¿Están Insultando a Dios en la Adoración?

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English: Are You Insulting God in Worship?

© Desiring God

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Por Sam Storms sobre Alabanza

Traducción por Carlos Diaz


La mala interpretación de una palabra corta de sólo tres letras puede transformar un acto de adoración de todo corazón en un insulto difamante.

Quizás hayan escuchado la canción de Matt Redman “Here for You” (Aquí por ti) y están familiarizados con sus letras. Acá está el primer verso.

Let our praise be Your welcome (Deja que nuestra plegaria sea Tu bienvenida)
Let our songs be a sign (Deja que nuestras canciones sean una señal)
We are here for You, we are here for You (Estamos aquí por ti, estamos aquí por ti)
Let Your breath come from heaven (Deja que Tu aliento venga desde el cielo)
Fill our hearts with Your life (Llena nuestros corazones con Tu vida)
We are here for You, we are here for You (Estamos aquí por ti, estamos aquí por ti)

Pequeñas palabras pueden significar mucho. Pueden hacer la diferencia entre el bien y el mal, entre el cielo y el infierno. En este caso, una interpretación correcta de una simple palabra es la única cosa que previene que un acto de adoración se convierta en un insulto colosal a Dios. Es la palabra “por”.

¿Aquí para Ayudar?

Imaginen por un momento que una persona en su iglesia se ha enfermado y está tirado en una cama. Mientras está echado sin ayuda, su casa sufre de deterioro. El patio está demasiado crecido y necesita desesperadamente de cuidado. Ustedes y un pequeño grupo de la iglesia se aparecen inesperadamente en su casa, preparados para hacer por él lo que simplemente no puede hacer por él mismo.

“¿Por qué están aquí?” pregunta. “¿De qué se trata todo esto?”

“Estamos aquí por ti”, responden todos al unísono.

Piense sobre el significado de la palabra “por” en esa oración. Le están diciendo a su amigo que están presentes con el propósito de proveer un servicio por él. Está débil y enfermo, y necesita mucha ayuda, y ustedes y sus amigos están aquí para hacer por él lo que él carece de fortaleza y capacidad de hacer por su propia cuenta. Está en necesidad. Están aquí con el fin de suministrar para él un servicio por el cual él es incapaz de completar con su propio poder.

Una vez que la casa se haya limpiado y el patio haya sido segado, los bordes cortados, y se haya botado la basura, el dice: “No puedo creer que sean tan gentiles conmigo. El que me hayan provisto de este servicio para mí es sorprendente. He estado tan débil y exhausto y simplemente no tenía el tiempo o la energía para hacerlo por mí mismo lo que ustedes han hecho para mí. Muchísimas gracias”.

¿Qué estamos haciendo cuando nos reunimos colectivamente y cantamos nuestra plegaria a Dios? ¿Cuál es nuestra intención? ¿Qué es lo que creemos que estamos logrando?

Cuando cantamos, “Estamos aquí por ti”, ¿en qué sentido usamos la palabra “por”?

Dios en realidad No Necesita de Ti

Si están cantando y rezando y alabando y predicando con el objeto de hacer por “Dios” lo que ustedes y sus amigos hicieron “por” ese hombre enfermo y necesitado, han insultado a Dios. Ahora, ¿por qué digo eso? Consideren lo que el apóstol Pablo dijo en su discurso en la Colina Marte:

“El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas”. (Hechos 17:24-25)

En términos sencillos, Dios no necesita ni de ustedes ni de mí. Él es autosuficiente por completo, dependiente de nadie. Él es, de hecho, aquél que es responsable por la existencia y la preservación de toda la vida, la de ustedes y la mía. Por tanto, él no puede ser “honrado” como si estuviese necesitado o exhausto o débil o con falta de algo que sólo ustedes y yo y las personas de su iglesia pueden suministrar.

Para llegar un Domingo en la mañana y declararle a Dios, “Estamos aquí por ti”, en el sentido que crean que hay algo que puedan brindarle a Dios que Él ya no tenga, o que pueda robustecer una debilidad, o llenar una brecha o sobrellevar una deficiencia, es insultar a Dios en lo muy profundo de su ser.

Esta es la razón por la que debemos ser extremadamente cuidadosos ya que nunca estamos allí “por” Dios en el sentido en el cual pudiéramos estar allí “por” un inválido o alguien a quien le falten recursos para cuidarse por sí mismo.

Aquí para Ser Refrescados

Pero regresemos a nuestro agraciado y amoroso servicio “por” su amigo que está desvalido. Asumamos que luego de su árduo día de trabajo en su patio a una temperatura de 30°C, están desesperadamente sedientos.

De repente aparece una camioneta en la acera, ofreciendo agua refrescante y helada. Corren hacia el conductor y le dicen, “Estamos aquí por tí”. Su intención obvia es que están allí por lo que el conductor puede ofrecer. No pretenden darle nada más que su sed. Están desesperados por refrescarse. Sin eso, se desmayarían. Están allí amablemente solicitándole lo que sólo él puede proveer: agua que da vida, que aplaca la sed y refresca el alma.

Esa es la forma como estamos aquí por Dios en adoración. No podemos añadir a sus recursos como si les faltaran. Él es infinito e inmensamente abundante, y por tanto no necesita nada de nosotros. En vez de eso, estamos aquí por Dios en el sentido que lo necesitamos como un hombre sediento necesita agua, como un viajero hambriento necesita alimento, como un mendigo en bancarrota necesita dinero, como un alma culpable necesita perdón, como un corazón roto necesita sanación, como un pecador perdido necesita salvación. Esta es la razón por la que estamos aquí por Dios. Solamente Él puede suministrar lo que nos hace falta. Solamente Él puede darnos lo que necesitamos.

Si nos reunimos por Dios, pensando que él se para necesitando de nosotros, estamos insultándolo. Pero si nos reunimos por Dios para beber profundamente y hacer un festín al momento que él esté para nosotros en Jesús, lo estaremos honrando.

Por cierto, deberíamos darle crédito a Matt Redman por aclararlo en su canción. Si preguntamos la lírica, “¿Por qué están aquí por Dios?”, la respuesta es clara:

Let Your breath come from heaven (Deja que Tu aliento venga desde el cielo)
Fill our hearts with Your life (Llena nuestros corazones con Tu vida)

El devoto no viene a llenar a Dios con su aliento, sino a recibirlo de Él. El devoto no pretende llenar de lo que carece Dios, sino que suplica que Dios llene su corazón con vida divina y sobrenatural.

Así es como una palabra sencilla y corta de tres letras puede ser usada bien sea para denigrar o deshonrar a Dios, o para honorarlo y exaltarlo.

Que sea siempre la última cuando nos reunamos y digamos, “Estamos aquí por tí”.



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