Vive como si vivieras para siempre

De Libros y Sermones Bíblicos

(Diferencias entre revisiones)
Saltar anavegación, buscar
Pcain (Discusión | contribuciones)
(Página creada con '{{info|Live Like You’ll Live Forever}}<br> El mundo hace su guerra tranquila pero furiosa contra la muerte, a tientas para vivir para siempre. Cirugía plástica, aptitud obs...')

Última versión de 12:03 12 nov 2021

Recursos Relacionados
Leer más Por Greg Morse
Indice de Autores
Leer más sobre Santificación y Crecimiento
Indice de Temas
Recurso de la Semana
Cada semana enviamos un nuevo recurso bíblico de autores como John Piper, R.C. Sproul, Mark Dever, y Charles Spurgeon. Inscríbete aquí—es gratis. RSS.

Sobre esta Traducción
English: Live Like You’ll Live Forever

© Desiring God

Compartir esto
Nuestra Misión
Esta traducción ha sido publicada por Traducciones Evangelio, un ministerio que existe en internet para poner a disponibilidad de todas las naciones, sin costo alguno, libros y artículos centrados en el evangelio traducidos a diferentes idiomas.

Lea más (English).
Como Puedes Ayudar
Si tú puedes hablar Inglés bien, puedes ofrecerte de voluntario en traducir

Lea más (English).

Por Greg Morse sobre Santificación y Crecimiento

Traducción por Harrington Lackey


El mundo hace su guerra tranquila pero furiosa contra la muerte, a tientas para vivir para siempre. Cirugía plástica, aptitud obsesiva, dieta compulsiva, invertir miles de millones en investigación científica en busca del santo grial de la inmortalidad. El autor de Hebreos describe la condición como una esclavitud de por vida al temor a la muerte (Hebreos 2:15).

Por más que lo intentemos, los hijos de Adán y Eva no pueden sacudirse la antigua pesadilla.

<<(Dios) expulsó, pues, al hombre; y al oriente del huerto del Edén puso querubines, y una espada encendida que giraba en todas direcciones, para guardar el camino del árbol de la vida.>> (Génesis 3:24)

La humanidad, al este del Edén, todavía busca en vano ese Árbol de la Vida.

Contenido

Curar la muerte

¿Cómo cambiaría el mundo de la noche a la mañana si todas las personas en todas partes escucharan que un hombre había curado la muerte? ¿Cuántas edades pasarían celebrando el descubrimiento? Pero tal como está, estas mismas personas pasan por alto el conocimiento de una verdadera eternidad porque no es la eternidad que inventaron.

Dios ha puesto en nosotros un sentido de que la vida continúa después de la muerte: << (Dios) ha puesto la eternidad en sus corazones.>> (Eclesiastés 3:11). Sin embargo, la mayoría suprime este conocimiento de su propia inmortalidad. ¿Pero por qué?

Porque ellos "no consideraron apropiado reconocer a Dios" (Romanos 1:28), el Dios "que habita la eternidad" (Isaías 57:15). Rechazan la verdad que sus corazones se emocionarían de creer porque no aprueban ninguna eternidad con Dios. Mejor robar momentos felices de una mortalidad rota y fugaz, razonan sus corazones muertos, que sumergirse en una existencia interminable con el Dios que desaprueban.

Los Seres inmortales

Todos los hombres, lo sabemos, vivirán para siempre. Confiamos y amamos al Dios eterno, creemos en la resurrección de entre los muertos, creemos en la promesa de Vida Eterna de Jesús con él. Y conocemos el destino eterno de los malvados: << Y estos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna.>> (Mateo 25:46).

La eternidad existe, creemos, y todos los hombres son inmortales. Las almas con las que entramos en contacto en el juego de pelota, en el restaurante, paseando al perro, serán dentro de un millón de años. El cartero, el conductor del autobús, el vecino metiche, seres inmortales. Los más decrépitos entre nosotros sobrevivirán a la galaxia.

Incluso considerando a aquellos que nos han precedido —el abuelo fallecido, el niño caído, el cónyuge difunto— aunque ocultos momentáneamente de nuestros ojos, sabemos que son y volverán a ser. La muerte, profesamos, es la Gran Interrupción, no el Gran Fin.

Caída de la hoja

Si bien decimos que creemos en las almas eternas (una verdad que el mundo se volvería delirante de reconocer), ¿le damos mucha reflexión a esa realidad trascendental? ¿Ese peso eterno de la gloria tiene mucho peso con nosotros? ¿Ha cambiado tu semana en absoluto?

