¿De dónde proviene la vida cristiana?
De Libros y Sermones BÃblicos
Por John Piper sobre Vida de la Mente
Traducción por Adriana Blasi
Es notable que una y otra vez el apóstol Pablo enfrenta a la incapacidad de hacer lo correcto con la incapacidad de saber hacer lo correcto. Por ejemplo:
El conocimiento correcto evita perseverar en el pecado.
¿Vamos a persistir en el pecado para que la gracia abunde? ¡De ninguna manera!… ¿O no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos con Cristo Jesús en realidad fuimos bautizados para participar en su muerte? (Romanos 6:1-3).
El conocimiento correcto evita la prostitución de la gracia.
Entonces, ¿qué? ¿Vamos a pecar porque no estamos ya bajo la Ley, sino bajo la gracia? ¡De ninguna manera! ¿Acaso no saben ustedes que cuando se entregan a alguien para obedecerlo, son esclavos de aquel a quien obedecen? Claro que lo son, ya sea del pecado que lleva a la muerte o de la obediencia que lleva a la justicia. (Romanos 6:15-16).
El conocimiento correcto evita la jactancia.
¿No se dan cuenta de que un poco de levadura fermenta toda la masa? (1 Corintios 5:6).
El conocimiento correcto empodera la resolución de disputas.
No está bien que se jacten ¿Acaso no saben que los creyentes juzgarán al mundo? Y si ustedes han de juzgar al mundo, ¿cómo no van a ser capaces de juzgar casos insignificantes? ¿No saben que aun a los ángeles los juzgaremos? ¡Cuánto más los asuntos de esta vida! (1 Corintios 6;2).
El conocimiento correcto evita la fornicación.
¿No saben que sus cuerpos son miembros de Cristo mismo? ¿Tomaré acaso los miembros de Cristo para unirlos con una prostituta? ¡Jamás! ¿No saben que el que se une a una prostituta se hace un solo cuerpo con ella? Pues la Escritura dice: «Los dos llegarán a ser uno solo». … ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? (1 Corintios 6;15-19).
Pablo simplemente continúa con el énfasis de Jesús que dijo: «conocerán la verdad, y la verdad los hará libres» (Juan 8:32). «Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad» (Juan 17:17).
Por lo tanto, no te duermas en los laureles. No seas pasivo con tu mente. Por el contrario…
Presta atención a la sabiduría.
Has que nuestro corazón sea comprensivo.
Clama por discernimiento.
Alza tu voz en busca de la sabiduría.
Búscala como si fuese plata.
Búscala como si fuese un tesoro escondido
(Proverbios 2:2-4)
En busca de una verdad que nos cambie la vida, junto a ti,
Pastor John
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