu vives, verá lo impresionante del trabajo que yo, el SEÑOR, haré por ti&amp;quot;(34:10). Del lado de Dios, esto asegura su entrada en la Tierra Prometida, porque el Señor mismo conducirá a la oposición (34:11); desde el lado de la alianza de la comunidad, lo que se requiere es obediencia, incluida la separación cuidadosa de los paganos y del paganismo circundante. &amp;quot;No adorar a ningún otro Dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, es un Dios celoso&amp;quot; (34;14). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
¿Cómo no podía ser de otro modo? Este Dios es generoso, pero también es cierto.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Thu, 28 Nov 2013 15:25:22 GMT</pubDate>			<dc:creator>Sangaropo</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Por_el_amor_de_Dios,_volumen_1/23_de_marzo</comments>		</item>
		<item>
			<title>Por el amor de Dios, volumen 1/23 de marzo</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Por_el_amor_de_Dios,_volumen_1/23_de_marzo</link>
			<description>&lt;p&gt;Sangaropo: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|For the Love of God, Volume 1/March 23}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por amor a Dios, Volume 1/Marzo 22&lt;br /&gt;
By D.A. Carson About Devotional Life &lt;br /&gt;
Chapter 84 of the book For the Love of God, Volume 1 &lt;br /&gt;
MARZO 23&lt;br /&gt;
Exodo 34; Juan 13; Proverbios 10; Efesios 3 &lt;br /&gt;
CUANDO AL FINAL DEL CAPITULO ANTERIOR, Moisés pide ver la gloria del Señor, se prometió (como hemos visto) una muestra de su bondad (33:19). Pero nadie, ni Moisés, puede contemplar el rostro de Dios y vivir (33:20). Así el señor hace arreglos para que Moisés pueda vislumbrar, por decirlo así, el canto del resplandor de la gloria de Dios — y esta experiencia notable se divulga en Éxodo 34. &lt;br /&gt;
A medida de que el señor pasa por la hendidura en la roca donde Moisés está oculto con seguridad, entona el señor: &amp;quot;YAHVÉ, YAHVÉ, el Dios compasivo y misericordioso, lento para enfadarse, abundando en amor y fidelidad&amp;quot; (34: 6). Las palabras hebreas que significan &amp;quot;amor&amp;quot; y &amp;quot;fidelidad&amp;quot; están comúnmente juntas en el antiguo testamento. El formal regularmente está conectado con la alianza de misericordia de Dios, su alianza de gracia; este última se fundamenta en su fiabilidad, su alianza de compromiso para mantener su palabra, para hacer lo que prometió, a ser fieles, para ser verdad. &lt;br /&gt;
Cuando Juan presenta a Jesús como la palabra de Dios (Juan 1:1-18), le dice a sus lectores que cuando la palabra de Dios se hizo carne (1:14), &amp;quot;convertida en tabernáculo&amp;quot; entre nosotros y haber visto su gloria, la gloria de quien proviene del Padre, lleno de &amp;quot;gracia&amp;quot; y &amp;quot;verdad&amp;quot;. Hay buenas razones para pensar que Juan ha elegido estas dos palabras para representar la expresión de estas dos palabras juntas en antiguo testamento. Claramente estaba pensando en estos capítulos: Éxodo 32: 34. Haciéndose eco de Éxodo 33, él nos recuerda que &amp;quot;nadie ha visto Dios&amp;quot; (1:18). Pero ahora que Jesucristo ha venido, esta palabra-hecha-carne ha hecho el padre conocido, mostrando &amp;quot;gracia y verdad&amp;quot; por excelencia. La ley fue dada por Moisés — que fue maravilloso, sin duda un don misericordioso de Dios. Pero la &amp;quot;gracia y verdad&amp;quot; en todo su esplendor sin blindaje vino con Jesucristo (1:17). &lt;br /&gt;
Incluso la revelación menor graciosamente mostrada para beneficio de Moisés trae resultados maravillosos. Este precipita la alianza del Pacto. El señor responde a la oración de Moisés: &amp;quot;estoy haciendo un pacto con usted”. Ante todo tu pueblo haré maravillas nunca antes hechas en cualquier nación en todo el mundo. La gente entre la que tu vives, verá lo impresionante del trabajo que yo, el SEÑOR, haré por ti&amp;quot;(34:10). Del lado de Dios, esto asegura su entrada en la Tierra Prometida, porque el Señor mismo conducirá a la oposición (34:11); desde el lado de la alianza de la comunidad, lo que se requiere es obediencia, incluida la separación cuidadosa de los paganos y del paganismo circundante. &amp;quot;No adorar a ningún otro Dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, es un Dios celoso&amp;quot; (34;14). &lt;br /&gt;
¿Como no podía ser de otro modo? Este Dios es generoso, pero también es cierto.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Thu, 21 Nov 2013 17:26:23 GMT</pubDate>			<dc:creator>Sangaropo</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Por_el_amor_de_Dios,_volumen_1/23_de_marzo</comments>		</item>
		<item>
			<title>Por el amor de Dios, volumen 1/20 de marzo</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Por_el_amor_de_Dios,_volumen_1/20_de_marzo</link>
			<description>&lt;p&gt;Sangaropo: /* 20 DE MARZO */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|For the Love of God, Volume 1/March 20}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 20 DE MARZO  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Éxodo 31; Juan 10;'' Proverbios 7; Gálatas 6 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
EN LA PROLONGADA METÁFORA del pastor en '''Juan 10''', Jesús sigue revisando las dimensiones y la aplicación de la metáfora a medida que presenta en casa una variedad de puntos, algunos de los cuales podemos considerar: &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(1) Para quien conoce la biblia, sería difícil no pensar en Ezequiel 34. Allí, Dios denuncia a los falsos pastores de Israel y repetidamente, dice que vendrá el día cuando él mismo será el pastor de su pueblo; los alimentará, los conducirá, y los disciplinará. Jesús insiste en que hasta ahora, a medida que se van los pastores, aquellos que vinieron antes que él &amp;quot;eran ladrones y bandidos&amp;quot; (Juan 10:8, y esto haría pensar en Ezequiel 34. Luego, hacia el final de ese capítulo del Antiguo Testamento, Dios dice que va a colocar en su rebaño a un pastor; su siervo David. Ahora, el buen Pastor está aquí, está con Dios (1:1), sin embargo desde la línea de David. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(2) En la definición de sí mismo como el &amp;quot;buen pastor&amp;quot;, Jesús dice que &amp;quot;el buen pastor da su vida por las ovejas&amp;quot; (10:11). Esto lleva a la metáfora contra la pared. En la vida real, un buen pastor '''arriezga '''su vida por sus ovejas, y puede '''perderla'''. Pero él voluntariamente no '''sacrifica''' su vida por las ovejas. Primero, ¿quién cuidaría de las otras ovejas? Y en todo caso, sería inadecuado. Arriezgar la vida para salvar a los animales es una cosa, pero realmente elegir morir por ellos sería algo desproporcionado. Una vida humana vale más que un rebaño de ovejas. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(3) Sin embargo, en caso de que todavía no hayamos absorbido la incongruencia de la afirmación de Jesús, él lo explica más claramente. Él no simplemente está arriesgando su vida. Ni él es simplemente el peón de circunstancias viciosas. Nadie puede quitarle la vida. Él la ofrece por su propia voluntad (10:18). De hecho, la razón de por qué su padre sigue amándolo es porque el hijo es muy obediente y es el buen mandato del padre que hace que este hijo ofrezca su vida (10:17; cf. Fil. 2:6-8). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(4) Las ovejas de Jesús responden a su voz; otras lo rechazan. La elección implícita es omnipresente en el paso (p. ej., 10:27-28). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
