La Redención Final

De Libros y Sermones Bíblicos

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English: Final Redemption

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Por Ligonier Ministries Staff sobre Los Pactos
Una parte de la serie Tabletalk

Traducción por Javier Matus


“Porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos” (Heb. 8:11b).

- Hebreos 8:11-12

Hace miles de años, el Señor redimió a un pueblo de la esclavitud en Egipto y entró en un pacto con ellos. Pero este pacto no fue diseñado para durar para siempre. Un día, Dios lo reemplazaría con un nuevo pacto que salvaría a Su pueblo de sus pecados.

Hebreos 8:8-12 cita a Jeremías 31, una representación clara de lo que será la vida bajo el nuevo pacto. Ayer vimos que bajo el nuevo pacto, la misma ley de Dios ha de ser escrita en los corazones de Su pueblo (Hebreos 8:10). Los que reciben la Ley en sus corazones serán el pueblo de Dios (v. 10). Esto no quiere decir que Dios nunca tuvo un pueblo de antemano. El profeta sólo está señalando que una vez que Dios escriba la ley en el corazón, Su pueblo le obedecerá perfectamente y será Su pueblo por naturaleza. Bajo este nuevo pacto, tampoco habrá más necesidad de maestros (v. 11), ya que si la Ley está en el corazón, no habrá necesidad de ser instruido en ella.

El escribir la Ley en el corazón es una promesa maravillosa, y todavía esperamos su cumplimiento hoy. Pero, ¿cómo puede ser esto? ¿Todavía esperamos su cumplimiento? ¿No estamos bajo el nuevo pacto hoy? ¿No tenemos la ley de Dios en nuestros corazones ya?

Para responder a estas preguntas, debemos mirar el contexto de Jeremías 31 en la profecía del Antiguo Testamento y la enseñanza del Nuevo Testamento acerca de su cumplimiento. Jeremías 31 nos habla de la restauración del exilio que se le prometió al pueblo de Dios. Sin embargo, Jeremías no era el único que esperaba esta restauración. Todos los profetas, de un modo u otro, aluden a este evento. A veces se observa más en términos del “Día del Señor”, cuando Dios destruirá a todos los enemigos de Su pueblo (Joel 3:1-16). Otros profetas enfatizan la renovación de la creación que la restauración traerá (Isaías 65:17-25).

Leyendo los profetas del Antiguo Testamento, podríamos pensar que esta restauración se consumaría con la llegada del Mesías. Sin embargo, cuando llegamos al Nuevo Testamento, encontramos que este no es el caso. La restauración tomará más tiempo de lo esperado. A causa de este retraso aparente, algunos aspectos de la restauración y de la redención no son todavía una realidad plena. Mañana examinaremos el punto de vista del Nuevo Testamento de la restauración y cómo afecta a nuestro entendimiento de la realidad actual del nuevo pacto.

Coram Deo

El hecho de que la restauración está tomando más tiempo de lo esperado podría ser una sorpresa para nosotros, pero no es ninguna sorpresa para Dios. Él ha determinado que el mundo continúe más de lo que podríamos haber pensado. Todas las cosas están funcionando de acuerdo a Su plan soberano. Recuerde que aunque las cosas puedan sorprenderle, no sorprenden a Dios.

Pasajes para Estudio Adicional

Dan. 9:24-27
Hag. 2:20-23
Mat. 11:1-6
Hechos 3:19-21


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