Establece la banda sonora de tu mente

De Libros y Sermones Bíblicos

Saltar anavegación, buscar

Recursos Relacionados
Leer más Por David Mathis
Indice de Autores
Leer más sobre Santificación & Crecimiento
Indice de Temas
Recurso de la Semana
Cada semana enviamos un nuevo recurso bíblico de autores como John Piper, R.C. Sproul, Mark Dever, y Charles Spurgeon. Inscríbete aquí—es gratis. RSS.

Sobre esta Traducción
English: Set the Soundtrack of Your Mind

© Desiring God

Compartir esto
Nuestra Misión
Esta traducción ha sido publicada por Traducciones Evangelio, un ministerio que existe en internet para poner a disponibilidad de todas las naciones, sin costo alguno, libros y artículos centrados en el evangelio traducidos a diferentes idiomas.

Lea más (English).
Como Puedes Ayudar
Si tú puedes hablar Inglés bien, puedes ofrecerte de voluntario en traducir

Lea más (English).

Por David Mathis sobre Santificación & Crecimiento

Traducción por Carlos Diaz


Contenido

Cómo Obtener Más de los Momentos Libres

Deja tu mente en piloto automático, y las distracciones dictarán tu vida. Pon tu mente arriba, y Dios lo dictará.

La pregunta no es si puedes controlar tu mente. Tu puedes hacerlo. Puedes derrotar las distracciones. La pregunta es que vas a hacer con esta habilidad que Dios te ha otorgado. ¿A cuál estrella del norte restablecerás regularmente tu orientación? Si eliges divagar, y no hacer un esfuerzo específico para concentrar tu atención en algo en particular, tus pensamientos y meditaciones irán hacia algún lugar. Tu mente predeterminará algo.

¿Estaremos preocupados con un deporte o equipo favorito, en cómo nos vemos, cuánto dinero hacemos, qué tan reconocidos somos, qué nos gustaría comprar o tener, qué mejoras nos gustaría hacerle a nuestros hogares? ¿O pondremos un esfuerzo mental para que nuestras mentes en el “hogar” sean las cosas de Dios (Mateo 16:23), su Hijo (Colosenses 3:1–3), y su Espíritu (Romanos 8:5–7)?

En otras palabras, ¿elevaremos nuestros veleros a los vientos del mundo, y dejaremos que nuestra era de diversión nos conduzca lentamente fuera de lo que significa ser completamente humano? ¿O lucharemos, en la fortaleza que Dios brinda, restablecer nuestras mentes a lo que en verdad importa?

Escuchen las Notas del Cielo

Identificar la importancia de concentrar nuestra atención regularmente en las cosas de Cristo es una cosa; otra es comenzar a cultivar hábitos regulares para recalibrar nuestras almas. ¿Cómo ponemos tal concentración mental en práctica hoy en día? ¿Cómo haremos para anteponer cosas sobre las rutinas cotidianas de nuestras vidas terrenales, en tal forma que hagamos una diferencia para Jesús en este mundo?

Una forma de pensar en esto es hacerse esta pregunta: ¿Cuál es la banda sonora de tu alma? ¿Qué “música” escuchas en los ratos libres de tu día? Pónlo de otra forma, ¿A dónde va tu mente cuando está libre de tu agenda de tareas diarias?

Tu “banda sonora” probablemente no sea la misma a lo largo de todas tu vida, pero cambia de temporada en temporada, quizás incluso semana a semana. Pero tu alma está preocupada con algo debajo de las tareas y eventos de cada día. Y dice a dónde corren tus pensamientos cuando no los estás dirigiendo. En donde se encuentra tu tesoro, allí morará tu mente en tus momentos libres.

Alguna banda sonora en el trasfondo de cada una de nuestras vidas a la cual nuestras mentes vuelven regularmente. ¿Qué tal si la banda sonora fuese la música del cielo?

Cualquiera sea tu temporada o etapa de vida, considera tres principios eternos para “concentrar tu atención” en Cristo y mantener tu música tocando en tus oídos.

1. Comienza la Canción

Lo que primero hagan habitualmente en la mañana dice mucho sobre ustedes. Lo que esté primero en su lista diaria es lo que más probable sea ejecutado. La sabiduría aprende a colocar literalmente primero las cosas en una base cotidiana, y no deja que las verdaderas prioridades sean relegadas por el caos y locura de la vida cotidiana.

A nivel cotidiano, los primeros momentos de nuestro día están preparados con un restablecimiento matutino de nuestras mentes en Cristo. Dormir restaura el cuerpo, pero no, por cuenta propia, restaura el alma. Cuando despertamos del sueño, nos encontramos en la necesidad de recalibrar nuestros corazones poniéndonos de nuevo sobre las cosas de arriba, para prepararnos para un fructífero compromiso aquí abajo.

2. Canten juntos

Dios ha diseñado que el preparar nuestras mentes no es sólo un esfuerzo individual, sino algo que se pueda hacer junto con su pueblo — y no como una parte culminante. El concentrar nuestra atención juntos es un ingrediente indispensable en el Cristianismo saludable. Esto puede ser diario con el cónyuge o inquilinos creyentes, o en devociones familiares, y este es el reajuste semanal de la adoración comunitario en la vida de la iglesia.

Los cristianos son instruidos, en términos inequívocos, a “para animarse mutuamente al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarse, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándose unos a otros” (Hebreos 10:24–25). Cuando nos reunimos para adorar juntos a Jesús, estamos participando en la mente colectiva puesta en las cosas de arriba.

Es trágico como muchos cristianos profesantes descartan constantemente el poder transformador de “preparar nuestras mentes” juntas minimizando el lugar de adoración comunitario. Los efectos sobre la salud de nuestras almas al “rechazar reunirnos en conjunto” no es nada menos que devastador con el tiempo. Uno de los aspectos fundamentales de lo que estamos haciendo personalmente cada semana en la adoración es reuniéndonos en torno a lo que más importa - mejor, quién importa más- en la medida que ponemos nuestras mentes juntas en Jesús.

3. Sintonicen Nuevamente

Fluyendo desde y reforzando nuestro diario y semanal reinicio, entonces, es encontrar nuevas formas para volver a la banda sonora del evangelio tantas veces como podamos. Las mentes y corazones que estén concentradas en las cosas de Dios, Cristo y el Espíritu desean desarrollar el reflejo para restaurarse en los ritmos de la vida, no solo una vez en la mañana y una vez cada semana.

Quizás sus oraciones de agradecimiento antes de las comidas. O una conversación espiritualmente alentadora con un amigo creyente, acordándose mutuamente de las verdades preciosas. Puede ser beneficioso para el cristiano leerlas en un libro, o en sus teléfonos. O lo que escuchen en el automóvil, o mientras se ejercitan o limpien. Un versículo garabateado en un pedazo de papel para recurrir a lo largo del día puede ser parte del plan.

La clave no es intentar vivir el plan de alguien más, sino pensar de forma creativa y hallar ritmos en su vida exclusiva para alimentar sus almas y restaurar su enfoque. Aprender a pulsar el botón Reproducir en la mañana, y cantar la música de Cristo, junto con los demás cada semana, son piezas de gran alcance para tener en su lugar. Y a medida que encuentre formas de volver a sintonizar unos cuantos compases o tararear algunos versículos en varios puntos durante el día, descubrirá que la música de Cristo mora genuinamente “en abundancia en ustedes” (Colosenses 3:16), alistándose para la mejora de todos los días de la vida.



Vota esta traducción

Puntúa utilizando las estrellas