(5) La misión de Jesús incluye no sólo ovejas entre los Israelitas, sino otras ovejas que &amp;quot;no son de este grupo de ovejas&amp;quot; (10:16). Pero sí son ovejas de Jesús, ya sean judíos o gentiles, &amp;quot;ellos escucharán [su] voz, y habrá un rebaño y un pastor&amp;quot; (10:16). Aquí, es el cumplimiento de la promesa de que en la descendencia de Abraham todas las naciones de la tierra será bendecidas. Y tan bien por eso, en el último análisis, nunca puede haber más de un jefe de la Iglesia — más que Jesucristo mismo.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Fri, 15 Feb 2013 14:30:29 GMT</pubDate>			<dc:creator>Sangaropo</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Por_el_amor_de_Dios,_volumen_1/20_de_marzo</comments>		</item>
		<item>
			<title>Por el amor de Dios, Volumen 1/6 de marzo</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Por_el_amor_de_Dios,_Volumen_1/6_de_marzo</link>
			<description>&lt;p&gt;Sangaropo: /* 06 de marzo */&lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|For the Love of God, Volume 1/March 6}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
==== 06 de marzo  ====&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
''Éxodo 17, Lucas 20,'' Job 34, 2 Corintios 4 &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
EN ESTA ETAPA DEL MINISTERIO DE JESÚS, las tensiones entre él y las autoridades se han agudizado. Algunos son totalmente teológicos, mientras que otros tienen connotaciones pragmáticas y elementos de protección del territorio. Cada unidad en '''Lucas 20''' refleja algo de esta tensión que va en aumento. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Nos centraremos en la parábola de los labradores (20:9-19). La historia se vuelve más comprensible para las mentes occidentales, cuando recordamos que estos &amp;quot;labradores&amp;quot; en la cultura del primer siglo no eran simples empleados (en el sentido moderno), sino trabajadores vinculados a una estructura social completa. Ellos ''le debían'' al dueño de la viña, no sólo un porcentaje de la producción, sino también una lealtad respetuosa. El trato que dieron los labradores al sirviente enviado por el dueño, no sólo fue duro y avaro, sino también vergonzoso. De tal manera que él debió enviar a su hijo y nunca pensó lo estúpido de este acto: Nunca se imaginó que pudieran matarlo. Pero en la historia que Jesús dice, eso es exactamente lo que hacen: lo matan, esperando que de alguna manera la tierra sería de ellos ahora que el heredero está muerto. ¿Entonces, qué hará el dueño? Jesús responde su propia pregunta: &amp;quot;Él vendrá y matará a los labradores, y dará la viña a otros&amp;quot; (20:16). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La gente comprende el sentido de la parábola. Las primeras líneas son claras: Dios era el dueño de la viña, los labradores fueron el pueblo de Israel, los sirvientes rechazados por los labradores fueron los profetas, y, finalmente, Dios envía a su &amp;quot;hijo&amp;quot; (sin duda, una categoría un poco ambigua para ellos) y el resultado es que la tierra y la prosperidad que el propietario ofreció, son despojadas de ellos y dado a otros. Asombrados exclaman: &amp;quot;¡Que jamás suceda tal cosa! &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Eso era exactamente la respuesta que Jesús esperaba de ellos. Él los había preparado para esta respuesta. Pero ahora los mira fijamente, y cita las Escrituras para demostrar que eso es exactamente cómo saldrán las cosas, exactamente cómo funcionan las cosas, por lo tanto, así resultará. Cuando la Escritura dice: &amp;quot;¿La piedra que desecharon los constructores se ha convertido en la piedra más importante de todas (20:17;. Salmo 118:22)?&amp;quot; Esa &amp;quot;piedra&amp;quot; finalmente gana; los que caen en ella se rompen en pedazos, y si la piedra cae sobre ellos serán aplastados. Pero el hecho es que la piedra es inicialmente rechazada por los constructores. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Sin duda, los oyentes de Jesús no entendían todas las ramificaciones de esta parábola. Pero los maestros de la ley y los sacerdotes principales se dieron cuenta de que Jesús los estaba comparando con los hombres malos que golpearon a los profetas y finalmente rechazan al hijo de Dios. Políticamente, esto es un paso más hacia la cruz, teológicamente, Jesús enseña a sus seguidores qué tipo de Mesías él es, y cómo su muerte es tan inevitable como las profecías bíblicas que la predicen. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Tue, 05 Jul 2011 17:11:43 GMT</pubDate>			<dc:creator>Sangaropo</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:Por_el_amor_de_Dios,_Volumen_1/6_de_marzo</comments>		</item>
		<item>
			<title>La gracia de dar con alegria</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/La_gracia_de_dar_con_alegria</link>
			<description>&lt;p&gt;Sangaropo: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Grace of Cheerful Giving}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La gracia de dar con alegría&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por  Frank Cavalli &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parte de las series&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los últimos años, la economía de los EEUU ha enfrentado la crisis económica más grande desde la gran depresión, y los americanos aún no han salido de este túnel. Este desastre financiero, lleno de hipotecas perdidas se ha expandido a todos los sectores de la economía. El valor de las casas y de las inversiones se han desplomado. La confianza de los consumidores ha caído en su nivel más bajo.  Millones de personas están sin trabajo, y pensando en cómo podrían terminar con todo ésto. Debido a que las obras de beneficencia son una de las primeras áreas en sufrir en una caída de la economía, las iglesias se han visto afectadas y muchas se han visto en la necesidad de estirar el presupuesto y de despedir a su personal.  No hay duda de que vivimos en momentos de retos, pero con cada reto viene una oportunidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A través de esta crisis, cuando los ideales de nuestra cultura materialista se han quedado destrozados en el piso, como Dagón ante el arca del Señor,  y el sentido de seguridad de la nación está en peligro, Dios ha dado a la iglesia una oportunidad de demostrar al mundo que la lealtad hacia Cristo da como resultado a un grupo diferente de valores y prioridades. A medida que encontramos nuestra alegría y tesoro en Cristo, nos libramos de los problemas que nos debilitan como el dinero; y de la insidiosa esclavitud con las cosas materiales. Con Adán nosotros adoramos y servimos &amp;quot;a la criatura en vez de servir al creador&amp;quot; (Rom. 1:25). Con cristo nuestros corazones se enderezan.  