La fe de Noé, Abraham, y Sara

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English: The Faith of Noah, Abraham, and Sarah

© Desiring God

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Por John Piper sobre Fe
Una parte de la serie Hebrews

Traducción por Desiring God


Instalación de Chuck Steddom como ministro de adoración y música

Hebreos 11:7-12

Por la fe Noé, siendo advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó un arca para la salvación de su casa, por la cual condenó al mundo, y llegó a ser heredero de la justicia que es según la fe. Por la fe Abraham, al ser llamado, obedeció, saliendo para un lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber adónde iba. Por la fe habitó como extranjero en la tierra de la promesa como en tierra extraña, viviendo en tiendas como Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa, porque esperaba la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. También por la fe Sara misma recibió fuerza para concebir, aun pasada ya la edad propicia, pues consideró fiel al que lo había prometido. Por lo cual también nació de uno (y éste casi muerto con respecto a esto) una descendencia como las estrellas del cielo en numero, e innumerable como la arena que esta a la orilla del mar.

Ejemplos de fe

Aquí hay cuatro ejemplos de cómo vive la fe. Primero, Noé confía en Dios y edifica un arca para la salvación de su casa. Segundo, Abraham confía en Dios y abandona su tierra para ir al lugar de la promesa, un lugar desconocido. Tercero, Abraham confía en Dios y vive en tiendas en lugar de edificar una ciudad con fundamentos permanentes. Cuarto, Sara confía en Dios y concibe cuando es estéril y ha pasado la edad de engendrar hijos.

Estos no son adiciones a la fe salvadora

Ahora, asegúrese de que no se deslice hacia una mentalidad común entre los cristianos modernos, es decir, la mentalidad que asume (sin siquiera pensarlo) que la fe mencionada aquí nada tiene que ver con la salvación personal, que es una especie de adición al cristianismo básico, que somos salvos por un acto de fe que, de alguna forma, es diferente a lo que se menciona aquí. En otras palabras, muchos cristianos piensan que la fe salvadora es un solo acto ("pedir a Jesús que entre a nuestro corazón"), y que todo lo demás que sucede en la vida cristiana es añadido a la salvación y para nuestro beneficio por el bien de la madurez, pero no es relevante para la salvación.

Yo digo: no caiga en esa mentalidad. La fe salvadora no es solo un único acto de aceptación a Jesús. La fe salvadora recibe a Jesús para continuar confiando en Él. La fe salvadora es una vida de fe. Esa fe es lo que este capítulo está tratando de enseñarnos. Usted puede verlo, con más claridad, si mira el versículo que nos lleva al capítulo, Hebreos 10:39: "Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para la preservación del alma". ¿Ven lo que está en juego?: retroceder hacia la perdición, o resistir en fe para preservar el alma. En otras palabras, la evidencia de una auténtica fe salvadora es la perseverancia. La fe que salva de la destrucción es la fe que vive día a día. Es lo que el capítulo 11 tiene el propósito de ilustrar. ¿Cómo se ve la fe salvadora?

Así que el versículo siguiente, el 11:1, define la fe que persevera para preservación del alma como: "la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve". La fe que salva de la perdición y preserva la salvación está orientada hacia el futuro. No solo mira hacia atrás, hacia lo que Dios hizo en el pasado, sino que mira, principalmente, hacia adelante, hacia lo que Dios promete hacer en el futuro. Obtiene mucha confianza de la fidelidad de Dios en el pasado, pero cree principalmente en las promesas. No es una adición, no es un segundo estado, no es una fe de súper-cristiano. Es una fe cristiana básica, siempre creciente, ordinaria.

Tomemos, por tanto nuestros cuatro ejemplos de cómo vivir por fe la vida que nos aleja de la perdición y nos trae a la salvación (10:39), y veamos cuatro principios que son siempre ciertos en esta vida de fe.

Hoy es la instalación de Chuck Steddom como nuestro pastor para adoración y música Así que lo que he hecho es ver la llegada de Chuck y Carol mediante los lentes de este texto. Veamos si podemos realizar estas dos acciones: escuchar lo que el texto nos enseña sobre la vida de fe que somos llamados a vivir, y aplicar esa enseñanza a la llegada de Chuck y Carol para ministrar entre nosotros.

Cuatro Verdades sobre la vida de fe

Dije que hay al menos cuatro verdades que son siempre ciertas sobre la vida de fe. Tomémoslas una a la vez a medida que aparecen en estos ejemplos bíblicos.

Primero, siempre hay una obra prometida de Dios.

