Despójate del peso del miedo

De Libros y Sermones Bíblicos

Saltar anavegación, buscar

Recursos Relacionados
Leer más Por Jon Bloom
Indice de Autores
Leer más sobre Miedo y Ansiedad
Indice de Temas
Recurso de la Semana
Cada semana enviamos un nuevo recurso bíblico de autores como John Piper, R.C. Sproul, Mark Dever, y Charles Spurgeon. Inscríbete aquí—es gratis. RSS.

Sobre esta Traducción
English: Lay Aside the Weight of Fear

© Desiring God

Compartir esto
Nuestra Misión
Esta traducción ha sido publicada por Traducciones Evangelio, un ministerio que existe en internet para poner a disponibilidad de todas las naciones, sin costo alguno, libros y artículos centrados en el evangelio traducidos a diferentes idiomas.

Lea más (English).
Como Puedes Ayudar
Si tú puedes hablar Inglés bien, puedes ofrecerte de voluntario en traducir

Lea más (English).

Por Jon Bloom sobre Miedo y Ansiedad

Traducción por Belén Mariel Goñi


Lo que ocurrió en Boston el lunes pasado fue demoníaco. El ladrón (ver Juan 10:10) acabó con tres preciosas vidas, causó destrucción física en grandes escalas pero peor fue la destrucción espiritual. No sólo se llevó la alegría de la maratón, también se llevó la confianza de la gente. Esto tendrá extensas repercusiones sociales y culturales.

Esta masacre de Boston deja en descubierto una realidad espiritual. Tan pronto las bombas explotaron, la maratón de Boston se detuvo y todo el mundo corrió a ocultarse. Algo similar pasa cuando el terror inunda el corazón humano, abandonamos rápidamente la carrera de la fe. Nada más queremos ocultarnos. Nada deja a la fe sin piernas como lo hace el miedo.

Es por eso que el diablo busca aterrorizarte. Quiere que abandones la carrera. Y no sólo eso, intentará desalentarte y enlazar tus pies con miedos (en Hebreos 12:1).

Satán pervierte la misericordia del miedo

El miedo es algo diseñado por Dios, no por el diablo. Dios diseñó el miedo para que podamos huir si nos encontramos en peligro real. El miedo fue hecho para que sea misericordioso. Debe guiarnos a la seguridad. Si nuestra alma está bien ordenada le temeremos al Señor y nos apartaremos del mal (ver Job 28:28).

Pero el diablo pervierte la realidad con sus mentiras y usa el miedo en nuestra contra. Quiere que le temamos al mal y nos apartemos del Señor. Quiere que creamos que el mismísimo lugar de destrucción es el lugar más seguro. Puede llegar a convencernos de esto y terminar con nuestra carrera.

Y, ya que “todo el mundo yace bajo el poder del maligno” (1 Juan 5:19), cada tanto hace demostraciones de fuerza como la del lunes para hacernos sentir vulnerables en mil maneras. Nos dice “no estás a salvo, tu confianza en Dios es ridícula, tu Dios no te va a cumplir” (en 2 Crónicas 32:15). Y nos lanza flamantes amenazas de muerte (en Efesios 6:16) particularmente cuando estamos más vulnerables.

La fe te protege

¿Cómo continuamos la carrera de la fe en un mundo lleno de miedo y con un terrorista oculto cazándonos? Temiéndole al Señor y apartándonos del mal. Temerle al Señor es creer en el Señor.

Lo que quiero decir es esto, en Lucas 8, cuando la tormenta de arena galilea golpeó el bote de los discípulos con Jesús durmiendo en la parte de atrás, los discípulos entraron en pánico porque la tormenta parecía más fuerte que Jesús, pero Jesús reprendió la tormenta y esta cesó. Jesús les preguntó “¿Dónde está su fe?”, él había podido dirigir el temor que los discípulos le tenían a la tormenta hacia él (Lucas 8:25). Jesús era más fuerte que el mal de este mundo.

Ustedes “que sois protegidos por el poder de Dios mediante la fe, para la salvación que está preparada para ser revelada en el último tiempo” (1 Pedro 1:5), son guiados por la fé al creer en estas promesas:

El creer en estas (y tantas otras) promesas te protegerá en la carrera. A través de ellas Jesús te dice:

“La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27)

Así que despójate del peso del miedo (en Hebreos 12:1) y cree en Jesús. Jesús está corriendo contigo (en Hebreos 13:5) y es más fuerte que Satan (en 1 Juan 4:4).

“Y el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo” (Romanos 15:13).


Vota esta traducción

Puntúa utilizando las estrellas