Nuestra percepción y respuesta a este desastre financiero debe ser diferente porque ahora somos personas peculiares, personas que ya no pertenecen a este mundo sino a Dios. Jesús nos enseñó que si sólo amamos a los que nos aman y dejamos de amar a nuestros enemigos, no somos mejores que los paganos. De igual manera, si somos sólo generosos y felices de dar durante la abundancia y cuando nuestras cuentas bancarias están llenas de dinero, ¿qué nos hace diferentes del mundo? Los cristianos en el oeste han disfrutado de un buen momento de abundancia. En este momento de querer, quizás Dios intenta enseñar a sus hijos algunas lecciones nuevas sobre la felicidad de dar.   &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En su segunda carta a los corintios,  el apóstol Pablo exhorta a la iglesia de dar desinteresadamente y alegremente, inspirada por los Macedonias y por el mismo Cristo. En el capítulo 9 él ofrece esta declaración resumida: &amp;quot;El punto es el siguiente: todo el que siembra con moderación, cosechará con moderación, y quién siembra con abundancia cosechará con abundancia.  Cada uno debe actuar según le diga su corazón, sin repugnancia o sin actuar bajo coacción, por Dios, quien ama a quien da con alegría. Y Dios es capaz de hacer que toda la gracia abunde en ti, teniendo lo necesario con todas las cosa, todo el tiempo, pudiendo tú abundar en cada buen trabajo&amp;quot; (vv. 6–8).  Es falta de fe o la pérdida del miedo la que constriñe nuestra libertad, pero aquí Pablo compara el dar con lo que sembramos. La semilla sembrada en la tierra pareciera perdida, pero el granjero sabe que un momento de cosecha vendrá. A medida que sembremos abundantemente con fe en las benevolencias de Dios, no sólo cosecharemos una cosecha de bendiciones terrenales, sino que también almacenáremos para nosotros una buena base para nuestro eterno futuro (1 Tim. 6:19). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por un lado, cómo damos puede ser más importante de lo que damos. Debemos ser concientes de qué significa bajo los ojos de Dios lo que damos, él ama a quien da con alegría. Dar con alegría es dar sin desconsuelo, dar con facilidad, espontaneidad y con placer. Es necesario honrar a Dios con nuestros diezmos y nuestras ofrendas, ningún sacrificio le agradaría a menos que se haga de voluntad. Nuestro padre desea la alegre obediencia de sus hijos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo citó los Cristianos de macedonia como ejemplares de este espíritu. A pesar de la pobreza y aflicciones de los macedonios, la alegría de ellos hacia Cristo, se convirtió en una abundante libertad. &amp;quot;Que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su bondad” (2 Cor. 8:2). Una severa aflicción y una pobreza extrema usualmente no resultan en riquezas de la bondad. Dichas circunstancias parecieran justificar la retención de cualquier recurso del cual uno ha dejado por instinto de conservación. Pero su alegría hacia Cristo fue tan abundante que no podía ser contenida. La alegría busca expresarse como gratitud. La pregunta de los Macedonias no era &amp;quot;¿Qué tan poquito puedo dar?&amp;quot; sino &amp;quot;¿Cuánto más puedo dar?&amp;quot; Si la gracia de Dios ha verdaderamente apoderado nuestros corazones, no calcularemos la cantidad mínima que debemos ofrecer, sino la máxima cantidad que podemos dar a Cristo y a su iglesia. Los que dan con alegría siempre piensan que podrían dar más. Nuestra tendencia hoy en día es gastar más de lo que tenemos, pero los Macedonias dieron más de lo que tenía:  ellos dieron en base a lo que tenían, como puedo testificar, y más allá de lo que tenían, de su propio acuerdo, rogándonos sinceramente el favor de tomar parte en el alivio de los santos&amp;quot; (vv. 3–4). Las súplicas del clero y la apelación desesperada del diácono fueron innecesarias.  Los hijos de Dios rogaron por sus hermanos de Jerusalén. Eso no es algo que se escucha todos los días.  ¿Cómo tomamos en cuenta su extraordinaria munificencia? Pablo atribuyó esto a la gracias de Dios (v. 1). Dar con alegría sacrificadamente no es algo natural, es supernatural y requiere de la presencia y de la insistencia del espíritu santo. Dar es un acto de rendir culto y un acto de gracia.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 28 Mar 2011 15:11:14 GMT</pubDate>			<dc:creator>Sangaropo</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:La_gracia_de_dar_con_alegria</comments>		</item>
		<item>
			<title>La gracia de dar con alegria</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/La_gracia_de_dar_con_alegria</link>
			<description>&lt;p&gt;Sangaropo: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|The Grace of Cheerful Giving}}&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
La gracia de dar con alegría&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por  Frank Cavalli &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Parte de las series&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los últimos años, la economía de los EEUU ha enfrentado la crisis económica más grande desde la gran depresión, y los americanos aún no han salido de este túnel. Este desastre financiero, lleno de hipotecas perdidas se ha expandido a todos los sectores de la economía. El valor de las casas y de las inversiones se han desplomado. La confianza de los consumidores ha caído en su nivel más bajo.  Millones de personas están sin trabajo, y pensando en cómo podrían terminar con todo ésto. Debido a que las obras de beneficencia son una de las primeras áreas en sufrir en una caída de la economía, las iglesias se han visto afectadas y muchas se han visto en la necesidad de estirar el presupuesto y de despedir a su personal.  No hay duda de que vivimos en momentos de retos, pero con cada reto viene una oportunidad. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
A través de esta crisis, cuando los ideales de nuestra cultura materialista se han quedado destrozados en el piso, como Dagón ante el arca del Señor,  y el sentido de seguridad de la nación está en peligro, Dios ha dado a la iglesia una oportunidad de demostrar al mundo que la lealtad hacia Cristo da como resultado a un grupo diferente de valores y prioridades. A medida que encontramos nuestra alegría y tesoro en Cristo, nos libramos de los problemas que nos debilitan como el dinero; y de la insidiosa esclavitud con las cosas materiales. Con Adán nosotros adoramos y servimos &amp;quot;a la criatura en vez de servir al creador&amp;quot; (Rom. 1:25). Con cristo nuestros corazones se enderezan.  Nuestra percepción y respuesta a este desastre financiero debe ser diferente porque ahora somos personas peculiares, personas que ya no pertenecen a este mundo sino a Dios. Jesús nos enseñó que si sólo amamos a los que nos aman y dejamos de amar a nuestros enemigos, no somos mejores que los paganos. De igual manera, si somos sólo generosos y felices de dar durante la abundancia y cuando nuestras cuentas bancarias están llenas de dinero, ¿qué nos hace diferentes del mundo? Los cristianos en el oeste han disfrutado de un buen momento de abundancia. En este momento de querer, quizás Dios intenta enseñar a sus hijos algunas lecciones nuevas sobre la felicidad de dar.   &lt;br /&gt;
