El profeta reacio

De Libros y Sermones Bíblicos

(Diferencias entre revisiones)
Saltar anavegación, buscar
(Página creada con '{{info|The Reluctant Prophet}}<br> Cualquiera que haya asistido a la Escuela Dominical sabe que Jonás fue un hombre que fue comido vivo por un pez y que después de tres día...')
 
(7 ediciones intermedias no se muestran.)
Línea 1: Línea 1:
{{info|The Reluctant Prophet}}<br>  
{{info|The Reluctant Prophet}}<br>  
-
Cualquiera que haya asistido a la Escuela Dominical sabe que Jonás fue un hombre que fue comido vivo por un pez y que después de tres días fue vomitado. Pero esto vas mas allá del entendimiento de la gente sobre este profeta del Antiguo Testamento y del libro que lleva su nombre. Y esto es muy malo porque es un personaje de la Biblia que vale la pena conocer y su contenido no es solo teológicamente rico sino también extremadamente relevante.  
+
Cualquiera que haya asistido a la escuela dominical sabe que Jonás fue un hombre que fue comido vivo por un pez y que después de tres días fue vomitado. Pero eso es todo lo que sabe la mayoría de la gente sobre este profeta del Antiguo Testamento y del libro que lleva su nombre. Es una lástima, porque es un personaje bíblico que vale la pena conocer, y el contenido de su libro no es solo teológicamente rico, sino además extremadamente relevante.
-
Jonás fue un profeta Hebreo que vivió aproximadamente en el 750 A.C. Aunque es poco probable que otros profetas Hebreos, como Jonás haya sido llamado a ministrar a los Gentiles fuera de las fronteras de Israel. Dios lo envió a predicar un mensaje de arrepentimiento a los ciudadanos de Nínive. Un pueblo que pertenecía al Imperio Asirio famoso por su extrema crueldad. Pero en lugar de obedecer a Dios, el se rebeló y subió a un barco que se dirigía a una dirección opuesta de Nínive. Y la razón evidente de la desobediencia de Jonás es revelada en el último capítulo del libro. El furiosamente admitió que sabía que Dios era misericordioso y lleno de gracia y por lo tanto tenía miedo que los Ninivitas se arrepintieran en respuesta a su mensaje y escapen del juicio divino (4:1-2). En otras palabras, Jonás estaba tan deseoso que Dios volcara toda su ira sobre estos malvados Gentiles que actualmente estaba enojado con El por esperar para derramar su misericordia sobre ellos.  
+
Jonás fue un profeta hebreo que vivió aproximadamente en el 750 a. C. Sin embargo, a diferencia de otros profetas hebreos, Jonás fue llamado a ministrar a los gentiles fuera de las fronteras de Israel. Dios lo envió a predicar un mensaje de arrepentimiento a los ciudadanos de Nínive, un pueblo que pertenecía al Imperio asirio y famoso por su extrema maldad. Pero en lugar de obedecer a Dios, Jonás se rebeló y subió a un barco que iba en dirección opuesta de Nínive. La razón de la desobediencia de Jonás es revelada en el último capítulo del libro. Él furiosamente admitió que sabía que Dios era misericordioso y lleno de gracia, y por lo tanto temía que los ninivitas se arrepintieran en respuesta a su mensaje y escapasen del juicio divino (4:1-2). En otras palabras, Jonás estaba tan deseoso de que Dios volcara toda Su ira sobre esos malvados gentiles que se enfadó con Dios porque Él deseaba derramar Su misericordia sobre ellos.
-
Aunque Jonás y sus actividades son repetidamente mencionadas a través de estos cuatro capítulos, no es el principal personaje del libro. El personaje principal de este libro es Dios, porque el principal tema y mensaje del libro es la misericordia y compasión de Dios hacia los pecadores. El libro de Jonás es un reproche divino para el Israel del Antiguo Testamento, quien, como el profeta, carecía de interés por el beneficio espiritual de los Gentiles del mundo. Mientras que el pueblo Judío de los días de Jonás disfrutaban de ser los destinatarios del amor y compasión de Dios, ellos resistieron la idea de que Dios fuera misericordioso con los Gentiles paganos, especialmente con gente como los Ninivitas, quienes eran enemigos de Israel. En lugar de amar a los Gentiles perdidos del mundo, ellos los despreciaban y anhelaban que Dios derramara su ira sobre ellos. Por lo tanto el principal tema del libro de Jonás es comunicar la verdad de que Dios tiene un corazón de compasión por los paganos. Su pueblo debería reflejar la misma actitud alcanzando con el mensaje de salvación a los que están separados de Dios, especialmente aquellos que están descaradamente mal en su comportamiento.  
+
Aunque Jonás es repetidamente mencionado a través de estos cuatro capítulos, así como sus actividades, él no es el principal personaje del libro. El personaje principal del libro es Dios, porque el tema y mensaje principal del libro es la misericordia y compasión de Dios hacia los pecadores. El Libro de Jonás es una reprimenda divina para los israelitas del Antiguo Testamento, quienes, como el profeta Jonás, carecían de interés por el bienestar espiritual de los gentiles del mundo. Aunque el pueblo judío de los días de Jonás disfrutaba de ser el destinatario del amor y compasión de Dios, se oponía a la idea de que Dios fuera misericordioso con los gentiles, especialmente con gente como los ninivitas, quienes eran enemigos de Israel. En lugar de amar a los gentiles perdidos del mundo, los judíos los despreciaban y anhelaban que Dios descargara Su ira sobre ellos. Por lo tanto, el principal tema del Libro de Jonás es comunicar la verdad de que Dios tiene un corazón de compasión por los paganos y de que Su pueblo debe reflejar la misma actitud llevando el mensaje de salvación a los que están separados de Dios, especialmente aquellos de mal comportamiento.
