Las buenas obras y la Gloria de Dios

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English: Good Deeds and the Glory of God

© Desiring God

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Por John Piper sobre Hedonismo Cristiano

Traducción por Yenis Figuereo


Sermón del Domingo en la noche

1 Pedro 2:12

Mantened entre los gentiles una conducta irreprochable, a fin de que en aquello que os calumnian como malhechores, ellos, por razón de vuestras buenas obras, al considerarlas, glorifiquen a Dios en el día de la visitación. (LBLA)

El punto del mensaje de esta mañana fue que Dios se complace en su nombre. Específicamente, el eligió un pueblo para sí mismo a fin de que fueran para EL por pueblo, por renombre, por alabanza y por gloria, (Jeremías 13:11). Un texto al que no hicimos referencia esta mañana es Isaías 43:21. Aquí Dios se refiere a su pueblo elegido como:

El pueblo que yo he formado para mí
proclamará mi alabanza.

En otras palabras, Dios formó a un pueblo para sí mismo que podría hacer un nombre para EL-que puedan difundir su reputación y aumentar su fama y promover su renombre.

Contenido

El propósito de Dios para la Iglesia

Ahora venimos esta noche para ver cómo esto se relaciona con la iglesia, el pueblo del Nuevo Testamento de Dios. 1 Pedro 2:9 nos da la respuesta. Aquí se describe la formación de Dios para la iglesia en términos tomados directamente del Antiguo Testamento, y el propósito de la Iglesia es declarado justamente en el modo que debiéramos suponer si Dios continúa actuando por el bien de su nombre:

Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

¿Por qué Dios nos ha elegido y nos ha hecho una posesión para sí mismo? La respuesta es la misma que la de esta mañana: hacer un nombre para sí mismo. La manera como Pedro lo dice es que fuimos elegidos para declarar las excelencias de Dios, sus maravillas, especialmente su obra de salvación, trayéndonos desde la oscuridad hacia la luz.

Dios nos ha dado el gozo de la visión espiritual para que podamos difundir la reputación de nuestro oculista. O pudiéramos decir que hemos quedado atrapados en un profundo conducto de la mina, que fue derrumbándose en nosotros, y Jesús bajó al colapsado pozo de nuestro pecado, culpa y miedo, y nos puso en su espalda y a costa de su propia vida nos sacó. ¿Por qué? Para que difundiéramos la reputación de su valor, fuerza y bondad.

Ese es el punto del versículo 9: "Pero vosotros sois linaje escogido... para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable." Dios nos ha elegido y nos trajo de la oscuridad hacia la luz para que pudiéramos difundir su reputación y ser para EL por nombre, por alabanza y por gloria.

¿Cómo vamos a hacer un nombre para Dios?

Ahora la pregunta que surge es: ¿Cómo vamos a hacer un nombre para Dios? Los versículos 11-12 llegan al fondo de la cuestión. Juntos, los versos dicen que tenemos dos batallas que luchar con el fin de dar a conocer el glorioso nombre de Dios: uno en el interior con relación a nuestras pasiones, y otro en el exterior con relación a nuestras acciones. Veamos brevemente cada una.

La batalla interna

El versículo 11 describe la batalla interna que vamos a luchar para hacer que las glorias de Dios sean conocidas en nuestra sociedad.

Amados, os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de las pasiones carnales que combaten contra el alma.

Este es probablemente el campo de batalla más importante de todos: la batalla interna de nuestros deseos. En esta semana en la revista “Christianity Today” hay un informe de una reunión de 50 líderes evangélicos para planificar una reunión llamada "Liderazgo '88". Discutieron sobre los recursos y el legado que una generación de líderes más viejos podría dejar a la nueva generación. Me pareció increíble que en la parte superior de su lista estuvo "el cultivo una vida interior con Cristo".

Y estas fueron personas muy sensibles a los aspectos culturales y sociales de nuestro tiempo. Sin embargo, dijeron que el recurso número uno para pasar a la próxima generación de líderes era el cultivo de una vida interior con Cristo.

Creo que la razón es simplemente que éste es el motor que impulsa todo lo demás. Si el motor no muere, no importa realmente que camino esté señalando el automóvil.

Y por eso vamos a luchar, en primer lugar para ser extranjeros y peregrinos en el mundo de las pasiones y deseos. Esto significa hacer de Dios su pasión. Llena tu mente con cosas que muestran la grandeza, el valor, la belleza y la verdad de Dios. Y huye de todas las cosas que estimulan los deseos que compiten con Dios. Regule su vida con el fin de cultivar la pasión por Dios y por las cosas de Dios. Sea implacable a la hora de cortar de su vida todo lo que suscite deseos desagradables a Dios.

Recuerde a Proverbios 4:23: “Con toda diligencia guarda tu corazón, porque de él brotan los manantiales de la vida."

La batalla externa

Y así, volvamos a esa vida exterior que fluye desde el corazón ajeno del amor a Dios. Si las obras maravillosas de Dios van a darse a conocer, y la reputación de Dios va a extenderse, tendremos que ir más allá de los deseos, a los hechos que la gente puede ver y oír.

El versículo 12:

Mantened entre los gentiles una conducta irreprochable, a fin de que en aquello que os calumnian como malhechores, ellos, por razón de vuestras buenas obras, al considerarlas, glorifiquen a Dios en el día de la visitación.

