Las espadas son hechas para matar

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English: Swords Are for Killing

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Por John Piper sobre Santificación y Crecimiento

Traducción por Carlos Diaz


En los momentos del Nuevo Testamento, las palabras no eran usadas para excavar, afeitarse, o tallar. Eran usadas para matar. La única razón por la que Pedro cortó la oreja de Malco era que él falló (Juan 18:10).

Pero Herodes no falló: “Mató a Santiago el hermano de Juan con la espada” (Hechos 12:2).

Muchos santos han sentido la fuerza total de la espada: “Fueron apedreados, torturados, aserrados, murieron a espada” (Hebreos 11:37). Así era y lo seguirá siendo: “El que está destinado a morir a espada, a espada morirá” (Apocalípsis 13:10).

Para eso es que se usan las espadas. Así que cuando Pablo llama a la palabra de Dios la “palabra del Espíritu” en Efesios 6:17, es serio: algo debe morir. Y no son las personas. Los cristianos no matan a las personas para propagar nuestra fe; morimos para propagar nuestra fe.

El vínculo en la mente de Pablo se otorga en Romanos 8:13.

Si hacen morir las obras de la carne por medio del Espíritu, entonces vivirán.

La palabra de Dios es la espada del Espíritu. La Palabra es para hacer morir. Y por medio del Espíritu, hacemos morir nuestras obras pecadoras de la carne. Así concluyo que la forma en que matamos nuestros pecados es con la espada del Espíritu, la palabra de Dios.

Todas las tentaciones para pecar tienen poder por medio de la mentira. Son “deseos engañosos” (Efesios 4:22). Nos dicen que el placer del pecado vale la pena. El soplo asesino contra estas mentiras es el poder de la verdad de Dios. Por tanto, la espada del Espíritu, la palabra de Dios, es el arma a utilizar.

Como John Owen dijo, “Haz morir al pecado, o éste te matará”. Para eso es que se usan las espadas, especialmente la Biblia.


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