Dios habla y promete que en el futuro hará algo. Este es el objeto de nuestra fe. Confiamos en Dios, que lo que dice realmente ocurrirá. Él lo hará. Él es suficientemente bueno e inteligente y fuerte para hacer lo que dice que hará.

El versículo 7 dice que Noé fue "advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían", es decir de que venía un diluvio. El versículo 8 dice que Abraham fue "llamado" por Dios a a abandonar su tierra natal. El versículo 9b dice que Abraham e Isaac y Jacob eran co-herederos de una "promesa", de modo que Dios había hecho una promesa sobre la tierra que heredarían algún día, pero no todavía. Finalmente, el versículo 11b dice que Sara le consideró fiel "al que lo había prometido". Dios había prometido. Así que en cada caso, la vida de fe es sostenida por la Palabra de Dios. Dios ha hablado. La fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Dios. Este es el punto de partida. Dios.

En el caso de Chuck y Carol, Dios ha hablado muchas promesas para ellos en Su Palabra. Él ha dicho: "Yo proveeré a todas vuestras necesidades, conforme a mis riquezas en gloria en Cristo Jesús" (Filipenses 4:19). “Les perseguiré con bien y misericordia” (Salmo 23:6). "Nunca les dejaré ni les desamparareé, de manera que pueden decir: El Señor es el que me ayuda; no temeré. ¿Qué podrá hacerme el hombre?" (Hebreos 13:5-6). "Si permanecen en mí pueden llevar fruto en Bethlehem" (Juan 15:5). "Esperen en mí y renovarán sus fuerzas, remontarán con alas como las águilas, correrán y no te cansarán, caminarán y no se fatigarán" (Isaías 40:31). "Les daré las palabras que necesitan decir" (Lucas 12:12). "Les daré sabiduría para cada nuevo reto" (Santiago 1:5). "Estaré con ustedes, y les fortaleceré y ayudaré" (Isaías 41:10). "Yo les haré saber y les enseñaré el camino en que deben andar; les aconsejaré con mis ojos puestos en ustedes" (Salmo 32:8).

Dios ha obrado para traernos a Chuck y Carol, y ha hablado para dar un fundamento masivo a su vida de fe entre nosotros.

La segunda verdad en la vida de fe es la respuesta interior de fe.

Hay una respuesta externa, que todos veremos en un momento. Pero la respuesta interna viene primero y es la esencia de la fe. La respuesta externa es el fruto de la respuesta interna. Sin la vida interna de fe, los actos externos son simples actuaciones, los que Jesús llama hipocresía y sepulcros blanqueados (Mateo 23:7).

El versículo 7 dice que Noé tenía "temor" - "con temor preparó un arca". Esta es la vida interior de fe hirviendo humildemente y temblando con gozo ante la maravillosa palabra de Dios. El versículo 8b describe la fe de Abraham, cuando salió, diciendo: "sin saber adónde iba". En otras palabras, parte de la respuesta interior de fe es algunas veces perplejidad e incertidumbre sobre los detalles del llamado de Dios a nuestras vidas. El versículo 10a dice que Abraham vivió en tiendas en lugar de edificar una ciudad porque "esperaba la ciudad. . . cuyo arquitecto y constructor es Dios”. La fe se enfoca no en la recompensa y prosperidad actual, sino en Dios y lo que Él ha prometido hacer. Esa es una realidad básica: fija su mirada no en las circunstancias negativas o en los riesgos humanos, sino en la realidad de que Dios edificará según sus promesas. Entonces, finalmente, el versículo 11b dice que Sara "consideró fiel al que lo había prometido" Nuevamente, Dios es el centro. La vida interior de fe es un enfoque remachado en Dios como fiel.

Esto es lo que significa la vida de fe para Chuck y Carol al venir. Significa una especie de reverencia en temor con Noé por la grandeza de Dios y el ministerio de adoración juntos en este lugar. No es algo ordinario. Este ministerio toca la eternidad y el trono de Dios cada día. Cualquier cosa que tenga que ver tan directamente con Dios, y tan sagradamente, reclama la reverencia más profunda.

Y ellos vienen, como Abraham, con todo tipo de desconocimientos. Solo Dios conoce el futuro de esta iglesia y esta ciudad y esta misión. Ellos vienen a un lugar y ministerio donde casi todas las personas son desconocidas y las expectativas son variadas y las posibilidades son infinitas y las dificultades son muchas y el "Dios de este mundo" es engañoso. Así que vienen como Abraham, conociendo el llamado de Dios, pero no los detalles. Y así será con cada acto importante de obediencia que usted realice.