Esta es la más clara declaración de Pedro en cuanto a cómo podemos hacer un nombre para Dios. Se trata de una paráfrasis de las palabras de Jesús en Mateo 5:16: “Así brille vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas acciones y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos."

Esta es la lección que quiero destacar esta noche a partir de este versículo: HACER BUENAS OBRAS ANTE LA MIRADA DEL MUNDO ES UNA PARTE NECESARIA DE LA DECLARACION DE LAS MARAVILLOSAS OBRAS DE DIOS Y HACIENDO DE EL UN NOMBRE EN LA TIERRA.

Pablo hizo la misma observación cuando lo dijo en Tito 2:14,

Cristo se dió a sí mismo por nosotros, para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo para posesión suya, celoso de buenas obras.

Del mismo modo, en Gálatas 6:10,

Así que entonces, hagamos bien a todos según tengamos oportunidad, y especialmente a los de la familia de la fe.

Santiago enseña la misma cosa, que nuestra religión no es sólo real si sólo se traduce en pensamientos y sentimientos y no en la práctica de las buenas obras. En Santiago 1:27 dice,

La religión pura y sin mácula delante de nuestro Dios y Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y guardarse sin mancha del mundo.

Tres posibles medidas en respuesta a nuestras vidas.

Ahora Pedro explica para nosotros en el versículo 12, algunas de las dinámicas para hacer un nombre para Dios. Describe tres medidas en los puede ir el mundo en respuesta a nosotros como cristianos.

1. Es posible que haya un ambiente hostil

Primero dice que puede haber un ambiente hostil en el que tenemos que vivir. El versículo 12 dice que los cristianos estaban siendo contradichos como malhechores. “Mantened entre los gentiles una conducta irreprochable, a fin de que en aquello que os calumnian como malhechores..." En los primeros días de la iglesia los cristianos eran a veces los chivos expiatorios de otros problemas en la sociedad y se les culpaba de ser delincuentes. Eran calumniados.

2. Muchos verán nuestras buenas obras

En segundo lugar, Pedro dice que si mantenemos la buena conducta y no se cansan de hacer el bien, nuestras buenas obras eventualmente serán inevitables. Los hombres van a ver y por lo menos algunos tendrán que ser dueños de alguna de ellas. “Mantened entre los gentiles una conducta irreprochable, a fin de que en aquello que os calumnian como malhechores, ellos, puedan ver vuestras buenas obras."

Ellos quieren creer que el cristianismo no tiene el poder de cambiar vidas y crear personas amorosas en vez de personas egoístas, por lo que comienzan por llamar delincuentes a los cristianos y buscan formas de justificar esto. Pero Pedro cree que las buenas acciones van a ganar a lo largo de este prejuicio.

Lo dice de nuevo en el versículo 15: “Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis enmudecer la ignorancia de los hombres insensatos. ". Hacer el bien a los demás, dice Pedro, es la manera de silenciar las críticas injustificadas de la Iglesia y de Cristo.

Así que este es el segundo paso. En primer lugar, la gente trata de criticar a la iglesia y dicen que ellos no son mejores o peores que otros, incluso en su comportamiento. Pero luego, a la medida ven las buenas obras de los cristianos, tienen dificultades para mantener esta posición y son silenciados.

3. Pueden ser ganados

Esto nos lleva al tercer paso que Pedro menciona. Estas buenas obras que los cristianos siguen haciendo puede hacer que algunas personas abandonen su oposición y sean ganados para dar gloria a Dios. “Mantened entre los gentiles una conducta irreprochable, a fin de que en aquello que os calumnian como malhechores, ellos, por razón de vuestras buenas obras, al considerarlas, glorifiquen a Dios en el día de la visitación."

El "día de la visitación" aquí podría ser el día de la venida de Cristo, o podría ser el día de su conversión cuando son visitados con el poder de la conversión del Espíritu. En cualquier caso, el punto central es que Dios recibe gloria cuando su pueblo persevera en las buenas obras.

¿Cómo podemos cumplir con nuestro propósito como Iglesia?

Así que lo que tenemos aquí es una declaración clara de la forma cómo podemos cumplir con nuestro propósito como iglesia. Nuestro propósito según el mensaje de esta mañana es hacer un nombre para Dios en esta ciudad y para difundir la fama de su grandeza en todo el mundo. Según lo dice en 1 Pedro 2:9, nuestro propósito es “declarar las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”. Este es el mismo propósito y en 1 Pedro 2:12 se nos dice cómo cumplirlo.

Ser un pueblo celoso de las buenas obras. Ser un pueblo que no se esclaviza con las comodidades mundanas, sino que consideran que son más bienaventurados en dar que recibir. Ser un pueblo que no sueña con las comodidades de mayores salarios o días de vacaciones o la jubilación, pero que sueñan con cuántas maneras diferentes y creativas pueden hacer un nombre para la gloria de la gracia de Dios en esta ciudad y en todo el mundo.

Es por eso que estoy tan feliz de que la iglesia haya tomado esta decisión de llamar a David Michael como asociado de los Ministerios Social y Urbano. Él comparte esta gran visión de adornar el evangelio de Dios con obras de amor y justicia para que la ignorancia de los hombres insensatos puedan ser silenciadas y los muchos puedan ver y ser atraídos hacia un Salvador que puede satisfacer plenamente los corazones de su pueblo que rebosa en buenas obras hacia los demás.




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