¿Se puede centrar demasiado en sí-mismo en la búsqueda de la seguridad de la salvación?

De Libros y Sermones Bíblicos

Saltar anavegación, buscar

Recursos Relacionados
Leer más Por John Piper
Indice de Autores
Leer más sobre Seguridad de la Salvación
Indice de Temas
Recurso de la Semana
Cada semana enviamos un nuevo recurso bíblico de autores como John Piper, R.C. Sproul, Mark Dever, y Charles Spurgeon. Inscríbete aquí—es gratis. RSS.

Sobre esta Traducción
English: Can I focus too much on myself for assurance of salvation?

© Desiring God

Compartir esto
Nuestra Misión
Esta traducción ha sido publicada por Traducciones Evangelio, un ministerio que existe en internet para poner a disponibilidad de todas las naciones, sin costo alguno, libros y artículos centrados en el evangelio traducidos a diferentes idiomas.

Lea más (English).
Como Puedes Ayudar
Si tú puedes hablar Inglés bien, puedes ofrecerte de voluntario en traducir

Lea más (English).

Por John Piper sobre Seguridad de la Salvación
Una parte de la serie Ask Pastor John

Traducción por Katherine Selby


El siguiente es una transcripción editada del audio

¿Se puede centrar demasiado en sí-mismo en la búsqueda de la seguridad de la salvación?

Sí, se puede. Se puede llegar a estar obsesionado con uno mismo, lo que no producirá lo que se está tratando producir. Él que analiza constantemente sus motivas, él que analiza constantemente su pasión —"¿Soy yo tibio y va a escupirme de su boca?” – o su claridad doctrinal, destruyera lo mismo que está buscando.

El porqué es que no logramos la seguridad de mirarse en el espejo. Logramos la seguridad de mirar a Cristo y a la suficiencia de la tarea que hizo en la cruz.

Esto no quiere decir que no hacemos la introspección espiritual, dado que 2 Corintios 13:5 nos dice que hay que ponerse a prueba para ver si está en la fe. Y el libro entero de 1 Juan está escrito para darnos pruebas de fe, pruebas como “Si odias a tu hermano, no conoces Dios”.

Pero una vez que hayas hecho la introspección y hayas visto lo que hay para ver, una vez que hayas arrepentido la mayoría de tu pecado y te hayas visto alentado por las evidencias de gracia ¿Qué haces después? No logras la seguridad de esta pequeña pista. Haz lo que tienes que hacer. Haz tu trabajo espiritual, y después tus ojos centrarán la vista en las promesas esperanzadoras.

Dice en Romanos 15:4 que “Todo lo que fue escrito en tiempos pasados, para nuestra enseñanza se escribió, a fin de que por medio de la paciencia y del Consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.” Por tanto, estar enraizado en las Escrituras, y sobre todo en el centro de las Escrituras, la cruz de nuestro Señor Jesucristo, cumple el anhelo de esperanza. Al mirar a Cristo, nos despertamos para que podamos sentir la suficiencia del trabajo que hizo por los pecadores.

“Contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria” dice Pablo en 2 Corintios 3:18. Y cinco versículos después dice que vemos la gloria del Señor en el conocimiento del evangelio de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.

Fijamos nuestras mentes y nuestros corazones en el centro de la Biblia – lo que es Jesucristo, crucificado y resucitado, reinando y proporcionándonos una justicia desconocida que sólo tenemos por la fe – este centro glorioso del evangelio es donde se despierta la esperanza, donde está encendida y preservada, y donde se mantiene la seguridad.

Trato con muchas personas que, cuando les guio por los distintos pasos para lograr la seguridad, responden diciendo “Pero esto, y esto, y esto” etc. Siempre dicen que piensan que hay otra razón por la cual no deberían tener la seguridad. Y sabes, por último, llegas a Cristo, al evangelio, a la cruz, y no hay nada más que puedes decir. Dices, “Váyanse a casa después de esta misa y mediten en la cruz”.

Una vez escuché a una mujer dar un testimonio, una mujer que había salido de los Testigos de Jehová, y dijo que estaba a punto del suicidio porque no podía hacer suficientes esfuerzos para darse la seguridad que se sentía que necesitaba (pensaba que sólo podría lograr esta seguridad con el trabajo). Pero antes de intentar suicidarse – era un Viernes Santo por la noche – alguien le había dicho de leer el evangelio de Lucas.

Se arrodilló ante de su cama, y comenzó a leer todo el evangelio de Lucas – antes de su intento de suicidio, para ver si había alguna última esperanza. Y cuando llegó a los últimos capítulos, era la contemplación de Cristo en la cruz, su perdón del ladrón y sus palabras a Dios, “Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen”, que le rompieron. Y dio testimonio la próxima Semana Santa diciendo que fue el acto de mirar a Cristo, crucificado, que le salvó de una falta suicida de seguridad. Toda su introspección y todos sus esfuerzos no hicieron lo que contemplar Cristo podría hacer.


La Biblia de las Américas (n.d.) La Biblia de las Américas [en línea] Disponible en: http://www.biblegateway.com/versions/La-Biblia-de-las-Am%C3%A9ricas-LBLA/ (Consultado 14/08/13)


Vota esta traducción

Puntúa utilizando las estrellas