Pero ellos no miran hacia sí mismos, en esta incertidumbre, sino hacia la fidelidad de Dios y al tipo de cosas que Dios puede hacer, no el hombre. La batalla pertenece al Señor. Y la fe no se enfoca en todo lo que se desconoce, ni reflexiona en cuán inciertas son las cosas. La fe levanta sus ojos hacia la ciudad cuyo arquitecto y constructor es Dios. Canta la frase: "medita de nuevo lo que el Todopoderoso puede hacer, si con Su amor te ofrece Su amistad". Se une a Sara y considera fiel al que ha prometido.

Tercero, la vida de fe involucra una respuesta externa, no solo interna.

Noé edificó un arca, imagine el ridículo. Abraham dejó una familia y un hogar seguros en Ur de los Caldeos. Eligió vivir en tiendas para mostrar que buscaba la obra de Dios y el tiempo de Dios en su vida. Y Sara, asumo, tenía listos los pañales y el pesebre. No lo dice.

La fe salvadora cambia el modo en que usted vive. Nuestra vida toma una dimensión que solo puede ser explicada por "la certeza de lo que se espera". Solo Dios da sentido a un arca en el desierto, y a una emigración a quién sabe dónde, y a vivir en tiendas en lugar de edificar una ciudad y a prepararse para un niño cuando se es muy viejo para encargar. Así es la vida de fe: no tiene sentido sin Dios. Pero con Dios, es absolutamente razonable.

Así es con Chuck y Carol. Ellos han dejado atrás un ministerio seguro y muy exitoso en el Prairie Bible College. Han emigrado de un país extranjero (Canadá). Han elegido vivir en la ciudad, con sus retos y oportunidades únicos. Y aunque no están preparando pañales y pesebres (según tengo entendido) para algún nuevo Steddom, ellos sueñan con una descendencia espiritual que solo Dios puede producir. ¡Oh, que Dios pueda concederles el milagro del nuevo nacimiento del mismo modo en que concedió el milagro del nacimiento de Isaac!

Cuarto, la vida de fe disfruta cierta medida de la recompensa de Dios ahora, pero no la mayor parte de ella.

Noé fue salvado junto a su familia, pero él solo es un "heredero" de la justicia que es según la fe (versículo 7). En otras palabras, él aún estaba esperando la plena bendición de justicia cuando muriera. Abraham encontró la Tierra Prometida, y prosperó inmensamente, pero aún vivía en tiendas, y solo veía, en el futuro, a la "la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios" (versículo 10). Sará tuvo su bebé milagroso. Pero la incontable descendencia mencionada en el versículo 12 estaba lejos en el futuro para ella. La fe degusta la bendición de la bondad de Dios ahora, en este siglo, pero no la mayor parte de ella. Aún queda mucho por venir.

Ese es el mensaje del Hebreos 11:39-40: "Y todos éstos, habiendo obtenido aprobación por su fe, no recibieron la promesa, porque Dios había provisto algo mejor para nosotros, a fin de que ellos no fueran hechos perfectos sin nosotros". E incluso, esperamos la reunión completa de todas las personas de Dios, que provienen de todos los pueblos del mundo, para que la plena herencia del reino de Dios venga a todos nosotros juntos.

Y así será con Chuck y Carol y sus hijos. Serán bendecidos en este lugar. Ustedes serán una bendición para ellos, como ellos para ustedes. Ellos tendrán gozo. Ellos verán un ministerio fructífero. Ellos probarán la salvación de nuestro Dios. Y verán la gloria del Señor. Pero todo será, como dice Pablo, a través de "un espejo, veladamente”. Todo será parcial. Cada gozo tendrá sus límites, cada fruto tendrá su magulladura, cada relación intepersonal tendrá su decepción, cada servicio su crítica. Y cada nacimiento y boda tendrá su próximo funeral.

Hebreos 13:14 toma el mismo pensamiento de la fe de Abraham: "No tenemos aquí una ciudad permanente" Todo se resquebraja. Todo envejece, se arruina, se corroe. Solo Dios permanece inmutable y glorioso.

Por tanto Chuck, esto es lo que estamos a punto de hacer aquí: Nos conectaremos con Dios. Conoceremos a Dios. Desearemos a God. Apreciaremos a Dios. Y disfrutaremos la supremacía de Dios en todas las cosas para el gozo de todos los pueblos. Estamos contentos porque ustedes hayan venido a unirse a nosotros en esta gran misión.



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