Si Dios es Soberano, ¿Por Qué Orar ? (parte 5)

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English: If God Is Sovereign, Why Pray? (pt. 5)

© Ligonier Ministries

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Por R.C. Sproul sobre Oración
Capítulo 0 del Libro Si Dios es Soberano, ¿Por Qué Orar ? (parte 5)

Traducción por Joel Antonio Cáceres


Mantener las Promesas en Contexto

En este punto, necesito dar una advertencia. En nuestros días, muchas personas han redescubierto el poder de la oración. Esto es algo bueno; no hay nada más emocionante en la vida cristiana que orar específicamente, expresar un deseo, hacer una súplica o una petición a Dios y luego verle responder esa súplica específica y claramente. Es agradable recibir lo que pedimos, pero el beneficio añadido es la garantía que obtenemos de que Dios escucha nuestras oraciones y las responde. Sin embargo, algunos llevan esto a un extremo y saltan a la conclusión de que la oración es algo así como una varita mágica, que si oramos con el sonido correcto, de la manera correcta, con las frases correctas, y la postura correcta, Dios está obligado a responder. La idea parece ser que tenemos la capacidad de coaccionar al Dios Todopoderoso para hacer por nosotros lo que sea que queramos que haga por nosotros, pero Dios no es un botones celestial quien está disponible cada vez que presionamos el botón, esperando ahí para servirnos en todo lo que le pidamos.

Usted podría replicar que la Biblia parece decir que Dios está dispuesto a darnos, prácticamente, cualquier cosa que le pidamos. Usted podría notar que Jesús dijo, "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá." (Mateo 7:7). Usted podría recordar que Jesús dijo, "Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis." (Mateo 21:22). Quizás note incluso que dijo, "que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos." (Mateo 18:19).

Debemos ser muy cuidadosos de cómo manejamos estos versículos, teniendo cuidado de interpretarlos en su contexto. Piense en ello—a mucha gente le gustaría ver una cura para el cáncer. Estoy seguro que podría encontrar al menos a algunas personas que estarían de acuerdo conmigo en esto, así que si dos o tres de nosotros nos reuniéramos y nos pusiéramos de acuerdo en que una cura para el cáncer sería bueno, y luego oráramos por eso, ¿Estaría Dios obligado a responder?

Jesús claramente dijo, "si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra... les será hecho," pero Él hizo esta declaración en el contexto de una gran cantidad de información acerca de la oración autentica que ya le había dado a sus discípulos. No podemos simplemente venir al texto y seleccionar un versículo sin examinar todas las salvedades que nuestro Señor dio en Su enseñanza completa sobre la oración. Hacerlo sería arriesgarse a terminar con una visión mágica del asunto.

Una de las razones por las cuales nos vemos envueltos en supersticiones y prácticas impías es que somos criaturas de tiempo. Como resultado de ese hecho, somos ansiosos. No sabemos lo que traerá el mañana. Mi primera oración cuando era niño fue: "Ahora me acuesto a dormir. Le pido al Señor mi alma asistir. Si he de morir antes de despertar, ruego al Señor mi alma tomar." Esa última frase siempre me asustaba, la parte de morir antes de despertar. No sabía si iba a morir antes de despertar. En realidad, no ha cambiado mucho desde entonces. Yo no sé lo que esta tarde va a traer a mi vida. No sé lo que mañana, la próxima semana, o el próximo año va a traer a mi vida, y usted tampoco. Vivimos siempre al borde de la eternidad, como criaturas finitas. Y eso pone ansiedad en nuestras almas.

¿No es interesante que uno de los negocios más lucrativos en los Estados Unidos de Norteamérica en el siglo XXI, una época de gran avance educativo, una era de conocimiento explosivo, continúa siendo la práctica de la astrología.? Lo he dicho muchas veces, si les pido a mis estudiantes de seminario que nombren las doce tribus de Israel, estaría muy feliz de que pudieran nombrar ocho o nueve. Pero si les pido que nombren los doce signos del zodiaco, prácticamente cada uno de ellos, dado el tiempo suficiente, podría nombrarlos todos. No creo que eso signifique que estuvieran más en astrología que en historia bíblica, pero sí sugiere que la astrología es un fenómeno que está muy extendido en nuestra cultura. ¿Por qué? Porque queremos conocer el futuro.

Eso no es lo que significa vivir en la fe cristiana. Mi mañana y su mañana están en las manos de Dios. Hacemos nuestras peticiones delante de Él y confiamos nuestro porvenir a su soberanía. Me alegra que mi futuro no está en las manos de las estrellas o adivinos. Por el contrario, mi futuro está en manos de la voluntad del Dios soberano.


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