¿Es el amor un acto de la voluntad, o una emoción?

De Libros y Sermones Bíblicos

Saltar anavegación, buscar

Recursos Relacionados
Leer más Por John Piper
Indice de Autores
Leer más sobre Hedonismo Cristiano
Indice de Temas
Recurso de la Semana
Cada semana enviamos un nuevo recurso bíblico de autores como John Piper, R.C. Sproul, Mark Dever, y Charles Spurgeon. Inscríbete aquí—es gratis. RSS.

Sobre esta Traducción
English: Is love an act of the will, or an emotion?

© Desiring God

Compartir esto
Nuestra Misión
Esta traducción ha sido publicada por Traducciones Evangelio, un ministerio que existe en internet para poner a disponibilidad de todas las naciones, sin costo alguno, libros y artículos centrados en el evangelio traducidos a diferentes idiomas.

Lea más (English).
Como Puedes Ayudar
Si tú puedes hablar Inglés bien, puedes ofrecerte de voluntario en traducir

Lea más (English).

Por John Piper sobre Hedonismo Cristiano

Traducción por Yenis Figuereo


Creemos que el amor es en realidad un acto de la voluntad. Pero tenemos que ir un paso más allá y afirmar que el amor es también una emoción. Los afectos son parte de la esencia del amor. Estas emociones no siempre pueden ser intensas, pero siempre están ahí en algún grado.

Una evidencia de esto se encuentra en 1 Corintios 13:1-3, donde Pablo dice que usted puede regalar todas sus posesiones a los pobres y todavía no tener amor. Evidentemente, entonces, el amor es más que un acto de la voluntad, porque usted puede tener un acto de sacrificio de voluntad sin tener amor. También tenga en cuenta que en 1 Corintios 13:4-7, del amor se dice que involucra varias afecciones: "El amor es paciente, es bondadoso, el amor no es envidioso ni jactancioso, no es arrogante ni grosero. No busca lo suyo; no se irrita, ni guarda rencor, no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad; todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta".

Que el amor implique no sólo la voluntad, sino también los afectos, nace de la experiencia cotidiana. Imagine al esposo que busca el bienestar de su esposa, pero no disfruta haciéndolo. ¿Podría su esposa sentirse amada? Lo dudamos. Incluso si al esposo no le gusta servir a su esposa, sino que simplemente es indiferente haciéndolo, todavía no se sentirá amada. Esto se debe a que intuitivamente reconocemos que las emociones son una parte esencial del amor. El amor incluye no sólo el querer, sino también el preferir, el desear y el deleitar.

Recursos adicionales

John Piper, Desiring God, capítulo 4, "Amor: La labor del Hedonismo Cristiano"


Vota esta traducción

Puntúa utilizando las estrellas