En su segunda carta a los corintios,  el apóstol Pablo exhorta a la iglesia de dar desinteresadamente y alegremente, inspirada por los Macedonias y por el mismo Cristo. En el capítulo 9 él ofrece esta declaración resumida: &amp;quot;El punto es el siguiente: todo el que siembra con moderación, cosechará con moderación, y quién siembra con abundancia cosechará con abundancia.  Cada uno debe actuar según le diga su corazón, sin repugnancia o sin actuar bajo coacción, por Dios, quien ama a quien da con alegría. Y Dios es capaz de hacer que toda la gracia abunde en ti, teniendo lo necesario con todas las cosa, todo el tiempo, pudiendo tú abundar en cada buen trabajo&amp;quot; (vv. 6–8).  Es falta de fe o la pérdida del miedo la que constriñe nuestra libertad, pero aquí Pablo compara el dar con lo que sembramos. La semilla sembrada en la tierra pareciera perdida, pero el granjero sabe que un momento de cosecha vendrá. A medida que sembremos abundantemente con fe en las benevolencias de Dios, no sólo cosecharemos una cosecha de bendiciones terrenales, sino que también almacenáremos para nosotros una buena base para nuestro eterno futuro (1 Tim. 6:19). &lt;br /&gt;
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Por un lado, cómo damos puede ser más importante de lo que damos. Debemos ser concientes de qué significa bajo los ojos de Dios lo que damos, él ama a quien da con alegría. Dar con alegría es dar sin desconsuelo, dar con facilidad, espontaneidad y con placer. Es necesario honrar a Dios con nuestros diezmos y nuestras ofrendas, ningún sacrificio le agradaría a menos que se haga de voluntad. Nuestro padre desea la alegre obediencia de sus hijos.&lt;br /&gt;
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Pablo citó los Cristianos de macedonia como ejemplares de este espíritu. A pesar de la pobreza y aflicciones de los macedonios, la alegría de ellos hacia Cristo, se convirtió en una abundante libertad. &amp;quot;Que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su bondad” (2 Cor. 8:2). Una severa aflicción y una pobreza extrema usualmente no resultan en riquezas de la bondad. Dichas circunstancias parecieran justificar la retención de cualquier recurso del cual uno ha dejado por instinto de conservación. Pero su alegría hacia Cristo fue tan abundante que no podía ser contenida. La alegría busca expresarse como gratitud. La pregunta de los Macedonias no era &amp;quot;¿Qué tan poquito puedo dar?&amp;quot; sino &amp;quot;¿Cuánto más puedo dar?&amp;quot; Si la gracia de Dios ha verdaderamente apoderado nuestros corazones, no calcularemos la cantidad mínima que debemos ofrecer, sino la máxima cantidad que podemos dar a Cristo y a su iglesia. Los que dan con alegría siempre piensan que podrían dar más. Nuestra tendencia hoy en día es gastar más de lo que tenemos, pero los Macedonias dieron más de lo que tenía:  ellos dieron en base a lo que tenían, como puedo testificar, y más allá de lo que tenían, de su propio acuerdo, rogándonos sinceramente el favor de tomar parte en el alivio de los santos&amp;quot; (vv. 3–4). Las súplicas del clero y la apelación desesperada del diácono fueron innecesarias.  Los hijos de Dios rogaron por sus hermanos de Jerusalén. Eso no es algo que se escucha todos los días.  ¿Cómo tomamos en cuenta su extraordinaria munificencia? Pablo atribuyó esto a la gracias de Dios (v. 1).  Dar con alegría sacrificadamente no es algo natural, es supernatural y requiere de la presencia y de la insistencia del espíritu santo. Dar es un acto de rendir culto y un acto de gracia.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 28 Mar 2011 15:10:30 GMT</pubDate>			<dc:creator>Sangaropo</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:La_gracia_de_dar_con_alegria</comments>		</item>
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			<title>La gracia de dar con alegria</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/La_gracia_de_dar_con_alegria</link>
			<description>&lt;p&gt;Sangaropo: &lt;/p&gt;
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La gracia de dar con alegría&lt;br /&gt;
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Por  Frank Cavalli &lt;br /&gt;
Parte de las series&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En los últimos años, la economía de los EEUU ha enfrentado la crisis económica más grande desde la gran depresión, y los americanos aún no han salido de este túnel. Este desastre financiero, lleno de hipotecas perdidas se ha expandido a todos los sectores de la economía. El valor de las casas y de las inversiones se han desplomado. La confianza de los consumidores ha caído en su nivel más bajo.  Millones de personas están sin trabajo, y pensando en cómo podrían terminar con todo ésto. Debido a que las obras de beneficencia son una de las primeras áreas en sufrir en una caída de la economía, las iglesias se han visto afectadas y muchas se han visto en la necesidad de estirar el presupuesto y de despedir a su personal.  No hay duda de que vivimos en momentos de retos, pero con cada reto viene una oportunidad. &lt;br /&gt;
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A través de esta crisis, cuando los ideales de nuestra cultura materialista se han quedado destrozados en el piso, como Dagón ante el arca del Señor,  y el sentido de seguridad de la nación está en peligro, Dios ha dado a la iglesia una oportunidad de demostrar al mundo que la lealtad hacia Cristo da como resultado a un grupo diferente de valores y prioridades. A medida que encontramos nuestra alegría y tesoro en Cristo, nos libramos de los problemas que nos debilitan como el dinero; y de la insidiosa esclavitud con las cosas materiales. Con Adán nosotros adoramos y servimos &amp;quot;a la criatura en vez de servir al creador&amp;quot; (Rom. 1:25). Con cristo nuestros corazones se enderezan.  Nuestra percepción y respuesta a este desastre financiero debe ser diferente porque ahora somos personas peculiares, personas que ya no pertenecen a este mundo sino a Dios. Jesús nos enseñó que si sólo amamos a los que nos aman y dejamos de amar a nuestros enemigos, no somos mejores que los paganos. De igual manera, si somos sólo generosos y felices de dar durante la abundancia y cuando nuestras cuentas bancarias están llenas de dinero, ¿qué nos hace diferentes del mundo? Los cristianos en el oeste han disfrutado de un buen momento de abundancia. En este momento de querer, quizás Dios intenta enseñar a sus hijos algunas lecciones nuevas sobre la felicidad de dar.   &lt;br /&gt;