-
Si Jonás es el autor de este libro-y ciertamente creemos debido a las cuentas detalladas de acontecimientos muy inusuales en su vida- luego estos cuatro capítulos son una muy honesta confesión de un verdadero creyente admitiendo sus prejuicios y falta de compasión por los paganos. Pero más que una simple confesión de su pecado, el propósito de Jonás en escribir este libro es difundir a sus lectores lo que él había aprendido sobre la misericordia de Dios y hay mucho de ella en cada capítulo del libro, Dios le mostro una única expresión de Su misericordia demostrándole Su bondad sobre los que no la merecían.  
+
Si Jonás es el autor de este libro –y ciertamente lo creemos debido a los relatos detallados de acontecimientos muy inusuales de su vida–, estos cuatro capítulos son por consiguiente una muy sincera confesión de un verdadero creyente que admite sus prejuicios y falta de compasión por los paganos. Pero más que una simple confesión de su pecado, el propósito de Jonás al escribir este libro fue compartir con sus lectores las lecciones que él había aprendido sobre la misericordia de Dios, y hay varias de ellas. En cada capítulo del libro, Dios le muestra a Jonás una expresión única de Su misericordia demostrando Su bondad hacia los que no la merecen.
-
En el capitulo uno, la compasión del Señor es vista en su obra de convertir a los marineros paganos quienes abordaron el mismo barco que llevaba a Jonás fuera de Nínive. En el capítulo 2 la compasión de Dios se ve demostrada cuando Dios envió un pez que tragara y protegiera a Su rebelde profeta de ahogarse en el mar. En el capitulo tres Dios muestra su compasión sobre los malvados Ninivitas trayéndoles salvación y por lo tanto evitando Su ira y juicio. En el capitulo cuatro Dios muestra Su bondad sobre Jonás colocando misericordiosamente una planta que le hiciese sombra para protegerlo del calor del sol.  
+
En el capítulo 1, vemos la compasión del Señor en Su obra de convertir a los marineros paganos que iban en el mismo barco en el que Jonás se alejaba de Nínive. En el capítulo 2, la compasión de Dios se ve demostrada cuando Dios hizo que un pez tragara y protegiera a Su rebelde profeta de ahogarse en el mar. En el capítulo 3, Dios muestra Su compasión hacia los malvados ninivitas dándoles salvación y, por lo tanto, evitando Su ira y juicio. En el capítulo 4, Dios muestra Su bondad hacia Jonás colocando misericordiosamente una planta que lo protegiera del calor del sol con su sombra.
-
Jonás no es el único creyente que prefiere el juico de Dios para los pecadores antes que su misericordia.  
+
Jonás no es el único creyente que prefiere el juicio de Dios para los pecadores antes que Su misericordia. No es raro que aquellos que han experimentado la gracia salvadora de Dios envidien la misma concesión de gracia hacia otros, especialmente hacia aquellos que han sido crueles y violentos. Si no es el caso nuestro, entonces debemos considerar nuestra actitud hacia pecadores conocidos, como el terrorista mundial Osama Bin Laden. ¿Alguna vez hemos orado por la salvación del alma perdida de este hombre islámico? ¿O deseamos que pase su eternidad en el infierno? O si consideramos nuestro entorno, ¿alguna vez alguien nos lastimó con mala intención, un ser querido, por ejemplo, y en lugar de perdonarlo (Efesios 4:32) el anhelo de nuestro corazón fue que Dios lo castigara por su pecado? Si no extendemos la misericordia del perdón personal hacia aquellos que pecan contra nosotros, seguramente tampoco deseamos que Dios extienda Su misericordia de perdón hacia ellos.
-
No es raro para aquellos quienes han experimentado la gracia salvadora de Dios envidiar la misma concesión de gracia sobre otros, especialmente en aquellos que han sido crueles y violentos. Si crees que esto no sería posible en vos, entonces necesitas considerar tu actitud hacia notorios pecadores como el terrorista mundial Osama Bin Laden. Alguna vez oraste por la salvación del alma perdida de este hombre Islámico o ¿Queres que pase su eternidad en el infierno?
+
Al igual que Jonás, la inclinación de nuestro corazón es preferir el juicio de Dios a Su gracia. Sin embargo, el corazón de Dios no es así. Como nos dice en Ezequiel 18, Él no Se complace con la muerte del impío (v. 23). En lugar de desear su muerte y juicio, Dios Se regocija con los pecadores que se arrepienten (Lucas 15). Tanto desea Dios otorgar Su salvación a los que están perdidos que Lo vemos en Su parábola del hijo prodigo corriendo, abrazando y besando al pecador arrepentido (v. 20). Que Dios nos ayude a cultivar ese mismo corazón misericordioso hacia los pecadores perdidos.
-
 
