Martín Lutero, Parte II

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English: Martin Luther, Part II

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Por Ligonier Ministries Staff sobre Biografía Cristiana
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Traducción por Susana Jerónimo


“Pero ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios ha sido manifestada, atestiguada por la ley... la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo para todos los que creen”.
- Romanos 3:21–22a, LBLA

Finalizamos la semana pasada tratando los primeros años de Martín Lutero, una de las figuras más importantes en la historia de la iglesia. Vimos como ya en su juventud, Lutero llegó a comprender que si el perdón dependía de nuestra propia obediencia a la ley, entonces no teníamos ninguna esperanza de salvación.

Durante dicho período, Lutero fue elegido para ir a Roma a presentar un caso ante el Vaticano relacionado con su monasterio. En 1510, viajó a Roma y al llegar allí quedó escandalizado por lo que presenció. Lejos de ser una ciudad santa, Roma se había convertido en un sitio de depravación donde los sacerdotes de la iglesia se permitían toda clase de flagrantes libertinajes. La prostitución, homosexualidad, e hipocresía le dieron motivo a Lutero para que dudara aún más de algunas tradiciones que Roma había agregado a las Escrituras.

Lutero retorno a Alemania, sintiéndose todavía abatido por sus propios pecados. En 1515, estaba estudiando los libros de los Salmos y Romanos como parte de su vocación como profesor de teología. Es en esta etapa que el tiene su así llamada “experiencia reveladora.” Leyendo pasajes como Romanos 3:21–22, Lutero comprendió que podía ser perdonado si se basaba no en sus propias obras sino en la justicia de Jesús que estaba a su disposición si confiaba solamente en Cristo para su salvación.

El entendimiento de la salvación no se manifestó en Lutero de inmediato sino que se fue profundizando con el tiempo. Cuando los oficiales de la iglesia comenzaron a vender la liberación del purgatorio en forma de indulgencias, Martín se sintió profundamente afligido. Sin embargo, aún era leal a la iglesia en 1517 cuando clavó las noventa y cinco tesis en la puerta de la Iglesia del Castillo en Wittenberg para protestar contra los flagrantes abusos por la venta de las indulgencias. Las tesis, que originalmente sólo estaban dirigidas a provocar un debate académico, fueron pronto ampliamente distribuidas a través de Alemania como resultado de la reciente creación de la imprenta de Gutenberg.

Al papa no tomo con agrado la popularidad de Lutero. A medida que la oposición aumentaba y el estudio de la Biblia por parte de Lutero continuaba, comenzó a demostrar la ilegitimidad de las tradiciones extrabíblicas incluyendo el purgatorio y la infalibilidad del papado. A pesar de la amenaza de muerte, Lutero no se retractaría de sus enseñanzas en la Dieta de Worms en 1521 y continuaría predicando el Evangelio bíblico hasta su muerte en 1546.

Coram Deo

Cuando confiamos solamente en Cristo para nuestra salvación, nuestros pecados le son imputados a Él quién soportó la ira que nosotros nos merecemos. En consecuencia, únicamente por la fe Su justicia nos es imputada, y nosotros somos declarados “no culpables” por el Padre. Regocíjese en este maravilloso intercambio, y disfrute la libertad que su salvación le concede.

Pasajes para seguir estudiando

Isaías 53:11

Zacarías 3:1–5

Romanos 1:16–17

Gálatas 1:6–9; 3:10–14


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