En su segunda carta a los corintios,  el apóstol Pablo exhorta a la iglesia de dar desinteresadamente y alegremente, inspirada por los Macedonias y por el mismo Cristo. En el capítulo 9 él ofrece esta declaración resumida: &amp;quot;El punto es el siguiente: todo el que siembra con moderación, cosechará con moderación, y quién siembra con abundancia cosechará con abundancia.  Cada uno debe actuar según le diga su corazón, sin repugnancia o sin actuar bajo coacción, por Dios, quien ama a quien da con alegría. Y Dios es capaz de hacer que toda la gracia abunde en ti, teniendo lo necesario con todas las cosa, todo el tiempo, pudiendo tú abundar en cada buen trabajo&amp;quot; (vv. 6–8).  Es falta de fe o la pérdida del miedo la que constriñe nuestra libertad, pero aquí Pablo compara el dar con lo que sembramos. La semilla sembrada en la tierra pareciera perdida, pero el granjero sabe que un momento de cosecha vendrá. A medida que sembremos abundantemente con fe en las benevolencias de Dios, no sólo cosecharemos una cosecha de bendiciones terrenales, sino que también almacenáremos para nosotros una buena base para nuestro eterno futuro (1 Tim. 6:19). &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Por un lado, cómo damos puede ser más importante de lo que damos. Debemos ser concientes de qué significa bajo los ojos de Dios lo que damos, él ama a quien da con alegría. Dar con alegría es dar sin desconsuelo, dar con facilidad, espontaneidad y con placer. Es necesario honrar a Dios con nuestros diezmos y nuestras ofrendas, ningún sacrificio le agradaría a menos que se haga de voluntad. Nuestro padre desea la alegre obediencia de sus hijos.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Pablo citó los Cristianos de macedonia como ejemplares de este espíritu. A pesar de la pobreza y aflicciones de los macedonios, la alegría de ellos hacia Cristo, se convirtió en una abundante libertad. &amp;quot;Que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su bondad” (2 Cor. 8:2). Una severa aflicción y una pobreza extrema usualmente no resultan en riquezas de la bondad. Dichas circunstancias parecieran justificar la retención de cualquier recurso del cual uno ha dejado por instinto de conservación. Pero su alegría hacia Cristo fue tan abundante que no podía ser contenida. La alegría busca expresarse como gratitud. La pregunta de los Macedonias no era &amp;quot;¿Qué tan poquito puedo dar?&amp;quot; sino &amp;quot;¿Cuánto más puedo dar?&amp;quot; Si la gracia de Dios ha verdaderamente apoderado nuestros corazones, no calcularemos la cantidad mínima que debemos ofrecer, sino la máxima cantidad que podemos dar a Cristo y a su iglesia. Los que dan con alegría siempre piensan que podrían dar más. Nuestra tendencia hoy en día es gastar más de lo que tenemos, pero los Macedonias dieron más de lo que tenía:  ellos dieron en base a lo que tenían, como puedo testificar, y más allá de lo que tenían, de su propio acuerdo, rogándonos sinceramente el favor de tomar parte en el alivio de los santos&amp;quot; (vv. 3–4). Las súplicas del clero y la apelación desesperada del diácono fueron innecesarias.  Los hijos de Dios rogaron por sus hermanos de Jerusalén. Eso no es algo que se escucha todos los días.  ¿Cómo tomamos en cuenta su extraordinaria munificencia? Pablo atribuyó esto a la gracias de Dios (v. 1).  Dar con alegría sacrificadamente no es algo natural, es supernatural y requiere de la presencia y de la insistencia del espíritu santo. Dar es un acto de rendir culto y un acto de gracia.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 28 Mar 2011 15:10:11 GMT</pubDate>			<dc:creator>Sangaropo</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:La_gracia_de_dar_con_alegria</comments>		</item>
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			<title>La gracia de dar con alegria</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/La_gracia_de_dar_con_alegria</link>
			<description>&lt;p&gt;Sangaropo: &lt;/p&gt;
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En los últimos años, la economía de los EEUU ha enfrentado la crisis económica más grande desde la gran depresión, y los americanos aún no han salido de este túnel. Este desastre financiero, lleno de hipotecas perdidas se ha expandido a todos los sectores de la economía. El valor de las casas y de las inversiones se han desplomado. La confianza de los consumidores ha caído en su nivel más bajo.  Millones de personas están sin trabajo, y pensando en cómo podrían terminar con todo ésto. Debido a que las obras de beneficencia son una de las primeras áreas en sufrir en una caída de la economía, las iglesias se han visto afectadas y muchas se han visto en la necesidad de estirar el presupuesto y de despedir a su personal.  No hay duda de que vivimos en momentos de retos, pero con cada reto viene una oportunidad. &lt;br /&gt;
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A través de esta crisis, cuando los ideales de nuestra cultura materialista se han quedado destrozados en el piso, como Dagón ante el arca del Señor,  y el sentido de seguridad de la nación está en peligro, Dios ha dado a la iglesia una oportunidad de demostrar al mundo que la lealtad hacia Cristo da como resultado a un grupo diferente de valores y prioridades. A medida que encontramos nuestra alegría y tesoro en Cristo, nos libramos de los problemas que nos debilitan como el dinero; y de la insidiosa esclavitud con las cosas materiales. Con Adán nosotros adoramos y servimos &amp;quot;a la criatura en vez de servir al creador&amp;quot; (Rom. 1:25). Con cristo nuestros corazones se enderezan.  Nuestra percepción y respuesta a este desastre financiero debe ser diferente porque ahora somos personas peculiares, personas que ya no pertenecen a este mundo sino a Dios. Jesús nos enseñó que si sólo amamos a los que nos aman y dejamos de amar a nuestros enemigos, no somos mejores que los paganos. De igual manera, si somos sólo generosos y felices de dar durante la abundancia y cuando nuestras cuentas bancarias están llenas de dinero, ¿qué nos hace diferentes del mundo? Los cristianos en el oeste han disfrutado de un buen momento de abundancia. En este momento de querer, quizás Dios intenta enseñar a sus hijos algunas lecciones nuevas sobre la felicidad de dar.   &lt;br /&gt;
En su segunda carta a los corintios,  el apóstol Pablo exhorta a la iglesia de dar desinteresadamente y alegremente, inspirada por los Macedonias y por el mismo Cristo. En el capítulo 9 él ofrece esta declaración resumida: &amp;quot;El punto es el siguiente: todo el que siembra con moderación, cosechará con moderación, y quién siembra con abundancia cosechará con abundancia.  Cada uno debe actuar según le diga su corazón, sin repugnancia o sin actuar bajo coacción, por Dios, quien ama a quien da con alegría. Y Dios es capaz de hacer que toda la gracia abunde en ti, teniendo lo necesario con todas las cosa, todo el tiempo, pudiendo tú abundar en cada buen trabajo&amp;quot; (vv. 6–8).  Es falta de fe o la pérdida del miedo la que constriñe nuestra libertad, pero aquí Pablo compara el dar con lo que sembramos. La semilla sembrada en la tierra pareciera perdida, pero el granjero sabe que un momento de cosecha vendrá. A medida que sembremos abundantemente con fe en las benevolencias de Dios, no sólo cosecharemos una cosecha de bendiciones terrenales, sino que también almacenáremos para nosotros una buena base para nuestro eterno futuro (1 Tim. 6:19). &lt;br /&gt;
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Por un lado, cómo damos puede ser más importante de lo que damos. Debemos ser concientes de qué significa bajo los ojos de Dios lo que damos, él ama a quien da con alegría. Dar con alegría es dar sin desconsuelo, dar con facilidad, espontaneidad y con placer. Es necesario honrar a Dios con nuestros diezmos y nuestras ofrendas, ningún sacrificio le agradaría a menos que se haga de voluntad. Nuestro padre desea la alegre obediencia de sus hijos.&lt;br /&gt;