+
-
O tal vez un poco más cerca de casa, ¿Alguna vez alguien malvado te lastimo o a alguien que amas y en lugar de perdonarlo (Efesios 4:32) el anhelo de tu corazón es que Dios lo aplaste por sus pecados?
+
-
 
+
-
Si no extendemos la misericordia del perdón personal hacia aquellos que pecaron contra nosotros, entonces seguramente tampoco queremos que Dios extienda su misericordia de perdón sobre ellos.
+
-
 
+
-
Como Jonás, lo torcido de nuestros corazones prefieren el juicio de Dios a Su gracia. De todas maneras, el corazón de Dios no es así. Como El nos dice en Ezequiel 18, El no se complace en la muerte del impío (v.23) En lugar de desear su muerte y juicio, El se regocija en los pecadores que se arrepienten (Lucas 15)  
+
-
 
+
-
Tan ansioso esta Dios en otorgar Su salvación sobre los que están perdidos que él lo retrato en su parábola del hijo prodigo, corriendo, abrazando y besando al pecador arrepentido (v.20) Que Dios nos ayude a cultivar este mismo corazón misericordioso hacia los pecadores perdidos.  
+
<br>
<br>

Última versión de 16:16 18 abr 2015

Recursos Relacionados
Leer más Por Steve Kreloff
Indice de Autores
Leer más sobre Figuras Bíblicas
Indice de Temas
Recurso de la Semana
Cada semana enviamos un nuevo recurso bíblico de autores como John Piper, R.C. Sproul, Mark Dever, y Charles Spurgeon. Inscríbete aquí—es gratis. RSS.

Sobre esta Traducción
English: The Reluctant Prophet

© Ligonier Ministries

Compartir esto
Nuestra Misión
Esta traducción ha sido publicada por Traducciones Evangelio, un ministerio que existe en internet para poner a disponibilidad de todas las naciones, sin costo alguno, libros y artículos centrados en el evangelio traducidos a diferentes idiomas.

Lea más (English).
Como Puedes Ayudar
Si tú puedes hablar Inglés bien, puedes ofrecerte de voluntario en traducir

Lea más (English).

Por Steve Kreloff sobre Figuras Bíblicas
Una parte de la serie A Pastor's Perspective

Traducción por Maria Luisa Yudice


Cualquiera que haya asistido a la escuela dominical sabe que Jonás fue un hombre que fue comido vivo por un pez y que después de tres días fue vomitado. Pero eso es todo lo que sabe la mayoría de la gente sobre este profeta del Antiguo Testamento y del libro que lleva su nombre. Es una lástima, porque es un personaje bíblico que vale la pena conocer, y el contenido de su libro no es solo teológicamente rico, sino además extremadamente relevante.

Jonás fue un profeta hebreo que vivió aproximadamente en el 750 a. C. Sin embargo, a diferencia de otros profetas hebreos, Jonás fue llamado a ministrar a los gentiles fuera de las fronteras de Israel. Dios lo envió a predicar un mensaje de arrepentimiento a los ciudadanos de Nínive, un pueblo que pertenecía al Imperio asirio y famoso por su extrema maldad. Pero en lugar de obedecer a Dios, Jonás se rebeló y subió a un barco que iba en dirección opuesta de Nínive. La razón de la desobediencia de Jonás es revelada en el último capítulo del libro. Él furiosamente admitió que sabía que Dios era misericordioso y lleno de gracia, y por lo tanto temía que los ninivitas se arrepintieran en respuesta a su mensaje y escapasen del juicio divino (4:1-2). En otras palabras, Jonás estaba tan deseoso de que Dios volcara toda Su ira sobre esos malvados gentiles que se enfadó con Dios porque Él deseaba derramar Su misericordia sobre ellos.