¿Cuántos de nosotros hemos creído en la eternidad, como se lamentó John Foster, en vano?

La misma conciencia de que vuestras mentes han sido capaces de admitir y descartar este tema [la eternidad] sin una emoción prolongada y seria, debería producir por fin esa seriedad, por medio del asombro y la alarma, que bien puede ser despertada por la consideración de cuántos años habéis creído esta verdad en vano. (<<Un ensayo sobre la mejora del tiempo,>> 150–151)

¿Cuántos años he creído en la eternidad sin mucho efecto? ¿Y no cualquier eternidad, sino la eternidad con el Bendito Dios? ¿Eternidad con Jesucristo? ¿Cuántos de mis momentos de vigilia de estos días cortos y contados han orbitado alrededor del incesante <<día de la eternidad>> (2 Pedro 3:18)? Si en Cristo tengo esperanza solo en esta vida, ¿realmente me siento de todas las personas más compadecidas (1 Corintios 15:19)?

Cómo este mundo me engaña. El árbol robusto y sus ramas las llamo <<esta vida;>> la hoja que cae la llamo, <<eternidad.>>

Olvidado para siempre

Con una mirada de la mente, me doy cuenta de mi locura. ¿Quién en el mar daría todo su afecto y pensamiento a un día de viaje a bordo, sin tener en cuenta por completo la tierra ineludible que se avecina? I forget that “Surely a man goes about as a shadow!” (Psalm 39:6) as a dream (Psalm 78:18–20), as a flower that fades, as grass that withers (Isaiah 40:6–8), as a mere mist that appears for a little time and then vanishes (James 4:14). This world, O my soul remember, “is passing away along with its desires, but whoever does the will of God abides forever” (1 John 2:17).

Espero que hayas mantenido la eternidad más cerca que yo.

¿Tú, cristiano, poseedor de las revelaciones más poderosas, administrador del conocimiento sagrado, guardián del camino de la eternidad, te has apropiado de estas verdades para ti mismo y las has distribuido libremente a un mundo desesperado y en decadencia? ¿Te has inclinado para siempre mientras cambiabas pañales? ¿Ha llevado contigo al trabajo? ¿Se ha reído mientras tenías una noche de juegos con los vecinos?

¿La "sed eterna" te ha traído a suplicar en oración por tus hijos, tu iglesia, tu ciudad? ¿Ese esplendor aterrador, la "inmortalidad", ha elevado tu mirada de este reino pintado y perecedero al que no puede ser sacudido?

¿Te ha proporcionado la eternidad un ancla en el sufrimiento? ¿Te envió a una gran misión? ¿Te advirtió contra la amistad con Aquí y Ahora? ¿Otorgó solemnidad a la vida? ¿Días sombríos iluminados? ¿Infundido coraje para aventurarse en Cristo? ¿Te mostró el tsunami que se avecina y que arrasará con todos estos espléndidos castillos de arena? ¿Dotados a conocidos de un nuevo significado? ¿Levantamos nuestros ojos con gratitud permanente a Dios? ¿Equipados para conducir una lanza a través del pecado?

¿Has creído en la eternidad en vano?

El Árbol de la Vida

Debemos despertar al mundo venidero sin fin. Somos los que miramos << al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.>> (2 Corintios 4:18).

La gente que nos rodea vive y muere por lo visto, lo sentido, lo saboreado, lo placentero, lo transitorio. Pero Dios nos ha dejado a ti y a mí aquí para hablar, para razonar, para suplicar a las almas inmortales que se reconcilien con Dios.

A través de la fe en Cristo, hemos llegado a un Árbol de la Vida en la colina del Gólgota, y probaremos ese fruto negado a nuestros primeros padres:

<< Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios”» (Apocalipsis 2:7).
<< Bienaventurados los que lavan sus vestiduras para tener derecho al árbol de la vida y para entrar por las puertas a la ciudad.>>(Apocalopsis 22:14)

Este árbol está al alcance de la mano porque Jesucristo, la Resurrección y la Vida, se ha acercado a nosotros. Él promete, << Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?>> (Juan 11:25–26).

Dios nos da la gracia de creer, y para asegurarnos de que nuestros amigos sepan, nuestras familias sepan, nuestros hijos sepan, que la eternidad está a solo un corto tiempo de distancia.


Vota esta traducción

Puntúa utilizando las estrellas