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Pablo citó los Cristianos de macedonia como ejemplares de este espíritu. A pesar de la pobreza y aflicciones de los macedonios, la alegría de ellos hacia Cristo, se convirtió en una abundante libertad. &amp;quot;Que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su bondad” (2 Cor. 8:2). Una severa aflicción y una pobreza extrema usualmente no resultan en riquezas de la bondad. Dichas circunstancias parecieran justificar la retención de cualquier recurso del cual uno ha dejado por instinto de conservación. Pero su alegría hacia Cristo fue tan abundante que no podía ser contenida. La alegría busca expresarse como gratitud. La pregunta de los Macedonias no era &amp;quot;¿Qué tan poquito puedo dar?&amp;quot; sino &amp;quot;¿Cuánto más puedo dar?&amp;quot; Si la gracia de Dios ha verdaderamente apoderado nuestros corazones, no calcularemos la cantidad mínima que debemos ofrecer, sino la máxima cantidad que podemos dar a Cristo y a su iglesia. Los que dan con alegría siempre piensan que podrían dar más. Nuestra tendencia hoy en día es gastar más de lo que tenemos, pero los Macedonias dieron más de lo que tenía:  ellos dieron en base a lo que tenían, como puedo testificar, y más allá de lo que tenían, de su propio acuerdo, rogándonos sinceramente el favor de tomar parte en el alivio de los santos&amp;quot; (vv. 3–4). Las súplicas del clero y la apelación desesperada del diácono fueron innecesarias.  Los hijos de Dios rogaron por sus hermanos de Jerusalén. Eso no es algo que se escucha todos los días.  ¿Cómo tomamos en cuenta su extraordinaria munificencia? Pablo atribuyó esto a la gracias de Dios (v. 1).  Dar con alegría sacrificadamente no es algo natural, es supernatural y requiere de la presencia y de la insistencia del espíritu santo. Dar es un acto de rendir culto y un acto de gracia.&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Mon, 28 Mar 2011 15:09:06 GMT</pubDate>			<dc:creator>Sangaropo</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:La_gracia_de_dar_con_alegria</comments>		</item>
		<item>
			<title>La Ascensión</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/La_Ascensi%C3%B3n</link>
			<description>&lt;p&gt;Sangaropo: &lt;/p&gt;
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			<pubDate>Wed, 23 Feb 2011 13:26:22 GMT</pubDate>			<dc:creator>Sangaropo</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:La_Ascensi%C3%B3n</comments>		</item>
		<item>
			<title>¿Por mi bién?</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFPor_mi_bi%C3%A9n%3F</link>
			<description>&lt;p&gt;Sangaropo: &lt;/p&gt;
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En 1993, mi esposa y yo sufrimos un accidente de tren muy fuerte que pasó a la historia. El choque entre el Sunset Limited contra la ensenada de la Bahía Mobile, mató más pasajeros que cualquier accidente de Amtrak en la historia. Sobrevivimos aquel espeluznante accidente pero sufrimos muchos traumas. Este desastroso accidente dejó a mi esposa con una ansiedad continua que no le permitía poder dormir en un tren por la noche. Este desastroso accidente me dejó con una lesión en la espalda que tomó quince años de tratamiento y terapia para recuperarme. Sin embargo, con las cicatrices de este trauma ambos aprendimos una lección importante sobre la disposición de Dios. Claramente, La disposición de Dios en este caso, para nosotros, fue una expresión de sus benevolencias bondadosas. También se ilustró un sentido inolvidable de la dulce misericordia de Dios. Tanto como estamos convencidos que las providencias de Dios son una expresión de su absoluta soberanía sobre todas las cosas, yo pensaría que una conclusión lógica de dicha convicción sería el final de toda ansiedad.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Sin embargo, no siempre es así. Por supuesto, nuestro Señor, Él mismo dio la instrucción a sus discípulos de estar ansiosos por nada y así se extendió a la iglesia. Su conciencia de las debilidades humanas expresadas en nuestros miedos se manifestó a través del saludo más común hacia sus amigos: “Sin miedo”. Todavía, somos criaturas quienes a pesar de nuestra fe, tenemos momentos de ansiedad y además de melancolía.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Como todo estudiante nuevo y Cristiano nuevo, luché contra la melancolía y busqué el consejo de uno de mis mentores. Mientras relataba mis luchas, el dijo, “Ahora mismo, tú estás experimentando la mano pesada del Señor sobre tu espalda.” Nunca he considerado la mano de Dios como aquella que presiona hacia abajo sobre mi espalda o aquella que hace que yo luche. Me dijeron que rezara para que el Señor quitara su mano pesada de mi espalda. Con el tiempo, Él lo hizo, y me quitó la melancolía y gran cantidad de la ansiedad.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; En otra ocasión, estaba discutiendo con un amigo, y le comenté sobre algunos de los miedos que me estaban plagando. Él dijo, “Pensé que creías en la soberanía de Dios.” “Yo creo,” le dije, &amp;quot;y ése es mi problema.” Le asombró la respuesta; y expliqué que sé suficiente sobre lo que explica la Biblia de las providencias de Dios y de su soberanía; sé que algunas veces, la disposición de la soberanía de Dios involucra sufrimiento y aflicción de las personas. Que estamos bajo el cuidado de una soberanía de Dios cuya disposición es benevolente. Esta no excluye la posibilidad de que él nos envíe a períodos de pruebas y tribulaciones que pueden ser terriblemente dolorosos. Aunque, creo en la palabra de Dios, que en medio de tal experiencia Él me dará la tranquilidad de su presencia y la certeza de mi liberación en la gloria. Mientras tanto, sé que la manera de aflicción y dolor puede ser difícil de soportar.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; La tranquilidad que disfruto al conocer las providencias de Dios, se mezcla a veces con el conocimiento de que su disposición puede traer dolor. No busco anticipadamente la experiencia del dolor, más bien, hay momentos dónde es necesario para mí y para otros apretar los dientes y soportar la carga del día. Otra vez, no cuestiono el resultado de dicha aflicción, y al mismo momento, sé que hay aflicciones que pondrán a prueba los límites de mi fe y fortaleza. Ese tipo de experiencia y conocimiento hace que sea fácil de entender la tensión entre la confianza de las providencia de la soberanía de Dios y nuestra lucha con la ansiedad.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Romanos 8:28, el cual es el favorito para muchos de nosotros, y el cual dice “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito.” (LBLA). No hay ningún otro texto que demuestre claramente y magníficamente la belleza de la providencia de la soberanía de Dios que este texto. El texto no nos dice, que todas las cosas que nos pasan, son cada una de ellas buenas; más bien, dice que todas las cosas que pasan están trabajando juntas por nuestro bien. Ése es el plan maestro de la providencia de la salvación de Dios. Él trae cosas buenas de lo maligno. Él trae gloria del sufrimiento. Él trae alegría de la aflicción. Esta es una de las verdades de las sagradas escrituras para nosotros, más difíciles de creer. He tenido incontables momentos donde es fácil creer en Dios que momentos donde es difícil creer en Dios. La fe involucra vivir una vida creyendo en la palabra de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; A medida que vivo la tribulación que sigue la vida en este lado de la Gloria, difícilmente pasa un día donde no soy forzado a leer el texto Romano 8:28 y recordarme a mí mismo que lo que estoy experimentando ahora mismo que me hace sentir mal, me da un sabor amargo, que es malo; sin embargo, el Señor está haciendo esto por mi bien. Si Dios no tuviera soberanía, nunca podría llegar a esa conclusión que me causa tranquilidad. Estaría siempre sujeto al miedo y a la ansiedad sin ningún alivio significativo. La promesa de Dios de que todas las cosas trabajan juntas por algo bueno, para aquellos que aman a Dios, es algo que debe entrar no solo en nuestras mentes, sino también debe entrar en nuestro sistema sanguíneo, de tal manera que sea un principio sólido por el cual se pueda vivir la vida.