La Chequera del Banco de la Fe/5 de Agosto

De Libros y Sermones Bíblicos

Revisión a fecha de 02:42 7 ago 2010; Michaelyee (Discusión | contribuciones)
(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)
Saltar anavegación, buscar

Recursos Relacionados
Leer más Por Charles H. Spurgeon
Indice de Autores
Leer más sobre Vida Devocional
Indice de Temas
Recurso de la Semana
Cada semana enviamos un nuevo recurso bíblico de autores como John Piper, R.C. Sproul, Mark Dever, y Charles Spurgeon. Inscríbete aquí—es gratis. RSS.

Sobre esta Traducción
English: Faith's Checkbook/August 5

© Public Domain

Compartir esto
Nuestra Misión
Esta traducción ha sido publicada por Traducciones Evangelio, un ministerio que existe en internet para poner a disponibilidad de todas las naciones, sin costo alguno, libros y artículos centrados en el evangelio traducidos a diferentes idiomas.

Lea más (English).
Como Puedes Ayudar
Si tú puedes hablar Inglés bien, puedes ofrecerte de voluntario en traducir

Lea más (English).

Por Charles H. Spurgeon sobre Vida Devocional
Capítulo 219 del Libro La Chequera del Banco de la Fe

Traducción por Allan Aviles



5 de Agosto

“La ley de su Dios está en su corazón; por tanto, sus pies no resbalarán.”
Salmo 37: 31.

Pónganle la ley en su corazón, y el hombre entero será recto. Allí es donde debe
estar la ley; pues entonces descansa, como las tablas de piedra en el arca, en el
lugar señalado para ella. En la cabeza confunde, en la espalda abruma, en el
corazón sostiene.


¡Qué palabra tan preciosa es usada aquí, “La ley de su Dios”! Cuando conocemos
al Señor como nuestro propio Dios, Su ley se convierte en libertad para nosotros.
Dios con nosotros en un pacto, nos vuelve ávidos de obedecer Su voluntad y de
caminar en Sus mandamientos. Entonces me deleito en la ley.
Aquí se nos garantiza que el hombre de corazón obediente será sostenido en
cada paso que dé. Hará lo que es recto, y, por tanto, hará lo que es sabio. La
acción santa es siempre la más prudente, aunque en el momento no lo parezca.
Cuando nos mantenemos en el camino de Su ley, avanzamos a lo largo de la
calzada de la providencia y de la gracia de Dios. La Palabra de Dios no ha
descarriado a una sola alma todavía; sus claras instrucciones de caminar
humildemente, justamente, amorosamente y en el temor del Señor, son tanto
palabras de sabiduría para prosperar nuestro camino, como reglas de santidad
para mantener limpios nuestros vestidos. El que camina rectamente camina
seguramente.


Vota esta traducción

Puntúa utilizando las estrellas