Aunque Jonás es repetidamente mencionado a través de estos cuatro capítulos, así como sus actividades, él no es el principal personaje del libro. El personaje principal del libro es Dios, porque el tema y mensaje principal del libro es la misericordia y compasión de Dios hacia los pecadores. El Libro de Jonás es una reprimenda divina para los israelitas del Antiguo Testamento, quienes, como el profeta Jonás, carecían de interés por el bienestar espiritual de los gentiles del mundo. Aunque el pueblo judío de los días de Jonás disfrutaba de ser el destinatario del amor y compasión de Dios, se oponía a la idea de que Dios fuera misericordioso con los gentiles, especialmente con gente como los ninivitas, quienes eran enemigos de Israel. En lugar de amar a los gentiles perdidos del mundo, los judíos los despreciaban y anhelaban que Dios descargara Su ira sobre ellos. Por lo tanto, el principal tema del Libro de Jonás es comunicar la verdad de que Dios tiene un corazón de compasión por los paganos y de que Su pueblo debe reflejar la misma actitud llevando el mensaje de salvación a los que están separados de Dios, especialmente aquellos de mal comportamiento.

Si Jonás es el autor de este libro –y ciertamente lo creemos debido a los relatos detallados de acontecimientos muy inusuales de su vida–, estos cuatro capítulos son por consiguiente una muy sincera confesión de un verdadero creyente que admite sus prejuicios y falta de compasión por los paganos. Pero más que una simple confesión de su pecado, el propósito de Jonás al escribir este libro fue compartir con sus lectores las lecciones que él había aprendido sobre la misericordia de Dios, y hay varias de ellas. En cada capítulo del libro, Dios le muestra a Jonás una expresión única de Su misericordia demostrando Su bondad hacia los que no la merecen.

En el capítulo 1, vemos la compasión del Señor en Su obra de convertir a los marineros paganos que iban en el mismo barco en el que Jonás se alejaba de Nínive. En el capítulo 2, la compasión de Dios se ve demostrada cuando Dios hizo que un pez tragara y protegiera a Su rebelde profeta de ahogarse en el mar. En el capítulo 3, Dios muestra Su compasión hacia los malvados ninivitas dándoles salvación y, por lo tanto, evitando Su ira y juicio. En el capítulo 4, Dios muestra Su bondad hacia Jonás colocando misericordiosamente una planta que lo protegiera del calor del sol con su sombra.

Jonás no es el único creyente que prefiere el juicio de Dios para los pecadores antes que Su misericordia. No es raro que aquellos que han experimentado la gracia salvadora de Dios envidien la misma concesión de gracia hacia otros, especialmente hacia aquellos que han sido crueles y violentos. Si no es el caso nuestro, entonces debemos considerar nuestra actitud hacia pecadores conocidos, como el terrorista mundial Osama Bin Laden. ¿Alguna vez hemos orado por la salvación del alma perdida de este hombre islámico? ¿O deseamos que pase su eternidad en el infierno? O si consideramos nuestro entorno, ¿alguna vez alguien nos lastimó con mala intención, un ser querido, por ejemplo, y en lugar de perdonarlo (Efesios 4:32) el anhelo de nuestro corazón fue que Dios lo castigara por su pecado? Si no extendemos la misericordia del perdón personal hacia aquellos que pecan contra nosotros, seguramente tampoco deseamos que Dios extienda Su misericordia de perdón hacia ellos.

Al igual que Jonás, la inclinación de nuestro corazón es preferir el juicio de Dios a Su gracia. Sin embargo, el corazón de Dios no es así. Como nos dice en Ezequiel 18, Él no Se complace con la muerte del impío (v. 23). En lugar de desear su muerte y juicio, Dios Se regocija con los pecadores que se arrepienten (Lucas 15). Tanto desea Dios otorgar Su salvación a los que están perdidos que Lo vemos en Su parábola del hijo prodigo corriendo, abrazando y besando al pecador arrepentido (v. 20). Que Dios nos ayude a cultivar ese mismo corazón misericordioso hacia los pecadores perdidos.



Vota esta traducción

Puntúa utilizando las estrellas