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Creo que esta es la base sobre la cual el fruto del espíritu de la alegría se establece. Ésa es la base que hace posible para los Cristianos regocijarse aún cuando se esté en medio del dolor y la ansiedad. No somos estoicos quienes son llamados a que no muestren emoción en momentos difíciles en un concepto de destino nebuloso; más bien somos aquellos que deben alegrase mucho porque Cristo ha superado al mundo. Esto es la verdad que ciertamente nos da alivio a todas nuestras ansiedades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Wed, 10 Nov 2010 12:23:18 GMT</pubDate>			<dc:creator>Sangaropo</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:%C2%BFPor_mi_bi%C3%A9n%3F</comments>		</item>
		<item>
			<title>¿Por mi bién?</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFPor_mi_bi%C3%A9n%3F</link>
			<description>&lt;p&gt;Sangaropo: &lt;/p&gt;
&lt;hr /&gt;
&lt;div&gt;{{info|For My Good?}} &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt; &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
En 1993, mi esposa y yo sufrimos un accidente de tren muy fuerte que pasó a la historia. El choque entre el Sunset Limited contra la ensenada de la Bahía Mobile, mató más pasajeros que cualquier accidente de Amtrak en la historia. Sobrevivimos aquel espeluznante accidente pero sufrimos muchos traumas. Este desastroso accidente dejó a mi esposa con una ansiedad continua que no le permitía poder dormir en un tren por la noche. Este desastroso accidente me dejó con una lesión en la espalda que tomó quince años de tratamiento y terapia para recuperarme. Sin embargo, con las cicatrices de este trauma ambos aprendimos una lección importante sobre la disposición de Dios. Claramente, La disposición de Dios en este caso, para nosotros, fue una expresión de sus benevolencias bondadosas. También se ilustró un sentido inolvidable de la dulce misericordia de Dios. Tanto como estamos convencidos que las providencias de Dios son una expresión de su absoluta soberanía sobre todas las cosas, yo pensaría que una conclusión lógica de dicha convicción sería el final de toda ansiedad.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Sin embargo, no siempre es así. Por supuesto, nuestro Señor, Él mismo dio la instrucción a sus discípulos de estar ansiosos por nada y así se extendió a la iglesia. Su conciencia de las debilidades humanas expresadas en nuestros miedos se manifestó a través del saludo más común hacia sus amigos: “Sin miedo”. Todavía, somos criaturas quienes a pesar de nuestra fe, tenemos momentos de ansiedad y además de melancolía.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Como todo estudiante nuevo y Cristiano nuevo, luché contra la melancolía y busqué el consejo de uno de mis mentores. Mientras relataba mis luchas, el dijo, “Ahora mismo, tú estás experimentando la mano pesada del Señor sobre tu espalda.” Nunca he considerado la mano de Dios como aquella que presiona hacia abajo sobre mi espalda o aquella que hace que yo luche. Me dijeron que rezara para que el Señor quitara su mano pesada de mi espalda. Con el tiempo, Él lo hizo, y me quitó la melancolía y gran cantidad de la ansiedad.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; En otra ocasión, estaba discutiendo con un amigo, y le comenté sobre algunos de los miedos que me estaban plagando. Él dijo, “Pensé que creías en la soberanía de Dios.” “Yo creo,” le dije, &amp;quot;y ése es mi problema.” Le asombró la respuesta; y expliqué que sé suficiente sobre lo que explica la Biblia de las providencias de Dios y de su soberanía; sé que algunas veces, la disposición de la soberanía de Dios involucra sufrimiento y aflicción de las personas. Que estamos bajo el cuidado de una soberanía de Dios cuya disposición es benevolente. Esta no excluye la posibilidad de que él nos envíe a períodos de pruebas y tribulaciones que pueden ser terriblemente dolorosos. Aunque, creo en la palabra de Dios, que en medio de tal experiencia él me dará la tranquilidad de su presencia y la certeza de mi liberación en la gloria. Mientras tanto, sé que la manera de aflicción y dolor puede ser difícil de soportar.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; La tranquilidad que disfruto al conocer las providencias de Dios, se mezcla a veces con el conocimiento de que su disposición puede traer dolor. No busco anticipadamente la experiencia del dolor, más bien, hay momentos dónde es necesario para mí y para otros apretar los dientes y soportar la carga del día. Otra vez, no cuestiono el resultado de dicha aflicción, y al mismo momento, sé que hay aflicciones que pondrán a prueba los límites de mi fe y fortaleza. Ese tipo de experiencia y conocimiento hace que sea fácil de entender la tensión entre la confianza de las providencia de la soberanía de Dios y nuestra lucha con la ansiedad.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Romanos 8:28, el cual es el favorito para muchos de nosotros, y el cual dice “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito.” (LBLA). No hay ningún otro texto que demuestre claramente y magníficamente la belleza de la providencia de la soberanía de Dios que este texto. El texto no nos dice, que todas las cosas que nos pasan, son cada una buenas; más bien, dice que todas las cosas que pasan están trabajando juntas por nuestro bien. Ese es el plan maestro de la providencia de la salvación de Dios. Él trae cosas buenas de lo maligno. Él trae gloria del sufrimiento. Él trae alegría de la aflicción. Esta es una de las verdades de las sagradas escrituras para nosotros, más difíciles de creer. He tenido incontables momentos donde es fácil creer en Dios que momentos donde es difícil creer en Dios. La fe involucra vivir una vida creyendo en la palabra de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; A medida que vivo la tribulación que sigue la vida en este lado de la Gloria, difícilmente pasa un día donde no soy forzado a leer el texto Romano 8:28 y recordarme a mí mismo que lo que estoy experimentando ahora mismo que me hace sentir mal, me da un sabor amargo, que es malo; sin embargo, el Señor está haciendo esto por mi bien. Si Dios no tuviera soberanía, nunca podría llegar a esa conclusión que me causa tranquilidad. Estaría siempre sujeto al miedo y a la ansiedad sin ningún alivio significativo. La promesa de Dios de que todas las cosas trabajan juntas por algo bueno, para aquellos que aman a Dios, es algo que debe entrar no solo en nuestras mentes, sino también debe entrar en nuestro sistema sanguíneo, de tal manera que sea un principio sólido por el cual se pueda vivir la vida.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Creo que esta es la base sobre la cual el fruto del espíritu de la alegría se establece. Esa es la base que hace posible para los Cristianos regocijarse aún cuando se esté en medio del dolor y la ansiedad. No somos estoicos quienes son llamados a que no muestren emoción en momentos difíciles en un concepto de destino nebuloso; más bien somos aquellos que deben alegrase mucho porque Cristo ha superado al mundo. Esto es la verdad que ciertamente nos da alivio a todas nuestras ansiedades. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
&amp;lt;br&amp;gt;&lt;/div&gt;</description>
			<pubDate>Wed, 10 Nov 2010 12:20:17 GMT</pubDate>			<dc:creator>Sangaropo</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:%C2%BFPor_mi_bi%C3%A9n%3F</comments>		</item>
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			<title>¿Por mi bién?</title>
			<link>http://es.gospeltranslations.org/wiki/%C2%BFPor_mi_bi%C3%A9n%3F</link>
			<description>&lt;p&gt;Sangaropo: &lt;/p&gt;
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En 1993, mi esposa y yo sufrimos un accidente de tren muy fuerte que pasó a la historia. El choque entre el Sunset Limited contra la ensenada de la Bahía Mobile, mató más pasajeros que cualquier accidente de Amtrak en la historia. Sobrevivimos aquel espeluznante accidente pero sufrimos muchos traumas. Este desastroso accidente dejó a mi esposa con una ansiedad continua que no le permitía poder dormir en un tren por la noche. Este desastroso accidente me dejó con una lesión en la espalda que tomó quince años de tratamiento y terapia para recuperarme. Sin embargo, con las cicatrices de este trauma ambos aprendimos una lección importante sobre la disposición de Dios. Claramente, La disposición de Dios en este caso, para nosotros, fue una expresión de sus benevolencias bondadosas. También se ilustró un sentido inolvidable de la dulce misericordia de Dios. Tanto como estamos convencidos que las providencias de Dios son una expresión de su absoluta soberanía sobre todas las cosas, yo pensaría que una conclusión lógica de dicha convicción sería el final de toda ansiedad.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Sin embargo, no siempre es así. Por supuesto, nuestro Señor, Él mismo dio la instrucción a sus discípulos de estar ansiosos por nada y así se extendió a la iglesia. Su conciencia de las debilidades humanas expresadas en nuestros miedos se manifestó a través del saludo más común hacia sus amigos: “Sin miedo”. Todavía, somos criaturas quienes a pesar de nuestra fe, tenemos momentos de ansiedad y además de melancolía.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Como estudiante nuevo y Cristiano nuevo, luché contra la melancolía y busqué el consejo de uno de mis mentores. Mientras relataba mis luchas, el dijo, “Ahora mismo, tú estás experimentando la mano pesada del Señor sobre tu espalda.” Nunca he considerado la mano de Dios como aquella que presiona hacia abajo sobre mi espalda o aquella que hace que yo luche. Me dijeron que rezara para que el Señor quitara su mano pesada de mi espalda. Con el tiempo, él lo hizo, y me quitó la melancolía y gran cantidad de la ansiedad.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; En otra ocasión, estaba discutiendo con un amigo, y le comentó sobre algunos de los miedos que me estaban plagando. Él dijo, “Pensé que creías en la soberanía de Dios.” “Yo creo,” dije, &amp;quot;y ése es mi problema.” Le asombró la respuesta; y expliqué que sé suficiente sobre lo que explica la Biblia de las providencias de Dios y de su soberanía; sé que algunas veces, la disposición de la soberanía de Dios involucra sufrimiento a aflicción a las personas. Que estamos bajo el cuidado de una soberanía de Dios cuya disposición es benevolente. Esta no excluye la posibilidad de que él nos envíe a períodos de pruebas y tribulaciones que pueden ser terriblemente dolorosos. Aunque, creo en la palabra de Dios, que en medio de tal experiencia él me dará la tranquilidad de su presencia y la certeza de mi liberación en la gloria. Mientras tanto, sé que la manera de aflicción y dolor puede ser difícil de soportar.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; La tranquilidad que disfruto al conocer las providencias de Dios, se mezcla a veces con el conocimiento de que su disposición puede traer dolor. No busco anticipadamente la experiencia del dolor, más bien, hay momentos dónde es necesario para mí y para otros apretar los dientes y soportar la carga del día. Otra vez, no cuestiono el resultado de dicha aflicción, y al mismo momento, sé que hay aflicciones que pondrán a prueba los límites de mi fe y fortaleza. Ese tipo de experiencia y conocimiento hace que sea fácil de entender la tensión entre la confianza de las providencia de la soberanía de Dios y nuestra lucha con la ansiedad.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Romanos 8:28, el cual es el favorito para muchos de nosotros, y el cual dice “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito.” (LBLA). No hay ningún otro texto que demuestre claramente y magníficamente la belleza de la providencia de la soberanía de Dios que este texto. El texto no nos dice, que todas las cosas que nos pasan, son cada una buenas; más bien, dice que todas las cosas que pasan están trabajando juntas por nuestro bien. Ese es el plan maestro de la providencia de la salvación de Dios. Él trae cosas buenas de lo maligno. Él trae gloria del sufrimiento. Él trae alegría de la aflicción. Esta es una de las verdades de las sagradas escrituras para nosotros, más difíciles de creer. He tenido incontables momentos donde es fácil creer en Dios que momentos donde es difícil creer en Dios. La fe involucra vivir una vida creyendo en la palabra de Dios.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; A medida que vivo la tribulación que sigue la vida en este lado de la Gloria, difícilmente pasa un día donde no soy forzado a leer el texto Romano 8:28 y recordarme a mí mismo que lo que estoy experimentando ahora mismo que me hace sentir mal, me da un sabor amargo, que es malo; sin embargo, el Señor está haciendo esto por mi bien. Si Dios no tuviera soberanía, nunca podría llegar a esa conclusión que me causa tranquilidad. Estaría siempre sujeto al miedo y a la ansiedad sin ningún alivio significativo. La promesa de Dios de que todas las cosas trabajan juntas por algo bueno, para aquellos que aman a Dios, es algo que debe entrar no solo en nuestras mentes, sino también debe entrar en nuestro sistema sanguíneo, de tal manera que sea un principio sólido por el cual se pueda vivir la vida.&amp;lt;br&amp;gt;&amp;lt;br&amp;gt; Creo que esta es la base sobre la cual el fruto del espíritu de la alegría se establece. Esa es la base que hace posible para los Cristianos regocijarse aún cuando se esté en medio del dolor y la ansiedad. No somos estoicos quienes son llamados a que no muestren emoción en momentos difíciles en un concepto de destino nebuloso; más bien somos aquellos que deben alegrase mucho porque Cristo ha superado al mundo. Esto es la verdad que ciertamente nos da alivio a todas nuestras ansiedades. &lt;br /&gt;
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			<pubDate>Wed, 10 Nov 2010 12:18:14 GMT</pubDate>			<dc:creator>Sangaropo</dc:creator>			<comments>http://es.gospeltranslations.org/wiki/Discusi%C3%B3n:%C2%BFPor_mi_bi%C3%A9n%3F</comments>		</item>
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